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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p><font size="3"><b>Editorial</b></font></p>      <p>"<i>Si el hombre fracasa en conciliar la justicia y la libertad, fracasa en todo"</i>. Con esta frase, del escritor franc&eacute;s Albert Camus, se hace paralelismo con el rol de la Polic&iacute;a Nacional de Colombia, que hace evidente la capacidad de conciliar la seguridad ciudadana con el fomento de las libertades ciudadanas, as&iacute; como su voluntad de impactar y trascender la cotidianidad de la sociedad al evolucionar en su lucha contra el crimen.</p>      <p>Esto se puede interpretar de la lectura del manuscrito que por excelencia se ha constituido en la memoria hist&oacute;rica de la investigaci&oacute;n criminal y criminol&oacute;gica en Colombia, nuestra Revista Criminalidad, que en su edici&oacute;n 52, n&uacute;mero 1, interpreta el sentir de todo un pa&iacute;s, de ahondar en el conocimiento cient&iacute;fico para responder con efectividad y con un alto grado de sensibilidad humana a las v&iacute;ctimas, gracias al esp&iacute;ritu de justicia que rige la misi&oacute;n liderada por la Direcci&oacute;n de Investigaci&oacute;n Criminal e INTERPOL.</p>      <p>En la actualidad, la Polic&iacute;a Judicial de la Instituci&oacute;n dispone de 14.150 investigadores que apoyan la labor de fiscal&iacute;as locales, seccionales y especializadas. Un estrat&eacute;gico despliegue nacional que, por citar un ejemplo, ha permitido el hallazgo de m&aacute;s de 1.114 fosas comunes en siete a&ntilde;os de verdad y reparaci&oacute;n, a partir de la confesi&oacute;n de victimarios y del testimonio de v&iacute;ctimas, debido a que la &uacute;nica manera de detener la din&aacute;mica de la violencia es socializar lo ocurrido, hacerlo evidente, aplicar la ley, evitar nuevas generaciones de victimarios y sanar el coraz&oacute;n de la sociedad. Este esfuerzo ha significado un incremento del personal que cumple funciones de Polic&iacute;a Judicial en la Instituci&oacute;n, as&iacute; como una evoluci&oacute;n multidimensional de nuestras capacidades en ciencia y tecnolog&iacute;a, a la hora de expandir el radio de acci&oacute;n contra la impunidad, gracias a la implementaci&oacute;n de 420 unidades de investigaci&oacute;n criminal y diez laboratorios m&oacute;viles, convencidos de que estas herramientas son la frustraci&oacute;n de los criminales y barreras definitivas en la contenci&oacute;n contra el delito.</p>      <p>Gracias a estos medios empezamos a actuar sobre ese umbral, que en realidad es el delito invisible en la estad&iacute;stica criminal, mucho m&aacute;s cuando la ciudadan&iacute;a, al tener asegurada su vida y libertad, como consecuencia de la consolidaci&oacute;n de la Pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica, se preocupar&aacute; a futuro por delitos que igualmente tienen gran relevancia, como son aquellos contra los bienes econ&oacute;micos, los delitos sexuales, y nuevos desaf&iacute;os, dada la complejidad de la actividad delictiva, que acontece a la par con los procesos de globalizaci&oacute;n e interconectividad a nivel mundial.</p>      <p>Y es que durante d&eacute;cadas estuvimos centrados en idear estrategias para vencer el auge del homicidio y del secuestro con el paso del tiempo, dado el soporte estrat&eacute;gico de la Pol&iacute;tica de Seguridad Democr&aacute;tica entre el periodo de 2002 y 2010; aunque estos delitos siguen siendo preocupaciones centrales de la pol&iacute;tica nacional contra el crimen, creci&oacute; la denuncia de delitos contra el patrimonio econ&oacute;mico, y a la vez se ha dado origen a un nuevo ciclo de acci&oacute;n interinstitucional, orientado a cerrar la brecha entre el delito real y el denunciado. De hecho, las nuevas tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n, a partir del uso masivo de herramientas como las teleconferencias y las comunidades virtuales, han permitido que el proceso judicial oral sea m&aacute;s vers&aacute;til, al desdibujar mitos asociados a la territorialidad, a las limitaciones, que imped&iacute;an el acceso a la justicia para una efectiva aplicaci&oacute;n de la ley.