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<journal-title><![CDATA[Revista Criminalidad]]></journal-title>
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<publisher-name><![CDATA[Policía Nacional de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El secuestro extorsivo en un escenario de posconflicto en Colombia]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Extortive kidnapping in a post-conflict scenario in Colombia]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Policía Nacional  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Abstract From 1996 to 2008, the number of victims of kidnapping in Colombia decreased sharply, specially extortive kidnapping. This paper analyzes the decrease of this type of kidnapping, mainly by guerrilla groups. Also this paper shows a likely scenario of kidnapping behavior without armed conflict, and how other parties may arise - guerrilla factions and common delinquency -]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>El secuestro extorsivo en un escenario de posconflicto en Colombia</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Extortive kidnapping in a post-conflict scenario in Colombia</b></font></p>      <p align="center">Direcci&oacute;n Antisecuestro y Antiextorsi&oacute;n, Polic&iacute;a Nacional<sup>*</sup></p>      <p><sup>*</sup>Centro de Investigaciones Criminol&oacute;gicas, Bogot&aacute;, D. C., Colombia <a href="mailto:cicdiase@yahoo.com.mx">cicdiase@yahoo.com.mx</a></p>      <p><font size="3"><b>Resumen</b></font></p>      <p>Entre el 1996 y el 2008 el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas del secuestro en Colombia disminuy&oacute; notablemente y de manera especial el secuestro extorsivo.</p>      <p>El art&iacute;culo analiza la reducci&oacute;n de esta modalidad de plagio, principalmente por parte de los grupos subversivos y permite vislumbrar como ser&iacute;a el comportamiento del secuestro sin conflicto armado y c&oacute;mo ser&iacute;a con la aparici&oacute;n de otros autores, entendidos como reductos de la subversi&oacute;n y la delincuencia com&uacute;n.</p>      <p><i><b>Palabras clave: </b>secuestro, secuestro extorsivo, delincuentes organizados, conflicto armado, autor (Fuente: Tesauro de Pol&iacute;tica Criminal Latinoamericana - ILANUD).</i></p><hr>      <p><font size="3"><b>Abstract</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>From 1996 to 2008, the number of victims of kidnapping in Colombia decreased sharply, specially extortive kidnapping.</p>      <p>This paper analyzes the decrease of this type of kidnapping, mainly by guerrilla groups. Also this paper shows a likely scenario of kidnapping behavior without armed conflict, and how other parties may arise - guerrilla factions and common delinquency -.</p>      <p><i><b>Key words: </b>kidnapping, extortive kidnapping, organized crime, armed conflict, party (Source: Thesaurus of Latin American Criminal Policy - ILANUD)</i></p><hr>      <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p>El conflicto armado interno colombiano ha sido foco de atenci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica, social y cultural, y es dif&iacute;cil pensar que haya dejado de permear alguna instancia de la vida nacional. Varios acad&eacute;micos y expertos internacionales en conflictos internos cuestionan que el conflicto armado colombiano no represente en su totalidad los innumerables ejemplos de guerras civiles de pa&iacute;ses como los de Centroam&eacute;rica. Al conflicto interno colombiano se le atribuyen connotaciones de una guerra irregular<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup> en la cual el fen&oacute;meno guerrillero temporaliz&oacute; el terror en la din&aacute;mica social a trav&eacute;s de ataques terroristas, cobro de dineros, narcotr&aacute;fico, voladura de oleoductos, secuestro, entre muchos otros, y logr&oacute; con ello el enriquecimiento il&iacute;cito.</p>      <p>A finales del siglo XX se ten&iacute;a como expectativa la agudizaci&oacute;n del conflicto armado. Significaba que "a la guerrilla el horizonte se le presenta despejado y con muchas posibilidades para fortalecerse econ&oacute;micamente y para ampliar su poder pol&iacute;tico en las regiones" (Rangel, Alfredo, 1999). La Colombia actual, en cambio, consolida un eco de rechazo contra los grupos guerrilleros y su m&aacute;s visible e importante accionar delictivo: "el secuestro". Este y otra serie de factores como los logros obtenidos en la lucha contra las FARC y el ELN, la disminuci&oacute;n significativa de los delitos o la recuperaci&oacute;n de buena parte del territorio nacional de la hegemon&iacute;a de las organizaciones criminales subversivas han generado un clima esperanzador por una posible finalizaci&oacute;n del conflicto armado, conflicto irregular o guerra irregular.</p>      <p>Esto representa pensar en cu&aacute;les ser&aacute;n las posibles din&aacute;micas que los delitos tendr&aacute;n en especial con quienes participan en el quebrantamiento de la seguridad y la tranquilidad p&uacute;blica. Debe ser claro que el conflicto armado colombiano es complejo y no necesariamente obedece a causa-efecto como respuesta a una linealidad de comprensi&oacute;n. Al mismo tiempo, los delitos de alto impacto no necesariamente corresponden en su totalidad a las organizaciones subversivas pero el conflicto armado ha significado para delitos como el secuestro la visibilidad del drama real de las v&iacute;ctimas de secuestro extorsivo, por quienes se exige dinero a cambio de la libertad.