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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El concepto de estrategia como fundamento de la planeación estratégica]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract The concept of strategy has had over time, many uses and diverse applications from the military field, where it says have originated, passing through the political, administrative, economic, religious, cultural and social fields, in each of them has located in such a way, that constitutes a referent by the way that has been used. It is a very important aspect for the decisions to be taken by those who are responsible for the management of an organization, where there are all kinds of resources, that should be used optimally in order to comply with the policies and goals drawn. The strategy is a bet in a globalized world, where companies are fighting to stay in the market using all the tools they possess, establishing flexible and aggressive policies management that allow positioning and have continuity in the future.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><B>El concepto de estrategia como fundamento de la planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>The concept of strategy as a basis for strategic planning</b></font></p>     <p><b>Emigdio Rafael Contreras Sierra</b>    <br> <I><a href="mailto:emigdio.contreras@cecar.edu.co">emigdio.contreras@cecar.edu.co</a></I></p>     <p>Estudiante de Maestr&iacute;a en Administraci&oacute;n, Universidad Nacional de Colombia.    <br> <B>Correspondencia</B>: Calle 30 No. 8&ordf; &ndash; 25, Barrio Gait&aacute;n, Sincelejo &ndash; Sucre (Colombia). </p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n</b>: Diciembre de 2012    <br> <b>Fecha de aceptaci&oacute;n:</b> Julio de 2013 </p> <hr>     <p><b><font size="3">Resumen</font></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El concepto de estrategia ha tenido a trav&eacute;s del tiempo muchos usos y aplicaciones diversas, desde el campo militar &ndash;en el cual se dice que tuvo su origen&ndash;, pasando por el pol&iacute;tico, administrativo, econ&oacute;mico, religioso, cultural y social; en cada uno de ellos se ubica como un referente por la forma en que ha sido utilizado. La estrategia se constituye en un aspecto muy importante en las decisiones que deben tomar las personas que tienen a cargo la gesti&oacute;n de una organizaci&oacute;n, en la que hay recursos de todo tipo que deben ser utilizados en forma &oacute;ptima para cumplir con las pol&iacute;ticas y metas trazadas. Asimismo, la estrategia es una apuesta en un mundo globalizado en el que las empresas luchan por lograr mantenerse en el mercado utilizando todas las herramientas que poseen, estableciendo pol&iacute;ticas flexibles y agresivas de gesti&oacute;n que les permitan posicionarse y tener continuidad en el futuro. </p>     <p><B>Palabras clave: </B><I>Estrategia, pol&iacute;ticas, objetivos, metas, gesti&oacute;n, decisiones, organizaci&oacute;n, mercado. </I></p> <hr>     <p><b><font size="3">Abstract</font></b></p>     <p>The concept of strategy has had over time, many uses and diverse applications from the military field, where it says have originated, passing through the political, administrative, economic, religious, cultural and social fields, in each of them has located in such a way, that constitutes a referent by the way that has been used. It is a very important aspect for the decisions to be taken by those who are responsible for the management of an organization, where there are all kinds of resources, that should be used optimally in order to comply with the policies and goals drawn. The strategy is a bet in a globalized world, where companies are fighting to stay in the market using all the tools they possess, establishing flexible and aggressive policies management that allow positioning and have continuity in the future. </p>     <p><B>Keywords: </B><I>Strategy, policies, goals, targets, management, decisions, organization, market. </I></p> <hr>     <p><B>INTRODUCCI&Oacute;N </b></p>      <p>El proceso administrativo es una actividad que puede generar situaciones de todo tipo en una organizaci&oacute;n, incluyendo finales milagrosos o desastrosos. La administraci&oacute;n debe dejar traslucir que se tuvieron en cuenta aspectos preponderantes con capacidad para hacer cambiar la balanza en favor de aquellos que adoptaron las mejores estrategias, es decir que fueron capaces de establecer directrices claras de acuerdo con lo que se vislumbraba en el horizonte. </p>     <p>Toda organizaci&oacute;n necesita tener un norte, directrices o pol&iacute;ticas que la gu&iacute;en, que faciliten a trav&eacute;s del an&aacute;lisis, tanto interno como externo, saber cu&aacute;les son los objetivos que se espera obtener en el futuro y es all&iacute; cuando surge la <I>planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica</I>. Definir el alcance, lo que se quiere ser y establecer, y cu&aacute;l es la raz&oacute;n de ser de la empresa son algunos de esos aspectos importantes que van a permitir plantear las estrategias necesarias para cumplir con lo que se espera. </p>     <p>La planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica requiere que las personas encargadas de tomar las decisiones en una empresa tengan claro qu&eacute; clase de estrategias van a utilizar y c&oacute;mo las van a adecuar a las distintas alternativas que se van a presentar en la medida en que van creciendo o posicion&aacute;ndose en el mercado. </p>     <p>Se pueden analizar las estrategias con relaci&oacute;n a las actividades de la organizaci&oacute;n y c&oacute;mo se van a implementar en el corto o largo plazo, con miras a lograr los objetivos propuestos en las pol&iacute;ticas de la empresa. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Pero tambi&eacute;n podr&iacute;an revisarse desde el punto de vista de la sostenibilidad y del direccionamiento, a trav&eacute;s del establecimiento de objetivos globales y espec&iacute;ficos que lleven a obtener los mejores resultados con los recursos que se tienen. </p>     <p>M&aacute;s a&uacute;n, es probable que las estrategias se enfoquen en la competitividad y el entorno, y es ah&iacute; cuando muchos empresarios hacen ver lo valioso que es aprender y adaptarse a los cambios en forma m&aacute;s r&aacute;pida que los competidores. </p>     <p>El an&aacute;lisis de las distintas conceptualizaciones sobre estrategia que se analizan en este art&iacute;culo es el fundamento que debe tener en cuenta cualquier administrador que desee conocer m&aacute;s a fondo c&oacute;mo va a lograr desarrollar una adecuada planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica. </p>     <p><B>1. EL CONCEPTO DE ESTRATEGIA COMO FUNDAMENTO DE LA PLANEACI&Oacute;N ESTRAT&Eacute;GICA</b></p>     <p>Actualmente se habla de estrategia en todos los &aacute;mbitos: en los negocios, en la pol&iacute;tica, en la religi&oacute;n, en la cultura, en fin en cada aspecto de la vida diaria. Esta palabra se convirti&oacute; en una acepci&oacute;n de uso generalizado, que debe adornar o formar parte en toda la literatura relacionada con distintos campos del conocimiento. </p>     <p>De la mano de la estrategia surgen tambi&eacute;n una serie de conceptos afines que tienen relaci&oacute;n; estos son: Estratega, planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica, administraci&oacute;n estrat&eacute;gica, gesti&oacute;n estrat&eacute;gica, evaluaci&oacute;n estrat&eacute;gica, diagn&oacute;stico estrat&eacute;gico, entre otros, que normalmente se utilizan pero de los cuales no se sabe c&oacute;mo ni cu&aacute;ndo aplicarlos. Eso permite que se encuentren, en la literatura, art&iacute;culos atiborrados de conceptualizaciones acerca de la estrategia, de sus temas afines, que muchos leen, pero que al final no entienden; quedan m&aacute;s perplejos que cuando iniciaron la lectura; otros no comprenden lo que el autor quiere decir o, definitivamente, lograron hallar el documento que los sac&oacute; de la oscuridad. </p>     <p>Como lo expresa Davies (2000), debido a que la estrategia se caracteriza por tener m&uacute;ltiples opciones, m&uacute;ltiples caminos y m&uacute;ltiples resultados, es m&aacute;s complejo su dise&ntilde;o y son m&aacute;s dif&iacute;ciles de implementar que otras soluciones lineales. Tal como lo afirma el autor, hablar de estrategia se puede convertir en una torre de babel en la que muchos expresan ideas y quieren hacerlas valer, pero que nadie entiende a nadie. Esto ha hecho que muchas organizaciones hayan implementado estrategias que las han empantanado y las han llevado a cometer errores graves, cuyo efecto ha sido alejarlas de los verdaderos objetivos hacia los cuales quer&iacute;an llegar o encaminarse. </p>     <p>Otro aspecto importante y que muchos dejan de lado es el relacionado con la innovaci&oacute;n al tratar de fijar objetivos. Debe entenderse que una estrategia no es perdurable y que la competencia de una u otra forma va a lograr permear la estructura y sabr&aacute; lo que se est&aacute; haciendo y copiar las ideas. Por eso es necesario estar en constante movimiento en lo que tiene que ver con las ideas o pensamientos para elaborar las estrategias. </p>     <p>Algunos autores hablan de la crisis que vive la estrategia; por ejemplo, Dandira (2012) afirma que se viven tiempos dif&iacute;ciles a causa de demasiadas suposiciones que se han hecho sobre la gesti&oacute;n estrat&eacute;gica a largo plazo, y estas suposiciones no han sido correctas ya que las organizaciones han