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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[INTELIGENCIA. ¿QUÉ SABEMOS Y QUÉ NOS FALTA POR INVESTIGAR?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Research on intelligence has interested psychologists, philosophers, educators and the general public during several centuries. Human society greatly values intelligence and considers it a decesive factor in educational achievement, work success and the socioeconomic development of countries. The concept of intelligence and its measurement is analyzed, including the types of intelligence(s), fluid and crystalized intelligence, ontogenetic develoment, the evolutionary origins of intelligence, and related topics. The research problems to be investigated in this area are presented. Intelligence as adaptation capacity to a changing environment has had a decisive importance in the phylogenetic evolution of human beings.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2"> &nbsp; </font>     <p align="right"><font size="3" face="verdana"><b>PSICOLOG&Iacute;A</b></font></p> <font face="verdana" size="2">&nbsp;     <p>    <center><b><font size="4">INTELIGENCIA. &iquest;QU&Eacute; SABEMOS Y QU&Eacute;   NOS FALTA POR INVESTIGAR&#63;</font></b></center></p> &nbsp; <b>    <center>Rub&eacute;n Ardila<sup>1</sup></center></b></p>     <p>1 Miembro correspondiente Academia Colombiana de Ciencias Exactas, F&iacute;sicas y Naturales. Direcci&oacute;n: Rub&eacute;n Ardila, Universidad Nacional de Colombia, Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:ruben.ardila@etb-net.co">ruben.ardila@etb-net.co </a></p> <hr size="1">     <p><b>Resumen</b></p>     <p>El estudio de la inteligencia ha interesado a psic&oacute;logos, fil&oacute;sofos, educadores y el p&uacute;blico en   general durante varios siglos. La sociedad humana valora altamente la inteligencia y la considera un   factor decisivo para los logros educativos, el &eacute;xito en el trabajo y para el desarrollo socioecon&oacute;mico   de los pueblos. Se analiza el concepto de inteligencia y su medici&oacute;n, los tipos de inteligencia, las   implicaciones sociales y pol&iacute;ticas que tiene este concepto psicol&oacute;gico, la relaci&oacute;n entre inteligencia   general, factores espec&iacute;ficos de inteligencia, inteligencia fluida e inteligencia cristalizada, el desarrollo   ontogen&eacute;tico de la inteligencia, sus or&iacute;genes evolutivos y otros asuntos relacionados. Se presentan   los problemas de investigaci&oacute;n que est&aacute;n por solucionarse en este campo. La inteligencia como   capacidad de adaptaci&oacute;n a un medio cambiante ha tenido importancia decisiva en la evoluci&oacute;n filogen&eacute;tica de los seres humanos.</p>     <p><b>Palabras clave:</b> inteligencia, medici&oacute;n, psicolog&iacute;a, evoluci&oacute;n filogen&eacute;tica, adaptaci&oacute;n.</p>   <hr size="1">     <p><b>Abstract</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Research on intelligence has interested psychologists, philosophers, educators and the general   public during several centuries. Human society greatly values intelligence and considers it a decesive   factor in educational achievement, work success and the socioeconomic development of countries.   The concept of intelligence and its measurement is analyzed, including the types of intelligence(s),   fluid and crystalized intelligence, ontogenetic develoment, the evolutionary origins of intelligence,   and related topics. The research problems to be investigated in this area are presented. Intelligence   as adaptation capacity to a changing environment has had a decisive importance in the phylogenetic   evolution of human beings.</p>     <p><b>Key words:</b> intelligence, measurement, psychology, phylogenetic evolution, adaptation.</p>   <hr size="1">   &nbsp;     <p><b>Las diferencias individuales</b></p>     <p>   Los seres humanos poseen muchas caracter&iacute;sticas en   com&uacute;n y muchas caracter&iacute;sticas que los diferencian unos   de otros. Las caracter&iacute;sticas universales, que pertenecen a   nuestra especie y que son comunes a los miembros de   todas las culturas, todas las &eacute;pocas, todas las etnias, ambos   g&eacute;neros y todos los rangos de edad, forman lo que se   ha denominado <i>naturaleza humana</i>. Por otra parte las caracter&iacute;sticas   diferenciales, que son espec&iacute;ficas de un grupo   humano (los varones a diferencia de las mujeres, los   introvertidos a diferencia de los extravertidos, los j&oacute;venes   versus los viejos, etc.) forman parte de la identidad de los   grupos y culturas. Finalmente nos encontramos con aspectos   que son &uacute;nicos de la persona: no hay dos individuos   exactamente iguales, con la misma estructura   gen&eacute;tica, los mismos comportamientos consecuencia de   igual aprendizaje temprano, las mismas aptitudes, intereses,   habilidades y limitaciones. Cada persona es &uacute;nica,   como combinaci&oacute;n de elementos y factores.