</p>      <p><font size="3"><b>Comprensi&oacute;n de secuestro extorsivo</b></font></p>      <p>Las 23.958<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup> v&iacute;ctimas de secuestro registradas en la estad&iacute;stica oficial han ofrecido a la sociedad una dimensi&oacute;n m&aacute;s amplia del dilema que vivencian las v&iacute;ctimas y familias en un secuestro, el tener acceso a la informaci&oacute;n de los &iacute;ndices de afectaci&oacute;n, las modalidades o los autores construyen una realidad colectiva del secuestro en Colombia con una caracterizaci&oacute;n singular que dificulta su comparaci&oacute;n con el secuestro registrado en otros pa&iacute;ses. Los testimonios de las v&iacute;ctimas en libertad tambi&eacute;n soportan los costos emocionales, sociales y econ&oacute;micos que se enfrentan en la etapa de aprehensi&oacute;n y cautiverio.</p>      <p>El secuestro, en su recorrido de m&aacute;s de una d&eacute;cada, ha tenido distintos matices proporcionados particularmente por los autores<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup> o responsables de realizar esta conducta delictiva, la participaci&oacute;n de otras organizaciones criminales diferentes de las subversivas como la delincuencia com&uacute;n y las autodefensas se sirvieron del conflicto armado interno para llevar a cabo los secuestros. En los &uacute;ltimos doce a&ntilde;os las distintas situaciones de las v&iacute;ctimas frente a su experiencia en el secuestro proyectan la complejidad de establecer una unilateral mirada frente a este en el pa&iacute;s y la manera en que sus agresores pueden devolverles a las v&iacute;ctimas su libertad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De esta manera, todas las v&iacute;ctimas y sus respectivas familias tienen en com&uacute;n las dos primeras etapas: la aprehensi&oacute;n y el cautiverio, sobre las cuales existen diversos condicionantes personales o contextuales como las condiciones emocionales y f&iacute;sicas de la v&iacute;ctima, la finalidad del secuestro, la modalidad, los autores, el tiempo y el lugar de cautiverio que acent&uacute;an m&aacute;s rigurosamente esta experiencia traum&aacute;tica.</p>      <p>Conceptualmente, el secuestro ha sido definido desde la etapa del cautiverio por cuanto la v&iacute;ctima se encuentra en poder de sus captores vivenciando f&iacute;sica y psicol&oacute;gicamente la p&eacute;rdida de su libertad, autonom&iacute;a y dignidad. Para la Fundaci&oacute;n Pa&iacute;s Libre, en colaboraci&oacute;n con Conciencias, "el objetivo del secuestrador es someter tanto a las familias como a los secuestrados, ejerciendo un control desp&oacute;tico sobre todos los aspectos de sus vidas" (Navia, 1999).</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/crim/v50n2/v50n2a07c1.jpg"></p>      <p>El secuestro, visto desde la psicolog&iacute;a del sometimiento, conlleva una reducci&oacute;n continua y sistem&aacute;tica de la v&iacute;ctima e incluso de las familias en la etapa de cautiverio, pues busca fragmentar para ejercer el poder sobre esta, su capacidad de decisi&oacute;n y la b&uacute;squeda de ayuda. Como estrategia el sometimiento facilita la obtenci&oacute;n del pago econ&oacute;mico cuando la finalidad es extorsiva, por ello el secuestro es una manifestaci&oacute;n grave de violencia por "el uso intencionado de la fuerza f&iacute;sica o del poder, sea como amenaza o como realidad, contra s&iacute; mismo, contra otra persona o contra un grupo o comunidad, que tiene como resultado lesiones traum&aacute;ticas, muerte, da&ntilde;os psicol&oacute;gicos, alteraci&oacute;n del desarrollo o privaciones" (Brundtland, 2002)</p>      <p>En otro aspecto, para la psicolog&iacute;a cl&iacute;nica el secuestro es referenciado desde la dificultad de realizar un adecuado proceso del duelo, al no poder materializarse la p&eacute;rdida de la separaci&oacute;n abrupta y el constante miedo a la muerte del ser querido, por lo que Emilio Meluk denomina el secuestro como "una muerte suspendida" (Meluk, 1998). La v&iacute;ctima y su familia se encuentran encapsuladas en el tiempo y los cambios de roles, funciones o toma de decisiones pueden ser observados como amenazantes para el status quo cuando la idea es mantenerse intactos para el secuestrado, "sus sentimientos deben ser similares a los que vivencia su ser querido en cautiverio, como apoyo y alianza con &eacute;l. Esta experiencia puede manifestarse para mantener unos c&oacute;digos simb&oacute;licos del sentido de la familia, por ejemplo las decisiones de continuar con un proyecto de vida o hacer cambios por parte de alg&uacute;n miembro puede ser comprendido por los dem&aacute;s como un acto de deslealtad, de falta de inter&eacute;s o compromiso con la familia y el secuestrado" (Rey, 2008).</p>      <p>El cautiverio no representa la &uacute;nica etapa de conceptualizaci&oacute;n psicosocial del secuestro, ni la de evaluaci&oacute;n de las lesiones psicosociales generadas en las v&iacute;ctimas y sus familias. Para algunas personas la experiencia del secuestro no concluye con la liberaci&oacute;n, es una experiencia traum&aacute;tica y pueden llegar a presentar s&iacute;ntomas y signos de Estr&eacute;s Postraum&aacute;tico. "Muchos de los sujetos a agresiones psicol&oacute;gicamente traum&aacute;ticas las vuelven a experimentar en sue&ntilde;os, o en la memoria, con sentimientos desagradables asociados; los cambios en el afecto y la experimentaci&oacute;n repetida del traumatismo"(Golman, 1999)</p>      <p>Existen unas claras diferencias respecto al secuestro simple con el extorsivo en lo que tiene que ver con la finalidad, el tiempo en que pueden permanecer con los agresores y las caracter&iacute;sticas de los mismos. En Colombia, durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os 15.372 personas han sido secuestradas con una finalidad extorsiva y las otras 8.586 fueron objeto de este delito sin exigencia alguna por su libertad. De esta manera, se puede observar que el secuestro de mayor impacto en el pa&iacute;s por el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas es el secuestro extorsivo, con una participaci&oacute;n del 64,16%.