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<journal-title><![CDATA[El Ágora U.S.B.]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Universidad de San Buenaventura]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA["NO BASTAN MUROS DE PIEDRA PARA HACER UNA PRISIÓN" La vida cotidiana de los internos de la cárcel Villahermosa, Cali, Colombia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["STONE WALLS ARE NOT ENOUGH TO BUILD A PRISON." THE DAILY LIFE OF INMATES AT "VILLAHERMOSA" PRISON IN CALI, COLOMBIA]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The current article, derived from a piece of research, describes the prison situation in Colombia, in the last few years, making emphasis on the particular overcrowding situation at "Villahermosa" Prison in the city of Cali, Colombia. Lastly, an analysis of the daily living conditions at that prison is made.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>"NO BASTAN MUROS DE PIEDRA PARA HACER UNA PRISI&Oacute;N"    <br>  La vida cotidiana de los internos de la c&aacute;rcel Villahermosa, Cali, Colombia</b></font><sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup>.</p>      <p align="center"><font size="3"><b>"STONE WALLS ARE NOT ENOUGH TO BUILD A PRISON." THE DAILY LIFE OF INMATES AT "VILLAHERMOSA" PRISON IN CALI, COLOMBIA.</b></font></p>       <p align="center"><b>Por: Harold Mauricio Nieto Castillo.</b><Sup>*</Sup></p>     <p><Sup>*</Sup> Soci&oacute;logo. Investigador, Universidad del Valle. Cali - Colombia. Contacto: <a href="mailto:mauronieto7@gmail.com">mauronieto7@gmail.com</a></p>      <p align="center">Recibido: Enero 2014    Revisado: Marzo 2014   Aceptado: 1 de Mayo 2014</p>  <hr>     <p><b>RESUMEN.</b></p>     <p>El presente art&iacute;culo derivado de investigaci&oacute;n, describe la situaci&oacute;n carcelaria en Colombia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os, haciendo &eacute;nfasis sobre la situaci&oacute;n particular del hacinamiento en el establecimiento carcelario Villahermosa de la ciudad de Cali (Colombia). Finalmente se realiza un an&aacute;lisis sobre la manera en que transcurre la vida cotidiana en dicho Centro Carcelario.</p>     <p><b>PALABRAS CLAVE</b>: C&aacute;rcel Villahermosa, hacinamiento, formas de adaptaci&oacute;n, cotidianidad.</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>ABSTRACT.</b></p>     <p> The current article, derived from a piece of research, describes the prison situation in Colombia, in the last few years, making emphasis on the particular overcrowding situation at "Villahermosa" Prison in the city of Cali, Colombia. Lastly, an analysis of the daily living conditions at that prison is made. </p>     <p><b>KEY WORDS</b>: Villahermosa Prison; Overcrowding; Forms of Adaptations, and Everyday Life.</p> <hr>     <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n.</b></font></p>     <p> Para el caso colombiano, la dif&iacute;cil situaci&oacute;n de orden p&uacute;blico que pone en el escenario a m&uacute;ltiples actores de poder (guerrilla, paramilitares, delincuencia com&uacute;n, entre otros), conlleva a que algunos analistas y en especial el gobierno nacional, vean las pol&iacute;ticas de mano dura y de encierro, como una herramienta eficaz para el control de la poblaci&oacute;n llamada desviada. Esto se hace evidente a trav&eacute;s del discurso utilizado, y de las cifras que demuestran el aumento de la poblaci&oacute;n carcelaria en los &uacute;ltimos tiempos, como podemos ver a continuaci&oacute;n:</p>     <blockquote>Durante el a&ntilde;o 2010, entre los meses de enero y diciembre, la poblaci&oacute;n de internos en establecimientos de reclusi&oacute;n experiment&oacute; un incremento promedio mensual de 640 personas, pasando de 76.761 a 84.444 internos, como producto del ejercicio de la pol&iacute;tica penal del Estado colombiano.  (Inpec, 2010)</blockquote>     <p>Para el a&ntilde;o 2011 el n&uacute;mero de internos se incrementa de manera dr&aacute;stica. Seg&uacute;n lo consignado en el informe de rendici&oacute;n de cuentas del INPEC para el periodo 2011, en el mes de enero la poblaci&oacute;n era de 86.076, llegando en diciembre a 100.451 internos. Para el 18 de enero de 2012, el n&uacute;mero de internos en el pa&iacute;s llegaba a 101.248, presentando un crecimiento promedio mensual de 1502 internos y una tasa de 1.48%.  (Inpec, 2011).</p>     <p>Este aumento en la poblaci&oacute;n carcelaria, que tiene que ver en gran medida con algunos cambios introducidos en el sistema penal colombiano  (Acto Legislativo, 2002), produjo un aumento dr&aacute;stico en los niveles de hacinamiento en las c&aacute;rceles del pa&iacute;s. Estas no contaban con las instalaciones necesarias para soportar los efectos de las pol&iacute;ticas de "tolerancia cero", por lo que cada vez los centros de reclusi&oacute;n se fueron convirtiendo en centros de violaci&oacute;n permanente de los derechos humanos.</p>     <p align="center"><a name="gra1"><img src="img/revistas/agor/v14n2/v14n2a07g1.jpg"></a></p>      <p>El sistema penitenciario antes de 1998, ya contaba con graves problemas en este &aacute;mbito, presentando un nivel de hacinamiento del 45%. Para el 2006 el hacinamiento lleg&oacute; a reducirse hasta el 14,5%. Sin embargo a partir de 2007 (excepto 2010), las cifras de detenidos en Colombia presentan un nuevo ascenso importante, hasta llegar al 55% de hacinamiento en mayo de 2013 (<a href="#gra2">Gr&aacute;fica 2</a>). El porcentaje m&aacute;s alto registrado en la historia de los penales en el pa&iacute;s  (Inpec, 2000). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="gra2"><img src="img/revistas/agor/v14n2/v14n2a07g2.jpg"></a></p>       <p>Desde hace algunos a&ntilde;os, la &uacute;nica soluci&oacute;n que se ha planteado para solucionar el problema del hacinamiento ha sido la ampliaci&oacute;n y construcci&oacute;n de nuevos centros de reclusi&oacute;n. Por ejemplo en el 2010, el Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario Inpec, dio apertura a 7 centros m&aacute;s de reclusi&oacute;n ubicados en Yopal, C&uacute;cuta, Ibagu&eacute;, Jamund&iacute;, Acacias, Pedregal y Puerto Triunfo. En este mismo a&ntilde;o se anunci&oacute; la construcci&oacute;n de 6 nuevas c&aacute;rceles que ser&iacute;an ubicadas en la Costa Atl&aacute;ntica y en el eje cafetero.</p>      <p>A finales de 2012 la Contralor&iacute;a general de la Naci&oacute;n present&oacute; un informe de auditor&iacute;a donde calificaba como desfavorable la gesti&oacute;n y los resultados de esos proyectos, ya que la mayor&iacute;a de estos centros presentan grandes fallas de infraestructura y funcionamiento.</p>     <p>As&iacute; pues no es una aventura hablar sobre los graves problemas que presenta el mecanismo de castigo en Colombia. Desde el alto grado de congestionamiento del sistema judicial, ya que de los 117.015 internos registrados para el 30 de abril de 2013, distribuidos por sexo en 108.136 hombres, y 8.879 mujeres, 36.061 se encuentran en condici&oacute;n de sindicados, distribuidos por sexo en 33.329 hombres, y 2.732 mujeres  (Inpec, 2013). Pasando por unos altos niveles de hacinamiento en las prisiones que como ya se mencion&oacute;, seg&uacute;n el Inpec para mayo de 2013 registraba un 55%. Hasta llegar a unos niveles de corrupci&oacute;n dentro del sistema penitenciario colombiano, que han provocado la implementaci&oacute;n de constantes cambios en los cuadros directivos de esta instituci&oacute;n y de algunas c&aacute;rceles colombianas. </p>     <p><font size="3"><b>Metodolog&iacute;a.</b></font></p>     <p> Para la elaboraci&oacute;n de este art&iacute;culo, derivado de investigaci&oacute;n, se acudi&oacute; a: </p> <ul>    <li>    <p>Un rastreo bibliogr&aacute;fico sobre el tema.</p></li>     <li>    <p> Rastreo de prensa que diera cuenta de la realidad carcelaria del Pa&iacute;s.</p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p> Un an&aacute;lisis de los informes del instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Inpec) de Colombia 2011 - 2012 y 2013.</p></li>     <li>    <p> Un rastreo jur&iacute;dico de diferentes normas emitidas en torno al tema.