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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Importancia de los modelos conceptuales y teorías de enfermería: experiencia de la Facultad de Enfermería de la Universidad de La Sabana]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[From the early years of the XX century, the discipline of Nursing has had an important development, evidenced in post graduate formation, and in the development of conceptual models and nursing theories, as a product of investigative activity. The article highlights the importance of taking these models and theories into practice, as a strategy to strength disciplinary knowledge, with the corresponding repercussions in terms of quality, autonomy and visibility in nursing care. The experience of the application of the Roy Adaptation Model is presented as a frame of reference of the professional foundation subjects at the Nursing School of Universidad de La Sabana, the steps followed for its implementation and the results obtained.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">     <center>     <p>&nbsp;</p>     <p><font size="3"><b>Importancia de los modelos conceptuales y teor&iacute;as    de enfermer&iacute;a: experiencia de la Facultad de Enfermer&iacute;a de la    Universidad de La Sabana </b></font> </p> </center>     <p> </p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Mar&iacute;a Elisa Moreno Fergusson i</b> </p>     <p>i Enfermera especialista en enfermer&iacute;a cardio-respiratoria, Universidad    Nacional de Colombia; profesora asociada Universidad de La Sabana, Colombia.    <a href="mailto:mariae.moreno@unisabana.edu.co">mariae.moreno@unisabana.edu.co</a></p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1">     <p><b>RESUMEN</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La disciplina de enfermer&iacute;a ha tenido un desarrollo significativo desde    los inicios del siglo XX, lo cual se evidencia en la formaci&oacute;n de posgrado,    y en el desarrollo de modelos conceptuales y teor&iacute;as de enfermer&iacute;a,    como producto de la actividad investigativa. El art&iacute;culo destaca la importancia    de llevar estos modelos y teor&iacute;as a la pr&aacute;ctica, como una estrategia    para fortalecer el conocimiento disciplinar, con las consecuentes repercusiones    en t&eacute;rminos de calidad, autonom&iacute;a y visibilidad del cuidado de    enfermer&iacute;a. Se presenta la experiencia de la aplicaci&oacute;n del modelo    de adaptaci&oacute;n de Roy como marco de referencia de las asignaturas del    campo de fundamentaci&oacute;n profesional en la Facultad de Enfermer&iacute;a    de la Universidad de La Sabana, las etapas que se siguieron para su implementaci&oacute;n    y los resultados obtenidos.</p>     <p><b>PALABRAS CLAVE</b>: Modelos conceptuales, conocimiento de enfermer&iacute;a,    modelo de adaptaci&oacute;n de Roy, educaci&oacute;n en enfermer&iacute;a    <br>       <br> </p> <hr size="1"> <b>ABSTRACT</b>      <p>From the early years of the XX century, the discipline of Nursing has had an    important development, evidenced in post graduate formation, and in the development    of conceptual models and nursing theories, as a product of investigative activity.    The article highlights the importance of taking these models and theories into    practice, as a strategy to strength disciplinary knowledge, with the corresponding    repercussions in terms of quality, autonomy and visibility in nursing care.    The experience of the application of the Roy Adaptation Model is presented as    a frame of reference of the professional foundation subjects at the Nursing    School of Universidad de La Sabana, the steps followed for its implementation    and the results obtained.</p>     <p><b>KEY WORDS</b>: Conceptual models, nursing knowledge, Roy Adaptation Model,    nursing education.</p> <hr size="1">     <p><font face="verdana" size="2"></font> </p>     <p> </p>     <p>En los &uacute;ltimos sesenta a&ntilde;os el desarrollo de la enfermer&iacute;a    como disciplina ha sido innegable, y esto se debe fundamentalmente al ingreso    de enfermeras a programas de posgrado, como maestr&iacute;as y doctorados, que    han promovido el inter&eacute;s por el desarrollo del conocimiento y la investigaci&oacute;n.    Como consecuencia de lo anterior se han desarrollado modelos conceptuales y    teor&iacute;as de enfermer&iacute;a que definen la disciplina y explican su    raz&oacute;n de ser, sus principios cient&iacute;ficos y filos&oacute;ficos,    y sus valores. En la medida en que &eacute;stos se han expandido, se han desarrollado    teor&iacute;as de mediano alcance que buscan operacionalizar conceptos espec&iacute;ficos    para facilitar su aplicaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica (1).</p>     <p>Estos avances tan significativos no se aprecian en los diferentes escenarios    de la pr&aacute;ctica. Algunos de los factores que han influido en esta situaci&oacute;n    son, seg&uacute;n Gunther (2), que muchas enfermeras contin&uacute;an fundamentando    su pr&aacute;ctica en el modelo m&eacute;dico, lo cual les dificulta profundizar    sobre aspectos que son de especial inter&eacute;s para el desarrollo del conocimiento    de enfermer&iacute;a, generar teor&iacute;as e indicadores de calidad. La calidad    hace referencia a la visi&oacute;n de la realidad de enfermer&iacute;a, su lugar    y su relaci&oacute;n con la sociedad y su base de conocimientos &uacute;nica;    los modelos facilitan establecer indicadores de calidad para enfermer&iacute;a,    por esta raz&oacute;n, si se utilizan modelos prestados de otras disciplinas,    &iquest;c&oacute;mo se puede medir la calidad del cuidado de enfermer&iacute;a?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por otra parte, hay una falta de credibilidad de las enfermeras en el desarrollo    te&oacute;rico de enfermer&iacute;a, y muchas asocian la aplicaci&oacute;n de    modelos con la elaboraci&oacute;n de planes de cuidado que demandan una gran    cantidad de tiempo y, en la pr&aacute;ctica, son imposibles de aplicar por el    elevado volumen de pacientes que tienen a cargo. Seg&uacute;n Wimpenny (4),    las enfermeras sienten que si no elaboran un trabajo escrito no est&aacute;n    aplicando un modelo. Es decir, en realidad no es claro para las enfermeras que    los modelos son esquemas mentales que orientan la pr&aacute;ctica, y constituyen    un aspecto esencial de su pensamiento l&oacute;gico para la toma de decisiones    relacionadas con el cuidado de las personas.