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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sociología de las organizaciones: Una perspectiva desde el poder y la autoridad para entender la cohesion social: el caso de la banca en Colombia]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The present document tries to realize of the role that fulfills both the power and the authority, as concepts sociologically and from a perspective integrated to the world of the producing organizations of goods and services, especially the bank organizations, which today they find in the "eye" of the financial hurricane, both in the United states of North America and in the European union and in each of your former colonies. One tries to approach also the processes of integration, collaboration and the strategies of solidarity that they present in the different social actors in the world of the organizations. For it we will be employed at a double dimension: The international context in which they propose and there are socialized the sector policies and the national context, especially the case of Colombia, where the political are executed and the effects are demonstrated so much social in the area generally of the society and in the particularities of the world organizational.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Sociolog&iacute;a de las organizaciones Una perspectiva desde el poder y la autoridad para entender la cohesion social: el caso de la banca en Colombia<a href="#nota*"><sup>*</sup></a></b></font></p>       <p><b>Guillermo Murillo Vargas</b><sup><a href="#aff1">1</a></sup></p>     <p><a name="aff1">1</a> Profesor de la Universidad del Valle. Msc. en Organizaciones y estudiante del doctorado en Administraci&oacute;n Ph.D en la Universidad EAFIT, con apoyo de HEC de Montreal. Canad&aacute;.</p>  <hr/>            <p><b>Resumen</b></p>     <p> Este art&iacute;culo pretende dar cuenta del papel que cumple tanto el poder como la autoridad, como conceptos sociol&oacute;gico y desde una perspectiva integrada al mundo de las organizaciones productoras de bienes y servicios, en particular las organizaciones bancarias, que hoy se encuentran en el &quot;ojo del hurac&aacute;n&quot; financiero, tanto en los Estados Unidos de Norteam&eacute;rica como en la Uni&oacute;n Europea y en cada una de sus antiguas colonias. Se pretende tambi&eacute;n abordar los procesos de integraci&oacute;n, colaboraci&oacute;n y las estrategias de solidaridad que se presentan en los diferentes actores sociales en el mundo de las organizaciones. Para ello, trabajaremos en una doble dimensi&oacute;n: El contexto internacional en el que se proponen y se socializan las pol&iacute;ticas sectoriales y el contexto nacional, en particular el caso de Colombia, donde se ejecutan las pol&iacute;tica y se evidencian los efectos en el &aacute;mbito m&aacute;s general de la sociedad y en las particularidades del mundo organizacional.</p>     <p><b>Palabras clave</b>: Poder, autoridad, cohesi&oacute;n social, banca, sociolog&iacute;a de las organizaciones.</p>  <hr/>       <p><b>Abstract</b></p>     <p> The present document tries to realize of the role that fulfills both the power and the authority, as concepts sociologically and from a perspective integrated to the world of the producing organizations of goods and services, especially the bank organizations, which today they find in the &quot;eye&quot; of the financial hurricane, both in the United states of North America and in the European union and in each of your former colonies. One tries to approach also the processes of integration, collaboration and the strategies of solidarity that they present in the different social actors in the world of the organizations. For it we will be employed at a double dimension: The international context in which they propose and there are socialized the sector policies and the national context, especially the case of Colombia, where the political are executed and the effects are demonstrated so much social in the area generally of the society and in the particularities of the world organizational.</p>     <p><b>Keywords</b>: Power, authority, social cohesion, banking, sociology of the organizations.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Fecha de recepci&oacute;n</b>: Febrero de 2009 <br/><b>Fecha de aceptaci&oacute;n</b>: Abril de 2009 <hr/>                <p><font size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>Presentamos al inicio de texto algunas consideraciones sobre el poder, la autoridad y la dominaci&oacute;n en las organizaciones, tomando como fundamento algunos autores reconocidos en el tema, como Weber, Perrow, Morgan; este &uacute;ltimo se utilizar&aacute; para entender el papel que cumplen las fuentes del poder en el an&aacute;lisis organizacional. Posteriormente, trabajaremos el poder y el crecimiento econ&oacute;mico y el papel que cumple este en el surgimiento y declive financiero en Occidente y sus incidencia en las relaciones sociales y organizacionales, o como se ha llamado tambi&eacute;n la &quot;bancarizaci&oacute;n de las relaciones sociales&quot;. Luego se desarrolla la conceptualizaci&oacute;n de las relaciones econ&oacute;micas y de dominaci&oacute;n en el ejercicio del poder, desde la perspectiva weberiana de la gesti&oacute;n y la regulaci&oacute;n. Con los elementos anteriormente planteados acudir&eacute; a los aportes sociol&oacute;gicos de Durkheim sobre la divisi&oacute;n del trabajo social y la solidaridad como elemento de cohesi&oacute;n social, para discutir la perspectiva te&oacute;rica cr&iacute;tica sobre la organizaci&oacute;n. Finalmente, el texto termina con una contextualizaci&oacute;n del sistema financiero a nivel global y los procesos de transformaci&oacute;n en el caso colombiano, particularmente planteando el tema del poder y la dominaci&oacute;n de los grupos financieros en Colombia y el papel que cumplen en las transformaciones de las relaciones sociales.</p>      <p><font size="3"><b>1. EL PODER Y LA AUTORIDAD EN LAS ORGANIZACIONES</b></font></p>      <p>Desde Max Weber y su importante aporte al estudio del poder, este ha sido un tema de gran importancia sociol&oacute;gica, para poder entender las relaciones sociales desde una perspectiva m&aacute;s anal&iacute;tica, que involucra diferentes aspectos. Para Weber, existen tres tipos de sociedad, que a su vez dan origen a tres tipos de dominaci&oacute;n: dominaci&oacute;n tradicional, basada en las costumbres y pr&aacute;cticas sociales de las diferentes comunidades; dominaci&oacute;n carism&aacute;tica, basada en las caracter&iacute;sticas intr&iacute;nsecas de los individuos, asociadas a su forma de ser y de actuar, y la dominaci&oacute;n tradicional o legal, estructurada a partir de elementos racionales y objetivos, que pretende privilegiar algunas caracter&iacute;sticas &quot;impersonales&quot; de car&aacute;cter abstracto y que desde el punto de vista metodol&oacute;gico se establece como un &quot;tipo ideal&quot; de construcci&oacute;n de categor&iacute;as sociales. Autoridad y dominaci&oacute;n constituyen elementos centrales en el papel integrador de las estructuras    sociales. Autores como Morgan (1995) se&ntilde;alan el poder como una forma de resolver los conflictos en las sociedades.</p>      <p>Tomar el poder como unidad de an&aacute;lisis en las organizaciones es abordar un aspecto directo del estudio de la cultura organizacional, debido a que, en cierta manera, el ejercicio del poder es un reflejo de la manera como se hacen las cosas (proceso de toma de decisiones; dise&ntilde;o y redise&ntilde;o de normas, leyes y de la estructura organizacional, relaciones intergrupales, liderazgo, uso de la autoridad, etc.) en el seno de una organizaci&oacute;n. Es pr&aacute;cticamente imposible desconocer que una de las caracter&iacute;sticas importantes de las organizaciones son las pr&aacute;cticas que gu&iacute;an su realidad y que, en ocasiones, llevan consigo un expl&iacute;cito favorecimiento o desfavorecimiento para el logro de los objetivos e intereses (algunas veces profesionales y otras, en gran mayor&iacute;a, personales o grupales) de las personas implicadas; por tal motivo, estas posiciones tienen tinte pol&iacute;tico, debido, en parte, a que desde su perspectiva es una posici&oacute;n v&aacute;lida y merece ser defendida, en ocasiones divulgada y tenida en cuenta, y en casos extremos: &iexcl;Ser impuesta!</p>      <p>La mejor manera de describir a las organizaciones como ambientes politizados es hablar de organizaciones plagadas de fuerzas diversas que chocan, y cuya caracter&iacute;stica principal es que son movidas por intereses en torno a los cuales se crean identidades que permiten cohesionar o imponerse a otros intereses. El elemento de cohesi&oacute;n y dominaci&oacute;n por excelencia es el poder. Hablar del Poder en las Organizaciones implica necesariamente reconocer que los intereses de los individuos que la conforman no siempre van de la mano con los intereses de la organizaci&oacute;n, los cuales, supuestamente, recogen el sentir y el pensar de la gran mayor&iacute;a. Es el dualismo individuoorganizaci&oacute;n y/o individuo-individuo, el que propicia la aparici&oacute;n de conflictos de intereses. Desde un individuo, los conflictos obedecen al poco grado de correspondencia entre lo ofrecido por la organizaci&oacute;n o por otros individuos y el grado de contribuci&oacute;n de dicho ofrecimiento (que en realidad son actos) a su realizaci&oacute;n.</p>      <p>Las organizaciones, como el escenario de las fuerzas de poder, se traducen en estructuras de poder. Por medio del poder se resuelven los conflictos. Con el poder se establece un orden: &quot;El ejercicio del poder antepone unos intereses por encima de otros&quot; (Morgan, 1995). El poder en la cultura   occidental est&aacute; muy asociado con los aspectos de orden econ&oacute;mico, como una de las fuentes de poder. Por tal raz&oacute;n es importante revisar con un poco de cuidado c&oacute;mo se ha construido ese poder de Occidente y c&oacute;mo fen&oacute;menos de esta naturaleza empiezan a incidir en la cohesi&oacute;n social, hasta el punto de integrar pa&iacute;ses como lo hace la Uni&oacute;n Europea, con la identificaci&oacute;n de una moneda &uacute;nica como el &quot;euro&quot;, esto sin incluir que algunos llegaron a escribir sobre el &quot;fin de la historia&quot;. Las fuentes de poder y lo que de ellas se deriva son elementos de an&aacute;lisis en el siguiente punto, reconociendo la crisis econ&oacute;mica y financiera por la que atraviesa actualmente una parte importante de los pa&iacute;ses desarrollados.</p>      <p><font size="3"><b>2. PODER Y CRECIMIENTO ECON&Oacute;MICO: EL SURGIMIENTO Y EL DECLIVE FINANCIERO EN OCCIDENTE Y SU INCIDENCIA EN LAS RELACIONES SOCIALES Y ORGANIZACIONALES<a href="#nota1"><sup>1</sup></a></b></font></p>      <p>Rosenberg y Birdzell (1986) dan inicio a sus planteamientos a partir de la consideraci&oacute;n sobre dos modelos que podr&iacute;an explicar la organizaci&oacute;n del sistema econ&oacute;mico. &quot;La econom&iacute;a puede ser organizada por relaciones de mercado o por relaciones de jerarqu&iacute;a, o por la combinaci&oacute;n de las dos&quot;. Frente a estos dos modelos tambi&eacute;n puede se&ntilde;alarse que la posibilidad de la combinaci&oacute;n que surge de ellos es bastante amplia, y que de alguna manera, los diferentes recursos que existen en una sociedad requieren de un sistema de cooperaci&oacute;n, solidaridad y mutua colaboraci&oacute;n inter y extra organizacional. Integrado a los elementos anteriormente descritos, es importante se&ntilde;alar como, a trav&eacute;s del desarrollo de la humanidad, las condiciones m&iacute;nimas de existencia han sido para un grupo minoritario de personas, pues solo una peque&ntilde;a proporci&oacute;n de los habitantes del mundo ha podido vivir en condiciones propiamente &quot;humanas&quot;; la gran mayor&iacute;a ha estado expuesta a grandes condiciones de pobreza, lo que ha permitido    una gran desigualdad social y una gran diferenciaci&oacute;n en el acceso a los servicios sociales, econ&oacute;micos y privilegios pol&iacute;ticos. Tambi&eacute;n es igualmente cierto, como lo se&ntilde;alan los autores citados, que en los procesos de expansi&oacute;n econ&oacute;mica se han presentado importantes cambios en las formas de consumo; por ejemplo, los procesos de &quot;bancarizaci&oacute;n&quot; (aumento en la tendencia de los individuos a tener relaciones con organizaciones bancarias) est&aacute;n creciendo en el mundo, pero las relaciones entre los consumidores bancarios con sus organizaciones se presentan cada vez en mayores condiciones de impersonalidad y de flexibilizaciones de las relaciones sociales y en los medios que utilizan, en el tipo de trabajo que realizan y en las condiciones materiales de vida.