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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[PROTECCIÓN DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA EN ASUNTOS DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO EN COLOMBIA]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In order to understand what the impact is International Humanitarian Law and International Law of Human Rights in cases involving children and adolescents in armed conflict, it is necessary to define the international corpus of its various instruments and then show how these elements have formed the basis and foundation in the decisions that had to face the Constitutional Court in constitutional rulings that have been subjected to study, for which emphasizes the application of the constitutional instrument as a formal source Law. It does show that, in the delimited area, the interest and the Colombian reality show extensive review by the Court, demonstrated a high degree of concern regarding the various forms of association of children and adolescents in conflict internal armed mainly by the recruitment figures for the High Court which goes not only to international treaties, but also to international custom, specialized teaching, research and statistics between the non-binding instruments, but which serve as parameter for final decision. This identifies a comprehensive international legal framework is a static analysis of the judgments of the Court in these matters.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p align="center"><font size="4"><b>PROTECCI&Oacute;N DE LA INFANCIA Y ADOLESCENCIA EN ASUNTOS DE DERECHO INTERNACIONAL HUMANITARIO EN COLOMBIA<sup>*</sup></b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b><i>PROTECTION OF CHILDREN AND ADOLESCENTS IN MATTERS OF INTERNATIONAL HUMANITARIAN LAW IN COLOMBIA</i></b></font></p>     <p align="center">Mario Fernando Ortega-Jurado**</p>     <p><sup>*</sup>Art&iacute;culo resultado de una primera etapa de una investigaci&oacute;n personal m&aacute;s amplia sobre las implicaciones del Derecho Internacional en materia de infancia y adolescencia en los pronunciamientos de la Corte Constitucional de Colombia.</p>     <p><sup>**</sup>Abogado, Universidad de Nari&ntilde;o. Especialista en Derecho Administrativo, Universidad de Nari&ntilde;o; Derecho de Familia, Universidad Nacional de Colombia; y en Instituciones Jur&iacute;dicas de la Seguridad Social, Universidad Nacional de Colombia. Actualmente, cursa estudios de maestr&iacute;a en Derechos Humanos, Universidad Sergio Arboleda. Director de los Consultorios Jur&iacute;dicos y Centro de Conciliaci&oacute;n Eduardo Alvarado Hurtado de la Facultad de Derecho y Ciencias Pol&iacute;ticas de la Universidad de Nari&ntilde;o. Docente de las asignaturas de Derecho de Familia y Legislaci&oacute;n del Menor, y de Derecho Civil Sucesiones en la misma universidad. Reside en Pasto, Colombia. Contacto: <a target="_blank" href="mailto:mfoj_profesor@hotmail.com">mfoj_profesor@hotmail.com</a></p>     <p><i>Fecha de recepci&oacute;n: 27 de octubre de 2011 Fecha de aceptaci&oacute;n: 1 de marzo de 2012</i></p> <hr>     <p align="center"><b>Para citar este art&iacute;culo / To cite this article</b></p>     <p>Mario Fernando Ortega-Jurado, <i>Protecci&oacute;n de la infancia y adolescencia en asuntos de derecho internacional humanitario en Colombia, </i>20 International Law, Revista Colombiana de Derecho Internacional, 17-50 (2012).</p> <hr>     <p><font size="3"><b>Resumen</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con el fin de comprender cu&aacute;l es la repercusi&oacute;n que tiene el Derecho Internacional Humanitario y el Derecho Internacional de los Derechos Humanos en los asuntos que involucran a la infancia y la adolescencia en materia de conflicto armado, es necesario precisar el <i>corpus iuris </i>internacional con sus diversos instrumentos, para luego evidenciar c&oacute;mo estos han servido de base y fundamento en las decisiones que ha afrontado la Corte Constitucional en las sentencias de constitucionalidad sometidas a su estudio, para lo cual se destaca la aplicaci&oacute;n del Bloque de Constitucionalidad como fuente formal del Derecho. Se evidencia que el inter&eacute;s y la realidad colombiana muestran un extenso an&aacute;lisis por parte de la Corte, demostrando el alto grado de preocupaci&oacute;n con respecto a las diversas formas de vinculaci&oacute;n de los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los adolescentes en el conflicto armado interno, principalmente por fen&oacute;menos como el reclutamiento, para lo cual el alto tribunal acude no solo a los tratados internacionales, sino tambi&eacute;n a la costumbre internacional, la doctrina especializada, las investigaciones estad&iacute;sticas y los instrumentos no vinculantes entre Estados. Se identifica un amplio marco normativo internacional y se hace un an&aacute;lisis est&aacute;tico de las sentencias de la Corte en estos asuntos.</p>     <p><b>Palabras clave autor: </b>Infancia, conflicto armado, derecho internacional humanitario, derecho penal internacional, derecho internacional de los derechos humanos, sentencias de la Corte Constitucional Colombiana. </p>     <p><b>Palabras clave descriptor: </b>Colombia. Corte Constitucional, derecho internacional humanitario, jurisdicci&oacute;n penal, sentencias, Derecho internacional.</p> <hr>     <p><font size="3"><b><i>Abstract</i></b></font></p>     <p><i>In order to understand what the impact is International Humanitarian Law and International Law of Human Rights in cases involving children and adolescents in armed conflict, it is necessary to define the international corpus of its various instruments and then show how these elements have formed the basis and foundation in the decisions that had to face the Constitutional Court in constitutional rulings that have been subjected to study, for which emphasizes the application of the constitutional instrument as a formal source Law. It does show that, in the delimited area, the interest and the Colombian reality show extensive review by the Court, demonstrated a high degree of concern regarding the various forms of association of children and adolescents in conflict internal armed mainly by the recruitment figures for the High Court which goes not only to international treaties, but also to international custom, specialized teaching, research and statistics between the non-binding instruments, but which serve as parameter for final decision. This identifies a comprehensive international legal framework is a static analysis of the judgments of the Court in these matters.</i></p>     <p><b>Key words author: </b><i>Children, armed conflict, international humanitarian law, international criminal law, international law of human rights, judgments of the Colombian Constitutional Court.</i></p>     <p><b>Key words plus: </b><i>Colombia. Constitutional Court, International Humanitarian Law, Criminal Jurisdiction, Judgments, International Law.</i></p> <hr>     <p><font size="3"><b>Sumario</b></font></p>     <p>Introducci&oacute;n.- I. La Infancia Abordada Desde el DIH y el Derecho Penal Internacional.- <i>A. Tratados Internacionales. - </i>1. Convenios de Ginebra.- 2. Protocolos adicionales.- 3. Estatuto de Roma.- <i>B. Normas consuetudinarias.- C. Declaraci&oacute;n de principios de la Ciudad del Cabo (Sud&aacute;frica).- D. Principios de Par&iacute;s. - </i>II. La protecci&oacute;n de la infancia en los conflictos armados seg&uacute;n el D.I.D.H.- <i>A. Tratados del D.I.D.H.- B. Resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU.- </i>III. Bloque de constitucionalidad y an&aacute;lisis de las sentencias de la Corte Constitucional sobre el tema DIH e infancia.- <i>A. Sentencia C-225 de 1995. MP: Alejandro Mart&iacute;nez Caballero. - B. Sentencia C-172 de 2004 MP: Jaime C&oacute;rdoba Trivi&ntilde;o.- C. Sentencia C- 203 de2005 MP: Manuel Jos&eacute; Cepeda Espinosa.- D. Sentencia C-575 de 2006, MP: &Aacute;lvaro Tafur Galvis.- E. Sentencia C- 240 de 2009, MP: Mauricio Gonz&aacute;lez Cuervo. </i>IV. Conclusi&oacute;n.- Bibliograf&iacute;a</p> <hr>     <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n los reportes e informes de Human Rights Watch<sup><a name="s1" href="#1">1</a></sup>, que calcula que unos once mil ni&ntilde;os, algunos de hasta siete a&ntilde;os, est&aacute;n asociados con grupos armados, Colombia es el cuarto pa&iacute;s del mundo -despu&eacute;s de la Rep&uacute;blica Democr&aacute;tica del Congo, Ruanda y Myanmar- con el mayor n&uacute;mero de menores de edad vinculados a grupos de este tipo<sup><a name="s2" href="#2">2</a></sup>. Por otro lado, el Secretario General de las Naciones Unidas estima que siete mil ni&ntilde;os est&aacute;n asociados con grupos armados ilegales y otros tantos est&aacute;n vinculados con las milicias urbanas, lo que ha llevado a expertos en la materia a afirmar que &quot;el reclutamiento de ni&ntilde;os menores ha sido un hecho especialmente dram&aacute;tico que &#91;...&#93; deja huellas imborrables en la memoria individual y colectiva; agrede directamente el tejido social&quot;<sup><a name="s3" href="#3">3</a></sup>.</p>     <p>Por su parte, la Resoluci&oacute;n A/59/695-S/2005/72 del Consejo de Seguridad de la  Asamblea General de las Naciones Unidas, &quot;Los ni&ntilde;os y los conflictos armados&quot;,  despu&eacute;s de describir la dura realidad de la infancia respecto al reclutamiento  por los grupos guerrilleros y paramilitares, destaca que estos han asesinado y  mutilado a ni&ntilde;os y cometido violaciones y otras formas de violencia sexual  contra los infantes. Asimismo, a pesar de los avances, evidencia en los informes  a las Naciones Unidas una situaci&oacute;n grave e inaceptable de los menores en las  zonas de conflicto, como Colombia. Por eso, con la normatividad suficiente y vigente, se propone iniciar una &quot;era de la aplicaci&oacute;n&quot;. Para ello, el Consejo de Seguridad solicit&oacute; que se creara un mecanismo de vigilancia y presentaci&oacute;n de informes, funci&oacute;n que cumple en parte el Tribunal Internacional sobre la Infancia Afectada por la Guerra y la Pobreza<sup><a name="s4" href="#4">4</a></sup>, presidido por Faisal Sergio Tapia (fiscal general internacional de Derechos Humanos).</p>     <p>En el informe 2012<sup><a name="s5" href="#5">5</a></sup> de dicho Tribunal, se afirma una realidad vergonzosa para Colombia:</p>     <blockquote> 	    <p><i>El Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la Guerra y la Pobreza, denuncia que en Colombia se violan los Derechos Humanos de la Infancia las 24 horas, la situaci&oacute;n de los Derechos Humanos en Colombia es, sin duda, la peor de Am&eacute;rica Latina. Las ejecuciones extrajudiciales, la tortura, las desapariciones, destac&aacute;ndose la poblaci&oacute;n infantil, que sigui&oacute; siendo v&iacute;ctima del conflicto armado en el 2011, en especial por el reclutamiento forzado de miles de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, la toma de rehenes, el desplazamiento, homicidios, masacres, torturas, minas antipersonal y las consecuencias de las infracciones al derecho humanitario en contra de sus familias y comunidades.