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</front><body><![CDATA[ <font face="verdana" size="2">     <p><b>Jorge Larrosa</b></p>     <p>&nbsp;</p>     <p align="center">   <font size="4" face="verdana"><b>Escuela poder y subjetivaci&oacute;n La piqueta, Madrid 1995, Pp. 366.</b></font></p>      <p> <b>Jorge Eli&eacute;cer Mart&iacute;nez P.</b></p>     <p>   Docente- Investigador (Colombia) <a href="mailto:Jmartinezp2@gmail.com">Jmartinezp2@gmail.com</a></p> <hr size="1">     <p>   La [&hellip;] funci&oacute;n de las instituciones de sometimiento no es tanto   la de controlar el tiempo de los individuos, cuanto la   de controlar simplemente sus cuerpos...   La [&hellip;] funci&oacute;n consiste en hacer que los cuerpos de los hombres se transformen en fuerza de trabajo</p>     <p align="right"> Michel Foucault</p>      <p> <font size="3" face="verdana"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p>   Este texto, si bien fue realizado en 1995, es actual para comprender la relaci&oacute;n   Escuela, Poder y Subjetiviaci&oacute;n. De ah&iacute; que se presente a la comunidad acad&eacute;mica   como un aporte a la comprensi&oacute;n de dichos conceptos. El autor empieza diciendo   que s&oacute;lo un par de d&eacute;cadas atr&aacute;s, en 1870, hab&iacute;a sido presentada el acta de educaci&oacute;n   b&aacute;sica por W.E. Foster, durante la primera administraci&oacute;n liberal de Gladstone. Su   objetivo expl&iacute;cito era ampliar la educaci&oacute;n para ni&ntilde;os de clase obrera, &laquo;tapando   los huecos&raquo; de la escolarizaci&oacute;n que ya ofrec&iacute;an ciertas comunidades religiosas. En   ese momento las instituciones educativas eran administradas por juntas escolares   elegidas localmente, las cuales por primera vez ten&iacute;an poder para recaudar un tanto por ciento en concepto de educaci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   As&iacute;, las escuelas comunitarias introdujeron en Inglaterra la educaci&oacute;n obligatoria   estatal y universal, su llamado &laquo;abrir claros&raquo; en zonas aparentemente impermeables   no hac&iacute;a referencia solamente al sentido f&iacute;sico, sino que como candil llevan   iluminaci&oacute;n moral a la oscuridad del proletariado. Como faros del futuro son   mecanismos de progreso. Lo que me intriga, a&ntilde;ade el autor, es que estas im&aacute;genes   ut&oacute;picas estuvieran presentes en Conan Doyle (1893) como simple sentido com&uacute;n. &iquest;Qu&eacute; hab&iacute;a estado sucediendo en los debates sobre educaci&oacute;n en las d&eacute;cadas previas, espec&iacute;ficamente en lo que se refiere a la provisi&oacute;n de ense&ntilde;anza, que hizo posible la aparici&oacute;n de tal imaginario, aparentemente obvio e incuestionable en esta obra de ficci&oacute;n ampliamente le&iacute;da?</p>     <p>El autor plantea la cuesti&oacute;n de esta forma, en cierto modo indirecta, para subrayar   que sus intereses aqu&iacute; son m&aacute;s metodol&oacute;gicos y te&oacute;ricos que hist&oacute;ricos. Mi objetivo,   dice el autor, es considerar como, o hasta que punto, conceptos como ideolog&iacute;a,   discurso, poder y subjetividad podr&iacute;an ayudarnos a escribir una historia de la ense&ntilde;anza popular en la Inglaterra del siglo XIX.</p>     <p>   Agrega el autor que en primer lugar podr&iacute;amos estudiar las ideolog&iacute;as educativas   como enunciados concretos en los que entorno al t&eacute;rmino educaci&oacute;n se articulan una   serie de creencias rivales, percepciones, proposiciones, valores, agravios y aspiraciones;   lo que se pretend&iacute;a en &uacute;ltimas era expandir la educaci&oacute;n en los sectores populares,   en un principio con iniciativas religiosas o filantr&oacute;picas y a veces como las escuelas   comunales. Atendiendo a los dem&aacute;s cambios, las distintas propuestas educativas   pueden considerarse s&iacute;ntomas de la nueva regulaci&oacute;n social. Lo que estamos tratando,   en resumen, es un ejemplo de luchas pol&iacute;ticas en el interior y sobre el lenguaje, tal   como es analizado por Volsinov y Gramsci y sinterizado por Hall.</p>     <p>   As&iacute; pues, empleando la diferenciaci&oacute;n de Volosinov, estas ideolog&iacute;as educativas   decimon&oacute;nicas no reflejaban la realidad existente, refractaban dicha realidad   a trav&eacute;s de toda una serie de perspectivas, valores y estrategias en conflicto o,   avanzando un paso m&aacute;s en la l&oacute;gica del efecto realidad, constru&iacute;an intentos de   imponer significados concretos a la realidad definiendo los objetivos, las pr&aacute;cticas   y la naturaleza de la educaci&oacute;n. As&iacute; mismo el t&eacute;rmino educaci&oacute;n se convirti&oacute; en   un foro de lucha y contestaci&oacute;n.</p>     <p>   En este contexto las ideolog&iacute;as educativas podr&iacute;an as&iacute; mismo definirse como grupos   de conceptos, creencias y valores organizados en ciertos c&oacute;digos ling&uuml;&iacute;sticos y   circulando hist&oacute;ricamente en el interior de campos discursivos concretos: informes   gubernamentales, debates parlamentarios, periodismo tratados sobre pedagog&iacute;a.   