</p>      <p>De ah&iacute; que enriquecer el pensamiento y la acci&oacute;n derivada de la investigaci&oacute;n criminal y criminol&oacute;gica, orientada en sus principios hacia la finalidad del castigo, y luego encaminada hacia la reparaci&oacute;n de la sociedad, al restituir a la v&iacute;ctima, devolver al infractor al lugar de oportunidades y alcanzar la convivencia mediante un proceder dial&oacute;gico y no dial&eacute;ctico, ha permitido afianzar la estrategia investigativa policial m&aacute;s all&aacute; del escenario que plantea el manejo t&eacute;cnico del lugar de los hechos y su importancia para la investigaci&oacute;n penal, del an&aacute;lisis de informaci&oacute;n como apoyo al plan de investigaci&oacute;n, as&iacute; como del desarrollo de habilidades de comunicaci&oacute;n oral por parte de los operadores del sistema de justicia, en la decisi&oacute;n de acabar con la impunidad.</p>      <p>Este es el contexto en el que se circunscribe esta edici&oacute;n, de una publicaci&oacute;n tan nuestra como de la sociedad, en un momento hist&oacute;rico en el que la Polic&iacute;a Nacional ha asumido la administraci&oacute;n de la Oficina Central Nacional (OCN) INTERPOL Bogot&aacute;, desde nuestra Direcci&oacute;n de Investigaci&oacute;n Criminal, como un evento trascendente en la vida de la naci&oacute;n, prueba de la m&aacute;s alta valoraci&oacute;n que el mundo y la Patria conceden a la integraci&oacute;n multilateral contra el crimen, como parte de una integraci&oacute;n met&oacute;dica y coparticipativa para acercarnos a una nueva l&oacute;gica de intervenci&oacute;n contra el crimen, a trav&eacute;s del convenio suscrito el pasado 7 de octubre del 2009, a partir del Decreto 216, mediante la creaci&oacute;n de la nueva Direcci&oacute;n de Investigaci&oacute;n Criminal e INTERPOL, para hacer parte de los esfuerzos de 188 naciones que responden a la eficiente acci&oacute;n del imperio de la ley.</p>      <p>Por ello, los lectores de nuestra <i>Revista Criminalidad</i>, en esta edici&oacute;n, tienen la magn&iacute;fica oportunidad de considerar las perspectivas, las reflexiones y el an&aacute;lisis de la realidad, incidentes en la seguridad y en la convivencia, producto del esp&iacute;ritu investigativo de autores nacionales e internacionales, que a trav&eacute;s de sus planteamientos enriquecen los m&eacute;todos de observaci&oacute;n del delito, ante la posibilidad de consolidar el arte y la estrategia de construir pol&iacute;tica criminal en Colombia, a partir del conocimiento que se deriva de la observaci&oacute;n objetiva. Porque –como bien lo advert&iacute;a Schopenhauer– es solo a trav&eacute;s de la historia que un pueblo llega enteramente a la conciencia de s&iacute; mismo, como se intuye y aprecia en estas p&aacute;ginas sobre la construcci&oacute;n del saber cient&iacute;fico, que remite a las historias de quienes han padecido tantas formas de violencia, como una propuesta innovadora que es a la vez camino para andar, transformar y producir acciones que permitan renovar la vida de la Naci&oacute;n.</p>	      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="right">Mayor General <b>OSCAR ADOLFO NARANJO TRUJILLO</b></p>     <p align="right"><i>Director General de la Polic&iacute;a Nacional de Colombia</i></p>  </font>      ]]></body>
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