<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1794-4724</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Avances en Psicología Latinoamericana]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Av. Psicol. Lat.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1794-4724</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1794-47242007000200008</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Regulación emocional en nadadores en proceso de formación deportiva, categoría infantil]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Emotional Regulation in Juvenile Swimmers Involved in Sportive Schooling]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Teresa]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guillén Rojas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Natalia]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional de Colombia  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2007</year>
</pub-date>
<volume>25</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>112</fpage>
<lpage>125</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1794-47242007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1794-47242007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1794-47242007000200008&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The emotional regulation has shown the importance and the influence that exert on several areas of individual development, especially on social performance during childhood. The work about emotional regulation of swimmers of younger category (6 to 12 years old) of the academy COMPENSAR, is made under the modality of playful-pedagogical works. The work is focused in try that the young sportsman acquire the capacity to anticipate and to evaluate the results of his reactions of emotions negative and positive product of sport encounter, like victories, losses, injuries own the sport process.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La regulación emocional ha mostrado la importancia y la influencia que ejerce sobre diversas áreas del desarrollo del individuo, especialmente sobre su funcionamiento social durante la infancia. El trabajo de regulación emocional para los nadadores de categoría menores (6 a 12 años) de la Academia COMPENSAR de Bogotá, se realiza bajo la modalidad de talleres lúdico-pedagógicos que intentan que el joven deportista adquiera la capacidad de anticipar y evaluar los resultados de sus reacciones de emociones negativas y positivas producto de encuentros deportivos, como victorias, pérdidas, lesiones propias del proceso deportivo.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="en"><![CDATA[emotional regulation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[control of reactions]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[positive and negative emotions]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[thought control]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[regulación emocional]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[control de reacciones]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[emociones positivas y negativas]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[control del pensamiento]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Regulaci&oacute;n emocional en nadadores en proceso de formaci&oacute;n deportiva, categor&iacute;a infantil</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Emotional Regulation in Juvenile Swimmers Involved in Sportive Schooling</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center">Mar&iacute;a Teresa Vel&aacute;squez Vel&aacute;squez*    <br> Natalia Guill&eacute;n Rojas*</p>     <p>* <i>Universidad Nacional de Colombia</i>, Correspondencia: Mar&iacute;a Teresa Vel&aacute;squez. Departamento de Psicolog&iacute;a, Facultad de Ciencias Humanas, Universidad Nacional de Colombia, Ciudad Universitaria, Bogot&aacute;, Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:mtvelasquezv@unal.edu.co">mtvelasquezv@unal.edu.co</a>.</p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n: octubre de 2006    <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: julio de 2007</b></p> <hr>     <p align="center"><b>Abstract</b></p>     <p>The emotional regulation has shown the importance and the influence that exert on several areas of individual development, especially on social performance during childhood. The work about emotional regulation of swimmers of younger category (6 to 12 years old) of the academy COMPENSAR, is made under the modality of playful-pedagogical works. The work is focused in try that the young sportsman acquire the capacity to anticipate and to evaluate the results of his reactions of emotions negative and positive product of sport encounter, like victories, losses, injuries own the sport process.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Key words</i>: <i></i>emotional regulation, control of reactions, positive and negative emotions, thought control.</p>     <p align="center"><b>Resumen</b></p>     <p>La regulaci&oacute;n emocional ha mostrado la importancia y la influencia que ejerce sobre diversas &aacute;reas del desarrollo del individuo, especialmente sobre su funcionamiento social durante la infancia. El trabajo de regulaci&oacute;n emocional para los nadadores de categor&iacute;a menores (6 a 12 a&ntilde;os) de la Academia COMPENSAR de Bogot&aacute;, se realiza bajo la modalidad de talleres l&uacute;dico-pedag&oacute;gicos que intentan que el joven deportista adquiera la capacidad de anticipar y evaluar los resultados de sus reacciones de emociones negativas y positivas producto de encuentros deportivos, como victorias, p&eacute;rdidas, lesiones propias del proceso deportivo.</p>     <p><i>Palabras clave</i>: regulaci&oacute;n emocional, control de reacciones, emociones positivas y negativas, control del pensamiento.</p> <hr>     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>Las emociones se pueden reconocer como una manera particular de relacionarnos con el mundo. Algunos autores (Schachter &amp; Singer 1962, Lazarus 1991, Sierra 2004) argumentan que las emociones constituyen un fen&oacute;meno producto de un proceso cognitivo en respuesta a eventos externos o internos, y que de cierta manera implican un conocimiento del mundo. As&iacute;, cuando se presenta una emoci&oacute;n se realiza una valoraci&oacute;n autom&aacute;tica del evento, sin que esta sea una reflexi&oacute;n extensiva y deliberada (Lazarus y Folkman, 1991); esto quiere decir que no nos detenemos a pensar, sino que la reacci&oacute;n es tan r&aacute;pida que en m&uacute;ltiples ocasiones dejamos que nuestras emociones nos controlen.</p>     <p>El inicio de las emociones es r&aacute;pido. Ellas se componen de un <i>estado emocional,</i> referente a los cambios org&aacute;nicos o fisiol&oacute;gicos que suceden alrededor de la emoci&oacute;n; de una <i>expresi&oacute;n emocional,</i> que se refiere a la expresi&oacute;n del rostro, la postura, el tono de voz etc&eacute;tera, y de una <i>experiencia emocional</i>, definida como la percepci&oacute;n subjetiva de la ocurrencia de la emoci&oacute;n (Saarni 1999).</p>     <p>Seg&uacute;n Caballo (1991), existen dos tipos de respuestas que orientan la manera como se va a conducir la interacci&oacute;n; estas son: las respuestas estrat&eacute;gicas y las respuestas emocionales. Las primeras tienen en cuenta las consecuencias a largo plazo, las acciones se planifican y promueven el autocontrol; las segundas, como no prev&eacute;n los resultados, provocan resultados inesperados y el deterioro de relaciones, adem&aacute;s de generar malestar entre los implicados. Por lo general, la emoci&oacute;n es considerada como algo totalmente opuesto a la raz&oacute;n, tal separaci&oacute;n la dota de un matiz negativo; sin embargo, eso no es del todo cierto, pues las emociones pueden servir de gu&iacute;as que nos permiten asumir formas de actuar frente a diversos acontecimientos y tareas importantes (Goleman 1996).</p>     <p>Entre los deportistas, una de las causas del deterioro de las relaciones, bien sea con familiares, compa&ntilde;eros o con el mismo entrenador, y que afectan ostensiblemente el rendimiento en la pr&aacute;ctica del deporte se debe a la falta de control emocional, en el que hay predominio de la ansiedad, temor a ser desaprobados, tensi&oacute;n ante la observaci&oacute;n, incertidumbre ante los resultados, o los mismos resultados de una pr&aacute;ctica. Uno de los objetivos de la psicolog&iacute;a del deporte es dotar al atleta de recursos para hacer frente a demandas psicol&oacute;gicas derivadas de la competici&oacute;n y el entrenamiento a fin de que consiga aumentar su rendimiento y disfrutar m&aacute;s de su actividad deportiva (Gonz&aacute;les, 1996). En los deportes de resistencia, como el atletismo o la nataci&oacute;n, se presenta una serie de aspectos psicol&oacute;gicos que pueden poner en peligro el rendimiento; entre otros, el estado de &aacute;nimo, el exceso de ansiedad antes de competir, la falta de motivaci&oacute;n y de autoconfianza, la falta de concentraci&oacute;n, el exceso de preocupaciones y sufrimiento, la falta de apoyo y de autocontrol emocional.</p>     <p align="center"><b>Regulaci&oacute;n emocional</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En general, la regulaci&oacute;n emocional caracteriza los procesos involucrados en el manejo de distintos niveles de emociones tanto positivas como negativas. Como se puede esperar ante un fen&oacute;meno muy complejo, existen diversas perspectivas con las cuales es posible ver la regulaci&oacute;n emocional. La investigaci&oacute;n en psicolog&iacute;a del desarrollo est&aacute; en un momento de mucho inter&eacute;s por las llamadas “competencias emocionales” del ni&ntilde;o. En este &aacute;mbito recae una amplia gama de habilidades, desde el reconocimiento de las emociones de s&iacute; mismo y de otros hasta aquellas que permiten una gesti&oacute;n eficaz y competente de los estados emocionales en las relaciones. Los estudios sobre el desarrollo muestran, al aumentar la edad, un cambio claro en las competencias de los ni&ntilde;os en la comprensi&oacute;n y regulaci&oacute;n de las emociones (Pons, Harris y de Rosnay, 2004).</p>     <p>Las diferentes aproximaciones te&oacute;ricas al estudio de la <i>autorregulaci&oacute;n</i> la definen como la capacidad de los individuos para modificar su conducta en virtud de las demandas de situaciones espec&iacute;ficas (Kopp, 1989, Ato, Gonz&aacute;les y Carranza, 2004 ). Para Barkley (1990, citado por Servera, B, 2005), la autorregulaci&oacute;n se define como “cualquier respuesta o cadena de respuestas del individuo, que alteran la probabilidad de que ocurra una respuesta que normalmente sigue a un evento y que altera a largo plazo la probabilidad de sus consecuencias asociadas”. Para otros autores la autorregulaci&oacute;n emocional consiste en “los procesos de iniciar, evitar, inhibir, mantener o modular la ocurrencia, forma, intensidad y duraci&oacute;n de los estados sentimentales internos, de los procesos fisiol&oacute;gicos relacionados con la emoci&oacute;n, de las metas relacionadas y la conducta concurrente con la emoci&oacute;n, generalmente al servicio de conseguir un objetivo “(Cole, Michel y Teti, 1994). Esta definici&oacute;n indica cu&aacute;n complejo es el fen&oacute;meno emocional y, por tanto, su regulaci&oacute;n.