Aqu&iacute; entonces trataremos los conceptos de Foucault como base para argumentar   la tesis y abordaremos el tema de la formaci&oacute;n de estrategias y pol&iacute;ticas educativas,   en t&eacute;rminos de una nueva concepci&oacute;n de la poblaci&oacute;n en tanto objeto de intereses   sociales y pol&iacute;ticos, lo que Foucault llama biopol&iacute;tica.</p>     <p>   <b>Biopol&iacute;tica y estrategias educativas</b></p>     <p>   El autor afirma que aparte de la disposici&oacute;n de las escuelas-asilos para los ni&ntilde;os   pobres hasta la d&eacute;cada de 1830, el estado ingles no estuvo formalmente implicado   en la escolarizaci&oacute;n de los ni&ntilde;os obreros, los primeros esquemas de educaci&oacute;n   fueron introducidos inicialmente por las comunidades religiosas. En las dos   primeras d&eacute;cadas del siglo introdujeron sus escuelas de ense&ntilde;anza mutua, un   m&eacute;todo barato y supremamente eficaz por el cual un solo maestro o maestra   vigilaba a toda una escuela de ni&ntilde;os. La ense&ntilde;anza se limitaba a nociones b&aacute;sicas de lectura y escritura, c&aacute;lculo y moralidad. Los &laquo;anticonformistas&raquo; atend&iacute;an m&aacute;s los   contenidos en el adoctrinamiento religioso y alentaban la destreza de la escritura,   por el contrario, los anglicanos recelaban profundamente la idea de que los ni&ntilde;os   obreros pudieran ser capaces de escribir. Como la evang&eacute;lica Hannah More expuso,   la menta era dirigir un rumbo entre la Escilia de la ignorancia brutal y el Caribdis   de una educaci&oacute;n letrada.</p>     <p>   Sin embargo, cuando los temblores sociales causados por el acta de reforma de 1832   y el avance del cartismo como programa pol&iacute;tico coherente en las d&eacute;cadas de 1830   hicieron urgente la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo organizarla poblaci&oacute;n, el estado dio los primeros   pasos para ayudar a controlar esas escuelas. En ese entonces el Dr. James Phillips Kay   logr&oacute; que el estado hiciera un importante donativo para el proyecto de educaci&oacute;n para   las clases obreras y concibi&oacute; a la educaci&oacute;n estatal como baluarte contra el caos social.   Aunque en muchos sentidos se trata de algo bastante convencional, hab&iacute;a nuevos   elementos significativos en la estrategia de Kay Shuttleworth. En primer lugar, si   bien el era un fil&aacute;ntropo activo, es importante notar que acept&oacute; la necesidad de una   intervenci&oacute;n estatal. Pese a que estas demandas se remontan a comienzos del siglo,   en principio no se aceptan hasta la d&eacute;cada de 1830, en parte debido a que la provisi&oacute;n   de educaci&oacute;n por parte del estado se estaba convirtiendo progresivamente en una   caracter&iacute;stica central de las demandas pol&iacute;ticas de los cartistas y sus sucesores. En   segundo lugar, Kay insisti&oacute; en ciertas reformas a las formas existentes de provisi&oacute;n   educativa. Por lo tanto, su versi&oacute;n m&aacute;s sutil de la regulaci&oacute;n incluir&iacute;a cambios en lo   que se les ense&ntilde;aba a los ni&ntilde;os</p>     <p>   Kay Shuttleworth, el racionalista benthamita estaba de acuerdo con un educador   socialista como Robert Owen en considerar contraproducente tan crudo   doctrinamiento. La educaci&oacute;n debe incluir comprensi&oacute;n, Kay Shuttleworth quer&iacute;a que   se introdujese conocimientos seculares elevados en el programa acad&eacute;mico: aquellas   partes delas ciencias exactas relacionadas con los oficios las verdades descubiertas de   la econom&iacute;a pol&iacute;tica, e informaci&oacute;n pol&iacute;tica correcta sobre la conexi&oacute;n entre capital y   trabajo. Subrayando tanto exposici&oacute;n pol&iacute;tica como las propuestas educativas de las   reformas de Kay Shuttleworth, es posible detectar una propuesta mas fundamental,   un modo de definir lo que vino a llamarse la cuesti&oacute;n social que, por si misma   constitu&iacute;a una nueva t&eacute;cnica para caracterizar y regular la poblaci&oacute;n. Kay hacia parte   de un grupo de intelectuales que apuntaban al impacto del capitalismo industrial   en la sociedad inglesa. Estos reformistas profesionales percibieron las densas   concentraciones de clases bajas creadas por la industrializaci&oacute;n y la urbanizaci&oacute;n   como una potencial fuente de enfermedades contagiosas y tambi&eacute;n de corrupci&oacute;n   moral y social, para prevenirlo los reformistas propusieron un programa para la   higiene social parcelando aquellos esclavos obteniendo informaci&oacute;n detallada sobre   la vida de sus habitantes, mejorando su asistencia y a la vez su moralidad, en resumen   su meta era civilizarlos y socializarlos.</p>     <p>S6bre esto el autor afirma que tanto la representaci&oacute;n como la estrategia encarnan   los mismos axiomas y principios, en particular se concibe a la familia, como objeto   y mecanismo de intervenci&oacute;n, y ni&ntilde;o obrero como amenazado por la enfermedad   y la corrupci&oacute;n, y por lo tanto como un potencial peligro para la sociedad. En   este tipo de formaciones las ideas de Kay Shuttleworth son sorprendentemente   similares a las de las estrategias francesas estudiadas por Jaques Donzelot en su   an&aacute;lisis foucaultiano sobre las polic&iacute;as de las familias por ejemplo el identifica cierto   n&uacute;mero de t&eacute;cnicas cuyo objetivo es reconducir al ni&ntilde;o a lugares donde pudiera ser vigilado m&aacute;s estrechamente: la escuela o la vivienda familiar.