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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Modelación de la volatilidad y pronóstico del precio del café]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this paper we can see a review or the GARCH model (heteroscedasticity conditional autoregressive generalized) and it presents some of the properties of the process and its demonstrations. Also it presents the application for the ARIMA-GARCH models, considering the price of the coffee from January 2- 2002 to April 17- 2006. The same way it shows the most accurate prediction model to estimate the price and the expected volatility of the coffee, the target is to find the best choice to decide the sale and buy of this product in the future, looking to find the ideal strategy in the coffee business and to obtain in this way an ideal competition in a worldwide level.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="2">    <P ALIGN="CENTER"><B><FONT SIZE="4">Modelaci&oacute;n de la volatilidad y pron&oacute;stico del precio del caf&eacute;</FONT></B></P>     <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P ALIGN="CENTER">&nbsp;</P>     <P> Fredy Ocaris P&eacute;rez Ram&iacute;rez*</P>     <P>* Matem&aacute;tico de la Universidad de Antioquia, Mag&iacute;ster en Matem&aacute;ticas   Aplicadas de la Universidad EAFIT y Estudios de Especializaci&oacute;n   en Estad&iacute;stica de la Universidad Nacional sede Medell&iacute;n. Profesor   de tiempo completo, Facultad de Ingenier&iacute;as. Programa de Ingenier&iacute;a Financiera. Universidad de Medell&iacute;n. e-mail: <A HREF="mailto:foperez@udem.edu.co">foperez@udem.edu.co</A> </P>     <P>&nbsp;</P> <hr size="1" noshade>     <P><B>RESUMEN</B></P>     <P> En este trabajo se presenta una revisi&oacute;n del modelo GARCH (heteroscedasticidad   condicional autorregresiva   generalizada) y se dan algunas propiedades del proceso con sus demostraciones.   Adem&aacute;s, se   presenta una aplicaci&oacute;n a los modelos ARIMA-GARCH, considerando el precio   del caf&eacute; desde enero   02 de 2002 hasta abril 17 de 2006.</P>     <P> De igual manera, se muestra el modelo de predicci&oacute;n m&aacute;s acertado   para la estimar el precio y la volatilidad   esperada del caf&eacute;, con el objetivo de encontrar la mejor alternativa a   la hora de decidir en la venta   o compra de este producto en el futuro, buscando tener la estrategia ideal   a llevarse a cabo dentro del   negocio de un caficultor y lograr, de esta manera, una competencia ideal a   escala mundial.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> <B>Palabras clave: </B>GARCH, ARIMA, heteroscedasticidad, volatilidad.</P> <hr size="1" noshade>     <P><B>ABSTRACT</B></P>     <P> In this paper we can see a review or the GARCH model (heteroscedasticity         conditional autoregressive   generalized) and it presents some of the properties of the process and         its demonstrations. Also it presents   the application for the ARIMA-GARCH models, considering the price of         the coffee from January   2- 2002 to April 17- 2006.</P>     <P> The same way it shows the most accurate prediction model to estimate           the price and the expected   volatility of the coffee, the target is to find the best choice to           decide the sale and buy of this product in   the future, looking to find the ideal strategy in the coffee business           and to obtain in this way an ideal   competition in a worldwide level.</P>     <P>  <B>Key words: </B>GARCH, ARIMA, Heteroscedasticity, Volatility. </P> <hr size="1" noshade>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">INTRODUCCI&Oacute;N</FONT></B></P>     <P> La predicci&oacute;n de series de tiempo en el mundo   moderno se presenta como una gran alternativa   que nos ayuda a diagnosticar la posible conducta   presentada en los rendimientos de las series   financieras, sirviendo de referencia para tomar   una acertada decisi&oacute;n a la hora de enfrentarse   a diferentes alternativas. La implementaci&oacute;n de   modelos heterosced&aacute;sticos en el mercado financiero   actual nos ayudan a identificar con mayor   certeza el posible comportamiento de un activo a   trav&eacute;s del tiempo.</P>     <P> La prolongada situaci&oacute;n de un mercado de precios   deprimidos y el exceso de oferta han modificado, de   manera dram&aacute;tica, las condiciones del negocio cafetero   nacional y mundial, de igual forma el manejo   de la caficultora colombiana durante varios a&ntilde;os.</P>     <P> La nueva visi&oacute;n sobre el futuro del mercado cafetero   resalta la necesidad de identificar y establecer   unos objetivos renovados y frescos que permitan   a la caficultora adaptarse a los desaf&iacute;os del nuevo   entorno internacional, ya que durante los &uacute;ltimos   a&ntilde;os se han presentado crisis en la industria cafetera   debido a la disminuci&oacute;n de los precios de   productos b&aacute;sicos, a la sobreproducci&oacute;n mundial y   a la inequidad en la distribuci&oacute;n de los beneficios   de su comercializaci&oacute;n.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> De esta manera, en el siguiente trabajo retiraremos   el comportamiento del precio del caf&eacute; durante las &uacute;   ltimas d&eacute;cadas, donde observaremos c&oacute;mo tanto   precios internos como externos han presentado   la misma tendencia decreciente, esto debido a   la dependencia estrecha que se tiene con la evoluci&oacute;n   de los precios externos, a pesar de que se   encuentren regulados por la Federaci&oacute;n Nacional   de Cafeteros. Esta brecha, desde los a&ntilde;os ochenta,   se hizo m&aacute;s grande, evidenciando una fuerte presi&oacute;n   de las pol&iacute;ticas de estabilizaci&oacute;n de precios   realizada por el gremio cafetero.</P>     <P> Los factores fundamentales que influyen en la formaci&oacute;n   de los precios del caf&eacute; son la producci&oacute;n,   el consumo y los movimientos de existencias. Al   mismo tiempo, sin embargo, otros factores menos   fundamentales entran tambi&eacute;n en juego en   las actividades comerciales y se superponen a los   factores principales para influenciar la evoluci&oacute;n   y la volatilidad de los precios del caf&eacute;.</P>     <P> En los cuatro a&ntilde;os tomados como datos hist&oacute;ricos   se dieron los siguientes acontecimientos:</P>     <P> <B>2002: </B>los datos hist&oacute;ricos comienza desde el 02   de enero de 2002. Para esta fecha la oferta de   caf&eacute; mostraba cinco a&ntilde;os consecutivos superando   ampliamente el consumo, a pesar de darse en una &eacute;   poca de crisis mundial; para muchos analistas,   el a&ntilde;o considerado como el m&aacute;s devastador en   la historia del grano. Asimismo, la producci&oacute;n   total fue suficiente para atender la exportaci&oacute;n y   el consumo interno.