</i></p> </blockquote>     <p>Estas atrocidades son cometidas por grupos guerrilleros como las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (Farc) y el Ej&eacute;rcito de Liberaci&oacute;n Nacional (ELN), grupos paramilitares y las bandas criminales emergentes (Bacrim).</p>     <p>Frente a tan grave realidad, es necesario identificar cu&aacute;l es el marco de instrumentos normativos nacionales e internacionales que han servido de fundamento para tomar decisiones a la Corte Constitucional Colombiana, aplicando las distintas fuentes del Derecho Internacional Humanitario (DIH) en los casos de los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los adolescentes que se encuentran involucrados en las hostilidades militares internas.</p>     <p><font size="3"><b>I. La infancia abordada desde el DIH y el derecho penal internacional</b></font></p>     <p>En el Derecho Internacional Humanitario se han proferido una serie de instrumentos internacionales que hacen referencia a los diversos asuntos de la guerra o el conflicto armado interno, entre los cuales se aborda la participaci&oacute;n de los sujetos de especial protecci&oacute;n, incluyendo, por tanto, los casos de vinculaci&oacute;n de los ni&ntilde;os o adolescentes en los escenarios de beligerancia. Con el objeto de tener claridad sobre cu&aacute;l es el <i>corpus iuris </i>que rige al respecto, es necesario destacar y concretar en el sistema de fuentes del Derecho P&uacute;blico Internacional cu&aacute;les regulan puntualmente esta materia protegiendo a dichos sujetos.</p>     <p><b><i>A. Tratados internacionales </i></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>1. Convenios de Ginebra</b></p>     <p>Los Convenios I<sup><a name="s6" href="#6">6</a></sup>, II<sup><a name="s7" href="#7">7</a></sup>, y III<sup><a name="s8" href="#8">8</a></sup> no tienen ninguna referencia directa que trate sobre los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as o los adolescentes, a diferencia del Convenio IV<sup><a name="s9" href="#9">9</a></sup>, que aborda en varias de sus disposiciones la condici&oacute;n de menores de edad o ni&ntilde;os, como lo reflejan los art&iacute;culos 14, 17, 23, 24, 38, 50, 76, 89, 94 y 132, en los que se ofrece especial protecci&oacute;n a la poblaci&oacute;n infantil como personas civiles que no participan en las hostilidades.</p>     <p><b>2. Protocolos adicionales</b></p>     <p>El Protocolo I<sup><a name="s10" href="#10">10</a></sup> regula sobre infantes lo siguiente: en el art&iacute;culo 70 establece que para las acciones de socorro humanitario, en la din&aacute;mica de un conflicto, se dar&aacute; prelaci&oacute;n entre otros a los ni&ntilde;os; el art&iacute;culo 77 regula la protecci&oacute;n especial para los ni&ntilde;os por las partes en conflicto, la prohibici&oacute;n para participar en las hostilidades, la protecci&oacute;n en caso de participar directamente en los enfrentamientos y ser capturado por la contra parte y la proscripci&oacute;n de la pena de muerte para menores de 18 a&ntilde;os.</p>     <p>Por su parte el Protocolo II<sup><a name="s11" href="#11">11</a></sup>, relativo a la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de los conflictos armados sin car&aacute;cter internacional, en el art&iacute;culo 4 instituye las garant&iacute;as fundamentales sobre el reclutamiento y utilizaci&oacute;n de ni&ntilde;os en estos conflictos y, establece:</p>     <blockquote> 	    <p><i>a) Recibir&aacute;n una educaci&oacute;n, incluida la educaci&oacute;n religiosa o moral;    <br> 	b) Se tomar&aacute;n todas las medidas oportunas para facilitar la reuni&oacute;n de las familias temporalmente separadas;    <br> 	c) Los ni&ntilde;os menores de quince a&ntilde;os no ser&aacute;n reclutados en las fuerzas o grupos armados y no se permitir&aacute; que participen en las hostilidades;    <br> 	d) La protecci&oacute;n especial prevista en este art&iacute;culo seguir&aacute; aplic&aacute;ndose a los ni&ntilde;os menores de quince a&ntilde;os incluso si participan directamente en las hostilidades;    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> 		e) Se tomar&aacute;n medidas, si procede y si es posible con el consentimiento de los padres o de las personas que tengan la guarda de los ni&ntilde;os, para trasladar temporalmente a estos de la zona en que tengan lugar las hostilidades a una zona del pa&iacute;s m&aacute;s segura.</i></p> </blockquote>     <p><b>3. Estatuto de Roma</b><sup><a name="s12" href="#12">12</a></sup></p>     <p>En su art&iacute;culo 8, tipific&oacute; entre los cr&iacute;menes de guerra lo referente al reclutamiento, el alistamiento o la utilizaci&oacute;n de menores de quince a&ntilde;os en hostilidades militares. Literalmente, establece:</p>     <blockquote> 	    <p><i>1. La Corte tendr&aacute; competencia respecto de los cr&iacute;menes de guerra enparticular cuando se cometan como parte de un plan o pol&iacute;tica o como parte de la comisi&oacute;n en gran escala de tales cr&iacute;menes.    <br>2. A los efectos del presente Estatuto, se entiende por &quot;cr&iacute;menes de guerra&quot;: &#91;...&#93;    <br>b) Otras violaciones graves de las leyes y usos aplicables en los conflictos armados internacionales dentro del marco del Derecho Internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes: &#91;...&#93;    <br>xxvi)  	<b>Reclutar o alistar a ni&ntilde;os menores de 15 a&ntilde;os en las fuerzas armadas nacionales o utilizarlos para participar activamente en las hostilidades;  	</b>&#91;<b>...</b>&#93;    <br>e) Otras violaciones graves de las leyes y los usos aplicables en los conflictos armados que no sean de &iacute;ndole internacional, dentro del marco establecido de Derecho Internacional, a saber, cualquiera de los actos siguientes:  	    <br>vii) <b>Reclutar o alistar ni&ntilde;os menores de 15 a&ntilde;os en las fuerzas armadas o utilizarlos para participar activamente en hostilidades  	</b>(negrillas fuera del texto original).</i></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i><b>B. Normas consuetudinarias</b><sup><a name="s13" href="#13">13</a></sup></i></p>     <p>Si bien la existencia de los tratados internacionales, que son expresi&oacute;n del Derecho Internacional positivizado, han desplazado en gran parte su manifestaci&oacute;n consuetudinaria, fuente principal<sup><a name="s14" href="#14">14</a></sup> del Derecho Internacional, siguen manteniendo el valor normativo<sup><a name="s15" href="#15">15</a></sup>, y en materia de conflicto armado se concretan en su intenci&oacute;n de aminorar los efectos en la salud, la integridad y la dignidad de las personas.</p>     <p>Por esta raz&oacute;n, la doctrina internacional especializada define el Derecho Internacional Humanitario como: </p>     <blockquote> 	    <p><i>un conjunto de normas internacionales, de origen convencional <b>o consuetudinario,  	</b>espec&iacute;ficamente destinado a ser aplicado en los conflictos armados internacionales o no internacionales, y que limita, por razones humanitarias, el derecho de las partes en conflicto a escoger libremente los m&eacute;todos y los medios utilizados en la guerra (Derecho de la Haya), o que protege a las personas y a los bienes afectados (Derecho de Ginebra) (negrillas fuera del texto original)<sup><a name="s16" href="#16">16</a></sup>.    <br> 	De esta forma se ofrece una mayor protecci&oacute;n tanto a la poblaci&oacute;n civil como a las v&iacute;ctimas, principalmente durante las hostilidades no internacionales o el conflicto armado interno<sup><a name="s17" href="#17">17</a></sup>, que es el  	&aacute;mbito donde mayor aplicabilidad tendr&iacute;an las normas consuetudinarias<sup><a name="s18" href="#18">18</a></sup>, porque la normatividad codificada es m&aacute;s escasa en este tipo de casos que en los de car&aacute;cter internacional.</i></p> </blockquote>     <p>En el tema de infancia, que es el objeto de esta reflexi&oacute;n y an&aacute;lisis, se encuentran tambi&eacute;n normas que tienen la categor&iacute;a de consuetudinarias<sup><a name="s19" href="#19">19</a></sup>:</p>     <blockquote> 	    <p><i>Sobre personas privadas de la libertad: Norma 120. Los ni&ntilde;os privados de libertad ser&aacute;n alojados en locales separados de los ocupados por los adultos, excepto cuando est&eacute;n recluidos con su familia como unidad familiar &#91;CAI/CANI&#93;<sup><a name="s20" href="#20">20</a></sup>.    <br> 		Otras personas especialmente protegidas: Norma 135. Los ni&ntilde;os afectados por los conflictos armados tienen derecho a un respeto y protecci&oacute;n especiales &#91;CAI/ CANI&#93;; Norma 136. Las fuerzas armadas o los grupos armados no deber&aacute;n reclutar ni&ntilde;os &#91;CAI/CANI&#93;; Norma 137. No se permitir&aacute; que los ni&ntilde;os participen en las hostilidades &#91;CAI/CANI&#93;.</i></p> </blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i><b>C. Declaraci&oacute;n de Principios de la Ciudad del Cabo (Sud&aacute;frica)</b></i></p>     <p>Del 27 al 30 de abril de 1997 en Ciudad del Cabo, Sud&aacute;frica, se realizaron unas reuniones referentes a la prevenci&oacute;n del reclutamiento de los ni&ntilde;os soldados en &Aacute;frica junto a su desmovilizaci&oacute;n y reintegraci&oacute;n. Como producto de dicho trabajo se recomend&oacute; a los gobiernos y a la comunidad internacional en general (sin tratarse de disposiciones vinculantes en estricto sentido), tomar medidas adecuadas para poner fin al reclutamiento infantil.</p>     <p>Las recomendaciones en materia de prevenci&oacute;n en el reclutamiento de ni&ntilde;os por fuerzas armadas, nacionales o no, fueron:</p> <ol type="1">     <li><i>Se deber&iacute;a fijar en 18 a&ntilde;os la edad m&iacute;nima de participaci&oacute;n en hostilidades y de cualquier forma de reclutamiento en las fuerzas armadas o en grupos armados.</i></li>     <li><i>Los gobiernos deber&iacute;an adoptar y ratificar un protocolo facultativo de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o que elevase la edad m&iacute;nima de 15 a 18 a&ntilde;os.</i></li>     <li><i>Los gobiernos deber&iacute;an ratificar y aplicar los tratados regionales e internacionales pertinentes, e incorporarlos en la legislaci&oacute;n nacional.</i></li>     <li><i>Los gobiernos deber&iacute;an aprobar leyes sobre el reclutamiento voluntario y obligatorio que fijasen la edad m&iacute;nima en 18 a&ntilde;os, as&iacute; como establecer procedimientos de reclutamiento adecuados y los medios para aplicarlos. Los responsables del reclutamiento ilegal de ni&ntilde;os deber&iacute;an ser enjuiciados.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;a establecerse un tribunal penal internacional permanente cuya jurisdicci&oacute;n abarcase, entre otras cosas, el reclutamiento ilegal de ni&ntilde;os.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;an concertarse acuerdos por escrito entre todas las partes en un conflicto o con todas ellas en que figurase un compromiso sobre la edad m&iacute;nima para el reclutamiento.