</p>      <p>Hay dificultad en establecer en su totalidad las cuant&iacute;as econ&oacute;micas derivadas de esta pr&aacute;ctica delincuencial a favor de los autores. En los registros de la Direcci&oacute;n Antisecuestro y Antiextorsi&oacute;n se tiene una estimaci&oacute;n de pagos por las liberaciones de $59.507.190.000<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup>. Esto representa para las organizaciones criminales una importante motivaci&oacute;n en raz&oacute;n a que cuentan peri&oacute;dicamente con varias v&iacute;ctimas, pueden exigir cuant&iacute;as muy altas para despu&eacute;s en las negociaciones con las familias de las v&iacute;ctimas lograr pagos que les representen un importante beneficio econ&oacute;mico por el tiempo, el personal y los medios invertidos en la ejecuci&oacute;n de un secuestro.</p>      <p>Las exageradas cuant&iacute;as econ&oacute;micas o pol&iacute;ticas hacen parte del sometimiento a v&iacute;ctimas y familias, con ellas agudizan las tensiones emocionales, la autonom&iacute;a o la b&uacute;squeda de ayuda adecuada. Son varios los casos presentados en los cuales la familia de un secuestrado denuncia despu&eacute;s de haber pagado por la libertad, sin que los captores hayan respetado los preacuerdos de libertad por pago o en otras circunstancias realizan el usual canje (liberan al secuestrado, dejan cautiva a la persona que lleva el dinero y hacen por esta &uacute;ltima una nueva exigencia econ&oacute;mica).</p>      <p><font size="3"><b>Caracterizaci&oacute;n de los autores del secuestro extorsivo</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los &iacute;ndices de secuestros actuales sirven de referente para observar las transiciones del delito en el pa&iacute;s durante estos m&aacute;s de diez a&ntilde;os en que se llevan los registros de las v&iacute;ctimas y las estad&iacute;sticas oficiales del delito. Se observa que los cambios sociales, pol&iacute;ticos, legislativos y jur&iacute;dicos han ejercido un nivel de presi&oacute;n sobre los responsables de los secuestros que de alguna medida han evitado que aumente el n&uacute;mero de v&iacute;ctimas.</p>      <p>La caracterizaci&oacute;n de los autores o responsables del secuestro en Colombia es ahora todav&iacute;a m&aacute;s importante por cuanto a &iacute;ndices m&aacute;s bajos mayores deben ser las actividades de prevenci&oacute;n, investigaci&oacute;n y control estatal para evitar un recrudecimiento del secuestro por parte de la subversi&oacute;n y de la delincuencia com&uacute;n. Las v&iacute;ctimas directas de este flagelo y la poblaci&oacute;n en general no pueden permitirse expresar situaciones del cautiverio como esta: "Me tocaba arrastrarme para el ba&ntilde;o por el barro, &uacute;nicamente con la ayuda de mis brazos porque no pod&iacute;a levantarme"<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup>.</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/crim/v50n2/v50n2a07g1.jpg"></p>      <p>La finalidad del secuestro subscribe caracter&iacute;sticas para los agresores en las cuales se encuentra la necesidad de organizar una estructura delictiva entre dos o m&aacute;s personas para realizar secuestros. Del secuestro simple se ha conocido a trav&eacute;s de las investigaciones criminales que los agresores son por lo general personas cercanas a la v&iacute;ctima y puede ser realizado por una sola, en tanto el secuestro extorsivo exime una mayor infraestructura y una planeaci&oacute;n para que puedan obtener los delincuentes la exigencia econ&oacute;mica o pol&iacute;tica por la liberaci&oacute;n de las v&iacute;ctimas.</p>      <p>El autor o autores del secuestro extorsivo saben que se van a enfrentar a las siguientes circunstancias:</p>  <ul>     <li>    <p>Disposici&oacute;n de tiempo para actividades preaprehensi&oacute;n de la v&iacute;ctima, aprehensi&oacute;n y cautiverio.</p></li>      <li>    <p>Realizar estudio socioecon&oacute;mico de la posible v&iacute;ctima.</p></li>      <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Realizar estudio de los niveles de riesgo para el agresor y la v&iacute;ctima.</p></li>      <li>    <p>Adquisici&oacute;n de veh&iacute;culos, inmuebles, medios de comunicaci&oacute;n, medicinas, alimentos, armas de fuego, sustancias qu&iacute;micas para disminuir sicofisiol&oacute;gicamente a la v&iacute;ctima y elementos varios para tenerla indefensa.</p></li>      <li>    <p>Justificar ante su familia y entorno cercano la ausencia cotidiana.</p></li>     </ul>      <p>Por la variedad de circunstancias que el agresor de un secuestro extorsivo debe controlar se observa que, en cuanto a &eacute;xito y evaluaci&oacute;n de los riesgos para la planeaci&oacute;n-ejecuci&oacute;n de un secuestro extorsivo, es muy dif&iacute;cil que pueda hacerlo una sola persona a menos que tenga ya un control preestablecido de muchas variables como puede ser la misma v&iacute;ctima (conocer a los menores o personas de tercera edad y actuar ante ellos con enga&ntilde;os).</p>      <p>La participaci&oacute;n hist&oacute;rica de diversas organizaciones criminales en los secuestros extorsivos sustenta la idea de la organizaci&oacute;n criminal, en la cual se requiere la participaci&oacute;n<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup> de varias personas que realizan diversas funciones necesarias para lograr la finalidad de un acto delictivo, "debido a sus limitaciones individuales, los seres humanos tienen que cooperar unos con otros y deben conformar organizaciones que les permitan lograr algunos objetivos que no podr&iacute;an alcanzar mediante el esfuerzo individual" (Chiavenato, 1999) (Cuadro 2).