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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Elementos para la consultoría en empresas familiares]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article is placed in the family business Consulting field. The principal purpose is to expose a general working frame for the counselor that gets involved in the professional intervention with family businesses. To achieve it, the methodology has a review of concepts a valued on the literature, on which we support a practical and useful model that benefits the counselor&#39;s work and the family Business system.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Elementos para la consultor&iacute;a en empresas familiares</b></font></p>      <p><b>Melquicedec Lozano Posso</b><sup><a href="#aff1">1</a></sup></p>     <p><a name="aff1">1</a> <a href="mailto:melqui@icesi.edu.co">melqui@icesi.edu.co</a> Doctor en Creaci&oacute;n, Estrategia y Direcci&oacute;n de Empresas &copy;, Universidad Aut&oacute;noma Barcelona (Espa&ntilde;a). Master en Econom&iacute;a Aplicada e Ingeniero Industrial, Universidad del Valle, Cali (Colombia). Director de Investigaciones y Proyectos Especiales. Centro de Desarrollo del Esp&iacute;ritu Empresarial, Universidad Icesi. Cali (Colombia). <hr/>            <p><b>Resumen</b></p>     <p>Este art&iacute;culo se ubica en el campo de la consultor&iacute;a en empresas familiares. El prop&oacute;sito principal es exponer un marco general de actuaci&oacute;n para el consultor que incursiona en la intervenci&oacute;n profesional con este tipo de empresas. Para lograrlo, la metodolog&iacute;a contempla la revisi&oacute;n de conceptos valorados en la literatura, frente a los cuales se reflexiona para proponer un modelo pr&aacute;ctico y &uacute;til que beneficie al trabajo del consultor y la din&aacute;mica del sistema familia empresa. </p>     <p><b>Palabras clave</b>: Empresa familiar, consultor&iacute;a, consultor&iacute;a empresarial, elementos de consultor&iacute;a, familias propietarias, familias empresarias.</p>  <hr/>    </p>     <p><b>Abstract</b></p>     <p> This article is placed in the family business Consulting field. The principal purpose is to expose a general working frame for the counselor that gets involved in the professional intervention with family businesses. To achieve it, the methodology has a review of concepts a valued on the literature, on which we support a practical and useful model that benefits the counselor&#39;s work and the family Business system.</p>     <p><b>Keywords</b>: Family Business, management consulting consulting, family-owned business, family entrepreneurship.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Fecha de recepci&oacute;n</b>: Febrero de 2009 <br/><b>Fecha de aceptaci&oacute;n</b>: Abril de 2009                                        <hr/>       <p><font size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>La empresa familiar contin&uacute;a tomando alto vuelo entre los estudiosos te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos de las organizaciones. A pesar del vasto n&uacute;mero de tem&aacute;ticas que en este importante campo se han abordado (Sharma et al., 1997; Casillas &amp; Acedo, 2007), siguen apareciendo otras &aacute;reas de inter&eacute;s que complementan o consolidan los avances. Una de las &aacute;reas claves en la investigaci&oacute;n en los &uacute;ltimos a&ntilde;os es la consultor&iacute;a especializada en este tipo de empresas.</p>      <p>La consultor&iacute;a de empresas requiere de hecho una gran habilidad en el manejo de aspectos espec&iacute;ficos reconocidos por los expertos; m&aacute;s a&uacute;n la consultor&iacute;a en empresas familiares (Rodr&iacute;guez, 2001) que, adem&aacute;s de las variables organizacionales, tambi&eacute;n involucran las familiares, que provienen del grupo de personas propietarias o de sus descendientes, as&iacute; como, en ocasiones, de sus parientes.</p>      <p>El af&aacute;n de responder a las necesidades de orientaci&oacute;n que demandan las familias propietarias de empresas, ha llevado a los consultores corrientes a desempe&ntilde;arse en un rol de dif&iacute;cil actuaci&oacute;n para el que muchas veces no est&aacute;n preparados, incurriendo por ello en errores que afectan tanto su profesi&oacute;n como los prop&oacute;sitos de las empresas familiares que los contratan.</p>      <p>Este trabajo exploratorio, por consiguiente, se adentra en los pocos estudios que existen sobre la consultor&iacute;a en empresas familiares con el objetivo de exponer unos elementos de ayuda a los consultores que hace poco han ingresado al mundo de las empresas familiares o que tienen la intenci&oacute;n de hacerlo en un futuro cercano. El estudio resalta variables reconocidas en la literatura que luego permiten derivar en una propuesta general para el consultor. Finalmente, se exponen las conclusiones de la investigaci&oacute;n.</p>      <p>Este art&iacute;culo no intenta convertir a los expertos en consultores de proceso en empresas familiares. Su prop&oacute;sito es ofrecer algunas se&ntilde;ales relevantes de la consultor&iacute;a para ayudarlos en su trabajo con este tipo de organizaciones. Contribuye a entender porqu&eacute; y d&oacute;nde pueden emerger las dificultades y con qu&eacute; se puede contar para resolverlas. Desencadena, por lo tanto, en un modelo de intervenci&oacute;n que puede ser adaptado a los respectivos casos con los que se trabaje.