</p>     <p>El concepto de autorregulaci&oacute;n se encuentra estrechamente vinculado al concepto de afrontamiento. Este se define como el conjunto de respuestas que el individuo ejecuta con el objeto de reducir, controlar o neutralizar de alg&uacute;n modo las calidades aversivas de una situaci&oacute;n demandante, intentando restablecer el equilibrio para adaptarse a la nueva situaci&oacute;n (Ato y cols., 2004, M&aacute;rquez, 2006, Vel&aacute;squez, Barreo y Garc&iacute;a, 2006 ). En este campo, la investigaci&oacute;n con adultos ha producido el mayor n&uacute;mero de modelos a partir de la distinci&oacute;n cl&aacute;sica entre el 'Coping' <i> centrado en la tarea</i> y <i></i>el 'coping' <i> centrado en la emoci&oacute;n</i> (Lazarus y Folkman, 1984), hasta el modelo secuencial de Gross (1998). El modelo de Gross describe la respuesta emocional como una serie de estadios a partir de la situaci&oacute;n que da lugar a la emoci&oacute;n hasta la respuesta fisiol&oacute;gica de la persona. Una de las dimensiones del afrontamiento distinguidas por Lazarus y Folkman (1986) es el llamado afrontamiento orientado a la emoci&oacute;n (<i>EOC, emotion-oriented coping</i>) en el que las respuestas se presentan con el fin de modificar el significado de la situaci&oacute;n (percibida como estresante) y para regular el resultado negativo de las emociones. As&iacute;, la regulaci&oacute;n emocional puede alcanzarse al evitar el agente estresante, reelaborar su apreciaci&oacute;n cognitiva, centr&aacute;ndose en los aspectos positivos de los hechos, o buscando apoyo social (Ato y cols., 2004). La otra dimensi&oacute;n propuesta de afrontamiento es el afrontamiento orientado a la tarea (<i>TOC</i>, <i>task-oriented coping</i>), que hace alusi&oacute;n a las acciones intencionales conducentes al control de los aspectos de la situaci&oacute;n estresante, movilizando estrategias que requieren de esfuerzo, planeaci&oacute;n y an&aacute;lisis.</p>     <p>Las definiciones actuales tanto de <i>regulaci&oacute;n emocional</i> como de <i> afrontamiento</i> se han focalizado en el sentido adaptativo que supone la capacidad de modular la conducta de manera organizada con la finalidad de lograr ciertos objetivos.</p>     <p>La autorregulaci&oacute;n podr&iacute;a definirse como la emisi&oacute;n de una conducta (o conductas) evaluada(s) y planeada(s) que se presenta(n) de manera contingente a un evento, para afrontar determinada situaci&oacute;n y maximizar los beneficios a largo plazo. Esta definici&oacute;n complementa diversos puntos de vista y logra dar cuenta de dos puntos clave. Primero, la conducta que se evoca se caracteriza por ser <i>propositiva, planeada e intencional</i>, es decir, al estar orientada al logro de un objetivo implica que la persona tiene la capacidad para anticipar y evaluar los resultados de la estrategia que escoge. Esta capacidad junto con otros procesos como la resoluci&oacute;n de problemas, la iniciaci&oacute;n de conductas, la inhibici&oacute;n y la memoria prospectiva hacen parte de un grupo de procesos superiores llamados funciones ejecutivas (FE). Algunos autores mencionan que tales FE ser&iacute;an las que coordinar&iacute;an el funcionamiento de otros procesos cognitivos, e implicar&iacute;an a los niveles m&aacute;s elevados de la monitorizaci&oacute;n y el control del procesamiento de la informaci&oacute;n (Baddeley, 1986 citado por Peri&aacute;&ntilde;ez y Barcel&oacute;, 2004), lo que le permitir&iacute;a a las personas comportarse de manera adecuada, socialmente adaptada y autosuficiente. Segundo, implica la comprensi&oacute;n de los elementos constitutivos de una situaci&oacute;n y de las consecuencias que la emisi&oacute;n de la conducta (o de otras alternativas) tiene a largo plazo.</p>     <p>Este segundo aspecto entra en consonancia con el modelo de autorregulaci&oacute;n planteado por Barkley (1990) en el que las FE hacen referencia a aquellas acciones autodirigidas (planificar, evaluar y ajustar) que el individuo usa para autorregularse. Entre las cuatro FE del modelo se encuentra la <i>reconstituci&oacute;n</i>, que hace referencia a la elaboraci&oacute;n de un proceso de an&aacute;lisis y de s&iacute;ntesis: en el proceso de an&aacute;lisis, el individuo logra separar las secuencias conductuales en unidades (organizando la estrategia); en el de s&iacute;ntesis, combina esas unidades en nuevas secuencias para construir una nueva estrategia.</p>     <p>Ahora bien, <i></i>si hablamos de la maximizaci&oacute;n de los beneficios a largo plazo hablamos entonces de que la persona est&aacute; en capacidad de reflexionar sobre sus reacciones ante determinada tarea elaborando una estimaci&oacute;n cognitiva de los hechos. Tal elaboraci&oacute;n requiere un proceso de maduraci&oacute;n del individuo, es decir, que la autorregulaci&oacute;n de las emociones, bien sean positivas o negativas, se adquiere, construye y perfecciona con el desarrollo y la maduraci&oacute;n del individuo, con la instrucci&oacute;n y con la exposici&oacute;n a diferentes modelos y a situaciones diversas.</p>     <p align="center"><b>Regulaci&oacute;n emocional en deporte</b></p>     <p>En el &aacute;mbito deportivo existen diferentes eventos provocadores de emociones tanto positivas como negativas, por ejemplo, la satisfacci&oacute;n y alegr&iacute;a ante el triunfo, la culpa o la frustraci&oacute;n ante la p&eacute;rdida, la impotencia o el desconcierto que se dan en el transcurso del entrenamiento y de los espacios de competencia. Como ya se mencion&oacute;, la regulaci&oacute;n emocional se asocia al control de emociones negativas; sin embargo, es necesario aprender a disfrutar con moderaci&oacute;n y mesura las emociones positivas de alta intensidad, adem&aacute;s de ser consecuentes con las conductas que se siguen despu&eacute;s de ellas. La funcionalidad de la autorregulaci&oacute;n consiste en discriminar los contextos en que as emociones se expresan y las implicaciones que conlleva al ajuste social del ni&ntilde;o, incluso saber discriminar los diferentes estados emocionales. La claridad con la que son percibidos y distinguidos tales estados se ha correlacionado con la mayor utilizaci&oacute;n de estrategias “activas” y cognitivas, y con un menor uso de la evitaci&oacute;n, de la negaci&oacute;n y de la modulaci&oacute;n o supresi&oacute;n de la respuesta fisiol&oacute;gica (Gohm y Clore, 2002, Gross y John, 2003).</p>     <p>Algunos autores (Eisenberg y Fabes, 1992 citados por Ato y cols., 2004) ven las emociones y su expresi&oacute;n desde un modelo que relaciona la intensidad de la emoci&oacute;n, la autorregulaci&oacute;n y el funcionamiento social. Ellos proponen que una alta emocionalidad negativa, junto con una baja regulaci&oacute;n emocional y conductual, se asociar&aacute; con problemas comportamentales de tipo externalizante tales como la agresividad y la baja competencia social. Por el contrario, una baja regulaci&oacute;n de la emoci&oacute;n junto con un alto control comportamental y una alta intensidad emocional negativa se asociar&aacute; a problemas comportamentales de tipo internalizante tales como el miedo, o la timidez.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Empero, no todo lo referente a los estados emocionales negativos resulta ser tan malo como suele mostrarse. Las emociones negativas pueden servir como catalizadores para movilizar al ser humano inmaduro a la regulaci&oacute;n emocional adaptativa al servicio del bienestar psicol&oacute;gico y fisiol&oacute;gico, lo que implica un aprendizaje para reconocer, enfrentar y modular diferentes experiencias.</p>     <p>Un importante mecanismo de la regulaci&oacute;n emocional es la actividad cognitiva de la <i>planeaci&oacute;n</i>, dado que los actos planeados demandan m&aacute;s que un aprendizaje por asociaci&oacute;n porque ellos reflejan una conducta inteligente, es decir, que se movilizan recursos y herramientas para adaptarse a situaciones cambiantes. De hecho, la inteligencia “implica la habilidad necesaria para resolver problemas y/o elaborar productos que son de importancia en un contexto cultural” (Gardner, 1983). Tal definici&oacute;n abarca una serie de habilidades pocos estudiadas que determinan el &eacute;xito o el fracaso de un individuo en diferentes &aacute;mbitos de su vida. Por ejemplo, los conocimientos de aspectos internos, como el acceso a la propia vida emocional o sentimental, aunados al conocimiento de uno mismo, al reconocimiento de fortalezas, debilidades, intereses y prioridades son indicadores de actos reflexivos relacionados con procesos metacognitivos que dan cuenta de un tipo particular de inteligencia, la inteligencia intrapersonal. Gardner (1995) afirma que existen siete tipos de inteligencias b&aacute;sicas diferenciadas unas de otras (inteligencia ling&uuml;&iacute;stica, l&oacute;gico-matem&aacute;tica, espacial, interpersonal, inteligencia intrapersonal, corporal-cin&eacute;tica, musical) que dan cuenta de las diferencias individuales relacionadas con habilidades espec&iacute;ficas.</p>     <p>Con frecuencia la planeaci&oacute;n incluye <i> representaciones, anticipaci&oacute;n de soluciones</i> y <i> monitoreo de los actos</i> con el fin de lograr una meta. Por ejemplo, en un ambiente competitivo el deportista recordar&aacute; y reproducir&aacute; lo aprendido en el entrenamiento atendiendo al reconocimiento de los cambios que ocurren en su organismo (pensamientos, cansancio, energ&iacute;a) imaginando las posibles estrategias que utilizar&aacute; a su favor.</p>     <p>Las emociones agradables y fuertes como el j&uacute;bilo, la satisfacci&oacute;n o el gozo ante la victoria (de series, sets o tiempos) tambi&eacute;n son objetos de control, dado que las conductas que se siguen pueden hacer que el deportista subvalore al oponente, o sobredimensione sus propias capacidades (llev&aacute;ndolo a pensar que el esfuerzo ya no es necesario); esto hace que tienda a disminuir los niveles de exigencia en el entrenamiento, su asistencia o a no realizar completo el trabajo propuesto por el entrenador; puesto que percibe que el esfuerzo no es necesario para obtener buenos resultados, se torna incumplido, indisciplinado y conformista.