</p></li>     <li>    <p> Para el an&aacute;lisis de la cotidianidad en el caso espec&iacute;fico del Centro Carcelario Villahermosa, se toman algunos referentes de Erving Goffman sobre las diferentes formas de adaptaci&oacute;n que tienen los individuos en este tipo de "instituciones totales" y se da gran importancia a las reflexiones derivadas del trabajo de campo que incluy&oacute; entrevistas, talleres, charlas informales y participaci&oacute;n en actividades institucionales.</p></li>    </ul>     <p>Para cerrar, el texto incluye un an&aacute;lisis sobre las diferentes formas de organizaci&oacute;n impuestas por la instituci&oacute;n y por los internos.</p>     <p><font size="3"><b>Resultados.</b></font></p>     <p> <U>C&aacute;rcel Villahermosa, Cali.</U></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Uno de los centros carcelarios m&aacute;s afectado por la crisis carcelaria que se presenta en el pa&iacute;s, es el establecimiento penitenciario de mediana seguridad y carcelario, (EPMSC) Cali. Construido en 1958 en el oriente de la ciudad de Cali, este lugar de reclusi&oacute;n solo para hombres, tiene capacidad para albergar a 1667 internos. Mas su poblaci&oacute;n total es de 5.718 personas  (El Espectador, 2013). Por lo que ocupa a mayo de 2013, el cuarto lugar de hacinamiento en el pa&iacute;s con el 243% (<a href="#gra3">gr&aacute;fica 3</a>), siendo la &uacute;nica ciudad con m&aacute;s de 2 millones de habitantes, que supera el 200% de hacinamiento.</p>     <p align="center"><a name="gra3"><img src="img/revistas/agor/v14n2/v14n2a07g3.jpg"></a></p>      <p>En este centro carcelario se puede evidenciar uno de los principales factores por los que se presenta el hacinamiento en el pa&iacute;s. En el lugar hay 2.803 internos en condici&oacute;n de sindicados, o sea que su proceso se encuentra en curso a la espera del concepto del juez, frente a 2.915 internos condenados  (Inpec, 2013). Lo que demuestra el grave problema de congestionamiento judicial en la regi&oacute;n. Estos internos sindicados, pueden pasar el mismo tiempo en prisi&oacute;n que quienes tienen una pena ya establecida, para en algunos casos resultar inocentes despu&eacute;s de haber pr&aacute;cticamente pagado una pena.</p>     <p>Sumado al alto grado de hacinamiento, Villahermosa presenta grandes problemas de infraestructura. Sus instalaciones de m&aacute;s de 50 a&ntilde;os, poco a poco han pasado la factura del paso del tiempo, y del abandono por parte de los diversos entes administrativos. La estructura se encuentra muy deteriorada, a tal punto que diversos estudios advierten sobre la posibilidad de que el lugar colapse en un evento s&iacute;smico y se venga abajo. Se presentan problemas en la presi&oacute;n y flujo del agua, y filtraciones por todo el penal, por lo que en las noches varios patios se quedan sin el suministro de agua. Tambi&eacute;n se presentan constantes fallas en el sistema el&eacute;ctrico, sobre todo por las conexiones artesanales que los internos realizan.</p>     <p>El lugar tambi&eacute;n tiene grandes problemas de salubridad. Los sanitarios y las duchas son insuficientes para la gran cantidad de internos, empeor&aacute;ndose la situaci&oacute;n los d&iacute;as de visita. No se cuenta con unas instalaciones adecuadas para la atenci&oacute;n m&eacute;dica de los internos, ni con el personal ni los insumos suficiente. Los alimentos tampoco son tratados de la mejor manera, y los internos no cuentan ni con el espacio suficiente, ni con los elementos necesarios para el adecuado consumo. Las condiciones en las que duermen los internos son deplorables. El hacinamiento es tan severo que los internos duermen casi que uno sobre el otro en las celdas, los pasillos, el patio, y hasta en los ba&ntilde;os. Muchos no cuentan con una colchoneta para dormir, o no encuentran espacio donde acomodarse.</p>     <p>La situaci&oacute;n es tan cr&iacute;tica que el 2 de abril de 2013, el tribunal superior de Cali expidi&oacute; un decreto donde ordena a la c&aacute;rcel Villahermosa no recibir m&aacute;s internos, y realizar un plan de descongesti&oacute;n mediante el traslado de algunos internos a otras c&aacute;rceles del pa&iacute;s. Esto debido a una tutela interpuesta por la personer&iacute;a municipal a nombre de los internos del penal, contra la alcald&iacute;a de Cali y el Inpec, por la recurrente violaci&oacute;n a los derechos humanos que se vive en el centro carcelario.</p>     <p>Aparte de todas estas dificultades por las que tienen que pasar los internos de la c&aacute;rcel Villahermosa, y que son evidentes a los ojos de cualquier persona que visite el lugar, existen otra serie de privaciones que son propias de cualquier instituci&oacute;n total, tomando el concepto de Goffman. Los centros carcelarios como instituciones totales se caracterizan entre otras cosas por reunir a un grupo de individuos dis&iacute;miles bajo el mismo techo, organizarlos dentro de una rutina establecida, controlar sus horarios, alimentaci&oacute;n y contacto con el exterior. Como menciona el autor:</p>     <p>La tendencia absorbente o totalizadora est&aacute; simbolizada por los obst&aacute;culos que se oponen a la interacci&oacute;n social con el exterior, y al &eacute;xodo de los miembros, y que suelen adquirir forma material: puertas cerradas, altos muros, alambre de p&uacute;a, acantilados, r&iacute;os, bosques o pantanos.  (Goffman E., 2004)</p>     <p>Adem&aacute;s de estas privaciones impuestas a los internos por parte de la instituci&oacute;n, y por las condiciones mismas del lugar, existe en Villahermosa una din&aacute;mica de funcionamiento impuesta por algunos internos, que dista hasta cierto punto de la establecida por las directivas de la instituci&oacute;n. En el lugar impera una especie de orden paralelo establecido por algunos internos, que fungen como representantes de sus respectivos patios frente a las directivas del penal. Pero m&aacute;s que representantes son quienes administran los patios, realizan labores como la autorizaci&oacute;n o no, de la llegada de alg&uacute;n interno nuevo, efect&uacute;an cobros por las celdas, las colchonetas, la estancia en un pasillo, el aseo, y la venta de drogas, entre otros. </p>     <p>El representante o presidente de patio es elegido por los internos, y  se encarga de elegir a consideraci&oacute;n propia unos representantes por cada pasillo. El problema con este mecanismo es que la elecci&oacute;n del presidente de patio se convirti&oacute; en la lucha por conseguir una posici&oacute;n de autoridad y poder, que bien o mal es legitimada por la instituci&oacute;n. Esto se puede interpretar como una de las adaptaciones que realizan los internos a las normas y reglamentos que propone la instituci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los internos llaman a esta figura "La pluma", y son quienes en realidad imponen las normas de convivencia. Estas normas por lo general en todos los patios versan sobre asuntos como la prohibici&oacute;n de robar dentro del patio, prohibici&oacute;n de peleas, el respeto hacia la guardia, los funcionarios y los dem&aacute;s internos, el respeto a las visitas, la buena presentaci&oacute;n del lugar y de los internos los d&iacute;as de visita, el respeto hacia las mujeres que van a los patios, el orden en las filas para recibir la comida, entre otros. </p>     <p>El representante o presidente de patio es elegido por los internos, y  se encarga de elegir a consideraci&oacute;n propia unos representantes por cada pasillo. El problema con este mecanismo es que la elecci&oacute;n del presidente de patio se convirti&oacute; en la lucha por conseguir una posici&oacute;n de autoridad y poder, que bien o mal es legitimada por la instituci&oacute;n. Esto se puede interpretar como una de las adaptaciones que realizan los internos a las normas y reglamentos que propone la instituci&oacute;n.