</P>     <P> <B>2003: </B>el a&ntilde;o comienza con una volatilidad elevada   proveniente del a&ntilde;o anterior, pero en descenso   hasta el mes de marzo donde empieza a mantener   una volatilidad m&aacute;s constante comparada con   los a&ntilde;os anteriores; teniendo en cuenta que esta   presenta elevaciones cuando el precio del caf&eacute; est&aacute;   bajando y viceversa, se nota que la volatilidad tiene   un comportamiento m&aacute;s calmado, manteniendo   la misma tendencia.</P>     <P> Este a&ntilde;o se observ&oacute; un descenso cercano a los 12   millones de sacos frente a la producci&oacute;n del a&ntilde;o   anterior, algo que no se hab&iacute;a dado desde hac&iacute;a   5 a&ntilde;os donde la oferta era inferior al consumo,   d&aacute;ndose un restablecimiento de alg&uacute;n grado de   equilibrio entre oferta y demanda generando una   mejor&iacute;a nominal en los precios.</P>     <P> <B>2004: </B>el a&ntilde;o comienza con alza en los precios del   caf&eacute;, mostrando volatilidades m&aacute;s bruscas, con un   descenso mucho m&aacute;s r&aacute;pido comparado con el a&ntilde;o   inmediatamente anterior en el que la oferta estaba   por debajo de lo que se hab&iacute;a venido presentando &uacute;   ltimamente como efecto de la reducci&oacute;n de la   producci&oacute;n en Brasil; esta es la raz&oacute;n principal por   la cual se da en el mercado un alza en los precios a finales de este per&iacute;odo   y principios del 2004; otra   raz&oacute;n es la incertidumbre clim&aacute;tica que afect&oacute; la   producci&oacute;n en algunas zonas de ese pa&iacute;s.</P>     <P> El aumento de los precios del caf&eacute; a partir del &uacute;ltimo   trimestre de 2004 es particularmente ben&eacute;fico   para los productores colombianos, gracias a los   avances en productividad logrados en los &uacute;ltimos   a&ntilde;os y a los cambios en la pol&iacute;tica cafetera, mediante   un incentivo por palo renovado equivalente a   casi el 20% del valor.</P>     <P> <B>2005: </B>vemos para este a&ntilde;o una continuidad en   el alza de los precios del grano para los primeros   meses, sin embargo, a partir de mediados del mes   de marzo comienza un leve descenso hasta el mes   de julio donde hay una aceleraci&oacute;n en su ca&iacute;da.</P>     <P> La volatilidad de los precios del grano y la debilidad   del d&oacute;lar realzan la importancia de trabajar   con clientes que cubran sus riesgos de mercado   (que cierren precios de compra y venta de caf&eacute; de   manera casi simult&aacute;nea) y sus riesgos cambiarios   (que tengan financiaci&oacute;n en d&oacute;lares o utilicen   derivados cambiarios).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Se puede decir que los principales factores que   contribuyen al alza de los precios en los &uacute;ltimos   a&ntilde;os son los siguientes:</P>     <P> 1. Especulaci&oacute;n de fondos de inversi&oacute;n: buscando   alternativas diferentes al d&oacute;lar y a las bajas   tasas de inter&eacute;s.</P>     <P> 2. Menor producci&oacute;n estimada en Brasil: clima   adverso y sustituci&oacute;n por cultivo de soya en   algunas regiones.</P>     <P> 3. Consumo superior a la producci&oacute;n en aproximadamente   7 MM de sacos: el inventario   mundial estaba estimado en 40 MM de sacos.</P>     <P>   4. Relativa escasez de caf&eacute;s ar&aacute;bigos y abundancia   de robustas.</P>     <P> <B>2006: </B>el a&ntilde;o comienza con un descenso despu&eacute;s   del buen precio alcanzado en el 2005. En enero   siguieron firmes los precios del caf&eacute; donde se   intensificaron los cambios en la volatilidad de los   precios, debido principalmente a la gran actividad   de los fondos de inversi&oacute;n en el mercado de futuros   de Nueva York.</P>     <P> En marzo los precios del caf&eacute; descendieron otra vez   ligeramente con respecto al nivel de febrero, como   resultado de una serie de correcciones del mercado,   aunque los factores fundamentales siguen siendo   favorables a que se mantenga una tendencia firme.</P>     <P> La volatilidad de los precios, en cambio, disminuy&oacute;   un poco en marzo. En el mes de abril, debido a la   influencia del retroceso en los precios del petr&oacute;leo   y el &iacute;ndice de materias primas, el precio del caf&eacute;   tuvo descenso</P>     <P> Hoy en d&iacute;a la diplomacia cafetera ha permitido que   los actores de caf&eacute; miren hacia la actual crisis cafetera,   generando una contribuci&oacute;n cafetera previsible   de estimar y adaptada a las nuevas circunstancias   del mercado, adem&aacute;s de mejorar su recaudo y   consultar los intereses de los pertenecientes al   negocio cafetero.</P>     <P> Estas circunstancias han tra&iacute;do varios beneficios   como la reducci&oacute;n de la volatilidad en el presente y   la consecuci&oacute;n de recursos dentro de la estabilidad   financiera.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En el caso de los precios del caf&eacute;, la volatilidad est&aacute;   muy influida por las condiciones de la oferta y la demanda.   Para los productores de caf&eacute;, la volatilidad   se convierte en un problema preocupante cuando   hay un descenso del precio o una correcci&oacute;n de   los precios. En cambio, cuando hay una subida   importante de los precios, se presta poca atenci&oacute;n   a la volatilidad.</P>     <P> Cabe se&ntilde;alar que la volatilidad registrada a partir   de 2002 no es m&aacute;s fuerte que la de a&ntilde;os anteriores,   aunque la tendencia sigue siendo ascendente. De   hecho, si bien la volatilidad depende b&aacute;sicamente   de acontecimientos espec&iacute;ficos que afectan la   industria del caf&eacute;, est&aacute; cada vez m&aacute;s influenciada   por las actividades de los fondos de inversi&oacute;n.   Tambi&eacute;n contribuyen al aumento de la volatilidad las conmociones ex&oacute;genas   que no tienen que ver   con los factores fundamentales, en especial, los   problemas clim&aacute;ticos en los principales pa&iacute;ses   exportadores.</P>     <P> Es as&iacute; como en el presente art&iacute;culo se observar&aacute; el   comportamiento de la serie del caf&eacute;, desde enero   del 2002 hasta mediados del mes de abril del   2006; cuatro a&ntilde;os que nos permitir&aacute;n identificar   de manera m&aacute;s acertada cu&aacute;l ser&aacute; el rumbo que   podr&iacute;a llegar a tomar el caf&eacute; dentro del mercado   tanto nacional como mundial.