<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1657-6276</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Pensamiento & Gestión]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Pensam. gest.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1657-6276</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Universidad del Norte - Barranquilla, Colombia.]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1657-62762008000100007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El liderazgo empresarial para la innovación tecnológica en las micro, pequeñas y medianas empresas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez Ortiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rosa Amalia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Instituto Politécnico Nacional Escuela Superior de Comercio y Administración  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<numero>24</numero>
<fpage>157</fpage>
<lpage>194</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1657-62762008000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1657-62762008000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1657-62762008000100007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este ensayo presenta un panorama acerca de las teorías más relevantes sobre el "liderazgo" para obtener los elementos básicos que podrían facilitar el desarrollo de las micro, pequeñas y medianas empresas mexicanas. Se revisaron diferentes teorías, incluyendo algunas de tipo psicológico, base del liderazgo empresarial. Las concepciones sobre el liderazgo efectivo difieren de escritor a escritor. Los atributos asociados con éste mencionados con mayor frecuencia fueron: correr riesgos, flexibilidad, confianza en uno mismo, habilidades interpersonales, competencia para ejecutar tareas, inteligencia, firmeza para tomar decisiones, comprender a los seguidores, buena comunicación y valor o coraje.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This essay presents an overview about some of the most relevant leadership theories, in order to determinate the basic elements that could facilitate the development of the micro, small and medium enterprises. Different theories were reviewed including some from the psychological perspective, basics for the entrepreneurial leadership. The various conceptions about the effective leadership differ from author to author. The attributes associated to leadership, mentioned with more frequency were: face risk, flexibility, trust in oneself, interpersonal skills, competence to carry a task, intelligence, resolution to take decisions, to understand to his o to her followers, good communication and courage.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Liderazgo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[innovación tecnológica]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[pequeñas y medianas empresas]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Leadership]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[technological innovation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[small and median enterprises]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>El liderazgo empresarial para la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica en las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas</b></font></p>      <p><b>Rosa Amalia G&oacute;mez Ortiz</b><sup><a href="#aff1">1</a></sup></p>     <p><a name="aff1">1</a> <a href="mailto:ragomez@ipn.mx">ragomez@ipn.mx</a> <a href="mailto:ragomez100@hotmail.com">ragomez100@hotmail.com</a> PhD, Instituto Polit&eacute;cnico Nacional Escuela Superior de Comercio y Administraci&oacute;n. Correspondencia: Prolongaci&oacute;n Carpio 471, Col. Plutarco El&iacute;as Calles, Delegaci&oacute;n Miguel Hidalgo. C.P.11340, M&eacute;xico, D.F. (0155) 572960-00, Ext. 61652 (of) (0155) 5754-68-87 (dom)</p>  <hr/>          <p><b>Resumen</b></p>     <p> Este ensayo presenta un panorama acerca de las teor&iacute;as m&aacute;s relevantes sobre el &quot;liderazgo&quot; para obtener los elementos b&aacute;sicos que podr&iacute;an facilitar el desarrollo de las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas mexicanas. Se revisaron diferentes teor&iacute;as, incluyendo algunas de tipo psicol&oacute;gico, base del liderazgo empresarial. Las concepciones sobre el liderazgo efectivo difieren de escritor a escritor. Los atributos asociados con &eacute;ste menciona- dos con mayor frecuencia fueron: correr riesgos, flexibilidad, confianza en uno mismo, habilidades interpersonales, competencia para ejecutar tareas, inteligencia, firmeza para tomar decisiones, comprender a los seguidores, buena comunicaci&oacute;n y valor o coraje. </p>     <p><b>Palabras claves</b>: Liderazgo, innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, peque&ntilde;as y me- dianas empresas.</p> <hr/>  </p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p> This essay presents an overview about some of the most relevant leadership theories, in order to determinate the basic elements that could facilitate the development of the micro, small and medium enterprises. Different theories were reviewed including some from the psychological perspective, basics for the entrepreneurial leadership. The various con- ceptions about the effective leadership differ from author to author. The attributes associated to leadership, mentioned with more frequency were: face risk, flexibility, trust in oneself, interpersonal skills, competence to carry a task, intelligence, resolution to take decisions, to understand to his o to her followers, good communication and courage. </p>     <p><b>Key words</b>: Leadership, technological innovation, small and median enterprises.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Fecha de recepci&oacute;n</b>: Septiembre de 2007 <br/><b>Fecha de aceptaci&oacute;n</b>: Abril de 2008 <hr/>      <p><font size="3"><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>El objetivo fundamental de este ensayo es exponer las caracter&iacute;sticas del liderazgo que debieran tener los empresarios de las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas con el prop&oacute;sito de presentar un panorama sobre los puntos y teor&iacute;as m&aacute;s relevantes que han hecho &eacute;nfasis en este tema, y as&iacute; derivar en los elementos b&aacute;sicos que faciliten el desarrollo de las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas mexicanas.</p>      <p>Para lograr lo anterior se realiz&oacute; una revisi&oacute;n de las diferentes teor&iacute;as que se han desarrollado sobre el tema, incluyendo el an&aacute;lisis de algunas de corte psicol&oacute;gico, de las cuales se derivan precisamente las teor&iacute;as de liderazgo empresarial, lo cual es significativo, puesto que muchos de los estudios realizados sobre liderazgo tienen como prop&oacute;sito conocer las causas del comportamiento y la forma como se mantiene en medio ambientes espec&iacute;ficos.</p>      <p>En este contexto se puede observar el avance y transformaci&oacute;n de los atributos que se le han conferido al l&iacute;der en las diferentes etapas hist&oacute;ricas econ&oacute;micas y sociales, lo que adem&aacute;s se puede inferir en las diversas conceptualizaciones del t&eacute;rmino &quot;liderazgo&quot;; a partir de esto se presentan la tipolog&iacute;a y una amplia gama de estilos que proponen los autores que se revisaron en este art&iacute;culo, y todo ello culmina en un cuadro comparativo, que facilita el an&aacute;lisis de los elementos b&aacute;sicos para un liderazgo de &eacute;xito.</p>      <p>Por tanto, se considera que este trabajo ser&aacute; de inter&eacute;s para docentes, investigadores, alumnos de educaci&oacute;n superior que est&eacute;n interesados en el tema, pero sobre todo para los gerentes y empresarios de las micro, peque&ntilde;as y medianas empresa que deseen tener un alto &iacute;ndice en el ejercicio del liderazgo para obtener &eacute;xito en el logro de objetivos mediante la colaboraci&oacute;n y trabajo de todos los involucrados.</p>      <p>Entre las diversas razones por las cuales resulta de importancia abordar el tema de liderazgo en las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas se encuentran los procesos de globalizaci&oacute;n, en los que el intercambio de productos, as&iacute; como su producci&oacute;n, se han transformado debido al    desarrollo tecnol&oacute;gico, a los nuevos m&eacute;todos de producci&oacute;n y comercializaci&oacute;n, pero sobre todo, a la velocidad con que cambian los mercados; a partir de ello, muchas empresas extranjeras han invadido los mercados de empresas nacionales.</p>      <p>La nueva intensidad competitiva ha desestabilizado no s&oacute;lo a muchas micro, peque&ntilde;as y medianas empresas sino a sectores industriales completos; en general, el ambiente de turbulencias produce cambios en las preferencias de los consumidores, y muchas veces parece incontrolable por parte de estas empresas.</p>      <p>Lo anterior si tenemos en cuenta que &quot;toda esta actividad est&aacute; llevando a las empresas de casi todo el mundo a replantearse sus estrategias, pol&iacute;ticas y m&eacute;todos rutinarios de actuar en el mundo de los negocios. Como consecuencia, se est&aacute; pidiendo a miles y miles de gerentes y ejecutivos que desarrollen nuevos productos, nuevos canales de distribuci&oacute;n, nuevos m&eacute;todos de comercializaci&oacute;n, nuevos procesos de producci&oacute;n, nuevas estrategias financieras, y muchas cosas m&aacute;s. Se est&aacute; recurriendo a millones de personas para que ayuden a poner en pr&aacute;ctica dichas ideas. Imaginar qu&eacute; es lo que hay que hacer en un entorno de incertidumbre provocada por una intensa actividad competitiva y conseguir que otros, a menudo muchos otros, acepten una nueva forma de hacer las cosas, exige t&eacute;cnicas y actitudes que la mayor&iacute;a de los gerentes simplemente no necesitaban en las &eacute;pocas de relativa tranquilidad de las d&eacute;cadas de los cincuenta, los sesenta y principios de los setenta. Esto exige algo m&aacute;s que experiencia t&eacute;cnica, capacidad administrativa y conocimientos de gesti&oacute;n tradicional, pero tambi&eacute;n exige Liderazgo&quot; (Kotter, 1990).</p>      <p>Actualmente se requieren m&aacute;s y mejores l&iacute;deres, gente con una amplia visi&oacute;n y con gran confianza en s&iacute; mismos. Sin esas personas no hay forma de que haya prosperidad en las empresas. &quot;Una buena administraci&oacute;n y una buena gesti&oacute;n ya no son suficientes. Cada vez m&aacute;s se hace necesario contar con liderazgo en la producci&oacute;n&quot; (Kotter, 1990).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ante las circunstancias mencionadas, las empresas nacionales, en especial las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas, necesitan estructuras flexibles que les faciliten adaptarse en forma inmediata a las demandas que    requieran los mercados globales; para ello, los empresarios que dirigen y coordinan dichas empresas deber&aacute;n sustentar un liderazgo acorde con la nuevas condiciones que marca la din&aacute;mica econ&oacute;mica de un mundo globalizado, en el cual se encuentra inserto M&eacute;xico.</p>      <p>Las concepciones sobre efectividad del liderazgo efectivo difieren de escritor a escritor, y todo ello depende de los par&aacute;metros establecidos para determinar el &eacute;xito del l&iacute;der. Entre las caracter&iacute;sticas que se han considerado se pueden mencionar: la actuaci&oacute;n, el alcance de los objetivos, la supervivencia, preparaci&oacute;n y capacidad del grupo para enfrentar las crisis, satisfacci&oacute;n del grupo con su l&iacute;der, compromiso de los subordinados hacia los objetivos del grupo, bienestar psicol&oacute;gico y desarrollo personal de los seguidores, y la retenci&oacute;n de la posici&oacute;n de autoridad en el grupo por parte del l&iacute;der; generalmente, la mayor&iacute;a de los estudios se enfoca a aspectos reducidos del liderazgo.</p>      <p>Los atributos asociados con el liderazgo efectivo que se repiten con mayor frecuencia son: correr riesgos, flexibilidad, confianza en uno mismo, habilidades interpersonales, contacto con los dem&aacute;s, competencia para ejecutar tareas, inteligencia, firmeza para la toma de decisiones, comprender a los seguidores, buena comunicaci&oacute;n y el valor o coraje, por mencionar s&oacute;lo unos cuantos.