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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El proceso de adaptación judicial hacia el posconflicto: Decisiones constitucionales con enfoque de género]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of this article is to argue that the Constitutional Court has incorporated the gender approach in its jurisprudence in order to assure rights of women who have been victims of the armed conflict and this acknowledgement starts providing basis for the construction of peace, since law begins to adapt itself from the post-conflict.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" size = "2">     <p align="right"><b>ART&Iacute;CULOS</b></p>     <p align="right">&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="4"><b>El proceso de adaptaci&oacute;n judicial hacia el posconflicto: Decisiones constitucionales con enfoque de g&eacute;nero<a name="topo1"></a><a href="#topo"><sup>*</sup></a></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center"><font size="3"><b>Judicial adjustment process to post-conflict: constitutional decisions with a gender approach</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Diana Marcela Bustamante Arango<a name="topo2"><sup>**</sup></a> </b></p>     <p>&nbsp;</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#topo2"><sup>**</sup></a> Candidata a Doctora en Humanidades (EAFIT). Profesora asociada. L&iacute;der del Grupo de Investigaci&oacute;n (GIPCODEP) Universidad de San Buenaventura Cali, Colombia. Coordinadora Red Sociojur&iacute;dica Nodo Suroccidente. <a href="mailto:dmbustam@usbcali.edu.co">dmbustam@usbcali.edu.co</a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Recibido</b>: mayo de 2014</p>     <p><b>Aprobado</b>: marzo de 2015</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>Este art&iacute;culo tiene como finalidad argumentar que la Corte Constitucional ha incorporado el enfoque de g&eacute;nero en su jurisprudencia para garantizar los derechos de las mujeres v&iacute;ctimas del conflicto armado y este reconocimiento comienza a sentar las bases para la construcci&oacute;n de la paz, en la medida en que el derecho comienza a adaptarse desde el posconflicto.</p>     <p><b>PALABRAS CLAVE</b></p>     <p>jurisprudencia; g&eacute;nero, derechos humanos de mujeres; posconflicto; Colombia.</p> <hr size="1" noshade>     <p><b>ABSTRACT</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>The purpose of this article is to argue that the Constitutional Court has incorporated the gender approach in its jurisprudence in order to assure rights of women who have been victims of the armed conflict and this acknowledgement starts providing basis for the construction of peace, since law begins to adapt itself from the post-conflict.</p>     <p><b>KEY WORDS</b></p>     <p>jurisprudence; gender, women's human rights; post-conflict; Colombia.</p> <hr size="1" noshade>     <p>&nbsp;</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>Introducci&oacute;n</B></FONT></p>     <p>En este art&iacute;culo se pretende verificar si en efecto existe una transformaci&oacute;n axiol&oacute;gico-discursiva de la jurisprudencia constitucional que posibilite la construcci&oacute;n de una dogm&aacute;tica constitucional con enfoque de g&eacute;nero y que, a la vez, permita sentar las bases desde el posconflicto como uno de los escenarios en que seg&uacute;n los hallazgos preliminares de esta investigaci&oacute;n, comienza la adaptaci&oacute;n jur&iacute;dica en el camino de construcci&oacute;n hacia la paz.</p>     <p>Si bien la guerra afecta negativamente la vida de hombres y mujeres, su impacto sobre las mujeres es diferente; de hecho ya han sido reconocidas como sujetos de especial protecci&oacute;n, en raz&oacute;n a su vulnerabilidad la cual se reconoce no por la aparente debilidad con la que se quiere esterotipar a la mujer, sino "vulnerabilidad" producto de la discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica que ha influido en el acceso inequitativo al poder entre los sexos y que, por lo tanto, requiere de una protecci&oacute;n especial que permita atender sus necesidades concretas.</p>     <p>Son decenas los informes sobre violencia sexual, as&iacute; como sobre la negaci&oacute;n del acceso a la justicia realizados por expertos sobre la situaci&oacute;n en nuestro pa&iacute;s<a name="nota1"></a><a href="#nota">1</a>; la re-construcci&oacute;n de este contexto ha permitido consolidar una radiograf&iacute;a a trav&eacute;s de la cual se identifican varios aspectos que permiten la caracterizaci&oacute;n del impacto de esta discriminaci&oacute;n de orden estructural. Por ejemplo, los principales grupos poblacionales afectados, rangos de edad de las v&iacute;ctimas, etnias, zonas geogr&aacute;ficas de asentamiento, sujetos activos, tipos de delitos, de cr&iacute;menes, m&oacute;viles y principales riesgos, entre otros datos. Dichos estudios son las pruebas de contexto que han facilitado la comprensi&oacute;n de esta situaci&oacute;n a gran escala y que en nuestro criterio han aportado en el giro hermen&eacute;utico que puede percibirse de manera preliminar en la jurisprudencia constitucional. Desde este horizonte algunas preguntas que orientan esta disertaci&oacute;n son: &iquest;c&oacute;mo impacta el neocontitucionalismo la transformaci&oacute;n del valor de la jurisprudencia constitucional como garante de la protecci&oacute;n de derechos de las mujeres?; &iquest;hay una especial vulnerabilidad de las mujeres por ser mujeres en la guerra?; &iquest;debe la interpretaci&oacute;n constitucional contempor&aacute;nea utilizar la categor&iacute;a social "g&eacute;nero" para garantizar los derechos fundamentales de la mujer en contextos de guerra? &iquest;c&oacute;mo entiende la Corte Constitucional el concepto de g&eacute;nero en casos asociados con el derecho a la seguridad personal? &iquest;de qu&eacute; manera la jurisprudencia constitucional impacta las instituciones para promover el enfoque de g&eacute;nero, como una de las discusiones b&aacute;sicas del posconflicto?</p>     <p>El hilo argumentativo de este art&iacute;culo se estructura en cuatro partes; en la primera se comienza con una indagaci&oacute;n por el papel de la jurisprudencia constitucional en el tr&aacute;nsito hacia la construcci&oacute;n de paz, en consecuencia se exploran desde el marco te&oacute;rico del neoconstitucionalismo, las transformaciones al sistema de fuentes y el papel de la jurisprudencia como dinamizadora de procesos adaptativos del derecho en la b&uacute;squeda de una ruta institucional que conduzca hacia la paz, hip&oacute;tesis central de este art&iacute;culo. En la segunda parte se responde a la pregunta de si en efecto podemos hablar en Colombia de una jurisprudencia constitucional con enfoque de g&eacute;nero, para lo cual se toma como punto de referencia la filosof&iacute;a pol&iacute;tica y jur&iacute;dica feminista, as&iacute; como algunos estudios que desde la antropolog&iacute;a han construido el estatuto epistemol&oacute;gico de cr&iacute;tica al conocimiento androc&eacute;ntrico para combinar dos tesis: de un lado la incorporaci&oacute;n del enfoque de g&eacute;nero a la jurisprudencia constitucional y, de otro, la adaptaci&oacute;n institucional del derecho desde el posconflicto; este &uacute;ltimo aspecto es objeto de an&aacute;lisis en el tercer apartado donde precisamente se realiza este an&aacute;lisis en el estudio jurisprudencial propuesto. Finalmente se exponen unas conclusiones generales.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cuanto a los aspectos metodol&oacute;gicos se debe precisar que de conformidad con el marco te&oacute;rico que orienta esta investigaci&oacute;n el macro-molde epistemol&oacute;gico es el emancipatorio o cr&iacute;tico, y el micro-molde est&aacute; conformado por el paradigma del neconstitucionalismo y la teor&iacute;a cr&iacute;tica feminista al derecho; por lo tanto, su m&eacute;todo es el hermen&eacute;utico, desde el paradigma metodol&oacute;gico-cualitativo.</p>     <p>Sobre el m&eacute;todo en el derecho, algunas teor&iacute;as plantean la sustituci&oacute;n del m&eacute;todo racional por el m&eacute;todo relacional de car&aacute;cter casu&iacute;stico (Scales citada por Garc&iacute;a, 1992). Garc&iacute;a afirma que el m&eacute;todo jur&iacute;dico feminista sirve para eliminar toda situaci&oacute;n de sometimientos y discriminaci&oacute;n hacia la mujer (Garc&iacute;a). En ese caso ser&iacute;an otros los problemas jur&iacute;dicos que aparecer&iacute;an relacionados con la sustituci&oacute;n de est&aacute;ndares de validez por est&aacute;ndares de justicia, asuntos propios de la filosof&iacute;a pol&iacute;tica, o problemas de validez y vigencia, que deber&aacute;n ser asumidos por la dogm&aacute;tica jur&iacute;dica, y desde nuestro planteamiento, m&aacute;s que una dogm&aacute;tica jur&iacute;dica, una dogm&aacute;tica constitucional.</p>     <p>Como fuente primaria de la investigaci&oacute;n se realiz&oacute; un an&aacute;lisis de la Sentencia de la Corte Constitucional de Colombia T-234 de 2012 (2012A) motivado por la vulneraci&oacute;n de los derechos a la vida, a la integridad y a la seguridad personal de "Dulcinea"<a name="nota2"></a><a href="#nota">2</a> defensora de derechos humanos. Como fuentes secundarias se analiza la doctrina, as&iacute; como estudios especializados sobre el tema objeto de an&aacute;lisis.</p>     <p>El patr&oacute;n f&aacute;ctico que orient&oacute; la b&uacute;squeda jurisprudencial es el de la violencia de g&eacute;nero ejercida contra mujeres dentro del contexto del conflicto armado colombiano al vulnerar el derecho a la seguridad personal, entre otros. Las sentencias de la Corte Constitucional de Colombia, identificadas como sentencias hito, fueron: la T-025 de 2004 (2004); T- 683 de 2005 (2005); T-496 de 2008 (2008A); T-1037 de 2008 (2008B); T-1101 de 2008 (2008C) y T-728 de 2010 (2010).