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">EL MODELO GARCH   (modelo ARCH generalizado)   </FONT></B></P>     <P><B><FONT SIZE="3">El modelo GARCH (1,1)</FONT></B></P>     <P> La modelaci&oacute;n del GARCH proviene de avances   en la modelaci&oacute;n de la volatilidad en los a&ntilde;os   ochenta; este proceso se introduce en el grupo   de an&aacute;lisis que trata el exceso de kurtosis y el   agrupamiento de la volatilidad, dos de las caracter&iacute;sticas   m&aacute;s comunes en las series financieras. Los   modelos de volatilidad condicional proporcionan   una adecuada manera de modelar y pronosticar   las varianzas y covarianzas de los retornos de los   activos.</P>     <P> Se pueden aplicar modelos GARCH en cualquiera   de los diversos campos de la administraci&oacute;n del   riesgo, de la administraci&oacute;n de portafolio, en la   asignaci&oacute;n de activos, en las opciones de precio,   en las tasas de cambio, en la estructura de tasas   de inter&eacute;s, etc&eacute;tera.</P>     <P> Se pueden encontrar grandes efectos significativos   del GARCH en mercados accionarios, no s&oacute;lo para   choques individuales, sino tambi&eacute;n para stock de   portafolios e &iacute;ndices, y para mercados futuros accionarios.   Estos efectos son importantes en algunas   de las &aacute;reas de la valoraci&oacute;n del riesgo (VaR), y en   otras aplicaciones de la administraci&oacute;n del riesgo   concernientes a la eficiencia de la colocaci&oacute;n del   capital. Se pueden usar los modelos GARCH para   examinar la relaci&oacute;n entre las tasas de inter&eacute;s de   corto y largo plazo, debido a la incertidumbre de   las tasas el modelo sirve tambi&eacute;n en el an&aacute;lisis de   la variaci&oacute;n del tiempo en el retorno de las tasas.</P>     <P> A continuaci&oacute;n se muestran algunas definiciones   y teoremas del modelo GARCH, desarrolladas por   Bollerslev (1986).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> <B>DEFINICI&Oacute;N 1</B></P>     <P>El modelo GARCH(1,1) para un proceso &#949;<i><sub>t</sub></i> se define    como &#949;<i><SUB>t</SUB></i> &#61; &#963;<i><SUB>t</SUB></i>  &#945;<SUB>t </SUB>donde &#945;<SUB>t</SUB> &#732; <I>N</I> (0,1), &#963;<i><SUB>t</SUB></i> y &#945;<SUB>t </SUB>independientes &#949;<i><SUB>t</SUB></i>  &#124;&#937;<sub>t-1</sub> &#732; <I>N </I>(0, &#963;<sup>2</sup><sub>t</sub>) y</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq01.JPG" WIDTH="316" HEIGHT="25"><A NAME="eq1"></A> (1)</P>     <P><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy01.JPG" WIDTH="50" HEIGHT="28"> es   una condici&oacute;n necesaria para la estacionalidad    del modelo. Bajo esta condici&oacute;n,    el modelo GARCH(1,1) equivale a un modelo  ARCH de orden infinito.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq02.JPG" WIDTH="172" HEIGHT="45"></P>     <P>Veamos la justificaci&oacute;n de que un proceso   GARCH(1,1) puede aproximarse a un proceso ARCH(p) si p es lo suficientemente grande.</P>     <P ALIGN="CENTER"> Sea <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq03.JPG" WIDTH="271" HEIGHT="24"></P>     <P ALIGN="CENTER"> Luego <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq04.JPG" WIDTH="163" HEIGHT="26"></P>     <P>Por lo tanto</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq05.JPG" WIDTH="436" HEIGHT="223"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>TEOREMA</B></P>     <P> Si los <I>&#949;<SUB>t</sub></I> siguen un proceso GARCH(1,1), entonces    la varianza no condicional de &#949;<SUB>t</sub> esta dada por</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq06.JPG" WIDTH="213" HEIGHT="36"></P>     <P><B>DEMOSTRACI&Oacute;N:</B></P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq07.JPG" WIDTH="312" HEIGHT="102"></P>     <P>Por lo tanto, utilizando la f&oacute;rmula de recurrencia <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq08.JPG" WIDTH="149" HEIGHT="23">  ,   y suponiendo que s es finita, se tiene que &#963;<sup>2</sup><sub>0</sub> es finita, se tiene que </P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq09.JPG" WIDTH="437" HEIGHT="377"></P>     <P>entonces, si <i><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy24.JPG" WIDTH="44" HEIGHT="18"></i> y se cumple que <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy02.JPG" WIDTH="76" HEIGHT="24">, </P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq10.JPG" WIDTH="322" HEIGHT="49"></P>     <P>Al aumentar el horizonte de previsi&oacute;n <B>s</B>,   puede probarse que el valor esperado de la varianza condicional <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy03.JPG" WIDTH="52" HEIGHT="25"> converge hacia &#963;<sup>2</sup>.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En general, 2n-&eacute;simo momento del modelo GARCH( 1,1), existe si</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq11.JPG" WIDTH="216" HEIGHT="49"><A NAME="eq2"></A> (2)</P>     <P ALIGN="CENTER">donde <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy04.JPG" WIDTH="180" HEIGHT="40"></P>     <P>El 2n-&eacute;simo momento se puede expresar por la  siguiente f&oacute;rmula recursiva:</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq12.JPG" WIDTH="409" HEIGHT="46"></P>     <P>Por ejemplo, en el caso del proceso ARCH(1), si   <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy05.JPG" WIDTH="41" HEIGHT="22"> la   condici&oacute;n (2) se reduce a <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy06.JPG" WIDTH="61" HEIGHT="19">.    Por    otra parte, particularizado (2), el momento de  cuarto orden en el modelo GARCH(1,1), existe si <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq13.JPG" WIDTH="134" HEIGHT="21">, en cuyo caso</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq14.JPG" WIDTH="235" HEIGHT="91"></P>     <P>por lo tanto, el coeficiente de Kurtosis es</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq15.JPG" WIDTH="217" HEIGHT="49"></P>     <P>por lo que el proceso GARCH(1,1), es leptoc&uacute;rtico, al igual que ocurre con los modelos ARCH.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> En las aplicaciones pr&aacute;cticas de este modelo, se   tiene con frecuencia que <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy07.JPG" WIDTH="50" HEIGHT="22"> es   aproximadamente igual a la unidad, con lo que el proceso   &#963;<sup>2</sup><sub>t </sub> no se separa mucho de uno no estacionario.   