</p>      <p><font size="3"><b>2. IMPORTANCIA Y CONCEPTUALIZACI&Oacute;N DEL LIDERAZGO</b></font></p>      <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la telefon&iacute;a m&oacute;vil, el Internet y el correo electr&oacute;nico han impactado decisivamente en la organizaci&oacute;n de las empresas y en los estilos de liderazgo. La comunicaci&oacute;n en tiempo real ha facilitado el trato m&aacute;s &aacute;gil entre las diferentes estructuras de las empresas. En el mercado tambi&eacute;n se han generado cambios, de tal manera que pr&aacute;cticamente se han eliminado los tiempos de espera, los clientes ahora exigen soluciones inmediatas, y requieren poder hablar en el momento con la persona id&oacute;nea; esto, por tanto, es un gran reto para el l&iacute;der empresarial.</p>      <p>Por lo anterior, el reto es &quot;conseguir de las personas una capacidad de empuje y una actitud proactiva que permita canalizar todas las energ&iacute;as creativas de la organizaci&oacute;n hacia la consecuci&oacute;n de un proyecto com&uacute;n&quot;    (Norton, 1998), sobre todo si se tiene en cuenta que los procesos de globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y de apertura comercial han incidido en la competencia y en la velocidad de la producci&oacute;n, as&iacute; como en el inter&eacute;s y gustos del consumidor.</p>      <p>Por ello, la importancia del liderazgo en las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas es mayor y fundamental comparativamente con situaciones estables y din&aacute;micas del mercado previsible. Para ubicar el campo de acci&oacute;n del liderazgo se establece, en primer lugar, la diferencia entre lo que corresponde a las acciones de la administraci&oacute;n y a las propias del liderazgo. Seg&uacute;n Hotgetts y Altman, la administraci&oacute;n es el proceso de hacer que las cosas se realicen a trav&eacute;s de otras personas, mientras que el liderazgo forma parte del trabajo de un administrador; el liderazgo es el proceso de influir en las personas para encauzar sus esfuerzos hacia la consecuci&oacute;n de una meta o metas espec&iacute;ficas. Esta influencia, de acuerdo con estos autores, est&aacute; determinada por dos factores: <i>1) la posici&oacute;n de poder del l&iacute;der, que es la autoridad formal que acompa&ntilde;a a un puesto espec&iacute;fico y 2) la disposici&oacute;n que tiene el subordinado a obedecer</i>. Sin embargo, la importancia del liderazgo empresarial radica en que &eacute;ste debe ser el motor fundamental del proceso administrativo y de su gesti&oacute;n para lograr la calidad total en las empresas.</p>      <p>La conceptualizaci&oacute;n anterior guarda estrecha relaci&oacute;n con el sentido original de la palabra &quot;liderar&quot;, la cual viene de <i>laed,</i> vocablo com&uacute;n a todas las antiguas lenguas del norte de Europa (holandesa, alemana, anglosajona, noruega, danesa, sueca), y significa &#39;senda, ruta, curso de un barco en el mar, trayecto&#39;, significado que permanece m&aacute;s o menos inalterado en dichas lenguas. Un l&iacute;der acompa&ntilde;a a la gente en un trayecto, gui&aacute;ndola hacia su destino. Esto implica mantenerla unida como grupo mientras la conduce en la direcci&oacute;n correcta. Sin embargo, el t&eacute;rmino &quot;liderazgo&quot; ha sido definido desde muy diferentes enfoques:</p> <ul>     <li>&quot;L&iacute;der es la persona capaz de ejercer influencia en otros, para dirigirlos y guiarlos efectivamente hacia el logro de objetivos y metas organizacionales&quot;.</li>      <li>Liderazgo es el proceso de influir, guiar o dirigir a los miembros del grupo hacia la consecuci&oacute;n de metas y objetivos organizacionales.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El papel m&aacute;s importante del l&iacute;der es influir en otros para lograr con entusiasmo los objetivos planteados (Mintzberg, 1980).</li>      <li>Liderazgo es &quot;cualquier tentativa par influenciar el comportamiento de un individuo o de un grupo&quot;.</li>     </ul>     <p>Las definiciones anteriores especifican que el l&iacute;der influye, dirige y gu&iacute;a, y mientras toda la actividad est&aacute; centrada en &eacute;l, lo seguidores s&oacute;lo obedecen para realizar las actividades encaminadas al logro de las metas, sin tener la posibilidad de expresar sus opiniones; en estas definiciones se observa un enfoque autocr&aacute;tico.</p>  <ul>     <li>El liderazgo es la capacidad de decidir lo que debe hacerse y luego lograr que los dem&aacute;s quieran hacerlo.</li>      <li>Liderazgo es el proceso de influir en las actividades de un individuo o individuos, en las decisiones que se tomen y los esfuerzos que se realicen encaminados a metas, en una situaci&oacute;n determinada.</li>     </ul>     <p>En estas definiciones se establece que s&oacute;lo el l&iacute;der decide lo que hay que hacerse; adem&aacute;s se infieren acciones de motivaci&oacute;n hacia la gente para convencerla, lo que implica atribuir a las personas la capacidad de pensar y de tomar decisiones para la realizaci&oacute;n de las acciones determinadas por el l&iacute;der. Se consideran tambi&eacute;n las metas de la organizaci&oacute;n, es decir, los tiempos y cantidades que se esperan obtener, pero sin considerar las necesidades de los seguidores. De igual forma, se considera un tiempo y un espacio, lo que delimita la acci&oacute;n del l&iacute;der.</p> <ul>     <li>&quot;Los directores hacen las cosas correctamente, los l&iacute;deres hacen las cosas correctas&quot; (Bennis y Nanus).</li>     </ul>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta definici&oacute;n incluye una diferenciaci&oacute;n entre el administrador y el l&iacute;der, es decir, las acciones de este &uacute;ltimo se ci&ntilde;en a lo oportuno, lo exacto y considera lo exacto desde el punto de vista de lo que se necesita, comparativamente con el directivo, respecto a lo cual la interpretaci&oacute;n del t&eacute;rmino &quot;correctamente&quot; se apega a que las cosas se hacen bien.</p> <ul>     <li>&quot;El liderazgo es el proceso de mover un grupo en alguna direcci&oacute;n mediante medios generalmente no coercitivos. El liderazgo efectivo es aquel que produce movimientos encaminados a los intereses del grupo a largo plazo&quot; (Kotter, 1990).</li>      <li>El t&eacute;rmino liderazgo se utiliza en dos sentidos fundamentales en la conversaci&oacute;n diaria: 1) para aludir al proceso de llevar a un grupo (o grupos de personas en una determinada direcci&oacute;n por (en la mayor&iacute;a de los casos) medios no coercitivos, y 2) para aludir a personas que desempe&ntilde;an papeles en los que se espera exhiban su liderazgo (Kotter, 1990).</li>      <li>&quot;El liderazgo sobre los seres humanos se ejerce cuando un grupo de personas con ciertos motivos y fines se moviliza, en competencia o en conflicto con otros recursos institucionales, pol&iacute;ticos, psicol&oacute;gicos, etc., para inducir, comprometer y satisfacer los motivos de los seguidores&quot; (James McGregor Burns).</li>     </ul>     <p>Las dos &uacute;ltimas definiciones incluyen acciones que est&aacute;n encaminadas no s&oacute;lo a satisfacer las metas y objetivos de la organizaci&oacute;n, adem&aacute;s consideran las necesidades de los seguidores, pero tambi&eacute;n que &eacute;stos deben comprometerse, lo que implica actitudes de trabajo conjunto.</p> <ul>     <li>&quot;El liderazgo es una clase particular de pr&aacute;ctica &eacute;tica y social que emerge cuando las personas dentro de las comunidades, motivadas por la esperanza, se enfrentan a situaciones que no son aut&eacute;nticas y act&uacute;an con coraje al un&iacute;sono con los seguidores para hacer que estas situaciones sean aut&eacute;nticas&quot; (Robert Terry).</li>     </ul>     <p>En esta &uacute;ltima definici&oacute;n se infiere que los l&iacute;deres son elegidos y que adem&aacute;s es una pr&aacute;ctica social, debido a que se realiza en una interacci&oacute;n en la que existen los seguidores, en un tiempo y espacio social. En este caso, en un &aacute;mbito laboral, tambi&eacute;n se observa la evoluci&oacute;n que ha tenido su significado, al incluir diversas actividades que incorporan necesidades, actitudes, sentimientos y emociones de los seguidores. Al mismo tiempo refleja la orientaci&oacute;n de la estructura organizacional prevaleciente, dependiendo de la concepci&oacute;n del liderazgo, as&iacute; como del &eacute;nfasis que se hace  del ejercicio de la autoridad en las primeras definiciones, lo que evidencia el tipo de estructuras organizativas, as&iacute; como las variables econ&oacute;micas y sociales que predominan en las diferentes etapas de evoluci&oacute;n del trabajo.</p>      <p align="center"><a name="t1"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07t1.jpg"></a></p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Como se puede observar, existe un consenso por parte de los diversos autores con relaci&oacute;n a que el liderazgo implica la direcci&oacute;n, influencia y gu&iacute;a hacia los objetivos y metas del grupo; de igual manera, el liderazgo implica motivar a las personas para comprometerlas en las diferentes acciones, para as&iacute; estar en posibilidad de satisfacer los motivos de los seguidores. En otro apartado se presentan otras caracter&iacute;sticas que las teor&iacute;as modernas del liderazgo reclaman para enfrentar las nuevas condiciones sociales y productivas del pa&iacute;s.</p>      <p>Tomando en cuenta que las condiciones de trabajo, en permanente cambio, han modificado los instrumentos tecnol&oacute;gicos que se utilizan en     los diferentes sectores y &aacute;reas de trabajo, requiriendo para su uso mayor conocimiento de los trabajadores, el liderazgo que debe ejercer el l&iacute;der es diferente; por ello es importante conocer qu&eacute; cualidades y talentos se requieren para ser un buen l&iacute;der en el nuevo milenio, de esta manera se presentan los enfoque y teor&iacute;as cl&aacute;sicas de diversos autores, de donde emanan m&uacute;ltiples caracter&iacute;sticas, as&iacute; como las habilidades y actitudes fundamentales que deber&aacute; poseer el liderazgo que se debe ejercer en las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas mexicanas para que puedan ampliar sus mercados y ser competitivos en el &aacute;mbito nacional e internacional.</p>      <p><font size="3"><b>3. TEOR&Iacute;AS DE LIDERAZGO</b></font></p>      <p>A trav&eacute;s de este estudio se corrobor&oacute; que la mayor&iacute;a de las teor&iacute;as de liderazgo se derivan de los principios de las teor&iacute;as psicol&oacute;gicas de la personalidad, puesto que &eacute;stas se refieren a &quot;los patrones distintivos de conducta, incluyendo pensamientos y emociones, que caracterizan la adaptaci&oacute;n de cada individuo ante las situaciones que se le presentan en la vida&quot; (Mischel , 1988).</p>      <p>En el contexto, el prop&oacute;sito de las teor&iacute;as de la personalidad se observa con mayor claridad que la gente en general describe y clasifica las diferencias que hay entre los individuos en clases y categor&iacute;as como: sexo, raza, religi&oacute;n, ocupaci&oacute;n, amigabilidad y aptitud, adem&aacute;s de otras variables como bueno o malo, fuerte o d&eacute;bil, amigo o enemigo, ganador o perdedor. De la misma manera surgen las teor&iacute;as cl&aacute;sicas del liderazgo: la teor&iacute;a de los rasgos, la teor&iacute;a conductual, la teor&iacute;a situacional de Fred Fiedler y de la trayectoria y la meta.</p>      <p><font size="3"><b>3.1. Teor&iacute;a de los rasgos</b></font></p>      <p>La mayor parte de la investigaci&oacute;n sobre liderazgo se ha interesado en los rasgos del l&iacute;der, su conducta o procesos de influencia. La base psicol&oacute;gica de esta teor&iacute;a se fundamenta en la suposici&oacute;n de que la conducta se determina sobre rasgos generalizados; es decir, cualidades b&aacute;sicas de la persona que se expresan por s&iacute; mismas en muchos contextos. As&iacute;, por ejemplo, William Sheldon en 1942 plante&oacute; la existencia de tres dimensiones del f&iacute;sico: endom&oacute;rfico, mesom&oacute;rfico y ectom&oacute;rfico. Carl Jung estableci&oacute; la tipolog&iacute;a que        agrupa a las personas en dos categor&iacute;as: introvertidos y extrovertido. Uno de los psic&oacute;logos del rasgo m&aacute;s notable fue Gordon Allport; seg&uacute;n &eacute;l, los rasgos son tendencias o predisposiciones determinantes a emitir una respuesta. Dichas disposiciones sirven para integrar lo que, de otra manera, ser&iacute;an est&iacute;mulos y respuestas dis&iacute;mbolos. Estos est&iacute;mulos y respuestas son de relativa generalidad que producen constancias de conducta.