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<publisher-name><![CDATA[Universidad de La Sabana]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El rol del profesional en enfermería]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Internacional de Cataluña Facultad de Enfermería ]]></institution>
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<country>España</country>
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<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1657-59972003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1657-59972003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1657-59972003000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El desarrollo de las teorías de enfermería ha cambiado irreversiblemente el desarrollo de la ciencia de la enfermería. La teoría ha contribuido no solo a definir las competencias profesionales, sino también al desarrollo de su cuerpo de conocimientos, los cuales reflejan lo que es específico de la profesión: su enfoque en la persona, su comportamiento y el significado de sus experiencias, considerados de manera holística. Por lo tanto, las transacciones biopsicosocioculturales y espirituales del ser humano son centrales a la disciplina de la enfermería. Este trabajo presenta una visión de la enfermería que analiza los conceptos fundamentales de ser humano, salud-enfermedad, entorno y enfermería. El desarrollo teórico también ha ayudado al entendimiento y aceptación de la complejidad de la enfermería y la inevitabilidad de sus múltiples teorías. El pluralismo paradigmático del desarrollo de la disciplina refleja la diversidad de su enfoque, la persona, la diversidad de sus interacciones en la salud y en la enfermedad, y la diversidad de las intervenciones de enfermería.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The development of nursing theories has changed the development of nursing science. The theory has contributed not only to define professional competencies, but also to the development of knowledge, which reflects specific aspects of the profession: its focus on the person, its behavior and the meaning of its experiences, considered in a holistic way. In consequence, the bio psycho socio cultural and spiritual transactions of the human being are the center of nursing discipline. This work presents a nursing view, analyzing main concepts of the human being, health-disease, environment and nursing. The theoretical development helped also to the comprehension and acceptation of nursing and its multiple theories. The paradigmatic pluralism of the development of the discipline shows the diversity of its focus, the person, different interactions in health and disease and different nursing interventions.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Ser humano]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <br>    <p align="center"><font size=4><b>El rol del profesional en enfermer&iacute;a</b></font></p>      <p align="justify">Adelaida Zabalegui Y&aacute;rnoz<a name="na1"></a><a href="#na_1">*</a></p>      <p align="justify"><a name="na_1"></a><a href="#na1">*</a> R.N., Ph.D., Directora de la Facultad de   Enfermer&iacute;a, Universidad Internacional de Catalu&ntilde;a.   Barcelona, Espa&ntilde;a </p>    <hr>  <font size="3">     <br>    <p align="justify"><b>RESUMEN</b></p></font>      <p align="justify">El desarrollo de las teor&iacute;as de enfermer&iacute;a   ha cambiado irreversiblemente el desarrollo de la ciencia de   la enfermer&iacute;a. La teor&iacute;a ha contribuido no solo   a definir las competencias profesionales, sino tambi&eacute;n   al desarrollo de su cuerpo de conocimientos, los cuales reflejan   lo que es espec&iacute;fico de la profesi&oacute;n: su enfoque   en la persona, su comportamiento y el significado de sus experiencias,   considerados de manera hol&iacute;stica. Por lo tanto, las   transacciones biopsicosocioculturales y espirituales del ser   humano son centrales a la disciplina de la enfermer&iacute;a. </p>        <p align="justify">Este trabajo presenta una visi&oacute;n de   la enfermer&iacute;a que analiza los conceptos fundamentales   de ser humano, salud-enfermedad, entorno y enfermer&iacute;a.   