Tal proceso se dice que es integrado en varianza, ya   que la primera diferencia de este ser&iacute;a un proceso   estacionario.</P>     <P> En tal modelo, la previsi&oacute;n de la varianza condicional  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy08.JPG" WIDTH="55" HEIGHT="27">  para <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy09.JPG" WIDTH="32" HEIGHT="16"> ,   no converge hacia &#963;<SUP>2</SUP>  al crecer en el horizonte de previsi&oacute;n,   sino que depende expl&iacute;citamente de  &#937;<sub><I>t</I></sub>.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">EL MODELO GARCH (p,q)</FONT></B></P>     <P><B> DEFINICI&Oacute;N 2</B></P>     <P> El modelo GARCH(p, q) para el proceso <I>&#949;<SUB>t</sub></I> , se   define como </P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy10.JPG" WIDTH="57" HEIGHT="21"> donde <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq16.JPG" WIDTH="185" HEIGHT="21"> <A NAME="eq3"></A> (3)</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq17.JPG" WIDTH="164" HEIGHT="56"></P>     <P>Donde</P>     <P><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq18.JPG" WIDTH="321" HEIGHT="23"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy11.JPG" WIDTH="39" HEIGHT="19"> el   proceso se reduce a un modelo   ARCH(q) y para<I> <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy13.JPG" ALT="" WIDTH="81" HEIGHT="18"></I>  es simplemente un  proceso de ruido blanco.</P>     <P> Si todas las ra&iacute;ces del polinomio  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy14.JPG" WIDTH="71" HEIGHT="16"> est&aacute;n    fuera del c&iacute;rculo unitario, la ecuaci&oacute;n (<A HREF="#eq3">3</A>) puede    escribirse como</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq19.JPG" WIDTH="231" HEIGHT="68"></P>     <P>donde <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy15.JPG" WIDTH="11" HEIGHT="15"> (1)   denota el valor num&eacute;rico   que resulta de sustituir L por 1 en el polinomio <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy15.JPG" WIDTH="11" HEIGHT="15">  (L).   Es decir,    el proceso en (3) puede escribirse como un ARCH  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy16.JPG" WIDTH="25" HEIGHT="18"> ,   donde los coeficientes <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy17.JPG" WIDTH="18" HEIGHT="17"> provienen   de la  expansi&oacute;n en series de potencias de</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq20.JPG" WIDTH="401" HEIGHT="27"></P>     <P>es decir, que los coeficientes <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy17.JPG" WIDTH="18" HEIGHT="17">  son de la forma</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq21.JPG" WIDTH="212" HEIGHT="84"></P>     <P>donde <I>n = min (p, i -1)</I>. Si <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy18.JPG" WIDTH="63" HEIGHT="19">  va   decreciendo para i m&aacute;s grande que <I>m = max{p, q}</I>. As&iacute;,   si  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq22.JPG" WIDTH="110" HEIGHT="21">,   el proceso GARCH (p, q) puede   aproximarse a un modelo estacionario ARCH(q), para un valor de q lo suficientemente grande.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">ESTRUCTURA DE   AUTOCORRELACI&Oacute;N Y AUTOCORRELACI&Oacute;N PARCIAL</FONT></B></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Las funciones de autocorrelaci&oacute;n y autocorrelaci&oacute;n   parcial son &uacute;tiles para identificar y chequear los   comportamientos de series de tiempo en la varianza   condicional del proceso GARCH.</P>     <P> Consideremos el proceso general GARCH (p,q)   especificado en (3) y asumamos que en el proceso   el momento de cuarto orden es finito.</P>     <P> Denotemos la funci&oacute;n de covarianza de <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy19.JPG" WIDTH="20" HEIGHT="23"> por      <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq23.JPG" WIDTH="109" HEIGHT="27">. Por lo tanto, se tiene que</P>     <P ALIGN="LEFT"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq24.JPG" WIDTH="145" HEIGHT="36"> por ser un proceso ARMA</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq25.JPG" WIDTH="146" HEIGHT="46"><A NAME="eq4"></A> (4)</P>     <P>Donde</P>     <P><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq26.JPG" WIDTH="305" HEIGHT="21"> </P>     <P>para   <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq27.JPG" WIDTH="99" HEIGHT="19"> para   <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy20.JPG" WIDTH="33" HEIGHT="21">. De (4) es inmediato deducir que las autocorrelaciones de <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy19.JPG" WIDTH="20" HEIGHT="23"> vienen dadas por</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq28.JPG" WIDTH="237" HEIGHT="45"> <A NAME="eq5"></A> (5)</P>     <P>De esta forma, las p primeras autocorrelaciones   de <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy19.JPG" WIDTH="20" HEIGHT="23">  dependen   directamente de los par&aacute;metros     <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy21.JPG" WIDTH="128" HEIGHT="22">,   mientras que las autocorrelaciones   parciales de orden superior se calculan   recursivamente a partir de (5). Estos resultados son   similares a los resultados de las autocorrelaciones de un proceso ARMA (m, p).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Por otra parte, dado que las ecuaciones en (<A HREF="#eq5">5</A>), son   an&aacute;logas a las de Yule-Walker, la autocorrelaci&oacute;n   parcial de orden <I>k</I> para  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy19.JPG" WIDTH="20" HEIGHT="23"> que   denotamos por <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy22.JPG" WIDTH="25" HEIGHT="21">,   se obtiene a partir de la resoluci&oacute;n del siguiente sistema de <I>k </I>ecuaciones con <I>k </I>par&aacute;metros <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy23.JPG" WIDTH="71" HEIGHT="22">.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq29.JPG" WIDTH="182" HEIGHT="43"></P>     <P>De (5) <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy22.JPG" WIDTH="25" HEIGHT="21"> es   cero despu&eacute;s de q rezagos para un proceso ARCH(q), es decir</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq30.JPG" WIDTH="104" HEIGHT="48"> </P>     <P> Este comportamiento es id&eacute;ntico al de la funci&oacute;n   de autocorrelaci&oacute;n parcial de un proceso AR(q).   Tambi&eacute;n, si el proceso es un GARCH(p,q) estacionario,   las autocorrelaciones simples y parciales no   se hacen cero, pero decaen r&aacute;pidamente.