<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1794-4724</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Avances en Psicología Latinoamericana]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Av. Psicol. Latinoam.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1794-4724</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1794-47242009000100010</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Decisión y planeación de los hijos en el proceso reproductivo de los hombres]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Decision making and planning of children in the reproductive process of males]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Salguero]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alejandra]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Córdoba]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diana]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sapién]]></surname>
<given-names><![CDATA[Salvador]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Nacional Autónoma de México Facultad de Estudios Superiores Iztacala ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[México D. F.]]></addr-line>
<country>México</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2009</year>
</pub-date>
<volume>27</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>143</fpage>
<lpage>153</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1794-47242009000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1794-47242009000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1794-47242009000100010&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Reproduction is not restricted to the biological; it is also a complex and dynamic social process. The objective of this paper is to analyze the decision and planning of children as part of the reproductive process in men. Methodologically, a qualitative research was made. The analysis includes in-depth interviews with 30 parents between 20 and 45 years, of medium socio-economic level in México. The results show that the reproductive process incorporates family formation negotiated with their couple the marriage until they had economic potential. In some cases, their decision hastened because the couple was pregnant. The planning was not contemplated but when getting the news, they accept it and get involved in the process, while others see it as a conflict.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[La reproducción no se restringe a lo biológico, es un proceso social amplio, complejo y dinámico. El objetivo del presente trabajo es analizar la decisión y planeación de los hijos como parte del proceso reproductivo en los hombres. Metodológicamente, se llevó a cabo una investigación cualitativa; el análisis integra entrevistas a profundidad con treinta padres de familia entre 20 y 45 años de edad, de nivel socioeconómico medio del Estado de México. Los resultados muestran que el proceso reproductivo incorpora la conformación de la familia, negociado con la pareja el matrimonio hasta que tuvieran mejor estabilidad económica. En algunos casos la decisión se apresuró porque la compañera estaba embarazada. Esto se relaciona con la planeación de los hijos, pues algunos no lo habían contemplado pero cuando recibieron la noticia, lo aceptaron y se involucraron en el proceso, en tanto que otros lo ven como un conflicto.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="en"><![CDATA[reproduction]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[masculinity]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[fatherhood]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[children planning]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[reproducción]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[masculinidad]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[paternidad]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[planeación de los hijos]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>Decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos en el proceso reproductivo de los hombres</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="center"><b>Decision making and planning of children in the reproductive process of males</b></p>     <p align="center">Alejandra Salguero, Diana C&oacute;rdoba y Salvador Sapi&eacute;n*</p>     <p>* <i>Facultad de Estudios Superiores Iztacala, Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico.</i> La investigaci&oacute;n recibi&oacute; financiamiento del proyecto PAPCA No. 64. Correspondencia: Alejandra Salguero. Facultad de Estudios Superiores Iztacala, UNAM, M&eacute;xico D. F., M&eacute;xico. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:alevs@servidor.unam.mx">alevs@servidor.unam.mx</a> o <a href="mailto:dicbiztacala@hotmail.com">dicbiztacala@hotmail.com</a>.</p>     <p><b>Fecha de recepci&oacute;n: 4 de diciembre de 2007    <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 20 de noviembre de 2008</b></p> <hr size="1">     <p align="center"><b>Abstract</b></p>     <p>Reproduction is not restricted to the biological; it is also a complex and dynamic social process. The objective of this paper is to analyze the decision and planning of children as part of the reproductive process in men. Methodologically, a qualitative research was made. The analysis includes in-depth interviews with 30 parents between 20 and 45 years, of medium socio-economic level in M&eacute;xico. The results show that the reproductive process incorporates family formation negotiated with their couple the marriage until they had economic potential. In some cases, their decision hastened because the couple was pregnant. The planning was not contemplated but when getting the news, they accept it and get involved in the process, while others see it as a conflict.</p>     <p><i>Key words</i>: reproduction, masculinity, fatherhood, children planning.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Resumen</b></p>     <p>La reproducci&oacute;n no se restringe a lo biol&oacute;gico, es un proceso social amplio, complejo y din&aacute;mico. El objetivo del presente trabajo es analizar la decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos como parte del proceso reproductivo en los hombres. Metodol&oacute;gicamente, se llev&oacute; a cabo una investigaci&oacute;n cualitativa; el an&aacute;lisis integra entrevistas a profundidad con treinta padres de familia entre 20 y 45 a&ntilde;os de edad, de nivel socioecon&oacute;mico medio del Estado de M&eacute;xico. Los resultados muestran que el proceso reproductivo incorpora la conformaci&oacute;n de la familia, negociado con la pareja el matrimonio hasta que tuvieran mejor estabilidad econ&oacute;mica. En algunos casos la decisi&oacute;n se apresur&oacute; porque la compa&ntilde;era estaba embarazada. Esto se relaciona con la planeaci&oacute;n de los hijos, pues algunos no lo hab&iacute;an contemplado pero cuando recibieron la noticia, lo aceptaron y se involucraron en el proceso, en tanto que otros lo ven como un conflicto.</p>     <p><i>Palabras clave</i>: reproducci&oacute;n, masculinidad, paternidad, planeaci&oacute;n de los hijos.</p> <hr size="1">     <p align="center"><b>Introducci&oacute;n</b></p>     <p>En los &uacute;ltimos a&ntilde;os, la reproducci&oacute;n humana ha cobrado suma importancia en el &aacute;mbito de la investigaci&oacute;n, particularmente la manera como los hombres incorporan el significado, la posibilidad y lo que representa tener hijos. Desde el punto de vista biol&oacute;gico, la reproducci&oacute;n considera la informaci&oacute;n gen&eacute;tica en el proceso de producci&oacute;n de nuevos individuos (Kimball, 1986), llegando a proponerse como un componente m&aacute;s de las caracter&iacute;sticas b&aacute;sicas de un ser vivo. Sin embargo, y de acuerdo con Figueroa, Aguilar e Hita (1994), cuando a ese ser se le suma la posibilidad de toma de conciencia, caracter&iacute;stica de todo ser humano, la reproducci&oacute;n debe ser considerada como un proceso din&aacute;mico sobre la cual el hombre puede influir m&aacute;s que sobre otros procesos vitales, como la muerte, el crecimiento y el propio nacimiento. As&iacute;, la reproducci&oacute;n "pone en existencia" a nuevos seres humanos, por lo que injerir en ella trae consigo repercusiones de tipo filos&oacute;fico-existencial, social y pol&iacute;tico.