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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>John Huglins Jackson y su contribuci&oacute;n al estudio de la epilepsia</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b><i>John Huglins Jackson and his contribution to the study of epilepsy</i></b></p>     <p><i>Leonardo Palacios*</i></p>     <p>* Medico Neur&oacute;logo. Decano, profesor asociado de Neurolog&iacute;a, miembro del Grupo Investigaci&oacute;n en Neurociencias (NEUROS), Facultad de Medicina, Universidad Colegio Mayor de Nuestra Se&ntilde;ora del Rosario.</p>     <p>Recibido: noviembre de 2002 Aceptado: diciembre de 2002</p> <hr>     <p>John Huglins Jackson (1835-1991), considerado el padre de la neurolog&iacute;a brit&aacute;nica y de la epileptolog&iacute;a moderna, demostr&oacute; un inter&eacute;s particular por las crisis parciales motoras (1).</p>     <p>Como escritor de las publicaciones <i>Medical  Times y Gazette</i>, y posteriormente como m&eacute;dico en el Hospital de Londres y en el Hospital Nacional de Queen Square estudi&oacute; m&uacute;ltiples pacientes con esta situaci&oacute;n, intentando siempre comprender su significado. Lleg&oacute; a Londres en 1859, el mismo a&ntilde;o en que se fund&oacute; el Hospital Nacional para los Paralizados y Epil&eacute;pticos en Queen Square –su fundaci&oacute;n se debi&oacute; en parte a que miembros de la familia real padec&iacute;an epilepsia– (2),(3), y su inter&eacute;s aument&oacute; a&uacute;n m&aacute;s con la muerte precoz de su esposa, que present&oacute; crisis parciales motoras. Jackson contrajo matrimonio con su prima Dade Jackson a la edad de treinta a&ntilde;os. Se conoc&iacute;an desde la infancia y fueron novios por espacio de siete a&ntilde;os. Aunque se conoce poco sobre la vida de Jackson, se sabe que su esposa tuvo una trombosis cerebral y que como consecuencia de &eacute;sta empez&oacute; a presentar crisis parciales motoras. Es obvio que Jackson hubo de presenciar muchas de &eacute;stas, y se supone que esta trau - m&aacute;tica experiencia personal ha debido influir en su gran inter&eacute;s por la epilepsia y por las crisis parciales motoras. Su esposa falleci&oacute; a la edad de 31 a&ntilde;os, y desde entonces Jackson se torn&oacute; muy retra&iacute;do, alejado de la vida social, y evitaba al m&aacute;ximo viajar (1),(2),(3).</p>     <p>El an&aacute;lisis que hizo Jackson de las crisis focales le permiti&oacute; formular una serie de postulados filos&oacute;ficos sobre toda la funci&oacute;n del sistema nervioso central, los cuales part&iacute;an de la observaci&oacute;n cl&iacute;nica y del razonamiento. La confirmaci&oacute;n experimental fue realizada posteriormente por &eacute;l y por otros investigadores (1),(3).</p>     <p>No obstante, la epilepsia ya hab&iacute;a sido estudiada cuando menos durante dos mil a&ntilde;os antes de Jackson, y las crisis convulsivas parciales motoras se hab&iacute;an descrito como curiosidades en la medicina (3).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1827, L. F. Bravais public&oacute; una descripci&oacute;n de las crisis parciales motoras en su tesis de grado, en la Facultad de Medicina de Par&iacute;s, pero de car&aacute;cter meramente descriptivo y no ofreci&oacute; una explicaci&oacute;n para &eacute;stas. A pesar de ello, las crisis parciales motoras recibieron durante m&aacute;s de un siglo el apelativo de epilepsia bravais jacksoniana (1),(3). Posteriormente, Richard Bright y Robert Bentley Todd observaron casos similares en Inglaterra, pero para ese entonces se consideraba que la epilepsia era de origen espino-medular, y se daba gran importancia a la probable influencia que en la g&eacute;nesis de la crisis pod&iacute;a tener la m&eacute;dula oblonga (3). La excitabilidad el&eacute;ctrica de la corteza cerebral no se establecer&iacute;a hasta los trabajos de los pioneros Gustav Fritsch y Eduard Hitzig, en 1870 (4).