</p>       <p><font size="3"><b>1. BASE CONCEPTUAL</b></font></p>      <p><font size="3"><b>1.1 El profesional en empresas familiares</b></font></p>      <p>En su percepci&oacute;n sobre el nuevo profesional que provee asesor&iacute;a a los miembros de los grupos familiares, Goodman (1998) describe algunas cualidades y caracter&iacute;sticas. Aspectos que antes era dif&iacute;cil distinguir. Pero el crecimiento paulatino de la demanda y oferta de los servicios de consultor&iacute;a para empresas familiares ha ido marcando una particularidades que otro tipo de consultor&iacute;a no exige o que, de hacerlo, lo exige a otro nivel. Esta evoluci&oacute;n gradual se ha conseguido en paralelo con la inserci&oacute;n de programas de empresas familiares en las universidades y el reconocimiento de que estas empresas tienen ciertas particularidades que son &uacute;nicas. Simult&aacute;neamente, como el papel del consultor de empresas familiares se ha desarrollado por su demanda de abogados, contadores, psic&oacute;logos, etc., ha sido dif&iacute;cil para estos profesionales prestar sus servicios m&aacute;s all&aacute; del conocimiento t&eacute;cnico que poseen, por ello ofrecen s&oacute;lo respuestas organizacionales, sin una visi&oacute;n del sistema familia-empresa. Ahora, como a menudo las empresas imponen est&aacute;ndares o h&aacute;bitos que hacen parte de su cotidianidad, y con ello vaticina resultados esperados, la mayor&iacute;a de profesionales y consultores de negocios se acomodan proveyendo soluciones espec&iacute;ficas que se ajustan a lo sugerido por el cliente. Con frecuencia el cliente (la empresa) ha dictado par&aacute;metros relativos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Goodman (1998) enfatiza que un consultor de empresas familiares debe entender que la relaci&oacute;n con el cliente no es de subordinaci&oacute;n. Consultor y cliente est&aacute;n al mismo nivel y, de lado y lado, deben discutir los hechos y temas dif&iacute;ciles antes de tomar decisiones. Esto requiere tranquilidad para abordar los temas y la capacidad de priorizar. Por tanto, la gu&iacute;a de reuniones debe ser algo extremadamente importante. El consultor tiene que exponer su capacidad de tratar informaci&oacute;n o asuntos confidenciales; por lo cual, la confianza y la confidencia deben ir de la mano. De esta manera, el consultor debe hacer ver su obligaci&oacute;n de evitar la imposici&oacute;n de asuntos personales o ideas favoritas. El prop&oacute;sito es satisfacer el sistema familia-empresa con excelencia y con un costo razonable. No debe haber lugar para la satisfacci&oacute;n de caprichos personales, excepto que estos se confirmen como soluciones importantes y favorezcan el sistema. En este   caso se debe hacer notar sutilmente que se acoge la alternativa porque es buena para el sistema y no para dar cumplimiento a mandatos individuales. En consecuencia, una buena interpretaci&oacute;n de qu&eacute; hace un consultor de empresas familiares la emite Nogales (2003), al expresar que su funci&oacute;n es <i>mediar</i> entre las distintas ramas familiares con el fin de que lleguen a <i>acuerdos</i> que les permitan una mejor profesionalizaci&oacute;n de sus <i>&oacute;rganos de gobierno</i> y mayores garant&iacute;as de <i>continuidad</i> de dicha empresa familiar en el futuro.</p>      <p><font size="3"><b>1.2 Competencias para el consultor de empresas familiares</b></font></p>      <p>Bork et al. (1997) y Gersick et al. (1997) distinguen tres tipos de Consultores:</p> <ul>     <li><i>Consultores expertos.</i> Practican su rol profesional como fue aprendido acad&eacute;micamente, ofrecen conocimiento a la familia y esta lo usa como crea conveniente. Este tipo de asesor act&uacute;a como especialista individual y da asesor&iacute;a centrada en un problema supuestamente bien definido.</li>     <li><i>Consultores expertos conocedores del sistema familiar</i>. Tienen lo anterior pero adem&aacute;s conocen de sistemas familiares y negocios, lo que les da una perspectiva m&aacute;s amplia. Se les paga para que tengan las respuestas. Transmiten respuestas pero no ense&ntilde;an a que los clientes las encuentren por ellos mismos.</li>     <li><i>Consultores de proceso</i>. Ayudan a la familia a tomar sus propias decisiones, a entender su propia voluntad y direcci&oacute;n, y organizar ellos mismos la manera de tratar sus propios temas. El consultor de procesos le ense&ntilde;a a la gente c&oacute;mo hacer las cosas por ellos mismos. Generalmente act&uacute;a en colaboraci&oacute;n con otros profesionales de distintas especialidades.</li>     </ul>     <p>El tipo de consultor m&aacute;s eficaz ha de guardar la relaci&oacute;n con la etapa de desarrollo en la cual se encuentra la empresa que est&aacute; apoyando. El consultor de empresas familiares debe distinguir el sistema de familia del sistema empresa (Flemons &amp; Cole, 1992). Bajo esta condici&oacute;n, y dado que con frecuencia las fallas de la empresa familiar resultan de la atenci&oacute;n al poder, al control del dinero, y a las relaciones personales entre familiares, Goodman (1998) expone algunas de las competencias del consultor de empresas familiares:</p> <ul>     <li>Apreciaci&oacute;n y entendimiento del sistema familiar y su relaci&oacute;n al sistema del negocio para asegurar el &eacute;xito como consultor en empresas familiares.</li>     <li>Entrenamiento previo para evaluar alternativas y hacer recomendaciones a problemas espec&iacute;ficos.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Capacidad de procesar di&aacute;logos extendidos para entrar en posibles soluciones.</li>     <li>Evaluar las alternativas en profundidad y exponer sus razonamientos al cliente para no imponer criterios.</li>     <li>Disponer empat&iacute;a por el cliente y sus problemas.</li>     </ul>      <p>Por su parte, Aronoff (1999) destaca las siguientes habilidades y conocimientos fundamentales del consultor en empresas familiares:</p> <ul>     <li>     <li>Posee la competencia t&eacute;cnica necesaria.</li>     <li>Se mantiene actualizado en los nuevos adelantos.</li>     <li>Es proactivo; recomienda soluciones.</li>     <li>Se pone en contacto con el cliente para actualizarse.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Pide convocar a reuniones exclusivamente con fines de actualizaci&oacute;n.</li>     <li>Favorece la colaboraci&oacute;n entre sus colegas.</li>     <li>Crea confianza cuando se discuten cuestiones muy delicadas de familia.</li>     <li>Muestra simpat&iacute;a hacia los propietarios y trabajadores de la compa&ntilde;&iacute;a.</li>     <li>Ayuda a encontrar soluciones apropiadas no t&eacute;cnicas.</li>     <li>Aporta en su trabajo habilidades m&aacute;s amplias de las que se esperan de &eacute;l o de las que se exigieron.</li>     <li>Posee alta especializaci&oacute;n y un apoyo afectuoso.</li>     </ul>      <p>Una buena gu&iacute;a del perfil del consultor, de acuerdo con Cohen (2003), lo expresa el c&oacute;digo de &eacute;tica del Instituto de Consultores Generales de USA, pues sus principales disposiciones exigen de los miembros consultores lo siguiente:</p> <ul>     <li>Confidencialidad de la informaci&oacute;n.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Aconsejar con imparcialidad.</li>     <li>Aceptar los proyectos que se puedan afrontar.