</p>     <p>Con base en lo anterior, para efectos de este art&iacute;culo, consideraremos el &aacute;mbito de la reproducci&oacute;n no en t&eacute;rminos biol&oacute;gicos, sino como un proceso social en el que las personas se asuman como titulares de derecho en cuanto a la libre determinaci&oacute;n del n&uacute;mero, el espaciamiento de los hijos y el control del ejercicio de su sexualidad. La reivindicaci&oacute;n pol&iacute;tica de los movimientos feministas consideraba la libertad sexual y reproductiva de las mujeres en la lucha por la autodeterminaci&oacute;n y la igualdad. Supondr&iacute;a la participaci&oacute;n en igualdad de condiciones de los participantes en el proceso reproductivo; sin embargo, en la sociedad mexicana, gran parte de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas van dirigidas al control reproductivo de las mujeres, asignando a los hombres un papel secundario y la responsabilidad total a ellas. De ah&iacute; que la instrumentaci&oacute;n de pol&iacute;ticas y programas para el control de los procesos reproductivos de la poblaci&oacute;n mexicana sea un campo f&eacute;rtil para el an&aacute;lisis del ejercicio de los derechos reproductivos a partir de algunos elementos de la pr&aacute;ctica social, entre ellas las decisiones de los participantes en dichos procesos. En este sentido, Lerner (1998) considera que la reproducci&oacute;n es una construcci&oacute;n sociocultural que expresa y refleja categor&iacute;as y significados de la cultura. Es un proceso amplio, complejo y din&aacute;mico, inserto en una variada red de relaciones sociales, resultado de la diversidad y multiplicidad de interacciones, transacciones y negociaciones que se establecen entre hombres, mujeres y otros actores sociales que intervienen en el mismo; sujeto adem&aacute;s a las condiciones materiales de vida, a la heterogeneidad sociocultural y a la normatividad institucional cambiante en el tiempo y en la vida de los individuos de acuerdo con las caracter&iacute;sticas espec&iacute;ficas de las sociedades.</p>     <p><b>El papel de los varones en el &aacute;mbito de la reproducci&oacute;n</b></p>     <p>Una interrogante que gu&iacute;a el presente trabajo es la participaci&oacute;n de los hombres en el &aacute;mbito de la reproducci&oacute;n, pues la mayor&iacute;a de estudios se han centrado en las mujeres (Figueroa, 1995; Lamas, 1999). La presencia de los hombres en los procesos reproductivos se ha asumido como secundaria, tanto en la fecundidad y la anticoncepci&oacute;n como en la salud, el cuidado y la crianza de los hijos. Esto se explica a partir de diversas razones te&oacute;rico metodol&oacute;gicas, que corresponder&iacute;an a una visi&oacute;n feminizada de la reproducci&oacute;n, o porque se cree que la percepci&oacute;n de los hombres en estos temas es poco confiable o menos v&aacute;lida (Figueroa y Rojas, 2000). De forma impl&iacute;cita o expl&iacute;cita, la responsabilidad del comportamiento reproductivo se ha adjudicado a las mujeres, principalmente por las condiciones de subordinaci&oacute;n-dominaci&oacute;n que caracterizan la relaci&oacute;n entre hombres y mujeres en diversas esferas de la vida y en especial en lo correspondiente a la sexualidad, reproducci&oacute;n y crianza de los hijos (Badinter, 1981; Lagarde, 1993; Lamas, 1999). Esta situaci&oacute;n se advierte en los esquemas conceptuales cl&aacute;sicos de la reproducci&oacute;n a partir de los estereotipos de g&eacute;nero, donde se asignan espacios, actividades y funciones diferenciales a hombres y mujeres, en especial aquellos que entran en juego en el proceso de toma de decisiones respecto a la regulaci&oacute;n del mismo. Sigue presente la idea de que las mujeres, por ser las que se embarazan, son las responsables del proceso reproductivo, olvid&aacute;ndose del papel que los hombres podr&iacute;an desempe&ntilde;ar no solo en las vivencias m&aacute;s cercanas a la procreaci&oacute;n –el embarazo y el parto– sino en otros procesos del &aacute;mbito reproductivo, como las relaciones y pr&aacute;cticas sexuales con anterioridad y durante su vida conyugal, la conformaci&oacute;n familiar, la participaci&oacute;n en las actividades del hogar, la relaci&oacute;n y compromiso con la pareja y con sus hijos.</p>     <p>Figueroa y Liendro (1995) se&ntilde;alan que una de las demandas de las mujeres ha sido la corresponsabilidad del hombre en el espacio de la reproducci&oacute;n, sin restringirlo a una visi&oacute;n biol&oacute;gica sino recuperando su dimensi&oacute;n social, es decir, una corresponsabilidad en la vida cotidiana, en el desarrollo de las personas y en el respeto a los derechos. Sin embargo, es escasa la investigaci&oacute;n sobre la experiencia de los hombres al respecto, incluso investigaciones con parejas para identificar los procesos de transacci&oacute;n y negociaci&oacute;n o bien c&oacute;mo se asumen ciertos papeles. La discusi&oacute;n en torno a los derechos y responsabilidades de los hombres en el espacio de la reproducci&oacute;n conduce, necesariamente, a un replanteamiento que va m&aacute;s all&aacute; de la concepci&oacute;n biol&oacute;gica; esto es, deber&iacute;an integrarse a los procesos de negociaci&oacute;n de la sexualidad, las decisiones en el &aacute;mbito de la concepci&oacute;n y las formas como se asumir&aacute; la crianza de los hijos. Incorporar estos elementos llevar&iacute;a a los varones a tomar conciencia en el ejercicio de su sexualidad y reproducci&oacute;n, visualizando la crianza como parte integral del proceso, no como elementos separados y desarticulados, pues muchos varones pueden tener pr&aacute;cticas sexuales sin asumir su responsabilidad en los resultados derivados de ellas, dejando esto a las mujeres, ya que desde su perspectiva son "ellas" las que se embarazan y deben hacerse cargo de los hijos. Es necesario ampliar la discusi&oacute;n sobre la reproducci&oacute;n porque est&aacute; ligada a las representaciones y significados que forman parte de la identidad gen&eacute;rica no solo de los hombres sino tambi&eacute;n de las mujeres en torno a la masculinidad y feminidad, a los "supuestos" papeles asignados tanto a ellos como a ellas en el ejercicio de la sexualidad.</p>     <p>La sexualidad en los hombres es otro de los aspectos importantes cuando abordamos la reproducci&oacute;n masculina, pues hist&oacute;ricamente se ha argumentado y enaltecido el estereotipo masculino, donde la sexualidad es vista como una "necesidad irresistible", exaltando la potencia sexual a trav&eacute;s de la virilidad; en ese sentido, tener hijos por doquier ser&iacute;a representativo de ser "muy viril, muy macho y muy hombre". Nolasco (1989) enfatiza que en el contexto del desempe&ntilde;o sexual, generalmente se encuentra una preocupaci&oacute;n constante con una "supuesta normalidad": un hombre debe tener infinidad de relaciones sexuales en reducidos intervalos de tiempo, llegando al orgasmo en todas ellas; de manera que, aun en las relaciones sexuales, se encuentran incluidas nociones de productividad y eficiencia. El tama&ntilde;o de los genitales, as&iacute; como la idea de mantener constantemente la potencia sexual centrada en la erecci&oacute;n, se convierte en una preocupaci&oacute;n. Roma (1999) menciona que en entrevistas realizadas a cineastas, escritores, psiquiatras, estos manifiestan ser respetuosos, cari&ntilde;osos y declararse m&aacute;s feministas que las mujeres, pero sienten que no son nada sin su potencia sexual. Indica que el &eacute;xito del viagra, la pastilla milagrosa, a muchos les devuelve su raz&oacute;n de ser, hasta algunos llegan a poner en peligro su vida. Plantea que muchos varones se encuentran tan vulnerables a esos flujos que los llevan de la flaccidez a la erecci&oacute;n y al rev&eacute;s, que viven su propia potencia como algo ajeno, incontrolable y a la vez como el m&aacute;ximo s&iacute;mbolo de su hombr&iacute;a, de s&iacute; mismo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La representaci&oacute;n de lo que pudiera ser un hombre para algunos queda reducida a una pr&aacute;ctica sexual centrada en la genitalidad que niega el cuerpo como fuente de placer, negaci&oacute;n que mantiene una separaci&oacute;n entre cuerpo, genitales y entorno afectivo.