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">MODELOS ARCH ASIM&Eacute;TRICOS</FONT></B></P>     <P>Otra de las principales caracter&iacute;sticas de los mercados   financieros es que ante malas noticias se   producen ca&iacute;das en las cotizaciones que tienen una   volatilidad mayor, es decir, son de mayor magnitud   que cuando se producen alzas en las cotizaciones   por buenas noticias, en cuyo caso la volatilidad es   de menor magnitud. </P>     <P>Para estos casos de volatilidad asim&eacute;trica se desarrollaron   los modelos TARCH, EGARCH (entre   muchos otros). En particular, los modelos TARCH(   1,1) o Threshold ARCH proponen la siguiente   ecuaci&oacute;n para estimar la varianza condicional </P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq31.JPG" WIDTH="239" HEIGHT="37"></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER">donde <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq32.JPG" WIDTH="136" HEIGHT="52"></P>     <P> Es decir, valores negativos del residuo de la regresi&oacute;n   son interpretados como malas noticias para el mercado   y los valores positivos representan las buenas   noticias. Las malas noticias tendr&aacute;n un impacto   <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy25.JPG" WIDTH="52" HEIGHT="22"> sobre la varianza condicional, mientras   que las buenas noticias solo impactar&aacute;n en <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy26.JPG" WIDTH="16" HEIGHT="23"> . Si    <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy27.JPG" WIDTH="37" HEIGHT="17">,    se dice que existe el efecto de apalancamiento (leverage effect); dicho efecto    se refiere al hecho   de que a rentabilidades negativas corresponda una   mayor volatilidad condicional que a rentabilidades   positivas. Si <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy28.JPG" WIDTH="37" HEIGHT="18">, se dice que el impacto de las   noticias es asim&eacute;trico.</P>     <P>Por otra parte, el modelo EGARCH(1,1), se define como</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq33.JPG" WIDTH="290" HEIGHT="52"> </P>     <P>En este caso, la influencia de los residuos sobre la   varianza condicional es de tipo exponencial, ya que   se puede escribir como</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq34.JPG" WIDTH="261" HEIGHT="56"> </P>     <P> Donde el par&aacute;metro <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy29.JPG" WIDTH="11" HEIGHT="18"> mide el efecto de apalancamiento.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">APLICACI&Oacute;N</FONT></B></P>     <P> Para ilustrar el uso de los modelos ARIMA-ARCH   en las aplicaciones financieras, se realizar&aacute; el an&aacute;lisis   del precio del caf&eacute; considerando una muestra   que va desde el 02 de enero de 2002 hasta el 17   de abril de 2006, incluyendo 1074 datos diarios de   cierre del precio.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> La <A HREF="#fig1">figura 1</A> muestra el comportamiento de cierre   del precio del caf&eacute; en el periodo muestral y la rentabilidad   diaria, respectivamente.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig1.JPG" WIDTH="308" HEIGHT="217"><A NAME="fig1"></A></P>     <P> <B>Figura 1. </B>Comportamiento del precio del caf&eacute;   y la rentabilidad diaria del precio del mismo   entre enero de 2002 y abril de 2006.</P>     <P> <B>Fuente:</B> Base de datos obtenida de Corfinsura. (Internet, Abril   de 2006) </P>     <P>En la <A HREF="#fig1">figura 1</A>, los precios del caf&eacute; se representan   en el eje derecho y la rentabilidad de los mismos   en el eje izquierdo (calculado como el logaritmo   del precio de hoy dividido por el precio de ayer).   Se observa una tendencia creciente en la curva   superior, lo que indica que dicha variable parece   ser no estacionaria en media, es decir, la media   no ser&aacute; constante para todas las observaciones del   proceso aleatorio a modelar. La serie de rentabilidades   muestra cierta volatilidad y, adem&aacute;s, que   los per&iacute;odos de mayor volatilidad coinciden con   los per&iacute;odos descendientes en los valores de cierre del precio de la curva superior.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">CARACTER&Iacute;STICAS PRINCIPALES   DE LA RENTABILIDAD DIARIA DEL   PRECIO DEL CAF&Eacute; (RCAFE)</FONT></B></P>     <P><B> a) Exceso de Kurtosis</B></P>     <P> Se inicia el an&aacute;lisis de la rentabilidad diaria del   precio del caf&eacute;, observando el histograma y sus   estad&iacute;sticas principales.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig2.JPG" WIDTH="303" HEIGHT="104"><A NAME="fig2"></A></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Figura 2</B>. Histograma y estad&iacute;sticos   principales de RCAFE entre enero de 2002 y abril de 2006.</P>     <P> <B>Fuente:</B> Base de datos obtenida de Corfinsura. (Internet, abril   de 2006).</P>     <P> En la <A HREF="#fig2">figura 2</A> se observa que la distribuci&oacute;n   de la rentabilidad diaria del precio es leptoc&uacute;rtica (una   de las principales caracter&iacute;sticas de las series financieras)   ya que el coeficiente de Kurtosis es mayor   que el coeficiente que se obtiene de una distribuci&oacute;n    normal. Esta es una prueba clara de que existe   un mayor n&uacute;mero de valores extremos de lo que se   esperar&iacute;a de una distribuci&oacute;n normal est&aacute;ndar. El   valor-p asociado al estad&iacute;stico de prueba de Jarque-   Bera muestra que la rentabilidad diaria del precio   no sigue una distribuci&oacute;n normal.</P>     <P> Otra forma de verificar si la distribuci&oacute;n de la rentabilidad   diaria del precio sigue una distribuci&oacute;n   normal es por medio del gr&aacute;fico Quantile&#8211;Quantile.   La <A HREF="#fig3">figura 3</A> muestra como una S, lo que indica   que la rentabilidad diaria del caf&eacute; no sigue una   distribuci&oacute;n normal y, adem&aacute;s, presenta valores   extremos.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig3.JPG" WIDTH="182" HEIGHT="217"><A NAME="fig3"></A></P>     <P><B>Figura 3. </B>Cuantil-cuantil de la rentabilidad   diaria del precio del caf&eacute; entre enero de 2002 y abril de 2006.</P>     <P> <B>Fuente:</B> Base de datos obtenida de Corfinsura. (Internet, abril   de 2006).</P>     <P><B>b) Agrupamiento de la volatilidad</B></P>     <P> Otra de las caracter&iacute;sticas relevantes en las series   financieras es el agrupamiento de la volatilidad, es   decir, cuando la volatilidad es elevada es probable   que permanezca elevada y cuando &eacute;sta es baja es   probable que permanezca baja. Para comprobar si   existen clusters de volatilidad se traza el siguiente   correlograma de la rentabilidad diaria de los precios   al cuadrado.