</li>     <li>Definir anticipadamente los honorarios.</li>     <li>Desarrollar soluciones realistas y pr&aacute;cticas.</li>     <li>Atender al cliente con integridad, competencia y objetividad.</li>     <li>Trabajar con metodolog&iacute;a propia o de otros, con autorizaci&oacute;n.</li>     <li>Hacer publicidad clara, sin enga&ntilde;os.</li>     </ul>     <p>De otro lado, Cohen (2003) muestra un buen balance de todo lo anterior y menciona que dos grupos de habilidades se consideran esenciales para ser un buen consultor:</p> <ul>     <li>Las tres grandes: habilidades comunicativas, tanto escritas como verbales; dominio t&eacute;cnico de un tema; habilidades de llevarse bien con los dem&aacute;s.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Las cuatro grandes: Capacidad anal&iacute;tica; sensibilidad frente a los dem&aacute;s; laboriosidad; gran pasi&oacute;n por el oficio de consultor.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>1.3 Aspectos que afectan el liderazgo del consultor</b></font></p>      <p>El trabajo del consultor en empresas familiares lleva la responsabilidad de hacer que familia y empresa interrelacionen para crear beneficios para los propietarios y sus familiares. Este prop&oacute;sito convierte al consultor en un l&iacute;der que por su papel en el sistema se ve afectado en sus pretensiones. Al respecto Palmer, mencionado por Hubler (1998), reconoce cinco &aacute;reas que podr&iacute;an afectar negativamente y ser proyectadas en el trabajo de consultores con las empresas familiares. Estas se mencionan a continuaci&oacute;n:</p> <ul>     <li><b>La inseguridad acerca de nuestra propia identidad y autoestima.</b> Esto es debido a que los consultores frecuentemente temen retar a sus clientes en &aacute;reas inexploradas de su propia identidad. En lugar de eso los consultores toman el rol de expertos y con ello privan a sus clientes de la oportunidad de crecer y desarrollar su propio potencial. Para ello se aconseja ser consciente que &quot;quien yo soy&quot;, no depende de &quot;lo que yo hago&quot;.</li>     <li><b>Tomar la vida profesional como un campo de batalla.</b> Los consultores fallan en hacer equipo con otros colegas y en celebrar juntos. La colaboraci&oacute;n con otros colegas no disminuye la pr&aacute;ctica y, por el contrario, se puede perder la influencia con el cliente. Ser consultor implica la actitud de dar a otros, pero tambi&eacute;n de recibir. Los procesos de consultor&iacute;a llevan en su interior un aprendizaje para los actores en &eacute;l.</li>     <li><b>La creencia de que uno es el &uacute;nico responsable de las cosas.</b> Con este tipo de creencias desapoderan al cliente ya que se asume la expresi&oacute;n &quot;d&eacute;jeme hacer esto&quot;, con lo cual se quitan responsabilidades a quienes las tienen de hecho, bien por su conocimiento, por su posici&oacute;n en el sistema familia-empresa o por cualquier otra raz&oacute;n. Esta actitud lleva a cargarse de trabajo y dejar de recibir la ayuda necesaria para sacar adelante las metas. El consultor debe considerar que no es el &uacute;nico actor y que es un cocreador con su cliente y otros profesionales; el reto es crear confianza con ellos y lograr resultados que favorezcan a empresa y familia.</li>     <li><b>Temor alrededor de la naturaleza del caos de la vida.</b> La incertidumbre est&aacute; presente en todo escenario. Con frecuencia los consultores quieren ejecutar sus tareas fuera del caos; sin embargo, se debe adquirir la disciplina de aprender a estar en el momento y vivir en el momento, algo que es dif&iacute;cil para nuestros clientes y para nosotros. La realidad es que no todo es como uno quisiera encontrarlo ni todo sale como uno quisiera que le salga. No hay que dejarse llevar por la ansiedad, pues eso puede llevar a crear soluciones prematuras inapropiadas.</li>     <li><b>Negar el cambio.</b> Frecuentemente al consultor no le atraen las cosas negativas; evita tratar, por ejemplo, con los temas cr&iacute;ticos de transici&oacute;n en un proceso de planificaci&oacute;n de la sucesi&oacute;n. En realidad la muerte es algo natural, all&iacute; presente. Todo se crea en alg&uacute;n momento y en otro desaparece. Reconociendo esto es como uno puede vivir con los temas de cambio, y as&iacute; evitar proyectar lo contrario sobre los clientes.</li>     </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n Hubler (1998), las cinco &aacute;reas anteriores aparecen con frecuencia y pueden ensombrecer un proceso de consultor&iacute;a. Se requiere reconocerlas y tambi&eacute;n admitir las propias equivocaciones. Ello se convierte en un acicate para traer niveles de sofisticaci&oacute;n m&aacute;s altos con nuestros clientes de empresas familiares. En honor a ello Rosenblatt et al. (1994) hace menci&oacute;n a los desaf&iacute;os en la consultor&iacute;a:</p> <ul>     <li>La familia suele estar enredada con el negocio.</li>     <li>El consultor puede quedar atrapado por las hostilidades y alianzas de la familia</li>     <li>El consultor se topa con personas que no tienen compromisos directos con la empresa, pero est&aacute;n en el centro de los problemas.</li>     <li>Hay resistencia al cambio en el sistema empresa-familia.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>1.4 Entender al cliente</b></font></p>      <p>El marco en el cual se desempe&ntilde;a el consultor de empresas familiares exige de &eacute;ste girar en torno de la empresa que tiene como cliente. Ese marco, delimitado por el sistema familia-empresa, plantea muchos retos y esfuerzos para el consultor.</p>      <p>Las exigencias especiales de la consultor&iacute;a en el caso de la empresa familiar nacen de dos de sus caracter&iacute;sticas (Gersick et al., 1997). La primera es su complejidad, la cual tambi&eacute;n es destacada por Rodr&iacute;guez y Rodr&iacute;guez (2004). La segunda consiste en que la consultor&iacute;a con frecuencia se lleva a cabo en un ambiente emocional de crisis. De ah&iacute; que una gran responsabilidad de los consultores de empresas familiares es tener m&aacute;s conocimiento de s&iacute; mismos y de sus clientes. El conocimiento de s&iacute; mismo es necesario para el autodesarrollo como personas, como consultores (Sherman, 1999). En tanto que el conocimiento del cliente se requiere para saber en qu&eacute; y c&oacute;mo apoyarlo. Herz (1998) deriva algunas ideas b&aacute;sicas que definen un modo de pr&aacute;ctica con los clientes.