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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LAS FOTOGRAFÍAS DE PRENSA SOBRE EL 9 DE ABRIL DE 1948 ENTRE EL RECUERDO Y EL OLVIDO]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Press Photography About April 9, 1948 - Between Remembrance and Oblivion]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The life of Colombians has established itself throughout the years in an identitarian way through common places and important dates. One of those dates is the 9th of April of 1948. But this investigation, more than just concentrating on the details of the life of the liberal leader who died on this fateful day, Jorge Eliecer Gaitan, and the consequences of his death in itself, pauses and reflects on the graphic form in which the newspapers El Siglo and El Tiempo and the magazine Cromos have presented the death of this leader and the surrounding circumstances; and how between 1948 and 1973 photographic presentations have changed in those publications.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4" face="verdana"><b>LAS FOTOGRAF&Iacute;AS DE PRENSA SOBRE EL 9 DE ABRIL DE 1948 ENTRE EL RECUERDO   Y EL OLVIDO<sup><a href="#1" name="s1">1</a></sup></b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">   <font size="3" face="verdana"><b>(Press Photography About April 9, 1948 - Between Remembrance and Oblivion)</b></font></p>     <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>MAR&Iacute;A ISABEL ZAPATA V.<sup><a href="#2" name="s2">2</a></sup></b></p>     <p>   Pontificia Universidad Javeriana (Colombia)   <a href="mailto:mizapata@javeriana.edu.co">mizapata@javeriana.edu.co</a></p>     <p align="center">   Art&iacute;culo de reflexi&oacute;n Recibido: 07 de julio de 2006 Aceptado: 25 de agosto de 2006</p> <hr size="1">     <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>Resumen</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   La vida de los colombianos con el transcurrir de los a&ntilde;os se ha ido constituyendo identitariamente   por medio de lugares y fechas comunes. Una de esas fechas es el 9 de abril de 1948. Pero esta investigaci&oacute;n, m&aacute;s all&aacute; de centrarse en los pormenores de la vida del l&iacute;der liberal que falleci&oacute; ese fat&iacute;dico d&iacute;a, Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n, y las consecuencias de su muerte como tal, se detiene en la forma gr&aacute;fica en que el peri&oacute;dico El Siglo, El Tiempo y la revista Cromos se refirieron a los hechos ocurridos entorno a la muerte del l&iacute;der, y c&oacute;mo fue cambiando con el transcurrir de los a&ntilde;os la propuesta fotogr&aacute;fica presentada en estos, entre 1948 y 1973.</p>     <p>   <b>Palabras claves:</b> 9 de abril de 1948, historia de la fotograf&iacute;a, historia cultural, estudios culturales.</p>   <hr size="1">       <p>&nbsp;</p>     <p>   <b>Abstract:</b></p>     <p>   The life of Colombians has established itself throughout the years in an identitarian way through common places and important dates. One of those dates is the 9th of April of 1948. But this investigation, more than just concentrating on the details of the life of the liberal leader who died on this fateful day, Jorge Eliecer Gaitan, and the consequences of his death in itself, pauses and reflects on the graphic form in which the newspapers El Siglo and El Tiempo and the magazine Cromos have presented the death of this leader and the surrounding circumstances; and how between 1948 and 1973 photographic presentations have changed in those publications.</p>     <p>   <b>Key words:</b> April 9, 1948; history of photography, cultural history, cultural studies.</p>   <hr size="1">       <p>&nbsp;</p>     <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f1.gif"></center></p>     <p><b>La imagen y la fuente hist&oacute;rica</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   El texto que a continuaci&oacute;n se presenta tiene como objeto reflexionar sobre la fotograf&iacute;a como fuente hist&oacute;rica a trav&eacute;s de un caso concreto. La historia, por su af&aacute;n de declararse ciencia, y los historiadores en su b&uacute;squeda de objetividad, metodol&oacute;gicamente han amarrado la construcci&oacute;n de la historia al uso de fuentes como prueba y evidencia de los hechos del pasado. En esa medida la historia casi que se ha venido definiendo por el oficio, el quehacer, y principalmente por el trabajo con las fuentes de archivo. En esa medida no es com&uacute;n encontrarnos con estudios que desarrollen problemas basados en la b&uacute;squeda de fuentes no escritas y menos que no se encuentren en un archivo. Pero por otro lado las sociedades han ido cambiando y es imposible no reconocer que la forma de comunicarnos tambi&eacute;n. El historiador actual debe entender que los colegas del siglo XIX respond&iacute;an a una sociedad diferente a la nuestra, y que si nos vamos a comunicar con el pasado a trav&eacute;s de las nuevas fuentes que cotidianamente han venido apareciendo, hay que aprender a usarlas, y no simplemente trasladar las t&eacute;cnicas que se utilizaban para analizar textos jur&iacute;dicos del siglo XVII a las nuevas fuentes como las fotograf&iacute;as, los programas de televisi&oacute;n, las caricaturas, la prensa, etc.</p>     <p>   En este sentido para estudiar la fotograf&iacute;a como fuente hist&oacute;rica, es necesario tener en cuenta un sinn&uacute;mero de factores que van a permitir observar cu&aacute;l era el sentido que quer&iacute;a transmitir. Por esto para observar la imagen es importante ver la prefiguraci&oacute;n, el escenario y la imagen focalizada. No se puede seguir pensando en el concepto del &laquo;ojo inocente&raquo; (Gaskell, 2003:234). La c&aacute;mara, el fot&oacute;grafo y luego el personal que la edita, siempre tendr&aacute;n una presencia indiscreta en la forma en que se presenta el hecho a trav&eacute;s de la fotograf&iacute;a.</p>     <p>   La presente investigaci&oacute;n en cuanto al an&aacute;lisis de las fotograf&iacute;as y las funciones que estas cumplen dentro de la narraci&oacute;n de la prensa y las revistas, parte de la propuesta hecha por Lorenzo Vilches en su texto Teor&iacute;a de la imagen period&iacute;stica (Vilches, 1990). En esta propuesta el lenguaje de la visi&oacute;n se complementa con el lenguaje de la imagen (Guti&eacute;rrez, 1979:141). Entendemos que la imagen se propone como un texto coherente a leer, comprendido por elementos de expresi&oacute;n (sintaxis) y elementos de contenido (sem&aacute;ntico). Estos elementos siempre estar&aacute;n en interrelaci&oacute;n unos de los otros.</p>     <p>   Como fuente primaria se escogieron los peri&oacute;dicos El Tiempo y El Siglo y la Revista Cromos. Estas publicaciones se analizaran porque tienen diferentes filiaciones pol&iacute;ticas, y porque algunas de ellas adem&aacute;s de ser muy importantes para la &eacute;poca, se destacaron en el uso de la fotograf&iacute;a. Se har&aacute;n cortes transversales de un mes cada uno, ya que ser&iacute;a interminable considerar ver las tres publicaciones durante cuarenta a&ntilde;os. Los cortes ser&aacute;n:</p>     <p>&bull; 10 de abril al 10 de mayo de 1948.</p>     <p> &bull; 9 de abril al 9 de mayo de 1953. 5 a&ntilde;os.</p>     <p> &bull; 9 de abril al 9 de mayo de 1958. 10 a&ntilde;os.</p>     <p> &bull; 9 de abril al 9 de mayo de 1963. 15 a&ntilde;os.</p>     <p> &bull; 9 de abril al 9 de mayo de 1968. 20 a&ntilde;os.</p>     <p> &bull; 9 de abril al 9 de mayo de 1973. 25 a&ntilde;os</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Para el fil&oacute;sofo alem&aacute;n Walter Benjamin, el historiador no trabaja desde un tiempo vac&iacute;o, lo hace desde una &eacute;poca, una vida y una obra que debe hacer estallar el continuum de la historia (Benjamin, 1973). En Benjam&iacute;n vemos como el presente es el director de la obra pero, el pasado es la matriz del porvenir. En esta medida la historia se alimenta de los antecesores esclavizados y de su sufrimiento, y no del ideal de los descendientes que vivir&aacute;n la libertad. Por esto sugiere:</p>     <p>   En el materialista hist&oacute;rico tienen que contar con un espectador distanciado. Ya que los bienes culturales que abarca con la mirada, tienen todos y cada uno un origen que no podr&aacute; considerar sin horror. Deben su existencia no s&oacute;lo al esfuerzo de los grandes genios que los han creado, sino tambi&eacute;n a la servidumbre an&oacute;nima de sus contempor&aacute;neos. Jam&aacute;s se da un documento de cultura sin que lo sea a la vez de la barbarie. E igual que &eacute;l mismo no est&aacute; libre de barbarie, tampoco lo est&aacute; el proceso de transmisi&oacute;n en el que pasa de uno a otro. Por eso el materialista hist&oacute;rico se distancia de &eacute;l en la medida de lo posible. Considera cometido suyo pasarle a la historia el cepillo a contrapelo (Benjamin, 1973:182).