<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1794-8932</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Sophia]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[sophia]]></abbrev-journal-title>
<issn>1794-8932</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad La Gran Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1794-89322013000100013</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[MONEDAS LOCALES: SERVICIOS EDUCATIVOS Y TRUEQUE LÍQUIDO]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[LOCAL CURRENCIES: EDUCATIVE SERVICES AND NET BARTER]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Thomson]]></surname>
<given-names><![CDATA[Garrett]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="AFF"/>
</contrib>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Arango]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pablo R]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="AFF"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="AF1">
<institution><![CDATA[,College of Wooster  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Estados Unidos</country>
</aff>
<aff id="AF2">
<institution><![CDATA[,Universidad de Caldas  ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
<country>Colombia</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2013</year>
</pub-date>
<numero>9</numero>
<fpage>175</fpage>
<lpage>184</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1794-89322013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1794-89322013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1794-89322013000100013&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El artículo presenta un análisis conceptual de la naturaleza del dinero, su relación con la comunicación, los servicios educativos, el desarrollo y el desempleo. Adicionalmente, reporta una serie de experiencias de creación de monedas locales para el intercambio de bienes y servicios, y extrae algunas conclusiones sobre las ventajas de estos sistemas.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article forwards a conceptual analysis of currency nature, its relation with communication, educative services, development, and unemployment. Additionally, it describes a series of local currencies creational experiences for goods exchange services, and draws some conclusions about the benefits of such systems.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Dinero]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[desempleo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[desarrollo]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[monedas locales]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[servicios educativos]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Money]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[unemployment]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[development]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[local currencies]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[educational services]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>MONEDAS LOCALES: SERVICIOS EDUCATIVOS Y TRUEQUE L&Iacute;QUIDO</b></font><Sup>1</sup></p>      <p align="center"><font size="3"><b>LOCAL CURRENCIES: EDUCATIVE SERVICES AND NET BARTER</b></font></p>      <p align="center">Garrett Thomson<Sup>2</sup>, Pablo R. Arango<Sup>3</sup></p>      <p><sup>1</sup> Art&iacute;culo derivado del proyecto de investigaci&oacute;n &quot;Temas y problemas en filosof&iacute;a moral&quot;, del grupo de investigaci&oacute;n T&aacute;ntalo (categor&iacute;a B de Colciencias), Universidad de Caldas.</p>      <p><sup>2</sup> Profesor del College of Wooster, Estados Unidos. Doctor en Filosof&iacute;a de la Universidad de Oxford. E-mail: <a href="mailto:GThomson@wooster.edu">GThomson@wooster.edu</a>.    <br>  <sup>3</sup> Profesor de la Universidad de Caldas. Colombia. Mag&iacute;ster en Filosof&iacute;a de la Universidad de Caldas. E-mail: <a href="mailto:pablo.arango_g@ucaldas.edu.co">pablo.arango_g@ucaldas.edu.co</a>.