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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Salud mental en el posconflicto colombiano]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper, carried out under a psychosocial approach, reviews mental health issues associated to the post-conflict stage from the Military Forces’ viewpoint. Abundant research carried out in other settings (USA) has proven that post-traumatic stress is one of the mental disorders commonly associated to ex-combatants. Thus, it is necessary to analyze the current mental health conditions of the Armed Forces ex-combatants and its impact on their lives. Likewise, this paper examines the importance of implementing a program that permits to develop research processes based on evidence applied to public health under primary-attention principles and community public health which, in turn, would lead to a fair reintegration of ex-combatants to the social context]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p align="center"><font size="4"><b>Salud mental en el posconflicto colombiano*</b></font></p>      <p align="center"><font size="3"><b>Mental Health in the Colombian Post-Conflict Scenario</b></font></p>      <p align="center">William Alejandro Jim&eacute;nez Jim&eacute;nez<sup>**</sup></p>      <p><sup>*</sup>Trabajo presentado en el m&oacute;dulo de Estrategia Militar, Maestr&iacute;a en Seguridad y Defensa Nacionales - Escuela Superior de Guerra.</p>      <p><sup>**</sup>Psic&oacute;logo. Mag&iacute;ster en Seguridad y Defensa Nacionales. Ex Secretario Nacional, Sociedad Colombiana de Psicolog&iacute;a. <a href="mailto:alejandrojimenezj@yahoo.es">alejandrojimenezj@yahoo.es</a></p>  <hr>      <p><font size="3"><b>RESUMEN</b></font></p>      <p>El presente trabajo, circunscrito bajo un enfoque psicosocial, hace una revisi&oacute;n de los aspectos de la salud mental asociados a la etapa de posconflicto, desde las Fuerzas Militares. Son muchas las investigaciones que se han hecho en otros contextos (por ejemplo, Estados Unidos), en donde se ha comprobado que uno de los trastornos mentales com&uacute;nmente asociados a los ex combatientes es el estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Por ello, se hace necesario analizar la actual situaci&oacute;n de la salud mental de los miembros ex combatientes de las Fuerzas Militares colombianas, y su impacto en la vida de la persona. De igual forma, se analiza la importancia de la puesta en marcha de un programa que permita desarrollar procesos de investigaci&oacute;n basados en la evidencia aplicados a la salud p&uacute;blica, bajo los principios de atenci&oacute;n primaria y de salud mental comunitaria, que permitan la sana reinserci&oacute;n del personal ex combatiente al contexto social.</p>      <p><b>Palabras clave</b>: perturbaciones mentales, conflicto, salud, violencia, militares, posconflicto (fuente: Tesauro de pol&iacute;tica criminal latinoamericana - ILANUD).</p><hr>      <p><font size="3"><b>ABSTRACT</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>This paper, carried out under a psychosocial approach, reviews mental health issues associated to the post-conflict stage from the Military Forces’ viewpoint. Abundant research carried out in other settings (USA) has proven that post-traumatic stress is one of the mental disorders commonly associated to ex-combatants. Thus, it is necessary to analyze the current mental health conditions of the Armed Forces ex-combatants and its impact on their lives. Likewise, this paper examines the importance of implementing a program that permits to develop research processes based on evidence applied to public health under primary-attention principles and community public health which, in turn, would lead to a fair reintegration of ex-combatants to the social context.</p>      <p><b>Key words</b>: mental disorders, conflict, health, violence, military officers, post-conflict (Source: Thesaurus of Latin American Criminal Policy - ILANUD).</p><hr>      <p><font size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>El hablar de posconflicto en Colombia es hacerlo de una realidad que se est&aacute; construyendo en medio de ambivalencias y cr&iacute;ticas. Diferentes investigadores, acad&eacute;micos y pol&iacute;ticos han discutido, una y otra vez, si Colombia est&aacute; o no en un momento de posconflicto. De acuerdo con lo planetado por Garz&oacute;n, J., Parra, A., Pineda, A. y San Pedro, J. (2003), los cuatro conceptos cruciales para entender las caracter&iacute;sticas del posconflicto son: construcci&oacute;n, rehabilitaci&oacute;n, asistencia humanitaria y construcci&oacute;n de paz. &iquest;Estos cuatro conceptos son visibles actualmente en la realidad colombiana? &iquest;Los procesos de paz son una aproximaci&oacute;n a la fase de construcci&oacute;n del posconflicto? Si se hace una revisi&oacute;n de la historia de Colombia con relaci&oacute;n a los antecedentes en materia de acercamiento a la construcci&oacute;n del posconflicto, son varias ya las referencias. Como lo se&ntilde;ala Villarraga (2008), los acuerdos del cese del fuego y tregua bilateral llevados a cabo con las guerrillas de las FARC, el M-19 y el EPL durante el gobierno de Belisario Betancur; el acuerdo de paz con el M-19 y los inicios de negociaciones con el EPL, el Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT) y el Movimiento Armado Quint&iacute;n Lame (MAQL) en el gobierno de Virgilio Barco; los acuerdos de paz con el EPL, PRT y MAQL durante el gobierno de C&eacute;sar Gaviria; los acuerdos parciales con las FARC y con el ELN en el gobierno de Ernesto Samper, y los avances en materia de negociaci&oacute;n y acuerdos de paz con las guerrillas de las FARC y el ELN, haciendo notorios los di&aacute;logos con las FARC (zona de distensi&oacute;n, canje de secuestrados, acuerdos parciales, acuerdos humanitarios) y con el ELN (Acuerdo de San Francisco, acuerdos humanitarios, fracaso de la zona de encuentro) durante el gobierno de Andr&eacute;s Pastrana.</p>      <p>Ya durante el gobierno de &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez, el proceso de paz con las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), las desmovilizaciones voluntarias de integrantes de grupos armados al margen de la ley, la liberaci&oacute;n y rescate de secuestrados, entre otros, han sido algunos de los hechos m&aacute;s distintivos durante esta fase de cese del fuego y aproximaci&oacute;n al posconflicto. De acuerdo con lo presentado por la Oficina del Alto Comisionado para la Paz de la Presidencia de la Rep&uacute;blica de Colombia (2006), durante el periodo de julio del 2003 al 2006 se han desmovilizado 31.671 personas de las AUC, de la siguiente forma: en el 2003 fueron 1.035 desmovilizaciones; en el 2004 se desmovilizaron 2.645 personas; en el 2005 fueron 10.417 desmovilizaciones, y en el 2006, 17.573. Adem&aacute;s, seg&uacute;n lo se&ntilde;ala el Ministerio de Defensa Nacional (2008), las desmovilizaciones voluntarias o individuales, desde el 7 de agosto del 2002, han sido de 16.694 personas, de las cuales 10.356 pertenec&iacute;an a las FARC, 3.682 a las AUC, 2.199 al ELN y 457 de los llamados grupos disidentes. Con base en esta informaci&oacute;n, se concluye que las aproximaciones a la construcci&oacute;n de la etapa del posconflicto en Colombia han tenido ya varios antecedentes, lo cual hace notorios los acuerdos bilaterales, las desmovilizaciones y la entrega de material de guerra por parte de los grupos armados al margen de la ley.