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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Un esbozo del sistema epistemológico de Quine]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article has as its main purpose to offer a reconstruction of Quine&#39;s epistemological system. I will undertake this task in general terms, emphasizing its main elements, its central thesis, the relationships that hold among these elements and their coherence.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <center><font face="verdana" size="3"><b>Un esbozo del sistema epistemol&oacute;gico de Quine<a href="#n0">*</a>    <br>    <br> <i>A sketch of Quine&#39;s epistemological system</i></b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p>     <center>Germ&aacute;n Guerrero Pino    <br> Universidad del Valle, Colombia. <a href="#mailto:discufilo@ucaldas.edu.co">discufilo@ucaldas.edu.co</a></center> </p>     <p>     <center>Recibido el 5 de septiembre de 2011 y aprobado el 3 de octubre de 2011</center> </p>     <p> <a name="n0">*</a> El presente art&iacute;culo hace parte de los resultados de la investigaci&oacute;n adelantada durante el a&ntilde;o sab&aacute;tico que me concedi&oacute; la Universidad del Valle en el 2011. Adem&aacute;s, algunas de las ideas principales de este art&iacute;culo fueron expuestas en la conferencia que ofrec&iacute; en el <i>I Simposio de filosof&iacute;a anal&iacute;tica. Cap&iacute;tulo Willard van Orman Quine</i>, organizado por el Departamento de Filosof&iacute;a, Facultad de Artes y Humanidades, Universidad de Caldas, Manizales. </p> <hr>    <br> <b>Resumen</b>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> El presente art&iacute;culo tiene como objetivo hacer una reconstrucci&oacute;n del sistema epistemol&oacute;gico de Quine. En t&eacute;rminos muy generales, resalt&oacute; sus elementos principales: sus tesis centrales; las relaciones presentes entre ellas y su coherencia. </p> <b>Palabras clave</b>     <p> Indeterminaci&oacute;n, naturalismo, Quine, realismo, significado. </p> <b>Abstract</b>     <p> This article has as its main purpose to offer a reconstruction of Quine&#39;s epistemological system. I will undertake this task in general terms, emphasizing its main elements, its central thesis, the relationships that hold among these elements and their coherence. </p> <b>Key words</b>     <p> Indeterminacy, naturalism, Quine, realism, meaning. </p> </font> <hr>    <br>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> El presente art&iacute;culo tiene como objetivo fundamental realizar una reconstrucci&oacute;n del sistema epistemol&oacute;gico de Quine en t&eacute;rminos muy generales, resaltando sus elementos principales: sus tesis centrales y las relaciones presentes entre ellas; mientras que su coherencia se analizar&aacute; en t&eacute;rminos m&aacute;s amplios. </p>     <p> En la enunciaci&oacute;n y presentaci&oacute;n de cada una de las tesis busc&oacute; tener claridad en su contenido b&aacute;sico, las relaciones que tiene con las otras tesis, y con el sistema en general. </p>     <p> Asumo como norte de la exposici&oacute;n las tesis de la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n radical y la relatividad ontol&oacute;gica, debido a que podr&iacute;a decirse que forman la cima del sistema, siendo las tesis m&aacute;s controvertidas. Adem&aacute;s, se parte por reconocer que Quine no interpret&oacute; siempre de la misma manera sus distintas tesis, algunas de ellas sufrieron cambios leves que, por lo com&uacute;n, las hicieron m&aacute;s d&eacute;biles. Por ello, se enunciar&aacute;n las tesis en sus distintas versiones m&aacute;s representativas y sus respectivas relaciones entre s&iacute;, distinguiendo las expl&iacute;citamente mencionadas por Quine de las propuestas en este trabajo. Es pertinente hacer la siguiente aclaraci&oacute;n: en general, el tipo de relaci&oacute;n que estableci&oacute; Quine entre las tesis no es de tipo l&oacute;gico, en sentido estricto, exceptuando tal vez una, sino m&aacute;s bien, dichas relaciones buscan establecer dependencias conceptuales (y no l&oacute;gicas) entre ellas, y proporcionar mayor claridad y/o plausibilidad a una tesis particular a trav&eacute;s de otra tesis ya comprendida<a href="#p1" name="p1b"><sup>1</sup></a>. </p>     <p> Uno de los mayores m&eacute;ritos y atractivos de la obra filos&oacute;fica de Quine, es haber logrado construir un &uacute;nico sistema para cubrir diversas cuestiones que se asum&iacute;an como pertenecientes a distintos campos de la filosof&iacute;a (filosof&iacute;a de la matem&aacute;tica, de la l&oacute;gica, de la ciencia, del lenguaje, epistemolog&iacute;a general, entre otras), en especial, si a comienzos del siglo XX, en la tradici&oacute;n anal&iacute;tica, se hab&iacute;a consolidado la idea que la tarea de la filosof&iacute;a no pod&iacute;a consistir en la elaboraci&oacute;n de sistemas o teor&iacute;as, sino en la clarificaci&oacute;n conceptual de nociones b&aacute;sicas empleadas, o problemas planteados en determinada &aacute;rea del conocimiento. As&iacute;, hay que comenzar reconociendo, con Ebbs, que el naturalismo es el principio unificador de la filosof&iacute;a de Quine (1997 41). </p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center><font face="verdana" size="3"><b>Naturalismo</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> El naturalismo de Quine es una perspectiva en epistemolog&iacute;a o filosof&iacute;a, que desde luego conlleva cambios, respecto a otros enfoques epistemol&oacute;gicos o filos&oacute;ficos, en las preguntas y en la manera particular de abordarlas. El principal cambio del enfoque de Quine, respecto a la epistemolog&iacute;a tradicional, lo resalta con el adjetivo &#39;naturalismo&#39;, calific&aacute;ndolo como &#39;naturalizaci&oacute;n de la epistemolog&iacute;a&#39;, siendo la pretensi&oacute;n fundacionista de la epistemolog&iacute;a tradicional de darle una base s&oacute;lida al conocimiento del mundo, incluyendo el cient&iacute;fico, desconociendo los particulares avances de la ciencia. As&iacute;, por ejemplo, empiristas cl&aacute;sicos como Locke, Berkeley y Hume, estaban de acuerdo en que nuestro conocimiento del mundo queda expresado en un sistema de ideas, el cual se fundamenta, en &uacute;ltimas, en las impresiones de nuestros sentidos. En tanto que, para Descartes, el fundamento est&aacute; en las ideas claras y distintas; y para los positivistas l&oacute;gicos, en t&eacute;rminos del giro ling&uuml;&iacute;stico que promovieron el conocimiento cient&iacute;fico, ten&iacute;a que ser reconstruido en t&eacute;rminos de oraciones observacionales y l&oacute;gicas. </p>     <p> Por contraste, el giro naturalista de Quine, consiste en &quot;el reconocimiento que la realidad debe identificarse y describirse desde dentro de la ciencia misma y no en alguna filosof&iacute;a previa&quot; (1981 21)<a href="#p2" name="p2b"><sup>2</sup></a>. El naturalismo abandona la idea de una fundamentaci&oacute;n cierta y firme para el conocimiento cient&iacute;fico en una supuesta filosof&iacute;a primera. Si no existe tal supuesto punto arquim&eacute;dico, o tal supuesto exilio c&oacute;smico que permita dar cuenta del conocimiento cient&iacute;fico, dicha tarea debe enfrentarse desde la ciencia misma, porque all&iacute; contamos con los recursos m&aacute;s respetables para hacerlo. As&iacute;, la epistemolog&iacute;a debe hacer uso de resultados y procedimientos cient&iacute;ficos en la medida que los requiera, la epistemolog&iacute;a &quot;es parte integrante de la ciencia emp&iacute;rica misma&quot; (1995 23). Para Quine las ciencias naturales proporcionan el conocimiento m&aacute;s fiable que tenemos sobre el mundo, aunque tambi&eacute;n es falible, no est&aacute; en posesi&oacute;n de la verdad sobre el mundo natural: </p>     <blockquote> la ciencia es vista m&aacute;s como b&uacute;squeda y descubrimiento de la verdad, que como la actividad de decretarla. Esta es la expresi&oacute;n propia del realismo. (Ib&iacute;d. 80) </blockquote> De manera m&aacute;s concreta, Quine resume de la siguiente forma la inquietud epistemol&oacute;gica central de su programa naturalista:     <blockquote> uniendo las expresiones de Kant y Russell, estamos ante la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo es posible nuestro conocimiento del mundo externo. (1990a 12) </blockquote> La cual desglosa en los siguientes t&eacute;rminos:     <blockquote> estoy interesado en el flujo de la evidencia desde la activaci&oacute;n de los sentidos a los pronunciamientos de la ciencia; tambi&eacute;n lo estoy en el n&uacute;cleo racional de la reificaci&oacute;n y en las credenciales de la noci&oacute;n de significado cognoscitivo, si es que hay alguna. Tales preocupaciones epistemol&oacute;gicas son lo que motiva mis especulaciones sobre la traducci&oacute;n radical. (3) </blockquote>     <p> Quine, est&aacute; interesado en desarrollar un enfoque naturalista de la ciencia y del significado (de ciertos aspectos sobre la naturaleza del lenguaje y su aprendizaje), como se puede apreciar en la cita anterior (lo cual es muy importante para la comprensi&oacute;n del presente trabajo), junto al tema recurrente de la epistemolog&iacute;a tradicional de la justificaci&oacute;n del conocimiento se encuentra el de la traducci&oacute;n radical, que es central en el sistema epistemol&oacute;gico de Quine, y tiene que ver directamente con las cuestiones ontol&oacute;gicas de la reificaci&oacute;n y de la existencia o no de los significados. </p>     <p> Finalmente, de acuerdo con Quine, su naturalismo armoniza con un realismo robusto (sobre objetos, ontol&oacute;gico), el empirismo (en t&eacute;rminos generales), y un conductismo (empirismo) ling&uuml;&iacute;stico. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Realismo</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> En concordancia con las ciencias naturales, el enfoque sistem&aacute;tico naturalista de Quine comienza dando por descontado la existencia del mundo f&iacute;sico y nuestro conocimiento de &eacute;l. Adem&aacute;s, Quine se autodenomina realista robusto<a href="#p3" name="p3b"><sup>3</sup></a>. Su realismo es de tipo ontol&oacute;gico, tiene que ver con la existencia o no, de objetos en la naturaleza independientes de nosotros como sujetos epist&eacute;micos. En coherencia con su naturalismo, el realismo de Quine es un realismo cient&iacute;fico que termina en fisicalismo. Es cient&iacute;fico, porque hemos de admitir que las entidades que existen son aquellas postuladas por nuestras mejores teor&iacute;as f&iacute;sicas, esto es, entidades como objetos ordinarios, part&iacute;culas f&iacute;sicas y campos f&iacute;sicos. As&iacute;, desde una perspectiva cient&iacute;fica o naturalista no hay cabida para entidades m&aacute;s all&aacute; de este &aacute;mbito f&iacute;sico, por tanto, se excluyen entidades supuestas como mentes, pensamientos, ideas, conceptos, intenciones o significados. Sin embargo, el realismo de Quine da cabida a entidades abstractas de las matem&aacute;ticas, como los n&uacute;meros y los conjuntos, por &uacute;tiles y fruct&iacute;feros que se han mostrado al ser implementados y aplicados en las ciencias f&iacute;sicas, y a la hora de proporcionarnos una imagen sistem&aacute;tica del mundo. El car&aacute;cter abstracto de estas entidades, hace dif&iacute;cil la aceptaci&oacute;n de su existencia, es por eso que Quine acostumbre a decir que &quot;las admito a rega&ntilde;adientes&quot;. En suma, como plantea Hylton, &quot;el realismo de Quine est&aacute; apuntalado por su naturalismo&quot; (2007 317). </p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center><font face="verdana" size="3"><b>Empirismo (epistemol&oacute;gico)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Quine considera que su naturalismo tambi&eacute;n da cabida a un empirismo que puede inscribirse perfectamente dentro de la tradici&oacute;n empirista. Pero no s&oacute;lo eso, la tesis principal del empirismo es apoyada igualmente por la ciencia, es coherente con su naturalismo; esto es, de acuerdo con Quine, la m&aacute;xima empirista <i>nihil in mente quod non prius in sensu</i>, no es m&aacute;s que el principio metodol&oacute;gico de la ciencia <i>todo conocimiento cient&iacute;fico se soporta en &uacute;ltimas en la experiencia</i> o, en las propias palabras de Quine, <i>no hay conocimiento extrasensorial</i>. </p>     <p> El empirismo, en general, considera que en nuestras construcciones te&oacute;ricas acerca de la naturaleza es posible establecer una clara distinci&oacute;n entre aquello que se corresponde, sin ninguna duda, con la realidad, y aquello que aportamos nosotros mismos. Lo segundo normalmente es objeto de discrepancias, en tanto que lo primero, en cuanto independiente de nuestras elaboraciones te&oacute;ricas, es la base de nuestros acuerdos y de la resoluci&oacute;n de las discrepancias. En otros t&eacute;rminos, </p>     <blockquote> podemos establecer una separaci&oacute;n entre lo &quot;dado&quot;, lo objetivo o independiente de nuestro trabajo de elaboraci&oacute;n conceptual, y lo &quot;impuesto&quot;, lo arbitrario y relativo a nuestros h&aacute;bitos de conceptualizaci&oacute;n. Lo &quot;dado&quot; es el material proporcionado por nuestros sentidos; lo &quot;impuesto&quot;, nuestro subjetivo esquema conceptual. (Garc&iacute;a-Carpintero 463) </blockquote>     <p> En el caso particular de Quine, las estimulaciones sensoriales y su correlaci&oacute;n con las oraciones observacionales desempe&ntilde;an el papel de lo &quot;dado&quot;, mientras que los objetos concretos f&iacute;sicos, los objetos abstractos matem&aacute;ticos y los supuestos significados son reificaciones nuestras, con la siguiente e importante diferencia entre estos &uacute;ltimos, desde la perspectiva naturalista sistem&aacute;tica que Quine despliega a los objetos f&iacute;sicos y matem&aacute;ticos los hemos de admitir gustosamente dentro de nuestro sistema del mundo por cuestiones de simplicidad y funcionalidad, en tanto que, por id&eacute;nticas razones, hemos de rachar los significados como componentes de nuestro lenguaje. De manera m&aacute;s concreta, se dice que por id&eacute;nticas razones y por cuesti&oacute;n de simplicidad, debido a que es posible dar cuenta de los aspectos m&aacute;s sobresalientes relacionados con la naturaleza del lenguaje, y el hecho que las palabras y oraciones signifiquen sin presuponer la existencia de tales significados. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Conductismo (o empirismo) ling&uuml;&iacute;stico</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Como he mencionado anteriormente, uno de los objetivos de Quine, es desarrollar una perspectiva empirista naturalista sobre la naturaleza del lenguaje y el aprendizaje de un lenguaje; en particular, de los significados. Quine se opondr&aacute; de manera sistem&aacute;tica y f&eacute;rrea a la reificaci&oacute;n de entidades mentales como los significados. Quine califica esta perspectiva sobre los significados como &quot;el mito del museo&quot;, debido a que podr&iacute;amos imaginar a los significados como dispuestos en un museo, y las palabras que expresan esos significados har&iacute;an las veces de etiquetas. Nuestras palabras y oraciones tendr&iacute;an significados bien delimitados, de tal manera, que habr&iacute;a un &uacute;nico modo de traducir nuestras palabras y oraciones a otro lenguaje, el cual capturar&iacute;a efectivamente esos significados. Entre tanto, el punto de partida del enfoque empirista naturalista del significado ling&uuml;&iacute;stico (cognitivo) de Quine, radica en que los significados cognitivos deben estar determinados por las relaciones existentes entre las oraciones (observacionales) y las estimulaciones sensoriales correspondientes. </p>     <p> Esto es, como veremos m&aacute;s adelante, la relaci&oacute;n fundamental entre el lenguaje y el mundo no es la relaci&oacute;n de referencia, sino m&aacute;s bien, la relaci&oacute;n entre enunciados -expresiones completas- y estimulaciones sensoriales. Ampliando un poco m&aacute;s, para Quine: &quot;el lenguaje &#91;ha de entenderse&#93; como el complejo de las disposiciones presentes respecto al comportamiento verbal&quot;<a href="#p4" name="p4b"><sup>4</sup></a> (1960 27), de modo que m&aacute;s all&aacute; del comportamiento verbal y de las disposiciones verbales a tal comportamiento, no hay nada relacionado con consideraciones del lenguaje y de los significados, puesto que todo aquello que traspase este dominio observacional de la conducta verbal ser&iacute;a p&uacute;blicamente inobservable y, por tanto, inaccesible al aprendizaje ling&uuml;&iacute;stico. En s&iacute;ntesis, los &uacute;nicos elementos de evidencia ling&uuml;&iacute;stica al alcance son estas disposiciones verbales. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Principio verificacionista del significado (PVS)<a href="#p5" name="p5b"><sup>5</sup></a></b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Los anteriores eran planteamientos m&aacute;s generales que tesis particulares. De tal forma, que el PVS ser&iacute;a la primera tesis m&aacute;s particular del sistema epistemol&oacute;gico de Quine, la cual concreta aspectos relacionados con su perspectiva empirista naturalista de la filosof&iacute;a. Esta tesis es sem&aacute;ntica, sobre el lenguaje, sobre los significados, y tiene la peculiaridad que vincula los significados con el aspecto epistemol&oacute;gico de la evidencia. El principio dice, en palabras de Quine, &quot;toda inculcaci&oacute;n de significados a las palabras descansa, en &uacute;ltima instancia, en la evidencia sensorial&quot; (1969 75). De manera m&aacute;s concreta, un enunciado significa las condiciones emp&iacute;ricas que en principio sirven para comprobarlo; o, de acuerdo con Quine, en t&eacute;rminos de Pierce, &quot;el verdadero significado de un enunciado consiste en la diferencia que producir&iacute;a su verdad en la experiencia posible&quot; (Ib&iacute;d. 78). Esta tesis la hereda Quine de los positivistas l&oacute;gicos y considera que no es un dogma como la distinci&oacute;n anal&iacute;tico/sint&eacute;tico y el reduccionismo. </p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center><font face="verdana" size="3"><b>Holismo<a href="#p6" name="p6b"><sup>6</sup></a> epist&eacute;mico (HE) o Tesis Duhem-Quine (TDQ)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Esta tesis es epistemol&oacute;gica, es sobre la naturaleza de la ciencia