El desarrollo te&oacute;rico tambi&eacute;n ha ayudado al entendimiento   y aceptaci&oacute;n de la complejidad de la enfermer&iacute;a   y la inevitabilidad de sus m&uacute;ltiples teor&iacute;as.   El pluralismo paradigm&aacute;tico del desarrollo de la disciplina   refleja la diversidad de su enfoque, la persona, la diversidad   de sus interacciones en la salud y en la enfermedad, y la diversidad   de las intervenciones de enfermer&iacute;a. </p>        <p align="justify"><b>PALABRAS CLAVE</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Ser humano, enfermer&iacute;a, salud, enfermedad   y teor&iacute;as. </p>      <hr>  <font size="3">     <br>    <p align="justify"><b>ABSTRACT</b></p></font>      <p align="justify"><i>The development of nursing theories has changed   the development of nursing science. The theory has contributed   not only to define professional competencies, but also to the   development of knowledge, which reflects specific aspects of   the profession: its focus on the person, its behavior and the   meaning of its experiences, considered in a holistic way. In   consequence, the bio psycho socio cultural and spiritual transactions   of the human being are the center of nursing discipline.</i></p>        <p align="justify"><i>This work presents a nursing view, analyzing   main concepts of the human being, health-disease, environment   and nursing. The theoretical development helped also to the   comprehension and acceptation of nursing and its multiple theories.   The paradigmatic pluralism of the development of the discipline   shows the diversity of its focus, the person, different interactions   in health and disease and different nursing interventions.</i></p>      <p align="justify"><b>KEYWORDS</b></p>      <p align="justify"><i>Human being, nursery, health, pathology and   theories.</i></p>  <hr>      <br>      <p align="justify">La naturaleza del ser humano consiste en un   grupo de rasgos din&aacute;micos que unen a los seres humanos   de todos los tiempos. El ser humano est&aacute; constantemente   en proceso de autocreaci&oacute;n, y su &uacute;ltimo objetivo   es el describir y entender el mundo que le rodea y, al mismo   tiempo, hacerlo m&aacute;s sensible a los ideales de la persona,   utilizando su caracter&iacute;stica espec&iacute;fica: la racionalidad. </p>        <p align="justify">Las acciones del ser humano son responsables   en el sentido de que &eacute;l elige intencionadamente entre   las diversas opciones. Por otra parte, la persona est&aacute; en   constante interacci&oacute;n con su entorno y con otras personas   para conseguir su objetivo. El ser humano act&uacute;a con   base en su experiencia, manifestando sus capacidades de funcionar   efectiva y eficazmente, afrontar y adaptarse a la vida. Cada   persona tiene su propia "realidad", basada en sus experiencias.   Cada uno interpreta y le da su propio significado a la realidad,   con una relaci&oacute;n de interdependencia entre las experiencias   vividas. Para Maslow (4), cada persona tiene una jerarqu&iacute;a   de necesidades que debe ser satisfecha, y el poder para cambiar   el mundo de acuerdo con sus intereses. </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El estudio hist&oacute;rico de la evoluci&oacute;n   de la naturaleza humana nos da la perspectiva necesaria para   poner en contexto y enfocar los problemas asociados a la existencia   del ser humano. Es obvia la necesidad de conocer nuestra propia   historia, nuestra evoluci&oacute;n cultural, social, pol&iacute;tica   y econ&oacute;mica, la evoluci&oacute;n de las acciones, costumbres   y creencias del ser humano, y las teor&iacute;as filos&oacute;ficas   que han moldeado las relaciones entre los seres humanos. El   entender las causas de los cambios en el pasado nos capacitar&aacute; para   afrontar mejor los retos del presente y para que nuestra contribuci&oacute;n   al bienestar de las generaciones futuras sea m&aacute;s eficaz. </p>        <p align="justify">Si analizamos la historia, podemos identificar   diferentes conceptos de salud. Por ejemplo, para las te&oacute;ricas   de la enfermer&iacute;a, como Orem (1971), la salud se define   como un estado din&aacute;mico de integridad de la estructura   y funci&oacute;n. Roy (10) enfatiza la necesidad de la continua   adaptaci&oacute;n a los estresores del entorno interno o externo.   