</p> <ul>     <li><b>La complejidad de la consultor&iacute;a.</b> La consultor&iacute;a es un proceso muy complejo. El consultor debe mantener la objetividad en el sistema, lo que significa tener habilidad para mantener la calma y no dejarse llevar por la ansiedad en el sistema. As&iacute; lo puede exigir tambi&eacute;n a la familia en consultor&iacute;a. Es necesario mantener una perspectiva suficientemente amplia que permita ver todas las partes al mismo tiempo y con neutralidad. Para ello, puede ayudarse con la colaboraci&oacute;n de un colega m&aacute;s experimentado, lo cual ser&aacute; de gran ayuda para la familia y el consultor.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Trabajar sobre el proceso y la estructura</b>. Se debe trabajar al mismo tiempo sobre el proceso y la estructura. Los esfuerzos tienden a centrarse en el proceso, pero trabajar sobre la estructura ayuda a las familias a desarrollar lugares apropiados y mecanismos para tener discusiones.</li>     <li><b>Dar estrategia al trabajo.</b> Las familias propietarias con frecuencia repiten patrones y esto hace que los consultores tengan que utilizar estrategias para tratarlos. Sin planeaci&oacute;n para el impacto del conocimiento del consultor sobre las alianzas y distanciamientos en la familia frecuentemente es dif&iacute;cil transmitir un mensaje de la manera en que se pretende.</li>     <li><b>La definici&oacute;n de la agenda personal del consultor</b>. La agenda debe ser manejada de tal manera que el cliente sienta una situaci&oacute;n amena y a la vez matizada de laboriosidad. Un consultor necesita ser consciente de por qu&eacute; la familia se interes&oacute; por una particular consulta y cu&aacute;les son sus necesidades en relaci&oacute;n a ello. Los puntos que el consultor defina en su consultor&iacute;a de proceso no pueden dejar de lado los intereses que han surgido de los integrantes de la familia propietaria. Aunque sea para indicar que no ser&aacute; atendido debido a las limitaciones de la propuesta aprobada.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>1.5 Calma y orientaci&oacute;n del trabajo del consultor</b></font></p>      <p>Baker y Wiseman (1998) resaltan la administraci&oacute;n de la calma del consultor en presencia de clientes ansiosos que tratan con dificultad los dilemas de la empresa familiar. Expresan que el &quot;proceso emocional&quot; es el flujo autom&aacute;tico de individualidad e integraci&oacute;n. Liderazgo y legado son manifestaciones de este proceso emocional en una empresa familiar. La eficacia del liderazgo y la calidad del legado que un l&iacute;der familiar deja detr&aacute;s, dependen del flujo de relaciones entre miembros familiares claves que trabajan en la empresa.</p>      <p>El camino que el consultor piensa acerca de los problemas presentados por el cliente, inevitablemente afectan los resultados de la consulta. Una consulta orientada debe poner un mayor &eacute;nfasis en:</p> <ul>     <li>Desarrollar una amplia perspectiva de la situaci&oacute;n del cliente.</li>     <li>Manejar su ansiedad y focalizarse en el funcionamiento personal, viendo los problemas de la empresa familiar como retos m&aacute;s que como calamidades.</li>     <li>Identificar al menos un miembro familiar activo e interesado en trabajar en su funcionamiento.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Por su lado, Bork et al. (1997) hacen notar que los asesores profesionales que trabajan en empresas familiares se enfrentan con un dilema: Los actos de la familia plantean problemas y generan conflictos que afectan profundamente su accionar. Los consultores que no han estudiado el sistema familia-empresa, sin embargo, a menudo no est&aacute;n preparados para manejar estos conflictos. Prescindir de ellos puede ser desastroso. Bork et al. (1997) encontraron en sus investigaciones que la mitad de los casos de consultor&iacute;a se ven afectados adversamente por los conflictos familiares. Trabajar con empresas familiares es un arte, nunca existe una soluci&oacute;n perfecta ni un solo camino hacia las soluciones; existen orientaciones que conllevan a incrementar las posibilidades de que la consultor&iacute;a salga bien, si se hacen las adecuaciones pertinentes al caso.</p>      <p>Las metas importantes de toda consultor&iacute;a consisten en hacer posible que los clientes tengan modos de abordar y trabajar en los problemas actuales y los que surgir&aacute;n en el futuro (Rosenblatt et al., 1994). En el camino hacia ello el consultor se apoya en algunas herramientas:</p> <ul>     <li>Conocer una estructura conceptual, una teor&iacute;a, un marco o conjuntos de supuestos.</li>     <li>Definir una relaci&oacute;n con los clientes y examinar las tareas por realizar.</li>     <li>Producir informes sobre la situaci&oacute;n empresarial.</li>     <li>Eligir legitimar o ser usado para legitimar, o una combinaci&oacute;n de estas, de acuerdo con los temas y circunstancias en el proceso.</li>     </ul>     <p> Es importante que los consultores de una empresa familiar y los miembros propietarios de ella se den cuenta de los posibles conflictos de inter&eacute;s. Desde el principio debe acordarse una cuidadosa definici&oacute;n (Leach &amp; Bogod, 2006) que establezca:</p> <ul>     <li>Para qui&eacute;n o quienes act&uacute;a el asesor.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Sobre qu&eacute; materias act&uacute;a.</li>     <li>La naturaleza y el alcance de las responsabilidades del asesor.</li>     <li>Con qui&eacute;n o qui&eacute;nes tiene el asesor una obligaci&oacute;n, una responsabilidad.</li>     </ul>     <p><font size="3"><b>1.6 Identificaci&oacute;n de metas</b></font></p>      <p>Lo anterior implica identificar hacia d&oacute;nde se debe ir. Al respecto Tagiuri y Davis (1992) identificaron seis grupos de objetivos independientes en una empresa familiar:</p> <ul>     <li>Tener una empresa donde los empleados puedan ser f&aacute;ciles y productivos; una compa&ntilde;&iacute;a donde la imagen y el compromiso a la excelencia haga a sus empleados orgullosos.</li>     <li>Proveer al empresario con seguridad financiera y beneficios.</li>     <li>Desarrollar productos nuevos y de calidad.</li>     <li>Tener la compa&ntilde;&iacute;a como un medio de crecimiento personal, avance social y autonom&iacute;a.