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>I. El papel de la jurisprudencia constitucional en el tr&aacute;nsito hacia la construcci&oacute;n de paz</B></FONT></p>     <p>Con la finalidad de construir el argumento que permita una aproximaci&oacute;n a la hip&oacute;tesis central de esta investigaci&oacute;n y as&iacute; fundamentar la incidencia de la jurisprudencia constitucional en la adaptaci&oacute;n de las instituciones para garantizar las bases de la paz desde el posconflicto, conviene precisar varios asuntos; primero, la definici&oacute;n seleccionada sobre <i>posconflicto</i>, el cual se entiende como</p>     <Blockquote>&#91;...&#93;una herramienta para orientar la reflexi&oacute;n de los diferentes sectores de la sociedad colombiana sobre sus proyectos societales y la forma de ponerlos en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s; como una manera de explicitar los intereses en juego y la naturaleza de los cambios en las relaciones de poder que conlleva la paz; como una manera de anticipar los conflictos y las decisiones que la sociedad debe asumir para construir la paz, esto es, <u>como la manera de actuar en el presente en t&eacute;rminos de la transformaci&oacute;n del conflicto</u> (subrayas fuera de texto) (C&aacute;rdenas, Madr&iacute;d-C&aacute;rdenas &amp; Rodr&iacute;guez, 2003, p. 21).</Blockquote>     <p>El anterior concepto es la pauta que, como marco te&oacute;rico, orienta este ejercicio hermen&eacute;utico, en raz&oacute;n a que se considera el <i>posconficto</i> no como la etapa que culmina con la refrendaci&oacute;n de acuerdos de paz, es decir, los posacuerdos, sino precisamente como aquel momento cuando, desde el <i>conflicto,</i> el Estado comienza a pensar en la necesidad de adoptar cambios pol&iacute;ticos y derechos jur&iacute;dicos que permitan la construcci&oacute;n del camino hacia la paz<a name="nota3"></a><a href="#nota">3</a>. En este horizonte de sentido el posconflicto propone que la</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; construcci&oacute;n de paz debe iniciarse en pleno conflicto porque: evita un deterioro mayor; anticipa los retos futuros; fija una agenda y sienta unas metas; la guerra permite mayor creatividad y osad&iacute;a de los actores; contribuye a la transformaci&oacute;n del conflicto; atrae la atenci&oacute;n y el apoyo internacional y genera los lazos institucionales y sociales necesarios para apoyar esfuerzos posteriores de re-construcci&oacute;n). Es preciso preparar el futuro porque "planear es escoger" (Mwalimu Julius K. Nyerere, l&iacute;der africano) (Ahmed &amp; Heribold citado por Rettberg et. al<i>.</i> 2002, p. xvii).</Blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ahora bien, "si el horizonte es el posconflicto, es indispensable discutir cu&aacute;les ser&iacute;an las expresiones institucionales que garantizar&iacute;an el desarrollo pol&iacute;tico de las fuerzas sociales y los distintos proyectos que hoy atraviesan el conflicto; el problema radica en la recomposici&oacute;n del sistema pol&iacute;tico, basada en imperativos de "cohabitaci&oacute;n" o asociaci&oacute;n" (C&aacute;rdenas, Madr&iacute;d-C&aacute;rdenas &amp; Rodr&iacute;guez, 2003, p. 65), y para esta investigaci&oacute;n, la Corte Constitucional juega un papel central en la medida en que ha comenzado la transformaci&oacute;n institucional a trav&eacute;s de su jurisprudencia, al incorporar el enfoque de g&eacute;nero, y segundo, porque ha transcendido a su mero papel de verificaci&oacute;n de la violaci&oacute;n de un derecho constitucional con la formulaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que promueven la garant&iacute;a de los derechos, para el caso que nos ocupa, de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia en el contexto del conflicto armado colombiano.</p>     <p>En consecuencia, se expondr&aacute;n los argumentos que dan cuenta de la necesidad de fomentar el an&aacute;lsis de la jurisprudencia constitucional desde el paradigma del neoconstitucionalismo en aras de fundamentar el alcance de la jurisprudencia en la determinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que transforman de manera estructural las instituciones estatales.</p>     <p>Despu&eacute;s de las dos guerras mundiales que fracturaron la mitad del siglo XX, la comprensi&oacute;n del derecho sufri&oacute; un cambio paradigm&aacute;tico que tuvo por cuna Europa y la reflexi&oacute;n de juristas que se levantaron para cuestionar los reg&iacute;menes totalitarios del nazismo y el fascismo (Ferrajoli, 2010, p. 28), situaci&oacute;n que gener&oacute; una crisis en el derecho al cuestionar el paradigma del positivismo jur&iacute;dico y su ciega obediencia. Dicha reflexi&oacute;n consider&oacute; pertinente preocuparse, adem&aacute;s, de la forma de creaci&oacute;n del derecho (dimensi&oacute;n autoritativa), por su contenido (dimensi&oacute;n justificativa). "En el primer caso estamos atendiendo a las autoridades y a los procedimientos a trav&eacute;s de los cuales las decisiones (las normas jur&iacute;dicas) adquieren forma jur&iacute;dica. En el segundo caso atendemos a los contenidos de esas decisiones" (Ansu&aacute;tegui, 2011, p.101-102).</p>     <p>Esta preocupaci&oacute;n generadora del cambio paradigm&aacute;tico es reconocida por algunos te&oacute;ricos como neoconstitucionalismo. Bajo la aceptaci&oacute;n de que a&uacute;n no puede hablarse de un significado un&iacute;voco, Pozzolo precisa que puede entenderse como "una prospectiva iusfilos&oacute;fica que se caracteriza por ser constitucionalista (o sea, por interesarse en la corriente iusfilos&oacute;fica dedicada a la formulaci&oacute;n y predisposici&oacute;n de los l&iacute;mites jur&iacute;dicos al poder pol&iacute;tico) y antipositivista" (Pozzolo, 2011, p. 188), que tiene como finalidad "el an&aacute;lisis de los modernos ordenamientos constitucionales y democr&aacute;ticos de Occidente" (Pozzolo, p.188). Para Zagrebelsky "lo que caracteriza al "Estado constitucional" actual es ante todo la separaci&oacute;n entre los distintos aspectos o componentes del derecho que en el Estado de derecho del siglo XIX estaban unificados o "reducidos" en la ley" (Zagrebelsky, 1995, p. 40). En la misma l&iacute;nea, para Ferrajoli lo evidente en esta transformaci&oacute;n hac&iacute;a el Estado constitucional de derecho es la subordinaci&oacute;n de la legalidad a la Constituci&oacute;n (Ferrajoli, 2010).</p>     <p>En este punto de la argumentaci&oacute;n ingresa la decisi&oacute;n tomada hacia la jurisprudencia constitucional como fuente del derecho objeto de la investigaci&oacute;n que da origen a este art&iacute;culo, pues es precisamente debido al cambio de estatus que transforma la funci&oacute;n jurisdiccional, lo que la hace interesante para este estudio, en raz&oacute;n a que "la relaci&oacute;n entre el juez y la ley, que ya no consiste, como en el viejo paradigma iuspositivista, en sujeci&oacute;n a la letra de la ley sin importar cu&aacute;l fuera su significado, sino antes que nada a la sujeci&oacute;n a la constituci&oacute;n, que impone al juez la cr&iacute;tica de las leyes inv&aacute;lidas a trav&eacute;s de su reinterpretaci&oacute;n en sentido constitucional o de la denuncia de su inconstitucionalidad" (Ferrajoli, 2010, p. 31). Esta reflexi&oacute;n constituye la expresi&oacute;n del antiformalismo como corriente te&oacute;rica del derecho que explora la funci&oacute;n del juez y la jurisprudencia dentro del sistema de fuentes, con ciertos maticies entre autores como Roscoe Pound, Francois G&euml;ny o Alf Ross (L&oacute;pez, 2006).</p>     <p>En consecuencia, y de la mano con la segunda categor&iacute;a del marco te&oacute;rico, la "dogm&aacute;tica constitucional", la cual se relaciona con la metodolog&iacute;a propuesta, se explica en la medida en que su acercamiento requiere de un m&eacute;todo para su estudio, as&iacute; como de una decisi&oacute;n en su forma de exposici&oacute;n como resultado del an&aacute;lisis.</p>     <p>El concepto de dogm&aacute;tica puede encontrarse en Nino, quien realiza un estudio sobre la actitud del jurista como estudioso del derecho, y explora la posibilidad de que a esta actividad de indagaci&oacute;n, propia del estudio de la ley, se le eleve a la categor&iacute;a de ciencia, y verificar si el m&eacute;todo de las ciencias puede ser &uacute;til a su labor (Nino, 1989). Se&ntilde;ala que la referencia a la dogm&aacute;tica no implica la asunci&oacute;n absoluta de una verdad referida por el uso del concepto de dogma, sino que hace &eacute;nfasis en el papel del dogm&aacute;tico como gu&iacute;a de la actividad judicial: "el jurista dogm&aacute;tico no tiene como funci&oacute;n central describir y predecir los fallos judiciales, sino indicar a los &oacute;rganos jurisdiccionales cu&aacute;l es la soluci&oacute;n correcta a un caso gen&eacute;rico" (Nino, p. 31); en este sentido indica que "la dogm&aacute;tica jur&iacute;dica est&aacute; constituida sustancialmente por interpretaciones de normas jur&iacute;dicas determinadas" (Nino, p. 57). El autor indica que las teor&iacute;as dogm&aacute;ticas tienen dos caracter&iacute;sticas principales: de un lado, su <i>car&aacute;cter normativo</i> en raz&oacute;n a que "una de las funciones manifiestas m&aacute;s importantes de las elaboraciones te&oacute;ricas de la dogm&aacute;tica consiste en establecer la "naturaleza" de diversos institutos jur&iacute;dicos" (Carri&oacute; citado por Nino, p. 77) en desarrollo de una funci&oacute;n explicativa de las normas positivas. La otra funci&oacute;n es la legislativa, es decir, que la actividad del jurista "permite la inferencia de reglas y principios no incluidos en el sistema del legislador. La fecundidad de una teor&iacute;a dogm&aacute;tica est&aacute; en relaci&oacute;n directa con la mayor o menor posibilidad de deducir de ella reglas que no forman parte del ordenamiento positivo" (Nino, p. 79).