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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Avances y perspectivas en Síndrome de Asperger]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Asperger syndrome is a pervasive developmental disorder; it was described by Hans Asperger in 1944. It is characterized by a marked social disruption, difficulties in communication, deficit in the ability to play and a range of interests and repetitive behavior, without a significant language or cognitive delay. Considering the current importance of the item, this is done in a comprehensive review on the subject that covers aspects such as: clinical features, alterations to the physical examination, and possible structural and functional alterations. Also the DSM-IV criteria and the differential diagnosis are specified. Finally, some of the aspects related to the genetics and treatment are discussed.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Avances y  perspectivas en S&iacute;ndrome de Asperger</b></font></p>      <p align="center"><font size="3"><b>Progress  and prospects in Asperger Syndrome</b></font></p>      <p align="center"><i>Ricardo Andr&eacute;s Naranjo  Fl&oacute;rez</i></p>      <p>M&eacute;dico Neuropediatra, Universidad Nacional de Colombia. Bogot&aacute;, Colombia.</p>      <p><b>Correspondencia</b>: <a href="mailto:andresnaranjoflorez@gmail.com">andresnaranjoflorez@gmail.com</a></p>      <p><b>Recibido: </b>14/03/2014 <b>Aceptado: </b>17/05/2014 </p><hr/>     <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>El s&iacute;ndrome de Asperger es un trastorno generalizado  del desarrollo, fue descrito por Hans Asperger en 1944. Se caracteriza por una  marcada alteraci&oacute;n social, dificultades en la comunicaci&oacute;n, d&eacute;ficit en la  capacidad de juego y un rango de comportamiento e intereses repetitivos, sin un  retardo significativo en el lenguaje, ni cognitivo. Considerando la importancia  del tema actualmente, en este se hace una revisi&oacute;n amplia sobre el tema que  abraca aspectos como: caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas, alteraciones al examen f&iacute;sico,  posibles alteraciones estructurales y funcionales. Tambi&eacute;n se especifican los  criterios del DSM-IV, del diagn&oacute;stico diferencial y del diagn&oacute;stico  diferencial. Finalmente, se puntualizan algunos aspectos relacionados con la  gen&eacute;tica y el tratamiento.</p>      <p><b><i>Palabras clave:</i></b> autismo,  comorbilidad, neurodesarrollo, S&iacute;ndrome de Asperger, trastornopervasivo.</p><hr/>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>ABSTRACT</b></p>      <p>Asperger syndrome is a pervasive  developmental disorder; it was described by Hans Asperger in 1944. It is characterized  by a marked social disruption, difficulties in communication, deficit in the  ability to play and a range of interests and repetitive behavior, without a  significant language or cognitive delay. Considering the current importance of  the item, this is done in a comprehensive review on the subject that covers  aspects such as: clinical features, alterations to the physical examination,  and possible structural and functional alterations. Also the DSM-IV criteria  and the differential diagnosis are specified. Finally, some of the aspects  related to the genetics and treatment are discussed.</p>      <p><b><i>Key Words</i></b><i>:</i> Asperger  Syndrome, autism, comorbidity, neurodevelopment, pervasive disorder </p>  <hr>     <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>      <p>El  s&iacute;ndrome de Asperger es un trastorno generalizado del desarrollo, descrito por  Hans Asperger en 1944, que se caracteriza por marcada alteraci&oacute;n social, dificultades  en comunicaci&oacute;n, d&eacute;ficit en capacidad de juego y un rango de comportamiento e  intereses repetitivos, sin un retardo significativo en el lenguaje, ni cognitivo.  Sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas se establecieron hasta 1981 por la doctora Wing.  Solo fue incluido como diagn&oacute;stico en el DSM-IV en 1994.</p>      <p>La prevalencia exacta no se ha determinado, es  particularmente dif&iacute;cil de estimar y solo se encuentran aproximaciones, pero es  m&aacute;s frecuente en hombres. Estas tasas de prevalencia para el Asperger van de  0.3 a 48 por 10.000, con una media de 36 por 10000 ni&ntilde;os, nacidos vivos, por  a&ntilde;o. Se han realizado numerosos intentos para establecer criterios diagn&oacute;sticos  claros, que se reflejan en el consenso del DSMIV. Como es una enfermedad  cr&oacute;nica del comportamiento, no existe un patr&oacute;n &uacute;nico de comorbilidad depende  de las interacciones entre ambiente, herencia y paciente </p>      <p>Se desconocen los factores de riesgo, como antecedentes  familiares, prenatales, perinatales o personales que puedan modificar el patr&oacute;n  gen&eacute;tico. A&uacute;n est&aacute; en estudio el patr&oacute;n de herencia, pero hay datos que  sugieren una fuerte relaci&oacute;n. El s&iacute;ndrome de Asperger se ha diferenciado muy  recientemente del autismo de alto funcionamiento y existe poca informaci&oacute;n  sobre el pron&oacute;stico de estos ni&ntilde;os. En la medida en que los diagn&oacute;sticos  pudieran pre-sumirse con el m&iacute;nimo de ex&aacute;menes y de tiempo, podr&iacute;a adelantarse  una terap&eacute;utica encaminada a disminuir el impacto de la enfermedad.</p>      <p>Es  importante establecer un diagn&oacute;stico temprano del S&iacute;ndrome de Asperger para  poder instaurar un tratamiento adecuado y mejorar el pron&oacute;stico, al evitar la  comorbilidad. El cuadro cl&iacute;nico que se presenta en este s&iacute;ndrome est&aacute;  influenciado por m&uacute;ltiples factores. Es una enfermedad multifactorial, que no  tiene una causa &uacute;nica, su etiolog&iacute;a por consiguiente es compleja.</p>      <p>Considerando los aspectos anteriores y la importancia  del tema actualmente, este art&iacute;culo tiene por objetivo contextualizar al lector  sobre los avances y perspectivas en S&iacute;ndrome de Asperger; la revisi&oacute;n parte de  algunos aspectos hist&oacute;ricos re-levantes en el surgimiento del s&iacute;ndrome, se describen  sus caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas y las alteraciones al examen f&iacute;sico, como tambi&eacute;n  las posibles alteraciones estructurales y funcionales. Tambi&eacute;n se especifican  los criterios del DSM-IV, del diagn&oacute;stico diferencial y del diagn&oacute;stico  diferencial. Finalmente, se puntualizan algunos aspectos relacionados con la  gen&eacute;tica y el tratamiento.</p>      <p><b>Aspectos hist&oacute;ricos</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A  lo largo de la historia se han dado interpretaciones mitol&oacute;gicas o m&aacute;gicas a  las caracter&iacute;sticas aut&iacute;sticas, asociadas a sus dificultades sociales marcadas,  que incluyen como uno de sus exponentes, a San Francisco de As&iacute;s, por sus conductas  peculiares, pasando por personalidades como Miguel &aacute;ngel y Albert Einstein que  inspiraron personajes ficticios como Sherlock Holmes y hasta Mr. Bean (1-8).</p>      <p>Los  primeros datos que existen sobre el autismo, registran pocos casos de ni&ntilde;os que  cumplieran con todas las caracter&iacute;sticas del s&iacute;ndrome descrito por Kanner. En  1700 se encuentra un solo reporte de un ni&ntilde;o con da&ntilde;o cerebral, retardo mental,  conductas autistas y retardo del lenguaje. Utha Frith en sus investigaciones  encontr&oacute; un caso de incapacidad mental, el de Hugh Blair en 1747, quien se  caracterizaba por &ldquo;retardo severo, anormalidades del lenguaje, ecolalia y sus  &uacute;nicas respuestas inclu&iacute;an el catecismo escolar&rdquo;, se declar&oacute; interdicto con  &ldquo;locura silente&rdquo; (1).</p>      <p>En 1798, Jean Itard, realiz&oacute; descripciones de ni&ntilde;os  lobos o de ni&ntilde;os &ldquo;idiotas&rdquo; abandonados por sus padres y criados por animales  salvajes y reporto &ldquo;un ni&ntilde;o entre 11 y 13 a&ntilde;os, &ldquo;el infante salvaje de Aveyron&rdquo;  que se llam&oacute; V&iacute;ctor, quien fue encontrado desnudo con m&uacute;ltiples cicatrices en  su cuerpo, abandonado en un bosque, presentaba conductas autistas, mutismo, aislamiento, tendencia a ser  cuadr&uacute;pedo, retardo psicomotor severo, y olfateo. Lo describi&oacute; como &ldquo;demencia  por aislamiento&rdquo; (1, 8).</p>      <p>Jean  Itard continu&oacute; sus investigaciones, por m&aacute;s de veinte a&ntilde;os, con ni&ntilde;os que  ten&iacute;an alteraciones severas del lenguaje y concluy&oacute; que el mutismo, sordera y  retardo mental, alteraban las relaciones sociales y podr&iacute;an llevar a lo que  posteriormente se denomin&oacute; autismo (1, 8). Posteriormente John Haslam, en 1809,  en el libro La Locura y la Melancol&iacute;a, dedic&oacute; un cap&iacute;tulo a los ni&ntilde;os que  denomin&oacute; &ldquo;insanos&rdquo;. Describi&oacute; el caso de un ni&ntilde;o de siete a&ntilde;os con convulsiones  severas, retardo moTor, sordera, alteraciones en lenguaje y conductas autistas.  Como antecedente de importancia hab&iacute;a padecido sarampi&oacute;n, esta sintomatolog&iacute;a  se interpret&oacute; como &ldquo;s&iacute;ndrome encefal&iacute;tico&rdquo; (1).</p>      <p>En 1879 Henry Maudsley en su libro sobre &ldquo;Patolog&iacute;a de  la Mente&rdquo;, dedica un cap&iacute;tulo a la in-sanidad de la vida temprana, donde  describe un ni&ntilde;o con caracter&iacute;sticas similares al S&iacute;ndrome de Asperger, pero lo  clasific&oacute; como autismo cl&aacute;sico (1, 8). La primera descripci&oacute;n del autismo fue  realizada por Leo Kanner, en el Hospital de John Hopkins en 1943, quien  describi&oacute; un s&iacute;ndrome de &ldquo;alteraciones aut&iacute;sticas&rdquo; en donde report&oacute; 11 casos de  ni&ntilde;os, de 2 a 8 a&ntilde;os; que compart&iacute;an patrones de comportamiento, que inclu&iacute;an  aislamiento social, comportamientos obsesivos, estereotipias y ecolalia. De  este grupo se encontr&oacute; que 8 eran ni&ntilde;os y 3 ni&ntilde;as, 3 ten&iacute;an mutismo, 5 cursaban  con macrocranea, y en 4 de los ni&ntilde;os se reportaban anTecedentes de psicopat&iacute;a  en los padres (1, 2, 8, 18). Desde ese momento ha recibido varias interpretaciones  como demencia infantil, demencia precoz y cataton&iacute;a primaria idiop&aacute;tica.</p>      <p>En  1944 un pediatra Austriaco, llamado Hans Asperger, describi&oacute; 4 casos de ni&ntilde;os  con psicopat&iacute;as aut&iacute;sticas de la infancia, &ldquo;<i>Autistischen Psychopathen</i>&rdquo;,  que compart&iacute;an caracter&iacute;sticas similares entre ellos: buenos en matem&aacute;ticas y  ciencias naturales, pero sus relaciones sociales y emocionales eran pobres con  comportamiento estereotipado, indicando un marcado desorden de la personalidad  con aislamiento social, inter&eacute;s especial pervasivo, con lenguaje  idiosincr&aacute;sico, propio, &ldquo;demasiado formal&rdquo;, y carencia de tono afectivo de la  voz. Conservando caracter&iacute;sticas intelectuales normales o normales al-tas, que  los llam&oacute; &ldquo;peque&ntilde;os profesores&rdquo;, todos con intereses inusuales que dominan sus  emociones, que persist&iacute;a toda la vida. Los padres de los ni&ntilde;os presentaban  s&iacute;ntomas semejantes (1 - 3, 5, 6, 8, 14, 16, 18, 19, 21, 23, 25, 33).