</p>     <p>   Podemos indicar por lo tanto que las caracter&iacute;sticas   humanas se clasifican en tres grupos:</p>     <p>   <b>&#42;</b> Aquellas que son comunes a todos los seres humanos.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Las que son caracter&iacute;sticas de un grupo en particular.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Las que son &uacute;nicas del individuo.</p>     <p>   A la segunda categor&iacute;a pertenecen la inteligencia, la   personalidad, las aptitudes, los intereses y otras caracter&iacute;sticas   que diferencian unos grupos de personas de otros.</p>     <p><b>&iquest;Qu&eacute; es la inteligencia&#63;</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Las caracter&iacute;sticas que asociamos con el concepto de   <i>inteligencia</i>, como capacidad de solucionar problemas, de   razonar, de adaptarse al ambiente, han sido altamente valoradas   a lo largo de la historia. Desde los griegos hasta   hoy se ha pensado que este conjunto de caracter&iacute;sticas   que distingue positivamente a las personas les brindan un   lugar especial en la sociedad. Esto se ha considerado incluso   antes de que se comenzara a estudiar cient&iacute;ficamente   el concepto de inteligencia y su medici&oacute;n. Hoy se conoce   que la inteligencia (o inteligencias) existe en todas las personas   en mayor o menor grado, y tambi&eacute;n en los animales   no humanos.</p>     <p>   Los problemas asociados con la inteligencia se refieren   a su definici&oacute;n, a sus caracter&iacute;sticas, la forma de medirla,   los factores que constituyen la inteligencia, la relaci&oacute;n   entre inteligencia y otros rasgos psicol&oacute;gicos, la pregunta acerca de si existe una o varias inteligencias, el papel de la   gen&eacute;tica, del ambiente y de su interacci&oacute;n, los or&iacute;genes de   la inteligencia en la especie humana y en otras especies, el   desarrollo de la inteligencia en los ni&ntilde;os, la utilidad del   concepto de inteligencia para la educaci&oacute;n y para el &eacute;xito   laboral y social, la forma de desarrollar la inteligencia, los   cambios que ocurren a lo largo del ciclo vital, la normalidad,   subnormalidad y supranormalidad, la relaci&oacute;n entre   inteligencia y creatividad, y otros problemas similares. Son   temas de gran importancia y relevancia para el individuo y   la sociedad.</p>     <p>   Los primeros intentos formales de medir la inteligencia   se deben a <b>Alfred Binet</b> (1857-1911) quien fue comisionado   por el gobierno franc&eacute;s para encontrar una forma de   seleccionar a los estudiantes que ten&iacute;an habilidades para   cursar estudios en las escuelas francesas. <b>Binet</b> dise&ntilde;&oacute;   una serie de situaciones problema que pose&iacute;an dificultad   gradual creciente y clasific&oacute; las que pod&iacute;an ser resueltas   por ni&ntilde;os de diversas edades. En esta forma se propuso   una secuencia que dio origen al concepto de &quot;edad mental&quot;   a diferencia de la &quot;edad cronol&oacute;gica&quot;. El primer test de   inteligencia (Binet-Simon) se present&oacute; en 1905 en Francia.   Estos tests tuvieron en su forma inicial una funci&oacute;n <i>pr&aacute;ctica</i>   y se aplicaron a varios contextos educativos. Se busc&oacute;   correlacionar dichos resultados en los tests con el &eacute;xito   en la escuela. M&aacute;s adelante se propusieron otras pruebas   de inteligencia como el Terman, el Stanford-Binet y el   Weschler en sus diversas formas (WAIS, WISC, etc).</p>     <p>   El concepto de inteligencia ha estado muy ligado a su   medici&oacute;n. En lo que se refiere a una <i>teor&iacute;a</i> de la inteligencia,   se puede afirmar que desde el comienzo se consider&oacute;   que hab&iacute;a una capacidad cognitiva amplia, que <b>Spearman</b>   denomin&oacute; <i>inteligencia general</i> (o factor g). Por otra parte   como las pruebas estaban compuestas por diversos   factores, se pens&oacute; que era m&aacute;s adecuado hablar de <i>factores   espec&iacute;ficos</i> de la inteligencia (factores s) como el factor   verbal, cuantitativo, espacial, la memoria inmediata, la   velocidad mental o de percepci&oacute;n y la capacidad para   captar reglas y relaciones l&oacute;gicas. <b>Thurstone</b> propuso la   t&eacute;cnica matem&aacute;tica del an&aacute;lisis factorial para estudiar   estos problemas y encontr&oacute; varios factores, que har&iacute;an   parte de la inteligencia. Hoy se utilizan complejos procedimientos   matem&aacute;ticos en las investigaciones sobre inteligencia,   entre otras el an&aacute;lisis factorial, la regresi&oacute;n   m&uacute;ltiple y la correlaci&oacute;n.