</p>     <p>De lo anterior puede entenderse que la funci&oacute;n de la dogm&aacute;tica jur&iacute;dica como aproximaci&oacute;n a la norma jur&iacute;dica tiene dos funciones principales: de un lado, el an&aacute;lisis descriptivo de la literalidad de la norma, en desarrollo de una metodolog&iacute;a deductiva a partir de lo escrito y, de otro lado, la inferencia de reglas, es decir, de lo no dicho a&uacute;n por el derecho positivo, en desarrollo de una labor de creaci&oacute;n. He aqu&iacute; el aporte de la dogm&aacute;tica como m&eacute;todo de aproximaci&oacute;n al estudio del derecho.</p>     <p>Ahora bien, se opt&oacute; por el concepto de dogm&aacute;tica en desarrollo de la apuesta metodol&oacute;gica se&ntilde;alada <i>supra</i>, en el &aacute;mbito concreto del deber ser del derecho que, para este caso, consiste en estudiar la jurisprudencia con la finalidad de clarificar las reglas de uso del concepto de g&eacute;nero. Sin embargo, precisar qu&eacute; se entiende por dogm&aacute;tica constitucional remite directamente a la definici&oacute;n dada por la Corte Constitucional colombiana en la Sentencia C-083 de 1995 (Corte Constitucional de Colombia, 1995); sin embargo se ha comenzado por definir el concepto de dogm&aacute;tica jur&iacute;dica, no sin antes aclarar que la decisi&oacute;n misma de la elecci&oacute;n del concepto "dogm&aacute;tica" puede generar una confusi&oacute;n preliminar, y por tanto, se aclara que se elige en raz&oacute;n a la cr&iacute;tica al fetichismo legal que impuso un sistema de fuentes en el que se privilegi&oacute; la norma jur&iacute;dica y en el que el estudio de la misma se realizaba a trav&eacute;s de la "dogm&aacute;tica jur&iacute;dica".</p>     <p>En consecuencia, plantear un estudio desde la dogm&aacute;tica, pero en esta ocasi&oacute;n, "constitucional", equivale a reconocer el valor de la jurisprudencia como fuente material del derecho en la medida en que es la Corte quien, en la interpretaci&oacute;n autorizada de la Constituci&oacute;n, realiza dicha dogm&aacute;tica constitucional. Este concepto aparece en Zagrebelsky quien hace un llamado por una dogm&aacute;tica jur&iacute;dica ""l&iacute;quida" o "fluida" que pueda contener los elementos del derecho constitucional de nuestra &eacute;poca, aunque sean heterog&eacute;neos, agrup&aacute;ndolos en una construcci&oacute;n necesariamente no r&iacute;gida que d&eacute; cabida a las combinaciones que deriven no ya del derecho constitucional, sino de la pol&iacute;tica constitucional" (Zagrebelsky, 1995, p. 17), y por pol&iacute;tica constitucional, precisa que es la manera como conviven los valores y principios constitucionales, sin gradaciones y jerarqu&iacute;as objeto de estudio de la ciencia constitucional. El mismo autor afirma que la "dogm&aacute;tica constitucional debe ser como el l&iacute;quido donde las sustancias que se vierten &#8211;los conceptos&#8211; mantienen su individualidad y coexisten sin choques destructivos, aunque con ciertos movimientos de oscilaci&oacute;n, y, en todo caso, sin que jam&aacute;s un solo componente pueda imponerse o eliminar sobre los dem&aacute;s" (Zagrebelsky, p. 17).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En palabras de L&oacute;pez, la Corte crea un "nuevo r&eacute;gimen de disciplina jurisprudencial al que le da el nombre hist&oacute;rico de "doctrina constitucional" y lo empieza a diferenciar n&iacute;tidamente de la doctrina probable. Se trata del paso, como lo explica la Corte, de lo "pedag&oacute;gico" a lo "normativo-general" (L&oacute;pez, 2007, p. 31-32) y en la historia constitucional ser&aacute; la sentencia de la Corte Constitucional colombiana T-123 de 1995 con ponencia del magistrado Eduardo Cifuentes en la que se fije que "la doctrina constitucional de la Corte Constitucional tiene el car&aacute;cter de fuente obligatoria".</p>     <p>En consecuencia, la metodolog&iacute;a propuesta por L&oacute;pez Medina permite el estudio de la doctrina constitucional vigente la cual "consiste en la formaci&oacute;n de l&iacute;neas jurisprudenciales en las que se han ido especificando las sub-reglas de derecho constitucional. Incluso en aquellos temas donde las sub-reglas no est&aacute;n todav&iacute;a bien definidas, la estructura del derecho permite al menos mostrar con claridad en qu&eacute; consisten las diferencias de posici&oacute;n" (L&oacute;pez, 2006, p. 75). Esta es la relaci&oacute;n que existe entre la dogm&aacute;tica constitucional y la metodolog&iacute;a propuesta a trav&eacute;s de la construcci&oacute;n de l&iacute;neas jurisprudenciales, con el objetivo de conocer c&oacute;mo la Corte Constitucional ha construido un concepto de g&eacute;nero, c&oacute;mo lo emplea, en &uacute;ltimas, cu&aacute;les son las reglas de uso; este inter&eacute;s va en la misma l&iacute;nea de Carol Smart para quien "la idea de mujer como una posici&oacute;n de sujeto dotado de g&eacute;nero adviene a la existencia por medio del discurso jur&iacute;dico" (Smart, 2000, p. 41).</p>     <p>De esta manera la jurisprudencia constitucional adquiere un papel protag&oacute;nico dentro del contexto de posconflicto que vive Colombia, puesto que en desarrollo de su funci&oacute;n protectora de derechos fundamentales ampl&iacute;a su margen de actuaci&oacute;n e impacta a las instituciones para armonizar criterios constitucionales, que como una cascada, permiten a la justicia llegar hasta las personas y, en este sentido,</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; la investigaci&oacute;n sobre conflictos y construcci&oacute;n de paz perfila ciertas &aacute;reas b&aacute;sicas en las cuales la sociedad debe concentrar los esfuerzos conducentes al logro de una paz estable y duradera. Al respecto se enfatiza la dimensi&oacute;n pol&iacute;tica, propiamente en los canales e instrumentos de participaci&oacute;n, desarrollo democr&aacute;tico, protecci&oacute;n y garant&iacute;a de derechos civiles y pol&iacute;ticos, desmilitarizaci&oacute;n de la vida civil (...) el apoyo a las v&iacute;ctimas del conflicto (C&aacute;rdenas <i>et. al</i>., 2003, p. 59).</Blockquote>     <p>Pueda afirmarse que la protecci&oacute;n de los derechos fundamentales de las mujeres en la guerra comienza en la jurisprudencia constitucional de manera previa a la legislaci&oacute;n, y quiz&aacute; lo m&aacute;s importante es la construcci&oacute;n de un concepto de g&eacute;nero por parte de la alta corporaci&oacute;n.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>2. Y el derecho judicial se ocupa del g&eacute;nero</B></FONT></p>     <p>Esta estructura del derecho constitucional constituye en nuestro criterio una forma de creaci&oacute;n de conocimiento jur&iacute;dico, puesto que el mismo deviene del marco te&oacute;rico, que desde la teor&iacute;a jur&iacute;dica feminista permite comprobar la hip&oacute;tesis que ha sido planteada en t&eacute;rminos de afirmar que la jurisprudencia constitucional ha creado una dogm&aacute;tica para garantizar la no discriminaci&oacute;n por razones de g&eacute;nero y en esta medida allana el camino para la construcci&oacute;n de paz.</p>     <p>Un criterio central que soporta esta investigaci&oacute;n es la categor&iacute;a de g&eacute;nero, concepto construido en medio de una corriente cr&iacute;tica a la comprensi&oacute;n tradicional de las ciencias sociales y, para el caso que nos ocupa, del derecho. Esta corriente es propuesta desde la escuela de los estudios cr&iacute;ticos del derecho y, dentro de ella, de la teor&iacute;a feminista, que funda sus bases en una cr&iacute;tica jur&iacute;dica, la cual intenta deconstruir el derecho para la formulaci&oacute;n de una nueva teor&iacute;a jur&iacute;dica, no androc&eacute;ntrica, sino desde un enfoque que permita la vindicaci&oacute;n<a name="nota4"></a><a href="#nota">4</a> de los derechos de las mujeres. Este punto de vista es crucial para confrontar con las definiciones creadas por la Corte Constitucional.</p>     <p>La apuesta de la teor&iacute;a feminista, construida en la filosof&iacute;a pol&iacute;tica y la &eacute;tica, rompe el discurso patriarcal y anquilosado del derecho para plantear lo que ser&aacute; otro modo de comprenderlo, formularlo y, en consecuencia, como oportunidad para construir un orden jur&iacute;dico, pero esta vez justo. Exportada del saber en ciencias sociales al cerrado mundo de la ex&eacute;gesis jur&iacute;dica, la categor&iacute;a de g&eacute;nero irrumpe de manera irreverente, cuestionando una instituci&oacute;n fundamentada en los valores de una cultura patriarcal. As&iacute; el g&eacute;nero entendido como la comprensi&oacute;n de la desigualdad hist&oacute;rica en la distribuci&oacute;n del poder entre hombres y mujeres (Cobo, 2005) mueve las estructuras jur&iacute;dicas, en principio, con la discusi&oacute;n en el escenario internacional que, a trav&eacute;s de &oacute;rganos de pol&iacute;tica internacional como la ONU, dan comienzo a la construcci&oacute;n de un r&eacute;gimen internacional de promoci&oacute;n y de protecci&oacute;n a los derechos humanos de las mujeres a trav&eacute;s de la Convenci&oacute;n Sobre La Eliminaci&oacute;n De Todas Las Formas De Discriminaci&oacute;n Contra La Mujer &#8211;CEDAW&#8211; en 1978<a name="nota5"></a><a href="#nota">5</a>, din&aacute;mica que contin&uacute;a con los fallos de tribunales penales internacionales <i>ad hoc</i> como Ruanda, Yusgoslavia, Sierra Leona, entre otros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Sin embargo, poco se logra con la existencia de fuentes internacionales si quienes se encargan de la producci&oacute;n normativa, la interpretaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n, siguen siendo hombres o mujeres bajo el mismo modelo patriarcal, propio del derecho. Aqu&iacute; comienza el giro jur&iacute;dico, y es que despu&eacute;s de dos d&eacute;cadas de la expedici&oacute;n de la CEDAW y de la jurisprudencia constitucional de la d&eacute;cada del 90, la masa cr&iacute;tica jur&iacute;dica adopta una visi&oacute;n cuestionadora de ese derecho erigido como dogma, para dar inicio a una transformaci&oacute;n de la cultura jur&iacute;dica y su aproximaci&oacute;n hermen&eacute;utica.