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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LA EDUCACIÓN SUPERIOR DESDE LA TEORÍA DE LOS BIENES PÚBLICOS: ¿CON O SIN ÁNIMO DE LUCRO?]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[SUPERIOR EDUCATION FROM THE THEORY OF PUBLIC ASSETS: WITH OR WITHOUT PROFITABLE PURPOSES?]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Escuela Superior de Administración Pública grupo de investigación GRIIMAP ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[From the perspective of the public assets theory, where the marginal cost of supplying a good to more people is high, and where the exclusion is possible, it is so called "private assets" supplied by the state. The adoption of the given perspective justifies the inclusion of marketing mechanisms in education as assets and therefore from the private sector, allowing a conception of education as private asset and consequently exclusionary. Nevertheless, education is a unique case in which service can be conceptualized as well as per public assets per private assets and in terms of the Samuelson Traditional Theory, due personal benefits; it is considered a private asset. Under the global public assets conception, the notion of exclusion is used to determine whether an asset should be considered public or private. As a global public asset has been defined as being in fact non exclusionary, because it is available for everyone's consumption, while a private asset is the contrary disposition, exclusionary and not available for everyone consume. Superior Education and the generated sub products, (knowledge, development, economic growth, poverty reduction, better health conditions, education, family nucleus feeding) are considered as public assets. An important issue for Superior contemporary education and research is that of "public assets" or better explained, the conflict around "public assets", the diverse tasks that universities have to perform go in terms of examining the value of the public as well as the value of the private. This is a reflexion article and the aim is to analyze the theoretical grounds of Ley 30, 1992 and the reform bill related to the financial of superior education and the participation of official and private sectors.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>LA EDUCACI&Oacute;N SUPERIOR DESDE LA TEOR&Iacute;A DE LOS BIENES P&Uacute;BLICOS: &iquest;CON O SIN &Aacute;NIMO DE LUCRO?</b></font><Sup>1</sup></p>      <p align="center"><font size="3"><b>SUPERIOR EDUCATION FROM THE THEORY OF PUBLIC ASSETS: WITH OR WITHOUT PROFITABLE PURPOSES?</b></font></p>      <p align="center">Jos&eacute; Silva Ruiz<Sup>2</sup></p>      <p><sup>1</sup> Proyecto: &quot;La financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior en Colombia&quot;; Grupo de investigaci&oacute;n: Grupo Interdisciplinario de Investigaci&oacute;n en Modernizaci&oacute;n y Administraci&oacute;n de lo P&uacute;blico, GRIIMAP; reconocido por Colciencias; Escuela Superior de Administraci&oacute;n P&uacute;blica, ESAP, Bogot&aacute;.    <br> <sup>2</sup> Doctor en Ciencias Econ&oacute;micas, Universidad Nacional de Colombia; profesor asociado de planta, Escuela Superior de Administraci&oacute;n P&uacute;blica; integrante del grupo de investigaci&oacute;n GRIIMAP, reconocido por Colciencias; <a href="mailto:josepsilvar@gmail.com">josepsilvar@gmail.com</a> Bogot&aacute;, D.C., Colombia, calle 44 No. 57 - 37, ESAP.</p>      <p>C&oacute;mo citar este art&iacute;culo: Silva R. Jos&eacute;. (2013). La educaci&oacute;n superior desde la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos: &iquest;con o sin &aacute;nimo de lucro?. <i>Sophia</i>, Vol. (9), 123-140.</p>      <p>Recepci&oacute;n: Abril 30 de 2013. Aceptaci&oacute;n: Junio 17 de 2013</p>  <hr>      <p><b>Resumen</b></p>      <p>En la perspectiva de la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos, cuando el costo marginal de suministrar un bien a m&aacute;s personas es alto y en los que es posible la exclusi&oacute;n, se denomina bienes privados suministrados por el Estado. La adopci&oacute;n de la anterior perspectiva fundamenta la inclusi&oacute;n de mecanismos de mercado en la educaci&oacute;n y por tanto del sector privado, lo cual permite una concepci&oacute;n de la educaci&oacute;n como bien privado y por tanto, excluyente. As&iacute;, la educaci&oacute;n como un bien privado puede definirse en contraste directo con un bien p&uacute;blico, como rival y excluyente. No obstante, la educaci&oacute;n es un caso &uacute;nico en el que un servicio puede ser conceptualizado a la vez como un bien p&uacute;blico y un bien privado, y en t&eacute;rminos de la teor&iacute;a tradicional de Samuelson, debido a los beneficios personales, se considera un bien privado. En el marco de los bienes p&uacute;blicos globales, se emplea la noci&oacute;n de exclusi&oacute;n para determinar si un bien es considerado privado o p&uacute;blico. Como un bien p&uacute;blico global se define por ser de hecho no excluyente y por estar disponible para el consumo de todos; en tanto que un bien privado es la disposici&oacute;n contraria, exclusi&oacute;n y no disponible para todos, la educaci&oacute;n superior y los subproductos generados (conocimiento, desarrollo y crecimiento econ&oacute;mico, reducci&oacute;n de la pobreza, mejores condiciones en salud, educaci&oacute;n y alimentaci&oacute;n del c&iacute;rculo familiar) se consideran como bienes p&uacute;blicos. Una cuesti&oacute;n importante para la educaci&oacute;n superior contempor&aacute;nea y la investigaci&oacute;n es la de &quot;bien p&uacute;blico&quot;, o mejor, el conflicto en torno al &quot;bien p&uacute;blico&quot;. Las diversas tareas que la universidad desempe&ntilde;a y sus diversos resultados se examinan con respecto a su valor para lo &quot;p&uacute;blico&quot;, as&iacute; como para lo &quot;privado&quot;. El presente art&iacute;culo es de reflexi&oacute;n y su objetivo apunta a dar cuenta del trasfondo te&oacute;rico de la Ley 30 de 1992 y del proyecto de reforma, en lo relacionado con la financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior y la participaci&oacute;n de los sectores oficial y privado en la misma.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave</b>: Educaci&oacute;n superior, bienes p&uacute;blicos, bienes privados, privatizaci&oacute;n, reforma.</p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>      <p>From the perspective of the public assets theory, where the marginal cost of supplying a good to more people is high, and where the exclusion is possible, it is so called &quot;private assets&quot; supplied by the state. The adoption of the given perspective justifies the inclusion of marketing mechanisms in education as assets and therefore from the private sector, allowing a conception of education as private asset and consequently exclusionary. Nevertheless, education is a unique case in which service can be conceptualized as well as per public assets per private assets and in terms of the Samuelson Traditional Theory, due personal benefits; it is considered a private asset. Under the global public assets conception, the notion of exclusion is used to determine whether an asset should be considered public or private. As a global public asset has been defined as being in fact non exclusionary, because it is available for everyone's consumption, while a private asset is the contrary disposition, exclusionary and not available for everyone consume. Superior Education and the generated sub products, (knowledge, development, economic growth, poverty reduction, better health conditions, education, family nucleus feeding) are considered as public assets. An important issue for Superior contemporary education and research is that of &quot;public assets&quot; or better explained, the conflict around &quot;public assets&quot;, the diverse tasks that universities have to perform go in terms of examining the value of the public as well as the value of the private. This is a reflexion article and the aim is to analyze the theoretical grounds of Ley 30, 1992 and the reform bill related to the financial of superior education and the participation of official and private sectors.</p>      <p><b>Key words</b>: Higher education, public goods, private goods, privatization, reform.</p>  <hr>      <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p>El 10 de marzo de 2011 el gobierno del presidente Juan Manuel Santos present&oacute; a la comunidad acad&eacute;mica y al pa&iacute;s un proyecto de ley para reformar la educaci&oacute;n superior de Colombia (Ley 30 de 1992). Los puntos que m&aacute;s debate y rechazo generaron fueron los mecanismos de financiaci&oacute;n de las universidades oficiales o estatales, el fortalecimiento de la universidad privada como alternativa para la cobertura y la inclusi&oacute;n de &quot;sociedades an&oacute;nimas con &aacute;nimo de lucro&quot;. El proyecto finalmente fue retirado del Congreso por orden presidencial, ante la presi&oacute;n de estudiantes, profesores, rectores de las universidades estatales y de algunas privadas. La discusi&oacute;n y los argumentos sobre la propuesta de reforma se orientan desde polos extremos y mixtos: 1) para las organizaciones de estudiantes y profesores, la educaci&oacute;n superior debe ser suministrada y financiada de manera oficial (matr&iacute;cula gratuita para los estudiantes); 2) el gobierno, siguiendo la pol&iacute;tica del Banco Mundial y de la UNESCO, busca ampliar y consolidar la participaci&oacute;n del sector privado (con y sin &aacute;nimo de lucro) en la financiaci&oacute;n de la cobertura; 3) para otros, se debe mantener el esquema actual en el que coexisten las instituciones oficiales y privadas sin &aacute;nimo de lucro y en expansi&oacute;n.</p>      <p>La anterior problem&aacute;tica es lo que da origen al presente art&iacute;culo de reflexi&oacute;n, y su objetivo es indagar los fundamentos te&oacute;ricos y emp&iacute;ricos detr&aacute;s del proyecto, para buscar respuestas a las preguntas de investigaci&oacute;n (en concreto, desde la literatura de la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos): &iquest;por qu&eacute; la educaci&oacute;n superior puede ser considerada un bien privado, un bien p&uacute;blico, un bien mixto o un bien p&uacute;blico global? Y, &iquest;con o sin &aacute;nimo de lucro? La ambig&uuml;edad se genera por las externalidades que genera la educaci&oacute;n (t&iacute;tulos acad&eacute;micos individuales que conducen a ascenso social, investigaci&oacute;n, conocimiento individual y social, publicaciones, crecimiento y desarrollo econ&oacute;mico, reducci&oacute;n de la pobreza, calidad de vida, etc.; es decir, retorno de la inversi&oacute;n individual y social).