</p>     <p>La regulaci&oacute;n emocional implica un sistema de acci&oacute;n o esquema conductual asociado a un sistema de <i>valoraciones y percepciones</i> acerca del evento provocador (sistema cognitivo), sistema que implica la memoria de experiencias pasadas en situaciones similares y el aprendizaje asociativo de contingencias.</p>     <p>Saarni (1999) menciona que las emociones se desarrollan mediante la interacci&oacute;n, lo que da origen a las llamadas <i>competencias emocionales</i> que van a guiar el comportamiento en funci&oacute;n de las expresiones de otros, es decir, adquiere la habilidad de discernir de otras emociones y obtiene un conocimiento que lo lleva a actuar de manera acertada en un contexto espec&iacute;fico. Tales competencias emocionales se evidencian cuando la persona tiene conciencia de los estados emocionales, incluyendo la posibilidad de que se experimenten m&uacute;ltiples emociones; la habilidad para discernir las emociones de otros, basados en claves provenientes de la situaci&oacute;n y de la expresi&oacute;n de las emociones: posee la capacidad de usar las expresiones y el vocabulario com&uacute;nmente disponible para expresar las emociones, adem&aacute;s de darle significado a las experiencias dependiendo del contexto y de la situaci&oacute;n (Cerezo, 1997).</p>     <p>Hasta hace un tiempo las emociones constitu&iacute;an un campo opuesto al del control mental, acept&aacute;ndose como conductas ajenas a los mecanismos perceptivos, de atenci&oacute;n y cognitivos. La teor&iacute;a de Vallerand, que incorpora los trabajos de Weiner (1986) sobre motivaci&oacute;n y atribuciones cognitivas, propone una nueva conceptualizaci&oacute;n de estos aspectos en t&eacute;rminos de una interpretaci&oacute;n subjetiva personal de las situaciones en eventos y competencias. Vallerand ha desarrollado un modelo te&oacute;rico formal que integra las diversas relaciones entre los diferentes niveles de motivaci&oacute;n, teniendo en cuenta la variedad de formas en que la motivaci&oacute;n se representa en el individuo, la manera en que tales representaciones motivacionales est&aacute;n relacionadas entre s&iacute;, sus determinantes y consecuencias (Vallerand y Bissonnette, 1992; Vallerand, 1997).</p>     <p>Mediante la interacci&oacute;n se consigue la regulaci&oacute;n emocional, que resulta ser exclusiva de las relaciones sociales. Lo social no solamente es una condici&oacute;n para el despliegue de lo cognitivo, sino que hace posible la comunicaci&oacute;n, la apropiaci&oacute;n y significaci&oacute;n de sistemas simb&oacute;licos que determinan la forma de proceder en un casual intercambio social, en nuestro caso, en un ambiente competitivo.<b>&nbsp; </b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Pensamientos limitantes</b></p>     <p>Para tener un adecuado control emocional es necesario comprender la relaci&oacute;n e interacci&oacute;n del individuo con el ambiente. Ciertos est&iacute;mulos pueden provocar autom&aacute;ticamente pensamientos negativos que limitan la consecuci&oacute;n de las metas propuestas por el individuo e incluso la planeaci&oacute;n de las mismas. En realidad, como se&ntilde;alan Ellis y Young (1988), no son los hechos externos (como la conducta de otros o las situaciones) los que causan nuestras emociones, sino lo que pensamos acerca de ellos, es decir, la manera como nos sentimos tiene que ver con nuestro modo de pensar y de percibir los hechos. Cerezo (1997) indica que a mayor autoconciencia se logra mayor autocontrol, eso quiere decir que cuando se presta atenci&oacute;n a los pensamientos se es m&aacute;s propenso a actuar de manera socialmente aprobada (Strauss, 2002).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si percibimos el pensamiento como el di&aacute;logo interior, con nosotros mismos, y que nuestra manera de pensar est&aacute; determinada por nuestras creencias, valores y pr&aacute;cticas de crianza, entonces podemos decir que el pensamiento es el principal factor que debemos tener en cuenta a la hora de planear e iniciar el entrenamiento psicol&oacute;gico. Algunos pensamientos que se presentan en el entrenamiento o durante la competencia pueden influir negativamente en la ejecuci&oacute;n del deportista. La <a href="#t1">tabla 1</a> muestra la categorizaci&oacute;n de algunos de los pensamientos que limitan al deportista en el ejercicio de su deporte.</p>     <p>Pensamientos de superioridad ocasionan un decremento significativo en el rendimiento del deportista debido a que subvalora a sus oponentes, disminuye los niveles de exigencia de los entrenamientos y de la rutina de ejercicios, torn&aacute;ndose incumplido, indisciplinado, sensible a las cr&iacute;ticas y conformista. Lo anterior se da por una inadecuada valoraci&oacute;n de su capacidad y del ejercicio como una de las v&iacute;as primordiales para la consecuci&oacute;n de buenos resultados, est&eacute;n enfocados en las tareas o en la apreciaci&oacute;n que otros tengan sobre su desempe&ntilde;o. Por ejemplo, la percepci&oacute;n de incapacidad frente al manejo de determinada situaci&oacute;n estresante en el contexto deportivo conlleva a la disminuci&oacute;n de la funcionalidad del individuo, bien sea por la distracci&oacute;n que le produce enfocarse en su incapacidad o porque se encuentra altamente activado y sus m&uacute;sculos no pueden realizar correctamente el gesto motor.</p>     <p>Con frecuencia para un joven deportista no es f&aacute;cil enfrentar situaciones cr&iacute;ticas de manera adecuada si no ha tenido previamente una instrucci&oacute;n apropiada (modelos adecuados, supervisi&oacute;n y orientaci&oacute;n en las ejecuciones, planeaci&oacute;n de las acciones, prever resultados en el tiempo, aplicar estrategias en contextos espec&iacute;ficos etc&eacute;tera). Por tal raz&oacute;n, se hace necesaria una instrucci&oacute;n que le permita al joven deportista desenvolverse efectivamente en nuevos ambientes.</p>     <p><a name="t1"></a>Tabla 1.    <br> <i>Tipos de pensamientos autom&aacute;ticos en entrenamiento y competencia</i> </p>     <p><img src="/img/revistas/apl/v25n2/v25n2a8t1.jpg"></p>     <p>Fuente: elaboraci&oacute;n propia</p>     <p>Situaciones cr&iacute;ticas como la constante evaluaci&oacute;n, la frecuente presencia de observadores, la &nbsp;&nbsp; incertidumbre de predecir los resultados de las competencias, la tolerancia al esfuerzo (al cansancio, a la fatiga o a la incomodidad) y los niveles de exigencia que requiere la pr&aacute;ctica deportiva, constituyen un esfuerzo adicional para el deportista, dado que no solo debe responder con eficiencia en el aprendizaje y ejecuci&oacute;n de la t&eacute;cnica de cada estilo, controlar la rutinizaci&oacute;n del entrenamiento, enfrentarse a niveles m&aacute;s competitivos o de mayor exigencia, sino que debe mantener un rendimiento constante en las actividades acad&eacute;micas. Este gran volumen de trabajo y de presi&oacute;n conducente al buen rendimiento (deportivo y escolar) puede producir en el ni&ntilde;o una autopercepci&oacute;n de persona incapaz o con pocas habilidades para responder a cada compromiso. Ahora bien, si estas percepciones se suman a ejecuciones empobrecidas, el resultado es un joven deportista con baja motivaci&oacute;n, falta de inter&eacute;s en la actividad, ausentismo o incluso la deserci&oacute;n (Guti&eacute;rrez y Garc&iacute;a, 2001).</p>     <p align="center"><b>El papel de las atribuciones</b></p>     <p>El deportista puede atribuir tanto el &eacute;xito como el fracaso a factores <i>internos y externos; estables o inestables; controlables o incontrolables</i>. Estas atribuciones afectan de forma considerable las expectativas de &eacute;xitos o de fracasos as&iacute; como a las reacciones emocionales (Biddle, 1993 citado por Weinberg y Gould, 1996; Hewstone, 1992 ). Por ejemplo, las atribuciones a factores internos o de bajo control, como el esfuerzo y la capacidad (m&aacute;s que a factores externos o fuera de control), con frecuencia se traducen en sentimientos de orgullo y bienestar o de verg&uuml;enza (<a href="#t2">tabla 2</a>). Seg&uacute;n Castro y Edo (1994), la percepci&oacute;n de control puede constituir un punto clave en el mantenimiento de conductas saludables. Los autores agregan que cuando se intenta ejercer control sobre situaciones de estr&eacute;s, es necesario percibir cierto grado de control, bien sea conductual, cognitivo o de decisi&oacute;n, para que este pueda facilitar la adaptaci&oacute;n emocional. La ausencia de control puede producir d&eacute;ficits motivaciones y afectivos (Seligman, 1975). Las apreciaciones intuitivas o cognitivas sobre los eventos producen respuestas comportamentales de tipo emocional, como la ira, la ansiedad, la agresividad o la satisfacci&oacute;n.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n Vallerand, las apreciaciones reflexivas corresponden a las atribuciones causales estudiadas por Weiner en los a&ntilde;os setenta. Como se&ntilde;ala Vallerand (citado por Vel&aacute;squez 2001,2005), los deportistas eval&uacute;an su propio desempe&ntilde;o de una manera secuencial en del entrenamiento o la competencia, lo que produce un aumento de los afectos sobre su capacidad de competencia. Esta definici&oacute;n da cuenta del papel que desempe&ntilde;an las atribuciones en la autoeficacia, la fijaci&oacute;n de metas, la percepci&oacute;n de la propia capacidad, la autoconfianza y otros factores base en el rendimiento deportivo., &amp; es que la autoeficacia tiene un rol mediacional importante, pues act&uacute;a de filtro entre los logros anteriores o habilidades y la conducta posterior, siendo estas creencias un mejor predictor de la conducta que el nivel de habilidad real (Yeager, Schomer, Osborne, Letz y DiIorio 2006; Valiante, 2000).</p>     <p>El concepto de autoeficacia alude a un proceso cognitivo que tambi&eacute;n se realiza a trav&eacute;s de evaluaciones o apreciaciones de las competencias que tiene un individuo para realizar adecuadamente una tarea en una situaci&oacute;n espec&iacute;fica, evaluaci&oacute;n que influye directamente en la determinaci&oacute;n personal para la acci&oacute;n, lo cual implica una disposici&oacute;n para actuar teniendo en cuenta las particularidades de la situaci&oacute;n (Karademas, 2006; B&auml;bler, &amp; Schwarzer 1996; Bandura, 1987).</p>     <p>El modelo de Vallerand toma el concepto de atribuci&oacute;n para explicar la interpretaci&oacute;n personal de las situaciones de &eacute;xito, logro, dificultad o fracaso en el entrenamiento o la competencia. Vallerand postula la existencia de una secuencia temporal de valoraciones positivas o negativas durante y al finalizar una competencia que el deportista hace subjetiva o reflexivamente de su propio desempe&ntilde;o. Este tipo de examen le permite evaluar el nivel alcanzado. El juicio sobre el propio rendimiento y las atribuciones causales internas producen conjuntamente un aumento positivo o negativo de los afectos (sentimientos, reacciones emocionales) sobre su capacidad de competencia. De esta forma, las atribuciones son determinantes en la autoconfianza, la autoeficacia y la fijaci&oacute;n de metas, factores fundamentales del rendimiento deportivo.