</p>     <p>En este sentido, el inter&eacute;s de este art&iacute;culo se inscribe en una tendencia del estudio antiformalista del derecho, con el objetivo de enfatizar el papel de la adjudicaci&oacute;n constitucional como herramienta de transformaci&oacute;n social que constituye un mecanismo de reparaci&oacute;n jurisdiccional a la vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales en Colombia, expresada en sentencias de revisi&oacute;n que buscan reparar la ausencia de justicia social, en casos relacionados con la discriminaci&oacute;n por razones de g&eacute;nero en el marco del conflicto armado colombiano y la manera en que las decisiones jurisprudenciales comienzan a impactar en las instituciones y, por ende, a aportar en la construcci&oacute;n de un espacio propicio para la paz, con la promoci&oacute;n de medidas para proteger los derechos de las mujeres v&iacute;ctimas del conflicto.</p>     <p>Ahora bien preguntar por la discusi&oacute;n en el derecho permite revisar, a su vez, unas posturas particulares que se nutren de los avances en las ciencias sociales. Algunas de las principales tendencias de la teor&iacute;a jur&iacute;dica feminista incluyen la "jurisprudencia feminista" (Grbich, 1992); los <i>Critical Legal Studies</i> (West &amp; Jaramillo, 2004)<i>,</i> la teor&iacute;a feminista sociojur&iacute;dica (Smart, 2000) entre otras representantes, y de hecho su institucionalizaci&oacute;n a trav&eacute;s de las c&aacute;tedras de <i>Women's studies in law</i> o <i>Women's law,</i> que tienen por objetivo hacer visibles los componentes discriminatorios que se esconden en estructuras y procedimientos de los ordenamientos actuales (Garc&iacute;a, 1992).</p>     <p>Estos estudios abren dos grandes interrogantes: de un lado, la pregunta por cu&aacute;l es la verdadera naturaleza del discurso jur&iacute;dico, con la cual se cuestionan el m&eacute;todo y la l&oacute;gica normativa (Smart, 2000), y por otro lado, en qu&eacute; medida el derecho es siempre un compromiso con los intereses masculinos, que es la cr&iacute;tica de MacKinnon (1989), quien justifica, por tanto, que el derecho no es una herramienta &uacute;til para la mujer en su lucha contra el sometimiento. No obstante, Smart sugiere que "podemos comenzar el an&aacute;lisis del derecho como proceso de producci&oacute;n de identidades de g&eacute;nero fijo en vez de analizar su aplicaci&oacute;n a sujetos que ya pose&iacute;an un g&eacute;nero" (Smart, 2000, p. 40) que es, justo, lo que interesa en este estudio jurisprudencial, y as&iacute; las preguntas que se plantea Smart van en cierta medida en la l&iacute;nea del inter&eacute;s aqu&iacute; expuesto,</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; &iquest;c&oacute;mo opera el g&eacute;nero dentro del derecho y c&oacute;mo opera el derecho para producir el g&eacute;nero? (...) El derecho es visto como el instrumento que da vida tanto a posturas subjetivas dotadas de g&eacute;nero como a subjetividades e identidades a las cuales el individuo llega a vincularse o asociarse. Corresponde, por lo tanto, a esta altura del argumento, dirigir la atenci&oacute;n hacia el concepto del derecho como estrategia creadora de g&eacute;nero que necesita ser le&iacute;do juntamente con la noci&oacute;n de que "el derecho tiene g&eacute;nero (Smart, 2000, p. 40-41).</Blockquote>     <p>Ahora bien, en l&iacute;nea de la cr&iacute;tica al positivismo como tal se encuentra la escuela de los <i>Critical Legal Studies</i> que tiene como fundamento la no neutralidad de las normas jur&iacute;dicas (Minow, 1990): "neutralidad y objetividad son instrumentos epistemol&oacute;gicos para la imposici&oacute;n de un punto de vista centrado en el hombre y, con ello, de su poder" (O'Donovan citada por Garc&iacute;a, 1992, p. 27), y para Smart el sexismo del derecho cre&oacute; la diferenciaci&oacute;n entre los sexos "el derecho coloc&oacute; a la mujer en desventaja: le asign&oacute; menor cantidad de recursos materiales (por ejemplo, en el momento del matrimonio y del divorcio), la juzg&oacute; por est&aacute;ndares diferentes e inadecuados (por ejemplo, la promiscuidad sexual), le neg&oacute; la igualdad de oportunidades (por ejemplo, los casos de "personas") o no reconoci&oacute; los da&ntilde;os causados a las mujeres porque estos mismos da&ntilde;os otorgaban ventajas a los varones (por ejemplo, las leyes sobre prostituci&oacute;n y violaci&oacute;n)" (Smart, 2000, p. 35). Por lo tanto en la construcci&oacute;n de su teor&iacute;a desde la sociolog&iacute;a jur&iacute;dica fundamenta que el derecho tiene g&eacute;nero.</p>     <p>En consecuencia, la tendencia propuesta desde la teor&iacute;a jur&iacute;dica feminista ser&iacute;a un derecho casu&iacute;stico y particularista, una consideraci&oacute;n siguiendo a Benhabib, del otro en concreto, en vez de la aplicaci&oacute;n de est&aacute;ndares abstractos y "universales" (Benhabib, 2005), tendencia que quiz&aacute; pueda tener un correlato en el an&aacute;lisis jurisprudencial.</p>     <p>Sin parecer reduccionistas puede decirse que en un principio la reivindicaci&oacute;n feminista sostuvo la igualdad formal entre hombres y mujeres ante la ley. En la actualidad la teor&iacute;a feminista se encuentra en divergencia frente a este objetivo puesto que no hay simetr&iacute;a en la relaci&oacute;n de sexos, comprensi&oacute;n a la que se ha llegado producto de la creaci&oacute;n de la categor&iacute;a social del g&eacute;nero que ha posibilitado la comprensi&oacute;n de este tipo de pr&aacute;ctica; por lo tanto, el objetivo de igualdad formal dista de materializarse y da paso a las teor&iacute;as de la diferencia; la tendencia te&oacute;rica del feminismo intenta superar el principio de igualdad formal para lograr el reconocimiento de la diferencia (Fraser, 1997) y por eso la pregunta: &iquest;va la Corte Constitucional colombiana en ese camino?</p>     <p>Fraser analiza las principales dificultades de acceso a la justicia que atraviesan los grupos sociales, sus estrategias reivindicatorias, principales obst&aacute;culos y posibles salidas. Su hip&oacute;tesis parte de pensar la justicia incorporando la redistribuci&oacute;n y el reconocimiento (Fraser, 1997, p. 18); no obstante, reconoce la dificultad para resolver el dilema y, a la vez, la percepci&oacute;n y las estrategias de lucha que han sido construidas por los diferentes grupos en su anhelo por conseguir la justicia (que puede ser justicia social (redistributiva) o de identidad (reconocimiento)). Dos problemas aparecen en este punto: igualdad de trato o medidas de acci&oacute;n positiva o discriminaci&oacute;n inversa.</p>     <p>Si bien la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana se ha pronunciado ampliamente sobre todo un conglomerado de derechos que atienden al reconocimiento de la mujer como sujeto jur&iacute;dico: derechos sexuales y reproductivos, DESC (derechos laborales y de seguridad social), civiles de mujeres privadas de la libertad o pol&iacute;ticos, en el caso de participaci&oacute;n y acceso a espacios de discusi&oacute;n<a name="nota6"></a><a href="#nota">6</a>, en la base siempre estar&aacute; en debate un criterio de valor sobre la justicia en t&eacute;rminos de igualdad. Desde luego que seguramente incorporar&aacute; la reflexi&oacute;n del enfoque de la diferencia, pero, en mi criterio es, y por alg&uacute;n tiempo a&uacute;n seguir&aacute; siendo, un asunto de igualdad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>3. &iquest;Podemos hablar en Colombia de una jurisprudencia constitucional con enfoque de g&eacute;nero?</B></FONT></p>     <p>En la &uacute;ltima parte de este art&iacute;culo es de inter&eacute;s revisar lo que se entiende por el concepto de g&eacute;nero con la finalidad de confrontarlo con la definici&oacute;n que se encuentre en la jurisprudencia constitucional.</p>     <p>Un aspecto que merece la pena ser resaltado es la inclusi&oacute;n del enfoque diferencial &#8211;definido como el reconocimiento de las categor&iacute;as de g&eacute;nero, edad y origen &eacute;tnico para comprender los efectos de la violencia y el desplazamiento (Meertens, 2004)&#8211; en las investigaciones acad&eacute;micas sobre la justicia transicional y principalmente desde el g&eacute;nero, as&iacute; varios trabajos nutren esta perspectiva. Sin embargo, antes de precisar algunos de ellos fijaremos en t&eacute;rminos generales los aspectos relevantes sobre la categor&iacute;a social de g&eacute;nero.