seguido enredadas en una mara&ntilde;a de errores. </p>     <p>Se torna a&uacute;n m&aacute;s interesante el tema cuando se empieza a hablar de los generadores de estrategias, los estrategas, y muchos asumen que cualquiera puede serlo, que eso va a depender de las opciones u oportunidades que se presenten y que, en un momento dado, un individuo cualquiera puede convertirse en el h&eacute;roe que habl&oacute; en el momento preciso y sus ideas se tornaron en la salvaci&oacute;n o en la soluci&oacute;n del conflicto que aquejaba en el momento a la organizaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Otros dir&aacute;n que para ser estratega se requiere de una serie de conocimientos previos en determinadas &aacute;reas que, aunado a la experiencia, conformar&aacute;n las ideas que permitir&aacute;n a la organizaci&oacute;n lograr realizar o ejecutar esas acciones que la llevar&aacute;n por la senda del desarrollo corporativo y poder as&iacute; posicionarse en el mercado. </p>     <p>Seg&uacute;n Dandira (2012), existe la creencia de que cada vez que alguien es promovido a un puesto superior, autom&aacute;ticamente se convierte en un estratega y esto no es verdad. Los estudios han demostrado que la mayor&iacute;a de las personas que son promovidas a cargos superiores se les denomina autom&aacute;ticamente "estrategas", pero este no es el caso, ya que estos llamados estrategas realmente no entienden lo que es la gesti&oacute;n estrat&eacute;gica. Un desaf&iacute;o importante para los estrategas es que no tienen el conocimiento acerca de qu&eacute; es exactamente lo que se supone deben hacer y este vac&iacute;o de saberes supone rechazos. </p>     <p>La palabra estratega ha sido utilizada libremente en muchos contextos principales para etiquetar a los altos directivos como estrategas, incluso si no son los elaboradores de estrategias. </p>     <p>Por lo anterior se puede deducir que parte del &eacute;xito de la estrategia se concibe cuando se establecen los objetivos de la organizaci&oacute;n, y si los estrategas o los individuos encargados de elaborarlas no tienen bien claro qu&eacute; es lo que desea realmente, de seguro todo lo que haga ser&aacute; un gran fracaso. </p>     <p>Seg&uacute;n Jackson (2011), conseguir implementar nuevas estrategias comerciales con &eacute;xito puede ser muy dif&iacute;cil. Y afirma: "Me estremezco de solo pensar que muchas estrategias empresariales se dise&ntilde;an cada a&ntilde;o &ndash; encerrados en salas de juntas y salas de conferencia &ndash; y que en la realidad nunca pueden ponerse en uso" (p. 61). </p>     <p>Se suele creer que la implementaci&oacute;n de la estrategia en el entorno corporativo es algo f&aacute;cil. Los "titanes" en las oficinas de la esquina simplemente establecen el plan, y el resto de la organizaci&oacute;n se pone en l&iacute;nea, &iquest;no? En realidad, esto no funciona as&iacute;. Por un lado, la mayor&iacute;a de los l&iacute;deres empresariales se resisten a adoptar cambios en las organizaciones. La gente odia el cambio &ndash;&iexcl;sobre todo el planeado!&ndash; Y lo m&aacute;s dram&aacute;tico es que el inicio de una nueva estrategia, muy probablemente genere resistencias en la organizaci&oacute;n que, incluso, socaven la idea. Es f&aacute;cil ver el mismo comportamiento en las organizaciones empresariales, que se resisten al cambio, a pesar de la evidencia que muestra la evoluci&oacute;n del mundo. </p>     <p>Pero a todas estas, &iquest;qu&eacute; es estrategia? A continuaci&oacute;n se presenta una revisi&oacute;n bibliogr&aacute;fica que facilitar&aacute; establecer, en forma estructurada, c&oacute;mo ha evolucionado el concepto y, adem&aacute;s, permitir&aacute; hacer un an&aacute;lisis de lo que muchos autores han expresado sobre este tema, c&oacute;mo lo han abordado, cu&aacute;les son sus puntos de vista, y luego daremos nuestra opini&oacute;n al respecto. La idea es tomar el concepto y analizarlo, enfoc&aacute;ndolo de tal manera que se aplique a lo que las empresas hacen o deban hacer con el fin de lograr sus objetivos. </p>     <p>Muchas veces se utiliza la palabra estrategia para hacer referencia a aquellas actitudes o acciones que est&aacute;n dirigidas a establecer una forma de pensar o de hacer las cosas. En la vida diaria, el t&eacute;rmino estrategia se usa para demostrar que una persona es capaz de pensar cada paso que da, de tal manera que dichas acciones vayan concatenadas y tengan relaci&oacute;n. Algunas personas relacionan estrategia con la astucia y la malicia que cada ser humano posee como don natural para lograr algo. </p>     <p>El uso de la palabra estrategia se ha generalizado a todos los campos, desde el militar, pasando por el pol&iacute;tico, administrativo, econ&oacute;mico, religioso, cultural y social y, en cada uno de ellos, se ha ubicado de tal forma que se constituye en un referente por la forma en que se ha utilizado. Se puede afirmar que es una palabra de uso frecuente por cualquier tipo de persona y en cualquier actividad. Pero resulta interesante conocer el paso del concepto del &aacute;mbito militar al mundo de los negocios y la gesti&oacute;n. </p>     <p><B>2. CONCEPTOS INICIALES DE ESTRATEGIA </b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La palabra estrategia tiene su origen en las palabras griegas "<I>strato</I>s", que se refiere a ej&eacute;rcito, y "<I>agein</I>", que significa gu&iacute;a. As&iacute; mismo, la palabra "<I>strategos"</I> que hac&iacute;a alusi&oacute;n a "estratega", tambi&eacute;n proviene del lat&iacute;n y del antiguo dialecto griego d&oacute;rico. (Wikipedia.org). El estratega era el individuo (o individuos) que se encargaba de dirigir o de conducir al ej&eacute;rcito en las guerras por el dominio territorial o por imponer su hegemon&iacute;a. De igual forma, otra de sus funciones era la de tratar de evitar la guerra a trav&eacute;s de la negociaci&oacute;n con las ciudades que iban a ser invadidas. De esa manera, los gobernantes de Atenas, Esparta y Tebas consolidaron su posici&oacute;n; los primeros a trav&eacute;s del di&aacute;logo; los segundos, con el uso de la fuerza, y los terceros, aplicando la estrategia. </p>     <p>En ese contexto militar, Sol (1999) se refiere a Epaminondas (418 AC. &ndash; 362 AC) como un general y pol&iacute;tico tebano que hizo gala de todo su conocimiento para aplicar la estrategia del "orden oblicuo" y derrotar en forma contundente a los espartanos en la guerra de Leuctra (Tebas contra Esparta), pese a contar con un ej&eacute;rcito menor en n&uacute;mero, lo que corrobora que quien posee la estrategia adecuada es el que sobrevive y triunfa. </p>     <p>La estrategia de una empresa puede ser mejor que la de otra sin importar el tama&ntilde;o, no necesariamente tiene que ser la m&aacute;s grande para poder salir adelante. Lo importante es que se tengan definidos los objetivos a los cuales se apunta, se cuente con el conocimiento y los deseos de echar a andar el proyecto hacia adelante. En las condiciones econ&oacute;micas actuales en las que se mueven las organizaciones, no existen grandes capitales dispuestos a ser arriesgados en grandes compa&ntilde;&iacute;as. Por el contrario, son los peque&ntilde;os inversionistas los que m&aacute;s se arriesgan a invertir para tratar de sacar adelante sus proyectos. </p>     <p>Asociando al concepto anterior del tama&ntilde;o, de peque&ntilde;as y grandes empresas, las Pymes cada d&iacute;a m&aacute;s forman parte de esa gran torta que es el mercado, compiten por lograr una porci&oacute;n de clientes y en verdad han logrado redistribuir esos porcentajes. Las grandes corporaciones, especializadas en mercados objetivo m&aacute;s amplios, han dejado de lado, por decirlo as&iacute;, la elaboraci&oacute;n de productos dirigidos a peque&ntilde;os segmentos de la poblaci&oacute;n. Esta estrategia de tratar de mantenerse con los clientes de mayor peso en cuanto a ventas es aprovechada por las peque&ntilde;as empresas para posicionarse mejor. </p>     <p>Pero quiz&aacute; el autor m&aacute;s conocido por su tratamiento y aplicaci&oacute;n del tema de la estrategia es Sun Tzu (aprox. 544 - 496 A.C), general de origen chino que escribi&oacute; el libro <I>El arte de la guerra</I>. Este texto ha sido tomado por muchos autores como un legado de principios de obligado conocimiento por parte de quienes quieran aplicar conceptos estrat&eacute;gicos. </p>     <p>Sun Tzu explica, con relaci&oacute;n al concepto de estrategia, que la milicia es un Tao de enga&ntilde;os (Tzu, 2009): </p>    <blockquote>     <p>De modo que cuando seas capaz, muestra incapacidad. Cuando seas activo, muestras inactividad. Cuando est&eacute;s cerca, haz creer que est&aacute;s lejos. Cuando est&eacute;s lejos, haz creer que est&aacute;s cerca. De modo que cuando el enemigo busque ventajas, lo atraer&aacute;s. Cuando se halle confundido, lo conquistar&aacute;s. Cuando tenga consistencia, prep&aacute;rate a enfrentarte a &eacute;l. Cuando sea fuerte, ev&iacute;talo. Cuando est&eacute; airado, ac&oacute;salo. At&aacute;cale cuando no est&eacute; preparado. Surge all&iacute; donde no te espere. (p. 4). </p></blockquote>      <p>Seg&uacute;n Tzu, es menester hacer hincapi&eacute; acerca de c&oacute;mo el enga&ntilde;o es factible, siempre y cuando se cuente con las armas necesarias para poder soportarlo. Es decir, el ej&eacute;rcito s&iacute; debe necesariamente contar con los elementos b&aacute;sicos y fundamentales para desarrollar la guerra, lo que debe tratar es que el enemigo no dude en atacar y piense que no se poseen los argumentos para una buena