</p>      <p>En la investigaci&oacute;n realizada por Wexley (1990) sobre el rasgo se encontr&oacute; que &quot;los l&iacute;deres efectivos en las organizaciones tienen m&aacute;s altos niveles de motivaci&oacute;n directiva y una mezcla adecuada de habilidades t&eacute;cnicas, cognoscitivas e interpersonales en su puesto. Con respecto a la influencia del poder se encontr&oacute; que los l&iacute;deres desarrollan poder personal, adem&aacute;s, debido al puesto lo ejercen de manera sutil, no amenazadora, que engendra el compromiso de los subordinados. Con el m&eacute;todo conductual encontr&oacute; que los l&iacute;deres tienen la capacidad de reconocer qu&eacute; tipo de conducta de liderazgo es efectiva en un momento dado y son lo suficientemente flexibles para adaptar su conducta a las condiciones cambiantes&quot;. Estos resultados tienen como fundamento los niveles de motivaci&oacute;n directiva y el manejo del poder.</p>      <p><font size="3"><b>3.1.1. <i>Motivaci&oacute;n directiva</i></b></font></p>      <p>Para ejercer un liderazgo efectivo, el l&iacute;der prequiere de un alto grado de motivaci&oacute;n para el manejo de los procesos directivos. Miner (1965, 1978) midi&oacute; seis aspectos de esta motivaci&oacute;n, y encontr&oacute; las siguientes caracter&iacute;sticas: actitud positiva hacia la figura de la autoridad, el deseo de competir con los compa&ntilde;eros, ejercer poder, ser activamente dogm&aacute;tico, destacarse en el grupo y voluntad de llevar a cabo funciones administrativas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las caracter&iacute;sticas generales determinadas por Mann se integran en tres categor&iacute;as: 1) Habilidades t&eacute;cnicas, que integran los conocimientos acerca de los m&eacute;todos, procesos, procedimientos y t&eacute;cnicas para la conducci&oacute;n de las actividades de la unidad de trabajo del l&iacute;der. 2) Habilidades interpersonales: corresponden a la conducta y procesos interpersonales, habilidad para comprender los sentimientos, actitudes y motivos de otros a partir de lo que dicen o hacen, habilidad para comunicarse de manera         clara y persuasiva, habilidad para establecer relaciones cooperativas (tacto, diplomacia, encanto, empat&iacute;a, sensibilidad social, persuasividad, fluidez en el lenguaje, etc). 3) Habilidades conceptuales: se refieren a la habilidad anal&iacute;tica general, pensamiento l&oacute;gico, eficiencia en la formaci&oacute;n de conceptos y conceptualizaci&oacute;n de relaciones ambiguas y complejas, creatividad en la generaci&oacute;n de ideas y soluci&oacute;n de problemas, habilidad para analizar los hechos, percibir las tendencias, anticipar los cambios y reconocer las oportunidades y problemas potenciales.</p>      <p>Por tanto, el l&iacute;der debe interesarse en las personas, manejar las cosas y estar interesado principalmente en las ideas y los conceptos; esto le faculta de las habilidades necesarias para dirigir en actividades especializadas, establecer relaciones efectivas con los subordinados, superiores, compa&ntilde;eros y extra&ntilde;os, pero adem&aacute;s tiene los conocimientos para la toma de decisiones, solucionar problemas y hacer innovaci&oacute;n. Esto lo faculta con factores de poder que en su ejercicio lo convierten en un l&iacute;der natural.</p>      <p><font size="3"><b>3.1.2. <i>Ejercicio del poder</i></b></font></p>      <p>Los estudios sobre el poder se han centrado en dos aspectos: (1) c&oacute;mo acumulan poder los l&iacute;deres efectivos y (2) c&oacute;mo lo ejercen para influir sobre el compromiso de sus subordinados. &Eacute;stos se han examinado desde el enfoque de la tipolog&iacute;a del poder de French y Raven: Poder de premiar, poder de coersi&oacute;n, poder leg&iacute;timo, poder de la experiencia y poder de referencia, los cuales permiten acumular poder.</p>      <p>El poder se deriva de las propias caracter&iacute;sticas del l&iacute;der (poder personal) y en parte de los atributos de la posici&oacute;n de liderazgo (poder del puesto). El poder va acumul&aacute;ndose en el proceso de interacci&oacute;n con los seguidores. Si el l&iacute;der ha demostrado buen juicio, los seguidores estar&aacute;n m&aacute;s dispuestos a seguirlo cuando proponga m&eacute;todos novedosos para alcanzar las metas del grupo.</p>      <p>El poder de referencia est&aacute; basado en el afecto y la lealtad de los subordinados y tambi&eacute;n se alcanza a trav&eacute;s de un proceso de intercambio social. Se aumenta el poder de referencia cuando se trata bien a los subordinados, pero cuando el l&iacute;der expresa hostilidad, desconfianza, rechazo o indiferencia      hacia los subordinados, el poder disminuye. Los l&iacute;deres que deseen desarrollar una relaci&oacute;n especial y m&aacute;s profunda con sus subordinados deber&aacute;n proporcionarles premios valiosos, delegando m&aacute;s responsabilidad y haci&eacute;ndolos participar en la toma de decisiones sobre el trabajo de la unidad. A cambio, el l&iacute;der recibir&aacute; una mayor lealtad y compromiso de los subordinados hacia los objetivos de la unidad de trabajo (Dansereau, Graen y Haga, 1975).</p>      <p>El l&iacute;der perder&aacute; status e influencia ante sus subordinados si carece de la influencia para representarlos en forma efectiva en la competencia con otros grupos por recursos escasos. Aqu&iacute; es muy importante el uso del poder hacia arriba y hacia abajo, y este enfoque indica que los dos est&aacute;n relacionados. Sin la suficiente influencia hacia arriba para obtener los recursos necesarios, proteger los intereses del grupo y obtener la aprobaci&oacute;n para los cambios propuestos, no es probable que el l&iacute;der desarrolle una relaci&oacute;n de intercambio efectiva con sus subordinados.</p>      <p><font size="3"><b>3.2. Teor&iacute;a conductual</b></font></p>      <p>Esta teor&iacute;a se fundamenta en la conducta de los individuos. Skinner (1988), pionero de esta escuela, estableci&oacute; la conducta en t&eacute;rminos de los acontecimientos observables y de las condiciones que parecen variar con ellos; el esfuerzo se centra en descubrir los incidentes externos que refuerzan las probabilidades de que se vuelva a presentar esa conducta en el futuro, y que la mantiene o modifica. Los m&eacute;todos de esta teor&iacute;a tratan de identificar el patr&oacute;n de conductas y/ o actividades que son caracter&iacute;sticas de los l&iacute;deres efectivos (Wexley y Yuki, 1998).</p>      <p>Por lo anterior, la teor&iacute;a conductual del liderazgo se interesa en explorar las relaciones existentes entre la conducta del l&iacute;der y el desempe&ntilde;o del grupo de trabajo, y se enfoca m&aacute;s en lo que los l&iacute;deres hacen para dirigir y los efectos que logran en los grupos de trabajo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre las teor&iacute;as que se derivan de las teor&iacute;as psicol&oacute;gicas de la personalidad se encuentran las llamadas teor&iacute;as de la contingencia o situacionales; &eacute;ste es un planteamiento que emana del condicionamiento operante, el cual parte de que la conducta se modifica a trav&eacute;s de sus propias          consecuencias: el resultado de cualquier respuesta operante o patr&oacute;n de respuestas determina qu&eacute; tan probable es que el sujeto realice actos similares en el futuro. Si la consecuencia contingente es reforzante, es m&aacute;s probable que el sujeto reaccione de la misma forma en situaciones similares.</p>      <p>Con base en estos fundamentos, la teor&iacute;a de liderazgo, denominada de la situaci&oacute;n, que propuso Fred Fiedler (1990), as&iacute; como la teor&iacute;a de la trayectoria y la meta generada por House y Dessler (1990), consideran que los estilos de liderazgo son m&aacute;s eficaces cuando se relacionan con una variedad de factores, incluyendo el tipo de trabajo que desarrolla el l&iacute;der, el tama&ntilde;o del grupo y el grado en el que se requiere de la cooperaci&oacute;n de los miembros del grupo. Pero es necesario identificar tanto las variables de la situaci&oacute;n que se est&aacute; analizando como la relaci&oacute;n entre ellas, los rasgos de liderazgo y las conductas.</p>      <p><font size="3"><b>3.2.1. <i>Teor&iacute;a Situacional de Fred Fiedler</i></b></font></p>      <p>Esta teor&iacute;a parte de la hip&oacute;tesis de que el tipo &quot;correcto&quot; de conducta del l&iacute;der depende de si la situaci&oacute;n del grupo era favorable o no para &eacute;l. Las situaciones que determinan esta circunstancia son:</p> <ol>     <li><i>Relaciones l&iacute;der-miembro:</i> Se refiere a la calidad de las relaciones entre el l&iacute;der y el grupo. Se mide por aspectos tales como lo bien que el individuo sea aceptado y se le tenga confianza, y lo c&aacute;lida y amistosa que sea la relaci&oacute;n que pueda tener con los miembros.</li>      <li><i>Estructura de la tarea:</i> Es el grado en que la tarea se programa o explica por medio de procedimientos establecidos. Se mide por el grado de claridad en que se enuncian las metas, el n&uacute;mero de soluciones que es factible utilizar y el grado de correcci&oacute;n de la soluci&oacute;n o la decisi&oacute;n que se puede corroborar apelando a la autoridad, a procedimientos l&oacute;gicos o a una retroalimentaci&oacute;n.</li>      <li><i>Poder de posici&oacute;n:</i> Es el grado de la posici&oacute;n que ocupa el l&iacute;der y que le permite que los miembros se adhieran a &eacute;l y acepten su direcci&oacute;n y liderazgo, puesto que el poder de posici&oacute;n incluye el grado de autoridad para recomendar castigos y recompensas, afectar promociones o degradaciones.</li>     </ol>     <p><font size="3"><b>3.2.2. <i>Teor&iacute;a de la trayectoria y la meta</i></b></font></p>      <p>Esta teor&iacute;a determina que la funci&oacute;n del l&iacute;der consiste en: a) especificar las tareas que deben realizar los subordinados, b) quitar cualquier estorbo que pueda obstaculizar la obtenci&oacute;n de la meta y c) ampliar las oportunidades de que los subordinados alcancen satisfacciones personales. Pero para que esto sea posible, la conducta del l&iacute;der estar&aacute; en funci&oacute;n de los individuos y de la tarea.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por tanto, esta teor&iacute;a sostiene que los subordinados consideran la conducta del l&iacute;der como aceptable seg&uacute;n el grado al que perciban que dicha conducta es una fuente inmediata de su satisfacci&oacute;n o seg&uacute;n la necesiten para la satisfacci&oacute;n futura. La tarea se juzgar&aacute; aceptable al grado que se establezca con claridad las relaciones trayectoria-meta. Por consiguiente, la conducta eficaz del liderazgo se basa tanto la disposici&oacute;n del l&iacute;der para ayudar a sus seguidores como en las necesidades de los subordinados con relaci&oacute;n a tal ayuda.</p>      <p>En el contexto anterior, el l&iacute;der debe ser motivador, permitir que la satisfacci&oacute;n de las necesidades del subordinado dependa de su desempe&ntilde;o eficaz, proporcionar la capacitaci&oacute;n, direcci&oacute;n, apoyo y recompensas que son necesarios para el desempe&ntilde;o eficaz; para ello, House identific&oacute; cuatro componentes de liderazgo.</p> <ul>     <li>El <i>l&iacute;der directivo:</i> hace saber a sus subordinados lo que se espera de ellos, programa el trabajo que se va a realizar y da instrucciones espec&iacute;ficas de la manera en que se deben desarrollar las tareas.</li>      <li>El <i>l&iacute;der apoyador:</i> es amigable y muestra preocupaci&oacute;n por sus subordinados.</li>      <li>El <i>l&iacute;der participativo:</i> consulta con sus subordinados y utiliza sus sugerencias antes de tomar una decisi&oacute;n.