Newman (7) contempla la salud como una conciencia en expansi&oacute;n.   Watson (11) define la salud como la congruencia entre la autopercepci&oacute;n   y la vida diaria de la persona. La capacidad de realizar funciones   independientes es la visi&oacute;n del concepto de salud para   Virginia Henderson (2). Para la Organizaci&oacute;n Mundial   de la Salud (12), por otra parte, este concepto se define como   un estado de completo bienestar f&iacute;sico, mental y social,   y no solamente la ausencia de enfermedad. </p>        <p align="justify">La autora ve la salud como un estilo de vida   din&aacute;mico satisfactorio, que incluye una adaptaci&oacute;n   al entorno satisfactoria y un estado de libertad de las alteraciones   fisiol&oacute;gicas, psicol&oacute;gicas o de comportamiento   que entendemos como molestas o perturbadoras. La salud nunca   es completa o absoluta, pero representa un objetivo deseado.   La obtenci&oacute;n de este objetivo es el eje de las intervenciones   de enfermer&iacute;a para prevenir la p&eacute;rdida, promover   o restaurar la autonom&iacute;a de las personas desde el estado   de restricci&oacute;n que representa la enfermedad. </p>        <p align="justify">En general, el concepto de enfermedad se define   como una limitaci&oacute;n concreta del ser humano, pero que   var&iacute;a dependiendo de los valores personales, que est&aacute;n   influenciados por las caracter&iacute;sticas del individuo   y de su entorno. Las personas, con sus antecedentes caracter&iacute;sticos,   ven la enfermedad y la salud de diferentes maneras y, consecuentemente,   existe una variabilidad de comportamientos en sus acciones   hacia la salud. Las caracter&iacute;sticas individuales, como   edad, g&eacute;nero, origen &eacute;tnico, antecedentes gen&eacute;ticos,   nivel intelectual y motivaci&oacute;n, valores &eacute;ticos   y socioculturales, que var&iacute;an entre personas y a lo   largo del tiempo, han demostrado su influencia en las respuestas   fisiol&oacute;gicas y en el comportamiento humano hacia la   adaptaci&oacute;n al entorno. Se reconoce tanto la influencia   gen&eacute;tica como la del entorno, en relaci&oacute;n con   el comportamiento humano (5). </p>        <p align="justify">Los factores del entorno, que influencian   la manera como las personas perciben y centran sus acciones   en relaci&oacute;n con la salud, los podemos clasificar en   tres grupos: el entorno f&iacute;sico, los patrones culturales   y los patrones sociales. Estos factores han sido agrupados   de diferentes maneras, dependiendo del inter&eacute;s espec&iacute;fico   de la autora, as&iacute; como desde el punto de vista de la   relaci&oacute;n enfermero-cliente o de los principios del sistema   de salud p&uacute;blica. </p>        <p align="justify">El entorno f&iacute;sico incluye las variables   f&iacute;sicas, qu&iacute;micas y biol&oacute;gicas que influencian   la salud humana. El entorno deseable proporciona una gran variedad   de est&iacute;mulos compatibles, que son necesarios para el   desarrollo mental y f&iacute;sico. Adem&aacute;s, tambi&eacute;n   provee lo indispensable para satisfacer las necesidades b&aacute;sicas   o fundamentales, como agua, alimentos, etc. Los peligros potenciales   de las actividades humanas, como desechos, contaminaci&oacute;n   o destrucci&oacute;n de materiales t&oacute;xicos de labores   industriales, como asbestos, mon&oacute;xido de carbono o derrames   de petr&oacute;leo, son el principal centro de atenci&oacute;n,   ya que est&aacute;n claramente identificados como factores   negativos relacionados con la