defensa. Se trata de que el enemigo nunca conozca cu&aacute;l es su verdadera situaci&oacute;n y de esa forma no podr&aacute; estar preparado, tampoco, para cuando se le ataque; se debe constituir en una sorpresa. </p>      <p>Citando la posici&oacute;n del general An&iacute;bal, al tratar de decidir d&oacute;nde combatir&iacute;a a los romanos (segunda guerra P&uacute;nica), Vasconcellos (2001) se&ntilde;ala que la estrategia es decidir d&oacute;nde, cu&aacute;ndo y c&oacute;mo enfrentar al enemigo. Decidir entre diferentes opciones es un dilema que s&oacute;lo se discurre cuando se es capaz de analizar cada situaci&oacute;n y tratar de establecer los beneficios que sobrevendr&aacute;n de esa decisi&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Para Maquiavelo, la estrategia del enga&ntilde;o es l&iacute;cita ya sea para atacar o para defenderse (Citado en P&eacute;rez, 2011). Por eso es necesario tener la suficiente precauci&oacute;n para no caer en la trampa del enemigo y poder visualizar oportunamente todas aquellas posibles situaciones que, a la postre, pueden dejar frustradas o sin efecto las metas u objetivos que se hayan planteado. </p>     <p>El af&aacute;n de obtener el triunfo puede impedir tener la claridad precisa sobre los objetivos y las estrategias que se van utilizar. De igual forma, una estrategia posible es hacer pensar al enemigo que se est&aacute; debilitado o no se encuentra en buenas condiciones y cuando ataque, darle la sorpresa. Pero independientemente de una u otra forma de pensar, lo importante es hacer un buen discernimiento de las acciones que se van a seguir y en qu&eacute; momento se van a comenzar a ejecutar, sopesar las prioridades y contar con un esquema de alternativas listas para ser puestas en pr&aacute;ctica y que hayan sido estudiadas y entendidas por todos los participantes. </p>     <p>Tzu y Maquiavelo dan a entender que la guerra es importante, pero vencer es lo m&aacute;s y, en mejor forma, vencer sin pelear, lograr someter al enemigo sin tener que batallar, (Tzu, 2009) y (P&eacute;rez, 2011). Eso indica la capacidad de persuasi&oacute;n del general para conseguir que el enemigo se rinda sin pelear, lo cual resulta m&aacute;s interesante toda vez que se podr&aacute; contar con mano de obra y recursos log&iacute;sticos. </p>      <p><B>3. LA ESTRATEGIA RELACIONADA CON LAS ACTIVIDADES DE LA ORGANIZACI&Oacute;N </b></p>     <p>Para Chandler (2003), la estrategia es la determinaci&oacute;n de las metas y objetivos de una empresa a largo plazo, las acciones a emprender y la asignaci&oacute;n de recursos necesarios para el logro de dichas metas. </p>     <p>El &eacute;nfasis de Chandler en cuanto al largo plazo hace presumir que una organizaci&oacute;n no se hace de un d&iacute;a para otro, y que se requiere de mucho tiempo y de la aplicaci&oacute;n de recursos suficientes para alcanzar la madurez. El uso de recursos no se limita exclusivamente a los financieros, tambi&eacute;n se incluyen los log&iacute;sticos y humanos. Los procesos de capacitaci&oacute;n en las organizaciones deben ir encaminados a la cualificaci&oacute;n por competencias de su recurso humano con el fin de establecer ventajas competitivas con relaci&oacute;n a la competencia. </p>     <p>Drucker, considerado el padre de la administraci&oacute;n moderna, afirma que la esencia de la estrategia est&aacute; en conocer &iquest;qu&eacute; es nuestro negocio? y, &iquest;qu&eacute; deber&iacute;a ser? (2007). A juicio de Drucker, normalmente las empresas se olvidan de lo m&aacute;s obvio: a qu&eacute; se dedica la empresa, y distribuyen su esfuerzo en otras actividades que merman el objetivo principal. </p>     <p>Es importante saber hacia d&oacute;nde se dirigen los objetivos o las pol&iacute;ticas de la empresa en el futuro, organizar y optimizar esas energ&iacute;as de tal manera que sea posible establecer decisiones y revisar al final los resultados obtenidos, contra lo que se hab&iacute;a establecido, para poder determinar aquellos aspectos en los que no se lograron los objetivos propuestos y de esa forma realizar la respectiva retroalimentaci&oacute;n que permita viabilizar mejor esas decisiones. </p>     <p>Drucker lo que trata de mostrarle a los empresarios es lo importante que resulta saber exactamente en qu&eacute; actividad se encuentran involucrados, tratar de establecer qu&eacute; posibilidades existen en el mercado a&uacute;n para la empresa. Si se tiene la posibilidad de seguir en la actividad bajo los par&aacute;metros actuales, entonces la acci&oacute;n a futuro ser&iacute;a sostenerse a trav&eacute;s de la innovaci&oacute;n y mejora de los productos o servicios o las actividades que se realizan. Pero si se logra entender que hay muchas limitantes, o que de seguir se podr&iacute;a continuar en el mercado y reducir paulatina y ostensiblemente las utilidades, lo m&aacute;s sensato es ser capaces de mirar hacia el futuro &ndash;prospectiva&ndash; y evolucionar a nuevas actividades o nuevos campos o nuevos mercados en los que se pueda ser m&aacute;s competitivo. </p>     <p>A menudo se observa que algunas organizaciones persisten en continuar en un mercado sin realizar cambios o modificaciones que les permitan seguir domin&aacute;ndolo o seguir bien posicionados; m&aacute;s a&uacute;n, ni siquiera se toman el trabajo de observar qu&eacute; est&aacute; pasando a su alrededor, en su entorno, porque consideran que no hay oponentes o competidores capaces de desarrollar mejores productos. Tal es el caso de Kodak que domin&oacute; el mercado de productos para fotograf&iacute;a &ndash;c&aacute;maras y pel&iacute;culas&ndash; durante mucho tiempo y que su miop&iacute;a no le permiti&oacute; ver que se necesitaban otros productos acordes con el avance de la tecnolog&iacute;a. Surgieron las c&aacute;maras digitales y las pel&iacute;culas instant&aacute;neas. Nuevas empresas invadieron el mercado, especialmente japonesas, y con estrategias m&aacute;s s&oacute;lidas lograron apoderarse de este. La ca&iacute;da del gigante norteamericano no se hizo esperar. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ansoff (1965) afirma que la estrategia es el lazo com&uacute;n entre las actividades de la organizaci&oacute;n y las relaciones producto-mercado de tal manera que definan la esencial naturaleza de los negocios en que est&aacute; la organizaci&oacute;n y los negocios que planea para el futuro. </p>     <p>Toda organizaci&oacute;n requiere contar con un esquema de objetivos para el presente y otro para el futuro, toda vez que no siempre va a poder dedicarse a la misma actividad porque la misma competitividad del mercado la va a impulsar a ir m&aacute;s all&aacute;, a pensar en que en un futuro deber&aacute; ampliar su horizonte de acci&oacute;n, ya sea en lo que respecta a nuevos mercados o productos. Podemos afirmar que Ansoff estableci&oacute; la separaci&oacute;n entre el concepto de gesti&oacute;n operacional y el de gesti&oacute;n estrat&eacute;gica. </p>     <p>A juicio de Learned, Christensen, Andrews y Guth (1969), la estrategia es el patr&oacute;n de objetivos, prop&oacute;sitos o metas, pol&iacute;ticas y planes esenciales para lograrlos, establecidos de tal manera que definan en qu&eacute; clase de negocio est&aacute; la empresa o quiere estar y qu&eacute; clase de empresa es o quiere ser. </p>     <p>Los objetivos de la empresa deben conjugarse para poder tener una visi&oacute;n acerca de lo que realmente se espera de la organizaci&oacute;n. Una buena planeaci&oacute;n ser&aacute; la base para tener un horizonte expedito que permita observar con detenimiento si se est&aacute; preparado o no para concebir seriamente los cambios o prop&oacute;sitos que se esperan. El conocimiento de la organizaci&oacute;n y la disposici&oacute;n de la administraci&oacute;n le van a dar el sustento necesario para poder determinar esos prop&oacute;sitos. </p>     <p>Tambi&eacute;n Schendell y Hatten (1972) afirman que la estrategia es el conjunto de fines y objetivos b&aacute;sicos de la organizaci&oacute;n, los principales programas de acci&oacute;n escogidos para alcanzar estos fines y objetivos, y los sistemas m&aacute;s importantes de asignaci&oacute;n de recursos usados para relacionar a la organizaci&oacute;n con su entorno. </p>     <p>B&aacute;sicamente, estos dos autores proponen que los recursos de la organizaci&oacute;n deben estar dirigidos hacia el logro de los fines y objetivos propuestos para de esa manera poder llevar a cabo todos los programas institucionales que le permitan interactuar con el entorno y as&iacute; poder posicionarse mejor. </p>     <p>Seg&uacute;n Carneiro Caneda (2010), la estrategia es la orientaci&oacute;n en el actuar futuro, el establecimiento de un fin, en un plazo estimado como aceptable hacia el cual orientar el rumbo empresarial. </p>     <p>Las organizaciones deben pensar siempre en la aplicaci&oacute;n del principio de continuidad o negocio en marcha, y eso quiere decir que los objetivos se deben establecer siempre en el largo plazo para que se puedan estructurar de forma congruente con lo que el mercado exige. Este es uno de los aspectos fundamentales de las estrategias: pensar siempre hacia adelante, en el futuro, colocando todas las fichas necesarias en el tablero y movi&eacute;ndolas de tal manera que el horizonte se torne lo m&aacute;s predecible posible. </p>     <p><B>4. LA ESTRATEGIA BASADA EN LA SOSTENIBILIDAD Y EL DIRECCIONAMIENTO </b></p>     <p>Desde otra perspectiva, Steiner y Miner (1977) aseveran que la estrategia es la declaraci&oacute;n de las misiones de la empresa, el establecimiento de objetivos a la luz de las fuerzas internas y externas, la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y estrategias espec&iacute;ficas para alcanzar los objetivos y asegurar su correcta implementaci&oacute;n, de tal forma que los prop&oacute;sitos b&aacute;sicos de la organizaci&oacute;n sean alcanzados. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una organizaci&oacute;n deber&aacute; tener bien claro que hay objetivos globales y otros espec&iacute;ficos y que, adem&aacute;s, para poder llegar a ellos es necesario analizar y evaluar aquellos aspectos que, a nivel interno y externo, pueden influir en la implementaci&oacute;n de las pol&iacute;ticas y, por ende, en la obtenci&oacute;n de dichas metas. Adem&aacute;s, la declaraci&oacute;n de la misi&oacute;n le va a imprimir fuerza a lo que se quiere obtener por parte de la organizaci&oacute;n. </p>     <p>Desde otro punto de vista, para Smith (1977), la estrategia es la f&oacute;rmula para obtener &eacute;xito en el mundo de los negocios. Es el plan para conseguir los mejores resultados de los recursos, la selecci&oacute;n del tipo de negocio en que comprometerse y el plan para conseguir una posici&oacute;n favorable en el campo empresarial. Es tomar medidas para hacer frente a un mundo externo siempre cambiante y comprender las caracter&iacute;sticas peculiares de una industria y el programa para hacerle frente. </p>     <p>Smith tambi&eacute;n esgrime los conceptos de aplicaci&oacute;n de recursos en un negocio que le permita posicionarse teniendo en cuenta el entorno. Su posici&oacute;n es muy similar a la de otros autores, como Galbraith y Schendell, para quienes los recursos son un valioso elemento dentro del juego de la estrategia. </p>     <p>De acuerdo con Schendel y Hofer (1978), la estrategia es el modelo fundamental de despliegue de los recursos presentes y futuros y las interacciones con el entorno que indican c&oacute;mo la organizaci&oacute;n alcanzar&aacute; sus objetivos. En este aspecto, estos autores avanzan en su concepto en cuanto a que la organizaci&oacute;n debe pensar en el futuro y c&oacute;mo afrontarlo. En ese orden de ideas resulta obvio que se planee qu&eacute; tipo de recursos se necesitan para enfrentar las nuevas pol&iacute;ticas y adecuarse a los cambiantes mercados. </p>     <p>Por otro lado, Galbraith y Nathanson (1978) afirman que la estrategia es una acci&oacute;n espec&iacute;fica, que normalmente va acompa&ntilde;ada de la correspondiente asignaci&oacute;n de recursos, para alcanzar un objetivo decidido sobre un plan estrat&eacute;gico. </p>     <p>Toda organizaci&oacute;n requiere recursos, los cuales son necesarios para el logro de los objetivos y deben estar prestos para su destinaci&oacute;n de acuerdo con las actividades que se van a desarrollar. Algo importante dentro del planteamiento de la estrategia es que debe ser alcanzable, y que los recursos deben estar presupuestados y seguros de ser obtenidos. </p>     <p>Otra forma de analizar el concepto es el de Andrews (1980), quien establece dos percepciones: <I>estrategia institucional</I>, cuando se determina la clase de organizaci&oacute;n econ&oacute;mica y humana que es o la que quiere ser, y la <I>naturaleza de la contribuci&oacute;n</I> econ&oacute;mica y no econ&oacute;mica que pretende otorgar a sus socios, empleados, clientes y comunidad. Como estrategia corporativa es el conjunto de misiones y objetivos principales o metas, as&iacute; como pol&iacute;ticas y planes esenciales para realizar esas metas, presentados en la forma de selecci&oacute;n de actividades a que la empresa se consagra o va a consagrarse. </p>     <p>Esta concepci&oacute;n es muy parecida a la de Andrews y otros (1969). Si bien es cierto que &eacute;l conforma tambi&eacute;n este grupo de autores, parece que predomina su idea por encima de la de los dem&aacute;s. En realidad no se observan cambios relevantes con relaci&oacute;n a esa primera conceptualizaci&oacute;n. </p>     <p>Andrews (1980, como se cita en Rivera, 2009) presenta conceptos importantes relacionados con la estrategia. La diferencia se encuentra en que propone un modelo del proceso de direcci&oacute;n aplicable a cualquier situaci&oacute;n en la que se requiera la acci&oacute;n. Y a la vez es un modelo realista, que se basa en la figura del directivo como alma del proceso, que con sus habilidades y destrezas logra llevar el modelo a la pr&aacute;ctica. </p>     <p>En un contexto diferente, Argyris (1985) utiliza el riesgo para esbozar su teor&iacute;a sobre la estrategia y afirma que la formulaci&oacute;n e implementaci&oacute;n de la estrategia incluye la identificaci&oacute;n de las oportunidades y de los peligros en el entorno de la organizaci&oacute;n, y la evaluaci&oacute;n de sus fortalezas y debilidades, el dise&ntilde;o de estructuras, la definici&oacute;n de funciones, la contrataci&oacute;n de las personas adecuadas, y la aplicaci&oacute;n de recompensas apropiadas para motivarlas a colaborar. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este autor resume en dos aspectos fundamentales lo que, a su juicio, es una estrategia: el primero es el concepto de la matriz DOFA, y el segundo la contraprestaci&oacute;n adecuada que motive al trabajador a hacer lo que la organizaci&oacute;n necesita para salir avante. El concepto de recompensa que utiliza Argyris podr&iacute;a ser malinterpretado si se entiende que el trabajador recibe un salario por su labor y que no deber&iacute;a existir m&aacute;s recompensa, a menos que el resultado sobrepase todos los niveles esperados. En cierta forma, la recompensa no es una estrategia muy saludable para la organizaci&oacute;n, toda vez que se estar&iacute;a supeditando el logro de los objetivos generales a los objetivos particulares de los trabajadores. </p>      <p>Con relaci&oacute;n a este aspecto del personal y lo que se quiere de ellos, Myrna (2012) afirma que la primera trampa, en lo que se refiere al manejo del recurso humano, se encuentra en el mal manejo del equipo de trabajo, y da a conocer cuatro razones por las cuales las personas no hacen lo que se les pidi&oacute;: La primera raz&oacute;n es que "no se dan cuenta de que realmente se quiere que ellos hagan lo que se les ha pedido". La segunda es que "no quieren hacerlo". La tercera raz&oacute;n es que "no saben c&oacute;mo hacerlo". Y la cuarta es que "no tienen un sistema para mantener el impulso una vez que han comenzado". </p>     <p>Por su parte, Besseyre des Horts (1989) arguye que la estrategia se percibe, ante todo, como un proceso de elecci&oacute;n de la empresa; orientador de su evoluci&oacute;n durante un plazo de tiempo, siguiendo un m&eacute;todo relativamente estructurado que pasa por dos fases indisolublemente unidas: la elaboraci&oacute;n y la aplicaci&oacute;n. </p>     <p>Se puede entender como fundamental el que la organizaci&oacute;n sea un modelo que sirva para aplicar todas las herramientas que la ubicar&aacute;n en una posici&oacute;n relativamente ventajosa ante sus competidoras. Se percibe, de igual forma, que el proceso requerir&aacute; de un tiempo sustancial durante el cual las f&oacute;rmulas aplicadas dar&aacute;n los resultados esperados. T&aacute;citamente se deduce que no todas las organizaciones estar&iacute;an dispuestas para la aplicaci&oacute;n de estrategias. De lo anterior tambi&eacute;n se puede establecer que para que las empresas puedan llegar a estar ubicadas en posici&oacute;n de elaborar sus estrategias deber&aacute;n, previamente, ser evaluadas y analizadas para adecuarlas a dichos procesos. </p>     <p>La estrategia trata de asegurar la supervivencia y la prosperidad de una empresa a trav&eacute;s de su implementaci&oacute;n para cumplir las expectativas de las partes interesadas en un futuro incierto (Grant, 2005, como se cita en J&ouml;nsson &amp; Devonish, 2009). </p>     <p>Es imprescindible que los objetivos planteados sean viables y permitan a la empresa poder poner en pr&aacute;ctica cada una de las estrategias propuestas, con el fin de hacer posible su permanencia y sostenibilidad en el mercado. En un mercado globalizado y altamente competitivo es de vital importancia que las estrategias propuestas sean innovadoras y viabilicen los recursos para evitar que, en el futuro, los eventos adversos den al traste con los objetivos y expectativas propuestas. </p>     <p>Desde el punto de vista de la sostenibilidad de las organizaciones, Bonn y Fisher (2011) afirman que a nivel institucional la estrategia tiene que ver con el alcance global de una organizaci&oacute;n y c&oacute;mo el valor se a&ntilde;adir&aacute; a sus diferentes unidades de negocio. Mientras que a nivel corporativo implica tomar decisiones acerca de la diversidad de producto/mercado, la cobertura geogr&aacute;fica y la b&uacute;squeda de posibles adquisiciones y alianzas estrat&eacute;gicas. Explican, adem&aacute;s, que si la sostenibilidad es un valor fundamental para la organizaci&oacute;n, el alcance de la cartera corporativa de la organizaci&oacute;n tendr&aacute; que incluir estrategias para hacer frente a los problemas del consumo excesivo y el despilfarro en el mundo desarrollado. Esto implica la creaci&oacute;n de empresas que desarrollen y promuevan productos duraderos que se elaboren y se consuman con un impacto ambiental m&iacute;nimo. </p>     <p>Un aporte importante a este campo lo hace Cameron (2011) cuando explica c&oacute;mo el medio ambiente o sostenibilidad, o cualquier frase que desee utilizar, si es bien asimilada, influir&aacute; en la estrategia y con toda probabilidad en