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> &iquest;En que sentido la identificaci&oacute;n de Donzelot de la familia obrera y de la escuela       como instrumentos sustentadores de las normas estatales en el &aacute;mbito de lo privado,       constituye una estrategia de polic&iacute;a?, evidentemente Donzelot no est&aacute; utilizando       el t&eacute;rmino s&oacute;lo en su significado moderno de imponer leyes a fin de mantener la       paz, quiere significar mas bien el uso del poder pol&iacute;tico para investigar los detalles       del la vida cotidiana de la poblaci&oacute;n y asegurar su bienestar y felicidad, su aptitud       para el trabajo, su moralidad y disciplina, la calidad de su salud y su alojamiento.       Por otra parte el cambio m&aacute;s importante que Foucault describe en t&eacute;rminos biopol&iacute;ticos       alude b&aacute;sicamente al contexto franc&eacute;s, a esa trascendental divisi&oacute;n pol&iacute;tica       y cultural entre Ans&iacute;en R&eacute;gime y la sociedad burguesa posrevolucionaria, que es       as&iacute; mismo uno de los puntos de referencia m&aacute;s importantes para Donzelot. Sin       embargo, aunque la concentraci&oacute;n de los intereses pol&iacute;ticos en la poblaci&oacute;n parece       bastante desarrollado posteriormente en Inglaterra, lo que resulta evidente en el       contexto moral de mediados del siglo XIX en la fusi&oacute;n de asistencia y control       en el ejercicio del poder por parte de un estado progresivamente mas extenso y   vigilante que caracteriza la concepci&oacute;n del bio-poder de Foucault.</p>     <p>   <b>El pago vinculante</b></p>     <p>   En la d&eacute;cada de 1850 y1860 se vieron una serie de comisiones reales investigando   aspectos de la provisi&oacute;n educativa, especialmente para los hijos de la burgues&iacute;a   en las universidades de Oxford y Cambridge, las escuelas privadas y las escuelas   subvencionadas. La &uacute;nica de las comisiones reales que no termin&oacute; en legislaci&oacute;n   de importancia fue el informe sobre escuelas b&aacute;sicas en Neucastle, encargada de   investigar el presente estado de la educaci&oacute;n popular en Inglaterra, considerar   e informar de las medidas que, de ser precisa, se requer&iacute;a para la extensi&oacute;n de   la ense&ntilde;anza b&aacute;sica firme y barata a todas las clases del pueblo. El apoyo de la   comisi&oacute;n a la idea de un porcentaje para la educaci&oacute;n por condados no lleg&oacute; a   establecerse, su propuesta de que los salarios de los maestros deber&iacute;an establecerse   en parte dependiendo de los resultados de los ni&ntilde;os fue de mejor acogida por los   pol&iacute;ticos comprometidos en disminuir el gasto p&uacute;blico.</p>     <p><b>Poblaci&oacute;n, raza y Estado</b></p>     <p>   De igual manera se anota que este fracaso del ambientalismo moral llev&oacute; a una   modulaci&oacute;n en las formas como se formul&oacute; la cuesti&oacute;n social de la d&eacute;cada de 1860   en adelante. Progresivamente el centro de atenci&oacute;n cambi&oacute; del ambiente social y   moral de la poblaci&oacute;n a las aptitudes inherentes y/o insuficiencias del individuo.   El peligro que en estos momentos se identific&oacute; fue el del posible deterioro de la   calidad de la poblaci&oacute;n.</p>     <p>   A&ntilde;ade tambi&eacute;n que en t&eacute;rminos del individuo, el inter&eacute;s se centro en la ineficiencia   y la degeneraci&oacute;n mental, se le proporcion&oacute; categor&iacute;a cient&iacute;fica a trav&eacute;s de las   afirmaciones sobre el car&aacute;cter hereditario de la inteligencia del psic&oacute;logo Francis   Galton, en t&eacute;rminos de poblaci&oacute;n especialmente urbana durante la llamada Gran   depresi&oacute;n de &eacute;stas d&eacute;cadas se dirigi&oacute; la atenci&oacute;n, a un recientemente identificado   colectivo social de caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas. Los desempleados y/o inempleables.   Aunque es necesario decir este deseo se expres&oacute; a menudo en t&eacute;rminos de orden   p&uacute;blico m&aacute;s que de alivio de la angustia, y de soluci&oacute;n de problemas.</p>     <p>   Se afirma que una consecuencia de este inter&eacute;s, fue durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas   del siglo un cambio de &eacute;nfasis desde los miedos de la &laquo;aptitud&raquo; de la poblaci&oacute;n   hacia la aspiraci&oacute;n a criar y educar una &laquo;raza imperial&raquo; podemos decir que como la   humillaci&oacute;n militar el de la guerra de Boer coincidi&oacute; con el aumento de competencia   industrial por parte de Alemania, Norteam&eacute;rica y Jap&oacute;n evidenciando que las   sorprendentes rutinas de ense&ntilde;anza bajo el c&oacute;digo revisado eran inadecuadas   para dicha tarea. En esos momentos el tema era la eficiencia nacional, un t&eacute;rmino   equ&iacute;voco que integr&oacute; diversos recursos (sobre gobierno, organizaci&oacute;n industrial,   y social en la misma medida que en la educaci&oacute;n), en un programa para la   reorganizaci&oacute;n del bloque de poder existente y amplio en los poderes del estado.   