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<journal-title><![CDATA[Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Centro de Estudios Avanzados en Niñez y Juventud Cinde - Universidad de Manizales]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La formación de ciudadanos en la escuela: un escenario posible]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="pt"><p><![CDATA[Este documento se desenrola baseado em dois componentes: por um lado os desafíos do país em relação à juventude e, por outro lado, o desenvolvimiento conceitual a respeito do fenômeno da construção da cidadania e das implicações desta nos asuntos da vida escolar. Inicialmente, considera-se que um dos deafios do país em relação à juventude, é que a escola assuma o seu papel como cenario da socialização, na qual os esforços académicos se orientam na formação de cidadãos reflexivos, críticos, deliberantes e creativos. O desenvolvimento temático do fenômeno da construção da cidadania é feito sob dois aspectos: inicialmente tratam-se as implicações teórico-conceituais com base nas quais concebe-se o fenómeno da cidadania, e, logo, as posibilidades de aplicá-las na vida escolar. A conceituação a respeito do fenómeno da cidadania apoia-se nas idéias planteadas por José Gimeno Sacristán, bem como por outros autores, a partir das quais propoe-se pensá-la como algo que tem a ver com os seguintes asuntos: Como uma construção histórica. Como forma de exercer a sociabilidade. Como resultado das ações humanas. Inserida numa sociedade jurídica e determinada. Relacionada com os direitos e os deveres das pessoas. Reconhece nas pessoas a pose de capacidades e posibilidades. Envolve o individual e o colectivo. Existen diversas formas de ser cidadão /cidadã. Logo da anaalise destes elementos, planteiam-se diversos pontos de vista orientados a propor a forma como a escola pode vir a ser um dos cenarios de formação cidadã. A inquietação que orienta esta reflexão pode ser sintetizada na seguinte pregunta: Quais as posibilidades que tem a educação institucionalizada de contribuir efetivamente na formação de cidadão / cidadãs.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article discusses two issues: in the first place, it states some of the challenges faced by Colombia as regards youth; in the second place, the author argues that the way in which society looks on the concept of citizenship has implications in school life issues. It is considered that one of the challenges the country faces with reference to youth is to promote the vision of school as a socializing environment, academic efforts might be directed towards the education of thoughtful critical deliberating and creative citizens. The discussion of the concept of citizenship seeks to present it as related to a wide variety of processes and issues, such as its historical development, its relationship to social and communal life, its legal implications, its effects on rights and duties and on social equity, and the different ways in which citizens participate. Finally, the author discusses ways in which school can promote the understanding and the exercise of responsible citizenship.]]></p></abstract>
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<kwd lng="es"><![CDATA[Ciudadanía]]></kwd>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="Verdana">      <p align="RIGHT"><b><i>Segunda Secci&oacute;n: Estudios e Investigaciones</i></b></p>     <p align="CENTER"><font size="3"><b>La formaci&oacute;n de ciudadanos en la escuela: un escenario posible</b><sup>*</sup></font></p>     <p><b><i>Castillo Garc&iacute;a Jos&eacute; Rub&eacute;n<sup>**</sup></i></b></p>      <p><sup>*</sup> El presente ensayo, propone que la escuela puede cumplir un papel muy importante en la socializaci&oacute;n de los j&oacute;venes de hoy, en la perspectiva de lograr una &oacute;ptima calidad como sujetos ciudadanos en el marco de los cambios sociopol&iacute;ticos y culturales de las nuevas realidades, y de las demandas que estas tienen para la formaci&oacute;n de las nuevas generaciones.    <br> <sup>**</sup> Docente investigador, Universidad Aut&oacute;noma de Manizales. Estudiante Doctorado en Ciencias Sociales, Ni&ntilde;ez y Juventud. CINDE-Universidad de Manizales. Direcci&oacute;n electr&oacute;nica: <a href="mailto:jorca@autonoma.edu.co">jorca@autonoma.edu.co</a></p>     <p><i>Primera revisi&oacute;n recibida octubre de 2002; versi&oacute;n final aceptada mayo de 2003 (Eds.).</i></p> <hr>     <p><b>Resumen:</b></p>     <p><i>El documento se desarrolla con base en dos componentes: de un lado los retos del pa&iacute;s con respecto a la juventud, y de otro, el desarrollo conceptual acerca del fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a y de las implicaciones de &eacute;ste en los asuntos de la vida escolar.</i></p>     <p><i>En principio, se considera que uno de los retos del pa&iacute;s con respecto a la juventud, es que la escuela se asuma como un escenario de la socializaci&oacute;n, en el cual los esfuerzos acad&eacute;micos se orienten a la formaci&oacute;n de ciudadanos reflexivos, cr&iacute;ticos, deliberantes y creativos.</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>El desarrollo tem&aacute;tico del fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a se hace desde dos aspectos: inicialmente se tratan las implicaciones te&oacute;rico conceptuales con base en las cuales se concibe el fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a, y luego las posibilidades de aplicarlas a la vida escolar.</i></p>     <p><i>La conceptualizaci&oacute;n sobre el fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a se apoya en los planteamientos de Jos&eacute; Gimeno Sacrist&aacute;n y de otros autores, a partir de los cuales se propone pensarlo como algo que tiene que ver con los siguientes asuntos:</i></p> <i> <ul>     <li> Como una construcci&oacute;n hist&oacute;rica,</li>     <li>  La ciudadan&iacute;a en tanto una forma de ejercer la socialidad,</li>     <li> Como resultado de las acciones humanas.</li>     <li> Enmarcada en una sociedad jur&iacute;dica y determinada</li>     <li> Relacionada con los derechos y los deberes de las personas.</li>     <li> Reconoce en las personas la posesi&oacute;n de capacidades y posibilidades.</li>     <li> Involucra lo individual y lo colectivo,</li>     <li> Existen diversas formas de ser ciudadanos,</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul> </i><i>Luego del an&aacute;lisis de estos elementos, se plantean diversos puntos de vista orientados a proponer la manera como la escuela puede ser uno de los escenarios de formaci&oacute;n ciudadana.    <br> </i>     <p><i>La inquietud que orienta la reflexi&oacute;n se puede sintetizar en la siguiente pregunta:</i></p>     <p><i>  &iquest;Qu&eacute; posibilidad tiene la educaci&oacute;n institucionalizada de contribuir a la formaci&oacute;n de ciudadanos?</i></p>     <p><b>Palabras Clave: </b>Ciudadan&iacute;a, Escuela, Socialidad, Educaci&oacute;n, Derechos y deberes ciudadanos. </p> <hr>      <p><b>Resumo</b>:</p>  <i>    <p>Este documento se desenrola baseado em dois componentes: por um lado os desaf&iacute;os do pa&iacute;s em rela&ccedil;&atilde;o &agrave; juventude e, por outro lado, o desenvolvimiento conceitual a respeito do fen&ocirc;meno da constru&ccedil;&atilde;o da cidadania e das implica&ccedil;&otilde;es desta nos asuntos da vida escolar.</p>      <p>Inicialmente, considera-se que um dos deafios do pa&iacute;s em rela&ccedil;&atilde;o &agrave; juventude, &eacute; que a escola assuma o seu papel como cenario da socializa&ccedil;&atilde;o, na qual os esfor&ccedil;os acad&eacute;micos se orientam na forma&ccedil;&atilde;o de cidad&atilde;os reflexivos, cr&iacute;ticos, deliberantes e creativos.</p>      <p>O desenvolvimento tem&aacute;tico do fen&ocirc;meno da constru&ccedil;&atilde;o da cidadania &eacute; feito sob dois aspectos: inicialmente tratam-se as implica&ccedil;&otilde;es te&oacute;rico-conceituais com base nas quais concebe-se o fen&oacute;meno da cidadania, e, logo, as posibilidades de aplic&aacute;-las na vida escolar.</p>      <p>A conceitua&ccedil;&atilde;o a respeito do fen&oacute;meno da cidadania apoia-se nas id&eacute;ias planteadas por Jos&eacute; Gimeno Sacrist&aacute;n, bem como por outros autores, a partir das quais propoe-se pens&aacute;-la como algo que tem a ver com os seguintes asuntos:</p>  <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>	Como uma constru&ccedil;&atilde;o hist&oacute;rica.</li>     <li>	Como forma de exercer a sociabilidade.</li>     <li>	Como resultado das a&ccedil;&otilde;es humanas.</li>     <li>	Inserida numa sociedade jur&iacute;dica e determinada.</li>     <li>	Relacionada com os direitos e os deveres das pessoas.</li>     <li>	Reconhece nas pessoas a pose de capacidades e posibilidades. </li>     <li>	Envolve o individual e o colectivo.</li>     <li>	Existen diversas formas de ser cidad&atilde;o /cidad&atilde;.</li>     </ul>     <p>Logo da anaalise destes elementos, planteiam-se diversos pontos de vista orientados a propor a forma como a escola pode vir a ser um dos cenarios de forma&ccedil;&atilde;o cidad&atilde;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A inquieta&ccedil;&atilde;o que orienta esta reflex&atilde;o pode ser sintetizada na seguinte pregunta: Quais as posibilidades que tem a educa&ccedil;&atilde;o institucionalizada de contribuir efetivamente na forma&ccedil;&atilde;o de cidad&atilde;o / cidad&atilde;s.</p></i>      <p><b>Palabras chave</b>:  Cidadania, Escola, Sociabilidade, Educa&ccedil;&atilde;o, Direitos e deveres cidad&atilde;os.</p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>  <i>    <p>This article discusses two issues: in the first place, it states some of the challenges faced by Colombia as regards youth; in the second place, the author argues that the way in which society looks on the concept of citizenship has implications in school life issues.