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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Tuberculosis is one of the oldest illnesses in history, probably would be the first disease that affected human. Along the time it had been present in various civilizations making it´s legacy at different contexts. This article explores some pictorial perspectives inspired on that disease, ranging from beauty to horror and pain depending on the emotion that motivates the artist. It takes as references some artistic style and pictoric pieces to illustrate the different conceptions of the disease passing by the Renaissance, Baroque, expressionism and abstract movements]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Arial" size="+1">    <p align="center"><b>Tuberculosis: expresi&oacute;n de belleza, horror y dolor</b></p></font> <font face="Arial">    <p align="center"><b>Alejandra Saldarriaga-Cantillo*</b></p></font> <font size="-1" face="Arial">    <p>* Estudiante de Medicina, Facultad de Salud, Universidad del Valle, Cali, Colombia. e-mail: <a href="mailto:alejandrasaldarriaga20@yahoo.com">alejandrasaldarriaga20@yahoo.com</a>    <br> Recibido para publicaci&oacute;n enero 5, 2009 Aceptado para publicaci&oacute;n enero 15, 2009</p></font> <font face="Arial">    <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>La tuberculosis es una de las entidades m&eacute;dicas m&aacute;s antiguas en la historia, probablemente la primera en afectar al ser humano. A lo largo del tiempo ha estado presente en diversas civilizaciones trazando su legado en los diferentes contextos. Este art&iacute;culo explora algunas perspectivas pict&oacute;ricas inspiradas en la enfermedad, que var&iacute;an desde la belleza hasta el horror y dolor seg&uacute;n la emoci&oacute;n que motiva al artista. Se toma como referencia algunas corrientes art&iacute;sticas y obras pict&oacute;ricas para ejemplificar las diferentes concepciones de la enfermedad, desfilando por el arte renacentista, barroco, expresionismo y abstraccionismo.</p>      <p align="center"><b>Palabras clave:</b> Tuberculosis; Historia de la medicina; Pintura.</p>      <p><b>Tuberculosis: expression of beauty, horror and pain</b></p>      <p><b>SUMMARY</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tuberculosis is one of the oldest illnesses in history, probably would be the first disease that affected human. Along the time it had been present in various civilizations making it&acute;s legacy at different contexts. This article explores some pictorial perspectives inspired on that disease, ranging from beauty to horror and pain depending on the emotion that motivates the artist. It takes as references some artistic style and pictoric pieces to illustrate the different conceptions of the disease passing by the Renaissance, Baroque, expressionism and abstract movements</p>      <p align="center"><b>Keywords:</b> Tuberculosis; History of medicine; Paint.</p>      <p>La tuberculosis acompa&ntilde;a la historia de la humanidad desde &eacute;pocas remotas; algunos la consideran la primera enfermedad conocida en los humanos. Su origen se remonta al neol&iacute;tico cuando el hombre inicia labores de ganader&iacute;a<sup><a href="#1">1</a></sup> y el Mycobacterium bovis muta a Mycobacterium tuberculosis, torn&aacute;ndose contagioso en el ser humano. La antig&uuml;edad de esta enfermedad tambi&eacute;n se ve soportada en hallazgos arqueol&oacute;gicos en momias egipcias datadas de 3000 a.C.<sup><a href="#2">2</a></sup> y momias precolombinas de la cultura Paracas que revelan signos &oacute;seos sugerentes de la enfermedad, sumado a los registros escritos de distintas civilizaciones que mencionan una enfermedad de alto grado de consunci&oacute;n asociada con hemoptisis.</p>      <p>La tuberculosis ha tenido impacto en el mundo a lo largo de la historia, alcanzando su cenit entre finales del siglo XVIII y mitad del siglo XIX, cuando se extiende con el nombre de &laquo;La Gran Peste Blanca&raquo; diezmando 25% de la poblaci&oacute;n de Europa. A partir de este momento present&oacute; una tendencia descendente en pa&iacute;ses industrializados, hasta ser superada por las neoplasias y enfermedades cardiovasculares a mediados del siglo XX.