Se dice tambi&eacute;n que en &aacute;mbito de la educaci&oacute;n, se lanzaron campa&ntilde;as a favor de   un programa acad&eacute;mico m&aacute;s extenso que no s&oacute;lo tocara los resortes nacionales a   trav&eacute;s de nuevas asignaturas establecidas como la historia y la geograf&iacute;a, sino que   ofrecer&iacute;a tambi&eacute;n ense&ntilde;anza de la ciudadan&iacute;a (mediante la instrucci&oacute;n sistem&aacute;tica   de deberes sociales o de lecciones de civismo) ejercicio f&iacute;sico y disciplinas de tipo   militar para los chicos, as&iacute; como instrucci&oacute;n sobre responsabilidades y t&eacute;cnicas   dom&eacute;sticas, sobre maternidad para las chicas. Al mismo tiempo, socialistas en las   escuelas comunales como Margaret McMillan en Bradford y Annie Besand en   Londres, estaban a la vanguardia de campa&ntilde;as para la provisi&oacute;n de asistencias en   la escuela: comidas gratuitas, revisiones m&eacute;dicas y dentales detalladas. De nuevo   la aplicaci&oacute;n de asistencias fue de la mano de la aplicaci&oacute;n de inspecci&oacute;n de la   acumulaci&oacute;n informativa sobre la poblaci&oacute;n: la estrategia de la polic&iacute;a familiar. En   el imperialismo social de los l&iacute;deres fabianos Sydney y Beatrice Webb se encuentra   una de las formulaciones m&aacute;s interesantes de la estrategia, por la claridad como muerta la concepci&oacute;n de un estado org&aacute;nico, para ellos la eficiencia nacional   requer&iacute;a ciertos cambios claves: un aparato administrativo racionalizado, la mejora   de la producci&oacute;n industrial por medio de la aplicaci&oacute;n de experiencia cient&iacute;fica, y   de nuevo la mejora f&iacute;sica de la naci&oacute;n y la aptitud de la poblaci&oacute;n. Lo que Webb   pretend&iacute;a era un sistema racionalizado e integrado de educaci&oacute;n p&uacute;blica, desde   la ense&ntilde;anza primaria, pasando por la educaci&oacute;n secundaria selectiva, hasta las   universidades, el elemento clave aqu&iacute; era la selecci&oacute;n.</p>     <p>   Agrega adem&aacute;s que su visi&oacute;n de un conjunto de escuelas especializadas cada una de   ellas mas cuidadosamente acomodada a las necesidades de una determinada parte   de los ni&ntilde;os, es interesante por el programa pol&iacute;tico que implica y los presupuestos   psicol&oacute;gicos que incorpora, Webb consideraba que sus sistema basado en las becas   estudiantiles era incompatible con lo que percib&iacute;a como la educaci&oacute;n b&aacute;sica mec&aacute;nica   que ofrec&iacute;an las escuelas comunales ,en consecuencia con el Acta de educaci&oacute;n   Balfour de 1902 fueron abolidas las juntas escolares que administraban las escuelas   comunales y la incorporaci&oacute;n de las juntas de condado, el resultado fue un sistema   basado en la segregaci&oacute;n de los ni&ntilde;os brillantes(diagnosticados mediante mediciones   mentales), con respecto a otros ni&ntilde;os considerados potencialmente peligrosos o en   peligro y por lo tanto necesitados de otra forma de atenci&oacute;n y control.</p>     <p>   <b>El Estado como educador</b></p>     <p>   En esta secci&oacute;n he atendido, dice el autor, a los cambios de las estrategias para   proporcionar educaci&oacute;n masiva a Inglaterra durante el siglo XIX. Al estudiar la l&oacute;gica   interna de los programas como los de Kay Shuttleworth y Webb, las diferencias entre   ambos y las dificultades que encontraron cuando se pusieron en pr&aacute;ctica en forma   de programas pol&iacute;ticos, he estado trat&aacute;ndolos como ideolog&iacute;as relativas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Se Afirma que gente como Kay Shuttleworth y Webb dieron luz a estas estrategias   no quiere decir que las organizaran. La l&oacute;gica es perfectamente clara, el objetivo   descifrable, y a menudo se encuentra con que nadie esta ah&iacute; como su inventor y de   pocos puede decirse que lo hayan formulado En el caso de las estrategias inglesas   para la ense&ntilde;anza, en realidad parece haber un buen n&uacute;mero que si lo hicieron,   y, a pesar de las muchas diferencias entre esas formulaciones, he sugerido que   es posible extrapolar un hilo com&uacute;n. Esto parece estar pr&oacute;ximo a la concepci&oacute;n   de &laquo;polic&iacute;a&raquo; o &laquo;bio-pol&iacute;tica&raquo; que desarrollaron Foucault y Donzelot un inter&eacute;s   por moralizar la clase obrera, disciplin&aacute;ndola, estudi&aacute;ndola, diagnosticando sus   enfermedades insuficiencias y procurando su asistencia y bienestar.