</p>      <p>It is considered that one of the challenges the country faces with reference to youth is to promote the vision of school as a socializing environment, academic efforts might be directed towards the education of thoughtful critical deliberating and creative citizens.</p>      <p>The discussion of the concept of citizenship seeks to present it as related to a wide variety of processes and issues, such as its historical development, its relationship to social and communal life, its legal implications, its effects on rights and duties and on social equity, and the different ways in which citizens participate.</p>      <p>Finally, the author discusses ways in which school can promote the understanding and the exercise of responsible citizenship.</p></i>      <p><b>Key words</b>:  Citizenship, School, Education, Citizen's rights and duties.</p>  <hr>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n </b></p>     <p>Varias reflexiones se han planteado en el sentido que en las instituciones educativas se debe fomentar la formaci&oacute;n de personas cr&iacute;ticas, deliberantes y pensantes; adem&aacute;s son muchos los m&eacute;todos y caminos que se proponen al respecto, por ello, el presente documento se orienta a plantear criterios acerca de las posibilidades de contribuir a formar ciudadanos desde las instituciones educativas de car&aacute;cter formal.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Barbero J. M.(2001), plantea algunos asuntos que considera, est&aacute;n por resolver en nuestro medio en torno de las relaciones entre la sociedad y las nuevas generaciones. &eacute;l dice que son varios los retos que tiene el pa&iacute;s con respecto de la juventud y los que tienen las j&oacute;venes y los j&oacute;venes con el pa&iacute;s. Estos retos pueden ser similares para diferentes actores sociales, en diferentes contextos, sobre todo para aquellos que participan en la vida de las instituciones escolares, lo cual puede hacer de ellas escenarios donde sea posible la formaci&oacute;n de personas participen de la atenci&oacute;n a los siguientes aspectos.</p>     <p>Ser ciudadanas y ciudadanos  cuando hay poco sentido de comunidad, cuando se carece o se desconocen los mitos fundadores, y poco se evidencian s&iacute;mbolos capaces de cohesionar un nosotras y nosotros donde quepamos todas y todos.</p>     <p>Construir nacionalidad en pa&iacute;ses desinstitucionalizados. Pa&iacute;ses con precarias instituciones estatales, que hacen dif&iacute;cil que la gente encuentre proyectos pol&iacute;ticos y/o &eacute;ticos que respondan a sus expectativas.</p>     <p>Ser ciudadanos y ciudadanas en presencia de subculturas donde se privilegia el desconocimiento de la ley, se idealiza el modo de ser, de pensar y de actuar de personajes que han transgredido las normas y las pautas de convivencia social, y donde se acepta y se valora la cultura del &quot;vivo&quot;, de la trampa y del enga&ntilde;o.</p>     <p>Barbero tambi&eacute;n plantea algunos escenarios institucionales, en los cuales se pueden realizar esfuerzos tendientes a hacer realidad el deseo que todos seamos part&iacute;cipes de la construcci&oacute;n del colectivo social. Estos se ubican en los terrenos de la pol&iacute;tica, la religi&oacute;n y la educaci&oacute;n.</p>     <p>En el campo de la <i>pol&iacute;tica</i>, se trata de reubicar la orientaci&oacute;n de la vida p&uacute;blica para que esta sea expresi&oacute;n real de pa&iacute;s, de la vida, de las culturas y de las demandas de las ciudadanas y ciudadanos. Para ello, se necesita establecer diferentes maneras de incidir en el desarrollo de la vida social, que trasciendan la representaci&oacute;n y la delegaci&oacute;n de responsabilidades. Con ello se busca reivindicar la presencia de las personas, su pertenencia social y la definici&oacute;n de los compromisos que cada sujeto est&eacute;dispuesto a cumplir. El asunto, es recuperar en las personas el derecho a ser sujetos activos y participantes, en &uacute;ltimas, es construir nuevos modos de ser ciudadanas y ciudadanos  .</p>     <p>Con respecto de las <i>religiones</i>, los desaf&iacute;os llevan a pensar las maneras de respetar los diferentes modos de trascendencia de la vida humana, de formar sujetos con elementos de &eacute;tica p&uacute;blica adecuados. Se trata de reconocer que hay muchas formas de espiritualidad que no pasan por las religiones, y que algunos aspectos de lo moral deben ser pensados en relaci&oacute;n con los asuntos p&uacute;blicos.</p>     <p>En el escenario de la <i>educaci&oacute;n</i>, son varios los t&oacute;picos que se deben tener en cuenta, teniendo como base que estamos viviendo realidades que se modifican r&aacute;pidamente y que en la nuevas situaciones que nos muestra el mundo de hoy, se hace necesario reconocer la existencia de otras culturas, en las cuales se privilegia la oralidad, la escritura, la sonoridad y la imagen. En este sentido, la escuela tiene el deber de escuchar y de adecuarse a las nuevas demandas de la realidad: es por ello, que los desaf&iacute;os en este campo tienen que ver con aquello de hacer de la escuela una instituci&oacute;n contempor&aacute;nea, que oriente esfuerzos para efectos de contribuir en los procesos de formaci&oacute;n de ciudadanas y ciudadanos  cr&iacute;ticos.</p>     <p>Lo anterior, nos lleva a mirar los aspectos que se relacionan con el papel que puede cumplir la sociedad a trav&eacute;s de la instituci&oacute;n escolar, para que las personas asuman como miembros de su comunidad y se vinculen a los asuntos p&uacute;blicos en calidad de ciudadanas y ciudadanos.<i><b> En este sentido, se piensa que la escuela, al contribuir al proceso de socializaci&oacute;n de los sujetos, puede canalizar los esfuerzos del Estado, la Naci&oacute;n y la Sociedad, orientando sus acciones hacia la formaci&oacute;n de ciudadanas y ciudadanos  reflexivos, cr&iacute;ticos, deliberantes y creativos.</b></i></p>     <p>De lo dicho, se desprende la necesidad de abordar diferentes aspectos que permitan mirar el papel que puede cumplir la escuela como escenario donde se posibilita la formaci&oacute;n de sujetos ciudadanos, es decir, personas con sentido &eacute;tico, participativo y creativo, frente a la sociedad en la cual desarrollan sus vidas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se trata de mirar los compromisos y demandas que le plantean las nuevas realidades a los asuntos de la formaci&oacute;n de ciudadanas y ciudadanos  a partir de la acci&oacute;n de las instituciones escolares. En principio, atendiendo algunos de los conceptos desde los cuales se mira el fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a, despu&eacute;s mostrando las posibilidades de aplicarlo en la acci&oacute;n educativa generada en la escuela.</p>     <p align="CENTER"><b>I. La formaci&oacute;n de ciudadanos y el papel de la escuela para que esto sea  posible</b></p>     <p>La formaci&oacute;n en ciudadan&iacute;a podr&iacute;a ser un gran proyecto de los actores de la vida escolar, en la perspectiva de contribuir con un mejor desarrollo de cada uno de los sujetos humanos en particular y de la sociedad en su conjunto. Como es obvio, este proyecto debe contemplar asuntos relacionados con las finalidades de la educaci&oacute;n, los planes de estudio, las pol&iacute;ticas del sistema educativo en general y de las instituciones educativas en particular, las formas did&aacute;cticas, el desarrollo de las pr&aacute;cticas y las relaciones interpersonales. Estos asuntos se derivan de los puntos de vista que tengan dichos actores acerca del tipo de sujeto que se desea contribuir a formar y de la sociedad que se quiere hacer realidad, buscando atender el llamado de diferentes sociedades contempor&aacute;neas, cuando sugieren &quot;<i>vincular la ciudadan&iacute;a a las instituciones educativas</i>&quot;, pero adem&aacute;s se podr&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; <b><i>no s&oacute;lo con vincularla sino vivenciarla</i></b>.</p>     <p>El significado que se tenga acerca del fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a, sirve de referencia para efectos de mirar las implicaciones que tiene &eacute;ste en los asuntos escolares. En nuestro caso, se asume de base el pensamiento de Sacrist&aacute;n J. G. (2001, 152-153), puesto que se comparte con &eacute;l sus criterios acerca del concepto de ciudadan&iacute;a, cuando dice:</p> <ul>   &quot;La ciudadan&iacute;a es una &quot;invenci&oacute;n&quot;, una forma &quot;inventada&quot; -dijimos- de ejercer la socialidad de la persona en el seno de la sociedad jur&iacute;dicamente regulada, que conjunta y garantiza a los individuos unas ciertas prerrogativas, como la igualdad, libertad, autonom&iacute;a y derechos de participaci&oacute;n. Es una forma de ser persona en sociedad que parte del reconocimiento del individuo como poseedor de unas posibilidades y de unos derechos. Se trata de una construcci&oacute;n hist&oacute;ricamente muy elaborada, cuya esencia radica en comprendernos y respetarnos como libres, aut&oacute;nomos e iguales, al tiempo que se vive con otros: condici&oacute;n de la que se deriva una forma de percibirse as&iacute; mismo en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s: una identidad.    <br>       <br>   La importancia del constructo &quot;ciudadan&iacute;a&quot;, desde la preocupaci&oacute;n con la que aqu&iacute; la abordamos, estriba en que implica definir al individuo como sujeto y verlo en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s, porque son sujetos determinados los que act&uacute;an como ciudadanos. La ciudadan&iacute;a va ligada a la aparici&oacute;n de los estados modernos en cuyo contexto se definen y se ejercen los deberes y derechos ciudadanos; es decir, que est&aacute; ligada al reconocimiento de una determinada comunidad de vida social que es pol&iacute;tica y regulada jur&iacute;dicamente. Tiene, pues, una doble cara: la individual y la grupal o comunitaria. Y tiene un doble significado (Cortina, 1997, p&aacute;g. 36): uno apela a su condici&oacute;n jur&iacute;dica, de origen latino, como reconocimiento formal de los derechos de las personas, de car&aacute;cter m&aacute;s pol&iacute;tico (perspectiva que ha desarrollado m&aacute;s el pensamiento liberal). Y otro que entiende al ciudadano como participe de la sociedad; orientaci&oacute;n que arranca de la tradici&oacute;n griega y que se ha desarrollado sobre todo en la tradici&oacute;n m&aacute;s comunitaria del republicanismo.