</p>     <p><i>Los patios</i></p>     <p>El establecimiento carcelario cuenta con 11 patios, distribuidos entre la zona interna con siete patios y la externa con cuatro. Podemos dividir estos 11 patios en dos grupos, los patios comunes y los especiales. El primer grupo se caracteriza por la presencia de la figura de "la pluma" como la autoridad m&aacute;xima del lugar, all&iacute; encontramos los patios 1, 2, 3, 4, 5, 6 y 1-A. </p>     <p>Estos tienen un alto grado de hacinamiento, y su estructura f&iacute;sica generalmente se compone de un gran patio con un comedor formado por dos hileras largas de cemento con bancas del mismo material a cada lado de las mesas, y un televisor colgando de una de las columnas del techo del comedor. Al fondo est&aacute;n los ba&ntilde;os, algunos sanitarios con puerta, las duchas separadas unas de otra por un muro, y un tanque de agua. Las celdas se encuentran en el segundo y tercer piso. Algunos de estos patios cuentan con una peque&ntilde;a biblioteca (patios1,  2), un taller de carpinter&iacute;a (patios 1, 1-A, 6), o una peque&ntilde;a cancha m&uacute;ltiple de baloncesto y microf&uacute;tbol  (patios 1, 1-A, 6,  pero no tienen comedor). </p>     <p align="center"><img src="img/revistas/agor/v14n2/v14n2a07m1.jpg"></p>      <p>El &uacute;nico patio que se diferencia un poco de la din&aacute;mica general es el patio 1. El ambiente aqu&iacute; es muy diferente al que se vive en el resto del penal, el hacinamiento no brota a los ojos del visitante y, en general, todo es mucho m&aacute;s calmado. Existe un alto grado de organizaci&oacute;n entre los internos debido al esfuerzo por posicionar el patio como el mejor del lugar. De esta manera, por ejemplo el ingreso al patio tiene un costo de aproximadamente 1 mill&oacute;n y medio de pesos, mientras que en los otros patios parte de 100 mil pesos en adelante;  la asignaci&oacute;n de una celda puede costar hasta 5 millones de pesos, cuando en los otros el costo es de 800 mil pesos; y se le exige a los internos un pago de 6 mil pesos semanales para el aseo, contrario a los 2 mil o 3 mil del resto de patios. (Estos precios son establecidos por "la pluma" de cada patio. En el caso del 1, no es un solo individuo sino un grupo quienes administran el patio y asignan estos valores).</p>      <p>Cuando el interno ingresa al centro carcelario le asignan un patio seg&uacute;n una evaluaci&oacute;n realizada por la instituci&oacute;n, y al llegar a este quien o quienes lo administran le informan sobre los valores y las normas del lugar, y el interno debe decidir si puede pagar o si se va a otro patio. As&iacute;, mediante el alto costo de vida en el patio 1, los internos buscan diferenciarse del resto de patios y vivir en mejores condiciones.</p>     <p>Por su parte los patios especiales se caracterizan por estar ubicados en el &aacute;rea externa y de manera separada cada uno, y porque carecen del tipo de organizaci&oacute;n autoritaria presente en los otros patios. All&iacute; encontramos el 9 o tambi&eacute;n llamado de "Convivencia y Paz", creado como un proyecto piloto que desarroll&oacute; el Inpec para aplicar un modelo alternativo de autorregulaci&oacute;n entre los internos. Es el patio "modelo" del lugar y seg&uacute;n cuentan los internos la convivencia es bastante buena, no se registran mayores problemas entre ellos. Sin embargo la din&aacute;mica de cobros y de tr&aacute;fico de drogas tambi&eacute;n est&aacute; presente pero por acuerdo entre los internos. </p>     <p>Otro de estos patios especiales es el 8, o patio de tercera edad donde por ley son internadas las personas mayores de 55 a&ntilde;os, esto no se cumple a cabalidad, en los otros patios pueden encontrarse personas mayores de 55 a&ntilde;os. Esto depende en gran medida de si el interno quiere o no irse para ese patio. Aqu&iacute; las condiciones de vida no son tan malas a pesar de que muchos internos por su avanzada edad padecen graves enfermedades. El patio cuenta con un representante que se encarga de velar por los derechos de los internos, el suministro a tiempo de los medicamentos, el traslado a las citas m&eacute;dicas y la limpieza del lugar, entre otros. Todo esto sin realizar ning&uacute;n cobro. All&iacute; encontramos algunas mesas de billar, juegos de mesa y televisores para la distracci&oacute;n de los internos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este patio tiene la particularidad de que en &eacute;pocas del cartel de Cali fue utilizado para albergar a presos relacionados con esta organizaci&oacute;n. Muchos de ellos realizaron modificaciones en sus celdas como construir ba&ntilde;os con tinas, ponerle cer&aacute;mica al piso, instalar l&aacute;mparas lujosas, reconstruir las paredes y hasta construyeron un bar y un gimnasio en el lugar. En general el patio guarda un buen aspecto en su estructura, "gracias" al rastro que el narcotr&aacute;fico dej&oacute; hasta en esta c&aacute;rcel. </p>     <p>Otro patio de este grupo es el 10, que alberga a los internos que se encuentran en las &uacute;ltimas fases del tratamiento, o sea en mediana o m&iacute;nima seguridad, y que por ende se encuentran vinculados a alg&uacute;n trabajo en la instituci&oacute;n, ya sea en mantenimiento general, en el rancho (el rancho es la cocina donde se preparan los alimentos de los internos.), en la granja, etc. Puede decirse que es el mejor patio del establecimiento carcelario, no existe ning&uacute;n l&iacute;der, se asigna una celda para dos personas por lo que no hay hacinamiento, y como todos los internos trabajan el patio permanece durante el d&iacute;a solo, y en la tarde los internos llegan a descansar despu&eacute;s de sus respectivas jornadas de trabajo. Llegar a este patio es el anhelo de muchos internos.</p>     <p>El patio de sanidad o de los "locos" como se le conoce com&uacute;nmente, es otra &aacute;rea especial donde son ubicados los internos que previa valoraci&oacute;n psiqui&aacute;trica, deben estar alejados del resto de internos, y bajo la supervisi&oacute;n de personal especializado. Es un espacio peque&ntilde;o, con poca capacidad, el n&uacute;mero de internos en este patio oscila normalmente entre 8 y 15 personas, y su poblaci&oacute;n varia constantemente. Muchos son devueltos a los otros patios despu&eacute;s del periodo de observaci&oacute;n, mientras que otros son enviados al hospital psiqui&aacute;trico o los dejan en este patio indefinidamente. </p>     <p>La valoraci&oacute;n para llegar a este patio es bastante rigurosa, ya que suele suceder que los internos fingen la tenencia de alg&uacute;n trastorno para pasar algunos d&iacute;as alejados de los patios. O tambi&eacute;n que lo que acusa tener el interno sea uno de los tantos efectos que produce la c&aacute;rcel sobre las personas, y que seg&uacute;n el personal m&eacute;dico son normales.</p>     <p>Tambi&eacute;n existe dentro de los patios comunes dos &aacute;reas que funcionan bajo est&aacute; figura de patios especiales, y son el pasillo 3D o pasillo especial LGTB ubicado dentro del patio 3, y el pasillo 4D o pasillo especial ind&iacute;gena ubicado dentro del patio 4. En el pasillo LGTB ubican a los internos que al ingresar al centro carcelario expresan tener una condici&oacute;n sexual diferente a la de la mayor&iacute;a de los presos, o es evidente su inclinaci&oacute;n hacia el mismo sexo, con el objetivo de protegerlos de cualquier agresi&oacute;n por parte de los otros internos. Esto entendiendo el alto de grado de discriminaci&oacute;n que se presenta en este contexto a ra&iacute;z del arraigo cultural de la figura heterosexual como lo normativo, lo correcto, presente en la mayor&iacute;a de los internos.</p>     <p>En el pasillo especial ind&iacute;gena, como su nombre lo menciona, son recluidos los internos que presentan una condici&oacute;n de excepci&oacute;n por ser ind&iacute;genas, minor&iacute;a poblacional. El establecimiento penitenciario est&aacute; obligado constitucionalmente a proteger con sumo cuidado la integridad de  las personas pertenecientes a comunidades minoritarias en el pa&iacute;s, debido a las diferencias en cuanto a costumbres, cosmovisiones y dem&aacute;s creencias que pueden llegar a chocar con las del grueso de la poblaci&oacute;n carcelaria. Adem&aacute;s dentro de este pasillo hay internos que cuentan con el reconocimiento y la protecci&oacute;n de la ONU, por trabajar en pro de la defensa de los Derechos Humanos.