</p>     <p>   Para lograr pasarle a la historia el cepillo a contra pelo, Susan Sontag en su libro Ante el dolor de los dem&aacute;s (Sontag, 2003) reflexiona entorno a las fotograf&iacute;as que tienen como tema la muerte de seres humanos, y en especial las fotograf&iacute;as de guerra que se encuentran entre la memoria y el olvido. Hacemos referencia a esta reflexi&oacute;n, debido a que dentro de nuestro objeto de estudio encontraremos muchas fotograf&iacute;as que nos hablan de la muerte y si no de la guerra directamente, si hablan del dolor causado por la muerte y por el deseo de venganza. En primera instancia, Sontag ve que existe una fuerte dualidad en cuanto a los efectos que producen las fotograf&iacute;as de guerra. Por lo general, se han asociado a las im&aacute;genes reproducidas por medios t&eacute;cnicos como productos de la realidad, como mero reflejo de ella y por lo tanto como verdad. En este caso la foto es un modo &aacute;gil de comprensi&oacute;n y de memorizaci&oacute;n de lo que sucede de manera condensada. En ocasiones se asegura que es la fiel copia de la realidad, e incluso que &laquo;la fotograf&iacute;a es como una cita, una m&aacute;xima o un proverbio&raquo; (Sontag, 2003:31). Pero cuando las fotos confirman las atrocidades de un bando en especial, sus part&iacute;cipes las tachan de embusteras y de pertenecer a montajes. Por otro lado, cuando con estas im&aacute;genes se desea acercar a los que no han visto las atrocidades de la guerra, se pueden producir pronunciamientos en contra del conflicto b&eacute;lico (Sontag, 2003:21). Como se ve, el uso de la fotograf&iacute;a es m&uacute;ltiple, y podemos con ella construir un relato que genere un llamado a la paz o un grito de combate.</p>     <p>   Sontag afirma: &laquo;El conocimiento de determinadas fotograf&iacute;as erige nuestro sentido del presente y del pasado inmediato&raquo; (2003:99). Igualmente las fotograf&iacute;as ayudan a reconstruir nuestro sentido del pasado m&aacute;s lejano, gracias a las conmociones que se entretejen por la circulaci&oacute;n de fotograf&iacute;as hasta entonces desconocidas. Las fotograf&iacute;as que todos reconocemos son en la actualidad parte constitutiva de lo que la sociedad ha elegido para reflexionar. Es en este lugar donde Sontag y los planteamientos de Walter Benjamin se encuentran, ya que los dos plantean que las fotograf&iacute;as son peque&ntilde;as im&aacute;genes que ayudan a recordar el pasado, son activadoras de la memoria. Una memoria en constante reflexi&oacute;n y conmoci&oacute;n. Esa memoria se construye desde la escogencia de las fotograf&iacute;as, bien sea para conmemorar o para distanciarse de dicha conmemoraci&oacute;n. En este sentido por un lado tenemos las ideolog&iacute;as que crean archivos probatorios de im&aacute;genes como el viaje a la luna o el hongo de la bomba at&oacute;mica y se convierten en tan conmemorativas como las estampillas de correo. Por otro lado tenemos fotograf&iacute;as que van apareciendo, mostrando nuevas posiciones que crean puntos de distancia con esas conmemoraciones.</p>     <p>   Discurso gr&aacute;fico sobre el 9 de abril de 1948 en El Siglo, El Tiempo y la revista Cromos</p>     <p>   Con respecto al desarrollo de la fotograf&iacute;a en nuestro pa&iacute;s, fue en la d&eacute;cada de los cuarenta que comenzaron a aparecer los fot&oacute;grafos especializados en la reporter&iacute;a gr&aacute;fica, vinculados a las principales publicaciones seriadas. Entre ellos encontramos a: Ignacio Gait&aacute;n, Luis B. Gait&aacute;n (Lunga), Sady Gonz&aacute;lez, Carlos Caicedo y Leo Mat&iacute;z. En el 9 de abril de 1948 Luis B. Gait&aacute;n trabajaba para el peri&oacute;dico Jornada perteneciente al movimiento de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n. El oficio comenz&oacute; a tener tanta demanda que incluso algunos de ellos ya hab&iacute;an abierto agencias donde trabajaban varios fot&oacute;grafos, como se usaba desde ya hacia varios a&ntilde;os en otros pa&iacute;ses. Las agencias m&aacute;s destacadas en esta d&eacute;cada fueron Foto Sady, Foto Gait&aacute;n de Ignacio Gait&aacute;n y Foto Express de Carlos Jim&eacute;nez (Gonz&aacute;lez, 1997:21). De esta manera se fue consolidando el oficio hasta el punto en que se cre&oacute; la Uni&oacute;n de Reporteros Gr&aacute;ficos fundada por Ignacio Gait&aacute;n.</p>     <p>El Siglo</p>     <p>   Fue fundado por Laureano G&oacute;mez y Jos&eacute; De la Vega, el primero de febrero de 1936. Fue desde sus or&iacute;genes un peri&oacute;dico eminentemente pol&iacute;tico y desde all&iacute; tuvo el objetivo de comunicarse con los simpatizantes del partido Conservador. Dentro de sus directores encontramos personajes como &Aacute;lvaro G&oacute;mez Hurtado, Hernando Uribe Cualla, Gabriel Carre&ntilde;o Mallarino, Joaqu&iacute;n Estrada Monsalve, Belisario Betancourt y Arturo Abella, entre otros.</p>     <p>   El peri&oacute;dico El Siglo, al igual que los dem&aacute;s peri&oacute;dicos de la prensa nacional, sufri&oacute; los embates de un ambiente de conflicto bipartidista. En los hechos ocurridos durante el 9 de abril de 1948 la edificaci&oacute;n del peri&oacute;dico, al igual que otros edificios en dicha fecha, sufri&oacute; grandes destrozos debido al saqueo y al incendio que tuvo que soportar. Igualmente en el periodo de la Dictadura del General Rojas Pinilla, El Siglo fue sancionado y obligado a suspender sus labores desde el 23 de septiembre de 1953. Solo se public&oacute; de nuevo hasta el 11 de mayo de 1957.</p>     <p>   Desde el comienzo el peri&oacute;dico fue de tama&ntilde;o universal y conten&iacute;a doce p&aacute;ginas. Obten&iacute;a los servicios universales de la agencia de noticias Hava. En sus inicios se ubic&oacute; en la carrera 8 con calle 13. Luego se pas&oacute; a una casa de estilo colonial, ubicada en la calle 15 con carrera 13. En ella, adem&aacute;s estaban el apartamento de la familia G&oacute;mez Hurtado y el sal&oacute;n Azul para conferencias y reuniones.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En el lugar del incendio luego del 9 de abril, se construy&oacute; un moderno edificio de cuatro pisos inaugurado en 1950. Para estrenar el nuevo edificio compraron la Rotativa Goss Headliner, que permit&iacute;a imprimir en cuatro tintas. Cuando el diario fue cerrado por el General Gustavo Rojas Pinilla, el peri&oacute;dico conservador se sustituy&oacute; por el Diario Gr&aacute;fico e Informaci&oacute;n.</p>     <p>   La influencia del periodismo norteamericano en el diario fue clara, debido a la formaci&oacute;n de &Aacute;lvaro G&oacute;mez en dicho pa&iacute;s. De all&iacute; surgieron las &laquo;juntas de Redacci&oacute;n&raquo;, las cuales consist&iacute;an en reuniones al medio d&iacute;a para conversar con los redactores, cronistas, comentaristas y dem&aacute;s colaboradores, para analizar los productos de sus competidores y adjudicar las tareas pendientes para la siguiente publicaci&oacute;n. El Siglo desde 1958 fue muy ordenado y en la extensi&oacute;n y profundidad de las noticias ten&iacute;a varias diferencias con El Tiempo. No contaba con propagandas peque&ntilde;as, siempre eran grandes y procuraban no poner m&aacute;s de una por p&aacute;gina. Todas las p&aacute;ginas desde 1958, ten&iacute;an un peque&ntilde;o t&iacute;tulo en la parte superior de la hoja y muy pocas veces cambiaban de lugar. Dichas p&aacute;ginas eran: La p&aacute;gina econ&oacute;mica, Informaci&oacute;n General, la p&aacute;gina editorial, Cine, televisi&oacute;n y radio, informaci&oacute;n pol&iacute;tica. Hasta aqu&iacute; va la primera secci&oacute;n, luego van: internacional, trans-clasificados, sociedad, deportes, departamentos y por &uacute;ltimo de nuevo informaci&oacute;n general. Desde 1948 el peri&oacute;dico mantuvo esta organizaci&oacute;n por secciones y p&aacute;ginas. El color fue muy importante para el peri&oacute;dico, desde que adquiri&oacute; la tecnolog&iacute;a necesaria para publicar en cuatro tintas. Durante 1958 en algunas ocasiones, se publicaron im&aacute;genes a color, sobre todo las relacionadas con la semana santa. Pero desde 1963 el color se comenz&oacute; a utilizar para resaltar ciertos t&iacute;tulos y algunas notas. Lo m&aacute;s interesante de este asunto fueron los colores escogidos: el azul y el rojo. Como sabemos en la &eacute;poca nos encontr&aacute;bamos en la construcci&oacute;n del Frente Nacional. Los colores aqu&iacute; significaban el trabajo por el entendimiento. Lo que continu&oacute; hasta 1973.