&quot;     </ul>     <p>De este concepto de ciudadan&iacute;a, se pueden derivar algunos aspectos que sirven para orientar la reflexi&oacute;n acerca del papel que puede cumplir la escuela en la formaci&oacute;n de sujetos ciudadanos. Nuestra referencia al respecto, son los t&oacute;picos que se deducen de la definici&oacute;n anterior.</p>     <p>   <b>1. La ciudadan&iacute;a es una <i>construcci&oacute;n hist&oacute;rica</i> </b></p>     <p>La ciudadan&iacute;a es <i>hist&oacute;rica</i>, dado que obedece a las condiciones y circunstancias (ubicadas en el tiempo y en el espacio) de las sociedades en donde se ejerce. En general, los conceptos y las pr&aacute;cticas de la ciudadan&iacute;a, han dependido de los contextos culturales, econ&oacute;micos, pol&iacute;ticos y sociales. Sin duda, las sociedades modernas presentan nuevos retos frente a la construcci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, puesto que fen&oacute;menos como la mundializaci&oacute;n de la econom&iacute;a, la globalizaci&oacute;n de la cultura y la denominada sociedad del conocimiento, generan diversidad de relaciones y de intercambios entre las personas y las sociedades.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las relaciones entre lo global y lo local e institucional, plantean nuevas formas de producir y de transmitir el saber, nuevos lenguajes y modelos de comunicaci&oacute;n que deben tener presencia al interior de la escuela. Con base en esto, se puede decir que el ejercicio de los derechos derivados de la <i>sociedad del conocimiento</i>, empieza por aceptar la existencia de comportamientos, sentidos de vida e identidades particulares y diversas, que derivan de las culturas en las cuales viven los sujetos. Adem&aacute;s, las posibilidades y oportunidades que se originan en el acceso a la Internet, la educaci&oacute;n a distancia y otras tecnolog&iacute;as virtuales, han contribuido y contribuir&aacute;n a mejorar notablemente la calidad del proceso de aprendizaje. En este sentido, Sacrist&aacute;n, (2001, 158), plantea: <ul>       <p>&quot;Los nuevos retos de la globalizaci&oacute;n exigen nuevos marcos de pensamiento, otros marcos para las relaciones sociales y para plantear reivindicaciones tambi&eacute;n nuevas generadoras de cultura de contra-globalizaci&oacute;n. La ciudadan&iacute;a ha de ser reconstruida dentro de los marcos pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos y culturales del mundo globalizado, ante el vaciado de competencias del marco pol&iacute;tico cl&aacute;sico en el que naci&oacute; y se desarroll&oacute;.     </ul>     <p>En general, se puede decir que las condiciones hist&oacute;rico sociales y las expresiones culturales propias de cada sociedad comprometen a la escuela para que se preocupe por valorar las identidades de los sujetos y de los colectivos, en tanto, ellas expresan las formas de pensar, sentir, de ser, participar, crecer y de crear de las personas que hacen parte de la vida escolar. Ello permite sugerir que la formaci&oacute;n acad&eacute;mica se debe orientar a preparar las personas para que participen en la construcci&oacute;n de la sociedad civil, aunque sea reducida y limitada las posibilidad de cada sujeto para incidir en las decisiones colectivas.    <br>       <br>   De esto, se puede deducir la necesidad que la instituci&oacute;n escolar, se haga pertinente en asuntos de ciudadan&iacute;a, en tanto debe responder a las nuevas demandas de las sociedades actuales, tal como lo expresa Durston J. (p. 3): </p> <ul>       <p>&quot;la consolidaci&oacute;n de nuevas formas de producci&oacute;n econ&oacute;mica basadas en la informaci&oacute;n y el conocimiento, regidas m&aacute;s por el mercado que por el Estado, exige nuevas definiciones del contenido del concepto de ciudadan&iacute;a, y nuevas formas institucionales de control social sobre los procesos econ&oacute;micos&quot;</p>     </ul>     <p><b>   2. La ciudadan&iacute;a como una <i>forma</i> de ejercer la <i>socialidad</i></b></p>      <p>Decir que el fen&oacute;meno de la ciudadan&iacute;a es una forma de construir la socialidad de los individuos, es pensar en que &eacute;sta se deriva de la vinculaci&oacute;n progresiva de las personas a las sociedades en la cuales ejercen sus vidas, de acuerdo con planteado por Berger y Luckman (1978), se puede decir:</p> <ul>   &quot;El individuo no nace miembro de una sociedad: nace con una predisposici&oacute;n hacia la socialidad, y luego llega a ser miembro de una sociedad. En la vida de todo individuo, por lo tanto, existe verdaderamente una secuencia temporal, en cuyo curso el individuo es conducido a participar en la dial&eacute;ctica de la sociedad. El punto de partida de este proceso lo constituye la internalizaci&oacute;n: la aprehensi&oacute;n o interpretaci&oacute;n inmediata de un acontecimiento objetivo en cuanto expresa el significado, o sea, en cuanto es una manifestaci&oacute;n de los procesos subjetivos de otro que, en consecuencia, se vuelven subjetivamente significativos para mi. ... esta aprehensi&oacute;n no resulta de las creaciones aut&oacute;nomas de significado por individuos aislados, sino que comienza cuando el individuo &quot;asume&quot; el mundo en el que ya viven otros.&quot;   </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>Si se tiene en cuenta que los seres humanos no nacemos siendo ciudadanos, que la ciudadan&iacute;a y la democracia son inventos de las sociedades, se hace necesario preparar a las personas para que puedan ejercer como tales, en ello puede ser importante la labor de la instituci&oacute;n escolar, dado que en ella los actores de la vida acad&eacute;mica pueden lograr competencias que les permitan adquirir diferentes formas de ver, comprender y vivenciar la ciudadan&iacute;a, puesto que es un escenario importante para conocer las tradiciones ideol&oacute;gico pol&iacute;ticas que le han dado origen. En &uacute;ltimas, la escuela puede contribuir para que los sujetos que participan en ella, puedan construir el discurso que les permita interpretar y comprender sus condiciones de existencia, en la perspectiva de que sean part&iacute;cipes de los asuntos p&uacute;blicos, colectivos y por ende ciudadanos.</p>     <p>Esto, permite decir que la escuela puede convertirse en un escenario propicio para que los sujetos puedan acceder a la tradici&oacute;n ciudadana y a vivenciar pr&aacute;cticas &quot;democr&aacute;ticas&quot;. Ella es una instituci&oacute;n en donde se realizan importantes procesos de vinculaci&oacute;n de los individuos a la sociedad, donde se tiene la posibilidad de aportar en la identificaci&oacute;n de los espacios, los mecanismos de participaci&oacute;n, adem&aacute;s de los instrumentos que pueden ser utilizados por cada persona para lograr identidad, reconocimiento, y presencia en el colectivo. La escuela puede posibilitar el ejercicio del derecho a la inclusi&oacute;n y luchar contra los factores que generan exclusi&oacute;n social, entre ellos, reduciendo los porcentajes de deserci&oacute;n escolar.</p>     <p>Tambi&eacute;n, los procesos de comunicaci&oacute;n y de intercambio de vivencias sociales que se dan al interior de las instituciones educativas, pueden ayudar para la construcci&oacute;n del ciudadano, tal como lo indica Sacrist&aacute;n J. G.(2001, p. 154.)</p> <ul>       <p>&quot;La educaci&oacute;n puede colaborar en la construcci&oacute;n del ciudadano estimulando en &eacute;ste las condiciones personales necesarias para el ejercicio activo y responsable de su papel como miembro de la polis: la racionalidad, la autonom&iacute;a del pensamiento y de las virtudes c&iacute;vicas, el pensamiento cr&iacute;tico, la sensibilidad hacia los que son diferentes a &eacute;l, la cooperaci&oacute;n, la capacidad de di&aacute;logo para resolver conflictos, la comprensi&oacute;n de las interdependencias en un mundo globalizado, la preocupaci&oacute;n por los derechos humanos... Es una manera de construir la democracia. Una funci&oacute;n que la educaci&oacute;n cumple procurando el conocimiento de la vida social, practicando los h&aacute;bitos coherentes, sentando sentimientos y comportamientos en los sujetos para que se instale la cultura que haga posible la vida ciudadana y proporcionando la conciencia de la colectividad en la que se ejerce como ciudadano&quot;.</p>     </ul>     <p>En t&eacute;rminos generales, desde este punto de vista, San&iacute;n V.J. L. (1998, p. 7) plantea que la instituci&oacute;n escolar cumple una funci&oacute;n importante en los procesos de intercambio de experiencias entre los diversos actores que participan de ella, veamos: </p> <ul>   &quot;... la escuela debe entenderse como un lugar para el di&aacute;logo intergeneracional, un tiempo de aprendizajes para la vida en sociedad, un espacio de producci&oacute;n y socializaci&oacute;n de la cultura y por ende, y a pesar de todas las transformaciones que han ocurrido en los escenarios de socializaci&oacute;n, un lugar y un tiempo privilegiados donde viven y se aprenden las normas y valores que hacen posible la vida en sociedad.&quot;     </ul>     <p>Otro aspecto que se debe tener en cuenta para efectos de mirar el papel de la escuela en la constituci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, hace referencia a los aportes que pueden realizar con respecto del reconocimiento de la singularidad de cada persona, en calidad de ser particular, &uacute;nico e irrepetible.