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Hacer de la compa&ntilde;&iacute;a una buena corporaci&oacute;n ciudadana.</li>     <li>Tener una compa&ntilde;&iacute;a que ofrece trabajo seguro.</li>     </ul>     <p>Tagiuri y Davis (1992) proponen que el consultor pueda utilizar estos grupos para identificar los objetivos de una empresa familiar. Los resultados obtenidos ayudar&aacute;n a identificar &aacute;reas de acuerdo y desacuerdo en las metas, con lo cual se puedan hacer discusiones para identificar las convergencias de los objetivos. Esto permite, adem&aacute;s, identificar los mejores caminos de comunicaci&oacute;n de los objetivos y otros aspectos de relevancia. La agrupaci&oacute;n de los objetivos podr&iacute;a ser &uacute;til en la determinaci&oacute;n de qu&eacute; tipos de prop&oacute;sitos un directivo, sea familiar o no, desea enfatizar m&aacute;s para la empresa, y considerar las implicaciones de esa estrategia.</p>      <p><font size="3"><b>1.7 El proceso de consultor&iacute;a</b></font></p>      <p>De acuerdo con Cohen (2003), la consultor&iacute;a es el proceso de analizar comportamientos e informaci&oacute;n para dar consejos o prestar otros servicios de naturaleza profesional a cambio de una retribuci&oacute;n. Bajo este concepto   algunos expertos (Gersick et al., 1997; Rodr&iacute;guez &amp; Rodr&iacute;guez, 2008) expresan que, antes de cualquier acci&oacute;n, los consultores deben ayudar a corregir relaciones deterioradas y apoyar el aprendizaje de otras formas de comunicaci&oacute;n, adem&aacute;s del establecimiento de confianza en el sistema familia-empresa. Por ello, hacen notar las siguientes fases de la consultor&iacute;a:</p> <ul>     <li><b>Contrataci&oacute;n.</b> Cliente y consultor examinan el establecimiento de una relaci&oacute;n laboral que, de darse, genera un acuerdo en las condiciones.</li>     <li><b>Evaluaci&oacute;n.</b> El consultor examina ampliamente el sistema para obtener un conocimiento preliminar de las situaciones.</li>     <li><b>Cambio planeado.</b> El cliente y el consultor trabajan juntos para alcanzar las metas de cambio.</li>     <li><b>Evaluaci&oacute;n y mantenimiento.</b> El cliente y el consultor juzgan la eficacia del proyecto y se proponen encontrar maneras de institucionalizar lo que es &uacute;til y conveniente.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Los l&iacute;mites entre las fases usualmente no est&aacute;n bien definidos o ni siquiera existen. Cuando se trabaja con empresas familiares con estas fases, inciden en ellas la ubicaci&oacute;n en el modelo de los tres c&iacute;rculos (Gersick et al., 1997) y la etapa de desarrollo en que se encuentren.</p>      <p><b>El contrato.</b> Un buen consultor expondr&aacute; en el contrato lo que espera conseguir y, junto con el cliente, establecer&aacute; metas conjuntas, pero ning&uacute;n consultor competente se atrever&aacute; a mencionar de antemano los cambios que cada miembro familiar experimentar&aacute; a ra&iacute;z de su trabajo (Gersick, et al., 1997). Sin embargo, el cliente inquietar&aacute; sobre algunas cosas, de ah&iacute; Cohen (2003) manifiesta que, al contratar, surge una pregunta por parte del cliente: &iquest;Cu&aacute;ndo debemos cambiar y cu&aacute;nto costar&aacute;? Vistos estos dos aspectos desde lo emocional y econ&oacute;mico Cohen (2003) recomienda un conjunto de preguntas cuyas respuestas son claves en esta instancia del proceso.</p> <ul>     <li><i>&iquest;Qui&eacute;n</i> es el consultor, el cliente y las otras partes que participan en el proyecto?</li>     <li><i>&iquest;Qu&eacute</i>; servicios se va a proveer?</li>     <li><i>&iquest;D&oacute;nde</i> se van a proveer lo servicios?</li>     <li><i>&iquest;Cu&aacute;ndo</i> e van a prestar los servicios y se revisar&aacute; la remuneraci&oacute;n?</li>     <li><i>&iquest;Cu&aacute;nto</i> recibir&aacute; el consultor por su trabajo?</li>     <li><i>&iquest;Cu&aacute;les</i> son las restricciones de la competencia?</li>     <li><i>&iquest;Cu&aacute;les</i> son las coberturas de seguros, si se requieren?</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>&iquest;Cu&aacute;les</i> son los t&eacute;rminos de Confidencialidad?</li>     </ul>     <p><b>Fijaci&oacute;n del precio</b>. Tres principios estrat&eacute;gicos de fijaci&oacute;n del precio son usuales: Precio bajo, precio alto, ajuste a la competencia. El precio bajo es una estrategia de penetraci&oacute;n y funciona para consultores nuevos; el inconveniente es la imagen que de ello se puede desprender, pues &quot;barato&quot; puede significar deficiente. El precio alto es una estrategia m&aacute;s arriesgada, auque puede dar la sensaci&oacute;n de excelencia. La estrategia de precio ajustado a la competencia implica que se deba ofrecer algo adicional en los servicios si se desea abarcar un buen mercado. No hay que olvidar los precios de la industria y los ajustes de precios seg&uacute;n el cliente, adem&aacute;s de investigar el mercado.</p>      <p>Al presentar los honorarios se debe tener en cuenta que algunos clientes generalmente no aceptan tarifas por d&iacute;as o por horas; prefieren un contrato de precio fijo. Es recomendable proveer el m&iacute;nimo posible de datos financieros; la tendencia es a mencionar el precio total, excepto que haya exigencias distintas por parte del cliente.</p>      <p>En cuanto a la estructura de la propuesta, de acuerdo con Gersick et al. (1997), esta podr&iacute;a ser:</p> <ul>     <li>Descripci&oacute;n</li>     <li>Contenido</li>     <li>Resumen ejecutivo</li> <ul/>     <li>Antecedentes del programa</li>     <li>Servicios propuestos</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>M&eacute;ritos de la empresa consultora</li>     </ul>     </ul> <ul>     <li>Propuesta t&eacute;cnica</li>     <li>Propuesta de costos</li>     <li>Propuesta de gesti&oacute;n</li>     </ul>     </ul>     <p><b>Evaluaci&oacute;n.</b> Una vez aprobada la propuesta viene la fase de evaluaci&oacute;n, en la que Nogales (2003) menciona dos etapas que regularmente est&aacute;n presentes:</p> <ul>     <li><b>Etapa de di&aacute;logo.</b> En esta etapa, es imprescindibles que el asesor familiar use dos m&eacute;todos: las entrevistas individuales y las colectivas en profundidad, y tambi&eacute;n alg&uacute;n test psicol&oacute;gico que permita contrastar y objetivar los resultados de las entrevistas.