</p>     <p>   Otra caracter&iacute;stica general fue que tales intervenciones podr&iacute;an estar subvencionadas,   o cada vez m&aacute;s, dirigidas por medios estatales. La mayor&iacute;a de las iniciativas para la   educaci&oacute;n popular eran en realidad filantr&oacute;picas o religiosas en primera instancia   y s&oacute;lo gradualmente se incorporaron al aparato estatal, esta formulaci&oacute;n remite sorprendentemente a la estrategia de &laquo;moralizar a la clase obrera&raquo; enfatizada por   Foucault. Sin embargo tales similitudes de interpretaci&oacute;n no deber&iacute;an emplearse   para oscurecer sus diferencias te&oacute;ricas respecto del estado, especialmente si tiene   una conexi&oacute;n espec&iacute;fica en la formaci&oacute;n de clases a trav&eacute;s de la divisi&oacute;n del trabajo,   para Gramsci resulta axiom&aacute;tico que la meta siempre en adaptar la modalidad   de las m&aacute;s extensas masas populares a las necesidades del desarrollo continuo   del aparato econ&oacute;mico del estado de forma que por ejemplo el nuevo nivel de   civilizaci&oacute;n que promovi&oacute; el estado corresponde a las necesidades de las fuerzas   productivas para el desarrollo, y por lo tanto a los intereses de las clase imperantes.   Pero remarquemos que este es el papel del estado como educador. Esta por otra   parte menos claro la concepci&oacute;n de Foucault sobre el estado como la codificaci&oacute;n   de toda una serie de relaci&oacute;n de poder que hace posible su funcionamiento, es   una aplicaci&oacute;n, un poner entre corchetes una negaci&oacute;n de aquella proposici&oacute;n:   pero de lo que parece carecer es del sentido antideterminista de Gramsci hacia   los patrones l&oacute;gicos o tendenciales de la lucha pol&iacute;tica.</p>     <p>   <b>Mecanismos de poder</b></p>     <p>   Se comienza diciendo que para ilustrar estos mecanismos el autor tendr&aacute; que repetir   la historia de la ense&ntilde;anza del siglo XIX desde un &aacute;ngulo distintos, centr&aacute;ndose en   esta ocasi&oacute;n en las t&eacute;cnicas que hacen de los ni&ntilde;os individuales el objeto de diversas   formas de control, conocimiento e inter&eacute;s. Retrocediendo al principio del siglo XIX,   por ejemplo, consideremos el modelo de las escuelas de ense&ntilde;anza mutua y las formas   de disciplina y pedagog&iacute;a que implicaban en la lectura se presentan una serie de   fotograf&iacute;as donde se describen la forma como eran distribuidos los ni&ntilde;os en el aula   y la forma que ten&iacute;an para vigilarlos en la primera, se muestra la figura de una escuela   lancasteriana, el maestro est&aacute; a la derecha, hay un monitor general sentado al frente y   al centro controlando unos 360 ni&ntilde;os todos sentados en largas hileras, la figura dos   muestra el sistema Bell Madras, en el cual el &aacute;rea central esta despejada, las clases se   dan en tres grupos casi militarizados con ni&ntilde;os tanto de pie como sentados.</p>     <p>   Pese a estas diferencias, ambos est&aacute;n organizados para permitir que la ense&ntilde;anza   y el control circulen a trav&eacute;s de una serie de pasos, desde el maestro o la maestro,   a trav&eacute;s de los monitores hasta los ni&ntilde;os y viceversa. Resulta tambi&eacute;n claro que   esta forma de disciplina depende de la visibilidad que tenga el maestro de los   ni&ntilde;os, el tipo de vigilancia que Foucault afirma que es crucial para las tecnolog&iacute;as   disciplinarias de las instituciones que estudia en vigilar y castigar. As&iacute; las escuelas   de ense&ntilde;anza mutua ejemplifican una arquitectura dise&ntilde;ada, seg&uacute;n Foucault para   permitir un control interno, articulado y detallado, que haga visibles a quienes   est&eacute;n dentro de ella. En vigilar y castigar, Foucault intenta mostrar c&oacute;mo, de   los siglos XVII y XVII en adelante, el poder se ha dirigido a la producci&oacute;n de   sujetos reglamentados y auto vigilantes, mediante la insistente y localizada puesta   en marcha de una tecnolog&iacute;a disciplinaria.</p>     <p>Agrega que el paralelismo con las escuelas de ense&ntilde;anza mutua es claro. Por ejemplo   Jeremy Bentham fil&oacute;sofo utilitarista fue un defensor entusiasta y particip&oacute; activamente   en una larga infructuoso esquema destinado a fundar una escuela para ni&ntilde;os de clase   media empleando m&eacute;todos de ense&ntilde;anza mutua y que deb&iacute;an construirse de acuerdo   al principio de la construcci&oacute;n del panopticon. En el dise&ntilde;o, la utilizaci&oacute;n de monitores   y la organizaci&oacute;n sistem&aacute;tica del tiempo de los ni&ntilde;os en las escuelas de ense&ntilde;anza   mutua, se instituy&oacute; el sistema de la observaci&oacute;n jer&aacute;rquica que Foucault indica como   una de las t&eacute;cnicas definitivas para llevar a cabo el nuevo poder disciplinario. Pero   tan importante como fueron estas formas de vigilar fueron los nuevos modos de   estudiar, clasificar y tratar los internos de las instituciones racionalizadas. De forma   similar, las escuelas de ense&ntilde;anza mutua pusieron en pr&aacute;ctica una detallada econom&iacute;a   de castigos y recompensas condicionadas no s&oacute;lo por los ni&ntilde;os para memorizar   sus lecciones, sino tambi&eacute;n por la conducta, actitud, tiempo que empleaban en la realizaci&oacute;n de sus tareas, limpieza y dem&aacute;s.</p>     <p>   Tambi&eacute;n agrega que fue ese coercitivo centrado en el ni&ntilde;o individual lo que   critican educadores como Robert Owen, Kay Shuttleworth y David Stow, para   ellos la producci&oacute;n de cuerpos d&oacute;ciles ni era suficiente, cre&iacute;an que los objetivos   civilizadores de la educaci&oacute;n b&aacute;sica requer&iacute;an ni&ntilde;os que pudieran entender sus   lecciones, su soluci&oacute;n pr&aacute;ctica consisti&oacute; en alejarse del individualismo, de las   escuelas de ense&ntilde;anza mutua aproxim&aacute;ndose a la ense&ntilde;anza simultanea de toda una clase por parte del profesor.