</i></li>     <li><i>La vigilancia, la documentaci&oacute;n y las campa&ntilde;as en favor de la infancia son fundamentales para eliminar el reclutamiento de ni&ntilde;os e informar al respecto a los distintos programas. Deber&iacute;an fomentarse y apoyarse los esfuerzos comunitarios para impedir el reclutamiento de ni&ntilde;os.</i></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Deber&iacute;an elaborarse programas para impedir el reclutamiento de ni&ntilde;os, a fin de responder a las necesidades y aspiraciones expresadas por estos.</i></li>     <li><i>En los programas destinados a los ni&ntilde;os deber&iacute;a prestarse especial atenci&oacute;n a los que corren m&aacute;s riesgo de ser reclutados, a saber, los ni&ntilde;os de las zonas de conflicto; los menores (y especialmente los adolescentes) separados de sus familiares o que no tienen familia, incluidos los ni&ntilde;os colocados en instituciones; otros grupos marginados, como los ni&ntilde;os de la calle, los pertenecientes a algunas minor&iacute;as, los ni&ntilde;os refugiados y los desplazados internos; y los ni&ntilde;os econ&oacute;mica y socialmente desfavorecidos.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;a hacerse todo lo posible para mantener o reunir a los ni&ntilde;os con sus familiares o colocarlos en una estructura familiar.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;a garantizarse la inscripci&oacute;n de los nacimientos, incluso en el caso de los ni&ntilde;os refugiados y los desplazados internos, as&iacute; como el suministro de documentos de identidad a todos los ni&ntilde;os, especialmente a los que corren m&aacute;s riesgo de ser reclutados.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;a garantizarse que todos los ni&ntilde;os, incluidos los ni&ntilde;os refugiados y los desplazados internos, tuvieran la posibilidad de recibir educaci&oacute;n, incluso ense&ntilde;anza secundaria y formaci&oacute;n profesional.</i></li>     <li><i>Es preciso adoptar medidas especiales de protecci&oacute;n para impedir el reclutamiento de los ni&ntilde;os que est&aacute;n en campamentos de refugiados o desplazados internos.</i></li>     <li><i>La comunidad internacional deber&iacute;a reconocer que los ni&ntilde;os que salen de su pa&iacute;s de origen para evitar el reclutamiento ilegal o la participaci&oacute;n en hostilidades necesitan protecci&oacute;n internacional. Los ni&ntilde;os que no son nacionales del pa&iacute;s en que combaten tambi&eacute;n necesitan protecci&oacute;n internacional.</i></li>     <li><i>Deber&iacute;a controlarse la fabricaci&oacute;n y el tr&aacute;fico de armas, especialmente las peque&ntilde;as. No deber&iacute;a suministrarse armas a las partes en un conflicto armado que recluten ni&ntilde;os o les permitan participar en las hostilidades.</i></li>     </ol>     <p><b><i>D. Principios de Par&iacute;s</i></b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Al igual que el anterior, este instrumento, aunque carece de fuerza vinculante en estricto sentido, contiene criterios relevantes en el  &aacute;mbito internacional por tratarse de un par&aacute;metro orientador frente a asuntos de gran importancia, como la vinculaci&oacute;n de los ni&ntilde;os en el conflicto armado.</p>     <p>Estos principios tienen como punto de partida los de Ciudad del Cabo, pero se actualizan en la experiencia mundial recogida con posterioridad y se basan en &quot;un enfoque de derechos de la infancia al problema de estos ni&ntilde;os y ni&ntilde;as vinculados a fuerzas o grupos armados, los Principios resaltan el imperativo humanitario de buscar la liberaci&oacute;n incondicional de dichos grupos o fuerzas &#91;...&#93;&quot;<sup><a name="s21" href="#21">21</a></sup>.</p>     <p>Los principios generales establecidos en Par&iacute;s giran en torno a los par&aacute;metros reconocidos por la Convenci&oacute;n de los Derechos de Ni&ntilde;o de 1989 y se sintetizan en los siguientes: la no discriminaci&oacute;n; el inter&eacute;s superior del ni&ntilde;o; el derecho a la vida, la supervivencia y el desarrollo; ni&ntilde;ez y justicia; el derecho a ser liberados de grupos o fuerzas armadas; la y participaci&oacute;n y el respeto por los puntos de vista de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as.</p>     <p>Asimismo, se destaca la distinci&oacute;n de g&eacute;nero, estableciendo que el tratamiento de los ni&ntilde;os es diferente al de las ni&ntilde;as en el reclutamiento por grupos o fuerzas armadas disidentes. Tambi&eacute;n aborda el tema del desplazamiento forzado interno, el cual facilita los casos de reclutamiento y los temas de la ni&ntilde;ez en calidad de refugiados, que por encontrarse en situaci&oacute;n de vulneraci&oacute;n de sus derechos, justifican el otorgamiento del estatus de refugiado, aunque deben verificarse los dem&aacute;s requisitos establecidos en Convenci&oacute;n de Refugiados de 1951<sup><a name="s22" href="#22">22</a></sup>.</p>     <p><font size="3"><b>II. La protecci&oacute;n de la infancia en los conflictos armados seg&uacute;n el DIDH</b></font></p>     <p>El tema de la infancia en el desarrollo del Derecho Internacional y Nacional necesariamente vincula tanto al Derecho Internacional Humanitario como al Derecho Internacional de los Derechos Humanos<sup><a name="s23" href="#23">23</a></sup>, de ah&iacute; que no ser&iacute;a completo su abordaje si &uacute;nicamente se relaciona el DIH, puesto que se necesita establecer un completo <i>corpus juris </i>internacional en atenci&oacute;n al evidente inter&eacute;s universal por la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os. A continuaci&oacute;n, se da relevancia a los instrumentos internacionales que Colombia ha ratificado en esta materia.</p>     <p><b><i>A. Tratados del DIDH </i></b></p>     <p>Se destacan los siguientes convenios internacionales:</p> <ul>     <li>La Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos: en su art&iacute;culo 19 consagra: &quot;Todo ni&ntilde;o<sup><a name="s24" href="#24">24</a></sup> tiene derecho a las medidas de protecci&oacute;n que su condici&oacute;n de menor requiere por parte de su familia, de la sociedad y del Estado&quot;.</li>     <li>La Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o<sup><a name="s25" href="#25">25</a></sup>, en el art&iacute;culo 36 establece: &quot;los Estados partes proteger&aacute;n al ni&ntilde;o contra todas las dem&aacute;s formas de explotaci&oacute;n que sean perjudiciales para cualquier aspecto de su bienestar&quot;, y en los art&iacute;culos 38 y 39, dice: &quot;i) respetar los preceptos del DIH; (ii) prevenir la participaci&oacute;n de los menores en hostilidades; (iii) no reclutar menores de 15 a&ntilde;os en las fuerzas armadas estatales; y (iv) promover la reintegraci&oacute;n social de los ni&ntilde;os que participen en conflictos armados&quot;.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>El Protocolo Facultativo de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o, relativo a la participaci&oacute;n de los menores en los conflictos armados<sup><a name="s26" href="#26">26</a></sup>, que entr&oacute; en vigencia para Colombia el 25 de mayo de 2005<sup><a name="s27" href="#27">27</a></sup>, el cual establece lo siguiente: &quot;(i) el aumento en la edad m&iacute;nima para el reclutamiento obligatorio por parte de las fuerzas armadas de los Estados a los 18 a&ntilde;os<sup><a name="s28" href="#28">28</a></sup>. En segundo lugar, (ii) autoriza el reclutamiento voluntario en las fuerzas armadas de los pa&iacute;ses miembros a menores de 18 a&ntilde;os, pero establece medidas de salvaguardia que garanticen que el reclutamiento ser&aacute; efectivamente voluntario<sup><a name="s29" href="#29">29</a></sup> por parte de los Estados parte. Y (iii) proh&iacute;be sin excepci&oacute;n alguna, el reclutamiento y utilizaci&oacute;n de menores de 18 a&ntilde;os en conflictos b&eacute;licos por los grupos armados no estatales&quot; (C-240 de 2009).</li>     <li>En el Convenio 182, relativo a las peores formas de trabajo infantil<sup><a name="s30" href="#30">30</a></sup>, se estableci&oacute; la acci&oacute;n inmediata de los Estados parte para la eliminaci&oacute;n y prohibici&oacute;n, entre otros, del reclutamiento forzoso u obligatorio de ni&ntilde;os (art&iacute;culo 3), para utilizarlos en conflictos armados. En el art&iacute;culo 1 de ese Convenio, se establece el deber de todos pa&iacute;ses firmantes de adoptar medidas inmediatas y eficaces para conseguir la prohibici&oacute;n y la eliminaci&oacute;n de las peores formas de trabajo infantil con car&aacute;cter de urgencia.</li>     </ul>     <p>Estos instrumentos internacionales de derechos humanos est&aacute;n ratificados por nuestro pa&iacute;s, forman parte del Derecho Interno e incorporan obligaciones para los Estados parte relacionadas con asegurar la protecci&oacute;n de los menores en situaci&oacute;n de conflicto armado. Y como lo ha sostenido la Corte Constitucional<sup><a name="s31" href="#31">31</a></sup>, forman parte del bloque de constitucionalidad y se constituyen en par&aacute;metro de constitucionalidad de las normas legales relacionadas.</p>     <p><i><b>B. Resoluciones del Consejo de seguridad de la ONU</b><sup><a name="s32" href="#32">32</a></sup></i></p>     <p>Las resoluciones 1261 del 25 de agosto de 1999; 1314 del 11 de agosto de 2000; 1379 del 20 de noviembre de 2001; 1460 del 30 de enero de 2003; y 1539 del 22 de abril de 2004, entre otras, establecen un marco general para la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os afectados por los conflictos armados<sup><a name="s33" href="#33">33</a></sup>, que se resumen en la  <a name="s1" href="#t1">tabla 1</a>, resaltando algunos de los puntos de protecci&oacute;n de la infancia en los conflictos armados:</p>     <center><a name="t1"><img src="img/revistas/ilrdi/n20/n20a02t1.jpg"></a></center>     <p><font size="3"><b>III. Bloque de constitucionalidad y an&aacute;lisis de las sentencias de la Corte Constitucional sobre el tema DIH e infancia</b></font></p>     <p>A continuaci&oacute;n, se aborda el aporte central de este trabajo, en el que se tienen como referentes fundamentales los fallos de la Corte Constitucional de Colombia. Este tribunal ha proferido cinco sentencias relevantes en materia de examen de constitucionalidad. En dichos fallos ha tratado diversos temas que son de gran utilidad para la comprensi&oacute;n sobre el  &aacute;mbito de aplicaci&oacute;n e importancia del Derecho Internacional Humanitario y la situaci&oacute;n del conflicto armado interno que ha propiciado un contexto irregular de grave violaci&oacute;n de los derechos de los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los adolescentes. Asimismo, el an&aacute;lisis est&aacute;tico realizado sobre los fallos y el marco normativo internacional tratado anteriormente permiten evidenciar c&oacute;mo el Derecho Internacional se ha &quot;trasplantado&quot; a la legislaci&oacute;n interna<sup><a name="s34" href="#34">34</a> </sup>desde la visi&oacute;n constitucional, especialmente con respecto a al DIH y los casos que involucran a la infancia y adolescencia.