</p>     <p>Las fronteras sociales impuestas por el g&eacute;nero definen el mundo de la vida social; por lo tanto, los estudios de g&eacute;nero deben realizar una revisi&oacute;n cr&iacute;tica de todo discurso dado. Un ensayo publicado en 1998 por Jill Conway, Susan Bourque y Joan Scott comienza cuestionando el paradigma funcionalista parsoniano de la d&eacute;cada del 50, sobre sus explicaciones frente a la familia y en ella los roles masculino y femenino; as&iacute; definen "los sistemas de g&eacute;nero &#91;como&#93; sistemas binarios que oponen la hembra al macho, lo masculino a lo femenino, rara vez sobre la base de la igualdad, sino, por lo general, en t&eacute;rminos jer&aacute;rquicos" (Conway, Bourque &amp; Scott, 1998, p.177).</p>     <p>A su vez, desde la antropolog&iacute;a feminista, Gayle Rubin, construye una teor&iacute;a que explica la opresi&oacute;n femenina a partir del psicoan&aacute;lisis y la antropolog&iacute;a. El objetivo de su an&aacute;lisis es la revisi&oacute;n cr&iacute;tica de algunas de las explicaciones sobre los or&iacute;genes de la desigualdad sexual, con la finalidad de identificar algunos elementos que permitan una explicaci&oacute;n alternativa, a partir de los aparatos te&oacute;ricos previos. Plantea como problema central: &iquest;cu&aacute;les son esas relaciones en las que una hembra de la especie se convierte en una mujer oprimida? (Rubin, 1998), relaci&oacute;n que se materializa con mayor viveza en los contextos de conflicto armado.</p>     <p>Define el <i>sistema de sexo/g&eacute;nero</i> como "el conjunto de disposiciones por el cual una sociedad transforma la sexualidad biol&oacute;gica en productos de la actividad humana y satisface esas necesidades humanas transformadas" (Rubin, 1998, p. 17); la opresi&oacute;n se convierte en el resultado de las relaciones sociales espec&iacute;ficas que la organizan; por lo tanto, se puede evitar (Rubin); esta es una de las razones por las cuales se incluye el enfoque de g&eacute;nero en esta investigaci&oacute;n, puesto que al ser estas relaciones de subordinaci&oacute;n un reflejo de la cultura pueden ser superadas y, en nuestro criterio, la reparaci&oacute;n judicial comienza a dar muestra de ello.</p>     <p>Por su parte, la espa&ntilde;ola Cobo Bed&iacute;a se&ntilde;ala que la categor&iacute;a de <i>g&eacute;nero</i> es una herramienta de an&aacute;lisis te&oacute;rico para las ciencias sociales y la caracteriza como la normativa femenina sustentada en su anatom&iacute;a y como consecuencia de esta la jerarquizaci&oacute;n sexual-social denominada como patriarcado y lo define como "una categor&iacute;a que designa una realidad cultural y pol&iacute;tica, que se ha asentado sobre el sexo" (Cobo, 2005, p. 253). La relaci&oacute;n entre violencia y g&eacute;nero para el contexto colombiano es reconstruida ampliamente por Marteens desde las relaciones de poder (Marteens, 2000A), el desplazamiento (Marteens, 2004) y su impacto diferenciado entre hombres y mujeres (Marteens, 2000B).</p>     <p>Los estudios sobre el g&eacute;nero "proporcionan instrumentos conceptuales con los cuales podemos construir descripciones de la parte de la vida social en donde se sit&uacute;a la opresi&oacute;n de las mujeres, las minor&iacute;as sexuales y algunos aspectos de la personalidad humana de los individuos" (Rubin, 1998, p. 17).</p>     <p>De manera precisa la interacci&oacute;n entre justicia transicional y la categor&iacute;a de g&eacute;nero aparece en varios trabajos; Mantilla (2006) resalta la necesidad de incluir la perspectiva de g&eacute;nero en los procesos de justicia transicional, principalmente en la labor de las comisiones de la verdad, las cuales se han caracterizado por ser neutrales "sin diferenciar los hechos en funci&oacute;n del sexo de las v&iacute;ctimas" y luego afirma: "si lo que se pretende es el establecimiento de una sociedad diferente, es importante incorporar a las mujeres, tradicionalmente excluidas del gobierno y el acceso a la justicia" (Mantilla, p. 421); adem&aacute;s, se&ntilde;ala que "el an&aacute;lisis de g&eacute;nero esclarece el estudio de las causas de violaciones de derechos humanos" (Mantilla, p. 422). El estudio referido constituye su experiencia en el caso peruano.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el mismo horizonte tem&aacute;tico, Ibarra (2009) publica el resultado de su investigaci&oacute;n; este trabajo constituye un interesante aporte que tiene como objeto de estudio a la mujer insurgente, el cual se realiza desde el enfoque de g&eacute;nero; podr&iacute;a afirmarse que esta es una investigaci&oacute;n sui g&eacute;neris, que explora las causas y expectativas de la participaci&oacute;n de la mujer en la guerrilla colombiana. Otro trabajo que da cuenta del avance en la reflexi&oacute;n en ciencias sociales con perspectiva de g&eacute;nero y la variante de conflicto es el documento elaborado por Cort&eacute;s en el que la atenci&oacute;n se centra en la construcci&oacute;n de un marco argumentativo para la violencia basada en g&eacute;nero, en el contexto del conflicto armado colombiano. Este trabajo de corte pragm&aacute;tico construye los argumentos que deben incluirse para asegurar el acceso a la justicia de las v&iacute;ctimas, a trav&eacute;s de la judicializaci&oacute;n de los casos, que en ocasiones han sido desestimados precisamente por carecer de una estrategia que contenga el enfoque de g&eacute;nero (Cort&eacute;s, 2011).</p>     <p>De conformidad con la metodolog&iacute;a propuesta desde el m&eacute;todo de la teor&iacute;a cr&iacute;tica feminista al derecho, consistente en el estudio casu&iacute;stico de tipo relacional, la selecci&oacute;n de la Sentencia T-234 de 2012 (Corte Constitucional de Colombia, 2012A) permite argumentar el impacto que el concepto de g&eacute;nero construido por la Corte Constitucional ha devenido sobre las instituciones jur&iacute;dicas nacionales, a trav&eacute;s de esta sentencia de revisi&oacute;n. Este fallo se debe incluir en la gran sombrilla te&oacute;rica construida a partir del concepto de justicia transicional, entendida como</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; una instituci&oacute;n jur&iacute;dica a trav&eacute;s de la cual se pretende integrar diversos esfuerzos, que aplican las sociedades para enfrentar las consecuencias de violaciones masivas y abusos generalizados o sistem&aacute;ticos en materia de derechos humanos, sufridos en un conflicto, hacia una etapa constructiva de paz, respeto, reconciliaci&oacute;n, y consolidaci&oacute;n de la democracia, situaciones de excepci&oacute;n frente a lo que resultar&iacute;a de la aplicaci&oacute;n de las instituciones penales corrientes (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-052 de 2012, 2012B).</Blockquote>     <p>En consecuencia, la Sentencia T-234 de 2012 de la Corte Constitucional de Colombia (2012A) se ubica dentro de la etapa de transici&oacute;n y corresponde a la clase de pronunciamientos dentro del proceso de adjudicaci&oacute;n, que constituye un mecanismo de reparaci&oacute;n jurisdiccional a la vulneraci&oacute;n de derechos fundamentales en Colombia, y se escoge porque con base en ella puede construirse una l<i>&iacute;nea jurisprudencial que permita</i> identificar en una de sus l&iacute;neas la perspectiva de g&eacute;nero en la jurisprudencia de la Corte, sobre la manera como el conflicto armado interno impacta de manera diferenciada a las mujeres y viola, entre otros, el derecho a la seguridad personal; violaciones en casos de defensoras de derechos humanos como la accionante, con lo cual se hace evidente la necesidad de adoptar medidas de protecci&oacute;n estatales con enfoque de g&eacute;nero, una de las salidas que requiere el camino de construcci&oacute;n hacia la paz desde el posconflicto, a trav&eacute;s de la adaptaci&oacute;n del derecho.</p>     <p>En consecuencia, el patr&oacute;n f&aacute;ctico que orient&oacute; la b&uacute;squeda jurisprudencial fue el de la violencia de g&eacute;nero ejercida contra mujeres dentro del contexto del conflicto armado colombiano al violar derechos fundamentales. Los hechos ocurren en el per&iacute;odo comprendido entre el 2007 y el 2009; la primera violaci&oacute;n de derechos contra "Dulcinea" es el desplazamiento forzado<a name="nota7"></a><a href="#nota">7</a>; por su condici&oacute;n de defensora de derechos humanos es perseguida por paramilitares que se identifican como pertenecientes a las "&Aacute;guilas Negras", segunda violaci&oacute;n de derechos. Como consecuencia de su trabajo en calidad de defensora en zona de conflicto y como parte de la estrategia de intimidaci&oacute;n es v&iacute;ctima de violencia sexual.</p>     <p>Resultado de la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica de sus derechos la v&iacute;ctima acude a las autoridades de polic&iacute;a, Fiscal&iacute;a, justicia (dos acciones de tutela) y Ministerio del Interior para solicitar medidas de protecci&oacute;n; sin embargo, estas son decretadas con base en criterios formales y procedimentales que no alcanzan a calificar la situaci&oacute;n de la defensora, como una situaci&oacute;n de riesgo extraordinario<a name="nota8"></a><a href="#nota">8</a>.</p>     <p>El problema jur&iacute;dico que debe resolver la Corte Constitucional es si el Ministerio del Interior y de Justicia, y la Fiscal&iacute;a General de la Naci&oacute;n son responsables de la violaci&oacute;n de los derechos fundamentales a la vida, la integridad, la libertad, la seguridad personal y el acceso a la justicia de la se&ntilde;ora "Dulcinea". Para resolver la Corte precisa que el an&aacute;lisis jur&iacute;dico requiere del enfoque de g&eacute;nero, es decir, tener en cuenta "el impacto diferenciado y agudizado del conflicto armado sobre las mujeres v&iacute;ctimas de violencia" (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234 de 2012, 2012A). Esta definici&oacute;n de la Corte ha sido construida como resultado de un di&aacute;logo con &oacute;rganos internacionales como la CIDH, con los <i>amicus curiae</i> presentados por ONG colombianas como DeJusticia, SISMA Mujer, Comisi&oacute;n Colombiana de Juristas, entre otros, que son citados en su <i>ratio decidendi</i>.