</p>     <p>   La inteligencia general (el factor g de <b>Spearman</b>) se ha   correlacionado con ocupaci&oacute;n, g&eacute;nero, etnias, culturas,   clases sociales, &eacute;xito en ciertas ocupaciones y muchos factores   m&aacute;s. Es un concepto que tuvo gran aceptaci&oacute;n en la ciencia de hace varias d&eacute;cadas pero ha dado origen a numerosas   cr&iacute;ticas, tanto ideol&oacute;gicas y pol&iacute;ticas como cient&iacute;ficas   (ver <b>Gould,</b> 1981). Sigue siendo un concepto   controvertido en este momento en el siglo XXI (ver   <b>Sternberg,</b> 2000, 2007; <b>Nisbett,</b> 2009).</p>     <p>   Como la inteligencia es un campo de investigaci&oacute;n muy   complejo, tambi&eacute;n lo son las definiciones que se han propuesto   acerca de ella.</p>     <p><b>Definiciones de inteligencia</b></p>     <p>   Las diversas definiciones dan luces sobre los problemas   asociados con la inteligencia y su dominio de investigaci&oacute;n.   Esas definiciones pueden agruparse en categor&iacute;as:   filos&oacute;ficas, pragm&aacute;ticas, factoriales y operacionales.</p>     <p>   1. Inteligencia es el poder de combinaci&oacute;n, afirm&oacute;   <b>Ebbinghaus</b> en 1885. M&aacute;s tarde insisti&oacute; en que inteligencia   es la capacidad de adaptarse a nuevas situaciones. Por   otra parte, la inteligencia, seg&uacute;n <b>Binet</b> se refiere a cualidades   formales como la memoria, la percepci&oacute;n, la atenci&oacute;n y   el intelecto. La inteligencia seg&uacute;n &eacute;l se caracteriza por comprensi&oacute;n,   invenci&oacute;n, direcci&oacute;n y censura.</p>     <p>   2. Las soluciones factoriales al concepto de inteligencia   se apoyaron en las t&eacute;cnicas del an&aacute;lisis factorial y se   elaboraron tests para medir un factor o capacidad primaria:   capacidad verbal, fluencia verbal, capacidad para manejo   de n&uacute;meros, memoria inmediata, velocidad mental o de   percepci&oacute;n, capacidad para captar reglas y relaciones l&oacute;gicas.   Son los factores s de <b>Thurstone</b> que mencionamos   anteriormente.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   3. Las soluciones operacionales (<b>Bridgman</b>) insisten   en que es preciso medir y luego definir, y han tenido cierta   aceptaci&oacute;n en la comunidad cient&iacute;fica. Las operaciones que   utilizamos para medir una aptitud constituyen la definici&oacute;n   de esa habilidad. En la actualidad el operacionalismo   ha recibido numerosas cr&iacute;ticas y la mayor parte de los especialistas   en medici&oacute;n y evaluaci&oacute;n prefieren ir m&aacute;s all&aacute;   de las soluciones operacionales.</p>     <p>   4. Inteligencia es lo que miden los tests de inteligencia   (<b>Boring,</b> 1923). Como hizo notar <b>Terman</b>, la inteligencia al   igual que la electricidad se puede medir adecuadamente antes   de definirla. Sin embargo, &iquest;qu&eacute; es lo que miden los tests   de inteligencia&#63; En ingl&eacute;s se dice &quot;Intelligence is what the   intelligence tests measure&quot; Y la r&eacute;plica se presenta preguntando:   &quot;What is the <i>what</i> that the intelligence tests test&#63;&quot;</p>     <p>   5. En &eacute;poca m&aacute;s reciente <b>Sternberg</b> (1985) propuso   una teor&iacute;a de la inteligencia diferente de las teor&iacute;as cl&aacute;sicas   de <b>Spearman</b> (g) y <b>Thurstone</b> (s). Considera que la inteligencia est&aacute; basada en tres categor&iacute;as: habilidades   anal&iacute;ticas, creativas y pr&aacute;cticas. Esta <i>teor&iacute;a tr&iacute;adica de la   inteligencia</i> dio origen al Test de Habilidades Tri&aacute;dicas   de Sternberg (STAT por sus siglas en ingl&eacute;s) que utiliza   &iacute;tems de elecci&oacute;n m&uacute;ltiple, verbales, cuantitativos y de figuras,   al igual que ensayos (escribir historias, contar historias,   dise&ntilde;ar cosas, ver pel&iacute;culas con problemas pr&aacute;cticos   que el examinado debe solucionar).</p>     <p>   6. Inteligencia emocional es un concepto que se debe   a <b>Salovey y Mayer</b> (1990) y que fue popularizado por <b>Daniel   J. Goleman</b> en 1995. La inteligencia emocional es la   capacidad para reconocer los sentimientos propios y ajenos   y la habilidad para manejarlos. Se organiza en cinco   capacidades: conocer las emociones y sentimientos propios,   manejarlos, reconocerlos, crear nuestras propias   motivaciones y manejar las relaciones interpersonales.