en general y no sobre la naturaleza del lenguaje, y tiene que ver con la evidencia que hay para el sistema de conocimiento. Quine, desde muy temprano, enuncia esta tesis de dos modos distintos pero equivalentes: en un caso haciendo &eacute;nfasis en el car&aacute;cter holista de la evidencia para un sistema de conocimiento, y en el otro, en la vulnerabilidad o revisibilidad de los enunciados del sistema de conocimiento. En &quot;Dos dogmas&quot;, Quine enuncia de ambas formas la tesis y establece su equivalencia. Primero la enuncia en t&eacute;rminos del holismo, as&iacute;: </p>     <blockquote> nuestros enunciados acerca del mundo externo se someten como cuerpo total al tribunal de la experiencia sensible, y no individualmente. (1953 41) </blockquote> Sin embargo, a pi&eacute; de p&aacute;gina aclara que, esta es la doctrina que fue muy bien argumentada por Duhem, de ah&iacute; que se le llame <i>Tesis Duhem-Quine</i>. Un par de p&aacute;ginas m&aacute;s adelante presenta la segunda formulaci&oacute;n, la cual parece derivarse de la primera:     <blockquote> Todo enunciado puede concebirse como valedero en cualquier caso siempre que hagamos reajustes suficientemente dr&aacute;sticos en otras zonas del sistema<a href="#p7" name="p7b"><sup>7</sup></a>. (43) </blockquote>     <p> Como el mismo Quine plantea<a href="#p8" name="p8b"><sup>8</sup></a>, es necesario hacer dos reservas sobre el HE. En realidad no todos los enunciados de la teor&iacute;a tienen el mismo estatus en cuanto a su evidencia, los enunciados observacionales se diferencian de todos los dem&aacute;s, debido a que estos s&iacute; pueden ser sometidos a comprobaci&oacute;n emp&iacute;rica por separado o en forma individual, uno por uno, porque estos enunciados son el v&iacute;nculo entre la teor&iacute;a y la experiencia u observaci&oacute;n. La segunda reserva es que si bien el holismo habla de la totalidad de la ciencia, es poco realista su aplicaci&oacute;n de esta forma en la pr&aacute;ctica cient&iacute;fica; los f&iacute;sicos, por ejemplo, frente a una experiencia refutadora est&aacute;n dispuestos a revisar el conocimiento propio del campo de la f&iacute;sica y normalmente no tienen en cuenta el de otros dominios. Esta &uacute;ltima reserva marca un cambio importante entre la formulaci&oacute;n que Quine present&oacute; en &quot;Dos Dogmas&quot;, la cual se suele calificar de una versi&oacute;n fuerte de la tesis, y la dada a partir de la d&eacute;cada de los sesentas (<i>Palabra y objeto</i>), que se califica de versi&oacute;n d&eacute;bil. El debilitamiento de la tesis radica en que la totalidad ya no es la ciencia en su conjunto, que incluye las distintas ciencias naturales, sino unidades mucho m&aacute;s peque&ntilde;as como el campo disciplinar de la f&iacute;sica o, mucho mejor, una teor&iacute;a f&iacute;sica particular. </p>     <p> Finalmente, aqu&iacute; hay que tener un punto claro respecto al HE: una vez se resuelve la observaci&oacute;n recalcitrante (la supuesta refutaci&oacute;n), a trav&eacute;s de ajustes compensatorios al interior de la teor&iacute;a, estamos ante una nueva teor&iacute;a, aquella teor&iacute;a que implica la oraci&oacute;n observacional que negaba la teor&iacute;a original. As&iacute; que en este caso no estamos ante un par de teor&iacute;as emp&iacute;ricamente equivalentes, en realidad tenemos dos teor&iacute;as diferentes, no s&oacute;lo porque se han dado cambios al interior de sus enunciados te&oacute;ricos y sus relaciones, sino especialmente, porque no tienen el mismo contenido emp&iacute;rico, mientras que la primera implica, digamos, la oraci&oacute;n observacional <i>O</i> en conflicto con la experiencia, la nueva teor&iacute;a implica la oraci&oacute;n observacional <i>&sim;O</i> en concordancia con lo observado. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Holismo sem&aacute;ntico (HS)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Es una tesis sem&aacute;ntica, sobre los significados: los enunciados te&oacute;ricos de un lenguaje no tienen significado emp&iacute;rico uno a uno, sino que s&oacute;lo la totalidad de los enunciados lo tiene. El significado de un enunciado te&oacute;rico depende del significado de todos los dem&aacute;s pertenecientes al sistema (ling&uuml;&iacute;stico o te&oacute;rico). Quine nunca emple&oacute; esa expresi&oacute;n, &quot;holismo sem&aacute;ntico&quot;, para calificar dicha tesis, aunque desde luego s&iacute; la enunci&oacute; en forma expl&iacute;cita. A&uacute;n m&aacute;s, como dec&iacute;amos anteriormente, tampoco diferenci&oacute; expl&iacute;citamente entre HE y HS. La relaci&oacute;n entre estas dos tesis salta a la vista: el PVS, nos dice que el significado de una expresi&oacute;n tiene que ver con su evidencia, y el HE, nos dice que la evidencia recae en el sistema total y no en sus enunciados componentes; por tanto, las dos tesis implican (en sentido l&oacute;gico, eso parece) que los enunciados no son significativos tomados aisladamente, sino al interior de un sistema, en relaci&oacute;n con el resto de enunciados. Es claro que lo anterior lo podemos escribir como PVS + HE =HS. </p>     <p> Una vez m&aacute;s, el mismo Quine establece dicha relaci&oacute;n, pero sin hablar de holismo epist&eacute;mico y sem&aacute;ntico. Como veremos m&aacute;s adelante, la equivalencia que establece es PVS + HE = IT, esto es, concluye directamente la IT sin pasar por el HS. Pero nuevamente, al hacer el tr&aacute;nsito por el HS nos permite una mayor claridad conceptual, especialmente permite ver la relaci&oacute;n entre el HS con el rechazo de la dicotom&iacute;a anal&iacute;tico/sint&eacute;tico, la IR y la IT, respectivamente. </p>     <p> Veamos lo primero: sostener el HS implica negar la dicotom&iacute;a anal&iacute;tico/sint&eacute;tico. En otras palabras, Quine, al rechazar la dicotom&iacute;a, propuso el HS como salida. La dicotom&iacute;a plantea que las verdades anal&iacute;ticas (como el enunciado &#39;Todo soltero es no-casado&#39;) lo son en virtud de sus significados e independientemente de los hechos del mundo; mientras que las verdades sint&eacute;ticas lo son en virtud de los hechos, como el enunciado &#39;La Luna gira alrededor de la Tierra&quot;. El n&uacute;cleo de la argumentaci&oacute;n de Quine en &quot;Dos Dogmas&quot;, es que los proponentes de la distinci&oacute;n no han dado una noci&oacute;n clara de &#39;analiticidad&#39; y que, al parecer, no es posible proporcionarla ni siquiera en forma aproximada: no hay claridad ni en el concepto de <i>analiticidad</i> ni en los conceptos a trav&eacute;s de los cuales se intenta explicar, tales como <i>significado, sinonimia, definici&oacute;n</i>, entre otros. Por tanto, para un empirista como Quine, los significados son s&oacute;lo significados estimulativos, los que poseen las oraciones observacionales; y &eacute;stos irrigan todo el sistema de la ciencia a trav&eacute;s de los v&iacute;nculos que tienen las oraciones observacionales (que son perif&eacute;ricas al sistema de la ciencia) con las oraciones te&oacute;ricas (que son internas al sistema) a trav&eacute;s de los t&eacute;rminos que comparten. As&iacute;, la significatividad de las supuestas verdades anal&iacute;ticas (que finalmente no lo son), se debe a su conexi&oacute;n indirecta con oraciones observacionales, y no m&aacute;s: &eacute;stas no son significativas tomadas aisladamente, como sucede con cualquier otro enunciado del sistema. </p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center><font face="verdana" size="3"><b>Subdeterminaci&oacute;n emp&iacute;rica de las teor&iacute;as (SET)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Es una tesis epistemol&oacute;gica sobre qu&eacute; tan determinada est&aacute; la evidencia de una teor&iacute;a por la experiencia. Encontramos una formulaci&oacute;n informal y otra t&eacute;cnica. La informal dice que: </p>     <blockquote> Si todos los acontecimientos observables pueden explicarse mediante una teor&iacute;a cient&iacute;fica global&hellip;, entonces podemos esperar que resulten igualmente explicados mediante otro sistema del mundo en conflicto con el anterior&hellip; Seguramente existen subestructuras hipot&eacute;ticas alternativas &#91;en la primera teor&iacute;a&#93; que saldr&iacute;an a la superficie con el mismo tipo de observacionalidad. (313) </blockquote> Y la t&eacute;cnica es:     <blockquote> La subdeterminaci&oacute;n dice que, para cualquier formulaci&oacute;n de una teor&iacute;a, existe otra que es emp&iacute;ricamente equivalente, pero l&oacute;gicamente incompatible con ella y que no pueda convertirse en l&oacute;gicamente equivalente a ella mediante ninguna reconstrucci&oacute;n de sus predicados. (Ib&iacute;d. 322) </blockquote>     <p> En definitiva, es posible tener un par de teor&iacute;as emp&iacute;ricamente equivalentes, l&oacute;gicamente incompatibles e irreconciliables mediante una reconstrucci&oacute;n de predicados. Esto teniendo en cuenta que dos teor&iacute;as son emp&iacute;ricamente equivalentes si &quot;implican los mismos condicionales observacionales&quot; (319). Ahora bien, si &quot;el contenido emp&iacute;rico de una formulaci&oacute;n te&oacute;rica se resume en los condicionales observacionales que esa formulaci&oacute;n implique&quot; (Ib&iacute;d. 