</p>     <p>Desde una visi&oacute;n deconstructivista podr&iacute;a decirse que la Corte comienza ha develar un derecho androc&eacute;ntrico, un derecho que tiene sexo, y con esto perfila la necesidad de su transformaci&oacute;n. La Corte se pregunta si la guerra afecta de manera diferenciada a hombres y mujeres. Entonces, el centro de la cuesti&oacute;n que nos interesa analizar se ubica precisamente en este punto de inflexi&oacute;n: Colombia padece el conflicto armado hace m&aacute;s de seis d&eacute;cadas; de hecho, durante mucho tiempo la violencia sobre el cuerpo de las mujeres no fue nombrada puesto que la jerarquizaci&oacute;n, producto de la sociedad patriarcal, solo ve&iacute;a como v&iacute;ctimas a los hombres; de hecho, la inclusi&oacute;n de las mujeres como v&iacute;ctimas de violencia sexual ha sido difundida principalmente por la jurisprudencia de los tribunales penales internacionales en la d&eacute;cada del noventa.</p>     <p>El concepto de g&eacute;nero le ha permitido a la teor&iacute;a feminista evidenciar la posici&oacute;n social en desventaja que las mujeres han tenido a lo largo de siglos de historia y esta comprensi&oacute;n te&oacute;rica comienza a permear las instituciones jur&iacute;dicas como la Corte Constitucional quien a trav&eacute;s del uso del concepto de g&eacute;nero avanza en el proceso de desactivaci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de discriminaci&oacute;n estructurales al evidenciar una pr&aacute;ctica que social y jur&iacute;dicamente estaba invisibilizada.</p>     <p>La conclusi&oacute;n de esta Corporaci&oacute;n es que la afectaci&oacute;n de la guerra impacta de manera asim&eacute;trica a hombres y mujeres; en consecuencia, los criterios de valoraci&oacute;n para alcanzar est&aacute;ndares de justicia deben ser distintos a los que se tienen para aquellos casos en los que las v&iacute;ctimas son hombres. Esta posici&oacute;n se ha mantenido en la l&iacute;nea jurisprudencial de la mencionada Corte Constitucional desde su Sentencia T-025 de 2004, en la que se presentan como vulnerados de manera general los derechos de las personas en situaci&oacute;n de desplazamiento. En esta oportunidad el patr&oacute;n f&aacute;ctico se inscribe en el impacto diferenciado sobre la mujer desplazada y la violaci&oacute;n de sus derechos fundamentales. En esta sentencia, con ponencia del magistrado Manuel Jos&eacute; Cepeda Espinosa, es empleado el enfoque de g&eacute;nero como factor diferencial de protecci&oacute;n, dado que permite dar cuenta del impacto del conflicto armado en la poblaci&oacute;n desplazada, especialmente en las mujeres. La Corte en esta sentencia hist&oacute;rica dialoga con otros tribunales como los penales internacionales para Ruanda y ex-Yugoslavia, e import&oacute; categor&iacute;as jur&iacute;dicas que incluyeron el enfoque de g&eacute;nero en la jurisprudencia internacional con patrones f&aacute;cticos bastante similares, a la jurisprudencia nacional.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A su vez, la Sentencia T- 683 de 2005, con ponencia del magistrado Humberto Sierra Porto (Corte Constitucional de Colombia, 2005), presenta como derechos vulnerados el derecho a la seguridad y a la integridad personal, y se hace &eacute;nfasis en la necesidad de incluir el enfoque de g&eacute;nero para la comprensi&oacute;n del factor diferencial de protecci&oacute;n, de manera espec&iacute;fica, los riesgos extraordinarios en contextos de conflicto armado. En el mismo sentido la Sentencia T-496 de 2008 con ponencia del magistrado Jaime C&oacute;rdoba Trivi&ntilde;o (Corte Constitucional de Colombia, 2008A) argumenta la necesidad de la inclusi&oacute;n del enfoque de g&eacute;nero como factor diferencial de protecci&oacute;n frente a los riesgos a los que se ven expuestas las mujeres, particularmente en la jurisdicci&oacute;n de justicia y paz cuando son vulnerados el derecho a la vida, a la integridad y a la seguridad personal.</p>     <p>Sin embargo, con ponencia del mismo magistrado en la Sentencia T-1037 de 2008 sobre un asunto de la misma naturaleza (Corte Constitucional de Colombia, 2008B), no se incluye la perspectiva de g&eacute;nero. Es el caso sobre la vulneraci&oacute;n del derecho a la seguridad personal en Claudia Julieta Duque comunicadora social, v&iacute;ctima de amenazas estatales por sus investigaciones en el campo de los derechos humanos, entre ellas, su vinculaci&oacute;n con el Colectivo de Abogados Jos&eacute; Alvear Restrepo. En un sentido similar la Sentencia T-1101 de 2008, en esta oportunidad con ponencia del magistrado Humberto Sierra Porto, se resuelve sobre la vulneraci&oacute;n del derecho a la seguridad personal de una mujer del departamento del Tolima que fue amenaza y desplazada por las FARC (Corte Constitucional de Colombia, 2008C); sin embargo, la argumentaci&oacute;n no se construye desde el concepto de g&eacute;nero.</p>     <p>Finalmente, en la Sentencia T-728 de 2010, con ponencia de Luis Ernesto Vargas Moreno (Corte Constitucional de Colombia, 2010), se determina la violaci&oacute;n de los derechos a la vida y a la seguridad personal de un grupo de personas (hombres y mujeres) por amenazas provenientes de paramilitares; sin embargo, no se incluye la perspectiva de g&eacute;nero. Estas sentencias que hacen parte del estudio llaman la atenci&oacute;n sobre la necesidad de estar alerta frente a los cambios regresivos que pueden darse y, por lo tanto, se debe reforzar lo actuado, se considera que la academia juega aqu&iacute; un papel muy importante. Al parecer la Corte, a pesar de que ha avanzado en la inclusi&oacute;n del enfoque de g&eacute;nero en su jurisprudencia, no ha consolidado una doctrina del precedente.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>IV. Adaptaci&oacute;n institucional del derecho: el camino hacia la construcci&oacute;n de paz</B></FONT></p>     <p>En todo caso las primeras sentencias mencionadas permiten evidenciar la evoluci&oacute;n de la jurisprudencia constitucional frente a la protecci&oacute;n de los derechos fundamentales de las v&iacute;ctimas del conflicto y c&oacute;mo se comienzan a construir los argumentos que permiten la inclusi&oacute;n de la perspectiva de g&eacute;nero para fundamentar moral y pol&iacute;ticamente lo que se traducir&aacute; en la protecci&oacute;n del derechos de las mujeres en contextos de guerra. Adicionalmente permite verificar el papel de la Corte Constitucional colombiana como garante de los derechos consagrados en la Constituci&oacute;n al ir m&aacute;s all&aacute; de su funci&oacute;n, es decir, de verificar la violaci&oacute;n constitucional, al promover la interpretaci&oacute;n que perfilar&aacute; la adecuaci&oacute;n institucional para garantizar los derechos de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia en el tr&aacute;nsito hacia el posconflicto en Colombia.</p>     <p>Sobre la conducta de la Fiscal&iacute;a, la Corte se&ntilde;al&oacute; que su inoperancia contrar&iacute;a mandatos constitucionales y del derecho internacional de los derechos humanos puesto que</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; a&uacute;n no existe la sensibilidad suficiente en cuestiones de g&eacute;nero por parte de los funcionarios del Estado, para efectuar un estudio a partir de variables objetivas, que permita garantizar la efectividad de los derechos a la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n integral para las v&iacute;ctimas de graves violaciones de derechos humanos, y con ello combatir la impunidad para evitar la repetici&oacute;n de las violaciones de derechos humanos (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234-2012, 2012A).</Blockquote>     <p>Adem&aacute;s, indic&oacute; que la Resoluci&oacute;n 0-5101 de 2008, que reglamenta el Programa de Protecci&oacute;n y Asistencia a Testigos, V&iacute;ctimas, intervinientes en el proceso penal de la Fiscal&iacute;a General de la Naci&oacute;n,</p>     <Blockquote>&#91;...&#93; adolece de la falta <i>(sic)</i> de un enfoque diferencial de g&eacute;nero, en tanto deja de lado que el conflicto armado interno, genera un impacto diferenciado y desproporcionado sobre las mujeres, m&aacute;s a&uacute;n cuando se dedican a labores de defensa de los derechos humanos. Ello hace necesario, que los criterios de valoraci&oacute;n de las solicitudes de medidas de protecci&oacute;n de mujeres v&iacute;ctimas de la violencia, gocen de una perspectiva de g&eacute;nero, a fin de responder adecuadamente a sus necesidades, mediante la adopci&oacute;n de medidas que en realidad sean eficaces, oportunas y adecuadas a la situaci&oacute;n f&aacute;ctica particular (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234 de 2012, 2012A).</Blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ahora bien, respecto de la Direcci&oacute;n de Derechos Humanos del Ministerio del Interior, se&ntilde;al&oacute; la Corte que esta omiti&oacute; brindar oportuna atenci&oacute;n y protecci&oacute;n a la accionante, calificada como desafortunada, al desatender la solicitud efectuada por la demandante, "en tanto omiti&oacute; darle aplicabilidad a la presunci&oacute;n constitucional de riesgo en su condici&oacute;n de defensora de derechos humanos, la cual solamente pod&iacute;a desvirtuarse mediante la realizaci&oacute;n de estudios detallados y cuidadosos, los cuales se echan de menos en esta oportunidad" (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234 de 2012, 2012A).