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cada vez m&aacute;s se realizan estudios sobre la pobreza<a href="#nota2"><sup>2</sup></a>, pero no es suficiente con la cuantificaci&oacute;n estad&iacute;stica de la pobreza, ni entender los procesos de transici&oacute;n de la misma; no es de esta manera que se explican los diferentes fen&oacute;menos sociales. Tal como lo se&ntilde;alan los autores citados, no es suficiente con explicar las diferencias individuales entre los pobres y los ricos, a partir de se&ntilde;alar que los segundos tienen m&aacute;s dinero; se hace necesario poder entender c&oacute;mo se construyen las relaciones de subordinaci&oacute;n, autoridad y como se evidencia el poder. El an&aacute;lisis debe ser m&aacute;s amplio en el contexto de las condiciones sociales y el tipo de vida que tienen los integrantes de una determinada sociedad. Para nadie es un secreto, como lo se&ntilde;alan Rosenberg y Birdzell (1986), que los indicadores econ&oacute;micos y estad&iacute;sticos son imperfectos para explicar el bienestar material de los pa&iacute;ses. De todas formas explicar c&oacute;mo se da ese tr&aacute;nsito de la pobreza a la opulencia, no es un trabajo f&aacute;cil y requiere gran an&aacute;lisis y profundos desarrollos conceptuales, pero adicionalmente requiere la capacidad de entender el medio socioecon&oacute;mico en el que se desarrollan las acciones sociales. Sin lugar a dudas, &quot;la historia de pasar de la pobreza a la opulencia, presenta grandes misterios y sorpresas, triunfos y tragedias&quot; (p-5; 1986). En el caso colombiano, los niveles de concentraci&oacute;n bancaria, as&iacute; como las grandes utilidades generadas por el sector, est&aacute;n generando mayor nivel de enfrentamiento entre los consumidores (ya organizados en asociaciones    de usuarios), reconocidos por la ley y las organizaciones bancarias que, al igual que acontece en todo el mundo, se encuentran en el epicentro del debate &eacute;tico, econ&oacute;mico y pol&iacute;tico.</p>      <p>Tradicionalmente se han expuesto m&uacute;ltiple razones para intentar explicar las condiciones de pobreza y subdesarrollo de los diversos pa&iacute;ses, explicaciones que los autores denominan &quot;explicaciones previas&quot;, que pasan por los siguientes factores: a) Poco desarrollo de la ciencia y de la innovaci&oacute;n; b) Dificultad con los recursos naturales; c) Explicaciones de car&aacute;cter psicol&oacute;gico de los individuos frente a consideraciones de inferioridad; d) Aspectos relacionados con la &quot;suerte&quot;; e) Condiciones de &quot;mala conducta&quot; frente a la inequidad y explotaci&oacute;n de los trabajadores; f) Inequidad frente a los ingresos, lo que extrema la pobreza y fomenta la inequidad; g) Explotaci&oacute;n extrema tanto de pa&iacute;ses como de individuos; h) Caracter&iacute;sticas marcadas por el colonialismo y el imperialismo del que han sido v&iacute;ctimas algunos pa&iacute;ses, i) La esclavitud que dej&oacute; las sociedades en desigualdad de condiciones y bastante fragmentadas. Las anteriores consideraciones han sido la explicaciones m&aacute;s cl&aacute;sicas en los pa&iacute;ses subdesarrollados y en v&iacute;a de desarrollo, pero hoy se abren paso algunas explicaciones que pretenden abordar la problem&aacute;tica desde una perspectiva m&aacute;s integrada y hacen uso del enfoque sist&eacute;mico.</p>      <p>La explicaci&oacute;n del enfoque sist&eacute;mico para entender el crecimiento econ&oacute;mico de Occidente hace uso de la historia como disciplina y recoge elementos desde las disciplinas cient&iacute;ficas en las ciencias b&aacute;sicas. Reconoce que el desarrollo y crecimiento econ&oacute;mico de Occidente est&aacute; asociado con la innovaci&oacute;n en el comercio y la producci&oacute;n, los desarrollos tecnol&oacute;gicos y las formas organizativas, articulados a la acumulaci&oacute;n de capital, al trabajo y a la aplicaci&oacute;n de los recursos naturales. La innovaci&oacute;n se considera un factor determinante en el desarrollo de Occidente, innovaci&oacute;n en los productos, en los servicios, en las instituciones y en la organizaci&oacute;n. La innovaci&oacute;n requiere abordar la incertidumbre, la investigaci&oacute;n, la exploraci&oacute;n, el riesgo financiero, la experimentaci&oacute;n y el descubrimiento. (p-20; 1986).</p>      <p>La innovaci&oacute;n como factor fundamental del crecimiento econ&oacute;mico implica tambi&eacute;n un alto grado de competitividad; en otras palabras, la innovaci&oacute;n implica de alg&uacute;n modo la competencia, lo cual genera un estado din&aacute;mico   en los mercados, que al final premiar&aacute;n los desarrollos innovativos, en especial un alto precio en los bienes y servicios de aquellos que han podido y sabido innovar. Pero las innovaciones no se logran de manera autom&aacute;tica y espont&aacute;nea; tiene como prerrequisito actores sociales que sean capaces de afrontar los riesgos de la innovaci&oacute;n y llevarla a cabo. Individuos y grupos que est&eacute;n motivados y esperanzados en la innovaci&oacute;n y que est&eacute;n dispuestos a hacerle frente a la din&aacute;mica inmovilizadora que tambi&eacute;n trae el cambio, capaces de afrontar las &quot;fuerzas opositoras&quot; al cambio. As&iacute; como la innovaci&oacute;n tuvo un importante papel en el crecimiento de Occidente, desde la perspectiva de los autores, tambi&eacute;n es necesario se&ntilde;alar que la descentralizaci&oacute;n de la autoridad en el ejercicio de la toma de decisiones jug&oacute; un papel central para enfrentar el reto de lanzarse a la innovaci&oacute;n, al igual que los diferentes recursos involucrados para llevar a cabo las iniciativas y poder asumir los diferentes riesgos frente a las p&eacute;rdidas y las ganancias en una empresa de alto riesgo como es la innovaci&oacute;n.</p>      <p>Para entender el sistema de crecimiento econ&oacute;mico de Occidente es necesario identificar la aparici&oacute;n o emergencia de un escenario de importante autonom&iacute;a, no solo en la econom&iacute;a, tambi&eacute;n en la pol&iacute;tica, la religi&oacute;n, las artes, la literatura, la ciencia y la m&uacute;sica, entre otras, y una clase comerciante dispuesta a asumir riesgos. Los nuevos planteamientos del sistema de crecimiento econ&oacute;mico de Occidente involucra aspectos adicionales a los anteriormente expuestos, tales como: a) Innovaci&oacute;n en los diferentes oficios y el descubrimiento de nuevos recursos; b) Innovaci&oacute;n que posibilite costos m&aacute;s bajos en la producci&oacute;n; c) Innovaci&oacute;n para la incorporaci&oacute;n de nuevos productos al mercado; d) El desarrollo de nuevos recursos e ideas innovadoras; e) Manejo de la incertidumbre y una orientaci&oacute;n a la experimentaci&oacute;n; f) Vencer la resistencia a la innovaci&oacute;n y g) Adquirir una gran diversidad tanto en la innovaci&oacute;n como en las formas organizativas.</p>      <p>Finalmente, existen unos elementos que pueden ser considerados claves en el desarrollo del sistema de crecimiento econ&oacute;mico de Occidente, que est&aacute;n asociados con la autoridad y el manejo de los diferentes recursos necesarios para la experimentaci&oacute;n. Adicionalmente, surgen otros elementos, como la autonom&iacute;a y la diversidad en los productos y los servicios, articulados a los tama&ntilde;os y tipos, que integran las actividades de las empresas como el papel que cumplen en los diferentes mercados. Entender el crecimiento    econ&oacute;mico como sistema implica involucrar la divisi&oacute;n del trabajo, la pol&iacute;tica, la ciencia y, en general, los diversos aspectos de la vida social.</p>      <p>Con los elementos descritos podemos intentar desarrollar la idea de relaciones econ&oacute;micas y dominaci&oacute;n en el ejercicio de poder, acudiendo a los planteamientos de Max Weber sobre el poder y la dominaci&oacute;n y sus implicaciones en los modelos de gesti&oacute;n y los procesos de regulaci&oacute;n social.</p>      <p><font size="3"><b>3. RELACIONES ECON&Oacute;MICAS Y DE DOMINACI&Oacute;N EN EL EJERCICIO DEL PODER: UNA MIRADA WEBERIANA DE LA GESTI&Oacute;N Y REGULACI&Oacute;N<a href="#nota3"><sup>3</sup></a></b></font></p>      <p>Weber (1995) plantea que &quot;toda acci&oacute;n tiende a un fin establecido racionalmente, no puede considerarse econom&iacute;a&quot;. Se&ntilde;ala como ejemplo que no puede llamarse econom&iacute;a &quot;una plegaria&quot; o no puede llamarse econom&iacute;a el &quot;pensar&quot; por hecho racional que sea (p. 273). La econom&iacute;a tiene un sentido exclusivo para Max Weber, lo que significa que desde el punto de vista econ&oacute;mico existen dos clases de actores sociales: aquellos que tiene una serie de necesidades y aquellos que tienen un &quot;acervo escaso de medios&quot;, tanto el primero como el segundo poseen un comportamiento espec&iacute;fico. La especificidad radica en que se supone la escasez de una manera subjetiva y por lo tanto toda acci&oacute;n est&aacute; orientada por esta situaci&oacute;n.</p>      <p>Las gestiones de orden econ&oacute;mico se desarrollan, b&aacute;sicamente, desde dos puntos de vista diferentes. Por un lado, las necesidades de cubrir las necesidades y, por otro, la representaci&oacute;n de una econom&iacute;a de lucro. En esta medida la acci&oacute;n social se da a partir de la cobertura de las necesidades de lucro. Lo que significa que la escasez de algunos bienes deseados, garantiza la consecuci&oacute;n de ganancias, disponiendo de los bienes escasos. De otro lado, existen &quot;comunidades de regulaci&oacute;n econ&oacute;mica&quot;, entre las cuales encontramos comunidades pol&iacute;ticas, comunidades religiosas, entre otras.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Weber se&ntilde;ala que es muy raro encontrar comunidades que de alg&uacute;n modo no est&eacute;n determinadas econ&oacute;micamente (p. 275).</p>      <p>Otro aspecto central en el pensamiento weberiano<a href="#nota4"><sup>4</sup></a>son los conceptos de relaciones econ&oacute;micas abiertas y cerradas, mediando entre ella el tema de la competencia. Es decir, la competencia se encuentra involucrada en toda clase de comunidad. La competencia y las probabilidades econ&oacute;micas son importantes para explicar en parte el accionar en la sociedad. Tanto los puestos de trabajo en general y los cargos p&uacute;blicos en particular son limitados, por tal raz&oacute;n se evidencia una competencia que dinamiza la vida econ&oacute;mica. La se&ntilde;alada relaci&oacute;n entre competidores y las posibilidades de acceder a los cargos obliga a la relimitaci&oacute;n en n&uacute;meros. Para resolver de una manera m&aacute;s objetiva el problema es necesario identificar algunos caracteres comprobables como el sexo, la raza, el idioma, entre otros, para poder basar la exclusi&oacute;n de ciertos actores sociales, lo que constituye de paso la noci&oacute;n jur&iacute;dica de los excluidos.</p>      <p>Los elementos anteriormente descritos dan origen al proceso de &quot;cierre&quot; de las determinadas comunidades y la creaci&oacute;n de un espacio territorial de los actores, entre ellos los gremios y los grupos monopolistas. Para Weber, el cierre de las comunidades constituye &quot;la fuerza impulsora del monopolio y las determinadas probabilidades, por regla general de tipo econ&oacute;mico&quot;, en parte su finalidad es cerrar, en alguna medida, a los actores externos, las probabilidades econ&oacute;micas y sociales. Cada vez es m&aacute;s frecuente encontrar comunidades que se cierran con el fin de proteger sus intereses de car&aacute;cter econ&oacute;mico y posibilitar una mejor condici&oacute;n de competencia.