</li>     <li>El <i>l&iacute;der orientado a la realizaci&oacute;n:</i> fija metas desafiantes y espera que los subordinados se desempe&ntilde;en a su m&aacute;s alto nivel.</li>     </ul>     <p>El comportamiento del l&iacute;der, por tanto, habr&aacute; de ser flexible para poder asumir cualquiera de los tipos anteriores, seg&uacute;n la situaci&oacute;n que se les presente.</p>      <p><font size="3"><b>3.3. Teor&iacute;a de Modelo Integrativo del Liderazgo</b></font></p>      <p>Este modelo integra las variables de el l&iacute;der, el ambiente de trabajo y los subordinados, y considera que para cumplir bien con sus complejas funciones, el l&iacute;der debe ser fundamentalmente competente para realizarlas, debe ser capaz de recompensar el buen desempe&ntilde;o de sus subordinados y tener una verdadera representatividad ante sus superiores, que le permita influir en ellos y lograr de la administraci&oacute;n superior los apoyos para lograr junto con su gente los objetivos establecidos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por ello debe tomar en cuenta las caracter&iacute;sticas de los subordinados, las creencias y valores que ellos llevan a la organizaci&oacute;n y aportan al trabajo; la forma en que perciben a su l&iacute;der, a su empresa y al ambiente general de la organizaci&oacute;n y, por supuesto, la homogeneidad o heterogeneidad que se requiere en el grupo, buscando una sinergia en el trabajo de equipo.</p>      <p>Con la visi&oacute;n anterior es necesario que tome en cuenta la naturaleza del ambiente de trabajo, el tama&ntilde;o de grupo que tiene a su cargo y las condiciones del clima organizacional.</p>      <p><font size="3"><b>3.4. Teor&iacute;a del Gen del Liderazgo</b></font></p>      <p>En esta teor&iacute;a retomaremos a Cyril Levicki (2000), quien diferencia a los l&iacute;deres de los gerentes o administradores: concibe a los l&iacute;deres como las personas que deben equilibrar los intereses de muchas personas, que es el propio acto de liderazgo, tambi&eacute;n deben ser visionarios y jueces. Tienen que saber c&oacute;mo poner ejemplos, y cambiar culturas y atm&oacute;sferas para que la organizaci&oacute;n evolucione hacia la forma que necesita adoptar para alcanzar la visi&oacute;n del futuro. Manipulan todo el conjunto de recursos, personas, activos, flujos de ingresos.</p>         <p>Los gerentes tienen a alguien por encima de ellos que asume la responsabilidad de, al menos, algunos aspectos de su funci&oacute;n en la organizaci&oacute;n. Siempre hay otra persona que asume la decisi&oacute;n y responsabilidad final. El l&iacute;der asume la responsabilidad total de la carga de todas las facetas del futuro de la organizaci&oacute;n y de sus resultados.</p>      <p>A partir de esta concepci&oacute;n Levicki (2000) fundamenta su teor&iacute;a del gen del liderazgo y menciona que las personas nacen con cierta predisposici&oacute;n para ser l&iacute;der; por ello estableci&oacute; dos categor&iacute;as de l&iacute;deres: los l&iacute;deres nominales y los l&iacute;deres estrat&eacute;gicos. Los nominales son aquellas personas que son nombradas para alg&uacute;n puesto o empleo en el que se exige un liderazgo verdadero, pero que no se sabe c&oacute;mo proporcionarlo, mientras que los l&iacute;deres estrat&eacute;gicos son aquellos que combinan una visi&oacute;n estrat&eacute;gica, el criterio objetivo y las habilidades empresariales para crear utilidades. Las caracter&iacute;sticas que indican que una persona tiene el gen del liderazgo son:</p> <ul>     <li>Es independiente, con buen criterio</li>     <li>Tiene signos especiales de liderazgo (dignidad, buenos modales, respeto por s&iacute; mismo y por los dem&aacute;s)     <li>Buenas relaciones con los gerentes malos</li>     <li>Domina con rapidez las tareas nuevas y estar listo para una nueva promoci&oacute;n al poco tiempo de recibir la &uacute;ltima</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Disposici&oacute;n y deseo de aprender cosas nuevas respecto a cualquier cosa que se relacione con el trabajo</li>     <li>Una vida privada satisfactoria y austera</li>     <li>Atractivo: que todos quieran ser amigos suyos</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>3.5. Funciones del Liderazgo</b></font></p>      <p>Entre las diversas funciones del liderazgo y para poder lograr la tarea y mantener unido al grupo, tienen que desempe&ntilde;arse ciertas funciones claves. Una funci&oacute;n es lo que uno &quot;hace&quot;, a diferencia de una <i>cualidad</i>, que se refiere a lo que uno &quot;es&quot;. Algunas de las funciones del liderazgo seg&uacute;n Adair (1990) son: 1) <i>Establecer los objetivos: </i>Por tanto deber&aacute; definir o identificar el prop&oacute;sito, los fines y los objetivos de la organizaci&oacute;n o del grupo. 2) <i>Planear:</i> Es importante asegurar que haya un plan, de ser posible, acordado para lograr el objetivo. Esto facilita el c&oacute;mo hacer para     ir de donde se est&aacute; y llegar adonde se quiere. 3) <i>Instruir:</i> Es importante comunicar claramente los objetivos y el plan. Hay que saber responder correctamente a la pregunta &iquest;Por qu&eacute; lo hacemos as&iacute;? 4) <i>Controlar:</i> El control, la supervisi&oacute;n y el seguimiento se refieren todos al trabajo en proceso. 5) Si No se revisa y eval&uacute;a el desempe&ntilde;o, no se tiene material para darles una retroalimentaci&oacute;n apropiada y &uacute;til al grupo y al individuo.</p>      <p>La persona que ejerce el liderazgo debe saber compartir sus decisiones en diversos grados y con los diversos miembros del grupo 1) definiendo los l&iacute;mites y solicitando al equipo que tome la decisi&oacute;n, 2) se&ntilde;alando el problema, recibiendo sugerencias y la toma de decisiones, 3) el l&iacute;der presenta una decisi&oacute;n tentativa, sujeta a cambios, 4) el l&iacute;der presenta ideas e invita a hacer preguntas, 5) el l&iacute;der vende la decisi&oacute;n, 6) el l&iacute;der toma la decisi&oacute;n y la anuencia.</p>      <p>Entre m&aacute;s libertad se le d&eacute; a la gente en la toma de decisiones, menor es el control directo que se tiene del resultado. Sin embargo, mientras m&aacute;s participe el equipo o el colega, mayor ser&aacute; su motivaci&oacute;n para llevarla a la pr&aacute;ctica. Pero a pesar de todo, lo deseable es que el l&iacute;der involucre a las personas el m&aacute;ximo posible en las decisiones que afecten la vida laboral, pero existen cuatro factores que limitan el desempe&ntilde;o del liderazgo:</p> <ul>     <li><i>La situaci&oacute;n:</i> Aqu&iacute; se retoma el enfoque de la teor&iacute;a situacional del liderazgo, sobre todo en las micro, peque&ntilde;as y medianas empresas que trabajan habitualmente en crisis, en las que el tiempo es demasiado corto para que el grupo de trabajo responda con prontitud.</li>      <li><i>Los miembros del grupo:</i> Este factor es el conocimiento, la experiencia y la motivaci&oacute;n relativos: la madurez del grupo. Para lograr lo anterior es necesario, primero, tener una percepci&oacute;n realista de las personas que trabajan con uno (la gente suele ser mejor de lo que uno cree), y segundo, entrenar, equipar y animar a la gente para que asuma su propia participaci&oacute;n en las decisiones que afectan su vida laboral.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>La organizaci&oacute;n:</i> Las organizaciones tienen diferentes prop&oacute;sitos, diferentes valores y diferentes culturas.</li>      <li><i>El l&iacute;der:</i> Algunos l&iacute;deres toman siempre las decisiones en el mismo punto del continuo; lo importante es tomar estas decisiones en el momento adecuado y en la forma correcta.</li>     </ul>     <p>A pesar de estas limitantes, la calidad del liderazgo en el marco de cambio y continuidad contempla caracter&iacute;sticas de tipo cualitativo que el l&iacute;der puede cultivar, como son:</p> <ul>     <li><i>Direcci&oacute;n:</i> Un l&iacute;der encuentra un camino hacia delante. Genera un sentido de direcci&oacute;n; esto incluye la identificaci&oacute;n de nuevos objetivos, nuevos productos o servicios y nuevos mercados.      <li><i>Inspiraci&oacute;n:</i> El liderazgo va ligado a la inspiraci&oacute;n. Las palabras y el ejemplo del l&iacute;der encienden la motivaci&oacute;n.</li>      <li><i>Conformaci&oacute;n de equipos:</i> Un l&iacute;der tiende a pensar naturalmente en t&eacute;rminos de equipos. Los equipos tienden a buscar l&iacute;deres en vez de jefes.</li>      <li><i>Ejemplo:</i> El liderazgo es ejemplo. El l&iacute;der dar&aacute; su propio aporte o con- tribuci&oacute;n directa a la tarea com&uacute;n.</li>      <li><i>Aceptaci&oacute;n:</i> Antes que otra cosa suceda es necesario que el equipo reconozca al l&iacute;der como tal.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>4. ESTILOS DE LIDERAZGO</b></font></p>      <p>Los estilos de liderazgo representan los principios, las t&eacute;cnicas y las actitudes en la pr&aacute;ctica de los l&iacute;deres. Los estilos var&iacute;an seg&uacute;n la motivaci&oacute;n, el poder o la orientaci&oacute;n que tenga el l&iacute;der hacia la tarea o las personas, pero actualmente se le da m&aacute;s importancia a la identificaci&oacute;n del comportamiento del l&iacute;der y a sus habilidades (Mitzberg, 1980), en lugar de subrayar las cualidades personales.</p>      <p>Seg&uacute;n Robert L. Katz, los l&iacute;deres ponen en pr&aacute;ctica tres diferentes tipos de habilidades:</p> <ul>      <li><b><i>Las habilidades t&eacute;cnicas</i></b>: entendidas como los conocimientos y aptitudes de la persona sobre cualquier tipo de procedimiento o t&eacute;cnica; &eacute;stas representan el aspecto distintivo del desempe&ntilde;o del trabajo operativo, por ejemplo, los contadores, ingenieros, o plomeros. Y conforme los trabajadores son promovidos a desempe&ntilde;ar responsabilidades de liderazgo, sus habilidades t&eacute;cnicas se van haciendo menos importantes, debido a que poco a poco dependen m&aacute;s de las habilidades t&eacute;cnicas de sus subordinados.</li>      <li><b><i>Las habilidades humanas</i></b>: corresponden a la capacidad de trabajar eficientemente con la gente y formar equipos de trabajo. Estas habilidades son una parte sustancial de la conducta del l&iacute;der.</li>      <li><b><i>Las habilidades conceptuales</i>:</b> se refieren a la capacidad de pensar en t&eacute;rminos de modelos, marcos de referencia y relaciones, como los planes a largo plazo. La habilidad conceptual tiene que ver con las ideas. As&iacute;, la habilidad humana est&aacute; en relaci&oacute;n con las personas, la habilidad t&eacute;cnica con las cosas, y la habilidad conceptual con las ideas.</li>     </ul>     <p>El tipo de liderazgo efectivo que se necesita en las empresas de hoy es similar a la iniciativa empresarial.</p>      <p>El liderazgo adoptado por Lee Iacocca (1990) fue un factor decisivo para el cambio radical que se produjo en Chrysler; presenta las caracter&iacute;sticas siguientes:</p> <ol>     <li><i>Visi&oacute;n nueva y audaz:</i> la filosof&iacute;a contempl&oacute; la presencia de una empresa competitiva y rentable que fabricaba productos de mucha mejor calidad, ofrec&iacute;a mejores oportunidades de trabajo y era lo suficientemente fuerte como para sobrevivir en la cada vez m&aacute;s competitiva industria del autom&oacute;vil. Se trataba de una visi&oacute;n que ten&iacute;a en cuenta y valoraba a todos los grupos importantes interesados en la empresa.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Estrategia inteligente:</i> &eacute;sta se bas&oacute; en los amplios conocimientos sobre la forma en que deber&iacute;an de cambiar las finanzas, la producci&oacute;n, la comercializaci&oacute;n y el personal de la empresa.</li>       <li><i>Colaboraci&oacute;n y trabajo de equipo:</i> gener&oacute;, mantuvo y obtuvo la participaci&oacute;n de la gran cantidad de personas para lograr el programa propuesto: l&iacute;deres laborales, un equipo completo de direcci&oacute;n totalmente nuevo, concesionarios, proveedores, personas con puestos clave en el Gobierno y otros muchos.</li>      <li><i>Comunicaci&oacute;n clara:</i> a trav&eacute;s de todas las formas posibles, permitiendo que todas las personas en cierta medida participaran en el proceso de elaboraci&oacute;n del programa.