</p>     <p><a name="t2"></a>Tabla 2.    <br> <i>Atribuciones y resultados psicol&oacute;gicos</i></p>     <p><i><img src="/img/revistas/apl/v25n2/v25n2a8t2.jpg"></i></p>     <p>Para efectos pr&aacute;cticos del manejo y el control de las percepciones inadecuadas en los deportistas se emplea la t&eacute;cnica de reestructuraci&oacute;n cognitiva. Esta se puede definir como el conjunto de habilidades que pretenden cambiar directamente los pensamientos de los deportistas para afrontar mejor las demandas de la competici&oacute;n, as&iacute; como para modificar los pensamientos limitantes que perjudican la actividad del deportista, bien sea antes del entrenamiento, en la competencia o despu&eacute;s de ella. Con esto se pretende mejorar la autoconfianza del atleta, potenciar las actividades motoras y controlar la atenci&oacute;n y la concentraci&oacute;n, adem&aacute;s de que logre elaborar interpretaciones adecuadas de los eventos relacionados con la actividad deportiva y de tener un concepto fuerte de s&iacute; mismo que le permita relacionarse con los dem&aacute;s sin necesidad de tener que compararse con est&aacute;ndares inadecuados. En los deportes de resistencia esta t&eacute;cnica, junto con el auto-habla, resulta muy &uacute;til para bloquear el reconocimiento de la fatiga y la conciencia del dolor, pudiendo favorecer el rendimiento deportivo.</p>     <p align="center"><b>Regulaci&oacute;n emocional para ni&ntilde;os y j&oacute;venes en proceso de formaci&oacute;n deportiva</b></p>     <p>La regulaci&oacute;n emocional en la infancia ha cobrado relevancia en los &uacute;ltimos a&ntilde;os por su probada influencia sobre diversas &aacute;reas del desarrollo del individuo, especialmente de su interacci&oacute;n social (Cerezo, 1997). Atendiendo a las diferencias que existen entre deportistas con un largo recorrido competitivo y aquellos que apenas comienzan, resulta necesario planear la preparaci&oacute;n psicol&oacute;gica de acuerdo con las caracter&iacute;sticas del deportista, reconociendo su etapa de formaci&oacute;n, su per&iacute;odo de desarrollo y las singularidades del deporte que ha escogido practicar, dado que la regulaci&oacute;n de las emociones es susceptible de cambios a trav&eacute;s de su desarrollo. Cualquier intervenci&oacute;n que se realice sobre un ni&ntilde;o o una ni&ntilde;a debe tener presente la etapa de desarrollo, pues muchos comportamientos normales a ciertas edades podr&iacute;an ser vistos de manera negativa (Rey, 2005).</p>     <p>El desarrollo de la autorregulaci&oacute;n emocional durante la infancia ha sido caracterizado como la transici&oacute;n de una regulaci&oacute;n externa dirigida principalmente por los padres o cuidadores, a una regulaci&oacute;n interna, caracterizada por una mayor autonom&iacute;a e independencia, en la que el ni&ntilde;o interioriza y asume los mecanismos de control (Solis y D&iacute;as 2006; Ato y cols., 2004). Con el paso del tiempo y el encuentro con nuevas experiencias se produce una progresi&oacute;n hacia formas de regulaci&oacute;n cada vez m&aacute;s flexibles y aut&oacute;nomas, que favorecen la adaptaci&oacute;n del ni&ntilde;o a las distintas demandas de su entorno deportivo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Existen situaciones familiares que evocan respuestas casi autom&aacute;ticas (algunas veces poco adaptativas) y otras nuevas que bloquean al ni&ntilde;o deportista, inhibiendo su capacidad de organizar y entender situaciones y, por tanto, resolverlas. En cualquiera de las dos ocasiones es necesaria una intervenci&oacute;n que logre acercar al ni&ntilde;o al contexto competitivo y familiarizarlo con las exigencias propias del entrenamiento, como la rutinizaci&oacute;n y el esfuerzo, la comparaci&oacute;n con rivales, la apreciaci&oacute;n de las lesiones, las descalificaciones, las p&eacute;rdidas, la incertidumbre de los resultados y/o la permanente evaluaci&oacute;n.</p>     <p align="center"><b>Emociones y sentimientos generados en la pr&aacute;ctica deportiva</b></p>     <p><b><i></i></b>La nataci&oacute;n es un deporte en el que la competici&oacute;n se centra sobre todo en el tiempo. Los nadadores se encuentran en constante comparaci&oacute;n y evaluaci&oacute;n, con la presi&oacute;n tanto de padres como de evaluadores; estas situaciones, entre otras, generan en los ni&ntilde;os ciertos tipos de emociones y sentimientos (como orgullo, verg&uuml;enza, ansiedad, tristeza, temor al fracaso, miedo, aburrimiento, desesperaci&oacute;n, satisfacci&oacute;n) que de cualquier manera influyen en su actuaci&oacute;n, bien sea en la forma como aprecian su ejecuci&oacute;n o en la manera como perciben su capacidad t&eacute;cnica, f&iacute;sica o mental. Las emociones negativas (especialmente la ansiedad, el sentido de inutilidad o la irritaci&oacute;n) constituyen un potente factor de incomodidad en el aprendizaje de cualquier contenido por que “atrapan la atenci&oacute;n”; sin embargo, cuando el estado de &aacute;nimo es positivo, se mejora la capacidad de comprender mejor la informaci&oacute;n y de utilizar las estrategias disponibles (Eccles y Wigfield 2002; Garc&iacute;a, 1996), todo con el objetivo de optimizar la actuaci&oacute;n f&iacute;sica y psicol&oacute;gica.</p>     <p><b>Aburrimiento</b></p>     <p>El aburrimiento consiste en una apat&iacute;a o una falta de &aacute;nimo para realizar una actividad; es una sensaci&oacute;n relacionada con el compromiso que se tiene, con la tarea a realizar, adem&aacute;s de los satisfactores a corto y largo plazo que esta tiene (Mateos, 1996). La pr&aacute;ctica de nataci&oacute;n puede resultar mon&oacute;tona o incomoda, ya que el deportista debe desplazase de un lado a otro de manera constante sin cambiar o alternar con otra actividad diferente que efectuar los gestos. El objetivo al enfocarnos en el tedio o hasti&oacute; que produce la rutinizaci&oacute;n del entrenamiento en nataci&oacute;n radica en aumentar la motivaci&oacute;n intr&iacute;nseca y la orientaci&oacute;n de las metas hacia el dominio de la t&eacute;cnica en este deporte (Castillo, Duda y Garc&iacute;a, 2004; Dosil, Poveda y S&aacute;nchez, 2001). Se pretende, entonces, que el deportista sea conciente de la importancia de las metas de ejecuci&oacute;n, adem&aacute;s de que sea capaz de encontrar lo placentero de la actividad, lo que lo divierte y disfruta. Como parte del programa de autorregulaci&oacute;n en los nadadores, con los entrenadores se comparte la importancia de utilizar el refuerzo verbal y el reconocimiento en p&uacute;blico y en privado, ya que generalmente estamos acostumbrados a utilizar m&aacute;s los castigos y las correcciones que los refuerzos en s&iacute;.</p>     <p><b>Temor al fracaso</b></p>     <p>El fracaso no es lo opuesto al &eacute;xito, hace parte de un proceso de intentar hacer las cosas, aunque no salgan bien, hasta que se aprenda a hacerlas correctamente. Se trata de saber perder, encontrando el origen de los errores, ya que cada fracaso indica que efectivamente <i>algo</i> est&aacute; fallando. Ha habido grandes deportistas que han tenido fracasos antes de llegar a ser capeones, en cualquier disciplina; simplemente lo intentan una y otra vez. La gente exitosa es constante, cada vez que incurren en un error, tratan de identificar qu&eacute; fue lo que pas&oacute; y lo intentan varias veces hasta lograr su objetivo. Es muy normal que experimentemos sensaciones de tristeza, desconsuelo o descontrol por no poder realizar con &eacute;xito algo que quer&iacute;amos; sin embargo, lo que diferencia una persona promedio y una persona exitosa es la manera como <i>interpreta</i> los resultados, es su manera de ver el fracaso y su reacci&oacute;n ante &eacute;l (Wilks,1998).</p>     <p>Las sensaciones que se experimentan (ansiedad, tensi&oacute;n, sudoraci&oacute;n, p&aacute;nico, bloqueo psicol&oacute;gico) pueden ser controladas conduciendo al deportista hacia la seguridad y la confianza en su potencial y su propio entrenamiento, adem&aacute;s que lo prepara para enfrentarse a los fracasos sin grandes sensaciones de culpa. El educador por su parte le indicar&aacute; al ni&ntilde;o cu&aacute;les son sus puntos clave para que las pruebas en el deporte les resulte atractivas de nuevo; los esfuerzos se encaminan a que el deportista perciba adecuadamente su capacidad f&iacute;sica, t&eacute;cnica y psicol&oacute;gica, mejore su autoconcepto y que as&iacute; construya una imagen s&oacute;lida de s&iacute; mismo con el fin de que sus &eacute;xitos y sus fracasos sean atribuibles a su esfuerzo y a sus habilidades.</p>     <p>Cuando se ha tomado la decisi&oacute;n de cambiar existe el peligro de comenzar a postergar el momento en que iniciaremos la actividad. El proyecto se alarga por temor a lo desconocido, los eventos que no conocemos nos generan ansiedad, incertidumbre, seguramente invertiremos energ&iacute;a y tiempo; comenzar un nuevo proyecto requiere persistencia, organizaci&oacute;n, disciplina y esto puede asustarnos, pero el proyecto s&oacute;lo llegar&aacute; a realizarse con constancia y con dedicaci&oacute;n.</p>     <p align="center"><b>Aspectos definitorios del entrenamiento en autorregulaci&oacute;n</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Este proyecto, como otros programas de entrenamiento, tiene una cualidad fundamentalmente psicoeducativa, es decir, permite a los participantes comprender el origen y las repercusiones de h&aacute;bitos o conductas inadecuados que se dan como respuesta a estresores identificables, adem&aacute;s de brindar los conocimientos y las habilidades necesarias para afrontar dichas dificultades.</p>     <p>El bloque tem&aacute;tico est&aacute; enfocado en el control de las emociones, reconociendo la importancia de la organizaci&oacute;n de la recepci&oacute;n de informaci&oacute;n (percepci&oacute;n de los eventos, de las propias capacidades, de los resultados de las competencias etc&eacute;tera), acudiendo a la planificaci&oacute;n de las respuestas y al aprendizaje de acciones apropiadas para la expresi&oacute;n adecuada de emociones en el contexto deportivo (Rey, 2005). El logro de este objetivo se enmarca en un proceso continuo y secuencial (en fases) en el que prima la evaluaci&oacute;n que el deportista elabora acerca del evento (si lo considera como estresor o no) pudi&eacute;ndolo ver como da&ntilde;ino, amenazante, negativo o incontrolable, adem&aacute;s de la percepci&oacute;n de su propia capacidad para afrontar tal situaci&oacute;n. La percepci&oacute;n de la capacidad puede distinguirse entre <i>capacidad f&iacute;sica</i>, que tenga el biotipo o la resistencia; la <i>capacidad t&eacute;cnica</i>, referente al dominio del gesto motor de los estilos, los toques, los giros, las salidas etc&eacute;tera, y <i>la capacidad psicol&oacute;gica</i>, atribuible a la capacidad del sujeto de centrar su atenci&oacute;n en aspectos relevantes, en el mantenimiento de un buen autoconcepto, autoconfianza, autoeficacia y adecuada concentraci&oacute;n.