</p>     <p>Para muchos hombres, la experiencia sexual es dif&iacute;cilmente el resultado de un encuentro en el que el placer de uno est&aacute; relacionado con el placer del "otro", pues en el proceso de desarrollo y socializaci&oacute;n de muchos hombres no se considera el reconocimiento del afecto, de la ternura y del cuidado de los otros. La sexualidad como capacidad er&oacute;tica a trav&eacute;s de cualquier parte del cuerpo, del tacto, el gusto, el o&iacute;do, la vista, el olfato, la proximidad f&iacute;sica, el lenguaje, se reduce a una limitada sexualidad genital, se involucran en la relaci&oacute;n sexual con sus genitales y estos son exclusivamente los agentes de caricia.</p>     <p>Algunas investigaciones en Latinoam&eacute;rica, como la de Viveros y Ca&ntilde;&oacute;n (1997), reportan que la construcci&oacute;n de la masculinidad en los varones colombianos de sectores populares integra la competencia, la rivalidad y la posibilidad de conflicto con otros hombres, asignando un lugar preponderante a la exhibici&oacute;n de la potencia y rendimiento sexual, percibi&eacute;ndose como seres eminentemente sexuales; tambi&eacute;n se encuentran cambios significativos cuando entrevistan a hombres de grupos socioculturales medios, quienes se perciben como hombres involucrados con la pareja y los hijos. Ram&iacute;rez (1997) cuya investigaci&oacute;n se desarroll&oacute; con varones puertorrique&ntilde;os, se&ntilde;ala que la construcci&oacute;n cultural de la subjetividad masculina se materializa en la sexualidad y el poder en los genitales. Sin embargo, tambi&eacute;n encuentra algunas contradicciones; indica que los hombres tambi&eacute;n pueden ser afectivos, pero conocen muy poco acerca de la afectividad, de sus expresiones y transformaciones. Considera que esta situaci&oacute;n responde, en gran medida, a que el an&aacute;lisis social y las discusiones de masculinidad han destacado en ellos otros atributos, como ser agresivos, violentos e invulnerables, y no han puesto atenci&oacute;n a otras dimensiones de la subjetividad masculina. Para Horowitz y Kaufman (1989) la sexualidad masculina debe ser interpretada en el contexto de una sociedad que reprime y sobrepone la masculinidad y la feminidad al dualismo actividad/pasividad; consideran que la mayor&iacute;a de los hombres, independientemente de su orientaci&oacute;n sexual, abrigan sentimientos confusos en cuanto a su sexualidad. La sexualidad masculina no es simplemente algo bueno o malo, encierra tensi&oacute;n, conflicto y lucha. La tensi&oacute;n radica entre seguir reproduciendo esa visi&oacute;n estereotipada de la masculinidad y las posibilidades reales a las que se enfrentan los hombres en su vida diaria, donde la sexualidad, la virilidad y la reproducci&oacute;n asumen formas y significados diferentes.</p>     <p>La sexualidad masculina y la reproducci&oacute;n son procesos complejos en los que se negocian identidades y posturas ante la vida, donde se generan contradicciones entre lo individual y lo social, llegando a dificultar la equidad en las responsabilidades sobre las trayectorias de vida de los participantes. Esto se relaciona con el alcance y el sentido del concepto de paternidad, cuyos significados y valoraci&oacute;n social generan contradicciones en la medida en que las representaciones sobre el papel asignado a hombres y mujeres es diferencial: la participaci&oacute;n de los hombres en la responsabilidad reproductiva es menor en comparaci&oacute;n con el trabajo, el &eacute;xito profesional y el mundo p&uacute;blico, en tanto que la valoraci&oacute;n social de las mujeres se sigue otorgando a la maternidad, aun cuando realicen actividades laborales, lo cual tiene implicaciones en la vida de unos y otras.</p>     <p>La participaci&oacute;n de los hombres en el &aacute;mbito reproductivo no puede ser contemplada simplemente como una decisi&oacute;n en abstracto, sino como un proceso relacional que implica la participaci&oacute;n de dos, desde la posibilidad del contacto sexual, el uso de la anticoncepci&oacute;n para regular la reproducci&oacute;n, la decisi&oacute;n planeada de los hijos, tomando en consideraci&oacute;n las expectativas tanto de la mujer como del hombre que intervienen en el proceso reproductivo.</p>     <p>Desde la visi&oacute;n estereotipada de la sexualidad masculina centrada en la potencia sexual y la virilidad, la posibilidad de "planeaci&oacute;n reproductiva" quedar&iacute;a al margen, pues ir&iacute;a, desde los discursos hegem&oacute;nicos de masculinidad, en contra del ser hombre. Algunas de las preguntas que nos llevaron a realizar la investigaci&oacute;n son: &iquest;Los hombres incorporan la decisi&oacute;n de ser padres? &iquest;La planeaci&oacute;n de los hijos forma parte del proceso reproductivo en los hombres? As&iacute;, pues, el objetivo del presente trabajo es analizar la decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos como parte del proceso reproductivo en los hombres.</p>     <p align="center"><b>Abordaje metodol&oacute;gico</b></p>     <p>Empleamos una metodolog&iacute;a cualitativa porque restituye al individuo su cualidad de ser portador de una realidad social, una voz que no se restringe a la propia experiencia sino que logra ser representativa de una comunidad, de un medio social y de un tiempo hist&oacute;rico. Permite abordar la l&oacute;gica de lo diferente, lo "otro", recupera lo cultural y el cuestionamiento del orden existente, visualizando la heterogeneidad y complejidad de lo social (Devereux, 1973; Denzin y Lincoln, 1994; Denman y Haro, 2000). La interdependencia entre los participantes y el investigador(a), la situaci&oacute;n donde se genera el encuentro y lo que se deriva del cuestionamiento de la entrevista durante el proceso de investigaci&oacute;n, forman parte del proceso que pretendemos dar cuenta.</p>     <p>Establecimos contacto con los varones participantes en la investigaci&oacute;n a trav&eacute;s de la instituci&oacute;n escolar donde sus hijos estaban inscritos. La invitaci&oacute;n a participar en el proyecto fue de manera personal, acordando las fechas y horarios para llevar a cabo las entrevistas. La investigaci&oacute;n integra entrevista a profundidad con treinta padres de familias nucleares heterosexuales de nivel socioecon&oacute;mico medio del Estado de M&eacute;xico, cuyas edades se encontraban entre veinte y cuarenta y cinco a&ntilde;os, con escolaridad de licenciatura y maestr&iacute;a, con puestos a nivel gerencial o directivo.</p>     <p>Los participantes forman parte de un grupo social que pocas veces se elige para llevar a cabo estudios sobre reproducci&oacute;n y paternidad; consideramos que la narraci&oacute;n de sus propias experiencias podr&iacute;an contribuir a conformar una visi&oacute;n m&aacute;s comprensiva de las vivencias y las contradicciones a las que se enfrentan, y c&oacute;mo las resuelven. Nehring (2005) se&ntilde;ala que en las &uacute;ltimas tres d&eacute;cadas se han llevado a cabo una serie de transformaciones culturales con implicaciones en las relaciones de g&eacute;nero; adem&aacute;s, que es necesario indagar las maneras complejas, heterog&eacute;neas y variables en que los mexicanos utilizan esas l&oacute;gicas culturales para comprender y llevar a cabo relaciones gen&eacute;ricas en la vida diaria.