</p>     <p>   7. Inteligencias m&uacute;ltiples. Este concepto, que se debe   a <b>Howard Gardner</b> (1983, 1993), considera que la inteligencia   es la capacidad para resolver problemas o elaborar productos   que pueden ser valorados en determinada cultura.   Afirma que existen varios tipos de inteligencia, a saber:</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia l&oacute;gico-matem&aacute;tica, que permite resolver   problemas de l&oacute;gica y matem&aacute;tica. Es la concepci&oacute;n   cl&aacute;sica de inteligencia.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia ling&uuml;&iacute;stica, que es la capacidad de usar   las palabras y los conceptos verbales de manera   apropiada.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia musical. Es el talento para reconocer y   ejecutar melod&iacute;as y armon&iacute;as musicales.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia espacial. Es la capacidad de distinguir el   espacio, las formas, figuras y sus relaciones en tres   dimensiones.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia intrapersonal. Es la capacidad de entendernos   a nosotros mismos, nuestras motivaciones y   nuestras emociones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>&#42;</b> Inteligencia interpersonal o social. Es la capacidad de   entender a los dem&aacute;s con empat&iacute;a.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Inteligencia corporal-sinest&eacute;sica. Es la capacidad de   controlar y coordinar los movimientos del cuerpo y   expresar sentimientos por medio de esos movimientos.</p>     <p>   En versiones posteriores de su teor&iacute;a, <b>Gardner</b> a&ntilde;adi&oacute;   la inteligencia naturalista y la inteligencia existencial. Esta   conceptualizaci&oacute;n de inteligencias m&uacute;ltiples ha sido muy   bien recibida en amplios sectores pero al igual que la inteligencia   emocional, ha tenido numerosas <i>cr&iacute;ticas</i>. Una de ellas se refiere a la inteligencia musical y la inteligencia   corporal-sinest&eacute;sica, que realmente no ser&iacute;an &quot;inteligencia&quot;   sino talentos. En el caso de la inteligencia emocional,   tambi&eacute;n ser&iacute;a discutible afirmar que es una &quot;inteligencia&quot;   y tal vez ser&iacute;a preferible hablar de habilidades sociales,   campo que se ha investigado ampliamente sin referencia   alguna con la &quot;inteligencia&quot;.</p>     <p>   Estas definiciones o soluciones a las conceptualizaciones   de la inteligencia, su medici&oacute;n, sus aplicaciones   y su lugar en la sociedad, son motivo de numerosas investigaciones   y de muchas controversias.</p>     <p>   Una definici&oacute;n de inteligencia que probablemente es la   m&aacute;s apropiada en el estado actual de nuestros conocimientos   es la siguiente: <i>Inteligencia es un conjunto de habilidades   cognitivas y conductuales que permite la adaptaci&oacute;n   eficiente al ambiente f&iacute;sico y social. Incluye la capacidad   de resolver problemas, planear, pensar de manera abstracta,   comprender ideas complejas, aprender de la experiencia.   No se identifica con conocimientos espec&iacute;ficos ni con   habilidades espec&iacute;ficas sino que se trata de habilidad   cognitiva general, de la cual forman parte las capacidades   espec&iacute;ficas.</i></p>     <p>   La inteligencia var&iacute;a a lo largo de la vida de una persona   (desarrollo ontogen&eacute;tico) y lo ha hecho a lo largo de la   evoluci&oacute;n de la especie (desarrollo filogen&eacute;tico).</p>     <p><b>Desarrollo y ciclo vital</b></p>     <p>   Los seres humanos y los dem&aacute;s animales, evolucionan   a lo largo del ciclo vital, desde la concepci&oacute;n hasta la muerte.   Dichos cambios se dan a nivel de maduraci&oacute;n, habilidades   perceptuales, capacidad de aprender, procesos   cognitivos y conducta social. Esos cambios posibilitan la   adaptaci&oacute;n a un medio ambiente cambiante. Son producto   de la biolog&iacute;a y de su interacci&oacute;n con la cultura.</p>     <p>   Tradicionalmente se estudi&oacute; el desarrollo psicol&oacute;gico   de los seres humanos desde el nacimiento hasta la adolescencia,   y en el caso espec&iacute;fico de la inteligencia se encontr&oacute;   que esta evolucionaba a lo largo de la infancia y la   adolescencia alcanzando un punto m&aacute;ximo alrededor de   los 15 a&ntilde;os aproximadamente . Luego se estabilizaba y m&aacute;s   tarde comenzaba a variar, incluso a declinar a lo largo de la   vida de la persona. La medici&oacute;n de la inteligencia utiliza   pruebas que se adec&uacute;an a la edad de la persona, de acuerdo   con su edad mental. El puntaje denominado Cociente   Intelectual (<a href="#e1">C.I.