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<journal-title><![CDATA[Pensamiento & Gestión]]></journal-title>
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<article-id pub-id-type="doi">10.14482/pege.37.7020</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Habilidades gerenciales en los líderes de las medianas empresas de Colombia]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper aims to characterize the management skills that leaders count with, and how these contribute to exercise their duties and the impact on management. The type of study used was the exploratory - descriptive one. To carry out this work, it was designed an instrument of 18 questions and was applied to 786 leaders of mid-sized businesses in the Pacific, Caribbean and Andean regions, that allowed to identify the characteristics of leaders, their ways of conduct and behavior among others; it can be concluded generally that leaders have clear what this concept means, they have a relational leadership profile,they use in a greater proportion oral communication, they behave as reagents leaders, very busy and with high stress.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Liderazgo]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p>DOI: <a href="http://dx.doi.org/10.14482/pege.37.7020" target="_blank">http://dx.do.org/10.14482/pege.37.7020</a></p>      <p align="center"><font size="4"><b>Habilidades gerenciales en los l&iacute;deres de las medianas empresas de Colombia</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Management skills in leaders of mid-sized businesses of Colombia</b></font></p>      <p><b>Rodrigo Naranjo Arango</b>    <br> <a href="mailto:rodrigonaranjo@mail.uniatlantico.edu.co"><i>rodrigonaranjo@mail.uniatlantico.edu.co</i></a></p>      <p>Ingeniero en Obras Civiles y Militares de la Escuela de Ingenieros Militares, Bogot&aacute; (Colombia). Doctor of Business Administration y Master of Business Administration &mdash;graduado con honores magna cum laude&mdash; de Atlantic International University. Especialista en Log&iacute;stica Empresarial de la Universidad del Norte (Colombia) y en Alta Gerencia de la Universidad Aut&oacute;noma del Caribe (Colombia). Profesor de tiempo completo de la Universidad del Atl&aacute;ntico (Colombia).    <br> <b>Correspondencia: </b>Universidad del Atl&aacute;ntico, Km 7, V&iacute;a Pto. Colombia, Ciudadela Universitaria, Of. 402D, Barranquilla (Colombia).</p>      <p><b>Fecha de recepci&oacute;n: </b>5 de noviembre de 2014    <br> <b>Fecha de aceptaci&oacute;n: </b>Enero de 2015</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Resumen</b></p>     <p>Este art&iacute;culo tiene como prop&oacute;sito caracterizar las habilidades gerenciales con que cuentan los l&iacute;deres de las medianas empresas de Colombia y la forma en que estas contribuyen para ejercer sus tareas y el impacto sobre su gesti&oacute;n. El tipo de estudio empleado fue el exploratorio-descriptivo. Para la realizaci&oacute;n de este trabajo se dise&ntilde;&oacute; un instrumento de 18 preguntas, que fue aplicado a 786 l&iacute;deres de las medianas empresas ubicadas en las regiones Pac&iacute;fica, Caribe y Andina, que permiti&oacute; identificar las caracter&iacute;sticas de los l&iacute;deres, sus formas de conducta y comportamientos, entre otros. Se puede concluir, de manera general, que los l&iacute;deres tienen claro lo que este concepto significa, poseen un perfil de liderazgo relacional, usan en mayor proporci&oacute;n la comunicaci&oacute;n oral, se comportan como l&iacute;deres reactivos, muy ocupados y con alto nivel de estr&eacute;s.</p>     <p><b>Palabras clave: </b><i>Liderazgo, comunicaci&oacute;n, manejo del estr&eacute;s, manejo del tiempo.</i></p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>     <p>This paper aims to characterize the management skills that leaders count with, and how these contribute to exercise their duties and the impact on management. The type of study used was the exploratory - descriptive one. To carry out this work, it was designed an instrument of 18 questions and was applied to 786 leaders of mid-sized businesses in the Pacific, Caribbean and Andean regions, that allowed to identify the characteristics of leaders, their ways of conduct and behavior among others; it can be concluded generally that leaders have clear what this concept means, they have a relational leadership profile,they use in a greater proportion oral communication, they behave as reagents leaders, very busy and with high stress.</p>     <p><b>Keywords: </b><i>Leadership, communication, stress management, time management.</i></p>  <hr>      <p><b>1. INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>      <p>Desde finales del siglo XX, en el mundo no se habla de otra cosa sino de globalizaci&oacute;n. Por eso, los profesionales de hoy deben poseer perfiles apropiados. Las empresas requieren de gerentes con m&uacute;ltiples conocimientos y una amplia gama de habilidades; pero, m&aacute;s que eso, exigen profesionales capaces de liderar grupos altamente capacitados.</p>      <p>Seg&uacute;n Naranjo (2008), "los tratados de libre comercio y la construcci&oacute;n de bloques econ&oacute;micos entre dos o m&aacute;s pa&iacute;ses hacen que inevitablemente se genere una necesidad apremiante de desarrollar habilidades gerenciales en los l&iacute;deres" (p. 13), que forje en las empresas una calidad superior en la fabricaci&oacute;n de sus productos o en la venta de sus servicios.</p>      <p>Los pa&iacute;ses en v&iacute;a de desarrollo, en un intento por competir, han introducido t&eacute;cnicas y pr&aacute;cticas de gesti&oacute;n for&aacute;neas, pero contin&uacute;an desconociendo las causas y fuentes reales de los problemas que generan ineficacia e ineficien-cia, lo que no les permite siquiera ser competitivas en el &aacute;mbito local, seguramente por desconocer esas habilidades gerenciales propias de los l&iacute;deres.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existen problemas por la falta de capacidad y habilidad de los directivos actuales para hacer frente a las consecuencias que genera la transici&oacute;n de una econom&iacute;a local y proteccionista a un mercado libre y globalizado, en el que sobrevivir&aacute; quien logre liderar el mercado. Este vertiginoso crecimiento y los cambios en las demandas tendr&aacute;n como resultado el desarrollo de nuevas relaciones entre las personas y sus ambientes de trabajo.</p>      <p>Estas necesidades impulsar&aacute;n a los l&iacute;deres a aprender nuevas maneras de usar las habilidades gerenciales que tienen, y tambi&eacute;n a desarrollar otras. Todo esto conlleva al fortalecimiento de las habilidades gerenciales de los directores o gestores de las empresas, quienes por las circunstancias que los rodean est&aacute;n obligados a manejar un alto nivel de eficacia y eficiencia.</p>      <p>Esta investigaci&oacute;n tuvo como prop&oacute;sito caracterizar las habilidades ge-renciales con que cuentan los l&iacute;deres de las medianas empresas de Colombia y la forma en que estas contribuyen para ejercer sus tareas y el impacto sobre su gesti&oacute;n.</p>      <p>Para la realizaci&oacute;n de este trabajo se acudi&oacute; a un estudio exploratorio que ayud&oacute;, inicialmente, a profundizar m&aacute;s en el tema; posteriormente, se atendi&oacute; un estudio descriptivo que permiti&oacute; identificar las caracter&iacute;sticas de la poblaci&oacute;n objeto, as&iacute; como sus formas de conducta y comportamientos.