</p>      <p>Los hallazgos de los trabajos de Asperger fueron menos  sistem&aacute;ticos con conclusiones incompletas, y no se mencionaron los casos  alemanes de 1926 de la serie de Ssucharewa, descritos como personalidad  esquizoide de la ni&ntilde;ez. Su trabajo original se public&oacute; en alem&aacute;n (1, 14, 33).  La primera menci&oacute;n del autismo se realiza en el CIE-8 en 1967, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s  de lo descrito por Kanner, se clasific&oacute; como un subgrupo de esquizofrenia.  Kolvin en 1971 distingue las caracter&iacute;sticas entre esquizofrenia y autismo (1,  8).</p>      <p>Posteriormente Michael Ruttern en 1978 separa el  autismo de la esquizofrenia, ya que varios cre&iacute;an que este se comportaba dentro  de la sintomatolog&iacute;a de la esquizofrenia y propone 4 de los criterios  diagn&oacute;sticos que a&uacute;n hoy en d&iacute;a definen los TEA: deterioro de las relaciones y  desviaciones sociales (el s&iacute;ntoma fundamental del trastorno, ya desde la  primera descripci&oacute;n), trastorno de la comunicaci&oacute;n, patr&oacute;n de conductas  estereotipadas y repetitivas, e inicio infantil antes de los 30 meses de edad  (52).</p>      <p>En  1980 en el DSM-III, se introduce el t&eacute;rmino de trastorno pervasivo del  desarrollo, con esto se cambia el concepto de un origen psiqui&aacute;trico a un  trastorno del desarrollo. En este consenso, se dividi&oacute; en dos grupos, uno  temprano, de los 23 de los 36 meses, y otro tard&iacute;o despu&eacute;s de los 36 meses,  pero antes de los 12 a&ntilde;os (8). En 1981, en el trabajo de la doctora Lorna Wing,  se public&oacute; una serie de casos, que se presentaron como retardo  de lenguaje en los primeros a&ntilde;os de la vida, con s&iacute;ntomas similares a los  descritos por Asperger, y denomin&oacute; a esta patolog&iacute;a, como S&iacute;ndrome de Asperger,  mostrando las diferencias de las descripciones entre Kanner y Asperger (1, 2,  3, 8, 18, 19, 21, 23). La doctora Wing, adem&aacute;s contribuy&oacute; con la epidemiolog&iacute;a  del autismo y la descripci&oacute;n del espectro autista (1, 3, 8, 18, 19, 23).</p>      <p>Con los trabajos de las doctoras Wing y Gould se  desarroll&oacute; el concepto del espectro autista, con la tr&iacute;ada de alteraci&oacute;n de la  interacci&oacute;n social, alteraci&oacute;n en comunicaci&oacute;n e imaginaci&oacute;n y un rango de  actividades repetitivas y restringidas (8, 19, 23). Este espectro aparece,  formalmente, en la versi&oacute;n revisada del DSM-III R, en 1987, el cual lo divide  en dos subgrupos: el desorden aut&iacute;stico y el desorden pervasivo del desarrollo  no especificado (8).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se ha tratado de relacionar el autismo con  enfermedades sist&eacute;micas, Stella Chees fue la primera que describi&oacute; que el  autismo podr&iacute;a relacionarse con enfermedad neurol&oacute;gica en series de ni&ntilde;os con  rub&eacute;ola (1). Ha sido estudiado por Wing (1981), Gillberg (1989), Szatmari,  (1989), Tantam (1989), Ghaziuddin (1992), entre los m&aacute;s relevantes, posterior a  los criterios del DSM-IV y ha sido objeto de gran n&uacute;mero de investigaciones  (1-47).</p>      <p>En  el DSM-IV, en 1994, propone los criterios diagn&oacute;sticos, que son usados  actualmente en el diagn&oacute;stico y continua con la categor&iacute;a de trastornos  pervasivos del desarrollo, pero introduce nuevos grupos: Desorden aut&iacute;stico,  trastorno de Rett, trastorno desintegrativo de la ni&ntilde;ez, trastorno del  desarrollo pervasivo no especificado y por primera vez el S&iacute;ndrome de Asperger.  Todos los subgrupos deben aparecer antes de los 36 meses de edad (2, 4, 8, 9,  10, 18, 19, 23, 25, 33).</p>      <p>A&uacute;n existe un intenso debate en cuanto al s&iacute; el  Asperger es una categor&iacute;a independiente, o un elemento del espectro del autismo  (23). La clasificaci&oacute;n CIE-10, de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud en 1992 (OMS), tiene subgrupos similares y  criterios diagn&oacute;sticos que son virtualmente iguales al DSM-IV (8, 11, 25, 33).</p>      <p>Utha  Frith, en la d&eacute;cada de los noventa, publica varios trabajos sobre d&eacute;ficit psicol&oacute;gico,  im&aacute;genes cerebrales, y bases neurol&oacute;gicas del autismo (1). Gillbert adicion&oacute;  epidemiolog&iacute;a, gen&eacute;tica, curso y manejo cl&iacute;nico, lo que ha clarificado  conceptos diagn&oacute;sticos sobre el s&iacute;ndrome de Asperger, creando criterios diagn&oacute;sticos  propios para esta entidad (1).</p>      <p><b>Caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas</b></p>      <p>El S&iacute;ndrome de Asperger es un trastorno pervasivo del  desarrollo que se caracteriza por marcada alteraci&oacute;n social, dificultades en  comunicaci&oacute;n, d&eacute;ficit en capacidad de juego y un rango de comportamiento e  intereses repetitivos, sin un retardo significativo en el lenguaje ni cognitivo  (2, 6,16, 18, 23, 24,35). Los individuos con Asperger se encuentran aislados socialmente,  el acercamiento a las otras personas es inapropiado por sus actividades  exc&eacute;ntricas. Presentan dificultades para guardar secretos, entender met&aacute;foras,  iron&iacute;as y humor, no establecen adecuado contacto visual, quieren guiar la  conversaci&oacute;n, pero tienen una conversaci&oacute;n unilateral, con un lenguaje pedante,  sobre un t&oacute;pico definido y rutinario. F&aacute;cilmente se perturban cuando sus  expectativas no se cumplen, o sus rutinas son alteradas (2, 4, 18, 23).</p>      <p>El paciente se puede mostrar con inter&eacute;s en querer  entablar relaciones con otras personas, pero son incapaces por no reconocer  sentimientos, intenciones y comunicaci&oacute;n no verbal de sus pares. Son  cr&oacute;nicamente frustrados por sus repetidos fracasos en las relaciones sociales  (2, 18,23). Son h&aacute;biles en la parte cognitiva, con una inteligencia normal o en  ocasiones superior, pero no pueden actuar intuitiva y espont&aacute;neamente, lo que  los obliga a tener un comportamiento muy formal y r&iacute;gido socialmente, los  pacientes prestan atenci&oacute;n a algunas partes de la situaci&oacute;n social pero no a un  todo, hay una perdida en la auto referencia y en la autoconciencia (2, 4,18,  23).</p>      <p>En el s&iacute;ndrome de Asperger por definici&oacute;n del DSM-IV  no muestra retardo cognitivo ni de lenguaje, con un desarrollo de los hitos del  desarrollo generalmente normal, con un conocimiento particular de temas  espec&iacute;ficos, que impresiona como por encima de lo esperado para la edad (15).</p>      <p>En cuanto a lenguaje, no hay criterios que agrupen  dichas alteraciones, puede haber diferencias en el inicio, pero sin retardo  significativo. Las caracter&iacute;sticas cognitivas se conservan, tienen marcada  p&eacute;rdida de la prosodia, con alteraciones en las in-flexiones y entonaciones, la  velocidad es inusual y pueden perder la fluencia. La modulaci&oacute;n del volumen se  altera y hablan muy duro, el lenguaje puede ser tangencial y circunstancial,  mostrando p&eacute;rdida de sentido y asociaciones incoherentes, adem&aacute;s presentan  marcada verbalizaci&oacute;n, utilizan-do palabras poco comunes (2,18, 23).</p>      <p>Tambi&eacute;n  acumulan y buscan gran cantidad de informaci&oacute;n sobre un tema en particular, que  domina el contenido del intercambio social, el cual var&iacute;a peri&oacute;dicamente,  absorbiendo la atenci&oacute;n y motivaci&oacute;n del ni&ntilde;o (2,18,23). Respecto a la actividad  motora, presentan retardo en la adquisici&oacute;n de habilidades motoras, con  alteraci&oacute;n en la coordinaci&oacute;n, hay patr&oacute;n de marcha anormal, con posturas  extra&ntilde;as, se paran demasiado cerca de las dem&aacute;s personas y sus patrones de  movimiento son muy r&iacute;gidos (2, 4, 18, 21,23).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los  ni&ntilde;os con Asperger muestran dificultades particulares en el procesamiento  auditivo, que reflejan una pobre modulaci&oacute;n sensitiva, y en estudios de autismo  general se ha documentado alteraci&oacute;n en agudeza auditiva del 10-20% (21, 46).  En cuanto al procesamiento de la informaci&oacute;n visual normal gastan poco tiempo  observando las caracter&iacute;sticas centrales del rostro, como la boca y los ojos y  gastan mucho tiempo en &aacute;reas diferentes a la cara. Golberg evalu&oacute; el movimiento  ocular en 11 ni&ntilde;os con autismo de alta funcionalidad, encontrando anormalidades  en la funci&oacute;n de la corteza dorso lateral prefrontal y los campos frontales de control del movimiento ocular (21).</p>      <p>Existe gran debate respecto a si el autismo de alta  funcionalidad y el asperger son dos trastornos separados, o son un continuo,  de espectro de severidad, de un mismo trastorno. El autismo de alto  funcionamiento y el Asperger se diferencian en su desenlace cl&iacute;nico  (2,4,16,18,21,23). En estudios neuropsicol&oacute;gicos, se documentan diferencias entre  el autismo de alto funcionamiento y el S&iacute;ndrome de Asperger. Espec&iacute;ficamente el  s&iacute;ndrome de Asperger muestra d&eacute;ficit consistente en la disminuci&oacute;n de la  habilidad en el lenguaje no verbal y fortaleza en las habilidades verbales,  como vocabulario, conocimiento y memoria verbal; con d&eacute;ficit visual motor y  viso perceptual y coordinaci&oacute;n, mientras el autismo de alta funcionalidad  muestra un perfil opuesto (2, 4, 16, 18, 21, 23, 33).</p>      <p>Las  alteraciones neuropsicol&oacute;gicas del Asperger a trav&eacute;s de la historia, se han  asociado con disfunci&oacute;n del hemisferio derecho, alteraci&oacute;n en el desarrollo del  aprendizaje, alteraci&oacute;n de lenguaje sem&aacute;ntico pragm&aacute;tico, alteraci&oacute;n en el  aprendizaje no verbal, con procesamiento verbal intacto y alteraci&oacute;n en viso  espacialidad (21, 33). Myles ha reportado problemas en la comprensi&oacute;n de lectura,  lo que dificulta el aprendizaje en ni&ntilde;os peque&ntilde;os, a pesar de las fortalezas en  memoria (23).</p>      <p>Dickerson y colaboradores documentaron que los ni&ntilde;os  con coeficientes intelectuales entre 70 y 80 tienen mayor incidencia de retardo  motor y lenguaje, comorbilidad neurol&oacute;gica y factores de riesgo neonatal y los  s&iacute;ntomas de espectro autistas son evidenciados m&aacute;s temprano en la vida (40). En  un estudio sobre los aspectos forenses del Asperger, publicado por Justine y  colaboradores (2004), muestran alto n&uacute;mero de casos reportados de violencia,  agresi&oacute;n, ofensas sexuales e inicio de juego en pacientes diagnosticados con  Asperger, que muestra una prevalencia de agresi&oacute;n en el 20% de las personas con  dicha patolog&iacute;a, y se sugiere que la conducta antisocial se asocia con la  personalidad esquizoide, que hace parte de esta entidad (32).</p>      <p>En  cuanto a trastornos de socializaci&oacute;n de pacientes con Asperger, Little  document&oacute;, que el 94% es v&iacute;ctima de sus pares, 73% es golpeado, 75% es humillado,  33% no ha sido invitado a fiestas, 11% almuerza solo en el descanso escolar y  31% es rechazado de los juegos de equipo (48). Los adultos con Asperger tienden  a estar desempleados o subempleados, con tendencia a la soledad y perdida de  amistades (21).</p>      <p><b>Comorbilidad</b></p>      <p>En  la adolescencia se encuentra ansiedad, depresi&oacute;n y trastornos en el afecto, que  pueden requerir medicaci&oacute;n; en algunas ocasiones se asocia a esquizofrenia,  s&iacute;ndrome de Tourette, d&eacute;ficit de atenci&oacute;n y trastorno obsesivo compulsivo. Como  el Asperger tiene conductas obsesivas, es dif&iacute;cil separarlo de este &uacute;ltimo (2,  18, 21,23).