</p>      <p>Por otra parte, de acuerdo con lo planteado por Pizarro (2005), el periodo posconflicto tiene tres caracter&iacute;sticas o variables de estudio: las v&iacute;ctimas, los ex combatientes y la poblaci&oacute;n civil. Hasta el momento, han sido numerosos los estudios que se han llevado a cabo con poblaci&oacute;n civil y con las v&iacute;ctimas de conflicto armado (v&eacute;anse, por ejemplo, Londo&ntilde;o, N. H, et al., 2005; Aguirre, J., Dur&aacute;n, D., Parra, J., Boh&oacute;rquez, V., Centeno, A., 2007; informe de Amnist&iacute;a Internacional, 2008). Sin embargo, en materia de investigaciones con ex combatientes (para efectos del presente art&iacute;culo, se enfocar&aacute; a ex combatientes pertenecientes a las Fuerzas Militares), se registra poca evidencia emp&iacute;rica y anal&iacute;tica sobre estudios o seguimientos que se hayan realizado con miras a estudiar y evaluar su estado mental, en particular de los miembros de las Fuerzas Militares colombianas.</p>      <p>Estudiar a la poblaci&oacute;n militar como ex combatientes resulta ser un tema de suma importancia para la poblaci&oacute;n en general, y m&aacute;s para las autoridades de sanidad, sabiendo que ya se han reportado casos en donde ex combatientes han ocasionado alg&uacute;n tipo de malestar en la sociedad (solo por citar algunos, el caso de Campo El&iacute;as Delgado Morales en el Restaurante Pozzeto, al norte de Bogot&aacute;, ex combatiente en la guerra de Vietnam, quien mat&oacute; aproximadamente a 28 personas en el mes de diciembre de 1986; el caso del soldado Jaime V&aacute;squez Mojomboy, en el Batall&oacute;n Boyac&aacute; de Pasto, a inicios del 2004; el caso del ex sargento &Eacute;dgar Paz Morales, en mayo de 2008). &iquest;Qu&eacute; papel desempe&ntilde;an las Fuerzas Militares dentro de esta fase de construcci&oacute;n del posconflicto? Por ello, el objetivo del presente documento es analizar el papel que tienen las Fuerzas Militares en la construcci&oacute;n del posconflicto colombiano, y su efecto en la salud mental del ex combatiente. Para el desarrollo de esta tesis se tendr&aacute;n en cuenta los siguientes argumentos: primero, el impacto que deja la guerra en los miembros de las Fuerzas Militares; segundo, la relaci&oacute;n del posconflicto con la salud mental, haciendo notorias investigaciones realizadas con veteranos de guerras, y de mdo particular enfocados en el estudio del trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico como principal manifestaci&oacute;n de alteraci&oacute;n en el comportamiento del ex combatiente, y tercero, algunos lineamientos para la construcci&oacute;n del posconflicto desde y hacia las Fuerzas Militares, resaltando el papel de la instituci&oacute;n en la reincorporaci&oacute;n de los ex combatientes a la vida civil.</p>      <p><font size="3"><b>REESTRUCTURACI&Oacute;N EN LAS FUERZAS MILITARES</b></font></p>      <p>A finales de la d&eacute;cada de los noventa Colombia fue escenario de una serie de actos violentos, muy marcados por las acciones beligerantes de los grupos armados al margen de la ley. Cabe resaltar, por ejemplo, el ataque a la base de Las Delicias, en Puerto Legu&iacute;zamo, departamento del Putumayo, el 30 agosto de 1996; la toma del cerro de Patascoy, l&iacute;mites entre Nari&ntilde;o y Putumayo, ocurrida el 21 de diciembre de 1997; la toma de El Billar, en el departamento del Caquet&aacute;, en marzo de 1998, y la toma de Miraflores, en el departamento de Guaviare, el d&iacute;a 3 de agosto de 1998. Conociendo estos antecedentes en materia criminal, durante el gobierno presidencial de Andr&eacute;s Pastrana Arango se llev&oacute; a cabo el proceso de modernizaci&oacute;n de las Fuerzas Armadas, bajo los siguientes dos criterios: primero, el papel de las Fuerzas Militares colombianas, que debe ser de car&aacute;cter disuasivo y no represivo, cuya tarea es el control territorial contra toda amenaza interna y externa; el segundo criterio, para garantizar la continuidad y el mantenimiento de la paz, es que se necesitan unas Fuerzas Militares actuantes, respetuosas de los derechos humanos, y as&iacute; mismo que sean respetadas, constructoras y garantes de un nuevo pa&iacute;s. Para el cumplimiento de estos criterios se necesitan unas Fuerzas Militares organizadas, fuertes, modernas, bien dotadas, con respaldo de la ciudadan&iacute;a y del gobierno, para garantizar un entorno de seguridad (Vargas, 2002).</p>      <p>Con lo mencionado anteriormente, Vargas (2002, p. 216-217) dice que el entonces Ministro de Defensa, el doctor Luis Fernando Ram&iacute;rez Acu&ntilde;a, line&oacute; los campos para la reforma, los cuales son, en el campo militar:</p>  <ol type="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Redefinici&oacute;n de los conceptos estrat&eacute;gicos y de la doctrina operacional, para responder a las circunstancias actuales de la din&aacute;mica del pa&iacute;s, y en perspectiva, a las funciones que pueden corresponderles dentro de los esquemas de integraci&oacute;n regional y de seguridad global del siglo XXI.</li>     <li>Desarrollo de la capacidad militar, a trav&eacute;s del entrenamiento y el reentrenamiento que sean necesarios para enfrentar con eficiencia el compromiso b&eacute;lico interno.</li>     <li>Clima institucional favorable al desarrollo, y aplicaci&oacute;n de las facultades intelectuales, as&iacute; como la formaci&oacute;n del car&aacute;cter de los miembros de la instituci&oacute;n militar.</li> <i>Fortalecimiento de la capacidad de reacci&oacute;n y combate en toda circunstancia de tiempo y lugar, con el mejoramiento de la capacidad de apoyo oportuno y la ayuda de las distintas formas de la inteligencia militar.</i>     <li>Consolidaci&oacute;n de las estructuras log&iacute;sticas, que permita incrementar la movilidad y flexibilidad de las Fuerzas Militares.</li>     <li>Actualizaci&oacute;n de la doctrina log&iacute;stica, para una &oacute;ptima utilizaci&oacute;n de los recursos y una mayor eficiencia en la ejecuci&oacute;n del presupuesto.</li>     <li>Redimensionamiento positivo del compromiso del personal militar con su misi&oacute;n, intensificando la exaltaci&oacute;n de los valores de honor, disciplina y compromiso con el servicio del pa&iacute;s, lo que incluye una vigilancia atenta, para mantener a la instituci&oacute;n y sus miembros resguardados de la corrupci&oacute;n.</li>     </ol>      <p>Con base en los siete puntos, Leal (2006) se&ntilde;ala que los cambios que se empezaron a instaurar fueron: profesionalizaci&oacute;n del servicio militar, modernizaci&oacute;n de las redes de telecomunicaciones, fortalecimiento institucional, mejoramiento del recurso humano, fortalecimiento de la capacidad operativa y mejoramiento del servicio de inteligencia. Dentro de estos cambios significativos, uno de los m&aacute;s impactantes fue en el campo operacional de las Fuerzas Militares. Esto implicaba tener acciones conjuntas con las dem&aacute;s instituciones que conforman la fuerza p&uacute;blica y otros organismos del Estado, para brindar mayor seguridad a la poblaci&oacute;n colombiana y a su vez tener dentro del cuerpo militar m&aacute;s hombres en los escenarios ofensivos y menos dentro de las tropas est&aacute;ticas. Como consecuencia de estas reformas doctrinales y comportamentales dentro de la instituci&oacute;n militar, las operaciones ofensivas llevadas a cabo para garantizar un control sobre el territorio colombiano se incrementaron de manera sustancial.