</p>      <p><b>2. SOPORTE TE&Oacute;RICO</b></p>      <p>La labor de un gerente es variada y compleja, por lo que necesita contar con ciertas habilidades para desempe&ntilde;ar los deberes y las actividades inherentes a su cargo. Entre otras debe desarrollar el liderazgo, que en la actualidad se ha convertido en un desaf&iacute;o, y ha adquirido una relevancia fundamental. El medio educativo y cultural, en el cual nos hallamos inmersos, en vez de fomentar la creaci&oacute;n de l&iacute;deres, fomenta, en cambio, el surgimiento de actitudes contrarias al liderazgo. Por ello, es necesario reflexionar y analizar cu&aacute;les son los recursos necesarios para el crecimiento del l&iacute;der.</p>      <p>Ser l&iacute;der no es, como err&oacute;neamente se cree, una capacidad personal para hacer que otros los sigan ciegamente. Un l&iacute;der es, en cambio, la posibilidad y la decisi&oacute;n personal de comprometerse a ayudar a otros a utilizar en sus propias vidas el potencial creador que duerme dentro de ellas, de tal manera que puedan comportarse en funci&oacute;n de sus propios principios y prioridades. Sin embargo, el liderazgo necesita hombres y mujeres dotados o revestidos de un blindaje que solo proyecte servicio, que el liderazgo sea una construcci&oacute;n de la gente y para la gente. "S&oacute;lo con l&iacute;deres comprometidos, lograremos la construcci&oacute;n de un mundo mejor" (Naranjo, 2008, p. 15).</p>      <p>El liderazgo no se relaciona con buscar seguidores; por el contrario, est&aacute; vinculado con la posibilidad de ayudar a otras personas a dar lo mejor de s&iacute; mismos en sus relaciones laborales y personales. El l&iacute;der es un servidor y no alguien que ha de hacerse servir por supuestos seguidores. Ayudar a otros a descubrir qui&eacute;nes son en verdad; cu&aacute;l es su misi&oacute;n en la vida; conducirlos y acompa&ntilde;arlos en ese camino, es la &uacute;nica tarea del liderazgo. Todo lo dem&aacute;s puede peligrosamente caer en el espectro de la manipulaci&oacute;n con fines ego&iacute;stas.</p>      <p>Las variables que se muestran en este art&iacute;culo corresponden al trabajo realizado; de hecho, pueden encontrarse otras dimensiones en las que se pueda medir el comportamiento gerencial, pero las descritas en este documento son las que, a criterio de los autores, se estudiaron en esta investigaci&oacute;n, entendiendo que se pueden abordar otras.</p>      <p><b>Liderazgo</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n Naranjo y Gonz&aacute;lez (2012), el l&iacute;der de hoy debe convertirse en un alto gerente, que posea conocimientos amplios sobre los tres puntos neur&aacute;lgicos de la mediana empresa: el <i>producto y/o servicio </i>(si no lo conoce, no lo vende), la <i>empresa </i>(si no la conoce, no sabe qu&eacute; esperar de ella) y el <i>sector en que se mueve la empresa </i>(si no lo conoce, no puede proyectar la empresa). El l&iacute;der de hoy debe ser un hombre visionario que pueda asumir riesgos en procura del crecimiento de las personas y la empresa.</p>      <p>Seg&uacute;n el Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola (1986), el liderazgo se define como la direcci&oacute;n, jefatura o conducci&oacute;n de un partido pol&iacute;tico, de un grupo social o de otra colectividad. Para Hemphil y Coons (1957), "el liderazgo es el comportamiento de un individuo... que dirige las actividades de un grupo hacia una meta com&uacute;n", y para Drath y Palus (1994), "el liderazgo es el proceso de hacer comprensibles las actividades de los individuos para ayudarlos a comprender y comprometerse" (p. 8).</p>      <p>Seg&uacute;n los autores mencionados, en t&eacute;rminos generales, un l&iacute;der es la persona que est&aacute; dispuesta a atraer, concentrar y guiar a sus seguidores; no se puede guiar a quien no se conoce y para ello el l&iacute;der debe desplegar una intensa labor para conocer a su gente y guiarla por el camino m&aacute;s adecuado.</p>      <p><b>Comunicaci&oacute;n</b></p>      <p>La comunicaci&oacute;n en las medianas empresas surge como una necesidad apremiante de tener contacto permanente con la sociedad (personas y empresas). Seg&uacute;n Guzm&aacute;n, L&oacute;pez, G&aacute;lvez y Ocampo (2008), la comunicaci&oacute;n es "el principio y el fin de la convivencia, la comprensi&oacute;n para la tolerancia, la solidaridad para el progreso y el conocimiento para la perfecci&oacute;n de las personas" (p. 43).</p>      <p>Mac Docnald (2002) se&ntilde;ala que "no nos es posible planificar y organizar nuestra comunicaci&oacute;n, a menos que comprendamos a fondo los involucrados". Por ello, el l&iacute;der debe ser muy cuidadoso al momento de comunicarse; su forma de comunicaci&oacute;n debe ser clara, concisa y precisa, pues, tal como se&ntilde;ala Forero (2005), "la comunicaci&oacute;n efectiva se logra cuando el receptor entiende y comprende a cabalidad el mensaje planteado por el emisor, y a su vez recibe una retroalimentaci&oacute;n de su receptor, logrando la comunicaci&oacute;n en doble v&iacute;a" (p. 12).</p>      <p>Se puede decir que la comunicaci&oacute;n es imprescindible para el buen funcionamiento de las empresas, por lo que es necesario aprender tambi&eacute;n del sistema tecnol&oacute;gico para que sirva de soporte y ayuda al proceso comunicativo. "El uso de la tecnolog&iacute;a como apoyo a la comunicaci&oacute;n requiere de modificaciones estructurales, organizativas y comportamentales que exigen pol&iacute;ticas realistas de inversi&oacute;n, de formaci&oacute;n y de competiti-vidad a corto, mediano y largo plazo" (Gonzalez &amp; Naranjo, 2011, p. 8).</p>      <p><b>Manejo del estr&eacute;s</b></p>      <p>Las personas tienen ideas equivocadas respecto a lo que es el estr&eacute;s. De hecho, para la mayor&iacute;a de personas, el estr&eacute;s es sin&oacute;nimo de preocupaci&oacute;n. El estr&eacute;s es causado por diferentes tipos de situaciones negativas, tales como dificultades en la salud, el medio, el trabajo y la familia, entre otros. Estas situaciones son generadoras de estresores, pero, m&aacute;s que ello, son las mismas personas las que crean el estr&eacute;s por no estar preparados para enfrentar las situaciones cotidianas de la vida (Naranjo, 2008).</p>      <p>Seg&uacute;n Alvaro Cano (s.f.), presidente de la Sociedad Espa&ntilde;ola para el Estudio de la Ansiedad y el Estr&eacute;s, "el estr&eacute;s puede ser definido como el proceso que se inicia ante un conjunto de demandas ambientales que recibe el individuo, a las cuales debe dar una respuesta adecuada, poniendo en marcha sus recursos de afrontamiento" (p. 1); pero para Lazarus y Folkman (1986), "el estr&eacute;s es un proceso que se pone en marcha cuando una persona percibe una situaci&oacute;n o acontecimiento como amenazante de sus recursos. A menudo los hechos que lo ponen en marcha son los que est&aacute;n relacionados con cambios" (p. 5); estas vivencias exigen del individuo un sobreesfuerzo y, por lo tanto, pueden poner en peligro su bienestar personal y el de quien lo rodea.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cuando en las empresas medianas se habla de estr&eacute;s laboral, Sloan y Cooper (1987) afirman que este surge "de un desajuste entre el individuo y su trabajo, esto es, entre sus capacidades y las exigencias del empleo" (p. 114); por lo tanto, es deber de los l&iacute;deres establecer un ajuste del empleado (de acuerdo con su perfil laboral) y las exigencias del puesto de trabajo.