</p>     <p>Otro factor que influye en forma definitiva, es que las enfermeras cada d&iacute;a    y con mayor frecuencia desarrollan actividades de car&aacute;cter administrativo,    que ocupan la mayor parte de su tiempo. Las entidades de salud han delegado    en los profesionales de enfermer&iacute;a la funci&oacute;n de garantizar el    cumplimiento de los procesos de normalizaci&oacute;n y estandarizaci&oacute;n    de la calidad, atender las demandas de las normas legales y de auditor&iacute;a    en los servicios, y garantizar el cumplimiento de &oacute;rdenes de otros profesionales.    Si bien no existe ninguna duda de la importancia de estos procesos, los profesionales    de enfermer&iacute;a han delegado en el personal auxiliar el cuidado directo    de las personas que, hasta hace no muchos a&ntilde;os, era una actividad primordial    por ser la fuente principal de su conocimiento. La falta de oportunidades para    cuidar a otros empobrece el desarrollo disciplinar y &eacute;ste puede ser uno    de los factores que lamentablemente ha influido en que se est&eacute; desdibujando    la pr&aacute;ctica del cuidado hol&iacute;stico y sea cada vez m&aacute;s notoria    la falta de reconocimiento social y de autonom&iacute;a de los profesionales    de enfermer&iacute;a</p>     <p>Los cambios en las pol&iacute;ticas de salud, la propuesta del gobierno de    reglamentar la formaci&oacute;n del recurso humano para las profesiones de este    campo, la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, y la necesidad    de las instituciones de salud de demostrar resultados en t&eacute;rminos de    rentabilidad, han reducido las oportunidades de trabajo para las enfermeras,    y en los equipos interdisciplinarios muchas veces se decide contratar auxiliares    y promotores de salud, en lugar de profesionales de enfermer&iacute;a con el    prop&oacute;sito de reducir los costos. Esto en la realidad significa que el    impacto de sus intervenciones no es evidente en la salud de la poblaci&oacute;n.</p>     <p>Ante esta situaci&oacute;n cr&iacute;tica es importante tomar medidas de fondo,    lograr un punto de equilibrio entre el cuidado del paciente y el control administrativo    de los servicios para asumir un verdadero liderazgo. Las enfermeras reclaman    autonom&iacute;a profesional, para lo cual han desarrollado un conocimiento    y tienen un campo de dominio propio, que las orienta hacia las verdaderas metas    de enfermer&iacute;a y les dan una perspectiva global del servicio donde se    desempe&ntilde;an (5).</p>     <p>El prop&oacute;sito de este art&iacute;culo es analizar la importancia de los    modelos conceptuales y las teor&iacute;as para la pr&aacute;ctica, y presentar    una estrategia para su implementaci&oacute;n fundamentada en la experiencia    de la Facultad de Enfermer&iacute;a de la Universidad de La Sabana, con el Modelo    de Adaptaci&oacute;n de Callista Roy.</p>     <p> </p>     <p>Importancia de los modelos conceptuales y las teor&iacute;as de enfermer&iacute;a</p>     <p>Las profesiones y disciplinas del &aacute;rea de la salud deben tener una visi&oacute;n    clara de los principios cient&iacute;ficos y filos&oacute;ficos que orientan    su pr&aacute;ctica profesional, para actuar en concordancia con ellos.</p>     <p>Un modelo conceptual provee un marco de referencia para la pr&aacute;ctica;    estos modelos est&aacute;n fundamentados en principios filos&oacute;ficos, &eacute;ticos    y cient&iacute;ficos que reflejan el pensamiento, los valores, las creencias    y la filosof&iacute;a que tienen sobre la pr&aacute;ctica de enfermer&iacute;a    quienes los han propuesto. Fawcett (6) los define como &quot;un grupo de conceptos    abstractos y generales que no pueden apreciarse directamente en la realidad;    representan el fen&oacute;meno de inter&eacute;s de la disciplina, las proposiciones    que describen estos conceptos y las proposiciones que establecen una relaci&oacute;n    entre ellos&quot; (6). S&aacute;nchez (7) los describe como gu&iacute;as te&oacute;ricas    que orientan la pr&aacute;ctica.</p>     <p>Las teoristas en sus modelos conceptuales, presentan unas proposiciones fundamentadas    en grandes teor&iacute;as y corrientes filos&oacute;ficas que definen desde    su perspectiva particular los conceptos del modelo; plantean c&oacute;mo se    relacionan &eacute;stos entre s&iacute; y c&oacute;mo deben establecerse las    relaciones entre el profesional de enfermer&iacute;a y la persona que se cuida,    adem&aacute;s, describen las etapas del proceso de enfermer&iacute;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En los modelos se refleja la estructura sustantiva o conceptual y la estructura    sint&aacute;ctica de la disciplina. La conceptual describe los conceptos y explica    qu&eacute; es y qu&eacute; no es enfermer&iacute;a; su campo de inter&eacute;s    y los m&eacute;todos de indagaci&oacute;n que deben utilizarse. La estructura    sint&aacute;ctica ayuda a las enfermeras a comprender los talentos, las destrezas    y las habilidades que debe desarrollar; describe los datos que deben ser recolectados    para demostrar el impacto de enfermer&iacute;a en la pr&aacute;ctica (8, 9).    Por todo lo anterior, contribuyen a generar nuevo conocimiento e indicar en    qu&eacute; direcci&oacute;n debe desarrollarse la enfermer&iacute;a en el futuro.</p>     <p>Meleis (10) sostiene que los modelos conceptuales constituyen una carta de    navegaci&oacute;n para la pr&aacute;ctica. Evitan que &eacute;sta se base en    preconcepciones, intuiciones, rutinas y rituales, refuerzan la identidad de    las enfermeras como enfermeras al crear un pensamiento y un lenguaje compartido    entre quienes las siguen, refuerzan la importancia del ser humano como centro    de atenci&oacute;n para el cuidado y, de esta manera, permiten identificar con    mayor claridad cu&aacute;l es la contribuci&oacute;n de las enfermeras, como    parte de un equipo interdisciplinario, a los servicios de salud.</p>     <p>Algunas enfermeras aceptan estos planteamientos como v&aacute;lidos; sin embargo,    son esc&eacute;pticas en el momento de aplicarlos. Esto se debe fundamentalmente    a la complejidad y elevado nivel de abstracci&oacute;n de los modelos conceptuales,    y al lenguaje que utilizan, el cual en ocasiones consideran incomprensible.</p>     <p>Seg&uacute;n Marriner (11) en la actualidad existen alrededor de veinticinco    modelos conceptuales o grandes teor&iacute;as y, dada la complejidad de la pr&aacute;ctica    y las escuelas que han influenciado el pensamiento de sus autores, es casi imposible    pensar que alg&uacute;n d&iacute;a se pueda plantear un &uacute;nico modelo    para enfermer&iacute;a (12, 13). Seg&uacute;n Colley (14), las teor&iacute;as    se han clasificado de las siguientes formas:</p>     <p>Seg&uacute;n su funci&oacute;n: como descriptivas, explicativas, predictivas    y prescriptivas.    <br>   Seg&uacute;n la posibilidad de generalizaci&oacute;n de sus principios: metateor&iacute;as,    grandes teor&iacute;as, teor&iacute;as de mediano rango, teor&iacute;as pr&aacute;cticas.    <br>   Seg&uacute;n los fundamentos filos&oacute;ficos que las soportan: teor&iacute;as    de necesidades, teor&iacute;as de interacci&oacute;n, teor&iacute;as de resultados    y teor&iacute;as human&iacute;sticas.    <br>   De la misma manera en que es variada su clasificaci&oacute;n, lo es tambi&eacute;n    el abordaje para su aplicaci&oacute;n como marco de referencia en los diferentes    escenarios de la pr&aacute;ctica. Los profesionales que desean implementar o,    seg&uacute;n Fawcett (6), &quot;traducir &quot; un modelo conceptual en la    pr&aacute;ctica, pueden iniciar este proceso analizando el significado que tiene    cada uno de los elementos del metaparadigma (persona, enfermer&iacute;a, salud    y ambiente), y con base en &eacute;stos determinar su visi&oacute;n filos&oacute;fica,    llegando a acuerdos que les permitan emplear un lenguaje y una perspectiva com&uacute;n    para todos los miembros de esta comunidad.</p>     <p>Otro abordaje consiste en analizar los supuestos cient&iacute;ficos y filos&oacute;ficos    de los modelos conceptuales vigentes, revisar el nivel de desarrollo y el grado    de expansi&oacute;n que han tenido desde que fueron propuestos, los campos de    aplicaci&oacute;n y, con base en &eacute;stos, escoger aquel que est&eacute;    acorde con la misi&oacute;n y la filosof&iacute;a de la instituci&oacute;n y    del departamento de enfermer&iacute;a.</p>     <p>El modelo conceptual que se aplica en un curr&iacute;culo provee los lineamientos    generales de los contenidos y de las estrategias de ense&ntilde;anza-aprendizaje    que deben emplearse, y otorga una visi&oacute;n particular a la educaci&oacute;n    en enfermer&iacute;a. Jaqueline Fawcett (6) sostiene que la estructura curricular    y los procesos educativos se especifican en cinco reglas que son inherentes    a cada modelo conceptual:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La primera regla identifica el enfoque distintivo del curr&iacute;culo y los    prop&oacute;sitos que deben abarcarse con la educaci&oacute;n de enfermer&iacute;a.    <br>   La segunda regla identifica la naturaleza general y la secuencia del contenido    que ser&aacute; presentado.    <br>   La tercera regla identifica los escenarios en los cuales ocurrir&aacute; el    proceso educativo.    <br>   La cuarta regla identifica las caracter&iacute;sticas de los estudiantes.    <br>   La quinta regla identifica las estrategias de ense&ntilde;anza aprendizaje que    se utilizar&aacute;n (6).    <br>   Sostiene, adem&aacute;s, que los fundamentos te&oacute;ricos del curr&iacute;culo    deben contemplar teor&iacute;as de las ciencias b&aacute;sicas, de las ciencias    humanas y de la educaci&oacute;n. Asimismo, deben establecerse indicadores emp&iacute;ricos,    experiencias cl&iacute;nicas y tareas adecuadas que permitan alcanzar los fines    propuestos en el proyecto educativo del programa.</p>     <p>A continuaci&oacute;n se presentar&aacute; el proceso de aplicaci&oacute;n    del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista Roy en la Facultad de Enfermer&iacute;a    de la Universidad de La Sabana, como marco de referencia del programa de pregrado    y de la especializaci&oacute;n en enfermer&iacute;a en cuidado cr&iacute;tico    pedi&aacute;trico.</p>     <p> </p>     <p align="center"><b><font size="3">Modelo Roy en la Universidad de La Sabana</font></b></p>     <p>Primera etapa    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Tal vez la primera etapa de este proceso es el deseo y la decisi&oacute;n de    lograr un cambio positivo y novedoso para enfermer&iacute;a, en el que deben    estar de acuerdo las personas encargadas de desarrollarlo y contar con el apoyo    de los directivos de la instituci&oacute;n. A las fundadoras de la Facultad    de Enfermer&iacute;a de la Universidad de La Sabana se les sugiri&oacute; que    siendo &eacute;ste un programa cuyo prop&oacute;sito era preparar profesionales    para el siglo XXI, y reuniendo las caracter&iacute;sticas que se requieren para    asumir este reto, deb&iacute;a tener como marco de referencia un modelo conceptual.</p>     <p>En el caso particular de la aplicaci&oacute;n de un modelo en la Facultad de    Enfermer&iacute;a de la Universidad de La Sabana, se realiz&oacute; un estudio    exhaustivo de los modelos que hab&iacute;an tenido un mayor nivel de desarrollo    y cuya filosof&iacute;a estuviera acorde con los principios expresados en el    Proyecto Educativo de la Universidad y en el programa, entre los cuales vale    la pena mencionar:</p>     <p>La Universidad respeta la singularidad de la persona como miembro de la comunidad    educativa, reconociendo y estimulando su creatividad, su libertad, su sociabilidad    y su expresividad.</p>     <p> Vela, entre otros aspectos, por &quot;la dignidad trascendente de la persona,    la defensa incondicional de la vida humana, la familia como instituci&oacute;n    primaria de la sociedad, la justa convivencia y la cooperaci&oacute;n entre    los hombres, siempre ordenados al bien com&uacute;n&quot; (15).    <br>   Los supuestos filos&oacute;ficos del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista    Roy se asocian con los principios del humanismo y de la veritivity:</p>     <p>El humanismo es una corriente filos&oacute;fica y psicol&oacute;gica en la    cual se considera esencial conocer y valorar todas las dimensiones de la persona.    Roy sostiene que las personas como individuos o en grupos comparten un poder    creativo, tienen un prop&oacute;sito para su existencia, poseen un holismo intr&iacute;nseco,    buscan mantener la integridad y se dan cuenta de la necesidad de establecer    relaciones con los dem&aacute;s (16).</p>     <p> La veritivity es un t&eacute;rmino acu&ntilde;ado por Roy, relacionado con    un prop&oacute;sito com&uacute;n de la persona humana que trasciende hacia lo    espiritual, a la actividad y creatividad para el bien com&uacute;n, y al valor    y significado de la vida.</p>     <p> Se escogi&oacute; el Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista Roy porque los    supuestos filos&oacute;ficos que plantea y los principios de la Universidad,    descritos anteriormente, son congruentes; ambos est&aacute;n fundamentados en    el humanismo y en la visi&oacute;n cristiana del hombre. Su importancia, en    el momento de escogerlo como marco de referencia para el plan de estudios, radica    en que estos principios determinan un sello particular sobre las creencias,    los valores y la forma como se espera que practiquen la enfermer&iacute;a tanto    los docentes como los estudiantes y egresados de la Universidad de La Sabana.