</p>      <p>En  cuanto a comorbilidad, cerca del 65% de los pacientes con Asperger, tienen  s&iacute;ntomas psiqui&aacute;tricos, siendo el principal la inatenci&oacute;n con o sin hiperactividad,  que se presenta en los primeros a&ntilde;os de vida en el 28% - 62.5%, trastorno de  tic en el 80% y s&iacute;ndrome de Tourette en 8%-20% de los pacientes; hay desordenes  afectivos en el 24%, depresi&oacute;n 15%, ansiedad no especificada en un 35%, que  muestran mayor incidencia que en la poblaci&oacute;n general, y est&aacute; dada por p&aacute;nico,  agorafobia, fobia social, miedo a injurias f&iacute;sicas, ansiedad de separaci&oacute;n y  fobia social. El desorden obsesivo compulsivo se ha documentado del 19% al 25%.  Adem&aacute;s se ha reportado trastornos alimenticios en el 6% de los ni&ntilde;os con asperger  (16, 21, 33, 38, 41- 45).</p>      <p>En cuanto al tratamiento de  la ansiedad y depresi&oacute;n, el 66% de los ni&ntilde;os mejoraron en esta sintomatolog&iacute;a  con el uso de inhibidores de la recaptaci&oacute;n de serotonina (16, 21, 33, 38,  41-45). La epilepsia se ha documentado en autismo general en un 30 %, pero no  hay datos exactos en Asperger (42, 45,46).</p>      <p><b>Alteraciones al examen f&iacute;sico</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El  S&iacute;ndrome de Asperger posee algunos marcadores biol&oacute;gicos, se ha reportado  macrocefalia, alteraci&oacute;n en la coordinaci&oacute;n motora y bajo peso. En un estudio  con 103 individuos no se encontr&oacute; relaci&oacute;n especifica entre autismo y bajo peso  (4, 16). La macrocefalia es un hallazgo f&iacute;sico com&uacute;n en ni&ntilde;os con trastornos  del espectro autista que est&aacute; presente en el 20 % al 30 % de los pacientes. La  circunferencia de la cabeza es 2 desviaciones est&aacute;ndar por encima de la media;  esto ha sido visualizado en estudios de resonancia magn&eacute;tica que apoyan un  mayor volumen cerebral en los ni&ntilde;os con TEA , cerca de un 90 % de los ni&ntilde;os lo  presenta, con una aceleraci&oacute;n en el crecimiento del cerebro durante el primer  a&ntilde;o de vida, pero se han encontrado en adultos con TEA con reducci&oacute;n del  volumen cerebral lo que indica que puede haber desaceleraci&oacute;n del crecimiento  del cerebro en alg&uacute;n punto m&aacute;s all&aacute; de la primera infancia (55-57).</p>      <p>En la adolescencia, la  mayor&iacute;a los ni&ntilde;os con autismo tienen un tama&ntilde;o total del cerebro similar al  desarrollo t&iacute;pico. A menudo incluye el incremento en la sustancia blanca y el  descenso en las c&eacute;lulas de Purkinje, lo cu&aacute;l es un ejemplo de un hallazgo  consistente con las teor&iacute;as de la inflamaci&oacute;n, el estr&eacute;s oxidativo, y no  conectividad cerebral. Gillberg (47) midi&oacute; el per&iacute;metro cef&aacute;lico de 50 ni&ntilde;os  con Asperger, 50 con autismo y 50 con d&eacute;ficit de atenci&oacute;n e hiperactividad y  encontr&oacute; que el grupo de Asperger presentaba macrocranea, del 23 al 30% y  propone subgrupos con macrocefalia en el momento del nacimiento o que la han  desarrollado en la lactancia o infancia temprana (4, 16, 21,47). Los ni&ntilde;os con  Asperger tienen un examen f&iacute;sico general-mente normal con ex&aacute;menes de  laboratorio, por lo general, dentro de l&iacute;mites normales excepto por el estudio  de Latif que reporta un alto riesgo para desarrollar anemia por deficiencia de  hierro (16, 21).</p>      <p><b>Alteraciones estructurales y funcionales</b></p>      <p>En el estudio realizado por Hower (30), en la Universidad  de California publicado en 2004, se hace una descripci&oacute;n neuroanat&oacute;mica con una  morfometr&iacute;a basada en voxel, mostrando los cambios en el autismo de alta  funcionalidad y el S&iacute;ndrome de Asperger, encontrando diferencias en las  regiones fronto estriatales y regiones cerebelosas, mostrando menor densidad de  la sustancia gris. Se estudiaron 11 pacientes con Asperger; 9 con autismo de  alta funcionalidad y se compararon con 13 controles normales. Los hombres con  autismo de alto funcionamiento y Asperger mostraron alteraci&oacute;n de la sustancia  gris en la corteza temporal, cuando se aplic&oacute; medio de contraste, se evidenci&oacute;  disminuci&oacute;n de la sustancia gris en el surco temporal inferior derecho, la  corteza entorrinal y el giro fusiforme comparado con el grupo control. El grupo  de Asperger adem&aacute;s mostr&oacute; disminuci&oacute;n de la densidad de la sustancia gris en el  cuerpo del c&iacute;ngulo (21,30). Los estudios sugieren que en el autismo est&aacute;n  afectadas las v&iacute;as de integraci&oacute;n entre est&iacute;mulos visuales e informaci&oacute;n  afectiva (21, 30).</p>      <p>Las  neuroim&aacute;genes de resonancia magn&eacute;tica cerebral simple son normales, mientras  que en las im&aacute;genes funcionales, durante las pruebas de reconocimiento de  rostros, se activa el &aacute;rea de la corteza prefrontal, en lugar de la am&iacute;gdala,  que se observa en los controles normales, evidenciando que los pacientes  piensan en el significado de la expresi&oacute;n, en lugar de la respuesta inmediata a  la misma (2, 4, 16, 18, 21, 23).</p>      <p>Los estudios recientes en resonancia funcional, el  primero realizado por Oktem de Turqu&iacute;a, en el a&ntilde;o 2000, utilizando un estudio  de casos y con-troles con 9 pacientes con Asperger y 8 controles, reporta una  p&eacute;rdida de activaci&oacute;n en el l&oacute;bulo frontal en respuesta a las pruebas de  juicio. En dos casos se encontr&oacute; polimicrogiria cortical compatible con una  anomal&iacute;a en el desarrollo o hipoxia neonatal y en un caso se encontr&oacute; una  displasia frontal (2, 4, 16, 18, 23, 29). Critchley, encontr&oacute; diferencias en la  activaci&oacute;n cerebelar, mesolimbica y corteza del l&oacute;bulo temporal, en el  procesamiento de expresiones faciales. &eacute;l tambi&eacute;n report&oacute; que los individuos  con autismo ten&iacute;an diferencias en la activaci&oacute;n de la am&iacute;gdala izquierda,  cerebelo izquierdo y giro fusiforme (2, 4, 16, 18, 23, 30). La am&iacute;gdala en la  sintomatolog&iacute;a del autismo no tiene anormalidades propias, pero si del tejido  cortical que rodea sus interconexiones (30).</p>      <p>Schultz encontr&oacute; que en pruebas de discriminaci&oacute;n de  rostros, los individuos con autismo mostraban aumento de la activaci&oacute;n en el  giro temporal inferior derecho, en contraste, con disminuci&oacute;n en la activaci&oacute;n  del giro fusiforme, reportado en los controles, lo que lo llevo a proponer una  v&iacute;a alternativa a la ventro lateral en estas tareas (30). Murphy, usando  resonancia magn&eacute;tica cerebral con espectroscopia, encontr&oacute; altas concentraciones  de N-acetilaspartato, creatina y fosfocreatina, en la corteza prefrontal,  sugiriendo anormalidades en la integridad neuronal. Estos hallazgos se han  correlacionado con conductas obsesivas y compulsivas en adultos (16, 21). En un  estudio de adultos con Asperger utilizando SPECT, mostraron hipo perfusi&oacute;n en  la regi&oacute;n occipital izquierda y cerebelosa derecha, as&iacute; como hipo perfusi&oacute;n  difusa del hemisferio derecho (29).</p>      <p>En  el Asperger hay anormalidades neuroanat&oacute;micas estructurales en la regi&oacute;n ventro  medial temporal, que son resultado de reducci&oacute;n en tejido neuronal en regiones  cr&iacute;ticas que pueden ser heredadas o secundarias a la falta de uso de esta v&iacute;a  (30). La alteraci&oacute;n funcional implica defectos estructurales o bioqu&iacute;micos en  el nivel de los neurotransmisores, se ha implicado alteraciones en serotonina y  dopamina documentadas por tomo-graf&iacute;a de emisi&oacute;n de protones (29).</p>      <p>En  el estudio realizado por el Dr. Casanova en la Universidad de Georgia (2002),  se encontr&oacute; anormalidades en la organizaci&oacute;n de las mini columnas de algunas  &aacute;reas del hemisferio derecho. Se realiz&oacute; este estudio con 2 grupos de  pacientes, el primer grupo con el cerebro de un paciente de 22  a&ntilde;os con Asperger comparado con 7 controles menores de cuarenta a&ntilde;os y un  segundo grupo con un paciente de 79 a&ntilde;os con Asperger y 11 controles con  cerebros de pacientes mayores de 40 a&ntilde;os. Se obtuvieron muestras de &aacute;reas  corticales, la 9 o surco frontal medio, el &aacute;rea 21 en la corteza de asociaci&oacute;n  para sensitiva visual y el &aacute;rea 22 que hace parte del &aacute;rea de Wernicke en el  giro temporal superior, se digitalizaron im&aacute;genes de las l&aacute;minas III y IV,  encontr&aacute;ndose diferencia en la separaci&oacute;n de las columnas, as&iacute; como la  estructura interna de cada columna, con una alteraci&oacute;n en las neuronas  GABAergicas y una alteraci&oacute;n en el n&uacute;mero total y tama&ntilde;o de las mini columnas.  Este trabajo asocia el Asperger con una patolog&iacute;a mini columnar (21, 31). Este  mismo grupo realiz&oacute; un estudio previo con cerebros de 9 ni&ntilde;os con autismo y nueve  controles, reportaron disminuci&oacute;n de las mini columnas en tama&ntilde;o y aumentadas  en n&uacute;mero (31).</p>      <p>El estudio mencionado en el reciente art&iacute;culo en el  The New England Journal identifica como causa prenatal del autismo la  desorganizaci&oacute;n y zonas discretas de corteza cerebral compuesta por las 6 capas  desorganizada en la mayor&iacute;a de muestras postmortem en j&oacute;venes ni&ntilde;os autistas  entre los 2 y los 11 a&ntilde;os de edad comparados con controles de 11 a&ntilde;os de edad,  al igual que compararon alrededor de 25 genes que son biomarcadores en la  formaci&oacute;n de dicha corteza observando que estaban ausentes hasta en un 90% en  los ni&ntilde;os autistas frente a los casos controles, concluyendo que probablemente  esto produce como resultado la desregulaci&oacute;n de la formaci&oacute;n de la capa  neuronal y diferenciaci&oacute;n de capas espec&iacute;ficas cerebrales, lo cual corrobora  como causa neuropatognomonica el desarrollo del autismo (57).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Teor&iacute;as neuro cognitivas</b></p>      <p>El S&iacute;ndrome de Asperger se ha interpretado como una  p&eacute;rdida de la teor&iacute;a de la mente, esto se refiere, a la p&eacute;rdida del  entendimiento intuitivo de los pensamientos y sentimientos de los dem&aacute;s, &eacute;stos  pacientes no pueden imaginar la mente de los otros, ni anticiparse a sus respuestas; presentan  dificultades en integrar los aspectos cognitivos y afectivos de una situaci&oacute;n.  Poseen un estilo cognitivo diferente, pueden inferir m&aacute;s f&aacute;cilmente los estados  f&iacute;sicos que los estados mentales de las otras personas. (1,4,21). La otra  teor&iacute;a propuesta, es una variante extrema de la mente masculina que representa  un pensamiento sistem&aacute;tico basado en reglas (4).</p>      <p><b>Criterios diagn&oacute;sticos</b></p>      <p>La definici&oacute;n del s&iacute;ndrome de Asperger del DSM-IV, en  ocasiones es ignorada en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica y se ha usado por algunos autores  como sin&oacute;nimo de autismo de alto rendimiento, y en otras publicaciones es  referido como trastorno del desarrollo pervasivo no especificado, no existen  criterios de inclusi&oacute;n espec&iacute;ficos, que permitan diferenciar estas entidades,  pues todos comparten criterios de autismo (4, 9, 10, 11, 13, 27).