</p>     <p>As&iacute; las cosas la mencionada Corte, en el resuelve de la T-234 de 2012, exhort&oacute; tanto a la Fiscal&iacute;a como al Ministerio del Interior a revisar de manera integral el Programa de Protecci&oacute;n y Asistencia a V&iacute;ctimas, Testigos e Intervinientes en el Proceso Penal, contenido en la Resoluci&oacute;n 0-5101 de 2008 y el Programa de Prevenci&oacute;n y Protecci&oacute;n de los derechos a la vida, la libertad, la integridad y la seguridad de personas, grupos y comunidades, respectivamente.</p>     <p>Sin embargo, se debe precisar que esta no es la primera vez que estamos ante la incidencia de la Corte en la formulaci&oacute;n de medidas que, previa la comprensi&oacute;n del enfoque de g&eacute;nero, requieran su creaci&oacute;n o adecuaci&oacute;n para garantizar los derechos humanos de las mujeres; as&iacute;, por ejemplo, en la Sentencia T-496 de 2008 (sentencia fundante de l&iacute;nea) ofici&oacute; a Acci&oacute;n Social para que indicara si los programas de Prevenci&oacute;n del Impacto de G&eacute;nero Desproporcionado del Desplazamiento, mediante la Prevenci&oacute;n de los Riesgos Extraordinarios de G&eacute;nero en el marco del conflicto armado, el de Prevenci&oacute;n de la Violencia Sexual contra la Mujer Desplazada y de Atenci&oacute;n Integral a sus V&iacute;ctimas y el de Promoci&oacute;n de la Participaci&oacute;n de la Mujer Desplazada y de Prevenci&oacute;n de la Violencia contra las Mujeres Desplazadas L&iacute;deres o que adquieren Visibilidad P&uacute;blica por su Labores de Promoci&oacute;n Social, C&iacute;vica o de los Derechos Humanos, dispuestos en el auto 092 de 2008, hab&iacute;an sido dise&ntilde;ados e implementados (Corte Constitucional de Colombia, 2008A).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>V. Conclusiones</B></FONT></p>     <p>Los cuestionamientos que se plantearon en la introducci&oacute;n como orientadores de esta disertaci&oacute;n pueden constatarse de la siguiente manera: en efecto, la Corte Constitucional colombiana ha considerado que existe una especial vulnerabilidad de las mujeres por ser mujeres en la guerra; lo anterior con fundamento en decisiones de &oacute;rganos internacionales que han proferido jurisprudencia internacional o en informes, as&iacute; como los <i>amicus curiae</i> presentados por ONG nacionales. La Corte considera que las mujeres sufren un impacto diferenciado por la sola raz&oacute;n de ser mujeres y, en consecuencia, la interpretaci&oacute;n constitucional contempor&aacute;nea debe utilizar la categor&iacute;a g&eacute;nero como criterio diferenciador que haga girar la hermen&eacute;utica tradicional, hacia una visi&oacute;n m&aacute;s comprehensiva del derecho, con la finalidad de garantizar los derechos fundamentales de la mujer en contextos de guerra. Para tal fin la Corte entiende en el caso espec&iacute;fico del derecho a la seguridad de la mujer en la guerra, el concepto de g&eacute;nero como "el impacto diferenciado y agudizado del conflicto armado sobre las mujeres v&iacute;ctimas de violencia" (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234 de 2012, 2012A). Esta definici&oacute;n, si bien no es la m&aacute;s completa, s&iacute; incorpora varias caracter&iacute;sticas que iluminan el ejercicio interpretativo que de ahora en adelante ve a la mujer como un sujeto jur&iacute;dico diferente del hombre y, en consecuencia, garantizar sus derechos requiere de una adecuaci&oacute;n normativa o, para el caso en cuesti&oacute;n, una sensibilizaci&oacute;n de funcionarios, lo cual redundar&aacute; en un criterio amplio para los estudios de riesgo o en la interpretaci&oacute;n de las disposiciones jur&iacute;dicas, las cuales hasta la fecha se realizaron bajo el sesgo androc&eacute;ntrico, desconociendo como en el caso de la se&ntilde;ora "Dulcinea", sus derechos a la vida, la integridad, la seguridad y el acceso a la justicia.</p>     <p>En &uacute;ltimo lugar, la jurisprudencia constitucional impacta de manera positiva las instituciones al promover el enfoque de g&eacute;nero, que en nuestro criterio constituye una de las discusiones b&aacute;sicas del posconflicto. Es decir, la Corte comienza a construir el camino a la paz en dos momentos: de un lado, cuando se adapta al reconocimiento de un trato diferenciado entre hombres y mujeres con la finalidad de garantizar la protecci&oacute;n de derechos, y de otro, al exhortar a la Fiscal&iacute;a y al Ministerio del Interior para que incluyan el enfoque de g&eacute;nero y en esa medida se adapten a las exigencias que el posconflicto requiere para comenzar en el proceso de consolidaci&oacute;n de la paz.</p>     <p>En suma, si el objetivo de la investigaci&oacute;n propuesto era verificar la transformaci&oacute;n axiol&oacute;gico-discursiva de la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana en el tr&aacute;nsito hacia la construcci&oacute;n de una dogm&aacute;tica constitucional con enfoque de g&eacute;nero &#8211;para garantizar los derechos fundamentales de las mujeres v&iacute;ctimas de violencia de g&eacute;nero en el marco del conflicto armado colombiano y en este sentido precisar si es posible afirmar que la Corte Constitucional a trav&eacute;s de sus fallos construye las bases en uno de los temas clave como lo es la protecci&oacute;n de las mujeres v&iacute;ctimas del conflicto, para la paz&#8211; se puede concluir de conformidad con lo argumentado que, en efecto, esta Corporaci&oacute;n ha incluido el enfoque de g&eacute;nero en aquellos casos en los cuales la mujer es v&iacute;ctima de violencia en el marco de la guerra, al considerar que su impacto es diferente en hombres y en mujeres; por tanto, se precisa el enfoque de g&eacute;nero como posibilidad para garantizar los derechos fundamentales.</p>     <p>Adem&aacute;s, frente al segundo punto que se ha expuesto como eje de este art&iacute;culo y es si los fallos de la Corte contribuyen en el proceso de adaptaci&oacute;n institucional requerida como condici&oacute;n para el camino hacia la paz, se debe decir que en efecto puede llegarse a esta segunda conclusi&oacute;n puesto que, en nuestro criterio la Corte al comprender la necesidad de implementar un enfoque de g&eacute;nero para garantizar la protecci&oacute;n de derechos de mujeres ha permeado, con el an&aacute;lisis para garantizar los derechos de las mujeres, a instituciones como la Fiscal&iacute;a y el Ministerio del Interior, puesto que en su <i>resuelve</i> las exhorta a revisar sus programas para armonizarlos con una visi&oacute;n comprensiva de la especial vulnerabilidad de las mujeres, consecuencia de la discriminaci&oacute;n hist&oacute;rica.</p>     <p>&nbsp;</p> <hr size="1" noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>NOTAS:</b></font></p> <a name="topo"></a>     <p><a href="#topo1">*</a> Este art&iacute;culo es el resultado de uno de los productos del proyecto de investigaci&oacute;n en curso (2014-2016) denominado "Pol&iacute;tica, derecho posconflicto: Transformaciones institucionales en Colombia" de la Red de Grupos y Centros de Investigaci&oacute;n Jur&iacute;dica y Sociojur&iacute;dica, Nodo Suroccidente desde el GIPCODEP &#8211; USB Cali. Directora del Proyecto. Fecha de inicio del proyecto enero 2014.</p> <a name="nota"></a>     <p><a name="nota1"></a><a href="#nota1">1</a> Entre los m&aacute;s recientes se pueden revisar los siguientes: Amnist&iacute;a Internacional (2013), Grupo de Memoria Hist&oacute;rica (2013), Humanas Colombia &amp; ASFC (2013), HRW (2013), DeJusticia (2013), Fokus Colombia (2012).</p>     <p><a name="nota2"></a><a href="#nota2">2</a> Por cuestiones de seguridad la Corte omite los datos reales de la accionante, as&iacute; como la zona de ocurrencia de los hechos.</p>     <p><a name="nota3"></a><a href="#nota3">3</a> Si bien es cierto, a&uacute;n no se ha superado el conflicto armado, algunos sostienen que el momento para la construir la paz comienza desde el conflicto. Este proceso es el conocido como posconflicto, incorrectamente interpretado como el momento de ausencia de guerra (paz negativa). Pensar en el proceso de construcci&oacute;n de una paz duradera desde el conflicto nos da las opciones de proyectar derecho y construir nuestro futuro.</p>     <p><a name="nota4"></a><a href="#nota4">4</a> Este concepto constituye la m&eacute;dula pol&iacute;tica b&aacute;sica de la teor&iacute;a feminista derecho significa "la deslegitimaci&oacute;n del sistema de dominio de los varones sobre las mujeres en sus m&uacute;ltiples dimensiones" (Amor&oacute;s, 1985, p. 252).</p>     <p><a name="nota5"></a><a href="#nota5">5</a> Logro indiscutible de los movimientos feministas que, producto de la presi&oacute;n activista transnacional, lograron concretar sus aspiraciones al hacer expl&iacute;cita la discriminaci&oacute;n estructural hacia la mujer, expresada en las obligaciones internacionales que fueron asumidas por los Estados.</p>     <p><a name="nota6"></a><a href="#nota6">6</a> Datos del estudio elaborado por el Grupo de investigaci&oacute;n en Derechos Humanos, Facultad de Jurisprudencia, Universidad del Rosario (2011) titulado Los Derechos de las Mujeres en la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana 2005-2009.</p>     <p><a name="nota7"></a><a href="#nota7">7</a> Se encuentra inscrita en el anexo reservado del auto 092 de 2008 (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-234 de 2012, 2012A).