</p>     <p>Aceptar las diferencias, lleva a comprender las diversidades de g&eacute;nero, estrato social, etnia, procedencia, residencia y presencia en los colectivos, as&iacute; como de las capacidades, habilidades y competencias que puede tener cada persona en tanto se desarrolle como sujeto social. Adem&aacute;s de ser diferente, posee capacidades y potencialidades propias, las cuales tiene posibilidad de desarrollar en relaci&oacute;n con los dem&aacute;s. En este sentido debe asumirse el derecho al libre desarrollo de la personalidad, en el marco de las relaciones con los dem&aacute;s.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Tambi&eacute;n es papel de la escuela, brindar elementos que permitan desarrollar en los diversos actores sociales, visiones cr&iacute;ticas frente a las problem&aacute;ticas que se generan en el ejercicio de la ciudadan&iacute;a, en la perspectiva de aportar esfuerzos para que los participantes en la vida social, sean sujetos, vivencien las relaciones sociales, las piensen, las cuestionen y contribuyan a transformarlas.</p>     <p>Algunos principios &eacute;ticos y democr&aacute;ticos que pueden ser trabajados a partir de la actividad escolar, son aportados por CONCIUDADANA (1998):</p> <ul>   &quot;* Respeto y valoraci&oacute;n de la diferencia    <br>   * Equidad de g&eacute;nero,  &eacute;tnico y de credo    <br>   * Prevalencia del bienestar colectivo sobre el bienestar individual    <br>   * La Tolerancia    <br>   * La no violencia en la soluci&oacute;n de conflictos    <br>   * La solidaridad    <br>   * Acatamiento de las normas establecidas democr&aacute;ticamente    <br>   * Autonom&iacute;a electoral    <br>   * Armon&iacute;a con la naturaleza    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   * Participaci&oacute;n activa y consciente&quot;     </ul>     <p>En estos t&eacute;rminos, la ciudadan&iacute;a tiene una perspectiva que se enmarca en el reconocimiento de la dignidad humana y en una &eacute;tica colectiva, como bases para estimular el desarrollo humano. </p>     <p><b>   3. La ciudadan&iacute;a como <i>construcci&oacute;n humana</i>, tiene car&aacute;cter social y cultural. </b></p>     <p>La ciudadan&iacute;a es intencional, no natural, en ella se vivencia lo social y lo cultural. Ello deriva de los modos de ser, de pensar y de ver el mundo en el cual se vive, en este sentido se asume como parte de la formaci&oacute;n de los individuos pensando en el largo plazo, en sus proyectos de vida, sus esperanzas, metas e ilusiones. Sin embargo, en el marco de la sociedad contempor&aacute;nea, caracterizada por la desesperanza y la incertidumbre, donde el medio es amenazante y mutable, aventurarse a pensar en el futuro es demasiado arriesgado, por lo tanto, se tiende a privilegiar el disfrute y lo transitorio.</p>     <p>En raz&oacute;n de esto, las preguntas por la vida en este momento hist&oacute;rico son diferentes, y por tanto, se hace necesario redescubrir los &aacute;mbitos en los cuales se da la ciudadan&iacute;a; hoy se trata de cuestionar y transformar las formas de hacer pol&iacute;tica que se distancian de los intereses de la poblaci&oacute;n. Por tanto, la construcci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a debe abordar fen&oacute;menos que lleven al redescubrimiento de lo pol&iacute;tico, a fomentar el asociacionismo civil, el incremento de la conciencia ciudadana, la construcci&oacute;n de valores colectivos, y de instituciones que merezcan la confianza de la poblaci&oacute;n. Es ver la ciudadan&iacute;a en relaci&oacute;n con el espacio en el cual ejerce la sociedad civil, es decir, hacer de las organizaciones no estatales y de sus acciones, el ambiente en el cual se vivencien y se resuelvan los conflictos interpersonales.</p>     <p>Ante estos retos, la educaci&oacute;n, la sociedad, la cultura y otros componentes de la vida humana, deben tener muy presente que la ciudadan&iacute;a es intencional, premeditada, pensada por el colectivo humano para favorecer, estimular diferentes maneras de vincular los sujetos particulares a la din&aacute;mica colectiva. En ello se establecen no solo relaciones entre las personas, sino las formas de ver y de comprender la realidad en la cual se vive, es por esto que de acuerdo con lo pensado por Giroux, (1993. p. 36). citado por Sacrist&aacute;n J.G. (2001. p. 155), se puede plantear que:</p> <ul>   &quot;A la educaci&oacute;n ciudadana se la debe entender como una forma de producci&oacute;n cultural. Es decir, la formaci&oacute;n de los ciudadanos ha de verse como un proceso ideol&oacute;gico por medio del cual nos experimentamos a nosotros mismos, a la vez que experimentamos nuestras relaciones con los dem&aacute;s y con el mundo, dentro de un sistema complejo y con frecuencia contradictorio de representaciones e im&aacute;genes&quot;...    <br> La ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica es un marco pol&iacute;tico de car&aacute;cter educativo que hace posible la educaci&oacute;n en plenitud porque libera de trabas a las personas, proporcionando el <i>humus</i> estimulante para la realizaci&oacute;n de sus posibilidades. Son marcos para poder imaginar, proyectar y decidir lo que queremos ser&quot;.        </ul>     <p>   Lo indicado, implica pensar que la escuela tiene una funci&oacute;n importante, no s&oacute;lo en la construcci&oacute;n conceptual sino vivencial de la democracia, en tanto en que esta se convierte en prerrequisito para la definici&oacute;n de pautas de acci&oacute;n educativas que lleven a la formaci&oacute;n de ciudadanos, puesto que a las personas hay que habilitarlas para que puedan desempe&ntilde;arse adecuadamente en los asuntos de la vida colectiva, en principio desarrollando el sentido de pertenencia, de identidad y luego, la capacidad de optar y de realizar esfuerzos tendientes a construir la sociedad que se desee, ello conlleva la capacidad de deliberar y de participar de los proyectos colectivos relacionados con la sociedad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El compromiso de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a desde esta perspectiva, tiene que ver con el punto de vista de quienes proponen la factibilidad de mejorar tanto la vida del ser humano como la sociedad. Aqu&iacute; las acciones educativas escolares deben cuestionar los puntos de vista que piensan la realidad con base en determinismos, tales como la predestinaci&oacute;n y la inmovilidad de las situaciones, es decir, se considera que el estado de cosas actual es susceptible de cambiar.</p>     <p>Estos marcos de acci&oacute;n se apoyan en la idea que los sujetos tienen la capacidad de lograr su autodeterminaci&oacute;n y la posibilidad de decidir en la construcci&oacute;n de los mundos con los que se sue&ntilde;an. En este sentido, la educaci&oacute;n para la vida ciudadana democr&aacute;tica, cumple un papel importante dado que puede ser el espacio donde se alimente la construcci&oacute;n y consolidaci&oacute;n de una cultura donde se privilegie la convivencia social basada en la defensa de la dignidad humana.</p>     <p><b>   4. El marco de la ciudadan&iacute;a es una <b><i>sociedad regulada jur&iacute;dicamente</i></b>: el caso de Colombia. </b></p>     <p>La regulaci&oacute;n de la vida p&uacute;blica, se hace con base en el establecimiento de unos consensos m&iacute;nimos, en torno de los cuales se plantean las normas que permiten regular la convivencia entre las ciudadanas y ciudadanos  y de estos con el Estado. Se debe tener en cuenta que las normas que regulan las relaciones humanas, pueden generar ilusiones que no corresponden a la realidad, tal es el caso de la denominada &quot;igualdad entre las personas&quot;, y en la democracia representativa formal, el sistema institucional puede llevar a que los sujetos deleguen su capacidad de decisi&oacute;n y depositen su confianza en otras personas, las cuales a su vez toman decisiones que no corresponden a los intereses de las ciudadanas y ciudadanos, de lo cual es dable pensar que la autonom&iacute;a tiene aqu&iacute; un ejercicio muy limitado cuando se la delega.</p>     <p>Por lo anterior, se puede decir que los asuntos relacionados con la ciudadan&iacute;a tienen que ver con el contrato que se ha establecido para orientar la sociedad, pero &iquest;Qui&eacute;n ha definido las pautas de dicho contrato? &iquest;Qu&eacute; posibilidades tienen las ciudadanas y ciudadanos  de ejercer el disenso?</p>     <p>En el caso colombiano, podr&iacute;a decirse que se ha venido logrando un avance interesante en t&eacute;rminos de la normatividad enfocada hacia la participaci&oacute;n ciudadana, puesto que hace &eacute;nfasis en la necesidad de fortalecer la formaci&oacute;n, en t&oacute;picos como<i> la ciudadan&iacute;a, la democracia y la participaci&oacute;n</i>, tal como puede observarse desde que se iniciaron los procesos de descentralizaci&oacute;n, la formulaci&oacute;n de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de Colombia de 1991, y la expedici&oacute;n de las normas reglamentarias, referidas a los asuntos de la educaci&oacute;n.</p>     <p>En este contexto, el Estado colombiano, con base en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991 busca establecer pautas de convivencia que garanticen la equidad, la democracia y la participaci&oacute;n, por ello, en su texto se plantea como un &quot;<i>Estado Social de Derecho</i>&quot;, en principio, con la idea de mostrar que en esta sociedad se privilegia la ley, existe divisi&oacute;n de poderes, las acciones p&uacute;blicas se apoyan en un claro control judicial, y que se asume un compromiso directo con la garant&iacute;a de los derechos y libertades fundamentales que requiere la poblaci&oacute;n.</p>     <p>Cuando se plantea que la Republica de Colombia es &quot;democr&aacute;tica, participativa y pluralista&quot;, &quot;fundada en el respeto de la dignidad humana&quot; y &quot;en la prevalencia del inter&eacute;s general&quot;, al parecer se quiere mostrar que la utop&iacute;a de sociedad est&aacute; dada por la construcci&oacute;n de espacios donde quepamos todos en condiciones de equidad, sin discriminaciones ni exclusiones. &iquest;Cu&aacute;nto hace falta para que esta visi&oacute;n sea real? &iquest;Qu&eacute; esfuerzos se requieren para lograrlo? Son interrogantes que en alguna medida, s&oacute;lo el ejercicio de la ciudadan&iacute;a puede resolver no tanto en el pensamiento sino como un asunto de la vida, tangible y real.