</p>      <p>La enfermedad ha estado presente en todo lugar sin hacer alguna clase de distinci&oacute;n, aunque la pobreza y sus males agregados la convierten en un miembro adoptivo de la sociedad. Se vieron afectados ciudadanos del com&uacute;n de forma directa o indirecta, igual que grandes celebridades del arte, m&uacute;sicos como Purcell, Chopin, Mimi; escritores y poetas como Edgar Allan Poe, Schiller, Moli&egrave;re, Lovelace y pintores como Watteau, Modigliani, Michelena, Crist&oacute;bal Rojas entre otros.</p>      <p>La trascendencia de la tuberculosis imprime su huella en los contextos cient&iacute;fico, religioso, econ&oacute;mico, cultural y art&iacute;stico. En este &uacute;ltimo aspecto, se representan algunas perspectivas pict&oacute;ricas de la enfermedad donde los artistas ilustran la belleza secundaria al mal, plasman dolor y desesperanza, agregan francos rasgos semiol&oacute;gicos o expresan desde el propio padecimiento.</p>      <p>Se inicia el recorrido de la tuberculosis como objeto del arte mencionando a Sandro Botticelli en la &eacute;poca renacentista. En varias de sus obras aparece Simonetta Vespucci, hermosa florentina aquejada por el mal que muere a la corta edad de 22 a&ntilde;os. Botticelli plasma la belleza de Simonetta acentuada por la enfermedad que la hace lucir fr&aacute;gil, febril y p&aacute;lida como figura et&eacute;rea en &oacute;leos como La Primavera, El Nacimiento de Venus y varios retratos p&oacute;stumos (<a href="#f1">Figura 1</a>). La hermosura en la obra es el reflejo del amor profundo y secreto que el artista siente hacia esta mujer, convierte las debilidades corporales que otorga la enfermedad en virtudes dignas de alabar, coloc&aacute;ndola al nivel de una divinidad mitol&oacute;gica. M&aacute;s adelante, en la &eacute;poca romanticista, vemos c&oacute;mo se pretende imitar este patr&oacute;n de belleza incorp&oacute;rea por parte de las mujeres, ingiriendo dietas a base de agua y vinagre para generarse anemias hemol&iacute;ticas.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/cm/v40n1/v40n1a12f1.jpg"><a name="f1"></a></p>      <p>Rembrandt, considerado uno de los m&aacute;s grandes pintores en la historia del arte europeo y el m&aacute;s importante en la historia de Holanda, ve morir a su amada esposa Saskia van Uylenburch a causa de la tisis. En el camino que Rembrandt debe recorrer para establecer su prestigio como pintor, se instala en Amsterdam en la casa del vendedor de arte Hendrick van Uylenburch en la zona de Breestraat. Gracias a &eacute;l conoce importantes artistas y a Saskia, comprometi&eacute;ndose en matrimonio al poco tiempo. La joven pareja sufre los infortunios concedidos por la parca al tocar sus vidas de cerca, llev&aacute;ndose sus tres primeros hijos al poco tiempo de nacer y presagiando un destino funesto a Saskia al enfermar de tisis. S&oacute;lo el cuarto hijo, Titus, sobrevivi&oacute; hasta la edad adulta. Saskia muere poco tempo despu&eacute;s del parto, probablemente a causa de complicaciones de tuberculosis. Rembrandt la representa en varios &oacute;leos en los que enaltece la belleza de su juventud, el maravilloso milagro de la fecundidad y la notable alegr&iacute;a que le genera su compa&ntilde;&iacute;a en obras tales como Saskia como flora (<a href="#f2">Figura 2</a>) y Autorretrato con Saskia, manejando un estilo barroco centroeuropeo. Al igual que Botticelli, su obra expresa el apego humano convertido en belleza que fluye del pincel.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/cm/v40n1/v40n1a12f2.jpg"><a name="f2"></a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los hermanos Preston Till, en su obra Baroness Burdett-Coutts&#39; garden party at Holly Lodge, Highgate 1882 representan un evento social de jard&iacute;n organizado con motivo del Congreso M&eacute;dico Internacional de Highgate de 1881 al que asistir&iacute;an varios de los m&eacute;dicos que colaboraron en la identificaci&oacute;n del bacilo de la tuberculosis. Aunque la obra no muestra en si la enfermedad atacando a un paciente, entre l&iacute;neas revela la necesidad que tiene el ser humano de cimentarse en un mundo de esperanzas, en el que las enfermedades se pueden combatir, mostrando manifiestamente el inter&eacute;s y el af&aacute;n cient&iacute;fico de algunos investigadores por encontrar respuestas para esta enfermedad. Poco despu&eacute;s exhibir la obra, los hermanos Preston fallecen aquejados por la tisis.