</p>     <p>El deportista puede tener el biotipo y dominar la t&eacute;cnica, pero si no se percibe como capaz de realizar la tarea, no intentar&aacute; dedicarle tiempo o esfuerzo a algo que “no le dar&aacute; ning&uacute;n resultado”. No es suficiente, entonces, con <i>ser capaz de,</i> sino de <i>creerse capaz de</i> utilizar las capacidades y las habilidades personales en pro de sus objetivos. La percepci&oacute;n de la propia eficacia constituye un requisito primordial para desarrollar con &eacute;xito las acciones que conducen al logro de los objetivos (Tschannen y Woolfolk, 1998).</p>     <p align="center"><b>Lineamiento para un programa de autorregulaci&oacute;n en ni&ntilde;os nadadores</b></p>     <p>Evidentemente, la nataci&oacute;n no es un deporte interactivo pero s&iacute; cooperativo en el que la solidaridad, la cohesi&oacute;n de grupo, el compa&ntilde;erismo y la aceptaci&oacute;n del grupo permiten que el deportista se sienta seguro y c&oacute;modo dentro del grupo de entrenamiento, siendo este aspecto una fuente adicional de apoyo o de estr&eacute;s para el deportista.</p>     <p>El contenido y las actividades de la instrucci&oacute;n han estado centrados en el desarrollo de habilidades b&aacute;sicas con un <i>enfoque preventivo</i> a los problemas de reacciones emocionales en el deporte. Seg&uacute;n Servera, M (1992), la mayor parte de los esfuerzos de los educadores han estado enfocados en el aprendizaje del conocimiento declarativo (el contenido) y se cre&iacute;a que con la ejercitaci&oacute;n y la experiencia ese conocimiento se iba a ver reflejado en la movilizaci&oacute;n de estrategias para solucionar un problema en particular; sin embargo, investigaciones han puesto de manifiesto que el mero conocimiento de las caracter&iacute;sticas del problema no facilita su soluci&oacute;n. Del mismo modo, se ha visto que no es muy frecuente que los educadores ofrezcan instrucciones expl&iacute;citas de estrategias de aprendizaje o de control de conducta en situaciones espec&iacute;ficas, como la presi&oacute;n ante la observaci&oacute;n, la evaluaci&oacute;n o la presencia de fuertes rivales. Atendiendo a estas condiciones, el programa de intervenci&oacute;n con los nadadores del pre-equipo de la Academia Compensar en Bogot&aacute; persigue alcanzar, con la modalidad de talleres, la regulaci&oacute;n emocional de los deportistas, bien sea en ambientes competitivos o durante el mismo entrenamiento.</p>     <p>Se propone una organizaci&oacute;n tem&aacute;tica que comienza con el autoconocimiento, el autoconcepto, contin&uacute;a con la a utoconfianza y la resoluci&oacute;n de problemas, el reconocimiento de las e mociones m&aacute;s comunes en el deporte y de las situaciones en las cuales estas se generan; por &uacute;ltimo, se enfatiza en los p ensamientos limitantes y en la reestructuraci&oacute;n cognitiva as&iacute; como en la regulaci&oacute;n emocional y el autocontrol.</p>     <p>Cada taller contiene un bagaje te&oacute;rico que se presenta a los participantes de una manera comprensible y est&aacute; dispuesto a discusi&oacute;n grupal. Al finalizar cada sesi&oacute;n se entrega un material que contiene los temas vistos y algunas tareas para realizar en casa. Se les pide a los participantes resolver un formato de retroalimentaci&oacute;n que nos suministrar&aacute; informaci&oacute;n acerca de lo aprendido en la sesi&oacute;n y de las apreciaciones que los deportistas tuvieron de la misma. A cada entrenador se le entrega un informe de lo realizado en cada sesi&oacute;n, especificando el comportamiento del grupo y un concepto psicol&oacute;gico elaborado junto con las recomendaciones para corregir y mejorar el rendimiento general.</p>     <p>Dentro de la metodolog&iacute;a de trabajo se destacan los siguientes elementos:</p> <ul>    <li><i>Actividades L&uacute;dico-pedag&oacute;gicas</i> <b></b>grupales (entre nueve y veinte participantes) en las que una actividad permite la introducci&oacute;n de un tema que se explica y se discute con los participantes. Investigaciones han puesto de manifiesto que las interacciones sociales de un grupo de ni&ntilde;os que afrontan de manera com&uacute;n una tarea (controlada o dirigida por un experto) permiten que el ni&ntilde;o sea capaz de pensar y reflexionar sobre su propio conocimiento y comportamiento (Petrone y Triano, 2001; Servera, M., 1992). </li>     ]]></body>
<body><![CDATA[<li><i>Instrucci&oacute;n directa:</i> se contempla la informaci&oacute;n (verbal y escrita) y la explicaci&oacute;n de las estrategias adecuadas de autocontrol, la justificaci&oacute;n de por qu&eacute; deben ser aprendidas, c&oacute;mo y cu&aacute;ndo deben ser usadas y c&oacute;mo evaluar su uso. </li>     <li><i>Entrenamiento cognitivo:</i> incluye la discusi&oacute;n en grupo de los contenidos, explicaciones de los temas y retroalimentaci&oacute;n del proceso (grupal e individual) al profesor, con las sugerencias e indicaciones correspondientes. </li>    </ul>     <p>El contenido de los talleres asumen un fuerte componente cognitivo, dado que las dificultades que se generan en el &aacute;mbito deportivo (y en otras &aacute;reas como en la acad&eacute;mica) en estas edades es m&aacute;s del control de pensamientos obstaculizadores que de comportamientos disruptivos en s&iacute;. El objetivo de realizar los talleres consiste en que los participantes puedan evaluar las consecuencias de la aplicaci&oacute;n de una estrategia adecuada ante determinados contextos, su efectividad y su uso en posteriores situaciones.</p>     <p>Aunque las edades sean muy cercanas (6 a 12 a&ntilde;os) los temas de los talleres no resultan ser los mismos para todos los grupos (seis grupos preestablecidos por la academia) porque no todos los ni&ntilde;os tienen las mismas necesidades, caracter&iacute;sticas ni per&iacute;odo de aprendizaje.</p>     <p>Al finalizar el bloque de talleres con los ni&ntilde;os se espera encontrar una reducci&oacute;n de las reacciones emocionales negativas ante estresores identificables, adem&aacute;s de que logren comprender que su valor como personas no depende exclusivamente de sus logros o derrotas en el deporte, que puedan mejorar su autoconfianza, su autoestima, y adquieran mejores habilidades para la resoluci&oacute;n de problemas. Se pretende incrementar la confianza que tienen en sus propias ejecuciones y que consigan comprender y utilizar estrategias de autocontrol y autorregulaci&oacute;n que se representen en la formaci&oacute;n de un ni&ntilde;o seguro, positivo, relajado, independiente y con valoraciones adecuadas de los aspectos involucrados en el &aacute;mbito deportivo.</p>     <p>El trabajo de regulaci&oacute;n emocional se complementa con unas reuniones adicionales con los padres de los nadadores, esto porque se ha encontrado que algunas de las estrategias de regulaci&oacute;n utilizadas para gestionar estados emocionales en el &aacute;mbito deportivo pueden estar mediatizadas por el repertorio b&aacute;sico del individuo, o por la misma influencia que los padres ejercen sobre sus hijos (Rey, 2005). Al finalizar el bloque de talleres con padres se espera encontrar una reducci&oacute;n de la exigencia de resultados, de conductas de castigo f&iacute;sico o psicol&oacute;gico ante derrotas, descalificaciones, lesiones, malas ejecuciones o retiradas del proceso, junto con un rol de padre (de deportista que se proyecta como deportista de rendimiento) mucho m&aacute;s acorde a las necesidades de su(s) hijo(s).</p> <hr>     <p align="center"><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>1. Ato, E., Gonz&aacute;les, C., &amp; Carranza, J. A.  Aspectos evolutivos de la autorregulaci&oacute;n emocional en la infancia. <i>Anales de Psicolog&iacute;a</i>, 20 (1), (2004), 69-79.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S1794-4724200700020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Baessler, J., &amp; Schwarzer, R.  Evaluaci&oacute;n de la autoeficacia: Adaptaci&oacute;n espa&ntilde;ola de la Escala de Autoeficacia General. <i>Ansiedad y Estr&eacute;s</i>, <i> 2</i>, (1996), 1-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S1794-4724200700020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Bandura, A. <i>Pensamiento y acci&oacute;n. Fundamentos sociales.</i> Barcelona: Mart&iacute;nez Roca, (1987).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S1794-4724200700020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Barcel&oacute;, F., &amp; Peri&aacute;&ntilde;ez Morales, J. A.  Electrofisiolog&iacute;a de las funciones ejecutivas. <i>Revista de Neurolog&iacute;a, 38</i>, (2004), 359- 365.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S1794-4724200700020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Barkley, R. A. <i>Attention deficit hyperactivity disorders. A handbook for diagnosis and treatment.</i> Nueva York: Guilford, (1990).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S1794-4724200700020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Caballo, V. <i>Manual de t&eacute;cnicas de terapia y modificaci&oacute;n de conducta</i>. Madrid: Siglo XXI, (1991).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S1794-4724200700020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Castillo, I., Duda, J., &amp; Garc&iacute;a, M.  Factores psicosociales asociados con la participaci&oacute;n deportiva en la adolescencia. <i>Revista Latinoamericana de Psicolog&iacute;a</i>, <i>36</i>, (3), (2004), 505-515.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S1794-4724200700020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Castro, J., &amp; Edo, S. &iquest;C&oacute;mo influye el control percibido en el impacto que tienten las emociones sobre la salud? <i>Anales de Psicolog&iacute;a, 10</i> (2), (1994), 127-133.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S1794-4724200700020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Cerezo, F. <i>Conductas agresivas en edad escolar. Aproximaci&oacute;n te&oacute;rica y metodol&oacute;gica. Propuesta de intervenci&oacute;n</i>. Espa&ntilde;a: Editorial Pir&aacute;mide, (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S1794-4724200700020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Cole, P.M., Michel, M.K., &amp; Teti, L.  The development of emotion regulation and dysregulation: a clinical perspective. <i>Monographs of the Society for Resarch in Child Development</i>, <i>59</i>, (1994), 73-100.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S1794-4724200700020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Dosil D&iacute;az, J, Poveda Fern&aacute;ndez, M., &amp; S&aacute;nchez Bur&oacute;n, A.  