</p>      <p>C&oacute;mo citar este art&iacute;culo: Thomson, G; Arango, P. Monedas locales: servicios educativos y trueque l&iacute;quido. <i>Sophia</i>, Vol. (9), 169-179.</p>      <p>Recepci&oacute;n: Abril 15 de 2013. Aceptaci&oacute;n: Junio 24 de 2013</p>  <hr>      <p><b>Resumen</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El art&iacute;culo presenta un an&aacute;lisis conceptual de la naturaleza del dinero, su relaci&oacute;n con la comunicaci&oacute;n, los servicios educativos, el desarrollo y el desempleo. Adicionalmente, reporta una serie de experiencias de creaci&oacute;n de monedas locales para el intercambio de bienes y servicios, y extrae algunas conclusiones sobre las ventajas de estos sistemas.</p>      <p><b>Palabras clave</b>: Dinero, desempleo, desarrollo, monedas locales, servicios educativos.</p>  <hr>      <p><b>Abstract</b></p>      <p>This article forwards a conceptual analysis of currency nature, its relation with communication, educative services, development, and unemployment. Additionally, it describes a series of local currencies creational experiences for goods exchange services, and draws some conclusions about the benefits of such systems.</p>      <p><b>Key words</b>: Money, unemployment, development, local currencies, educational services.</p>  <hr>      <blockquote>     <p align="right">A pesar de que el valor de la moneda se apoya en una ficci&oacute;n, el dinero cumple una funci&oacute;n econ&oacute;mica extraordinariamente &uacute;til. Pero tambi&eacute;n es un artificio. Las fuerzas &laquo;reales&raquo; que determinan la riqueza de una naci&oacute;n son la capacidad de sus ciudadanos, su trabajo y su ingenio, los recursos de que disponen, su modo de organizaci&oacute;n pol&iacute;tica y econ&oacute;mica, etc.&hellip; la sociedad dif&iacute;cilmente posee otro mecanismo que pueda hacer m&aacute;s da&ntilde;o &#91;que el dinero&#93; cuando se aver&iacute;a.    <br> Milton y Rose Friedman</p> </blockquote>      <p align="right">Dinero: Bien que no nos sirve de nada hasta que nos separamos de &eacute;l.    <br> Ambrose Bierce</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>      <p>Una de las cosas m&aacute;s sorprendentes acerca de la naturaleza del dinero es que, desde cierto punto de vista, no existe. Tome un billete de $5.000 de su billetera y m&iacute;relo por un momento: recordar&aacute; que solo es un pedazo de papel impreso. El dinero existe debido al acuerdo mutuo. Este convenio descansa sobre las instituciones financieras que hacen posible este tipo de confianza. La viabilidad de cualquier forma de dinero depende de la confiabilidad entre aquellos que desean realizar transacciones. Hist&oacute;ricamente, la construcci&oacute;n de esta descansa sobre el trabajo de las instituciones financieras que, por ejemplo, sirven como garantes.</p>      <p>El dinero en efectivo es la forma m&aacute;s l&iacute;quida del mismo. Es como una letra de cambio definitiva. La diferencia principal entre una letra de cambio personal y un billete es la confianza en el gobierno. Esta es una distinci&oacute;n vital, que demuestra c&oacute;mo el dinero depende de nuestra aceptaci&oacute;n colectiva y por lo tanto de las instituciones financieras confiables. Consecuentemente, el dinero en efectivo es un tipo de cr&eacute;dito impersonal. Podr&iacute;amos resumir tres principios generales del dinero en los siguientes t&eacute;rminos:</p>  <ol>     <li>Es convencional, lo cual significa estrictamente que existe debido al reconocimiento mutuo.</li>      <li>Est&aacute; basado en la aceptaci&oacute;n y la confianza mutuas.</li>      <li>Esta confianza mutua est&aacute; basada en parte en las instituciones financieras actuales.</li>     </ol>      <p><font size="3"><b>Materiales y m&eacute;todos</b></font></p>      <p>El estudio del que se deriva este trabajo tiene una doble pretensi&oacute;n. Por un lado, busca realizar un an&aacute;lisis conceptual de la naturaleza del dinero y su relaci&oacute;n con la comunicaci&oacute;n y el intercambio de servicios educativos. Por el otro, examina la documentaci&oacute;n de casos de creaci&oacute;n de monedas locales en distintas partes del mundo. Por &uacute;ltimo, se realiz&oacute; un an&aacute;lisis mediante la revisi&oacute;n de la literatura que reporta tales experiencias.