</p>      <p>Edvard Munch, pintor noruego de corriente expresionista, representa en su extensa obra pasajes de su vida propia transmitiendo al espectador el dolor, la angustia y la falta de fe que colmaba su existir; sentimientos a la vez art&iacute;fices de su inspiraci&oacute;n turbadora. Cuando a&uacute;n no ha cumplido los cinco a&ntilde;os de edad, su madre muere v&iacute;ctima de la tuberculosis; nueve a&ntilde;os despu&eacute;s, fallece a causa de esta misma enfermedad su hermana mayor Sophie. Al acecho de la tranquilidad su alma, la enfermedad y la muerte se convierten en sombras que siguen sus pasos, cortando la vida de sus seres amados y convirtiendo a la locura en una visitante frecuente de su destino. La muerte se convierte en un tema obsesivo en su vida, generando una visi&oacute;n desoladora y l&uacute;gubre del futuro. Afirmaba: &laquo;La enfermedad, la locura y la muerte fueron los &aacute;ngeles que rodearon mi cuna y me siguieron durante toda mi vida&raquo;<sup><a href="#3">3</a></sup>. La ni&ntilde;a enferma (<a href="#f3">Figura 3</a>) representa la agon&iacute;a de su hermana a causa de la tuberculosis. En la obra se evidencia un entorno pobre, compuesto de colores marchitos, en el que una mujer se aferra con el &uacute;ltimo vestigio de fe a la mano de la ni&ntilde;a enferma que pronto perecer&aacute;.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/cm/v40n1/v40n1a12f3.jpg"><a name="f3"></a></p>      <p>Alice Neel, pintora norteamericana destacada por sus obras expresionistas de gran intensidad psicol&oacute;gica y emocional e &iacute;cono del feminismo, es tocada lateralmente por la enfermedad. Parte de su vida transcurre en el Spanish Harlem, barrio boricua en Manhattan<sup><a href="#4">4</a></sup> donde la pobreza y la enfermedad que se vislumbraba en el lugar fueron el aliciente para su imaginaci&oacute;n. En la pintura TB Harlem (<a href="#f4">Figura 4</a>) retrata a Carlos Negr&oacute;n, un joven afectado por tuberculosis quien presenta las facies propias de un t&iacute;sico cr&oacute;nico de salud resentida, aspecto caqu&eacute;ctico, emaciado, cansado y deteriorado francamente en su utilidad. Esta obra tambi&eacute;n muestra uno de los manejos instaurados en la era preantibi&oacute;tica para manejar la tuberculosis: la toracostom&iacute;a. Es el reflejo de las victorias flacas que la medicina ha batallado, de la impotencia humana frente a la desgracia, de las esperanzas rotas de un enfermo que se aferra con fuerza a cualquier ilusi&oacute;n de vida.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/cm/v40n1/v40n1a12f4.jpg"><a name="f4"></a></p>      <p>En la pintura latina se destaca Crist&oacute;bal Rojas, insigne artista venezolano del siglo XIX. Rojas peregrinar&aacute; por distintas corrientes pict&oacute;ricas que van desde el post-romanticismo hasta el impresionismo, ambicionando alcanzar la maestr&iacute;a de los cl&aacute;sicos. Representa en sus obras aspectos dram&aacute;ticos vinculados con la enfermedad y pobreza como en El violinista enfermo, La miseria y El purgatorio. En La primera y &uacute;ltima comuni&oacute;n (<a href="#f5">Figura 5</a>) representa a seis personas en un recinto: el entorno es desalentador, la desesperanza es la reina de la obra, una de las personas es una ni&ntilde;a que recibe la primera y probablemente &uacute;ltima comuni&oacute;n; en su rostro se aprecian s&iacute;ntomas de una enfermedad de alto grado consuntivo, yace caqu&eacute;ctica, devastada, como si fuera desde hace mucho tiempo otro de los miembros del inframundo, a la espera del final de sus d&iacute;as. En 1890, Rojas fallece a causa de la enfermedad.