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Resultados</b></p>     <p>El an&aacute;lisis de resultados incorpora los datos de entrevista, identificando el proceso a trav&eacute;s del cual los participantes hab&iacute;an elaborado la decisi&oacute;n de ser padres, las razones por las cuales deseaban tener hijos, c&oacute;mo incorporaron la decisi&oacute;n de un segundo hijo y los conflictos a los que se hab&iacute;an enfrentando cuando la pareja hab&iacute;a tomado la decisi&oacute;n de manera individual.</p>     <p><b>Decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos</b></p>     <p>En los hombres entrevistados de nivel socioecon&oacute;mico medio, el comportamiento reproductivo y las decisiones que se generan en dicho espacio incorporan el proceso de interacci&oacute;n, negociaci&oacute;n y replanteamiento de la relaci&oacute;n de pareja, asumi&eacute;ndose de muy diversas maneras a partir de las condiciones particulares, entre ellas la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y emocional como pareja.</p>     <p>A diferencia de lo que hist&oacute;ricamente se ha se&ntilde;alado sobre la sexualidad masculina, donde se presenta de manera desenfrenada y lo que importa es mostrar la virilidad teniendo gran cantidad de hijos, los resultados muestran lo contrario, pues la mayor&iacute;a integran la decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos de manera compartida con la pareja como parte del proyecto de vida.</p>     <p>Algunos hombres empiezan a cuestionar y modificar los estereotipos masculinos asignados al &aacute;mbito de la reproducci&oacute;n; se plantea la corresponsabilidad en la decisi&oacute;n reproductiva, no es una imposici&oacute;n unidireccional por parte de ellos; de hecho, no se piensa en tener hijos sino hasta que ha formalizado la relaci&oacute;n de pareja. La preocupaci&oacute;n central de los entrevistados es tener un empleo que les permita obtener los recursos econ&oacute;micos para hacerse cargo de una familia, tener una casa, comprar un auto, disponer de tiempo para conocerse como pareja; una vez han incorporado la estabilidad econ&oacute;mica y familiar, integran la posibilidad de tener hijos. En algunas ocasiones comentaron que ya lo hab&iacute;an pensado, ya lo esperaban, pues de alguna manera formaba parte de las expectativas y de los ideales al formar una familia.</p>     <blockquote>      <p>Bueno entre los dos dijimos que ya ten&iacute;amos que encargar a un beb&eacute;, y s&iacute;, los dos al final de cuentas estuvimos de acuerdo y fue como sucedi&oacute;. De hecho cuando pensamos casarnos era la idea, de formar una familia. (Treinta y un a&ntilde;os: un hijo de cuatro a&ntilde;os y seis meses)</p> </blockquote>     <p>Se incorpora la decisi&oacute;n de tener hijos como parte del proyecto de vida con la pareja, se dialoga, se planea y se integra la planificaci&oacute;n familiar, asignando en promedio dos o tres a&ntilde;os despu&eacute;s de casados para decidir tener hijos (P19).</p>     <blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Lo platicamos, primero haci&eacute;ndonos chistes desde hace mucho tiempo, pero poco antes del embarazo lo platicamos ya de manera m&aacute;s seria, ve&iacute;amos la posibilidad y estuvimos de acuerdo en que se diera, no fue una decisi&oacute;n tomada con cron&oacute;metro de decir hoy o ma&ntilde;ana. (Veinte a&ntilde;os: un hijo de cuatro meses)</p> </blockquote>     <p>S&iacute;, lo planeamos tres a&ntilde;os despu&eacute;s de casados y decidimos que &iacute;bamos a tener un hijo. (Cuarenta y cinco a&ntilde;os: dos hijos de catorce y dieciocho a&ntilde;os).</p>     <p>La decisi&oacute;n reproductiva no es a t&iacute;tulo personal en los hombres entrevistados, incorpora la din&aacute;mica conyugal, la negociaci&oacute;n con la pareja, teniendo siempre presente la situaci&oacute;n econ&oacute;mica que les permita afrontar las responsabilidades familiares, pues, aunque los dos realizan actividades laborales remuneradas, dada la situaci&oacute;n econ&oacute;mica del pa&iacute;s, resulta dif&iacute;cil mantener un nivel de vida en los niveles medios. Pensar en tener un hijo implica mayores gastos; sin embargo, la mayor&iacute;a de los entrevistados comentaron que es algo que ya esperaban, llev&aacute;ndolos a incorporar y asumir la decisi&oacute;n reproductiva como parte del proyecto que van construyendo con la pareja, m&aacute;s que desde una posici&oacute;n de poder y autoridad o para probar su virilidad, como hist&oacute;ricamente se ha dicho.</p>     <p><b>Razones para tener un hijo</b></p>     <p>Respecto a las razones que los llevaron a tener un hijo o una hija, la mayor&iacute;a se&ntilde;al&oacute; el amor, fortalecimiento y uni&oacute;n con la pareja, la posibilidad econ&oacute;mica para poder asumir las responsabilidades familiares.</p>     <blockquote>      <p>El hecho de que nos amaramos, nos seguimos amando, ten&iacute;amos la posibilidad econ&oacute;mica, ya hab&iacute;amos estado ahorrando un tiempo he!, hab&iacute;amos visto las posibilidades y no s&eacute;, el hecho de querer unirte quiz&aacute; m&aacute;s a la pareja. (Veinte a&ntilde;os: un hijo de cuatro meses).</p> </blockquote>     <p>Como lo se&ntilde;ala Nolasco (1989), el deseo de tener un hijo marca para un hombre una posibilidad de involucramiento y entrega. Implica trascender la experiencia de placer sexual y a s&iacute; mismo, y con ello la ampliaci&oacute;n del proyecto amoroso. La maternidad y la paternidad pueden rescatarse como proyectos de amor, a trav&eacute;s de las experiencias cotidianas de intimidad y encuentro con la pareja y los hijos.</p>     <p>Los motivos que los llevan a decidir tener hijos est&aacute;n vinculados con las expectativas y las condiciones particulares de su trayectoria y proyecto de vida, incluyendo la situaci&oacute;n econ&oacute;mica y uni&oacute;n con la pareja con la idea de formar una familia. Los datos coinciden con los de Jim&eacute;nez (2007), quien despu&eacute;s de entrevistar a hombres de nivel medio de la Ciudad de M&eacute;xico, estos se&ntilde;alaron que la idea de tener hijos se incorpora en sus expectativas matrimoniales. La idea de matrimonio siempre va ligada a la idea de procrear, el sentido de la vida est&aacute; en tener hijos, no se puede concebir la idea de un matrimonio sin hijos.</p>     <p>En el &aacute;mbito de la familia y en la posibilidad de hacer familia es donde se incorpora y construye la posibilidad de tener hijos. La decisi&oacute;n entre el primer hijo y los siguientes se ven matizadas por los cambios en las trayectorias, en los momentos particulares de vida y en las expectativas del tipo de familia que pretenden formar. Si bien la mayor&iacute;a no tiene contemplado una familia grande, s&iacute; piensan en por lo menos dos hijos, aludiendo a las implicaciones econ&oacute;micas y el tiempo que requieren en el proceso de desarrollo y educaci&oacute;n. Los costos econ&oacute;micos no solo implican asegurar el bienestar material de sus hijos, sino tambi&eacute;n un buen nivel educativo, de preferencia universitario. Adem&aacute;s de la valoraci&oacute;n econ&oacute;mica en la manutenci&oacute;n y educaci&oacute;n, se agrega la consideraci&oacute;n de la atenci&oacute;n y el tiempo que requieren y quieren dedicar a sus hijos (Anderson, 1997; Rojas, 2006). Las expectativas entre el primer hijo y los siguientes son diferentes, pues se integra la experiencia de los costos del embarazo y la crianza, incluyendo la educaci&oacute;n respecto del primero. Varios de los entrevistados tienen hijos o hijas &uacute;nicos, refiriendo precisamente las dificultades econ&oacute;micas y de educaci&oacute;n que implica responsabilizarse de ellos, postergando la decisi&oacute;n de un segundo hijo aun cuando la pareja lo sugiera. Se puede observar c&oacute;mo los hombres participan y se hacen presentes en las decisiones reproductivas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>      <p>S&iacute;, pero m&aacute;s adelante, ahorita por lo pronto ser&iacute;a ver por este ni&ntilde;o, tratar de sacarlo adelante y s&iacute;, porque no darle un hermanito. De hecho ella (su esposa) piensa que ya, ya debe de ser, pero no, vamos a esperar un poco m&aacute;s. (Treinta y un a&ntilde;os: un hijo de cuatro a&ntilde;os y seis meses).