</p>      <p><b>Manejo del tiempo</b></p>      <p>Para los gerentes de las medianas empresas, el manejo del tiempo es una competencia que deben ir desarrollando poco a poco, porque a medida que sus organizaciones van creciendo van demandando m&aacute;s tiempo por parte de su l&iacute;der, y es a esto lo que se refiere Drucker (2002) cuando dice que "las organizaciones y sus ejecutivos se deben preparar y esforzar para responder a los desaf&iacute;os gerenciales del futuro, ya que los que est&eacute;n bien preparados con sus organizaciones ser&aacute;n los l&iacute;deres y amos del ma&ntilde;ana". Por su parte, Boyett y Boyett (1999) a&ntilde;aden que "las organizaciones que tendr&aacute;n m&aacute;s &eacute;xito en el futuro ser&aacute;n aquellas que sean capaces de adoptar r&aacute;pida y eficazmente cambios fundamentales y duraderos" y para esto se necesitar&aacute; tiempo.</p>      <p>Drucker (1995) tambi&eacute;n menciona que "un ejecutivo eficaz no empieza simplemente a trabajar, comienza por planear su tiempo"; &iquest;qu&eacute; es el tiempo entonces? Se puede decir que el tiempo es la forma de establecer o expresar el concepto de duraci&oacute;n de una actividad. Covey (2009) ilustra el uso del reloj, como "el elemento que representa los compromisos, las citas, los horarios, las metas, las actividades, lo que hacemos con el tiempo y como lo administramos". En este sentido es importante destacar que el reloj debe estar alineado con la br&uacute;jula que gu&iacute;a la organizaci&oacute;n; la brecha entre estos debe ser lo m&aacute;s estrecha posible para poder observar una gesti&oacute;n adecuada del tiempo.</p>      <p><b>3. METODOLOG&Iacute;A</b></p>      <p>La metodolog&iacute;a aplicada en este trabajo fue de tipo exploratorio-descrip-tivo para profundizar en el tema que se iba a estudiar y, posteriormente, delimitar los elementos propios del problema de investigaci&oacute;n. Esto permiti&oacute; establecer las caracter&iacute;sticas de la poblaci&oacute;n objeto, as&iacute; como sus formas de conducta y comportamientos.</p>      <p>La primera parte de esta investigaci&oacute;n se considera exploratoria, ya que se abord&oacute; un tema poco estudiado en la actualidad. Toro y Parra (2006) consideran un estudio exploratorio cuando existe poco conocimiento te&oacute;rico o pr&aacute;ctico, o cuando el investigador conoce muy poco o tiene poca experiencia sobre el tema. Este tipo de investigaciones es fundamental para incrementar el grado de familiaridad con asuntos relevantemente desconocidos, por lo que ayudan a obtener informaci&oacute;n sobre la posibilidad de llevar a cabo una investigaci&oacute;n m&aacute;s completa.</p>      <p>El enfoque utilizado fue el deductivo, pues se parti&oacute; de situaciones generales para llegar a identificar aspectos particulares propuestos expl&iacute;citamente en la situaci&oacute;n general, de acuerdo con lo expuesto por Mendez (2009). Este enfoque proporcion&oacute; informaci&oacute;n veraz y efectiva acerca de la aplicaci&oacute;n de las habilidades gerenciales por parte de los l&iacute;deres. La poblaci&oacute;n objeto de este trabajo fueron las medianas empresas<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup> de Colombia, representadas por las regiones Pac&iacute;fica, Caribe y Andina; con ellas se realiz&oacute; un muestreo aleatorio estratificado, pues seg&uacute;n las C&aacute;maras de Comercio de cada una de las regiones objeto del estudio en el a&ntilde;o 2013 exist&iacute;an 2980<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup> medianas empresas debidamente registradas.</p>      <p>El tama&ntilde;o de la muestra se defini&oacute; con un nivel de confianza del 95 &#37;, con un margen de error del 0.03 y se realizaron 786 encuestas (100 &#37; de lo previsto), con un instrumento de 18 preguntas que fue validado por dos expertos (<a href="#t1">tabla 1</a> y <a href="#t2">2</a>). Con la informaci&oacute;n obtenida mediante las encuestas se estableci&oacute; el uso de las habilidades investigadas en cada una de sus actividades, verificando si verdaderamente los l&iacute;deres hacen adecuada gala de sus habilidades gerenciales, en este caso: Liderazgo, Comunicaci&oacute;n, Manejo del estr&eacute;s y Manejo del tiempo.</p>      <p align="center"><a name="t1"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t1.jpg"></a></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="t2"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t2.jpg"></a></p>      <p>La muestra usada para esta investigaci&oacute;n fue de tipo homog&eacute;nea. Seg&uacute;n Hern&aacute;ndez, Fern&aacute;ndez y Baptista (2006), este tipo de muestras se realiza cuando las unidades a seleccionar tienen un mismo perfil o caracter&iacute;sticas, o bien, comparten rasgos similares; en este caso, las medianas empresas de las regiones Pac&iacute;fica, Caribe y Andina. Su prop&oacute;sito es centrarse en el tema a investigar o resaltar situaciones, procesos o episodios en un grupo social.</p>      <p><b>4. RESULTADOS Y DISCUSI&Oacute;N</b></p>      <p><b>Liderazgo</b></p>      <p>Seg&uacute;n Naranjo (2009), "el liderazgo lleva consigo un alto nivel de eficiencia, si bien es cierto que desde el punto de vista de este, no se puede tener una definici&oacute;n exacta, podemos encontrar tantas definiciones como escuelas de liderazgo existan" (p. 112). Al centrarse en el ser se busca esclarecer y profundizar en la visi&oacute;n de cada uno de los miembros del equipo, optimizando su energ&iacute;a, y la forma de encarar la vida. Si bien es cierto que en la actualidad la sociedad es m&aacute;s compleja, tambi&eacute;n exige verdaderos l&iacute;deres, capaces de motivar a sus colaboradores y llevar sus empresas al logro de los resultados esperados; el mundo de hoy necesita l&iacute;deres que puedan ir m&aacute;s all&aacute; de la mera capacitaron t&eacute;cnica, deben tener tambi&eacute;n habilidades administrativas y humanas.</p>      <p>Se indag&oacute; sobre el conocimiento que se ten&iacute;a sobre la definici&oacute;n del t&eacute;rmino liderazgo y se encontr&oacute; que en Colombia el 75 &#37; de las personas encuestadas ten&iacute;a clara la definici&oacute;n de qu&eacute; es ser l&iacute;der, pero el otro 25 &#37; no ten&iacute;a muy claro lo que representa la palabra liderazgo y el compromiso que representa ser realmente es un l&iacute;der. Asimismo, en este numeral se revisaron los tipos de liderazgo, pilares fundamentales y las consideraciones clave del liderazgo.</p>      <p>En la <a href="#t3">tabla 3</a> se observan las preferencias encontradas en las tres regiones, cuando se indag&oacute; por los diferentes tipos de l&iacute;deres que se pueden encontrar, una vez se les explic&oacute; a los encuestados qu&eacute; significa cada uno de los t&eacute;rminos. Los resultados se pueden sintetizar as&iacute;: <b><i>situacional, </i></b>28.7 &#37; (seg&uacute;n Blanchard y Zigarmi (1999) "no existe un estilo de liderazgo que sirva para todas las ocasiones ni para todas las personas. Este tipo de l&iacute;der tiene comportamientos diferentes de acuerdo con la madurez de sus seguidores"); <b><i>participativo, </i></b>23 &#37; (requiere de cinco habilidades gerenciales propias que lo identifican: 1. el reto en el proceso, 2. inspirar una visi&oacute;n compartida, 3. habilitar a otros para actuar, 4. modelar el camino y 5. dar valor al coraz&oacute;n); <b><i>relacional, </i></b>42.2 &#37;; algunos estudiosos del liderazgo dicen que el l&iacute;der ideal deber&aacute; ser de tipo relacional. Seg&uacute;n Yukl (2008), el l&iacute;der relacional "se caracteriza por alto enfoque en las relaciones, b&uacute;squeda incesante por construir la calidad en su organizaci&oacute;n y cuidado especial de las finanzas" (p.75). Hay que destacar el bajo porcentaje que obtuvo el liderazgo <b><i>autoritario </i></b>(6.1&#37;), que muestra c&oacute;mo los gerentes de las medianas empresas est&aacute;n dejando de ser unos "controlado-res" para convertirse en transformadores de actitudes y comportamientos.