</p>     <p>   El Tiempo</p>     <p>   Este medio de comunicaci&oacute;n fue fundado el 30 de enero de 1911, por Alfonso Villegas Restrepo, con un pr&eacute;stamo de trescientos pesos solicitado a don Cl&iacute;maco Mej&iacute;a. En ese mismo a&ntilde;o, se vincul&oacute; al peri&oacute;dico Eduardo Santos con sus escritos desde Europa, qui&eacute;n se convertir&iacute;a luego en el cu&ntilde;ado de Alfonso Villegas. Eduardo Santos ser&iacute;a su due&ntilde;o desde 1913, debido a que Villegas decidi&oacute; trasladarse a Europa, luego de la muerte de su madre y de padecer una enfermedad. Como los dem&aacute;s diarios de nuestro pa&iacute;s, El Tiempo fue creado como soporte de una corriente pol&iacute;tica. Por eso en el editorial del d&iacute;a de su fundaci&oacute;n se declar&oacute; como seguidor de las ideas del Republicanismo. Pero con la compra por parte de Eduardo Santos se le adjudic&oacute; otra tarea m&aacute;s, no solo que se auto financiara, sino que lograra el sustento de sus propietarios. Santos siempre estuvo muy orgulloso de que en el primer mes se hubiera obtenido una ganancia de 16 pesos y que en el segundo hubiera podido vivir de lo que produc&iacute;a el peri&oacute;dico (Santos, 1989). Las primeras 130 ediciones fueron en formato tabloide y a partir de la edici&oacute;n 131 se pas&oacute; al formato universal. En 1918 se adquiri&oacute; el linotipo y en 1925 se compr&oacute; la primera rotativa. Han llegado a ser sus directores Alfonso Villegas, Eduardo Santos, Roberto Garc&iacute;a Pe&ntilde;a (1936-1981) y Hernando Santos, entre otros. Las interrupciones de este diario se debieron a los conflictos pol&iacute;ticos que vivi&oacute; la sociedad colombiana en la segunda mitad del siglo XX. Luego del 9 de abril de 1948, solo pudo reaparecer el 12 de abril; y el 6 de septiembre de 1952 fue quemado en un episodio de exaltaci&oacute;n antiliberal, durante la designaci&oacute;n presidencial de Rafael Urdaneta. Este episodio no fue contra el diario El Tiempo &uacute;nicamente, tambi&eacute;n atacaron la Casa Liberal, y las residencias de los liberales Alfonso L&oacute;pez Pumarejo, Carlos Lleras Restrepo y las instalaciones del Espectador. El 4 de agosto de 1955 fue cerrado por orden de la dictadura del General Gustavo Rojas Pinilla (Jaimes, 1989:35). Durante este lapso de tiempo su director decidi&oacute; continuar con la publicaci&oacute;n y lo nombr&oacute; El Intermedio. A finales de la d&eacute;cada de los cincuenta, ya era el diario m&aacute;s consultado y sus ediciones oscilaban entre 28 y 42 p&aacute;ginas y circulaban m&aacute;s de doscientos mil ejemplares entre semana y el doble el domingo (Cacua Prada, 1968:323).</p>     <p>Vemos reflejado en el testimonio de Jaime Gonz&aacute;lez Parra c&oacute;mo el discurso defensivo &uacute;nica y exclusivamente de unos ideales de partido se fueron trasladando a una necesidad de satisfacer al consumidor. Ya no se pensaba &uacute;nicamente en llegar al hombre del partido liberal: &laquo;Afortunadamente, El Tiempo no es para el hombre de la calle un peri&oacute;dico m&aacute;s. Es su Peri&oacute;dico&raquo; (Gonz&aacute;lez, 1983:38).</p>     <p>   El Tiempo no ten&iacute;a la l&oacute;gica libresca que conten&iacute;a El Siglo en 1948. El Tiempo s&oacute;lo ten&iacute;a la continuidad de la p&aacute;gina editorial y de la p&aacute;gina Cosas del d&iacute;a, que s&oacute;lo en casos muy excepcionales cambiaba de p&aacute;gina, pero siempre sal&iacute;an en la 4 y la 5 respectivamente. Por el contrario las otras p&aacute;ginas no ten&iacute;an continuidad. En 1948 el peri&oacute;dico ten&iacute;a la p&aacute;gina Editorial, Cosas del D&iacute;a, Informaci&oacute;n General Cablegr&aacute;fica de nuestros corresponsales en el interior, Vida Social y eventualmente sal&iacute;an Comercio y Finanzas, Tierras y Ganados, la democracia y la pol&iacute;tica, y Construcci&oacute;n y urbanismo. En 1953 la p&aacute;gina que para ese a&ntilde;o se llamaba Informaci&oacute;n especial de nuestros corresponsales de todo el pa&iacute;s, en ocasiones se traslad&oacute; de la p&aacute;gina sexta a la octava para darle espacio a la p&aacute;gina Informaci&oacute;n especial cablegr&aacute;fica de la United Press y la France Press. Adem&aacute;s, en este a&ntilde;o en ocasiones los jueves sal&iacute;a una p&aacute;gina para ni&ntilde;os con literatura infantil, teatro, historia y concursos para ni&ntilde;os. Como vemos, desde 1953 el diario estaba buscando nuevos lectores e innovando con los temas. En 1958 apareci&oacute; una secci&oacute;n nueva que se llamaba Bogot&aacute; D.E. No ten&iacute;a la intenci&oacute;n de reemplazar la de construcci&oacute;n y urbanismo, ya que esta siempre trataba estos temas en Bogot&aacute;, sino que se trabajaban temas sociales de la ciudad. En 1973 apareci&oacute; en El Tiempo la Segunda Secci&oacute;n y se public&oacute; una especie de &iacute;ndice que se llamaba En p&aacute;ginas interiores.</p>     <p>   Igualmente, en un comienzo El Tiempo s&oacute;lo contaba con la p&aacute;gina de las colaboraciones internacionales, pero poco a poca fue incluyendo m&aacute;s informaci&oacute;n del extranjero. Suelen anotarse varias an&eacute;cdotas a este respecto. En un comienzo era tal el grado de desinformaci&oacute;n, que incluso Eduardo Santos comentaba que cuando se dio la Revoluci&oacute;n Rusa, en El Tiempo pensaban que era un conflicto entre un General de apellido Menchevique y otro de apellido Bolchevique (Santos, 1989:122).</p>     <p>   Durante el Frente Nacional, los diarios comenzaron una etapa de profesionalizaci&oacute;n. Poco a poco fueron dejando de lado las pasiones partidistas, en unos casos m&aacute;s que en otros, lo que coincidi&oacute; con un periodo adem&aacute;s de avance t&eacute;cnico, en el que los peri&oacute;dicos compet&iacute;an m&aacute;s como empresas comerciales y se consolidaban como industrias. Dentro de este proceso, se fueron incorporando cada vez m&aacute;s pautas period&iacute;sticas de las democracias occidentales, por esto se incorporaron las pautas de independencia econ&oacute;mica e ideol&oacute;gica. Dentro de este proceso fue tambi&eacute;n muy importante la competencia que significaron para los medios de comunicaci&oacute;n escrita bien sean semanarios o diarios, la televisi&oacute;n y la radio. La radio desde la d&eacute;cada del treinta y la televisi&oacute;n en la segunda mitad de la d&eacute;cada de los cincuenta, fueron medios de comunicaci&oacute;n muy importantes para el proceso de modernizaci&oacute;n del pa&iacute;s. </p>     <p>Al ver las p&aacute;ginas editoriales de El Tiempo, se puede observar c&oacute;mo poco a poco la figura de Gait&aacute;n comenz&oacute; a ser relacionada con el origen de la divisi&oacute;n del partido liberal por enfrentarse, como candidato a la presidencia, a su compa&ntilde;ero de banderas Gabriel Turbay. Desde 1945 le hicieron ataques a sus actuaciones, se asemejaron sus m&eacute;todos con los de Mussolini y Hitler, y luego en 1947 se le pas&oacute; a mostrar como simpatizante del comunismo. El 18 de marzo fue promulgado el triunfo de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n por sus seguidores en las elecciones al congreso, y tres meses despu&eacute;s fue elegido director del Partido Liberal. Desde ese momento hasta su muerte, vemos que las referencias a Gait&aacute;n en el peri&oacute;dico El Tiempo fueron pocas.</p>     <p>   Revista Cromos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Esta revista semanal ilustrada, circul&oacute; en la capital de nuestro pa&iacute;s por primera vez el 15 de enero de 1916 y fue fundada por Gustavo Arboleda y Miguel Santiago Valencia -Arboleda &amp; Valencia- (Santos, 1989:118). Su contenido era de 16 p&aacute;ginas en un octavo y su soporte era papel satinado. Su formato desde ese momento no ha variado. Desde 1953 su portada se torn&oacute; m&aacute;s atractiva y por lo general inclu&iacute;a los temas de mayor inter&eacute;s del momento. En 1919 la compraron los hermanos Rafael, Luis y Joaqu&iacute;n Tamayo. Y en 1953 estos se la vendieron a Jaime, Guillermo y Gabriel Restrepo. En la actualidad hace parte del grupo Santodomingo (Silva-Colmenares, 2004:111). Sus temas han sido muy variados y ha pasado por periodos en los cuales el enfoque se centr&oacute; en la cultura y otros en que la atenci&oacute;n estuvo m&aacute;s dirigida hacia la pol&iacute;tica. Su circulaci&oacute;n solo se vio interrumpida con ocasi&oacute;n del 9 de abril de 1948 y con la ca&iacute;da del General Gustavo Rojas Pinilla, el 10 de mayo de 1957. El gobierno del presidente Guillermo Le&oacute;n Valencia le otorg&oacute; la Cruz de Boyac&aacute;, cuando cumpli&oacute; 50 a&ntilde;os de funcionamiento.</p>     <p>   En sus inicios la Revista Cromos, se nutr&iacute;a de un periodismo incipiente y poco atractivo para los ojos de los lectores actuales. Podemos encontrar un dise&ntilde;o propio de esta revista, desde su inauguraci&oacute;n hasta 1930, como vemos en la primera portada. Este se caracterizaba porque en ella, no publicaban periodistas de oficio, sino profesionales de otros ramos que escrib&iacute;an art&iacute;culos sobre temas especializados en lenguaje denso y t&eacute;rminos recargados y t&eacute;cnicos. Las secciones m&aacute;s constantes de este primer periodo fueron: elegancias, cartas desde Nueva York y De todo y todas partes. En cuanto a su diagramaci&oacute;n la revista tambi&eacute;n era muy distinta. Por ejemplo, la relaci&oacute;n entre fotograf&iacute;a y texto no era tan evidente como es actualmente.</p>     <p>   Luego de la d&eacute;cada de los 30, la revista en su conjunto, vivi&oacute; muchos cambios. En el &aacute;mbito internacional, la revista pas&oacute; del aislamiento, a una visi&oacute;n mucho m&aacute;s variada. Ya no s&oacute;lo se inclu&iacute;a informaci&oacute;n de Estados Unidos y Francia, tambi&eacute;n hab&iacute;a referencias sobre Jap&oacute;n e Inglaterra. El lenguaje vari&oacute;, se hizo menos denso, m&aacute;s trivial y los temas eran menos especializados. Los cambios se vieron igualmente reflejados en las secciones, cuando aparecieron el editorial como secci&oacute;n permanente y los informes sobre lugares hist&oacute;ricos y ciudades. La publicidad comenz&oacute; a ser m&aacute;s numerosa y se publicaban muchas fotos, haciendo que la diagramaci&oacute;n estuviera m&aacute;s recargada de elementos (Bayona, 1990).