</p>      <p>En un estudio publicado en el 2003, realizado por  Walker y colaboradores, se compar&oacute; las caracter&iacute;sticas del desorden del  desarrollo pervasivo no espec&iacute;fico, el s&iacute;ndrome de Asperger y el autismo. En  los trastornos del desarrollo pervasivo hay un grupo que corresponde al 24%,  similar al Asperger, pero con retardo en el lenguaje transitorio o una leve  alteraci&oacute;n cognitiva, otro subgrupo que tambi&eacute;n corresponde al 24% es parecido  al autismo pero con edad de aparici&oacute;n muy temprana o muy tard&iacute;a o que cursa con  severo retardo cognitivo, y un &uacute;ltimo subgrupo que es de 52% que no cumple los  criterios de autismo cl&aacute;sico, por los escasos comportamientos repetitivos.</p>      <p>Solamente existe en  publicaciones anteriores un estudio que comparaba los ni&ntilde;os con Asperger y el  autismo at&iacute;pico, mostrando m&aacute;s alteraci&oacute;n en el &uacute;ltimo grupo, en la  comunicaci&oacute;n no verbal y alteraci&oacute;n en la respuesta visual y auditiva. Se deben  realizar m&aacute;s estudios para diferenciar estas entidades, y profundizar en su  diagn&oacute;stico y etiolog&iacute;a (27). &ldquo;Los trastornos generalizados del desarrollo se  caracterizan por una perturbaci&oacute;n grave y generalizada de varias &aacute;reas del  desarrollo: habilidades para la interacci&oacute;n social, habilidades para la  comunicaci&oacute;n o la presencia de comportamientos, intereses y actividades estereotipados&rdquo;  (9, 10). &ldquo;Las alteraciones cualitativas que de-finen estos trastornos son  claramente impropias del nivel de desarrollo o edad mental del sujeto&rdquo; (9,10).</p>      <p><b>Criterios del DSM-IV</b></p>      <p>Los criterios del DSM-IV  (9,10) para el diagn&oacute;stico del s&iacute;ndrome de Asperger, contienen caracter&iacute;sticas  similares, con los criterios diagn&oacute;sticos del Autismo, que incluyen la  presencia de: </p>      <p><b>A.</b> Deficiencias  cualitativas en la interacci&oacute;n social, que incluyen algunos o todos los  siguientes criterios: </p>      <p><b>1. </b>Uso deficiente de comportamientos no verbalespara  regular la interacci&oacute;n social. <br/> <b>2. </b>Fracaso en el desarrollo de relaciones apropiadas con  personas de su edad. <br/> <b>3. </b>Falta de inter&eacute;s espont&aacute;neo en compartir experiencias  con los dem&aacute;s. <br/><b>4. </b>Falta de  reciprocidad social o emocional.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>B.</b> Patrones  de comportamiento, intereses y actividades restringidos, repetitivos y  estereotipados, entre los que se incluyen: </p>      <p><b>1. </b>Preocupaci&oacute;n por uno o m&aacute;s patrones de inter&eacute;s estereotipados  y restrictivos. <br/><b>2. </b>Adherencia inflexible a rutinas o rituales espec&iacute;ficos  y no funcionales.<br/><b>3. </b>Movimientos motores estereotipados o repetitivos, o  preocupaci&oacute;n con partes de objetos.</p>      <p><b>C.</b> Alteraci&oacute;n  cl&iacute;nica y significativa social, ocupacional o funcional </p>      <p><b>D.</b> Ausencia de retardo de  lenguaje </p>      <p><b>E.</b> Ausencia  de retardo cognitivo significativo o alteraci&oacute;n de comportamiento adaptativo  para la edad </p>      <p>No se establece el  diagn&oacute;stico si se cumplen criterios de cualquier otro trastorno generalizado  del desarrollo espec&iacute;fico o de esquizofrenia (9,10).</p>      <p>&ldquo;Las caracter&iacute;sticas esenciales del trastorno de Asperger  son una alteraci&oacute;n grave y persistente de la interacci&oacute;n social (Criterio A) y  el desarrollo de patrones del comportamiento, intereses y actividades  restrictivas y repetitivos (Criterio B)&rdquo; (9,10). &ldquo;El trastorno puede dar lugar  a un deterioro cl&iacute;nicamente significativo social, laboral o de otras &aacute;reas  importantes de la actividad del individuo (Criterio C)&rdquo; (9,10). &ldquo;En contraste  con el trastorno autista, no existen retrasos del lenguaje cl&iacute;nicamente significativos  (Criterio D)&rdquo; (9,10).</p>      <p>&ldquo;Adem&aacute;s,  no se observan retrasos cl&iacute;nicamente significativos del desarrollo cognoscitivo  ni en el desarrollo de habilidades de autoayuda propias de la edad del sujeto,  comportamiento adaptativo (distinto de la interacci&oacute;n social) y curiosidad acerca  del ambiente durante la infancia (Criterio E)&rdquo; (9,10). &ldquo;No se establece el  diagn&oacute;stico si se cumplen criterios de cualquier otro trastorno generalizado  del desarrollo espec&iacute;fico o de esquizofrenia (Criterio F)&rdquo; (9,10).</p>      <p>El  DSM-IV, no incluye criterios de d&eacute;ficit en el procesamiento sensitivo, que  Asperger describe en su documento original (21). El DSM-IV y la CIE-10 proponen  criterios y c&oacute;digos diagn&oacute;sticos pr&aacute;cticamente iguales. En la CIE-10, este  trastorno viene reportado con el nombre de trastorno Asperger (11).</p>      <p><b>Criterios para el diagn&oacute;stico de Trastorno de Asperger  en el CIE-10</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>A. </b>Alteraci&oacute;n cualitativa de la interacci&oacute;n social, manifestada  al menos por dos de las siguientes caracter&iacute;sticas:</p>      <p>(1) Importante alteraci&oacute;n del uso de m&uacute;ltiples comportamientos  no verbales como contacto ocular, expresi&oacute;n facial, posturas corporales y  gestos reguladores de la interacci&oacute;n social. <br/>(2)  Incapacidad para desarrollar relaciones con compa&ntilde;eros apropiados al nivel de  desarrollo del sujeto.<br/>(3)  Ausencia de la tendencia espont&aacute;nea a compartir disfrutes, intereses y  objetivos con otras personas (p. Ej. no mostrar, traer o ense&ntilde;ar a otras  personas objetos de inter&eacute;s). <br/>(4) Ausencia de  reciprocidad social o emocional.</p>      <p><b>B. </b>Patrones  de comportamiento, intereses y actividades restrictivos, repetitivos  estereotipados, manifestados al menos por una de las siguientes  caracter&iacute;sticas: </p>      <p>(1) Preocupaci&oacute;n  absorbente por uno o m&aacute;s patrones de inter&eacute;s estereotipados y restrictivos que  son anormales, sea por su intensidad, sea por su objetivo. <br/>(2)  Adhesi&oacute;n aparentemente inflexible a rutinas o rituales espec&iacute;ficos, no  funcionales. <br/>(3)  Manierismos motores estereotipados y repetitivos (p. Ej. Sacudir o girar manos  o dedo, o movimientos complejos de todo el cuerpo). <br/>(4) Preocupaci&oacute;n persistente  por partes de objetos.</p>      <p><b>C.</b> El  trastorno causa un deterioro cl&iacute;nicamente significativo de la actividad social,  laboral y otras &aacute;reas importantes de la actividad del individuo.</p>      <p><b>D. </b>No  hay retraso general del lenguaje cl&iacute;nicamente significativo (p. Ej. a los 2  a&ntilde;os de edad utiliza palabras sencillas, a los 3 a&ntilde;os de edad utiliza frases  comunicativas).</p>      <p>No hay retraso cl&iacute;nicamente  significativo del desarrollo cognoscitivo ni del desarrollo de habilidades de  autoayuda propias de la edad, comportamiento adaptativo (distinto de la interacci&oacute;n  social) y curiosidad acerca del ambiente durante la infancia. F. No cumple los  criterios de otro trastorno generalizado del desarrollo ni de esquizofrenia  (11).</p>      <p><b>Criterios modificados de Gillberg</b></p>      <p>Posteriormente Christopher Gillberg, un m&eacute;dico sueco  que ha estudiado el s&iacute;ndrome de Asperger, de modo extensivo, ha propuesto seis  criterios diagn&oacute;sticos, elaborados a partir de los criterios establecidos en el  DSM-IV. Los criterios de Gillberg incluyen alteraci&oacute;n social, intereses  restrictivos, peculariedades en habla y lenguaje, problemas en la comunicaci&oacute;n  no verbal y torpeza motora. Se describen a continuaci&oacute;n (8, 25): </p>      <p><b>A. Deficiencias  sociales con un egocentrismo extremado, que pueden incluir: </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Incapacidad para  interactuar con sus iguales. <br/>Falta de deseo  de interacci&oacute;n con sus iguales. <br/>Pobre  apreciaci&oacute;n de claves sociales. <br/>Respuestas  sociales y emocionales poco apropiadas.</p>      <p><b>B. Intereses y  preocupaciones limitadas, que incluyen: </b></p>      <p>Con m&aacute;s  &ldquo;mec&aacute;nica&rdquo; que significado. <br/>Relativa  exclusi&oacute;n de otros intereses. <br/>Adherencia  repetitiva.</p>      <p><b>C. Rutinas o rituales  repetitivos, que pueden ser: </b></p>      <p>Impuestos a s&iacute;  mismo <br/>Impuestos a los  dem&aacute;s </p>      <p><b>D. Peculiaridades de  habla y de lenguaje, tales como: </b></p>      <p>Posible  retraso en el desarrollo temprano, pero no observado de forma regular. <br/>El lenguaje expresivo superficialmente perfecto. <br/>Prosodia  extra&ntilde;a, caracter&iacute;sticas peculiares de voz. <br/>Comprensi&oacute;n deficiente, incluyendo mala interpretaci&oacute;n  de significados literales e impl&iacute;citos.</p>      <p><b>E. Problemas de  comunicaci&oacute;n no verbal, tales como: </b></p>      <p>Uso limiado de  los gestos <br/>Lenguaje corporal torpe <br/>Expresi&oacute;n facial  limitada o inapropiada <br/>Mirada &ldquo;r&iacute;gida&rdquo;  peculiar <br/>Dificultad  en adaptarse a la proximidad f&iacute;sica</p>      <p><b>F. Torpeza  motora </b>Puede no formar  necesariamente parte del cuadro en todos los casos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Instrumentos de diagn&oacute;stico</b></p>      <p>Se han utilizado instrumentos para el diagn&oacute;stico de  S&iacute;ndrome de Asperger, actualmente se encuentran disponibles comercialmente  varias escales: La escala diagn&oacute;stica para el s&iacute;ndrome de Asperger (ASDS). La  escala para el desorden de Asperger de Gilliam (GADS); El &iacute;ndice el del  desorden de asperger de Krug (KADI) y La escala australiana para el s&iacute;ndrome de  Asperger (ASAS). Adem&aacute;s se cuentan con instrumentos de tamizaje: El cuestionario  de muestreo para ni&ntilde;os con espectro autista de alto funcionamiento (ASSQ); y el  Test de Tamizaje para Asperger en la Ni&ntilde;ez (CAST) (36).</p>      <p>La sensibilidad de dichas escalas esta del 62 al 88%  con una especificidad del 90 a 94% y con un porcentaje de diagn&oacute;stico correcto  est&aacute;n del 83 al 90% (36). La escala que ha mostrado un mejor perfil  psicom&eacute;trico; El &iacute;ndice el del desorden de asperger de Krug (KADI), pero tiene  el inconveniente de tener un costo muy elevado y no se public&oacute; en literatura espec&iacute;fica  (36). Actualmente ninguna de estas escalas, ni instrumentos diagn&oacute;sticos ha  demostrados ser el est&aacute;ndar de oro y el diagn&oacute;stico de esta entidad sigue  siendo cl&iacute;nico y apoyado en estos instrumentos.</p>      <p><b>Escala Australiana para el S&iacute;ndrome de Asperger</b></p>      <p>Con base en los criterios diagn&oacute;sticos del DSM-IV de  1994, los doctores Garnett y Attwood, presentaron en la Conferencia Nacional de  Autismo en Brisbane, Australia en 1995, lo que se denomin&oacute; Escala Australiana  para el s&iacute;ndrome de Asperger, posteriormente publicada en su libro: El S&iacute;ndrome  de Asperger una gu&iacute;a para los padres y los profesionales en 1998. La escala, es  un cuestionario dise&ntilde;ado para identificar conductas y habilidades propias del  S&iacute;ndrome de Asperger, en edad escolar, dado que en este grupo es m&aacute;s florida la  sintomatolog&iacute;a de la entidad (12).