</p>     <p>En sentido similar, se hace importante que los esfuerzos de la poblaci&oacute;n, de la sociedad y espec&iacute;ficamente de la educaci&oacute;n desarrollada desde las instituciones escolares, orienten sus acciones para que se respete el valor de la persona humana por encima de cualquier otro aspecto, y que con base en ello, se respeten verdaderamente los derechos fundamentales, b&aacute;sicamente la vida, la libertad, la igualdad, reconociendo la diferencia como base para que cada persona desarrolle sus capacidades y potencialidades.</p>     <p>Son estos aspectos, los que requiere atender la instituci&oacute;n escolar, para que se puedan lograr unas condiciones de convivencia, que sean bien diferentes al estado de violencia, de intolerancia y de injusticia social que se evidencian cotidianamente en nuestro pa&iacute;s. De esto, se desprende f&aacute;cilmente que al menos desde el punto de vista conceptual y jur&iacute;dico, se brindan importantes posibilidades y oportunidades para que la sociedad civil sea sujeto en la construcci&oacute;n de las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En cuanto a la funci&oacute;n de la educaci&oacute;n en este campo, en la normatividad existente se invita a orientar esfuerzos conducentes hacia la formaci&oacute;n de los colombianos en aspectos relacionados con la formaci&oacute;n ciudadana, por ejemplo, cuando en el art&iacute;culo 41 de la C.N.P./91 se indica que &quot;<i>En todas las instituciones de educaci&oacute;n, oficiales o privadas, ser&aacute;n obligatorios el estudio de la Constituci&oacute;n y la Instrucci&oacute;n C&iacute;vica. As&iacute; mismo se fomentar&aacute;n pr&aacute;cticas democr&aacute;ticas para el aprendizaje de los principios y valores de la participaci&oacute;n ciudadana</i>&quot; y de la misma manera comprometen al Estado y a la Sociedad en la perspectiva de garantizar &quot;<i>la participaci&oacute;n activa de los j&oacute;venes en los organismos p&uacute;blicos y privados que tengan a cargo la protecci&oacute;n, educaci&oacute;n y progreso de la juventud</i>&quot; (art. 45. C.P.N./91). De manera similar, y coherente con el esp&iacute;ritu constitucional al cual se ha hecho referencia, en el art&iacute;culo 67, se espec&iacute;fica que esta formaci&oacute;n debe estar orientada hacia &quot;<i>el respeto a los derechos humanos, a la paz y a la democracia</i>&quot;.</p>     <p>La Ley General de Educaci&oacute;n de la Rep&uacute;blica de Colombia, (Ley 115 de 1994), en los fines, en los objetivos de los diferentes niveles de formaci&oacute;n, en la definici&oacute;n de las comunidades educativas, el gobierno escolar, en la reglamentaci&oacute;n de los manuales de convivencia y en los Proyectos Educativos Institucionales, se alude intensamente a la necesidad de fomentar el esp&iacute;ritu ciudadano, desde perspectivas &eacute;ticas y c&iacute;vicas, y en el marco de &quot;<i>la formaci&oacute;n en el respeto a la vida y a los dem&aacute;s derechos humanos, a la paz, a los principios democr&aacute;ticos, de convivencia, pluralismo, justicia, solidaridad y equidad, as&iacute; como en el ejercicio de la tolerancia y de la libertad</i>&quot; (art&iacute;culo 5, numeral 2).</p>     <p>Este es el reto que debe atender y asumir la escuela, buscar la manera para que estas pretensiones se hagan realidad y sean parte de la vida de las personas en esta sociedad. De ah&iacute;se derivan m&uacute;ltiples posibilidades y responsabilidades por parte de las instituciones escolares, tendientes a brindar formaci&oacute;n con esp&iacute;ritu ciudadano. En este sentido Sacrist&aacute;n (2001. p. 158) plantea las posibilidades de inclusi&oacute;n social que se generan con base en la labor de la escuela:</p> <ul>   &quot;La educaci&oacute;n incluye al ciudadano en las sociedades modernas; carecer de ella es quedar excluido de la participaci&oacute;n social. Estar o no educado, ser o no instruido, se convierte hoy en la llave que permite el ejercicio efectivo y real de una ciudadan&iacute;a democr&aacute;tica respecto de los tres grupos de derechos que se adjudican al sentido moderno de la misma (Marshall y Bottomore, 1998): el de los civiles (la libertad individual: de conciencia, de pensamiento, de expresi&oacute;n) y el de los derechos pol&iacute;ticos (el de participaci&oacute;n pol&iacute;tica), que forman lo que se ha denominado derechos de primera generaci&oacute;n; y el de los derechos sociales (bienestar social, salud, educaci&oacute;n, trabajo, vivienda, etc.) tambi&eacute;n llamados de segunda generaci&oacute;n. Estos &uacute;ltimos se convierten en condiciones para ejercer y poder hacer efectivos los dem&aacute;s, porque su posesi&oacute;n o carencia determinan los m&iacute;nimos de una vida digna y el ser incluido o excluido de la sociedad. Los derechos fundamentales de car&aacute;cter liberal y democr&aacute;tico relacionados con las libertades no pueden alcanzar su cumplimiento si no quedan conectados a los derechos sociales (en nuestro caso, la educaci&oacute;n). Sin la realizaci&oacute;n de &eacute;stos, aquellos quedar&iacute;an en meras declaraciones ret&oacute;ricas&quot;.     </ul>     <p><b>   5. La ciudadan&iacute;a es garant&iacute;a de los derechos, deberes y responsabilidades de las personas </b></p>     <p>Tal como se ha planteado, en la actualidad, la educaci&oacute;n puede cumplir un papel importante en la formaci&oacute;n de sujetos para que logren la capacidad de trascender la democracia representativa, (mediante la cual la poblaci&oacute;n ha delegado el poder y la capacidad de decisi&oacute;n), para que ellos mismos puedan asumir sus derechos, deberes y responsabilidades, haciendo uso de los espacios y mecanismos de participaci&oacute;n contemplados en la democracia participativa, y a su vez valid&aacute;ndolos con base en la aplicaci&oacute;n de los diferentes instrumentos de legitimaci&oacute;n de los derechos.</p>     <p>En asunto de<b> derechos</b>, el art&iacute;culo 40 de la C.N.P/91 expresa que &quot;<i>todo ciudadano tiene derecho a participar en la conformaci&oacute;n, ejercicio y control del poder pol&iacute;tico</i>&quot;, lo cual se puede hacer efectivo, usando el abanico de posibilidades que se brindan a lo largo y ancho de la Carta Constitucional. Se han definido diferentes <i>espacios</i> en donde se puede participar, en este campo se han ampliado formalmente, pero poco se han convertido en parte de la vida de los ciudadanos. Algo similar ocurre con los <i><b>mecanismos</b></i> de participaci&oacute;n, fijados adem&aacute;s en el art&iacute;culo No. 103 de la Carta Magna, y reglamentados mediante la Ley 134 de 1994, pero algunas pr&aacute;cticas cotidianas permiten afirmar que muy poco se ha trascendido la figura del voto, y que se mantienen los vicios que caracterizaron el ejercicio electoral, tales como el clientelismo, la venta de votos, e incluso los fraudes mediante los cuales se han mantenido algunos barones electorales en el poder. En el campo de la aplicaci&oacute;n de los derechos, la novedad ha sido el uso de los<i> instrumentos</i> mediante los cuales se exige que se hagan efectivos los derechos; en ello, se destaca el importante papel que han jugado la Acci&oacute;n de Tutela, la Acci&oacute;n de Cumplimiento y las Acciones Populares.</p>     <p>En relaci&oacute;n con los <b>deberes</b>, el art&iacute;culo 95, indica que para el ejercicio de los derechos y libertades consagradas en la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica, se requiere de asumir algunas responsabilidades, entre ellas &quot;Defender y difundir los derechos humanos como fundamento de la convivencia pac&iacute;fica&quot; y &quot;Participar en la vida pol&iacute;tica, c&iacute;vica y comunitaria del pa&iacute;s&quot;. Estos aspectos, llevan a vincular la formaci&oacute;n ciudadana al sector educativo como un componente estrat&eacute;gico importante, en principio para que se informe sobre la existencia y la manera de exigir los derechos, de conocer y responder a sus deberes, es decir, que se vea la necesidad que las personas sean activas en el ejercicio de la ciudadan&iacute;a y la asuman como parte real de la vida de la sociedad.</p>     <p>Adem&aacute;s de lo anterior, seg&uacute;n Iba&ntilde;ez-Mart&iacute;n (119. p. 4), hay algunos deberes ciudadanos que deben ser estimulados por las instituciones educativas, para efectos de buscar el crecimiento de las dimensiones sociales y pol&iacute;ticas del ser humano, estos son:</p> <ul>  &quot;la promoci&oacute;n de una conversaci&oacute;n social confiada, el fomento de la amistad y la solidaridad natural, el cultivo del sentimiento de pertenencia al mismo pa&iacute;s, la asunci&oacute;n de las responsabilidades personales, la capacidad para evaluar pol&iacute;ticas p&uacute;blica y el compromiso por participar en el gobierno de la ciudad&quot;    </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es de tener en cuenta que la vida ciudadana requiere de personas que ejerzan como sujetos activos, comprometidos y creativos, es decir, que trasciendan las pr&aacute;cticas de ser depositarias de derechos y de deberes, y sean actores interesados y conscientes sobre el futuro del colectivo.</p>     <p>Lo anterior, permite decir que son varios los retos que se deben abordar desde la escuela, para efectos de que pueda contribuir a la formaci&oacute;n para el ejercicio de la vida social, de la convivencia pac&iacute;fica, basados en el respeto de la dignidad humana, por esto, tal como se ha planteado por Sanin V.J.L. (1998, p. 7), son varios los interrogantes que deben ser tenidos en cuenta por la instituci&oacute;n escolar acerca del papel que cumple en el campo de la formaci&oacute;n de ciudadanas y ciudadanos: <ul>       <p>&quot;La Convivencia escolar es un prop&oacute;sito que se sale de los muros escolares, incluso trasciende el concepto de comunidad educativa, es un medio y un fin en s&iacute; mismo, pero sobre todo la convivencia escolar se constituye en una de las funciones sociales de la escuela por excelencia.    <br> &iquest;Cumple la escuela colombiana actual con su papel de ser socializadora de la cultura y de la formaci&oacute;n de ciudadanos para la convivencia? &iquest;ofrece una alternativa que contrarreste las expresiones de la violencia que vive el pa&iacute;s?&quot;     </ul>     <p>Las respuestas a estas preguntas, permitir&aacute;n construir un buen respaldo a una perspectiva de <b>derechos y deberes de las ciudadanas y ciudadanos. </b>Deber&iacute;an ser contextuadas, construidas participativamente, y preocupadas por incidir en la cultura, en las pr&aacute;cticas sociales y en el desarrollo integral de los actores implicados en la vida escolar. Esta perspectiva, debe promover esfuerzos que permitan generar condiciones de inclusi&oacute;n y mejoramiento de la calidad de vida de las ciudadanas y ciudadanos.  </p>     <p>Es de tener en cuenta que los derechos de <b>las ciudadanas y ciudadanos  </b> tienen que ver con tres &eacute;nfasis: el normativo general, el cultural y el personal. Lo normativo general, referido a la regulaci&oacute;n jur&iacute;dico-legal y a los derechos individuales. El Cultural, se orienta a establecer pautas de regulaci&oacute;n de las costumbres, el reconocimiento de la multiculturalidad, los contextos de pertenencia, los derechos colectivos, los movimientos sociales vistos como instancias de representaci&oacute;n y de participaci&oacute;n, los cuales pueden ser muestra real del comportamiento de la democracia participativa. Lo Personal, en tanto debe regular los asuntos morales, y los juicios, entre otros aspectos. La escuela tiene el deber de brindar espacios de an&aacute;lisis y de reflexi&oacute;n acerca de estos t&oacute;picos, si desea mantenerse vigente en la labor de formaci&oacute;n de ciudadanas y ciudadanos.</p>     <p><b>   6. La ciudadan&iacute;a debe <i>reconocer a los individuos</i> como <i>poseedores</i> de unas <i>posibilidades</i>, pero garantizando las oportunidades</b></b>      <p>Mucho se ha indicado en relaci&oacute;n con que la educaci&oacute;n adem&aacute;s de la preparaci&oacute;n en habilidades y destrezas, debe preocuparse por la formaci&oacute;n de personas integrales, con capacidad de reflexi&oacute;n, de cr&iacute;tica, con sentido de sus obligaciones, responsabilidades y posibilidades. En ello, la instituci&oacute;n escolar, ejerce como un escenario social desde el cual se puede contribuir a fundamentar los valores de loas personas, desarrollar capacidades para argumentar sus propios puntos de vista con respecto de opiniones ajenas. En ella se puede formar en la desconfianza acerca de las &quot;<i>verdades absolutas</i>&quot;, pero con conocimiento de causa, fundamentados en argumentos racionales, esta actitud contribuye a la formaci&oacute;n en la autonom&iacute;a, la libertad y la independencia, esto se logra con base en el desarrollo de la capacidad de reflexi&oacute;n y de cr&iacute;tica.</p>     <p>Es labor de las instituciones educativas fomentar el reconocimiento, la vivencia y la aceptaci&oacute;n de las diferencias entre los actores sociales, por las condiciones socioecon&oacute;micas en las cuales viven, conocer y ejercer los derechos y las responsabilidades, fomentar el di&aacute;logo y el debate, en un marco de libertad de pensamiento y de acci&oacute;n que posibilite la confrontaci&oacute;n, en donde se construyan consensos y disensos, teniendo como base el respeto de la persona humana.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En este sentido, la educaci&oacute;n tiene el compromiso de contribuir para que las personas logren competencias que les permitan desenvolverse adecuadamente en la sociedad, que sea factor de inclusi&oacute;n o al menos posibilite luchar contra la discriminaci&oacute;n social. El acceso a la educaci&oacute;n es un elemento importante, pero la b&uacute;squeda de la calidad en ella lo es m&aacute;s, de ah&iacute; que la instituci&oacute;n escolar, est&aacute;en el deber de reconocer a los actores de la actividad educativa como poseedores de unas capacidades, posibilidades y de unos derechos, es decir, reconocerlos como sujetos que pueden optar. Es aceptar en estas personas sus diferentes ritmos de aprendizaje, sus propios estilos cognitivos, que las pautas de crianza han condicionado mucho de su forma de ser, que desarrollan m&uacute;ltiples acciones a nivel de estudio, trabajo, y de participaci&oacute;n.</p>     <p>De esta manera, se puede afirmar que las personas determinan sus posibilidades de desarrollo como sujetos, de acuerdo con sus capacidades, las titularidades, los derechos, las oportunidades y las libertades que disponen. Apoyados en el pensamiento de Bula J. I. (2002), se puede precisar cada uno de esos aspectos en los siguientes t&eacute;rminos.</p>     <p><i>Las capacidades</i> se refieren a las habilidades, condiciones y circunstancias que le permiten a cada individuo construir su propio proyecto de vida; y tener la libertad para decidirse por lo que m&aacute;s valora, para ello, dependen de las titularidades de los derechos que todo individuo debe gozar. Estas <i>titularidades</i>, se entienden como el dominio que una persona tiene sobre un conjunto de bienes y servicios, y un espacio de reconocimiento y participaci&oacute;n social, son bien diferentes que los derechos, puesto que estas implican propiedad, uso y reconocimiento, en tanto que el derecho puede no ser apropiado ni usado. Algunas titularidades acompa&ntilde;an al individuo cuando nace y otras se adquieren a lo largo de la vida.</p>     <p>Desde este punto de vista,<i> las</i> <i>capacidades</i> deben ser asumidas como los derechos reclamados, adquiridos y usados, deben ser fuente del poder de los sujetos, dado que con su aplicabilidad se brinda la posibilidad de desarrollo humano personal y social. En ello juega papel importante, la habilidad que tienen los individuos para hacer uso de sus propias capacidades (poder para el desarrollo) y de la habilidad para hacer uso de las capacidades de otras personas (poder extractivo). El uso de las capacidades tiene relaci&oacute;n directa con las oportunidades, por ello, se hace necesario aclarar. &iquest;De qu&eacute; dependen las oportunidades? Estas dependen de la vulnerabilidad, de las capacidades y de los derechos.</p>     <p>La <i>Vulnerabilidad</i> depende de la cantidad y calidad de los recursos o activos, as&iacute; como los bienes tangibles e intangibles que controlan los individuos y las familias, en la medida en que las dotaciones iniciales sean disparejas, la capacidad de negociaci&oacute;n es tambi&eacute;n dispareja y por ende, el acceso a las oportunidades, ser&iacute;a restringido. La sociedad debe poseer y brindarle a la poblaci&oacute;n, unos bienes que todo el mundo debe tener independientemente de si son deseados por cada individuo. Esto tiene que ver con la construcci&oacute;n social de los derechos, de los cuales los m&aacute;s reconocidos son la educaci&oacute;n y la salud.</p>     <p>En este contexto, la<i> libertad </i>se asumir&iacute;a en t&eacute;rminos de la posibilidad de ejercer las capacidades humanas para alcanzar utilidades, tales como el bienestar de los individuos, el desarrollo de su libertad y el goce del producto de sus capacidades, se trata de construir una sociedad que permita la &quot;expansi&oacute;n de las libertades&quot; y de brindarle la oportunidad a cada persona para que &quot;moldee su propia vida&quot;, por lo tanto, <i>una perspectiva de desarrollo humano</i> en asuntos ciudadanos debe orientarse a permitir la expansi&oacute;n de las capacidades humanas y las libertades de las personas para que ellas puedan optar entre distintas alternativas que le brinda la vida.</p>     <p>Adem&aacute;s, la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, toca con la calidad de vida y con el ejercicio de los derechos, para ello hay que contar con variables tales como: acceso al conocimiento, el desarrollo de capacidades, la exposici&oacute;n al riesgo, los niveles de participaci&oacute;n y de inserci&oacute;n social, el capital social existente, as&iacute; como con la generaci&oacute;n e incremento de oportunidades y con el desarrollo de capacidades y potencialidades.</p>     <p>En el mismo sentido, algunos componentes que limitan el desarrollo humano, tienen que ver con la ausencia de medios adecuados de vida, de medios de trabajo y de protecci&oacute;n. Estos aspectos afectan dicho desarrollo humano, dado que obstaculizan el aprovechamiento de las capacidades y por ende, afectan el ejercicio de la ciudadan&iacute;a.</p>     <p>La escuela debe responder a las demandas de los diferentes actores de la vida acad&eacute;mica que participan en ella, para que puedan conseguir las competencias que les permitan cualificar sus capacidades, lograr las titularidades, los derechos, las oportunidades y las libertades que disponen. De ello, dependen las posibilidades de desarrollo de las personas como sujetos ciudadanos.</p>     <p><b>7. La ciudadan&iacute;a tiene relaci&oacute;n con lo<i> individual y lo colectivo</i></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La ciudadan&iacute;a vista como efecto de la construcci&oacute;n de lo individual y lo colectivo, nos acerca al manejo de los conceptos y a la vivencia de lo <i>&iacute;ntimo</i>, lo <i>privado</i> y de lo <i>p&uacute;blico</i>, as&iacute; como a la relaci&oacute;n entre lo p&uacute;blico, lo social y lo cultural. Esto se convierte en un fundamento conceptual importante, para comprender la construcci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a, asumida como relaci&oacute;n consigo mismo y con los dem&aacute;s. &iquest;A qu&eacute; nos referimos cuando se habla de estos conceptos? Teniendo como base algunas ideas expresadas por Luna M. T, y Saldarriaga A.