</p>     <p>   Hubo un episodio que marc&oacute; la historia de la revista durante ese periodo, y fue la Segunda Guerra Mundial. Durante &eacute;sta, el n&uacute;mero total de p&aacute;ginas decay&oacute;, debido a las dificultades que enfrentaban los corresponsales. Durante esta &eacute;poca, la diagramaci&oacute;n tambi&eacute;n se vio afectada, debido a que algunas secciones fueron reemplazadas por p&aacute;ginas enteras, compuestas por fotograf&iacute;as a blanco y negro que cubr&iacute;an el conflicto b&eacute;lico. Las fotograf&iacute;as en ese momento fueron parte fundamental de la revista, ya que constitu&iacute;an el 70 % de la publicaci&oacute;n.</p>     <p>   Otro periodo de cambio fue la d&eacute;cada de los sesenta, donde los temas que preocupan a la sociedad, eran el ingreso de la juventud dentro de la sociedad de consumo a trav&eacute;s del hipismo y las drogas sicoactivas, la inclusi&oacute;n de la mujer dentro de la sociedad de consumo y el mercado laboral y la planificaci&oacute;n familiar entre otros.</p>     <p>   El periodismo visto en la revista durante esta &eacute;poca, es m&aacute;s definido en su quehacer, m&aacute;s profesionalizado y especializado. Se abordaban temas econ&oacute;micos, culturales, pol&iacute;ticos y sociales. Aparecieron columnas de opini&oacute;n que se dedicaban a temas pol&iacute;ticos en forma de chisme. Su distribuci&oacute;n era en dos p&aacute;ginas a cuatro columnas con pocas fotograf&iacute;as. Entre ellas encontramos: &laquo;La pol&iacute;tica tras el tel&oacute;n&raquo;, &laquo;En gran s&iacute;ntesis&raquo; y &laquo;A quien pueda interesarle&raquo;. Donde m&aacute;s se usaban las fotograf&iacute;as en esta &eacute;poca, era en la p&aacute;gina social y en los reportajes de ciudades y del mundo. Por el costo del uso del color en la &eacute;poca, se utilizaban fotograf&iacute;as a blanco y negro en un 90 % de la revista, solo la car&aacute;tula, las dos primeras y &uacute;ltimas p&aacute;ginas inclu&iacute;an color. Durante esta d&eacute;cada el reportaje y las columnas fueron los g&eacute;neros m&aacute;s utilizados. Pero finalizando la d&eacute;cada se comenz&oacute; a imponer la entrevista. Sobretodo fueron muy famosas las de Oriana Fallaci a Bob Kennedy, publicadas antes y despu&eacute;s de su muerte (Ospina, 1990).</p>     <p>   <b>Temas m&aacute;s destacados sobre el 9 de abril de 1948</b></p>     <p>   A lo largo de las tres publicaciones y los cinco cortes revisados durante veinticinco a&ntilde;os, se vio que con respecto a la informaci&oacute;n publicada sobre los eventos del 9 de abril de 1948, aparecieron reiterativamente fotograf&iacute;as relacionadas con seis temas espec&iacute;ficos: Destrucci&oacute;n, Cad&aacute;veres, Personajes de la &eacute;poca del asesinato, Orden P&uacute;blico, Entierro y Actualidad.</p>     <p>El Siglo</p>     <p>   En el peri&oacute;dico El Siglo observamos que el tema de la muerte del asesinato de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n no fue tratado con fluidez, y menos lo fueron las consecuencias que trajo para la ciudad y en general para la pol&iacute;tica del pa&iacute;s, los hechos que sucedieron el 9 de abril de 1948. Recordemos que Laureano G&oacute;mez no estuvo del todo de acuerdo con las conversaciones entre los liberales y el presidente Mariano Ospina P&eacute;rez, de las cuales surgi&oacute; la idea de crear un gabinete ministerial de Unidad Nacional. Debido a esto, los temas relacionados con el 9 de abril y los liberales, no se publicaban frecuentemente en el peri&oacute;dico. Por lo general cuando se tocaba el tema del 9 de abril, se hacia mediante referencias relacionadas con los actos que se efectuaron contra los conservadores en esta fecha, y con las actividades que realiz&oacute; el Ej&eacute;rcito Nacional para mantener controlada la situaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Durante 1958 se publicaron solamente cinco fotograf&iacute;as, de las cuales dos eran sobre la actualidad, una sobre la destrucci&oacute;n de las instalaciones del peri&oacute;dico y dos de personajes de la &eacute;poca. Por otro lado en 1963 salieron solo dos fotograf&iacute;as, una de un tranv&iacute;a en llamas y otra de un homenaje que se realiz&oacute; a Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n.</p>     <p>   En 1968 el n&uacute;mero de fotograf&iacute;as aument&oacute; hasta un total de quince. Una sobre la destrucci&oacute;n del edificio del peri&oacute;dico El Siglo. Luego aparecieron dos fotograf&iacute;as referentes al cad&aacute;ver de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n, una de ellas es de las fotograf&iacute;as con mayor redundancia de nuestro estudio. Igualmente se publicaron cinco fotograf&iacute;as de personajes cercanos a Gait&aacute;n, tomadas en la &eacute;poca de su asesinato, dentro de las que tambi&eacute;n se encontraba la fotograf&iacute;a con mayor recurrencia de nuestro estudio. Esta fue la fotograf&iacute;a que apuntaba a la turba que iba con los l&iacute;deres del liberalismo colombiano, en la cual se resaltaba con un c&iacute;rculo blanco a Carlos Lleras Restrepo. Adem&aacute;s est&aacute;n, la fotograf&iacute;a de Gloria Gait&aacute;n antes de casarse, la de Bertha Hern&aacute;ndez, la de Gait&aacute;n y su familia una tarde de toros en la Santamar&iacute;a, la fotograf&iacute;a de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n y el Tesorero del Movimiento Restauraci&oacute;n Moral, Del Veccio. Por &uacute;ltimo aparecen siete fotograf&iacute;as tomadas en el momento de realizarse los reportajes.</p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09g1.gif"></center></p>     <p>Un tema que no fue muy relevante en el peri&oacute;dico El Siglo fue el orden p&uacute;blico, pero si lo fue en la Revista Cromos y en el peri&oacute;dico El Tiempo. En 1948 s&oacute;lo sali&oacute; una foto de la ayuda en alimentos, que prestaron desde el extranjero luego de lo sucedido el 9 de abril. Dentro de este tema, tambi&eacute;n se utiliz&oacute; como en otros medios, la formula de la comparaci&oacute;n desde 1953. Para mostrar el esp&iacute;ritu de fortaleza, se hizo una comparaci&oacute;n de ciertos lugares que quedaron destrozados y al lado se public&oacute; una fotograf&iacute;a en la actualidad, donde se resaltaba la reconstrucci&oacute;n. Los recuerdos en El Siglo sobre los amotinamientos y el regreso a la calma no aparecen.</p>     <p>   En las fotograf&iacute;as de los dos homenajes realizados en 1963 y 1968, se destaca la poca asistencia a los eventos organizados para conmemorar la muerte de Gait&aacute;n. Y en 1973 se destacan tres fotograf&iacute;as del lugar donde se hosped&oacute; Fidel Castro con Rafael Del Pino.</p>     <p>   Por lo que acabamos de ver, podemos afirmar que El Siglo a medida que pasaba el tiempo, se lanz&oacute; a publicar m&aacute;s fotograf&iacute;as referentes al 9 de abril, en un ambiente que sab&iacute;a m&aacute;s propicio, no solo por las circunstancias del Frente Nacional, sino tambi&eacute;n porque los due&ntilde;os del peri&oacute;dico, no eran en estos instantes los G&oacute;mez, sino &Aacute;lvaro Caicedo Gonz&aacute;lez, siendo su accionista mayoritario entre 1966 y 1975. Es adem&aacute;s importante, ver que el tema m&aacute;s destacado de las fotograf&iacute;as sobre el 9 de abril, no fueron fotograf&iacute;as antiguas sobre la &eacute;poca en que ocurrieron los hechos, sino referentes a personajes de la actualidad, principalmente pol&iacute;ticos que luego de mucho tiempo se atrevieron a dar su versi&oacute;n p&uacute;blica de los hechos.</p>     <p>   Descripci&oacute;n tem&aacute;tica de El Tiempo</p>     <p>   De los medios de comunicaci&oacute;n que analizamos en esta investigaci&oacute;n, el que m&aacute;s fotograf&iacute;as public&oacute; sobre los hechos ocurridos el 9 de abril de 1948 en Bogot&aacute;, fue el peri&oacute;dico El Tiempo. Si bien es cierto que la relaci&oacute;n entre el peri&oacute;dico y Gait&aacute;n en cierto momento fue tensa como lo afirmamos anteriormente, la relaci&oacute;n de amistad con Roberto Posada Garc&iacute;a Pe&ntilde;a, y el hecho de que Gait&aacute;n fuera el jefe del partido Liberal, hicieron que en 1948 el acontecimiento atrajera toda la atenci&oacute;n del peri&oacute;dico, como vemos en la siguiente <a href="#g2">gr&aacute;fica</a>.</p>       <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="g2"><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09g2.gif"></a></center></p>     <p>En esta gr&aacute;fica observamos que el n&uacute;mero de fotograf&iacute;as publicadas en el peri&oacute;dico, est&aacute; relacionado con el ambiente de violencia bipartidista que viv&iacute;a el pa&iacute;s. En la medida en que se vislumbraba la posibilidad de un ambiente de reconciliaci&oacute;n, y se establec&iacute;a el camino para fijar un acuerdo bipartidista que posibilitara el fin del enfrentamiento entre los dos partidos, el n&uacute;mero de fotograf&iacute;as sobre el 9 de abril aumentaba. Esto lo observamos en la ca&iacute;da del n&uacute;mero de las fotograf&iacute;as en el periodo de 1953, su recuperaci&oacute;n en 1958 cuando se dan los acuerdos del Frente Nacional, su descenso en 1963 y por &uacute;ltimo de nuevo su ascenso entre el 68 y 73.