</p>      <p>El resultado de la escala no es estrictamente diagn&oacute;stico,  consta de 24 preguntas que se eval&uacute;an, habilidades sociales, emocionales,  comunicativas, cognitivas, motrices e intereses espec&iacute;ficos, en calificaciones,  donde 0 significa nunca y 6 significa siempre con grados de severidad evaluados  de 1 a 5 por los padres, adem&aacute;s contiene caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de miedos  inusuales, movimientos estereotipados y tic, nivel de sensibilidad y  adquisici&oacute;n tard&iacute;a de lenguaje (12).</p>      <p>Si las respuestas son  significativamente positivas por encima de 2, para una calificaci&oacute;n general que  supera los 48 puntos, hay alta sospecha de S&iacute;ndrome de Asperger, y se deben  completar los estudios que lleven al diagn&oacute;stico preciso (12). Actualmente no  hay reportes que documenten las propiedades psicom&eacute;tricas de esta escala ni la  validaci&oacute;n de este instrumento diagn&oacute;stico.</p>      <p>La siguiente es la escala  diagn&oacute;stica, es la escala australiana del s&iacute;ndrome de Asperger, publicada por  los doctores Garnett y Attwod, en 1998 y tomada textualmente bajo referencia  bibliogr&aacute;fica (38).</p>      <p><b>A. Capacidades  sociales y emocionales</b></p>      <p><b>1.</b> &iquest;Carece el  ni&ntilde;o de una comprensi&oacute;n adecuada sobre c&oacute;mo jugar con otros ni&ntilde;os?<br /><b>2.</b> &iquest;Cu&aacute;ndo tiene la libertad para jugar con otros ni&ntilde;os,  como en la hora de almuerzo en la es-cuela, el ni&ntilde;o evita el contacto social  con pares? <br />   <b>3.</b> &iquest;El ni&ntilde;o  parece ignorar las convenciones o los c&oacute;digos de conducta social, y realiza  acciones o comentarios inadecuados? <br /><b>4.</b> &iquest;Carece el  ni&ntilde;o de empat&iacute;a, es decir, del entendimiento intuitivo de los sentimientos de  otras personas? <br /><b>5.</b> &iquest;El ni&ntilde;o  parece esperar que la gente conozca sus pensamientos, experiencias y opiniones?<br /><b>6.</b> &iquest;El ni&ntilde;o  necesita una cantidad excesiva de consuelo, especialmente si las cosas se  cambian o van mal? <br /><b>7.</b> &iquest;El ni&ntilde;o  carece de sutileza en su expresi&oacute;n de la emoci&oacute;n?<br />   <b>8. </b>&iquest;El  ni&ntilde;o carece de precisi&oacute;n en su expresi&oacute;n de la emoci&oacute;n? <br /><b>9.</b> Carece el  ni&ntilde;o de inter&eacute;s en participar en deportes, juegos y actividades competitivos. <br /><b>10.</b> &iquest;Es el ni&ntilde;o indiferente a las presiones de sus compa&ntilde;eros? </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>B. Habilidades De La  Comunicaci&oacute;n</b></p>      <p><b>11.</b> &iquest;El ni&ntilde;o interpreta de manera literal los comentarios? <br/><b>12.</b> &iquest;El ni&ntilde;o tiene  un tono inusual de la voz? <br/><b>13.</b> Cuando se habla con &eacute;l, no se interesa por la conversaci&oacute;n. <br/><b>14.</b> &iquest;Cu&aacute;ndo se conversa con &eacute;l mantiene menor contacto ocular del esperado? <br/><b>15.</b> &iquest;Tiene el ni&ntilde;o un lenguaje excesivamente preciso o pedante? <br/><b>16.</b> &iquest;El ni&ntilde;o tiene problemas para mantener una conversaci&oacute;n? </p>      <p><b>C. Habilidades  Cognoscitivas</b></p>      <p><b>17.</b> &iquest;El ni&ntilde;o, lee libros, en busca de informaci&oacute;n, sin estar interesado en temas de  ficci&oacute;n? <br />   <b>18.</b> &iquest;El ni&ntilde;o tiene una memoria a largo plazo, excepcional, para los acontecimientos  y los hechos? <br /> <b>19.</b> &iquest;El ni&ntilde;o carece  de juego imaginativo? </p>      <p><b>D. Intereses  Espec&iacute;ficos</b></p>      <p><b>20.</b> &iquest;Est&aacute; el ni&ntilde;o fascinado por un tema en particular y colecciona &aacute;vidamente  informaci&oacute;n o estad&iacute;sticas sobre este tema de inter&eacute;s? <br/> <b>21.</b> &iquest;El ni&ntilde;o se muestra exageradamente molesto por los cambios en los planes y las  rutinas diarias? <br /> <b>22.</b> &iquest;El ni&ntilde;o desarrolla las rutinas o rituales ela-borados? </p>      <p><b>E. Habilidades Del  Movimiento</b></p>      <p><b>23.</b> &iquest;El ni&ntilde;o tiene  coordinaci&oacute;n motora pobre? <br/> <b>24.</b> &iquest;El ni&ntilde;o tiene  un modo extra&ntilde;o de correr?</p>      <p><b>F. Otras  Caracter&iacute;sticas</b></p>      <p>Para esta secci&oacute;n, se&ntilde;ale si  el ni&ntilde;o ha mostrado una de las caracter&iacute;sticas siguientes:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>I. </b>Miedo o angustia inusual debido a:</p>      <p>(a) Sonido  ordinario (aparatos el&eacute;ctricos dom&eacute;sticos) <br />   (b) Caricias  suaves en piel o el cabello <br />   (c) Llevar  puesto algunas prendas de vestir <br />   (d) Ruidos  inesperados <br />   (e) Ver ciertos  objetos <br /> (f) Lugares  ruidosos, atestados </p>      <p><b>II.</b> Una  tendencia a aletear o a oscilar cuando est&aacute; excitado o apenado. <br /> <b>III. </b>Tendencia a balancearse o aletear cuandoest&aacute;  ansioso o angustiado.</p>      <p><b>IV. </b>Falta  de sensibilidad al dolor.<br />   <b>V. </b>Adquisici&oacute;n  tard&iacute;a del lenguaje.<br />   <b>VI. </b>Tic  o muecas faciales inusuales.</p>      <p><b>ASSQ cuestionario de  muestreo para espectro autista de alto rendimiento</b></p>      <p>En 1989 Gillber y Gillber, propusieron sus criterios  de diagn&oacute;stico para el S&iacute;ndrome de Asperger, basados en &eacute;stos desarrollaron un  cuestionario de muestreo para ni&ntilde;os con alteraciones en comunicaci&oacute;n y  comportamiento con intereses intelectuales restrictivos y s&iacute;ndrome de Asperger,  que actualmente se denomina ASSQ (36, 37, 39).</p>      <p>Este  cuestionario se utiliz&oacute; como instrumento de tamizaje poblacional por los  doctores Ehler y Gillberg en el primer estudio poblacional realizado en  G&ouml;teborg, Suecia en 1993. En este estudio la media del total para Asperger fue  26.2 con una desviaci&oacute;n t&iacute;pica de 10.3 con un intervalo de confianza del 95%  (7, 22, 35, 37). El cuestionario contiene una serie de afirmaciones que  reflejan las caracter&iacute;sticas comportamentales del s&iacute;ndrome de Asperger que en  su estandarizaci&oacute;n se utiliz&oacute; en ni&ntilde;os de 7-16 a&ntilde;os, pero se ha utilizado en  todas las edades (36, 37).</p>      <p>El  documento final del ASSQ contiene 27 &iacute;tems, calificados de 0 a 2, donde cero  indica normalidad, 1 alg&uacute;n grado de anormalidad y 2 definitivamente anormal,  con un rango de calificaci&oacute;n de 0 a 54. Once &iacute;tems de interacci&oacute;n social, seis  de problemas de comunicaci&oacute;n, cinco de comportamiento restrictivo y repetitivo  y los restantes de torpeza motora y s&iacute;ntomas asociados (36, 37).</p>      <p>La  escala ASSQ, con un punto de corte de 19 cuando se aplica a los padres,  identifica verdaderos positivos en un 62%, con una sensibilidad de 62-82% y una  especificidad del 90%, con un coeficiente de testretest de 0.90. Ha demostrado  buena especificidad en identificar correctamente falsos positivos (casos de no  Asperger) y una sensibilidad variable para detectar los casos verdaderos  positivos, en conclusi&oacute;n el ASSQ ha demostrado tener adecuada especificidad  pero pobre sensibilidad (36, 37).</p>      <p>En estudios de prevalencia y estudios poblacionales,  como el de Kadesj&ouml;, se ha utilizado cuando hay sospecha diagn&oacute;stica de  Asperger, con resultados positivos, con un puntaje superior a 15 y muy  positivos por encima de 21 (7,26). En un estudio en Suecia, realizado por  Gillberg y Mats en 2004, utilizaron esta escala en 100 pacientes con Asperger,  en el 66% fue predictora positiva por encima de 19 puntos, con un rango entre 5  a 43 y una media de 23.3. Los puntajes m&aacute;s altos se obtuvieron en el grupo de  10 a 15 a&ntilde;os (22).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el 2006 MajBritt y Gillberg, utilizando el ASSQ,  mostraron las caracter&iacute;sticas aut&iacute;sticas en la poblaci&oacute;n general de ni&ntilde;os de 7  a 9 a&ntilde;os, se evaluaron 9430 ni&ntilde;os de colegios p&uacute;blicos de 2-4 grado, en Bergen,  Noruega, encontrando que solo el 2.5% de la poblaci&oacute;n mostr&oacute; puntajes por encima  de 15; el total m&aacute;ximo encontrado fue de 42 (percentil 98.1), con un punto de  corte establecido previo de 19; con un puntaje m&aacute;s alto en el g&eacute;nero masculino,  sin diferencias significativas en los distintos grupos et&aacute;reos, los puntaje m&aacute;s  altos reportaron mayor frecuencia de enfermedades siqui&aacute;tricas y dificultades  de aprendizaje asociados (39).</p>      <p>La siguiente es la escala de tamizaje, es el cuestionario  de Tamizaje para S&iacute;ndrome de Asperger y espectro autista de alto funcionamiento  en ni&ntilde;os de edad escolar, publicada por los doctores Ehlers, Gillberg y Wing,  en 1998 y tomada textualmente bajo referencia bibliogr&aacute;fica (37).</p>      <p>1. Tiene una  actitud de adulto o muy precoz. <sbr> 2.  Es considerado como un profesor exc&eacute;ntrico por los otros ni&ntilde;os. <br/> 3.  Vive en su propio mundo con intereses intelectuales idiosincr&aacute;sicos propios. <br/> 4.  Acumula hechos sobre ciertos t&oacute;picos (excelente memoria remota), pero no  necesariamente entiende el significado. <br/> 5.  Tienen un entendimiento literal del lenguaje escrito o hablado. <br/> 6.  Tienen un estilo de comunicaci&oacute;n muy formal, adulto, como robot y muy  recargado. <br/> 7.  Inventa palabras idiosincr&aacute;sicas y expresiones propias. <br/> 8.  Existe algo extra&ntilde;o con respecto a su voz o lenguaje. <br/> 9.  Expresa sonidos involuntariamente carraspeo, llanto, grito. <br/> 10.  Es sorpresivamente bueno en algunas cosas y sorprendentemente muy malo en  otras. <br />   11.  Usa un lenguaje abierto, pero realiza ajustes para adaptarlo al contexto  social. <br/> 12. P&eacute;rdida de  empat&iacute;a. <br/> 13. Realiza comentarios o tiene actitudes ingenuas. <br/> 14. Tiene un  estilo particular de mirar. <br/> 15.  Desea ser sociable pero fracasa en las relaciones sociales con pares. <br/> 16.  Puede estar en conjunto con otros ni&ntilde;os pero en sus propios t&eacute;rminos. <br/> 17. No tiene  mejor amigo. <br/> 18. Perdida de  sentido com&uacute;n. <br/> 19.  Es malo en los juegos: no trabaja en equipo, &ldquo;marca sus propios goles&rdquo;. <br/> 20.  Es torpe motoramente, tiene alteraci&oacute;n en coordinaci&oacute;n, movimientos y gestos  inc&oacute;modos. <br />   21.  Tiene movimientos involuntarios del rostro o cuerpo.<br />   22. Tiene dificultades en completar las actividades  diarias debido a repeticiones compulsivas de ciertas acciones o pensamientos.<br />   23. Tiene  rutinas especiales e insiste en no cambiarlas <br/> 24. Muestra apego idiosincr&aacute;sico a ciertos objetos. </br> 25. Es obligado a ciertas acciones, por otros ni&ntilde;os. <br/> 26. Tiene  expresi&oacute;n facial inusual. <br/> 27. Tiene una  postura inusual. <br/> Diagn&oacute;stico  diferencial</p>      <p>Se ha presentado diagn&oacute;stico errado y confusi&oacute;n con  d&eacute;ficit de atenci&oacute;n, da&ntilde;o cerebral m&iacute;nimo, problemas comportamentales y  emocionales y problemas de personalidad esquizoide (15). El diagn&oacute;stico  diferencial incluye desordenes del espectro autista, esquizofrenia de inicio en  la ni&ntilde;ez, mutismo selectivo, ansiedad por separaci&oacute;n, desorden del movimiento  estereotipado, desorden obsesivo compulsivo y desorden bipolar (16). El  trastorno sem&aacute;ntico pragm&aacute;tico del lenguaje comparte la mayor&iacute;a de  caracter&iacute;sticas del s&iacute;ndrome de Asperger como ecolalia, prosodia inusual,  sintaxis apropiada con contenido sem&aacute;ntico extra&ntilde;o o inapropiado, pero la  discapacidad principal se encuentra en el lenguaje con menores dificultades  sociales, cognitivas, motrices y sensoriales que el s&iacute;ndrome de Asperger (38).