323), entonces dos teor&iacute;as emp&iacute;ricamente equivalentes tienen el mismo contenido emp&iacute;rico. En otras palabras, dos teor&iacute;as emp&iacute;ricas (sobre la naturaleza) pueden diferir profundamente, ser l&oacute;gicamente incompatibles e irreconciliables mediante una reconstrucci&oacute;n de predicados, y ser emp&iacute;ricamente equivalentes en el sentido de tener el mismo conjunto de constataciones emp&iacute;ricas, ser compatibles con todos los datos posibles, <i>salvar</i> los mismos fen&oacute;menos. Esto significa, entre otras cosas, que la elecci&oacute;n entre teor&iacute;as emp&iacute;ricamente equivalentes no est&aacute; determinada por la evidencia (que siempre es emp&iacute;rica), aunque podamos elegir una u otra teor&iacute;a recurriendo a criterios pragm&aacute;ticos como el de simplicidad y otros. </p>     <p> La condici&oacute;n &uacute;ltima, que las dos teor&iacute;as sean irreconciliables mediante una reconstrucci&oacute;n de predicados, la introduce Quine para dejar por fuera casos como el siguiente, que para &eacute;l (como para el hombre de la calle) se tratar&iacute;a de francas formulaciones distintas de una misma teor&iacute;a: dada la formulaci&oacute;n te&oacute;rica <i>f<sub>1</sub></i> que contiene los t&eacute;rminos te&oacute;ricos &quot;mol&eacute;cula&quot; y &quot;electr&oacute;n&quot;, es posible obtener la formulaci&oacute;n te&oacute;rica <i>f<sub>2</sub></i> al intercambiar esos t&eacute;rminos entre s&iacute; en todos los lugares en los que aparezcan. Aunque <i>f<sub>1</sub></i> y <i>f<sub>2</sub></i> son l&oacute;gicamente incompatibles, porque en una se afirman cosas sobre los electrones que la otra negar&aacute;, Quine propone considerarlas como formulaciones de la misma teor&iacute;a, debido a que s&oacute;lo difieren en cuesti&oacute;n terminol&oacute;gica: lo que una llama &quot;electr&oacute;n&quot; la otra lo llama &quot;mol&eacute;cula&quot;, y viceversa. Quine da otro ejemplo semejante al anterior, aunque no tan trivial, el bien conocido ejemplo de Poincar&eacute; sobre el par de teor&iacute;as sobre el espacio: en una teor&iacute;a el espacio es infinito y los cuerpos completamente r&iacute;gidos, en tanto que, en la segunda el espacio es finito y los cuerpos se contraen a medida que se alejan del centro. Para Quine, aqu&iacute; estamos frente a dos formulaciones de una misma teor&iacute;a f&iacute;sica del espacio, y no ante dos teor&iacute;as distintas pero emp&iacute;ricamente equivalentes. Cabe decir que el mismo Poincar&eacute; interpret&oacute; su ejemplo como un caso de equivalencia, y que &eacute;sta, adem&aacute;s, es la interpretaci&oacute;n dominante entre los f&iacute;sicos. M&aacute;s adelante volveremos a estos ejemplos para analizarlos desde el punto de vista de las indeterminaciones de la referencia y de la traducci&oacute;n. </p>     <p> En cuanto a las relaciones de la SET con otras tesis, comencemos por la m&aacute;s inmediata, con la que tendr&iacute;a con el HE. Ambas tesis son epistemol&oacute;gicas. En Quine (1975 313), se encuentra que inmediatamente despu&eacute;s de formularse la tesis HE, se plantea que &quot;esta tesis hol&iacute;stica proporciona cierta credibilidad a la tesis de la subdeterminaci&oacute;n&quot;<a href="#p9" name="p9b"><sup>9</sup></a>; y a continuaci&oacute;n justifica por qu&eacute; es as&iacute;: </p>     <blockquote> Si al afrontar observaciones adversas somos libres de escoger entre diversas modificaciones adecuadas de nuestra teor&iacute;a, entonces todas las posibles observaciones son, presumiblemente, insuficientes para determinar un&iacute;vocamente la teor&iacute;a. (Ib&iacute;d. 313) </blockquote>     <p> Unos a&ntilde;os despu&eacute;s, Quine dir&aacute; que &quot;la subdeterminaci&oacute;n de la ciencia no es equivalente a la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n pero es implicada por el holismo&quot; (1986 459). Efectivamente, el HE da plausibilidad a la SET, y el argumento dado por Quine es bueno; pero siempre y cuando el HE, se tome en sentido restringido, en relaci&oacute;n con una teor&iacute;a, y no en el amplio o global, referido a la ciencia, porque la subdeterminaci&oacute;n es una propiedad de las teor&iacute;as. </p>     <p> Ahora bien, &iquest;funcionar&aacute; el argumento inverso para justificar el paso de la SET al HE? Al parecer no. En primer lugar habr&iacute;a que subrayar, nuevamente, que el caso tiene sentido siempre y cuando el HE sea restringido. En segundo lugar, la implicaci&oacute;n no ser&iacute;a posible porque la subdeterminaci&oacute;n es un concepto derivado del de evidencia en sentido holista. </p> </font>     ]]></body>
<body><![CDATA[<center><font face="verdana" size="3"><b>Indeterminaci&oacute;n de la referencia (IR)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Esta tesis es ontol&oacute;gica y plantea que no es posible determinar los referentes de los t&eacute;rminos singulares y la extensi&oacute;n de los predicados de un lenguaje, estos son absolutamente inescrutables. Adem&aacute;s, es <i>un tipo</i> de indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n, es la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n al nivel de los t&eacute;rminos, que difiere de la tesis m&aacute;s general de la IT que se presenta al nivel de los enunciados tomados como unidades. La IR es l&oacute;gicamente m&aacute;s d&eacute;bil que la IT<a href="#p10" name="p10b"><sup>10</sup></a>, la primera afecta a expresiones (enunciados y t&eacute;rminos) al nivel de las referencias y la segunda afecta a oraciones al nivel de los significados. En su famoso experimento mental de traducci&oacute;n radical, la IR se presenta, de acuerdo con Quine, porque es posible traducir de diferentes formas la expresi&oacute;n nativa &#39;gavagai&#39; vista como t&eacute;rmino y no como oraci&oacute;n observacional (esto es, como &#39;Gavagai&#39;), manteniendo la relaci&oacute;n entre los enunciados y las estimulaciones sensoriales, y la de los enunciados entre s&iacute;. En otras palabras, considerada la expresi&oacute;n nativa como oraci&oacute;n (oraci&oacute;n observacional, lo cual escribimos como &#39;Gavagai&#39;), es posible encontrar oraciones observacionales castellanas que sean sin&oacute;nimas estimulativamente con ella; por ejemplo &#39;He aqu&iacute; un conejo&#39;. En &eacute;ste caso hay sinonimia, no hay ninguna indeterminaci&oacute;n. Mientras que no hay sinonimia al tomar la expresi&oacute;n como t&eacute;rmino (lo cual escribimos como &#39;gavagai&#39;), puesto que el experimento muestra que es posible traducirla correctamente como &#39;conejo&#39; o &#39;parte no separada de conejo&#39; o &#39;estado de conejo&#39; (conejo quieto, sentado, en movimiento), entre otros. Por tanto, nos encontramos con manuales de traducci&oacute;n alternativos que difieren en la referencia que asignan a un t&eacute;rmino, aunque son igualmente correctos al ser compatibles con todas las disposiciones ling&uuml;&iacute;sticas de los nativos. En suma, que la referencia de una expresi&oacute;n est&eacute; indeterminada significa que los criterios naturalistas de aceptabilidad para traducciones, propuestos por Quine, no permiten determinar la referencia. </p>     <p> Esta tesis de indeterminaci&oacute;n indica que, para Quine, en el an&aacute;lisis de la naturaleza del lenguaje no se comienza por admitir la relaci&oacute;n de referencia entre las palabras y los objetos, sino por la relaci&oacute;n entre la estimulaci&oacute;n de nuestras terminaciones nerviosas y la emisi&oacute;n de expresiones completas. Una vez aceptado esto &uacute;ltimo, se concluye que la relaci&oacute;n de referencia no est&aacute; determinada; y eso unido al hecho que en nuestro lenguaje particular y en nuestras teor&iacute;as cient&iacute;ficas hablamos de objetos, ya sean de tama&ntilde;o medio como las mesas y los &aacute;rboles, o m&aacute;s peque&ntilde;os, como las mol&eacute;culas y electrones, lleva a concluir que estos objetos no nos son dados sino que son constructos nuestros, son postulados, son proyecciones que hacemos a partir de las estimulaciones sensoriales. En definitiva, hemos de admitir que los objetos, de tama&ntilde;o medio y peque&ntilde;os, son postulados; ambos tipos de objetos son te&oacute;ricos. Estos dos tipos de objetos est&aacute;n en igualdad de condiciones en este respecto. </p>     <p> A sabiendas que los objetos no s&oacute;lo son postulados sino que son inescrutables, &iquest;por qu&eacute; admitirlos dentro de, por lo menos, nuestras teor&iacute;as cient&iacute;ficas? Como dice el mismo Quine: </p>     <blockquote> Lo m&aacute;s importante para cualesquiera objetos, sean concretos o abstractos, no es lo que &eacute;stos sean, sino su contribuci&oacute;n a nuestra teor&iacute;a global del mundo como nodos neutrales en la estructura l&oacute;gica de la teor&iacute;a (1995 87); </blockquote> o de manera m&aacute;s completa:     <blockquote> Hubo alg&uacute;n error en nuestros c&aacute;nones de realidad&hellip; Habiendo observado que el hombre no posee evidencia de la existencia de los cuerpos m&aacute;s all&aacute; del hecho de que esta suposici&oacute;n le ayuda a organizar la experiencia, en vez de abandonar la pretensi&oacute;n de evidencia para la existencia de los