</p>      <p>De acuerdo a los registros que tiene la DIASE, el n&uacute;mero de personas capturadas en una operaci&oacute;n de rescate por secuestro extorsivo es de una m&iacute;nima y una m&aacute;xima de catorce. En las operaciones de rescate las v&iacute;ctimas se encuentran directamente custodiadas por sus agresores, sin contar con un n&uacute;mero quiz&aacute;s igualmente significativo de secuestradores que no se encontraban en el lugar de cautiverio o desempe&ntilde;aban otra funci&oacute;n dentro de la organizaci&oacute;n criminal.</p>      <p>Teniendo en cuenta los autores de los 15.372 secuestros extorsivos registrados como cifras oficiales, las organizaciones subversivas han sido las responsables del 48,54%, as&iacute;: FARC 5.239 casos, ELN con 3.594, EPL con 626, ERP con 61 casos y ERG con 42. La delincuencia com&uacute;n es la responsable del 16,17% de los secuestros extorsivos, las autodefensas del 4,07% y al 17,57% de los casos no se le ha establecido organizaci&oacute;n criminal responsable.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hasta el a&ntilde;o 2005 las agrupaciones subversivas ten&iacute;an una importante responsabilidad en la realizaci&oacute;n de los casos y la diferencia con la delincuencia com&uacute;n en el n&uacute;mero de casos realizados era igualmente notable. Desde 2006 la delincuencia com&uacute;n ha pasado a convertirse en la primera generadora de secuestros extorsivos en el pa&iacute;s. (Cuadro 3).</p>      <p align="center"><img src="img/revistas/crim/v50n2/v50n2a07c2.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/crim/v50n2/v50n2a07c3.jpg"></p>      <p><font size="3"><b>An&aacute;lisis de comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo</b></font></p>      <p>La contenci&oacute;n lograda sobre las organizaciones criminales tradicionales ha posibilitado, en concurso con otros factores del contexto nacional e internacional, reducir significativamente el secuestro extorsivo en Colombia, lo cual quiere decir que no se incrementan las v&iacute;ctimas, se impide el pago por liberaciones y el fortalecimiento de las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo. Parte de los logros obtenidos se debe a la comprensi&oacute;n compleja<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup> del secuestro y de las organizaciones criminales. Cuando las estrategias, las alternativas e incluso las expectativas del secuestro se analizan bajo una sola luz es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil entender los modos en que el delito se puede prevenir, investigar, contrarrestar y controlar.</p>      <p>La realidad actual del pa&iacute;s muestra que cada d&iacute;a son m&aacute;s las personas, las instituciones y los sectores afectados y comprometidos en buscar soluciones posibles en la erradicaci&oacute;n del secuestro en el territorio colombiano. Del conocimiento de las organizaciones subversivas como principales generadoras de secuestros extorsivos se ha dejado entrever la necesidad de estudiar la organizaci&oacute;n en s&iacute; y de la manera en que factores externos como los cambios pol&iacute;ticos, las legislaciones o la presi&oacute;n internacional inciden en su desarrollo e incremento del accionar delictivo.</p>      <p>En este sentido, el an&aacute;lisis de comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales no solo se basa en los componentes que la integran sino tambi&eacute;n como sistema<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup> adquiere una serie de interacciones con otros sistemas del entorno. Para ello, el an&aacute;lisis de condiciones externas, internas y de los integrantes de la organizaci&oacute;n criminal permiten en un primer momento realizar mapas de diagn&oacute;stico para la identificaci&oacute;n de factores motivacionales, financieros o sociales que generan el fortalecimiento o no de las agrupaciones criminales dedicadas al secuestro en Colombia.</p>      <p>Algunas conceptualizaciones del enfoque de diagn&oacute;stico de los recursos humanos planteado George Milkovich y Jhon Boudreau sirven como ejes de orientaci&oacute;n para desestimar el desarrollo de las organizaciones criminales con respecto a reclutamiento de nuevos miembros, expansi&oacute;n territorial, enriquecimiento il&iacute;cito e incremento del n&uacute;mero de v&iacute;ctimas, entre otros.</p>      <p>Para Milkovich y Bovidreau, en las organizaciones se identifican tres condiciones: las externas, las internas y las caracter&iacute;sticas del empleado (1994). En condiciones externas encuentran las condiciones sociales, demogr&aacute;ficas, econ&oacute;micas, internacionales, tecnol&oacute;gicas y de gobierno (leyes, pol&iacute;ticas y disposiciones). En las condiciones internas hacen referencia a las condiciones de la organizaci&oacute;n o su naturaleza de la misma como los objetivos, las estrategias, su situaci&oacute;n financiera, tecnol&oacute;gica y cultural. Las caracter&iacute;sticas de los empleados se refieren a experiencia, habilidades, capacidades, necesidades y motivaciones propias.</p>      <p>Las organizaciones criminales subversivas y de delincuencia com&uacute;n no se estructuran &uacute;nicamente a partir de la decisi&oacute;n de sus integrantes como empresa criminal. Saben muy bien que antes de dar forma a una organizaci&oacute;n por lo menos deben identificar cu&aacute;l va a ser su naturaleza, sentido, alcance y limitaciones. "Gran parte del desarrollo inicial se orienta hacia el establecimiento de la estructura social del grupo: la formaci&oacute;n de las relaciones de estatus y de rol, las normas y las relaciones de poder". (Shaw, 1994).