</p>      <p>Esto es lo que origina los diferentes tipos de comunidad e intereses de car&aacute;cter econ&oacute;mico. La gran tendencia monopolizadora va tomando formas espec&iacute;ficas en las diferentes comunidades humanas, que se empiezan a distinguir de otras mediante cualidades bastante espec&iacute;ficas, a trav&eacute;s de la ocupaci&oacute;n en los diferentes cargos, de los niveles y formas de educaci&oacute;n, entre otras. Cuando las determinadas acciones comunitarias apuntan a formar una   sociedad, esta va tomando forma de &quot;corporaci&oacute;n, que consiste en un grupo de personas privilegiadas que tienden a monopolizar, como una profesi&oacute;n, la disposici&oacute;n de los bienes sociales y econ&oacute;micos. Es importante se&ntilde;alar c&oacute;mo &quot;la corporaci&oacute;n&quot; admite solo a aquellos que poseen unas caracter&iacute;sticas previamente definidas, en este sentido privilegian a persona que: a) Se han preparado a trav&eacute;s de un noviciado (iniciado en un profesi&oacute;n y preparado para ejercerla); b) A los han demostrado tener aptitud y se encuentran altamente calificados y c) Lleva un periodo sin ganancias (beneficios) prestando un servicio. Estos aspectos han tenido gran incidencia tanto en los procesos de monopolizaci&oacute;n como en las diferentes consideraciones de car&aacute;cter econ&oacute;mico que en realidad han jugado un papel muy importante en cuanto se constituye en un obst&aacute;culo en la respectiva comunidad.</p>      <p>Finalmente, hay dos aspectos que considero claves en el desarrollo del pensamiento weberano; en primer lugar, las consideraciones de las formas econ&oacute;micas y, en segundo, las formas de regulaci&oacute;n econ&oacute;mica. En las formas econ&oacute;micas destaca la econom&iacute;a fiscal y de mercado, la econom&iacute;a lucrativa, el mecenazgo, como aportaciones de car&aacute;cter voluntario y los diferentes grav&aacute;menes que est&aacute;n asociados a situaciones de privilegio, que en las formas de regulaci&oacute;n se constituyen conjuntamente con la cobertura o satisfacci&oacute;n de necesidades que desarrollan los individuos y se evidencian siempre a trav&eacute;s de las luchas de intereses.</p>      <p>Otro elemento central en el an&aacute;lisis de los elementos sociol&oacute;gicos, para entender la cohesi&oacute;n social, es el concepto de divisi&oacute;n del trabajo social y su funci&oacute;n la solidaridad desarrollados por el soci&oacute;logo franc&eacute;s E. Durkheim que, al igual que Max Weber, se constituy&oacute; en un cl&aacute;sico de la sociolog&iacute;a moderna.</p>      <p><font size="3"><b>4. LA DIVISI&Oacute;N DEL TRABAJO SOCIAL Y LA SOLIDARIDAD COMO ELEMENTO DE COHESI&Oacute;N SOCIAL</b></font></p>      <p>El filosofo y soci&oacute;logo franc&eacute;s Emilio Durkheim<a href="#nota5"><sup>5</sup></a> plantea las ideas fundamentales sobre un fen&oacute;meno social que ha venido caracterizando los diferentes   tipos de sociedades, como es la divisi&oacute;n social del trabajo. Para &eacute;l, este fen&oacute;meno se constituye en ley, por presentarse tanto en la esfera de lo natural como en la vida social, que adem&aacute;s ha sido un fen&oacute;meno generalizado y en el grado de divisi&oacute;n podr&iacute;a llegar a infinito. Tema que ha sido tratado desde Adam Smith, b&aacute;sicamente desde perspectivas econ&oacute;micas, que han dejado de lado an&aacute;lisis sociol&oacute;gicos que contribuyen al entendimiento de fen&oacute;menos de naturaleza social. Los economistas siempre han visto la divisi&oacute;n del trabajo como una fuente de progreso y como condici&oacute;n necesaria de la sociedad, hasta al punto de considerarla una &quot;ley superior&quot;.</p>      <p>La divisi&oacute;n del trabajo social, tal como los dem&aacute;s fen&oacute;menos objetos de estudio deben explicarse en parte por la funci&oacute;n que cumplen, tal como ha ocurrido a trav&eacute;s de la historia con el paradigma de las ciencias naturales. Para Durkheim, la biolog&iacute;a es un buen ejemplo de la explicaci&oacute;n de los hechos a trav&eacute;s de la identificaci&oacute;n desde la funci&oacute;n cumplida. En este sentido existen algunos elementos que son fundamentales para poder entender la divisi&oacute;n del trabajo social. En primer lugar, la divisi&oacute;n tiene un componente din&aacute;mico, que posibilita el cambio, la transformaci&oacute;n y el movimiento que por naturaleza le son propios de su esencia, la cual se manifiesta de manera importante en todas las esferas de la vida social, entre los escenarios de acci&oacute;n, donde la encontramos est&aacute; la esfera pol&iacute;tica, la funci&oacute;n administrativa, la actividad judicial, art&iacute;stica y cient&iacute;fica.</p>      <p>Un elemento de la divisi&oacute;n del trabajo social es la construcci&oacute;n moral, donde el individuo tiene dos opciones frente a la divisi&oacute;n del trabajo: aceptar o no aceptar; Durkheim se plantea la gran pregunta: &iquest;Ser un todo completo o ser un &oacute;rgano de un organismo?, la vida social en la que los individuos desarrollan su accionar plantea la dicotom&iacute;a entre ser generalista o especialista. La idea de lo general es identificable a lo &quot;antisocial&quot; y al &quot;diletantismo&quot;, lo que no constituye un valor moral. La especialidad, por el contrario, constituye un elemento central en la vida de la sociedad. El propio Durkheim se&ntilde;ala: &quot;ponte en un estado de llenar una funci&oacute;n determinada&quot;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para poder entender la divisi&oacute;n del trabajo social, debe estudiarse desde las causas, la funci&oacute;n que cumple, las condiciones de dependencia, al mismo tiempo que observarlo y compararlo con el sentido com&uacute;n. Incluso, la  opini&oacute;n p&uacute;blica, en el decir de Durkheim, &quot;Aun cuando mande a los hombres especializarse, parece siempre temer que se especialicen demasiado&quot;. La divisi&oacute;n del trabajo social presenta dos sentidos de la funci&oacute;n: el primero est&aacute; asociado a los sistemas de movimientos vitales y, el segundo, se expresa con movimientos y necesidades, por lo tanto se hace indispensable identificar la necesidad a la que corresponde la divisi&oacute;n del trabajo social y en esa medida podr&iacute;amos identificar la funci&oacute;n que cumple dentro del sistema.</p>      <p>El propio Durkheim encuentra que existe en el contexto social un &quot;hecho&quot; que crea entre dos o m&aacute;s personas un sentimiento de solidaridad. Esta solidaridad est&aacute; dividida en org&aacute;nica y mec&aacute;nica. La primera est&aacute; articulada a la complementariedad entre los individuos. En otras palabras, la solidaridad org&aacute;nica se basa en la diferencia y el mutuo complemento, mientras que la solidaridad mec&aacute;nica se caracteriza por la indiferenciaci&oacute;n entre los actores sociales. La solidaridad es fundamental a la hora de buscar la integraci&oacute;n del cuerpo social y asegurar su unidad; es decir, la solidaridad garantiza el orden, la armon&iacute;a y la cohesi&oacute;n social.</p>      <p><font size="3"><b>5. SOCIOLOG&Iacute;A DE LAS ORGANIZACIONES Y PERSPECTIVA CR&Iacute;TICA DE LA TEOR&Iacute;A DE LAS ORGANIZACIONES</b></font></p>      <p>La gran mayor&iacute;a de los textos sobre organizaci&oacute;n se preocupan por los problemas empresariales vistos desde la gerencia, es decir, temas como la eficiencia, el control, el desempe&ntilde;o organizacional son los preferidos de los estudiosos. Esto es bastante comprensible si entendemos que es producto de la supremac&iacute;a de los enfoques funcionalistas inspirados por las escuelas de administraci&oacute;n m&aacute;s tradicionales y por consiguiente en la esfera de la investigaci&oacute;n que tiene como unidad de an&aacute;lisis la organizaci&oacute;n, en particular la organizaci&oacute;n empresarial. Al respecto, Pfeffer, citando a Morgan se&ntilde;ala:</p>      <p>&quot;El paradigma funcionalista ha proporcionado las bases de la mayor parte de la teor&iacute;a e investigaci&oacute;n moderna sobre el tema de las organizaciones. La perspectiva &#91;...&#93; nos alienta a entender la funci&oacute;n de los valores como una variable independiente en el proceso de investigaci&oacute;n &#91;...&#93; La teor&iacute;a funcionalista t&iacute;picamente ha considerado a las organizaciones como un fen&oacute;meno problem&aacute;tico y ha visto el problema de la organizaci&oacute;n como sin&oacute;nimo del problema de la eficiencia y, en fechas m&aacute;s recientes, de la eficacia&quot; (Morgan, 1990, p.15)</p>      <p>De otro lado, las convenciones ling&uuml;&iacute;sticas y meta-te&oacute;ricas dan como     resultado considerar que muchos de los efectos en las organizaciones son inevitables y se producen sin intervenci&oacute;n de los individuos. En este sentido, pretenden hacer entendible que en aras de la eficiencia, los despidos, los cierres de empresas, son producto de la competencia, de las restricciones y son absolutamente necesarios para que la organizaci&oacute;n perdure. El propio Pfeffer se&ntilde;ala:</p>      <p>&quot; El lugar de los que resultan perjudicados por el movimiento en pro de la eficiencia, el hecho de que algunos sean colocados en posici&oacute;n de desventaja por los controles organizacionales y la posibilidad de que los pactos puedan y sean elegidos, son aspectos que a menudo brillan por su ausencia en los an&aacute;lisis&quot; (1997, p. 244).</p>      <p>Por esta raz&oacute;n han sido tan criticados los te&oacute;ricos de la organizaci&oacute;n y son tildados de &quot;servidores del poder&quot; (Baritz, 1960). Hoy se est&aacute; planteando un an&aacute;lisis de la organizaci&oacute;n mucho m&aacute;s anal&iacute;tico, con un enfoque cr&iacute;tico que integra los diversos niveles de an&aacute;lisis sociol&oacute;gico y que deja de lado el an&aacute;lisis simplista-funcionalista y desde el poder gerencial. Es as&iacute; como Jermier y Perrow, cada uno por su lado, se&ntilde;alan:</p>      <p>&quot;Los te&oacute;ricos de las organizaciones no mencionan la mayor parte de las caracter&iacute;sticas indeseables de la sociedad capitalista moderna y presentan la apariencia de neutralidad de los valores, cuando en realidad encubren una tendencia pol&iacute;tica conservadora. Esto pone en peligro la funci&oacute;n social del campo hasta el punto en que la teor&iacute;a de la organizaci&oacute;n sirve primordialmente al inter&eacute;s dominante del capital, en lugar de a la sociedad en su conjunto&quot; (Jermier, 1982, p.204).</p>      <p>&quot;somos prisioneros intelectuales de las organizaciones que estudiamos y, de este modo, nos preocupamos por ciertos supuestos improductivos &#91;...&#93; No hemos pagado nuestra deuda con la sociedad al dedicar aproximadamente una cuarta parte de nuestros esfuerzos a aplicar nuestra pericia organizacional a los problemas p&uacute;blicos urgentes y, en particular, a los que carecen de poder &#91;...&#93; pongo en tela de juicio el supuesto de que la eficiencia puede estudiarse, la supervivencia, la legitimidad, el crecimiento o las utilidades, con lo que se desatiende a los m&uacute;ltiples interesados dentro de la organizaci&oacute;n y fuera de ella, que tienen nociones muy diferentes &#91;...&#93; de la consecuci&oacute;n de las metas &#91;...&#93; debemos cuestionar nuestra tendencia evolucionista que considera que las organizaciones son entidades complejas y eficientes, seleccionadas por un   ambiente indiferente, y ver en cambio la aparici&oacute;n, desaparici&oacute;n y cambio de las organizaciones como un proceso de p&eacute;rdida de las formas y reducci&oacute;n de la adaptabilidad&quot; ( Perrow, 1992, p.371).