</p>     <p>Sin embargo, antes de pasar al estudio de cada sentencia, es necesario destacar la importancia aplicativa del Bloque de Constitucionalidad para estos casos. Como lo ha sostenido la doctrina especializada<sup><a name="s35" href="#35">35</a></sup>, seg&uacute;n la Corte Constitucional, la forma para &quot;conferir un tratamiento jur&iacute;dico especial al derecho internacional de los derechos humanos&quot; es por medio del Bloque de Constitucionalidad, lo que ha posibilitado una incorporaci&oacute;n vigorosa de dicho derecho en la pr&aacute;ctica jur&iacute;dica y judicial. De esta forma, se supera la cl&aacute;sica discusi&oacute;n entre las teor&iacute;a monista y dualista para apreciar el vinculatoriedad de los tratados internacionales y del derecho internacional p&uacute;blico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La misma Corte Constitucional, en una de las sentencias que es objeto de an&aacute;lisis en el presente trabajo, la C-225 de 1995, abona la imperatividad del Derecho Internacional Humanitario, al establecer: &quot;esta Corporaci&oacute;n, en las sentencias citadas, y en concordancia con la m&aacute;s autorizada doctrina y jurisprudencia internacional, ha considerado que las normas de Derecho Internacional Humanitario son parte integrante del <i>ius cogens&quot;.</i></p>     <p>En cuanto a la jerarquizaci&oacute;n del DIH en el ordenamiento interno colombiano y la aplicaci&oacute;n del bloque de constitucionalidad, dicho Tribunal Constitucional argumenta:</p>     <blockquote> 	    <p><i>se concluye que los convenios de Derecho Internacional Humanitario prevalecen en el orden interno. Sin embargo, &iquest;cu&aacute;l es el alcance de esta prevalencia? Algunos doctrinantes y algunos intervinientes en este proceso la han entendido como una verdadera supraconstitucionalidad, por ser estos convenios normas de ius cogens. Esto puede ser v&aacute;lido desde la perspectiva del Derecho Internacional puesto que, conforme al art&iacute;culo 27 de la Convenci&oacute;n de Viena sobre el derecho de los tratados, una parte no podr&aacute; invocar las disposiciones de su derecho interno como justificaci&oacute;n del incumplimiento de un tratado. Con menor raz&oacute;n a&uacute;n podr&aacute;n los Estados invocar el derecho interno para incumplir normas de ius cogens como las del Derecho Internacional Humanitario. Pero, desde la perspectiva del derecho constitucional colombiano, esta interpretaci&oacute;n debe ser matizada, puesto que la Constituci&oacute;n es norma de normas (CP art. 4). &iquest;C&oacute;mo armonizar entonces el mandato del art&iacute;culo 93, que confiere prevalencia y por ende supremac&iacute;a en el orden interno a ciertos contenidos de los convenios de derechos humanos, con el art&iacute;culo 4 que establece la supremac&iacute;a no de los tratados sino de la Constituci&oacute;n?    <br> 	La Corte considera que la noci&oacute;n de &quot;bloque de constitucionalidad&quot;, proveniente del derecho franc&eacute;s pero que ha hecho carrera en el derecho constitucional comparado, permite armonizar los principios y mandatos aparentemente en contradicci&oacute;n de los art&iacute;culos 4 y 93 de nuestra Carta &#91;...&#93; &#91;... &#93; la imperatividad de las normas humanitarias y su integraci&oacute;n en el bloque de constitucionalidad implica que el Estado colombiano debe adaptar las normas de inferior jerarqu&iacute;a del orden jur&iacute;dico interno a los contenidos del Derecho Internacional Humanitario, con el fin de potenciar la realizaci&oacute;n material de tales valores.</i></p> </blockquote>     <p>Por tanto, el DIH, a pesar de su gran trascendencia en el derecho por su alto valor en propender al respeto de la dignidad humana, no puede ser considerado como norma supraconstitucional,  puesto que en Colombia no se aplica dicho concepto, pero s&iacute; tiene el m&aacute;ximo  nivel jur&iacute;dico, esto es, el constitucional. Esto implica que dichas normas  tampoco pueden ser consideradas como un derecho de grada inferior, puesto que  eso ir&iacute;a en contrav&iacute;a de la noci&oacute;n de bloque, por ello deben entenderse como del m&aacute;ximo nivel, el rango constitucional, igual a los derechos consagrados en el texto de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991.</p>     <p>A continuaci&oacute;n, se pasa a estudiar cada uno de los fallos, destacando los &iacute;tems m&aacute;s importantes que permiten sintetizar los argumentos y subargumentos<sup><a name="s36" href="#36">36</a> </sup>que la Corte Constitucional ha empleado para resolver los problemas jur&iacute;dicos que se han planteado ante su jurisdicci&oacute;n.</p>     <p><i>De cada fallo se destacar&aacute;n los siguientes puntos:</i></p> <ul>     <li><i>Denominaci&oacute;n<sup><a name="s37" href="#37">37</a></sup>.</i></li>     <li><i>Descripci&oacute;n de la norma demandada.</i></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Problema jur&iacute;dico abordado referente a la infancia<sup><a name="s38" href="#38">38</a></sup>.</i></li>     <li><i>Ratio decidendi<sup><a name="s39" href="#39">39</a></sup>.</i></li>     <li><i>Subargumentos relevantes<sup><a name="s40" href="#40">40</a></sup>.</i></li>     <li><i>Decisi&oacute;n.</i></li>     </ul>     <p><b><i>A. Sentencia C-225 de 1995, M.P. Alejandro Mart&iacute;nez Caballero</i></b></p> <ul>     <li><b>Descripci&oacute;n de la norma: </b>Se revisa la constitucionalidad del Protocolo II Adicional a los Convenios de Ginebra de 1949, relativo a la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de los conflictos armados sin car&aacute;cter internacional. En algunos art&iacute;culos, este convenio hace referencia a situaciones relacionadas con la infancia, y son aquellas partes las que nos interesa destacar.</li>     <li><b>Problema jur&iacute;dico abordado referente a infancia: </b>Verifica la constitucionalidad del convenio ratificado mediante la Ley 171 del 16 de diciembre de 1994.</li>     <li><b><i>Ratio Decidendi: </i></b>la Corte Constitucional considera no solo que el Protocolo II coincide con los valores, principios, derechos y deberes consagrados en la Constituci&oacute;n, sino que los desarrolla. Sin embargo, aclara que aun antes de entrar en vigor dicho instrumento, y teniendo en cuenta el numeral 2 del art&iacute;culo 214 de la Carta Fundamental, &quot;en todo caso se respetar&aacute;n las reglas del Derecho Internacional Humanitario&quot;. Esto significa que, como lo ha se&ntilde;alado antes la Corte en la Sentencia C-574/92 y lo ha reiterado en esta sentencia, &quot;las reglas del Derecho Internacional Humanitario son hoy -por voluntad expresa del Constituyente- normas obligatorias per se sin ratificaci&oacute;n alguna o sin expedici&oacute;n de norma reglamentaria&quot;.</li>     <li><b>Subargumentos relevantes de la sentencia: </b>Se destacan &uacute;nicamente los m&aacute;s importantes que dan fundamento a la ratio decidendi: (i) La Corte Constitucional le ha reconocido al DIH un car&aacute;cter de tal importancia en el  &aacute;mbito internacional que hace parte del ius cogens y, por ende, integra el derecho consuetudinario obligatorio, lo que conduce a su obedecimiento, aun sin ratiicaci&oacute;n de tratados internacionales. (ii) El DIH hace parte del bloque de constitucionalidad y, por tanto, tiene el m&aacute;ximo valor normativo en el sistema jur&iacute;dico colombiano, esto por cuanto refiere a los derechos humanos y no pueden ser limitados en estados de excepci&oacute;n. (iii) Para el caso de los ni&ntilde;os, se da un tratamiento especial por parte del Protocolo, lo que est&aacute; de acuerdo con los prop&oacute;sitos del constituyente evidenciados en el art&iacute;culo 44 de la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica de 1991. Finalmente, (iv) se resalta la vigencia de la cl&aacute;usula Martens<sup><a name="s41" href="#41">41</a></sup>.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Decisi&oacute;n: </b>Declarar la exequibilidad del Protocolo II Adicional a los convenios de Ginebra y la respectiva norma que lo ratifica.</li>     </ul>     <p><b><i>B. Sentencia C-172 de 2004, M.P. Jaime C&oacute;rdoba Trivi&ntilde;o</i></b></p> <ul>     <li><b>Descripci&oacute;n de la norma: </b>se revisa la constitucionalidad de la Ley 833 del 10 de julio de 2003, &quot;por medio de la cual se aprueba el protocolo facultativo de la convenci&oacute;n sobre los derechos del ni&ntilde;o, relativo a la participaci&oacute;n de ni&ntilde;os en los conflictos armados, adoptado en Nueva York el veinticinco (25) de mayo de &#91;...&#93; 2000&quot;.</li>     <li><b>Problema jur&iacute;dico abordado referente a la infancia: </b>verificar la constitucionalidad del protocolo facultativo.</li>     <li><b><i>Ratio Decidendi: </i></b>Por medio de este instrumento internacional se pretende otorgar mayor protecci&oacute;n y garant&iacute;as a los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los adolescentes, por cuanto no permite su participaci&oacute;n directa en hostilidades e impone a los Estados parte el compromiso frente a la comunidad internacional en su conjunto, para la aplicaci&oacute;n de sus disposiciones. Frente a lo dispuesto por la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o relativo al reclutamiento, considera la Corporaci&oacute;n que el Protocolo es m&aacute;s garantista y presta mayor atenci&oacute;n a los ni&ntilde;os, las ni&ntilde;as y los adolescentes ante el conflicto armado.</li>     <li><b>Subargumentos relevantes de la sentencia: </b>se destacan los siguiente: (i) Los derechos de los ni&ntilde;os tienen &iacute;ndole fundamental seg&uacute;n el art&iacute;culo 44 de la Constituci&oacute;n, y (ii) se enmarca en lo preceptuado por otros convenios internacionales como: el Convenio IV Ginebra de 1949, el Protocolo I y II adicional, la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o de 1989, el Convenio 182 de la OIT sobre la prohibici&oacute;n de las peores formas de trabajo infantil y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.</li>     <li><b>Decisi&oacute;n: </b>declara exequible el Protocolo Facultativo y la respectiva ley aprobatoria.</li>     </ul>     <p><b><i>C. Sentencia C-203 de 2005, M.P. Manuel Jos&eacute; Cepeda Espinosa</i></b></p> <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Descripci&oacute;n de la norma demandada: </b>se demand&oacute; &quot;el par&aacute;grafo 2 del art&iacute;culo 50 de la Ley 418 de 1997, seg&uacute;n fue modificado por el art&iacute;culo 19 de la Ley 782 de 2002, que dispone:<i>    <br> Cuando se trate de menores de edad vinculados a los grupos armados organizados al margen de la ley, las autoridades judiciales enviar&aacute;n la documentaci&oacute;n al Comit&eacute; Operativo para la Dejaci&oacute;n de las Armas, el cual decidir&aacute; sobre la expedici&oacute;n de la certificaci&oacute;n a que hace referencia el Decreto 1385 de 1994 en los t&eacute;rminos que consagra esta ley.