</a>), propuesto en 1912 por el psic&oacute;logo alem&aacute;n   <b>William Stern</b>, resulta de la edad mental (la capacidad   intelectual de la persona, medida por medio de tests   que se han estandarizado para cada nivel de edad), dividida por la edad cronol&oacute;gica (en meses) y multiplicado por 100   para que se obtenga un n&uacute;mero entero:</p>       <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="e1"><img src="img/revistas/racefn/v35n134/v35n134a09e1.jpg"></a></center></p>     <p>Se considera un CI de 100 como estad&iacute;sticamente normal,   con una variaci&oacute;n de 15 puntos: 100 &plusmn; 15 (o sea entre   85 y 115). La distribuci&oacute;n de inteligencia en la poblaci&oacute;n   tiene la forma de curva normal o curva de Gauss (curva de   campana) como muchas otras habilidades y caracter&iacute;sticas   de las poblaciones. Una persona con menos de 85 de   CI se considera subnormal y una persona con m&aacute;s de 115 se considera supranormal.</p>     <p>   La <a href="#f1">categorizaci&oacute;n</a> m&aacute;s aceptada de niveles de CI es la   siguiente:</p>       <p>    <center><a name="f1"><img src="img/revistas/racefn/v35n134/v35n134a09f1.jpg"></a></center></p>     <p>Este &eacute;nfasis psicom&eacute;trico ha sido muy &uacute;til para los trabajos   en la educaci&oacute;n, para la conformaci&oacute;n de escuelas   especiales para ni&ntilde;os con d&eacute;ficits cognitivos, sensoriales   y sociales, y para ni&ntilde;os con habilidades superiores al promedio.   Ha servido para proporcionar ambientes m&aacute;s adecuados   a los distintos individuos y para ayudar a la   realizaci&oacute;n de sus potencialidades. La capacidad de aprender,   la capacidad de adaptarse a un nuevo ambiente, las   habilidades espec&iacute;ficas (matem&aacute;ticas, musicales, espaciales,   sociales) se han tomado en cuenta en estos contextos.   El CI siempre se debe considerar dentro de un rango, que   incluye un promedio (por ejemplo 100) y desviaci&oacute;n est&aacute;ndar (por ejemplo &plusmn; 15). Es siempre un concepto relativo.</p>     <p>   Sin embargo colocar un r&oacute;tulo a una persona puede tener   importantes implicaciones muchas de ellas negativas.   Las expectativas de ejecuci&oacute;n alta o baja influyen en los   ni&ntilde;os y adolescentes y hay estudios sistem&aacute;ticos que demuestran   que la persona trata de acomodar su ejecuci&oacute;n a   las expectativas que se han formado acerca de ella, en la escuela, en la vida diaria, en la familia. La psicolog&iacute;a contempor&aacute;nea   considera que no es adecuado <i>etiquetar</i> a una   persona como &quot;retardado&quot;, &quot;incapaz de entender la m&uacute;sica&quot;,   &quot;genio&quot;, &quot;muy mal hijo&quot;, o &quot;brillante y superdotado&quot;, o   cualquier otra etiqueta. A veces la etiqueta limita las posibilidades   y se vuelve una <i>profec&iacute;a auto-realizada</i>. En otros   casos al no ser capaz de lograr las metas que se esperan de   &eacute;l (&quot;soy un genio pero no soy capaz de llegar tan alto como   se espera de m&iacute;&quot;) produce efectos emocionales negativos   que pueden llegar a tener consecuencias funestas.</p>     <p>   Se ha encontrado que el puntaje promedio de CI se ha   incrementado en tres puntos cada d&eacute;cada, a partir de principios   del siglo XX, que es cuando comenzaron a hacerse   mediciones de inteligencia. Esto se denomina el Efecto   <b>Flynn</b> (ver <b>Flynn,</b> 1999, 2007) y se ha tratado de explicar   por mejoras en nutrici&oacute;n, escolaridad y habilidad para resolver   los tests. Parece ser que en los pa&iacute;ses con mayor   nivel de desarrollo educativo (por ejemplo Noruega y Dinamarca)   estos avances de CI se presentaron durante varias   d&eacute;cadas pero se estabilizaron y no se presentan m&aacute;s.   Parecer&iacute;a que se hubiera alcanzado un &quot;techo&quot; o &quot;cielo&quot;.</p>     <p>   Por otra parte, la teor&iacute;a del desarrollo cognitivo m&aacute;s   aceptada ha sido la de <b>Piaget</b> (ver 1952, entre otros). Seg&uacute;n   este enfoque de la evoluci&oacute;n de la inteligencia, el desarrollo   es lineal y ordenado. Pasa por una serie de   estadios:</p>     <p>   1. Estadio sensorio-motor, entre el nacimiento y los 2   a&ntilde;os.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   2. Estadio pre-operacional, entre los 2 y los 7 a&ntilde;os.</p>     <p>   3. Estadio de las operaciones concretas, entre los 7 y los   12 a&ntilde;os.</p>     <p>   4. Estadio de las operaciones formales, entre los 12 a&ntilde;os   y la vida adulta.