</p>      <p><b>Epidemiolog&iacute;a</b></p>      <p>Para  calcular las tasas de incidencia se requiere conocer la edad de inicio de la  entidad, y para condiciones como el autismo representa un problema porque no se  puede definir el inicio de los s&iacute;ntomas. Debido a estas dificultades, no hay  estudios sobre la incidencia anual de los des&oacute;rdenes del espectro autista (8).</p>      <p>La prevalencia, se refiere, al n&uacute;mero de individuos de  una poblaci&oacute;n espec&iacute;fica, que presenta la condici&oacute;n estudiada, en un tiempo  determinado (8). En las d&eacute;cadas posteriores a Kanner, aument&oacute; la prevalencia de  2 - 4 por 10.000 hasta cerca de 60 por 10.000, probablemente debido a cambios  en el criterio diagn&oacute;stico, desarrollo de los conceptos de espectro aut&iacute;stico,  diferentes m&eacute;todos utilizados en los  estudios, mayor conocimiento por parte de los padres y profesionales,  desarrollo de servicios especializados y un posible incremento en el n&uacute;mero de  casos (8,26, 52).</p>      <p>Las altas tasas de prevalencia para el s&iacute;ndrome de  asperger han sido encontradas utilizando los criterios del DSM-IV y CIE-10 (8-  11). La prevalencia exacta no se ha determinado, es particularmente dif&iacute;cil de  estimar, y solo se encuentran aproximaciones, pero es m&aacute;s frecuente en hombres  (6, 7). Dos estudios de peque&ntilde;a escala realizados en Suecia, utilizando escala  diagn&oacute;sticas de CHAT y ADI-R, la investigaci&oacute;n realizada por Ehlers y Gillberg,  en 1993, con 1519 pacientes, entre las edades de 7 a 16 a&ntilde;os, reportaron una  prevalencia de 28.5 por 10.000 habitantes (95%CI=0.6-56.9). (7, 13-15, 23,  26,48,49) </p>      <p>Un segundo estudio realizado en Suecia, publicado en  1999, desarrollado por Kadesj&ouml; con 826 pacientes, que inclu&iacute;an 438 ni&ntilde;os y 388  ni&ntilde;as, nacidos en Suecia, en 1992, que contaban con 7 a&ntilde;os en el momento del  estudio. Se aplic&oacute; la escala ADI-R a 826 ni&ntilde;os y se encontr&oacute; 4 ni&ntilde;os con  Asperger con coeficiente intelectual entre 105 y 111, que corresponde a una  prevalencia de 48.4 por 10.000 (95%CI=1.3-12.4) (7,13-15,23,26). Estos estudios  fueron imprecisos con poblaciones muy peque&ntilde;as y con intervalos de confianza  muy grandes (13,14).</p>      <p>En 1999, Fombonne en el Reino Unido realiz&oacute; un estudio  en el que reporta una prevalencia de 8.8 -11.5 por 10.000 para Autismo y  trastorno del desarrollo no espec&iacute;fico (7, 13- 16). Baird en 2000 en un estudio  de 6 a&ntilde;os de seguimiento, con 16.235 nacidos vivos en el sur de Inglaterra,  utilizando la escala de CHAT, a la edad de 7 a&ntilde;os encontr&oacute; una prevalencia de  27.1 por 10.000 (95%CI=19.7-36.4) (7). En el a&ntilde;o 2001, en New Jersey, por Bertrand,  utiliz&oacute; la escala de ADI-R y encontr&oacute; una prevalen-cia de 27 por 10000 con  (95%CI=17-40) (7).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De  acuerdo con un nuevo informe que ha generado un importante debate en los medios  de comunicaci&oacute;n convencionales y  en todo el Internet, el Departamento de Salud y Servicios Humanos y los Centros  para el Control y la Prevenci&oacute;n de Enfermedades (CDC) de los EE.UU. estima que  1 de cada 50 ni&ntilde;os entre las edades de 6 y 17 ha sido diagnosticado con un  trastorno del espectro autista (TEA). Esto representa un aumento del 72% en el  diagn&oacute;stico desde el a&ntilde;o 2007, cuando un informe similar reclam&oacute; una tasa de 1  en 88 ni&ntilde;os (52).</p>      <p>En conclusi&oacute;n, las tasas de prevalencia para el Asperger  van de 0.3 a 48 por 10.000, con una media de 36 por 10000, la gran variaci&oacute;n  refleja las diferencias metodol&oacute;gicas dentro de los estudios (14, 35). Este  trastorno ha crecido notablemente por lo que este aumento sigue planteando  retos sociales y economicos, que se han estimativo recientemente en $ 35 mil  millones al a&ntilde;o para el caso de Estados Unidos (49,50).</p>      <p><b>Estudios realizados</b></p>      <p>Se han realizado varios estudios en los &uacute;ltimos a&ntilde;os  sobre el s&iacute;ndrome de Asperger, tratando de mostrar las caracter&iacute;sticas  funcionales, sociales, familiares y cl&iacute;nicas, con el fin de obtener mejores  resultados en la aproximaci&oacute;n y manejo de la entidad. El estudio m&aacute;s grande  reportado, se encuentra en el reino Unido, realizado por Howlin y colaboradores,  publicado en 1999, con 770 familias, se compararon 614 casos de autismo contra  156 de pacientes con s&iacute;ndrome de Asperger (15).</p>      <p>El grupo de Asperger, que corresponde al 12% de la  muestra, con una relaci&oacute;n general entre autismo y Asperger de 4:1 y en los  menores de 10 a&ntilde;os es de 7.7:1 (15). La relaci&oacute;n de g&eacute;nero, entre hombre y  mujer, en este estudio fue reportada de 8:1, aunque dicha relaci&oacute;n no ha sido  evaluada sistem&aacute;ticamente y se encuentran datos que van desde 3.7:1 hasta 27:1,  en la literatura evaluada (15, 16).</p>      <p>La  edad promedio para notar comportamientos extra&ntilde;os por parte de los padres, en  los pacientes con Asperger fue de 2.5 a&ntilde;os. Solamente en un tercio de los  pacientes los padres evidenciaron s&iacute;ntomas por debajo de los dos a&ntilde;os. A los  3.5 a&ntilde;os los padres consultaron por primera vez, la edad en que fue confirmado  el diagn&oacute;stico, en promedio, se realiz&oacute; a los 11 a&ntilde;os, con un rango 3 a 33  a&ntilde;os. La edad que m&aacute;s llama la atenci&oacute;n de los padres en el desarrollo de sus  hijos es entre los 18 y 19 meses de edad (15, 16, 22).</p>      <p>A los 5 a&ntilde;os s&oacute;lo el 17% de los pacientes con Asperger  hab&iacute;a sido diagnosticado. El 9.8% no fue diagnosticado sino a los 20 a&ntilde;os o  posteriormente. En general los ni&ntilde;os con Asperger son diagnosticados m&aacute;s tarde  que los ni&ntilde;os con autismo. Se encontr&oacute; que la principal preocupaci&oacute;n de los  padres de estos ni&ntilde;os era el desarrollo social anormal; el diagnostico se  realiz&oacute; tard&iacute;o, posterior al realizado en los ni&ntilde;os con autismo (15).</p>      <p>El diagn&oacute;stico temprano hace que los pacientes sean  aceptados con mayor facilidad en la sociedad. Cuando el diagn&oacute;stico se realiza  tard&iacute;amente, la satisfacci&oacute;n con este proceso es menor; los padres de los ni&ntilde;os  experimentan mayor frustraci&oacute;n en la b&uacute;squeda de diagn&oacute;stico de sus hijos y  requieren la intervenci&oacute;n de pediatras, neur&oacute;logos, psiquiatras infantiles y  psic&oacute;logos (15, 20).</p>      <p>A  los ni&ntilde;os a quienes no se les provee ning&uacute;n aporte en cuanto a su diagn&oacute;stico,  ni apoyo social, completan a&ntilde;os cruciales en la primaria adem&aacute;s muestran  mayores problemas en los &uacute;ltimos a&ntilde;os de la escuela, los pares y sus maestros  pueden mostrar hostilidad, hacia ellos que los llevan a una frustraci&oacute;n social  (15,20).</p>      <p>Los s&iacute;ntomas tempranos m&aacute;s relevantes son: la  alteraci&oacute;n social, las caracter&iacute;sticas de comunicaci&oacute;n y alteraci&oacute;n en el juego.  La descripci&oacute;n en frecuencias de los s&iacute;ntomas fue as&iacute;; alteraci&oacute;n en desarrollo  de lenguaje 25%, desarrollo social, el 24%, problemas en actividades b&aacute;sicas  cotidianas, que inclu&iacute;an, vestido, alimentaci&oacute;n e higiene, el 21%, problemas  auditivos el 6%, conductas obsesivas el resto de los pacientes (15).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El primer profesional, en el Reino Unido, al que  visitan los padres es el m&eacute;dico general, quien en algunas ocasiones los remite  al pediatra. En menos del 10% de los casos obtienen un diagn&oacute;stico, el 50%  tiene un diagn&oacute;stico equivocado, y al 12% se les dijo &ldquo;que si los s&iacute;ntomas  persist&iacute;an, volvieran a consultar&rdquo;. En la segunda visita se consult&oacute; a psiquiatras  infantiles, pediatras o psic&oacute;logos (15).</p>      <p>El  diagn&oacute;stico de Asperger se realiza hacia los 15 a&ntilde;os, es muy raro hacerlo antes  de los 5 a&ntilde;os. En un reporte de caso, publicado en 2006, se document&oacute; un  diagn&oacute;stico de Asperger en un hombre de 66 a&ntilde;os, quien consulta por depresi&oacute;n,  este dato llama la atenci&oacute;n como diagn&oacute;stico diferencial, que hay que tener en  cuenta durante la anamnesis, en cualquier grupo etareo (15, 25). Las conductas  estereotipadas, que son el s&iacute;ntoma central, solamente es el s&iacute;ntoma principal  para los padres en el 6% de los casos. Les preocupa m&aacute;s la capacidad de  comunicaci&oacute;n, la alteraci&oacute;n social y los problemas comportamentales (15).</p>      <p>En un estudio realizado con 411 madres de ni&ntilde;os con  asperger se report&oacute; que cerca del 94% ha experimentado aislamiento por sus  pares, 75% son abusados por sus pares, 33% no son invitados a las fiestas de  cumplea&ntilde;os y el 11% almuerza solos (16). Se cuenta con dos estudios  descriptivos del S&iacute;ndrome de Asperger. El primero, realizado en Tel Aviv, publicado  en 1999, con un seguimiento de 10 a&ntilde;os a 55 ni&ntilde;os con autismo y espectro  autista. Se evalu&oacute; la historia peri natal, la historia familiar, las  condiciones m&eacute;dicas asociadas, el examen neurol&oacute;gico, las neuroim&aacute;genes y el  electroencefalograma (17).</p>      <p>El segundo estudio, realizado por Mats y Gillberg, en  Suecia y publicado en 2004, se tomaron 100 hombres con Asperger con edades  comprendidas de 5 a&ntilde;os 6 meses hasta 24 a&ntilde;os y 6 meses, con una media de 11 a&ntilde;os  4 meses, para conocer acerca de las caracter&iacute;sticas socio demogr&aacute;ficas, evaluar  la existencia de un patr&oacute;n especial de problemas neuro siqui&aacute;tricos en  familiares de pacientes con Asperger, evaluar la tasa de alteraciones pre y  peri natales, evidenciar el perfil neuro psicol&oacute;gico y evaluar una posible  alteraci&oacute;n cerebral subyacente. Los individuos de este estudio nacieron entre  1967 a 1988, diagnosticados entre 1985 y 1989. Se aplicaron escalas CARS, lista  de chequeo y a 79 pacientes se les realiz&oacute; ASSQ (22) </p>      <p>Se encontr&oacute; que no hubo diferencias estad&iacute;sticas  significativas con el estudio de Turqu&iacute;a, donde cruzaron las variables entre  autismo y peso al nacer o prematuridad. Estos datos est&aacute;n en controversia con  la investigaci&oacute;n realizada en Suecia, donde se encontraron altas tasas de  problemas pre y peri natales con complicaciones relacionadas con el embarazo en  el 31% de los pacientes. Los factores de riesgo peri natal se encontraron en el  18% de los casos que inclu&iacute;an toxemia, sufrimiento fetal, asfixia, ictericia  neonatal e hipoglucemia (17,22).</p>      <p>La  edad de las madres, en promedio fue de 28.6 en Suecia a 29. 