</li>      <li><i>Motivaci&oacute;n a las personas claves de la red:</i> conseguir que las personas trabajaran duramente para hacer evolucionar el programa. Esto inclu&iacute;a comunicaci&oacute;n, halagos, felicitaciones, censuras, presiones, impulsos, asesoramiento e inspiraci&oacute;n.</li>     </ol>     <p>Un trabajo reciente de Bennis, Levinson y el Center for Creative Leadership presenta las caracter&iacute;sticas de un liderazgo efectivo similar al adoptado por Lee Iacocca:</p> <ol>     <li><i>Visi&oacute;n de lo que debe ser</i>, visi&oacute;n que tiene en cuenta los leg&iacute;timos intereses de todas las personas involucradas.</li>      <li><i>Una estrategia para materializar dicha visi&oacute;n</i>, estrategia que tiene en cuenta todos los pertinentes factores ambientales y organizativos.</li>      <li><i>Una red cooperativa de recursos</i>, una poderosa coalici&oacute;n capaz de poner en pr&aacute;ctica dicha estrategia.</li>      <li><i>Un grupo muy motivado de personas clave dentro de esa red</i>, un grupo comprometido a convertir dicha visi&oacute;n en una realidad.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>Douglas Mc Gregor expuso una filosof&iacute;a de la gerencia que determina la pr&aacute;ctica, basada en la teor&iacute;a X y la teor&iacute;a Y, ambas son un conjunto de suposiciones sobre las personas; por ejemplo: la teor&iacute;a X dice que a la gente generalmente le desagrada el trabajo y lo evita si es posible; de igual manera, generalmente falta responsabilidad; hay poca ambici&oacute;n y se busca la seguridad ante todo; la mayor&iacute;a de las personas tienen que ser presionadas, controladas y amenazadas con castigos para que hagan el trabajo.</p>       <p>En cambio, la teor&iacute;a Y se&ntilde;ala que el trabajo es tan natural como el juego o el descanso; la gente no es inherentemente perezosa, la experiencia la ha hecho as&iacute;; las personas son autodirectivas y autocontroladas en beneficio de los objetivos a los que se han comprometido; las personas tienen potencial; en condiciones apropiadas aceptan y buscan responsabilidades; tienen imaginaci&oacute;n, ingenio y creatividad que pueden aplicar al trabajo.</p>      <p>Derivado de lo anterior se presentan dos tipos de liderazgo b&aacute;sicos: el liderazgo positivo y el liderazgo negativo, los cuales sirven de base para el surgimiento de una tipolog&iacute;a de liderazgo.</p>      <p>El Liderazgo positivo corresponde a acciones de acercamiento hacia la gente, se destaca la recompensa, econ&oacute;mica o de otro tipo; el Liderazgo negativo es aquel en que los l&iacute;deres hacen &eacute;nfasis en los castigos y se muestran dominantes y superiores con la gente, por tanto, amenazan con castigos y las llamadas de atenci&oacute;n las hacen frente a terceros; son m&aacute;s jefes que l&iacute;deres.</p>      <p>De las diferentes teor&iacute;as y enfoques presentados se deduce que hay acciones, habilidades y conocimientos diferenciados que buscan una mayor integraci&oacute;n con los subordinados y una mejor relaci&oacute;n. El conocimiento del medio ambiente interno y externo se presenta en la tabla 2.</p>      <p align="center"><a name="t2"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07t2.jpg"></a></p>        <p><font size="3"><b>Otros rasgos del Liderazgo</b></font></p>      <p>Algunos rasgos considerados fundamentales son los que corresponden m&aacute;s a conductas acumuladas por la experiencia a medida que las personas se convierten en l&iacute;deres; &eacute;stas son:</p> <ul>     <li><i>Capacidad para llegar a posiciones de liderazgo</i>: Esto corresponde a las personas que est&aacute;n en el lugar correcto y en el momento oportuno; se mueven con rapidez y crean m&aacute;s oportunidades para estar en el lugar adecuado; no se debe a la casualidad.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Criterio de mejor calidad que el de cualquier grupo relevante de compa&ntilde;eros</i>: Esto significa concentraci&oacute;n continua para utilizar el mejor criterio en todo momento. Es parte de una reflexi&oacute;n cuidadosa antes de ofrecer una opini&oacute;n o realizar cualquier acci&oacute;n de trabajo.</li>      <li><i>Capacidad de supervivencia (piel gruesa)</i>: Es hacer que todos se den cuenta de que tomaron la decisi&oacute;n correcta, y que es preciso tomar esas decisiones dif&iacute;ciles.</li>      <li><i>Capacidad para elegir subordinados eficaces:</i> Para tomar una decisi&oacute;n correcta sobre las personas se requiere una combinaci&oacute;n especial de intuici&oacute;n y experiencia. El l&iacute;der tiene intuici&oacute;n sobre qui&eacute;n podr&iacute;a encajar en un puesto espec&iacute;fico y cu&aacute;ndo la persona estar&aacute; lista para ello.</li>      <li><i>Capacidad para inspirar a las personas ordinarias para desempe&ntilde;arse a niveles extraordinarios:</i> Inspirar a los seguidores. Los l&iacute;deres hacen que las personas quieran trabajar por encima de s&iacute; mismas. Esta habilidad concuerda estrechamente con la capacidad de los buenos l&iacute;deres de atraer seguidores. Hacer que las personas los sigan, y deseen hacerlo, es una importante habilidad de liderazgo.</li>       <li><i>Representar una diferencia profunda y duradera para la organizaci&oacute;n:</i> Este rasgo s&oacute;lo se puede observar despu&eacute;s que el l&iacute;der ha abandonado la organizaci&oacute;n o la direcci&oacute;n o departamento donde se encuentre.</li>      <li><i>Profundo sentido de esencia con car&aacute;cter moral:</i> Rasgo fundamental de la decencia y el car&aacute;cter moral. Derivado de los diferentes rasgos de conducta m&aacute;s objetivos del l&iacute;der, se presenta en la tabla 3 diversos tipos de estilo de liderazgo.</li>     </ul>     <p align="center"><a name="t3"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07t3.jpg"></a></p>      <p>En general se observa que la investigaci&oacute;n sobre la conducta en el liderazgo se ha preocupado m&aacute;s por identificar las diferencias en la conducta entre l&iacute;deres efectivos e inefectivos. El l&iacute;der es definido como el responsable de la motivaci&oacute;n y activaci&oacute;n de los subordinados; responsable de la integraci&oacute;n, entrenamiento y deberes asociados.</p>      <p>El empresario debe buscar las oportunidades en la organizaci&oacute;n y en su ambiente e iniciar &quot;proyectos de mejora&quot; para producir el cambio y supervisar el dise&ntilde;o de ciertos proyectos; sin embargo, todo ello est&aacute; determinado por el tipo de empresa, tama&ntilde;o, giro y condiciones del mercado; por tanto, el estilo de liderazgo correcto no existe. Este estilo depende en parte de la situaci&oacute;n, en parte de los individuos con quienes uno trata y en parte de la propia personalidad. Un amplio rango de estilos puede ser igualmente efectivo. El estilo es sencillamente uno mismo.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>5. ENFOQUES RECIENTES SOBRE EL LIDERAZGO PARA LAS MICRO, PEQUE&Ntilde;AS Y MEDIANAS EMPRESAS DEL FUTURO</b></font></p>      <p>El liderazgo es un fen&oacute;meno social, puesto que sin seguidores no hay l&iacute;der. Aunque todos los hombres nacen con cualidades para ser l&iacute;der, pueden aprender a serlo motivados por las circunstancias, el tiempo y el espacio donde le toca actuar. Sin importar el nivel, la preparaci&oacute;n o educaci&oacute;n; siempre se pueden desarrollar las habilidades de liderazgo a trav&eacute;s de la experiencia y el aprendizaje. Por tanto, el liderazgo se puede aprender y transmitir. Este es el marco de la concepci&oacute;n actual sobre liderazgo. Stodgil (1974) menciona que, ante todo, el liderazgo es un arte, y por lo mismo tiene muchas facetas y su definici&oacute;n es compleja.</p>      <p>Para Peter Druker (1999), ser un l&iacute;der implica ser un l&iacute;der del cambio; para ello es necesario voluntad y capacidad de cambiar lo que se hace, as&iacute;   como hacer nuevas y diferentes cosas, y requiere de pol&iacute;ticas para hacer que el presente sea futuro. El l&iacute;der del cambio pone a prueba cada producto, servicio, proceso, mercado, canal de distribuci&oacute;n, cliente y uso final para ver si los mantiene. Para &eacute;l, el l&iacute;der debe ser decisivo en su toma de decisiones para abandonar el producto, servicio o mercado cuando dice &quot;todav&iacute;a tiene algunos buenos a&ntilde;os de vida&quot; o cuando se menciona &quot;est&aacute; completamente amortizado&quot;, puesto que en un per&iacute;odo de cambio r&aacute;pido, el &quot;c&oacute;mo&quot; puede ser totalmente obsoleto.</p>      <p>Debido a la velocidad con que se producen los cambios en los tiempos actuales, han surgido nuevas perspectivas en torno a la teor&iacute;a del liderazgo, las cuales hacen referencia al liderazgo &quot;carism&aacute;tico&quot;, &quot;heroico&quot;, &quot;transformacional&quot;, &quot;visionario&quot;; estas perspectivas compiten entre s&iacute; pero est&aacute;n interrelacionadas, ofrecen una integraci&oacute;n que se conoce como &quot;liderazgo carism&aacute;tico&quot;.</p>      <p>El liderazgo carism&aacute;tico hace hincapi&eacute; en la conducta simb&oacute;lica del l&iacute;der, en sus mensajes visionarios e inspiradores, en la comunicaci&oacute;n no verbal, en el recurso a valores ideol&oacute;gicos, en el est&iacute;mulo intelectual de los seguidores por parte del l&iacute;der, en la demostraci&oacute;n de confianza en s&iacute; mismo y en sus seguidores y en las expectativas que tiene el l&iacute;der. El l&iacute;der carism&aacute;tico puede dar lugar a importantes cambios y resultados en la organizaci&oacute;n, ya que &quot;transforma&quot; al personal para que procure los objetivos de la organizaci&oacute;n en vez de sus propios intereses.</p>      <p>Los l&iacute;deres carism&aacute;ticos transforman a sus seguidores induciendo cambios en sus objetivos, valores, necesidades, creencias y aspiraciones. Logran esta transformaci&oacute;n apelando a los conceptos que sus seguidores tienen de s&iacute; mismos, es decir, a sus valores y a su identidad personal.</p>      <p>Warren Bennis identific&oacute; cuatro rasgos comunes: visi&oacute;n compulsiva o sentido de prop&oacute;sito, habilidad para comunicarla en t&eacute;rminos claros, consistencia y enfoque en la prosecuci&oacute;n o continuidad de su visi&oacute;n.</p>      <p>Conger y Kanungo, de McGill University, concluyeron que los l&iacute;deres carism&aacute;ticos ten&iacute;an una meta ideal; por ello luchan por alcanzar su visi&oacute;n, tienen un fuerte compromiso con su meta, se les percibe como originales,     aut&eacute;nticos o no convencionales, son asertivos y conf&iacute;an en s&iacute; mismos (autoconfianza), adem&aacute;s de tener habilidad para articular y comunicar su visi&oacute;n, una fuerte convicci&oacute;n, se les identifica como agentes de cambio y son sensibles al ambiente (realistas y conscientes del entorno). &iquest;C&oacute;mo act&uacute;an los l&iacute;deres carism&aacute;ticos?</p> <ul>     <li>Articulan una visi&oacute;n atractiva</li>      <li>La comunican dando una idea de continuidad que llevar&aacute; el presente al futuro para la organizaci&oacute;n y para sus seguidores</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Comunican sus expectativas de alto desempe&ntilde;o y expresan con convicci&oacute;n su confianza en que sus seguidores lo pueden alcanzar</li>      <li>Transmiten con palabras y con acciones un nuevo conjunto de valores</li>      <li>Brindan ejemplo que los seguidores pueden imitar</li>      <li>Se autosacrifican y tienen un comportamiento no convencional para mostrar valor y convicciones acerca de la visi&oacute;n.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>5.1 <i>El liderazgo transformacional comparado con el liderazgo transaccional</i></b></font></p>      <p>Entre los nuevos enfoques sobre liderazgo se encuentra el de los l&iacute;deres transaccionales; &eacute;stos son aquellos que gu&iacute;an o motivan a sus seguidores en la direcci&oacute;n de metas establecidas mediante la clarificaci&oacute;n de papeles y tareas. Estos l&iacute;deres proporcionan una consideraci&oacute;n individualizada y est&iacute;mulo intelectual y tienen carisma.