(2002), se puede decir que:</p>     <p><i>La intimidad</i> se configura en terreno de lo subjetivo, se hace con base en la resonancia interna que genera el lenguaje, est&aacute; compuesta por la capacidad de construir discurso, es por ello, que cuando se limita la posibilidad de generar opciones, de discernir, de crear, se est&aacute; afectando el desarrollo del pensamiento y por lo tanto la construcci&oacute;n de la intimidad. Los totalitarismos se caracterizan precisamente por impedir el disenso, la comunicabilidad y por tanto la presencia del sujeto, como lector(a) e interpretador(a) de realidades. La<i> intimidad expandida</i>, se refiere a todo aquello que resuena internamente, que se piensa, se expresa, se confronta, se discierne, es decir, que se comparte con los dem&aacute;s, en tanto se comparte, se comunica, circula en la vida p&uacute;blica y privada y se puede concretar en la acci&oacute;n pol&iacute;tica. La manera como la intimidad se expresa en la vida p&uacute;blica, deriva de las condiciones de ejercicio de la libertad de ser de cada sujeto.</p>     <p><i>La vida privada</i> es voluntaria, tiende a la conservaci&oacute;n de comportamientos por parte del sujeto, el cual busca darle seguridad a su propio ser, dado que se oculta voluntariamente. Esta se objetiva y circula en la vida p&uacute;blica, es decir, en la acci&oacute;n conjunta orientada a la supervivencia y a crear formas de vida, este es un escenario importante para la pol&iacute;tica, en tanto son los sujetos particulares los que se expresan en la vida p&uacute;blica.</p>     <p>En la<i> vida p&uacute;blica</i> se manifiesta el colectivo, y en &eacute;ste, la pluralidad es expresi&oacute;n de la diferencia y de las relaciones que regulan. La vida p&uacute;blica, aparece como el espacio donde se efect&uacute;a el intercambio de los asuntos comunes, los cuales son negociados a partir de las libertades de los sujetos, ella se explicita y objetiva cuando existen y se usan los derechos.</p>     <p>Para la construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a se deben implicar diferentes aspectos relacionados con la socializaci&oacute;n pol&iacute;tica: <i>La Dimensi&oacute;n Social </i>que exige la expresi&oacute;n de regulaciones jur&iacute;dicas legales, all&iacute; debe aparecer la persona como actor en la construcci&oacute;n de las reglas de juego. <i>Dimensi&oacute;n Cultural</i>, en tanto que en ello se involucran los diferentes saberes, creencias y pr&aacute;cticas que intentan representar las cosmovisiones que tienen los sujetos, ellas se materializan en visiones, actitudes, representaciones, que tienen incidencia en los marcos de interpretaciones, desde los cuales orientan sus vidas. La<i> Dimensi&oacute;n persona</i>l, que lleva a la necesidad de preguntarnos por las demandas de aprendizaje, en tanto, estas son la base de la dotaci&oacute;n de las herramientas que requieren las personas para participar e interactuar con los dem&aacute;s. De ah&iacute;que los procesos de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a, est&aacute;n mediados por factores de car&aacute;cter existencial, los cuales deben ser abordados por la instituci&oacute;n escolar, en el desarrollo de sus actividades de formaci&oacute;n de sujetos para la vida en sociedad.</p>     <p>La democracia, en su manifestaci&oacute;n tanto representativa, pero fundamentalmente como participativa, exige de los sujetos que posean conciencia cr&iacute;tica acerca de la realidad, dado que ella no es solamente la existencia de un conjunto de reglas y de instituciones. Su sentido m&aacute;s genuino es el de la participaci&oacute;n consciente en los diferentes espacios de la vida p&uacute;blica, algo que no es posible si no existen unas m&iacute;nimas condiciones para desarrollar el conocimiento pr&aacute;ctico de car&aacute;cter intelectual y &eacute;tico que requiere el ejercicio de esa participaci&oacute;n.</p>     <p>En este sentido, la escuela debe preocuparse por contribuir al desarrollo de la capacidad reflexiva de las personas que participan en ella, promover el di&aacute;logo, la negociaci&oacute;n, la capacitaci&oacute;n, de tal manera que los sujetos se preparen para el desarrollo de relaciones sociales &oacute;ptimas, en las cuales se combinen adecuadamente lo &iacute;ntimo, lo p&uacute;blico y lo privado. Aqu&iacute; podr&iacute;a aportar notablemente al desarrollo de la sociedad en general y de la sociedad civil en particular, proceso en el cual Seg&uacute;n Garay L. J.(2002 p. 71-72), se posibilita la adecuaci&oacute;n de la sociedad a las demandas de la poblaci&oacute;n, veamos lo planteado al respecto: </p> <ul>       <p>&quot;la permanente construcci&oacute;n de lo p&uacute;blico y lo privado en el mundo moderno, el desarrollo de la ciudadan&iacute;a y de la sociedad civil en un contexto de civilidad con tolerancia y solidaridad, y la democratizaci&oacute;n incluyente y deliberativa de la vida social en todas y cada una de sus instancias de deliberaci&oacute;n/acci&oacute;n, constituyen en su conjunto un &uacute;nico e inseparable proceso de cambio-transformaci&oacute;n de la sociedad.&quot;     </ul>     <p><b>   8. La ciudadan&iacute;a implica comprender y ejercer otras <i>formas</i> de ser ciudadanas y ciudadanos. </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con base en los aportes de Mu&ntilde;oz G. (2002), es posible decir que hay diversas formas de ser ciudadanas y ciudadanos: tradicionales y alternativas. Esto nos ubica en las formas de acceso y de vinculaci&oacute;n de las nuevas generaciones a la organizaci&oacute;n social. En la actualidad se puede decir que se vive en nuevas sociedades y en ellas, se perciben cambios en las formas de relaci&oacute;n entre sus miembros, construidas desde sus nuevas identidades, nuevas subjetividades, es decir, que hay formas diferentes de vivir y de ejercer la ciudadan&iacute;a, que coexisten con las vigentes hasta el momento. Ambas deben ser tenidas en cuenta, al momento de hablar de estos asuntos.</p>     <p>   &iquest;C&oacute;mo entender esas nuevas subjetividades? </p> Referirse a estas formas de ser ciudadanas y ciudadanos  es pensar en t&eacute;rminos de los espacios de construcci&oacute;n de saberes desde sus modos de ver el mundo o modos de existencia, las formas de interacci&oacute;n y de relaci&oacute;n en los campos afectivo, emotivo, er&oacute;tico y sexual. Para ello, se debe tener en cuenta las diferentes maneras de construir y de asumir los roles, as&iacute;como las cocreaciones culturales juveniles, vistas desde diferentes perspectivas.    <br>     <p>Ha sido inter&eacute;s de los Estados Modernos, recoger e involucrar las diversas expresiones de la vida social, all&iacute; se hace presente <i>la sociedad pol&iacute;tica</i>, con las diversas instituciones que se han preocupado por los asuntos del poder y de la conducci&oacute;n de la sociedad. Tambi&eacute;n lo hace <i>la sociedad civil</i>, en su calidad de organizaciones no estatales, mediante las cuales los ciudadanos ejercen en el mundo de la vida y se manifiestan ante la opini&oacute;n p&uacute;blica. Como puente entre ambas funcionan los partidos pol&iacute;ticos, en calidad de organizaciones de la sociedad civil, actuando en la perspectiva de participar en la conducci&oacute;n del Estado, ejercen como formadores de opini&oacute;n y luchando por ser la opci&oacute;n de poder si logran acceder a su direcci&oacute;n, o haciendo parte de los grupos de oposici&oacute;n.    <br>       <br>   En esas diferentes manifestaciones de la vida social, se expresan las desigualdades entre los diferentes grupos sociales, puesto que algunos sectores se preocupan por mantener y reproducir los privilegios, mientras que otros buscan que se transformen las desventajas y exclusiones, en circunstancias en las cuales predominen relaciones de equidad. Es en el Estado donde se expresa la tensi&oacute;n entre dichas relaciones sociales, por lo tanto, la legitimidad de &eacute;sta instituci&oacute;n, se logra en la medida en que la gran franja de la poblaci&oacute;n que busca su protecci&oacute;n, se sienta favorecida o al menos representada, aunque este mantenga el monopolio de la fuerza y las diversas formas de vigilancia de la ciudadan&iacute;a.</p>     <p>Adem&aacute;s de las formas tradicionales de vincular los ciudadanos organizaci&oacute;n social, existen otras que trascienden la formalidad institucional y penetran en el espacio vital de los sujetos susceptibles de ser ciudadanos, de pronto coyunturales, oscilantes, pero presentes en la vida de la sociedad. Son otras l&oacute;gicas, reglas de juego diferentes, posiblemente no reconocidas a&uacute;n pero que cada d&iacute;a ganan incidencia en la vida del colectivo. Son formas diferentes de vincularse a la sociedad, de ser personas, hacer demandas, ejercer los derechos, de asumir responsabilidades, de ser parte de soluciones y de fomentar iniciativas.</p>     <p>Desde estas nuevas realidades, la escuela debe preguntarse &iquest;Cu&aacute;l es el m&eacute;todo para entender a los nuevas ciudadanas y ciudadanos? &iquest;C&oacute;mo entender sus nuevas formas de ser ciudadanas y ciudadanos? &iquest;Qu&eacute;entender de ellas? &iquest;Con respecto de qu&eacute;?</p>     <p>Al parecer hacen presencia nuevas pr&aacute;cticas de los sujetos buscando ser libres, construir nuevos ethos culturales, diferentes de las l&oacute;gicas tradicionales, otras vivencias de autonom&iacute;a en las cuales la participaci&oacute;n no tiene el car&aacute;cter tradicional de adaptarse a la sociedad o como se piensa usualmente de &quot;...preparar a los j&oacute;venes para cuando sean grandes&quot;. De ah&iacute; que al momento de vivenciar estas nuevas realidades, se debe pensar que existen otras formas de construcci&oacute;n de ciudadan&iacute;a implicadas en la socializaci&oacute;n pol&iacute;tica, que demandan nuevas regulaciones jur&iacute;dicas legales, en las que los sujetos susceptibles de ciudadan&iacute;a quieren ser part&iacute;cipes de la construcci&oacute;n de las reglas de juego que tienen relaci&oacute;n con sus propias vidas.