</p>      <p><font size="3"><b>Desarrollo</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Econom&iacute;a sin efectivo</b></p>      <p>El dinero sirve como una medida del valor, pero no es en s&iacute; mismo un valor. Es un error confundir la medici&oacute;n con la cosa medida. En econom&iacute;a, es equivalente a considerar las actividades econ&oacute;micas en t&eacute;rminos puramente financieros.</p>      <p>Muchas cosas diferentes han cumplido la funci&oacute;n del dinero a trav&eacute;s de la historia. Se han utilizado las piedras, el oro, la sal, pieles, telas, caracoles, tabaco, etc.<Sup><a href="#num4" name="nu4">4</a></sup></p>      <p>Tendemos a pensar que todas las actividades econ&oacute;micas son esencialmente financieras. Esto es falso. Alrededor del globo, todas las personas intercambian bienes y servicios, hacen favores los unos a los otros, sin la mediaci&oacute;n del dinero. Si esas actividades son econ&oacute;micas, ciertamente no son financieras; el dinero no est&aacute; involucrado. Sin embargo, son similares a las actividades donde el dinero est&aacute; involucrado.</p>      <p><b>Desarrollo social</b></p>      <p>El desarrollo tiene un aspecto de demanda y otro de oferta. Los oferentes son las organizaciones de ayuda: fundaciones, ONG, entidades de la ONU, y agencias gubernamentales. Del lado de la demanda, el desarrollo es a menudo concebido como una cuesti&oacute;n de las mejoras, los proyectos y los programas. Es desde el mismo punto de vista de la oferta que el lado de la demanda es concebido como consistente en receptores: aquellos que reciben la ayuda o las contribuciones. Incluso la afirmaci&oacute;n de que el desarrollo debe respetar la autonom&iacute;a de las personas es una afirmaci&oacute;n hecha por el lado de la oferta.</p>      <p>Del lado de la demanda, hay personas con deseos, pero sin un camino. El desarrollo es una cuesti&oacute;n de que esos deseos lleguen a hacerse efectivos. Es un proceso de necesidades latentes que llegan a hacerse expl&iacute;citas; de voces previamente acalladas que llegan a ser socialmente efectivas y activas. Por esto es que la educaci&oacute;n es un ingrediente vital en todos los programas de desarrollo: las personas que tienen la capacidad y la oportunidad para hacer efectivas sus propias demandas, lo har&aacute;n. El desarrollo habilita los deseos econ&oacute;micamente ineficaces de las personas para que lleguen a ser socialmente efectivos. Una vez las condiciones de capacitaci&oacute;n est&aacute;n en su sitio, el programa social no se necesitar&aacute; por m&aacute;s tiempo.</p>      <p>Cuando afirmamos que el dinero es un medio de cambio, esto es como decir que hace audibles nuestros deseos. A trav&eacute;s del mecanismo de precios, los deseos de muchas personas diferentes pueden hablar los unos con los otros para hacer intercambios, utilizando el dinero. El desarrollo hace socialmente efectivas las necesidades latentes, les da una voz. Esta es usualmente monetaria.</p>      <p>&iquest;Por qu&eacute; los pobres del campo emigran a las ciudades? Aparentemente, porque estas incrementan las oportunidades. Pero, &iquest;por qu&eacute; esas oportunidades no est&aacute;n disponibles en la regi&oacute;n rural? En gran parte, por falta de inversi&oacute;n. Sin embargo, quiz&aacute;s algunos de esos aspectos de la econom&iacute;a citadina pueden ser duplicados en las &aacute;reas rurales. El problema no es que las comunidades rurales carezcan de un bien especial: el dinero. Para las personas individuales, los problemas financieros aparecen as&iacute;, pero esta no es la naturaleza del problema para una comunidad completa. El dinero no es un bien.