</p>     <p>   A continuaci&oacute;n se aprecia detalladamente cu&aacute;les son los temas en que se dividen dichas tendencias:</p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09g3.gif"></center></p>     <p>En 1948 el tema m&aacute;s relevante fue el de la destrucci&oacute;n de Bogot&aacute;, seguido por los personajes pol&iacute;ticos de la &eacute;poca y el orden p&uacute;blico. Pero &iquest;por qu&eacute; se destacaron estos temas? En el caso de la destrucci&oacute;n, el subtema sobre el que m&aacute;s se public&oacute; fue sobre el incendio y la destrucci&oacute;n de edificios destinados al comercio, seguido de los edificios pertenecientes al manejo de lo p&uacute;blico. Dentro de esta destrucci&oacute;n encontramos el edificio destrozado de la Revista Cromos y el peri&oacute;dico El Siglo. Muchos hoteles que se ubicaban en el centro de la capital fueron destrozados, al igual que varios edificios que conten&iacute;an en su planta baja ferreter&iacute;as, ya que a ellas los amotinados recurrieron para conseguir armas y machetes. Como es sabido, la hip&oacute;tesis de los liberales dentro del ambiente de conflicto bipartidista, era que a Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n lo hab&iacute;an asesinado los conservadores que se encontraban en el poder, este fue el rumor que dispar&oacute; las acciones en contra de los s&iacute;mbolos del gobierno conservador y de la iglesia que apoyaba el gobierno de Mariano Ospina P&eacute;rez. En esta medida con el paso del tiempo, las im&aacute;genes sobre la destrucci&oacute;n fueron disminuyendo, debido a que ya no era necesario seguir apuntando en direcci&oacute;n hacia los supuestos responsables que se encontraban en el poder.</p>     <p>En esta gr&aacute;fica tambi&eacute;n vemos c&oacute;mo las fotograf&iacute;as publicadas sobre los cad&aacute;veres producidos por el levantamiento del 9 de abril no son muchas, a pesar de que encontramos testimonios en los cuales se narra c&oacute;mo en los trabajos de la reconstrucci&oacute;n de la ciudad luego de un mes, a&uacute;n sal&iacute;an cad&aacute;veres de debajo de las ruinas de los edificios. Incluso se comentaba que las personas que viv&iacute;an en el centro de la ciudad y que ten&iacute;an medios econ&oacute;micos se vieron obligadas a trasladar sus hogares para huir del olor f&eacute;tido de los cad&aacute;veres (ver Aprile, 1983).</p>     <p>   Es muy diciente que teniendo testimonios de la permanencia de los cad&aacute;veres en el centro de la ciudad y de la cantidad, no se encuentren muchas fotograf&iacute;as de estas en el peri&oacute;dico. Los cad&aacute;veres con el paso de los a&ntilde;os se van olvidando. En un comienzo son tan importantes los muertos desconocidos, como Gait&aacute;n, pero a medida que pasa el tiempo los muertos desconocidos se van olvidando y dejan de ser principalmente abandonadas al olvido las im&aacute;genes de las v&iacute;ctimas.</p>     <p>   Se puede observar en el siguiente cuadro, que los subtemas m&aacute;s relevantes en 1948 de la categor&iacute;a personajes de la &eacute;poca, fueron Gait&aacute;n vivo realizando sus actividades pol&iacute;ticas, pero poco a poco estos fueron disminuyendo, manteni&eacute;ndose en 1973 las fotograf&iacute;as referentes a las actividades de Gait&aacute;n como las m&aacute;s importantes. Y los personajes pol&iacute;ticos en general superaron en 1973 a los personajes del partido liberal, ya que en esta fecha se comenzaron a incluir en el peri&oacute;dico El Tiempo fotos de conservadores e incluso de Fidel Castro y Rafael del Pino, los cuales en 1948 no hab&iacute;an sido reconocidos por el peri&oacute;dico<sup><a href="#3" name="s3">3</a></sup>.</p>     <p>   En 1948 los temas de orden p&uacute;blico fueron abordados, pero luego se dejaron de lado. En un comienzo se hizo &eacute;nfasis en las acciones de la cruz roja en la entrega de v&iacute;veres, las acciones del ejercito en cuanto a requisas, la recuperaci&oacute;n de objetos robados en el barrio La Perseverancia y en el barrio Ricaurte, y el retorno del transito y los transe&uacute;ntes a las calles bogotanas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   En cuanto al tema del entierro s&oacute;lo fue tratado por el peri&oacute;dico El Tiempo en 1948, y es por esto que en ocasiones la gente no sabe en la actualidad que Gait&aacute;n tuvo un entierro simb&oacute;lico en el Parque Nacional y que en el comedor de su casa yac&iacute;an los restos de Gait&aacute;n, hasta que su hija Gloria Gait&aacute;n decidi&oacute; trasladarlos en 1983 al jard&iacute;n del monumento.</p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f2.gif"></center></p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f3.gif"></center></p>     <p>Al analizar las fotograf&iacute;as publicadas sobre los homenajes que se realizaban a Gait&aacute;n, se observa que estas se concentraban en fechas en que se agudizaba la violencia pol&iacute;tica, y lo que se buscaba realmente era resaltar el presente incluso por sobre la conmemoraci&oacute;n del hecho mismo.</p>     <p>   Descripci&oacute;n tem&aacute;tica Revista Cromos</p>     <p>   La revista Cromos dej&oacute; ver que los a&ntilde;os en que m&aacute;s fotos se publicaron fueron 1948, 1958, 1968 y 1973; lo mismo que sucedi&oacute; en los otros dos medios que se utilizaron en esta investigaci&oacute;n.</p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09g4.gif"></center></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si se observa el cuadro, se podr&aacute; ver que en la Revista Cromos todos los temas fueron disminuyendo en n&uacute;mero de fotos. El &uacute;nico que aument&oacute; fue la columna titulada actualidad. Si se analizan los diferentes subtemas, se ve que el aumento se encuentra en las 9 fotograf&iacute;as de personajes pol&iacute;ticos y una de personajes de la familia de Gait&aacute;n, y contrariamente a lo que se podr&iacute;a pensar, estas fotograf&iacute;as de personajes pol&iacute;ticos son de Mariano Ospina P&eacute;rez y su esposa Bertha Hern&aacute;ndez de Ospina. Todas salen como acompa&ntilde;amiento a sendos reportajes dedicados a su participaci&oacute;n en los hechos sucesivos al 9 de abril de 1948. Pero no s&oacute;lo esto es diciente y el n&uacute;mero de fotos nos muestra la relevancia de dichos testimonios para la &eacute;poca, sino que esto tambi&eacute;n nos es corroborado con la resonancia que tuvo esto en el p&uacute;blico. En la secci&oacute;n del correo del 7 de mayo de 1973, todav&iacute;a se sacaban cartas de lectores de la revista y respuestas sobre la pol&eacute;mica que surgi&oacute; en torno a los reportajes.</p>     <p>   <b>Redundancia y contexto</b></p>     <p>   Cuando se pregunta por el 9 de abril de 1948, siempre llegan a la memoria ciertas im&aacute;genes que no se recuerda de donde han salido. Estas im&aacute;genes se han ido quedando guardas en nuestra memoria a fuerza de repetici&oacute;n (Aug&eacute;, 1998). Si bien es cierto que hay temas sobre los que se ha publicado m&aacute;s fotograf&iacute;as, tambi&eacute;n hay fotograf&iacute;as que se han venido repitiendo en diversos medios. Este es el caso en su gran mayor&iacute;a, de las fotos publicadas en la edici&oacute;n de la Revista Cromos del 8 de mayo de 1948, ya que como mencionamos con anterioridad Foto Sady no solo la vend&iacute;a fotos a El Tiempo sino tambi&eacute;n a Cromos. Por esto muchas de sus fotograf&iacute;as, fueron publicadas en los dos medios en esa misma fecha. E igualmente el fot&oacute;grafo Lunga que trabajaba en el peri&oacute;dico Jornada de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n, tambi&eacute;n public&oacute; una separata de sus fotos en El Tiempo.</p>     <p>   Una de las fotograf&iacute;as con mayor redundancia, fue publicada por primera vez el jueves 15 de 1948 en El Tiempo. Esta fotograf&iacute;a hac&iacute;a referencia al grupo de l&iacute;deres liberales que se dirig&iacute;a al palacio presidencial a conversar con Mariano Ospina P&eacute;rez, y frente a los cuales se encontraba arengando el liberal Alfonso Araujo qui&eacute;n fue el centro de esta. La segunda vez que sali&oacute; tambi&eacute;n fue en el mismo diario e igualmente en p&aacute;gina impar, pero esta vez se la agreg&oacute; un c&iacute;rculo blanco para resaltar a Carlos Lleras Restrepo. Como se ver&aacute; a continuaci&oacute;n tambi&eacute;n fue publicada en 1968, con el c&iacute;rculo en El Tiempo. Y en el peri&oacute;dico El Siglo se public&oacute; igual, pero esta vez en p&aacute;gina par y con un pie de foto que pone &laquo;al lado del machete revolucionario&raquo;<sup><a href="#4" name="s4">4</a></sup> al entonces Presidente de la Rep&uacute;blica, Carlos Lleras Restrepo. Igualmente fue publicada en 1973 en las Lecturas Dominicales de El Tiempo.</p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f4.gif"></center></p>       <p>    <center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f5.gif"></center></p>     <p>Por otro lado, se encuentran algunas fotograf&iacute;as que en la recurrencia de los temas no parec&iacute;an muy relevantes, pero en cuanto a su resonancia si lo son. Se hace referencia al tema de los cad&aacute;veres y sus subtemas tanto las de Gait&aacute;n, como la de Roa Sierra y de las dem&aacute;s v&iacute;ctimas. Las dos fotograf&iacute;as que se repitieron del cad&aacute;ver de Gait&aacute;n fueron: donde sale acompa&ntilde;ado por un grupo de personas en la Cl&iacute;nica Central luego de su muerte y la otra donde fue volteado para que la c&aacute;mara pudiera registrar los agujeros por donde salieron las balas como prueba real de su deceso.