</p>      <p>Los antecedentes de la investigaci&oacute;n se iniciaron entre los a&ntilde;os 1998 y 2002, con ocasi&oacute;n de la elaboraci&oacute;n del trabajo de Maestr&iacute;a en Ciencias Econ&oacute;micas y de los estudios de Maestr&iacute;a en Ciencias de la Educaci&oacute;n, que prosiguieron con publicaciones posteriores del autor sobre la financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior y con investigaciones recientes sobre bienes p&uacute;blicos, privados y mixtos relacionadas en las referencias bibliogr&aacute;ficas. El m&eacute;todo utilizado es descriptivo, explicativo y correlacional.</p>      <p>En el contexto de la teor&iacute;a tradicional de los bienes p&uacute;blicos de Samuelson (1954), los bienes privados puros se caracterizan por la rivalidad y exclusi&oacute;n y los p&uacute;blicos puros por la no rivalidad y no exclusi&oacute;n. Las teor&iacute;as de los bienes p&uacute;blicos y de los p&uacute;blicos globales divergen y se contradicen a menudo cuando se trata de etiquetar a un bien o servicio como p&uacute;blico o privado. La educaci&oacute;n superior produce una mezcla de bienes p&uacute;blicos y privados, sea cual sea el r&eacute;gimen de matr&iacute;cula o de propiedad. La mezcla es muy variable y sensible a la pol&iacute;tica. En algunos pa&iacute;ses, los bienes privados son poco reconocidos; en otros pa&iacute;ses lo son los bienes p&uacute;blicos (Marginson, 2007).</p>      <p>La pol&iacute;tica p&uacute;blica sobre educaci&oacute;n (superior) se ha orientado de manera directa e indirecta en Colombia por la perspectiva de la UNESCO y del Banco Mundial, esta &uacute;ltima enmarcada por una tendencia economicista a partir de la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La participaci&oacute;n del Banco Mundial en educaci&oacute;n se inici&oacute; en 1963, con pr&eacute;stamos a proyectos centrados en la construcci&oacute;n de escuelas y equipos, a trav&eacute;s de la Corporaci&oacute;n Financiera Internacional, (CFI). En la d&eacute;cada de 1970 se incrementa su participaci&oacute;n a partir de la creaci&oacute;n de un departamento de educaci&oacute;n. La aparici&oacute;n de la teor&iacute;a del capital humano y su aceptaci&oacute;n en aumento en la d&eacute;cada de 1960, gener&oacute; un cambio de enfoque. Esta teor&iacute;a le sirve de fundamento al Banco para ampliar su literatura sobre educaci&oacute;n, y su pol&iacute;tica se orienta a promover un mayor &eacute;nfasis en la inversi&oacute;n en capital humano -donde la educaci&oacute;n se concibe como una inversi&oacute;n con una alta tasa de retorno- y como un medio para el desarrollo econ&oacute;mico, y por lo tanto, de reducci&oacute;n de la pobreza.</p>      <p>La circulaci&oacute;n peri&oacute;dica de documentos por parte del Banco Mundial, se destaca como elemento importante de difusi&oacute;n y de persuasi&oacute;n de sus pol&iacute;ticas p&uacute;blicas sobre educaci&oacute;n, impulsadas a trav&eacute;s de la puesta en com&uacute;n de las experiencias y pr&aacute;cticas por parte de los diferentes gobiernos de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo. Por ejemplo, en el documento sobre <i>La ense&ntilde;anza superior: Las lecciones derivadas de la experiencia</i>, Washington, 1995; se destaca la importancia de la educaci&oacute;n para el crecimiento econ&oacute;mico y la reducci&oacute;n de la pobreza y se discute acerca de la financiaci&oacute;n, la equidad, cobertura, calidad y papel de los gobiernos (Silva, 2000, 2012).</p>      <p><font size="3"><b>Materiales y m&eacute;todos</b></font></p>      <p>El m&eacute;todo se fundamenta en tres tipos de estudios: descriptivo, correlacional y explicativo. Un estudio descriptivo permite especificar las propiedades y caracter&iacute;sticas m&aacute;s importantes del fen&oacute;meno a estudiar (la educaci&oacute;n superior: un bien excluyente, no excluyente; rival, no rival -<a href="#gra1">gr&aacute;fica 1</a>), para luego medir, evaluar y analizar las mismas y desde all&iacute; buscar respuestas al problema generado por el proyecto de reforma, para finalmente describir lo investigado.</p>      <p>Los estudios correlaci&oacute;nales tienen como prop&oacute;sito medir el grado de relaci&oacute;n entre dos o m&aacute;s conceptos o variables, para despu&eacute;s analizar la correlaci&oacute;n entre las mismas. La variable dependiente es la financiaci&oacute;n de la cobertura de la educaci&oacute;n superior y las variables independientes son la participaci&oacute;n de los sectores oficial y privado. Relaciones analizadas a partir de la taxonom&iacute;a de bienes (<a href="#cua1">Cuadro 1</a>).</p>      <p align="center"><a name="cua1"></a><img src="img/revistas/sph/n9/n9a10c1.jpg"></p>      <p>Los estudios explicativos van m&aacute;s all&aacute; de la descripci&oacute;n de conceptos y de las relaciones entre conceptos o variables. Esencialmente se centra en explicar por qu&eacute; y c&oacute;mo ocurre un fen&oacute;meno; y en este caso, dar respuesta a las preguntas de investigaci&oacute;n, y en especial al interrogante de si la educaci&oacute;n superior se puede considerar, &iquest;un bien p&uacute;blico, privado, mixto o un bien p&uacute;blico global?</p>      <p>En relaci&oacute;n con los materiales, se muestran algunas cifras en cuadros que dan cuenta de la evoluci&oacute;n reciente del sector de la educaci&oacute;n superior en Colombia, en cuanto al n&uacute;mero de instituciones oficiales y privadas, y al n&uacute;mero de programas y de matr&iacute;cula en unas y otras.</p>      <p><font size="3"><b>Desarrollo y resultados del estudio</b></font><Sup><a href="#num3" name="nu3">3</a></sup></p>      <p>Inicialmente, se aborda la literatura econ&oacute;mica sobre los bienes p&uacute;blicos, privados, mixtos y globales, y a partir de las caracter&iacute;sticas de los mismos se analiza el porqu&eacute; la educaci&oacute;n superior se puede considerar como uno u otro bien. La anterior perspectiva y la teor&iacute;a del capital humano fundamentan la pol&iacute;tica del Banco Mundial, y por lo tanto, se muestra la evoluci&oacute;n de la misma. Finalmente, se analiza el grado de incidencia del Banco en la pol&iacute;tica p&uacute;blica colombiana (Ley de 30 de 1992) y en el proyecto de reforma.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>La literatura econ&oacute;mica sobre bienes p&uacute;blicos, privados, mixtos y globales y su incidencia en el dise&ntilde;o de la pol&iacute;tica p&uacute;blica de educaci&oacute;n superior</b></p>      <p>El <i>&quot;laissez-faire&quot;</i> de Adam Smith es ampliamente elogiado por su desde&ntilde;o de un excesivo protagonismo del gobierno en la econom&iacute;a, pues las leyes del mercado solo se aplican si el mercado es libre para actuar sin intervenci&oacute;n. Sin embargo, mientras que Smith est&aacute; en desacuerdo con la intromisi&oacute;n gubernamental en los mecanismos del mercado, cree en la provisi&oacute;n p&uacute;blica m&iacute;nima (Estado m&iacute;nimo) de ciertos servicios o bienes p&uacute;blicos como la defensa y seguridad nacional, la justicia, servicio de canciller&iacute;a, infraestructura b&aacute;sica, dignidad del soberano y la educaci&oacute;n b&aacute;sica para los pobres (Silva, 2011).</p>      <p>Los autores del periodo (1770-1870) denominado &quot;econom&iacute;a pol&iacute;tica cl&aacute;sica&quot; trataron los ingresos de manera independiente de los gastos p&uacute;blicos. Mientras la imposici&oacute;n seg&uacute;n el principio del beneficio se consideraba el ideal; los ingresos, y en general el problema impositivo, se analizaba en el contexto del principio de la capacidad de pago, con el ajuste necesario del gasto p&uacute;blico (J. S. Mill).</p>      <p>Los economistas y estudiosos de las finanzas p&uacute;blicas de Europa continental elaboraron una perspectiva, diferente a la anglosajona, que se convertir&iacute;a en la base del an&aacute;lisis de la problem&aacute;tica de los bienes p&uacute;blicos. Desde tal perspectiva, la satisfacci&oacute;n de las necesidades p&uacute;blicas, al igual que las privadas, se seleccionan y ordenan en funci&oacute;n de la utilidad marginal -las necesidades p&uacute;blicas tambi&eacute;n deben ordenarse por su valoraci&oacute;n marginal para los diferentes individuos-. La utilidad marginal que genera la satisfacci&oacute;n de las necesidades p&uacute;blicas debe igualar a la desutilidad marginal de su pago. El enfoque de esta teor&iacute;a proclama el car&aacute;cter individualista de las necesidades p&uacute;blicas y, al igual que en los bienes privados, las necesidades totales como producto de las necesidades individuales.</p>      <p>En Europa continental, Pantalioni, Mazzola, Sax, Wicksell y Lindahl trataron de buscar un cambio voluntario de bienes p&uacute;blicos contra impuestos, por lo cual no era pertinente separar las dos partes que componen toda la actividad financiera: los ingresos p&uacute;blicos (impuestos) y el gasto p&uacute;blico. Los impuestos para la satisfacci&oacute;n de las necesidades p&uacute;blicas, de manera paralela, se consideraron como los precios que los individuos han de pagar por la adquisici&oacute;n de bienes privados; es decir, precios-impuesto, o cuasi precios en la denominaci&oacute;n de Samuelson (principio del beneficio). Esta aproximaci&oacute;n se conoce como teor&iacute;a del cambio voluntario (Silva, 2011).</p>      <p>Para los autores del an&aacute;lisis marginalista de Europa continental, la diferencia entre bienes p&uacute;blicos y privados radica en la indivisibilidad de los bienes p&uacute;blicos. Esta es la perspectiva com&uacute;n de autores como Pantaleoni y Mazzola, de la escuela italiana de las finanzas p&uacute;blicas, Emil Sax, y Wicksell (1896) y su disc&iacute;pulo Lindahl (1919) de la escuela de Estocolmo (a este &uacute;ltimo se le reconoce como el autor de la m&aacute;s completa exposici&oacute;n durante muchos a&ntilde;os de la teor&iacute;a del cambio voluntario). Esta literatura permaneci&oacute; ignorada en los pa&iacute;ses anglosajones hasta que Musgrave (1939, 1958), Bowen (1943) y posteriormente Samuelson (1954) retomaron el concepto de bien p&uacute;blico (Silva, 2011).