</p>     <p><a name="nota8"></a><a href="#nota8">8</a> Seg&uacute;n la Corte Constitucional el riesgo extraordinario es aquel que <i>las personas no est&aacute;n obligadas a soportar</i> y debe incluir las siguientes caracter&iacute;sticas: "i) debe ser espec&iacute;fico e individualizable, es decir, no debe tratarse de un riesgo gen&eacute;rico; ii) debe ser concreto, es decir, estar basado en acciones o hechos particulares y manifiestos, y no en suposiciones abstractas; iii) debe ser presente, esto es, no remoto ni eventual; iv) debe ser importante, es decir, que amenace con lesionar bienes o intereses jur&iacute;dicos valiosos para el sujeto, por lo cual no puede tratarse de un riesgo menor; v) debe ser un riesgo serio, de materializaci&oacute;n probable por las circunstancias del caso, por lo cual no puede ser improbable; vi) debe tratarse de un riesgo claro y discernible, no de una contingencia o peligro difuso; vii) deber ser un riesgo excepcional, en la medida en que no es uno que deba ser soportado por la generalidad de los individuos; viii) debe ser desproporcionado, frente a los beneficios que deriva la persona de la situaci&oacute;n por la cual se genera el riesgo" (Corte Constitucional de Colombia, Sentencia T-719 de 2003, 2003).</p> <hr size="1" noshade>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&nbsp;</p>     <p><FONT SIZE="3"><B>Referencias</B></FONT></p>     <!-- ref --><p>Amor&oacute;s C. (1985). <i>Hacia una cr&iacute;tica de la raz&oacute;n patriarcal</i>. Espa&ntilde;a: Anthropos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657749&pid=S1692-2530201500010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Amnist&iacute;a Internacional. (2013). Colombia La impunidad perpet&uacute;a las violaciones de derechos humanos. En <i>Informaci&oacute;n de Amnist&iacute;a Internacional para el examen peri&oacute;dico universal de la ONU, abril-mayo 2013</i>. Consultado en el sitio Web <a href="https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI/22300513.ext%20_UPR%2016-AI%20Submission%20Colombia_?CMD=VEROBJ&amp;MLKOB=32236641717" target="_blank">https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI/22300513.ext%20_UPR%2016-AI%20Submission%20Colombia_?CMD=VEROBJMLKOB=32236641717</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657751&pid=S1692-2530201500010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ansu&aacute;tegui, F. J. (2011). <i>Filosof&iacute;a del derecho y constitucionalismo. Vertientes y problemas</i>. Bogot&aacute;: Universidad Aut&oacute;noma de Occidente.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657752&pid=S1692-2530201500010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Benhabib, S. (2005). Feminismo y postmodernidad una dif&iacute;cil alianza. En P. Franc&eacute;s (Trad.). <i>Teor&iacute;a feminista de la ilustraci&oacute;n a la globalizaci&oacute;n, Vol. 2</i>. Consultado en el sitio Web <a href="http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1309237" target="_blank">http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1309237</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657754&pid=S1692-2530201500010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>C&aacute;rdenas, M., Madrid-C&aacute;rdenas, M. &amp; Rodr&iacute;guez, J. (2003). Bases para la construcci&oacute;n del posconflicto en Colombia. En M. E. C&aacute;rdenas (Coord.) &amp; R. Romero (Ed.). <i>La construcci&oacute;n del posconflicto en Colombia. Enfoques desde la pluralidad</i> (pp. 19-74). Bogot&aacute;: FESCOL.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657755&pid=S1692-2530201500010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Cobo, R. (2005). El G&eacute;nero en las ciencias sociales. <i>Cuadernos de trabajo social, Vol. 18,</i> pp. 249-258. Consultado en el sitio Web <a href="http://revistas.ucm.es/index.php/CUTS/article/view/8441 septiembre 2012" target="_blank">http://revistas.ucm.es/index.php/CUTS/article/view/8441 septiembre 2012</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657757&pid=S1692-2530201500010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (1995). <i> Sentencia C-083 de 1995.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657759&pid=S1692-2530201500010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2003). <i> Sentencia T-719 de 2003.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657761&pid=S1692-2530201500010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2004). <i> Sentencia T-025 de 2004.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657763&pid=S1692-2530201500010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2005). <i> Sentencia T-683 de 2005.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657765&pid=S1692-2530201500010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2008A). <i> Sentencia T-496 de 2008.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657767&pid=S1692-2530201500010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2008B). <i> Sentencia T-1037 de 2008.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657769&pid=S1692-2530201500010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2008C). <i> Sentencia T-1101 de 2008.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657771&pid=S1692-2530201500010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2010). <i> Sentencia T-728 de 2010.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657773&pid=S1692-2530201500010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2012A). <i> Sentencia T-234 de 2012.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657775&pid=S1692-2530201500010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia. (2012B). <i> Sentencia C-052 de 2012.</i> Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657777&pid=S1692-2530201500010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Conway, J., Bourque, S. &amp; Scott, J. (1998). El concepto de g&eacute;nero (J. McLauchlan &amp; M. Lauer, Trad.). En M. Navarro &amp; C. Stimpson (Comps.). &iquest;Qu&eacute; son los estudios de mujeres? (pp. 167-178). Argentina: FCE.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657779&pid=S1692-2530201500010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Cort&eacute;s, E. B. (2011). <i>Marco argumentativo para la Violencia Basada en G&eacute;nero &#91;VBG&#93; En el contexto del conficto armado colombiano.</i> (A. Forer, Ed.) Bogot&aacute;, Colombia: Profis.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657781&pid=S1692-2530201500010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>DeJusticia. (2013). <i>Colombia: Invisibles ante la justicia. Inmunidad por actos de violencia sexual cometidos en conflicto. Informe de seguimiento (2012). Una mirada a los derechos de las mujeres en Colombia Informe alternativo presentado al Comit&eacute; de la CEDAW</i>. Bogot&aacute;: ONU Mujeres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657783&pid=S1692-2530201500010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ferrajoli, L. (2003). Pasado y futuro del Estado de derecho. En M. Carbonell (Ed.). <i>Neoconstitucionalismo(s)</i> (pp. 13-29). Madrid: Trotta.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657785&pid=S1692-2530201500010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Ferrajoli, L. (2010). <i>Democracia y garantismo (2 Ed.)</i>. Madrid: Trotta.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=3657787&pid=S1692-2530201500010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p>Fokus Colombia. (2012). <i>Violencia sexual relacionada con los conflictos armados.</i> Consultado en el sitio Web <a href="http://derecho.humanas.org.co/archivos/fokus1325.pdf" target="_blank">http://derecho.humanas.org.co/archivos/fokus1325.pdf</a></p>     <p>Fraser, N. (1997). <i>Iustitia Interrupa. Reflexiones cr&iacute;ticas dese la posici&oacute;n "postsocialista".</i> (M. Holguin &amp; I. C. Jaramillo, Trad.). Bogot&aacute;: Siglo del Hombre Editores.</p>     <p>Garc&iacute;a, J. A. (1992). &iquest;Tienen sexo las normas? Temas y problemas de la teor&iacute;a feminista del derecho. <i>Anuario de filosof&iacute;a del derecho, IX,</i> pp. 13-42. Consultado en el sitio Web dialnet.unirioja.es/descarga/articulo/142234.pdf</p>     <p>Grbich, J. (1992). The body in legal theory. <i>University of Tasmania Law Review</i>. <i>Vol. 11,</i> (pp. 26-58). Disponible en <a href="http://www.austlii.edu.au/au/journals/UTasLawRw/1992/3.pdf" target="_blank">http://www.austlii.edu.au/au/journals/UTasLawRw/1992/3.pdf</a></p>     <p>Grupo de Investigaci&oacute;n en Derechos Humanos. Facultad de Jurisprudencia, Universidad del Rosario. (2011). <i>Los derechos de las mujeres en la jurisprudencia de la Corte Constitucional colombiana 2005-2009</i>. Sin publicaci&oacute;n.</p>     <p>Grupo de Memoria Hist&oacute;rica. (2013). <i>&iexcl;Basta ya! Colombia: Memorias de Guerra y Dignidad.</i> (A. C. Calle, Ed.). Bogot&aacute;: Imprenta Nacional.</p>     <p>Humanas Colombia &amp; ASFC. (2013). <i>Represi&oacute;n de la violencia sexual en Colombia y Justicia. Informe de observaci&oacute;n de juicio de violencia sexual en el marco del conflicto armado colombiano.</i> Bogot&aacute;: Ecosue&ntilde;o. Consultado en el sitio Web <a href="http://derecho.asfcanada.ca/documents/file/asfc-y-humanas_represi&oacute;n-de-la-violencia-sexual-en-colombia-y-justicia-internacional.pdf" target="_blank">http://derecho.asfcanada.ca/documents/file/asfc-y-humanas_represi&oacute;n-de-la-violencia-sexual-en-colombia-y-justicia-internacional.pdf</a></p>     <p>HRW. (2013). <i>Informe Mundial. Cap&iacute;tulo Colombia. Acceso a la justicia para mujeres v&iacute;ctima de violencia sexual, Cuarto informe de seguimiento al Acto 092 de 2008.</i> Consultado en el sitio Web <a href="http://derecho.hrw.org/sites/default/files/related_material/colombia_sp_2.pdf" target="_blank">http://derecho.hrw.org/sites/default/files/related_material/colombia_sp_2.pdf</a></p>     ]]></body>
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