</p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><img src="img/revistas/tara/n5/n5a09f6.gif"></center></p>     <p>Las fotos de Roa Sierra, fueron publicadas s&oacute;lo en El Tiempo. En la edici&oacute;n de 1948 y de 1973, sali&oacute; la foto del cad&aacute;ver de Roa Sierra, cuando fue exhumado del cementerio para el reconocimiento. Y aunque no se ubic&oacute; en un lugar de mucha relevancia la foto donde se ve a dos emboladores arrastrando por la carrera s&eacute;ptima el cad&aacute;ver de Roa Sierra, esta se public&oacute; en tres oportunidades en El Tiempo, en 1958, 1968 y 1973.</p>     <p> El asesinato de Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n tom&oacute; por sorpresa a todos los colombianos. El pa&iacute;s se encontraba interesado en los detalles que rodeaban la instalaci&oacute;n de la IX Conferencia Panamericana. Desde el treinta de Marzo los peri&oacute;dicos se inundaron de noticias sobre dicho acontecimiento, desde la llegada de las delegaciones hasta los m&aacute;s m&iacute;nimos discursos. Todos los d&iacute;as El Tiempo giraba en torno a este acontecimiento y la Revista Cromos publicaba reportajes sobre las obras arquitect&oacute;nicas realizadas por el comit&eacute; encabezado por el ministro de relaciones exteriores, Laureano G&oacute;mez (Sanclemente, 1948).</p>     <p> En 1953, un periodo en el cual no salen muchas fotograf&iacute;as ya que los hechos a&uacute;n son muy recientes y el ambiente pol&iacute;tico no es muy favorable, el tema m&aacute;s destacado era la posible candidatura de Mariano Ospina P&eacute;rez. En este a&ntilde;o Mariano Ospina P&eacute;rez, ofreci&oacute; una misa en memoria de los conservadores muertos y los miembros ca&iacute;dos del ej&eacute;rcito. Es de destacar que uno de los asistentes principales fue el General Gustavo Rojas Pinilla<sup><a href="#5" name="s5">5</a></sup>. Luego de esta misa en la iglesia La Veracruz se la ofreci&oacute; a Mariano Ospina P&eacute;rez una comida donde se anunciar&iacute;a su candidatura. Pero en este momento es clara la divisi&oacute;n no s&oacute;lo entre los dos partidos sino tambi&eacute;n entre la facci&oacute;n Ospinista y Laureanista, y por esta fecha el presidente Ospina comenz&oacute; a ser atacado por Laureano G&oacute;mez desde los editoriales del peri&oacute;dico El Siglo record&aacute;ndole precisamente que fue a su parecer, un descalabro la pol&iacute;tica de Uni&oacute;n Nacional luego del 9 de abril. La pol&eacute;mica cada d&iacute;a aumentaba por las fuertes cr&iacute;ticas de El Siglo contra la candidatura de Ospina y el ambiente de violencia que viv&iacute;a el pa&iacute;s cada vez era peor. Los jueces no paraban de denunciar amenazas de muerte por las investigaciones que cursaban. Incluso el 19 de abril de 1953 se estren&oacute; una ruta comercial de aviaci&oacute;n entre Colombia y Alemania. Primer viaje en el que el General Gustavo Rojas Pinilla era el invitado de honor. Pero precisamente por motivos de orden p&uacute;blico decidi&oacute; cancelar su viaje estando ya listo para abordar en el aer&oacute;dromo de Techo. Esta situaci&oacute;n fue tan relavarte que mereci&oacute; fotograf&iacute;a en la portada del peri&oacute;dico El Tiempo en tama&ntilde;o grande.<sup><a href="#6" name="s6">6</a></sup></p>     <p> La situaci&oacute;n en 1958 era evidente, no hab&iacute;a m&aacute;s atenci&oacute;n que para las negociaciones que se ven&iacute;an gestando entorno al Frente Nacional, por tanto no tuvo mucho &eacute;nfasis un hecho como el 9 de abril en donde la duda sobre las actuaciones de violencia reca&iacute;an en los dos partidos por reconciliar. Todos los d&iacute;as sal&iacute;an posibles candidatos presidenciales del Frente Nacional para las Elecciones pero al otro d&iacute;a era noticia de primera plana el rechazo de dicho nombre. As&iacute; fue hasta que se concret&oacute; la propuesta de Alberto Lleras Camargo como candidato. Esto nos lo muestra esta propaganda que fue usual durante esta semana del 17 de abril de 1958, en donde varias industrias se unieron publicando propaganda de p&aacute;ginas completas en la prensa nacional, alrededor de la campa&ntilde;a del Frente Nacional representada en la figura de Alberto Lleras Camargo.</p>     <p> Los periodos m&aacute;s interesantes para ver la ausencia o el aumento de fotograf&iacute;as fueron, el 63 por la ausencia y el 73 por el aumento. En sus contextos es claro que est&aacute; la respuesta a la mucha o poca publicaci&oacute;n. El contexto hist&oacute;rico que atravesaba el pa&iacute;s en 1963 se ve en la diagramaci&oacute;n de la portada de la edici&oacute;n del peri&oacute;dico El Tiempo del d&iacute;a 9 de abril. Por un lado tenemos la fuerte crisis ministerial que atravesaba el gobierno de Guillermo Le&oacute;n Valencia, por otro lado tenemos la dram&aacute;tica situaci&oacute;n que se presentaba con el invierno en el pa&iacute;s reflejado en el desbordamiento de la quebrada &laquo;la Chapa&raquo; en el municipio de Paz del R&iacute;o Boyac&aacute;. Pero por otro lado y uno de los aspectos m&aacute;s importantes para tener en cuenta, es que el Partido Liberal se encontraba dividido y hab&iacute;a pujas para que el Movimiento Revolucionario Liberal (MRL) se integrara de una vez; y fue aqu&iacute; precisamente donde Carlos Lleras Restrepo como dirigente del Partido Liberal evoc&oacute; las banderas del Gaitanismo como s&iacute;mbolo de uni&oacute;n liberal:</p>     <p> &laquo;Creo que el movimiento Gaitanista va a continuar la obra del doctor Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n, qui&eacute;n a la hora de su muerte entreg&oacute; el partido unido&raquo;.<sup><a href="#7" name="s7">7</a></sup></p>     <p> Es claro que la pol&iacute;tica nacional viv&iacute;a momentos dif&iacute;ciles de divisi&oacute;n, al igual que el Partido Liberal. Pero adem&aacute;s de estos temas que rodeaban la vida nacional, durante ese momento el pa&iacute;s viv&iacute;a un periodo de violencia profundo como nos lo deja ver la noticia de la conformaci&oacute;n de un Comit&eacute; de Paz para el Departamento del Tolima.<sup><a href="#8" name="s8">8</a></sup></p>     <p> En cuanto a 1973, no solo las fotograf&iacute;as aumentaron, sino tambi&eacute;n los eventos que se hicieron entorno a la conmemoraci&oacute;n, sucesos que fueron anunciados desde el 3 de abril de 1973. Por el contexto en que se dieron dichas conmemoraciones y publicaciones, los partidos tanto conservador como liberal, no ten&iacute;an inter&eacute;s de seguir en pugna y m&aacute;s bien se preparaban para ingresar a una contienda electoral fuera del Frente Nacional. Igualmente se hab&iacute;a pasado de la violencia bipartidista a la guerrillera de influencia socialista y comunista. En dicho contexto empezaron los discursos sobre las ense&ntilde;anzas de la historia del 9 de abril.<sup><a href="#9" name="s9">9</a></sup> A continuaci&oacute;n tenemos el extracto de un editorial del Director del peri&oacute;dico El Tiempo, Roberto Posada Garc&iacute;a Pe&ntilde;a, en donde se nos ejemplifica c&oacute;mo comenz&oacute; a consolidarse en 1973, una visi&oacute;n del 9 de abril como un episodio que no invita a resaltar el odio bipartidista, sino que su principal ense&ntilde;anza se encuentra en que fue un periodo ya superado de un pasado que no retornar&aacute;. Es por esto adem&aacute;s que a medida que nos acercamos a 1973, las fotos de muertos y cad&aacute;veres comienzan a decaer, para darle paso al aumento del n&uacute;mero de fotos de personalidades actuales de la vida nacional.</p>     <p> &laquo;Fen&oacute;meno que no tuvo otra explicaci&oacute;n que el prop&oacute;sito partidista de un gobierno minoritario, de asegurarse en el poder mediante la sistem&aacute;tica eliminaci&oacute;n de las mayor&iacute;as. M&aacute;s no queremos extendemos en esta aciaga, historia por no abrir heridas que luego fueron cerradas, despu&eacute;s de la &uacute;ltima de tres dictaduras, la de Rojas Pinilla, cuando la arbitrariedad se generaliz&oacute; y extendi&oacute; en forma de tal autocr&aacute;tica, que oblig&oacute; al entendimiento de los dos partidos, entendimiento que en los acuerdos de Benidorm y Sitges -convenidos y suscritos por Alberto Lleras y Laureano G&oacute;mez- dieron a la luz la salvadora coalici&oacute;n del Frente Nacional, momento estelar de nuestra existencia civil y civilizada, que en 20 -a&ntilde;os -los 16 de la alternaci&oacute;n y los cuatro que ahora concluyen del bien llamado &ldquo;gobierno puente&rdquo; - le cambiaron a Colombia su aterradora faz de devastaci&oacute;n y de muerte. Hoy, con ya mejor perspectiva hist&oacute;rica, se observa el pasado con verg&uuml;enza y espanto, y es dado tomar conciencia de la imposibilidad de que tales etapas de disoluci&oacute;n y anarqu&iacute;a hayan de volver, si hemos de mantener entre las dos grandes fuerzas pol&iacute;tica el sensato equilibrio del pleno e inmodificable ejercicio de una democracia autentica&raquo;.<sup><a href="#10" name="s10">10</a></sup></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Otro aspecto importante para resaltar, es que la primera generaci&oacute;n que vio nacer el peri&oacute;dico El Tiempo como su fundador y su hermano Enrique Santos Montejo, Calib&aacute;n, fallecieron el 27 de marzo de 1974 y el 28 de septiembre de 1971, respectivamente. 