exposici&oacute;n a toxicidad   (6). </p>        <p align="justify">Entre los patrones culturales encontramos   la religi&oacute;n, la organizaci&oacute;n familiar, el lenguaje,   el uso de medicamentos, el cuidado de los ni&ntilde;os y de   los ancianos, los h&aacute;bitos alimentarios, etc. Dentro   de estos patrones podemos identificar una amplia variedad de   conceptos, que tienen significado saludable para unos, mientras   que no es as&iacute; para otros. </p>        <p align="justify">Los patrones sociales, como el nivel de educaci&oacute;n,   el estatus socioecon&oacute;mico, el empleo y los patrones   de relaci&oacute;n entre las personas, influencian significativamente   la accesibilidad al cuidado de la salud y la capacidad de tomar   decisiones informadas. En algunos de los patrones culturales   o sociales se han podido identificar factores de riesgo para   enfermedades espec&iacute;ficas. Por ejemplo, el estr&eacute;s,   la obesidad, la falta de ejercicio f&iacute;sico y el consumo   de tabaco se han relacionado con las enfermedades cardiovasculares.   A pesar de que el abandono de estos h&aacute;bitos requiere   cambios lentos de conducta, y en algunos casos son muy dif&iacute;ciles   al enfrentarse a los valores espec&iacute;ficos de grupos sociales   determinados, los resultados de la actividad de enfermer&iacute;a   son muy satisfactorios y generan mejoras significativas en   los niveles de salud de la poblaci&oacute;n. </p>        <p align="justify">El papel de los valores grupales y personales   en el entendimiento de la salud y la enfermedad es un tema   central en la pr&aacute;ctica del cuidado de la salud. La enfermer&iacute;a,   al igual que otras profesiones de la salud, debe asegurarse   de que se consideran justamente los valores de cada persona   y que no se abuse de sus derechos y privilegios. Los valores   definen la salud-enfermedad y establecen funciones sociales,   como la de paciente o enfermera, y adem&aacute;s interconectan   estas funciones con las expectativas estructuradas, como los   derechos y las obligaciones. </p>        <p align="justify">&iquest;Cu&aacute;l es la funci&oacute;n del   profesional en enfermer&iacute;a en el sistema actual de cuidado   de la salud? &iquest;Y cu&aacute;l debe ser el &aacute;mbito   de la intervenci&oacute;n en nuestra interacci&oacute;n con   el cliente y su entorno? El Consejo Internacional de Enfermer&iacute;a,   como la m&aacute;s antigua organizaci&oacute;n profesional   internacional, ha clasificado las funciones fundamentales de   la enfermer&iacute;a en cuatro &aacute;reas: promover la salud,   prevenir la enfermedad, restaurar la salud y aliviar el sufrimiento.   Esta organizaci&oacute;n apol&iacute;tica re&uacute;ne personas   de diferentes pa&iacute;ses, con un inter&eacute;s profesional   y un prop&oacute;sito com&uacute;n de desarrollo de la enfermer&iacute;a   a nivel internacional (3). </p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La enfermer&iacute;a se ha autoidentificado   como una profesi&oacute;n humanista, que se adhiere a una filosof&iacute;a   b&aacute;sica centrada en el ser humano y su interacci&oacute;n   con el entorno, donde la persona elige, se autodetermina y   es un ser activo. El objetivo de la enfermer&iacute;a debe   ser, esencialmente, para el beneficio del paciente, y su trabajo   debe estar centrado en &eacute;l. </p>        <p align="justify">Desde el punto de vista de la autora, las   intervenciones de enfermer&iacute;a se pueden clasificar principalmente   en cuatro categor&iacute;as, que afrontan las demandas del   cliente: 1) cuidado; 2) competencia; 3) servicios de informaci&oacute;n   y asistencia jur&iacute;dica, y 4) conexi&oacute;n. El objetivo   del cuidado debe ser promover el proceso de aprendizaje que   permita al paciente ser activo en su rehabilitaci&oacute;n   o promoci&oacute;n de su propia salud, mediante cambios en   sus h&aacute;bitos o transformando las condiciones ambientales   que le afectan. La funci&oacute;n de la enfermera, como cuidadora,   implica la participaci&oacute;n