</p> </blockquote>     <p>Generalmente, el segundo hijo o hija se planea y decide aludiendo a que los ni&ntilde;os necesitan un hermano para que no est&eacute;n solos y porque les hace falta, aunque tambi&eacute;n algunos comentaron que ya se encontraban en una mejor posici&oacute;n econ&oacute;mica. En algunos aparece la presi&oacute;n de la edad, algo que se pensaba era preocupaci&oacute;n exclusiva de las mujeres. Este es un dato interesante, porque permite visualizar a los hombres como agentes participativos en el proceso reproductivo, pues no es solo la preocupaci&oacute;n por la edad a la cual se es padre, sino por las implicaciones y requerimientos en cuanto a disponibilidad, tiempo, tolerancia y capacidad de disfrute.</p>     <blockquote>      <p>Se plane&oacute; porque yo no quer&iacute;a ser un padre que tenga un hijo a los cuarenta a&ntilde;os, por eso m&aacute;s que nada lo planeamos. Es muy curioso, yo veo a la gente que el pap&aacute; tiene como cuarenta y tantos a&ntilde;os y su hijo esta muy chico y siento que se cansan y no lo disfrutan, son muy gru&ntilde;ones, no eres activo ya, y no me gusta eso, quiero disfrutarlos para cuando crezcan, convivir con ellos. (Treinta y dos a&ntilde;os: un hijo de diez a&ntilde;os y una hija de cinco a&ntilde;os)</p> </blockquote>     <p>La planeaci&oacute;n de los hijos integra diversas expectativas en torno a la paternidad como un proceso de relaci&oacute;n con ellos y con la pareja, donde en muchas ocasiones se negocian de manera t&aacute;cita o expl&iacute;cita las posibilidades de la decisi&oacute;n reproductiva.</p>     <p>Es necesario considerar los momentos y circunstancias en las cuales se negocia y se decide tener hijos, puesto que varios de los entrevistados se&ntilde;alaron que los primeros hijos o hijas no fueron planeados.</p>     <blockquote>      <p>Bueno, d&eacute;jame decirte con mi conciencia plena, que la hicimos desde antes de casarnos pa'acabar pronto, y que bueno que fue as&iacute;, qu&eacute; bueno que naci&oacute; mi hija, nunca antes lo hab&iacute;a pensado ni dicho, pero ahora te lo estoy comentando con toda sinceridad… Bueno, a ra&iacute;z de eso me cas&eacute;, ella (su esposa) ten&iacute;a cuatro meses de embarazo, de hecho mi hija ya lo sabe ahora porque ya lo platicamos. (Treinta y seis a&ntilde;os: dos hijas de diez y catorce a&ntilde;os y un hijo de cinco meses)</p> </blockquote>     <p>Pues en los planes no ven&iacute;a el embarazo inmediato, por la escuela, los dos estudi&aacute;bamos, pero ya se dio el embarazo y la verdad cuando supimos que estaba embarazada estuvimos muy contentos" (cuarenta y tres a&ntilde;os: dos hijas de veinti&uacute;n y diecinueve a&ntilde;os)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un embarazo no planeado genera desconcierto y miedo por las implicaciones que se pudiera derivar de ello; sin embargo fueron aceptados, disfrutados y amados, siendo el motivo en algunos para formalizar la relaci&oacute;n y casarse, pues, como se&ntilde;ala Amuch&aacute;stegui (2007), la paternidad queda enmarcada en la relaci&oacute;n institucional del matrimonio, llevando a algunos hombres a asumir las consecuencias de sus encuentros sexuales, mir&aacute;ndose a s&iacute; mismos como hombres responsables.</p>     <blockquote>      <p>Yo sent&iacute; cierto nerviosismo porque fue algo no planeado, tal vez la falta de informaci&oacute;n con respecto a ser padres, yo creo que eso fue lo que en un momento dado fue muy agresivo en nuestras vidas, porque ni ella ni yo planeamos ser padres y cuando nos enteramos, porque nos enteramos los dos, nos pusimos muy nerviosos y tratamos de manejar las cosas con responsabilidad, pero te vuelvo a repetir, como no hubo un plan, &iexcl;s&iacute;!, yo creo que fue ah&iacute; donde hubo ese cambio tan dr&aacute;stico que a lo mejor dio miedo, sinceramente dio miedo. (Treinta y siete a&ntilde;os: un hijo de catorce a&ntilde;os)</p> </blockquote>     <p>El miedo a enfrentar la responsabilidad de su sexualidad es un sentimiento que no siempre reconocen y pocas veces llegan a comentarlo con la pareja; el miedo permanece silenciado porque supondr&iacute;a que no forma parte del ser hombre, ya que los productos de sus relaciones reproductivas los pueden asumir o se pueden desligar de ellos, pero sentir miedo pocas veces se enuncia, pues ir&iacute;a en contra de la visi&oacute;n hegem&oacute;nica de masculinidad.</p>     <p><b>Conflictos en las decisiones unilaterales en la reproducci&oacute;n</b></p>     <p>La reproducci&oacute;n es cuesti&oacute;n de dos; sin embargo, no siempre se considera que en el espacio reproductivo se ponen en juego relaciones de poder entre los g&eacute;neros a partir de los roles y expectativas definidas socialmente para varones y mujeres. Figueroa (1995) se&ntilde;ala que bajo esta visi&oacute;n se definen expectativas diferenciales alrededor de la reproducci&oacute;n para los miembros de cada sexo, construy&eacute;ndose identidades gen&eacute;ricas distintas, con derechos y responsabilidades claramente diferenciadas, donde se afirma que la mujer es la responsable de la reproducci&oacute;n, en tanto que los varones se sit&uacute;an en el &aacute;mbito productivo y de la generaci&oacute;n de bienes econ&oacute;micos y materiales.</p>     <p>En ocasiones la decisi&oacute;n de tener hijos puede integrar consenso y compromiso de ambos miembros de la pareja, o coerci&oacute;n ya sea de parte de &eacute;l o de ella. En las entrevistas realizadas encontramos hombres que se hab&iacute;an enfrentado a un conflicto porque la pareja hab&iacute;a tomado la decisi&oacute;n de tener hijos sin haberlo comentado con ellos, provocando conflictos en la relaci&oacute;n de pareja, pues desde su perspectiva no era el momento para embarazarse y tener hijos, aun cuando tradicionalmente se ha dicho que el deseo de tener hijos en los varones est&aacute; vinculado con la idea de probar la virilidad como uno de los elementos constitutivos de la identidad masculina.</p>     <blockquote>      <p>Fue ella quien decidi&oacute;, y me presion&oacute; mucho mi familia que ten&iacute;a que cumplir, antes me llevaba muy bien con mi esposa y luego cuando pas&oacute; el suceso, pues le sent&iacute; rencor porque no se cuid&oacute;, y me sent&iacute; muy presionado, porque ella quer&iacute;a tenerlo y yo no, me tuve que fletar y me cas&eacute; y ahora disfruto de la relaci&oacute;n. (Treinta a&ntilde;os: un hijo de dos a&ntilde;os).</p> </blockquote>     <p>Ella tom&oacute; la decisi&oacute;n de tener un hijo, yo no estaba de acuerdo, porque sent&iacute;a que no ten&iacute;amos nada, no ten&iacute;amos casa, est&aacute;bamos rentando un departamento y para mi en aquel entonces no era la idea vivir rentando un departamento con tantos gastos, yo quer&iacute;a primero tener mi casa y despu&eacute;s mi hijo. No, la verdad no estaba de acuerdo, tuve un rechazo por el ni&ntilde;o, l&oacute;gico yo lo rechace, aunque finalmente lo tuve que aceptar… (Treinta y dos a&ntilde;os: un hijo de diez a&ntilde;os y una hija de cinco a&ntilde;os)</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cuando fue la compa&ntilde;era quien tom&oacute; la decisi&oacute;n de tener un hijo se gener&oacute; un conflicto, un rechazo, no s&oacute;lo del hijo sino tambi&eacute;n de la pareja, lo cual nos lleva a un terreno donde hablar de decisiones reproductivas necesariamente tendr&iacute;a que vincularse con la manera en que tanto hombres como mujeres conciben y estructuran las relaciones sexuales y los productos de dichas relaciones, planteando y replanteando una vez m&aacute;s el papel participativo y protag&oacute;nico de ambos miembros de la pareja, pues, si no se tiene contemplado, es probable que algunos se sientan "atrapados" o "enga&ntilde;ados" porque les lleg&oacute; de improviso la paternidad haci&eacute;ndose "invisibles", incluso cuando mencionan "ella no se cuid&oacute;", asumiendo que quien debe llevar la responsabilidad del control reproductivo es la mujer en lugar de acepta su participaci&oacute;n y corresponsabilidad.