</p>      <p align="center"><a name="t3"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t3.jpg"></a></p>      <p>Se puede apreciar que hay una estrecha relaci&oacute;n en cada una de las regiones de acuerdo con el tipo de liderazgo, especialmente en el relacional. Este tipo de liderazgo tiene una gran importancia en el manejo de las empresas del siglo XXI, y considera que los l&iacute;deres deben usar sus habilidades para mantener una excelente relaci&oacute;n con sus grupos de inter&eacute;s, motivar a sus colaboradores a elaborar productos o prestar servicios de calidad y a hacer un uso adecuado de los recursos.</p>      <p><b><i>Pilares fundamentales</i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Naranjo (2008) menciona en su libro <i>Las habilidades del l&iacute;der, </i>que "el li-derazgo est&aacute; soportado por tres piedras, que cimientan su estructura, que al ejercerlas o aplicarlas garantizan seguir recorriendo el camino hacia el crecimiento personal y gerencial" (p. 30). En la medida en que se cimente el liderazgo, este dar&aacute; cabida a integrar los diferentes equipos (trabajo en equipo) y crear equipos eficientes, entendido como el conjunto de colaboradores interdependientes, que persiguen un fin com&uacute;n, aunque sus tareas sean muy diferentes. El resultado de esta integraci&oacute;n conduce la organizaci&oacute;n y a sus integrantes a mantener unas excelentes relaciones interpersonales, que sumado como un todo abre espacios de crecimiento tanto personal como gerencial.</p>      <p>La primera piedra se denomina <i>coherencia de mando, </i>que simplemente consiste en mantener una concordancia entre lo que se piensa, se siente, se dice y se hace; tiene mucho que ver con la ejemplaridad o la autoridad moral como parte de la exigencia. No se puede pedir lo que no se puede dar y fue valorada por los gerentes de las medianas empresas de las tres regiones en un 15.6 &#37;. La segunda es el <i>estilo de liderazgo; </i>el 7.5 &#37; de los encuestados afirm&oacute; que en la actualidad tener un perfil acad&eacute;mico m&aacute;s alto por las facilidades que hay para estudiar, pero, a su vez, prefieren ganar menos, pero condicionado a recibir un trato justo, respetuoso, par-ticipativo en todos los niveles de la organizaci&oacute;n.</p>      <p>El 8.5 &#37; consider&oacute; importante que los componentes de la tercera piedra, <i>la claridad, </i>tiene que ver con la manera como fluye la informaci&oacute;n, la forma como son conocidos los aspectos de la empresa (misi&oacute;n, visi&oacute;n, objetivos, etc.); c&oacute;mo las instrucciones van de nivel en nivel de acuerdo con el conducto regular definido por la organizaci&oacute;n, sin que estas sufran alteraciones o interferencias, y que el proceso de retroalimentaci&oacute;n debe llegar a la alta gerencia tal y como fue expresado. El 68.4 &#37; de los interrogados considera que los l&iacute;deres deben cumplir con todas las anteriores habilidades; de hecho, las tres piedras hacen la esencia de ser del liderazgo y si verdaderamente estos gerentes quieren convertirse en l&iacute;deres deben trabajar bajo esos preceptos (ver <a href="#t4">tabla 4</a>).</p>      <p align="center"><a name="t4"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t4.jpg"></a></p>      <p>Tambi&eacute;n se puede observar que los resultados de la regi&oacute;n Caribe, frente a las otras regiones, difieren especialmente en la coherencia de mando y todas las anteriores. Teniendo en cuenta la idiosincrasia de su gente, en entrevista a varios gerentes de la regi&oacute;n Caribe (se omiten nombres a petici&oacute;n de los entrevistados), estos hicieron alusi&oacute;n a la coherencia de mando como pilar fundamental; en cambio, en las regiones Pac&iacute;fica y Andina se encontr&oacute; que el liderazgo se ejerce con el ejemplo, y las tres piedras son igualmente importantes, adem&aacute;s que las articulan a las actividades ejercidas por el l&iacute;der en su proceso constructivo con todos los grupos de inter&eacute;s.</p>      <p><b><i>Consideraciones fundamentales de liderazgo</i></b></p>      <p>Para verificar las consideraciones fundamentales del liderazgo se tuvieron en cuenta los siguientes aspectos: <i>el ejemplo, </i>valorado en promedio en las tres regiones con 14.8 &#37;, consiste en la capacidad de construir en otros a partir del comportamiento propio y del manejo consecuente de los valores &mdash;autoridad moral&mdash;; <i>el compromiso real, </i>valorado con un 16.1 &#37;, tiene que ver acerca de c&oacute;mo el l&iacute;der est&aacute; comprometido con su organizaci&oacute;n &mdash; sentido de pertenencia&mdash;. <i>C&oacute;mo entender el &eacute;xito </i>con un 10.8&#37;, se enfoca en el desaf&iacute;o permanente por el desarrollo concreto de las personas hacia una vivencia de valores como medio propicio para acceder a mejores y mayores est&aacute;ndares de vida &mdash;la humildad&mdash; y, finalmente, <i>el valor de los valores, </i>9.9&#37;, que consiste en la suma de muchos valores en acci&oacute;n &mdash;solidaridad, respeto, colaboraci&oacute;n y generosidad entre otros&mdash;, pero tambi&eacute;n es la mejor ocasi&oacute;n de demostrar que sabemos hacer lo que debemos hacer &mdash;misi&oacute;n organizacional&mdash; y entender para qu&eacute; se hace &mdash;visi&oacute;n&mdash; (ver <a href="#t5">tabla 5</a>).</p>      <p align="center"><a name="t5"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t5.jpg"></a></p>      <p>Pero hay una consideraci&oacute;n bastante amplia y es que, en consenso, las personas que respondieron el formulario de encuesta manifiestan que el 48.4,&#37; ve la importancia de todas las anteriores. Las consideraciones fundamentales presentan coherencia en sus resultados en las tres regiones estudiadas, aspecto importante para destacar teniendo en cuenta que estas hacen parte integral de lo que es un l&iacute;der en el ejercicio de su labor como gerente.</p>      <p><b>Comunicaci&oacute;n</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se&ntilde;ala Zepeda (1999), en su libro <i>Psicolog&iacute;a organizacional, </i>que "la comunicaci&oacute;n cuando se aplica en las organizaciones es denominada comunicaci&oacute;n organizacional. Esta comunicaci&oacute;n se da naturalmente en toda organizaci&oacute;n, cualquiera que sea su tipo o su tama&ntilde;o y en consecuencia no es posible imaginar una organizaci&oacute;n sin comunicaci&oacute;n" (p. 301). Bajo esta perspectiva, se puede definir la comunicaci&oacute;n organizacional como el conjunto total de mensajes que se intercambian entre los diferentes grupos de inter&eacute;s de la organizaci&oacute;n y su entorno.</p>      <p>La comunicaci&oacute;n es un fen&oacute;meno que le toma a los seres humanos m&aacute;s del 75 &#37; de su tiempo y, seg&uacute;n Naranjo (2008), "guarda estrecha relaci&oacute;n con la supervivencia de las personas; en la medida que el l&iacute;der desarrolle esta habilidad, tendr&aacute; la capacidad para recibir, transmitir y actuar con base en la informaci&oacute;n que &eacute;l posee" (p. 18). Quien maneje la informaci&oacute;n, est&aacute; dando pasos seguros hacia el &eacute;xito. No se puede olvidar que la comunicaci&oacute;n entra y sale de la persona, recibe informaci&oacute;n del entorno, la analiza, la procesa y la regresa al entorno. "La comunicaci&oacute;n es la m&aacute;s b&aacute;sica y vital necesidad de los seres humanos, despu&eacute;s de la supervivencia. La comunicaci&oacute;n es una condici&oacute;n <i>sine qua non </i>de la existencia humana" (Dolan &amp; Martin, 2000, p. 71).