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<institution><![CDATA[,Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Arquitectura y Diseño ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">  <a name="_ini"></a>      <br>    <p><b>Editorial</b></p>  <font size="4">     <br>    <p align="center"><b>Las misiones jesu&iacute;ticas y la configuraci&oacute;n del Nuevo Mundo</b></p></font>      <p align="justify">Los dos siglos que siguieron a la conquista del territorio americano constituyen un periodo importante en la construcci&oacute;n y la transculturaci&oacute;n en la regi&oacute;n. A este periodo, que muchos autores sit&uacute;an entre los siglos XVII y XVIII, se le ha denominado coloquialmente &quot;colonial&quot; y adquiere gran importancia en nuestra historia por situarse en &eacute;l la base para el ordenamiento del territorio desde los aspectos geogr&aacute;ficos, sociales, culturales, religiosos y pol&iacute;ticos que hasta nuestros d&iacute;as delimitan y estructuran la forma como vivimos en este continente.</p>      <p align="justify">En este marco, el aporte m&aacute;s significativo y paradigm&aacute;tico de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en el tiempo transcurrido entre su llegada -comienzos del siglo XVII- y expulsi&oacute;n -finales del siglo XVIII- son las misiones. Estas se constituyen en una experiencia singular por la forma en que fueron dominados territorios y evangelizadas comunidades, tomando como punto de partida la experiencia europea articulada con la visi&oacute;n de las comunidades ind&iacute;genas de su entorno geogr&aacute;fico y contexto espiritual.</p>      <p align="justify">A trav&eacute;s de la educaci&oacute;n y la evangelizaci&oacute;n, los jesuitas estructuraron un sistema de dominio eficiente que inclu&iacute;a un profundo conocimiento del otro, no desde una visi&oacute;n de dominio sino de mutuo respeto que aseguraba su supervivencia. El sistema de misiones, reproducido a lo largo del continente, permiti&oacute; asegurar y controlar los bordes fronterizos; entre otros aportes, las misiones permitieron desarrollar un complejo estudio cartogr&aacute;fico e identificar v&iacute;as de comunicaci&oacute;n fluvial entre vastas regiones de Am&eacute;rica.</p>      <p align="justify">Por estas razones, el n&uacute;mero que ahora se presenta, est&aacute; dedicado al tema de las misiones en Am&eacute;rica y proporciona una mirada a la instituci&oacute;n m&aacute;s prestigiosa y representativa de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s para este periodo, por ser la que m&aacute;s aportes y huellas ha dejado en la estructura territorial de nuestro continente.</p>      <p align="justify">Los art&iacute;culos se estructuran a partir de un texto que introduce al tema de las misiones desde los antecedentes religiosos, el marco geogr&aacute;fico, social y cultural en el cual se desarrollaron estas instituciones. De la misma forma, da cuenta de la experiencia del misionero que no s&oacute;lo toma como referencia la experiencia europea para ser trasvasada a lo americano, sino que se preocupa por entender las culturas locales, aprendiendo sus lenguas y, con ello, su cosmovisi&oacute;n, para desde all&iacute; crear un modelo propio de interacci&oacute;n entre los dos mundos. En segundo lugar, se&ntilde;ala las misiones localizadas en el territorio colombiano, peruano, chileno, boliviano, paraguayo y brasile&ntilde;o, en donde la comprensi&oacute;n de los marcos arquitect&oacute;nicos, urbano y territorial introducen al lector en el conocimiento formal y funcional de la misi&oacute;n; y como tercer tema, se exponen estrategias para valorar y conservar este tipo de patrimonio religioso singular en Am&eacute;rica.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En este sentido, el art&iacute;culo del padre Jos&eacute; del Rey Fajardo S. J se&ntilde;ala la forma en que los jesuitas, a trav&eacute;s del sistema de misiones, se constituyen en los primeros religiosos y tal vez los primeros colonizadores que reconocen en el otro un ser con una cosmogon&iacute;a diferente a la suya y con una lectura equilibrada de su entorno f&iacute;sico y espiritual. As&iacute;, las misiones jesu&iacute;ticas no intentan imponer sino interactuar y, por esta raz&oacute;n, los misioneros aprenden la lengua, las costumbres y los modos de vida para estructurar un sistema de creencias y de organizaci&oacute;n a trav&eacute;s de la educaci&oacute;n y la cultura, conformando un nuevo tipo de poblaci&oacute;n y de relaciones de trabajo que har&iacute;an sostenibles las misiones como un proyecto de gran &eacute;xito en el continente. Desde las misiones se crean nuevas proyecciones art&iacute;sticas mestizas en el campo del teatro, la poes&iacute;a, la m&uacute;sica, la pintura y la escultura propias del territorio americano.