5 a&ntilde;os en Turqu&iacute;a,  concluyendo que la edad &oacute;ptima de las madres para tener frutos sanos se  comprend&iacute;a entre 20 y 28 a&ntilde;os (17, 22, 28). En cuanto a patolog&iacute;a obst&eacute;trica,  10% de las madres con pacientes con Asperger, presentaron infecciones virales o  bacterianas durante la gestaci&oacute;n, seg&uacute;n Mats, que incluyeron varicela, herpes,  influenza tipo A, amigdalitis estreptoc&oacute;cica, e infecciones urinarias.</p>      <p>Diez por ciento present&oacute; sangrado en segundo y tercer  trimestre del embarazo, 10 % present&oacute; preeclampsia, comparado con el 6% de la  poblaci&oacute;n general, 4 madres con hipertensi&oacute;n arterial aislada, 3 edema  generalizado, de las cuales 2 requirieron diur&eacute;tico, una madre present&oacute;  proteinuria, 19% present&oacute; embarazos con alteraci&oacute;n en el tiempo de gestaci&oacute;n, 8  pret&eacute;rmino y 9 post&eacute;rmino. El parto eut&oacute;cico ocurri&oacute; en el 65% de los casos y  con alteraci&oacute;n en la presentaci&oacute;n del parto en 2-3% de los casos, 18% requiri&oacute;  ces&aacute;rea, 7 urgentes y 10 electivas, 7 casos requirieron inducci&oacute;n. El tipo de  parto o presentaci&oacute;n no se pudo asociar con riesgo para desarrollo de autismo,  sin embargo la ces&aacute;rea se asocia a alteraciones de aprendizaje (17, 22, 28).</p>      <p>En  Dinamarca, Eaton y colaboradores, tambi&eacute;n eval&uacute;an las complicaciones  obst&eacute;tricas como factor de riesgo para desarrollar psicopat&iacute;a en ni&ntilde;os que  inclu&iacute;an, retardo mental, autismo y asperger, se analizaron reportes, de  pacientes nacidos entre los a&ntilde;os de 1973 a 1993 quienes requirieron hospitalizaci&oacute;n  siqui&aacute;trica y se compararon contra el 10% de la poblaci&oacute;n nacida en la misma  fecha, encontraron asociaciones para autismo y multiparidad, con el doble de  riesgo comparado con la poblaci&oacute;n general, este dato no se encontr&oacute; para  s&iacute;ndrome de Asperger pues este estudio lo refiere m&aacute;s frecuente en los primeros  embarazos (28).</p>      <p>En el periodo neonatal, los pacientes en quien se  document&oacute; por historia cl&iacute;nica, presentaron un APGAR promedio de 8.6 al primer  minuto, 9.6 a los 5 minutos y 9.8 a los 10 minutos. El 6% presenta un Apgar  menor de 7 al primer minuto. El peso al nacer promedio fue de 3443 gramos, 4%  peso m&aacute;s de 4500 y 8% menos de 2500. Veinticuatro por ciento de los pacientes  ingresaron a cuidados neonatales, y 11% requirieron hospitalizaci&oacute;n por m&aacute;s de  tres d&iacute;as. La hiperbilirrubinemia se present&oacute; en 22% y 10% requiri&oacute;  fototerapia. Los partos pret&eacute;rmino y post&eacute;rmino ocurren m&aacute;s frecuentemente que  en la poblaci&oacute;n general y son riesgo para alteraciones en el desarrollo (17,  22, 28).</p>      <p>Los  estudios previos en relaci&oacute;n con los riesgos en prediodo perinatal como el peso  al nacer, la duraci&oacute;n de la gestaci&oacute;n se han estudiado pero hasta el momento no  se han determinado como agentes causales de trastornos del espectro autista. Se  ha encontrado una asociaci&oacute;n significativa entre el reci&eacute;n nacido a t&eacute;rmino con  encefalopat&iacute;a y el diagnostico con estudios que reportan hasta el 5 % de los  sobrevivientes a la encefalopat&iacute;a neonatal fueron diagnosticados con TEA, lo  que representa casi seis veces en aumento en comparaci&oacute;n con los controles  emparejados (54).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se  encontr&oacute; que el nivel de educaci&oacute;n de los padres estaba por encima del promedio  de la poblaci&oacute;n general, el 76% eran profesionales. La ocupaci&oacute;n m&aacute;s frecuente  fue ingenier&iacute;a, profesores o m&eacute;dicos (17, 22). En cuanto la historia familiar,  m&aacute;s de dos tercios de los pacientes, tienen familiares en primero, segundo y  tercer grado de consanguinidad con alteraciones en la interacci&oacute;n social o  comportamientos que sugieren el espectro autista. Se encontraron familiares con  diagn&oacute;stico sugestivo de asperger, en 28%, problemas de aprendizaje que  incluyen, trastorno de lecto escritura o discalculia en 32%, desordenes del  habla 9%, epilepsia 7%, y retardo mental 3% y 3% con s&iacute;ndrome de Down. La  presencia de psicopat&iacute;a en miembros de la familia, fue de 13% al 15%, la  principal entidad fue depresi&oacute;n, seguida de esquizofrenia y adicciones al  alcohol y drogas; el d&eacute;ficit de atenci&oacute;n solo estuvo presente en 1 caso, as&iacute;  como el trastorno obsesivo compulsivo, mientras que la historia familiar de  epilepsia se presenta en el 7% (17, 20,22).</p>      <p>Las  condiciones m&eacute;dicas asociadas que se encontraron, en el estudio de Turqu&iacute;a, se  presentaron en 4 de los ni&ntilde;os estudiados: uno con Landau Kleffner, otro con un  quiste aracnoideo, uno con citomegalovirus y un paciente con hiperuricosuria  (17).</p>      <p>El estudio de Suecia en  cuanto a comorbilidad refiere que se presenta en el 33% de los individuos  estudiados, con s&iacute;ndrome de Asperger. Los tic se presentaron en el 16% de los  pacientes, de los cuales la mitad correspond&iacute;a a s&iacute;ndrome de Tourette, d&eacute;ficit  de atenci&oacute;n, en 4%, depresi&oacute;n en el 3%, trastornos obsesivos compulsivos 2% y  epilepsia en el 4%, tambi&eacute;n se reportaron con incidencia aislada en cerca de  1%, miopat&iacute;a, ataxia, sordera, meningocele, hipotiroidismo y problemas del lenguaje  expresivo(22).</p>      <p>El examen neurol&oacute;gico de los ni&ntilde;os fue normal, solo se  report&oacute; torpeza motora en 16%. El per&iacute;metro cef&aacute;lico, en el momento del  nacimiento fue en promedio de 35 cm en los pacientes en que se encontr&oacute; los  datos, mientras que en el momento de la consulta el promedio de dicho  per&iacute;metro, fue de 55 cm, a los 11 a&ntilde;os y 3 meses. El 15%, en el momento del diagn&oacute;stico presenta un per&iacute;metro cef&aacute;lico  en el percentil 97. Con relaci&oacute;n al &iacute;ndice de masa corporal los estudios son  contradictorios en todos los estudios, en el estudio sueco no mostr&oacute; ser m&aacute;s  bajo, que el &iacute;ndice en la poblaci&oacute;n general (17). Se evalu&oacute; el desarrollo psicomotor,  y se encontr&oacute;, que la edad media en que los pacientes con Asperger lograron  bipedestaci&oacute;n y marcha, fue de 13,8 meses. Llama la atenci&oacute;n que el 49% no tuvo  un desarrollo normal de lenguaje hasta los dos a&ntilde;os en el estudio de Gillberg.  (22) </p>      <p>Se  realiz&oacute; estudio metab&oacute;lico en 21 pacientes, el cual fue normal. El estudio  posterior del paciente con hiperuricosuria fue normal (17).</p>      <p>En cuanto a neuro im&aacute;genes en los estudios publicados  se encontr&oacute; una baja tasa de anormalidades, en cuanto a tomograf&iacute;a y resonancia  solo se han reportado hallazgos incidentales. En la tomograf&iacute;a cerebral se  encontraron hallazgos como aumento del sistema ventricular y quistes  aracnoideos, sin hallazgos anormales espec&iacute;ficos. En la resonancia magn&eacute;tica se  hallaron lesiones hiperintensas en 3 ni&ntilde;os y aumento de los espacios peri  vasculares. A 16 de 100 pacientes con asperger se realiz&oacute;, tomograf&iacute;a por  emisi&oacute;n de fot&oacute;n &uacute;nico (SPECT), de los cuales 15 mostraron resultados  anormales, consistentes con hipo perfusi&oacute;n en diferentes l&oacute;bulos cerebrales  (17,22).</p>      <p>En  cuanto a electroencefalograma se realiz&oacute; a 43 pacientes en el estudio de Aviva,  mientras que se realiz&oacute; a 56 pacientes en el trabajo de Mats, con anormalidades  no espec&iacute;ficas, que van del 16% al 36%, descargas epilept&oacute;genas en el 13% y  epilepsia del 4 al 5% (17, 22). Se realiz&oacute; estudio de potenciales evocados  auditivos a 44 de 100 pacientes, el 18% presento prolongaci&oacute;n de los intervalos  de las ondas (22).</p>      <p>En  los an&aacute;lisis cromos&oacute;micos, se realizaron estudios para fragilidad del cromosoma  X, con resultado normal, el cultivo cromos&oacute;mico y cariotipo presenta un grado  de anormalidad en 1 de cada 10 pacientes estudiados, presentando  translocaciones, que se presentaron en t(1:15), t(13.17) y t(5:11) (22).</p>      <p>En el trabajo de Suecia, se document&oacute; una tasa alta de  alteraciones de aprendizaje no verbal, definido como un coeficiente intelectual  verbal 15 puntos m&aacute;s alto que el ejecutivo (22). En un estudio reciente que se  realiz&oacute; con ni&ntilde;os con asperger, autismo t&iacute;pico y controles, comparando el juego  solitario, conductas repetitivas y comportamiento durante el tiempo libre,  mostrando que hab&iacute;a menor tendencia a la soledad y disminuci&oacute;n de  comportamientos repetitivos, al compartir con ni&ntilde;os normales. Lo que lleva a la  conclusi&oacute;n que los ni&ntilde;os con Asperger deben compartir con ni&ntilde;os normales (21).</p>      <p><b>Gen&eacute;tica</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Kanner fue el primero en referir un posible origen  gen&eacute;tico para el Autismo, mientras que Asperger, en su documento original se  refiere a posibles factores gen&eacute;ticos (8, 33). El s&iacute;ndrome de Asperger, tiene  un componente gen&eacute;tico importante, con una tasa de recurrencia de 2-5% entre  familiares. Estudios de gemelos, con concordancia aumenta-da con monocigotos,  soportan la evidencia de factores gen&eacute;ticos (2, 18,23,33).</p>      <p>En  estudios se ha reportado que cerca de un tercio de los padres de ni&ntilde;os con  s&iacute;ndrome de Asperger presentan sintomatolog&iacute;a similar (4,33). Los primeros  estudios sugirieron un tipo de herencia autos&oacute;mica recesiva, como en los  trabajos de Rito en 1985, realizados con m&uacute;ltiples familias con problemas en la  definici&oacute;n etiol&oacute;gica del Autismo. Posteriormente se gira a un tipo de herencia  polig&eacute;nica y de m&uacute;ltiples locus (33).</p>      <p>No hay un gen espec&iacute;fico que  haya sido identificado, son m&uacute;ltiples factores que juegan un rol en la  expresi&oacute;n de la variabilidad del fenotipo de los pacientes con autismo.  Estudios previos han mostrado susceptibilidad para el autismo en los cromosomas  1,2,5,6,7,8,13,16,18,19 y X, y anormalidades citogen&eacute;ticas en los cromosomas 7 y 15  (16,17,35). Se ha asociado el gen GABARB3 con el comportamiento repetitivo y  obsesivo. Tambi&eacute;n se ha sugerido una alteraci&oacute;n en el gen que codifica el  trasportador de serotonina (16, 17).</p>      <p>Los  estudios de gen&eacute;tica en Finlandia han sugerido una asociaci&oacute;n entre el  cromosoma 3, en el locus 3q25-27 y el Asperger. En este estudio realizado por  Ylisaukkooja, en el hospital central del Helsinki, en Finlandia, se utilizaron  los criterios del DSM-IV, CIE-10, los criterios de Gillberg y se aplic&oacute; el  ASSQ. Se estudiaron 119 individuos, que correspond&iacute;an a 17 familias, que  cumpl&iacute;an los criterios de selecci&oacute;n. Se estudiaron 9 regiones de cromosomas, se  encontr&oacute; relaci&oacute;n con 1q21-22, 3p14-24, y 13q31-33, pero la mayor evidencia de  linaje para Asperger, se encontr&oacute; con el 3q25-27; mientras que el 1q21-22,  3p14-24 se han relacionado con autismo y el 13q31-33 se ha relacionado con  esquizofrenia. Lo que muestra la variabilidad del fenotipo observado (21,35).</p>      <p>Reportes  previos, en linaje con el autismo, hab&iacute;an mencionado relaci&oacute;n con el locus  7q22-34, que lo denominaron locus AUTS1, pero el estudio de Finlandia no encontr&oacute;,  evidencia de este en el desarrollo del Asperger (35). Otro estudio, realizado  con dos pacientes con Asperger, en Suecia, encontr&oacute; translocaciones balanceadas  t(13 -17) y t(17-19), con una mutaci&oacute;n de <i>novo</i>, en el cromosoma 17p.  