</p>     <p>Para la clasificaci&oacute;n en este patio el preso debe solicitar ser ubicado all&iacute; donde solo hay presos pertenecientes a alg&uacute;n pueblo ind&iacute;gena. El nuevo interno tiene que presentar un documento donde el gobernador del cabildo certifique la pertenencia del individuo a la comunidad ind&iacute;gena. Para el caso de este patio su organizaci&oacute;n se presenta precisamente bajo la figura de cabildo, con la elecci&oacute;n de l&iacute;deres y normas propias de este tipo de organizaci&oacute;n comunitaria. Esto se logr&oacute; bajo un acuerdo interadministrativo con el gobierno nacional y las directicas del INPEC, es el &uacute;nico pasillo especial para ind&iacute;genas que existe en una c&aacute;rcel colombiana. </p>     <p><i>El d&iacute;a a d&iacute;a en Villahermosa</i></p>     <p>Los internos tiene diferentes formas de pasar el d&iacute;a, esto dependiendo ante todo de si se encuentran realizando alguna actividad en el centro penitenciario como cursos, talleres, si tienen alg&uacute;n trabajo asignado o si simplemente no hacen nada. Sin embargo como todo lo relacionado con la c&aacute;rcel, tambi&eacute;n hay algunos horarios establecidos que marcan el d&iacute;a a d&iacute;a de los internos, siendo el proceso de la contada quiz&aacute;s el elemento principal que divide lo que para los internos es el d&iacute;a y la noche.</p>     <p>El proceso de la contada de los internos se realiza dos veces al d&iacute;a.  Primero en la ma&ntilde;ana entre las 7:00 am, y las 7:30 am, despu&eacute;s de que los internos reclaman el desayuno, y el proceso se repite en la tarde a partir de las 3:00 pm, despu&eacute;s de repartida la cena. Solo en el patio 10 la contada en la tarde se efect&uacute;a a las 5:00 pm. Cuando la situaci&oacute;n de seguridad en los patios es complicada, a veces se realizan m&aacute;s de dos contadas diarias con el objetivo de tener a los presos ocupados en este proceso y as&iacute; evitar enfrentamientos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Todos los internos deben estar en el patio para la hora de la contada, los guardias encargados de este proceso que por lo general son 2, ingresan a los patios y los internos van pasando uno por uno hacia los pasillos donde se encuentran las celdas, colch&oacute;n, colchoneta o rinc&oacute;n de cada quien. Mientras tanto el guardia va contando y apuntando en una tabla el n&uacute;mero de internos que por supuesto debe coincidir con el n&uacute;mero de presos que hab&iacute;a en la anterior contada en el patio, salvo los que por alguna raz&oacute;n (traslados, hospitalizaciones, u orden de libertad, etc.), salieron del patio.</p>     <p>Antes de que los guardias ingresen a los patios para este proceso, se realiza tanto en la ma&ntilde;ana como en la tarde la limpieza general, actividad que es asignada semanalmente a varios internos por parte del jefe del patio. En la mayor&iacute;a de los patios son principalmente los internos que no tienen dinero para pagar la cuota de aseo quienes realizan esta labor de limpieza. </p>     <p>En este proceso de conteo la figura del jefe, de "la pluma", es muy importante ya que son estos quienes dentro de las reglas han establecido que debe haber total colaboraci&oacute;n por parte de los internos durante este proceso. Est&aacute; prohibido armar alboroto o incentivar cualquier acci&oacute;n que entorpezca el proceso de conteo a los guardias, lo cual se puede leer claramente como un acuerdo no formal entre los jefes de patio y la guardia, lo que sin duda representa un compromiso entre ambos, sobre todo de parte de la guardia que luego tendr&aacute; que de alguna manera agradecerle a los jefes de patio por esto. </p>     <p>Por su parte los internos cumplen con esta regla para evitar la sanci&oacute;n de sus compa&ntilde;eros, quienes esperan que este proceso del conteo se haga de la manera m&aacute;s r&aacute;pida posible, pero ante todo lo hacen bajo la presi&oacute;n de los jefes de patio que sancionan de manera dr&aacute;stica la desobediencia de sus &oacute;rdenes. Es de resaltar que en los patios donde no se presenta esta din&aacute;mica de "la pluma", existe un acuerdo entre los internos para de igual manera facilitar el proceso de la contada. </p>     <p>Para los internos nuevos es com&uacute;n que esta din&aacute;mica de ser contados se les presente como algo casi inveros&iacute;mil, m&aacute;s cuando seguramente en libertad no ten&iacute;an que pasar por esto. Al principio es dif&iacute;cil aceptar que todos los d&iacute;as tengan que ser contados 2 y hasta 3 veces,  para muchos es algo absurdo que los cuenten sabiendo que no tienen a donde ir. Sin embargo para la guardia este es el procedimiento m&aacute;s importante a realizar, el cual lleva mayor cuidado y seriedad, es el momento en el que la instituci&oacute;n demuestra su control, la capacidad que tiene de disponer sobre el cuerpo, espacio, tiempo y hasta pensamiento del interno, se cuentan las cabezas y se cierran los candados. Como se acaba de mencionar, no se puede olvidar la importancia que tienen los internos que manejan los patios en el &eacute;xito de este proceso, frente a esto un interno comenta:</p>     <blockquote>Para la contada de la ma&ntilde;ana todos tenemos que bajar al patio, pero a veces hay problemas porque cuentan, todo el mundo entra y a veces se ensucia el piso, entonces hay que volver a limpiar, pero "el pluma" no deja salir a nadie sino hasta por ah&iacute; las 10, entonces nos toca quedarnos all&aacute; encerrados en las celdas hasta esa hora, con ese calor y todo el mundo queriendo bajar al patio (Roberto).</blockquote>     <p>El d&iacute;a a d&iacute;a de los internos que se encuentran vinculados a alg&uacute;n &aacute;rea de trabajo, difiere de la cotidianidad del resto de internos. Quienes trabajan en el "rancho" cuentan con la posibilidad, el beneficio, de comer otras cosas ya que tienen la cocina a su disposici&oacute;n y no est&aacute;n tan sujetos a los horarios establecidos en la penitenciaria. Duermen aparte (patio 10), pero tienen que madrugar mucho m&aacute;s que el resto de los internos, a las 5 de la ma&ntilde;ana ya est&aacute;n en pie en la preparaci&oacute;n de los alimentos, y su jornada se extiende hasta casi las 6 de la tarde, reciben un descuento en su pena y eventualmente algunas bonificaciones monetarias.</p>     <p>Como ya se mencion&oacute; la mayor&iacute;a de internos que trabajan en otras &aacute;reas diferentes al rancho tambi&eacute;n se encuentran en el patio 10. All&iacute; no hay tanto problema por el uso de los ba&ntilde;os ya que no hay tantos internos, sin embargo algunos se levantan desde las 4:00 am para ba&ntilde;arse de primeros, encontrar todo limpio y alcanzar buen agua. A medida que va pasando el d&iacute;a se va reduciendo la cantidad de agua en el lugar, muchas veces a las 10:00 am ya no sale agua en las duchas y en los lavamanos sale a goteras. Despu&eacute;s reciben el desayuno a las 6:00 am y luego se disponen a trasladarse a sus respectivas &aacute;reas de trabajo, ya sea en la granja de la c&aacute;rcel, en alguna construcci&oacute;n que se est&eacute; adelantando en el lugar, en la limpieza de las instalaciones, en los jardines, o en oficios varios.</p>     <p>Para el almuerzo deben ir al patio a reclamarlo, o algunos internos van directamente al rancho. Luego contin&uacute;an sus labores hasta la hora de la cena, o sea aproximadamente las 2:00 pm, aunque muchos de estos internos que trabajan no la reclaman. Las labores se extienden hasta las 4 de la tarde, hora en la que deben regresar al patio para la contada que es m&aacute;ximo a las 5:00 pm. Algunos internos pueden llegar a veces despu&eacute;s de esta hora al haber sido retenidos en alguna labor que les llev&oacute; m&aacute;s tiempo; esto si es bien justificado al guardia del patio, no le va a acarrear ning&uacute;n tipo de sanci&oacute;n o molestia al interno, lo que es imposible en los patios del &aacute;rea interna. </p>     <p>Varios internos mencionan que dependiendo de lo que sea la cena la reclaman o no, ya que muchas veces es lo mismo del almuerzo, y si este no estuvo bueno entonces mejor comen algo que tengan guardado o que logren comprar en el caspete. Otras veces no la reclaman porque les quita tiempo y prefieren trabajar derecho hasta la hora de regresar al patio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Despu&eacute;s de todo un d&iacute;a de arduo trabajo, porque las actividades a las que est&aacute;n sujetos estos internos en su mayor&iacute;a exigen un gran esfuerzo f&iacute;sico, se dedican a descansar, hablar con sus compa&ntilde;eros, jugar domin&oacute;, parqu&eacute;s, algunos ven televisi&oacute;n, otros escuchan m&uacute;sica, leen o escriben, entre otras actividades. La mayor&iacute;a se acuesta a eso de las 11 pm cuando apagan las luces del patio, sin embargo otros se quedan hasta m&aacute;s tarde hablando, aprovechando que en cada celda hay luz. </p>     <p>Las noches en este patio transcurren de manera muy tranquila. All&iacute; no hay consumo de drogas, ni peleas, ni cobros, ni hay que esperar las &oacute;rdenes de ning&uacute;n interno para acostarse o levantarse, existe una regulaci&oacute;n que podr&iacute;a denominarse "por lo pac&iacute;fico". Los internos de este patio duermen tranquilamente sin tener que esperar que en cualquier momento llegue alguien a golpearlos, o que se inicie alguna confrontaci&oacute;n entre internos por asuntos de drogas o deudas.