</p>      <p align="justify">Este marco es importante para comprender la funci&oacute;n de cada uno de estos sistemas en el territorio frente al objetivo de colonizaci&oacute;n y, a trav&eacute;s de la investigaci&oacute;n realizada por el arquitecto Felipe Gonz&aacute;lez, se da cuenta de la espacialidad de sus construcciones y de la funci&oacute;n de cada uno de sus espacios, sus relaciones arquitect&oacute;nicas, urbanas y de elementos constructivos para las misiones localizadas en el Casanare, Meta y Orinoco colombianos. En este texto es importante resaltar c&oacute;mo la misi&oacute;n no desconoce un entorno y desde el uso de materiales nativos se fundamentan nuevas formas y lenguajes que dan cuenta del barroco americano que, en principio, es el lenguaje mestizo del nuevo continente.</p>      <p align="justify">Por su parte, Ram&oacute;n Guti&eacute;rrez explica la forma en que el sistema de misiones se apropia del archipi&eacute;lago de Chilo&eacute; en el sur de Chile y crea un esquema en el cual exist&iacute;a una misi&oacute;n central y, por cada isla, un templo religioso que visitaban peri&oacute;dicamente. Esta estructura permiti&oacute; el control sobre la totalidad de las islas y la forma de evangelizaci&oacute;n permiti&oacute; generar una estructura de gobierno regentada por los misioneros, pero apoyada por los ind&iacute;genas. No obstante, en el momento de la expulsi&oacute;n de los jesuitas y la gobernaci&oacute;n por la provincia de Per&uacute; deviene una p&eacute;rdida en su estructura econ&oacute;mica y social. A&uacute;n en la actualidad son visibles los templos misioneros en esta zona.</p>      <p align="justify">En cuanto a la Misi&oacute;n de Moxos en Bolivia, es importante anotar que el arquitecto Victor Limpias establece la relaci&oacute;n existente entre el territorio y la construcci&oacute;n de la misi&oacute;n localiz&aacute;ndola en los sitios estrat&eacute;gicos de las culturas prehisp&aacute;nicas y, al igual que el arquitecto Gonz&aacute;lez, hace &eacute;nfasis en la apropiaci&oacute;n de los sistemas constructivos tradicionales prehisp&aacute;nicos ante la nueva doctrina. En su texto documenta la proyecci&oacute;n art&iacute;stica de esta misi&oacute;n y la adaptaci&oacute;n que de sus materiales hac&iacute;an en los nuevos instrumentos musicales.</p>      <p align="justify">Para darnos una visi&oacute;n sobre el proceso de expulsi&oacute;n de la Compa&ntilde;&iacute;a de Jes&uacute;s en las selvas amaz&oacute;nicas del actual territorio del Per&uacute;, la historiadora del arte Sandra Negro analiza lo que este hecho signific&oacute; tanto para los jesu&iacute;tas como para los ind&iacute;genas. En &eacute;l relata los grandes esfuerzos de la Compa&ntilde;&iacute;a por mantener la estructura de la misi&oacute;n antes de pasar al Virreinato de Per&uacute; y, al igual que en el caso de Chilo&eacute;, el gran impacto que esta situaci&oacute;n gener&oacute; en estos sitios, pues al ubicarse en los bordes fronterizos no pudieron mantener la cohesi&oacute;n entre grupos lograda por la misi&oacute;n.</p>      <p align="justify">Entretanto, Graciela Vi&ntilde;uales centra su trabajo en las misiones jesu&iacute;ticas de guaran&iacute;es localizadas en los territorios actuales de Argentina, Paraguay y Brasil, y resalta que la planificaci&oacute;n f&iacute;sica de la misi&oacute;n se acompa&ntilde;a de una visi&oacute;n general de los aspectos sociales, culturales, pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos dentro de un marco religioso. Lo m&aacute;s importante es que el misionero no s&oacute;lo se apoyaba en la visi&oacute;n que tra&iacute;a de Europa sino tambi&eacute;n articulaba la visi&oacute;n del guaran&iacute; sobre el mundo y lo natural. El conjunto, por tanto, tuvo una evoluci&oacute;n pragm&aacute;tica para las formas tradicionales de colonizaci&oacute;n de los diferentes grupos y se continu&oacute; y ajust&oacute; con la experiencia desarrollada a lo largo de casi dos siglos de estad&iacute;a en el continente.