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tal como lo comprueban las citas anteriores, como contraposici&oacute;n a los estudios funcionalistas empezaron a aparecer los investigadores con sus estudios cr&iacute;ticos sobre la organizaci&oacute;n, en especial aquellos que tienen una importante base emp&iacute;rica, tal como lo se&ntilde;ala Pfeffer:</p>      <p>&quot;La teor&iacute;a de las organizaciones es, despu&eacute;s de todo, una ciencia social, aunque la filosof&iacute;a y el razonamiento moral son importantes e interesantes, la teor&iacute;a cr&iacute;tica ha tenido y probablemente tendr&aacute; su efecto m&aacute;s significativo all&iacute; donde se plantean los estudios de la organizaci&oacute;n en un &aacute;mbito que tiene implicaciones emp&iacute;ricas comprobables&quot; (Pfeffer, 1997, p.245).</p>      <p>En la visi&oacute;n marxista de la teor&iacute;a organizacional hay, por lo menos, dos temas que son centrales en dicho an&aacute;lisis. El primero tiene que ver con la estructuraci&oacute;n del trabajo al interior de la organizaci&oacute;n, y el segundo, la comprensi&oacute;n de las relaciones entre empresas y de estas con el Estado. Desde el punto de vista funcionalista y organicista, en el mejor sentido Darwin, en las ciencias naturales, y de Durkheim, en las sociolog&iacute;a, las organizaciones se ven enfrentadas a presiones, contingencias y en especial a la competencia v&iacute;a desarrollo de nuevas tecnolog&iacute;as, consideraciones de tipo ambiental (ver Donaldson, 1985; Lawrence &amp; Lorsch, 1967; Woodward, 1970). En parte lo que se plantea aqu&iacute; es un determinismo social, en el que las organizaciones y sus gerentes, producto de las consideraciones externas, &quot;saben lo que tienen que hacer&quot;.</p>      <p>La teor&iacute;a cr&iacute;tica sobre las organizaciones presenta algunos planteamientos divergentes con relaci&oacute;n a estos postulados. En primer lugar considera que el control es el objetivo de los pactos organizacionales y no la eficiencia, como pregona la teor&iacute;a funcionalista. Lo fundamental es controlar los procesos laborales, as&iacute; sea claro que en el an&aacute;lisis de todos los componentes organizacionales se puedan evidenciar ventajas y desventajas. (ver Marglin, 1974; Stone, 1973; Clawson, 1980; Goldman &amp; Van Houten, 1977; Pfeffer, 1994; Braverman, 1974). En el mismo sentido Spenner (1990) dice que existen, por lo menos, dos dimensiones de la habilidad:</p>      <p>la complicidad sustantiva (el nivel, alcance e integraci&oacute;n de las tareas mentales, manipuladoras e interpersonales de un puesto) y autonom&iacute;acontrol (la discrecionalidad o libertad de acci&oacute;n en un puesto para controlar el contenido, la manera y la velocidad en que se realizan las tareas). (Ver Spenner, 1990. Pp. 402-403).</p>      <p>Finalmente, describo los fen&oacute;menos de integraci&oacute;n, cohesi&oacute;n, poder y dominaci&oacute;n que se han presentado en el sistema financiero internacional y en particular el caso colombiano, que ha sido el paradigma de los procesos de integraci&oacute;n organizacional en nuestro pa&iacute;s y que con ello ha transformado las relaciones sociales al interior de las organizaciones, pero tambi&eacute;n las relaciones entre los dem&aacute;s agentes sociales.</p>      <p><font size="3"><b>6. EL CONTEXTO INTERNACIONAL Y NACIONAL DEL SECTOR FINANCIERO: MONETARIZACI&Oacute;N, PODER Y DOMINACI&Oacute;N DE LAS RELACIONES SOCIALES</b></font></p>      <p>El sector financiero ha sido uno de los sectores de la econom&iacute;a colombiana que mayores procesos de transformaci&oacute;n organizacional ha presentado durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os (1990-2008), a trav&eacute;s de las fusiones, alianzas estrat&eacute;gicas, integraciones y, en general, diversas formas administrativas y jur&iacute;dicas que han generado cambios significativos, tanto en su estructura organizativa como en los aspectos tecnol&oacute;gicos y diversas posturas administrativas, para poder enfrentar los cambios en el mercado y la competencia, lo que ha permitido una mayor orientaci&oacute;n al cliente y el uso de nuevas formas operativas para prestar el servicio, as&iacute; como tambi&eacute;n una manera diferenciada de relacionarse con sus clientes y proveedores. Todo esto como resultado de un mayor conocimiento organizacional e importantes innovaciones de car&aacute;cter tecnol&oacute;gico.</p>      <p>Entre los principales cambios aparecen: una mayor integraci&oacute;n financiera internacional, nuevos desarrollos tecnol&oacute;gicos en inform&aacute;tica, telem&aacute;tica y comunicaciones, mayor desregularizaci&oacute;n financiera, una orientaci&oacute;n de los grandes bancos a operar como banca de mayoreo, un incremento del cobro de comisiones, entre otros. Por tal raz&oacute;n, se presenta a continuaci&oacute;n una caracterizaci&oacute;n del sector financiero a trav&eacute;s de su conformaci&oacute;n en grupos econ&oacute;micos, sus cambios empresariales y las m&aacute;s importantes fusiones y transformaciones organizacionales en Colombia.</p>      <p>Seg&uacute;n algunos autores (Webster, 1992; Kennedy, 1999), hablar de globalizaci&oacute;n es legitimar la ruptura de las fronteras para la expansi&oacute;n irregular del capital. O insistir en el caos de la competitividad, para generar dominaci&oacute;n, rivalidades y luchas en un mundo cada vez m&aacute;s desigual. Para los investigadores (Barney, 1991) que abordan estudios de esta naturaleza, ignorar el tema es casi como desconocer las ideas de quienes se oponen a &eacute;l, y son tan v&aacute;lidas como la existencia de los nuevos escenarios econ&oacute;micos en los cuales, necesariamente, se mueve el futuro econ&oacute;mico.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Uno de esos escenarios es la din&aacute;mica de transformaci&oacute;n del sector financiero en Colombia, inmerso en los nuevos ambientes de la competitividad y de desarrollo econ&oacute;mico. Esta realidad nos invita a descubrir las nuevas formas de hacer gesti&oacute;n administrativa, en un pa&iacute;s que necesita m&aacute;s que nunca abrir otros espacios en el inconmensurable mundo de las organizaciones financieras, porque es evidente la transformaci&oacute;n t&eacute;cnico-productivo que hoy experimenta el sector financiero colombiano (Bernal, 1983), un proceso tambi&eacute;n inherente a la esfera econ&oacute;mica y sociocultural en la cual se desarrolla (Barney, 1991).</p>      <p>En Colombia, la incursi&oacute;n de capital extranjero (especialmente espa&ntilde;ol) en las organizaciones del sector ha creado un marco propicio para las alianzas estrat&eacute;gicas, fusiones, integraciones y diversas formas de cambio empresarial. Se articulan as&iacute; las grandes transformaciones de los paradigmas cl&aacute;sicos tan comunes en las organizaciones que conforman el sector financiero. Los procesos de transformaci&oacute;n abordan nuevos fines y objetivos, nuevas formas de realizar las actividades v&iacute;a desarrollo tecnol&oacute;gico, que siempre tendr&aacute;n consecuencias en las diferentes formas de organizaci&oacute;n del trabajo (Urrea, 1997). Sin embargo, esas actividades tambi&eacute;n generan cambios en las relaciones socio-laborales al interior de las organizaciones (Clavijo, 2002). Esta situaci&oacute;n obliga a implementar nuevas teor&iacute;as administrativas y pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n, ll&aacute;mese reingenier&iacute;a de negocios y procesos, benchmarking, calidad total o productividad o simplemente sistemas de desregularizaci&oacute;n de la fuerza de trabajo (Weiss, 1997).</p>      <p>Desde que el sector financiero mundial acogi&oacute; lo sugerido en el Acuerdo del Comit&eacute; de Basilea (Suiza, 1988) la banca internacional ha estado empe&ntilde;ada en orientar sus objetivos hacia un nuevo marco del capital,      basado en el fortalecimiento de una disciplina de mercado. Y son tres los principios b&aacute;sicos para lograrlo: el mejoramiento del c&aacute;lculo para la suficiencia de capital (incluye el estudio para privatizar la banca oficial); la determinaci&oacute;n de un proceso de an&aacute;lisis con fines de supervisi&oacute;n y la permanente optimizaci&oacute;n de sus procesos con el fin de ambientarlos a las pol&iacute;ticas de una banca universal (Bouzas, 1996). En este contexto, adem&aacute;s de las enmiendas hechas al Acuerdo de Basilea, se presenta el modelo para integrar a la banca internacional bajo unas normas espec&iacute;ficas, o normas bancarias universales, para atenuar, entre otras cosas, las categor&iacute;as de riesgo.</p>      <p>Se hace manifiesta la influencia que ha tenido el mercado bancario internacional en procesos de privatizaci&oacute;n latinoamericanos. Tal influencia se hace expresa a trav&eacute;s de siete caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas presentadas en el concierto internacional durante la d&eacute;cada de los ochenta (Bouzas, 1996).</p> <ul>     <li><b>Desregulaci&oacute;n financiera</b>. Un proceso de salida de capitales del sector e incremento de los intermediarios financieros no bancarios.</li>      <li><b>Desarrollo tecnol&oacute;gico en inform&aacute;tica, telem&aacute;tica y comunicaciones.</b> El rayo l&aacute;ser, la fibra &oacute;ptica y digital, la rob&oacute;tica, la inteligencia artificial y las comunicaciones v&iacute;a sat&eacute;lite han cambiado radicalmente la operaci&oacute;n en el servicio financiero. Estos aspectos transforman las relaciones con el usuario. Los procesos administrativos se convierten en baluartes de la eficiencia.</li>      <li><b>Integraci&oacute;n financiera internacional.</b> A finales de la d&eacute;cada de los noventa se present&oacute; un proceso de integraci&oacute;n internacional en el sector financiero que fortaleci&oacute; el capital y la cobertura de las empresas multinacionales del sector, representando una mayor movilidad de tales capitales y nuevos desarrollos tecnol&oacute;gicos. Este fen&oacute;meno se present&oacute; en los mercados financieros tradicionales, como Zurich, Londres, Nueva Cork, e incursion&oacute; en el bloque asi&aacute;tico y pa&iacute;ses de Europa, Espa&ntilde;a, por ejemplo sin tradici&oacute;n financiera, igual Brasil y Chile, participando de este nuevo boom del sistema financiero internacional.</li>      <li><b>Orientaci&oacute;n de los grandes bancos a operar como banca de mayoreo.</b> Las grandes entidades bancarias basan la obtenci&oacute;n de sus recursos en el sistema de fondeo en bloque en los diferentes mercados de dinero, lo que les permite bajar el nivel de dinero l&iacute;quido manipulable, como son las ventas de certificados de participaci&oacute;n crediticia y el mercado de cr&eacute;ditos hipotecarios.</li>      <li><b>Incremento del cobro de comisiones.</b> Se present&oacute; tanto en la prestaci&oacute;n de servicios bancarios, debido a la incorporaci&oacute;n de costosas tecnolog&iacute;as, como a los cambios del sistema de operaci&oacute;n bajo otros modelos administrativos. Estos elementos se ven reflejados en el aumento de comisiones que los prestadores de estos servicios cobran a clientes y usuarios.</li>      <li><b>Tendencia de la banca universal.</b> Las anteriores formas de operaci&oacute;n financiera estaban claramente definidas y en parte esto restring&iacute;a la prestaci&oacute;n de un mejor servicio. Hoy, las organizaciones del sector financiero ofrecen paquetes integrales como: sistema hipotecario, casa de bolsa, casa de cambio, &quot;factoraje&quot;, fideicomisos, banca de cr&eacute;dito, aseguradora, relaciones financieras con el extranjero, etc. Estos aspectos se han traducido en incremento de reservas financieras, a&uacute;n en bancos acreedores de pa&iacute;ses en desarrollo; prioridad en la inversi&oacute;n tecnol&oacute;gica; crecimiento de la banca japonesa, que concentra el 35% de los activos bancarios mundiales.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Quiebras y amenazas de colapso bancario.