Mediante un estudio con fluorescencia con hibridaci&oacute;n <i>in situ</i> (FISH), se  identifican puntos de ruptura, en la regi&oacute;n telom&eacute;rica, que codifica para 14  genes conocidos, que identifica una regi&oacute;n de susceptibilidad para el S&iacute;ndrome  de asperger en el loci 17p13 (34).</p>      <p>Durante la &uacute;ltima d&eacute;cada los esfuerzos de descubrir  genes a gran escala han mostrado que el autismo no es un trastorno mendeliano  sencillo que convergen en un solo gen en el nivel de la poblaci&oacute;n, parece TEA  se puede transmitir de una forma mendeliana dentro de un solo individuo o  familia, esto se aplica a s&oacute;lo una peque&ntilde;a fracci&oacute;n de las personas afectadas o una mayor proporci&oacute;n de  familias TEA sin tener completa claridad de este hecho. Por otra parte,  estudios recientes han sugerido que la variaci&oacute;n gen&eacute;tica com&uacute;n en la poblaci&oacute;n  puede contribuir a TEA en un complejo no mendeliano (50-54).</p>      <p>Dos grandes estrategias se han utilizado en la  b&uacute;s-queda de los genes de ASD: citogen&eacute;ticas / estudios moleculares espec&iacute;ficas  y las pantallas de todo el genoma de las familias de los ni&ntilde;os con TEA. Varios  genes como los genes Engrailed 2 ( ES2 ), MET y contactina asociada semejante a  la prote&iacute;na 2 ( CNTNAP2 ) han emergido como fuertes candidatos de estudios de  asociaci&oacute;n locus individuales, Un tercer gen tambi&eacute;n en el cromosoma 7(7q35 ),  CNTNAP2, ha surgido recientemente como un candidato para la participaci&oacute;n en  una variedad de trastornos del desarrollo , como el autismo y el desarrollo del  lenguaje, otros genes han sido identificados dentro de algunos estudios de  paciente con autismo como el 2q loci , 7q31 a 7q36 , 15q11 a 15q13 y 16p13;  igualmente factores transcripcionales como en un estudio reciente mostr&oacute; una  fuerte asociaci&oacute;n del factor de transici&oacute;n mesenquimal epitelial (MET) en el  gen del receptor el locus 7q31 con trastorno de espectro autista, lo que lleva  a concluir a varios investigadores es una correlaci&oacute;n entre intestino -  cerebro y sistema inmune, esto se confirma con que la mayor&iacute;a de ni&ntilde;os autistas  presentan como una de sus coomorbilidades principales sintomatolog&iacute;a gastrointestinal  (50-54).</p>      <p><b>Tratamiento</b></p>      <p>La intervenci&oacute;n &uacute;nica m&aacute;s importante para el ni&ntilde;o con  asperger es el diagn&oacute;stico temprano, para poder desarrollar un tratamiento que  incluya, atenci&oacute;n a las caracter&iacute;sticas de comunicaci&oacute;n, reforzamiento en  habilidades acad&eacute;micas, sociales y comportamentales. No hay dos ni&ntilde;os con Asperger  iguales, por lo tanto el tratamiento debe ser individualizado, con intervenci&oacute;n  multidisciplinaria, que incluya psicoterapia, consejer&iacute;a familiar,  intervenciones en lenguaje y habla, terapia f&iacute;sica y ocupacional, entrenamiento vocacional y en ocasiones,  medicaci&oacute;n (16).</p>      <p>Algunas de las estrategias utilizadas fueron el auto  entendimiento y el autocontrol, as&iacute; como el entrenamiento en habilidades  sociales, adem&aacute;s de entrenar a los padres en el comportamiento de los ni&ntilde;os,  para mejorar el entendimiento social y la soluci&oacute;n de problemas (21). En cuanto  a medicaci&oacute;n, los estudios han demostrado, que la clomipramina, reduce el  comportamiento repetitivo y obsesivo, la venlafaxina, mejora la socializaci&oacute;n,  la fluoxetina y sertralina, han mostrado efectividad.</p>  <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>REFERENCIAS</b></p>      <!-- ref --><p>1. Wolff Sula. The history of autism.  European children and adolescence psychiatry. 2004; 13:201-308.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000184&pid=S1794-2470201400010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>2. Klin Ami,  Asperger syndrome: an update. Revista  Brasilera de psiquiatr&iacute;a. 2003; 25(2): 103-109.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000186&pid=S1794-2470201400010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>3. Klin Ami.  Asperger syndrome, Infant mental health Journal. 2001; 22 (6): 676.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000188&pid=S1794-2470201400010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>4. Asperger  syndrome coalition of the United States. Asperger syndrome, Harvard mental  health letter. 2005.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S1794-2470201400010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>5. Volkmar, F.  Asperger's Disorder. American Journal of Psychiatry. 2000; 157: 2.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S1794-2470201400010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>6. Atwood, Tony, Asperger  syndrome. Orphanet enciclopedia. 2003.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S1794-2470201400010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>7. Charman, Tony,  The prevalence of autism spectrum disorders, European child and adolescence  psychiatry. 2011; 249-256.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S1794-2470201400010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>8. Wing Lorna,  The epidemiology of Autistic Spectrum disorders: is the prevalence rising?.  Mental retardation and developmental disabilities research reviews. 2002; (8):  151-161.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S1794-2470201400010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>9. American  Psychiatric Association. (1994). <i>Diagnostic and statistical manual of  mental disorders </i>(4th ed.). Washington, DC: Author.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S1794-2470201400010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>10. American  Psychiatric Association. (2000). <i>Diagnostic and</i> <i>statistical manual of  mental disorders </i>(4th ed., text rev.). Washington, DC: Author.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S1794-2470201400010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>11. World Health  Organization. The ICD-10 classification of mental and behavioural disorders.  Geneva: World Health Organization; 1992.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S1794-2470201400010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>12. Attwood Tony, S&iacute;ndrome de asperger una gu&iacute;a para los padres y los profesionales l997 editor Jessica Kingsly, p&aacute;g. 176.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S1794-2470201400010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>13. Webb, E.  Prevalence of autistic spectrum disorder in children attending mainstream  schools in a welsh education authority, Developmental Medicine and Child  neurology 2003; 15: 377-381.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000208&pid=S1794-2470201400010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>14. Fombonne, E,  What is the prevalence of Asperger Disorder?, Journal of autism and  Developmental disorders. 2001; 31:3.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000210&pid=S1794-2470201400010000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>15. Howlin P, The  diagnosis of autism and Asperger Syndrome; findings from a survey of 770  families, Developmental Medicine and child Neurology. 1999; 41:831-839.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000212&pid=S1794-2470201400010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>16. Foster B,  Asperger syndrome: to be or not to be? Current opinion in Paediatrics.  2003;15: 491-494.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S1794-2470201400010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>17. Aviva F,  Characterization and comparison of autistic subgroups: 10 years experience with  autistic children, Developmental medicine and child Neurology. 1999; 41:21-25.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S1794-2470201400010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>18. Klin Ami,  Asperger syndrome; Guidelines for assessment and Diagnosis, 1995, Learning  Disabilities Association of America.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1794-2470201400010000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>19. Smith Myles B,  Introduction to the special Issue on Asperger, Focus on Autism and other  developmental disabilities. 2002;17(3):130-131.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S1794-2470201400010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>20. Bax M,  Diagnoses made too late, Developmental medicine and child neurology. 1999; 41:  795.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S1794-2470201400010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>21. Blacher J,  Asperger syndrome and high functioning autism, Current Opinion in Psychiatry  2003; 16: 535-542.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S1794-2470201400010000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>22. Mats C and  Gillberg C. One hundred males with asperger syndrome, Developmental medicine  and child neurology. 2004; 46:652-660.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S1794-2470201400010000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>23. Smith Myles  B, Asperger syndrome: An overview of characteristics, Focus on Autism and  other developmental disabilities. 2002; 17(3): 132-137.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S1794-2470201400010000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>24. Szatmari P,  two year outcome of preschool children with autism and asperger syndrome,  American journal of Psychiatry. 2000; 157: 1980-1987.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S1794-2470201400010000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>25. Naidu A,  Diagnosis of Asperger syndrome in a 66 years old male presenting with depression,  International psycho geriatrics. 2006; 18(1):171-173.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000232&pid=S1794-2470201400010000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>26. Kadesjo, B,  Brief report: Autism and Asperger syndrome in seven year old children: a total  population study, Journal of autism and developmental disorders.1999; 29(4):  327-331.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S1794-2470201400010000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>27. Walker D.  Specifying PDD-NOS; a comparison of PDD-NOS, asperger syndrome, and autism,  Journal of American academy o child and adolescence psychiatry. 2004;  43(2):172-180.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000236&pid=S1794-2470201400010000700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>28. Eaton  William, obstetric complications and risk for severe psychopathology en  childhood, Journal of autism and developmental disorders. 2001;31(3):279-285.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000238&pid=S1794-2470201400010000700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>29. Oktem F,  functional Magnetic Resonance Image in children with asperger syndrome,  Journal of Child Neurology. 2001;16(4): 252-256.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000240&pid=S1794-2470201400010000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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