el plan de negocio. Se requiere un cambio en la cultura corporativa si se quieren lograr cambios reales y positivos. Lo que est&aacute; claro es que recursos humanos y la formaci&oacute;n de profesionales en el negocio son las &aacute;reas que m&aacute;s van a necesitar crear la estrategia y determinar el mensaje correcto. </p>     <p>El concepto de estrategia a menudo comienza con una visi&oacute;n de c&oacute;mo la empresa quiere ser vista o, de hecho, c&oacute;mo quiere verse a s&iacute; misma. En otras palabras, la estrategia habla acerca de lo que una empresa tiene la intenci&oacute;n de hacer y, quiz&aacute;s m&aacute;s importante a&uacute;n, lo que se propone no hacer (Lukac &amp; Frazier, 2012). </p>     <p>Un aspecto importante en una organizaci&oacute;n es tratar de mostrarse a los <I>stakeholders </I>como un ente bien estructurado, con objetivos coherentes y dispuestos a acometer grandes empresas. Ese es, por as&iacute; decirlo, el an&aacute;lisis prospectivo que efect&uacute;an y que esperan mostrar a todas aquellas entidades que, de una u otra forma, se pueden encontrar interesadas en invertir o en entablar negociaciones con ella. Es indicarles que la organizaci&oacute;n est&aacute; preparada para afrontar los retos que demanda el mercado, con planes bien elaborados, presupuestados y flexibles, de tal manera que nada se deja al azar y que se cuenta adem&aacute;s con el recurso humano cualificado que permitir&aacute; su avance. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><B>5. LA ESTRATEGIA ENFOCADA A LA COMPETITIVIDAD Y EL ENTORNO </b></p>     <p>Para Mintzberg, Ahlstrand y Lampel (1998) el concepto de estrategia se puede definir con cinco palabras: Plan, pauta de acci&oacute;n, patr&oacute;n, posici&oacute;n y perspectiva. </p>     <p>El <I>plan</I> establece el curso de acci&oacute;n definido conscientemente; es una gu&iacute;a para enfrentar una situaci&oacute;n. La <I>pauta de acci&oacute;n</I> est&aacute; dirigida a establecer una maniobra para derrotar a un oponente o competidor. El <I>patr&oacute;n </I>hace relaci&oacute;n al comportamiento en el curso de las acciones de una organizaci&oacute;n. La <I>posici&oacute;n</I> identifica la localizaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n en el entorno en que se mueve, es decir, la clase de negocio, actividad, entre otros. Y la <I>perspectiva </I>relaciona a la organizaci&oacute;n con su entorno, lo que le permitir&aacute; establecer determinadas acciones a realizar. </p>     <p>Lo interesante de las cuatro P de Mintzberg es que, de forma sencilla, hace notar que todo se basa en decisiones conscientes que muestran el curso de acci&oacute;n a seguir por la organizaci&oacute;n, relacion&aacute;ndolo con su entorno. Es menester recalcar que cuando se habla de entorno se refiere tanto a lo interno como lo externo. Aunque para algunos autores la perspectiva no es m&aacute;s que algo ef&iacute;mero y solo existe en el pensamiento de quienes est&aacute;n interesados; poder observar distintas maneras de mostrar c&oacute;mo la organizaci&oacute;n puede relacionarse con su entorno podr&iacute;a darle algunas ventajas frente a la competencia. </p>     <p>Porter (1996, citado por Mintzberg et &aacute;l., 1998) asevera que la estrategia es la creaci&oacute;n de una posici&oacute;n &uacute;nica y valiosa que comprende un conjunto distinto de actividades. </p>     <p>Al igual que Mintzberg, Porter deja entrever que, de una u otra manera, la estrategia debe ser una idea muy buena que merece no solo ser tenida en cuenta, sino que adem&aacute;s debe resaltarse en forma notable porque corresponde a una opci&oacute;n que, a juicio del "estratega", le permitir&aacute; a la organizaci&oacute;n ubicarse en un espacio competitivo sin igual. Una de las situaciones a las que se enfrentan las organizaciones es lograr posicionarse en el mercado y las opciones se tornan cada d&iacute;a m&aacute;s dif&iacute;ciles debido principalmente a que todos tratan de darle valor agregado a la actividad que realizan, luego entonces la posici&oacute;n se torna cada vez m&aacute;s luchada, aparte de que siempre ser&aacute; un riesgo. </p>     <p>Como aporte a lo anterior, Jackson (2012) afirma que la mayor ventaja competitiva que una empresa puede tener es ser capaz de aprender y adaptarse y hacerlo m&aacute;s r&aacute;pido que la competencia. Cualquier persona que tenga la responsabilidad de la estrategia del negocio deber&aacute; estar haciendo su parte para ayudar a la empresa a mejorar a lo largo de esta dimensi&oacute;n cr&iacute;tica. </p>     <p>La estrategia se entiende como un conjunto de programas generales de acci&oacute;n, que llevan consigo compromisos de &eacute;nfasis y recursos para poner en pr&aacute;ctica una misi&oacute;n b&aacute;sica (Koontz &amp; Weihrich, 1998). En este contexto, la estrategia se entiende como patrones de objetivos que se han concebido e iniciado con el prop&oacute;sito de darle a la organizaci&oacute;n una direcci&oacute;n planificada. </p>     <p>Las organizaciones no pueden vagar sin rumbo, es decir, sin un norte que las oriente, y para ello es necesario que se establezcan una serie de planes que involucren la asignaci&oacute;n de recursos y tareas que deben ser tomadas en serio por cada uno de los integrantes de esta, de tal manera que sea factible conseguir los objetivos propuestos. Uno de los problemas principales que sufren las empresas es que se anteponen los objetivos de las &aacute;reas, o de las personas, antes que los de la organizaci&oacute;n. Koontz deja claro que es necesario el trabajo en equipo que facilite la adopci&oacute;n de las decisiones y el cumplimiento de estas. </p>     <p>La estrategia es un elemento de una <I>troika </I>que tambi&eacute;n incluye la pol&iacute;tica y los recursos. La estrategia debe incluir una pluralidad de entradas, una multiplicidad de opciones, y la capacidad para dar cabida a m&aacute;s de un resultado posible. Davies (2000) la define como la PRS Troika, en la que la letra P hace alusi&oacute;n a las pol&iacute;ticas, la R a los recursos y la S a la estrategia. La pol&iacute;tica define lo que se quiere lograr; en los negocios, la estrategia es un dise&ntilde;o o un plan para alcanzar los objetivos y pol&iacute;ticas de la empresa; y los recursos son el material y los m&eacute;todos que suministran los componentes de la unidad y las estrategias corporativas. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al consultar en Wikipedia (es.wikipedia.org/wiki/Troika), el t&eacute;rmino <B><I>troika</I></B> procede del ruso <I>tro&#301;ka</I> (<font face="Palatino Linotype, Book Antiqua, Palatino, serif">&#1090;&#1088;&#1086;&#1081;&#1082;&#1072;</font>), con el cual se designa un carro impulsado por tres caballos alineados cada uno al costado del otro. En idioma ruso el t&eacute;rmino se ha extendido para designar informalmente a todo conjunto de tres individuos. </p>      <p>Para Prieto Herrera (2003), la estrategia es el marco de referencia en el que se basan las decisiones que determinan la naturaleza y el rumbo de una organizaci&oacute;n. En toda organizaci&oacute;n, cuando se van a tomar decisiones, se debe tener bien claro qu&eacute; es lo que se espera o se desea, y hacia d&oacute;nde se quiere llegar para poder dirigir todas las acciones en la b&uacute;squeda de dichos objetivos. Si los directivos o encargados de desarrollar las pol&iacute;ticas no tienen el pleno conocimiento de la organizaci&oacute;n, de seguro las decisiones tomadas no van a ser las mejores y existe la probabilidad de que sea un fracaso todo lo que se realice. </p>     <p>As&iacute; mismo, se advierte en este concepto la importancia de la evaluaci&oacute;n de los riesgos a los que puede verse abocada la empresa, y eso implica una evaluaci&oacute;n profunda tanto a nivel interno y externo de todo aquello que logre afectarla para que al establecer las estrategias se pueda ir corrigiendo cada uno de esos aspectos. </p>     <p>Para fundamentar lo anterior, Klein (2011) expresa como, en el contexto de la elecci&oacute;n estrat&eacute;gica, la cultura de una empresa puede ser considerada valiosa si se recompensa la toma de riesgos y la creatividad y se encuentra en un sector en el que es importante ser un innovador y desarrollador de nuevos productos.</p>     <p>Seg&uacute;n Mundim Pena (2004), la estrategia (como plano, posici&oacute;n o estratagema) tiene como origen el sistema, aunque sus demandas tengan reflejo en la organizaci&oacute;n y motiven su adaptaci&oacute;n y mudanza. La b&uacute;squeda de una estrategia empieza con una visi&oacute;n del ambiente desde fuera para dentro, que va a determinar la forma de actuaci&oacute;n de la empresa, bien para proyectarse en el futuro, para ocupar una nueva posici&oacute;n en el mercado o para enga&ntilde;ar a la competencia. </p>     <p>Resulta interesante esta conceptualizaci&oacute;n, porque estima que la organizaci&oacute;n sufre las acometidas originadas en el mercado y que, como tal, la afectar&aacute;n al punto que la van a impulsar a revisar qu&eacute; est&aacute; haciendo y c&oacute;mo lo est&aacute; haciendo, para poder blindarse y tener la opci&oacute;n de trasladarse en otra v&iacute;a &ndash;nuevos productos, nuevos mercados, etc.