</p>      <p><font size="3"><b>5.1.1. Caracter&iacute;sticas de los <i>l&iacute;deres transaccionales</i></b></font></p> <ul>     <li><i>Recompensa contingente</i>: intercambian recompensas por un buen desempe&ntilde;o, reconocen los logros.</li>      <li><i>Administraci&oacute;n por excepci&oacute;n (activo)</i>: controlan y buscan desviaciones de las normas tomando acciones correctivas.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Administraci&oacute;n por excepci&oacute;n (pasivo)</i>: intervienen s&oacute;lo cuando no se satisfacen las normas.</li>      <li><i>Laissez faire:</i> abdican a sus responsabilidades, evitan tomar decisiones.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>5.1.2. Caracter&iacute;sticas de los <i>l&iacute;deres transformacionales</i></b></font></p>      <p>Este tipo de l&iacute;der se construye sobre el liderazgo transaccional y va m&aacute;s all&aacute;, y produce niveles de esfuerzo y desempe&ntilde;o de los subordinados m&aacute;s trascendentes.</p> <ul>     <li><i>Carisma</i>: visi&oacute;n, misi&oacute;n, orgullo, obtienen respeto y confianza.</li>      <li><i>Inspiraci&oacute;n</i>: comunican altas expectativas, expresan los prop&oacute;sitos importantes de manera sencilla.</li>      <li><i>Est&iacute;mulo intelectual</i>: promueven la inteligencia, racionalidad y soluci&oacute;n cuidadosa de los problemas.</li>      <li><i>Consideraci&oacute;n individualizada</i>: atienden y tratan a cada empleado de manera individual, capacitan y aconsejan.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Luigi Vald&eacute;s (2000) realiz&oacute; una revisi&oacute;n de diversos autores que profundizan y coinciden en la esencia del liderazgo, que se resume en los puntos siguientes:</p> <ul>     <li><b><i>El liderazgo parte de la capacidad personal</i></b>: que facilita una relaci&oacute;n interdependiente entre el l&iacute;der y sus seguidores, de tal forma que los l&iacute;deres son aquellos que dirigen a otros por medio de su poder personal, intelectual, emocional o psicol&oacute;gico. Esta capacidad requiere de la habilidad para lograr la credibilidad y fortaleza para con uno mismo y como pilar de la confianza de los dem&aacute;s.</li>      <li><b><i>El liderazgo es un fen&oacute;meno dual y de influencia mutua</i></b>: El l&iacute;der tiene una interdependencia &iacute;ntima con sus seguidores, desarrolla la habilidad de llegar a las metas y mantener los resultados con, a trav&eacute;s y para su gente. Contagia a sus seguidores y les infunde energ&iacute;a.</li>     </ul>       <p>El l&iacute;der est&aacute; sustentado por el poder que los seguidores le confieren, y &eacute;stos mantienen su lealtad mientras sea capaz de responder a sus necesidades. El liderazgo es din&aacute;mico y, por ende, la din&aacute;mica de sus seguidores.</p> <ul>     <li><b><i>El l&iacute;der desarrolla la capacidad de ver las posibilidades futuras</i></b>: Por ello debe saber transmitir a sus seguidores su visi&oacute;n. Tiene la capacidad de trascender el hoy y ver lo que otros no pueden ver; puede pensar hacia delante, reflexionar e integrar la experiencia pasada en un planteamiento real, tangible e intuitivo de las realidades que el grupo puede llegar a obtener y alcanzar. El liderazgo tiene que ver con el futuro.</li>      <li><b><i>El l&iacute;der es un formador y un habilitador de gente y de personas</i></b>: El l&iacute;der es un gu&iacute;a y un conductor de personas. Contagia, une y se&ntilde;ala el camino y determina los valores como los l&iacute;mites de ese camino. Influye en sus actitudes, conductas y habilidades para dirigir, orientar, motivar, vincular, integrar y optimizar los esfuerzos de su equipo hasta lograr los objetivos comunes y deseados.</li>      <li><b><i>El liderazgo conlleva una profunda necesidad de trascendencia</i></b>: Muchos de los seguidores no encuentran el camino para lograr trascender y lo hacen a trav&eacute;s de su l&iacute;der; en ello precisamente basa &eacute;ste una gran parte de su poder y de su influencia: en la posibilidad de ayudar a su gente a abrir los ojos y encontrar el camino que estaban buscando.</li>     </ul>     <p>Estos cinco puntos resumen la interacci&oacute;n entre el l&iacute;der y su grupo en un fen&oacute;meno din&aacute;mico; por ello se requiere que tanto el l&iacute;der como sus seguidores se adapten continuamente a las nuevas reglas del juego. A continuaci&oacute;n, en la tabla 4 se presentan los rasgos m&aacute;s sobresalientes de los enfoques modernos para el ejercicio del liderazgo en tiempos turbulentos.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="t4"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07t4.jpg"></a></p>        <p><font size="3"><b>5.2. Nuevas fuentes de poder de un l&iacute;der</b></font></p>      <p>En una estructura piramidal, las fuentes de poder est&aacute;n asociadas a la jerarqu&iacute;a, lo cual limita la especializaci&oacute;n de los subalternos y establece una competencia entre jefe y subalterno, es decir, una relaci&oacute;n ganar-perder r&iacute;gida, que incluye permisos y convencimiento de los subalternos, lo que conlleva a esquemas de corrupci&oacute;n, que muchas veces no son claros para el jefe o el l&iacute;der, pero la transformaci&oacute;n hacia otras formas de organizaci&oacute;n y estructuras democr&aacute;ticas y din&aacute;micas crean nuevas fuentes de poder para el l&iacute;der: 1) Estructuraci&oacute;n y maximizaci&oacute;n del conocimiento. 2) Uso eficiente de la informaci&oacute;n. 3) Las conexiones sociales y las comunicaciones.</p>      <p><font size="3"><b>5.2.1. <i>Estructuraci&oacute;n y maximizaci&oacute;n del conocimiento</i></b></font></p>      <p>En el mundo actual, donde el conocimiento se incrementa de manera r&aacute;pida y compleja, el conocimiento que maneje el l&iacute;der aumenta su poder; por ello debe saber utilizar las fuentes de conocimiento que tiene disponibles. Por tanto, debe saber usar los medios electr&oacute;nicos donde encontrar&aacute; informaci&oacute;n que est&eacute; disponible, lo que le permitir&aacute; tener un     amplio panorama del conocimiento, de tal manera que se convierta en un generalista del conocimiento (Gilbreath, 1990).</p>      <p>Por tanto, para aprovechar el conocimiento como fuente de poder, el l&iacute;der requiere desarrollar las habilidades siguientes:</p> <ul>     <li>Saber diferenciar qu&eacute; conocimientos necesita buscar y d&oacute;nde buscarlos.</li>      <li>Encontrar los medios electr&oacute;nicos para acceder r&aacute;pidamente a los conocimientos necesarios y democratizarlos en su organizaci&oacute;n.</li>      <li>Desarrollar la capacidad de relacionar nuevos conocimientos con los anteriores para obtener un conocimiento superior.</li>      <li>Estandarizar los conocimientos, de tal manera que se estructuren y transiten libremente por toda la organizaci&oacute;n.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p><font size="3"><b>5.2.2. <i>Uso eficiente de la informaci&oacute;n</i></b></font></p>      <p>El l&iacute;der necesita contar con informaci&oacute;n lo m&aacute;s actualizada posible, para poder tomar las decisiones que considere pertinentes; para ello es necesario que desarrolle sus propias fuentes de informaci&oacute;n. Por tanto, el l&iacute;der requiere de sistemas de informaci&oacute;n para transitar de ser un planeador estrat&eacute;gico a un administrador estrat&eacute;gico, capaz de virar el rumbo cada vez que lo requieran las oportunidades y condiciones del entorno.</p>      <p>El l&iacute;der debe saber d&oacute;nde y cu&aacute;ndo puede obtener la informaci&oacute;n, pero sobre todo, debe tener la capacidad de manejar, procesar y reacomodar la informaci&oacute;n que se obtiene de las fuentes tradicionales y las personales, para ampliar la informaci&oacute;n del mundo que nos rodea.</p>      <p>En el conocimiento de los datos del presente, de la informaci&oacute;n actualizada de los informantes significativos y de las tendencias del futuro, los l&iacute;deres tienen una buena base para hacer predicciones y visiones del futuro que puedan inspirar el esfuerzo de sus colaboradores.</p>      <p><font size="3"><b>5.2.3. <i>Las conexiones sociales y las comunicaciones</i></b></font></p>      <p>Gran parte del poder del l&iacute;der actualmente reside en las conexiones de redes sociales y comunicaciones que pueda establecer. Una de sus principales funciones es la de tejer una red de relaciones, amistades y compromisos con todos los elementos que puedan llegar a influir en una decisi&oacute;n o le aporten puntos de vista interesantes.</p>      <p>Tejer una trama social, mantener una relaci&oacute;n arm&oacute;nica con las principales fuerzas que influyen en la organizaci&oacute;n y buscar relaciones ganar-ganar con todos los elementos de su alrededor, incluyendo a sus competidores, son las principales actividades de la agenda de un l&iacute;der; por tanto, a la hora de tomar decisiones es necesario haber conocido la opini&oacute;n de diversas personas, y no actuar solo, es decir, sin ninguna informaci&oacute;n sobre la visi&oacute;n de los dem&aacute;s.</p>      <p><font size="3"><b>5.2.4. <i>Habilidades del l&iacute;der para una organizaci&oacute;n inteligente</i></b></font></p>      <p>La concepci&oacute;n de l&iacute;der ha cambiado; las nuevas organizaciones necesitan l&iacute;deres con nuevas habilidades y capacidades que permitan influir en sus seguidores y ayudar a sus organizaciones a enfrentar con mayor &eacute;xito el futuro.</p>  <i>El poder de una visi&oacute;n compartida</i>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La <i>visi&oacute;n</i> es la imagen que se crea conscientemente para representar el futuro ideal de una organizaci&oacute;n, grupo o pa&iacute;s. Esta visi&oacute;n debe contemplar un escenario real del futuro, cre&iacute;ble, atractivo y factible, una percepci&oacute;n amplia y comprensiva de todo lo que se desea. El l&iacute;der debe tener esa capacidad de conceptualizar el futuro y ver oportunidades donde la gente &quot;com&uacute;n&quot; no las ve.</p>      <p>La visi&oacute;n integra y orienta los valores de los seguidores del l&iacute;der y marca los l&iacute;mites de actuaci&oacute;n del grupo. Para que la misi&oacute;n sea efectiva, necesita ser entendida, cre&iacute;da y apoyada por el grupo, puesto que si no es as&iacute;, no deja de ser una buena intenci&oacute;n, por tanto debe ser suficientemente amplia y que abarque todo lo que se desea; esto es necesario para que exista apoyo       del grupo y pueda ser compartida. S&oacute;lo as&iacute; tendr&aacute; &eacute;xito; por tanto necesita capacidad para formar seguidores, habilidad de negociaci&oacute;n y habilidad para generar cambios.</p>      <p><font size="3"><b>5.2.5. <i>El liderazgo de una nueva era</i></b></font></p>      <p>El liderazgo actual es de car&aacute;cter evolutivo, puesto que se encuentra inserto en un medio ambiente global, donde la incertidumbre es el ingrediente permanente de la din&aacute;mica del sector productivo y de servicios. Por tanto, el l&iacute;der debe permanecer activo y decidir la direcci&oacute;n del rumbo que ha de seguir.</p>      <p>La clave est&aacute; en encontrar la habilidad para &quot;pensar en tiempo futuro&quot;; el l&iacute;der debe comprender que las corrientes del cambio tecnol&oacute;gico afectar&aacute;n su vida y su trabajo, c&oacute;mo los cambios econ&oacute;micos afectar&aacute;n sus negocios y su lugar en el mercado global, c&oacute;mo los cambios demogr&aacute;ficos y culturales alterar&aacute;n su autopercepci&oacute;n, su percepci&oacute;n de los otros y de la sociedad humana en su conjunto. Para ello, las habilidades que el l&iacute;der requiere son: perspectiva, configuraciones, conocimientos culturales, flexibilidad, visi&oacute;n, energ&iacute;a, inteligencia y valores globales; &eacute;stas son las piezas b&aacute;sicas para entender y adaptarse al cambio cultural, esenciales para cualquiera que desempe&ntilde;e cualquier tipo de liderazgo.</p>      <p>En el caso de las micro, las peque&ntilde;as y medianas empresas, las condiciones cambiantes, tanto internas como externas, hacen m&aacute;s complejas las situaciones a las que se tienen que enfrentar; sin embargo, su importancia radica en que son las generadoras de la mayor cantidad de empleo en el pa&iacute;s, por tanto es necesario que el liderazgo que se ejerza deba ser el m&aacute;s id&oacute;neo y llevar al &eacute;xito a las empresas que dirigen. En el siguiente apartado se presentan algunas consideraciones del liderazgo en estas empresas y algunos ejemplos que ilustran la posibilidad de un liderazgo exitoso.