</p>     <p>Por otro lado muchos internos tambi&eacute;n dedican sus d&iacute;as en el lugar a trabajar por cuenta propia, ya sea porque aprendieron alg&uacute;n oficio en el centro carcelario, como la artesan&iacute;a con madera, que es de los m&aacute;s comunes, o el tejido. O porque ya contaban con alg&uacute;n conocimiento que les ha servido en la c&aacute;rcel para trabajar. Estos internos generalmente cumplen una jornada impuesta por ellos mismos, similar a la de los internos que trabajan en alg&uacute;n &aacute;rea de la c&aacute;rcel. Despu&eacute;s del desayuno dedican toda la jornada al trabajo, algunos cortan madera, pintan cuadros, realizan manillas, todo tipo de actividades artesanales que puedan ser realizadas en el lugar y vendidas en las ferias de fin de mes que programa el INPEC, o en las visitas cada fin de semana. Su jornada solo se ve interrumpida por la hora de las comidas, y finalmente por la contada de la tarde, momento en el cual son encerrados en sus respectivos pasillos, donde hay quienes sin embargo contin&uacute;an trabajando mientras no necesiten herramientas del taller del patio. </p>     <p>Para el resto de internos, que son la mayor&iacute;a, el d&iacute;a comienza entre las 5 y 6 de la ma&ntilde;ana. En casi todos los patios los guardias comienzan a las 5:30 am a golpear los barrotes de la reja de ingreso al patio, para que quienes no se hayan despertado lo hagan. Muchos empiezan por ducharse antes de recibir el desayuno, o sea antes de las 6:00 am, por lo que se pueden ver largas filas esperando el turno para ingresar a la ducha. Hay pasillos que albergan un n&uacute;mero aproximado de 100 personas, y cada pasillo cuenta con 2 duchas, de las cuales generalmente hay una que no funciona bien. Por esto tambi&eacute;n hay internos que se levantan antes de las 5:00 am para evitarse estos problemas. Tambi&eacute;n hay quienes optan por ba&ntilde;arse mucho m&aacute;s tarde corriendo el riesgo de que ya no caiga agua por las llaves, en ese caso se ba&ntilde;an en un tanque que hay al fondo del patio (para los patios que tienen este tanque), o simplemente no se ba&ntilde;an.</p>     <p>La hora del ba&ntilde;o es uno de los momentos propicios para que se den disputas entre los internos. Aunque el proceso est&aacute; controlado por los jefes de pasillo bajo la norma de que hay que respetar la fila, los turnos, muchas veces esto no se cumple. La mayor&iacute;a de problemas se dan ante todo porque se presentan mal entendidos sobre quien es el &uacute;ltimo en la fila. Tambi&eacute;n los conflictos se dan por las demoras en el ba&ntilde;o, seg&uacute;n los internos cuando van m&aacute;s de 2 minutos empieza la bulla, los silbidos, empujones, hasta que lo sacan del ba&ntilde;o. </p>     <p>Como se puede observar el proceso de la ducha es controlado por los mismos internos, la guardia no tiene nada que ver, y bajo las condiciones tan deprimentes en las que se desarrolla, el control se realiza siempre bajo el elemento de la violencia, de la amenaza. El ba&ntilde;o se convierte en una apuesta diaria de la que el interno debe procurar salir lo mejor posible.</p>     <p>Despu&eacute;s del ba&ntilde;o los internos se preparan para recibir el desayuno, de all&iacute; en adelante la forma en la que se va a afrontar el d&iacute;a depende de la actitud que se tome en el lugar. Goffman  menciona que hay diferentes formas personales de adaptaci&oacute;n, caminos, que el sujeto puede experimentar a lo largo de su experiencia o carrera moral. Entre estas encontramos lo que el autor denomina la "regresi&oacute;n situacional", que tiene que ver con el desinter&eacute;s completo por cualquier tipo de relaci&oacute;n activa con otros sujetos, y con la din&aacute;mica del lugar, una especie de enajenaci&oacute;n donde ni el individuo mismo se reconoce como parte del lugar  (Goffman E., 2004). Esta situaci&oacute;n se presenta ante todo con los internos nuevos, quienes generalmente optan en un principio por mantenerse alejados de todo cuanto pasa en el lugar.</p>     <p>Sin embargo hay internos que pr&aacute;cticamente pasan toda su estancia en prisi&oacute;n bajo esta l&oacute;gica, esta din&aacute;mica de "regresi&oacute;n situacional", estos simplemente ven pasar el d&iacute;a acostados en una colchoneta viendo televisi&oacute;n, mirando al cielo o durmiendo. Escasamente se paran para recibir la comida y para la contada, se relacionan con uno que otro preso para conseguir drogas, nunca participan en las actividades programadas por la administraci&oacute;n del lugar o por los mismos presos, no reciben visitas, si los llaman a la reja para alguna notificaci&oacute;n no aparecen. Tampoco se interesan por inscribirse en alg&uacute;n curso o taller que les permita descontar su pena y hacer m&aacute;s llevadero el encierro, todos sus d&iacute;as transcurren de igual manera, salvo alguna eventualidad que los obligue a alterar su rutina.</p>     <p>Otro tipo de adaptaci&oacute;n mencionado por Goffman es "la colonizaci&oacute;n; el peque&ntilde;o esp&eacute;cimen del mundo exterior representado por el establecimiento significa para el interno la totalidad del mundo: se construye, pues, una vida relativamente placentera y estable, con el m&aacute;ximo de satisfacciones que pueden conseguirse dentro de la instituci&oacute;n"  (Goffman E., 2004). Esta adaptaci&oacute;n de tipo colonizaci&oacute;n se presenta para el caso de la c&aacute;rcel Villahermosa desde dos situaciones. Por un lado la del interno que antes de ingresar al centro de reclusi&oacute;n viv&iacute;a en la calle, trabajaba en reciclaje, ped&iacute;a dinero o robaba, este agradece que estando en el lugar al menos tiene las tres comidas diarias, donde dormir y no corre tanto peligro como en la calle. Para estos internos es mucho mejor en t&eacute;rminos de su sustento estar encerrados, sin embargo lo que est&aacute; en juego es su libertad, quiz&aacute;s lo &uacute;nico que ten&iacute;an y pod&iacute;an disponer como quer&iacute;an. </p>     <p>El otro tipo de internos que se adhiere a la din&aacute;mica de colonizaci&oacute;n es aquel que encuentra en el lugar un nicho para sus negocios. Este es el caso de "los plumas" o sus ayudantes, quienes controlan la din&aacute;mica del lugar, reciben dinero por todo, y lo m&aacute;s importante para ellos, manejan la venta de drogas. Seg&uacute;n varios internos los jefes de patio pueden enviar a sus casas entre 2 y 3 millones de pesos semanales, lo que demuestra lo rentable que es para ellos mantenerse en el lugar. La instituci&oacute;n carcelaria es para ellos un negocio en el que cuentan con un amplio margen de libertad y complacencia para actuar, para aprovechar el lugar seg&uacute;n sus intereses. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>A veces hay richis (<i>Richis o rascadas es como se le conoce en el lugar a las </i><i>requisas que hace la guardia en las celdas sin previo aviso. Entran un gran </i><i>n&uacute;mero de guardias y revisan una por una las pertenencias de los internos </i><i>tirando todo al suelo),</i> y los guardias decomisan la droga, que muchas veces van ellos mismos y la venden en otro patio, pero los duros nunca pierden. Le cobran 2 mil o 5 mil pesos a los presos comunes, o sea la mayor&iacute;a, para recuperar la plata de la droga, ellos nunca pierden. No se preocupan por salir porque vienen es a hacer plata (Alex).