</p>     <p>Segunda etapa    <br>   En esta etapa se tomaron decisiones sobre la organizaci&oacute;n del plan de    estudios: se determinaron las asignaturas del campo de formaci&oacute;n b&aacute;sico,    del campo de formaci&oacute;n human&iacute;stico, del profesional espec&iacute;fico    y del instrumental, que se consideraba eran esenciales para la formaci&oacute;n    de los estudiantes. En el campo de formaci&oacute;n profesional, las asignaturas    se organizaron teniendo en cuenta las etapas del ciclo vital, y sus contenidos    se desarrollaron tomando como base los elementos estructurales del modelo y    las etapas del proceso de enfermer&iacute;a propuestas por la doctora Roy.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el desarrollo de esta fase los docentes identificaron que a pesar de los    esfuerzos realizados en forma individual y en grupo para comprender el modelo,    hab&iacute;a algunas inconsistencias en su interpretaci&oacute;n, situaci&oacute;n    que afectaba el desarrollo de las asignaturas de enfermer&iacute;a. Por esta    raz&oacute;n surgi&oacute; la necesidad de realizar un estudio m&aacute;s profundo    del modelo, y un an&aacute;lisis del estado del arte. La bibliograf&iacute;a    disponible en espa&ntilde;ol no reflejaba la expansi&oacute;n que hab&iacute;a    tenido el modelo, la cual era evidente en otras publicaciones m&aacute;s recientes,    como los libros de las doctoras Jaqueline Fawcett y Afaf Meleis, los art&iacute;culos    publicados en revistas indexadas y especialmente en la segunda edici&oacute;n    del libro sobre el Modelo de Adaptaci&oacute;n de Roy publicado en los Estados    Unidos, en 1999.</p>     <p>Por esta raz&oacute;n se decidi&oacute; organizar un grupo de estudio sobre    el modelo, con la participaci&oacute;n de todos los docentes de planta de la    Facultad, enfermeros de la Cl&iacute;nica Universitaria Telet&oacute;n y de    un asesor externo.</p>     <p>Tercera etapa    <br>   Esta etapa se caracteriza por la conformaci&oacute;n y el desarrollo del grupo    de estudio sobre el modelo de adaptaci&oacute;n de Callista Roy. Este grupo    se inici&oacute; con el inter&eacute;s de profundizar el conocimiento de la    Facultad sobre el modelo, y desarrollar una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n    que contribuyera al desarrollo del mismo y de la ciencia de enfermer&iacute;a.    El grupo est&aacute; integrado por los docentes de planta de la Facultad, y    algunas enfermeras de la Cl&iacute;nica Universitaria Telet&oacute;n y del servicio    m&eacute;dico de la Universidad.</p>     <p>En esta etapa se han utilizado diferentes estrategias que son complementarias:</p>     <p>1. An&aacute;lisis de los componentes estructurales, los supuestos cient&iacute;ficos    y filos&oacute;ficos y sus implicaciones para el quehacer de enfermer&iacute;a</p>     <p>Este fue un proceso muy importante e interesante, que tuvo como prop&oacute;sito    hacer un estudio profundo de cada uno de los elementos del modelo con el &aacute;nimo    de unificar criterios relacionados con su operacionalizaci&oacute;n y estrategias    para la ense&ntilde;anza del mismo.</p>     <p>Los modelos conceptuales son complejos y abstractos, por lo cual se requiere    del an&aacute;lisis consistente y permanente en grupo con el &aacute;nimo de    clarificar inquietudes y unificar criterios relacionados con su aplicaci&oacute;n.    Como estrategia se utiliz&oacute; el an&aacute;lisis de los conceptos principales    del modelo (17), el dise&ntilde;o de instrumentos de valoraci&oacute;n como    el que desarrollaron D&iacute;az, Guti&eacute;rrez y Hern&aacute;ndez (18),    para valorar el modo fisiol&oacute;gico. Venegas (19) plantea unos lineamientos    para realizar la valoraci&oacute;n de la funci&oacute;n neurol&oacute;gica,    y Quintero y Restrepo (20), presentan una propuesta para valorar el autoconcepto    fundamentada en los resultados de una investigaci&oacute;n cualitativa llevada    a cabo con un grupo de adultos en el municipio de Ch&iacute;a.</p>     <p>Como resultado de la experiencia acumulada por los docentes en los primeros    diez a&ntilde;os de aplicaci&oacute;n del modelo, se public&oacute; el libro    Aplicaci&oacute;n del modelo de adaptaci&oacute;n en el ciclo vital humano (21).</p>     <p>Otro aspecto esencial en este proceso es que al aplicar un modelo conceptual    es esencial conocer la visi&oacute;n de la realidad del mismo y la forma como    se relacionan los conceptos. A manera de ilustraci&oacute;n se presenta un ejemplo:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Roy describe a las personas como &quot;seres adaptativos hol&iacute;sticos    que funcionan como unidad con alg&uacute;n prop&oacute;sito, no en una relaci&oacute;n    causa-efecto&quot; (16). Este concepto nos se&ntilde;ala la visi&oacute;n filos&oacute;fica    de reciprocidad que tiene este modelo, en la cual la enfermera debe considerar    a la persona como un ser &uacute;nico digno, aut&oacute;nomo y libre, que forma    parte de un contexto del cual no se puede separar. Los seres humanos son activos    y la interacci&oacute;n con el ambiente es rec&iacute;proca. El cambio es probabil&iacute;stico,    en &eacute;l influyen m&uacute;ltiples factores. En general, las personas responden    a las situaciones con base en su educaci&oacute;n, sus experiencias anteriores,    y en la forma como las interpretan.</p>     <p>Al aplicar el modelo de Roy fundamentado en esta perspectiva filos&oacute;fica,    se debe estar seguro de valorar a la persona como un todo, buscando conocer    sus experiencias anteriores, sabiendo que en su comportamiento refleja la interpretaci&oacute;n    que hace de la situaci&oacute;n en un momento determinado, lo cual ser&aacute;    fundamental en su proceso de adaptaci&oacute;n.</p>     <p>Roy sostiene que la persona tiene un poder creativo y de autodeterminaci&oacute;n,    y que su integraci&oacute;n con el ambiente resulta en adaptaci&oacute;n. Este    planteamiento establece c&oacute;mo se espera que sean las relaciones entre    la enfermera y el paciente. En &eacute;stas el poder es mutuo, porque tanto    la persona como el profesional de enfermer&iacute;a participan activamente en    una relaci&oacute;n de cuidado y reconocen la influencia que tienen el uno en    el otro. La enfermera forma parte del ambiente al igual que todas las condiciones    y circunstancias que rodean al paciente, por lo cual sus actitudes, conocimientos    y su capacidad de interactuar con &eacute;l ser&aacute;n un factor decisivo    en el proceso de adaptaci&oacute;n.