</p>     <p>   Los ni&ntilde;os interact&uacute;an con su ambiente, al comienzo a   trav&eacute;s de esquemas sensoriales y motores, y m&aacute;s adelante   forman representaciones simb&oacute;licas internalizadas de los   objetos. Un punto importante en este desarrollo cognitivo   es el concepto de <i>permanencia</i> de <i>los objetos</i>, que implica   que los objetos contin&uacute;an existiendo cuando no est&aacute;n presentes,   por ejemplo cuando no est&aacute;n a la vista del ni&ntilde;o.   Tambi&eacute;n tiene relevancia la imitaci&oacute;n de los comportamientos   observados.</p>     <p>   La teor&iacute;a de <b>Piaget</b> y de los neo-piagetianos ha tenido   aplicaciones en la educaci&oacute;n, en la conformaci&oacute;n de   curr&iacute;culos escolares, en la ense&ntilde;anza de las matem&aacute;ticas y   la l&oacute;gica y en otros aspectos. Las contrastaciones emp&iacute;ricas de la validez de la teor&iacute;a han demostrado parcialmente   algunas de sus afirmaciones, mientras que otras han sido   refutadas. Un elemento importante es la validez trans-cultural   de la teor&iacute;a piagetiana, investigar si los mismos estadios   de desarrollo cognitivo se encuentran en culturas   diferentes, por ejemplo si los ni&ntilde;os de Uganda o de Pakist&aacute;n   pasan por los mismos estadios que los ni&ntilde;os de Suiza que   estudi&oacute; inicialmente <b>Piaget</b>.</p>     <p>   Durante la edad adulta existe una meseta en el desarrollo   intelectual de las personas y luego un declive en habilidades   cognitivas espec&iacute;ficas. En la vejez estos cambios   son m&aacute;s pronunciados. <b>Cattell</b> (1963) diferenci&oacute; entre inteligencia   <i>fluida</i> que es la capacidad para resolver problemas   aqu&iacute; y ahora, e inteligencia <i>cristalizada</i> que tiene que   ver m&aacute;s con la experiencia adquirida, con las capacidades   almacenadas y asuntos similares.</p>     <p>   En los ancianos no se presentan cambios en los factores   verbales de la inteligencia (medida por medio del WAIS   y otras pruebas), incluyendo memoria de d&iacute;gitos, vocabulario,   informaci&oacute;n, comprensi&oacute;n, aritm&eacute;tica, similitudes. Por   el contrario se observa una disminuci&oacute;n en los puntajes   obtenidos en las escalas de ejecuci&oacute;n, sustituci&oacute;n de   d&iacute;gitos, completaci&oacute;n de dibujos, ordenaci&oacute;n de figuras y   composici&oacute;n de objetos. Parece ser que disminuye la velocidad   de procesar informaci&oacute;n, la memoria inmediata y se   aumenta la capacidad de s&iacute;ntesis y de utilizar informaci&oacute;n   previamente adquirida, lo que se asocia con el concepto   de inteligencia cristalizada.</p>     <p>   El complejo problema del desarrollo de la inteligencia   en los adultos, especialmente en los adultos mayores, requiere   que se tengan en cuenta factores sociales, emocionales   y cognitivos, seg&uacute;n se&ntilde;ala <b>Berg</b> (2000).</p>     <p>   <b>Or&iacute;genes filogen&eacute;ticos de la inteligencia</b></p>     <p>   Nos hemos referido al desarrollo ontogen&eacute;tico de la inteligencia,   desde el nacimiento hasta el final de la vida y   hemos se&ntilde;alado los cambios que se observan durante la   infancia y durante el resto del ciclo vital. Por otra parte el   origen filogen&eacute;tico de la inteligencia ha sido motivo de gran   inter&eacute;s. &iquest; En qu&eacute; momento de la evoluci&oacute;n de nuestra especie   aparecen las capacidades cognitivas&#63; &iquest;Existe razonamiento   en animales no humanos, capacidad de producir   cultura y trasmitirla, lenguaje, habilidades matem&aacute;ticas, capacidad   de solucionar problemas&#63; &iquest;Existen diferencias cualitativas   entre nuestra especie y las dem&aacute;s especies, o por el   contrario se trata de diferencias de grado&#63; Estos problemas   han interesado a la humanidad a lo largo de toda la historia   registrada. Tuvieron gran importancia en la teor&iacute;a de la evoluci&oacute;n   propuesta por <b>Darwin</b>. El estudio de los procesos psicol&oacute;gicos en los animales no humanos dio origen a la   <i>psicolog&iacute;a comparada</i> (ver <b>Papini</b>, 2009) y a la <i>psicolog&iacute;a   evolucionista</i> (<b>Buss</b>, 1995, 2008; <b>Confer et al,</b> 2010).