</p>      <p>Necesitamos deconstruir el problema del dinero, y entonces reconstruirlo de una manera m&aacute;s soluble. Los problemas ocultos en la carencia de dinero son: falta de bienes de capital, carencia de buena informaci&oacute;n mercantil y de un medio de intercambio. M&aacute;s adelante consideraremos este &uacute;ltimo problema en relaci&oacute;n con el desarrollo y el desempleo, porque el intercambio es la primera funci&oacute;n del dinero. Una vez entendamos que el dinero no es la riqueza, podremos ver que las comunidades podr&iacute;an ser ricas, incluso si no tienen dinero.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Desempleo</b></p>      <p>A menudo, los incrementos en la productividad implican aumentos del desempleo: se generan pocos trabajos nuevos, la fuerza de trabajo disponible crece y la que ya est&aacute; empleada es m&aacute;s productiva. En los mercados globales competitivos, para que cualquier compa&ntilde;&iacute;a permanezca en el negocio, debe reducir los costos. En un plazo largo, la manera m&aacute;s eficiente de reducirlos es invertir en tecnolog&iacute;as m&aacute;s eficientes, lo cual significa pocos trabajos.</p>      <p>En el contexto de un desempleo alto y de largo plazo, tiene alg&uacute;n sentido pensar en los trabajos como bienes en la oferta corta. Aun as&iacute;, esto es ir&oacute;nico, porque parece que la reducci&oacute;n de costos mediante la implementaci&oacute;n de tecnolog&iacute;as podr&iacute;a conducirnos a no tener nada por hacer.</p>      <p>Hay cierto tipo de irracionalidad en ciertos g&eacute;neros de desempleo. Por un lado, hay personas desempleadas con la capacidad y la voluntad de suplir las demandas de otros. Por el otro, sus clientes potenciales, quienes tambi&eacute;n est&aacute;n desempleados, pero con voluntad de trabajar, son demasiado pobres para negociar sus bienes y servicios. Hay trabajo para hacer, y personas que desean hacerlo. Aparentemente, el problema es: ninguno puede pagar por el trabajo, porque todos son muy pobres, porque todos est&aacute;n desempleados. Esto es como decir: el pobre no puede crear su propio empleo porque es pobre. La mano derecha no puede pagarle a la mano izquierda porque la mano izquierda no puede pagarle a la derecha.</p>      <p>Hay cierto tipo de irracionalidad alrededor de este c&iacute;rculo. Puede ser visto en la afirmaci&oacute;n: el pobre carece de la demanda efectiva para negociar los bienes que &eacute;l mismo podr&iacute;a producir. Hay algo incorrecto en nuestro pensamiento aqu&iacute;.</p>      <p>Dejando las necesidades de capital a un lado, es irracional para la demanda y la oferta de trabajo, existir independientemente sin comunicaci&oacute;n a causa de la carencia de un medio de intercambio. El desempleo que existe &uacute;nicamente por la carencia de un medio de intercambio es irracional. Este puede hacerse sin dinero.</p>      <p>Los problemas financieros del desarrollo incluyen: carencia de bienes de capital, de buena informaci&oacute;n de mercado y  de un medio para hacer los intercambios. En &aacute;reas de pobreza estos problemas se refuerzan a s&iacute; mismos. La carencia de bienes de capital y la falta de informaci&oacute;n de mercados se combinan, porque no hay alternativas para cambiar o efectuar los intercambios. El cambio es un mecanismo demasiado r&iacute;gido, pero el efectivo puro es demasiado l&iacute;quido.</p>      <p>En principio, el dinero no solo sirvi&oacute; para facilitar las transacciones, tambi&eacute;n posibilit&oacute; la cohesi&oacute;n social, el fortalecimiento de la confianza mutua y el acercamiento entre culturas diferentes. Sin embargo, con el paso del tiempo, termin&oacute; por separar a las personas. Es cierto que nuestra sociedad, comparada con las sociedades esclavistas del pasado, presenta aspectos m&aacute;s igualitarios. Los grandes cambios pol&iacute;ticos que trajeron democracia a las naciones, sin embargo, todav&iacute;a no han tenido un efecto importante sobre la igualdad social en muchas &aacute;reas de la vida. Muchas sociedades del pasado -y algunas del presente- no eran igualitarias porque hab&iacute;a una discriminaci&oacute;n expl&iacute;cita de ciertos grupos - negros, mujeres, entre otros. Nuestra cultura ha maquillado esas desigualdades, en parte, con el mecanismo del dinero. Se supone que todos tienen acceso a las mismas oportunidades. Pero la distribuci&oacute;n real del dinero hace que eso sea falso. De hecho, normalmente quienes carecen de dinero no tienen igualdad de oportunidades.