1973 no solamente signific&oacute; la finalizaci&oacute;n del Frente Nacional, a pesar de que no fue del todo la culminaci&oacute;n de la violencia, si simboliz&oacute; la finalizaci&oacute;n de un periodo de violencia Bipartidista que se reafirm&oacute; por medio de las conmemoraciones del 9 de abril de 1948, a trav&eacute;s de las cuales se resaltaban las ense&ntilde;anzas de la historia. Esta posici&oacute;n como ya vimos se ve&iacute;a reflejada tanto en los editoriales del Peri&oacute;dico El Tiempo, como tambi&eacute;n en discursos del presidente Misael Pastrana Borrero: &ldquo;al renovarle el testimonio de reconocimiento de la democracia colombiana por su proceder heroico del 9 de abril de 1948, formulo a la vez fervientes votos porque Colombia frente a las inquietudes del pr&oacute;ximo debate electoral, encuentre los senderos de concordia que respondan al anhelo que se percibe en el alma nacional, y sus partidos puedan mantener la unidad para fijar, a la patria un futuro de paz y justicia&rdquo;<sup><a href="#11" name="s11">11</a></sup> </p>     <p><font size="3" face="verdana"><b>Conclusiones</b></font></p>      <p>   El 9 de abril. Entre el recuerdo y el olvido</p>     <p>   Seg&uacute;n el recorrido que hemos hecho, es claro que el discurso sobre el 9 de abril de 1948 en las publicaciones que se analizaron fue cambiando, y que los temas que se privilegiaron de distintas formas tambi&eacute;n; bien sea por la redundancia de los temas, por el tama&ntilde;o, por la repetici&oacute;n de las fotograf&iacute;as, o por los pies de foto que destacaban en determinado momento y lugar, un aspecto relacionado con una fotograf&iacute;a en particular. Pero ser&iacute;a est&eacute;ril quedarse s&oacute;lo en la observaci&oacute;n de ese cambio. Es relevante resaltar, que en estos cambios lo que se hace evidente es que el discurso del cual se nutre la historia de nuestro pa&iacute;s, es un discurso que surge del tejido de un sin n&uacute;mero de hilos que se trenzan, los cuales en determinado momento se sueltan o vuelven a reunirse, como la met&aacute;fora utilizada por Walter Benjamin en sus Tesis de filosof&iacute;a de la historia. Es decir, hay momentos en los cuales se hace necesario recordar determinados asuntos del pasado de determinada forma.</p>     <p>   Como toda pr&aacute;ctica interpretativa, la historia opera a partir de condiciones materiales, sociales y responde a necesidades simb&oacute;licas que son &uacute;nicamente hist&oacute;ricas (Ortega, 2004). En esa medida tanto El Tiempo, El Siglo y la Revista Cromos se preguntaban seg&uacute;n sus condiciones del presente, &iquest;qu&eacute; fue lo que pas&oacute; el 9 de abril de 1948? Pareciera que lo abrupto de los acontecimientos encegueci&oacute; los ojos de los espectadores, y como qui&eacute;n no da cr&eacute;dito a lo que percibe visualmente, la repetici&oacute;n de las im&aacute;genes a trav&eacute;s del paso del tiempo en la prensa buscaba resignificar los acontecimientos. El Tiempo, El Siglo y la Revista Cromos desde su l&oacute;gica interna de trabajo, las directrices de sus due&ntilde;os y el oficio propio de sus trabajadores, buscaron darle un significado, un uso seg&uacute;n su presente a los acontecimientos del 9 de abril de 1948, que exteriorizaron y difundieron entre otras formas, a partir del discurso fotogr&aacute;fico.</p>     <p>   Cuando se habla del pasado es bueno preguntar: &iquest;Para qu&eacute;, cu&aacute;l es el objeto y el sentido de recordar? &iquest;Cu&aacute;l es el deber de memoria o de olvido? En este orden de ideas, seg&uacute;n los temas rescatados en las fotograf&iacute;as del 9 de abril de 1948, se aprecia que las selecciones hechas apuntan a resaltar que una devastaci&oacute;n tal, una desesperaci&oacute;n por parte del pueblo bogotano como la que se vivi&oacute; el 9 de abril de 1948, no se puede volver a repetir. Las ruinas que quedaron en Bogot&aacute; est&aacute;n continuamente por ser levantadas. Pero el recuerdo vivo de Gait&aacute;n y su legado se fueron borrando y diluyendo al lado de otros pol&iacute;ticos que fueron retomando no sus banderas, ni sus programas, sino sus seguidores. En este caso no se incluyeron dentro de la memoria del 9 de abril de 1948, las promesas incumplidas y los sue&ntilde;os por realizar. Se record&oacute; el horror producto del desasosiego y la insensatez de la masa que se ve&iacute;a abandonada. No se pude &laquo;olvidar la desgracia, pero si podemos olvidar su significado respecto a su proyecci&oacute;n en el futuro&raquo; (Aranzueque, 1997:115). En el relato fotogr&aacute;fico se recuerda que por un lado el desenfreno del pueblo por el asesinato de Gait&aacute;n, trajo consecuencias nefastas para la sociedad bogotana por la muerte de personas inocentes, por los incendios de edificios p&uacute;blicos, almacenes, veh&iacute;culos, escasez de alimentos, etc. Estos temas que se analizaron, fueron recurrentes y mostrados de muchas maneras en los primeros periodos que van hasta la constituci&oacute;n del Frente Nacional. En este caso la repetici&oacute;n se convierte en un mecanismo que evita el olvido del desastre material. Pero por otro lado, lo que s&iacute; es recurrente, m&aacute;s por inter&eacute;s que por descuido en los tres relatos analizados, es el no incluir en sus relatos las ideas y las reivindicaciones que propon&iacute;a el caudillo liberal, en especial el Programa que fue aprobado bajo su Direcci&oacute;n por el Partido Liberal del Pueblo en 1947. Los relatos sobre el 9 de abril olvidan los intereses del caudillo por sacar de la miseria a los pobres, reivindicar los derechos pol&iacute;ticos y econ&oacute;micos de la mujer, sus luchas contra lo que Gait&aacute;n llamaba la oligarqu&iacute;a; aquel peque&ntilde;o grupo que concentraba la mayor&iacute;a de la riqueza del pa&iacute;s y la utilizaba a espaldas del resto de la comunidad para satisfacer sus propios intereses. Igualmente los relatos analizados tambi&eacute;n olvidan el se&ntilde;alamiento de Gait&aacute;n como anti-liberal cuando se present&oacute; a las elecciones presidenciales contra la candidatura oficial del liberal Gabriel Turbay. Se observa que los tres medios, desde distintas propuestas con sus selecciones, nos narran discursos distintos seg&uacute;n sus contextos y sus intereses. Por un lado el peri&oacute;dico El Siglo a medida que pasaba el tiempo se atrevi&oacute; a publicar m&aacute;s fotograf&iacute;as sobre el 9 de abril de 1948. Es muy llamativo el hecho de que en su primera aparici&oacute;n luego del 9 de abril de 1948, las fotograf&iacute;as no aparecieron. En cuanto a la muerte o el asesinato del l&iacute;der poco se public&oacute;. Por el contrario cuando comenzaron a ser publicadas fotograf&iacute;as sobre el tema, se hizo alusi&oacute;n a su carrera acad&eacute;mica con fotos de su lugar de trabajo y se hizo alusi&oacute;n a su hija, de una manera presentista al igual que sucedi&oacute; con la Revista Cromos. Tambi&eacute;n se publicaron muchas fotograf&iacute;as de los pol&iacute;ticos conservadores que vivieron la &eacute;poca y que publicaban su testimonio. Estos aspectos muestran que el 9 de abril de 1948 es un evento que el peri&oacute;dico El Siglo a pesar de hacer alusi&oacute;n a &eacute;l, prefiere tener en el olvido. Ya que si bien es cierto en la historia es claro que el asesino material de Gait&aacute;n fue Juan Roa Sierra, en la memoria de los colombianos no se han borrado las acusaciones contra los conservadores como autores intelectuales del asesinato, por ser la colectividad que se encontraba en el poder. Las fotograf&iacute;as en El Siglo sobre la devastaci&oacute;n material tambi&eacute;n aparecen, pero principalmente hacen referencia a los bienes de los conservadores, en especial a los de la familia de Laureano G&oacute;mez, incluyendo las instalaciones del mismo peri&oacute;dico.</p>     <p>   Al contrario de El Siglo, en el peri&oacute;dico El Tiempo fue evidente que el n&uacute;mero de fotograf&iacute;as publicadas no aument&oacute;, sino decay&oacute;. Con respecto a la proporci&oacute;n el tema m&aacute;s destacado siempre fue lo ocurrido el 9 de abril de 1948 en Bogot&aacute; luego del asesinato y no la vida o la muerte del l&iacute;der Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n. La expresi&oacute;n del pueblo enardecido, materializada en la destrucci&oacute;n provocada por los incendios, fue reiterada a&ntilde;o tras a&ntilde;o. Lo que se destaca en las fotograf&iacute;as de El Tiempo como aspecto principal, no fue la vida y logros pol&iacute;ticos del l&iacute;der o su vil asesinato, sino la furia y la capacidad de acci&oacute;n del pueblo Bogotano. Sumiendo en el olvido la vida y muerte de Gait&aacute;n, El Tiempo inaugura un nuevo comienzo en 1973. Se propone una nueva etapa, marcada por el fin del Frente Nacional, donde la barbarie del pasado no puede retornar en el contexto de la paz entre liberales y conservadores. Con el paso del tiempo, el pa&iacute;s dej&oacute; de recordar el asesinato de un l&iacute;der pol&iacute;tico que a fuerza de seguidores dej&oacute; de ser opositor de la clase dirigente, para pasar a recordar reiteradamente el peligro que puede significar la masa urbana fuera de control. El miedo a esa masa retorn&oacute; a la memoria cada vez que la vida de un l&iacute;der pol&iacute;tico del pueblo fue truncada, como ocurri&oacute; en las d&eacute;cadas de los ochentas y noventas, en momentos en que el pa&iacute;s viv&iacute;a procesos tencionantes como el narcotr&aacute;fico y la creaci&oacute;n de terceros partidos provenientes de la incorporaci&oacute;n de grupos de izquierda que se encontraban al margen de la ley. As&iacute; la masa en los relatos de los medios estudiados sobre los hechos del 9 de abril de 1948, no se recuerda como v&iacute;ctima, que presenci&oacute; la forma en que se truncaban sus promesas y su futuro, sino se recuerda como victimario.