</p>     <p>La Facultad, en su proceso docente- educativo, debe promover el desarrollo    de competencias comunicativas e instrumentos de valoraci&oacute;n que permitan    a los estudiantes establecer la percepci&oacute;n que tiene el paciente sobre    su situaci&oacute;n como &eacute;l la vive. En el proceso de formaci&oacute;n    se debe insistir a los estudiantes en la necesidad de esforzarse por conocer    las particularidades de los pacientes a su cargo, y que esta informaci&oacute;n    sea evidente en los planes de cuidado y en las anotaciones de enfermer&iacute;a    que realizan.</p>     <p>Algunas estrategias did&aacute;cticas que han contribuido en forma decisiva    en el conocimiento y aplicaci&oacute;n del modelo por parte de los estudiantes    ha sido el an&aacute;lisis de situaciones de enfermer&iacute;a en los campos    de pr&aacute;ctica, y la realizaci&oacute;n de Ateneos semestrales.</p>     <p>Los Ateneos son unas reuniones de car&aacute;cter acad&eacute;mico que se realizan    con la participaci&oacute;n de la Facultad en su totalidad, en ellos se discuten    y analizan situaciones de enfermer&iacute;a vividas por estudiantes o profesores.    Este espacio promueve la unificaci&oacute;n de criterios frente a la aplicaci&oacute;n    del modelo, y permite profundizar sobre aspectos relevantes del cuidado de enfermer&iacute;a    para promover la adaptaci&oacute;n de las personas a su situaci&oacute;n actual    de salud.</p>     <p>En el &uacute;ltimo a&ntilde;o, y con el prop&oacute;sito de compartir experiencias    relacionadas con la aplicaci&oacute;n de los modelos conceptuales y estudiar    una misma situaci&oacute;n de enfermer&iacute;a desde perspectivas te&oacute;ricas    diferentes, se ha ampliado la participaci&oacute;n en los Ateneos a otras facultades    de enfermer&iacute;a. Esta experiencia ha sido muy interesante porque se tiene    la oportunidad de verificar en la pr&aacute;ctica c&oacute;mo el abordaje inicial    var&iacute;a definitivamente seg&uacute;n el modelo que se aplica, pero una    vez analizada la situaci&oacute;n, se establecen diagn&oacute;sticos de enfermer&iacute;a    similares.</p>     <p>Adicionalmente, con el &aacute;nimo de socializar los avances en la aplicaci&oacute;n    del modelo, los docentes han participado en eventos cient&iacute;ficos nacionales    e internacionales, en los cuales han tenido la oportunidad de presentar su experiencia    con la aplicaci&oacute;n del modelo en la Facultad, presentada por Ar&eacute;valo,    D&iacute;az, Guti&eacute;rrez y Hern&aacute;ndez (22) en la VII Conferencia    Iberoamericana de Enfermer&iacute;a (Medell&iacute;n, 2003), en el Encuentro    Binacional de Enfermer&iacute;a organizado por la Facultad de Enfermer&iacute;a    de la Universidad Francisco de Paula Santander en C&uacute;cuta (23), y en el    seminario internacional de cuidado organizado por la Facultad de Enfermer&iacute;a    de la Universidad Nacional de Colombia (24), entre otros.</p>     <p>2. Desarrollo de una l&iacute;nea de investigaci&oacute;n: aplicaci&oacute;n    y desarrollo del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista Roy</p>     <p><b><font size="3">Prop&oacute;sito</font></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Avanzar en el desarrollo de la ciencia de enfermer&iacute;a al profundizar    en el conocimiento sobre el cuidado para la adaptaci&oacute;n, obtener mayor    autonom&iacute;a y autocontrol de la pr&aacute;ctica, y evaluar la calidad de    la pr&aacute;ctica de los servicios de enfermer&iacute;a.</p>     <p><b><font size="3">Estrategias</font></b></p>     <p>Revisi&oacute;n del estado del arte: se ha venido realizando una revisi&oacute;n    permanente de las publicaciones sobre aplicaci&oacute;n del modelo de adaptaci&oacute;n;    entre ellas vale la pena destacar la revisi&oacute;n de los 25 a&ntilde;os de    investigaci&oacute;n sobre el modelo de Roy (25). En &eacute;sta se pudieron    establecer algunos vac&iacute;os de conocimiento que constituyen los lineamientos    para el desarrollo de la l&iacute;nea de investigaci&oacute;n, como son: a)    desarrollar instrumentos y adaptar algunos con base en la visi&oacute;n de reciprocidad    del modelo; b) desarrollar propuestas de intervencio nes para promover la adaptaci&oacute;n    de las personas haciendo &eacute;nfasis en el modo psicosocial, y c) desarrollar    propuestas para promover la adaptaci&oacute;n en el cuidado de grupos mediante    la articulaci&oacute;n del modelo con otras teor&iacute;as de enfermer&iacute;a.</p>     <p>En el estudio del modelo se ha identificado la necesidad de analizar otras    teor&iacute;as de enfermer&iacute;a que tengan un enfoque epistemol&oacute;gico    y filos&oacute;fico similar, para complementar algunos aspectos relacionados    con su aplicaci&oacute;n en la pr&aacute;ctica. Se han revisado los modelos    de sistemas de Betty Neuman (26) y de Ida Orlando; teor&iacute;as de mediano    alcance como la teor&iacute;a de los s&iacute;ntomas desagradables (27, 28),    la teor&iacute;a de la incertidumbre en la enfermedad (29, 30), la teor&iacute;a    de cuidado de enfermer&iacute;a (31, 32), y los avances del grupo de cuidado    de la Facultad de Enfermer&iacute;a de la Universidad Nacional (33).</p>     <p>Los productos de la l&iacute;nea de investigaci&oacute;n, como son los proyectos    de investigaci&oacute;n, el libro sobre la aplicaci&oacute;n del Modelo de adaptaci&oacute;n    en el ciclo vital humano, los art&iacute;culos en revistas, las ponencias en    eventos nacionales e internacionales, y los trabajos de grado de algunos estudiantes    de la especializaci&oacute;n en enfermer&iacute;a en cuidado cr&iacute;tico    pedi&aacute;trico, como los llevados a cabo por Bernal (34) y Barrios (35),    llevaron al reconocimiento como grupo de investigaci&oacute;n por Colciencias    en la categor&iacute;a B, en 2005.</p>     <p>3. La implementaci&oacute;n del modelo en servicios de enfermer&iacute;a</p>     <p>Los docentes y estudiantes de la Facultad tienen la oportunidad de aplicar    el modelo de adaptaci&oacute;n en todos los escenarios donde realizan su pr&aacute;ctica.    Sin embargo, la Facultad ha demostrado un gran inter&eacute;s por implementar    y evaluar esta experiencia en algunos servicios de enfermer&iacute;a con los    cuales se tienen convenios especiales. Por tal motivo, se ha implementado en    el Departamento de Enfermer&iacute;a de la Cl&iacute;nica Universitaria Telet&oacute;n,    en el servicio de hospitalizaci&oacute;n, en la consulta de enfermer&iacute;a    prequir&uacute;rgica y en la consulta del servicio de rehabilitaci&oacute;n    (36).