</blockquote>     <p>As&iacute; pues, el d&iacute;a de los jefes de patio y sus ayudantes se va en administrar cada movimiento del patio. Empiezan por garantizar que todos se levanten, reciban sus alimentos y pasen a la contada, que se realice el aseo del patio, si hay alguna visita de un funcionario que todos est&eacute;n con camiseta. Dentro de su d&iacute;a a d&iacute;a una actividad principal es estar al tanto de que los internos paguen sus respectivas deudas, ya sea por concepto del aseo del patio,  por droga, por la compra o arriendo de la celda, por alg&uacute;n favor o pr&eacute;stamo, entre otros. En la noche se encargan de evitar peleas y de la comercializaci&oacute;n de la droga. En t&eacute;rminos generales a la administraci&oacute;n informal del lugar. </p>     <p>La "conversi&oacute;n", es otro de los caminos que seg&uacute;n Goffman puede tomar el individuo cuando se encuentra recluido en una instituci&oacute;n total. Esta consiste en que el interno se hace consciente de su posici&oacute;n en el lugar y de lo que esperan de &eacute;l en la instituci&oacute;n. Este toma una posici&oacute;n disciplinada y conforme con los lineamientos impuestos por la instituci&oacute;n, es el interno que siempre se encuentra dispuesto a colaborar, el personal puede contar con su entusiasmo en todo momento. Para el caso aqu&iacute; evaluado se pueden observar dos matices de este comportamiento, por un lado quienes aprovechan lo que les brinda la instituci&oacute;n pero sin comprometerse, y por otro quienes realmente encarnan este sentido de "conversi&oacute;n".</p>     <p>En el primer caso se encuentran los internos que aprovechan las oportunidades que brinda el centro carcelario como los talleres o cursos dirigidos por el &aacute;rea de educativa, que ofrece formaci&oacute;n en educaci&oacute;n b&aacute;sica primaria y secundaria, y es impartido por profesionales del lugar, voluntarios y practicantes. Tambi&eacute;n hay talleres en electricidad, mec&aacute;nica, pintura, tejido, maderas, entre otros, y conversatorios y talleres con voluntarios de diferentes religiones. En esta forma de afrontar la situaci&oacute;n de detenci&oacute;n, tambi&eacute;n encontramos los internos que trabajan para la instituci&oacute;n, y los que lo hacen por cuenta propia.</p>     <p>Estas actividades son un beneficio para los internos ya que por medio de estas se obtienen descuentos en la pena, le sirven al interno para aprender alg&uacute;n oficio, y retomar o terminar sus estudios. Adem&aacute;s son una gran distracci&oacute;n de la din&aacute;mica del lugar, y en algunos casos pueden representar alg&uacute;n ingreso econ&oacute;mico. Desafortunadamente estas actividades no cuentan con la capacidad para atender a todos los internos, son pocos quienes pueden acceder a este beneficio, y tampoco cuentan con una proyecci&oacute;n y una durabilidad que garanticen unos buenos resultados. Muchos de estos cursos son suspendidos por falta de materiales, presupuesto o de personal para que los dicte, adem&aacute;s muchos internos se quejan de que acumulan muchos cartones pero los jueces no reconocen esas actividades para conceder rebajas en las penas.</p>     <p>Los internos que van a estos cursos lo hacen despu&eacute;s del desayuno y la contada, aproximadamente a las 8:00 am, deben ir con pantal&oacute;n largo, camiseta blanca, chanclas, bien motilados y afeitados. Los guardias abren las rejas de los respectivos patios con los listados en la mano, revisando que los internos cumplan con los requisitos para salir del patio al &aacute;rea de educativa, si por ejemplo alguno no est&aacute; afeitado o tiene el pelo un poquito crecido no lo dejan salir. </p>     <p>La ma&ntilde;ana la pasan en los cursos o talleres, y all&aacute; reciben el almuerzo. Si est&aacute;n en alg&uacute;n programa de educativa deben llevar el cuaderno, si son de madera, tejido u otros, las herramientas que necesiten. Muchos de los cursos de fabricaci&oacute;n de artesan&iacute;as se realizan en el mismo patio y son dictados por internos. De estos cursos regresan casi al medio d&iacute;a, la mayor&iacute;a de internos llegan con el almuerzo completo para com&eacute;rselo en sus respectivos patios. Despu&eacute;s de esto se disponen a organizar las celdas, lavar la ropa, conversar con compa&ntilde;eros, entre otros, hasta que llega la cena, proceso que demanda un buen tiempo haciendo la larga fila para reclamarla.</p>     <p>Despu&eacute;s de la cena que la mayor&iacute;a de internos guarda para com&eacute;rsela m&aacute;s tarde, no queda mucho tiempo en el patio porque sigue la contada de la tarde, momento en el que son encerrados en los respectivos pasillos de los patios, de los que no pueden volver a salir sino hasta el otro d&iacute;a, salvo alguna eventualidad.</p>     <p>El otro tipo de interno que pertenece a este tipo llamado de "conversi&oacute;n" es el que en realidad dispone todos sus esfuerzos y tiempo de estad&iacute;a en el lugar para servirle a los compa&ntilde;eros y a la instituci&oacute;n. Estos internos son muy importantes porque se convierten en un canal m&aacute;s efectivo de comunicaci&oacute;n entre los internos y la instituci&oacute;n, que lo que pueden serlo los "plumas". Generalmente son internos no muy j&oacute;venes, que se han ganado la confianza de los compa&ntilde;eros no mediante la imposici&oacute;n de reglas, o con el ejercicio de la violencia, sino mediante la colaboraci&oacute;n. </p>     <p>Hay quienes pasan sus d&iacute;as colabor&aacute;ndole a otros internos en la elaboraci&oacute;n de peticiones, revisando los casos, otros manejan peque&ntilde;as bibliotecas en los patios, son representantes de derechos humanos, mantienen pendientes de las decisiones que toman los "plumas" en el patio, etc. Son personas que conocen muy bien el funcionamiento del patio, el nombre de los internos, casi puede decirse que la historia del lugar. La cotidianidad de estos internos est&aacute; llena de ocupaciones, casi como si fueran funcionarios de la instituci&oacute;n. Estos reconocen las fallas que tiene el lugar y la din&aacute;mica de poder y autoridad que impera, m&aacute;s pese a esto prefieren en vez de aislarse, o sacar provecho de la instituci&oacute;n, colaborar en todo lo que puedan, tener una buena conducta, ser ejemplo para los internos y para los funcionarios. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esta actitud puede obedecer en parte a un inter&eacute;s de tener buenas relaciones con todo el mundo en el lugar, evitar problemas, y sobrellevar el encierro de la mejor manera posible. Sin embargo se nota en ellos un deseo por demostrarle a los dem&aacute;s, y sobre todo demostrarse a s&iacute; mismo, que no son el tipo de persona que deber&iacute;a estar en la c&aacute;rcel, que no merecen ese castigo. Tienen en todo momento presente que s&iacute; cometieron un error, fue algo pasajero que no tienen que ver en realidad con su forma de pensar ni de actuar, queriendo ratificar esta imagen mediante el buen comportamiento.</p>     <p>En la c&aacute;rcel Villahermosa existe otro tipo de interno que difiere un poco de los mencionados anteriormente. Es aquel que no se compromete con la instituci&oacute;n en gran medida, pero tampoco vive en una abstracci&oacute;n completa, sino que interact&uacute;a en todo momento con gran cantidad de internos. Estos son la gran mayor&iacute;a de internos de la c&aacute;rcel Villahermosa, quienes pasan su d&iacute;a en actividades que podr&iacute;an considerarse seg&uacute;n los ideales del castigo y la correcci&oacute;n en actividades no muy productivas. </p>     <p>Despu&eacute;s del desayuno, gran cantidad de internos se dedican a actividades de ocio como jugar f&uacute;tbol o baloncesto, en lo cual se va toda la ma&ntilde;ana, en estas actividades participan varios equipos por lo que son muchos los internos participantes. Mientras tanto otros internos juegan parqu&eacute;s, domin&oacute;, cartas, ajedrez, entre otros juegos de mesa. Hay patios donde se han acondicionado gimnasios donde los internos se ejercitan durante todo el d&iacute;a, realizan competencias buscando quien pueda levantar el mayor peso durante el mayor tiempo, entre otras competencias. Otros simplemente ven televisi&oacute;n, hablan con compa&ntilde;eros, leen, escriben, o caminan alrededor del patio durante horas para ejercitarse o simplemente para no quedarse quietos y entretenerse mientras llega la hora de las comidas y de la contada.