</p>     <p>Robert Bentley Todd, que era un importante m&eacute;dico en Londres, describi&oacute; la hemiplejia o monoplejia poscr&iacute;tica, que todav&iacute;a lleva su nombre: par&aacute;lisis de Todd (la epilepsia a trav&eacute;s de los siglos).</p>     <p>A su llegada a Londres, Jackson estaba bien enterado de los trabajos de Bravais, Bright y Todd, pero debe anotarse que las crisis parciales motoras eran consideradas como <i>epileptiformes</i>, y no como una expresi&oacute;n de una crisis epil&eacute;ptica (Engel).</p>     <p>Debido a las analog&iacute;as con la hemiplejia de origen vascular, Jackson dedujo que la lesi&oacute;n responsable de las crisis focales motoras tendr&iacute;a que estar localizada en el territorio de la arteria cerebral media. Se equivoc&oacute; inicialmente al darle demasiada importancia al cuerpo estriado en su g&eacute;nesis, pero luego anotar&iacute;a que las crisis focales tienen su origen en las circunvoluciones cerebrales del hemisferio contralateral a los movimientos. Adem&aacute;s de esto, sugiri&oacute; que los movimientos de los diferentes grupos musculares estaban representados en la superficie del cerebro. Hacia 1870 plante&oacute; que la sustancia gris se hac&iacute;a inestable debido a “ deprivaci&oacute;n nutricional” (en ese entonces consideraba que su origen era probablemente vascular) e hizo consideraciones en torno al tipo de expresi&oacute;n cl&iacute;nica que provocaban en el paciente las lesiones destructivas, que producir&iacute;an s&iacute;ntomas negativos, y las lesiones irritativas, que producir&iacute;an s&iacute;ntomas positivos, como la epilepsia (1),(3).</p>     <p>En 1873, Fritsch y Hitzig aplicaron estimulaci&oacute;n el&eacute;ctrica en la corteza cerebral de un perro y provocaron crisis focales contralaterales al est&iacute;mulo (2). Ferrier demostr&oacute; claramente que la corteza cerebral y no la m&eacute;dula oblonga produc&iacute;a la crisis. En ese a&ntilde;o, Jackson ampli&oacute; su definici&oacute;n de epilepsia, al incluir que pod&iacute;a ser ocasionada por “descargas s&uacute;bitas, excesivas, r&aacute;pidas y locales de la sustancia gris” (3).</p>     <p>La cuidadosa correlaci&oacute;n anatomocl&iacute;nica, incluso con estudios anatomopatol&oacute;gicos, permiti&oacute; a Jackson comprender la localizaci&oacute;n de las funciones motoras en la corteza cerebral. Dentro de estas descripciones se incluye el primer estudio anatomoptol&oacute;gico de epilepsia del l&oacute;bulo temporal, en autopsia practicada a su colega y amigo el Dr. Z, quien padec&iacute;a crisis parciales complejas, incluso mientras realizaba sus consultas. El Dr. Z., consciente de su anormalidad, solicit&oacute; que su cerebro fuera estudiado <i>posmortem</i>. La necropsia revel&oacute; la presencia de un hamartoma en el l&oacute;bulo temporal (5). En el mismo sentido introdujo el t&eacute;rmino <i>crisis uncinadas</i>, que alud&iacute;a claramente a la manifestaci&oacute;n y al sustrato anat&oacute;mico donde se genera este tipo de fen&oacute;meno (6).