</p>      <p>Se destacan algunas, como lo fueron la operaci&oacute;n Berl&iacute;n, la Aniquilador II (Leal, 2006), la Libertad I y II, la operaci&oacute;n Antorcha y la Jaguar. Y como m&aacute;s recientes, solo por citar algunos casos de mayor impacto, se encuentran la captura en territorio ecuatoriano de Juvenal Ovidio Ricardo Palmera Pineda, alias "Sim&oacute;n Trinidad", en el 2004; la captura de Nayibe Rojas Valderrama, alias "Sonia", el 10 de febrero del 2004; la muerte de Tom&aacute;s Medina Caracas, alias "El Negro Acacio", el 1 de septiembre del 2007; de la muerte de Luis &Eacute;dgar Devia, alias "Ra&uacute;l Reyes", junto con ‘Juli&aacute;n Conrado’, alias "Enrique Torres", el 1 de marzo del 2008, y como una de las acciones militares de mayor impacto, la llamada Operaci&oacute;n Jaque, llevada a cabo en el mes de julio del 2008.</p>      <p>Es claro que los cambios en el interior de las Fuerzas Militares de Colombia, como la disciplina militar, el adoctrinamiento y los logros en conjunto con las otras fuerzas p&uacute;blicas del Estado, han sido unos de los elementos importantes dentro del proceso de recuperaci&oacute;n del territorio colombiano. Sin embargo, es necesario pensar en la incidencia que tiene dicha disciplina y el adoctrinamiento en el comportamiento del personal. Por ejemplo, determinar, desde el panorama de la salud mental, si esa doctrina militar deja secuelas psicol&oacute;gicas en esta poblaci&oacute;n. Diversas investigaciones a nivel internacional han demostrado que uno de los trastornos de mayor prevalencia en la poblaci&oacute;n ex combatiente militar es el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico. Sin embargo, dentro del territorio colombiano se evidencia poca informaci&oacute;n sobre el estudio de este trastorno mental en la poblaci&oacute;n ex combatiente colombiana. Conocer cu&aacute;l ha sido el impacto que ha tenido la reforma militar en el comportamiento del personal militar colombiano, y as&iacute; mismo poder conocer el &iacute;ndice de la salud mental en esta poblaci&oacute;n, ser&iacute;an tareas que se deben desarrollar en el menor tiempo posible, puesto que, como se presentar&aacute; a continuaci&oacute;n, la guerra deja secuelas propias que afectan la vida cotidiana del ex combatiente, y m&aacute;s cuando este se reincorpora a la vida civil.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>POSCONFLICTO Y SALUD MENTAL</b></font></p>      <p>Para G&oacute;mez-Restrepo (2003), el posconflicto se entiende como la fase que viene despu&eacute;s de los acuerdos de paz bilaterales, y se resalta que es necesario que la construcci&oacute;n de esta fase se d&eacute; dentro del marco del conflicto, lo que supone un proceso de reconstrucci&oacute;n social, incluyendo factores como la desmovilizaci&oacute;n de los integrantes de grupos armados, el tema de la seguridad ciudadana, la reinserci&oacute;n y el mismo desarrollo de los acuerdos de paz. De acuerdo con esta informaci&oacute;n, las figuras jur&iacute;dicas para la consolidaci&oacute;n de la paz son facilitaci&oacute;n, negociaci&oacute;n, mediaci&oacute;n y realizaci&oacute;n de acuerdos (Boulding, 1962, citado en G&oacute;mez-Restrepo, 2003). Dentro de la fase del posconflicto, desde el momento en que se consolida el proceso de paz, se resaltan los siguientes factores: preservaci&oacute;n de la paz, reconstrucci&oacute;n de las p&eacute;rdidas durante a&ntilde;os y velar por el cumplimiento de los acuerdos bilaterales de cada una de las partes dentro del proceso de paz.</p>      <p>Por otra parte, de acuerdo con lo planteado por la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz (citada por Garz&oacute;n, J., et al., 2003), se entiende por posconflicto el periodo de tiempo que se da entre el cese de hostilidades y las partes afectadas. En esta afirmaci&oacute;n, el posconflicto es un proceso de construcci&oacute;n gradual, secuencial, en el cual es importante la participaci&oacute;n de todas las personas (jur&iacute;dicas y naturales) para obtener un estado ideal de paz en el interior de una naci&oacute;n. Con base en esta afirmaci&oacute;n, el autor se&ntilde;ala que es necesario identificar una lista de hechos para poder delimitar bien el inicio del posconflicto, como lo son, por ejemplo, la variable temporal (cu&aacute;ndo) y espacial (d&oacute;nde), el tipo de guerra (de qu&eacute;) y a qui&eacute;nes afecta (para qui&eacute;n). De acuerdo con estos cuestionamientos, el autor plantea que hay que distinguir dos situaciones en el proceso del posconflicto: <i>posconflicto parcial y posconflicto total.</i> El primero ocurre cuando los miembros combatientes de las Fuerzas Militares ya no participan en las confrontaciones, pero estas se siguen presentando, mientras que el posconflicto total se presenta cuando ya se da por finalizado el conflicto b&eacute;lico, ya sea por la derrota de alguna de las partes o por acuerdo de paz. En resumen, Colombia en la actualidad est&aacute; pasando por un momento de posconflicto parcial, en el cual las desmovilizaciones, el rescate de secuestrados, entre otras variables vistas con anterioridad, han venido sucediendo sistem&aacute;ticamente. Sin embargo, estos resultados se siguen presentando, en medio de confrontaciones entre las Fuerzas Militares colombianas y los grupos armados al margen de la ley.</p>      <p>De acuerdo con la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz y la Universidad de los Andes (2002, citadas en G&oacute;mez- Restrepo, 2003), estas son algunas consideraciones que se deben tener en cuenta durante el proceso de construcci&oacute;n del posconflicto en Colombia: 1. Apoyo a la recuperaci&oacute;n del posconflicto, en temas relacionados con atenci&oacute;n humanitaria a las v&iacute;ctimas del conflicto, retorno y apoyo a poblaciones desplazadas, desmovilizaci&oacute;n; 2. Generaci&oacute;n de recursos y de empleo, con la participaci&oacute;n del sector privado; 3. Adecuaci&oacute;n y fortalecimiento de las instituciones estatales; 4. Restauraci&oacute;n o consolidaci&oacute;n del Estado de derecho; 5. Procesos sociales de perd&oacute;n y de reconciliaci&oacute;n, y fomento del resurgimiento y consolidaci&oacute;n de la sociedad civil; 6. Estrategia en el posconflicto, relacionada con gasto militar y reinserci&oacute;n, y 7. Consecuci&oacute;n de recursos para el apoyo a la construcci&oacute;n de la paz a nivel internacional, participaci&oacute;n en facilitaci&oacute;n, mediaci&oacute;n y verificaci&oacute;n.</p>      <p>En los siete puntos mencionados anteriormente se refleja la necesidad de crear una cultura de conciencia cr&iacute;tica sobre la importancia que tiene el tema del posconflicto, teniendo en cuenta los avances en materia militar y de recuperaci&oacute;n del Estado, y las aproximaciones a acuerdos bilaterales entre el Gobierno colombiano y los grupos armados al margen de la ley. Estos siete puntos est&aacute;n orientados hacia las siguientes variables: econ&oacute;mica, pol&iacute;tica, internacional, psicol&oacute;gica, judicial, social, atenci&oacute;n humanitaria y militar. Desde el campo militar, el papel protag&oacute;nico que tiene la instituci&oacute;n es de suma importancia, puesto que se constituye en uno de los eslabones para la construcci&oacute;n &oacute;ptima de esta fase de cese del fuego.