Psicolog&iacute;a, educaci&oacute;n f&iacute;sica y el deporte escolar. En J. Dosil D&iacute;az (ed.), <i>Psicolog&iacute;a y deporte de iniciaci&oacute;n</i>: Ourense, Espa&ntilde;a: Gersam, (2001).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S1794-4724200700020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Eccles, J., Wigfield  Motivational beliefs, values, and goals. <i>Annual Review of Psychology,</i> 53, (2002), 109-132.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S1794-4724200700020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Ellis, A.W., &amp; Young, A.W. <i>Human cognitive neuropsychology</i>. Hove, UK: Lawrence Erlbaum Associates, (1988).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S1794-4724200700020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Garc&iacute;a, S.  Motivaci&oacute;n: Aspecto fundamental en la nataci&oacute;n. <i>Bolet&iacute;n Electr&oacute;nico de</i> la <i>Asociaci&oacute;n Colombiana para el Avance de las Ciencias del Comportamiento, </i>(1996).Obtenido el d&iacute;a 14 de Octubre de 2006 de <a href="http://www.abacolombia.org" target="_blank">http://www.abacolombia.org</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S1794-4724200700020000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Gardner, H. <i>Estructura de la mente. La teor&iacute;a de las m&uacute;ltiples inteligencias</i>. M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica, (1983).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S1794-4724200700020000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Gardner, H. <i>Inteligencias m&uacute;ltiples. La teor&iacute;a en la pr&aacute;ctica</i>. Buenos Aires: Paid&oacute;s, (1995).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S1794-4724200700020000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Gohm, C.L., &amp; Clore, G.L. Four latent traits of emotional experience and their involvement in well-being, coping, and attributional style. <i>Cognition and Emotion, 16</i>, (2002), 495-518.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S1794-4724200700020000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Goleman, D. <i>Inteligencia emocional</i>. Barcelona: Kair&oacute;s, (1996).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S1794-4724200700020000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Gonz&aacute;lez, J. L. <i>El entrenamiento psicol&oacute;gico en los deportes</i>. Madrid: Biblioteca Nueva, (1996). <i></i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S1794-4724200700020000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Gross, J. J.  Antecedents a nd response-focused emotion regulation: divergent consequences for experience, expression, and physiology. <i>Journal of Personality and Social Psychology</i>, <i>74</i>, (1998), 224-237.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S1794-4724200700020000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Gross, J. J., &amp; John, O. P.  Individual differences in two emotion regulation processes: implications for affect, relationships and well-being. <i>Journal of Personality and Social Psychology,</i> 85, (2003), 348-362.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S1794-4724200700020000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. Guti&eacute;rrez Sanmart&iacute;n, M., y Garc&iacute;a Ferriol, &Aacute;.  El entorno escolar-familiar y a la pr&aacute;ctica deportiva en la adolescencia: una aproximaci&oacute;n emp&iacute;rica. En J. Dosil D&iacute;az (Ed.), <i>Psicolog&iacute;a y deporte de iniciaci&oacute;n</i>: Ourense, Espa&ntilde;a: Gersam, (2001).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S1794-4724200700020000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Hewstone, M. <i>La atribuci&oacute;n causal. Del proceso cognitivo a las creencias colectivas</i>. Barcelona: Paid&oacute;s, (1992).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S1794-4724200700020000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Karademas, E.  Self-efficacy, social support and well-being. The mediating rol of optimism. <i>Personality and Individual Differences Review, 40</i>, (2006), 1281-1290.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S1794-4724200700020000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. Koop, C.  Regulation of distress and negative emotions: a developmental view. <i>Developmental Psychology,</i> 25 (3), (1989), 343-354.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S1794-4724200700020000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26. Lazarus, R. S., &amp; Folkman, S. <i>Stress, appraisal, and coping</i>. New York: Springer, (1984).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S1794-4724200700020000800026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27. Lazarus, R. S., &amp; Folkman, S. <i>Estr&eacute;s y procesos cognitivos</i>. Barcelona: Mart&iacute;nez-Roca, (1986).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S1794-4724200700020000800027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28. Lazarus, R. S., &amp; Folkman, S.  Coping and emotion. In A. Monat &amp; R. Lazarus (eds.), <i>Stress and coping</i> (pp. 207-227). New York: Columbia University Press, (1991).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S1794-4724200700020000800028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29. Lazarus, R. S. <i>Emotion and adaptation</i>. New York: Oxford University Press, (1991).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S1794-4724200700020000800029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30. M&aacute;rquez, S.  Estrategias de afrontamiento del estr&eacute;s en el &aacute;mbito deportivo: Fundamentos te&oacute;ricos e instrumentos de evaluaci&oacute;n. <i>International Journal of Clinical and Health Psychology, 6</i> (2), (2006), 359-378.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S1794-4724200700020000800030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>31. Mateos, P. M.  Motivaci&oacute;n y toma de decisiones. En: I. Garrido (ed.), <i>Psicolog&iacute;a de la motivaci&oacute;n</i> (pp. 43-68). Madrid: S&iacute;ntesis, (1996).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S1794-4724200700020000800031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>32. Petrone, L. e Triano, M.  Programma di “aprendimento sociale ed emozionale” per le scuole e le familglie di Caiazzo, (2001). Obtenido el d&iacute;a 14 octubre 2006 desde: <a href="http://www.comune.caiazzo.ce.it/">http://www.comune.caiazzo.ce.it</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S1794-4724200700020000800032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>33. Pons, F., Harris, P.L., &amp; de Rosnay, M.  Emotion comprehension between 3 and 11 years: developmental periods and hierarchical organization. <i>European Journal of Developmental Psychology</i>, <i>1</i>, (2004), 127-152.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S1794-4724200700020000800033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>34. Rey, C.  Entrenamiento de padres, una revisi&oacute;n de sus principales componentes y aplicaciones, <i>Revista Infancia, Adolescencia y Familia</i>, <i>1</i> (1), (2005), 61-84.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S1794-4724200700020000800034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>35. Saarni, C. <i>The development of emotional competence</i>. New York: Guilford Press, (1999).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1794-4724200700020000800035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>36. Schachter, S., &amp; Singer, J.  Cognitive, social and psychological determinants of emotional state. <i>Psychological Review</i>, <i> 65</i>, (1962), 379-399.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S1794-4724200700020000800036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>37. Seligman, M. <i>Indefensi&oacute;n</i>. Madrid: Debate, (1975/1981).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S1794-4724200700020000800037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>38. Servera, M.  El ense&ntilde;ar a pensar y la instrucci&oacute;n en estrategias cognitivas, (1992). Obtenido el d&iacute;a 11 septiembre de 2006 de <a href="http://www.afuntap.com/down/ens_pensar.pdf">http://www.afuntap.com/down/ens_pensar.pdf </a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S1794-4724200700020000800038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>39. Servera, B.  Modelo de autorregulaci&oacute;n de Barkley aplicado al trastorno por d&eacute;ficit de atenci&oacute;n con hiperactividad: una revisi&oacute;n. <i>Revista de Neurolog&iacute;a, 40</i>, (2005), 358-368.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1794-4724200700020000800039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>40. Sierra, H.  La emoci&oacute;n como proceso cognitivo. <i>Di&aacute;logos: Discusiones en la Psicolog&iacute;a Contempor&aacute;nea, 3</i>, (2004), 144-172.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1794-4724200700020000800040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>41. Sol&iacute;s, P., &amp; D&iacute;az, R.  Efectos de un programa de crianza para mam&aacute;s y pap&aacute;s de ni&ntilde;os peque&ntilde;os: la importancia del nivel educativo de los padres. <i>Revista Infancia, Adolescencia y Familia,</i> 1 (1), (2006), 161-176.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1794-4724200700020000800041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>42. Strauss, B.  Social facilitation in motor tasks: a review of research and Theory. <i>Psychology of Sport and Exercise</i>, <i>3</i>, (2002), 237-256.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S1794-4724200700020000800042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>43. Tschannen, M. M., Woolfolk, A., &amp; Hoy, W.K.  Teacher efficacy: Its meaning and measure. <i>Review of Educational Research</i>, <i>68</i> (2), (1998), 202-248.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S1794-4724200700020000800043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>44. Valiante, G.  Writing self-efficacy and gender orientation. A developmental perspective. Dissertation proposal. Atlanta, GA: Emory University, (2000).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1794-4724200700020000800044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>45. Vallerand, R.J.  Toward a Hierarchical Model of Intrinsic and Extrinsic Motivation. In M.P. Zanna (Ed.), <i>Advances in experimental social psychology</i>, Vol. 29, pp. 271-360. New York: Academic Press, (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1794-4724200700020000800045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>46. Vallerand, R.J., &amp; Bissonnette, R.  