</p>      <p>La discusi&oacute;n acerca del principio del beneficio disminuy&oacute; entre los a&ntilde;os 1850 y 1880 y, en cambio, creci&oacute; el inter&eacute;s por el principio de capacidad de pago. A partir de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 1880 entr&oacute; en decadencia la discusi&oacute;n del principio de capacidad de pago y comenz&oacute; un renacimiento del principio del beneficio. Mientras los autores cl&aacute;sicos hab&iacute;an postulado la imposici&oacute;n de acuerdo con el beneficio como una norma de justicia, la nueva teor&iacute;a econ&oacute;mica marginalista interpretaba la regla del beneficio como una condici&oacute;n de equilibrio.</p>      <p>Para Wicksell (1896) existen dos zonas de la actividad p&uacute;blica. En la primera se puede aplicar el principio del beneficio y corresponde a los denominados servicios p&uacute;blicos; en la otra, se hace m&aacute;s pertinente el principio de capacidad de pago y corresponde a las funciones b&aacute;sicas del Estado -denominadas m&aacute;s adelante como bienes p&uacute;blicos puros-. De otra parte, Wicksell defiende el principio de tributaci&oacute;n de acuerdo con el beneficio porque, a su juicio, este se puede y se debe aplicar a todas aquellas actividades del Estado que envuelven el problema de una delimitaci&oacute;n racional de los gastos estatales independientes; es decir, para el caso de un servicio p&uacute;blico -carreteras, obras p&uacute;blicas y educaci&oacute;n para los pobres- (Silva, 2011).</p>      <p>Lindahl, disc&iacute;pulo de Wicksell, escribi&oacute; dos ensayos orientados a defender el principio del beneficio. A diferencia de Wicksell, en Lindahl ya no &quot;existen dos zonas de la actividad p&uacute;blica&quot;. Una en la cual se pueda aplicar el principio del beneficio; y en la otra, el principio de capacidad de pago. Ahora existe una sola zona en la cual el costo del servicio se financia con los aportes de los ciudadanos (ricos y pobres).</p>      <p>Lindahl (1919) mostr&oacute; la existencia de un equilibrio -parcial-con la introducci&oacute;n de &quot;precios personalizados&quot;. El modelo contempla bienes p&uacute;blicos y privados. Con los privados, diferentes personas pueden consumir diferentes paquetes de bienes; pero, en equilibrio, todos pagan los mismos precios. Con bienes p&uacute;blicos, todos deben consumir la misma cantidad; pero, en equilibrio pueden pagar diferentes precios de acuerdo con su valoraci&oacute;n. Un equilibrio Lindahl consiste en la participaci&oacute;n del costo a ser pagado por el rico y una participaci&oacute;n del costo a ser pagado por el pobre -una vez se ha sumado un cien por ciento-; participaci&oacute;n tal que coincide en la cantidad del bien p&uacute;blico que el rico y el pobre eligen, dada la participaci&oacute;n de sus costos (Silva, 2011).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los conflictos por los aportes podr&aacute;n resolverse de manera satisfactoria para todos, solo si existe una distribuci&oacute;n igualitaria del poder pol&iacute;tico. Lo cierto es que las dos categor&iacute;as supuestas de contribuyentes no tienen el mismo poder pol&iacute;tico; y el presupuesto refleja la capacidad que tienen ciertos interesados por defender sus intereses mejor que los otros (Silva, 2011).</p>      <p>Samuelson (1954) utiliza en su modelo, el principio del beneficio y los precios Lindahl -lo cual le permite establecer una correspondencia entre los precios de mercado y los impuestos de suma fija-, as&iacute; como el &oacute;ptimo de Pareto (encontrar la cantidad de bien p&uacute;blico que maximice el bienestar de un ciudadano y que deje intacto el bienestar de los dem&aacute;s). Samuelson supone la existencia de dos categor&iacute;as de bienes: privados puros y p&uacute;blicos puros (o bienes de consumo p&uacute;blico colectivo). El modelo pretende integrar los bienes p&uacute;blicos en uno de equilibrio general competitivo (bienes privados) que permitiera conducir a un &oacute;ptimo social a trav&eacute;s de un &oacute;ptimo de Pareto.</p>      <p>Sin embargo, a juicio de Samuelson, la imposibilidad para construir un modelo de equilibrio general que incluya bienes p&uacute;blicos se debe a la dificultad de conseguir que la gente revele sus preferencias con exactitud; es m&aacute;s, tal revelaci&oacute;n se realiza a trav&eacute;s de un proceso pol&iacute;tico de por s&iacute; imperfecto. En &uacute;ltima instancia, la cantidad y el precio de un bien p&uacute;blico se determinan a trav&eacute;s de un proceso pol&iacute;tico (bien en elecciones o a trav&eacute;s del congreso, asamblea o concejo).</p>      <p>As&iacute;, y desde la perspectiva de la Econom&iacute;a del Bienestar -an&aacute;lisis normativo-, Samuelson (1954) toma el concepto de bien p&uacute;blico como punto central para una nueva &quot;teor&iacute;a del gasto p&uacute;blico&quot; y la tributaci&oacute;n. Y al lado de Richard Musgrave, la otra figura de las finanzas p&uacute;blicas, convierten la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos en uno de los programas de investigaci&oacute;n m&aacute;s importantes (la cual alcanzar&iacute;a su punto m&aacute;s alto en la Conferencia de Biarritz organizada por la International Economic Association en 1966).</p>      <p>El modelo Samuelson (1954, 1958 y 1966) supone la existencia de dos categor&iacute;as de bienes: &quot;bienes ordinarios de consumo privado&quot; (X) y &quot;bienes de consumo p&uacute;blico colectivo&quot; (G). Un bien p&uacute;blico puro se caracteriza porque una vez producida una cantidad G, esta puede ser consumida simult&aacute;neamente por todos los individuos. A esta propiedad se le denomina no rivalidad en el consumo. En esencia, que el consumo de un bien sea no rival significa que el costo marginal resultante del hecho de que un individuo adicional se sume al consumo de ese bien es cero. Es decir, que el consumo de este por parte de un individuo no disminuya la cantidad disponible del mismo para el resto de los individuos. Otra caracter&iacute;stica de los bienes p&uacute;blicos puros radica en la no exclusi&oacute;n del consumo. Un bien p&uacute;blico es no excluible cuando no se puede impedir que consuma el bien a quien no pague por &eacute;l -la defensa nacional se constituye en el ejemplo cl&aacute;sico-. Los bienes cuyo consumo no es rival y de los que es imposible excluir a nadie son bienes p&uacute;blicos puros. Samuelson (1955) explica que su planteamiento de bienes privados puros (como el pan) y de bienes p&uacute;blicos puros (como la defensa nacional o un circo al aire libre) son casos extremos (Silva, 2011).</p>      <p>El punto de partida del modelo Samuelson radica en el establecimiento de las condiciones que determinan una asignaci&oacute;n eficiente de un bien p&uacute;blico. La provisi&oacute;n eficiente de un bien p&uacute;blico puro lleva a la no exclusi&oacute;n de su consumo. Entonces, una vez producida una cantidad G del bien p&uacute;blico, el costo marginal de que alguien consuma esa cantidad ya producida es cero. El acceso al consumo a un individuo adicional aumentar&aacute; su utilidad a un costo cero para la sociedad; es decir, mejorar&aacute; la utilidad del individuo y nadie podr&aacute; empeorar. Con el prerrequisito del consumo conjunto del bien p&uacute;blico por parte de todos los individuos, la cantidad eficiente vendr&aacute; determinada donde la tasa marginal de sustituci&oacute;n (de un bien privado por un bien p&uacute;blico) es igual a la tasa marginal de transformaci&oacute;n. Esto se conoce como la condici&oacute;n de Samuelson para la provisi&oacute;n eficiente de bienes p&uacute;blicos.</p>      <p>Esta condici&oacute;n establece que la producci&oacute;n de un bien p&uacute;blico debe llevarse hasta el punto donde la suma de valoraciones marginales individuales, denominada valoraci&oacute;n marginal social, se iguale al costo marginal de elaboraci&oacute;n del bien p&uacute;blico en t&eacute;rminos del bien privado. Entonces, la eficiencia exige que la fabricaci&oacute;n de un bien p&uacute;blico se lleve hasta el punto en el que el beneficio marginal social de su consumo se iguale a su costo marginal de producci&oacute;n.</p>      <p>La idea consist&iacute;a en desmontar la financiaci&oacute;n con fondos p&uacute;blicos de algunos gastos en servicios p&uacute;blicos y financiarlos mediante el principio del beneficio (tasas, tarifas y peajes) que implica para los usuarios contribuir a su financiaci&oacute;n de acuerdo con el beneficio recibido; los dem&aacute;s bienes p&uacute;blicos (puros) se deb&iacute;an financiar con impuestos &oacute;ptimos. Y esto implica volver al Estado liberal m&iacute;nimo de la econom&iacute;a cl&aacute;sica: financiar con fondos p&uacute;blicos tan solo los denominados bienes p&uacute;blicos puros.</p>      <p>As&iacute;, en realidad, cuando comenz&oacute; a plantearse la necesidad de tratar de manera simult&aacute;nea los ingresos (tributaci&oacute;n) y los gastos en el presupuesto p&uacute;blico, tanto en Wicksell (1896) como en Lindahl (1919) y posteriormente en Samuelson (1954, 1955) la idea subyacente era la de contener el crecimiento del tama&ntilde;o del Estado por cuanto, al tratar de manera separada en el parlamento los gastos y la correspondiente tributaci&oacute;n para financiarlos, no se valoraba la dimensi&oacute;n ni la disposici&oacute;n a la contribuci&oacute;n por parte de los ciudadanos (Silva, 2011).</p>      <p>Una de las cr&iacute;ticas a la definici&oacute;n de bienes p&uacute;blicos puros consiste en que tales bienes no son tan comunes en el mundo real como s&iacute; lo son los denominados bienes p&uacute;blicos impuros o mixtos. Musgrave, plantea una &quot;taxonom&iacute;a&quot; de bienes impuros o mixtos -la cual es rechazada por Samuelson, aunque termina por reconocer que existen algunos bienes como educaci&oacute;n, carreteras, puentes y agua potable que no caen en los extremos de bienes privados puros y de bienes p&uacute;blicos puros. Ostrom muestra y estudia otra clase de bienes: los bienes comunes.