</p>     <p>   Indica que lo que emergi&oacute; bajo el nombre de ense&ntilde;anza simult&aacute;nea fue una nueva   combinaci&oacute;n de m&eacute;todos de interrogaci&oacute;n al grupo de ni&ntilde;os, empleando criterios   que enfatizaban las similitudes entre ni&ntilde;os en clases m&aacute;s que sus diferencias   individuales. En las escuelas se empez&oacute; a crear una nueva forma de arquitectura   la escuela comunal de Londres fue una de las primeras en asignar a un arquitecto,   E.R. Robson, el primer lugar se deb&iacute;a ense&ntilde;a a cada grupo en aulas separadas,   entrar a las aulas por la sala central, para separa a los ni&ntilde;os de las ni&ntilde;as se construyo   patios de recreo separados y entradas separadas, las escuelas de los chico y las   chicas estaban en plantas distintas. Esta separaci&oacute;n de aulas llego de la mano de la aparici&oacute;n de profesores de clase.</p>     <p>   Anota que en sus principios de ense&ntilde;anza de clase por ejemplo J.J. Findlay,   expresaba su creencia de que &laquo;la unidad de la educaci&oacute;n es la escuela, ni la clase,   sino el ni&ntilde;o en particular as&iacute; la disciplina acad&eacute;mica profesional de educaci&oacute;n   estuvo marcada desde el principio por la lealtad hacia el movimiento educativo &ldquo;nuevo&rdquo;, &ldquo;progresista&rdquo;, o centrado en el ni&ntilde;o&raquo;.</p>     <p>   Subrayando que otros dos discursos interesados en la clasificaci&oacute;n cient&iacute;fica del   ni&ntilde;o estaba aliment&aacute;ndose de estas ciencias de la pedagog&iacute;a, el estudio de los   ni&ntilde;os y la medici&oacute;n mental, la moda de estudiar al ni&ntilde;o supuso un intento de   trazar patrones sistem&aacute;ticos del crecimiento en ni&ntilde;os; mientras el estudio del ni&ntilde;o   se interesaba por todos los aspectos del crecimiento infantil, la medici&oacute;n mental se centr&oacute; exclusivamente en el desarrollo de la capacidad intelectual y su distribuci&oacute;n   entre una poblaci&oacute;n. El autor cita que para el psic&oacute;logo Francis Galton, el principal   exponente de esta nueva ciencia, el &iacute;mpetu para tal trabajo era el miedo eugenista a   la degeneraci&oacute;n y el deseo de proteger y mejorar la calidad de la poblaci&oacute;n inglesa.   La vigilancia jer&aacute;rquica supuso la descomposici&oacute;n de la masa an&oacute;nima de una   poblaci&oacute;n en casos individuales. Para el funcionamiento del proceso normalizador   se adjudico a cada prisionero, estudiante, recluso o ciudadano una historia individual   que tom&oacute; forma material en archivos e informes, se categoriz&oacute; y clasific&oacute; a la   gente en un masivo archivo escrito llevado a cabo durante ese proceso. Aqu&iacute; la   individualidad corriente que previamente hab&iacute;a permanecido &laquo;bajo el umbral de   la descripci&oacute;n&raquo; se convirti&oacute; en objeto de investigaci&oacute;n y archivo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   Agrega que en la educaci&oacute;n, una t&aacute;ctica central para esta estrategia es lo que Foucault   llama la t&eacute;cnica sutil de ex&aacute;menes, los ex&aacute;menes esos mecanismos de objetivaci&oacute;n   dejaron de ser un simple certificado final de aptitud educativa, por el contrario se   volvieron un m&eacute;todo habitual de oponer a prueba el rendimiento de los ni&ntilde;os y   establecer un orden jer&aacute;rquico entre ellos. Los ex&aacute;menes escritos y el archivo de sus   resultados constituyeron tambi&eacute;n una red proliferante de escritura con la cual se   encasillaba a los individuos, se defin&iacute;an sus aptitudes y se fijaban sus calificaciones.   Tambi&eacute;n comenzaron a realizarse archivos detallados e individualizados de los ni&ntilde;os   que se consideraban moralmente en peligro o potencialmente peligrosos desde el   punto de vista social. Los modelos de trabajo fueron sin duda esos registros que se   manten&iacute;an en las prisiones, pero tambi&eacute;n se incorporaron estos registros a estrategias   m&aacute;s terap&eacute;uticos y pastorales, la imagen fotogr&aacute;fica fue investida el poder de mostrar   la naturaleza verdadera de la criminalidad, pero tambi&eacute;n de la demencia, pobreza,   alojamiento miserable y dem&aacute;s. Por ejemplo en la escuela para indigentes Stockport   se contrat&oacute; un fot&oacute;grafo para que fotografiara a todos los ni&ntilde;os y profesores del   lugar, la funci&oacute;n de la fotograf&iacute;a era bastante clara, obtener una imagen exacta del   ni&ntilde;o, para recuperar a los que huyen del hogar.</p>     <p>   La escuela se estaba convirtiendo en transmisor en la extensi&oacute;n de estas estrategias   de la comunidad , la progresista escuela comunal de Londres, por ejemplo design&oacute;   una red de visitantes para vigilar a las familias de los ni&ntilde;os de clase obrera,   obteniendo informaci&oacute;n que pod&iacute;a ser explotada por autoridades gubernamentales,   locales y nacionales. Nuevamente el cuidado de los individuos est&aacute; unido a la   vigilancia y control de la poblaci&oacute;n.