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Etapa did&aacute;ctica.</b> Todo asesor educa y, por lo tanto, debe desarrollar habilidades did&aacute;cticas (saber transmitir) y altas habilidades pedag&oacute;gicas (saber motivar). En esta fase es necesario realizar un programa de formaci&oacute;n en el que se profundice en conceptos fundamentales para la profesionalizaci&oacute;n de la empresa familiar: direcci&oacute;n y gobierno, estructuras organizativas, &aacute;mbitos de gesti&oacute;n (empresa, propiedad, negocio, familia).</li>     </ul>     <p>En la fase de evaluaci&oacute;n nada debe darse por sentado. El consultor debe desempe&ntilde;ar un rol docente y de investigaci&oacute;n. Muchas veces el problema que los clientes presentan es apenas la punta del iceberg y es menester indagar con profundidad para que el trabajo orientador sea efectivo.</p>      <p>Bork et al. (1997) manifiesta que realizar entrevistas individuales permite diferenciar los hechos de la ficci&oacute;n y la percepci&oacute;n. Con frecuencia no son los hechos ni la realidad lo que cuenta, sino lo que la gente cree que son la realidad y los hechos. Solo intercambiando informaci&oacute;n es posible modificar los puntos de vista. Las entrevistas han de complementarse con la toma de notas y la revisi&oacute;n de documentos importantes. La evaluaci&oacute;n debe tener tres objetivos principales:</p> <ul>     <li>Crear un foro con la familia para indagar todas las cuestiones relativas a su situaci&oacute;n y para ampliar el enfoque con el que la familia est&aacute; dispuesta a explorar un problema.</li>     <li>Determinar lo que es importante para resolver las dificultades, incluso acogiendo temas que pueden parecer muy alejados del problema en cuesti&oacute;n.</li>     <li>Aportar con retroalimentaci&oacute;n acerca de la manera de resolver los problemas.</li>     </ul> <ul>     <p>&iquest;Qu&eacute; se eval&uacute;a?</p>     <li>Relaci&oacute;n de la familia con la empresa: El uso que hace la familia de la empresa, motivaci&oacute;n y competencia, remuneraci&oacute;n y pol&iacute;ticas de empleo, los documentos legales.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Fuerzas y debilidades financieras de la empresa: Actitud hacia las deudas, destino de los beneficios y ganancias, c&oacute;mo mide la familia el buen desempe&ntilde;o de su empresa.</li>     <li>Estrategia, estructura y administraci&oacute;n de la empresa: El equipo directivo del <i>management</i>, orientaci&oacute;n hacia las ganancias, qu&eacute; hace la familia con su dinero.</li>     </ul>     <p>Una vez reunidos todos los datos se analizan los diversos aspectos de la familia, los individuos y la firma. Fruto del an&aacute;lisis se prepara un informe escrito que se presentar&aacute; luego a la familia reunida. Este informe puede tener tres grandes cuerpos:</p> <ul>     <li>Una evaluaci&oacute;n general de la situaci&oacute;n del momento, detallando los factores que auguran &eacute;xito en el futuro y tambi&eacute;n los que sean preocupantes.</li>     <li>Los aspectos generales que la familia deber&iacute;a seguir.</li>     <li>Los pasos a dar y las recomendaciones, as&iacute; como la manera de implementarlas.</li>     </ul>     <p><b>Proceso</b>. Siguiendo las recomendaciones de Bork et al. (1997), al iniciar el proceso es importante atender lo siguiente:</p> <ul>     <li>Ser consciente que se est&aacute; en el sistema como una parte neutral.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Definir el rol profesional para la intervenci&oacute;n.</li>     <li>Adoptar una postura proactiva. Establecer el marco de referencia y definir tareas, en lugar de responder a las demandas iniciadas por el cliente.</li>     </ul>     <p>El proceso es el centro de la consultor&iacute;a y abarca todas las sesiones de implementaci&oacute;n de pasos y contenidos que se hayan acordado. El consultor debe establecer unas reglas de juego que los participantes se comprometen a atender. Las diferentes reuniones se deben desarrollar de acuerdo con un plan que inicialmente el consultor haya propuesto y al cual quiz&aacute; se le     hayan hecho ajustes. Un punto importante de la ejecuci&oacute;n de las reuniones para alcanzar las metas establecidas en la propuesta es la asunci&oacute;n de compromisos por parte de todos los miembros activos en el proceso, desde el consultor hasta los j&oacute;venes inmiscuidos. Esto les crear&aacute; un sentimiento de responsabilidad, pertenencia y gusto con las vivencias durante todas las etapas.</p>      <p><font size="3"><b>2. MODELO DE CONSULTOR&Iacute;A</b></font></p>      <p>Como consecuencia de su recorrido profesional los consultores determinan una manera de trabajar con las empresas, lo que indicar&iacute;a que existen muchas formas de abordar los casos. Sin embargo, atender los avances que se dan en materia conceptual de consultor&iacute;a, que provienen de los investigadores y tambi&eacute;n de las experiencias personales, ayuda a fundamentar el trabajo con las empresas y a incrementar la probabilidad de que las cosas salgan bien.</p>      <p>Bork et al. (1997) indica que la preparaci&oacute;n del consultor es un tema de gran relevancia y que un consultor no debe aprender todas las cosas solamente sobre el terreno; eso puede ser muy costoso para s&iacute; y para las empresas que lo admitan. Debe prepararse tambi&eacute;n aliment&aacute;ndose de lo que otros han probado ya, y que han documentado en muchas ocasiones. En atenci&oacute;n a ello, acogiendo buena parte de los conceptos emitidos en los puntos de este art&iacute;culo, y la propia trayectoria del autor, se expone un modelo (<a href="#f1">anexo 1</a>) que puede ser seguido por el consultor que incursiona en empresas familiares, como ruta de trabajo para hacer las intervenciones m&aacute;s claras y organizadas, tal como se comenta a continuaci&oacute;n.</p> <ul>     <li><i>Contactos iniciales.</i> La aplicaci&oacute;n del modelo supone que el profesional ha pasado por la experiencia de haber hecho consultor&iacute;a t&eacute;cnica en algunas empresas, al menos; y que se ha informado de los fundamentos que soportan el campo de las empresas familiares. Luego, todo comienza con la implementaci&oacute;n de estrategias para darse a conocer. Estas se soportan en los medios a trav&eacute;s de los cuales se puede promover el consultor: Reputaci&oacute;n profesional y personal, p&aacute;gina Web, art&iacute;culos &quot;colgados&quot; en Internet, conferencias ejecutadas, libros y art&iacute;culos de su autor&iacute;a, avisos en diarios o revistas especializadas, redacci&oacute;n de columna en un diario, protagonista en programa radial o televisivo, asistencia a congresos. El input generado por estos medios es lo que propicia los contactos con los clientes potenciales.