</p>      <p>Adem&aacute;s, de acuerdo con los numerales 1 y 5 de la propuesta de la Fundaci&oacute;n Ideas para la Paz y la Universidad de los Andes, surge la necesidad de ver c&oacute;mo el posconflicto se encuentra muy relacionado con un estado de bienestar en la poblaci&oacute;n afectada, la cual resulta ser todas las personas que viven dentro del Estado colombiano. Ese estado de bienestar se llama salud mental. Tal cual como se mencion&oacute; antes, es de suma importancia estudiar el estado de la salud mental de los ex combatientes, para as&iacute; mismo trazar los lineamientos de recuperaci&oacute;n y de mantenimiento de la calidad de vida de estos, como uno de los garantes para la construcci&oacute;n &oacute;ptima del posconflicto.</p>      <p>De acuerdo con Bravo de Rueda (2006), el estudio de la salud mental estuvo muy ligado desde sus inicios al concepto de ausencia de enfermedad mental, aspecto que se ha ido transformando a trav&eacute;s del tiempo, dando como resultado la incursi&oacute;n de un modelo m&aacute;s integral de an&aacute;lisis (a nivel biol&oacute;gico, psicol&oacute;gico y social). Con base en este planteamiento, la salud mental, seg&uacute;n lo planteado por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (OMS), es el estado de bienestar que permite a cada individuo realizar su potencial, enfrentarse a las dificultades usuales de la vida, trabajar productiva y fruct&iacute;feramente y contribuir con su comunidad (Rond&oacute;n, 2006). A partir de este planteamiento, la salud mental se constituye en uno de los principios vectores de buena calidad de vida en las personas. Hablar de salud mental es hablar de integralidad, de equilibrio y de capacidad de ser una persona productiva a corto, mediano y largo plazo.</p>      <p>La salud mental ha sido uno de los temas de mayor necesidad durante las &uacute;ltimas d&eacute;cadas de intervenci&oacute;n desde la investigaci&oacute;n. De acuerdo con datos de la OMS (2003, 2005; citada en Valencia, 2007), se calcula que 450 millones de personas a nivel mundial padecen alguna forma de trastorno mental, lo cual genera alg&uacute;n tipo de sufrimiento e incapacidad. Alrededor de 121 a 150 millones de ellas sufren depresi&oacute;n, entre 70 y 90 millones padecen trastornos por el abuso del alcohol o diversas drogas; de 24 a 25 millones sufren esquizofrenia, 37 millones tienen demencia, un mill&oacute;n de personas se suicidan cada a&ntilde;o y entre 10 y 20 millones intentan suicidarse. De igual forma, la OMS pone &eacute;nfasis en el tema de la discapacidad que genera la salud mental. Por ejemplo, la discapacidad a nivel mundial llega hasta 31% en trastornos neuropsiqui&aacute;tricos y del comportamiento. Por ejemplo, en el continente africano se presenta una tasa de discapacidad a causa de la enfermedad mental del 18%, en Europa y el continente americano existe un 43% (OMS, 2001; citada en Valencia, 2007). Se estima que la depresi&oacute;n puede llegar a ser la enfermedad o segunda causa de discapacidad a nivel mundial en el 2020, y se convertir&aacute; as&iacute; en un problema de salud p&uacute;blica (Murray y L&oacute;pez, 1996, citados en Valencia, 2007).</p>      <p>En el contexto colombiano, el Ministerio de Protecci&oacute;n Social (2003), con el apoyo del Consejo Nacional de Seguridad Social en Salud, y con convenios de cooperaci&oacute;n con la OMS, la Universidad de Harvard y la Fundaci&oacute;n FES SOCIAL, durante los a&ntilde;os 2003-2004 se desarroll&oacute; el estudio sobre salud mental, que a su vez hizo el planteamiento de una propuesta de los lineamientos de pol&iacute;tica de salud mental para Colombia. El estudio se efectu&oacute; en 60 municipios de 25 departamentos, distribuidos de la siguiente mamanera: <i>zona atl&aacute;ntica</i> (La Guajira, Magdalena, Cesar, Atl&aacute;ntico, Bol&iacute;var, Sucre y C&oacute;rdoba); <i>zona pac&iacute;fica</i> (Choc&oacute;, Valle del Cauca, Cauca y Nari&ntilde;o); <i>zona central</i> (Antioquia, Caldas, Risaralda, Quind&iacute;o, Tolima, Huila y Caquet&aacute;); <i>zona oriental</i> (Santander, Norte de Santander, Arauca, Boyac&aacute;, Cundinamarca y Meta), y Bogot&aacute;.</p>      <p>El m&eacute;todo utilizado para este estudio fue un dise&ntilde;o probabil&iacute;stico a nivel nacional. La muestra estuvo conformada por 4.544 personas, residentes en 5.526 hogares urbanos, todos adultos, entre los 18 y 65 a&ntilde;os de edad. Los resultados que arroj&oacute; el estudio realizado fueron los siguientes:</p>  <ol type="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Ocho de cada veinte colombianos presentaron trastornos psiqui&aacute;tricos alguna vez en la vida; tres de cada veinte colombianos reportan haber tenido un trastorno mental durante los &uacute;ltimos doce meses, y uno de cada catorce colombianos reportaron haber tenido un trastorno psiqui&aacute;trico en los &uacute;ltimos 30 d&iacute;as.</li>     <li>En relaci&oacute;n con el tipo de trastorno, se encontr&oacute; que el que m&aacute;s predomina es el trastorno de ansiedad, con un &iacute;ndice de prevalencia del 19,3% (alguna vez); luego los trastornos del estado de &aacute;nimo (15%), y por &uacute;ltimo los trastornos relacionados con el uso de sustancias (10,6%).</li>     <li>Con base en los trastornos de mayor prevalencia mencionados anteriormente, en la distribuci&oacute;n con relaci&oacute;n al g&eacute;nero se encontr&oacute; lo siguiente: <b><i>Trastornos de ansiedad.</i></b> <i>Trastornos de p&aacute;nico</i> (hombres 0,6% y mujeres 1,7%); <i>agorafobiasin p&aacute;nico</i> (hombres 1,5% y mujeres 3,3%); <i>fobia social</i> (hombres 5,1% y mujeres 5,1%); <i>fobia espec&iacute;fica</i> (hombres 10,9% y mujeres 13,9%); <i>ansiedad generalizada</i> (hombres 1,5% y mujeres 1,2%); estr&eacute;s postraum&aacute;tico (hombres 0,8% y mujeres 2,5%); otro (hombres 16,0% y mujeres 21,8%).</li>     </ol>      <p><b><i>Trastornos del estado de &aacute;nimo.</i></b> <i>Episodio depresivo mayor </i>(hombres 8,6% y mujeres 14,9%); <i>distimia </i>(hombres 0,6% y mujeres 0,7%); <i>episodio maniaco </i>(hombres 2,1% y mujeres 1,5%); <i>otro</i> (hombres 11,7% y mujeres 17,5%).</p>      <p><b><i>Trastornos relacionados con el uso de sustancias</i></b>. <i>Abuso de alcohol</i> (hombres 13,2% y mujeres 1,6%);<i> dependencia al alcohol </i>(hombres 4,7% y mujeres 0,3%); <i>abuso de drogas</i> (hombres 2,1% y mujeres 0,1%); dependencia a la droga (hombres 1,2% y mujeres 0,2%); <i>dependencia a la nicotina </i>(hombres 2,9% y mujeres 0,5%); otro (hombres 20,8% y mujeres 2,6%).</p>      <p>Los investigadores de este estudio llegaron a las siguientes conclusiones: dos de cada cinco personas presentan al menos un trastorno mental en alg&uacute;n momento de su vida; los trastornos de ansiedad son los m&aacute;s prevalecientes en la poblaci&oacute;n estudiada, y en la poblaci&oacute;n masculina, el abuso del alcohol es el problema m&aacute;s com&uacute;n, mientras que para las mujeres el mayor es la depresi&oacute;n.