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig4.JPG" WIDTH="219" HEIGHT="322"><A NAME="fig4"></A></P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Figura 4. </B>Correlograma de la rentabilidad diaria de los precios al cuadrado</P>     <P> Se observa en la <A HREF="#fig4">figura 4</A> que algunas probabilidades   en el correlograma son inferiores al 5%, por lo tanto,   se verifica que la rentabilidad diaria del precio   del caf&eacute; presenta agrupamientos de volatilidades   (clusters).</P>     <P> Ahora analicemos el gr&aacute;fico de la rentabilidad   diaria del precio del caf&eacute; al cuadrado.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig5.JPG" WIDTH="274" HEIGHT="238"><A NAME="fig5"></A></P>     <P><B>Figura 5. </B>Rentabilidad diaria del precio del caf&eacute; al cuadrado</P>     <P> Se observa tambi&eacute;n en la <A HREF="#fig5">figura 5</A> que cuando   la   volatilidad es elevada &eacute;sta permanece elevada y cuando es baja &eacute;sta   permanezca baja, confirmando   de nuevo el agrupamiento de la volatilidad.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>ELECCI&Oacute;N DEL MODELO</B></FONT></P>     <P> Para obtener el modelo de predicci&oacute;n que permita   estimar los precios futuros del caf&eacute; (PCAFE) y su   volatilidad, se construir&aacute; primero el modelo ARIMA   utilizando la estrategia de Box and Jenkins   (1976) y segundo el modelo GARCH utilizando   los pasos de Bollerslev (1986).</P>     <P> Al trazar el correlograma muestral de la variable   PCAFE, se observ&oacute; que los valores de autocorrelaci&oacute;n   decaen lentamente a cero, indicando que   el proceso no es estacionario, sino explosivo. Una   prueba m&aacute;s formal para contrastar la estacionariedad   o no del PCAFE es el desarrollar el siguiente test de   ra&iacute;z unitaria de Dickey-Fuller aumentado, donde la   hip&oacute;tesis nula es que la serie no es estacionaria.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb1.JPG" WIDTH="320" HEIGHT="114"></P>     <P>Se observa que el valor de estad&iacute;stico t = -2.903588   , por lo que no hay evidencia para rechazar la hip&oacute;tesis   nula de existencia de ra&iacute;z unitaria. Tampoco   fue posible rechazar la hip&oacute;tesis nula por medio de   la prueba de Phillips y Perron donde el valor del   estad&iacute;stico fue de -2.815232. Por lo tanto, la serie   PCAFE no es estacionara. Este resultado nos lleva a   analizar una serie derivada de la misma, la cu&aacute;l es la rentabilidad diaria del precio de cierre del caf&eacute;.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">AN&Aacute;LISIS DE LA RENTABILIDAD   DIARIA DEL PRECIO DEL CAF&Eacute; (RCAFE)</FONT></B></P>     <P> Para analizar la estacionariedad de la RCAFE se   realiza el contraste de ra&iacute;z unitaria de Dickey-Fuller   aumentado, donde la hip&oacute;tesis nula es que la serie   no es estacionaria.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb2.JPG" WIDTH="318" HEIGHT="115"></P>     <P>Con base en lo anterior, se observa que el estad&iacute;stico   de prueba de Dickey-Fuller en valor absoluto   es 33.44311 y el estad&iacute;stico de prueba en valor   absoluto utilizando la pruebe de Phillips y Perron   fue de 33.51131, el cual conduce a rechazar la hip&oacute;tesis   nula de existencia de ra&iacute;z unitaria, lo que   indica que la serie rentabilidad diaria del precio   del caf&eacute; es estacionaria en media. Por lo tanto, es   aplicable la metodolog&iacute;a de an&aacute;lisis de series de tiempo a la variable RCAFE.</P>     <P> Para encontrar el modelo que permita estimar la   rentabilidad diaria del precio del caf&eacute;, se observaron   los gr&aacute;ficos del ACF y PACF, los cuales indican que   podemos considerar los siguientes modelos: AR(17),   MA(25) y ARMA(17,25). De los tres modelos el   mejor es el AR(17), ya que los par&aacute;metros son significativos   y el correlograma de los residuos muestra   que los errores son ruido blanco, indicando que el   modelo es adecuado. La siguiente salida del Eviews   muestra la estimaci&oacute;n del modelo AR(17) para la   rentabilidad diaria del precio del caf&eacute;</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb3.JPG" WIDTH="552" HEIGHT="292"></P>     <P>Por lo tanto, el modelo ARMA para estimar la rentabilidad es</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq35.JPG" WIDTH="309" HEIGHT="28"></P>     <P> Para verificar que la especificaci&oacute;n del modelo   AR(17) es correcta, se realiza la prueba de autocorrelaci&oacute;n   conocida como el estad&iacute;stico 'Q' de   Ljung Box, para lo cual se analiza el siguiente correlograma   de los residuos del modelo estimado</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig6.JPG" WIDTH="271" HEIGHT="287"><A NAME="fig6"></A></P>     <P><B>Figura 6.</B> Correlograma de la residuos del modelo AR(17) ajustado.</P>     <P>En la <A HREF="#fig6">figura 6</A>, se observa que los residuales del   modelo ajustado son ruido blanco, ya que la probabilidad   de todas las observaciones presentan un pvalue   mayor a 0.05, esto significa que los residuales   no est&aacute;n correlacionados, indicando as&iacute; que dicho modelo esta bien identificado.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>EXISTENCIA DE EFECTO ARCH</B></FONT></P>     <P> Para determinar si existe efecto de volatilidad   condicional heterosced&aacute;stica se realiza el siguiente   correlograma de los residuos al cuadrado del modelo   AR(17) para la rentabilidad diaria.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig7.JPG" WIDTH="275" HEIGHT="313"><A NAME="fig7"></A></P>     <P><B>Figura 7. </B>Correlograma de los residuos al cuadrado.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Se observa en la <A HREF="#fig7">figura 7</A> que posiblemente existe   volatilidad condicional heterosced&aacute;stica, ya que   las probabilidades indican que los valores de   autocorrelaci&oacute;n de los residuos al cuadrado son   significativos. Para validar la posible existencia de   heteroscedasticidad condicional en la varianza,   se efect&uacute;a el test ARCH-LM sobre los residuos al   cuadrado de la regresi&oacute;n de la media que contiene   el t&eacute;rmino constante y un AR(17). El contraste de hip&oacute;tesis es el siguiente</P> </font>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE="2" FACE="Verdana"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy30.JPG" WIDTH="18" HEIGHT="20">:   No existe efecto ARCH</FONT></P>     <P ALIGN="CENTER"><FONT SIZE="2" FACE="Verdana"> <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy30.JPG" WIDTH="18" HEIGHT="20">:   Existe efecto ARCH </FONT></P> <font face="Verdana" size="2">     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb4.JPG" WIDTH="332" HEIGHT="372"></P>     <P>La probabilidad asociada al estad&iacute;stico F del contraste   se encuentra en la regi&oacute;n de rechazo de la   hip&oacute;tesis nula, es decir, se rechaza la hip&oacute;tesis nula   de varianza constante y se valida la existencia de   heteroscedasticidad. Con base en esta informaci&oacute;n se procede a estimar de nuevo el modelo.