cuerpos, deber&iacute;amos concluir: tal es, en el fondo, lo que esa evidencia es, sea que se trate de cuerpos ordinarios o de mol&eacute;culas. (1955 238) </blockquote>     <p> Esto es, hemos de admitir (aceptar) a los objetos por la funci&oacute;n de sistematicidad y simplicidad que proporcionan al sistema te&oacute;rico (nuestro lenguaje y nuestras teor&iacute;as) que proyectamos sobre el mundo. A&uacute;n m&aacute;s, como dejan ver las primeras palabras de Quine, en cuanto a esta funci&oacute;n de organizaci&oacute;n se refiere, los objetos concretos (de tama&ntilde;o medio y peque&ntilde;os) y los abstractos (los n&uacute;meros y los conjuntos), poseen el mismo estatus epistemol&oacute;gico y ontol&oacute;gico, son postulados, te&oacute;ricos. Dejo, por tanto, la siguiente inquietud cr&iacute;tica: intuitivamente hablando, parece claro que hay una gran diferencia entre los aportes epistemol&oacute;gicos que nos proporcionan los objetos concretos de los abstractos, as&iacute; como tambi&eacute;n la diferencia (aunque no tan dr&aacute;stica como la primera) entre los objetos observables, como las mesas y los &aacute;rboles (que usualmente no decimos que sean postulados), y los inobservables, como los electrones y las part&iacute;culas elementales (que corrientemente se califican de postulados); por ende, &iquest;da cuenta la epistemolog&iacute;a naturalizada de Quine de estas marcadas diferencias, en cuanto a las propiedades que atribuimos a estos distintos tipos de objetos? De acuerdo con Quine, la evidencia que hay para los tres tipos de objetos es la misma. </p>     <p> Una segunda inquietud tiene que ver con la <i>aparente</i> contradicci&oacute;n entre el realismo robusto profesado por Quine y la IR: desde el realismo proveniente de nuestras mejores teor&iacute;as cient&iacute;ficas, los objetos del mundo existen y existen independientemente de nosotros; y parece que esto es una de las cosas que niega la IR al mostrar la posibilidad de interpretar nuestras mejores teor&iacute;as, que hablan sobre cierto tipo de objetos (por ejemplo, conejo), como tratando con objetos completamente diferentes y hasta extra&ntilde;os a ellas (por ejemplo, parte no separada de conejo, o estado de conejo, o complemento de conejo). Para Quine no existe tal tensi&oacute;n, porque su naturalismo es compatible con el realismo del siguiente modo: si una entidad es asumida por la ciencia, entonces no hay un criterio de realidad al cual se pueda recurrir para justificar la idea de que esta entidad es irreal. En otras palabras, no hay un punto de vista privilegiado desde el cual afirmar que las entidades admitidas por nuestras mejores teor&iacute;as cient&iacute;ficas son irreales. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Relatividad ontol&oacute;gica (RO)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> Quine no diferencia entre IR y RO, pero da una formulaci&oacute;n particular de la &uacute;ltima, que no coincide con la de la primera: &quot;no tiene sentido decir cu&aacute;les son los objetos de una teor&iacute;a fuera de la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo interpretar o reinterpretar esta teor&iacute;a en otra&quot; (1968 50). De manera m&aacute;s concreta: </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> especificar el universo de una teor&iacute;a s&oacute;lo tiene sentido relativamente a alguna teor&iacute;a de fondo, y s&oacute;lo relativamente a una elecci&oacute;n de un manual de traducci&oacute;n de una teor&iacute;a a la otra. (Ib&iacute;d. 54-55) </blockquote>     <p> Esto es, si por una parte hay que reconocer que nuestro lenguaje y las teor&iacute;as que construimos sobre el mundo postulan ciertos objetos, hablan de objetos, y por otra parte se ha concluido que la relaci&oacute;n de referencia entre objetos y palabras est&aacute; indeterminada, la &uacute;nica manera de conciliar estas dos afirmaciones es admitir que dicha relaci&oacute;n no se afirma en sentido absoluto -no hay una ontolog&iacute;a absoluta-, sino que es relativa a una elecci&oacute;n arbitraria de un lenguaje de fondo o esquema referencial. Pero a&uacute;n m&aacute;s, para Quine la ontolog&iacute;a de una teor&iacute;a es doblemente relativa, es relativa al lenguaje de fondo elegido para hacer la traducci&oacute;n y al manual particular elegido entre los muchos posibles en el lenguaje de fondo. En el experimento de traducci&oacute;n radical la doble relatividad se muestra, en primer lugar, al pretender realizar un manual de traducci&oacute;n del lenguaje nativo al castellano -lenguaje de fondo- y, en segundo lugar, al optar por un manual de traducci&oacute;n para traducir &#39;gavagai&#39; como &#39;conejo&#39;, en lugar de optar por otro de los manuales alternativos. </p>     <p> En este punto cabe mencionar (debido a que no es posible, por cuesti&oacute;n de espacio, presentar los argumentos completos<a href="#p11" name="p11b"><sup>11</sup></a>) tres cr&iacute;ticas a la RO de Quine, que son bastante recurrentes. La primera subraya que no cabe establecer la doble relatividad porque </p>     <blockquote> el primer par&aacute;metro &#91;de la relatividad, el lenguaje de fondo&#93; es redundante, pues un manual de traducci&oacute;n es siempre un manual de traducci&oacute;n de tal lenguaje determinado a tal otro lenguaje asimismo determinado (Pe&ntilde;a 86), </blockquote>     <p> y el lenguaje de fondo queda determinado, desde la perspectiva de Quine, s&oacute;lo una vez se precise un manual de traducci&oacute;n. La segunda cr&iacute;tica ataca directamente la esencia de la tesis, mostrando que la tesis conduce a una regresi&oacute;n infinita, porque si se acepta, como pretende Quine, que la ontolog&iacute;a de una teor&iacute;a no puede aseverarse a secas -no es una cuesti&oacute;n de hecho-, sino en relaci&oacute;n con una teor&iacute;a de fondo, no tiene sentido decir en t&eacute;rminos absolutos que tal objeto es el referente de tal t&eacute;rmino, sino que lo correcto ser&iacute;a decir que el referente del t&eacute;rmino <i>&#39;t&#39;</i> es <i>x</i> respecto a cierto lenguaje de fondo L. Pero, bajo la perspectiva de Quine, vale preguntarse qu&eacute; es <i>x</i>, o sea cu&aacute;l es el referente de <i>&#39;x&#39;</i>; pero no es posible decir que es <i>y</i>, a secas, sino que es <i>y</i> relativamente a otro lenguaje L&#39;; y as&iacute; sucesivamente, de modo que se producir&iacute;a una regresi&oacute;n infinita. La tercera cr&iacute;tica subraya que la RO cae en un c&iacute;rculo vicioso como todo relativismo, debido a que en palabras del mismo Quine, y en t&eacute;rminos del relativismo cultural: &quot;no podemos proclamar el relativismo cultural sin sobrepasarlo, y no podemos sobrepasarlo sin dejarlo de lado&quot; (1975 328). En t&eacute;rminos ontol&oacute;gicos: si la ontolog&iacute;a es relativa, es relativa a algo que se considera como absoluto, pero esto &uacute;ltimo niega el relativismo del cual se parti&oacute;. </p>     <p> En cuanto a la relaci&oacute;n de la IR con las otras tesis, lo m&aacute;s relevante ser&iacute;a aclarar por qu&eacute; no se califica de <i>subdeterminaci&oacute;n</i>, dada la similitud que guarda con la SET. Este asunto lo tratar&eacute; a continuaci&oacute;n, junto con la IT, gracias a que en este caso tambi&eacute;n aparece la misma cuesti&oacute;n. </p> </font>     <center><font face="verdana" size="3"><b>Indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n (IT)</b></font></center> <font face="verdana" size="2">     <p> De acuerdo con Quine, la IT consiste en que </p>     <blockquote> es posible confeccionar manuales de traducci&oacute;n de un lenguaje a otro de modos divergentes, todos compatibles con la totalidad de las disposiciones verbales y, sin embargo, todos incompatibles unos con otros. Estos manuales divergen en diferentes puntos: como traducci&oacute;n de una oraci&oacute;n de un lenguaje dar&aacute;n oraciones del otro que no se encontrar&aacute;n entre s&iacute; en ninguna relaci&oacute;n de equivalencia plausible, por laxa que sea. (1960 27) </blockquote> Quine no es claro aqu&iacute; respecto a qu&eacute; entender por manuales incompatibles o divergentes entre s&iacute;, pero esto lo aclara tiempo despu&eacute;s en su art&iacute;culo &quot;Respuesta a Orayen&quot; (1987), y en &quot;Three Indeterminacies&quot; (1990). En el primero dice que     <blockquote> la indeterminaci&oacute;n al nivel de los enunciados es una indeterminaci&oacute;n entre sistemas de hip&oacute;tesis anal&iacute;ticas, entre manuales de traducci&oacute;n; afecta a enunciados individuales como elementos de sistemas diversos (1987 154); </blockquote> y en el segundo plantea que     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote> los enunciados prescritos por los dos manuales rivales, como traducciones de un enunciado determinado de la lengua de la jungla, podr&iacute;an no ser intercambiables en los contextos del idioma del traductor. (1990a 5) </blockquote>     <p> De acuerdo con la IT, no es posible hablar de <i>El</i> manual correcto, de un &uacute;nico manual de traducci&oacute;n; as&iacute; que todos los manuales son igualmente correctos. Es posible aplicar criterios pragm&aacute;ticos de simplicidad para elegir entre manuales teniendo en cuenta sus facilidades de empleo, esto permitir&iacute;a