</p>      <p>En resumen, son alarmantes los altos &iacute;ndices de prevalencia e incidencia de los trastornos mentales en la poblaci&oacute;n colombiana. Son muchos los factores (internos y externos) que causan alg&uacute;n tipo de alteraci&oacute;n en la salud mental. Sin embargo, el presente art&iacute;culo se enfocar&aacute; en una causa externa de mayor impacto para la poblaci&oacute;n colombiana: la violencia pol&iacute;tica. Seg&uacute;n como la define Aitken (2005, p. 51, citado en S&aacute;nchez & G&oacute;mez, 2006), la violencia pol&iacute;tica es "aquella ejercida como medio de lucha, con el fin de mantener, modificar, sustituir o destituir un modelo de Estado o sociedad". &iquest;Qu&eacute; consecuencias deja la violencia pol&iacute;tica en la salud mental? Mart&iacute;n- Bar&oacute; (1984) identifica tres variables importantes de las consecuencias que genera la guerra en la salud mental de las personas: la clase social, el involucramiento en el conflicto y la temporalidad.</p>      <p>Con relaci&oacute;n a la clase social, afirma que la guerra no afecta de igual manera a las diferentes clases sociales. Las personas que enfrentan la guerra pertenecen a las clases sociales bajas, son quienes reciben el impacto de sus efectos (destrucci&oacute;n de viviendas, da&ntilde;o en la tierra), lo cual genera altos costos en la calidad de vida de las personas.</p>      <p>Por otra parte, respecto al involucramiento en el conflicto, es muy dif&iacute;cil encontrar una persona o grupos de personas que no hayan sido v&iacute;ctimas del desarrollo de la guerra. A la par con este "equilibro social" de la consecuencialidad de la guerra, resalta el autor que es conveniente diferenciar los efectos que se generan de aquellos que han participado en los combates y de aquellos que han sufrido la guerra como poblaci&oacute;n civil. Con respecto a las personas que han tomado parte en los combates (el soldado, por ejemplo), los estudios llevados a cabo sobre los efectos que generan la tensi&oacute;n y el peligro experimentados en el campo de batalla han marcado par&aacute;metros de intervenci&oacute;n social. El trastorno de mayor prevalencia en la poblaci&oacute;n combatiente era conocido con el nombre de "neurosis de guerra", despu&eacute;s como "cansancio de combate" y, por &uacute;ltimo, como "reacci&oacute;n al estr&eacute;s" (Mart&iacute;n-Bar&oacute;, 1984).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En realidad, la guerra no solo causa efectos durante su curso, sino que estos se mantienen despu&eacute;s de que el combatiente ha sido retirado de las filas. Problemas de adaptaci&oacute;n a la vida civil, a los contextos familiares y sociales, entre otros, han sido objeto de an&aacute;lisis, porque se considera que el estudio de la salud mental no solo afecta a la persona que padece el trastorno, sino tambi&eacute;n a su n&uacute;cleo social m&aacute;s cercano, en primera instancia la familia (Mart&iacute;n-Bar&oacute;, 1984).</p>      <p>Por &uacute;ltimo, la temporalidad hace referencia a los efectos que se presentan a corto, mediano y largo plazo en las personas v&iacute;ctimas de la guerra. Afirma que a medida que ella se prolongue, los efectos inmediatos ser&aacute;n m&aacute;s profundos. Pensar en el cese de la guerra es pensar en los efectos que se puedan generar en materia de salud mental a largo plazo (Mart&iacute;n-Bar&oacute;, 1984).</p>      <p>En resumen, teniendo como base las tres variables de an&aacute;lisis presentadas por Mart&iacute;n-Bar&oacute;, los efectos que se presentan como consecuencia de la guerra en la salud mental, en los ex combatientes, conduce al planteamiento de la urgencia en desarrollar investigaciones que sirvan como soporte para el redise&ntilde;amiento y la reestructuraci&oacute;n de las pol&iacute;ticas de prevenci&oacute;n y control de la salud mental en los ex combatientes de las Fuerzas Militares colombianas. Problemas dentro de la familia, inestabilidad laboral, problemas asociados a la salud, entre otros, son algunas de las caracter&iacute;sticas que presentan los ex combatientes. En realidad, todas estas manifestaciones de alteraciones en el comportamiento se resumen en una categor&iacute;a de an&aacute;lisis: trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico.</p>      <p>Este trastorno es una respuesta que una persona presenta despu&eacute;s de haber estado presente en sucesos altamente estresantes, que amenazan su vida o la de otras personas (Medina-Mora, 2005). Algunos factores que causan estr&eacute;s son la violencia sexual, los asaltos, los secuestros, el abuso sexual infantil, ser testigo presencial de una muerte, desastres naturales, guerras, accidentes automovil&iacute;sticos, entre otros. El estr&eacute;s postraum&aacute;tico se caracteriza porque se le otorga mucha importancia a las im&aacute;genes, a los recuerdos y a las emociones vividas durante el momento traum&aacute;tico, lo cual hace que estos se re-experimenten repetidas veces en la actividad mental de la persona afectada (flashback).</p>      <p>De acuerdo con lo que establece el DSM-IV sobre los criterios de diagn&oacute;stico del estr&eacute;s postraum&aacute;tico, se identifican tres grandes grupos de s&iacute;ntomas, los cuales son (Enrique, 2004): 1. Re-experimentaci&oacute;n del evento traum&aacute;tico, a trav&eacute;s de los recuerdos, pensamientos o sue&ntilde;os de car&aacute;cter repetitivo, que provocan malestares cl&iacute;nicamente significativos; 2. Evitaci&oacute;n de est&iacute;mulos que se asocien al trauma, y 3. Algunas alteraciones en su repertorio conductual, como dificultad para conciliar y mantener el sue&ntilde;o, irritabilidad, dificultad para la concentraci&oacute;n, hipervigilancia, irritabilidad o ataques de ira.</p>      <p>De igual forma, en el proceso de evaluaci&oacute;n del estr&eacute;s postraum&aacute;tico es importante tener en cuenta los siguientes aspectos (Enrique, 2004): 1. Si las alteraciones presentadas con anterioridad se prolongan por m&aacute;s de un mes; 2. Si estos trastornos provocan malestar cl&iacute;nico significativo o deterioro social, laboral o de otras &aacute;reas importantes de la actividad del individuo; 3. Especificar si el estr&eacute;s es agudo (los s&iacute;ntomas duran menos de tres meses) o cr&oacute;nico (los s&iacute;ntomas duran tres meses), y 4. Especificar si es de inicio demorado, es decir, si entre el acontecimiento traum&aacute;tico y el comienzo de los s&iacute;ntomas han pasado como m&iacute;nimo seis meses.</p>      <p>Con base en estos criterios de diagn&oacute;stico cl&iacute;nico, se concluye que el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico es uno de los m&aacute;s representativos, que afectan la salud mental de las personas que han estado presentes en eventos traum&aacute;ticos. Pensar en la incidencia que tiene este trastorno en la poblaci&oacute;n ex combatiente resulta de suma importancia, tanto para las autoridades de sanidad como para la comunidad en general. Por ello, a continuaci&oacute;n se mencionar&aacute;n algunas investigaciones llevadas a cabo con personal militar excombatiente y su relaci&oacute;n con el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico.</p>      <p>La tesis presentada por Hodge (1992, citado en Echeburrua, 1994) muestra la relaci&oacute;n que existe entre estr&eacute;s postraum&aacute;tico y manifestaciones violentas en el comportamiento. Para ello cita los estudios llevados a cabo por Wilson y Zigelbaum (1983) con los veteranos de la guerra de Vietnam, en los cuales se encuentra una correlaci&oacute;n positiva entre la intensidad del estr&eacute;s postraum&aacute;tico y la conducta delictiva. Este resultado conduce al planteamiento de que aquellos sujetos que presentan estr&eacute;s postraum&aacute;tico reviven las experiencias en el combate con gran excitaci&oacute;n. De igual forma, cita los estudios llevados a cabo por Solursh (1989), quien observ&oacute; a cien veteranos diagnosticados con estr&eacute;s postraum&aacute;tico, y los resultados obtenidos fueron los siguientes: alta tasa de desempleo, ingesti&oacute;n frecuente de alcohol, uso de la violencia, pesadillas y una fascinaci&oacute;n por el empleo de armas de fuego. Una variable que se tuvo en cuenta, en los estudios anteriores, fue que antes de las experiencias de combate no se registraban antecedentes de conductas antisociales en las personas estudiadas.</p>      <p>Continuando con investigaciones llevadas a cabo, en las cuales se correlacionan las variables de trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico con poblaci&oacute;n ex combatiente, se encuentra el trabajo realizado por Vivo (2002, citado en Springer, 2005). En un estudio llevado a cabo en Somalia, se lleg&oacute; a la conclusi&oacute;n de que el 15% de los ex combatientes sufren trastornos mentales, en particular psicosis. Por otra parte, est&aacute; la investigaci&oacute;n llevada a cabo por Hoge, Terhakopian, Castro, Messer y Engel (2007), en la que su tesis central era determinar la relaci&oacute;n entre estr&eacute;s postraum&aacute;tico y problemas de salud f&iacute;sica en poblaci&oacute;n militar. Para ello se aplic&oacute; el instrumento estandarizado autoadministrado de proyecci&oacute;n a 2.863 soldados, un a&ntilde;o despu&eacute;s de su retorno de los combates en Iraq. Como resultado, se encontr&oacute; que un 16,6% de los soldados cumplen con los criterios de selecci&oacute;n de un trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico, los cuales se asociaron significativamente con puntuaciones bajas en salud en general, p&eacute;rdidas de trabajo, mayor sintomatolog&iacute;a f&iacute;sica y alta gravedad en los s&iacute;ntomas som&aacute;ticos, lo cual demuestra una alta relaci&oacute;n entre el estr&eacute;s postraum&aacute;tico y problemas de salud f&iacute;sica entre la poblaci&oacute;n estudiada.</p>      <p>Por &uacute;ltimo, los estudios llevados a cabo por Dohrenwend, et al. (2006) demostraron que mediante una muestra representativa de 1.200 veteranos de la guerra de Vietnam, el 30,9% hab&iacute;an desarrollado el trastorno de estr&eacute;s postraum&aacute;tico (TEPT) durante su vida, y que el 15,2% en la actualidad sufren de este trastorno. Estas investigaciones, llevadas a cabo con personal ex combatiente, reflejan la clara necesidad de desarrollar estudios con el ex combatiente militar colombiano, ya que, como se desarroll&oacute; al principio de este art&iacute;culo, el adoctrinamiento y la disciplina militar son unas de las razones por las cuales las personas, cuando dejan las filas, presentan problemas de adaptaci&oacute;n a la vida civil. Conociendo este panorama, a continuaci&oacute;n se presentan algunos lineamientos que pueden ser tenidos en cuenta para el estudio de la salud mental durante la fase de construcci&oacute;n del posconflicto.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>&iquest;QU&Eacute; HACER?</b></font></p>      <p>Con base en la informaci&oacute;n suministrada anteriormente, se refleja la imperiosa necesidad de abordar la problem&aacute;tica de la salud mental en el personal ex combatiente, con miras a la construcci&oacute;n del posconflicto en Colombia. Por ejemplo, estudiar la incidencia y prevalencia del trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico en esta poblaci&oacute;n debe ser uno de los primeros objetivos por alcanzar. Sin embargo, como muy bien lo se&ntilde;ala Aitken (2005, citado en S&aacute;nchez & G&oacute;mez, 2006), es importante conocer las caracter&iacute;sticas sociodemogr&aacute;ficas de la poblaci&oacute;n objeto de estudio, sus tradiciones, sus costumbres, sus valores, de manera que conduzcan al &eacute;xito de la intervenci&oacute;n y que permitan reconstruir a las familias de los afectados, con miras a una sana y &oacute;ptima readaptaci&oacute;n social y laboral.</p>      <p>Con base en este planteamiento, el autor recomienda los siguientes pasos, que aunque son aplicables para los civiles, resultan ser &uacute;tiles para la poblaci&oacute;n militar: 1. Brindar atenci&oacute;n humanitaria, haciendo de la atenci&oacute;n psicosocial la herramienta que ayude a controlar las consecuencias del trauma; 2. La atenci&oacute;n psicosocial debe estar enfocada hacia la &oacute;ptica de la salud p&uacute;blica, a una atenci&oacute;n primaria integral, particularmente hacia la prevenci&oacute;n, control y alivio de los efectos emocionales del trauma; 3. Brindar apoyo emocional al afectado, trabajando desde la familia, la comunidad y redes cercanas; 4. Descentralizar y fortalecer m&aacute;s los servicios de salud mental (Aitken, 2005, citado en S&aacute;nchez & G&oacute;mez, 2006).</p>      <p>Con base en la &uacute;ltima recomendaci&oacute;n planteada por el autor, la OMS (2003, citada en Valencia, 2007) ha desarrollado diversas estrategias y recomendaciones para mejorar la salud mental de la poblaci&oacute;n en el mundo, entre las cuales se encuentran: 1. Proporcionar tratamiento en los servicios de atenci&oacute;n primaria; 2. Hacer accesibles los psicof&aacute;rmacos; 3. Proporcionar atenci&oacute;n comunitaria; 4. Promover la educaci&oacute;n sanitaria; 5. Involucrar a las comunidades, a las familias y a los usuarios; 6. Establecer pol&iacute;ticas, programas y legislaciones a escala nacional; 7. Desarrollar los recursos humanos; 8. Establecer v&iacute;nculos con otros sectores; 9. Evaluar la salud mental comunitaria; 10. Destinar mayor apoyo a la investigaci&oacute;n.</p>      <p>Por ello, partiendo de las dos propuestas presentadas con anterioridad, el proceso de consolidaci&oacute;n del posconflicto con la poblaci&oacute;n ex combatiente debe contemplar, entre otras cosas, la necesidad de trabajar fuerte con la comunidad, para su readaptaci&oacute;n a la vida civil. Las variables de atenci&oacute;n primaria y de salud comunitaria son esenciales para la sana rehabilitaci&oacute;n del ex combatiente. Lo anterior se refleja en una categor&iacute;a de an&aacute;lisis: la salud p&uacute;blica. Lutzker (2008) presenta el modelo de salud p&uacute;blica de la prevenci&oacute;n, el cual consta de cuatro fases: 1. Definir el problema; 2. Identificar el riesgo y los factores de protecci&oacute;n; 3. Desarrollar estrategias de prevenci&oacute;n y someterlas a prueba, y 4. Garantizar la adopci&oacute;n generalizada. En los pasos 1 y 2 se incluyen investigaciones descriptivas y etiol&oacute;gicas sobre el problema de la salud p&uacute;blica. En el paso 3 se tienen en cuenta investigaciones anteriores sobre mecanismos de vigilancia, para as&iacute; mismo poder desarrollar programas de prevenci&oacute;n y ser sometidos a prueba. En esta fase se tienen en cuenta las variables sociodemogr&aacute;ficas de la poblaci&oacute;n objeto de estudio y caracter&iacute;sticas de la misma. Por &uacute;ltimo, en la fase 4 est&aacute; la aplicaci&oacute;n de los programas de prevenci&oacute;n descritos en la fase 3.