</p>      <p>A continuaci&oacute;n se presentan los resultados obtenidos de los dos aspectos estudiados en los gerentes de las medianas empresas de las regiones Caribe, Pac&iacute;fica y Andina, tipos de comunicaci&oacute;n y las habilidades b&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n.</p>      <p><b><i>Tipos de comunicaci&oacute;n</i></b></p>      <p>La comunicaci&oacute;n compromete tanto el cuerpo como el alma; la mayor&iacute;a de las personas piensa que la comunicaci&oacute;n son solo palabras, pero el discurso es solo una parte de la comunicaci&oacute;n. Seg&uacute;n Ribeiro (2000), "las palabras son solo el 7 &#37; de la capacidad de influencia, el tono de la voz el 38 &#37; y el lenguaje corporal el 55 &#37;" (pp. 13-14). No se puede abusar de las palabras; Ribeiro tambi&eacute;n manifiesta que conversar es "establecer una relaci&oacute;n directa con otra persona, entrar en contacto con sus ideas, sondear su forma de pensar y tambi&eacute;n informarte y aprender de ella, familiarizarse con ella, intercambiar experiencias, influir el uno en el otro, es crear realidad" (p. 123).</p>      <p>Se indag&oacute; por los tipos de comunicaci&oacute;n y, en promedio, el 55.1 &#37; de las personas encuestadas en las tres regiones manifest&oacute; que el mejor tipo de comunicaci&oacute;n es el oral o verbal por la velocidad de la comunicaci&oacute;n y porque permite un r&aacute;pido intercambio de informaci&oacute;n, da retroalimenta-ci&oacute;n inmediata, m&aacute;s claridad y m&aacute;s tranquilidad en el &aacute;mbito organiza-cional (los seres humanos por naturaleza somos sociables). En este tipo de comunicaci&oacute;n, seg&uacute;n Forero (2005), "intervienen el emisor del mensaje, el receptor del mensaje, el mensaje, el canal utilizado para el mensaje, sin olvidar que el mensaje se distingue por ser veh&iacute;culo de un valor en el que debe prevalecer el respeto" (p. 20).</p>      <p>El 33.4 &#37; manifest&oacute; que la comunicaci&oacute;n escrita es "m&aacute;s segura" por lo que guarda los antecedentes y los resultados del proceso. Al respecto se&ntilde;ala Ribeiro (2000) que "es impresionante la gran cantidad de energ&iacute;a que se gasta en el mundo cada d&iacute;a con los errores de comunicaci&oacute;n, memorandos mal escritos, explicaciones mal formuladas, conversaciones mal encaminadas, peticiones mal entendidas, entre otros" (p. 17); en este tipo de comunicaci&oacute;n tambi&eacute;n se tuvo en cuenta los mensajes de correo electr&oacute;nico. El 11.5 &#37; restante no respondi&oacute; porque manejaban dudas frente a cu&aacute;l de los dos tipos de comunicaci&oacute;n era el m&aacute;s importante; en este resultado puede influir el tipo de cultura organizacional que manejan las medianas empresas de los gerentes que emitieron esta respuesta (<a href="#t6">tabla 6</a>).</p>      <p align="center"><a name="t6"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t6.jpg"></a></p>      <p>La comunicaci&oacute;n con los diferentes grupos de inter&eacute;s es de vital importancia para todas las organizaciones. En este caso, las tres regiones estudiadas presentaron resultados similares, dando mayor importancia a la comunicaci&oacute;n oral por su velocidad en el proceso de retroalimentaci&oacute;n; al mencionar la parte escrita, hicieron mucho &eacute;nfasis en las evidencias que exigen los diferentes procesos, especialmente los que tiene que ver con las normas de calidad.</p>      <p><b><i>Habilidades b&aacute;sicas</i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>"El l&iacute;der debe desarrollar habilidades que le permitan mantener una buena comunicaci&oacute;n con su entorno" (Carbonell, 2006, p. 23), y cuando se habla de entorno se refiere a todos los grupos de inter&eacute;s, con los cuales debe mantener estrecha relaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n permanente.</p>      <p>En las habilidades b&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n el 20.6 &#37; de los gerentes de las medianas empresas de las tres regiones estudiadas respondi&oacute; que escuchar y observar (significa ver y escuchar inteligentemente, es decir, compartir informaci&oacute;n, organizarla, recordarla y utilizarla en forma eficaz). Esta es una de las habilidades m&aacute;s cr&iacute;ticas; se falla regularmente al no mirar a los ojos al interlocutor; el 4.1 &#37; destac&oacute; el hecho de saber preguntar, mencionaron en entrevista que para aprender hay que saber preguntar y esto es lo que en ocasiones no los coh&iacute;be de aprender, porque el orgullo no deja reconocer que no se conoce sobre un tema espec&iacute;fico y prefieren callar.</p>      <p>El 4.3 &#37; se decidi&oacute; por la verificaci&oacute;n; esta actividad se puede hacer de una manera sencilla, simplemente preguntar y confirmar hasta qu&eacute; punto el mensaje fue recibido objetivamente; hay que observar el comportamiento de su interlocutor para tener una claridad del estado an&iacute;mico que puede presentar para captar toda la informaci&oacute;n que le fue suministrada (<a href="#t7">tabla 7</a>).</p>      <p align="center"><a name="t7"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t7.jpg"></a></p>      <p>El 4.8 &#37; de los empresarios encuestados respondieron por la explicaci&oacute;n, que es el proceso de retroalimentar sobre la comunicaci&oacute;n que se envi&oacute;; si esta no logr&oacute; el resultado que se esperaba, de inmediato se debe explicar las veces que sean necesarias hasta que se comprenda a cabalidad el mensaje. Las explicaciones deben ser claras y precisas; el 66.2 &#37; afirm&oacute; que todas las habilidades b&aacute;sicas son necesarias para mantener una comunicaci&oacute;n clara, precisa, oportuna y franca dentro de la empresa y sus diferentes grupos de inter&eacute;s.</p>      <p>De los resultados obtenidos hay que destacar que los gerentes encuestados consideran a ciencia cierta que hay que usar las cuatro habilidades b&aacute;sicas de la comunicaci&oacute;n; no se puede pretender creer que con solo observar y escuchar se puede mantener una comunicaci&oacute;n efectiva, hay que acompa&ntilde;arla de las preguntas, las explicaciones y la verificaci&oacute;n para hacer que la comunicaci&oacute;n cumpla con su objetivo.</p>      <p><b>Manejo del estr&eacute;s</b></p>      <p>Los constantes cambios que se presentan a diario en el entorno y la falta de preparaci&oacute;n para enfrentarlos crean situaciones de crisis que dan paso a la "enfermedad" m&aacute;s com&uacute;n de los &uacute;ltimos a&ntilde;os: el estr&eacute;s. Seg&uacute;n Zepeda (1999), "el estr&eacute;s, que simplemente es la respuesta negativa del cuerpo a condiciones externas que perturban el equilibrio emocional de la persona" (p. 27). Esta respuesta depende tanto de las demandas de la situaci&oacute;n, como de los recursos con los que cuenta el individuo para afrontar dicha situaci&oacute;n.</p>      <p>"El resultado es que el individuo se encuentra frente a una situaci&oacute;n amenazante y nociva donde utiliza recursos adaptativos, psicol&oacute;gicos y fisiol&oacute;gicos con el fin de mantener su equilibrio interno evitando el deterioro de su salud f&iacute;sica y mental" (Mart&iacute;nez, 2004, p. 5).</p>      <p>Regularmente, estas situaciones generan diferentes respuestas en el ser humano, dependiendo de su capacidad para responder ante ellas. "El estr&eacute;s es provocado por la forma como reaccionamos ante las situaciones y sucesos de la vida que por los mismos estresores" (Mart&iacute;nez, 2004, p. 4).