</p>     <p>Tambi&eacute;n se est&aacute; aplicando en las unidades de cuidado intensivo    pedi&aacute;trico, neonatal y de adultos de la Fundaci&oacute;n Cardio Infantil    &#8211; Instituto de Cardiolog&iacute;a, instituci&oacute;n con la cual la Facultad    tiene un convenio para el desarrollo de la especializaci&oacute;n en enfermer&iacute;a    en cuidado cr&iacute;tico pedi&aacute;trico.</p>     <p>Esta estrategia ha permitido verificar la importancia de aplicar un modelo    conceptual en la pr&aacute;ctica, donde se ha podido establecer la contribuci&oacute;n    de enfermer&iacute;a en los equipos interdisciplinarios, y expandir el rol de    los profesionales. Asimismo, se han generado nuevas oportunidades de desempe&ntilde;o    como en la consulta de enfermer&iacute;a en los servicios de rehabilitaci&oacute;n,    cirug&iacute;a ambulatoria y consulta externa.</p>     <p>4. Vinculaci&oacute;n a la Asociaci&oacute;n de Adaptaci&oacute;n de Roy</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La necesidad de estar en contacto con pares acad&eacute;micos que aplican este    modelo motiv&oacute; la inscripci&oacute;n de la Facultad a la Asociaci&oacute;n    de Adaptaci&oacute;n de Roy (RAA por sus siglas en ingl&eacute;s). Esta vinculaci&oacute;n    ha favorecido el proceso de internacionalizaci&oacute;n de la Facultad; a trav&eacute;s    de ella se han establecido contactos con las doctoras Callista Roy, Jacqueline    Fawcett, Prangtip Chayaput y con otras enfermeras latinoamericanas interesadas    en su estudio.</p>     <p>La doctora Fawcett public&oacute; una entrevista en la revista Nursing Science    Quarterly, donde compara la experiencia de aplicaci&oacute;n del modelo en la    Universidad de La Sabana, y su art&iacute;culo &quot;Conceptual models of nursing:    international in scope and substance? The case of the Roy adaptation model&quot;,    publicado en Nursing Science Quarterly (37).</p>     <p>En la Quinta Conferencia Anual de la RAA, celebrada en New Castle, New Hampshire,    se present&oacute; un afiche con los avances del grupo (38), y se han generado    propuestas para el desarrollo de proyectos de investigaci&oacute;n como es el    de determinar la &quot;Validez y confiabilidad de la versi&oacute;n en espa&ntilde;ol    de la escala de medici&oacute;n del proceso de afrontamiento y adaptaci&oacute;n    elaborada por la doctora Callista Roy&quot;, que se encuentra actualmente en    curso.</p>     <p> </p>     <p align="center"><b><font size="3">Conclusiones</font></b></p>     <p>Es necesario lograr un punto de equilibrio entre el cuidado del paciente y    el control administrativo de los servicios para asumir un verdadero liderazgo.    Los profesionales de enfermer&iacute;a deben asumir el liderazgo del cuidado,    para lo cual requieren de un marco de referencia que los centre en aquellos    aspectos fundamentales del mismo y les d&eacute; una perspectiva global del    servicio donde se desempe&ntilde;an.</p>     <p>En la pr&aacute;ctica, el conocimiento de los principios filos&oacute;ficos    y cient&iacute;ficos que fundamentan los modelos provee una orientaci&oacute;n    sobre c&oacute;mo interpretar el fen&oacute;meno de inter&eacute;s de la disciplina;    tales principios se ven reflejados en el quehacer profesional y, por lo tanto,    en la actitud que &eacute;stos asumen frente a las situaciones de cuidado, al    reconocer los beneficios de esta relaci&oacute;n para el paciente, la familia    y para su propio crecimiento personal, mejorando as&iacute; la calidad del cuidado    de enfermer&iacute;a en los diferentes escenarios.</p>     <p>Tambi&eacute;n favorece la comunicaci&oacute;n entre los profesionales de enfermer&iacute;a    al unificar criterios frente a la interpretaci&oacute;n de las situaciones de    cuidado, y la aplicaci&oacute;n del proceso de enfermer&iacute;a.</p>     <p>Tener claridad sobre la raz&oacute;n de ser de la disciplina y las metas del    cuidado permite a los profesionales diferenciar su campo de acci&oacute;n e    identificar claramente su contribuci&oacute;n para la promoci&oacute;n y recuperaci&oacute;n    de la salud de las personas, y los estimula a participar activamente en el equipo    interdisciplinario; adem&aacute;s, promueve su reconocimiento fortaleciendo    la necesidad de contar con este recurso no s&oacute;lo por parte de los profesionales    del &aacute;rea de la salud, sino tambi&eacute;n de los usuarios y de las entidades    prestadoras de servicios de salud.</p>     <p>La enfermer&iacute;a se mantendr&aacute; en conflicto y su desarrollo se ver&aacute;    amenazado si no se logra un consenso entre los aspectos relacionados con la    teor&iacute;a (ciencia de enfermer&iacute;a) y la profesi&oacute;n (pr&aacute;ctica).    Es necesario lograr un punto de equilibrio entre el cuidado del paciente y el    control administrativo de los servicios para asumir un verdadero liderazgo.    Los modelos facilitar&aacute;n establecer indicadores de calidad para enfermer&iacute;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la docencia es esencial que los programas de enfermer&iacute;a tengan un    marco de referencia claro, esto facilita la orientaci&oacute;n y el desarrollo    de las asignaturas que integran el curr&iacute;culo, de tal forma que los estudiantes    alcancen las competencias necesarias para desempe&ntilde;arse con excelencia    seg&uacute;n las exigencias del medio.</p>     <p>Se debe ser claro en que la responsabilidad de la formaci&oacute;n de los nuevos    profesionales no solamente recae sobre las facultades de enfermer&iacute;a,    tambi&eacute;n sobre las instituciones donde realizan sus pr&aacute;cticas.    Es fundamental, desde la docencia, fomentar el desarrollo de competencias esenciales    como son el pensamiento cr&iacute;tico reflexivo, la creatividad, el inter&eacute;s    por profundizar los conocimientos que adquieren, generar la necesidad de fortalecer    un marco de referencia que oriente su ejercicio profesional, adem&aacute;s de    las habilidades necesarias para ofrecer un cuidado de alta calidad.</p>     <p>Desde las instituciones de salud, los profesionales de enfermer&iacute;a deben    ser conscientes de que ellos son el ejemplo que se debe seguir, son un patr&oacute;n    para imitar, y que con sus actitudes y desempe&ntilde;o constituyen el modelo    ideal que cualquier estudiante que sue&ntilde;a con ser enfermero desea alcanzar.