</b> Todos los anteriores elementos han coadyuvado a generar una gran inestabilidad organizacional en el sistema financiero. No todas las organizaciones pueden subsistir a los turbulentos cambios que traen los nuevos modelos de operaci&oacute;n. Se registran quiebras de entidades que en otras &eacute;pocas fueron pr&oacute;speras organizaciones empresariales. Colombia no ha estado al margen de esta traum&aacute;tica situaci&oacute;n. En la d&eacute;cada anterior, el sector financiero nacional present&oacute; momentos de gran crecimiento y algunos de un bajo nivel competitivo, en t&eacute;rminos de gesti&oacute;n administrativa, de las organizaciones que lo constituyen (por ejemplo, bancos, corporaciones de ahorro y cr&eacute;dito, etc.).</li>     </ul>      <p>A finales de 1992, los activos del sector financiero colombiano presentaron un aumento superior al 35% registrado en el a&ntilde;o inmediatamente anterior. En ese mismo a&ntilde;o el patrimonio de las entidades financieras creci&oacute; un 60%, la cartera un 46 y la inversi&oacute;n un 40%. El sector financiero contribuy&oacute; con el 11.8% al crecimiento de la econom&iacute;a colombiana durante ese mismo per&iacute;odo (Urrutia, 1996).</p>      <p>En 1994 se vende y privatiza el Banco de Colombia, el cual representaba en el momento el 12% de los activos del sistema financiero colombiano y el 12% de los dep&oacute;sitos, as&iacute; como el 17% de las utilidades del sector en dicho momento. La venta del Banco de Colombia empezar&iacute;a a evidenciar la pugna de los diferentes grupos econ&oacute;micos por consolidar su poder en este sector. Su posterior compra, por parte del grupo Gillinski, gener&oacute; competencia entre el Banco Andino, el grupo Santodomingo, el grupo Luis Carlos Sarmiento Angulo (accionista mayoritario de los bancos Bogot&aacute; y Occidente), el Sindicato Antioque&ntilde;o, el grupo Avescos (due&ntilde;os del Banco Superior), el Banco Pactual, de Brasil; el grupo Di Mazze (propietarios del Banco Tequendama); accionistas del Banco Ganadero, y otros fondos inversionistas como el Morgan Stanley Bring, Securities y Vestrust (Janna, 2003).</p>      <p>Otros tres acontecimientos sacudieron al sector financiero colombiano durante 1994. Uno de ellos lo constituy&oacute; la nacionalizaci&oacute;n del Banco Ganadero, cuando sus empleados y antiguos accionistas compraron el 17.47% de las acciones. Esta participaci&oacute;n se encontraba en manos del grupo venezolano &quot;Construcci&oacute;n&quot;. El segundo acontecimiento fue la creaci&oacute;n del Banco Intercontinental - Interbanco-, bajo el liderazgo de un grupo de empresarios del Valle del Cauca. Sus accionistas fueron: Manuelita S.A.; Varela S.A.; Corporaci&oacute;n Financiera del Valle; Carvajal S.A.; Progreso S.A.; Fanalca S.A.; Tecnoqu&iacute;micas S.A; Inversiones Gama S.A.; La Compa&ntilde;&iacute;a Mac. El tercer evento fue la transformaci&oacute;n de la Central Cooperativa de Ahorro y Cr&eacute;dito, Coopdesarrollo, en establecimiento bancario. Se hizo mediante solicitud ante la Superintendencia Bancaria. Esta transformaci&oacute;n fue la tercera realizada por el sector cooperativo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Antes, se hab&iacute;an transformado la Uni&oacute;n Cooperativa Nacional, luego Banco Uconal y Financiacoop (Urrutia, 1996).</p>      <p>Dentro del marco de transformaci&oacute;n y apertura del sector financiero colombiano, se presentaron tambi&eacute;n incursiones de la banca extranjera, como es el caso de los ecuatorianos, a trav&eacute;s del Banco del Pac&iacute;fico, que adquiri&oacute; el Banco Andino, el cual tambi&eacute;n fue comprado a &quot;Construcci&oacute;n&quot;, el cual perdi&oacute; en los &uacute;ltimos a&ntilde;os presencia en el mercado financiero colombiano, despu&eacute;s de haber vendido el Banco Ganadero y el Banco Tequendama. Acontecimiento de gran despliegue en el sector financiero lo constituy&oacute; la intenci&oacute;n de compra de una instituci&oacute;n ecuatoriana, el Banco Consolidado del Ecuador, por parte del Banco de Colombia, que hasta ese momento era propiedad de inversionistas venezolanos. Otro aspecto importante fue la compra del Banco de Caldas, por parte de la Federaci&oacute;n Nacional de Comerciantes (fenalco), que a partir de ese momento empez&oacute; a llamarse Banco Nacional del Comercio, BCN. Como si fuesen insuficientes tales cambios, el Banco Cafetero inici&oacute; un proceso de transformaci&oacute;n t&eacute;cnico y pas&oacute; a llamarse Bancaf&eacute;, proceso en el cual ampl&iacute;a su cobertura, desarrolla cambios tecnol&oacute;gicos, proyectando la organizaci&oacute;n para ser en ese momento la entidad bancaria en l&iacute;nea m&aacute;s grande del pa&iacute;s (Salazar, 2005).</p>      <p>Estas entidades financieras modifican su imagen corporativa y cambian su rol social; un ejemplo podr&iacute;a ser el manejo de las relaciones laborales, despu&eacute;s de esa transformaci&oacute;n. Durante 1995, hay un incremento en los procesos de privatizaci&oacute;n e internacionalizaci&oacute;n en el sector financiero. El Banco Ganadero compr&oacute; el 50% de las acciones del Banco Uni&oacute;n, por 16 mil millones de pesos. As&iacute; se convirti&oacute; en la primera entidad extranjera que controla uno de los llamados grandes bancos venezolanos. Otro cambio durante el primer trimestre de 1995, fue la venta del Banco Andino por parte del grupo Gillinski al grupo propietario del Banco Popular en el Ecuador. La transacci&oacute;n tuvo un costo de 65 millones de d&oacute;lares.</p>      <p>A comienzos de 1996 se presentaron indicios de asociaci&oacute;n entre el Banco Ganadero y el Banco Bilbao Viscaya, de Espa&ntilde;a, situaci&oacute;n que se concret&oacute; a mediados del mismo a&ntilde;o mediante una transacci&oacute;n de 300 millones de d&oacute;lares, la m&aacute;s grande de la historia financiera del pa&iacute;s en ese momento. Otro cambio, fue la incursi&oacute;n de nuevo capital espa&ntilde;ol, tras la compra del 55% de las acciones de Bancoquia por 151 millones de d&oacute;lares. Durante este mismo a&ntilde;o se privatiz&oacute; el Banco Popular. Este pas&oacute; a ser la transacci&oacute;n m&aacute;s grande, despu&eacute;s de la venta del Banco de Colombia en 1994. El proponente      m&aacute;s importante fue el grupo Sarmiento Angulo, al cual se le adjudic&oacute; el 93% de las acciones que el Estado puso en venta (Urrutia, 2005).</p>      <p>En 1997, el sector financiero contin&uacute;a su proceso acelerado de cambios. En ese a&ntilde;o la Corporaci&oacute;n de Ahorro y Vivienda, Davivienda, se convierte en establecimiento bancario comercial, en parte determinado por el inter&eacute;s de grandes grupos financieros en el negocio de la banca personal, lo cual va a provocar que se reduzca el n&uacute;mero de entidades del pa&iacute;s. Es importante recordar que en el a&ntilde;o 2006 Davivienda compra al Banco Superior y se consolida como uno de los bancos m&aacute;s grandes del pa&iacute;s (Clavijo, 2000).</p>      <p>Mientras tanto, el Banco Cafetero, posteriormente Bancaf&eacute; (hoy comprado por el grupo Bol&iacute;var, a trav&eacute;s de Davivienda, el 12 de octubre de 2006, por valor de dos billones de pesos) inicia el proceso de fusi&oacute;n con la Corporaci&oacute;n de Ahorro y Vivienda-concasa, situaci&oacute;n que le permitir&iacute;a una mayor inyecci&oacute;n de capital al ya transformado banco. En este mismo a&ntilde;o el Banco de Colombia inicia la fusi&oacute;n con el Banco Industrial Colombiano, BIC, mientras que el Banco Santander compra Invercr&eacute;dito, ampliando as&iacute; su cobertura en portafolio de servicios. Es necesario anotar que en febrero de 2001, la familia Gillinski, propietaria del Banco de Colombia, demanda la transacci&oacute;n ante un tribunal estadounidense, por considerar que la compra se hizo con dineros de los cuenta habientes. El proceso cada vez es m&aacute;s complejo y la justicia se encuentra, despu&eacute;s de muchos a&ntilde;os, dispuesta a tomar decisiones en este sentido.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En parte, todo esto puede explicarse por el hecho de que en 1996, el sector financiero empez&oacute; a sentir los efectos de una desaceleraci&oacute;n econ&oacute;mica, traducida dos a&ntilde;os despu&eacute;s en recesi&oacute;n econ&oacute;mica. Esta situaci&oacute;n fue manifiesta en los indicadores de gesti&oacute;n de las organizaciones del sector en 1998 y 1999. En el contexto de la globalizaci&oacute;n y, en particular, debido al grado de internacionalizaci&oacute;n de las instituciones financieras en todas partes del mundo, se ha incrementado de una manera poco inusitada el grado de competencia entre las diferentes instituciones, competencia que ha posibilitado un gran desarrollo tecnol&oacute;gico que permite descongestionar las instituciones y facilitar al usuario una mayor movilidad y flexibilidad en los horarios de los servicios financieros. Por esta raz&oacute;n, entre otras, las organizaciones del sector han venido realizando ingentes esfuerzos con el    fin de crear un ambiente interno y externo que facilite la utilizaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a como herramienta f&iacute;sica y como instrumento para la obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n oportuna e incrementar la capacidad de respuesta a los usuarios (Estrada, 2005).</p>      <p>La banca colombiana, en un gran esfuerzo por ser tan competitiva como las organizaciones financieras del resto del mundo desarrollado, ha venido haciendo grandes inversiones para ponerse a tono con la tecnolog&iacute;a financiera. Seg&uacute;n informes del Banco de la Rep&uacute;blica (2005), 55 intermediarios financieros ten&iacute;an a finales del a&ntilde;o 2000 una p&aacute;gina en Internet a disposici&oacute;n de sus clientes. Entidades como Colpatria, que ha invertido 12.4 millones de d&oacute;lares para el funcionamiento de su sucursal virtual, y Conavi, (hoy parte de Bancolombia) con una inversi&oacute;n de 2.18 millones de d&oacute;lares en una p&aacute;gina informativa para sus clientes, son muestras claras de este proceso (Norton, 2005).</p>      <p>En un sector tan competitivo como el financiero, la innovaci&oacute;n y puesta en marcha de dichas tecnolog&iacute;as representan una ventaja para aquellas organizaciones que con mayor facilidad y rapidez puedan llegar a ella. En Colombia, algunas entidades bancarias han podido actuar con mayor rapidez que otras, tal es el caso de la banca extranjera que marcha al ritmo de sus casas matrices, pero en general la mayor&iacute;a de los establecimientos bancarios han ido entrando poco a poco al nuevo mundo de los servicios electr&oacute;nicos. El Banco del Estado (en liquidaci&oacute;n) y el Banco Agrario (antes Caja Agraria) son los &uacute;nicos que se quedaron por fuera de esta tendencia (Suescun, 1996). Esta tecnolog&iacute;a se encuentra presente en las sucursales virtuales, los cajeros autom&aacute;ticos, los servicios de call center, los pagos en l&iacute;nea, entre otros, que var&iacute;an de acuerdo a cada entidad. Seg&uacute;n un estudio realizado entre 815.000 usuarios de Internet en ocho ciudades del pa&iacute;s, el 16%, representado por 95.300 personas, ha usado servicios de banca virtual, mientras que el 80% no ha utilizado los servicios de la banca por Internet. Dentro de los servicios de banca virtual m&aacute;s usados est&aacute;n, en primer lugar, la consulta de saldo, con un 54% de participaci&oacute;n, seguido por la consulta de movimientos y cuentas (36%), pagos (14%), obtenci&oacute;n de informaci&oacute;n (13%), transferencias (12%) y, por &uacute;ltimo, la compra de productos y servicios bancarios (7%).(ANIF, 2005b). La forma de realizar las transacciones en Colombia ha cambiado, pues los servicios electr&oacute;nicos    puestos en marcha, tanto por la banca privada como por el Banco de la Rep&uacute;blica, permiten aumentar la eficiencia operacional, contribuyendo as&iacute; a que la relaci&oacute;n de gastos administrativos a activos se reduzca a su nivel actual de 7,2% en promedio. Lo anterior tiene como uno de sus principales objetivos reducir sustancialmente los costos de dichas operaciones, as&iacute; como ofrecer nuevos y mejores productos y servicios para incidir de manera positiva en la satisfacci&oacute;n del cliente (Estrada, 2004).