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estas situaciones llevan a forjar un deseo de huir de la situaci&oacute;n que la provoca o a confrontarla violentamente; en esta reacci&oacute;n participan casi todos los &oacute;rganos y funciones del cuerpo, incluidos el cerebro, los nervios, el coraz&oacute;n, el flujo de sangre, el nivel hormonal, la digesti&oacute;n y la funci&oacute;n muscular. Seg&uacute;n Davidson (2001), "aunque la respuesta ante el estr&eacute;s nos puede ayudar cuando una acci&oacute;n r&aacute;pida sea necesaria, la activaci&oacute;n frecuente de dicha respuesta puede acabar por deteriorar nuestra salud" (p. 15).</p>     <p>Las diferentes respuestas que puede tener el individuo ante el estr&eacute;s se pueden agrupar, seg&uacute;n Benito, Sim&oacute;n, S&aacute;nchez y Matachana (2011), "en dos campos: psicol&oacute;gico y biol&oacute;gico" (p. 38). Seg&uacute;n los mismo autores, estas respuestas psicol&oacute;gicas al estr&eacute;s "abarcan tres factores: emocional, cognitivo y de comportamiento que no aparecen en el individuo de forma aislada, sino interrelacionados ya que todos ellos forman parte del individuo y del ambiente que le rodea, y pueden alterar su salud".</p>      <p>En el manejo del estr&eacute;s se estudiaron las respuestas psicol&oacute;gicas que este presenta en los gerentes de las medianas empresas de las regiones Caribe, Pac&iacute;fica y Andina de Colombia, y c&oacute;mo los afecta el estr&eacute;s laboral.</p>      <p><b><i>Respuestas psicol&oacute;gicas en el ser humano</i></b></p>      <p>De acuerdo con lo planteado por Benito, Sim&oacute;n, S&aacute;nchez y Matachana (2011), "el estr&eacute;s es una respuesta del ser humano ante una situaci&oacute;n biol&oacute;gica o psicol&oacute;gica" (p. 24); en este caso solo se indag&oacute; sobre la parte psicol&oacute;gica que tiene manifestaciones cognitivas (incapacidad para tomar decisiones, bloqueo mental, vulnerabilidad a la cr&iacute;tica y confusi&oacute;n, entre otros), de comportamiento (fumar y beber m&aacute;s de lo normal, risa nerviosa, actividad f&iacute;sica exagerada, desorden alimenticio, morderse las u&ntilde;as, entre otros) y emocionales (p&eacute;rdida de energ&iacute;a, bajo estado de &aacute;nimo, pesimismo, apat&iacute;a, temor a enfermarse y p&eacute;rdida de autoestima, entre otros).</p>      <p>En promedio, la poblaci&oacute;n estudiada en las regiones Caribe, Pac&iacute;fica y Andina manifest&oacute;, en un 45.2 &#37;, que los gerentes presentan respuestas cognitivas que no los deja tomar decisiones f&aacute;cilmente, debido a la presencia de bloqueos mentales permanentes que les impiden pensar y actuar de manera l&oacute;gica y coherente; el 22.5 &#37; presenta respuestas de comportamiento, especialmente por los des&oacute;rdenes alimenticios y, en ocasiones, por beber y fumar m&aacute;s de lo normal, pues creen que en la bebida y el h&aacute;bito de fumar pueden encontrar un refugio, mientras encuentran respuestas a la situaci&oacute;n que est&aacute;n viviendo.</p>      <p>El 32.3 &#37; tiene respuestas en la parte emocional, porque manifiestan p&eacute;rdida de &aacute;nimo; en ocasiones, no sienten ganas de ir a trabajar, presentan disminuci&oacute;n de energ&iacute;a f&iacute;sica y mental que los agobia, especialmente cuando tienen problemas econ&oacute;micos. Esos s&iacute;ntomas los conducen a tener altas dosis de tensi&oacute;n, inestabilidad e inquietudes, sobre todo ante los cambios de pol&iacute;ticas econ&oacute;micas por parte del gobierno de turno, debido a que sienten que a los propietarios de las medianas empresas les alteran las reglas de juego, hechos que los llevan a considerar que est&aacute;n solos y sin ning&uacute;n tipo de ayuda (<a href="#t8">tabla 8</a>).</p>      <p align="center"><a name="t8"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t8.jpg"></a></p>      <p>Tambi&eacute;n se pudo apreciar que los gerentes de las medianas empresas de las regiones costeras tienen un mejor manejo de su parte emocional, algo caracter&iacute;stico de su cultura, que hace que enfrenten los problemas en forma m&aacute;s tranquila y jovial<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup>. Asimismo, en las regiones costeras el porcentaje de respuestas de comportamiento es m&aacute;s elevado frente a la regi&oacute;n Andina, debido a la idiosincrasia y gusto por la diversi&oacute;n de los habitantes.</p>      <p><b><i>Estr&eacute;s laboral</i></b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El estr&eacute;s laboral, seg&uacute;n Mart&iacute;nez (2004), "es el conjunto de fen&oacute;menos que suceden en el trabajador con la participaci&oacute;n de los agentes estresantes derivados directamente del trabajo o que, con motivo de este, pueden afectar la salud del trabajador" (p.26). Los principales factores generadores de este tipo de estr&eacute;s est&aacute;n presentes en el entorno laboral y tienen que ver con la organizaci&oacute;n, el tipo de cargo y las relaciones.</p>      <p>Para Davidson (2001), las causas del estr&eacute;s laboral est&aacute;n marcadas por "el tipo de personalidad, inestabilidad laboral, relaciones interpersonales inadecuadas, sobrecarga de trabajo f&iacute;sico y mental, dificultad en el trabajo, funciones extracurriculares, mucha responsabilidad en el trabajo, trabajo rutinario, falta de educaci&oacute;n y capacitaci&oacute;n, ascensos y ausentismos, entre otras" (p. 21).</p>      <p>Durante el diligenciamiento de la encuesta se logr&oacute; dialogar con los gerentes de las tres regiones y ellos manifestaron que la parte organizacional les genera, en promedio, un 36.0 &#37; de estr&eacute;s. En ocasiones, porque hay procesos lentos resultantes del dise&ntilde;o de una estructura organizacional no acorde con el funcionamiento de la empresa; al respecto, la regi&oacute;n Andina muestra un leve incremento de esta causa; seg&uacute;n sus propios gerentes, esto se debe a ra&iacute;z de los constantes cambios que se producen en sus empresas. En lo que hace referencia al cargo (asignaci&oacute;n y funciones), se observa c&oacute;mo las regiones Caribe y Pac&iacute;fica presentan un resultado casi similar, 55.4 y 55.5 &#37; respectivamente, mientras que la regi&oacute;n Andina tiene un 41.3 &#37;.</p>      <p>Llama la atenci&oacute;n que las regiones costeras, haciendo gala de su jovialidad, presentan resultados casi iguales en la variable de las relaciones (intra e interpersonales), 9.8 y 9.4 &#37; respectivamente, mientras que la regi&oacute;n Andina tiene un &iacute;ndice m&aacute;s alto, 20.6&#37;, hecho que fortalece la teor&iacute;a planteada acerca de la idiosincrasia de estas regiones, donde la amabilidad y camarader&iacute;a entre los miembros de sus organizaciones hacen que el estr&eacute;s no est&eacute; tan presente en sus lugares de trabajo. Es m&aacute;s, el Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola (1986), define que "el hombre jovial se esfuerza por hablar en chanza; da cierto colorido de alegr&iacute;a a todo lo que hace o a todo lo que dice" (p. 84) (ver <a href="#t9">tabla 9</a>).</p>      <p align="center"><a name="t9"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t9.jpg"></a></p>      <p><b>Manejo del tiempo</b></p>      <p>Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, el tiempo ha logrado influir mucho en el comportamiento laboral de las personas; la globalizaci&oacute;n trajo consigo el rompimiento de las barreras de la comunicaci&oacute;n, e hizo el mundo m&aacute;s competitivo. "En la medida en que el l&iacute;der pueda aprender a manejar las interrupciones, las prioridades, la postergaci&oacute;n y los conflictos que genera el inadecuado manejo del tiempo, m&aacute;s &eacute;xito tendr&aacute; en el futuro" (M&eacute;nard, 2004, p. 16).