</i>    <li><b>Problema jur&iacute;dico abordado referente a la infancia: </b>&iquest;es constitucional que los menores de edad que han participado en el conflicto interno como miembros de grupos armados ilegales sean sometidos a un proceso judicial destinado a establecer su responsabilidad penal, o tal curso de acci&oacute;n desconoce su condici&oacute;n de v&iacute;ctimas de la violencia pol&iacute;tica, y la protecci&oacute;n especial que su calidad de ni&ntilde;os reclama?: &quot;&iquest;Los menores de edad que se desvinculan del conflicto armado pueden ser tratados jur&iacute;dicamente, en su calidad de v&iacute;ctimas de la violencia pol&iacute;tica, como infractores de la ley penal?&quot;.</p>     <li><b><i>Ratio Decidendi: </i></b>no se desconoce ni la Constituci&oacute;n Pol&iacute;tica ni el Derecho Internacional por la vinculaci&oacute;n de los menores desmovilizados a los procesos judiciales destinados a establecer su responsabilidad penal, pero siempre y cuando se d&eacute; cumplimiento a las garant&iacute;as sustanciales y procesales b&aacute;sicas a las que tienen derecho en su triple calidad de (i) menores de edad, (ii) v&iacute;ctimas del conflicto armado especialmente protegidos por el Derecho Internacional, y (iii) menores infractores de la ley penal. Estas garant&iacute;as m&iacute;nimas constituyen un cat&aacute;logo de salvaguardas que deben garantizarse en todos los casos de procesamiento penal de menores combatientes.</p>     <li><b>Subargumentos relevantes de la sentencia: </b>(i) es principio cardinal cuando se aborda temas de infancia el principio del inter&eacute;s superior del ni&ntilde;o; (ii) los ni&ntilde;os tiene un estatus de especial protecci&oacute;n reforzada y se debe garantizar su desarrollo integral; (iii) la interpretaci&oacute;n de los derechos de la infancia se debe realizar conforme los tratados del DIDH y del DIH; (iv) es premisa fundamental que los menores que han cometido conductas constitutivas de violaci&oacute;n a la ley penal son responsables, pero bajo medidas que promuevan el inter&eacute;s superior del menor; (v) en materia de delincuencia de menores los dos instrumentos de gran trascendencia acogidos por la Asamblea General de la ONU han sido: las reglas m&iacute;nimas de las Naciones Unidas para la administraci&oacute;n de justicia de la ONU, conocidas como Reglas de Beijing y las Reglas de Naciones Unidas para la protecci&oacute;n de los menores privados de la libertad; (vi) Tanto los Tribunales Internacionales como el Derecho Comparado admiten la responsabilidad penal de menores de edad, aunque no hay acuerdo en cuento a cu&aacute;l es el rango de edad para dicha responsabilidad y cu&aacute;l es la edad para fijar la mayor&iacute;a de edad; (vii) la responsabilidad penal para adolescentes se debe orientar por los siguientes principios: diferenciaci&oacute;n y especificidad, finalidad tutelar y resocializadora, y promoci&oacute;n del inter&eacute;s superior de la infancia; (viii) para la Corte hay:    <p><i>cinco  &aacute;mbitos dentro de los cuales los menores de edad que participan en conflictos armados son sujetos de especial protecci&oacute;n: (a) el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Penal Internacional, (b) el Derecho Internacional Humanitario, (c) el Derecho Laboral Internacional, (d) las decisiones adoptadas por &oacute;rganos de las Naciones Unidas y (e) el derecho constitucional y legal colombiano &#91;...&#93;;    <br> </i>Finalmente, (ix) contar con un sistema de responsabilidad penal para los adolescentes permite, por una parte, rehabilitar a los menores de edad que han cometido delitos graves, y por otra, reparar los derechos de las v&iacute;ctimas de los delitos cometidos por menores a trav&eacute;s de un sistema que logre la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n, pero desde una &oacute;ptica del derecho tutelar y reeducativo para el adolescente.</p>     <li><b>Decisi&oacute;n: </b>Declarar exequible el par&aacute;grafo 2 del art&iacute;culo 19  de la Ley 782 de 2002<sup><a name="s42" href="#42">42</a></sup>.     </ul>     <p><b><i>D. Sentencia C-575 de 2006, M.P. Alvaro Tafur Galvis</i></b></p> <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b>Descripci&oacute;n de la norma demandada: </b>se demandan varios art&iacute;culos de la Ley 975 de 2005, &quot;por la cual se dictan disposiciones para la reincorporaci&oacute;n de miembros de grupos armados organizados al margen de la ley, que contribuyan de manera efectiva a la consecuci&oacute;n de la paz nacional y se dictan otras disposiciones para acuerdos humanitarios&quot;. Entre los art&iacute;culos demandados est&aacute; el 64, que regula lo concerniente a la entrega de menores por parte de grupos armados al margen de la ley sin que sea causal para la p&eacute;rdida de los beneficios de esta.</li>     <li><b>Problema jur&iacute;dico abordado referente a infancia: </b>De los problemas jur&iacute;dicos abordados por la Corte, para efectos del presente estudio, &uacute;nicamente interesa lo pertinente a la posible vulneraci&oacute;n de los derechos de infancia, art&iacute;culo 64 de la Ley 975 de 2005:<i>    <br> &iquest;la disposici&oacute;n acusada al establecer que la entrega de los menores reclutados en las fuerzas armadas ileg&iacute;timas no impide el acceso a los beneficios previstos en la Ley 975 de 2005, desconoce la normatividad internacional seg&uacute;n la cual el reclutamiento de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as a los grupos armados organizados al margen de la ley es considerado como un delito por la legislaci&oacute;n penal colombiana, un crimen de guerra por el Estatuto de Roma y una violaci&oacute;n a los derechos de los ni&ntilde;os de conformidad con el Protocolo Facultativo a la Convenci&oacute;n sobre Derechos del Ni&ntilde;o relativo a la participaci&oacute;n de los ni&ntilde;os en los conflictos armados y el Convenio nro. 182 de la Organizaci&oacute;n Mundial del Trabajo (OIT)?</i></li>     <li><b><i>Ratio Decidendi: </i></b>de la norma acusada se infiere &quot;que la entrega de menores por parte de los grupos armados no sea causal de p&eacute;rdida de los beneficios aludidos no exime de la responsabilidad a que haya lugar por el reclutamiento de menores&quot;.</li>     <li><b>Subargumentos relevantes de la sentencia: </b>se destaca el siguiente: la norma no puede entenderse en efecto sino en el sentido de facilitar dicha entrega -por lo que no se pierden los beneficios a que en ella se alude-, pero, claro est&aacute;, sin perjuicio de la responsabilidad penal que de acuerdo con la ley quepa endilgar a quienes hayan incurrido en esa conducta.</li>     <li><b>Decisi&oacute;n: </b>declarar exequible el art&iacute;culo 64 de la Ley 975 de 2005.     </ul>     <p><b><i>E. Sentencia C-240 de 2009, M.P. Mauricio Gonz&aacute;lez Cuervo</i></b></p>     <li><b>Descripci&oacute;n de la norma demandada: </b>se demand&oacute; el art&iacute;culo 14 (parcial) de la Ley 418 de 1997, &quot;Por la cual se consagran unos instrumentos para la b&uacute;squeda de la convivencia, la eficacia de la justicia y se dictan otras disposiciones&quot;, y el art&iacute;culo 162 de la Ley 599 de 2000, &quot;Por la cual se expide el C&oacute;digo Penal&quot;. Seg&uacute;n el demandante, las disposiciones acusadas excluyen de la regulaci&oacute;n penal el crimen de &quot;utilizar ni&ntilde;os para participar activamente en las hostilidades&quot;.</li>     <li><b>Problema jur&iacute;dico abordado referente a infancia: </b>determinar en el presente caso, si en la tipificaci&oacute;n de los delitos consagrados en los art&iacute;culos acusados relacionados con el reclutamiento il&iacute;cito de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, el legislador incurri&oacute; en una omisi&oacute;n legislativa relativa (i) al no incluir dentro de las conductas sujetas a sanci&oacute;n penal la utilizaci&oacute;n de menores en hostilidades o en acciones armadas, y al (ii) condicionar dicha utilizaci&oacute;n a que la vinculaci&oacute;n de los ni&ntilde;os y ni&ntilde;as sea obligada, excluyendo con ello la penalizaci&oacute;n de la participaci&oacute;n voluntaria de menores en los grupos armados.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><b><i>Ratio Decidendi: </i></b>independientemente de los verbos rectores que sean utilizados en el marco de los Derechos Humanos para se&ntilde;alar las conductas que deben ser sancionadas en el derecho interno en materia de reclutamiento y participaci&oacute;n de menores en los conflictos, de acuerdo a los principios de la Ciudad del Cabo, el objetivo de las disposiciones internacionales en la materia y de la comunidad internacional en su conjunto es asegurar que la persona menor de 18 a&ntilde;os no forme parte de cualquier fuerza o grupo armado regular o irregular, indistintamente de si dentro del grupo porta armas o no o de si su vinculaci&oacute;n ha sido forzada o voluntaria, porque el concepto de &quot;ni&ntilde;o soldado&quot; es amplio. La pretensi&oacute;n es que las definiciones abarquen en cuanto a su protecci&oacute;n y garant&iacute;a a la mayor cantidad posible de ni&ntilde;os y ni&ntilde;as, para que puedan desmovilizarse y reintegrarse a la sociedad y que las prohibiciones aseguren la efectividad de estos objetivos.</li>     <li><b>Subargumentos relevantes de la sentencia: </b>se destacan: (i) El Bloque de Constitucionalidad se conforma tambi&eacute;n por aquellas normas que componen el DIH. (ii) En el marco del DIH, por su parte, el reclutamiento y la participaci&oacute;n de menores de quince a&ntilde;os de edad en los conflictos armados es una conducta prohibida. En el caso del Protocolo II, las conductas proscritas para las fuerzas o grupos armados son el reclutamiento y la participaci&oacute;n en las hostilidades, sin que se distinga si se trata de una participaci&oacute;n directa o no. (iii) En cuanto a si se trata de un reclutamiento forzoso o voluntario, debe se&ntilde;alarse que el DIH no distingue esa calificaci&oacute;n y, por tanto, el reclutamiento <i>in genere </i>es una conducta proscrita. (iv) En el campo del Derecho Penal Internacional, las conductas punibles como cr&iacute;menes de guerra son reclutar o alistar ni&ntilde;os menores de quince a&ntilde;os en las fuerzas armadas o utilizarlos para participar activamente en hostilidades, tanto si se trata de fuerzas armadas o de grupos armados irregulares. Y (v) el Estatuto de Roma no incluye ninguna reflexi&oacute;n sobre si se trata de un reclutamiento voluntario o forzado, ni toma en consideraci&oacute;n como causales de exculpaci&oacute;n o de atipicidad la voluntariedad o no de los menores en el reclutamiento. Por tanto, la interpretaci&oacute;n pertinente por tratarse de un tema penal es que el simple reclutamiento, alistamiento o utilizaci&oacute;n de menores de quince a&ntilde;os en las hostilidades tipifica las conductas punibles mencionadas. </li>     <li><b>Decisi&oacute;n: </b>declarar exequibles las normas demandadas.</li>     <p><font size="3"><b>IV. Conclusiones</b></font></p>      <p><ol type="1">     <li>En la actualidad, el Estado colombiano -seg&uacute;n los diversos informes internacionales, principalmente el presentado este a&ntilde;o por el Tribunal Internacional sobre la Infancia afectada por la guerra y la pobreza- es considerado uno de los pa&iacute;ses del mundo que con mayor frecuencia vulnera los derechos de los ni&ntilde;os por causa de la guerra.