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Seg&uacute;n Cullis y Jones (1998), entre los dos polos extremos existir&iacute;an bienes p&uacute;blicos impuros que pueden ser f&aacute;cilmente observables. Una aproximaci&oacute;n a esta taxonom&iacute;a se centr&oacute; en las caracter&iacute;sticas de los bienes p&uacute;blicos (excluibilidad y no rivalidad en el consumo). En el cuadro 1 se identifican cuatro categor&iacute;as de bienes y se muestran algunos ejemplos, pero sucesivamente puede ocurrir con bienes similares (Cullis y Jones, 1998). La utilidad de la t&eacute;cnica empleada en esta clasificaci&oacute;n para los bienes p&uacute;blicos impuros puede ser cuestionada, incluso para el mismo bien puede fallar en una categor&iacute;a u otra por un conjunto de circunstancias (Silva, 2011).</p>      <p><b>La educaci&oacute;n superior: &iquest;un bien p&uacute;blico, un bien privado o un bien mixto?</b></p>      <p>La teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos de Samuelson fue dise&ntilde;ada para determinar la mejor manera de lidiar con las fallas del mercado, cuando la asignaci&oacute;n de recursos no es &oacute;ptima, y por lo tanto para determinar la mejor distribuci&oacute;n de bienes y servicios por parte del mercado o del Estado.</p>      <p>La clasificaci&oacute;n de un bien p&uacute;blico se puede hacer sobre la base de lo que no es, es decir, un bien privado. La teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos ha cambiado a lo largo de la historia; estudios recientes han cuestionado la caracterizaci&oacute;n tradicional de los bienes p&uacute;blicos como demasiado estrecho, a menudo es una construcci&oacute;n social, es decir, inducida por el hombre.</p>      <p>Samuelson supone que el mercado es la norma, que el &aacute;mbito del mercado es a la vez no estatal y privado (reflejando la dualidad liberal ortodoxa), y por lo tanto, por razones de eficiencia en la asignaci&oacute;n, los bienes privados se deben producir en los mercados. En este argumento, lo p&uacute;blico o parte de los bienes p&uacute;blicos son la excepci&oacute;n a la norma. Estos tienden a ser suministrados en baja proporci&oacute;n o no suministrados en los mercados econ&oacute;micos debido a que no son excluyentes, por lo cual, no resulta rentable pagar por bienes que puedan ser adquiridos y disfrutados libremente como resultado de la contribuci&oacute;n de otros. Por lo tanto, hay un caso de financiaci&oacute;n estatal y/o provisi&oacute;n de bienes p&uacute;blicos. El enfoque de Samuelson se ha convertido en la posici&oacute;n dominante en la econom&iacute;a neocl&aacute;sica, y desde all&iacute; ha sido absorbido por la corriente principal del pensamiento neoliberal en las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas.</p>      <p>Otro concepto de la econom&iacute;a es el de &quot;externalidades&quot; o &quot;efectos colaterales&quot;. En la educaci&oacute;n, las externalidades son los beneficios no totalmente captados por el productor individual o consumidor que paga por los costos de la educaci&oacute;n. Estas pueden concebirse como una especie de bienes p&uacute;blicos impuros, o mejor, los bienes p&uacute;blicos pueden concebirse como un caso extremo de externalidad (Stiglitz, 2000).</p>      <p>Estas nociones de econom&iacute;a de la exclusi&oacute;n, rivalidad, producci&oacute;n insuficiente de bienes p&uacute;blicos en los mercados y las externalidades, pueden llevar a una de las formas de comprensi&oacute;n de la educaci&oacute;n superior. Sin embargo, no todos los beneficios de la educaci&oacute;n superior tienen un componente individualizable (el conocimiento, por ejemplo), como ocurre con los beneficios individuales conferidos en cada certificado de grado. Tambi&eacute;n resulta in&uacute;til la noci&oacute;n de algunos economistas para quienes la educaci&oacute;n es &quot;naturalmente&quot; un bien club, un bien que no es rival en el consumo, pero excluyente, ya que sus beneficios se pueden limitar a las personas. Es evidente que algunas formas de la educaci&oacute;n son rivales (cupo en una universidad) y no todos los beneficios son excluibles. Algunos aspectos de la educaci&oacute;n son m&aacute;s f&aacute;cilmente excluibles o rivales que otros, la producci&oacute;n puede ser configurada de diferentes maneras, tanto p&uacute;blica como privada. La investigaci&oacute;n b&aacute;sica publicada libremente en el dominio p&uacute;blico no es excluible, o al menos no por mucho tiempo, mientras que la investigaci&oacute;n comercial secreta es m&aacute;s f&aacute;cilmente sometida a las mismas rivalidades y exclusi&oacute;n.</p>      <p>Es m&aacute;s &uacute;til considerar la educaci&oacute;n como potencialmente rival o no rival, y potencialmente excluible o no excluible. En otras palabras, el car&aacute;cter p&uacute;blico o privado est&aacute; determinado por la &quot;naturaleza intr&iacute;nseca&quot; del bien, el car&aacute;cter p&uacute;blico o privado de la educaci&oacute;n es tambi&eacute;n una opci&oacute;n pol&iacute;tica.</p>      <p>La no rivalidad en el consumo implica que mi consumo de un bien no impide que otros consuman demasiado, la lectura de un art&iacute;culo cient&iacute;fico, por ejemplo, no necesariamente impide que otras personas lean el mismo art&iacute;culo tambi&eacute;n. El conocimiento, el producto central de las universidades, puede servir como un ejemplo cl&aacute;sico de un bien no rival. La no exclusi&oacute;n implica que es casi imposible, limitar el acceso a un cierto bien. La producci&oacute;n de conocimiento puede servir como ejemplo de un bien que no es excluyente, o pretender hacer el conocimiento exclusivo o para controlar por lo privado. En teor&iacute;a, por lo tanto se puede concluir que los productos centrales de la educaci&oacute;n superior, la investigaci&oacute;n y el conocimiento, tienen caracter&iacute;sticas de bien p&uacute;blico (Enders y Jongbloed, 2007).</p>      <p>De acuerdo con la definici&oacute;n tradicional neocl&aacute;sica, la educaci&oacute;n no se considera un bien p&uacute;blico (<a href="#gra1">gr&aacute;fica 1</a>). Un espacio en un sal&oacute;n de clases solo puede ser ocupado por un estudiante, por lo que es excluyente. Un estudiante incurre en beneficios. Y un mayor n&uacute;mero de estos en una clase puede afectar a la calidad de la educaci&oacute;n que se consume, haci&eacute;ndola un bien rival. Por otra parte, como bien privado, el consumo de la educaci&oacute;n por un estudiante no solo afecta a la cantidad (o calidad) alcanzado por otro, sino que tambi&eacute;n incide en el costo. Si la educaci&oacute;n fuera un bien p&uacute;blico, el precio de la escolarizaci&oacute;n es el mismo para un estudiante como para treinta. En realidad, para la mayor&iacute;a de estudiantes, el costo es alto (Stiglitz, 2000). La educaci&oacute;n es entonces, por definici&oacute;n estricta, un bien privado.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="gra1"></a><img src="img/revistas/sph/n9/n9a10g1.jpg"></p>      <p>Los bienes suministrados por el Estado cuyo costo marginal de proveerlos a m&aacute;s personas es alto se denominan bienes privados proporcionados por el Estado. La educaci&oacute;n es un bien privado suministrado por el Estado en el sentido antes definido (<a href="#gra1">gr&aacute;fica 1</a>): si el n&uacute;mero de estudiantes matriculados se duplica, los costos se duplican aproximadamente (suponiendo que la calidad, refleja el n&uacute;mero de alumnos por aula, en los gastos en profesores y en libros, etc., no var&iacute;an). Una de las explicaciones que suelen darse a favor de la provisi&oacute;n p&uacute;blica de la educaci&oacute;n est&aacute; relacionada con consideraciones distributivas; aunque tambi&eacute;n se aduce que la oferta p&uacute;blica (producci&oacute;n) universal es regresiva por cuanto a las universidades p&uacute;blicas acceden los estudiantes de clase media que son los que pueden pasar los ex&aacute;menes de admisi&oacute;n, pues provienen de mejores colegios (Stiglitz 2000).</p>      <p>En la pol&iacute;tica educativa actual, la clasificaci&oacute;n de la educaci&oacute;n como un bien p&uacute;blico se basa en parte en su condici&oacute;n de bien p&uacute;blico impuro, y como no exclusivo por dise&ntilde;o. A pesar de que es claramente un bien privado, la educaci&oacute;n es a menudo suministrada p&uacute;blicamente, siempre con un objetivo de no-exclusi&oacute;n. Esto resulta de su condici&oacute;n de bien p&uacute;blico por dise&ntilde;o. Mientras que el consumo de la educaci&oacute;n es, por un lado, un bien privado, puede afirmarse que, dependiendo de la pol&iacute;tica, tambi&eacute;n puede ser considerado un bien p&uacute;blico.</p>      <p>La educaci&oacute;n tambi&eacute;n podr&iacute;a ser clasificada como un bien p&uacute;blico impuro, en tanto que, manteniendo su condici&oacute;n de bien privado, tiene numerosos beneficios p&uacute;blicos de consumo (bien conjunto en el suministro y en el consumo). Por ejemplo, la educaci&oacute;n puede ayudar a la persona, pero tambi&eacute;n tiene grandes efectos en la sociedad, desde el desarrollo econ&oacute;mico para reducir el crecimiento de la poblaci&oacute;n y ganar en calidad de vida personal y familiar.</p>      <p><b>La educaci&oacute;n superior: &iquest;un bien p&uacute;blico global?</b></p>      <p>Los bienes p&uacute;blicos globales se definen como &quot;los bienes p&uacute;blicos cuyos beneficios se alcanzan a trav&eacute;s de fronteras, generaciones y grupos de poblaci&oacute;n&quot; (Kaul, 2000: 2). Esta nueva categorizaci&oacute;n tiene en cuenta las tendencias recientes de la globalizaci&oacute;n que a su vez han hecho la caracterizaci&oacute;n nacional de los bienes p&uacute;blicos un tanto limitada. Dada la naturaleza cambiante de lo que alguna vez actu&oacute; como barreras, tales como el transporte, la comunicaci&oacute;n y los mercados, el mundo se ha vuelto cada vez m&aacute;s integrado.</p>      <p>La globalizaci&oacute;n, a menudo asociada con el aumento de la producci&oacute;n transfronteriza de bienes privados y la liberalizaci&oacute;n del comercio dentro del sistema financiero mundial, est&aacute; ampliando las posibilidades para los bienes p&uacute;blicos y privados globales en la educaci&oacute;n superior. La interdependencia global aumenta el alcance de las externalidades transfronterizas, por la cual las acciones en una sola naci&oacute;n crean beneficios o costos para la gente en otra. Del mismo modo, el desarrollo de sistemas globales acrecienta el potencial de los bienes colectivos, en el doble sentido de la poblaci&oacute;n colectiva (por ejemplo, la difusi&oacute;n del conocimiento acerca de los problemas de salud p&uacute;blica) y en el colectivo de las naciones (la coordinaci&oacute;n de los sistemas bancarios) (Marginson, 2007).