</p>     <p><i>La noche</i></p>     <p>Podr&iacute;a decirse que la noche en la c&aacute;rcel Villahermosa no llega con la oscuridad del d&iacute;a, sino que inicia a partir del momento en que los internos son contados por segunda vez (3:00 pm). Deben permanecer dentro de los pabellones, ninguno puede salir a los patios, es a partir de este momento donde los internos sufren con mayor intensidad las consecuencias del alto nivel de hacinamiento. El espacio es realmente muy poco para tanta gente, las din&aacute;micas propias del lugar salen a flote, los arreglos entre internos por cuentas viejas, favores realizados, deudas pendientes empiezan a manifestarse. </p>     <p>Es a partir de este momento en el que se hace m&aacute;s evidente el control que tienen los "plumas" en los diferentes patios. En las noches la guardia no tiene mayor control, las rejas se cierran y lo que pasa adentro se queda entre los internos. El modelo del panoptismo que busca la vigilancia constante de los individuos fracasa en este caso. En patios como el de tercera edad, el 10 de trabajadores, el pasillo especial ind&iacute;gena, o el patio 1, la din&aacute;mica nocturna no presenta mayores problemas, los internos se dedican a los juegos de mesa o a ver televisi&oacute;n. A eso de las 10:00 pm o antes los guardias apagan las luces, momento en que muchos internos ya est&aacute;n en sus respectivos lugares dispuestos a descansar. </p>     <p>Por el contrario el resto de patios son foco de todo tipo de actividades. A trav&eacute;s del pasillo que atraviesa el ingreso a los patios del &aacute;rea interna, los internos lanzan recipientes, comida, cigarrillos, dinero, entre muchos otros elementos, de una reja a la otra. Realizan negocios a gritos de un lado a otro, se tiran notas, se comunican mediante todas las formas posibles con amigos, familiares, vecinos y hasta enemigos que est&aacute;n en otros patios. Ya dentro de los pasillos los internos deambulan en medio de la estrechez del lugar, el ruido aumenta considerablemente. Se presentan apuestas en los juegos de mesa, el consumo de drogas aumenta, sobre todo de marihuana, coca y bazuco que es lo que m&aacute;s se consume en el lugar. Seg&uacute;n los internos la temperatura es muy alta y hay pocos ventiladores, por lo que todo el tiempo huele a sudor.</p>     <p>Entre las 9:00 y 9:30 pm, los internos que no tienen celda y duermen en el pasillo extienden sus colchonetas a lo largo y ancho de este, por lo cual la movilidad del lugar se reduce a&uacute;n m&aacute;s. Los pasillos quedan llenos de internos acostados en colchonetas, por lo que si alguien que est&aacute; en una celda quiere ir al ba&ntilde;o, tiene que pasar por encima de ellos, present&aacute;ndose roces y peleas a raz&oacute;n de los pisones y empujones inevitables de quienes tratan de pasar al ba&ntilde;o o a cualquier otro lugar. Para evitar esto hay internos que duermen con una bolsa o una botella al lado para no tener que ir al ba&ntilde;o. </p>     <blockquote>En la noche uno tiene que deambular por encima de los otros, hay mucha gente en los pasillos, eso es toda una tortura, uno ya no puede salir para nada de la celda porque se puede encontrar alg&uacute;n problema por ah&iacute;. Hay mucha gente consumiendo vicio hasta tarde, hay mucho ruido, es horrible, en las noches no se descansa nada. (Roberto).</blockquote>     <p>Y es en medio de este aislamiento nocturno en el que se planean y ejecutan ataques contra algunos internos o contra la guardia, donde se llevan a cabo las violaciones, se ejerce la prostituci&oacute;n entre internos y se planean las fugas, entre muchas otras situaciones. "En las noches puede pasar de todo, en esa oscuridad nadie se da cuenta, y pues los guardias est&aacute;n afuera, que van a entrar dos contra toda esta gente" (Daniel). Lo que sucede en las noches en Villahermosa pareciera ser parte de un mito, se conocen historias sobre violaciones y asesinatos pero los internos se niegan a hablar de esto, mencionan que no saben nada, que ellos no tienen nada que ver con eso.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la cotidianidad de los internos de la c&aacute;rcel Villahermosa existen algunas situaciones que interrumpen el ritmo habitual. Como ya se ha mencionado el d&iacute;a a d&iacute;a se encuentra marcado por la din&aacute;mica de control de los horarios, alimentaci&oacute;n, movimiento, entre otros. Esta din&aacute;mica se ve modificada un poco en situaciones como los d&iacute;as de visita, que son los fines de semana, donde el d&iacute;a se acelera debido a los preparativos, los internos deben estar bien presentados, preferiblemente con zapato cerrado y pantal&oacute;n. El trato con los visitantes debe ser el mejor, el consumo de drogas est&aacute; prohibido. En estos d&iacute;as de visita los internos tienen la oportunidad de compartir con otras personas, tener conocimiento sobre lo que sucede m&aacute;s all&aacute; de la c&aacute;rcel, y hasta consumir otros alimentos tra&iacute;dos por los visitantes.  El ingreso de la comida solo est&aacute; permitido los domingos en la visita femenina. Para esto el INPEC tiene establecido un determinado n&uacute;mero de recipientes con un tama&ntilde;o fijo, y una lista de los alimentos que se pueden ingresar.</p>     <p>Tambi&eacute;n los d&iacute;as que hay alguna celebraci&oacute;n o evento especial como el d&iacute;a de las mercedes o d&iacute;a del preso, el d&iacute;a de la madre y del padre, o el d&iacute;a de los ni&ntilde;os, la din&aacute;mica del lugar cambia un poco. Se realizan actividades especiales como conciertos, presentaciones de baile u obras de teatro, algunas veces la comida es "especial", e inclusive se puede presentar consumo de bebidas alcoh&oacute;licas, todo esto dependiendo de la capacidad econ&oacute;mica de los internos de cada patio. El dinero juega un papel fundamental en este contexto donde todo tiene un valor. Otra situaci&oacute;n donde el interno modifica parcialmente su cotidianidad es cuando tiene la posibilidad de tener acceso a las &aacute;reas externas del patio, ya sea porque trabaja en servicios generales o porque tiene citaci&oacute;n para rendir indagatoria. En este &uacute;ltimo caso tiene la posibilidad de salir del centro carcelario, claro est&aacute; bajo fuertes medidas de seguridad.</p>     <p><font size="3"><b>Conclusiones.</b></font></p>     <p> El principal problema que afronta la c&aacute;rcel Villahermosa de Cali es el alto grado de hacinamiento. Las condiciones de vida son precarias, el gran n&uacute;mero de internos que alberga esta instituci&oacute;n conlleva a que se presenten grandes problemas de salubridad. Los internos se ven expuestos a un sinn&uacute;mero de enfermedades al compartir los ba&ntilde;os con tanta gente, tener que dormir en el suelo, consumir alimentos mal conservados y soportar las altas temperaturas. </p>     <p>Sumado a esto, los internos est&aacute;n expuestos a dos escenarios de control que no necesariamente se contraponen sino que inclusive llegan a complementarse. El primero bajo lo establecido por la instituci&oacute;n carcelaria, y transmitido principalmente por el lugar y por los guardias; encierro, limitaci&oacute;n de los espacios, control de los horarios y la alimentaci&oacute;n, restricci&oacute;n de visitas, entre otros. Y el segundo mediante la din&aacute;mica impuesta por quienes manejan los patios; cobros, imposici&oacute;n de normas y castigos, limitaci&oacute;n de los espacios, segmentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n, entre otros. As&iacute; pues, la mayor&iacute;a de internos cuentan con un margen de decisi&oacute;n muy limitado sobre s&iacute; mismos, y pr&aacute;cticamente su cotidianidad se rige por ese tipo de imposiciones. </p>     <p>Podemos decir que la din&aacute;mica existente en los patios especiales donde se ha erradicado la figura de "la pluma", se debe al esfuerzo que han hecho en conjunto los internos por establecer algunas reglas de convivencia por medio del consenso y el dialogo, y no mediante la imposici&oacute;n violenta. Lo que sucede en el resto de patios se deriva pues, de las posibilidades que encuentran algunos actores de imponerse mediante el uso de la fuerza, sin encontrar mayores resistencias por parte del resto de actores involucrados, internos e instituci&oacute;n carcelaria en general. </p>     <p>Existe cierto ama&ntilde;o en cuanto a la manera como se establece el orden en el lugar, y no es que exista un orden impartido por la instituci&oacute;n carcelaria que diste de la realidad que se vive en el interior de los patios, o que el orden que imponen los internos sea paralelo al institucional, sino que en todo momento se puede evidenciar una transici&oacute;n del uno al otro, de tal manera que se complementan y se sirven a s&iacute; mismos para permitir el beneficio econ&oacute;mico y social dentro de la c&aacute;rcel de algunos internos.