hablar de un mejor manual que otro, pero la IT se mantiene. </p>     <p> La IR no equivale a la IT, porque la primera se presenta al nivel de los t&eacute;rminos y la &uacute;ltima al nivel de las oraciones te&oacute;ricas (no-observacionales) enteras, consideradas en forma holofr&aacute;stica; la diferencia es asunto de masa cr&iacute;tica, como acostumbra decir Quine. </p>     <p> En palabras de Quine, </p>     <blockquote> Cuando una oraci&oacute;n es vista anal&iacute;ticamente, la tesis de la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n se convierte en una verdad trivial e incontrovertible&hellip; Este fen&oacute;meno es lo que denomin&eacute; en el pasado &quot;inescrutabilidad de la referencia&quot;, aunque hubiera sido mejor la expresi&oacute;n &quot;indeterminaci&oacute;n de la referencia&quot;. La tesis seria y controvertida de la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n no se reduce a eso; la tesis consiste en la versi&oacute;n holofr&aacute;stica, que es m&aacute;s fuerte. (1990b 50) </blockquote>     <p> De modo que la IR es una tesis l&oacute;gicamente m&aacute;s d&eacute;bil que la tesis de la IT, pero esto no puede interpretarse como si la IR fuese implicada l&oacute;gicamente por la IT. </p>     <p> A&uacute;n m&aacute;s, el caso de las distintas posibles traducciones de la palabra &#39;gavagai&#39; ilustra perfectamente la primera tesis, en tanto que, no es posible proporcionar una para la segunda, debido a que, como lo ha admitido el mismo Quine, &quot;interviene el lenguaje del caso de forma demasiado amplia como para que nos sea posible ofrecer un ejemplo real&quot; (Ib&iacute;d. 50). El experimento de traducci&oacute;n radical nos dice en qu&eacute; consiste la IT, pero nos proporciona una ilustraci&oacute;n completa y detallada de dicha situaci&oacute;n. Por tanto, como plantea Ebbs, </p>     <blockquote> las reflexiones te&oacute;ricas de Quine sobre la relaci&oacute;n entre las oraciones y las estimulaciones sensoriales son las quesoportan la carga completa de su tesis de la indeterminaci&oacute;n. (1997 53) </blockquote>     <p> En otras palabras, la plausibilidad que el experimento mental de traducci&oacute;n radical proporciona a la IT, no va m&aacute;s all&aacute; de lo presupuesto en el principio empirista sem&aacute;ntico que los significados est&aacute;n determinados por la relaci&oacute;n entre las estimulaciones de las terminaciones nerviosas y las emisiones verbales bajo condiciones espec&iacute;ficas, esto es, las disposiciones a la conducta ling&uuml;&iacute;stica de los hablantes en relaci&oacute;n con las estimulaciones de los receptores sensoriales. </p>     <p> Pero, para Quine el experimento en realidad dice mucho m&aacute;s, a partir de &eacute;l es posible descalificar los conceptos intencionales de <i>significado</i> y <i>sinonimia</i>. El experimento pone en muy graves aprietos el mito mentalista de la teor&iacute;a del museo de los significados. Veamos. El punto de partida de Quine es el PVS, el significado de un enunciado son las condiciones emp&iacute;ricas que en principio sirven para justificarlo, del cual se deriva que dos enunciados son sin&oacute;nimos cuando las condiciones de verificaci&oacute;n son las mismas, esto es, cuando significan lo mismo. O a la inversa, &quot;el significado de una expresi&oacute;n ser&aacute; aquello en virtud de lo cual una expresi&oacute;n de otra lengua es una buena traducci&oacute;n de la primera a esa otra lengua&quot; (Garc&iacute;a-Carpintero 444). Pero de acuerdo con el experimento, al buscar una traducci&oacute;n del lenguaje nativo al castellano no encontramos una &uacute;nica traducci&oacute;n, sino que es posible encontrar varias traducciones, pero incompatibles entre s&iacute;. En particular, es posible traducir al castellano una oraci&oacute;n te&oacute;rica dada del lenguaje nativo de muchas formas diferentes, incompatibles; m&aacute;s en concreto, la oraci&oacute;n te&oacute;rica del lenguaje nativo <i>O<sub>s</sub></i> se podr&iacute;a traducir al castellano como: <i>O<sub>1c</sub></i> o <i>O<sub>2c</sub></i>, con <i>O<sub>1c</sub></i> y <i>O<sub>2c</sub></i> significando cosas distintas, siendo no sin&oacute;nimas, siendo incompatibles entre s&iacute;. Si hubi&eacute;semos encontrado una &uacute;nica traducci&oacute;n de <i>O<sub>s</sub></i> al castellano, tendr&iacute;amos una oraci&oacute;n sin&oacute;nima, y con ello, el significado de la oraci&oacute;n; pero como no fue as&iacute;, su significado no est&aacute; determinado o, mucho peor a&uacute;n, no existen tales supuestos significados, como concluye Quine. Quine llega a esta conclusi&oacute;n porque la posibilidad de elaborar m&aacute;s de un manual de traducci&oacute;n del lenguaje nativo al castellano &quot;no se debe a que los significados de las oraciones sean escurridizos o inescrutables; se debe a que los significados no aportan nada: hablar de significados no a&ntilde;ade nada a la descripci&oacute;n precedente&hellip;&quot; (1990b 47), la del experimento de traducci&oacute;n radical. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> La actitud de Quine hacia la aceptaci&oacute;n de los significados es muy distinta a la que tiene hacia la aceptaci&oacute;n de objetos, como: piedras, mesas, electrones y n&uacute;meros; aunque ambos tipos de entidades sean igualmente postuladas. Para &eacute;l, los primeros <i>no aportan nada</i> a la organizaci&oacute;n del sistema te&oacute;rico que proyectamos sobre el mundo, mientras que los segundos s&iacute;, debido a que ayudan a estructurarlo. </p>     <p> En definitiva, en relaci&oacute;n con la atribuci&oacute;n de significados se llega a que hay un grupo reducido de expresiones, las oraciones observacionales, que tienen un significado relativamente bien definido, un significado estimulativo, mientras que con el resto de expresiones, las oraciones te&oacute;ricas, que son la gran mayor&iacute;a, no sucede lo mismo. De acuerdo con el HS, el significado de estas &uacute;ltimas depende del resto de expresiones que son parte del sistema, porque es el sistema quien tiene en &uacute;ltimas un significado emp&iacute;rico a trav&eacute;s de sus oraciones observacionales, que vinculan al sistema con el mundo. Siendo as&iacute;, este significado emp&iacute;rico del sistema total se puede redistribuir de muchas maneras al interior del sistema, entre las oraciones te&oacute;ricas, para obtener de este modo distintos manuales de traducci&oacute;n. As&iacute;, el HS lleva a la IT. De nuevo, en palabras de Quine, &quot;traducir no es recuperar una determinada entidad, un significado, sino s&oacute;lo equilibrar diversos valores&quot; (1975 322). </p>     <p> Veamos la relaci&oacute;n entre estas dos tesis m&aacute;s de cerca. De acuerdo con Quine: </p>     <blockquote> Si reconocemos con Peirce que el significado de una oraci&oacute;n atiende exclusivamente a lo que contar&iacute;a como evidencia de su verdad, y si reconocemos con Duhem que las oraciones te&oacute;ricas tienen su evidencia no como oraciones aisladas, sino s&oacute;lo como bloques m&aacute;s grandes de teor&iacute;a, entonces la conclusi&oacute;n natural es la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n de las oraciones te&oacute;ricas. (1969 80-81) </blockquote>     <p> En s&iacute;mbolos, para Quine, PVS + HE conduce a IT. Ahora bien, en nuestra terminolog&iacute;a, como PVS + HE = HS, por tanto, HS lleva a la IT, siendo posible tener dos traducciones <i>correctas</i> de un lenguaje, pero incompatibles entre s&iacute;. Una vez m&aacute;s, es conveniente entender la relaci&oacute;n entre estas tesis en t&eacute;rminos no-l&oacute;gicos, conceptuales, de plausibilidad que una tesis le proporciona a la otra. </p>     <p> &iquest;C&oacute;mo se pasa del HS a la IT? Desde luego, la dos tesis no son equivalentes. De acuerdo con Quine, dado un lenguaje L es posible, mediante ajustes compensatorios entre las relaciones de las oraciones te&oacute;ricas del lenguaje, construir un lenguaje L&#39; que sea una traducci&oacute;n de L (esto es, los dos lenguajes son completamente acordes con las conductas ling&uuml;&iacute;sticas p&uacute;blicamente observadas entre los hablantes, en concordancia con las experiencias que est&aacute;n teniendo), pero, de tal manera que ambos lenguajes son mutuamente contradictorios en el sentido que, por ejemplo, si en L se afirma la oraci&oacute;n te&oacute;rica <i>O<sub>t</sub></i>, considerada como totalidad, en L&#39; se niega, tomada tambi&eacute;n holofr&aacute;sticamente. En definitiva, &quot;la indeterminaci&oacute;n surge porque, por as&iacute; decirlo, hay m&aacute;s de una forma de distribuir entre las partes el significado de la totalidad&quot; (Hylton 220). </p>     <p> Sin embargo, el HS tambi&eacute;n muestra la plausibilidad de la IR, lo cual no es tan evidente desde la formulaci&oacute;n de Quine. &iquest;C&oacute;mo se pasa del HS a la IR? De manera semejante al caso anterior, aunque ya no teniendo en cuenta las oraciones te&oacute;ricas completas, sino los t&eacute;rminos componentes de las mismas, dado un lenguaje L es posible, mediante ajustes compensatorios en el interior del lenguaje, construir otro lenguaje L&#39; reinterpretando los t&eacute;rminos te&oacute;ricos de L en otros t&eacute;rminos sin