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <b>George J. Romanes</b> (1848-1894) fue probablemente el   primer psic&oacute;logo comparativo. Present&oacute; evidencias   anecd&oacute;ticas acerca de las capacidades mentales superiores   de los animales, llam&oacute; la atenci&oacute;n sobre la posibilidad   de una continuidad real de procesos psicol&oacute;gicas entre   animales no humanos y humanos. Sin embargo la comunidad   cient&iacute;fica consider&oacute; preferible utilizar una metodolog&iacute;a   m&aacute;s experimental y rigurosa para explicar los fen&oacute;menos   psicol&oacute;gicos en animales. Se dio importancia a la llamada   Navaja de Occam que es un principio metodol&oacute;gico que   afirma que el funcionamiento de un proceso psicol&oacute;gico   no puede adscribirse al ejercicio de una actividad mental   superior si puede explicarse por el ejercicio de una funci&oacute;n   que se encuentra en un estado inferior en la &quot;escala   filogen&eacute;tica&quot;. Esta es una ley de parsimonia, que privilegia   las explicaciones m&aacute;s &quot;simples&quot; en lugar de las que impliquen   mayor complejidad y m&aacute;s constructos. <b>Edward L.   Thorndike</b> (1874- 1949) y otros investigadores insistieron   en evitar especulaciones y eliminar las evidencias   anecd&oacute;ticas sobre inteligencia en los animales.</p>     <p>   En &eacute;pocas m&aacute;s recientes, ante todo a partir la d&eacute;cada   de 1970 e incluso antes, el estudio de las habilidades   cognitivas superiores en los animales comenz&oacute; a desarrollarse   utilizando los m&eacute;todos m&aacute;s estrictos de laboratorio   y de campo y las nuevas herramientas de la psicolog&iacute;a   cognitiva. Entre los trabajos m&aacute;s importantes sobre procesos   cognitivos superiores en animales no humanos se pueden   citar los siguientes:</p>     <p>   <b>&#42;</b> Los estudios tempranos (1917) de <b>Wolfang K&ouml;hler</b>   sobre <i>insight</i> en chimpanc&eacute;s.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Las investigaciones experimentales sobre lenguaje en   chimpanc&eacute;s llevados a cabo por <b>Allen y Beatrix   Gardner</b>, por <b>David Premack</b>, <b>Duane Rumbaugh</b>,   <b>Herbert Terrace</b>, <b>David A. Washburn</b> y otros investigadores.   Demuestra que la comunicaci&oacute;n altamente   elaborada existe en primates y que estos pueden adquirir   sistemas complejos para expresar conceptos y   comunicarse (ver <b>Washburn</b>, 2007).</p>     <p>   <b>&#42;</b> Los trabajos sobre transmisi&oacute;n de cultura en monos.   Las primeras demostraciones se llevaron a cabo en el   Primate Research Institute de la Universidad de Kyoto   (Jap&oacute;n) a partir de 1978. Se encontr&oacute; que los monos   adquieren conductas como lavar los alimentos y otras,   que ense&ntilde;an a la siguiente generaci&oacute;n y que se transmite   a las sucesivas generaciones (ver <b>Matsuzawa</b>, 2001). Dicha transmisi&oacute;n cultural es muy similar a la   que existe en los seres humanos y que denominamos   &quot;cultura&quot; y antes se consideraba exclusiva de nuestra   especie.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Las investigaciones sobre uso de instrumentos en   chimpanc&eacute;s, llevados a cabo inicialmente con <b>Jane   Goodall</b> (1986) quien encontr&oacute; que estos primates utilizaban   palos para pescar termitas y realizaban otras   conductas complejas. M&aacute;s adelante en 2007 se encontr&oacute;   que los chimpanc&eacute;s de la sabana de Fongoli   (en Senegal) usaban palos afilados para cazar.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Los estudios de <b>Irene Pepperberg</b> (2002) con el loro   gris africano llamado &quot;Alex&quot;.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Las investigaciones sobre psicolog&iacute;a de los delfines   (<b>Herman</b>, 1986).</p>     <p>   <b>&#42;</b> Los estudios sobre habilidades matem&aacute;ticas en animales   (<b>Beran, Gulledge y Washburn</b>, 2007, ver tambi&eacute;n   <b>Ardila</b>, 2007).</p>     <p>   <b>&#42;</b> El problema de la conciencia o percepci&oacute;n de s&iacute; mismo,   tanto en hombres como en animales no humanos   (ver <b>Rozo &amp; P&eacute;rez-Acosta</b>, 2010).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Todas estas investigaciones han demostrado la continuidad   entre los procesos psicol&oacute;gicos de las especies no   humanas y la especie humana. La complejidad conductual   se correlaciona en parte con el desarrollo del sistema nervioso,   que posibilita la capacidad para aprender y para   adaptarse en forma adaptativa al ambiente. Sin embargo   organismos con sistemas nerviosos muy &quot;simples&quot; y con   un cerebro relativamente peque&ntilde;o en relaci&oacute;n con el tama&ntilde;o   del cuerpo, pueden presentar comportamientos complejos,   como es el caso del loro Alex y de los cuervos que   tienen conductas muy similares a las de algunos primates.   Aunque se ha trabajado intensamente sobre estos temas   de psicolog&iacute;a comparada y de psicolog&iacute;a evolucionista en   los &uacute;ltimos a&ntilde;os, a&uacute;n falta un largo camino por recorrer.