</p>     <p>La decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos est&aacute; asociada a un cambio de identidad en los hombres, implica responsabilidad, compromiso y el miedo que de ello se deriva si no se planean. Formar una familia conlleva algo m&aacute;s que ser solamente proveedor, implica compromiso, tiempo y dedicaci&oacute;n a los hijos e hijas. La reproducci&oacute;n entra&ntilde;a un cambio en la identidad masculina, la transici&oacute;n a la paternidad vista como una responsabilidad mayor, donde ya no solo tienen que pensar en ellos mismos sino en la pareja, en el hijo o en la hija. Para los que incorporan la planeaci&oacute;n de los hijos, la paternidad constituye una experiencia importante en la vida; los hijos se convierten en la motivaci&oacute;n principal por la cual se esfuerzan en su trabajo, reestructuran su vida (Salguero, 2006). Para los que no ten&iacute;an contemplada la posibilidad de tener hijos, aun cuando representa un conflicto, porque no lo esperaban, porque no era el momento apropiado, o porque la pareja fue quien tom&oacute; de manera unilateral la decisi&oacute;n, representa asumir de manera compleja la responsabilidad, y si bien se hacen cargo de los hijos, la relaci&oacute;n con la pareja es conflictiva, implica todo un proceso de aprendizaje a partir de la interacci&oacute;n que van estableciendo con sus hijos o hijas desde peque&ntilde;os, a trav&eacute;s de los momentos que comparten o se dan la posibilidad de compartir; es ah&iacute; donde se va construyendo la identidad como hombre y padre.</p>     <p align="center"><b>Consideraciones finales</b></p>     <p>La presente investigaci&oacute;n pretende incorporar las experiencias de los hombres y pensar en nuevas formas de interpretar la reproducci&oacute;n como un proceso amplio y complejo, donde se admita una perspectiva relacional del mismo y no como eventos aislados de hombres y mujeres, pues incorpora relaciones de poder en los encuentros sexuales, en la decisi&oacute;n y planeaci&oacute;n de los hijos, en su cuidado y crianza, cuestionando los estereotipos de g&eacute;nero y las identidades que mujeres y hombres construyen como madres y padres.</p>     <p>Acercarnos al conocimiento que desde los hombres se puede generar en el &aacute;mbito reproductivo, permitir&iacute;a cuestionar los supuestos estereotipados desde donde se parte para construir las formas de vida, las relaciones entre hombres y mujeres en el momento en que deciden reproducirse, o bien controlar el nacimiento de los hijos e incorporar la posibilidad de planeaci&oacute;n de manera consensuada, compartida.</p>     <p>Los datos de la presente investigaci&oacute;n muestran la importancia del proceso relacional de la reproducci&oacute;n, la valoraci&oacute;n y el significado otorgado a la paternidad, donde hoy no basta con ser proveedor, sino que implica tiempo, dedicaci&oacute;n y compromiso con los hijos. En ese sentido la decisi&oacute;n compartida es importante; uno supondr&iacute;a que solo los varones imponen la decisi&oacute;n de tener hijos para probar su virilidad como uno de los componentes de la identidad masculina; sin embargo, hoy en d&iacute;a nos enfrentamos a la necesidad de ampliar los horizontes te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos, pues nos encontramos que tambi&eacute;n las parejas femeninas deciden de manera unidireccional tener hijos, hecho que conlleva una serie de conflictos no solo entre la pareja, sino con las familias de origen, pues se mantiene la idea de que el hombre debe cumplir. Gutmann (2000) se&ntilde;ala que tener hijos significa asumir una responsabilidad muy grande que implica una obligaci&oacute;n econ&oacute;mica; asegurar la manutenci&oacute;n de sus hijos, particularmente en los sectores socioecon&oacute;micos medios, significa mantener un buen nivel de vida, garantizar un nivel de escolaridad, lo cual no resulta tan f&aacute;cil a nivel econ&oacute;mico en las condiciones de vida de estas familias.</p>     <p>Es necesario incorporar una visi&oacute;n amplia de la reproducci&oacute;n a partir de los distintos significados que se otorgan a la sexualidad, la vida en pareja y las responsabilidades que de ello se derivan, como un encuentro relacional de dos y no como algo exclusivo de los hombres o las mujeres.</p> <hr size="1">     <p><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>1. Amuch&aacute;stegui, A. &Eacute;tica, deseo y masculinidad: La dif&iacute;cil relaci&oacute;n entre lo sexual y lo reproductivo. En: Amuch&aacute;stegui, A., &amp; Szasz, I. (Coordinadoras). <i>Sucede que me canso de ser hombre… Relatos y reflexiones sobre hombres y masculinidades en M&eacute;xico</i> (pp. 121-139). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (2007).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S1794-4724200900010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Anderson, D. <i>Men, Reproduction and Fatherhood. Policy &amp; Research papers</i> (pp. 3-27). Liege, Belgium: IUSSP International union for the scientific study of population, (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S1794-4724200900010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Badinter, E. <i>&iquest;Existe el amor maternal? Historia del amor maternal. Siglos XVII al XX.</i> Barcelona: Paid&oacute;s/Pomaire, (1981).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S1794-4724200900010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Denman, C., &amp; Haro, J. A. Introducci&oacute;n: Trayectoria y desvar&iacute;os de los m&eacute;todos cualitativos en la investigaci&oacute;n social. En: Denman y Haro (compiladores), <i>Por los rincones. Antolog&iacute;a de m&eacute;todos cualitativos en la investigaci&oacute;n social</i> (pp. 9-56). El M&eacute;xico: Colegio de Sonora, (2000).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S1794-4724200900010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Denzin, N., &amp; Lincoln, Y. Entering the Field of Qualitative Research. En: <i>Handbook of Qualitative Research</i>. Thousand Oaks, CA: Sage Publications, (1994).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S1794-4724200900010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Devereux, G. <i>De la ansiedad al m&eacute;todo en las ciencias del comportamiento</i>. M&eacute;xico: Siglo XXI, (1973).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S1794-4724200900010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Figueroa, J. G. <i>Aproximaci&oacute;n al estudio de los derechos reproductivos. Reflexiones, sexualidad, salud y reproducci&oacute;n</i>. M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (1995).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S1794-4724200900010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Figueroa, J. G., Aguilar, B., Hita, D. Una aproximaci&oacute;n al entorno de los derechos reproductivos a trav&eacute;s de un enfoque de conflictos. <i>Estudios Sociol&oacute;gicos, XII</i> (34), (1994), 129-154.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S1794-4724200900010001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Figueroa, J. G., &amp; Liendro. La presencia del var&oacute;n en la salud reproductiva. En: Ard&iacute;, Duarte y Rodr&iacute;guez (Eds.), <i>Ciencias sociales y medicina: perspectivas latinoamericanas</i> (pp. 193-226). Brasil: Universidad de Campi&ntilde;as, (1995).