</li>      <li><i>El di&aacute;logo</i>. Generalmente el primer contacto se hace con una persona que pertenece a la familia propietaria o de su entorno, interesada en temas de familia-empresa. Una vez concertada la cita inicial, el input que debe estar presente en ese primer di&aacute;logo es la sensaci&oacute;n para el cliente de un consultor interesante y un clima agradable para la conversaci&oacute;n. Es importante que el consultor escuche con atenci&oacute;n lo que el cliente desea expresar. En el transcurso del di&aacute;logo el consultor deber&aacute; irradiar gusto por el proyecto, disponibilidad y confianza, adem&aacute;s de manifestar su compromiso de confidencialidad de los temas tratados o la informaci&oacute;n suministrada. En esa primera conversaci&oacute;n el consultor comentar&aacute; brevemente sobre su forma de trabajar. Procurar&aacute; adem&aacute;s definir fechas para entrevistas individuales con personas claves mencionadas por su interlocutor en el caso en cuesti&oacute;n. Estas entrevistas complementar&aacute;n la versi&oacute;n de la primera persona contactada y servir&aacute;n para elaborar la propuesta por parte del consultor.</li>      <li><i>Propuesta.</i> La propuesta no debe tardar mucho contando a partir del d&iacute;a del primer contacto. Su presentaci&oacute;n escrita debe ser agradable, la extensi&oacute;n tendr&aacute; un t&eacute;rmino medio, ni muy corta ni muy larga. La propuesta debe dar importancia a las empresas familiares y al trabajo de consultor&iacute;a con ellas. Causa un gran efecto que la estructura y su contenido sean claros, se mencionen los perfiles del equipo consultor, y se exprese el valor total de la propuesta indicando el n&uacute;mero de reuniones que ser&aacute;n necesarias. Un cronograma de actividades ser&aacute; indispensable para situar al cliente en relaci&oacute;n al trabajo, las fechas y los logros. Los puntos generales de la propuesta ser&aacute;n: introducci&oacute;n, objetivos, aspectos a trabajar en el caso, metodolog&iacute;a, resultados esperados, log&iacute;stica, valor, perfil del equipo consultor, datos para contactos.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Preparaci&oacute;n del consultor.</i> Durante la elaboraci&oacute;n de la propuesta, la espera de la respuesta por parte del cliente, y los d&iacute;as posteriores a la aprobaci&oacute;n, el consultor dedicar&aacute; un tiempo importante a los preparativos. Esto incluye seguir estudiando sobre empresas familiares, revisar de nuevo los resultados de las entrevistas realizadas, alistar los cuestionarios, las gu&iacute;as, y los art&iacute;culos de apoyo. Adem&aacute;s realizar&aacute; un borrador detallado de plan de acciones a ejecutar.</li>     </ul>     <p><i>Aprobaci&oacute;n de log&iacute;stica de la consultor&iacute;a</i>. Una vez aprobada la propuesta el consultor conversar&aacute; con el cliente para precisar fechas de realizaci&oacute;n de las reuniones y los dem&aacute;s aspectos log&iacute;sticos requeridos: horarios, lugar, asistentes, equipos necesarios, etc. As&iacute; mismo, ser&aacute; necesario examinar en conjunto el detalle del plan de acciones.</p>      <p><i>Primera sesi&oacute;n.</i> En este primer encuentro con la familia propietaria hay que &quot;ganarse&quot; su confianza y simpat&iacute;a. Un saludo corto y placentero ser&aacute; un buen abrebocas para luego resaltar la presencia de los asistentes y su inter&eacute;s en los temas de familia-empresa, lo que da lugar de manera inmediata a la presentaci&oacute;n individual de cada participante. El consultor se presentar&aacute; de &uacute;ltimo, destacando aspectos claves, sin caer en la arrogancia, siempre mostrando sencillez, y a la vez seguridad. Posteriormente el consultor har&aacute; una socializaci&oacute;n del proceso a realizar, destacando los objetivos que se buscan y esgrimiendo las reglas de juego que todos deber&aacute;n cumplir. Finalmente se dar&aacute; lugar a comentarios abiertos para que los asistentes manifiesten sus apreciaciones y se perciban posibles ajustes a tener en cuenta.</p>      <p><i>Sesiones de ejecuci&oacute;n.</i> El cumplimiento de los objetivos se logra ejecutando las acciones que se han planeado. Para ello se requiere de varias reuniones de trabajo con la familia. En las primeras el consultor y el grupo deben trabajar sobre la armon&iacute;a familiar, buscando poner a un nivel de di&aacute;logo las relaciones entre todos los integrantes. Esto incluso le ayudar&aacute; al consultor a complementar su percepci&oacute;n del sistema familia-empresa y hacer ajustes a las tareas que siguen. Las siguientes sesiones ser&aacute;n para la ejecuci&oacute;n de estas tareas que pueden estar girando en torno al plan familiar, la sucesi&oacute;n, los &oacute;rganos de gobierno, el protocolo familiar y el fortalecimiento de la relaci&oacute;n empresa-familia. Un factor que compone el dilema de la investigaci&oacute;n organizacional es el vac&iacute;o de las empresas familiares en educaci&oacute;n administrativa. Dentro de ella hay un tema en el bastante a la empresa familiar, es la capacidad de trabajar en equipo (Hoy, 2003). La colaboraci&oacute;n del consultor se debe centrar en la formaci&oacute;n del equipo y en su funcionamiento. Ahora, entre una y otra sesi&oacute;n se ha de observar un tiempo suficiente para avanzar en los puntos cr&iacute;ticos de los anteriores temas y otros requeridos. La &uacute;ltima sesi&oacute;n estar&aacute; destinada a plantear unas recomendaciones finales y a disfrutar de una integraci&oacute;n de familia.</p>      <p><i>Sesiones de seguimiento</i>. Una vez terminado el proceso de sesiones continuas es prudente dejar que la familia act&uacute;e durante algunos meses antes de hacer algunas sesiones de seguimiento. Estas tienen el objetivo de evaluar entre familia y consultor los avances del sistema familia-empresa conforme al proceso realizado. La informaci&oacute;n generada servir&aacute; para hacer los ajustes pertinentes. En estas sesiones de seguimiento se recomienda que est&eacute; presente todo el grupo familiar; aunque, dependiendo del caso, pueden desarrollarse con aquellos que conforman el consejo familiar.