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El an&aacute;lisis de comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales tiene, en relaci&oacute;n con las condiciones planteadas por Milkovich y Bovidreau, niveles que permiten establecer puntos de partida de comprensi&oacute;n, dise&ntilde;o de estrategias o factores limitantes que dificultan prevenir, investigar, contrarrestar o controlar el secuestro extorsivo. Los niveles del an&aacute;lisis son tres: Un nivel externo o macro nivel externo que se refiere a la sociedad o a las diversas instancias del Estado que de alguna manera son afectadas o puede participar activamente en el dise&ntilde;o de estrategias para la en la reducci&oacute;n de secuestros o su penalizaci&oacute;n, un nivel interno que se refiere a la organizaci&oacute;n criminal en s&iacute; misma y un subnivel o nivel individual conformado por los integrantes de la organizaci&oacute;n, "la pertenencia a un grupo puede resultar gratificadora por s&iacute; misma para el individuo, con independencia de qui&eacute;nes sean los miembros del grupo, las actividades o los prop&oacute;sitos de este".<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup></p>      <p align="center"><img src="img/revistas/crim/v50n2/v50n2a07g2.jpg"></p>      <p>La aplicabilidad de los tres niveles de an&aacute;lisis de las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os se ha venido haciendo por las diferentes instituciones o estamentos que participan en la lucha antisecuestro. Es, m&aacute;s que la sumatoria de actividades diferenciadas entre todas, una articulaci&oacute;n de tareas que debilitan cada d&iacute;a m&aacute;s el inter&eacute;s de conformar organizaciones criminales en secuestro.</p>      <p>En el nivel externo o macronivel externo, la externalizaci&oacute;n del fen&oacute;meno de secuestro posibilit&oacute; ampliar el conocimiento que se ten&iacute;a a cerca de Colombia por la comunidad internacional. Los gobiernos extranjeros en su gran mayor&iacute;a respaldaron la institucionalidad, se conden&oacute; la pr&aacute;ctica del secuestro y la manipulaci&oacute;n de la cual han sido objeto la v&iacute;ctima, su familia y la sociedad. Se aumentaron las penas contra el delito, se reglament&oacute; como secuestro extorsivo la modalidad de "paseo millonario". Colombia apoya los procesos de capacitaci&oacute;n de funcionarios de gobiernos extranjeros en la lucha contra el secuestro en otros pa&iacute;ses. Se ampliaron las expectativas de la lucha contra el secuestro con el dise&ntilde;o de campa&ntilde;as y programas de prevenci&oacute;n con las cuales la poblaci&oacute;n colombiana se acerc&oacute; al secuestro indirectamente generando una cultura de denuncia y apoyo a las autoridades.</p>      <p>En el nivel interno, las organizaciones criminales ya evidencian la presi&oacute;n del Gobierno, las instituciones y la sociedad, entre otras. El cambio de la naturaleza de las organizaciones criminales subversivas, por ejemplo, desintegr&oacute; los apoyos externos, la simpat&iacute;a hacia una filosof&iacute;a de justicia y equidad social. La diversificaci&oacute;n de objetivos de actividades ilegales e inequidad dentro de las mismas organizaciones deform&oacute; una identidad de organizaci&oacute;n.</p>      <p>En el nivel individual, las motivaciones extr&iacute;nsecas e intr&iacute;nsecas de los miembros de las organizaciones criminales parecieron estar desestimadas, tanto que esto fundament&oacute; los programas de desmovilizaci&oacute;n del gobierno nacional al entregarse los miembros, entregar informaci&oacute;n o materiales de guerra. Sin recursos humanos el objetivo de la organizaci&oacute;n criminal no se cumple y lleva a su desaparici&oacute;n.</p>      <p>El &eacute;xito del an&aacute;lisis de comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo es la de la observaci&oacute;n sist&eacute;mica de los tres niveles y de sus posibles interacciones, comunicaciones y retroalimentaciones, con el fin de establecer estrategias claras y realizables en la lucha contra el secuestro. El an&aacute;lisis de comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales cuenta con un pretexto y es lograr ampliar el conocimiento que se tiene actualmente de las organizaciones criminales, no solo de las subversivas. Con el incremento de la participaci&oacute;n de la delincuencia com&uacute;n en la generaci&oacute;n de secuestros se hace necesario conocer sus motivaciones, finalidades y expectativas, sin querer decir con esto que se deje de lado la comprensi&oacute;n del fen&oacute;meno del secuestro desde las v&iacute;ctimas.</p>      <p><font size="3"><b>El posconflicto en colombia y las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo</b></font></p>      <p>A diferencia de otros conflictos presentados como los de El Salvador y Guatemala<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup>, en los cuales la transici&oacute;n a la democratizaci&oacute;n todav&iacute;a tiene dificultades, el de Colombia presenta unos m&aacute;rgenes de mayor favorabilidad en la creaci&oacute;n de los nuevos escenarios para asumir un posible periodo de posconflicto, porque cuenta con una institucionalidad fortalecida, unidad de naci&oacute;n, una econom&iacute;a estable y como la mejor disposici&oacute;n de la mayor&iacute;a de sectores por encontrar caminos para la paz, entre otros recursos que posibilitan el proceso de transici&oacute;n. Y aunque el secuestro no es el factor originario, ni el basti&oacute;n del irregular conflicto armado colombiano, conviene fortalecer estrategias de control frente al secuestro que garanticen la contenci&oacute;n del accionar de las organizaciones criminales emergentes en el pa&iacute;s como reductos de las organizaciones subversivas y las organizaciones criminales de delincuencia com&uacute;n con caracter&iacute;sticas de delincuencia organizada.</p>      <p>La idea de ejercer alg&uacute;n tipo de contenci&oacute;n del delito tiene la finalidad de apoyar cambios perdurables en el tiempo de la seguridad y la tranquilidad p&uacute;blica, el cese del conflicto no garantiza la desaparici&oacute;n de delitos como el secuestro en el pa&iacute;s, en esto la poblaci&oacute;n colombiana debe tener claridad. Columnistas como Eduardo Pizarro Le&oacute;ngomez afirman que "no debemos olvidar que los posconflictos no son peras en dulce. Entre el 5 y el 15 por ciento de los desmovilizados en los conflictos armados se reciclan en la vida criminal, reclutan nuevos miembros y configuran bandas criminales que afectan la seguridad de un pa&iacute;s durante a&ntilde;os. En Colombia, el bandolerismo de los a&ntilde;os 60 -tras la desmovilizaci&oacute;n de las guerrillas de la &eacute;poca- y las actuales "bandas criminales emergentes" son ejemplos de este fen&oacute;meno" (Pizarro L., 2008).