</p>      <p>Conociendo la incidencia que deja la violencia pol&iacute;tica dentro de la salud mental en el ex combatiente militar, con miras a la construcci&oacute;n del posconflicto, a continuaci&oacute;n se presentan algunas pautas, que orientar&aacute;n el proceso de consolidaci&oacute;n de esta fase posb&eacute;lica, desde y hacia las Fuerzas Militares colombianas. Las pautas son las siguientes:</p>  <ol type="1">      <li>1. De acuerdo con las estrategias planteadas por la OMS para mejorar la salud mental en la poblaci&oacute;n, se recomienda apoyar m&aacute;s los procesos de investigaci&oacute;n y de intervenci&oacute;n sobre la salud mental en la poblaci&oacute;n al servicio de las Fuerzas Militares, siendo activos y ex combatientes.</li>      <li>Evaluar en forma peri&oacute;dica los &iacute;ndices de salud mental de la poblaci&oacute;n ex combatiente, particularmente el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico, y los dem&aacute;s trastornos asociados.</li>      <li>Identificar los factores de riesgo y los mecanismos de vigilancia que afecten la salud mental de la poblaci&oacute;n ex combatiente.</li>      <li>Evaluar el impacto que deja la violencia pol&iacute;tica en la poblaci&oacute;n al servicio de las Fuerzas Militares, a nivel cognitivo, emocional, comportamental y social.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Generar procesos de re-vinculaci&oacute;n del personal al servicio de las Fuerzas Militares con la comunidad, haciendo uso de los procesos de salud mental en materia de atenci&oacute;n primaria y de salud mental comunitaria, en particular desde la familia y de la sociedad en general.</li>      <li>Hacer aplicable el modelo de salud p&uacute;blica de la prevenci&oacute;n propuesto por Lutzker, con el fin de generar procesos de intervenci&oacute;n basados en la evidencia, especialmente para la poblaci&oacute;n militar. Tener conciencia de la importancia del tema y de la necesidad de elaborar pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica con relaci&oacute;n al tema de los ex combatientes.</li>      <li>Tener en cuenta los t&eacute;rminos de peligrosidad y de reincidencia. De acuerdo con Jim&eacute;nez (2001, citado en Jim&eacute;nez, 2008), la peligrosidad eval&uacute;a la ocurrencia de que una persona pueda cometer un acto peligroso dentro de un periodo de tiempo indeterminado o limitado. Y la reincidencia es la capacidad de ocurrencia de que una conducta presentada anteriormente vuelva a suceder en un futuro de la misma naturaleza.</li>      <li>Tener en cuenta la importancia de la rehabilitaci&oacute;n mental de las personas ex combatientes de las Fuerzas Militares que han sufrido da&ntilde;o psicol&oacute;gico.</li>      </ol>      <p><i>Salud mental en el posconflicto colombiano: una mirada desde y hacia las Fuerzas Militares.</i> Este es un tema de desaf&iacute;o, en el siglo XXI, para las autoridades de sanidad y para la comunidad en general. Generar procesos de conciencia y de compromiso social sobre el impacto que tiene la salud mental, en aras de la construcci&oacute;n de un posconflicto apoyado desde la misma realidad, ayudar&aacute; de manera inequ&iacute;voca a la reconstrucci&oacute;n del tejido social colombiano. Las Fuerzas Militares colombianas no pueden ser ajenas a este proceso. Por ello, la identificaci&oacute;n de factores de riesgo, la creaci&oacute;n de sistemas de evaluaci&oacute;n y de control, los procedimientos de asistencia humanitaria y de apoyo con la comunidad, y la creaci&oacute;n de los mecanismo de vigilancia sobre los posibles factores que afecten la salud mental de los ex combatientes, siendo estos factores agentes de peligrosidad o de reincidencia en la comisi&oacute;n de actos violentos, permitir&aacute; mejorar la calidad de vida de las personas, de los ex combatientes y de la sociedad en general. Los futuros hallazgos emp&iacute;ricos sobre la evaluaci&oacute;n de la salud mental en el personal ex combatiente permitir&aacute; comprobar, una vez m&aacute;s, el impacto que tiene la violencia pol&iacute;tica en la poblaci&oacute;n objeto de estudio, en especial el trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico y dem&aacute;s trastornos asociados.</p>  <hr>      <p><font size="3"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>      <!-- ref --><p>1. Aguirre, J., Dur&aacute;n, D. A., Parra, J. I., Boh&oacute;rquez, V. & Centeno, A. R. (2007). Desplazamiento forzado en Colombia. Derechos, acceso a la justicia y reparaciones. <i>Memorias de la escuela de formaci&oacute;n en desplazamiento forzado</i>. Recuperado el 15 de marzo de 2009, de <a href="http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/6922.pdf" target="_blank">http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/6922.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114432&pid=S1794-3108200900010000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Alto Comisionado para la Paz (2006). <i>Proceso de paz con las autodefensas. Informe ejecutivo</i>. Bogot&aacute;: Presidencia de la Rep&uacute;blica. Recuperado el d&iacute;a 08 de marzo de 2009, de <a href="http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/web/libro/Libro.pdf" target="_blank">http://www.altocomisionadoparalapaz.gov.co/web/libro/Libro.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114433&pid=S1794-3108200900010000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>3. Amnist&iacute;a Internacional (2008). <i>D&eacute;jennos en Paz. La poblaci&oacute;n civil, v&iacute;ctima del conflicto armado interno de Colombia</i>. Espa&ntilde;a. Artes Gr&aacute;ficas ENCO, S. L. Recuperado el 15 de marzo 2009, de <a href="http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/6736.pdf" target="_blank">http://www.acnur.org/biblioteca/pdf/6736.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114435&pid=S1794-3108200900010000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>4. Bravo De Rueda, C. (2006). Bio&eacute;tica, salud mental y g&eacute;nero.<i> Acta Bio&eacute;thica</i>, 12 (2), 169-175. Recuperado el d&iacute;a 20 de marzo 2009, de <a href="http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1726-569X2006000200005&amp;lng=es&amp;nrm=iso." target="_blank">http://www.scielo.cl/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1726-569X2006000200005&amp;lng=es&amp;nrm=iso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114437&pid=S1794-3108200900010000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></a></p>      <!-- ref --><p>5. Dohrenwend et al. (2006, August). The Psychological Risks of Vietnam for U. S. Veterans: A Revisit with New Data and Methods. <i>Science</i>, 313, 5789, 979-982. Recuperado el 20 de marzo de 2009, de <a href="http://www.sciencemag.org/cgi/content/abstract/313/5789/979." target="_blank">http://www.sciencemag.org/cgi/content/abstract/313/5789/979.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114439&pid=S1794-3108200900010000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></a></p>      <!-- ref --><p>6. Echeburrua, E. (1994). <i>Personalidades violentas</i>. Espa&ntilde;a: Ediciones Pir&aacute;mide S. A.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114441&pid=S1794-3108200900010000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>7. Enrique, A. (2004). Neuroticismo, extraversi&oacute;n y estilo atribucional en veteranos de guerra: una aproximaci&oacute;n desde el estr&eacute;s postraum&aacute;tico. <i>Interdisciplinaria - Revista de Psicolog&iacute;a y Ciencias Afines</i>, Argentina, Vol. 21, No. 002. Recuperado el 15 de marzo de 2009, de <a href="http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=18021204." target="_blank">http://redalyc.uaemex.mx/redalyc/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=18021204.