</p>      <p>Tambi&eacute;n es significativa la influencia indirecta de la educaci&oacute;n en otros bienes p&uacute;blicos globales (como un producto conjunto). Por ejemplo, el conocimiento se ha discutido por ser un bien p&uacute;blico global, y la educaci&oacute;n tiene un efecto evidente en la capacidad de una poblaci&oacute;n de alcanzar el conocimiento (Stiglitz, 1999).</p>      <p>Teniendo en cuenta la concepci&oacute;n del Banco Mundial de la educaci&oacute;n como un bien p&uacute;blico global, se puede deducir que toda apolog&iacute;a de la privatizaci&oacute;n debe ser solo en el caso donde sea &quot;desafortunadamente necesario&quot; satisfacer la demanda y donde se corra el riesgo de un crecimiento de la exclusi&oacute;n.</p>      <p>La concepci&oacute;n del Banco Mundial de la educaci&oacute;n como p&uacute;blica se fundamenta en el marco de los bienes p&uacute;blicos globales. Es importante notar, sin embargo, que a pesar de la abundante y reciente literatura sobre bienes p&uacute;blicos globales, y que el t&eacute;rmino ha generado una aceptaci&oacute;n positiva en el campo del desarrollo internacional, el marco no est&aacute; exento de cr&iacute;ticas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una cr&iacute;tica ampliamente sostenida cuestiona el rigor cient&iacute;fico de la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos globales, en el sentido de que la nueva formulaci&oacute;n distorsiona la teor&iacute;a original y cl&aacute;sica de los bienes p&uacute;blicos. La construcci&oacute;n de bienes p&uacute;blicos globales, se considera por algunos como &quot;centrada en una perspectiva occidental&quot;. Las pol&iacute;ticas fundamentadas econ&oacute;micamente con base en los bienes p&uacute;blicos globales, potencialmente debilitan otras razones no econ&oacute;micas para la provisi&oacute;n p&uacute;blica de ciertos bienes y servicios, tales como la educaci&oacute;n como un derecho (Menashy, 2011).</p>      <p>Una cr&iacute;tica final del marco de bienes p&uacute;blicos globales es que, dada su fundamentaci&oacute;n en la econom&iacute;a, hace hincapi&eacute; en los beneficios o externalidades; lo cual contrasta con otra concepci&oacute;n, la educaci&oacute;n como un derecho humano, que aboga por la educaci&oacute;n universal, a pesar de los beneficios econ&oacute;micos y de los subproductos (Menashy, 2011).</p>      <p><b>La teor&iacute;a del capital humano</b></p>      <p>La aparici&oacute;n de la teor&iacute;a del capital humano y su aceptaci&oacute;n en aumento en la d&eacute;cada de 1960, causaron un cambio de enfoque en el crecimiento. El capital humano es la entrada de un ser humano en la econom&iacute;a sobre la base de su productividad. El beneficio -o tasa de retorno- de la inversi&oacute;n en capital humano de una persona se puede medir por el aumento del ingreso del individuo. Los amplios &iacute;ndices de rentabilidad social de la inversi&oacute;n en capital humano se miden con respecto al gasto p&uacute;blico, o la inversi&oacute;n p&uacute;blica en capital humano, en relaci&oacute;n con un aumento del PIB. Cualquier factor que aumente la productividad de un trabajador puede considerarse como una contribuci&oacute;n al capital humano, como la educaci&oacute;n.</p>      <p>El enfoque del capital humano le dio mayor legitimidad a una expansi&oacute;n de los programas educativos del Banco Mundial. El sector de la educaci&oacute;n del Banco aument&oacute; sus iniciativas de investigaci&oacute;n y de los diversos aportes a la educaci&oacute;n. Los resultados de la investigaci&oacute;n sobre las tasas de rendimiento en la educaci&oacute;n introduce el cambio de pol&iacute;tica que hac&iacute;a hincapi&eacute; en una mayor financiaci&oacute;n a la ense&ntilde;anza primaria -en contraposici&oacute;n a la educaci&oacute;n superior- como lo m&aacute;s eficiente. (Menashy, 2011).</p>      <p>En resumen, las prescripciones de educaci&oacute;n del Banco en materia de pol&iacute;tica de la d&eacute;cada de 1980 apoyaron una mayor participaci&oacute;n del sector privado, la descentralizaci&oacute;n de la gesti&oacute;n escolar y una reasignaci&oacute;n con mayores fondos para la educaci&oacute;n primaria.</p>      <p><b>El enfoque neoliberal y el Consenso de Washington</b></p>      <p>En 1989, John Williamson introdujo el t&eacute;rmino Consenso de Washington, el cual proporcion&oacute; una lista de instrumentos de pol&iacute;tica, la mayor&iacute;a de los cuales eran similares a los empleados en los programas de ajuste estructural y un ejemplo de este giro neoliberal. El consenso incluy&oacute; temas tales como: la reducci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, las tasas de cambio orientadas hacia el exterior, la liberalizaci&oacute;n comercial y la privatizaci&oacute;n.</p>      <p>Sobre la base de las nociones liberales del individualismo y la libertad de elecci&oacute;n, la econom&iacute;a neoliberal aboga por la primac&iacute;a de los mecanismos de libre mercado como la competencia con el fin de lograr una eficiencia &oacute;ptima, la calidad y la rendici&oacute;n de cuentas dentro de los servicios, y se fundamenta en una visi&oacute;n cr&iacute;tica del Estado, cuestionando la capacidad de los gobiernos, y los peligros de los monopolios estatales. A la luz de esta descripci&oacute;n, se puede rastrear la defensa de la privatizaci&oacute;n de la educaci&oacute;n en un marco neoliberal. La reducci&oacute;n del papel del Estado en la educaci&oacute;n, el est&iacute;mulo de la competencia con el fin de aumentar la eficiencia y calidad, y las opciones de los estudiantes y padres pueden ser vistos como fundada por los ideales neoliberales.</p>      <p>Tambi&eacute;n se citan las prescripciones de la desregulaci&oacute;n, la privatizaci&oacute;n y la liberalizaci&oacute;n, como los postulados m&aacute;s importantes de la pol&iacute;tica de desarrollo neoliberal. Derivado de estas descripciones, los principales elementos de esta doctrina pueden ser identificados como el individualismo y el ego&iacute;smo, la competencia y la elecci&oacute;n, abogando por el libre mercado, privatizaci&oacute;n, un papel m&iacute;nimo para el gobierno, y el crecimiento econ&oacute;mico como un objetivo primordial de la pol&iacute;tica p&uacute;blica, Las cr&iacute;ticas centrales m&aacute;s notables al neoliberalismo son por sus implicaciones de equidad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los programas de ajuste estructural de la d&eacute;cada de 1980 coincidieron con la expansi&oacute;n de las operaciones de la educaci&oacute;n del Banco Mundial y un mayor &eacute;nfasis en las inversiones en educaci&oacute;n, debido a su alta tasa de probabilidad de retorno. Con la adopci&oacute;n de la pol&iacute;tica del llamado Consenso Econ&oacute;mico de Washington, que buscaba fomentar el sector privado y la apertura de los mercados, un discurso pol&iacute;tico dominante se solidific&oacute;, en particular, para impulsar la presencia del sector privado en la educaci&oacute;n, con la intenci&oacute;n de aumentar la eficiencia y reducir el gasto p&uacute;blico. La &eacute;poca de los programas de ajuste estructural vio una expansi&oacute;n en las operaciones de la educaci&oacute;n, debido al hecho de que cualquier esfuerzo para disminuir el gasto p&uacute;blico, necesariamente tuvo que lidiar con el gasto en educaci&oacute;n, que a menudo representan m&aacute;s del 20% de los presupuestos de las naciones.</p>      <p>El <i>Laissez-faire</i> de la econom&iacute;a de Smith y la Escuela de Chicago de Friedman son las fuentes de las pol&iacute;ticas neoliberales de desarrollo, incluido el ajuste estructural y del Consenso de Washington, mientras que los enfoques de Samuelson y Keynes sustentan de muchas maneras las pol&iacute;ticas actuales de desarrollo, incluido el marco de bienes p&uacute;blicos globales que a su vez respaldan ciertas pol&iacute;ticas de educaci&oacute;n del Banco Mundial junto con su enfoque neoliberal.</p>      <p><b>La educaci&oacute;n superior financiada con recursos privados</b></p>      <p>La principal justificaci&oacute;n para el desmonte de la financiaci&oacute;n estatal del servicio de educaci&oacute;n superior, es la creencia de que la empresa privada se administra m&aacute;s eficientemente que las empresas estatales, debido a los incentivos econ&oacute;micos y salariales que recibe un gerente por su gesti&oacute;n y el accionista por los beneficios crecientes de su inversi&oacute;n. Adem&aacute;s, la privatizaci&oacute;n fue defendida como un medio ante la mala gesti&oacute;n del gobierno y la corrupci&oacute;n. En teor&iacute;a, la privatizaci&oacute;n en los pa&iacute;ses en desarrollo debe ayudar al Estado en la liberaci&oacute;n de los recursos p&uacute;blicos, mientras aumenta la eficiencia y la calidad del sector privado a trav&eacute;s de la competencia.</p>      <p>La participaci&oacute;n del sector privado en la educaci&oacute;n puede adoptar una serie de formas, donde los actores privados pueden jugar un papel en la financiaci&oacute;n, la propiedad y/o regulaci&oacute;n de la escolarizaci&oacute;n y sus servicios asociados. Los actores privados involucrados en la educaci&oacute;n pueden oscilar desde lo comercial, empresarial con fines de lucro, organizaciones filantr&oacute;picas sin fines de lucro, los religiosos, las organizaciones o escuelas pertenecientes a la comunidad y administradores de escuela (Menashy, 2011: 119).</p>      <p>La privatizaci&oacute;n, es invocada como un medio para reducir el control de la burocracia sobre los servicios p&uacute;blicos, y una forma de evitar los monopolios estatales, por cuanto al existir el control por parte del mismo Estado, puede ocurrir que se incrementen los costos y los precios y se reduzca la eficiencia y calidad del servicio. As&iacute;, la prestaci&oacute;n del servicio de educaci&oacute;n por parte del sector privado se fundamenta en el <i>laissezfaire</i> y en los principios econ&oacute;micos del libre mercado.