activa en la promoci&oacute;n,   mantenimiento y recuperaci&oacute;n de la salud, mediante medidas   preventivas para evitar la aparici&oacute;n de la enfermedad,   su progresi&oacute;n o prevenir secuelas asegurando la continuidad   del cuidado. Esta cuidadora debe estar abierta a las percepciones   y preocupaciones del paciente y su familia, ser moralmente   responsable, estar dedicada como profesional y permanecer dispuesta   para escuchar, dialogar y responder en situaciones hol&iacute;sticas   complejas. Adem&aacute;s, debe estar basada en la evidencia   emp&iacute;rica existente. </p>        <p align="justify">El profesional en enfermer&iacute;a competente   es aquel que utiliza sus conocimientos, habilidades y actitudes   para emitir juicios cl&iacute;nicos, solucionar problemas y   realizar tareas costo-eficaces. La funci&oacute;n de la enfermer&iacute;a,   al igual que la de otras profesiones de la salud, debe incluir   la informaci&oacute;n y educaci&oacute;n del cliente sobre   la salud, para que &eacute;l pueda elegir entre las diversas   opciones posibles, una vez considerados los distintos riesgos   y beneficios de cada alternativa. Esta funci&oacute;n de educaci&oacute;n   se est&aacute; convirtiendo en prioritaria, ya que la tendencia   del cuidado de la salud se centra en el cliente, como centro   de la atenci&oacute;n y como persona que toma la decisi&oacute;n   del tratamiento y el tipo de cuidado que se va a realizar. </p>        <p align="justify">Adem&aacute;s, el profesional en enfermer&iacute;a   debe ser la conexi&oacute;n o uni&oacute;n entre los profesionales   de la salud, el paciente y su familia. Esta funci&oacute;n   tiene por objetivo la integraci&oacute;n de los esfuerzos y   la prevenci&oacute;n de la fragmentaci&oacute;n de los servicios   de salud asociada a la especializaci&oacute;n. Es la enfermera   quien crea relaciones, mediante el reconocimiento mutuo enfermera-paciente,   conociendo sus percepciones y necesidades, y negociando el   cuidado para alcanzar los objetivos propuestos en el plan de   cuidados hol&iacute;sticos. </p>        <p align="justify">Como V. Henderson (2) dijo, la enfermera debe   conocer qu&eacute; es lo que el enfermo necesita. Debemos colaborar   con nuestros pacientes en la identificaci&oacute;n de sus necesidades   (f&iacute;sicas, mentales, emocionales, socioculturales y espirituales)   y en el desarrollo de soluciones. La enfermer&iacute;a, desde   su comienzo, ha reconocido la importancia de la intervenci&oacute;n   familiar en el cuidado del paciente para promover la salud.   Esta necesidad de intervenci&oacute;n debe expandirse a otros   grupos, comunidades, organizaciones, colegios, etc. Para alcanzar   el equilibrio entre la persona y el entorno, debemos reconocer   la importancia de los sistemas de apoyo social y los aspectos   hol&iacute;sticos del cuidado f&iacute;sico, social, econ&oacute;mico,   pol&iacute;tico, espiritual y cultural. </p>        <p align="justify">La enfermer&iacute;a debe participar en la   b&uacute;squeda de medios para lograr la potenciaci&oacute;n   de la salud comunitaria. </p>        <p align="justify">Actualmente, las enfermedades predominantes   son principalmente alteraciones debilitantes cr&oacute;nicas,   en donde la promoci&oacute;n de la salud y la prevenci&oacute;n   de la enfermedad se reconocen como estrategias efectivas. Se   puede decir que la mayor parte de las muertes son el resultado   de enfermedades coronarias, c&aacute;ncer e infartos cerebrales.   