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/cm/v40n1/v40n1a12f5.jpg"><a name="f5"></a></p>      <p>Finalmente, en este recorrido de la tuberculosis como objeto de arte se destaca Fidelio Ponce de Le&oacute;n, pintor cubano de gran talento. Se dedic&oacute; a trabajar de forma dispersa con su arte haciendo publicidad de cigarrillos, cine, dando clases de pintura a ni&ntilde;os pobres de forma gratuita, sin seguir un objetivo claro. Sus obras se destacaban por manejar temas oscuros relacionados con la enfermedad, la angustia, la pobreza, la muerte y la religi&oacute;n, colmadas de abstracciones, monocromatismo, variantes de sepias, fiel reflejo de la visi&oacute;n pesimista de la vida. En su obra Tuberculosis refleja el padecimiento de la enfermedad como un evento devastador, macabro, con v&iacute;a segura hacia la muerte, sin rutas alternas que brindaran esperanza alguna. Ponce muere a la edad de 54 a&ntilde;os aquejado por la tuberculosis, deseando &uacute;nicamente que su obra fuese digna de trascendencia, como literalmente lo mencionaba: &laquo;La posteridad tiene unos ojos verdes, muy lindos&hellip; pero tan chiquitos que siempre temo que no vea mi obra&raquo;.</p>      <p>La frontera que divide la belleza, horror y dolor en el arte es tan subjetiva como los ojos que pueden apreciarla. Se puede desfilar por los distintos estilos art&iacute;sticos a lo largo del tiempo encontrando el encanto de la obra al despertar en el espectador una emoci&oacute;n que hace que el arte se haga perenne en el pensamiento, tal como lo afirmaba Magritte: &laquo;el arte es objeto de emoci&oacute;n, no de reflexi&oacute;n&raquo;, recordando que hace surgir en el ser humano el lado m&aacute;s visceral. La belleza, el horror y el dolor son elementos relativos a manera individual; sin embargo, cuando la inspiraci&oacute;n del arte es un sentimiento agradable o temible al com&uacute;n, se puede transmitir a la visi&oacute;n del colectivo.</p>      <p>La tuberculosis vista desde los ojos de diferentes vidas, lugares, culturas y momentos hist&oacute;ricos luce distintas formas. Desde la belleza et&eacute;rea y sobrenatural con que se concibe en el cuerpo de una amante eterna durante el renacentismo, pasando por su apogeo est&eacute;tico en la &eacute;poca romanticista en que el rostro t&iacute;sico burgu&eacute;s era sin&oacute;nimo de hermosura y creatividad, la belleza barroca recargada de la mujer amada afectada de tisis, hasta alcanzar el miedo y dolor de la p&eacute;rdida de un ser amado disuelto en abstraccionismos, el desconsuelo y horror que genera ver a la muerte de frente a los ojos en la cara de la gente cercana y la impotencia que despierta la enfermedad que no da tregua desde el pincel expresionista. La visi&oacute;n camale&oacute;nica de la enfermedad la otorga la emoci&oacute;n que logra plasmar el artista en el lienzo y la forma en que el espectador absorbe.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>REFERENCIAS</b></p></font> <font face="Arial" size="-1">    <!-- ref --><p><a name="1">1</a>. Chalke HD. The impact of tuberculosis on history, literature and art. Med Hist. 1962; 6: 301-18.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000034&pid=S1657-9534200900010001200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> <a name="2">2</a>. Ziskind B and Halioua B. Tuberculosis in ancient Egypt. Rev Mal Respir. 2007; 24: 1277-83.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000035&pid=S1657-9534200900010001200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> <a name="3">3</a>. Barrera CF. Edvard Munch y la naturaleza [monograf&iacute;a en Internet]. Homines: portal de arte y cultura. [fecha de acceso marzo 01 de 2009]. Disponible en: <a href="http://www.homines.com/arte/edvard_munch/index.htm" target="_blank">http://www.homines.com/arte/edvard_munch/index.htm</a>    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000036&pid=S1657-9534200900010001200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> <a name="4">4</a>. Whitney Museum of American Art. The Art of Alice Neel. Traditional Fine Arts Organization. [fecha de acceso marzo 04 de 2009]. Disponible en: <a href="http://www.whitney.org" target="_blank">http://www.whitney.org</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000037&pid=S1657-9534200900010001200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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