</p>      <p>La provisi&oacute;n p&uacute;blica y la financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n, se convirti&oacute; en un postulado relativamente normativo en la mitad del siglo</p>      <p>XX. En la d&eacute;cada de 1950 fue cuestionado por algunos te&oacute;ricos y economistas, quienes argumentaron en favor de la privatizaci&oacute;n de la provisi&oacute;n y la financiaci&oacute;n sobre la base de la elecci&oacute;n, la eficiencia y la competencia, En la d&eacute;cada de 1990 se produjo un giro definitivo hacia la privatizaci&oacute;n en todo el mundo, convirti&eacute;ndola en un programa y en una herramienta de reforma. Los primeros establecimientos privados de educaci&oacute;n fueron la iglesia o las escuelas religiosas, y estas persisten en la actualidad, junto con varias otras formas de privatizaci&oacute;n.</p>      <p><b>La provisi&oacute;n y financiaci&oacute;n de la educaci&oacute;n bajo los mecanismos de mercado</b></p>      <p>Las escuelas consideradas financiadas privadamente, pero de suministro p&uacute;blico, se caracterizan en general, como las escuelas de cobro de matr&iacute;culas a los usuarios, a los estudiantes o sus padres. A lo largo de la d&eacute;cada de 1980 el Banco Mundial abog&oacute; por matr&iacute;culas a los usuarios, pr&eacute;stamos estudiantiles y otras formas de financiaci&oacute;n privada de la educaci&oacute;n p&uacute;blica (Banco Mundial, 1988a; 1988b; citado por Menashy, 2011).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por esta &eacute;poca, fue criticada la promoci&oacute;n de las pol&iacute;ticas educativas arraigadas en el &quot;paradigma dominante en la econom&iacute;a&quot;, &quot;o un marco econ&oacute;mico neoliberal&quot;. Para el Banco Mundial (1986: 17), dado que &quot;la evidencia indica que la gente est&aacute; dispuesta a pagar por la educaci&oacute;n&quot;, se debe cobrar matr&iacute;culas para los estudiantes. Esto pone los costos m&aacute;s en los padres que en el Estado, y las becas iban a ser puestas a disposici&oacute;n de los estudiantes brillantes que no pueden pagar las matr&iacute;culas. Tambi&eacute;n se recomend&oacute; pr&eacute;stamos para estudiantes. Esta medida se cree que es eficaz ya que si los estudiantes pagan, tienen un mayor incentivo para trabajar m&aacute;s duro. En la d&eacute;cada de 1990, el Banco consolid&oacute; la agenda educativa, que se aproxim&oacute; a la educaci&oacute;n, tanto como una inversi&oacute;n y como un medio eficaz para reducir la pobreza.</p>      <p><b>La perspectiva actual del Banco Mundial sobre la educaci&oacute;n superior</b></p>      <p>Menashy (2011) argumenta en su tesis doctoral que las pol&iacute;ticas del Banco Mundial sobre educaci&oacute;n son discursivamente inconsistentes debido a la adopci&oacute;n simult&aacute;nea de dos marcos conceptuales, bienes p&uacute;blicos y bienes p&uacute;blicos globales, los cuales est&aacute;n, posiblemente, en conflicto entre s&iacute;. M&aacute;s espec&iacute;ficamente, el Banco Mundial presenta la educaci&oacute;n como un bien privado y un bien p&uacute;blico. Para la autora, las pol&iacute;ticas se basan, adem&aacute;s, en la econom&iacute;a de mercado y por lo tanto est&aacute;n en tensi&oacute;n con la noci&oacute;n de la educaci&oacute;n como un derecho humano - un marco jur&iacute;dico y pol&iacute;tico, defendido por otras organizaciones de desarrollo, pero abandonada por el Banco.</p>      <p>La educaci&oacute;n es ampliamente considerada como uno de los insumos m&aacute;s importantes para el desarrollo no solo econ&oacute;mico, sino tambi&eacute;n para la mitigaci&oacute;n de la pobreza, la movilidad social, la equidad de g&eacute;nero, la salud y la participaci&oacute;n democr&aacute;tica. La educaci&oacute;n es un fin en s&iacute; mismo y no solo un medio para alcanzar otros fines.</p>      <p>En cuanto a la definici&oacute;n tradicional, los bienes que siempre son no rivales en su consumo y no excluyentes son considerados bienes p&uacute;blicos puros. Estos van desde la paz y la seguridad. Sin embargo, los bienes p&uacute;blicos puros son muy poco comunes. Los impuros, por el contrario, solo en parte pueden cumplir con una de las dos caracter&iacute;sticas de los bienes p&uacute;blicos, y benefician tanto a la persona como al p&uacute;blico, y en ese caso tambi&eacute;n podr&iacute;an considerarse bienes privados. Una cr&iacute;tica a la teor&iacute;a tradicional de los bienes p&uacute;blicos la acusa de abandonar la categor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos impuros.</p>      <p><b>La empresa educativa con &aacute;nimo de lucro</b></p>      <p>El apoyo financiero del Banco Mundial al sector privado en la educaci&oacute;n, en particular a las escuelas con fines de lucro, a trav&eacute;s de la Corporaci&oacute;n Financiera Internacional, (CFI), le dio una fuerza significativa a impulso de estas nuevas instituciones en la educaci&oacute;n. La CFI, fundada en 1956, en un principio con el nombre de la Corporaci&oacute;n para el Desarrollo Internacional, surgi&oacute; de la creencia de que el desarrollo econ&oacute;mico y la reducci&oacute;n de la pobreza, dependen de un sector privado robusto (CFI, 2010a). Por lo tanto, su objetivo general fue -y sigue siendo- permitir que los pa&iacute;ses en desarrollo logren un crecimiento econ&oacute;mico sostenible a trav&eacute;s de proporcionar las inversiones y los servicios de asesoramiento para el sector privado, por cuanto, se observ&oacute; que los empresarios privados no estaban siendo efectivamente apoyados por los organismos de cr&eacute;dito. Sin embargo, la Corporaci&oacute;n solo invierte en empresas consideradas financieramente sostenibles, lo que significa que las escuelas que atraigan su inversi&oacute;n deben ser consideradas rentables.</p>      <p>La participaci&oacute;n relativamente reciente de la CFI en el financiamiento de la educaci&oacute;n pone de relieve el apoyo a la educaci&oacute;n con fines de lucro. Las universidades privadas que funcionan sin fines de lucro a menudo se han beneficiado de medios directos e indirectos del financiamiento del gobierno, y hasta las instituciones con fines de lucro han recibido el apoyo p&uacute;blico indirecto (Enders y Jongbloed, 2007).</p>      <p>La CFI critica a las escuelas privadas sin fines de lucro, tales como: las escuelas filantr&oacute;picas o religiosas, porque ellas est&aacute;n &quot;sujetas a los mismos problemas de ineficiencia productiva que caracteriza la provisi&oacute;n p&uacute;blica sin fines de lucro&quot; (CFI, 2001: 17). Seg&uacute;n Menashy (2011: 139-140) &quot;es evidente que la mercantilizaci&oacute;n y la privatizaci&oacute;n est&aacute;n transformando la educaci&oacute;n y que las pr&aacute;cticas y el esp&iacute;ritu empresarial son cada vez m&aacute;s aceptables&quot;.</p>      <p><b>Experiencias y pr&aacute;cticas de la educaci&oacute;n superior</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En algunos pa&iacute;ses las universidades son tratadas cada vez m&aacute;s como corporaciones semi-independientes. Las tendencias a la independencia empresarial y el incremento de ingresos v&iacute;a bienes privados se ven reforzadas por la globalizaci&oacute;n, que ofrece una nueva esfera de funcionamiento de las instituciones y valoriza la venta de cursos para los estudiantes internacionales, como sucede en el Reino Unido y Australia (Marginson, 2007).</p>      <p>En los pa&iacute;ses de habla inglesa, el concepto (la ideolog&iacute;a de hecho) de la educaci&oacute;n superior como un productor de beneficios privados se ha enquistado en la pol&iacute;tica y en los estudios econ&oacute;micos sobre esta, como uno de los resultados de la era neoliberal en la pol&iacute;tica educativa. En el Reino Unido, Australia y Nueva Zelanda, la revisi&oacute;n (p&uacute;blico/privado) tuvo lugar en la d&eacute;cada de 1980. En los EE.UU., no fue necesario hacerlo -la noci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior como un mercado de productores institucionales de bienes privados es de larga data-. En general, en los pa&iacute;ses de habla inglesa, en vez de bienes privados, a los que se le resta importancia, la mayor parte del &eacute;nfasis es puesto en forma rutinaria en los beneficios privados de la educaci&oacute;n superior, en parte para proporcionar apoyo ret&oacute;rico a un cambio de la financiaci&oacute;n de los contribuyentes para las matr&iacute;culas de los estudiantes (de modo que la afirmaci&oacute;n de que los beneficios de la educaci&oacute;n superior son predominantemente privados se convierte en auto-realizaci&oacute;n).</p>      <p>El inter&eacute;s p&uacute;blico en la educaci&oacute;n superior con apoyo en recursos p&uacute;blicos en el Reino Unido, no est&aacute; asegurado mediante la provisi&oacute;n directa del gobierno o el control, sino m&aacute;s bien por los contratos de desempe&ntilde;o entre el Estado y las universidades privadas, esencialmente para la ense&ntilde;anza y la investigaci&oacute;n respectivamente (Dill, 2005).</p>      <p>En relaci&oacute;n con la funci&oacute;n de extensi&oacute;n o de proyecci&oacute;n social, la opini&oacute;n en los Estados Unidos que las instituciones de educaci&oacute;n superior deben proporcionar servicios a la comunidad en general, adem&aacute;s de las funciones de investigaci&oacute;n y de formaci&oacute;n, no era vista como una funci&oacute;n tradicional de la universidad en Europa o del Reino Unido. Pero esto est&aacute; cambiando. El Reino Unido ha implementado ahora la &quot;tercera funci&oacute;n&quot; como fuente de financiaci&oacute;n en el que las universidades aut&oacute;nomas compiten por el otorgamiento de subvenciones por actividades de servicio p&uacute;blico o de extensi&oacute;n, tales como cursos cortos de capacitaci&oacute;n y consultor&iacute;a. Esta idea del Estado, confiando en las instituciones privadas la oferta de un servicio p&uacute;blico no es tan extra&ntilde;o como parece (Dill, 2005).</p>      <p><b>La Ley 30 de 1992</b></p>      <p>Para el caso de Colombia, la Ley 30 de 1992 estimul&oacute; la apertura de instituciones privadas de educaci&oacute;n superior, y con estas la diversificaci&oacute;n de programas acad&eacute;micos. El n&uacute;mero de instituciones registradas en 1992 era de 254, de las cuales 59 correspond&iacute;an a t&eacute;cnicas profesionales, 54 a tecnol&oacute;gicas, 67 a instituciones universitarias y 74 a universidades, las cuales desarrollaban 3.037 programas distribuidos as&iacute;: t&eacute;cnica profesional 369, tecnol&oacute;gicas 452, universitaria 1.356 y postgrado 860.