As&iacute;, la enfermer&iacute;a debe intentar anticiparse   a las situaciones que surgen y prevenir aquellas que dan lugar   a riesgos para la salud. </p>        <p align="justify">Para alcanzar los objetivos anteriormente   mencionados, la enfermera debe: </p>      <ul>     <li>    <p align="justify"> Conocer qu&eacute; es lo mejor para el paciente. </p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p align="justify"> Responder a las necesidades del paciente. </p></li>     <li>    <p align="justify"> Ser t&eacute;cnicamente competente, cient&iacute;ficamente   conocedora, pr&aacute;cticamente responsable y emocionalmente   capaz de afrontar las situaciones de crisis en el cuidado de   la salud. </p></li>     <li>    <p align="justify"> Ser competente en habilidades de comunicaci&oacute;n   y tener la capacidad de explicar la fundamentaci&oacute;n emp&iacute;rica   y filos&oacute;fica de sus acciones en relaci&oacute;n con   el cuidado del paciente. </p></li>     <li>    <p align="justify"> Ser capaz de controlar las situaciones del   paciente, con actividades y con el manejo de sus propias emociones. </p></li>     <li>    <p align="justify"> Reconocer que en cualquier momento una persona   puede necesitar ayuda de otra. La enfermera(o) puede requerir   ayuda para el mantenimiento o desarrollo de habilidades, para   el autoconocimiento o la comprensi&oacute;n de otros. </p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p align="justify"> Potenciar la dignidad y el valor de las   personas. </p></li>     <li>    <p align="justify"> Enfatizar y apoyar la contribuci&oacute;n   del paciente y la familia al cuidado y a la adaptaci&oacute;n. </p></li>       </ul>        <p align="justify">Cuando la enfermer&iacute;a surge como profesi&oacute;n,   en el siglo XIX, Florence Nightingale (1859) (8) procur&oacute; no   solo establecerla con unos fundamentos firmes sobre conocimientos   cient&iacute;ficos, sino tambi&eacute;n identificar e insistir   sobre el comportamiento &eacute;tico de la enfermer&iacute;a.   Posteriormente, en 1980, la Asociaci&oacute;n Americana de   Enfermer&iacute;a define la funci&oacute;n independiente de   la profesi&oacute;n como el diagn&oacute;stico y tratamiento   de las respuestas humanas a problemas de salud reales o potenciales. </p>        <p align="justify">A medida que comenzamos el siglo XXI, surgen   preguntas sobre la direcci&oacute;n hacia donde la profesi&oacute;n   se mueve. En este nuevo contexto, la investigaci&oacute;n de   enfermer&iacute;a es necesaria para ser profesionales competentes   dentro de la compleja realidad del sistema actual de cuidado   de la salud. Esta complejidad deriva del envejecimiento de   la poblaci&oacute;n, la disminuci&oacute;n de las estancias   hospitalarias, con un aumento del grado de gravedad de los   pacientes ingresados, el progreso de la tecnolog&iacute;a y   los cambios sociales en el &aacute;mbito familiar. El an&aacute;lisis   de la funci&oacute;n de la enfermera en la planificaci&oacute;n,   realizaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de la investigaci&oacute;n,   la divulgaci&oacute;n de resultados y la aplicaci&oacute;n   en la pr&aacute;ctica, proporcionan las bases para entender   el r&aacute;pido crecimiento de la investigaci&oacute;n de   enfermer&iacute;a en el cuidado del paciente oncol&oacute;gico. </p>        <p align="justify">Creemos que es importante definir la enfermer&iacute;a   como una ciencia, en el sentido de adquisici&oacute;n de conocimientos   mediante la observaci&oacute;n y la experimentaci&oacute;n,   y la pr&aacute;ctica basada en la evidencia cient&iacute;fica.   Asimismo, la enfermer&iacute;a es un arte y una filosof&iacute;a,   compatibles con la visi&oacute;n cient&iacute;fica. En la actualidad,   el modelo de cuidado es fundamentalmente biom&eacute;dico,   centrado en la enfermedad, y deja poco espacio para las dimensiones   sociales, psicol&oacute;gicas, culturales y espirituales de   la salud. </p>        <p align="justify">La enorme inversi&oacute;n existente y prevista   en tecnolog&iacute;a, para el diagn&oacute;stico y tratamiento   de las enfermedades, favorece la tendencia hacia un cuidado   impersonal y mec&aacute;nico. El cambio necesario debe enfatizar   el an&aacute;lisis de los valores sociales, culturales y personales   de los seres humanos, y la funci&oacute;n que ellos desempe&ntilde;an   en el an&aacute;lisis de la salud, como variables determinantes   de intervenciones preventivas y terap&eacute;uticas. Por otra   parte, en el desarrollo de nuestra funci&oacute;n como enfermeros,   existen aspectos relacionados con la teor&iacute;a y la pr&aacute;ctica,   que resultan problem&aacute;ticos y necesitan ser solucionados;   estos son la separaci&oacute;n cr&oacute;nica de la teor&iacute;a   y la pr&aacute;ctica, y la realidad frente al ideal de la enfermer&iacute;a.   