</p>     <p>La aplicaci&oacute;n del Modelo de Adaptaci&oacute;n y la vinculaci&oacute;n    a la RAA, constituyen un aspecto fundamental para el desarrollo de la Facultad    de Enfermer&iacute;a de la Universidad de La Sabana. Si bien los estudiantes    tienen la oportunidad de conocer otras perspectivas te&oacute;ricas de enfermer&iacute;a    en algunas de las asignaturas del programa y en los Ateneos. Contar con un modelo    como el de Roy, que ha evidenciado un gran desarrollo, provee un marco de referencia    esencial para el an&aacute;lisis y el estudio del cuidado de enfermer&iacute;a    en diferentes escenarios de la pr&aacute;ctica, evitando que &eacute;sta se    centre &uacute;nicamente en el hacer y llev&aacute;ndolos a analizar la situaci&oacute;n    particular de cada persona como ser hol&iacute;stico y a estudiar las implicaciones    de sus intervenciones en el proceso de adaptaci&oacute;n de los individuos y    grupos. As&iacute;, pueden identificar con mayor claridad cu&aacute;l es la    contribuci&oacute;n de las enfermeras en un equipo interdisciplinario de salud.</p>     <p>La aplicaci&oacute;n del modelo ha fortalecido el proceso de internacionalizaci&oacute;n    de la Facultad, estableciendo contacto con pares internacionales con quienes    se plantea el desarrollo de algunos proyectos de investigaci&oacute;n, y se    ha obtenido el apoyo y la asesor&iacute;a de enfermeras con una gran trayectoria    acad&eacute;mica en el &aacute;mbito internacional como son las doctoras Roy    y Fawcett.</p>     <p>Con la aplicaci&oacute;n del modelo en el campo asistencial, se ha logrado    la expansi&oacute;n de su rol en los servicios de las instituciones mencionadas    donde se aplica el modelo. Adem&aacute;s de mantener un equilibrio entre la    demanda de producir a un bajo costo y prestar un servicio con calidad humana    en la medida en que el cuidado de enfermer&iacute;a se centra en el usuario    sin desconocer su contexto y su experiencia personal, y la participaci&oacute;n    de la familia en el cuidado.</p>     <p>Los profesionales han logrado integrarse en equipos interdisciplinarios, demostrando    competencias &uacute;nicas, manteniendo su rol profesional aut&oacute;nomo.    <br> </p>     <p align="center"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>     <!-- ref --><p>1. Tolley K. Theory from practice for practice: Is this a reality? Journal    of Advanced Nursing, 1995, 21 (1): 185.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S1657-5997200500010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Gunther M. A discipline specific determation of high quality nursing care.    Journal of Advanced Nursing, 2002; 38 (4): 353-59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S1657-5997200500010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>3. Moreno ME. Necesidad de un marco epistemol&oacute;gico para la pr&aacute;ctica    de enfermer&iacute;a. Conferencia presentada en el taller precoloquio del XVI    Coloquio de Investigaci&oacute;n. Manizales: Universidad de Caldas, ACOFAEN,    octubre de 2003.</p>     <!-- ref --><p>4. Wimpenny P. The meaning of models of nursing to practicing nurses. Journal    of Advanced Nursing 2002; 40 (3): 346-54.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S1657-5997200500010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Fealy G. The good nurse: visions and values in images of the nurse. Journal    of advanced nursing 2004; 46 (6): 649-56.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S1657-5997200500010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Fawcett J. Analysis and evaluation of Contemporary Nursing Knowledge. Nursing    Models and theories. Philadelphia: F.A. Davis; 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S1657-5997200500010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. S&aacute;nchez B. Utilidad de los modelos de enfermer&iacute;a en la pr&aacute;ctica.    En: El arte y la ciencia del cuidado. Bogot&aacute;: Unibiblos, 2002; 13-30.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S1657-5997200500010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Parker M. Nursing theories and nursing practice. 1a ed. Philadelphia: F.A.    Davis Company; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S1657-5997200500010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Dur&aacute;n MM. Enfermer&iacute;a: desarrollo te&oacute;rico e investigativo.    Bogot&aacute;. Unibiblos; 1998.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S1657-5997200500010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Meleis A. Theoretical nursing: development and progress. 3a ed. Lippincott;    1997.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S1657-5997200500010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Marriner A, Railey M. Nursing theories and their work. 5a ed. St Louis:    Mosby; 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S1657-5997200500010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Monti E, Tingen M. Multiple paradigms in nursing science. Advances in Nursing    Science 1999; 21 (84): 64-80.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S1657-5997200500010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. S&aacute;nchez B. Un an&aacute;lisis del paradigma y la enfermer&iacute;a.    En: El arte y la ciencia del cuidado. Bogot&aacute;: Unibiblos; 2002: 91-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S1657-5997200500010000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Colley S. Nursing Theory: Its importance to practice. Nursing Standard    2003; 17 (46): 33-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1657-5997200500010000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Universidad de La Sabana, Facultad de Enfermer&iacute;a. Entrevista a Callista    Roy. Aquichan 2002; (2): 36-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S1657-5997200500010000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Roy C, Andrews H. The Roy Adaptation Model. Stanford: Connecticut: Appleton    y Lange; 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S1657-5997200500010000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Grupo de Estudio sobre el Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista Roy.    An&aacute;lisis de los conceptos del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Callista    Roy. Aquichan 2002; 2 (2): 19-23.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S1657-5997200500010000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. D&iacute;az L, Guti&eacute;rrez, MC, Hern&aacute;ndez A. Descriptores para    valorar el modo fisiol&oacute;gico en la persona con base en el Modelo de Adaptaci&oacute;n    de Callista Roy. En: XIV Congreso Colombiano de Enfermer&iacute;a; 1998, Manizales,    Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1657-5997200500010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Venegas BC. La valoraci&oacute;n neurol&oacute;gica: un soporte fundamental    para el cuidado de enfermer&iacute;a. Aquichan 2002; 2 (2): 40-43.