</p>      <p>Esto podr&iacute;a ser parte del sentido de la afirmaci&oacute;n de los Friedman de que no hay un mecanismo m&aacute;s perjudicial que el dinero cuando comienza a funcionar mal.</p>      <p>La oferta y la demanda ya existen en ciertos sectores atrasados, pero carecen de un medio de expresi&oacute;n y, debido a esto, no son efectivas. Algunos tipos de dinero son requeridos para emitir energ&iacute;a y poner a correr los intercambios dentro de la econom&iacute;a local. Por 'dinero' significamos el medio de intercambio, pero no necesariamente el efectivo. El desarrollo es una cuesti&oacute;n de hacer hablar las necesidades silenciosas, pero no debemos asumir que todas deben comunicarse en moneda dura.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El desempleo es algunas veces un mal regional o sectorial dentro de una econom&iacute;a global.</p>      <p>La inflaci&oacute;n puede ser tambi&eacute;n un problema regional, el cual, debido al sistema singular de precios del mercado, se esparce nacional e internacionalmente. La creaci&oacute;n regional de dinero extra causar&iacute;a inflaci&oacute;n regional, dados los patrones normales de circulaci&oacute;n. Esto podr&iacute;a resolverse con monedas sectorialmente limitadas.</p>      <p><b>Inflaci&oacute;n</b></p>      <p>En la primera elecci&oacute;n en Nueva Guinea, uno de los partidos pol&iacute;ticos decidi&oacute; ofrecer una campa&ntilde;a electoral nueva y audaz. Los miembros del partido prometieron al electorado que producir&iacute;an m&aacute;s dinero y los har&iacute;an ricos a todos, y por lo tanto resolver&iacute;an los problemas econ&oacute;micos del pa&iacute;s.</p>      <p>Es f&aacute;cil para nosotros pensar que el dinero es un bien del que carecemos, porque la falta de dinero siempre limita nuestras elecciones efectivas. Normalmente, si carecemos de algo entonces debemos producir m&aacute;s de ello. La idea de que solo deber&iacute;amos imprimir m&aacute;s billetes es absurda porque el exceso de emisi&oacute;n causa inflaci&oacute;n.</p>      <p>Una de las causas de la inflaci&oacute;n es demasiado dinero por pocos bienes. &iquest;Por qu&eacute;? Como con las contribuciones y las inversiones, el nuevo dinero depende de c&oacute;mo se utiliza -de c&oacute;mo, d&oacute;nde y a qu&eacute; sector es inyectado el dinero extra en la econom&iacute;a. De la misma manera en que una ayuda inyectada en una econom&iacute;a no necesariamente disminuir&aacute; la pobreza ni estimular&aacute; el desarrollo, la creaci&oacute;n de dinero adicional no necesariamente aumentar&aacute; la inflaci&oacute;n.</p>      <p>El mecanismo de precios tiene la funci&oacute;n de ofrecer informaci&oacute;n acerca de la oferta y la demanda, y cualquier forma de dinero permite las transacciones. En este sentido, el dinero lubrica la econom&iacute;a. Si se emite demasiado en una econom&iacute;a vieja y bien aceitada, los precios subir&aacute;n. Pero en una regi&oacute;n poco desarrollada, el dinero extra ayudar&aacute; a lubricar las transacciones y proporcionar&aacute; la informaci&oacute;n requerida acerca de la oferta y la demanda. En una econom&iacute;a en la que hay secciones o regiones caracterizadas por disponer de muy poco dinero para muy pocos bienes, no puede ser un buen an&aacute;lisis aplicar acr&iacute;ticamente un diagn&oacute;stico nacional para un problema sectorial o regional.</p>      <p>&iquest;Cu&aacute;ndo y por qu&eacute; la emisi&oacute;n excesiva de dinero causa inflaci&oacute;n? En la ecuaci&oacute;n</p>      <blockquote>     <p>MV=PQ,</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>M es la oferta de dinero.    <br> V es la velocidad de circulaci&oacute;n.    <br> P es el promedio del nivel de precios, y Q es la cantidad de bienes producidos.