</p>     <p>   El autor agrega que en esta secci&oacute;n lo que se intenta es mostrar algunos de los sutiles   mecanismos a trav&eacute;s de los cuales la educaci&oacute;n fue nombrada para individualizar   a la gente, para disciplinarla y convertirla en objeto de poder y conocimiento,   a&ntilde;ade que la utilidad de una aproximaci&oacute;n foucaultiana, le parece al autor, reside   en su poder poner de manifiesto los principios que dirigen la organizaci&oacute;n de   la ense&ntilde;anza y sus formas de disciplina y pedagog&iacute;a, aspectos que a menudo se   designan como &laquo;el curr&iacute;culo oculto&raquo;.</p>     <p><b>Subjetividad y gesti&oacute;n del conocimiento</b></p>     <p>   Comienza hablando el autor de la importancia pol&iacute;tica de la calcificaci&oacute;n del   conocimiento y de la gesti&oacute;n de lo simb&oacute;lico no se les escap&oacute; a aquellos que   estaban interesadospor la educaci&oacute;n popular en el siglo XIX , conocimiento es   poder, fue despu&eacute;s de todo un slogan radical y cartista ampliamente empleado.   Sin embargo, son especialmente reveladores los argumentos de Robert Lowe, tras   su conversi&oacute;n a la necesidad de educaci&oacute;n popular.</p>     <p>   Lowe detalla su l&oacute;gica en &laquo;educaci&oacute;n primaria y cl&aacute;sica&raquo; (1867). Afirma que   si la clases m&aacute;s bajas van a tener poder pol&iacute;tico, entonces las clases m&aacute;s altas   deben desarrollar un modo diferente de poder cultural, deben explicar su mayor   inteligencia y ocio para asegurarse que saben lo que los obreros saben, s&oacute;lo que las   saben infinitamente mejor en cuanto sus principios y detalles, En otras palabras   Lowe estaba proponiendo una estrategia lo que Foucault llam&oacute; la apropiaci&oacute;n   social de discursos, a trav&eacute;s de l&iacute;neas marcadas por distancias oposiciones y luchas   sociales . Cualquier sistema de educaci&oacute;n comenta Foucault, es una forma pol&iacute;tica   de mantener o modificar la apropiaci&oacute;n de discursos, as&iacute; como de los conocimientos   y poderes que estos conllevan. De ah&iacute; surge la pregunta. &iquest;Cu&aacute;les son estos   conocimientos y poderes? Es evidente que la estrategia de Lowe no propon&iacute;a un   contenido totalmente separado para los ni&ntilde;os de clases distintas, sino una manera   diferente de educaci&oacute;n y una orientaci&oacute;n diferente hacia el conocimiento.</p>     <p>   Como se instruyeron tales diferencias en la educaci&oacute;n francesa ha sido el tema   de varios estudios althusserianos. Baudelot y Establet identificaron dos redes de   educaci&oacute;n: por un lado las formas instrumentales del conocimiento impuesta a los   ni&ntilde;os de clase obrera; por el otro el racionalismo idealista del academicismo burgu&eacute;s.   De forma similar Ren&eacute;e Babilar ha afirmado que la burgues&iacute;a posrevolucionaria, al   imponer una lengua nacional uniforme impuso su superioridad cultural reteniendo   el sistema de escuela elitista y su distintiva lengua literaria.</p>     <p>   Agrega que en el sistema de educaci&oacute;n de dos niveles que se estableci&oacute; en Francia   en el siglo XIX, se ofrece a los ni&ntilde;os de escuela secundaria algunos esquemas   concept&uacute;ales, para que comprendiesen como funciona la lengua, mientras que   a los ni&ntilde;os de la clase obrera en las escuelas b&aacute;sicas se les ense&ntilde;aba las normas   mec&aacute;nicas de la lengua. As&iacute;, Babilar afirma que para las clases subordinadas, la   imposici&oacute;n de la lengua en el sistema educativo fue una experiencia de disciplina   externa y de exclusi&oacute;n de la lengua superior, literaria.</p>     <p>   El autor se&ntilde;ala que aunque en Inglaterra fue diferente que en Francia, la   determinaci&oacute;n de una variante concreta de la lengua como &laquo;ingl&eacute;s est&aacute;ndar&raquo; y la   institucionalizaci&oacute;n de algunos textos como el canon de literatura inglesa durante   la segunda mitad del siglo XIX parece ser sintom&aacute;tico de una reorganizaci&oacute;n   trascendental de las relaciones culturales.</p>     <p>As&iacute; mientras los ni&ntilde;os de escuelas b&aacute;sicas eran sometidos a una lengua que   supuestamente reflejaba el modo f&iacute;sico cotidiano, los chicos de clase media   de las escuelas privadas aprend&iacute;an a hablar las lenguas de civilizaci&oacute;n cl&aacute;sica.   A&ntilde;ade que es evidente la existencia de patrones similares de diferenciaci&oacute;n de las   disciplinas acad&eacute;micas de historia, geograf&iacute;a que se establecieron por esa &eacute;poca   en universidades y escuelas. Como Benedit Anderson muestra en Comunidades   imaginarias la construcci&oacute;n de un pasado nacional en t&eacute;rminos de una determinada   concepci&oacute;n narrativa del tiempo es lo que permite la subjetivizaci&oacute;n en el interior   de los discursos del nacionalismo, en tanto sujetos de un destino nacional , o en tanto sujetos de los sacrificios que ello requiere.