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1657-5997200500010000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Quintero MC, Restrepo L. Propuesta para la valoraci&oacute;n del autoconcepto.    Una experiencia en investigaci&oacute;n cualitativa. Avances en Enfermer&iacute;a    1997; 15 (1 y 2): 77-81.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1657-5997200500010000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Facultad de Enfermer&iacute;a. Aplicaci&oacute;n del Modelo de Adaptaci&oacute;n    en el Ciclo Vital Humano, 1&ordf; ed. Ch&iacute;a: Universidad de La Sabana;    2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S1657-5997200500010000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. D&iacute;az L, Guti&eacute;rrez MC, Hern&aacute;ndez A, Rozo C. Implementaci&oacute;n    del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Roy al curr&iacute;culo del programa de Enfermer&iacute;a.    En: VII Conferencia Iberoamericana de Educaci&oacute;n en Enfermer&iacute;a.    6 al 8 de octubre de 2003; Medell&iacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S1657-5997200500010000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Moreno ME. La adopci&oacute;n de la aplicaci&oacute;n de los modelos conceptuales    en la docencia. II Encuentro binacional de Cuidado de Enfermer&iacute;a. Universidad    Francisco de Paula Santander, 26 y 27 de agosto de 2004; C&uacute;cuta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1657-5997200500010000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Venegas BC. Grupo de cuidado para la adaptaci&oacute;n: experiencia de    la Universidad de La Sabana. En: VIII Seminario Internacional de Cuidado. Cuidando    a los cuidadores 25 y 26 de octubre de 2004; Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1657-5997200500010000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. Boston Based Adaptation Research IN Nursing Society-BBARNS. Roy adaptation    model - based research: 25 years of contributions to nursing science. Indianapolis:    Center Nursing Press. Sigma Theta Tau Internacional; 1999.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1657-5997200500010000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26. Neuman B, Fawcett J. The Neuman Systems Model. 4a ed. New Jersey: Pearson    Education; 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1657-5997200500010000500025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27. Peterson S, Bredow T. Middle Range Theories. Application to nursing research.    Philadelphia: Lippincott Williams and Wilkins; 2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1657-5997200500010000500026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28. Lenz E, Pugh L, Milligan R, Gift A, Suppe F. The middle-range theory of    Unpleasant symptoms. Advances in Nursing Science 1997; 19 (3): 14-27.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1657-5997200500010000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29. Mishel M. Uncertainty in illness. En: Image - Journal of Nursing Scholarship    1998; 20 (4): 225-35.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1657-5997200500010000500028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30. Mishel M. Reconceptualization the Uncertainty in illness. Image - Journal    of Nursing Scholarship 1990; 22 (4): 256-62.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1657-5997200500010000500029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>31. Mayeroff M. On Caring. US: Harper Perennial; 1971.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S1657-5997200500010000500030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>32. Boykin A, Shoenhofer S. Nursing as caring. A model for transforming practice.    Boston: National League for Nursing; 2001.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1657-5997200500010000500031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>33. Grupo de Cuidado, Facultad de Enfermer&iacute;a de la Universidad Nacional    Avances conceptuales del Grupo de Cuidado. En: Dimensiones del cuidado. Bogot&aacute;:    Unibiblos, 1998; 8-16.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S1657-5997200500010000500032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>34. Bernal JT, Corredor SA, Pi&ntilde;eros AE, Quintero IM. Valoraci&oacute;n    de la funci&oacute;n nutricional de los ni&ntilde;os en postoperatorio de cirug&iacute;a    cardiovascular de la Fundaci&oacute;n Cardio Infantil. Tesis para optar al t&iacute;tulo    de especialista en enfermer&iacute;a en cuidado cr&iacute;tico pedi&aacute;trico.    Universidad de La Sabana, Facultad de Enfermer&iacute;a, Ch&iacute;a, Cundinamarca;    2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1657-5997200500010000500033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>35. Barrios AP, Monroy P, P&eacute;rez E, Su&aacute;rez C. Dise&ntilde;o de    un instrumento de valoraci&oacute;n del ni&ntilde;o en estado cr&iacute;tico    para el cuidado de enfermer&iacute;a basado en el modelo de adaptaci&oacute;n    de Callista Roy. Tesis para optar al t&iacute;tulo de especialista en enfermer&iacute;a    en cuidado cr&iacute;tico pedi&aacute;trico. Universidad de La Sabana, Facultad    de Enfermer&iacute;a, Ch&iacute;a, Cundinamarca; 2003.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1657-5997200500010000500034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>36. Moreno ME. Aplicaci&oacute;n del Modelo de Adaptaci&oacute;n en un servicio    de rehabilitaci&oacute;n ambulatoria. Aquichan 2001; 1 (1): 14-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1657-5997200500010000500035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>37. Fawcett J. Conceptual Models of Nursing: International in Scope and Substance?.    The Case of the Roy Adaptation Model. Nursing Science Quarterly 2003; 16 (4):    315-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1657-5997200500010000500036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>38. Grupo de Estudio Sobre el Modelo de Adaptaci&oacute;n de Roy. Implementaci&oacute;n    del Modelo de Adaptaci&oacute;n de Roy en la Facultad de Enfermer&iacute;a de    la Universidad de La Sabana. Poster presentado en la 5th Annual Conference of    the Roy Adaptation Association. New Castle, NH. May, 2004&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1657-5997200500010000500037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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