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con unas organizaciones criminales subversivas m&aacute;s debilitadas y sin claridad de una naturaleza que le interese a la mayor&iacute;a de colombianos, lo m&aacute;s posible es que reductos y organizaciones de delincuencia com&uacute;n quieran ocupar el lugar dejado. Sin embargo, las investigaciones judiciales y los rescates<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup> realizados a las organizaciones criminales subversivas han dejado en la lucha antisecuestro una experiencia adquirida que conviene documentar para hacerle frente a una nueva din&aacute;mica en el secuestro sin coacci&oacute;n pol&iacute;tica.</p>      <p>Con las organizaciones subversivas se ten&iacute;a la dificultad de establecer un espacio geogr&aacute;fico concreto al tener estructuras de frentes o cuadrillas que permit&iacute;an el traspaso de secuestrados y su desplazamiento a trav&eacute;s de corredores rurales. Al plantear la participaci&oacute;n de reductos subversivos y de delincuencia com&uacute;n se tiene como punto a favor la particularizaci&oacute;n del espacio geogr&aacute;fico. En las t&eacute;cnicas del perfil criminal la identificaci&oacute;n y delimitaci&oacute;n del espacio geogr&aacute;fico tienen una ganancia para el desarrollo de la investigaci&oacute;n criminal por facilitar la elaboraci&oacute;n de un perfil geogr&aacute;fico del agresor o agresores. Este perfil es un "mapa mental del criminal, que es la descripci&oacute;n que el delincuente tiene en su cabeza de las zonas geogr&aacute;ficas en las que se desenvuelve en su vida. Su casa, su calle, su barrio, su ciudad est&aacute;n descritos en la mente del criminal en funci&oacute;n de las experiencias que ha tenido con cada uno de esos lugares, nos describe su zona de confianza, su territorio, las zonas de injerencia, c&oacute;mo se mueve y se desplaza por ellas."<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup></p>      <p>En la atenci&oacute;n al delito y en la comprensi&oacute;n de las organizaciones criminales dedicadas al secuestro extorsivo es fundamental ahora, y para un posible periodo de posconflicto, controlar la ampliaci&oacute;n del espacio geogr&aacute;fico de las organizaciones del cual puedan sentirse confiados y conocedores d&aacute;ndose una caracterizaci&oacute;n de la organizaci&oacute;n o grupo la territorialidad que "significa asumir una situaci&oacute;n de propiedad con respecto a un &aacute;rea geogr&aacute;fica por parte de una persona o un grupo. Esta situaci&oacute;n de dominio se distingue de la propiedad, en sentido estricto, en que el individuo o el grupo no poseen derecho legal con respecto al &aacute;rea geogr&aacute;fica en cuesti&oacute;n". (Shaw, 1994).</p>      <p>Parte del crecimiento de las organizaciones criminales actuales como las subversivas fue precisamente la expansi&oacute;n territorial sobre la cual pudieron instaurar una especie de terror social por la amenaza, la extorsi&oacute;n y otra serie de delitos con los cuales se garantizaba tener el control de la poblaci&oacute;n civil en las regiones con presencia subversiva. El territorio sobre el cual se ejerce dominio tiene connotaci&oacute;n en la caracterizaci&oacute;n de la naturaleza, de la identidad y de los objetivos de la organizaci&oacute;n. Es tan vital el territorio para la vida de los hombres que la gran mayor&iacute;a de las confrontaciones -antiguas y modernas- ha sido por una justificaci&oacute;n territorial, sean estas por defensa o extensi&oacute;n de la soberan&iacute;a de un imperio o una naci&oacute;n.</p>      <p>El fortalecimiento o no de las organizaciones criminales est&aacute; relacionado con la retroalimentaci&oacute;n que reciben del nivel externo, el interno y de los miembros de la organizaci&oacute;n. El territorio con la retroalimentaci&oacute;n que reciben de su eficacia y poder sirve para ejemplarizar c&oacute;mo esta nueva informaci&oacute;n les permite a las organizaciones criminales generarse expectativas, comprendidas como "la evaluaci&oacute;n subjetiva de la probabilidad de alcanzar una meta concreta. Lo que permite al individuo predecir la probabilidad de que se d&eacute; un acontecimiento o una consecuencia es una estructura de conocimiento basada en la experiencia previa" (Reeve, 1999).</p>      <p>El control territorial no debe ser el &uacute;nico factor de atenci&oacute;n en la contenci&oacute;n del secuestro, es sin lugar a dudas el m&aacute;s representativo y tambi&eacute;n el de mayor visibilidad por parte del Estado y la sociedad. La magnitud de la expansi&oacute;n territorial de las organizaciones criminales se ha realizado a trav&eacute;s de la georreferenciaci&oacute;n de la comisi&oacute;n de los delitos, en este caso del lugar donde ocurren los secuestros; de all&iacute; que sean pertinentes las denuncias oportunas.