</li>     <li>Para el caso colombiano, en cuanto a los derechos de infancia en el contexto de hostilidades, la regulaci&oacute;n pr&aacute;ctica gira en torno a protegerlos, principalmente frente al reclutamiento por las fuerzas militares y, sobre todo, por las fuerzas armadas ilegales, de conformidad con los Convenios de Ginebra de 1949 y sus Protocolos Adicionales ratificados por Colombia, donde se destaca como una conducta prohibida por el DIH.</li>     <li>El <i>corpus iuris </i>convencional y consuetudinario en torno a la protecci&oacute;n de la infancia en el concierto internacional es amplio desde los tres  &aacute;mbitos: el Derecho Internacional Humanitario, el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Penal Internacional.</li>     <li>A pesar de que la protecci&oacute;n de los ni&ntilde;os y adolescentes en el  &aacute;mbito internacional o interno sobre conflictos armados se ha regulado para la protecci&oacute;n sobre menores de quince a&ntilde;os, en Colombia en virtud de las sentencias C-019 de 1993, C-157 de 2007 y C-203 de 2005, en el derecho interno colombiano est&aacute;n proscritas tales conductas, incluso frente a los menores de 18 a&ntilde;os.</li>     <li>De acuerdo con las sentencias C-225 de 1995 y C-240 de 2009, las normas del DIH seg&uacute;n la Corte Constitucional forman parte del Bloque de Constitucionalidad. Son adem&aacute;s disposiciones que obligan a todas las partes del conflicto, independientemente de si han dado su consentimiento o no para el efecto, y por consiguiente su aplicaci&oacute;n es exigible no solo al Estado sino a todos los grupos armados irregulares o regulares cobijados por estas normas.</li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>En el Derecho Penal Internacional, <i>el reclutamiento o alistamiento y la utilizaci&oacute;n de menores de quince a&ntilde;os de edad para participar en los conflictos armados </i>es una conducta objeto de reproche internacional, que por ser contraria al DIH es investigable y enjuiciable por la Corte Penal Internacional por estar tipificada en el Estatuto de Roma.</li>     <li>Los menores de edad que cometan delitos en escenarios de conflictos armados internos s&iacute; pueden incurrir en responsabilidad penal y, en consecuencia, deben recibir un tratamiento jur&iacute;dico-procesal adecuado a su condici&oacute;n de sujetos de especial protecci&oacute;n, de conformidad con los principios de diferenciaci&oacute;n y de especificidad, planteados en los instrumentos internacionales, como las Reglas de Beijing, que fijan criterios regulativos m&iacute;nimos tanto en el procedimiento como en las medidas a imponer.</li>     <li>La Corte Constitucional<sup><a name="s43" href="#43">43</a></sup> reconoce: &quot;cinco  &aacute;mbitos dentro de los cuales los menores de edad que participan en conflictos armados son sujetos de especial protecci&oacute;n: (a) el Derecho Internacional de los Derechos Humanos y el Derecho Penal Internacional, (b) el Derecho Internacional Humanitario, (c) el Derecho Laboral Internacional, (d) las decisiones adoptadas por &oacute;rganos de las Naciones Unidas, y (e) el derecho constitucional y legal colombiano&quot;.</li>     </ol></p> <hr>     <p><font size="3"><b>Pie de p&aacute;gina</b></font></p>     <p><sup><a href="#s1" name="1">1</a></sup>Human Rights Watch, <i>Aprender&aacute;s a no llorar: ni&ntilde;os combatientes en Colombia </i>(18 de septiembre de 2003). Disponible en:  <a target="_blank" href="http://www.hrw.org/legacy/spanish/informes/2003/colombia_ninos.pdf">http://www.hrw.org/legacy/spanish/informes/2003/colombia_ninos.pdf</a>    <br> <sup><a href="#s2" name="2">2</a></sup>Seg&uacute;n la investigaci&oacute;n titulada &quot;Campa&ntilde;a de documentaci&oacute;n, educaci&oacute;n y opini&oacute;n p&uacute;blica: hacia una cultura de respeto a los derechos de los ni&ntilde;os y las ni&ntilde;as en zonas de conflicto en Colombia, incidente en la formulaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de pol&iacute;ticas p&uacute;blicas relacionadas con el tema&quot;, adelantada por la trabajadora social y mag&iacute;ster Ana Milena Montoya Ruiz, financiada por la Comisi&oacute;n Europea, formulada y ejecutada por el Instituto Popular de Capacitaci&oacute;n (IPC) y la Fundaci&oacute;n Cultura Democr&aacute;tica (Fucude), organizaciones no gubernamentales de Medell&iacute;n y Bogot&aacute; dedicadas a la investigaci&oacute;n en el tema de los Derechos Humanos. Publicada en: Montoya Ruiz, Ana Milena, <i>Los ni&ntilde;os y j&oacute;venes en la guerra en Colombia. Aproximaci&oacute;n a su reclutamiento y vinculaci&oacute;n. </i>Opini&oacute;n Jur&iacute;dica. Enero-junio de 2008. At. 178.    <br> <sup><a href="#s3" name="3">3</a></sup>Alejandro Aponte Cardona. Persecuci&oacute;n penal de cr&iacute;menes internacionales. Di&aacute;logo abierto entre la tradici&oacute;n nacional y el desarrollo internacional. P&aacute;g. 165. Grupo Editorial Ib&aacute;&ntilde;ez, Fundaci&oacute;n Konrad Adenauer y Pontificia Universidad Javeriana. (2011).    <br> <sup><a href="#s4" name="4">4</a></sup>&quot;Es un verdadero Tribunal Internacional de conciencia contra los Cr&iacute;menes de Lesa Humanidad y el Genocidio, que est&aacute; inspirado en los principios &eacute;ticos e hist&oacute;ricos del International War Crimes Tribunal, luego conocido como Tribunal Russell-Sartre, dirigido por el fil&oacute;sofo franc&eacute;s y premio Nobel Jean Paul Sartre, como presidente&quot;. Faisal Sergio Tapia, <i>Reporte Internacional anual 2012 sobre la infancia afectada por la guerra. Los dos Congos de la guerra. </i>Disponible en  <a target="_blank" href="http://www.crin.org/docs/REPORTEIN-FANCIAMUNDIAL2012.pdf">http://www.crin.org/docs/REPORTEIN-FANCIAMUNDIAL2012.pdf</a> (10 de febrero de 2012). Dicho Tribunal, si bien no tiene funciones jurisdiccionales, si pone en evidencia las lagunas de las pr&aacute;cticas del Derecho nacional e internacionalmente, propende a la denuncia en los casos de violaci&oacute;n de los derechos de los infantes por causa de la pobreza y la guerra.    <br> <sup><a href="#s5" name="5">5</a></sup>Cifras de la tragedia mundial la infancia en la guerra. Referidos a Colombia y &Aacute;frica. En: Faisal Sergio Tapia, <i>Reporte Internacional anual 2012 sobre la infancia afectada por la guerra. Los dos Congos de la guerra. </i>Disponible en  <a target="_blank" href="http://www.crin.org/docs/REPOR-TEINFANCIAMUNDIAL2012.pdf">http://www.crin.org/docs/REPOR-TEINFANCIAMUNDIAL2012.pdf</a> (10 de febrero de 2012).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#s6" name="6">6</a></sup>Para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campa&ntilde;a (1949).    <br> <sup><a href="#s7" name="7">7</a></sup>Para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los n&aacute;ufragos de las fuerzas armadas en el mar (1949).    <br> <sup><a href="#s8" name="8">8</a></sup>Relativo al trato debido a los prisioneros de guerra (1949).    <br> <sup><a href="#s9" name="9">9</a></sup>Relativo a la protecci&oacute;n debida a las personas civiles en tiempo de guerra (1949).    <br> <sup><a href="#s10" name="10">10</a></sup>Fue aprobado el 8 de junio de 1977 y entr&oacute; en vigor el 7 de diciembre de 1978, pero para Colombia el 1 de marzo de 1994, en virtud de la no aprobaci&oacute;n otorgada por la Comisi&oacute;n Especial Legislativa el 4 de septiembre de 1991. Ley 11 de 1992.    <br> <sup><a href="#s11" name="11">11</a></sup>Fue aprobado el 8 de junio de 1977 y entr&oacute; en vigor el 7 de diciembre de 1978, pero para Colombia, el 15 de febrero de 1996, en virtud de la Ley 171 de 1994, revisado mediante la Sentencia C-225 de 1995 (M.P. Alejandro Mart&iacute;nez Caballero; 18 de mayo de 1995. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1995/C-225-95.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1995/C-225-95.htm</a>    <br> <sup><a href="#s12" name="12">12</a></sup>Colombia suscribi&oacute; el Estatuto de Roma el 10 de diciembre de 1998, y lo incorpor&oacute; en su legislaci&oacute;n interna mediante un acto legislativo reformatorio de la Constituci&oacute;n aprobado por el Congreso de la Rep&uacute;blica el 16 de mayo de 2002, el cual fue sancionado por el presidente de la Rep&uacute;blica el 5 de junio del mismo a&ntilde;o. Mediante la Ley 742 de 2002 se aprob&oacute; el Estatuto, el cual fue revisado en la Sentencia C-578 de 2002 (M.P. Manuel Jos&eacute; Cepeda: 30 de julio de 2002). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2002/C-578-02.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2002/C-578-02.htm</a>, por la Corte Constitucional, siendo ratificado el 5 de agosto de 2002.    <br> <sup><a href="#s13" name="13">13</a></sup>El Estatuto de la Corte Internacional de Justicia define el Derecho Internacional consuetudinario como &quot;una pr&aacute;ctica generalmente aceptada como derecho&quot;. Esta pr&aacute;ctica debe ser &quot;extendida, representativa y virtualmente uniforme&quot;, de acuerdo con la jurisprudencia de la Corte Internacional de Justicia.    <br> <sup><a href="#s14" name="14">14</a></sup>Rodrigo Uprimny Yepes, In&eacute;s Uprimny Yepes, &Oacute;scar Parra Vera. Derechos humanos y derechos internacional humanitario. P&aacute;g. 95. 2<sup>a</sup>. edici&oacute;n. Imprenta Nacional de Colombia. (2008).    <br> <sup><a href="#s15" name="15">15</a></sup>Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Manual de calificaci&oacute;n de conductas violatorias, Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. I. P&aacute;g. 31. Quebecor World. (2004).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#s16" name="16">16</a></sup>Christophe Swinarski, <i>Direito internacional humanitario, </i>Revista dos Tribunais. 1990. At. 28.    <br> <sup><a href="#s17" name="17">17</a></sup>El Tribunal Penal Internacional para Ruanda estableci&oacute; como presupuestos necesarios para que se configure un conflicto armado interno, por un lado, apreciar la intensidad del conflicto, y por otro, la organizaci&oacute;n de las partes. As&iacute;, los presupuestos se reflejan en cuatro elementos: (i) que exista un conflicto en el territorio de una alta parte entre sus fuerzas armadas y las fuerzas armadas disidentes; (ii) que las fuerzas armadas disidentes est&eacute;n organizadas bajo la direcci&oacute;n de un mando responsable; (iii) que las fuerzas armadas disidentes ejerciesen control sobre una parte del territorio que les permita realizar operaciones militares sostenidas y concertadas; y (iv) que las fuerzas armadas disidentes fueren capaces de respetar los presupuestos del Protocolo II. Esto, conforme al Fallo del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Prosecutor vs. Jean Paul Akayesu, Sala de Primera Instancia, Sentencia del 2 de septiembre de 1998.    <br> <sup><a href="#s18" name="18">18</a></sup>Departamentos Jur&iacute;dicos del CICR M&eacute;xico y CICR Bogot&aacute;. Estudio de derecho internacional humanitario consuetudinario. P&aacute;g. 5. Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja. (2009).    <br> <sup><a href="#s19" name="19">19</a></sup>Estas normas se lograron identificar gracias al trabajo adelantado y presentado por el Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja que, despu&eacute;s de una investigaci&oacute;n sobre m&aacute;s de ciento cincuenta pa&iacute;ses, arroj&oacute; unos resultados que evidenciaron las normas consuetudinarias existentes del Derecho Internacional Humanitario. Ver nota 15.    <br> <sup><a href="#s20" name="20">20</a></sup>Las siglas CAI indican las normas consuetudinarias aplicables en los conflictos armados internacionales, y CANI las que se aplican en los conflictos armados no internacionales. Es la forma como se designan en los documentos presentados por el CICR.    <br> <sup><a href="#s21" name="21">21</a></sup>Unicef. Los Principios de Par&iacute;s. P&aacute;g. 5. Ed. Coalico. (2007).    <br> <sup><a href="#s22" name="22">22</a></sup>Convenci&oacute;n sobre el Estatuto de los Refugiados, art&iacute;culo 1, Adoptada en Ginebra, Suiza, el 28 de julio de 1951 por la Conferencia de Plenipotenciarios sobre el Estatuto de los Refugiados y de los Ap&aacute;tridas (Naciones Unidas), convocada por la Asamblea General en su Resoluci&oacute;n 429 (V), del 14 de diciembre de 1950. Entrada en vigor el 22 de abril de 1954, de conformidad con el art&iacute;culo 43, Serie Tratados de Naciones Unidas 2545, vol. 189, p&aacute;g. 137.    <br> <sup><a href="#s23" name="23">23</a></sup>Unicef. Acci&oacute;n humanitaria de Unicef Alianza en favor de los ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de emergencia. P&aacute;gs. 1-4. Ed. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia. (2010).    <br> <sup><a href="#s24" name="24">24</a></sup>Seg&uacute;n la Convenci&oacute;n de los Derechos del Ni&ntilde;o, en su art&iacute;culo 1, se entiende por menor a toda persona de menos de 18 a&ntilde;os, salvo que en virtud de la ley que le sea aplicable haya alcanzado antes la mayor&iacute;a de edad.    <br> <sup><a href="#s25" name="25">25</a></sup>La Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o de las Naciones Unidas fue ratificada por Colombia mediante la Ley 12 de 1991. Colombia, al ratificar la Convenci&oacute;n, hizo una reserva, por la cual considera que la edad m&iacute;nima para que la persona pueda participar directamente en las hostilidades es de 18 a&ntilde;os.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#s26" name="26">26</a></sup>Este Protocolo Facultativo fue aprobado por Colombia mediante la Ley 833 del 10 de julio de 2003, Por medio de la cual se aprueba el &quot;Protocolo facultativo de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o relativo a la participaci&oacute;n de ni&ntilde;os en los conflictos armados&quot;, y revisado por la Corte Constitucional mediante la Sentencia C-172 de 2004 (M.P. Jaime C&oacute;rdoba Trivi&ntilde;o: 2 de marzo de 2004). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2004/C-172-04.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2004/C-172-04.htm</a>.    <br> <sup><a href="#s27" name="27">27</a></sup>Este texto fue adoptado por la Asamblea General de la ONU el 25 de mayo de 2000 y entr&oacute; en vigor el 12 de febrero de 2002.    <br> <sup><a href="#s28" name="28">28</a></sup>El art&iacute;culo 2 del Protocolo Facultativo reza: &quot;Los Estados Partes velar&aacute;n por que no se reclute <i>obligatoriamente </i>en sus fuerzas armadas a ning&uacute;n menor de 18 a&ntilde;os&quot;.    <br> <sup><a href="#s29" name="29">29</a></sup>Art&iacute;culo 3 del Protocolo Facultativo.    <br> <sup><a href="#s30" name="30">30</a></sup>Este convenio fue adoptado el 16 de junio de 1999 y entr&oacute; en vigor el 19 de noviembre de 2000. Colombia lo ratific&oacute; mediante la Ley 704 de 2001, por medio de la cual se aprueba el &quot;Convenio 182 sobre la prohibici&oacute;n de las peores formas de trabajo infantil y la acci&oacute;n inmediata para su eliminaci&oacute;n&quot;, y la constitucionalidad del convenio fue revisada en la Sentencia C-535 de 2002 (M.P. Jaime Araujo Renter&iacute;a: 16 de julio de 2002). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2002/C-535-02.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2002/C-535-02.htm</a>.    <br> <sup><a href="#s31" name="31">31</a></sup>Como en la Sentencia C-240 de 2009 (M.P. Mauricio Gonz&aacute;lez Cuervo: 1 de abril de 2009). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2009/C-240-09.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2009/C-240-09.htm</a>.    <br> <sup><a href="#s32" name="32">32</a></sup>Las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU tienen fuerza vinculante para los miembros de la organizaci&oacute;n conforme a lo establece el cap&iacute;tulo VII de la Carta de la Naciones Unidas. Adem&aacute;s, seg&uacute;n el art&iacute;culo 25 ib&iacute;dem, los miembros convinieron en aceptar y cumplir estas decisiones.    <br> <sup><a href="#s33" name="33">33</a></sup>Unicef. <i>En situaciones de emergencia. </i>Disponible en:  <a target="_blank" href="http://www.unicef.org/spanish/emerg/index_childsoldiers.html">http://www.unicef.org/spanish/emerg/index_childsoldiers.html</a>.    <br> <sup><a href="#s34" name="34">34</a></sup>Jorge Gonz&aacute;lez J&aacute;come. <i>El uso del derecho comparado como forma de escape de la subordinaci&oacute;n colonial. </i>International Law. 2006. At. 295.    <br> <sup><a href="#s35" name="35">35</a></sup>Rodrigo Uprimny Yepes, In&eacute;s Uprimny Yepes, &Oacute;scar Parra Vera. Derechos humanos y derechos internacional humanitario. P&aacute;gs. 71-73. 2<sup>a</sup>. edici&oacute;n. Imprenta Nacional de Colombia. (2008).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <sup><a href="#s36" name="36">36</a></sup>Seg&uacute;n el jurista y doctrinante Pablo Ra&uacute;l Bonorino, &quot;para evaluar la fuerza del argumento central es importante reconstruir los subargumentos (y los subargumentos) pues de ellos depende la verdad de sus premisas. Si los subargumentos &#91;...&#93; son s&oacute;lidos, dicha solidez se traslada al argumento central. Pero si alguno de ellos -no importa lo alejado que est&eacute; del argumento central- es d&eacute;bil, esa debilidad se transmite a la tesis central de la argumentaci&oacute;n. En una argumentaci&oacute;n, los argumentos que la componen forman un sistema, no un mero conjunto&quot;. Pablo Ra&uacute;l Bonorino. Argumentaci&oacute;n judicial: construcci&oacute;n, reconstrucci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de argumentaciones orales y escritas. P&aacute;gs. 39-40. 2<sup>a</sup>. Edici&oacute;n. Imprenta Nacional de Colombia. (2008).    <br> <sup><a href="#s37" name="37">37</a></sup>Para el caso de las sentencia de la Corte Constitucional, tiene tres tipos de fallos: las sentencia T (tutela), las C (constitucionalidad) y las SU (sentencias unificadoras o integradoras). En el presente trabajo &uacute;nicamente se estudiaron sentencias tipo &quot;C&quot;.    <br> <sup><a href="#s38" name="38">38</a></sup>En varias sentencias la Corte ha tenido que abordar varios problemas jur&iacute;dicos, algunos no interesan para el objeto de la investigaci&oacute;n adelantada, por esto no se har&aacute; referencia a esos cuestionamientos.    <br> <sup><a href="#s39" name="39">39</a></sup>&quot;es <i>ratio </i>aquel argumento que consciente y expl&iacute;citamente le permite a la Corte llegar a la decisi&oacute;n; el <i>obiter, </i>de otro lado, son argumentos incidentales, secundarios, sub-desarrollados o, incluso, meramente sugeridos que no se requieren para la conclusi&oacute;n alcanzada. &#91;... &#93; <i>ratio decidendi </i>hace referencia a aquellos apartes del fallo que, luego de plena consideraci&oacute;n por parte de la Corte sobre el fundamento de las normas acusadas, guardan unidad de sentido, est&aacute;n inescidiblemente unidos, con el dispositivo o parte resolutiva de la sentencia&quot;. Diego L&oacute;pez Medina. El derecho de los jueces. P&aacute;gs. 223-224. 2<sup>a</sup> Edici&oacute;n. Legis. (2006).    <br> <sup><a href="#s40" name="40">40</a></sup>Teniendo en cuenta posiciones como la del Dr. Edgardo Villamil Portilla, seg&uacute;n la cual &quot;la decisi&oacute;n final es la articulaci&oacute;n o conjugaci&oacute;n de muchas decisiones parciales con sus propias din&aacute;micas y, en no pocas ocasiones, guiadas por intereses fragmentarios. La sentencia es el lugar de todas las decisiones parciales y, necesariamente, esas decisiones fraccionales influyen y afectan de modo determinante el sentido de la decisi&oacute;n porque son parte de ella misma. La suma de decisiones fraccionales generan un plus mediante una especie de sinergia que contribuye a la decisi&oacute;n final&quot;. Edgardo Villamil Portilla. Estructura de la sentencia judicial. P&aacute;g. 108. 2<sup>a</sup> Edici&oacute;n. Imprenta Nacional de Colombia. (2008).    <br> <sup><a href="#s41" name="41">41</a></sup>Esta cl&aacute;usula, establecida en el pre&aacute;mbulo del Protocolo II adicional, consiste en el principio seg&uacute;n el cual &quot;en los casos no previstos por el derecho vigente, la persona humana queda bajo la salvaguardia de los principios de la humanidad y de las exigencias de la conciencia p&uacute;blica&quot;.    <br> <sup><a href="#s42" name="42">42</a></sup>Los magistrados Alfredo Beltr&aacute;n Sierra, Rodrigo Escobar Gil y Clara In&eacute;s Vargas Hern&aacute;ndez salvaron el voto al contraponer la idea de que el sometimiento de menores de edad a un proceso judicial es contrario a la Constituci&oacute;n y a los instrumentos internacionales sobre los derechos de los ni&ntilde;os.    <br> <sup><a href="#s43" name="43">43</a></sup>Sentencia C-203 de 2005. (M.P. Manuel Jos&eacute; Cepeda). Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2005/C-203-05.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2005/C-203-05.htm</a>.    <br></p> <hr>     <p><font size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Libros</b></font></p>     <!-- ref --><p>Aponte Cardona, Alejandro. Persecuci&oacute;n penal de cr&iacute;menes internacionales. Di&aacute;logo abierto entre la tradici&oacute;n nacional y el desarrollo internacional. 1<sup>a</sup>. ed. Grupo Editorial Ib&aacute;&ntilde;ez, Fundaci&oacute;n Konrad Adenauer y Pontificia Universidad Javeriana, Bogot&aacute;. (2011).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S1692-8156201200010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Bonorino, Pablo Ra&uacute;l. Argumentaci&oacute;n judicial: construcci&oacute;n, reconstrucci&oacute;n y evaluaci&oacute;n de argumentaciones orales y escritas. 2<sup>a</sup>. ed. Imprenta Nacional de Colombia, Bogot&aacute;. (2008).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S1692-8156201200010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Camargo, Pedro Pablo. Manual de derechos humanos. 3<sup>a</sup>. ed. Leyer, Bogot&aacute;. (2006).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1692-8156201200010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Departamentos Jur&iacute;dicos del CICR M&eacute;xico y CICR Bogot&aacute;. Estudio de Derecho Internacional Humanitario consuetudinario. Ed. Comit&eacute; Internacional de la Cruz Roja, Bogot&aacute;, (2009).