</p>      <p>En Colombia, la crisis del sistema bancario, a finales de la d&eacute;cada de los noventa, fue percibida como una consecuencia del deterioro de la cartera, y se dej&oacute; a un lado otro factor de gran importancia: los costos operacionales, los cuales en Colombia son el reflejo de una banca ineficiente. En promedio para un banco en este pa&iacute;s, el 80% de los costos se concentran en la operaci&oacute;n del sistema de pagos recibidos (recaudos) por servicios p&uacute;blicos. Hasta ahora, la soluci&oacute;n que m&aacute;s frecuentemente se ha venido manejando para evitar que gran parte de las utilidades de las entidades bancarias sean absorbidas por los costos exagerados, son los altos m&aacute;rgenes de intermediaci&oacute;n, que tanto afectan a los usuarios del sistema. Sin embargo, son muchos los consumidores del sistema bancario que no hacen uso de esos servicios electr&oacute;nicos que les ofrecen las entidades del sistema en cuesti&oacute;n.</p>      <p>El cambio tecnol&oacute;gico implica tambi&eacute;n cambios en el comportamiento del consumidor, tanto por adaptaci&oacute;n a los nuevos sistemas como por su reacci&oacute;n al cambio y el impacto que &eacute;ste genera. Las causas de este problema pueden ser muchas. Quiz&aacute;s las m&aacute;s significativas sean la desconfianza de los usuarios al no recibir una garant&iacute;a f&iacute;sica de sus movimientos; el n&uacute;mero reducido de familias en Colombia que tienen acceso a un computador y m&aacute;s concretamente a Internet, lo cual puede repercutir en el uso del servicio, as&iacute; como tambi&eacute;n incrementar los niveles de insatisfacci&oacute;n, el desconocimiento sobre el uso de dichos servicios; el temor a la posible inseguridad producto de piratas inform&aacute;ticos o fraudes con las tarjetas de cr&eacute;dito, por ejemplo; as&iacute; como la percepci&oacute;n de &quot;amable&quot; o &quot;poco amable&quot; que tengan los usuarios sobre la tecnolog&iacute;a aplicada a los servicios bancarios.</p>      <p><font size="3"><b>7. EL PODER DE LOS GRUPOS FINANCIEROS EN COLOMBIA</b></font></p>      <p>En Colombia en la &uacute;ltimas dos d&eacute;cadas se ha presentado una expansi&oacute;n de los grupos econ&oacute;micos, con mayor poder (industriales y comerciales) hacia  el sector financiero, donde ya ten&iacute;an algunas inversiones. En este sentido tambi&eacute;n se ha fortalecido el ingreso de inversionistas extranjeros, con el resultado de una mayor participaci&oacute;n de la banca internacional en la banca colombiana. Asociado a lo anterior, se presenta en este mismo per&iacute;odo una pol&iacute;tica de privatizaci&oacute;n, que pretendi&oacute; devolver al sector privado las organizaciones del sistema financiero que en d&eacute;cadas anteriores, obligada por la crisis financiera, fueron intervenidas o nacionalizadas. Esto result&oacute; ser un importante est&iacute;mulo para el crecimiento y consolidaci&oacute;n de los cuatro grupos econ&oacute;micos privados m&aacute;s importantes del pa&iacute;s (Herring &amp; Santomero, 1990): el llamado Sindicato Antioque&ntilde;o, hoy GEA (Grupo Empresarial Antioque&ntilde;o), el Grupo Santodomingo (Bavaria), el grupo Sarmiento Angulo (Grupo AVAL, compr&oacute; a trav&eacute;s del Banco de Bogot&aacute; a Megabanco por 808 mil millones, el 16 de marzo de 2006), el grupo Ardila.</p>      <p>Sin embargo, es necesario se&ntilde;alar que los otros conglomerados: Grupo Cafetero, Bol&iacute;var, Colpatria, Fundaci&oacute;n Social, Granahorrar (hoy nacionalizado), Confivalle, Superior, Citibank, Banco de Cr&eacute;dito, Banco Uni&oacute;n, Corfidesarrollo, Delima, Selfin, Skandia, presentaron un avance en sus operaciones pero a menor escala, tanto que hoy algunos de ello han desaparecido.</p>      <p>La &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo XX fue de grandes cambios para el pa&iacute;s. Inici&oacute; con el proceso de apertura econ&oacute;mica (1990), que proyect&oacute; la estructura del mercado al plano de la competitividad internacional. De hecho, esto cambi&oacute; el paradigma t&eacute;cnico-administrativo que, hasta ese momento, serv&iacute;a de carta de navegaci&oacute;n a los diferentes sectores econ&oacute;micos. Por eso, no resulta pretencioso decir que para abordar el an&aacute;lisis de la situaci&oacute;n colombiana, el sector financiero act&uacute;a como term&oacute;metro de la econom&iacute;a. A trav&eacute;s de sus organizaciones (bancos, corporaciones, cooperativas, etc.), se dinamizan las transacciones comerciales e industriales del pa&iacute;s.</p>      <p>Los cambios en el sector financiero colombiano pasan por compras de nuevas instituciones; fusiones de entidades bancarias con corporaciones de ahorro y vivienda; privatizaci&oacute;n de bancos; reconversi&oacute;n t&eacute;cnico-administrativa, como el caso Bancaf&eacute;; incursi&oacute;n del capital extranjero en el sector, caso del grupo Bilbao Vizcaya, Ganadero y el 55% de las acciones de Bancoquia vendidas al Banco Santander de Espa&ntilde;a. Tales cambios traen consigo  nuevas formas de operaci&oacute;n, tanto al interior de las organizaciones como en el entorno (econ&oacute;mico, pol&iacute;tico y social) donde &eacute;stas desarrollan sus actividades (Hern&aacute;ndez, 2000).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El sector financiero experiment&oacute; grandes cambios durante la &uacute;ltima d&eacute;cada del siglo pasado. Estos se inician con los objetivos de las organizaciones del sector y trascienden a la estructura administrativa y tecnol&oacute;gica. En un estudio, realizado por el Banco de la Rep&uacute;blica (2003), se pudo constatar el tipo, magnitud y posibles implicaciones de los cambios organizacionales y estructurales originarios de nuevos fines y objetivos. Todo esto en el marco de la competencia que hoy presenta el sector y que, de hecho, ha creado un nuevo escenario para un mayor desarrollo gerencial. De hecho, en el sector financiero colombiano, los fines y objetivos de las organizaciones se definen de diferentes formas. Es all&iacute; donde prevalece la opini&oacute;n de la alta y mediana gerencia, liderada en muchos casos por el propio presidente de la compa&ntilde;&iacute;a o por el gerente general y la junta directiva. Participan tambi&eacute;n los jefes de divisi&oacute;n, quienes, en algunos casos, deciden la participaci&oacute;n de agentes externos, fundamentalmente contratados como asesores y con quienes se pretende impulsar una concertaci&oacute;n entre los diferentes actores, integrantes de los grupos de decisi&oacute;n.</p>      <p>Los principales cambios ejecutados en las organizaciones del sector financiero corresponden a reestructuraciones del &aacute;rea administrativa, desarrollo de planes estrat&eacute;gicos y planeaci&oacute;n de objetivos mediados por estrategias de mediano y corto plazo. Son varios los factores que han influido en dicho proceso, pero el m&aacute;s decisivo es el nivel de competitividad. Este se establece all&iacute;, con mayor intensidad, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. Y su objetivo es prestar un mayor y mejor servicio, disminuir costos de funcionamiento, brindar mayor informaci&oacute;n de manera clara y oportuna, abrir nuevos mercados y profundizar en el mercado de la banca personal, que ha sido un poco marginal (Estrada,2005).</p>      <p>Estos cambios se producen de manera gradual, desde comienzos de la d&eacute;cada del noventa. Recordemos que en esa coyuntura las organizaciones del sector se caracterizaban por administrar deficientes procesos de planeaci&oacute;n; por otorgar una marcada importancia, casi exclusiva, al &aacute;rea comercial; por la rigidez en sus procesos administrativos y en la presentaci&oacute;n difusa de sus   objetivos. Tambi&eacute;n se define como caracter&iacute;stico la falta de participaci&oacute;n de los empleados en el planteamiento de objetivos, lo cual genera una mayor falta de compromiso, problemas de comunicaci&oacute;n y dependencia en el ejercicio de las actividades. Otro aspecto importante es el marcado divorcio entre el &aacute;rea comercial y administrativa, en cuanto a identidad de objetivos, claridad en su definici&oacute;n y rivalidad entre las personas de las diferentes &aacute;reas, as&iacute; como dificultad en la comunicaci&oacute;n.</p>      <p>A partir de la d&eacute;cada del noventa, se nota en las organizaciones del sector mayor inter&eacute;s en la generaci&oacute;n de estrategias de penetraci&oacute;n en el mercado; m&aacute;s eficiencia en los dep&oacute;sitos y colocaciones del dinero. Su objetivo era mantener una eficaz y competitiva estructura de costos; lograr un mayor nivel de satisfacci&oacute;n tanto del cliente externo como el interno; asegurar la calidad en los procesos y estar en mayor contacto con el cliente, pues el &aacute;rea comercial fue considerada como el grupo preferencial en su relaci&oacute;n con el consumidor. De igual manera, se presenta una mirada con mayor responsabilidad por parte de los funcionarios, en cuanto a los cambios del medio ambiente. Y se considera de vital importancia, para futuros desarrollos y procesos de planeaci&oacute;n, el an&aacute;lisis de los entornos en los cuales se mueve la organizaci&oacute;n. Entre los que m&aacute;s se privilegian de ese an&aacute;lisis son: el entorno econ&oacute;mico, social y jur&iacute;dico. Es importante se&ntilde;alar que &eacute;ste &uacute;ltimo resulta ser determinante en el per&iacute;odo analizado, dadas las diferentes campa&ntilde;as nacionales e internacionales contra el lavado de activos a organizaciones delictivas, en especial el narcotr&aacute;fico (Urrutia, 2000).</p>      <p>En el sector financiero, los fines y objetivos se establecen de acuerdo con los planteamientos expresados por la alta y media gerencia, as&iacute; como por el comit&eacute; de presidencia, el gerente general, jefes de divisi&oacute;n, cada regional y sus &aacute;reas espec&iacute;ficas. Tambi&eacute;n se han efectuado cambios en las organizaciones financieras para reestructurar el &aacute;rea administrativa, desarrollar un plan estrat&eacute;gico y planear objetivos en estrategias a largo plazo. Las causas de estos cambios han sido, en mayor medida, la competencia en la cual ha incursionado recientemente el sector. Su objetivo es prestar m&aacute;s y mejor servicio, disminuir el costo, brindar informaci&oacute;n clara y oportuna, abrir nuevos mercados y, sobre todo, prestar mayor atenci&oacute;n a la banca personal antes olvidada. Para ello, se ha realizado una estratificaci&oacute;n del mercado.</p>      <p>Con relaci&oacute;n a los funcionarios, se considera nulo o inexistente el aporte del trabajador en relaci&oacute;n con los objetivos, los aportes se limitan a sugerencias comunicadas a sus jefes inmediatos y a propuestas sobre su labor espec&iacute;fica. La retribuci&oacute;n recibida por esos aportes est&aacute; representada en capacitaci&oacute;n, mayor ingreso, seminarios y bienestar social. Los entrevistados manifestaron que no hay remuneraci&oacute;n u otro beneficio por parte de la empresa por sugerencias presentadas. No tener en cuenta la opini&oacute;n del trabajador en el planteamiento de objetivos genera rigidez, falta de compromiso, mala comunicaci&oacute;n, dependencia y saturaci&oacute;n de labores, pero adicionalmente dificulta los procesos de innovaci&oacute;n y de creatividad (Mc Adam, 2002).</p>      <p>En el caso de organizaciones como el Banco de Occidente, sus fines y objetivos son planteados por gerencia alta y media, por comit&eacute;s de presidencia, por gerentes de divisi&oacute;n y estatutos de ley. Mediante esa estrategia se hace frente a la competencia y a las dif&iacute;ciles situaciones del entorno. Para los directivos est&aacute; claro que la mejor forma de lograrlo es no perder de vista que el cliente es lo primero y es quien, en primera instancia, tiene la raz&oacute;n. Por otro lado, y con el fin de mantener unos fines y objetivos acordes a las situaciones del entorno, &eacute;stos son revisados cada seis meses por las regionales y cada a&ntilde;o por las gerencias.