</p>      <p><font size="3"><b>6. EL LIDERAZGO EN LAS MICRO, PEQUE&Ntilde;AS Y MEDIANAS EMPRESAS</b></font></p>      <p>No obstante los cambios registrados en la econom&iacute;a mexicana debido a los procesos de globalizaci&oacute;n y apertura comercial, las micro, peque&ntilde;as y     medianas empresas siguen siendo el sector m&aacute;s importante en la generaci&oacute;n del empleo en M&eacute;xico; por ello su permanencia y consolidaci&oacute;n es relevante para el desarrollo econ&oacute;mico del pa&iacute;s.</p>      <p>La clasificaci&oacute;n del sector econ&oacute;mico se divide por tama&ntilde;o y por sector: manufacturero, comercial y de servicios, como se puede observan en la tabla siguiente:</p>      <p align="center"><a name="t5"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07t5.jpg"></a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La importancia de las pymes se puede comprobar en la <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>. Las microempresas abarcaron el 95.4% del total de las empresas nacionales en 1999, y en conjunto, las micro, peque&ntilde;as y medianas integraron el 99.63% de 3 038 514 empresas nacionales, y ocuparon al 72.21% (15 541 847 trabajadores) del total nacional de personal ocupado. Esto confirma el estudio de Shiatarella (1999), en el que concluye que las peque&ntilde;as firmas han superado a las grandes en la creaci&oacute;n de puestos de trabajo. Sin embargo, aun cuando sus formas de organizaci&oacute;n son flexibles, al parecer su dinamismo se encuentra bajo el control de las grandes empresas.</p>      <p>Ante la situaci&oacute;n anterior y debido a la apertura econ&oacute;mica, la din&aacute;mica empresarial que se vive en las micros, peque&ntilde;as y medianas empresas es impredecible y con alto grado de dependencia del entorno interno y externo; por ello, el liderazgo que se necesita hoy en las empresas es complejo, pero es factible de ser estudiado, aun en situaciones dif&iacute;ciles como las de la &eacute;poca que nos ha tocado vivir.</p>      <p align="center"><a name="g1"><img src="img/revistas/pege/n24/24a07g1.jpg"></a></p>      <p>El liderazgo es diferente en empresas micro, peque&ntilde;as y medianas, en las cuales los grupos son peque&ntilde;os y homog&eacute;neos, y se caracterizan porque su tecnolog&iacute;a es simple, la l&iacute;nea de productos limitada y el mercado homog&eacute;neo. En empresas con grupos grandes, formados por muchas clases de personas, los productos son diversos y las tecnolog&iacute;as complejas.</p>      <p>Conforme a las teor&iacute;as descritas en los apartados anteriores, las grandes visiones se producen cuando una mente poderosa, que trabaja duro y dedica mucho tiempo a estudiar enormes cantidades de informaci&oacute;n, es capaz de descubrir o de reconocer en las sugerencias de otras personas pautas de inter&eacute;s y nuevas posibilidades.</p>      <p>Tambi&eacute;n &quot;una de las caracter&iacute;sticas de mayor importancia es la capacidad de motivar a un grupo de personas claves dentro de la red para que trabajen con todas sus energ&iacute;as, y esto realmente requiere de una considerable capacidad de comunicaci&oacute;n y una especial perspicacia para distinguir entre     las diferentes personalidades involucradas. Esto supone una persona muy motivada y con gran confianza en s&iacute; misma que le empujan a adquirir y utilizar el poder para lograr cosas por medio de otras personas. En todas las empresas, no importa el tama&ntilde;o, incluso la microempresa, exige del liderazgo comprender el contexto&quot; (Kotter, 1999).</p>      <p>&quot;Siempre se requiere un m&iacute;nimo de capacidad intelectual y personal. La honestidad es imprescindible&quot; (Kotter, 1999). Como se puede observar, los atributos que Kotter menciona son: capacidad de motivaci&oacute;n, habilidad para comunicarse, seguridad en s&iacute; mismo, comprender el contexto, capacidad intelectual y personal. Las anteriores son las caracter&iacute;sticas m&iacute;nimas que un empresario de las Pymes debe poseer, pues no se desea que ninguno sea &quot;Superman&quot;, pero existen muchos empresarios con limitaciones profesionales y en cuanto a sus capacidades que les impiden elaborar visiones y estrategias y lograr la colaboraci&oacute;n y motivaci&oacute;n de los trabajadores.</p>      <p>Despu&eacute;s de revisar y analizar los diversos tipos de liderazgo y sus caracter&iacute;sticas se puede determinar que dependiendo de las caracter&iacute;sticas de la empresa y el entornomedio ambiental se determinar&aacute; el tipo de liderazgo que podr&iacute;a ser ejercido para lograr el &eacute;xito de la empresa.</p>      <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <!-- ref --><p>Adair, John (1990). <i>L&iacute;deres, no Jefes. Gu&iacute;e y oriente su equipo hacia el &eacute;xito</i>. Bogot&aacute;: Legis. Serie Empresarial,&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000242&pid=S1657-6276200800010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Adair, John (1978). <i>El liderazgo basado en la acci&oacute;n</i>. M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S1657-6276200800010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cohan, P.S. (1999). <i>Los l&iacute;deres en Tecnolog&iacute;a</i>. M&eacute;xico: Prentice Hall Hispanoamericana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000244&pid=S1657-6276200800010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cl&uacute;a, O.M., Cl&uacute;a, O.D.T &amp; Cl&uacute;a, C.D.T. El nuevo liderazgo. <i>Factores que imponen la reinvenci&oacute;n de directores y l&iacute;deres ejecutivos en el siglo XXI</i>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S1657-6276200800010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Conger &amp; Kanungo, de McGill University. Disponible en: <a href="http://www.teclaredo.edu.mx//unidad4/enfoques.htm" target="_blank">http/www.teclaredo.edu.mx//unidad4/enfoques.htm.</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000246&pid=S1657-6276200800010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Covey, F. (2000). <i>Los siete h&aacute;bitos de la gente altamente efectiva</i> (reimpresi&oacute;n). M&eacute;xico: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S1657-6276200800010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dansereau, F., Graen, G.B. &amp; Haga, W.J. (1975). A vertical dyad linkage approach to leadership within formal organizations. <i>Organizational Behavior and Human Perfomance,</i> 13, 46-78.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000248&pid=S1657-6276200800010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>De Rivero, O. (2001). <i>El mito del desarrollo, los pa&iacute;ses inviables en el siglo XXI</i> (2&ordf; edici&oacute;n). Lima: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000249&pid=S1657-6276200800010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dessler (1990), en Wexley &amp; G.A. Yuki, <i>Conducta organizacional y psicolog&iacute;a del personal</i>, cap.7. M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000250&pid=S1657-6276200800010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Drucker, P.F. (1988). <i>La innovaci&oacute;n y el empresariado innovador. La pr&aacute;ctica y los principios</i>. M&eacute;xico: Hermes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000251&pid=S1657-6276200800010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Druker, P.F. (1999), en <i>Los desaf&iacute;os de la administraci&oacute;n en el siglo XXI</i> (p. 94). Argentina: Sudamericana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000252&pid=S1657-6276200800010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Fiedler, Fred (1990), en K.N. Wexley &amp; G.A Yuki, <i>Conducta organizacional y psicolog&iacute;a del personal</i>, cap.7. M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000253&pid=S1657-6276200800010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Fisher, R. &amp; Sharp, A. (1999). <i>El liderazgo lateral</i>. Bogot&aacute;: Grupo Editorial Norma.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000254&pid=S1657-6276200800010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Gordon, Allport, en W. Mischel (1988). <i>Teor&iacute;as de la personalidad</i> (4&ordf; edici&oacute;n). M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000255&pid=S1657-6276200800010000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hodgetts, R.M. &amp; <i>Altman, S. Comportamiento en las organizaciones</i> (p. 197). Editorial Interamericana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000256&pid=S1657-6276200800010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hunter, J.C. (1999). <i>La Paradoja, un relato sobre la verdadera esencia del liderazgo</i>. Barcelona: Empresa Activa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000257&pid=S1657-6276200800010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Iaccoca, Lee, en Kotter, John P. (1990). <i>El Factor Liderazgo</i> (p. 19). Madrid: Ediciones D&iacute;az de Santos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000258&pid=S1657-6276200800010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>James, J.(1998). <i>Habilidades de Liderazgo para una nueva era</i> Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000259&pid=S1657-6276200800010000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kotter, J.P. (1998). <i>El Liderazgo de Matsushita, lecciones del empresario m&aacute;s destacado del siglo XX.</i> Buenos Aires: Ediciones Granica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000260&pid=S1657-6276200800010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kotter, J.P. (1999). <i>La verdadera labor de un l&iacute;der.</i> Bogot&aacute;: Grupo Editorial Norma.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000261&pid=S1657-6276200800010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kotter, J.P. (1999). <i>El factor liderazgo</i> (p. 8, 35). Madrid: Ediciones D&iacute;az de Santos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000262&pid=S1657-6276200800010000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Levicki, Cyril (2000). <i>El c&oacute;digo gen&eacute;tico para una carrera de liderazgo de toda la vida.</i> M&eacute;xico: Panorama.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000263&pid=S1657-6276200800010000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Liderazgo Carism&aacute;tico, en <a href="http://www.lafacu.com/apuntes/sociologia/esti_lide/default.htm" target="_blank">http://www.lafacu.com/apuntes/sociologia/esti_lide/default.htm</a></p>     <!-- ref --><p>Miner (1965,1978), en W. Mischel (1988). <i>Teor&iacute;as de la personalidad</i> (4&ordf; edici&oacute;n, p. 282). M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000265&pid=S1657-6276200800010000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Mintzberg, Henry (1980), en &quot;Sin liderazgo&quot;, <i>The Nature of Managerial Work</i> (p. 61). Englewood Cliffs, NJ: Printice Hall.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000266&pid=S1657-6276200800010000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Norton, P. (1998). <i>Compitiendo en el siglo XXI. C&oacute;mo Innovar con &Eacute;xito.</i> Espa&ntilde;a: Ediciones Gesti&oacute;n 2000.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000267&pid=S1657-6276200800010000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Nueva estratificaci&oacute;n para las empresas micro, peque&ntilde;as, medianas y grandes en los sectores manufactureros, comercio y servicio. Revista <i>El Mercado de Valores</i>, 3 de marzo de 2001, p. 39.</p>     <!-- ref --><p>Norton, Pedro (1998). &iquest;C&oacute;mo dirigir? En <a href="http://www.hachettre.es/emprend98oct/c_01pg03.htm" target="_blank">http://www.hachettre.es/emprend98oct/c_01pg03.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000269&pid=S1657-6276200800010000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ramos, J.R. &amp; Ang&eacute;lica, G.C. <i>Competitividad empresarial siglo XXI. Un enfoque bio-psico-socio-espiritual.