</p>     <p>Seg&uacute;n Celeberti, (2001, p. 4) la construcci&oacute;n de la ciudadan&iacute;a desde la escuela requiere la generaci&oacute;n de aprendizajes que den cuenta de estas nuevas pr&aacute;cticas, veamos: </p> <ul>   &quot;La deconstrucci&oacute;n de los saberes existentes y la construcci&oacute;n de saberes nuevos que sinteticen aquellos con las nuevas realidades, es uno de los pasos fundamentales para la elaboraci&oacute;n de nuevas concepciones acerca del ser ciudadano, es imprescindible que toda intervenci&oacute;n de este tipo prevea el desarrollo de procesos educativos. Estos como cualquier otro proceso educativo, suponen la modificaci&oacute;n del imaginario de los participantes, lo que no est&aacute; a nuestro alcance medir o evaluar, y la incorporaci&oacute;n de ciertas competencias y actitudes que son los aprendizajes visibles y evaluables en cualquier intervenci&oacute;n&quot;     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p>En este sentido, es de tener en cuenta que hay otras cosmovisiones, sistemas de representaciones, significaciones, saberes, creencias, que son el fundamento de las interpretaciones desde las cuales orientan sus vidas. Ello sin duda debe redundar en las demandas de aprendizaje, en los contenidos, procesos de comunicaci&oacute;n y formas de ejercer la vida colectiva, que deben se abordados necesariamente por la instituci&oacute;n escolar si desea conservar su vigencia y pertinencia. De no hacerlo as&iacute;, poco aportar&iacute;a a la construcci&oacute;n del capital humano y social que se demanda en la actualidad.</p>     <p>Adem&aacute;s de los asuntos de paz, la contaminaci&oacute;n ambiental, los derechos humanos, la escuela se debe preocupar por pensar lo cultural, lo est&eacute;tico, lo generacional y dem&aacute;s expresiones simb&oacute;licas que muestran la condici&oacute;n social de las personas, que hacen presencia en las nuevas realidades y mediante las cuales se manifiestan nuevas formas de vida ciudadanas. Definitivamente la perspectiva que se debe privilegiar es la de ubicar a las personas en el centro de la din&aacute;mica social.</p>     <p>En este sentido, se retoma lo dicho por Iba&ntilde;ez-Mart&iacute;n,(2002, p. 4-8) la escuela debe trabajar en seis t&oacute;picos relacionados con la condici&oacute;n social de los ciudadanos.</p> <ol type="a">     <li> La <i>civilidad</i>, en tanto se debe promulgar la superaci&oacute;n del aislamiento entre las personas, fomentando la comunicaci&oacute;n y promoviendo los comportamientos relacionados con la urbanidad, el decoro y las buenas maneras.</li>       <li> La <i>pertenencia</i> al propio pa&iacute;s, contribuyendo con la apropiaci&oacute;n de los s&iacute;mbolos nacionales, el compromiso con la naci&oacute;n, la patria y las tradiciones; a la vez que trabajar sobre la buena fe, la reciprocidad, la confianza y el respeto de las normas.</li>       <li> Estimular la <i>solidaridad</i>, mediante el fomento del respeto, la comprensi&oacute;n y la amistad, con un esp&iacute;ritu de unidad social, y evitar la indiferencia y la resignaci&oacute;n ante los problemas de los dem&aacute;s.</li>       <li> Fomentar la <i>responsabilidad personal</i>, actitud que se opondr&iacute;a al parasitismo, mediante el cumplimiento de los deberes (familiares, profesionales y sociales) en aras de buscar el mejoramiento de la calidad de vida de las personas.</li>       <li> <i>Evaluar las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en justicia</i>, buscando el bien com&uacute;n de la sociedad y la construcci&oacute;n de la raz&oacute;n p&uacute;blica.</li>       <li> Disponerse a <i>participar en los &oacute;rganos de decisi&oacute;n</i>, reconociendo las normas y denunciando los abusos que se cometan en la vida p&uacute;blica.</li>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>     <p>En general, y tal como lo indican, Ladr&oacute;n de Guevara R. C. y Dos&iacute;l M. A (1997, p. 11) una educaci&oacute;n que se comprometa con la humanizaci&oacute;n o la personalizaci&oacute;n del hombre y de la mujer, </p> <ul>       <p>&quot;Tendr&aacute; que asegurar la presencia de los denominados valores de sentido. As&iacute; pues, valores como el altruismo, civismo, democracia, libertad, fidelidad, reserva, honestidad, honradez, justicia, responsabilidad, etc. deben te&ntilde;ir todo el curr&iacute;culo y ser motivo de reflexi&oacute;n y asunci&oacute;n en el proceso de personalizaci&oacute;n&quot;.     </ul>  <hr>     <p align="CENTER"><b>Bibliograf&iacute;a</b></p>     <!-- ref --><p>Barbero, J.M. (2001) &quot;Desaf&iacute;os del Pa&iacute;s a la Juventud y de la Juventud al Pa&iacute;s&quot;. Desde la Regi&oacute;n 33, mayo. Medell&iacute;n, -Colombia- <a href="http://www.region.org.co" target="_blank">http://www.region.org.co</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S1692-715X200300020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Berger P, y Luckman, T. (1978) &quot;La Sociedad como Realidad Subjetiva&quot; en: La Construcci&oacute;n Social de la Realidad&quot;. Buenos Aires: Amorrortu.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S1692-715X200300020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Bula J. I. (2002) Conferencia en: Seminario de Doctorado en &quot;Ciencias Sociales&quot;. Manizales: febrero de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S1692-715X200300020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Celeberti A. (2001) &quot;Construcci&oacute;n de Ciudadan&iacute;a y Procesos Educativos&quot;. Congreso Virtual Iberoamericano. El Municipio Hacia el siglo XXI. <a href="http:www.rim.unam.mx" target="_blank">http:www.rim.unam.mx</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000191&pid=S1692-715X200300020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>CONCIUDADANA (1998) -Corporaci&oacute;n Para la Participaci&oacute;n Ciudadana- &quot;La Dignidad Humana. Fundamento de una Nueva Colombia&quot;. Medell&iacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S1692-715X200300020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cortina, (1997, p&aacute;g. 36) citada por Gimeno Sacrist&aacute;n (2001, p&aacute;g 153.) &quot;Cultura y La Formaci&oacute;n para la Ciudadan&iacute;a Democr&aacute;tica&quot; en: &quot;Educar y Convivir en la Cultura Global&quot;. Madrid: Morata.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S1692-715X200300020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Durston J. (p. 3) &quot;Limitantes de la Ciudadan&iacute;a entre la Juventud Latinoamericana&quot;. <a href="http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish" target="_blank">http://www.cinterfor.org.uy/public/spanish</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S1692-715X200300020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Garay, l. J. y Otros. (2002, p. 71-72) &quot;Repensar a Colombia: Hacia un Nuevo Contrato Social&quot;. En: Talleres del Milenio. PNUD y Agencia Colombiana de Cooperaci&oacute;n Internacional. Bogot&aacute;: Tercer Mundo Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S1692-715X200300020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Giroux, (1993. p. 36). citado por Sacrist&aacute;n J.G. (2001. p. 155).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S1692-715X200300020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Iba&ntilde;ez-Mart&iacute;n, J. A. &quot;La Ense&ntilde;anza Superior como Escuela de Ciudadan&iacute;a&quot;. En: Revista de Educaci&oacute;n Superior (119. p. 4) <a href="http://www.anues.mx" target="_blank">http://www.anues.mx</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000197&pid=S1692-715X200300020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Iba&ntilde;ez-Mart&iacute;n, J.A.(2002, p. 4-8) &quot;Educar para una Ciudadan&iacute;a Solidaria&quot;. <a href="http://www.bu/wcp/Papers/Educ/EducIban.htm" target="_blank">http://www.bu/wcp/Papers/Educ/EducIban.htm</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S1692-715X200300020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ladr&oacute;n de Guevara R.C. y Dos&iacute;l M. A. (1997, p. 11). &quot;Los Padres ante los Valores de la Educaci&oacute;n&quot;. Ponencia en: Seminario sobre Sociedad Valores en la Educaci&oacute;n 5, 6 y 7 de marzo. <a href="http://www.mec.es/cesces/carlos.html" target="_blank">http://www.mec.es/cesces/carlos.html</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000199&pid=S1692-715X200300020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Luna M. T. Y Saldarriaga A. (2002) Conferencia en: Seminario de Doctorado en &quot;Ciencias Sociales&quot;, Manizales: febrero de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S1692-715X200300020000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Marshall & Bottomore, (1998). Citados por Sacrist&aacute;n (1001) p.158.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000201&pid=S1692-715X200300020000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Mu&ntilde;oz G. G. (2002) Conferencia en: Seminario de Doctorado en &quot;Ciencias Sociales&quot;, Manizales, febrero de 2002.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S1692-715X200300020000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sacrist&aacute;n J.G. (2001) &quot;Educar y Convivir en la Cultura Global&quot;. Editorial Morata. Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000203&pid=S1692-715X200300020000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sanin V.J. L.-Compilador- (1998, p. 7) &quot;Convivencia Escolar. Enfoques y Experiencias&quot;. Centro de Estudios Superiores Sociales y Pol&iacute;ticos. CESEP. Medell&iacute;n: Corporaci&oacute;n Paisa Joven.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S1692-715X200300020000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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