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>   De esta forma el curr&iacute;culum escolar incorpora una jerarqu&iacute;a de formas de   conocimiento, el acceso a las cuales se distribuye socialmente, Este patr&oacute;n es   hist&oacute;rica y culturalmente espec&iacute;fico, y est&aacute; gobernado por las normas de lo que   en su primera obra Foucault denomin&oacute; un inconsciente cultural , normas que no   est&aacute;n formuladas y generalmente tampoco reconocidas por aquellos que las ponen   en pr&aacute;ctica, pero que definen lo que es verdad, lo que e relevante, y quien tiene la autoridad para dar voz a un discurso concreto.</p>     <p>   Agrega que, aunque de diferente modo, ese tipo de aproximaciones ha estado en el   centro del trabajo de Basil Bernstein sobre educaci&oacute;n. Su temprana distinci&oacute;n entre   c&oacute;digos ling&uuml;&iacute;sticos restringidos y elaborados, determin&oacute; las redes de educaci&oacute;n de   Baudelot y Establer, en sus obras posteriores Bernstein ha propuesto algunos modelos   cada vez mas complejos para demostrar que forma la clasificaci&oacute;n y la estructuraci&oacute;n   del conocimiento en el curr&iacute;culum, junto a diferentes formas de pedagog&iacute;a, producen posiciones concretas del sujeto para diferentes grupos sociales.</p>     <p>   Por su parte Lowe quer&iacute;a establecer fronteras ideol&oacute;gicas claras entre la burgues&iacute;a y   las clases bajas, a quienes por primera vez se hab&iacute;an concebido el derecho del voto.   Por esta raz&oacute;n las clases bajas deb&iacute;an &laquo;ser educadas de forma que pudiesen apreciar y   respetar una educaci&oacute;n superior si la encontraran G; y las clases superiores deber&iacute;an   ser educadas de forma muy distinta, de manera que pudiesen demostrar a las clases   bajas esta educaci&oacute;n superior ante la cual, si les fuera mostrada, se inclinar&iacute;an y   respetar&iacute;an&raquo;. Dice tambi&eacute;n que es aqu&iacute; donde la elaboraci&oacute;n de Foucault sobre   sujeci&oacute;n y subjetivaci&oacute;n, de cualquier modo &uacute;til para unir la organizaci&oacute;n de lo   simb&oacute;lico la puesta en pr&aacute;ctica de tecnolog&iacute;as disciplinarias, puede resultar menos   productiva que la concepci&oacute;n de interpelaci&oacute;n de Althusser. Lo que est&aacute; en juego   es como el inconsciente cultural determina al inconciente individual, o mejor,   dado que esta forma de expresarlo podr&iacute;a producir la dualidad entre sociedad e individuo, como se produce la subjetividad en el interior de lo simb&oacute;lico.</p>     <p>   Se afirma que el punto importante a subrayar aqu&iacute; es la producci&oacute;n de subjetividad,   considerando la ense&ntilde;anza, ello significa romper radicalmente con la idea de que la   educaci&oacute;n se interesa por el natural desarrollo intelectual del ni&ntilde;o, La subjetividad es siempre hist&oacute;rica y culturalmente espec&iacute;fica: la naturaleza del ni&ntilde;o es por s&iacute;   misma una norma definida por disciplinas como la psicolog&iacute;a e impuesta mediante   t&eacute;cnicas pedag&oacute;gicas. La escuela no socializa al ni&ntilde;o en el sentido de ver ciertos   mitos, valores y actitudes en su m&aacute;s o menos receptiva conciencia, m&aacute;s bien ayuda   a asegurar estructuras inconscientes que ayudan que hacen a la gente sensible a   ciertas representaciones y tambi&eacute;n les permite reconocerse as&iacute; mismos como   sujetos ideol&oacute;gicamente dirigidos. Por tanto la subjetividad no se concibe en tanto   identidad, sino como una concreta ordenaci&oacute;n imaginaria de lo simb&oacute;lico. Por otra   parte a&ntilde;ade, que en la obra de Foucault no es s&oacute;lo una teorizaci&oacute;n alternativa de   tales procesos sino tambi&eacute;n una sensaci&oacute;n de cuan problem&aacute;ticos y cuan dif&iacute;ciles   son. Afirma que la educaci&oacute;n establece una cualificaci&oacute;n y determinaci&oacute;n de las posiciones para que los sujetos hablen.</p>     <p>   A&ntilde;ade, la teorizaci&oacute;n de Althusser sobre la interpelaci&oacute;n a trav&eacute;s de los mecanismos   especulares de la ideolog&iacute;a aborda directamente, cuanto menos este problema pero &iquest;ofrece una explicaci&oacute;n mas adecuada a la dificultad de la sujeci&oacute;n/subjetivaci&oacute;n?, aqu&iacute; parece existir una tensi&oacute;n entre las dos tendencias, por un lado, la uni&oacute;n axiom&aacute;tica entre la ideolog&iacute;a y la reproducci&oacute;n de las relaciones de producci&oacute;n, presupone que el proceso funciona, pero por otro lado, hace derivar su explicaci&oacute;n de los mecanismos de interpelaci&oacute;n del psicoan&aacute;lisis de Lacan, cuyo punto de inicio es que una tal interiorizaci&oacute;n de normas no funciona y no puede funcionar. Esta primera tendencia en la obra de Althusser es la que normalmente se ha tomado en los estudios psicol&oacute;gicos de educaci&oacute;n. El resultado fue un paso atr&aacute;s desde la inestable y fr&aacute;gilmente subjetividad de la interpelaci&oacute;n hacia el sujeto coherente y autoconciente de una socializaci&oacute;n imperturbable que funciona para reproducir el orden social. El autor a&ntilde;adir&iacute;a por el contrario que lo que se necesita es una explicaci&oacute;n de la subjetividad que comprende su agresividad, y que no se reduzca a una identidad o al reflejo pasivo de un orden externo.</p> </font>      ]]></body>
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