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114443&pid=S1794-3108200900010000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>8. Garz&oacute;n, J. D., Parra, A. P., Pineda, A. S. & SanPedro, J. A. (2003). <i>El posconflicto en Colombia: coordenadas para la paz</i>. Tesis de pregrado, Facultad de Ciencias Jur&iacute;dicas, Departamento de Derecho Procesal, Centro de Estudios de Criminolog&iacute;a y Victimolog&iacute;a, Pontificia Universidad Javeriana. Bogot&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114445&pid=S1794-3108200900010000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</p>      <!-- ref --><p>9. G&oacute;mez-Restrepo, C. (2003, abril/junio). El posconflicto en Colombia: desaf&iacute;o para la psiquiatr&iacute;a. <i>Revista Colombiana de Psiquiatr&iacute;a</i>, 32 (2), 130-132. Recuperado el 13 marzo 2009, de <a href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0034-74502003000200001&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=es" target="_blank">http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0034-74502003000200001&amp;script=sci_arttext&amp;tlng=es</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114447&pid=S1794-3108200900010000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>10. Hoge, C. W., Terhakopian, A., Castro, C. A., Messer, S. C. & Engel, C. C. (2007, January). Association of Posttraumatic Stress Disorder With Somatic Symptoms, Health Care Visits, and Absenteeism Among Iraq War Veterans. <i>American Journal of Psychiatric</i>. Recuperado el 11 de marzo de 2009, de <a href="http://ajp.psychiatryonline.org/cgi/content/full/164/1/150?ijkey=8cba60bf6f4baa73adc39326281f0fd04fb4c898" target="_blank">http://ajp.psychiatryonline.org/cgi/content/full/164/1/150?ijkey=8cba60bf6f4baa73adc39326281f0fd04fb4c898</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114449&pid=S1794-3108200900010000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>11. Jim&eacute;nez, W. A. (2008). Evaluaci&oacute;n psicol&oacute;gica forense en la seguridad ciudadana. Publicado en <i>Psicolog&iacute;a Colombiana - Bolet&iacute;n de la Sociedad Colombiana de Psicolog&iacute;a</i>, 25, 12-16.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114451&pid=S1794-3108200900010000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>12. Leal, F. (2006). <i>La inseguridad de la seguridad. Colombia</i>, 1958-2005. Colombia: Planeta.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114453&pid=S1794-3108200900010000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>13. Londo&ntilde;o, N. H. et al. (2005, septiembre/diciembre). Mental Health Among Victims of the Armed Conflict in Bojay&aacute; (Choc&oacute;, Colombia). <i>Revista Colombiana de Psiquiatr&iacute;a</i>, 34, 4, 493-505. Recuperado el 20 de marzo de 2009, de <a href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0034-74502005000400003&amp;script=sci_arttext" target="_blank">http://www.scielo.org.co/scielo.php?pid=S0034-74502005000400003&amp;script=sci_arttext</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114455&pid=S1794-3108200900010000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>14. Lutzker, J. R. (2008). <i>Prevenci&oacute;n de la violencia. Investigaci&oacute;n y estrategias de intervenci&oacute;n basadas en evidencia</i>. M&eacute;xico: Ed. Manual Moderno.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114457&pid=S1794-3108200900010000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>15. Mart&iacute;n-Bar&oacute;, I. (1984, junio). Guerra y salud mental. Trabajo presentado en la I Jornada de Profesionales de Salud Mental y publicado en <i>Estudios Centroamericanos</i>, N&deg; 429-430. San Salvador. Recuperado el 22 de marzo de 2009, de <a href="http://www.dinarte.es/salud-mental/pdfs/MBaro-Guerra%20y%20salud%20mental.pdf" target="_blank">http://www.dinarte.es/salud-mental/pdfs/MBaro-Guerra%20y%20salud%20mental.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114459&pid=S1794-3108200900010000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>16. Medina-Mora, M. et al. (2005, enero-febrero). Prevalencia de sucesos violentos y de trastorno por estr&eacute;s postraum&aacute;tico en la poblaci&oacute;n mexicana. <i>Salud P&uacute;blica de M&eacute;xico</i>. Vol. 47, No. 1. Recuperado el 22 de marzo de 2009, de <a href="http://www.medigraphic.com/pdfs/salpubmex/sal-2005/sal051d.pdf" target="_blank">http://www.medigraphic.com/pdfs/salpubmex/sal-2005/sal051d.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114461&pid=S1794-3108200900010000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>17. Ministerio de Defensa Nacional (2008). <i>La desmovilizaci&oacute;n: instrumento para la paz y arma efectiva contra el terrorismo</i>. Rep&uacute;blica de Colombia. Recuperado el 24 de marzo de 2009, de <a href="http://www.mindefensa.gov.co/index.php?page=426&amp;id=7649&amp;PHPSESSID=1f5f7f3f9c9e25e3ec81aa8301b30e86" target="_blank">http://www.mindefensa.gov.co/index.php?page=426&amp;id=7649&amp;PHPSESSID=1f5f7f3f9c9e25e3ec81aa8301b30e86</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114463&pid=S1794-3108200900010000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>18. Ministerio de Protecci&oacute;n Social (2003). <i>Estudio nacional de salud mental</i>. Rep&uacute;blica de Colombia. Recuperado el 10 de marzo de 2009, de <a href="http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo14822DocumentNo1466. PDF" target="_blank">http://www.minproteccionsocial.gov.co/VBeContent/library/documents/DocNewsNo14822DocumentNo1466. PDF</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114465&pid=S1794-3108200900010000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>19. Pizarro, E. (2005, segundo semestre). <i>El posconflicto en Colombia</i>. Conferencia presentada en la Escuela Superior de Guerra - Fuerzas Militares de Colombia, Ministerio de Defensa Nacional. Documento no publicado.Bogot&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114467&pid=S1794-3108200900010000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</p>      <!-- ref --><p>20. Rond&oacute;n, M. (2006, octubre-diciembre). Salud mental: un problema de salud p&uacute;blica en el Per&uacute;. <i>Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud P&uacute;blica</i>, Vol. 23, No. 004. Instituto Nacional de Salud (Per&uacute;). Recuperado el 23 de marzo de 2009, de <a href="http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=36323401&amp;iCveNum=5925" target="_blank">http://redalyc.uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=36323401&amp;iCveNum=5925</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114469&pid=S1794-3108200900010000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>21. S&aacute;nchez, G. & G&oacute;mez, C. (2006). <i>Una puerta hacia la paz. Paz y salud mental en Colombia</i>. Bogot&aacute;, Colombia: Academia Nacional de Medicina.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114471&pid=S1794-3108200900010000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>22. Springer, N. (2005). <i>Desactivar la guerra, alternativas audaces para consolidar la paz</i>. Colombia: Aguilar.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=6114473&pid=S1794-3108200900010000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
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