</i> M&eacute;xico: Panorama Editorial.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000270&pid=S1657-6276200800010000700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Siliceo, A.A. (1997). <i>L&iacute;deres para el siglo XXI.</i> <i>Lo que los dirigentes de hoy y de ma&ntilde;ana deben aprender de grandes L&iacute;deres y Maestros de la humanidad.</i> M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000271&pid=S1657-6276200800010000700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sheldon, en W. Mischel (1988). <i>Teor&iacute;as de la personalidad</i> (4&ordf; edici&oacute;n). M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000272&pid=S1657-6276200800010000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Shiatarella (1999), en Manuel Castells, <i>La era de la informaci&oacute;n, econom&iacute;a, sociedad y cultural. La sociedad red,</i> (Vol.1, p. 184). Espa&ntilde;a: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000273&pid=S1657-6276200800010000700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Stodgil (1974), en Luigi Vald&eacute;s (1997). <i>Conocimiento es futuro, hacia la sexta generaci&oacute;n de los procesos de calidad</i> (p. 392). M&eacute;xico: Concamin, Funtec, CCTC.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000274&pid=S1657-6276200800010000700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Skinner (1988), en W. Mischel, <i>Teor&iacute;as de la personalidad</i> (4&ordf; edici&oacute;n, p. 282). M&eacute;xico: McGraw-Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000275&pid=S1657-6276200800010000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Warren, Bennis, L&iacute;deres: Las estrategias para asumir cargos. En <a href="http://www.teclaredo.edu.mx//unidad4/enfoques.htm" target="_blank">http/www.teclaredo.edu.mx//unidad4/enfoques.htm.</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000276&pid=S1657-6276200800010000700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Wexley, K.N. &amp; Yuki, G.A (1990). <i>Conducta organizacional y psicolog&iacute;a del personal</i>, cap.7. M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000277&pid=S1657-6276200800010000700034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Mischel, W. (1988). <i>Teor&iacute;as de la personalidad</i> (4&ordf; edici&oacute;n). M&eacute;xico: McGrawHill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000278&pid=S1657-6276200800010000700035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adair]]></surname>
<given-names><![CDATA[John]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Líderes, no Jefes. Guíe y oriente su equipo hacia el éxito]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Legis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Adair]]></surname>
<given-names><![CDATA[John]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El liderazgo basado en la acción]]></source>
<year>1978</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cohan]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los líderes en Tecnología]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Prentice Hall Hispanoamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clúa]]></surname>
<given-names><![CDATA[O.M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clúa]]></surname>
<given-names><![CDATA[O.D.T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clúa]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.D.T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El nuevo liderazgo: Factores que imponen la reinvención de directores y líderes ejecutivos en el siglo XXI]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Conger]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kanungo]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
<publisher-name><![CDATA[McGill University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Covey]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los siete hábitos de la gente altamente efectiva]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dansereau]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Graen]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haga]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A vertical dyad linkage approach to leadership within formal organizations]]></article-title>
<source><![CDATA[Organizational Behavior and Human Perfomance]]></source>
<year>1975</year>
<volume>13</volume>
<page-range>46-78</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De Rivero]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El mito del desarrollo, los países inviables en el siglo XXI]]></source>
<year>2001</year>
<edition>2</edition>
<publisher-loc><![CDATA[Lima ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dessler]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Wexley]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yuki]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conducta organizacional y psicología del personal]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Drucker]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La innovación y el empresariado innovador. La práctica y los principios]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Hermes]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Druker]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los desafíos de la administración en el siglo XXI]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>94</page-range><publisher-loc><![CDATA[Argentina ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sudamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fiedler]]></surname>
<given-names><![CDATA[Fred]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Wexley]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yuki]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conducta organizacional y psicología del personal]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Fisher]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sharp]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El liderazgo lateral]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Editorial Norma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gordon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Allport]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mischel]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teorías de la personalidad]]></source>
<year>1988</year>
<edition>4</edition>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hodgetts]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Altman, S. Comportamiento en las organizaciones]]></source>
<year></year>
<page-range>197</page-range><publisher-name><![CDATA[Editorial Interamericana]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hunter]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Paradoja, un relato sobre la verdadera esencia del liderazgo]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Empresa Activa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Iaccoca]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lee]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kotter]]></surname>
<given-names><![CDATA[John P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Factor Liderazgo]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>19</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Díaz de Santos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[James]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Habilidades de Liderazgo para una nueva era]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kotter]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Liderazgo de Matsushita, lecciones del empresario más destacado del siglo XX]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Granica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kotter]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La verdadera labor de un líder]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Editorial Norma]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kotter]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El factor liderazgo]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>8, 35</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Díaz de Santos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Levicki]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cyril]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El código genético para una carrera de liderazgo de toda la vida]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panorama]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Miner]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mischel]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teorías de la personalidad]]></source>
<year>1988</year>
<edition>4</edition>
<page-range>282</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mintzberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Henry]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA["Sin liderazgo"]]></article-title>
<source><![CDATA[The Nature of Managerial Work]]></source>
<year>1980</year>
<page-range>61</page-range><publisher-loc><![CDATA[Englewood Cliffs ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Printice Hall]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Norton]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Compitiendo en el siglo XXI. Cómo Innovar con Éxito]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Gestión 2000]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Norton]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[¿Cómo dirigir?]]></source>
<year>1998</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramos]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Angélica]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Competitividad empresarial siglo XXI. Un enfoque bio-psico-socio-espiritual]]></source>
<year></year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Panorama Editorial]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Siliceo]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Líderes para el siglo XXI: Lo que los dirigentes de hoy y de mañana deben aprender de grandes Líderes y Maestros de la humanidad]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sheldon]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mischel]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teorías de la personalidad]]></source>
<year>1988</year>
<edition>4</edition>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Shiatarella]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Castells]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La era de la información, economía, sociedad y cultural. La sociedad red]]></source>
<year>1999</year>
<volume>1</volume>
<page-range>184</page-range><publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Stodgil]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Valdés]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luigi]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conocimiento es futuro, hacia la sexta generación de los procesos de calidad]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>392</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ConcaminFuntecCCTC]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Skinner]]></surname>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Mischel]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teorías de la personalidad]]></source>
<year>1988</year>
<edition>4</edition>
<page-range>282</page-range><publisher-name><![CDATA[McGraw-Hill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bennis]]></surname>
<given-names><![CDATA[Warren]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Líderes: Las estrategias para asumir cargos]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wexley]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yuki]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conducta organizacional y psicología del personal]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mischel]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Teorías de la personalidad]]></source>
<year>1988</year>
<edition>4</edition>
<publisher-name><![CDATA[McGrawHill]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