&ndash; o de mejorar lo que tiene para as&iacute; sostenerse y ser competitiva; de lo contrario, corre el riesgo de reducirse o de desaparecer. </p>     <p>La estrategia es parte de un proceso de car&aacute;cter c&iacute;clico que puede ser formal e informal (Franc&eacute;s, 2006). En el formal se deben dejar por escrito los objetivos planteados, mientras que el informal es intuitivo y sigue procesos repetitivos. </p>     <p>Muchas veces las organizaciones deber&aacute;n tomar algunas medidas que surgen de forma imprevista y que no han sido presupuestadas o estimadas con antelaci&oacute;n, a ese tipo de decisiones estrat&eacute;gicas hace alusi&oacute;n Franc&eacute;s (2006) cuando habla de estrategias informales; pero lo usual es que toda empresa debe trazar sus estrategias de forma anticipada, que sean flexibles, de tal manera que permitan acoplarse a cualquier tipo de situaci&oacute;n que se pueda presentar en el futuro. La inflexibilidad de las pol&iacute;ticas puede dar al traste con las estrategias planteadas por la alta direcci&oacute;n, y esto ocurre cuando los administradores desconocen los procesos que se dan en los mercados. </p>     <p>El car&aacute;cter c&iacute;clico implica adem&aacute;s que los administradores deber&aacute;n estar atentos a los giros normales del mercado y saber c&oacute;mo se podr&iacute;an desarrollar nuevos productos acorde con las modas que se van a ir presentando y que, tal como habr&aacute;n podido observar, se retorna al principio como un giro: lo que hoy est&aacute; debajo ma&ntilde;ana estar&aacute; arriba y as&iacute; sucesivamente. Por otro lado, siempre existe el riesgo; es algo normal en una econom&iacute;a de mercado, y en la actualidad se ha tornado m&aacute;s dif&iacute;cil y complejo debido a las mismas necesidades que plantean los clientes. El ciclo implicar&aacute; entonces un riesgo que deber&aacute; evaluar muy bien qui&eacute;n ser&aacute; el encargado de tomar las decisiones en el momento oportuno. </p>     <p>Con relaci&oacute;n a la innovaci&oacute;n en los servicios, D&ouml;rner, Gassmann y Gebauer (2011) explican c&oacute;mo esto se constituye en una oportunidad para reducir la erosi&oacute;n de los precios en el negocio principal, siempre y cuando esos nuevos servicios no sean conductores de gastos, que reduzcan significativamente los costos de desarrollo y que generen aumento de valor para el cliente. En el futuro, la contribuci&oacute;n de los servicios a la oferta total se incrementar&aacute;, ampli&aacute;ndose tambi&eacute;n a la fabricaci&oacute;n de productos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Del mismo modo (Gamble &amp; Thompson, 2009) sostienen que la estrategia tiene como objetivo dar respuesta a tres preguntas: "&iquest;Cu&aacute;l es el estado actual de la empresa?, &iquest;cu&aacute;l es el estado deseado de la empresa? y &iquest;c&oacute;mo la compa&ntilde;&iacute;a alcanzar&aacute; ese estado deseado?" (p. 15). Por lo tanto, en su opini&oacute;n, la estrategia de la empresa se compone de los movimientos competitivos y enfoques de gesti&oacute;n empresarial que ha desarrollado para atraer y complacer a los clientes, realizar operaciones, hacer crecer el negocio y alcanzar los objetivos de rendimiento" (Bakuli, 2012, p. 1). </p>     <p>Bakuli enfoca la conceptualizaci&oacute;n en la maximizaci&oacute;n de la utilidad de la ventaja competitiva que puede obtener al tratar de ofrecerle al cliente mejores servicios o productos, brindarle valor agregado en la atenci&oacute;n, lo cual, por ende, se traducir&aacute; en beneficios que har&aacute;n que el negocio crezca. </p>     <p>Getz y Lee (2011) afirman que el verdadero poder de la estrategia consiste en guiar a la organizaci&oacute;n a hacer diferentes elecciones y, por lo tanto, a tomar acciones diferentes. Por consiguiente, en la ejecuci&oacute;n, los l&iacute;deres deben continuar el di&aacute;logo entre ellos y el resto de la organizaci&oacute;n acerca de lo que esta har&iacute;a de manera diferente de acuerdo con la nueva estrategia. Este di&aacute;logo aclara la estrategia e impulsa a la organizaci&oacute;n a actuar de manera coherente con ella. </p>     <p>Los estrategas deben pensar siempre en forma prospectiva y vislumbrando lo que el entorno maneja y los riesgos que se pueden presentar. Ese aspecto es relevante en cuanto a que, si es necesario cambiar el rumbo de la organizaci&oacute;n, debe hacerse en el menor tiempo posible y sin mirar atr&aacute;s. Elegir las estrategias necesarias para que se pueda adecuar de forma r&aacute;pida la organizaci&oacute;n a los cambios propuestos y que se minimicen los riesgos a los cuales hay que enfrentarse. Cambiar de actividad, atacar nuevos mercados, obtener nuevos clientes, modificar las pol&iacute;ticas y hacerlas m&aacute;s flexibles en lo relacionado con cartera, producci&oacute;n, comercializaci&oacute;n, prestaci&oacute;n de servicios con calidad, aseguramiento de la informaci&oacute;n, etc., seleccionar nuevo personal, cambiar la sede o abrir nuevas sedes, entre otros, podr&iacute;an ser los aspectos a tener en cuenta. </p>     <p>Pero lo m&aacute;s importante, a juicio del autor, es el di&aacute;logo continuo entre los directivos y el resto de funcionarios de la organizaci&oacute;n a fin de que unos y otros puedan comprender y entender la necesidad que se tiene de cambiar, la oportunidad de crecer, la posibilidad de ofrecer nuevos productos o servicios y el comprometimiento en el logro de los objetivos que la organizaci&oacute;n espera de cada uno de ellos. </p>     <p>Para reafirmar lo antes dicho, en <I>Creating the model model: An alternative route to growth</I> (2012) explican que un modelo de negocio ha sido descrito como el ADN de una empresa. Siendo ese el caso, la alteraci&oacute;n o el cambio es una pregunta dif&iacute;cil de hacer; cambiar exige que toda la organizaci&oacute;n abrace el nuevo enfoque. Los viejos h&aacute;bitos tardan en morir, y sin ese compromiso las formas establecidas de pensar y de trabajar pronto volver&aacute;n a surgir. </p>      <p>Rumelt (2012, citado por Abraham, 2012) afirma que se presentan dos clases de estrategias: las buenas y las malas. Una buena estrategia es un plan de acci&oacute;n respaldado por un argumento convincente, una mezcla eficaz de pensamiento y ejecuci&oacute;n. Se basa en tres elementos fundamentales: El diagn&oacute;stico (&iquest;Qu&eacute; est&aacute; pasando aqu&iacute;?); unas pol&iacute;ticas que orientan; y acciones coherentes. Una mala estrategia es m&aacute;s que la ausencia de buena estrategia. Se define por establecer objetivos a largo plazo y pol&iacute;ticas o acciones a corto plazo. Enumera cuatro manifestaciones de lo que es una mala estrategia: Hacer pasar ideas superficiales como pensamientos de alto nivel; no compenetrarse con los objetivos para superar obst&aacute;culos; confundir los objetivos con las estrategias; y establecer malos objetivos estrat&eacute;gicos. </p>     <p>El autor citado fundamenta su concepto en que as&iacute; como se plantean buenas estrategias, tambi&eacute;n se esgrimen malas estrategias y que lo interesante al final es tratar que los objetivos se planteen de tal manera que puedan ser entendidos por los encargados de establecer las pol&iacute;ticas para que estas &ndash;las estrategias&ndash; funcionen a la perfecci&oacute;n. La relaci&oacute;n pensamiento-ejecuci&oacute;n debe trazarse de tal forma que haga posible acometer acciones que se soporten en estudios detallados y bien justificados. Para &eacute;l la estrategia es un experimento en el que se va a probar una hip&oacute;tesis. </p>     <p>En contraste con el proceso anterior lineal de la gesti&oacute;n estrat&eacute;gica, Rumelt sostiene que una estrategia comienza con una hip&oacute;tesis acerca de cu&aacute;les son los factores cruciales que se encuentran en una situaci&oacute;n determinada y qu&eacute; acciones podr&iacute;an trabajar para hacerles frente. A partir de estas suposiciones educadas y comprobables, un buen pensamiento estrat&eacute;gico debe implicar entonces la inducci&oacute;n, analog&iacute;a, juicio y discernimiento. Por otra parte, sugiere que una buena estrategia es un hueso duro de roer y una vez agrietada contendr&aacute; tres capas: Un diagn&oacute;stico, las pol&iacute;ticas de orientaci&oacute;n y un conjunto de acciones coherentes (Bakuli, 2012). </p>     <p>La met&aacute;fora utilizada por el autor es v&aacute;lida en cuanto a que ninguna estrategia es f&aacute;cil de plantear, luego entonces su implementaci&oacute;n no lo ser&aacute; menos a&uacute;n. Y a medida que se vayan planteando, ir&aacute;n surgiendo procesos, como los de establecer a quienes se van a dirigir y, por &uacute;ltimo, c&oacute;mo se van a implementar. De tal manera que cada aspecto va a requerir, por parte de quien est&aacute; haciendo esa labor, la atenci&oacute;n m&aacute;xima y el cuidado necesario para que se puedan obtener los objetivos programados. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se debe elegir un curso de acci&oacute;n hoy, cuyo &eacute;xito depender&aacute; de las condiciones venideras, sin saber exactamente lo que el futuro traer&aacute;. Por lo tanto, en la selecci&oacute;n de una alternativa estrat&eacute;gica, el gerente en realidad introduce una "apuesta": &eacute;l est&aacute; usando sus creencias sobre el futuro al elegir el plan que mejor cumpla con los objetivos de las empresas (Farzipoor &amp; Ajadi, 2011). </p>     <p>El estratega deber&aacute; elegir a qu&eacute; actividad o actividades dedicar&aacute; su m&aacute;ximo esfuerzo y enfrentar todas las posibles adversidades u obst&aacute;culos que se presentar&aacute;n. Tal como lo dice el autor, es una apuesta, y esa opci&oacute;n a la cual le ha apostado debe ser la mejor, a su juicio y real criterio, por tanto necesitar&aacute; poner todo su empe&ntilde;o a fin de que pueda lograr esos objetivos. Los obst&aacute;culos que pueden surgir est&aacute;n relacionados con pol&iacute;ticas del gobierno, estrategias de la competencia, decisiones de los clientes, cambios en el entorno, entre otros. </p>     <p>Lo que s&iacute; debe tener siempre presente es que, al momento de elegir el plan, debe tener la certeza de su viabilidad y que este no obedece a un simple capricho o a aspectos subjetivos, sino a un buen an&aacute;lisis de las perspectivas que se ofrecen. </p>     <p>Seg&uacute;n Heller y Darling (2011), es un elemento esencial dentro de un sistema, por eso la estrategia es la capacidad para describir la situaci&oacute;n actual de la empresa y realizar proyecciones s&oacute;lidas sobre su futuro. El fundamento esencial para poder establecer los prop&oacute;sitos futuros, a juicio de estos autores, es saber c&oacute;mo se encuentra la empresa en la actualidad, diagnosticar con qu&eacute; se cuenta para entonces entrar a proyectar lo que se espera llegar a ser y c&oacute;mo lograrlo. Dicho de otra forma, es definir la visi&oacute;n y la misi&oacute;n de la empresa, aspectos importantes dentro de la planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica de la organizaci&oacute;n. </p>     <p>En ocasiones se llega a pensar que hay contradicci&oacute;n en la conceptualizaci&oacute;n de estrategia que hacen algunos autores. Tal es el caso de Pretorius y Maritz (2011), cuando afirman que hay dos puntos de vista aparentemente opuestos en la elaboraci&oacute;n de estrategias y que se cristalizan en la literatura como algo continuo; es decir, en un extremo, un enfoque de proceso m&aacute;s formal para la elaboraci&oacute;n de estrategias, y en el otro, un enfoque en el que la estrategia es el resultado de un proceso de adaptaci&oacute;n y evoluci&oacute;n a medida que las circunstancias lo justifican y si ciertos patrones en la organizaci&oacute;n lo hacen ver m&aacute;s claro o lo permiten. </p>     <p>En el primer punto de vista se colige que la elaboraci&oacute;n de estrategias obedece a una metodolog&iacute;a que debe seguirse de manera estricta para que se puedan obtener los frutos esperados. La secuencialidad es prioritaria para su elaboraci&oacute;n, porque solo de esa forma puede lograrse el cumplimiento de las acciones. En el segundo aspecto se sobreentiende que, para que la estrategia produzca resultados, deber&aacute; estar supeditada a que las acciones se adapten y sean bien recibidas (por los individuos a quienes van dirigidas); con ello se garantiza su evoluci&oacute;n dentro de la empresa, pero limitada en el tiempo y en las oportunidades que se puedan tener de ser implementadas por esos individuos, o si los recursos estar&iacute;an dispuestos oportunamente para ponerlas en ejecuci&oacute;n. </p>     <p>Otro concepto importante es aquel que define una estrategia corporativa de crianza como la combinaci&oacute;n coherente y eficaz de las actividades de creaci&oacute;n de valor, que se derivan de las actividades directas de las empresas matrices o de la composici&oacute;n de la cartera (interacciones entre las empresas sin la intervenci&oacute;n directa de la empresa matriz) (Kruehler, Pidun &amp; Rubner, 2012). Por lo tanto, un requisito previo importante en un marco eficaz para la evaluaci&oacute;n de estrategias de crianza es capturar ambos or&iacute;genes de las influencias de creaci&oacute;n de valor: el directo/vertical entre la empresa matriz y los negocios, as&iacute; como la composici&oacute;n/horizontal entre las distintas unidades de negocio. Solo la consideraci&oacute;n expl&iacute;cita y equilibrada de ambas fuentes permite una visi&oacute;n global del valor agregado y valor destruido que se elaborar&aacute; en una empresa multi-negocio. </p>     <p>Este tipo de estrategia concierne b&aacute;sicamente a la relaci&oacute;n que existe entre matrices y subsidiarias, y c&oacute;mo las actividades de esa matriz se dirigen de tal forma que el efecto en las filiales o subsidiarias sea inmediato. La met&aacute;fora se traduce como las acciones que un padre ejerce para que sus hijos logren tambi&eacute;n salir adelante, y el efecto que en el futuro tendr&aacute;n en el crecimiento y desarrollo de ellos. El valor agregado se lograr&aacute; cuando esas ideas, pensamientos o acciones establecidas por la matriz aporten un monto superior a los costos que se generen; de lo contrario, se obtendr&aacute; valor destruido. Aquellas acciones que no lograron llevarse a cabo en buena forma, o que no tuvieron una buena acogida y cuyo resultado en el cliente no fue el mejor, reducir&aacute;n el valor de esa idea y es a lo que se le conoce como <I>valor destruido</I>, porque los costos generados fueron superiores al valor de las ideas construidas. </p>     <p>Como se pudo comprobar, el concepto de estrategia ha ido transform&aacute;ndose de forma progresiva, involucrando vocablos que van desde objetivos, prop&oacute;sitos, metas, planes, recursos, personal, patr&oacute;n, posici&oacute;n, gu&iacute;a, actividades, intenci&oacute;n, entre otros, y que de una forma u otra sirvieron o han servido como referentes hist&oacute;ricos del tema. </p>     <p>Lo importante es que la estrategia se convierte en el inicio del proceso de planeaci&oacute;n que todo administrador debe conocer y que, luego de implementarla, es necesario evaluarla para determinar si se encuentra funcionando o cumple con lo que se ha esperado. Desde el &aacute;ngulo que se quiera mirarla, la estrategia en cualquier organizaci&oacute;n es fundamental y requiere tener bien claros todos aquellos aspectos que contribuir&aacute;n a definir lo que se desea ser, c&oacute;mo se va a lograr llegar a ello y en qu&eacute; tiempo lo va a obtener. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El desarrollo de las empresas en un mercado altamente competitivo, como es el actual, permite que los administradores pongan en juego todas esa serie de estrategias que en el transcurso del tiempo se han venido construyendo, bas&aacute;ndose en lo que otros han estudiado y puesto en pr&aacute;ctica, adem&aacute;s de sus propias experiencias, conjugando procesos para medir sus posibilidades y tratar de posicionar sus productos o servicios. </p>     <p>Para el autor de este art&iacute;culo, la estrategia es el fundamento que utiliza el administrador para poder establecer qu&eacute; quiere de la empresa y c&oacute;mo quiere conseguirlo, aplicando recursos con el fin de ubicarla en una posici&oacute;n sostenible que le permita continuar en el mercado y dispuesta a cambiar en el momento en que este lo requiera. </p>      <p><B>6. CONCLUSI&Oacute;N </b></p>     <p>En el d&iacute;a a d&iacute;a de las organizaciones se van a encontrar circunstancias que pueden ser relevantes al momento que los administradores decidan c&oacute;mo encararlas y de qu&eacute; forma minimizar el riesgo que se origine con la adopci&oacute;n de estrategias que conduzcan al logro de los objetivos propuestos. </p>     <p>Del an&aacute;lisis de cada una de las definiciones de estrategia que se han presentado en este art&iacute;culo se pueden plantear algunas conclusiones que ser&iacute;a bueno tener en cuenta para trazar o realizar el proceso de la planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica en una organizaci&oacute;n. </p>     <p>Un primer aspecto es que el planteamiento de una estrategia viable implica el conocimiento pleno de la actividad del negocio por parte del estratega, lo cual le va a dar la capacidad de hacer un an&aacute;lisis prospectivo &oacute;ptimo para el logro de los objetivos estimados. </p>     <p>En segundo lugar se requiere tener claro hacia d&oacute;nde se quiere ir, d&oacute;nde se quiere llegar y con qu&eacute; recursos se cuenta para la obtenci&oacute;n de dichos resultados y siempre pensando en la continuidad del negocio; es una estrategia de base para entender el concepto de negocio en marcha. </p>     <p>El siguiente paso es el compromiso de todos y cada uno de los actores en el proceso; es decir, cada funcionario, cada miembro de la organizaci&oacute;n, debe estar compenetrado con las estrategias planteadas y dando lo mejor de s&iacute; para el logro de esos objetivos. </p>     <p>Otro aspecto fundamental es el uso adecuado de los recursos para el logro de todo lo que se ha planteado, porque si se cuenta con una buena estrategia, pero no se tiene o no se puede contar con qu&eacute; llevarla a cabo, se perdi&oacute; el tiempo. </p>     <p>Como quinto punto es necesario que al plantear las estrategias se tenga un amplio conocimiento de los riesgos a los que se puede ver abocada la organizaci&oacute;n, tanto a nivel interno como externo. Este an&aacute;lisis es parte fundamental para la toma de decisiones porque de all&iacute; se puede establecer la continuidad o no del negocio. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El sexto aspecto est&aacute; relacionado con el tiempo. No existe un tiempo m&iacute;nimo o m&aacute;ximo para lograr que las estrategias funcionen, todo va a depender de la manera como el estratega plantee el direccionamiento que se va a seguir y de acuerdo con el tipo de negocio o actividad que se desarrolle. </p>     <p>Por &uacute;ltimo, considero que existe un aspecto preponderante y es el que al trazar las estrategias se debe tener muy en cuenta la capacidad de la organizaci&oacute;n para transformarse y cambiar en el menor tiempo posible. </p> <hr>     <p><B><font size="3">7. Referencias</font></b></p>     <!-- ref --><p>Abraham, S. (2012). Crafting good stategy is hard work and involves tough choices. <I>Strategy and Leadership, 40</I>(1).