</p>      <p>Entre otros factores para tener en cuenta, los individuos de la organizaci&oacute;n y lo que esta representa en las expectativas individuales permite elaborar la caracterizaci&oacute;n no solo de la organizaci&oacute;n sino de los miembros, con el fin de obtener informaci&oacute;n sobre los fines de la organizaci&oacute;n, la transici&oacute;n de objetivos para la comisi&oacute;n del delitos, las necesidades en realizar cierto reclutamiento a personas que por su edad, condici&oacute;n o g&eacute;nero pueden facilitar cualquiera de las actividades de la etapa del secuestro. La representatividad de la mujer en la participaci&oacute;n del secuestro extorsivo en los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha sido mayor. Las investigaciones criminales y los datos demogr&aacute;ficos de las mujeres capturadas por la Polic&iacute;a Nacional corroboran que la mujer dentro de la organizaci&oacute;n criminal, adem&aacute;s de funciones de cuidado y custodia de la v&iacute;ctima, ha desempe&ntilde;ado funciones en la etapa de aprehensi&oacute;n enga&ntilde;ando al posible secuestrado y disminuyendo los riesgos ante reacciones inesperadas de la v&iacute;ctima o auxilio por parte de personas cercanas al lugar del secuestro.</p>      <p>Al iniciarse la lucha antisecuestro en Colombia no se contaba con una metodolog&iacute;a clara para investigar y combatir el secuestro, las caracter&iacute;sticas del delito en el pa&iacute;s muy poco contrastaban con la naturaleza del secuestro en otros pa&iacute;ses. Se luchaba en Colombia -como lo refiere Alfredo Rangel- con unas organizaciones subversivas fortalecidas y sin sumarle la mala pr&aacute;ctica de la denuncia por parte de algunas personas que han querido beneficiarse como v&iacute;ctimas de secuestro por asilos pol&iacute;ticos, justificar relaciones extramatrimoniales o simplemente para aparecer en una lista de desplazados.</p>      <p>La lucha antisecuestro durante estos a&ntilde;os sufri&oacute; un fuerte desgaste en las instituciones y los funcionarios en actividades como la verificaci&oacute;n de casos o ajuste de la normativa penal para los cambios que se presentaban en la din&aacute;mica del secuestro. Para el secuestro en una posible transici&oacute;n al posconflicto el desgaste sufrido conduce a tener en este momento un mejor direccionamiento de la pol&iacute;tica criminal en relaci&oacute;n al secuestro, mejores criterios de investigaci&oacute;n, mejor capacitaci&oacute;n y selecci&oacute;n de los funcionarios encomendados de luchar contra el secuestro, entre otros importantes logros.</p>      <p>El desaf&iacute;o incuestionable es por la din&aacute;mica continua de las organizaciones criminales y de sus miembros, esto se refleja en las estrategias que emplean al realizar los secuestros. Con la aparici&oacute;n de reductos de las organizaciones subversivas y de nuevas organizaciones de delincuencia com&uacute;n la tarea es un poco m&aacute;s dispendiosa para las instituciones encargadas en la lucha antisecuestro, de all&iacute; la necesidad de documentar, registrar y de convocar a otros sectores en asumir una corresponsabilidad en prevenir, investigar, contrarrestar y controlar el secuestro extorsivo en un posible periodo de posconflicto.</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Notas</b></font></p>      <p><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup> Definici&oacute;n que Alfredo Rangel otorga al conflicto interno que se desarrolla en Colombia, al discutir los cambios generados en el fen&oacute;meno guerrillero, con la redefinici&oacute;n de objetivos, medios y financiamiento ilegal, entre otros, por lo cual el autor afirma que, "de ser as&iacute;, las guerrillas ser&iacute;an solamente unos grupos de bandoleros o de delincuentes comunes".</p>      <p><sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup> Cifras oficiales del secuestro en Colombia (01/01/96 al 22/08/08). Direcci&oacute;n Antisecuestro y Antiextorsi&oacute;n. Polic&iacute;a Nacional.</p>      <p><sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup> Art&iacute;culo 29. Autores. Es autor quien realice la conducta punible por s&iacute; mismo o utilizando a otro como instrumento. Ley 599 C&oacute;digo Penal Colombiano</p>      <p><sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup> El pago conocido por las liberaciones corresponde solo al periodo del 01/01/2000 al 22/08/2008. Fuente DIASE.</p>      <p><sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup> Coronel de la Polic&iacute;a Nacional LUIS MENDIETA. Carta de prueba de supervivencia enviada a su esposa desde su sitio de cautiverio tras diez a&ntilde;os de la penosa experiencia de secuestro.</p>      <p><sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup> Art&iacute;culo 30. Part&iacute;cipes. Son part&iacute;cipes el determinador y el c&oacute;mplice. Quien determine a otro a realizar la conducta antijur&iacute;dica incurrir&aacute; en la pena prevista para la infracci&oacute;n. Quien contribuya a la realizaci&oacute;n de la conducta antijur&iacute;dica o preste una ayuda posterior, por concierto previo o concomitante a la misma, incurrir&aacute; en la pena prevista para la correspondiente infracci&oacute;n disminuida de una sexta parte a la mitad. Ley 599 C&oacute;digo Penal Colombiano.</p>      <p><sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup> A primera vista la complejidad es un tejido (complexus: lo que est&aacute; tejido en su conjunto) de constituyentes heterog&eacute;neos inseparablemente asociados: presenta la paradoja de lo uno y lo m&uacute;ltiple." MORAN, &Eacute;dgar. Introducci&oacute;n al pensamiento complejo. Gedisa, Barcelona, 1997, p. 32</p>      <p><sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup> Por sistema podemos entender toda organizaci&oacute;n social (familia, colegio, empresa) en la cual sus miembros forman parte de este y necesita de la interacci&oacute;n y comunicaci&oacute;n con otros sistemas para su propio desarrollo. Los sistemas externos tambi&eacute;n son importantes en los cambios.</p>      <p><sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup> Ibid., 116 p.