Intrinsic, extrinsic, and amotivational styles as predictors of behavior: A prospective study. <i>Journal of Personality</i>, <i>60</i>, (1992), 599-620.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1794-4724200700020000800046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>47. Vel&aacute;squez, M. T.  Factores cognitivo-emocionales que influyen en el rendimiento deportivo, Documento no publicado, Universidad Nacional de Colombia, (2001).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1794-4724200700020000800047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>48. Vel&aacute;squez, M. T.  Liderazgo y cohesi&oacute;n en grupos deportivos. <i>Di&aacute;logos: Discusiones en la Psicolog&iacute;a Contempor&aacute;nea, 2</i>, (2005).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1794-4724200700020000800048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>49. Vel&aacute;squez, M. T., Barreto, M., &amp; Garc&iacute;a, D.  El programa de intervenci&oacute;n en estrategias de afrontamiento para ni&ntilde;os jugadores de f&uacute;tbol: padres y p&uacute;blico como fuentes de estr&eacute;s. <i> Di&aacute;logos: Discusiones en la Psicolog&iacute;a Contempor&aacute;nea, 4</i>, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1794-4724200700020000800049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>50. Weinberg, R., &amp; Gould, D. <i>Fundamentos de psicolog&iacute;a del deporte y el ejercicio f&iacute;sico</i>. Barcelona: Ariel, (1996).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1794-4724200700020000800050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>51. Weiner, B. <i>An attributional theory of motivation and emotion</i>. New York: Springer-Verlag, (1986).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1794-4724200700020000800051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>52. Wilks, F. <i>Emoci&oacute;n inteligente</i>. Barcelona: Planeta, (1998).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S1794-4724200700020000800052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>53. Yeager, K., Schomer, D. L., Osborne, P., Letz, R., &amp; DiIorio, C.  Behavioral, social, and affective factors associated with self-efficacy for self-management among people with epilepsy. <i>Epilepsy &amp; Behavior</i>, <i>9</i>, (2006), 158-163.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1794-4724200700020000800053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ato]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gonzáles]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Carranza]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Aspectos evolutivos de la autorregulación emocional en la infancia]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales de Psicología]]></source>
<year>2004</year>
<volume>20</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>69-79</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Baessler]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schwarzer]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación de la autoeficacia: Adaptación española de la Escala de Autoeficacia General]]></article-title>
<source><![CDATA[Ansiedad y Estrés]]></source>
<year>1996</year>
<volume>2</volume>
<page-range>1-8</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bandura]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Pensamiento y acción. Fundamentos sociales]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Martínez Roca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barceló]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Periáñez Morales]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Electrofisiología de las funciones ejecutivas]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Neurología]]></source>
<year>2004</year>
<volume>38</volume>
<page-range>359- 365</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barkley]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Attention deficit hyperactivity disorders. A handbook for diagnosis and treatment]]></source>
<year>1990</year>
<publisher-loc><![CDATA[Nueva York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Guilford]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Caballo]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de técnicas de terapia y modificación de conducta]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duda]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Factores psicosociales asociados con la participación deportiva en la adolescencia]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Latinoamericana de Psicología]]></source>
<year>2004</year>
<volume>36,</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>505-515</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castro]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Edo]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Cómo influye el control percibido en el impacto que tienten las emociones sobre la salud?]]></article-title>
<source><![CDATA[Anales de Psicología]]></source>
<year>1994</year>
<volume>10</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>127-133</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cerezo]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Conductas agresivas en edad escolar. Aproximación teórica y metodológica. Propuesta de intervención]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[España ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Pirámide]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cole]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Michel]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Teti]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The development of emotion regulation and dysregulation: a clinical perspective]]></article-title>
<source><![CDATA[Monographs of the Society for Resarch in Child Development]]></source>
<year>1994</year>
<volume>59</volume>
<page-range>73-100</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dosil Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Poveda Fernández]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez Burón]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Psicología, educación física y el deporte escolar]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Dosil Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicología y deporte de iniciación]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ourense ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gersam]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Eccles]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Wigfield Motivational beliefs, values, and goals]]></article-title>
<source><![CDATA[Annual Review of Psychology]]></source>
<year>2002</year>
<volume>53</volume>
<page-range>109-132</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ellis]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.W]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Young]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Human cognitive neuropsychology]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[Hove ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lawrence Erlbaum Associates]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Motivación: Aspecto fundamental en la natación]]></article-title>
<source><![CDATA[Boletín Electrónico de la Asociación Colombiana para el Avance de las Ciencias del Comportamiento]]></source>
<year>1996</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gardner]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estructura de la mente. La teoría de las múltiples inteligencias]]></source>
<year>1983</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gardner]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Inteligencias múltiples. La teoría en la práctica]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gohm]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Clore]]></surname>
<given-names><![CDATA[G.L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Four latent traits of emotional experience and their involvement in well-being, coping, and attributional style]]></article-title>
<source><![CDATA[Cognition and Emotion]]></source>
<year>2002</year>
<volume>16</volume>
<page-range>495-518</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Goleman]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Inteligencia emocional]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Kairós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El entrenamiento psicológico en los deportes]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Biblioteca Nueva]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gross]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Antecedents a nd response-focused emotion regulation: divergent consequences for experience, expression, and physiology]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Personality and Social Psychology]]></source>
<year>1998</year>
<volume>74</volume>
<page-range>224-237</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gross]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[John]]></surname>
<given-names><![CDATA[O. P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Individual differences in two emotion regulation processes: implications for affect, relationships and well-being]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Personality and Social Psychology]]></source>
<year>2003</year>
<volume>85</volume>
<page-range>348-362</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gutiérrez Sanmartín]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García Ferriol]]></surname>
<given-names><![CDATA[Á.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El entorno escolar-familiar y a la práctica deportiva en la adolescencia: una aproximación empírica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Dosil Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicología y deporte de iniciación]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[Ourense ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gersam]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hewstone]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La atribución causal. Del proceso cognitivo a las creencias colectivas]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Karademas]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Self-efficacy, social support and well-being. The mediating rol of optimism]]></article-title>
<source><![CDATA[Personality and Individual Differences Review]]></source>
<year>2006</year>
<volume>40</volume>
<page-range>1281-1290</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Koop]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Regulation of distress and negative emotions: a developmental view]]></article-title>
<source><![CDATA[Developmental Psychology]]></source>
<year>1989</year>
<volume>25</volume>
<numero>3</numero>
<issue>3</issue>