</p>      <p>No interesa cu&aacute;ntas actividades se tengan, si se es un buen l&iacute;der en el manejo del tiempo, lograr&aacute; ejecutar todas sus tareas. En vez de perder tiempo quej&aacute;ndose, el l&iacute;der debe organizarse y evitar los pretextos; la gesti&oacute;n del tiempo es una tarea que se adquiere con la pr&aacute;ctica; adem&aacute;s, se desarrolla a lo largo de toda la vida. Para Drucker (2002), el tiempo es "el recurso m&aacute;s importante; quien no lo sabe administrar, no sabe administrar nada" (p. 113). En esta investigaci&oacute;n se revisaron c&oacute;mo los cuadrantes del tiempo y los ladrones del tiempo influyen en los gerentes de las empresas estudiadas.</p>      <p><b><i>Los cuadrantes del tiempo</i></b></p>      <p>Seg&uacute;n Stephen Covey (2009), autor que se especializa en efectividad, en su libro <i>Los siete h&aacute;bitos de las personas altamente efectivas, </i>presenta una matriz que contiene dos dimensiones: lo importante y lo no importante (realiza un aporte a los valores, la misi&oacute;n y las metas) y lo urgente y no urgente (requiere atenci&oacute;n inmediata por algo que no se hizo a tiempo), combinando las dimensiones mencionadas se obtienen cuatro cuadrantes, tal como se muestra en la <a href="#g1">gr&aacute;fica 1</a>.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="g1"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08g1.jpg"></a></p>      <p>En el <b>cuadrante 1, </b>lo urgente e importante, permanecen el 41.8 &#37; de las tres regiones estudiadas, se conoce con nombre de la "Supervivencia" y maneja un alto nivel de estr&eacute;s; las actividades de este cuadrante se hacen inmediatamente (es una reacci&oacute;n), el problema para los gerentes consiste en que las personas que dedican demasiado tiempo a este cuadrante, se la pasar&aacute;n solo apagando incendios.</p>      <p>El <b>cuadrante 2, </b>lo importante y no urgente, es el del "liderazgo"; aqu&iacute; permanece el 41.6 &#37; de los l&iacute;deres entrevistados en las tres regiones, quienes se describen como personas proactivas y exitosas. Las actividades de este cuadrante, regularmente, se programan y se llevan a cabo de acuerdo con lo planeado, puesto que son: planear, prevenir, preparar, establecer relaciones. Se recomienda ubicar todas las actividades posibles en este cuadrante.</p>      <p>En el <b>cuadrante 3, </b>lo urgente y no importante, solo el 11.0 &#37; de las personas encuestadas est&aacute; ubicado aqu&iacute;. Este cuadrante es el del "Enga&ntilde;o" o de los sobrerreactivos, de quienes trabajan mucho, pero no son exitosos. Las personas que se encuentran en este cuadrante deben buscar m&aacute;s informaci&oacute;n, deben delegar, reprogramar sus actividades o simplemente no hacerlas.</p>      <p>En el <b>cuadrante 4, </b>lo no urgente y no importante, se encuentran las personas inactivas, desmotivadas. Este es el cuadrante del "Desperdicio"; afortunadamente solo el 5.6 &#37; de los l&iacute;deres encuestados se encuentra ubicado aqu&iacute;; de hecho, hay que evitarlo, es nocivo para una organizaci&oacute;n (<a href="#t10">tabla 10</a>).</p>      <p align="center"><a name="t10"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t10.jpg"></a></p>      <p><b><i>Los ladrones del tiempo</i></b></p>      <p>Seg&uacute;n Acosta (2009), los ladrones del tiempo "constituyen para cualquier directivo la primera raz&oacute;n declarada de preocupaci&oacute;n y de p&eacute;rdida de tiempo" (p. 103). La lista de ellos es universal y se consideran los m&aacute;s frecuentes las interrupciones, las postergaciones y las prioridades cambiantes, entre otros.</p>      <p>Para esta actividad espec&iacute;fica se trabaj&oacute; con los gerentes de las empresas estudiadas sobre los aspectos que ellos consideraban "ladrones" y se encontr&oacute; lo siguiente:</p>      <p>Las <i>interrupciones: </i>el 22.8 &#37; de los encuestados consider&oacute; que en las interrupciones (no saber decir no, no agendar, no colocar letreros en la puerta de la oficina para evitar las interrupciones, no saber c&oacute;mo decirle a la gente que se encuentra ocupado, originan p&eacute;rdida de tiempo); se pierde demasiado tiempo, y manifestaron que est&aacute;n trabajando para solucionar este aspecto, especialmente los gerentes de las regiones Caribe y Pac&iacute;fica.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En las <i>postergaciones: </i>el 26.1 &#37; de los gerentes respondi&oacute; que las postergaciones (d&eacute;jelo para ma&ntilde;ana, despu&eacute;s lo hacemos, no repartir el trabajo en peque&ntilde;as partes, entre otros) son uno de los ladrones m&aacute;s temidos a la hora de revisar la gesti&oacute;n del tiempo; manifestaron estar muy preocupados, pues b&aacute;sicamente pierden tiempo por no delegar, hecho que se presenta por la falta de confianza en sus trabajadores.</p>      <p>Las <i>prioridades cambiantes: </i>solo el 11.5 &#37; afirm&oacute; que las prioridades cambiantes se les presentan debido a la falta de establecimiento de un orden e importancia para sus actividades. Tres de los gerentes encuestados, con quienes se tuvo una amplia conversaci&oacute;n, manifestaron que era necesario planear m&aacute;s y, sobre todo, seguir el orden establecido en los planes para evitar caer en manos de este ladr&oacute;n.</p>      <p><i>Otros ladrones: </i>en este &iacute;tem consideran se siente m&aacute;s atrapados los gerentes que respondieron la encuesta; el 39.6&#37; afirm&oacute; que la mala actitud, no delegar, la descripci&oacute;n confusa del trabajo, esperar respuestas de otros, socializar demasiado, falta de autoridad, no escuchar recomendaciones, falta de equipos o maquinarias, reuniones innecesarias, el tel&eacute;fono, entre otros, son algunos de los ladrones m&aacute;s cotizados a la hora de revisar su gesti&oacute;n (<a href="#t11">tabla 11</a>).</p>      <p align="center"><a name="t11"><img src="img/revistas/pege/n38/n38a08t11.jpg"></a></p>      <p>M&eacute;nard (2004) menciona que "en la medida en que lo urgente domine la vida, es usualmente el grado en que no se hace lo importante. El no comprometerse con lo importante, es un compromiso inconsciente con lo que no es importante" (p.114); Mc Cay (1996) afirma que "el bien m&aacute;s valioso que el hombre moderno posee, junto con su talento personal y su preparaci&oacute;n, es su tiempo; del buen uso de este depende gran parte de &eacute;xito en su vida".</p>      <p><b>5. CONCLUSIONES</b></p>      <p>Lo esencial del verdadero liderazgo no se reduce a simple autoridad. Los l&iacute;deres son eficaces cuando otras personas los reconocen como tales, al escuchar seriamente sus ideas, valorar y seguir sus sugerencias; recurrir a ellos en busca de consejo. Lo que hace a un l&iacute;der no es el cargo, sino una serie de atributos, actitudes y h&aacute;bitos que no lo separa del resto de personas en la organizaci&oacute;n.</p>      <p>Es indispensable que el l&iacute;der de hoy sea capaz de mantener interacci&oacute;n con el entorno, identificar las estrategias que en un momento condujeron al &eacute;xito en el pasado, romper con los efectos paradigm&aacute;ticos, y mantener un modelo mental abierto al cambio.