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S1794-4724200900010001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Figueroa, J. G., &amp; Rojas, O. La presencia de los varones dentro de los procesos reproductivos. En: Schmuckler (Coord.), <i>Pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, equidad de g&eacute;nero y democratizaci&oacute;n familiar,</i> (pp. 42-56). M&eacute;xico: Instituto Mora, (2000).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S1794-4724200900010001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Gutmann, M. <i>Ser hombre de verdad en la ciudad de M&eacute;xico. Ni macho ni mandil&oacute;n</i>. M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (2000).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S1794-4724200900010001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Horowitz, G., &amp; Kaufman, M. Sexualidad masculina: Hacia una teor&iacute;a de liberaci&oacute;n. En: M. Kaufman, <i>Hombres: placer, poder y cambio</i> (pp.65-99). Santo Domingo, Rep&uacute;blica Dominicana: Centro de Investigaci&oacute;n para la Acci&oacute;n Femenina (CIPAF), (1989).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S1794-4724200900010001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Jim&eacute;nez, M. L. Sexualidad, vida conyugal y relaciones de pareja. Experiencias de algunos varones de los sectores medio y alto de la Ciudad de M&eacute;xico. En: Amuch&aacute;stegui, A., &amp; Szasz, I. (Coordinadoras), <i>Sucede que me canso de ser hombre… Relatos y reflexiones sobre hombres y masculinidades en M&eacute;xico</i> (pp. 185-238). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (2007).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S1794-4724200900010001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Kimball, J. W. <i>Biolog&iacute;a.</i> 4. a edici&oacute;n. Bogot&aacute;: Editorial Nomos S. A., (1986).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S1794-4724200900010001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">15. Lagarde, M. <i>Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas</i>. M&eacute;xico: Universidad Nacional Aut&oacute;noma de M&eacute;xico, (1993).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S1794-4724200900010001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><font size="2" face="Verdana">16. Lamas, M. Reconstrucci&oacute;n simb&oacute;lica y laicismo: dos requisitos imprescindibles para la defensa de los derechos reproductivos. En: Beatriz Figueroa (coord.), <i>M&eacute;xico diverso y desigual: enfoques sociodemogr&aacute;ficos</i> (pp. 281-288). M&eacute;xico: Sociedad Mexicana de Demograf&iacute;a - El Colegio de M&eacute;xico, (1999).</font>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S1794-4724200900010001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Lerner, S. Participaci&oacute;n del var&oacute;n en el proceso reproductivo: recuento de perspectivas anal&iacute;ticas y hallazgos de investigaci&oacute;n. En: Susana Lerner (Ed.), <i>Varones, sexualidad y reproducci&oacute;n</i> (pp. 9-46). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico - Sociedad Mexicana de Demograf&iacute;a, (1998).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S1794-4724200900010001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Nehring, D. Reflexiones sobre la construcci&oacute;n cultural de las relaciones de g&eacute;nero. <i>Papeles de Poblaci&oacute;n, 45</i>, julio-septiembre, (2005), 221-245.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S1794-4724200900010001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Nolasco, S. <i>O Mito da Masculinidade</i>. R&iacute;o de Janeiro, Editorial Roco, (1989).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S1794-4724200900010001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Ram&iacute;rez, R. L. Nosotros los boricuas. En: Valdez, T., &amp; Olavaria, J. (Eds.), <i>Masculinidad/es, poder y crisis</i>, (pp. 102-112). Santiago: Isis Internacional, FLACSO Chile, (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S1794-4724200900010001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Rojas, O. Reflexiones en torno de las valoraciones masculinas sobre los hijos y la paternidad. En: Figueroa, Jim&eacute;nez y Tena (Coordinadores), <i>Ser padres, esposos e hijos: pr&aacute;cticas y valoraciones en varones mexicanos</i> (pp. 95-119). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S1794-4724200900010001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. Roma, P. <i>Hablan ellos.</i> Barcelona: Plaza &amp; Jan&eacute;s Editores, (1999).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S1794-4724200900010001000022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Salguero, M. A. Significado y vivencia de la paternidad en algunos varones de los sectores socioecon&oacute;micos medios en la ciudad de M&eacute;xico. En: Figueroa, Jim&eacute;nez y Tena, (Coordinadores), <i>Ser padres, esposos e hijos: pr&aacute;cticas y valoraciones en varones mexicanos</i>, (pp. 57-94). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico, (2006).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S1794-4724200900010001000023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Viveros, M., &amp; Ca&ntilde;&oacute;n, W. Pa'bravo... yo soy candela, palo y piedra. Los quibdose&ntilde;os. En: Valdez, T., &amp; Olavaria, J. (Eds.) <i>Masculinidad/es, poder y crisis</i> (pp. 125-138). Santiago: Isis Internacional, FLACSO Chile, (1997).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S1794-4724200900010001000024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Amuchástegui]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ética, deseo y masculinidad: La difícil relación entre lo sexual y lo reproductivo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Amuchástegui]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Szasz]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sucede que me canso de ser hombre… Relatos y reflexiones sobre hombres y masculinidades en México]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>121-139</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Anderson]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Men, Reproduction and Fatherhood. Policy & Research papers]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>3-27</page-range><publisher-loc><![CDATA[Liege^eBelgium Belgium]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[IUSSP International union for the scientific study of population]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Badinter]]></surname>
<given-names><![CDATA[E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[¿Existe el amor maternal? Historia del amor maternal. Siglos XVII al XX]]></source>
<year>1981</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós/Pomaire]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Denman]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haro]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Introducción: Trayectoria y desvaríos de los métodos cualitativos en la investigación social]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Denman]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Haro]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Por los rincones. Antología de métodos cualitativos en la investigación social]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>9-56</page-range><publisher-loc><![CDATA[El México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Colegio de Sonora]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Denzin]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lincoln]]></surname>
<given-names><![CDATA[Y]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Entering the Field of Qualitative Research]]></article-title>
<source><![CDATA[Handbook of Qualitative Research]]></source>
<year>1994</year>
<publisher-loc><![CDATA[Thousand Oaks^eCA CA]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sage Publications]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Devereux]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[De la ansiedad al método en las ciencias del comportamiento]]></source>