<page-range>343-354</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lazarus]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Folkman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Stress, appraisal, and coping]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Springer]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lazarus]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Folkman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estrés y procesos cognitivos]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Martínez-Roca]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lazarus]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Folkman]]></surname>
<given-names><![CDATA[S.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Coping and emotion]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Monat]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lazarus]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Stress and coping]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>207-227</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Columbia University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lazarus]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Emotion and adaptation]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Oxford University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Márquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Estrategias de afrontamiento del estrés en el ámbito deportivo: Fundamentos teóricos e instrumentos de evaluación]]></article-title>
<source><![CDATA[International Journal of Clinical and Health Psychology]]></source>
<year>2006</year>
<volume>6</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>359-378</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mateos]]></surname>
<given-names><![CDATA[P. M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Motivación y toma de decisiones]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Garrido]]></surname>
<given-names><![CDATA[I.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Psicología de la motivación]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>43-68</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Síntesis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Petrone]]></surname>
<given-names><![CDATA[L.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Triano]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Programma di &#8220;aprendimento sociale ed emozionale&#8221; per le scuole e le familglie di Caiazzo]]></source>
<year>2001</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pons]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Harris]]></surname>
<given-names><![CDATA[P.L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[de Rosnay]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Emotion comprehension between 3 and 11 years: developmental periods and hierarchical organization]]></article-title>
<source><![CDATA[European Journal of Developmental Psychology]]></source>
<year>2004</year>
<volume>1</volume>
<page-range>127-152</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rey]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entrenamiento de padres, una revisión de sus principales componentes y aplicaciones]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Infancia]]></source>
<year>2005</year>
<volume>Adolescencia y Familia, 1</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>61-84</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Saarni]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The development of emotional competence]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Guilford Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Schachter]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Singer]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cognitive, social and psychological determinants of emotional state]]></article-title>
<source><![CDATA[Psychological Review]]></source>
<year>1962</year>
<volume>65</volume>
<page-range>379-399</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Seligman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Indefensión]]></source>
<year>1975</year>
<month>/1</month>
<day>98</day>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Debate]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servera]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El enseñar a pensar y la instrucción en estrategias cognitivas]]></source>
<year>1992</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Servera]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Modelo de autorregulación de Barkley aplicado al trastorno por déficit de atención con hiperactividad: una revisión]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de Neurología]]></source>
<year>2005</year>
<volume>40</volume>
<page-range>358-368</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sierra]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La emoción como proceso cognitivo]]></article-title>
<source><![CDATA[Diálogos: Discusiones en la Psicología Contemporánea]]></source>
<year>2004</year>
<volume>3</volume>
<page-range>144-172</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<label>41</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Solís]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Díaz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Efectos de un programa de crianza para mamás y papás de niños pequeños: la importancia del nivel educativo de los padres]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Infancia]]></source>
<year>2006</year>
<volume>Adolescencia y Familia, 1</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>161-176</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<label>42</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Strauss]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Social facilitation in motor tasks: a review of research and Theory]]></article-title>
<source><![CDATA[Psychology of Sport and Exercise]]></source>
<year>2002</year>
<volume>3</volume>
<page-range>237-256</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<label>43</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Tschannen]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Woolfolk]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hoy]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.K]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Teacher efficacy: Its meaning and measure]]></article-title>
<source><![CDATA[Review of Educational Research]]></source>
<year>1998</year>
<volume>68</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>202-248</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<label>44</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Valiante]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Writing self-efficacy and gender orientation. A developmental perspective. Dissertation proposal]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Atlanta^eGA GA]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Emory University]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<label>45</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vallerand]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.J.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Toward a Hierarchical Model of Intrinsic and Extrinsic Motivation]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Zanna]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.P.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Advances in experimental social psychology]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>271-360</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Academic Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<label>46</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vallerand]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bissonnette]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Intrinsic, extrinsic, and amotivational styles as predictors of behavior: A prospective study]]></article-title>
<source><![CDATA[Journal of Personality]]></source>
<year>1992</year>
<volume>60</volume>
<page-range>599-620</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<label>47</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Factores cognitivo-emocionales que influyen en el rendimiento deportivo]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<label>48</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Liderazgo y cohesión en grupos deportivos]]></article-title>
<source><![CDATA[Diálogos: Discusiones en la Psicología Contemporánea]]></source>
<year>2005</year>
<volume>2</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<label>49</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Velásquez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Barreto]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[García]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El programa de intervención en estrategias de afrontamiento para niños jugadores de fútbol: padres y público como fuentes de estrés]]></article-title>
<source><![CDATA[Diálogos: Discusiones en la Psicología Contemporánea]]></source>
<year>2006</year>
<volume>4</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<label>50</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weinberg]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Gould]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Fundamentos de psicología del deporte y el ejercicio físico]]></source>
<year>1996</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ariel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<label>51</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weiner]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[An attributional theory of motivation and emotion]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Springer-Verlag]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<label>52</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wilks]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Emoción inteligente]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Planeta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<label>53</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Yeager]]></surname>
<given-names><![CDATA[K]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schomer]]></surname>
<given-names><![CDATA[D. L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Osborne]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Letz]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[DiIorio]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Behavioral, social, and affective factors associated with self-efficacy for self-management among people with epilepsy]]></article-title>
<source><![CDATA[Epilepsy & Behavior]]></source>
<year>2006</year>
<volume>9</volume>
<page-range>158-163</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