</p>      <p>Estos cambios comprometen cada vez m&aacute;s a los empleados, quienes al final son quienes los implementan. No obstante, y aunque hay participaci&oacute;n de manera espor&aacute;dica y casual en la formulaci&oacute;n de los mismos, la retribuci&oacute;n por este servicio se estimula a trav&eacute;s de la implementaci&oacute;n de programas de calidad total, cursos de capacitaci&oacute;n, beneficios sociales, est&iacute;mulos econ&oacute;micos, posibilidades de ascenso y garant&iacute;as de estabilidad. Todo esto obedece a una estrategia muy particular de hacerle frente al proceso de modernizaci&oacute;n. Por ejemplo: el caso de la retribuci&oacute;n que los empleados reciben por participar en la formulaci&oacute;n de los fines y objetivos. Los funcionarios consideran que s&iacute; hay est&iacute;mulos por parte de las entidades y que por lo general son de tipo econ&oacute;mico. Tambi&eacute;n existen reconocimientos de tipo meritorio en el que los empleados son premiados a trav&eacute;s de diplomas o certificados. Otros est&iacute;mulos son orientados, principalmente, hacia la media y alta gerencia, con la participaci&oacute;n accionaria en la empresa, clubes, seguros de vida y becas. Por su parte, los trabajadores operativos cuentan con otros est&iacute;mulos, tales como los pr&eacute;stamos para vivienda, carro, auxilio   de estudio y capacitaciones en programas de calidad total o de formaci&oacute;n personal.</p>      <p>Las nuevas formas de organizaci&oacute;n del trabajo, la generaci&oacute;n de nuevo conocimiento aplicado a los servicios y productos del sistema financiero mundial han transformado las organizaciones bancarias en Colombia. Los desarrollos tecnol&oacute;gicos han generado grandes procesos de innovaci&oacute;n en las pr&aacute;cticas administrativas tanto al interior de la organizaci&oacute;n como en las relaciones con los usuarios de los servicios financieros.</p>      <p>El sector bancario colombiano ya no es disperso y en proceso de consolidaci&oacute;n como lo era hace ya algunas d&eacute;cadas; hoy es un sector integrado y compuesto por 24 bancos. En 1997, exist&iacute;an 41 entidades, con participaci&oacute;n minoritaria; hoy el sector se ha visto sometido a un fuerte proceso de transformaci&oacute;n a partir de m&uacute;ltiplex fusiones y adquisiciones que se iniciaron a mediados de los noventa, con interrupciones en algunos a&ntilde;os de crisis, pero reiniciado de manera muy fuerte a partir del a&ntilde;o 2003. Realmente lo ocurrido durante estos a&ntilde;os, ha sido la expansi&oacute;n y fortalecimiento de algunos bancos, concentraci&oacute;n y desaparici&oacute;n de otros.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estos procesos de transformaci&oacute;n, internacionalizaci&oacute;n y nuevas tecnolog&iacute;as en el sector se empezaron a gestar a ra&iacute;z de la apertura econ&oacute;mica y la liberalizaci&oacute;n de los mercados cambiarios y financieros en Colombia, lo cual generaba grandes oportunidades para la consolidaci&oacute;n e integraci&oacute;n tanto del sector financiero como de los otros sectores de la econom&iacute;a. Desde comienzos del 2003, se evidenciaba una gran competencia por el mercado, particularmente por dos grandes del sector: Bancolombia y el grupo aval. Pero la competencia se har&iacute;a m&aacute;s fuerte con la incursi&oacute;n de manera significativa de Davivienda, convertida en banco, la cual compr&oacute; Bancaf&eacute; y posteriormente al Banco Superior, convirti&eacute;ndose as&iacute; en el tercer banco del pa&iacute;s, mientras que bbva compr&oacute; a Granahorrar, convirti&eacute;ndose en el cuarto banco del pa&iacute;s. Es as&iacute; como el 72.4 % del sistema bancario se encuentra en manos de cuatros actores: aval (28.7%), Bancolombia (20.8%), davivienda (12.1%) y bbva (10.9%).</p>      <p>Los procesos de transformaci&oacute;n organizacional incluyen transformaciones t&eacute;cnico-productivas, con el fin de hacerle frente a los nuevos retos de   la competitividad y la globalizaci&oacute;n de los mercados. Es as&iacute; como las organizaciones bancarias tuvieron que acudir a nuevos paradigmas administrativos, como las alianzas estrat&eacute;gicas, las fusiones e incluso en algunos casos a las propias liquidaciones o en otros a la propia intervenci&oacute;n del Estado para salvaguardar los intereses de los ahorradores. En este sentido el sistema financiero desarroll&oacute; nuevos sistemas de planeaci&oacute;n financiera que en d&eacute;cadas pasadas se presentaban como deficientes planes estrat&eacute;gicos; se desarrollaron transformaciones en los procesos administrativos al mismo tiempo que se evidenci&oacute; un marcado &eacute;nfasis por el &aacute;rea comercial.</p>      <p>En cuanto a la renovaci&oacute;n de las organizaciones bancarias, encontramos una mayor predisposici&oacute;n a hacerle frente a los nuevos escenarios de la competitividad, a trav&eacute;s de reestructuraciones administrativas, disminuci&oacute;n de los costos de funcionamiento y una mayor orientaci&oacute;n hacia la gerencia del servicio. Se presentaron din&aacute;micas de transformaci&oacute;n en los procesos de comunicaci&oacute;n, disminuyendo el anterior &quot;divorcio&quot; entre las &aacute;reas administrativas y comerciales y mejorando los tiempos de respuesta a las solicitudes de los clientes. En este sentido se cre&oacute; el escenario propicio para la apertura de nuevos mercados, un mayor &eacute;nfasis hacia la banca personal, un inter&eacute;s creciente por la eficiencia en la estructura de costos y un mayor &eacute;nfasis en el aseguramiento de la calidad.</p>      <p>Otro aspecto encontrado en la din&aacute;mica de transformaci&oacute;n organizacional tiene que ver con un mayor esfuerzo en la satisfacci&oacute;n del cliente interno y externo, lo que ha permitido incrementar el grado de compromiso de los funcionarios hacia la instituci&oacute;n; en el caso del cliente interno y hacia el exterior se vislumbr&oacute; una mayor integraci&oacute;n entre los aspectos sociales, econ&oacute;micos y jur&iacute;dicos (campa&ntilde;as contra el lavado de activos).</p>      <p>En los aspectos relacionados con los cambios tecnol&oacute;gicos y la innovaci&oacute;n se encontr&oacute; una mayor consolidaci&oacute;n de los sistemas de informaci&oacute;n, lo que increment&oacute; su confiabilidad y validez. As&iacute; mismo, una mayor agilidad y flexibilidad en las operaciones, mediante un incremento en el grado de especializaci&oacute;n de las actividades y una tendencia hacia el autocontrol con el apoyo de nuevas tecnolog&iacute;as.</p>       <p>La incorporaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as ha generado entre un 25% y 27% de desplazamiento de fuerza de trabajo, al igual que un incremento obligado del nivel de calificaci&oacute;n laboral (recalificaci&oacute;n). Podr&iacute;amos se&ntilde;alar que la incorporaci&oacute;n de nuevas tecnolog&iacute;as se ha presentado tanto en aquellas denominadas tecnolog&iacute;as duras (m&aacute;quinas y herramientas) como en aquellas denominadas blandas (procesos administrativos). En el primer caso encontramos aspectos como el rayo l&aacute;ser, la fibra &oacute;ptica, la rob&oacute;tica, el <i>home banking</i>, las comunicaciones v&iacute;a sat&eacute;lite; mientras que en el segundo caso encontramos la calidad total, la reingenier&iacute;a, el kaizen y el <i>benchmarking</i>, para citar algunos.</p>      <p><font size="3"><b>CONCLUSIONES</b></font></p> <ul>     <li>Los conceptos de autoridad, dominaci&oacute;n y control desarrollados por Max Weber, al igual que los planteamientos de la divisi&oacute;n social del trabajo y la solidaridad org&aacute;nica y mec&aacute;nica, posibilitan entender los procesos de integraci&oacute;n, colaboraci&oacute;n y cohesi&oacute;n entre los diferentes actores sociales. La din&aacute;mica y estructuraci&oacute;n de las sociedad esta- blece nuevas realidades, pero los conceptos de solidaridad, divisi&oacute;n social del trabajo, autoridad y poder apuntan a identificar aspectos estructurales de las relaciones sociales y contribuyen desde la sociolog&iacute;a a explicar sus diversas manifestaciones.</li>      <li>El poder y la autoridad son conceptos sociol&oacute;gicos de gran importancia para entender los fen&oacute;menos de integraci&oacute;n social, la estructuraci&oacute;n del poder y las diferentes fuentes que lo sustentan. No es posible entender la din&aacute;mica social de las organizaciones sin acudir a los aportes de la sociolog&iacute;a que nos permiten interpretar los hechos sociales, en el entendido de Durkheim, ni explicar la acci&oacute;n social con arreglo a fines y a valores en los postulados de Max Weber.</li>      <li>El poder y el crecimiento econ&oacute;mico en Occidente permite explicar las nuevas realidades sociales en el marco de las integraciones y el nuevo ordenamiento mundial, a trav&eacute;s de bloques econ&oacute;micos, como la Uni&oacute;n Europea o el G-8, en los que se logran identificar y se construyen las bases de los nuevos poderes sociales y econ&oacute;micos en el mundo.</li>       ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El sector financiero mundial y el sistema bancario colombiano son una muestra de los procesos de integraci&oacute;n y cohesi&oacute;n social que se presentan a trav&eacute;s de las organizaciones. El sector financiero incrementa su poder y ha logrado que hoy se est&eacute; hablando de la &quot;monetarizacion del mundo&quot;; los problemas del sector financiero mundial son problemas de la sociedad y es tanto su poder que, por un lado, los beneficios est&aacute;n totalmente individualizados, pero por otro, las perdidas r&aacute;pidamente se socializan. Los procesos de integraci&oacute;n en Colombia han generado mayor poder para los diferentes actores y el sector genera las mayores utilidades; el mercado de la especulaci&oacute;n ha cambiado la din&aacute;mica y concepci&oacute;n del trabajo.</li>     </ul> <hr/>     <p><font size="3"><b>Notas</b></font></p>     <p><a name="nota*">*</a> El presente documento es preparado en el marco del seminario &quot;Sociolog&iacute;a de la Empresa&quot;, a cargo del profesor Sebastien Ancard de la Universidad HEC de Montreal-Canad&aacute; en el programa de Doctorado en Administraci&oacute;n en la universidad EAFIT, con el apoyo de HEC de Montreal, Canad&aacute;.</p>     <p><a name="nota1">1</a> Este documento pretende dar cuenta de los aspectos m&aacute;s importantes pero, a su vez, tener una posici&oacute;n cr&iacute;tica sobre el crecimiento econ&oacute;mico en Occidente y los factores que tradicionalmente se han expuesto para explicar las condiciones de subdesarrollo de gran parte de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Pretendo discutir los elementos de dependencia en la esfera geopol&iacute;tica que han tenido durante los siglos anteriores, gran parte de nuestros pa&iacute;ses y que constituyen elementos centrales en el an&aacute;lisis econ&oacute;mico y pol&iacute;tico de la regi&oacute;n. La presente s&iacute;ntesis cr&iacute;tica toma como documento central el texto de Rosenberg, Nathan. &amp; L. E. Birdzell, Jr., 1986. &quot;Preface &amp; Introduction&quot;, How the west grew rich: <i>the economic transformation of the industrial world</i>, New York: Basic Book, pp. 50-77.</p>     <p><a name="nota2">2</a> Ver los estudios del Banco Interamericano de Desarrollo, los informes de Naciones Unidas, los documentos de la OIT, los estudios del Banco Mundial, las conclusiones de las cumbres Mundiales del G-8, entre otros.</p>     <p><a name="nota3">3</a> Este documento pretende hacer un an&aacute;lisis cr&iacute;tico de los planteamientos desarrollados por Max Weber, a prop&oacute;sito de los componentes de la vida econ&oacute;mica y sus relaciones en la vida social, donde privilegia la acci&oacute;n social como forma de interacci&oacute;n. La referencia completa del texto es: Weber, Max. 1995. <i>Les Relations &eacute;conomiques des communaut&eacute;s.