</p>     <p>En este contexto, los internos tienen diferentes formas de adaptaci&oacute;n que dependen de condiciones como el tiempo de estad&iacute;a en el lugar, el tiempo de la condena, el patio en el que se encuentran, el apoyo que reciban de familiares y amigos, y las oportunidades que le brinde el centro carcelario, entre otros. Cabe decir que los internos fluct&uacute;an constantemente de un tipo de adaptaci&oacute;n a otro, cambiando de igual manera la concepci&oacute;n que tienen sobre su situaci&oacute;n y la manera de afrontarla.</p>     <p>Finalmente se debe mencionar que debido a la falta de cobertura y continuidad que tienen las diferentes actividades que ofrece el centro carcelario, la mayor&iacute;a de internos permanecen alejados de estas, por lo que no existe una eficacia notable en el plan de tratamiento dise&ntilde;ado para los internos. Muchos no experimentan un verdadero cambio tras el paso por Villahermosa, dedicando la mayor&iacute;a del tiempo a actividades de ocio y al consumo de drogas. Por el contrario existe un grupo de internos que se vinculan a las actividades que ofrece el centro de reclusi&oacute;n. Para ellos, la experiencia en Villahermosa llega a significar la oportunidad de reflexionar sobre sus vidas, y de aprovechar el tiempo del encierro para obtener nuevos conocimientos con miras a un futuro en libertad. </p> <hr>     <p><b>Nota</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup> Este art&iacute;culo hace parte de la investigaci&oacute;n "Presos: un nuevo individuo bajo el encierro. Estudio sobre las condiciones de vida de los internos de la c&aacute;rcel Villahermosa, Cali Colombia". Para obtener la informaci&oacute;n se llev&oacute; a cabo un trabajo de campo de aproximadamente 12 meses, tiempo en el que fui practicante-voluntario en dicho establecimiento carcelario.</p>  <hr>     <p><font size="3"><b>Referencias Bibliogr&aacute;ficas.</b></font></p>     <!-- ref --><p> Acto Legislativo, 03 (Congreso de la Rep&uacute;blica de Colombia 19 de 12 de 2002).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1657-8031201400020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Aguirre, C. (2009). <i>C&aacute;rcel y sociedad en Am&eacute;tica Latina: 1800-1940.</i> Quito: Eduardo Kingman Garc&eacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S1657-8031201400020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Arcila, K. (05 de Abril de 2013). <i>C&aacute;rcel de villahermosa en Cali no podr&aacute; recibir m&aacute;s </i><i>reclusos</i>. Recuperado el 03 de septiembre de 2013, de wRadio: <a href="http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/carcel-de-villahermosa-en-cali-no-pordra-recibir-mas-reclusos/20130405/nota/1872844.aspx" target="_blank">http://www.wradio.com.co/noticias/actualidad/carcel-de-villahermosa-en-cali-no-pordra-recibir-mas-reclusos/20130405/nota/1872844.aspx</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1657-8031201400020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ariza, J., &amp; Iturralde, M. (2011). <i>Los muros de la infamia: prisiones en Colombia y </i><i>Am&eacute;rica Latina.</i> Bogot&aacute;: Universidad de los Andes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1657-8031201400020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
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<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Foucault, M. (2001). <i>Vigilar y catigar: nacimiento de la prisi&oacute;n.</i> Mexico: Siglo XXI Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1657-8031201400020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Garland, D. (2006). <i>Castigo y sociedad moderna: un estudio de teor&iacute;a social.</i> Mexico: Siglo XXI Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1657-8031201400020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Goffman, E. (1967). <i>Interaction ritual, Essays on face to face behavior.</i> New York: Anchor Books Edition.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1657-8031201400020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Goffman, E. (1981). <i>La presentaci&oacute;n de la persona en la persona en la vida cotidiana.</i> Buenos Aires: Amorrortu Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1657-8031201400020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Goffman, E. (2004). <i>Inernados: ensayos sobre la situaci&oacute;n social de los enfermos </i><i>mentales.</i> Buenos Aires: Amorrourtu Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1657-8031201400020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Inpec. (2000). <i>Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario (Colombia)</i>. Obtenido de inpec.gov.co: <a href="http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion" target="_blank">http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1657-8031201400020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Inpec. (2010). <i>Informe de Rendici&oacute;n de cuanta vigencia 2010.</i> Bogot&aacute;: Ministerio del Interior y de Justicia. Rep&uacute;blica de Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1657-8031201400020000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Inpec. (2011). <i>Informe rendici&oacute;n de cuentas vigencia 2011, Instituto Nacional </i><i>Penitenciario y Carcelario.</i> Bogot&aacute;: Ministerio del Interior y de Justicia, Rep&uacute;blica de Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1657-8031201400020000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Inpec. (04 de Septiembre de 2013). <i>Consolidado Estadistico Inpec</i>. Recuperado el 28 de Agosto de 2013, de inpec.gov.co: <a href="http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion/Consolidado_estadistico" target="_blank">http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion/Consolidado_estadistico</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1657-8031201400020000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Inpec. (30 de Abril de 2013). <i>Poblaci&oacute;n de internos en Establecimiento de Reclusi&oacute;n </i><i>y Regionales</i>. Recuperado el 02 de Febrero de 2013, de inpec.gov.co: <a href="http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion/Consolidado_estadistico" target="_blank">http://www.inpec.gov.co/portal/page/portal/Inpec/SeccionInpeccomoinstitucion/Consolidado_estadistico</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S1657-8031201400020000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Pay&aacute;, V. (2006). <i>Vida y muerte en la c&aacute;rcel. Estudio sobre la situaci&oacute;n institucional </i><i>de los prisioneros.</i> Mexico: Unam.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S1657-8031201400020000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Posada Segura, J. (2012). Privaci&oacute;n de la libertad en los establecimientos carcelarios de Medell&iacute;n. <i>El Agora USB, 12</i>(1), 103-125.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S1657-8031201400020000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Revista Semana. (01 de Junio de 2013). <i>C&aacute;celes: una bomba por estallar.</i> Recuperado el 28 de Agosto de 2013, de Semana.com: <a href="http://www.semana.com/nacion/articulo/carceles-bomba-estallar/345091-3" target="_blank">http://www.semana.com/nacion/articulo/carceles-bomba-estallar/345091-3</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S1657-8031201400020000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Wacquiant, L. (2010). <i>Las c&aacute;rceles de la miseria.</i> Buenos Aires: Manantial.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S1657-8031201400020000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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