</p>     <p>   Es importante que continuemos promoviendo los esfuerzos por investigar nuestra historia desde las im&aacute;genes. Si esto no es as&iacute;, corremos el riesgo de no poder ampliar nuestra visi&oacute;n del pasado. Cuesti&oacute;n que nos preocupa a&uacute;n m&aacute;s, en un momento en el cual las im&aacute;genes por medio del multimedia, la televisi&oacute;n, el DVD e Internet, se convierten en dep&oacute;sitos de informaci&oacute;n que en un futuro ser&aacute;n entre otras, huellas a las que acceda el investigador.</p>   <hr size="1">       <p><a href="#s1" name="1">1</a> Este art&iacute;culo es producto de la investigaci&oacute;n realizada para obtener el t&iacute;tulo de Magistra en Comunicaci&oacute;n Social de la Pontificia Universidad Javeriana.</p>     <p>   <a href="#s2" name="2">2</a> Magistra en Comunicaci&oacute;n Social. Docente-investigador del Departamento de Historia de la Pontificia Universidad Javeriana.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a href="#s3" name="3">3</a> En El Tiempo del 12 de abril de 1948 en la p&aacute;gina 6 se public&oacute; una nota donde referente al Congreso Estudiantil que se estaba gestando entorno a la IX Conferencia Panamericana, se dijo que ya hab&iacute;an llegado las delegaciones de M&eacute;xico y Cuba para este evento pero no se hablaba de Castro. Cuesti&oacute;n esta que no se pone en duda luego de conocer las afirmaciones del mismo Castro, sobre su estad&iacute;a en Bogot&aacute; en el momento de la muerte de Gait&aacute;n, ante los encargados de la investigaci&oacute;n de la muerte de Gait&aacute;n (ver Alape, 2000).</p>     <p><a href="#s4" name="4">4</a> El Siglo 9 de abril de 1968. P&aacute;g. 6.</p>     <p><a href="#s5" name="5">5</a> El Tiempo 13 de abril de 1953. P&aacute;gina 3.</p>     <p>   <a href="#s6" name="6">6</a> El Tiempo 19 de abril de 1953. Portada.</p>     <p><a href="#s7" name="7">7</a> El Tiempo 9 de abril de 1963. Portada.</p>     <p>   <a href="#s8" name="8">8</a> El Tiempo 9 de abril de 1963. Portada.</p>     <p>   <a href="#s9" name="9">9</a> En 1973 dos editoriales hacen referencia a Gait&aacute;n como hombre de Paz. &laquo;Un hombre de Paz&raquo; El Tiempo. 8 de abril y Una fecha aciagaEl Tiempo. 9 de abril de 1973.</p>     <p><a href="#s10" name="10">10</a> &laquo;Una fecha un hombre&raquo; El Tiempo Abril 9 de 1978 (en Garc&iacute;a Pe&ntilde;a, 1978:233).</p>     <p>   <a href="#s11" name="11">11</a> El Tiempo. 9 de abril de 1973. P&aacute;g. 9A.ada.</p> <hr size="1">       <p>&nbsp;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   <font size="3" face="verdana"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>      <!-- ref --><p>   Alape, Arturo. 2000. El Bogotazo. Memorias del olvido. Bogot&aacute;: Planeta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1794-2489200600020000900001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Aprile, Jacques. 1983. Impacto del 9 de abril sobre el centro de Bogot&aacute;. Bogot&aacute;: Centro cultural Jorge Eli&eacute;cer Gait&aacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1794-2489200600020000900002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p> Aranzueque, Gabriel. 1997. &laquo;Entrevista con Paul Ricoeur&raquo;. En:    Revista de Occidente. N&ordm; 198:115.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1794-2489200600020000900003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Aug&eacute;, Marc. 1998. Las formas del olvido. Barcelona: Gedisa .&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1794-2489200600020000900004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Bayona, Martha Cecilia. 1996. Proyecto Cromos: rese&ntilde;a period&iacute;stica de 34 a&ntilde;os de publicaci&oacute;n. Bogot&aacute;: Pontificia Universidad Javeriana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1794-2489200600020000900005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Benjamin, Walter. 1982. &laquo;La obra de arte en su &eacute;poca de reproductibilidad t&eacute;cnica&raquo;. 15-60. En: Discursos Interrumpidos I. Taurus Ediciones. Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1794-2489200600020000900006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Benjamin, Walter. 1991. Iluminaciones III. Tentativas sobre Brecht. Ediciones Taurus. Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1794-2489200600020000900007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Benjamin, Walter. 1973. Discursos interrumpidos I. Madrid: Taurus.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1794-2489200600020000900008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Braun, Herbert. 1998. Mataron a Gait&aacute;n. Vida p&uacute;blica y violencia urbana en Colombia. 2&ordf;. Edici&oacute;n. Grupo Editorial Norma. Santa Fe de Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S1794-2489200600020000900009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Burke, Peter. 2001. Visto y no visto. El uso de la imagen como documento hist&oacute;rico. Ed. Cr&iacute;tica. Barcelona.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1794-2489200600020000900010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Cacua Prada, Antonio. 1968. Historia del Peridodismo Colombiano. Bogot&aacute;, Fondo Rotatorio de la Policia Nacional.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S1794-2489200600020000900011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Diusab&aacute;, Victor. 1998. 9 de abril. La voz de un pueblo. Editorial Planeta. Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1794-2489200600020000900012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   El Tiempo. Lunes 12, Jueves 15, Viernes 16, S&aacute;bado 17, y Domingo 18 de 1948.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1794-2489200600020000900013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Garc&iacute;a Pe&ntilde;a, Roberto. 1978. Medio siglo sobre El Tiempo. Medell&iacute;n: Ed. Letras.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1794-2489200600020000900014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Gaskell, Ivan. 2003. &laquo;Historia de las Im&aacute;genes&raquo; En: Burke, Peter (ed.). Formas de hacer historia. 209-239. Madrid: Alianza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1794-2489200600020000900015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Gonz&aacute;lez Uribe, Guillermo. 1997. Saqueo de una ilusi&oacute;n. N&uacute;mero Ediciones. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;. 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Madrid: Pir&aacute;mide.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1794-2489200600020000900018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Jaimes Espinosa, Jos&eacute;. 1989. Historia del periodismo pol&iacute;tico en Colombia. Bogot&aacute;. Italgraf.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S1794-2489200600020000900019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Mart&iacute;n-Barbero, Jes&uacute;s. 2000. Contemporaneidad Latinoamericana y an&aacute;lisis cultural. Conversaciones al encuentro de Walter Benjamin. Barcelona. Ed Iberoamericana.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1794-2489200600020000900020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Ortega, Francisco. 2004. Pensar en p&uacute;blico. C&aacute;tedra Michel De Certeau. Bogot&aacute;. Instituto Pensar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S1794-2489200600020000900021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Ospina Moreno, &Aacute;lvaro. 1990. Proyecto Cromos: rese&ntilde;a period&iacute;stica de 11 a&ntilde;os de publicaci&oacute;n. Bogota. Pontificia Universidad Javeriana. P&aacute;g. 2-4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1794-2489200600020000900022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Romero, Jos&eacute; Luis. 1999. Latinoam&eacute;rica: Las ciudades y las Ideas. Medell&iacute;n. Universidad de Antioquia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S1794-2489200600020000900023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Sanclemente, Alvaro. &laquo;Bogot&aacute; se transforma&raquo; 1-2,6. Revista Cromos. Vol. 65 N0. 1616. 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Planeta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1794-2489200600020000900026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Sontag, Susan. 2003.Ante el dolor de los dem&aacute;s. Bogot&aacute;. Alfaguara.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S1794-2489200600020000900027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Taller la Huella. 1983. Cr&oacute;nica de la fotograf&iacute;a en Colombia. 1841-1948. Bogot&aacute;. Carlos Villegas Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S1794-2489200600020000900028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>   Vilches, Lorenzo. 1990. Teor&iacute;a de la imagen period&iacute;stica. Barcelona. Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S1794-2489200600020000900029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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