</p>     <p>Sus contribuciones se extendieron al campo de la clasificaci&oacute;n de la epilepsia. As&iacute;, propuso que para &eacute;sta se tuvieran en cuenta las lesiones anat&oacute;micas, los trastornos funcionales y los procesos patol&oacute;gicos subyacentes. Introdujo claramente los t&eacute;rminos de <i>crisis generalizadas</i> y <i>crisis parciales</i>, denominando a las primeras epilepsia genuina, y a las segundas epilepsia con inicio unilateral: debido al compromiso del estado de la conciencia, se refiri&oacute; a las ausencias y a las crisis t&oacute;nico-cl&oacute;nicas generalizadas como “crisis del m&aacute;s alto nivel” (6).</p>     <p>Sus apreciaciones son de gran inter&eacute;s y fueron la base fisiopatol&oacute;gica para avances ulteriores en la comprensi&oacute;n y en el tratamiento de la epilepsia (3).</p>     <p>En la actualidad, un poco m&aacute;s de un siglo despu&eacute;s, la expresi&oacute;n <i>epilepsia jacksoniana</i>  se emplea ocasionalmente, pero no es recomendada en la clasificaci&oacute;n internacional de las crisis epil&eacute;pticas (7). Se acepta cuando la propagaci&oacute;n de la crisis sigue el trayecto del hom&uacute;nculo motor, hablar de crisis parciales con marcha. Hasta 1971 se aceptaba el t&eacute;rmino <i>crisis jacksoniana</i> para referirse a las crisis parciales motoras, y era com&uacute;nmente aceptado el de <i>marcha jacksoniana</i>,  para el fen&oacute;meno previamente descrito (6),(7),(8).</p>     <p>Las deducciones fisiopatol&oacute;gicas de Jackson permitieron observar muy r&aacute;pidamente que con gran frecuencia hab&iacute;a una patolog&iacute;a estructural en las &aacute;reas frontales contralaterales a los movimientos convulsivos del paciente. Surge entonces la noci&oacute;n, perfectamente v&aacute;lida hoy en d&iacute;a, de que las crisis parciales o la par&aacute;lisis posconvulsiva (de Todd) deben ser estudiadas muy concienzudamente, en b&uacute;squeda de una lesi&oacute;n subyacente que las explique (6),(8).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este concepto ser&iacute;a, sin embargo, puesto en duda, cuando se describi&oacute; la primera de las epilepsias benignas de la infancia, en 1958 (8). En este s&iacute;ndrome epil&eacute;ptico las crisis parciales motoras son siempre benignas, se acompa&ntilde;an de alteraciones electroencefalogr&aacute;ficas caracter&iacute;sticas (puntas rol&aacute;ndicas) e, invariablemente, con tratamiento o sin &eacute;l, desaparecen solas, hacia los 14 o 16 a&ntilde;os de edad (6),(8).</p> <hr>     <p><b>Referencias</b></p>     <p>1. Trimble MR. Women and epilepsy: famous and not so famous. En: Trimble MR. Women and epilepsy. John Wiley &amp; Sons Ltd; 1991. p. 263-73.</p>     <p>2. Engel J. Perspectives. En: Engel J. Seizures and epilepsy. Philadelphia: F.A. Davis Company; 1989. p. 22-37.</p>     <p>3. Palacios L, Palacios E. La epilepsia a trav&eacute;s de los siglos. Bogot&aacute;: Horizonte; 1995.</p>     <p>4. Palacios L. Breve historia de la electroencefalograf&iacute;a. Acta Neurol&oacute;gica Colombiana 2002;(2):104-7.</p>     <p>5. Taylor DC, Marsh SM. Huglins Jackson Dr. Z.: the paradigm of temporal lobe epilepsy revealed. J Neurol Neurosurg Psychiatry 1980;43:758-67.</p>     <p>6. Dreifuss F. Classification of seizures and the epilepsies. En: Dreifuss F. Pediatric epileptology. John Wright. Littleton (Mass): PSG Inc; 1983.</p>     <p>7. Commission on Classification and Terminology of the International League Against Epilepsy. Proposal for revised and electroencephalographic classification of epileptic seizures. Epilepsia 1981;22:489- 501.</p>     <p>8. Palacios L, V&eacute;lez A, Ruiz A. Epilepsia: diagn&oacute;stico y manejo. S&aacute;enz y C&iacute;a; 2001.</p></font>
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