Por lo tanto, debemos hacer un esfuerzo por alcanzar un objetivo   importante: la pr&aacute;ctica y la teor&iacute;a de la enfermer&iacute;a   deben unificarse y ambas fundamentarse firmemente en la realidad,   en la evidencia cient&iacute;fica y en el desarrollo de la   humanidad. </p>      <hr>      <font size="3">     <br>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p></font>              <!-- ref --><p align="justify">1. American Nurses Association. <i>Nursing:           A social policy statement</i>, Kansas City, MO, Autor,           1980.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000064&pid=S1657-5997200300010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">2. Henderson, V. <i>The nature of nursing</i>,          New York, McMillan, 1955.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000066&pid=S1657-5997200300010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">3. Kelly, L. Y., &amp; Joel, L. A.           <i>Dimensions of professional nursing</i>, 8thed., New York,           McGraw-Hill, 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000068&pid=S1657-5997200300010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>          		    <!-- ref --><p align="justify">4. Maslow, A. H. <i>Motivation and personality</i>,           2nd ed., New York, Harper &amp; Row, 1970.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000070&pid=S1657-5997200300010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>          		    <!-- ref --><p align="justify">5. McGue, M. "Nature-nurture and           intelligence", <i>Nature</i>, 340: 507- 508,1989.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000072&pid=S1657-5997200300010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>          		    <!-- ref --><p align="justify">6. Miller, A., &amp; Miller, M. <i>Options           for health and health care</i>, New York, John Willey           and Sons, 1981.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000074&pid=S1657-5997200300010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">7. Newman, M. A. "Theory for nursing           practice", <i>Nursing Science Quarterly</i>, 7 (4): 153-157,           1994.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S1657-5997200300010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">8. Nightingale, F. N. <i>Notes on nursing:           What it is and what it is not?</i>, Philadelphia, J. B.           Lippincott (documento original publicado en 1859),1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S1657-5997200300010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">9. Orem, D. E. Modelo de Orem: <i>Conceptos           de enfermer&iacute;a en la pr&aacute;ctica</i>, 4&ordf; ed.,           Barcelona, Masson-Salvat, 1993.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S1657-5997200300010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">10. Roy, C., y Andrews, A. <i>The Roy           adaptation model</i>, 2nd ed., Stamford, CT, Appleton &amp; Lange,           1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S1657-5997200300010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">11. Watson, J. <i>Nursing: The philosophy           and science of caring</i>, Boulder, CO, University Press,           1985.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S1657-5997200300010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p> 		               <!-- ref --><p align="justify">12. World Health Organization. Constitution           of the World Health Organization, <i>Chronicles of WHO</i>,           1: 1-2, 1947.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S1657-5997200300010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>  <hr>  </font>      ]]></body><back>
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