</p>     <p>   <b>La inteligencia como adaptaci&oacute;n al ambiente</b></p>     <p>   De lo anterior se puede concluir que en los seres humanos   y en muchas otras especies existen habilidades   cognitivas que permiten la realizaci&oacute;n de comportamientos   complejos. Incluso mucho m&aacute;s complejos de lo que   se pensaba hace unas pocas d&eacute;cadas. Esta habilidad que   llamamos inteligencia (o en algunos casos &quot;inteligencias&quot;)   posibilita la adaptaci&oacute;n de los organismos a su ambiente,   que en muchos casos es un ambiente variable e impredecible.   La capacidad de adaptaci&oacute;n est&aacute; &iacute;ntimamente relacionada con el concepto de inteligencia. Se ha encontrado   que la persona m&aacute;s inteligente:</p>     <p>   <b>&#42;</b> Es m&aacute;s capaz de adaptarse al ambiente f&iacute;sico y social.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Es m&aacute;s h&aacute;bil para seleccionar ambientes en los cuales   pueda funcionar mejor.  </p>     <p><b>&#42;</b> Es m&aacute;s capaz de modificar su ambiente para que encaje   mejor en sus potencialidades.</p>     <p>   <b>&#42;</b> Es m&aacute;s capaz de enfrentar situaciones novedosas e   inesperadas.</p>     <p>   Esta habilidad o conjunto de habilidades que denominamos   inteligencia, se valora altamente por parte de la sociedad.   Constituye un dominio de investigaci&oacute;n que utiliza   los m&aacute;s recientes desarrollos en las matem&aacute;ticas, la psicolog&iacute;a   y la neurociencia, y que est&aacute; permeado por factores   pol&iacute;ticos, ideol&oacute;gicos y culturales.</p>   &nbsp;     <p><b><font size="3">Bibliograf&iacute;a</font></b></p>     <!-- ref --><p>   <b>Ardila, R.</b> 2007. Psicolog&iacute;a en el contexto de las ciencias naturales.   Evoluci&oacute;n y comportamiento. Revista de la Academia Colombiana   de Ciencias Exactas, F&iacute;sicas y Naturales <b>31</b>(120):395-   403.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0370-3908201100010000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Beran, M.J., Gulledge, J.P. &amp; Washburn, D.A.</b> 2007. Animals   count: What is next&#63;. Contributions from the Language   Research Center to nonhuman animal cognition research. In   D.A. Washburn (Ed.), Primate perspectives on behavior and   cognition (pp. 161-173). Washington, D.C.: American   Psychological Association.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0370-3908201100010000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Berg, C. A.</b> 2000. Intellectual development in adulthood. In R. J.   Sternberg (Ed.), Handbook of intelligence (pp. 117-137).   Cambridge: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0370-3908201100010000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Boring, E. G.</b> 1923. Intelligence is what the tests test it. New Republic   <b>5:</b>35-37.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0370-3908201100010000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Buss, D.M.</b> 1995. Evolutionary psychology: A new paradigm for   psychological science. Psychological Inquiry, <b>6:</b>1-49.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0370-3908201100010000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>_____.</b> 2008. Evolutionary psychology: The new science of the   mind. Boston, MA: Pearson.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0370-3908201100010000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Cattell, R. B.</b> 1963. Theory of fluid and crystalized intelligence: a   critical experiment. Journal of Educational Psychology, <b>54:</b>1-   22&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0370-3908201100010000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   <b>Confer, J.C., Easton, J.A., Fleischman, D.S., Goetz, C.D., Lewis,   D.M.G., Perrilloux, C. &amp; Buss, D.M.</b> 2010. Evolutionary   psychology. Controversites, questions, prospects, and   limitations. American Psychologist <b>65:</b>110-126.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0370-3908201100010000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Flynn, J.R.</b> 1999. Searching for justice: The discovery of IQ gains   over time. American Psychologist <b>54:</b>5-20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0370-3908201100010000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p><b>_____.</b> 2007. What is intelligence&#63; Beyond the Flynn Effect. New York: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0370-3908201100010000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>   <b>Gardner, H.</b> 1983. Frames of mind. The theory of multiple intelligences. New York: Basic Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0370-3908201100010000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
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