alterar sus oraciones observacionales implicadas. Una ilustraci&oacute;n de ello, son las funciones sustitutivas propuestas por primera vez por Quine en <i>Theories and things</i> (19-22), y un caso particular de estas funciones es el ejemplo de intercambiar la palabra &quot;electr&oacute;n&quot; por &quot;mol&eacute;cula&quot; en todos los lugares en que aparezca<a href="#p12" name="p12b"><sup>12</sup></a>. En s&iacute;ntesis, la IR y la IT est&aacute;n contenidas de alguna forma en el HS. El HS, es una tesis central en el sistema de Quine. </p>     <p> Pasemos a examinar la relaci&oacute;n entre la SET y la IT. La relaci&oacute;n m&aacute;s inmediata que se ha establecido es que la IT es un caso particular de la SET, tal y como lo planteo Chomsky (1968 66): puestos a construir una teor&iacute;a sobre el lenguaje nativo, y dado que el lenguaje hace parte del mundo natural y supuesta la SET, entonces es posible dar con m&aacute;s de una teor&iacute;a ling&uuml;&iacute;stica (con m&aacute;s de un manual de traducci&oacute;n), acordes todas ellas con las conductas ling&uuml;&iacute;sticas de los nativos. La respuesta de Quine es que </p>     <blockquote> la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n no es una instancia de las subdeterminaci&oacute;n emp&iacute;rica caracter&iacute;stica de la f&iacute;sica&hellip; la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n es adicional<a href="#p13" name="p13b"><sup>13</sup></a>. (1970 180) </blockquote> Pero, a&uacute;n m&aacute;s, en &quot;On the reasons for indeterminacy&quot; (1970), Quine establece una relaci&oacute;n entre estas dos tesis, que por algunos cr&iacute;ticos ha sido entendida como una estricta derivaci&oacute;n l&oacute;gica de la tesis de la IT a partir de la SET. All&iacute; dice:     <blockquote> Hay dos maneras de abrir paso para la doctrina de la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n para maximizar su alcance. Puedo presionar desde arriba y presionar desde abajo, llevando ambos extremos hacia el centro. En el extremo superior est&aacute; el argumento, ya mencionado en este trabajo, <i>cuya intenci&oacute;n es persuadir</i> a quien est&eacute; dispuesto a reconocer que algunas porciones de la ciencia est&aacute;n subdeterminadas por todas las observaciones posibles <i>para que reconozca</i> la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n de esas porciones. Si logro que la gente vea esta insuficiencia emp&iacute;rica como algo que afecta no s&oacute;lo a la f&iacute;sica altamente te&oacute;rica, sino tambi&eacute;n al discurso del sentido com&uacute;n sobre cuerpos, entonces puedo lograr que se <i>admita</i> que la traducci&oacute;n del discurso del sentido com&uacute;n acerca de cuerpos est&aacute; indeterminada. Esto es lo que llamo presionar desde arriba<a href="#p14" name="p14b"><sup>14</sup></a>. (1970 183) </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Es muy arriesgado concluir de esta descripci&oacute;n gr&aacute;fica que hace Quine de la similitud entre la SET y la IT que hay una clara implicaci&oacute;n l&oacute;gica. En cualquier caso, all&iacute; Quine aclara que la intenci&oacute;n de dicho argumento es <i>persuadir sobre la plausibilidad</i> de la IT, que es en los t&eacute;rminos como hemos sugerido he insistido debe entenderse las relaciones entre sus distintas tesis. De modo que, una vez m&aacute;s, la IT no puede ser un caso particular de SET. A&uacute;n m&aacute;s, desde un punto de vista l&oacute;gico no es posible derivar la IT de la SET, porque la primera es una tesis sem&aacute;ntica, y tambi&eacute;n ontol&oacute;gica (muestra un l&iacute;mite en lo que hay para ser conocido (Gaudet 2006)), mientras que la segunda es epistemol&oacute;gica (muestra que tenemos ciertos l&iacute;mites en el conocimiento de la realidad (Ib&iacute;d.)). </p>     <p> Si bien durante la exposici&oacute;n de las ideas de Quine, existe la tendencia a tratar los lenguajes como si fuesen teor&iacute;as cient&iacute;ficas y viceversa, lo cierto es que no son exactamente la misma cosa. En &uacute;ltimas, para Quine, la raz&oacute;n fundamental por la que la IT no se reduce a la SET, es porque hay una diferencia sustantiva entre las dos tesis, la cual queda marcada por la diferente naturaleza del lenguaje (de lo que trata la IT) y del mundo natural (de lo que trata la SET): </p>     <blockquote> &#91;...&#93; en la elecci&oacute;n entre dos manuales de traducci&oacute;n que acomoden de igual formalas disposiciones verbales no entra la cuesti&oacute;n de la verdad o falsedad. He aqu&iacute; la diferencia entre la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n y la subdeterminaci&oacute;n de la ciencia natural. Pues creo en la realidad f&iacute;sica, aunque se halle escondida, no soy positivista; pero reconozco la naturaleza puramente conductual del significado ling&uuml;&iacute;stico<a href="#p15" name="p15b"><sup>15</sup></a>. (1987 153) </blockquote>     <p> Las teor&iacute;as cient&iacute;ficas est&aacute;n subdeterminadas por toda experiencia posible, pero son teor&iacute;as sobre algo objetivo, el mundo natural; de modo que por medio de las teor&iacute;as podemos acertar o no a describir correctamente eso objetivo. En otras palabras, en la naturaleza hay hechos relevantes que permiten decidir entre teor&iacute;as rival, por tanto, las teor&iacute;as son verdaderas o falsas, a pesar de la subdeterminaci&oacute;n. En cuanto a la traducci&oacute;n, al lenguaje, y a los significados, nos encontramos en una situaci&oacute;n diferente: no tiene sentido preguntarse por la verdad o falsedad de un manual de traducci&oacute;n debido a que &quot;no hay materia objetiva&quot;, &quot;no hay hechos relevantes&quot;, &quot;no hay significados&quot; que permitan decidir al respecto. De existir los supuestos significados como entidades mentales o de cualquier otro tipo (el equivalente a los hechos del mundo natural) podr&iacute;amos hablar de traducci&oacute;n verdadera o falsa y, por tanto, de subdeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n, de modo que estar&iacute;amos ante un caso especial de SET. </p>     <p> As&iacute;, &iquest;qu&eacute; de la relaci&oacute;n entre SET e IR? &iquest;Es posible hablar de subdeterminaci&oacute;n de la referencia? Quine no es expl&iacute;cito sobre este punto, pero &eacute;l en todo momento trata el tema de la referencia y el de la traducci&oacute;n como indeterminaciones, de modo que para &eacute;l la IR, tampoco ser&iacute;a un caso de subdeterminaci&oacute;n. Esto equivale a afirmar que no hay hechos relevantes que permitan decidir la cuesti&oacute;n sobre a qu&eacute; refieren nuestras palabras<a href="#p16" name="p16b"><sup>16</sup></a>. En suma, la indeterminaci&oacute;n (en cualquiera de sus dos formas) no es reducible a la subdeterminaci&oacute;n; pero no s&oacute;lo eso, la tesis de la  indeterminaci&oacute;n, es m&aacute;s fuerte al afirmar que no hay hechos relevantes respecto a la referencia y a los significados. </p>     <p> Admitido que la IT y la IR no son casos particulares de SET, la cuesti&oacute;n que aparece es si el experimento mental de traducci&oacute;n radical permite llegar a esta conclusi&oacute;n, esto es, si marca claramente la diferencia entre subdeterminaci&oacute;n e indeterminaci&oacute;n. Parece que del experimento de traducci&oacute;n radical s&oacute;lo podemos concluir la tesis m&aacute;s d&eacute;bil, la subdeterminaci&oacute;n de los referentes y de los significados. Recordemos las palabras de Ebbs respecto al soporte evidencial de la tesis de la IT: </p>     <blockquote> las reflexiones te&oacute;ricas de Quine sobre la relaci&oacute;n entre las oraciones y las estimulaciones sensoriales son las que soportan la carga completa de su tesis de la indeterminaci&oacute;n (1997 53), </blockquote>     <p> y no propiamente el experimento mental que propone. En otros t&eacute;rminos, la evidencia que el experimento mental proporciona para la IR (sobre la existencia o no de objetos f&iacute;sicos) y la IT (sobre la existencia o no de entidades mentales) es similar, pero lo parad&oacute;jico es que finalmente el tratamiento no es el mismo. Quine introduce un argumento adicional, que no hace parte del experimento mental, para aceptar a los primeros y rechazar a los segundos, como parte del mobiliario del mundo. Una vez m&aacute;s, el argumento es que los primeros prestan una buena funci&oacute;n en la organizaci&oacute;n de nuestras teor&iacute;as y nuestro lenguaje, mientras que en el segundo caso, nos la arreglamos igual de bien con esas entidades o sin ellas; de modo que aceptarlas s&oacute;lo acarrear&iacute;a engordar nuestra ontolog&iacute;a. </p>     <p> Puestas las cosas de esta manera, da la sensaci&oacute;n que la argumentaci&oacute;n de Quine es circular: se comienza con los presupuestos realistas y naturalistas, que no dan cabida a las entidades mentales, para terminar mostrando con el experimento mental que no hay significados. Schuldenfrei describe el c&iacute;rculo de Quine de este modo: </p>     <blockquote> La tesis de la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n funciona en la filosof&iacute;a de Quine para establecer la eliminabilidad de la ciencia de lo mental: el argumento para la eliminabilidad es que &quot;promete poca ganancia en