</p>      <p>Entre 1993 y 1996 se crearon 859 programas de los cuales 118 corresponde a t&eacute;cnica profesional, 169 a tecnol&oacute;gicas, 250 a universitaria y 322 en postgrado, de estos nuevos programas de postgrado, 309 corresponden a especializaci&oacute;n, 11 a maestr&iacute;as y 2 a doctorado. El <a href="#cua2">cuadro 2</a> muestra un panorama del n&uacute;mero de instituciones de educaci&oacute;n superior en Colombia (oficiales y privadas) para el a&ntilde;o 2010.</p>      <p align="center"><a href="#cua2"></a><img src="img/revistas/sph/n9/n9a10c2.jpg"></p>      <p>A finales de los a&ntilde;os noventa contin&uacute;a el crecimiento de la oferta de programas de especializaci&oacute;n y maestr&iacute;a, y comienza a aparecer la oferta de doctorados, inicialmente por parte de algunas universidades oficiales. Estas y algunas universidades privadas hacen esfuerzos por enviar a sus profesores a realizar programas de doctorado en el exterior.</p>      <p>El r&aacute;pido crecimiento del n&uacute;mero de plazas docentes -50.000- a lo largo de los &uacute;ltimos 30 a&ntilde;os, hubiera significado un reto casi imposible de cumplir en pa&iacute;ses como Francia, Alemania e Inglaterra. En Colombia no se pens&oacute; en las implicaciones de la expansi&oacute;n de la matr&iacute;cula universitaria y la mayor&iacute;a de ellas recurri&oacute; al mercado profesional para obtener sus docentes. Por ejemplo, en 1987 en el &aacute;rea de Ciencias Administrativas hab&iacute;a 10.919 plazas docentes, lo que significa que 1 de cada 3 profesionales en el &aacute;rea era profesor universitario, fen&oacute;meno no com&uacute;n en otros pa&iacute;ses.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el a&ntilde;o 2010 la cobertura en educaci&oacute;n superior alcanz&oacute; el 37%. Entre el 2002 y el 2010, la matr&iacute;cula de pregrado creci&oacute; en 69,3% al pasar de 937.889 a 1.587.928 estudiantes. Igual tendencia se observa en el n&uacute;mero de programas de pregrado que mostraron un crecimiento de 1183% para el mismo periodo. A nivel de postgrado el n&uacute;mero de matriculados pas&oacute; de 62.259 a 86.492, el n&uacute;mero de programas creci&oacute; un 1339% al pasar de 296 a 3962 programas. En el <a href="#cua3">cuadro 3</a> se puede observar la matricula total por sector 2002-2010.</p>      <p align="center"><a href="#cua3"></a><img src="img/revistas/sph/n9/n9a10c3.jpg"></p>      <p><b>El proyecto de reforma a la Ley 30 de 1992</b></p>      <p>Con base en los postulados de la UNESCO y el Banco Mundial, la pol&iacute;tica educativa de Colombia establece que, &quot;el reto para un pa&iacute;s como el nuestro, es justamente contar con sistemas educativos incluyentes donde se acojan diversos tipos de estudiantes y una gama amplia de instituciones tanto p&uacute;blicas como privadas&quot;.</p>      <p>Los responsables de elaborar el proyecto de reforma, entre estos el Ministerio de Educaci&oacute;n Nacional, sostienen que:</p>      <blockquote>     <p>En un an&aacute;lisis del sistema de educaci&oacute;n superior colombiano, es importante tener en cuenta las experiencias en el &aacute;mbito internacional en materia de cobertura, mejoramiento continuo de la calidad, financiaci&oacute;n, internacionalizaci&oacute;n, equidad y posicionamiento de la educaci&oacute;n, como motor de todas las transformaciones sociales&quot; (MEN 1992)</p> </blockquote>      <p>Y adem&aacute;s invita a observar &quot;casos como los de Brasil, Chile, China, Estados Unidos y Corea, entre otros, resultan muy ilustrativos y fueron tenidos en cuenta al momento de estructurar esta propuesta&quot;. Es decir, muestran los casos donde ha tenido aparente &eacute;xito la universidad privada con fines de lucro.</p>      <p>En la exposici&oacute;n de motivos del proyecto de ley, se muestran algunos casos, como el de los pa&iacute;ses de la OCDE en el tema de educaci&oacute;n superior, y destacan lo realizado recientemente por Estados Unidos, &quot;espec&iacute;ficamente a la financiaci&oacute;n de la demanda en instituciones de Educaci&oacute;n Superior con &aacute;nimo de lucro; las cuales han tenido un crecimiento en su matr&iacute;cula de 236% en el periodo 1998-2009 y actualmente representan el 12% del total de estudiantes de ese nivel educativo (20% del total de estudiantes de raza negra de educaci&oacute;n superior y 24% del total de beneficiarios de Pell Grant, las cuales son ayudas federales destinadas a cubrir un porcentaje de la matr&iacute;cula de estudiantes de bajos recursos)&quot;.</p>      <p>Luego muestran un caso m&aacute;s cercano, el brasilero, &quot;donde la expansi&oacute;n del sector privado con &aacute;nimo de lucro fue determinante para el crecimiento permanente de la cobertura en educaci&oacute;n superior&quot;. Al parecer lo que importa es la cobertura y no la calidad, y la cobertura por cuenta de los estudiantes y padres de familia, todo lo que implique desmontar la responsabilidad estatal.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A partir de la Ley 30 de 1992 se dio un giro a la din&aacute;mica del sector en el pa&iacute;s, afrontado una transici&oacute;n hacia un modelo de crecimiento donde la educaci&oacute;n superior se convirti&oacute; en parte activa de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas, pero el &eacute;nfasis apunt&oacute; a lograr un uso m&aacute;s racional de los recursos, valga decir, la eficiencia a trav&eacute;s de la competencia del sector privado (organizaciones sin &aacute;nimo de lucro). Ahora, 20 a&ntilde;os despu&eacute;s (2012), se pretende dar el siguiente paso, permitir el acceso al capital financiero con &aacute;nimo de lucro.</p>      <p>El proyecto de Ley a partir de la autonom&iacute;a universitaria, invita a que se construyan lazos con los distintos sectores, a que se promueva la internacionalizaci&oacute;n y se rindan cuentas a la sociedad y al Estado sobre sus procesos y resultados del desarrollo misional, as&iacute; como de sus recursos financieros, f&iacute;sicos, y humanos; e igualmente, la propuesta resalta el papel de la educaci&oacute;n superior en la pertinencia de la formaci&oacute;n del capital humano que requiere el pa&iacute;s, ya que no solo el acceso al sistema garantiza una mayor equidad y en consecuencia una movilidad social real.</p>      <p>Actualmente, existen en Colombia cuatro tipos de instituciones de educaci&oacute;n superior: universidades (80), instituciones universitarias (114), instituciones tecnol&oacute;gicas (51), e instituciones t&eacute;cnicas (41). El cuadro 6 muestra el n&uacute;mero de instituciones de educaci&oacute;n superior de Colombia en el a&ntilde;o 2010, tanto oficiales como privadas.</p>      <p>El prop&oacute;sito central del proyecto de reforma de la Ley 30 de 1992 consisti&oacute; en la incorporaci&oacute;n de un nuevo actor financiero, la sociedad an&oacute;nima con fines de lucro:</p>      <blockquote>     <p>Actualmente las instituciones de educaci&oacute;n superior est&aacute;n organizadas por disposici&oacute;n legal como instituciones sin &aacute;nimo de lucro. Esto ha resultado ser un limitante para la inversi&oacute;n privada, que ha querido participar en el sector de la educaci&oacute;n superior. En este sentido y con el &aacute;nimo de nutrir al sector de nuevas y mayores fuentes de financiamiento, es importante abrir el espacio para que las actuales instituciones sin &aacute;nimo de lucro coexistan con nuevas IES que tengan la naturaleza de, por ejemplo, sociedades an&oacute;nimas; es decir, empresas de educaci&oacute;n con &aacute;nimo de lucro.</p> </blockquote>      <p>En la exposici&oacute;n de motivos del proyecto de ley se hace una apolog&iacute;a de las ventajas de este tipo de instituciones:</p>      <blockquote>     <p>Esta posibilidad es un incentivo a la inversi&oacute;n privada para participar en el sector, pues el marco jur&iacute;dico de este tipo de sociedades es m&aacute;s flexible en cuanto a la transferencia de activos y pasivos, lo que hace que su crecimiento sea m&aacute;s r&aacute;pido y permite la formaci&oacute;n de alianzas nacionales e internacionales. Este tipo de instituciones estar&aacute;n sujetas a reglas claras de rendici&oacute;n de cuentas y asociadas a altos est&aacute;ndares de calidad y bajo el mismo marco regulatorio de todo el sector.</p> </blockquote>      <p>M&aacute;s adelante agrega;</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>     <p>el Proyecto de Ley contempla una nueva categor&iacute;a de instituciones de educaci&oacute;n superior por el origen de sus recursos, al adicionar a la actual clasificaci&oacute;n de p&uacute;blicas y privadas la de instituciones de educaci&oacute;n superior mixtas. Se pretende as&iacute; establecer la habilitaci&oacute;n normativa para que recursos del sector privado se vinculen al esfuerzo estatal que propende por la ampliaci&oacute;n de la cobertura de la educaci&oacute;n superior.</p> </blockquote>      <p>Desde luego que el Proyecto de Ley tambi&eacute;n tiene puntos positivos, pero el haber centrado el peso de la reforma en las sociedades con &aacute;nimo de lucro, oculto las bondades del mismo, por ejemplo, el extender la autonom&iacute;a universitaria para todas las instituciones de educaci&oacute;n superior, y los objetivos de cobertura, investigaci&oacute;n, calidad, internacionalizaci&oacute;n (movilidad de estudiantes y profesores) y financiaci&oacute;n.</p>      <p>Finalmente, aqu&iacute; aparece de nuevo la contradicci&oacute;n entre la educaci&oacute;n superior como bien privado, bien p&uacute;blico, bien mixto o bien p&uacute;blico global: La declaraci&oacute;n de la Conferencia Mundial de Educaci&oacute;n Superior, celebrada por la UNESCO, en Par&iacute;s, en el a&ntilde;o 2009, hace un reconocimiento a la educaci&oacute;n superior como: &quot;Un bien p&uacute;blico y un imperativo estrat&eacute;gico para todos los niveles de educaci&oacute;n&quot; (UNESCO, 2009).</p>      <p><font size="3"><b>Conclusiones</b></font></p>      <p>La principal conclusi&oacute;n apunta, que desde la perspectiva de la teor&iacute;a de los bienes p&uacute;blicos, la educaci&oacute;n superior es un bien privado, suministrado por el Estado o por instituciones privadas (confesionales y laicas). Sin embargo, tambi&eacute;n se puede considerar como un bien p&uacute;blico global (de ah&iacute; la contradicci&oacute;n del Banco Mundial), como un producto conjunto que contribuye a otros bienes p&uacute;blicos (el conocimiento, la paz y la seguridad, el desarrollo social y la reducci&oacute;n de la pobreza) y a bienes privados (t&iacute;tulos acad&eacute;micos para alcanzar objetivos laborales y de ingreso, movilidad social y estatus social, el crecimiento).