</P>     <P>&nbsp;</P>     <P><FONT SIZE="3"> <B>ESTIMACI&Oacute;N DE LA VOLATILIDAD</B></FONT></P>     <P> A continuaci&oacute;n se procede a estimar la rentabilidad   diaria del precio esperado y la varianza condicional   heterosced&aacute;stica con un proceso TARCH(1,1) ya   que al estimar los diferentes modelos se lleg&oacute; a la   conclusi&oacute;n que existen efectos de asimetr&iacute;a, descartando   as&iacute; los modelos ARCH(1) y GARCH(1,1) y   tambi&eacute;n es mejor que el modelo EGARCH(1,1)   por tener menor criterio de informaci&oacute;n de Akaike   (AIC) y menor criterio de Schwarz . Adem&aacute;s, el   correlograma muestral de los residuos del modelo   TARCH(1,1) mostr&oacute; que los residuales son ruido   blanco y el correlograma muestral de los residuos   al cuadrado no muestran ning&uacute;n comportamiento   sistem&aacute;tico, por lo que no habr&iacute;a evidencia de   t&eacute;rminos ARCH adicionales. En la siguiente tabla se muestran el AIC   y el criterio de Schwarz de los   anteriores modelos estimados.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb5.JPG" WIDTH="313" HEIGHT="110"></P>     <P>Por lo tanto, se eligi&oacute; el modelo TARCH(1,1)   como el m&aacute;s adecuado ya que refleja mucho mejor   el comportamiento asim&eacute;trico de la rentabilidad diaria del precio del caf&eacute;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> La estimaci&oacute;n de la varianza condicional heterosced&aacute;stica   se muestra en el siguiente modelo   ajustado.</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05tb6.JPG" WIDTH="320" HEIGHT="417"></P>     <P>donde la ecuaci&oacute;n para la rentabilidad diaria del precio esperada es</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq36.JPG" WIDTH="161" HEIGHT="19"> (1)</P>     <P>y la ecuaci&oacute;n para la varianza condicional heterosced&aacute;stica es</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05eq37.JPG" WIDTH="226" HEIGHT="51"> (2)</P>     <P>La estimaci&oacute;n del modelo TARCH(1,1) en la tabla   3 muestra que todos los coeficientes son significativos,   en particular, el t&eacute;rmino de asimetr&iacute;a.   Adem&aacute;s, como <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy28.JPG" WIDTH="37" HEIGHT="18"> entonces   se puede decir   que el impacto de las noticias es asim&eacute;trico. Para   validar el modelo TARCH(1,1) se grafic&oacute; el correlograma   muestral de los residuos, indicando ruido   blanco y el correlograma muestral de los residuos   al cuadrado mostrando que no existe ning&uacute;n   comportamiento sistem&aacute;tico en los residuos, por   lo que no habr&iacute;a evidencia de t&eacute;rminos ARCH remanentes o adicionales.</P>     <P> La ecuaci&oacute;n (<A HREF="#eq1">1</A>) nos indica que la rentabilidad esperada   del precio del caf&eacute; es del 0.09% diario, lo que   equivale a un 1.8% mensual (suponiendo 20 d&iacute;as)   y a un 21.96% anual (suponiendo 244 d&iacute;as).</P>     <P>  Si la rentabilidad en el per&iacute;odo <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy32.JPG" WIDTH="38" HEIGHT="18"> est&aacute; por   debajo de su media <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy33.JPG" WIDTH="57" HEIGHT="22"> , entonces la rentabilidad   del precio del caf&eacute; tiene una varianza no   condicional o de largo plazo de 0.043% diario, lo   que equivale a una volatilidad diaria de 2.07% y   a una volatilidad anual del 32.28% (suponiendo 244 d&iacute;as).</P>     <P> Si la rentabilidad en el periodo  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy32.JPG" WIDTH="38" HEIGHT="18"> est&aacute; por   encima de su media <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy34.JPG" WIDTH="60" HEIGHT="20"> , entonces la rentabilidad   del precio del caf&eacute; tiene una varianza no   condicional o de largo plazo de 0.082% diario, lo   que equivale a una volatilidad diaria de 2.86% y   a una volatilidad anual de 44.75% (suponiendo   244 d&iacute;as).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P> Si la rentabilidad en el periodo <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy32.JPG" WIDTH="38" HEIGHT="18"> est&aacute; por   debajo de su media  <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy33.JPG" WIDTH="57" HEIGHT="22">,   entonces la rentabilidad   del precio del caf&eacute; tiene una varianza   condicional de 0.052% diaria, lo que equivale a   una volatilidad condicional diaria de 2.28% y a   una anual de 35.67% (suponiendo 244 d&iacute;as).</P>     <P>Si la rentabilidad en el periodo <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy32.JPG" WIDTH="38" HEIGHT="18">  est&aacute; por   encima   de su media <IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05sy34.JPG" WIDTH="60" HEIGHT="20">, entonces la rentabilidad   del precio del caf&eacute; tiene una varianza condicional   de 0.055% diaria, lo que equivale a una volatilidad   condicional diaria de 2.33% y a una anual de 36.53% (suponiendo 244 d&iacute;as).</P>     <P> En la <A HREF="#fig8">figura 8</A> se muestran las volatilidades condicionales   generadas por el modelo TARCH(1,1).</P>     <P ALIGN="CENTER"><IMG SRC="/img/revistas/rium/v5n9/v5n9a05fig8.JPG" WIDTH="314" HEIGHT="208"><A NAME="fig8"></A></P>     <P><B>Figura 8.</B> Volatilidad condicional TARCH(1,1). Rentabilidad diaria del precio del caf&eacute;</P>     <P>&nbsp;</P>     <P> <B><FONT SIZE="3">CONCLUSIONES</FONT></B></P>     <P> 1. En el presente art&iacute;culo se utilizaron los modelos   de heteroscedasticidad condicional,   ARCH(1), GARCH(1,1), TARCH(1,1) y   EGARCH(1,1), para estimar la volatilidad de   los rendimientos del precio de cierre del caf&eacute;.   