</i> &Eacute;conomie et Soci&eacute;t&eacute;/2 Paris, plon, pp. 50-77.</p>     <p><a name="nota4">4</a> Aqu&iacute; es importante tener presente que para Weber el elemento central del an&aacute;lisis est&aacute; basado en la &quot;Acci&oacute;n Social&quot;, por lo cual todas las representaciones est&aacute;n en manos de los &quot;Actores&quot; y estos, a su vez, tienen acciones racionales con arreglo a fines y acciones racionales con arreglo a valores.</p>     <p><a name="nota5">5</a> Emilio Durkheim es uno de los principales pensadores del siglo XIX que fund&oacute; la sociolog&iacute;a cl&aacute;sica francesa y que conjuntamente con Max Weber y Karl Marx desarrollaron los postulados de la disciplina sociol&oacute;gica. Entre los principales trabajos realizados por Durkheim se encuentran &quot;El suicidio&quot;, &quot;Las formas elementales de la vida religiosa&quot; y &quot; La divisi&oacute;n social del trabajo&quot;.</p> <hr/>      <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Amblard, H. (1996). &laquo;Une sociologie de la traduction&raquo;, <i>Les nouvelles approches sociologiques des organisations</i>, Paris, Seuil, pp. 129-139; 167-178.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S1657-6276200900010000300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Bouzas, J. (1996). <i>Bancomer: Reprivatizaci&oacute;n de la banca y flexibilizaci&oacute;n de las relaciones laborales.</i> M&eacute;xico: UNAM.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S1657-6276200900010000300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Bruyn, S. (1966). The human perspective in Sociology. In <i>The methodology of participant observation.</i> Englewood Cliffs: Prentice - Hall.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1657-6276200900010000300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Clavijo, S. (2000, octubre). &quot;Hacia la Multibanca en Colombia: Retos y Retazos Financieros. En: <i>Revista del Banco de la Rep&uacute;blica.</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S1657-6276200900010000300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Clavijo, S. (2002, january-june) &quot;Towards multibanking in Colombia: from &#39;patchwork&#39; to financial holdings&quot;, <i>Money Affairs</i>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S1657-6276200900010000300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dahrendorf, R. (1959). &laquo;Classes in post-capitalist societies: The industrial conflict&raquo;, in <i>class and class conflict in industrial society</i>, California: Stanford University Press, pp. 243-282.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S1657-6276200900010000300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Durkheim, &Eacute;. (2008, dec.) &laquo;La division sociale du travail&raquo;, sections choisies &agrave; partir du site web Les classiques des sciences sociales: <a href="http://www.classiques.qc.ca" target="_blank">www.classiques.qc.ca</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1657-6276200900010000300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Eisenhardt, K. (2007). Theory building from case: opportunities and Challenges, <i>Academy of Management Journal</i>, 50(1), p. 25-32.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1657-6276200900010000300008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Estrada, D. &amp; Osorio, P. (2004). &quot;Efectos del capital financiero en la eficiencia del Sistema bancario colombiano&quot;, <i>Borradores de Econom&iacute;a</i>, 292, Banco de la Rep&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1657-6276200900010000300009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Estrada, D. (2005). &quot;Efectos de las fusiones sobre el mercado financiero Colombiano&quot;, <i>Borradores de Econom&iacute;a</i>, 329, Banco de la Rep&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S1657-6276200900010000300010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hatch, Mary Jo &amp; Ann L. Cunliffe, 1997. &laquo;Histories, metaphors, and perspectives in organization theory&raquo;, Organization theory: modern symbolic and postmodern perspectives, pp. 21-59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S1657-6276200900010000300011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Herring, R.J. &amp; Santomero, A.M. (1990) &quot;The corporate structure of financial conglomerates&quot;, <i>Journal of Financial Services Research</i>, 471-497.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1657-6276200900010000300012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Janna, M. (2003). &quot;Eficiencia en costos, cambios en las condiciones generales del mercado, y crisis en la banca colombiana: 1992-2002&quot;, <i>Borradores de Econom&iacute;a</i>, 260, Banco de la Rep&uacute;blica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1657-6276200900010000300013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Kennedy, P. (1999). <i>Preparing for the twenty-firts Century.</i> (En espa&ntilde;ol: Hacia el siglo XXI. Barcelona.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1657-6276200900010000300014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>McAdam, R. &amp; Mclelland, J. (2002). Sources of new produce ideas and creativity practices in the UK textile industry. <i>Technovation</i>, 22 (2), p. 113-121.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1657-6276200900010000300015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Crozier, M. (1969). <i>El fen&oacute;meno burocr&aacute;tico</i> volumen II. Buenos Aires: Amorrortu.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1657-6276200900010000300016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Garreth, M. (1998). <i>Im&aacute;genes de la Organizaci&oacute;n.</i> M&eacute;xico D.F.: Alfaomega.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1657-6276200900010000300017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Mills, C. Wright, 1966. &laquo;The New Middle Class&raquo; et &laquo;The Managerial Demiurge&raquo;, <i>White</i> Collar, New York: Oxford University Press, pp. 63-111.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1657-6276200900010000300018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Norton, J.J. (2005, octubre) &quot;Global Financial Sector Reform: The Single Financial Regulato Model Based On The United Kingdom FSA Experience - A Critical Reevaluation&quot; &#91;(Foro Internacional sobre Reforma al Mercado de Valores en Colombia, Ley 964 de 2005; Universidad Externado de Colombia&#93;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1657-6276200900010000300019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Perrow, Ch. (1990). <i>Sociologia de las Organizaciones</i>, Bogot&aacute;: Mc Graw Hill.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S1657-6276200900010000300020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Pfeffer, J. (1997). &laquo;Organizations from a Critical Theory Perspective&raquo;, <i>New Directions for Organization Theory</i>, New York: Oxford University Press, pp. 177-189.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1657-6276200900010000300021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Suesc&uacute;n, R. (1987). &quot;Nueva evidencia sobre econom&iacute;as de escala en la banca colombiana&quot;, <i>Ensayos sobre Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica</i>, 12, Banco de la Republica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S1657-6276200900010000300022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Suesc&uacute;n R; Misas, M. (1996). &quot;Cambio tecnol&oacute;gico, ineficiencia de escala e ineficiencia-X en la banca colombiana&quot;, <i>Borradores de Econom&iacute;a</i>, Banco de la Rep&uacute;blica, No. 59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1657-6276200900010000300023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Chiesa, V., Manzini, R, &amp; Pizzurno, E. (2004). The externalisation of R and D activities and the growing market of product development services. R and D <i>Management</i>, 34 (1), 2004, p. 65-75.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1657-6276200900010000300024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rosenberg, Nathan. &amp; L. E. Birdzell, Jr. (1986). &quot;Preface &amp; introduction&quot;, <i>How the West Grew Rich: the economic Transformation of the industrial World</i>, New York: Basic Books, pp. 1-37.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1657-6276200900010000300025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ross, J. &amp; Von Krogh, G. (1996). &quot;The epistemological change: managing knowledge and intellectual capital&quot;, <i>European Management Journal</i>, 14 (4), p. 333-337.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1657-6276200900010000300026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rouleau, L. (2007). Lanalyse sociologique&raquo; suivi de &laquo;l&#39;&eacute;conomie des organisations&raquo; et &laquo;l&#39;analyse politique&raquo;, <i>Th&eacute;orie des organisations: approches classiques, contemporaines et de l&#39;avant-garde, Montr&eacute;al</i>: Presses universitaires du Qu&eacute;bec, pp. 81-130&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1657-6276200900010000300027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rouleau, L. (2007). &laquo;Les approches de l&#39;avant-garde: la fin des ann&eacute;es 1990 et le d&eacute;but des ann&eacute;es 2000: La construction sociale&raquo;, <i>Th&eacute;orie des organisations: approches classiques, contemporaines et de l&#39;avant-garde, Montr&eacute;al</i>: Presses universitaires du Qu&eacute;bec, pp. 157-178.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S1657-6276200900010000300028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Samuels, W.J. (2000). Sings, pragmatism, and abduction: The tragedy, irony, and promise of Charles Sanders Pierce, <i>Journal of Economic Issues</i>, 34 (1), p. 207-217.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1657-6276200900010000300029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Urrea, F. (1997). <i>La l&oacute;gica de la subcontrataci&oacute;n y las relaciones laborales</i>. Universidad del Valle.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S1657-6276200900010000300030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Urrutia, M. (1996, enero) &quot;Primeros Efectos de las Reformas al Sector Financiero&quot; <i>Revista del Banco de la Rep&uacute;blica</i>, 819.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1657-6276200900010000300031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Urrutia, M. (2000, enero). &quot;Pol&iacute;ticas para Evitar Burbujas Especulativas en Finca Ra&iacute;z&quot; <i>Revista del Banco de la Rep&uacute;blica.</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S1657-6276200900010000300032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Urrutia, M. &amp; Caballero, C. (2005, mayo). &quot;El impacto del sector financiero en el crecimiento&quot;, Bogot&aacute;: Asobancaria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1657-6276200900010000300033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Varma, R. (1995). Restructuring Corporate R&amp;D: From an autonomus to a Linkage model, <i>Technology Analysis &amp; Strategic Manament</i>, 7 (2), p.231-247.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S1657-6276200900010000300034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Weber, M. (1995). &quot;Les ralations economiques des communautes&quot;, <i>Economie et societe</i>/2, Paris, plon, pp. 50-77.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1657-6276200900010000300035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Weiss, A. (ed.) (1997) Modernizaci&oacute;n industrial: empresa y trabajadores. Bogot&aacute;: Universidad Nacional de Colombia, Departamento de Sociolog&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S1657-6276200900010000300036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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