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup> En Guatemala desde 1991 se pusieron en pr&aacute;ctica medidas de ajuste y estabilidad econ&oacute;mica, las cuales dan cuenta del comportamiento de la econom&iacute;a en 1995 y en 1996. La adopci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de ajuste estructural orientadas por los organismos financieros internacionales, ten&iacute;a su justificaci&oacute;n en la necesidad de corregir el profundo desequilibrio macroecon&oacute;mico originado desde 1980, cuando el efecto combinado de factores internos y externos, as&iacute; como la postergaci&oacute;n en la toma de decisiones de pol&iacute;tica econ&oacute;mica, incidi&oacute; en un fuerte deterioro del sector externo de la econom&iacute;a. AZPURU, Dinorah y otros. Construyendo la democracia en sociedades posconflicto. Un enfoque comparado entre Guatemala y El Salvador. Guatemala. Www.idrc.ca/openebooks/340-9.2007.</p>      <p><sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup> En rescates realizados por la Polic&iacute;a Nacional del 2002 a la fecha 1.026 personas han recobrado su libertad a trav&eacute;s de estas acciones operativas, el 50.58% de estos rescates corresponde a secuestros extorsivos y el 49,42% a secuestros simples. Cifra oficial de rescates de la Polic&iacute;a Nacional. Direcci&oacute;n Antisecuestro y Antiextorsi&oacute;n. Bogot&aacute;. 2008.</p>      <p><sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup> JIM&Eacute;NEZ S. Jorge. Perfil criminal. Presentado en el VII Curso de Criminolog&iacute;a Psicosocial - Universidad Complutense de Madrid. Www.psicologia-online.com.</p>  <hr>       <p><font size="3"><b>Referencias</b></font></p>      <!-- ref --><p>Azpuru, D., Blanco, L., C&oacute;rdova, R., Mar&iacute;n, N., Ramos, C., & Zapata, A. (2007). Construyendo la democracia en sociedades posconflicto. Un enfoque comparado entre Guatemala y El Salvador. Guatemala. En <a href="http://www.idrc.ca/openebooks/340-9" target="_blank">www.idrc.ca/openebooks/340-9</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092835&pid=S1794-3108200800020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Brundtland, G. (2002). Pr&oacute;logo del informe La violencia y la salud. Ginebra. <a href="http://www.Saludlandia.Com/Images/Docs/Violencia" target="_blank">www.Saludlandia.Com/Images/Docs/Violencia</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092837&pid=S1794-3108200800020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Chiavenato, A. (1999). Administraci&oacute;n de los recursos humanos. Bogot&aacute; D.C.: McGraw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092839&pid=S1794-3108200800020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Golman, H. (1999). Psiquiatr&iacute;a general. Manual moderno. M&eacute;xico.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092841&pid=S1794-3108200800020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Jim&eacute;nez, J. Perfil criminal. Presentado en el VII Curso de Criminolog&iacute;a Psicosocial - Universidad Complutense de Madrid. En: <a href="http://www.psicolog&iacute;a-online.com" target="_blank">www.psicolog&iacute;a-online.com</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092843&pid=S1794-3108200800020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Meluk, E. (1998). El secuestro. Una muerte suspendida. Bogot&aacute;, D.C.: Universidad de los andes.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092845&pid=S1794-3108200800020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Milkovich, G. & Boudreau, J. (1994). Direcci&oacute;n y administraci&oacute;n de recursos humanos. Un enfoque de estrategia. M&eacute;xico: McGraw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092847&pid=S1794-3108200800020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Moran, E. (1997). Introducci&oacute;n al pensamiento complejo. Barcelona: Gedisa.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092849&pid=S1794-3108200800020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Navia, C. y Ossa, M. (1999). Sometimiento y libertad. Manejo psicol&oacute;gico y familiar del secuestrado. Bogot&aacute;, D.C.: Pa&iacute;s Libre y Conciencias.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092851&pid=S1794-3108200800020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Pizarro, E. El posconflicto y la paz. Publicado el 16 de junio de 2008 en <a href="http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/ eduardopizarroleongmez" target="_blank">www.eltiempo.com/opinion/columnistas/eduardopizarroleongmez</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092853&pid=S1794-3108200800020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Rangel, A. (1999). Colombia: la guerra irregular en el fin de siglo. Am&eacute;rica Latina Hoy, diciembre, a&ntilde;o/vol. 23. Espa&ntilde;a. 1999.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092855&pid=S1794-3108200800020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Reeve, J. (1999). Motivaci&oacute;n y emoci&oacute;n. Madrid: McGraw Hill.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092857&pid=S1794-3108200800020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Rep&uacute;blica de Colombia, C&oacute;digo Penal Colombiano, Ley 599 de 2000.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092859&pid=S1794-3108200800020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Rey, E. (2008). M&oacute;dulo de factores psicosociales del secuestro. Escuela Antisecuestro de la Direcci&oacute;n Antisecuestro y Antiextorsi&oacute;n de la Polic&iacute;a Nacional. Bogot&aacute;, D.C., p. 23.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092861&pid=S1794-3108200800020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Shaw, M. (1994) Din&aacute;mica de grupo. Psicolog&iacute;a de la conducta de los peque&ntilde;os grupos. Barcelona: Herder.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6092863&pid=S1794-3108200800020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>  </font>       ]]></body><back>
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