El modelo que mejor se ajust&oacute; fue el TARCH(   1,1), lo cual permite concluir que para el   per&iacute;odo de an&aacute;lisis la serie de rendimientos   de los precios del caf&eacute; muestra presencia de efectos ARCH. Esto indica   que la volatilidad   de dicha serie no permanece constante a lo   largo del tiempo. Adem&aacute;s, existe evidencia de   asimetr&iacute;a en la incorporaci&oacute;n de nueva informaci&oacute;n   en los precios, as&iacute;, las malas noticias   se traducen en rendimientos negativos que   superan en magnitud a aquellos rendimientos   positivos que ocurren como consecuencia de   la incorporaci&oacute;n de buenas noticias.</P>     <P> 2. Entender el comportamiento de la volatilidad   de la serie de precios del caf&eacute; permite a   los agentes que act&uacute;an tomando posiciones   en dicho activo prever el impacto que tienen   las variaciones del precio del caf&eacute; en el valor   de sus portafolios. De acuerdo con los resultados   del estudio, se espera que las p&eacute;rdidas   derivadas de cambios desfavorables en el   precio del caf&eacute;, cada vez que estos ocurren,   tiendan a superar las ganancias que usualmente   se obtienen cuando ocurren cambios   favorables.</P>     <P> 3. El modelo TARCH(1,1) especificado puede   servir de herramienta para la predicci&oacute;n de la   volatilidad con el objeto de utilizarla en negociaciones   OTC de opciones sobre el caf&eacute;, para   el c&aacute;lculo de medidas de riesgo tales como   el VaR (Value at Risk), CFaR (Cash Flow at   Risk) y el EaR (Earnings at Risk); asimismo   contribuye a comprender el proceso estoc&aacute;stico   asociado a dicha serie con el prop&oacute;sito de   ser utilizada en ejercicios de simulaci&oacute;n, que   permitan establecer programas de coberturas   para los agentes expuestos al riesgo asociado   a las variaciones del precio del caf&eacute;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>&nbsp;</P>     <P><B><FONT SIZE="3">BIBLIOGRAF&Iacute;A</FONT></B></P>     <!-- ref --><P> 1. ANDERSEN, T. &amp; BOLLERSLEV, T. 1998. Answering the skeptics: Yes, standard   volatility models do provide accurate forecasts. International Economic Review 39:885-906.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000215&pid=S1692-3324200600020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2.  BOLLERSLEV, T. 1986, Generalized autoregressive conditional heteroscedasticity.   Journal of Econometrics, 31f:307-327.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S1692-3324200600020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3. BOX, G. E. P. &amp; JENKINS, G. 1976. Time Series Analysis: Forecasting   and control, Holden-Day.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S1692-3324200600020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4. ENDERS, W. 1995. Applied econometrics time series. Wiley series in: Probability   and mathematical statistics, New York, John Wiley and Sons, Inc.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1692-3324200600020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>5.  ENGLE, R. 1982. Autoregresive conditional heteroscedasticity with estimates   of the variance of United Kingdom inflation.   Econometrica, 50(4):987-1007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S1692-3324200600020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>6.  ENGLE, R. 1983.Estimates of the variance of U.S. inflation based upon   the ARCH model. Journal of Money, Credit and   Banking, 15(3): 286-301.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S1692-3324200600020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7.  ENGLE, R. &amp; BOLLERSLEV, T. 1986. Modelling the persistence of conditional   variances. Econometrics Review, 5(1):1-50.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S1692-3324200600020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>8.  ENGLE, R., LILLIEN, F. &amp; ROBINS, D. 1987.Estimating tune varing risk   premia in the term estructure: the ARCH-M model.   Econometrica, 55:391-407.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S1692-3324200600020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>9.  GRIFFITHS-HILL-JUDGE 1993.Learning and practicing econometrics. Nueva   York, John Wiley and Sons, Inc.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S1692-3324200600020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10.  HAMILTON, J. D. 1989.A new approach to the economic analysis of nonstationary   time series and business cycle. Econometrica   57:357-384.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S1692-3324200600020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>11.  NOVALES, A. y GRACIA-DIEZ M. 1993. Gu&iacute;a para la estimaci&oacute;n   de modelos ARCH. Estad&iacute;stica Espa&ntilde;ola, 35(132):5-38.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S1692-3324200600020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>12.  TSAY, R. S. 1986-Nonlinearity test for time series. Biometrica, 73:461-f466.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S1692-3324200600020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13.  TSAY, R. S. 1989. Testing and modeling threshold autoregressive processes.   Journal of the American Statistical Association,   84:231-240.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S1692-3324200600020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14.  TSAY, R. 2002. Analysis of Financial Time Series. W&uuml;ey series in   probability and statistics, John Wiley and Sons, Inc.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S1692-3324200600020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15.  TIAO, G. C. &amp; TSAY R. S. 1994.Some advances in non-linear and adaptive   modelling in time series. Journal of forecasting,   13:109-131.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S1692-3324200600020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16.  TONG, H. &amp; LIM, K. S. 1980. Threshold autregresion, limited cycles   and cyclical data. Journal of the Royal Statistical Society,   Series B, 42:245-292.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S1692-3324200600020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17.  WHITE, H. 1980. A heteroscedasticity consistent covariance matrix estimation   and a direct test for heteroscedasticity.   Econom&eacute;trica 48:817-838.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S1692-3324200600020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><P>&nbsp;</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Recibido:</B> 21/07/2006    <BR> <B>Aceptado: </B>07/09/2006</P> </font>      ]]></body><back>
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<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
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<surname><![CDATA[BOLLERSLEV]]></surname>
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