comprensi&oacute;n cient&iacute;fica&quot;. Como todo buen argumento, este &uacute;ltimo es circular&quot;. (1975 54) </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> &iquest;Por qu&eacute; este argumento siendo circular no es vicioso?, para ello, puede verse el excelente art&iacute;culo de Schuldenfrei, aqu&iacute; s&oacute;lo he querido dejar planteada la cr&iacute;tica. </p>     <p> En definitiva, respecto al aspecto org&aacute;nico del sistema epistemol&oacute;gico de Quine hemos visto c&oacute;mo el naturalismo complementado con el realismo forman el contexto amplio del resto de tesis que conforman el sistema, el cual en realidad puede concretarse s&oacute;lo en dos tesis, el PVS y el HE. Todas las dem&aacute;s tesis pueden desplegarse a partir de estas cuatro ideas (naturalismo, realismo, PVS y HE), tomadas individualmente o en sus relaciones. La siguiente <a href="#f1">figura</a> es un esbozo de ello y de todo lo dicho. </p>     <center><a name="f1"><img src="img/revistas/difil/v12n19/v12n19a08f1.GIF"></a></center>    <br> <hr>    <br> <b>Notas al Pie</b>     <p> <a href="#p1b" name="p1"><sup>1</sup></a> El art&iacute;culo de la profesora Gentile (2008), por ejemplo, busca establecer las relaciones l&oacute;gicas entre algunas de las tesis de Quine y la consistencia de la doctrina quineana, y en este sentido su orientaci&oacute;n es un poco diferente a la de este art&iacute;culo, pero aun as&iacute;, me ha sido de ayuda en algunos apartes del presente trabajo.    <br> <a href="#p2b" name="p2"><sup>2</sup></a> En Guerrero (1998), hago una presentaci&oacute;n m&aacute;s detallada de la epistemolog&iacute;a naturalizada de Quine.    <br> <a href="#p3b" name="p3"><sup>3</sup></a> V&eacute;ase Quine (1981 21).    <br> <a href="#p4b" name="p4"><sup>4</sup></a> Los corchetes son incluidos por el autor.    <br> <a href="#p5b" name="p5"><sup>5</sup></a> Quine, habla en este caso de teor&iacute;a verificacionsita del significado, pero he optado por &quot;principio&quot;, por ser la terminolog&iacute;a m&aacute;s empleada.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="#p6b" name="p6"><sup>6</sup></a> Quine s&oacute;lo habla de holismo, pero conceptualmente es muy &uacute;til diferenciar el holismo epistemol&oacute;gico del holismo sem&aacute;ntico, como se ver&aacute; m&aacute;s adelante. Para el empleo de estas expresiones v&eacute;ase, por ejemplo, Schuldenfrei (1972 62) y Garc&iacute;a-Carpintero (1996 443).    <br> <a href="#p7b" name="p7"><sup>7</sup></a> En Quine (1975), es expl&iacute;cita la equivalencia entre las dos formulaciones: &quot;El holismo &#91;epistemol&oacute;gico&#93; es lo que se ha llamado correctamente la tesis de Duhem&quot; (esto es: HE=TDQ) e inmediatamente pasa a enunciarla en sus dos formas: &quot;&hellip;la tesis de Duhem-Quine. Dice que los enunciados cient&iacute;ficos no son vulnerables a las observaciones adversas por separado porque s&oacute;lo conjuntamente, como una teor&iacute;a, implican sus consecuencias observables. Cualquiera de los enunciados puede acoplarse a la superficie de las observaciones adversas mediante la revisi&oacute;n de otros enunciados&quot; Quine (1975 313).    <br> <a href="#p8b" name="p8"><sup>8</sup></a> V&eacute;ase Quine (1975 314). Estas reservas marcan un cambio importante entre la formulaci&oacute;n que present&oacute; en &quot;Dos Dogmas&quot;, la cual se suele calificar de una versi&oacute;n fuerte de la tesis, y la que da a partir de la d&eacute;cada de los sesentas en <i>Palabra y objeto</i>, que se califica de versi&oacute;n d&eacute;bil. El debilitamiento de la tesis radica en que, en primer lugar, se pasa de afirmar que ning&uacute;n enunciado tiene un estatus privilegiado, a afirmar que las oraciones observacionales y los enunciados de la l&oacute;gica no tienen el mismo estatus que el resto de los enunciados; y, en segundo lugar, se pasa de afirmar un holismo total a un holismo parcial.    <br> <a href="#p9b" name="p9"><sup>9</sup></a> Dos aclaraciones. Una, respecto a la doble terminolog&iacute;a que estamos manejando en esta tesis, estas palabras de Quine vienen despu&eacute;s de presentar la TDQ propiamente, pero cabe observar que aqu&iacute; el &eacute;nfasis est&aacute; puesto en el holismo. Dos, la cita resalta bastante bien el tipo de relaci&oacute;n no-l&oacute;gica que se privilegia entre las tesis, &quot;proporciona cierta credibilidad&quot;, tal y como se ha subrayado desde un comienzo que ha de entenderse las relaciones entre las distintas tesis.    <br> <a href="#p10b" name="p10"><sup>10</sup></a> V&eacute;ase Quine (1990b 50).    <br> <a href="#p11b" name="p11"><sup>11</sup></a> Las ideas de este apartado las he desarrollado en forma amplia en Guerrero (2002), tambi&eacute;n puede verse, por ejemplo, van Fraassen (1993).    <br> <a href="#p12b" name="p12"><sup>12</sup></a> Para esto v&eacute;ase Quine (1975 322), en donde afirma que es un caso de interminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n (y habr&iacute;a que decir <i>d&eacute;bil</i>, esto es, indeterminaci&oacute;n de la referencia), aunque no de subdeterminaci&oacute;n. Esto &uacute;ltimo qued&oacute; claro cuando tratamos la tesis de la SET.    <br> <a href="#p13b" name="p13"><sup>13</sup></a> En otras palabras, &quot;la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n es independiente de la subdeterminaci&oacute;n de las ciencias naturales, y seguir&aacute; existiendo a&uacute;n si la ciencia estuviese completamente determinada por la experiencia sensorial&quot;, Quine (1987 153).    <br> <a href="#p14b" name="p14"><sup>14</sup></a> La cursiva es por parte del autor.    <br> <a href="#p15b" name="p15"><sup>15</sup></a> En <i>Palabra y objeto</i>, lo dice en estos t&eacute;rminos: &quot;lo importante no es que no podamos estar seguros de que la hip&oacute;tesis anal&iacute;tica sea acertada, sino el hecho de que ni siquiera hay, a diferencia de lo que pasa con &#39;Gavagai&#39;, una materia objetiva respecto de la cual la hip&oacute;tesis pudiera ser acertada o desacertada&quot; (1960 73).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="#p16b" name="p16"><sup>16</sup></a> En este punto estoy de acuerdo con la interpretaci&oacute;n de Hylton (2007 207). </p> </font> <hr>    <br> <font face="verdana" size="3"><b>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</b></font> <font face="verdana" size="2">     <!-- ref --><p> Chomsky, N. &quot;Quine&#39;s empirical assumptions&quot;. <i>Synthese</i>, XIX, I. Springer, 1968. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0124-6127201100020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Ebbs, G. <i>Rule-following and realism</i>. Cambridge: Harvard University Press, 1997. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0124-6127201100020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Garc&iacute;a-Carpintero, M. <i>Las palabras, las ideas y las cosas</i>. Barcelona: Ariel. 1996, Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0124-6127201100020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Gaudet, E. <i>Quine on meaning</i>. London: Continuum, 2006. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0124-6127201100020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Gentile, N. &quot;Acerca de la consistencia de la doctrina de Quine&quot;. <i>Filosof&iacute;a Unisinos</i> 9. (3), 2008: 201-213. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0124-6127201100020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Guerrero, G. <i>Recurriendo a la ciencia para comprender la ciencia: la epistemolog&iacute;a naturalizada de Quine</i>. Bogot&aacute;: Pontificia Universidad Javeriana, 1998. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0124-6127201100020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> ---. &quot;Relatividad ontol&oacute;gica, modelos de lenguaje y juegos de lenguaje&quot;. <i>Estudios de Filosof&iacute;a</i>. No. 25, Instituto de Filosof&iacute;a Universidad de Antioquia, 2002: 93-115. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0124-6127201100020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Hylton, P. <i>Quine</i>. New York: Routledge, 2007. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0124-6127201100020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Pe&ntilde;a, L. &quot;A vueltas con la indeterminaci&oacute;n de la traducci&oacute;n y los enunciados existenciales&quot;. M. Vide (Ed.). <i>Actas del IV Congreso de lenguajes naturales y lenguajes formales</i>. Barcelona: Universidad de Barcelona, 1998. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0124-6127201100020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> Quine, W. V. O. &quot;Two dogmas of empiricism&quot;. <i>From a logical point of view</i>. Harvard: Harvard University Press, 1953. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0124-6127201100020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> ---. &quot;Posits and reality&quot;. <i>The ways of paradox and other essays</i>. New York: Randon House, 1955. Print.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0124-6127201100020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> ---. <i>Word and object</i>. Cambridge: The M.I.T. Press, 1960. 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