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S1692-8156201200010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Gonz&aacute;lez Mongui, Pablo E. <i>Derechos humanos fundamentaci&oacute;n, obligatoriedad y cumplimiento. Y. </i>ed. Panamericana Formas e Impresos S.A., Bogot&aacute;. (2008).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S1692-8156201200010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Human Rights Watch. Aprender&aacute;s a no llorar: ni&ntilde;os combatientes en Colombia. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.hrw.org/legacy/spanish/informes/2003/colombia_ninos.pdf">http://www.hrw.org/legacy/spanish/informes/2003/colombia_ninos.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S1692-8156201200010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>L&oacute;pez Medina, Diego. El derecho de los jueces. 2a. ed. Legis, Bogot&aacute; (2006).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S1692-8156201200010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Oficina en Colombia del Alto Comisionado de las Naciones Unidas. Manual de calificaci&oacute;n de conductas violatorias, Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario. Quebecor World, Bogot&aacute;. (2004).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S1692-8156201200010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Unicef. Los principios de Par&iacute;s. Ed. Coalico, Par&iacute;s (2007).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S1692-8156201200010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Unicef. Acci&oacute;n humanitaria de UNICEF Alianza en favor de los ni&ntilde;os en situaci&oacute;n de emergencia. Ed. Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia, Ginebra. (2010).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S1692-8156201200010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Uprimny Yepes, Rodrigo; Uprimny Yepes, In&eacute;s; Parra Vera, &Oacute;scar. Derechos humanos y Derecho Internacional Humanitario. 2a. ed. Imprenta Nacional de Colombia, Bogot&aacute; (2008).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S1692-8156201200010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Villamil Portilla, Edgardo. Estructura de la sentencia judicial. 2a. ed. Imprenta Nacional de Colombia, Bogot&aacute; (2008).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S1692-8156201200010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p><font size="3"><b>Revistas</b></font></p>     <!-- ref --><p>Gonz&aacute;lez J&aacute;come, Jorge. <i>El uso del derecho comparado como forma de escape de la subordinaci&oacute;n colonial. </i>International Law. Revista colombiana de Derecho Internacional. 7, 295-338, 326 (2006).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000238&pid=S1692-8156201200010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Swinarski, Christophe. <i>Direito internacional humanitario. </i>Revista dos Tribunais. 656, 28-40, 31 (1990).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000240&pid=S1692-8156201200010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p><font size="3"><b>Tratados, convenciones y resoluciones internacionales</b></font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Convenci&oacute;n Americana de Derechos Humanos. Aprobada el 22 de noviembre de 1969, entrada en vigor el 18 de julio de 1978.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S1692-8156201200010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenci&oacute;n sobre el Estatuto de los Refugiados, art&iacute;culo 1. Adoptada en Ginebra, Suiza, el 28 de julio de 1951. Entrada en vigor: 22 de abril de 1954, de conformidad con el art&iacute;culo 43. Serie Tratados de Naciones Unidas 2545, vol. 189, p. 137.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S1692-8156201200010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o. Aprobada el 20 de noviembre de 1989. Entrada en vigor el 2 de septiembre de 1990.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S1692-8156201200010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenio I de Ginebra, <i>para aliviar la suerte que corren los heridos y los enfermos de las fuerzas armadas en campa&ntilde;a. </i>Aprobado el 12 de agosto de 1949. Entrada en vigor el 21 de octubre de 1950.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000249&pid=S1692-8156201200010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenio II de Ginebra, <i>para aliviar la suerte que corren los heridos, los enfermos y los n&aacute;ufragos de las fuerzas armadas en el mar. </i>Aprobado el 12 de agosto de 1949. Entrada en vigor el 21 de octubre de 1950.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000251&pid=S1692-8156201200010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Convenio III de Ginebra, <i>relativo al trato debido a los prisioneros de guerra. </i>Aprobado el 12 de agosto de 1949. Entrado en vigor el 21 de octubre de 1950.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000253&pid=S1692-8156201200010000200020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenio IV de Ginebra, <i>relativo a la protecci&oacute;n debida a las personas civiles en tiempo de guerra. </i>Aprobado el 12 de agosto de 1949. Entrada en vigor el 21 de octubre de 1950.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000255&pid=S1692-8156201200010000200021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Convenio 182, <i>relativo a las peores formas de trabajo infantil. </i>Aprobado el 17 de junio de 1999. Entrada en vigor el 19 de noviembre de 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000257&pid=S1692-8156201200010000200022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional. Aprobado el 17 de julio de 1998, entrada en vigor el 1de julio de 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000259&pid=S1692-8156201200010000200023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Protocolo adicional I a los convenios de Ginebra, <i>relativo a la Protecci&oacute;n de las V&iacute;ctimas de los Conflictos Armados Internacionales. </i>Aprobado el 8 de junio de 1977, entrada en vigor el 7 de diciembre de 1978.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000261&pid=S1692-8156201200010000200024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Protocolo adicional II a los convenios de Ginebra, <i>relativos a la protecci&oacute;n de las v&iacute;ctimas de los conflictos armados internacionales y sin car&aacute;cter internacional. </i>Aprobado el 8 de junio de 1977, entrada en vigor el 7 de diciembre de 1978.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000263&pid=S1692-8156201200010000200025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Protocolo Facultativo de la Convenci&oacute;n sobre los Derechos del Ni&ntilde;o relativo a la participaci&oacute;n de ni&ntilde;os en conflictos armados. Aprobado el 25 de mayo del 2000, entrada en vigor el 12 de febrero de 2002.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000265&pid=S1692-8156201200010000200026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Principios de ciudad del Cabo de 30 de abril de 1970&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000267&pid=S1692-8156201200010000200027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Principios de Par&iacute;s de febrero de 2007.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000268&pid=S1692-8156201200010000200028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Resoluci&oacute;n A/59/695-S/2005/72 del Consejo de Seguridad de la Asamblea General de las Naciones Unidas, sobre Los Ni&ntilde;os y los conflictos armados.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000270&pid=S1692-8156201200010000200029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p><b>Sentencias internacionales</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Tribunal Penal Internacional para Ruanda, Prosecutor vs. Jean Paul Akayesu, Sala de Primera Instancia. Sentencia del 2 de septiembre de 1998.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000273&pid=S1692-8156201200010000200030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p><b>Sentencias nacionales</b></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-225 del 18 de mayo de 1995. M.P. Alejandro Mart&iacute;nez Caballero. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1995/C-225-95.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/1995/C-225-95.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000276&pid=S1692-8156201200010000200031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-172 del 2 de marzo de 2004. M.P. Jaime C&oacute;rdoba Trivi&ntilde;o. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2004/C-172-04.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2004/C-172-04.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000278&pid=S1692-8156201200010000200032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-203 del 8 de marzo de 2005. M.P. Manuel Jos&eacute; Cepeda. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2005/C-203-05.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2005/C-203-05.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000280&pid=S1692-8156201200010000200033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-575 del 25 de julio de 2006 M.P. Alvaro Tafur Galvis. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2006/C-575-06.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2006/C-575-06.htm</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000282&pid=S1692-8156201200010000200034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Corte Constitucional de Colombia, Sentencia C-240 del 1 de abril de 2009. M.P. Mauricio Gonz&aacute;lez Cuervo. Disponible en: <a target="_blank" href="http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2009/C-240-09.htm">http://www.corteconstitucional.gov.co/relatoria/2009/C-240-09.htm</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000283&pid=S1692-8156201200010000200035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <p><font size="3"><b>P&aacute;ginas web</b></font></p>     <!-- ref --><p> <a target="_blank" href="http://www.unicef.org/spanish/emerg/index_childsoldiers.html">http://www.unicef.org/spanish/emerg/index_childsoldiers.html</a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000286&pid=S1692-8156201200010000200036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a target="_blank" href="http://www.icrc.org">http://www.icrc.org</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000287&pid=S1692-8156201200010000200037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> <a target="_blank" href="http://www.tribunalinternacionalinfancia.org/2012/02/reporte-internacional-anual-2012-sobre.html">http://www.tribunalinternacionalinfancia.org/2012/02/reporte-internacional-anual-2012-sobre.html</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000288&pid=S1692-8156201200010000200038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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