<year>1973</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Aproximación al estudio de los derechos reproductivos. Reflexiones, sexualidad, salud y reproducción]]></source>
<year>1995</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar]]></surname>
<given-names><![CDATA[B]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hita]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Una aproximación al entorno de los derechos reproductivos a través de un enfoque de conflictos]]></article-title>
<source><![CDATA[Estudios Sociológicos]]></source>
<year>1994</year>
<volume>XII</volume>
<numero>34</numero>
<issue>34</issue>
<page-range>129-154</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Liendro]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La presencia del varón en la salud reproductiva]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Ardí]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Duarte]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rodríguez]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ciencias sociales y medicina: perspectivas latinoamericanas]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>193-226</page-range><publisher-loc><![CDATA[Brasil ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Campiñas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Rojas]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La presencia de los varones dentro de los procesos reproductivos]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Schmuckler]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Políticas públicas, equidad de género y democratización familiar]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>42-56</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Instituto Mora]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gutmann]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ser hombre de verdad en la ciudad de México. Ni macho ni mandilón]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Horowitz]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Kaufman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sexualidad masculina: Hacia una teoría de liberación]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Kaufman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hombres: placer, poder y cambio]]></source>
<year>1989</year>
<page-range>65-99</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santo Domingo^eRepública Dominicana República Dominicana]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Investigación para la Acción Femenina (CIPAF)]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sexualidad, vida conyugal y relaciones de pareja. Experiencias de algunos varones de los sectores medio y alto de la Ciudad de México]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Amuchástegui]]></surname>
<given-names><![CDATA[A]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Szasz]]></surname>
<given-names><![CDATA[I]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sucede que me canso de ser hombre… Relatos y reflexiones sobre hombres y masculinidades en México]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>185-238</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Kimball]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Biología]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Nomos S. A.]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lagarde]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los cautiverios de las mujeres: madresposas, monjas, putas, presas y locas]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional Autónoma de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lamas]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reconstrucción simbólica y laicismo: dos requisitos imprescindibles para la defensa de los derechos reproductivos]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[México diverso y desigual: enfoques sociodemográficos]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>281-288</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sociedad Mexicana de Demografía - El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lerner]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Participación del varón en el proceso reproductivo: recuento de perspectivas analíticas y hallazgos de investigación]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lerner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Susana]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Varones, sexualidad y reproducción]]></source>
<year>1998</year>
<page-range>9-46</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México - Sociedad Mexicana de Demografía]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nehring]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones sobre la construcción cultural de las relaciones de género]]></article-title>
<source><![CDATA[Papeles de Población]]></source>
<year>2005</year>
<volume>45</volume>
<page-range>221-245</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nolasco]]></surname>
<given-names><![CDATA[S]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[O Mito da Masculinidade]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-loc><![CDATA[Río de Janeiro ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Roco]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[R. L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Nosotros los boricuas]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Valdez]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olavaria]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Masculinidad/es, poder y crisis]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>102-112</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santiago ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Isis Internacional, FLACSO Chile]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rojas]]></surname>
<given-names><![CDATA[O]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones en torno de las valoraciones masculinas sobre los hijos y la paternidad]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tena]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ser padres, esposos e hijos: prácticas y valoraciones en varones mexicanos]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>95-119</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Roma]]></surname>
<given-names><![CDATA[P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hablan ellos]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Plaza & Janés Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Salguero]]></surname>
<given-names><![CDATA[M. A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Significado y vivencia de la paternidad en algunos varones de los sectores socioeconómicos medios en la ciudad de México]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Figueroa]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jiménez]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Tena]]></surname>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ser padres, esposos e hijos: prácticas y valoraciones en varones mexicanos]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>57-94</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Viveros]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Cañón]]></surname>
<given-names><![CDATA[W]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pa'bravo... yo soy candela, palo y piedra. Los quibdoseños]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Valdez]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Olavaria]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Masculinidad/es, poder y crisis]]></source>
<year>1997</year>
<page-range>125-138</page-range><publisher-loc><![CDATA[Santiago ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Isis Internacional, FLACSO Chile]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