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1657-6276201300020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Andrews, K. R. (1980). <I>The concept of corporate strategy. </I>(Edici&oacute;n revisada). R. D. Irwin (Ed.). USA: Dow Jones.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1657-6276201300020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ansoff, I. (1965). <I>The Corporate Strategy.</I> New York, USA: Mc Graw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S1657-6276201300020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Argyris, C. (1985). <I>Strategy Change and defensive routines.</I> Massachusetts, USA: Pitman Publishing Marshfield.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S1657-6276201300020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Bakuli, D. (2012). Book reviews good strategy bad strategy: The difference and why it matters. <I>Journal of Managemente and Organization. Australian and New Zealand Academy of Management and Organization, November, 18</I>(6).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S1657-6276201300020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Besseyre des Horts, C. H. (1989). <I>Gesti&oacute;n estrat&eacute;gica de los recursos humanos.</I> Madrid: Ediciones Deusto.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S1657-6276201300020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bonn, I. &amp; Fisher, J. (2011). Sustainability: The missing ingredient in strategy. <I>Journal of Business Strategy</I>, 5-14.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S1657-6276201300020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Cameron, A. (2011). A sustainable workplace - we&acute;re all in it together. <I>Strategic Direction, 28</I>(1), 3-5.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S1657-6276201300020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Carneiro Caneda, M. (2010). <I>Direcci&oacute;n Estrat&eacute;gica Innovadora</I>. (M. Mart&iacute;nez, Ed.) La Coru&ntilde;a, Espa&ntilde;a: Netbiblo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S1657-6276201300020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Chandler, A. D. (2003). <I>Strategy and Structure. Chapters in the history of the American Industrial Enterprise.</I> New York: Beard Books.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S1657-6276201300020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Creating the model model: An alternative route to growth. (2012). <I>Strategic Direction, 28</I>(10), 18-22.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000166&pid=S1657-6276201300020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Dandira, M. (2012). Strategy in crisis: Knowledge vacuum in practicioners. <I>Business Strategy Series, 13</I>(3), 128-135.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000168&pid=S1657-6276201300020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Davies, W. (2000). Understanding Strategy. <I>Strategy and Leadership, 28</I>(5), 25-30.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000170&pid=S1657-6276201300020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>D&ouml;rner, N., Gassmann, O. &amp; Gebauer, H. (2011). Service Innovation: Why is itso difficult to acomplish? <I>Journal of Business Strategy, 32</I>(3), 37-47.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000172&pid=S1657-6276201300020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Drucker, P. (2007). <I>The practice of management. The classic Drucker collection</I> (Edici&oacute;n revisada, reimpresi&oacute;n). M. Belbin (Ed.) USA: Elsevier.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000174&pid=S1657-6276201300020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Farzipoor, S. &amp; Ajadi, R. (May-August, 2011). A chance-constrained data envelopment analysis approach for strategy selection. <I>Journal of Modelling in Management, 6</I>(2), 200-214.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000176&pid=S1657-6276201300020000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Franc&eacute;s, A. (2006). <I>Estrategia y planes para la empresa: Con el cuadro de mando integral</I>. M. F. Castillo (Ed.) M&eacute;xico DF, M&eacute;xico: Pearson Prentice Hall.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000178&pid=S1657-6276201300020000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Galbraith &amp; Nathanson, J. R. (1978). <I>Strategy implementation: The role of structure and process.</I> Boston, USA: St Paul.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000180&pid=S1657-6276201300020000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Getz &amp; Lee, G. (2011). Why your strategy isn't working. <I>Business Strrategy Series, </I>Nov-Dec,<I> 12</I>(6), 303-307.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000182&pid=S1657-6276201300020000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Guth, L. (1969). <I>Business Policy; text and cases</I> (Edici&oacute;n revisada). Illinois, USA: R. D Irwin.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S1657-6276201300020000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Heller, V. L. &amp; Darling, J. R. (2011). Toyota in crisis: Denial and mismanagement. <I>Journal of Business Strategy, 32</I>(5), 4-13.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S1657-6276201300020000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Jackson, S. E. (2011). Making strategies stick. <I>Journal Business Strategy, 32</I>(1), 61-63.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S1657-6276201300020000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Jackson, S. E. (2012). Five secrets to sucess in business strategy. <I>Journal of Business Strategy, 33</I>(2).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S1657-6276201300020000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>J&ouml;nsson, C. &amp; Devonish, D. (2009). An exploratory study of competitive strategies among otels in a small developing caribbean state. (Emerald, Ed.) <I>International Journal of Contemporary Hospitality Management, 21</I>(4), 491-500.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S1657-6276201300020000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Klein, A. (2011). Corporate culture: Its value as a resource for competitive advantge. <I>Journal of Business Strategy, 32</I>(1), 21-28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S1657-6276201300020000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Koontz &amp; Weihrich, H. (1998). <I>Administraci&oacute;n. Una perspectiva global.</I> M&eacute;xico D.F., M&eacute;xico: McGraw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S1657-6276201300020000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Kruehler, M., Pidun, U. &amp; Rubner, H. (2012). 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(1998). <I>Safari a la estrategia.</I> Buenos Aires: Gr&aacute;nica.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S1657-6276201300020000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Mundim Pena, R. P. (2004). &Eacute;tica y estrategia en un marco te&oacute;rico referencial de la &eacute;tica de negocios. <I>Revista de Administraci&oacute;n Contempor&aacute;nea </I>(Edici&oacute;n especial), 229-252.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S1657-6276201300020000700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Myrna, J. W. (2012). A rolling stone gathers no moss: prevent your strategic plan from stagnating. <I>Business Strategy Series, 13</I>(3), 136-142.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S1657-6276201300020000700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>P&eacute;rez, C. M. (2011). <I>La sabidur&iacute;a secreta de Maquiavelo.</I> Madrid: Editorial Libros en Red.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000208&pid=S1657-6276201300020000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Pretorius, M. &amp; Maritz, R. (2011). 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(1972). <I>Business policy or strategic management. A broader view for an emerging discipline. </I>USA: Citado por Castellanos Castillo Jos&eacute; Ram&oacute;n en: El enfoque estrat&eacute;gico. Bases conceptuales. 2008.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1657-6276201300020000700037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Smith, T. (1977). <I>Dynamic Business Strategy. The art of planning for sucess.</I> New York, USA: McGraw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S1657-6276201300020000700038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Sol, J. (1999). <I>La guerra de las Pymes.</I> Buenos Aires: Nuevo Extremo.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S1657-6276201300020000700039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Steiner &amp; Miner, G. (1977). <I>Management policy and strategy</I> (2002 ed.). New York, USA: Mc Millan.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S1657-6276201300020000700040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Tzu, S. (2009). <I>El arte de la guerra.</I> Madrid: Edaf.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S1657-6276201300020000700041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>     <!-- ref --><p>Vasconcellos, J. (2001). <I>Los se&ntilde;ores de la guerra.</I> Madrid: D&iacute;az de Santos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S1657-6276201300020000700042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> </p>  </font>      ]]></body><back>
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