</p>      <p>Un buen l&iacute;der debe ser capaz de manejar adecuados procesos comunicativos, combinando de manera adecuada las habilidades gerenciales de escucha, observaci&oacute;n y expresi&oacute;n. De esta manera puede comunicarse eficientemente con sus pares y empleados, pues un mal proceso comunicativo interfiere con el liderazgo. Adem&aacute;s, es importante destacar el papel de la retroalimentaci&oacute;n en el proceso comunicativo, sobre todo desde la perspectiva del liderazgo.</p>      <p>Una buena pr&aacute;ctica para reducir el papeleo innecesario no es s&oacute;lo trabajar con informes ejecutivos sino empoderar a los subordinados, permiti&eacute;ndoles que exploren su capacidad de trabajo, que muchas veces est&aacute; subuti-lizada.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El liderazgo relacional presenta una marcada presencia entre los gerentes de las medianas empresas de Colombia, lo cual implica que el manejo de las relaciones, la b&uacute;squeda incesante por construir calidad y un cuidado especial en las finanzas de estas empresas, constituye un elemento clave en su gesti&oacute;n actual.</p>      <p>Un l&iacute;der debe gestionar de manera estrat&eacute;gica, eficiente y din&aacute;mica su organizaci&oacute;n y el personal que la conforma, con el fin de influir positivamente y minimizar el estr&eacute;s que sus colaboradores puedan generar en su actividad laboral. Junto con el componente asociado al manejo del tiempo, el estr&eacute;s puede presentarse como un efecto de las condiciones de gesti&oacute;n que el gerente como l&iacute;der debe manejar en su organizaci&oacute;n.</p>  <hr>       <p><font size="3"><b>Notas</b></font></p>     <P><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>&nbsp;De acuerdo con la Ley 590 de 2000 y la Ley 905 de 2004 (Colombia), la mediana empresa es aquella que cuenta con una planta de personal entre 51 y 200 trabajadores o activos totales entre 5.001 y 30.000 salarios m&iacute;nimos legales mensuales vigentes.    <br> <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>&nbsp;Informaci&oacute;n suministrada por las C&aacute;maras de Comercio de las principales ciudades de las tres regiones de estudio, 2013.    <br> <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>"El hombre jovial se esfuerza por hablar en chanza; da cierto colorido de alegr&iacute;a a todo lo que hace o a todo lo que dice", Diccionario de la Lengua Espa&ntilde;ola (1986).    <br></P>  <hr>      <p><b>REFERENCIAS</b></p>      <!-- ref --><p>Acosta, J. M. (2009). <i>Gesti&oacute;n eficaz del tiempo y control del estr&eacute;s. </i>Madrid: ESIC.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1657-6276201500010000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Benito, M., Sim&oacute;n, M., S&aacute;nchez, A. &amp; Matachama, M. (2011). <i>Promoci&oacute;n de la salud y apoyo psicol&oacute;gico al paciente. </i>Madrid: Mc Graw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1657-6276201500010000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Blanchard, K., Zigarmi, P. &amp; Zigarmi, D. (1999). <i>Leadership and the one minute manager. </i>Nueva York: William Morrow.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1657-6276201500010000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Boyett, J. &amp; Boyett, J. (1999). <i>Hablan los gur&uacute;s. </i>Bogot&aacute;: Norma.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1657-6276201500010000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Cano, A. (s.f.). <i>SEAS. </i>Recuperado el 14 de septiembre de 2014, de <a href="http://www.ucm.es" target="_blank">http://www.ucm.es</a>: <a href="http://pendientedemigracion.ucm.es/info/seas/estres_lab/el_estres.htm" target="_blank">http://pendientedemigracion.ucm.es/info/seas/estres_lab/el_estres.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1657-6276201500010000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Carbonell, R. (2006). <i>Presentaciones efectivas. </i>Espa&ntilde;a: Esdaf.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1657-6276201500010000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Covey, S. (2009). <i>Los siete h&aacute;bitos de la gente altamente efectiva. </i>Buenos Aires: Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1657-6276201500010000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Davidson, J. (2001). <i>Sobrevivir al estres. </i>Madrid: Pearson.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1657-6276201500010000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Dolan, S. &amp; Mart&iacute;n, I. (2000). <i>Los 10 mandamientos para la direcci&oacute;n de personas. </i>Barcelona: Gesti&oacute;n 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1657-6276201500010000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Drath, W. &amp; Palaus, C.J. (1994). <i>Making common sense: Leadership as mecaning-ma-king in a community of practice. </i>Greensboro: Center for Creative Leadership.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1657-6276201500010000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Drucker, P. (1995). <i>El ejecutivo eficaz. </i>Bogot&aacute;: C&iacute;rculo de Lectores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S1657-6276201500010000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Drucker, P. (2002). <i>Los desaf&iacute;os de la gerencia del siglo XXI. </i>Bogot&aacute;: Norma.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S1657-6276201500010000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Forero, M. T. (2005). <i>C&oacute;mo hablar correctamente y comunicarse mejor. </i>Montevideo: Latinbooks Internacional.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S1657-6276201500010000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Gonz&aacute;lez, M. &amp; Naranjo, R. (2011). Inversi&oacute;n en recursos digitales: un imperativo estrat&eacute;gico para el desarrollo de la gerencia empresarial. <i>Generaci&oacute;n digital, 8, </i>8.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S1657-6276201500010000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Guzm&aacute;n, P., L&oacute;pez, D. &amp; Ocampo, M. (2008). <i>Comunicacion empresarial. </i>Bogot&aacute;: Ecoe Ediciones.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S1657-6276201500010000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Hemphil, J. K. &amp; Coons, A. E. (1957). Job descriptions for executives. <i>Harvard Business Review, 37, </i>55-67.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S1657-6276201500010000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Hern&aacute;ndez, R., Fern&aacute;ndez, C. &amp; Baptista, P. (2006). <i>Metodolog&iacute;a de la investigaci&oacute;n. </i>M&eacute;xico D.F.: Mc Graw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S1657-6276201500010000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Lazarus, R. &amp; Folkman, S. (1986). <i>Estr&eacute;s y procesos cognitivos. </i>Barcelona: Mart&iacute;nez-Roca.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S1657-6276201500010000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Macdocnald, J. (2002). <i>Aprenda a comunicarse con &eacute;xito en el trabajo. </i>Bogot&aacute;: Planeta.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S1657-6276201500010000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Mart&iacute;nez, J. M. (2004). <i>Estr&eacute;s laboral. </i>Madrid: Pearson.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S1657-6276201500010000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Mc Cay, J. (1996). <i>La administraci&oacute;n del tiempo. </i>M&eacute;xico: Mc. Graw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S1657-6276201500010000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
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