</p>      <p>La segunda conclusi&oacute;n muestra que la opci&oacute;n p&uacute;blico/privado, es finalmente una opci&oacute;n pol&iacute;tica de cada sociedad, es una decisi&oacute;n de la sociedad libre y soberana.</p>      <p>Como consecuencia de las dos anteriores conclusiones, se deriva que la educaci&oacute;n superior y la investigaci&oacute;n no son ciertamente un bien p&uacute;blico puro, ya que permiten una organizaci&oacute;n privada, as&iacute; como un retorno de la inversi&oacute;n colectiva. Los resultados pueden estar m&aacute;s cerca del bien privado, por ejemplo, los t&iacute;tulos que conducen a empleos bien remunerados. Todos estos bienes es probable que se encuentren en alg&uacute;n lugar entre los bienes p&uacute;blicos y privados, o que tengan elementos de ambos. Las universidades no solo son multifuncionales, son instituciones multiproductos, su realidad no siempre corresponde a los tipos ideales de los bienes p&uacute;blicos y privados (Enders y Jongbloed, 2007).</p>      <p>Una cuarta conclusi&oacute;n, con base en el anterior contexto, muestra que no parece viable la propuesta del Estado de invocar la vinculaci&oacute;n del capital privado con &aacute;nimo de lucro con la pretensi&oacute;n de ampliar la cobertura, y de buscar la autofinanciaci&oacute;n de la universidad oficial, porque si bien se requiere la ampliaci&oacute;n de la cobertura, la universidad no puede estar orientada tan solo a otorgar t&iacute;tulos acad&eacute;micos, es necesaria una educaci&oacute;n superior de calidad.</p>      <p>Se requiere una formaci&oacute;n de profesionales e investigadores bien ilustrados y con &eacute;tica que puedan contribuir a orientar las decisiones democr&aacute;ticas de la sociedad.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Finalmente, en el proyecto de reforma se justifica la apertura del sistema al capital con &aacute;nimo de lucro (sociedades an&oacute;nimas) con base en la escasez de recursos p&uacute;blicos y se cita a la UNESCO, como soporte: si bien deben agotarse todos los esfuerzos con miras a aumentar la financiaci&oacute;n p&uacute;blica de la educaci&oacute;n superior, &quot;es preciso reconocer que los fondos p&uacute;blicos son limitados y tal vez no resulten suficientes para un sector que evoluciona tan r&aacute;pidamente. As&iacute;, deber&iacute;a estimularse tambi&eacute;n la financiaci&oacute;n privada&quot;, (UNESCO, 2009) y la necesidad de explorar, otras fuentes de financiaci&oacute;n como &quot;la creaci&oacute;n de instituciones de capital mixto e instituciones con &aacute;nimo de lucro&quot;. (UNESCO, 2009). No obstante, esta es tambi&eacute;n la pol&iacute;tica y agenda del Banco Mundial sobre la educaci&oacute;n superior para los pa&iacute;ses en desarrollo, y Colombia no escapa a esa influencia.</p>  <hr>      <p><b>Pie de p&aacute;gina</b></p>      <p><sup><a href="#nu3" name="num3">3</a></sup> El art&iacute;culo se soporta en buena parte en los estudios e investigaciones realizados por el autor desde el a&ntilde;o 1998 y en el trabajo de Menashy (2011), como traducci&oacute;n libre del autor, por eso se obvian las comillas. Lo anterior, sin desconocer el aporte de las otras fuentes relacionadas en el texto y en las referencias bibliogr&aacute;ficas.</p>  <hr>      <p><font size="3"><b>Referencias bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>      <!-- ref --><p>Bowles, S. y Gintis, H. (1976), &quot;Schooling in Capitalist America: Educational Reform and the Contradictions of Economic Life&quot;, en New York: Basic Books, Inc.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1794-8932201300010001000001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Dill, D.D. (2005), The Public Good, the Public Interest, and Public Higher Education, en <i>Paper prepared for the conference 'Recapturing the &quot;Public&quot; in Public and Private Higher Education'</i>. City University of New York.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1794-8932201300010001000002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Enders, J&uuml;rgen y Jongbloed, Ben (2007), The Public, the Private and the Good in Higher Education and Research: An Introduction.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1794-8932201300010001000003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>CFI (2001), Investing in Private Education: IFC's Strategic Directions, en <i>Wahington, D.C.: International Finance Corporation</i>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1794-8932201300010001000004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>CFI (2010), Health and Education, en <i>Retrieved</i> May, 2010, from <a href="http://www.ifc.org/che" target="_blank">http://www.ifc.org/che</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1794-8932201300010001000005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Marginson, Simon (2007), The public/private divide in higher education: A global revision, <i>en Monash Centre for Research in International Education, Faculty of</i> <i>Edu</i>cation, Monash University, Victoria 3800, Australia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1794-8932201300010001000006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Menashy, Francine Sara (2011), Education as a private or a global public good: competing conceptual frameworks and their power at the world bank<i>, Thesis of Doctor of Philosophy, Department of Theory and Policy Studies in Education</i>, Ontario Institute for Studies in Education, University of Toronto.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1794-8932201300010001000007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Samuelson, Paul (1954), &quot;The pure theory of public expenditure&quot;, en <i>Review of Economics and Statistics, 11</i>, 387-389.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S1794-8932201300010001000008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Silva, Jos&eacute; (2000), Financiaci&oacute;n de las universidades estatales u oficiales en Colombia, en Tesis <i>de Maestr&iacute;a en Econom&iacute;a</i>, Universidad Nacional de Colombia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S1794-8932201300010001000009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Silva, Jos&eacute; (2003), Viabilidad de las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas en educaci&oacute;n superior recomendadas por el Banco Mundial y la UNESCO: cobertura, financiaci&oacute;n y privatizaci&oacute;n, <i>en Revista Paso a Paso, ESAP</i>, Territorial Boyac&aacute;, diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S1794-8932201300010001000010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Silva, Jos&eacute; (2008), M&oacute;dulo de Econom&iacute;a P&uacute;blica -bienes p&uacute;blicos, <i>en Programa de Administraci&oacute;n P&uacute;blica Territorial, ESAP</i>, diciembre.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000167&pid=S1794-8932201300010001000011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Silva, Jos&eacute; (2011), Las finanzas p&uacute;blicas y la econom&iacute;a p&uacute;blica: una mirada hist&oacute;rica a su evoluci&oacute;n y desarrollo, <i>en Revista CIFE, Universidad santo Tomas</i>, Bogot&aacute;, enero-junio.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000169&pid=S1794-8932201300010001000012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Stiglitz, Joseph (1999), Knowledge as a global public good, en I. <i>Kaul, I. Grunberg &amp; M. A. Stern (Eds.), Global Public Goods: International Cooperation in the 21st Century</i> (pp. 308-325). New York: The United Nations Development Programme.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000171&pid=S1794-8932201300010001000013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Stiglitz, J. E. (2000), Econom&iacute;a del sector P&uacute;blico, <i>en Antoni Bosch Editor</i>, Barcelona.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000173&pid=S1794-8932201300010001000014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>UNESCO. (2009), Mission, en <i>Retrieved September</i>, 2009, from <a href="http://www.unesco.org/en/efa-international-coordination/mission/" target="_blank">http://www.unesco.org/en/efa-international-coordination/mission/</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000175&pid=S1794-8932201300010001000015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>UNESCO. (2010). Education for All Global Monitoring Report 2010: Reaching the Marginalized, <i>en Oxford: Oxford University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000177&pid=S1794-8932201300010001000016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>      <!-- ref --><p>UNESCO y UNICEF (2007), A Human Rights-Based Approach to Education for All, en <i>New York: UNICEF</i>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000179&pid=S1794-8932201300010001000017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>World Bank (1986), Financing Education in Developing Countries: An Exploration of Policy Options, en <i>Washington, D.C.: World Bank</i>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000181&pid=S1794-8932201300010001000018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>World Bank (2010), <i>Concept Note for the World Bank Education Strategy 2020</i>. Washington, D.C.: World Bank.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000183&pid=S1794-8932201300010001000019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>World Bank (2010a), Public-Private Partnerships in Education, <i>Retrieved September</i>, 2010, from <a href="http://go.worldbank.org/ANNUSMWCD0" target="_blank">http://go.worldbank.org/ANNUSMWCD0</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000185&pid=S1794-8932201300010001000020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>World Bank (2010b), World Bank: Education, en <i>Retrieved May, 2010</i>, from <a href="http://go.worldbank.org/TPRARE9EB0" target="_blank">http://go.worldbank.org/TPRARE9EB0</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000187&pid=S1794-8932201300010001000021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
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