</p>      <p align="justify">Finalmente, en esta edici&oacute;n se re&uacute;nen dos miradas sobre la forma de conservaci&oacute;n y preservaci&oacute;n de estas huellas de la colonizaci&oacute;n del continente: la primera hecha por el arquitecto restaurador Lorenzo Berg Costa, en la restauraci&oacute;n en la iglesia de San Francisco de Castro, localizada en el archipi&eacute;lago de Chilo&eacute;. En &eacute;ste se conserva una buena cantidad de estas estructuras edilicias y, mejor a&uacute;n, se preserva la funci&oacute;n religiosa legada desde los jesuitas, patrimonio vivo de una cultura particular. Las intervenciones se fundamentan en estos hechos intangibles que se representan desde la implantaci&oacute;n geogr&aacute;fica del poblamiento en el archipi&eacute;lago resaltando su car&aacute;cter de mar interior frente a las poblaciones localizadas a mar abierto, el aprovechamiento de los recursos naturales, las relaciones de trabajo dentro de la sociedad, los mitos, los santos patronos y la gastronom&iacute;a. En cuanto a los hechos construidos es importante se&ntilde;alar la adaptaci&oacute;n de los sistemas constructivos tradicionales y el generalizado uso de la madera que a&uacute;n permanecen en la actualidad.</p>      <p align="justify">El segundo de estos casos de intervenci&oacute;n tiene que ver con la experiencia brasile&ntilde;a que se&ntilde;alan los maestros Luiz Ant&ocirc;nio Bolcato Cust&oacute;dio y Vladimir Fernando Stello. Los autores enuncian tres momentos de ocupaci&oacute;n al territorio del Brazil por parte de los misioneros y las comunidades ind&iacute;genas: la primera por Paraguay, la segunda por la banda oriental del R&iacute;o Uruguay y la tercera correspondiente al retorno de las poblaciones a sus tierras luego de la expulsi&oacute;n de los religiosos. A trav&eacute;s de este texto, y desde los momentos en que han dejado sus huellas f&iacute;sicas, es posible entender la trayectoria de la preservaci&oacute;n y valorizaci&oacute;n de las evidencias de las misiones, desde su tipolog&iacute;a urbana misionera hasta las caracter&iacute;sticas arquitect&oacute;nicas de las mismas con su patrimonio inmaterial. En el texto se se&ntilde;alan las diferentes visiones en el tiempo frente a aquello que deb&iacute;a ser protegido y recuperado, y que en definitiva afirmaba la idea de naci&oacute;n o, posteriormente, la identidad cultural de las comunidades que las conten&iacute;an. Los trabajos de recuperaci&oacute;n del patrimonio inmaterial y material constituyen una de las fortalezas del patrimonio religioso en este pa&iacute;s que da cuenta de varios aspectos, comenzando por el ordenamiento territorial, la estructura urbana, las caracter&iacute;sticas arquitect&oacute;nicas y el uso de un lenguaje formal que deriv&oacute; en una ornamentaci&oacute;n mestiza que hoy llamamos barroca, as&iacute; como en la proyecci&oacute;n art&iacute;stica de este periodo definitivo en la conformaci&oacute;n de la identidad de nuestro continente.</p>      <p align="justify">Como reflexi&oacute;n final, es necesario preguntarse: &iquest;c&oacute;mo se entender&iacute;a actualmente nuestro continente sin la expulsi&oacute;n de los jesuitas? &iquest;La geograf&iacute;a y apropiaci&oacute;n del territorio hubiera cambiado los ejes comerciales consolidados en los siglos XIX y XX? &iquest;El sistema educativo hubiera alcanzado otros niveles en Latinoam&eacute;rica?</p>      <p align="justify">Lo expuesto en esta edici&oacute;n servir&aacute; para echar una mirada a este periodo tan particular en nuestra historia y que, en definitiva, ayud&oacute; a consolidar un continente. Desde la Direcci&oacute;n Editorial quisiera agradecer al Comit&eacute; Editorial por convocar y seleccionar los trabajos presentados; a los autores porque con sus trabajos consolidan una parte de la biblioteca americana tan importante como es el tema de la misiones jesu&iacute;ticas; y a los pares evaluadores Cristina Damm de Frias, arquitecta urbanista; Maria Herrera &Aacute;ngel, doctora en geograf&iacute;a; Mar&iacute;a del Pilar L&oacute;pez P&eacute;rez, maestra en historia; Rosario Salazar Bravo, mag&iacute;ster Scientia Rum; padre Fabio Ram&iacute;rez, S. J., doctor en filosof&iacute;a; Rafael L&oacute;pez Guzm&aacute;n, doctor en historia del arte; Jos&eacute; Manuel G&oacute;mez Vidal, licenciado en historia del arte; y, Analmente, al arquitecto Ernesto Otaegui P&eacute;rez-Cotapos, quienes con su apoyo hicieron posible esta edici&oacute;n. Esperamos seguir profundizando en aspectos singulares que, en alguna medida, configuran la identidad actual de nuestro continente mestizo.</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i><b>Lina Constanza Beltr&aacute;n-Beltr&aacute;n</b></i>    <br> <b>Editora</b>    <br> Apuntes: revista de estudios sobre Patrimonio Cultural    <br> Pontificia Universidad Javeriana    <br> Facultad de Arquitectura y Dise&ntilde;o</p>      <p><a href="#_ini">Inicio</a></p>  </font>      ]]></body>
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