</p>      <p><i>Extensi&oacute;n de v&iacute;nculos.</i> El consultor no debe dar por terminado su v&iacute;nculo con el cliente una vez se realice la &uacute;ltima sesi&oacute;n de seguimiento. Es menester eventualmente enviarle un saludo, o un art&iacute;culo sobre temas administrativos, o la invitaci&oacute;n a una charla de su inter&eacute;s general. Los clientes tratados as&iacute; son un gran puente para el contacto con otros clientes con los cuales tambi&eacute;n se trabajar&aacute; y se obtendr&aacute;n, a su vez, otros adicionales. &quot;mimar&quot; al cliente en la fase post consultor&iacute;a es una excelente estrategia para siempre tener clientes. Es un proceso de &quot;dar&quot; por parte del consultor, para despu&eacute;s &quot;recibir&quot;.</p>      <p><i>Nota final.</i> Por &uacute;ltimo, hay cabida para hacer una corta reflexi&oacute;n en cuanto al valor de la consultor&iacute;a, pues se ha podido notar que hay innumerables diferencias en los precios de las propuestas que llegan a un mismo cliente. Las diferencias no son del todo explicables, luego esto lleva impl&iacute;cito un fuerte matiz de subjetividad. Si atendemos la siguiente reflexi&oacute;n, quiz&aacute; esta subjetividad pueda reducirse y acerque al consultor a cifras m&aacute;s ajustadas a cada caso y circunstancia.</p>      <p>Es claro que el consultor cobra un valor de consulta que llamaremos Ingreso monetario (Im), para obtener una utilidad (U) luego de sacar los costos.</p>       <p>As&iacute;, Ingreso monetario (Im) = costos (C) + utilidad (U). Pero al definir el valor de consulta se deber&iacute;an tener en cuenta otros Ingresos no monetarios (Inm) que se obtienen: Cf: Conocimiento focalizado. Ee : Experiencia adquirida. Ep: Entrenamiento en manejo de emociones propias. Ea: Entrenamiento en manejo de emociones agenas.</p>  Por lo cual el Ingreso total recibido (It) se expresar&iacute;a como:     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>It=Cf+Ee+Ep+Ea+Im, donde el criterio del valor a cobrar (Im) sigue siendo Im=C+U. S&oacute;lo que vistos los conceptos de esta manera, al definir la utilidad meta (U) que se establezca, no se desconoce la existencia de ingresos no monetarios. Tenemos por lo tanto que el Ingreso total (It) es igual a los ingresos no monetarios (Inm) m&aacute;s los ingresos monetarios (Im). De esta manera:</p>      <p align="center">It = Inm + Im</p>      <p> Ahora, Cf, Ee, Ep, Ea, Im, podr&iacute;an ser cero, mas no todas podr&iacute;an ser cero simult&aacute;neamente; es decir, no se tiene que It sea menor o igual a cero. Se tendr&aacute; que siempre It es mayor que cero. Es decir, en una consultor&iacute;a, aunque se realice gratuitamente, siempre se obtendr&aacute; alg&uacute;n nivel de ingresos no monetarios al realizarla.</p>      <p><font size="3"><b>3. CONCLUSIONES</b></font></p>      <p>El presente trabajo arroja dos grandes conclusiones. La primera conclusi&oacute;n es que hay tres razones que hacen compleja la consultor&iacute;a con empresas familiares. Una es la combinaci&oacute;n familia-empresa que contiene muchas variables; otra es la alta presencia de aspectos emocionales durante el proceso de consultor&iacute;a, y una &uacute;ltima es el nivel de control del consultor frente a la sensibilidad que pueda experimentar durante la prestaci&oacute;n de sus servicios. La otra gran conclusi&oacute;n consiste en que la identidad metodol&oacute;gica del consultor de empresas familiares s&oacute;lo se logra bajo tres consideraciones: la experiencia que se va adquiriendo, la observaci&oacute;n y estudio de modelos probados por otros, la preparaci&oacute;n permanente en temas de gesti&oacute;n y de teor&iacute;as sobre empresas familiares o aquellas que las complementen.</p>      <p>El modelo de intervenci&oacute;n propuesto proporciona elementos de reflexi&oacute;n que contribuyen tanto a los consultores en sus intervenciones profesionales, as&iacute; como a las empresas familiares para que tengan orientaciones m&aacute;s acertadas de acuerdo a sus necesidades e intereses. Cualquiera que sea la especialidad profesional de una persona, podr&aacute; lograr un mayor beneficio para la familia propietaria si asesora no s&oacute;lo a sus miembros si no que adem&aacute;s trabaja junto con ellos para evaluar y resolver las cuestiones m&aacute;s arduas. As&iacute; pueden trabajar con una mayor sensibilidad y tener m&aacute;s claridad en la elecci&oacute;n del camino que se debe seguir.</p>  <hr/>     <p><font size="3"><b>Anexo 1. Modelo de consultor&iacute;a para empresas familiares.</b></font></p>     <p align="center"><a name="f1"><img src="img/revistas/pege/n26/26a10f1.jpg"></a></p>  <hr/>      <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <!-- ref --><p>Sharma, P., Chrisman, J. J. y Chua, J. H. (1997). Strategic Management of the Family Business: Past Research and Future Challenges. <i>Family Business Review</i>, 10 (1), 1-35.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S1657-6276200900010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Casillas, J.; Acedo, F. Evolution of the Intellectual Structure of Family Business Literature: A Bibliometric Study of FBR. Family Business Review (2007). 20(2), 141-162.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000203&pid=S1657-6276200900010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rodr&iacute;guez , Jos&eacute; Javier &quot;La Familia Empresarial&quot;. (2001). C&aacute;tedra PRASA de la Empresa Familiar, Universidad de C&oacute;rdoba, Espa&ntilde;a. p. 203.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S1657-6276200900010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Goodman, Joe M. &quot;Defining the New Professional: The Family Business Counselor&quot;. 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Generaci&oacute;n a generaci&oacute;n. (1997). Mc Graw Hill Interamericana de editores, S.A. Primera edici&oacute;n en espa&ntilde;ol. M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S1657-6276200900010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Flemons, Douglas G.; Cole, Patricia M. &quot;Connecting and Separating Family and Business: A Relational Approach to Consultation&quot;. Family Business Review. 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