</p> </blockquote>      <p>La ecuaci&oacute;n dice que la cantidad de dinero en circulaci&oacute;n, por la velocidad en la que circula, es igual al promedio del nivel de precios por la cantidad de bienes producidos. Esta es una verdad necesaria, porque la cantidad de dinero circulante en una econom&iacute;a debe ser igual a la emisi&oacute;n total de dinero.</p>      <p>La ecuaci&oacute;n nos muestra c&oacute;mo un incremento en la oferta de dinero causar&aacute; inflaci&oacute;n. Demuestra que un aumento en M incrementar&aacute; P solo cuando V y Q son constantes. En otras palabras, imprimir m&aacute;s dinero subir&aacute; los precios cuando la velocidad de circulaci&oacute;n y la oferta de bienes son constantes. Tambi&eacute;n muestra cu&aacute;ndo el incremento en la oferta de dinero no causar&aacute; inflaci&oacute;n. El acrecentamiento de M no aumentar&aacute; P cuando Q se incrementa lo suficiente durante el mismo per&iacute;odo de tiempo. En otros t&eacute;rminos, en una econom&iacute;a donde los bienes m&aacute;s deseados han sido producidos, incrementar la oferta de dinero no causar&aacute; un aumento en los precios, porque el dinero adicional ser&aacute; utilizado para negociar los nuevos bienes, en lugar de promover el alza de los precios existentes. Adicionalmente, a largo plazo, V no es constante. Cuando la econom&iacute;a llega a equilibrarse, se emite dinero menos r&aacute;pidamente, y entonces m&aacute;s dinero es necesario para completar el mismo n&uacute;mero de transacciones sobre un per&iacute;odo determinado de tiempo. Cuando la velocidad de circulaci&oacute;n disminuye, la oferta de dinero puede ser incrementada sin un aumento subsecuente en el nivel de precios.</p>      <p>La cuantificaci&oacute;n involucra enfocarse solo en ciertas variables y no en otras, las cuales son consideradas como irrelevantes. La ecuaci&oacute;n MV=PQ abstrae todas las dem&aacute;s variables: no importa c&oacute;mo o d&oacute;nde es aumentada la oferta de dinero. En t&eacute;rminos de la ecuaci&oacute;n, si la oferta de dinero es incrementada, es relevante para qu&eacute; es utilizado el excedente adicional. Adem&aacute;s, la ecuaci&oacute;n no refleja el hecho de que el dinero no circula de manera uniforme. Este punto es vital para comprender el desempleo regional.</p>      <p>En las econom&iacute;as nacionales y mundiales, mucho del dinero circula en grandes proporciones entre pocas instituciones. Cerca del 85% de las transacciones en d&oacute;lares son intercambios en efectivo; el n&uacute;mero de transferencias electr&oacute;nicas llega solo hasta el 2% del total. Sin embargo, en este 2%, 5 de cada 6 d&oacute;lares que se mueven en la econom&iacute;a del mundo est&aacute;n involucrados. La cantidad y velocidad del dinero en circulaci&oacute;n en la econom&iacute;a depende de en qu&eacute; sector se est&eacute;. Hay regiones completas y sectores donde no hay mucho dinero en circulaci&oacute;n.</p>      <p>Entre las corporaciones financieras grandes, los gobiernos y las compa&ntilde;&iacute;as de seguros, hay prolongadas y frecuentes transferencias, las cuales utilizan mucha parte de la oferta de dinero existente. El dinero puede fluir electr&oacute;nicamente desde un banco hasta una inversi&oacute;n en una compa&ntilde;&iacute;a, dejando por fuera &aacute;reas completas de la econom&iacute;a donde la circulaci&oacute;n es lenta, menos frecuente y en trozos peque&ntilde;os. Mientras que algunas partes de la econom&iacute;a son tensas, otras son flojas, y la velocidad de circulaci&oacute;n no es una constante en el espacio ni en diferentes sectores de la econom&iacute;a. Incluso si V es una constante en un promedio de tiempo, no lo es en el espacio y para diferentes tipos de actividad econ&oacute;mica. Mientras que MV=PQ es verdadera para una econom&iacute;a como un todo, la ecuaci&oacute;n no refleja el hecho de que el dinero no circula uniformemente.</p>      <p>Las econom&iacute;as regionales son d&eacute;biles, aun cuando la econom&iacute;a total es tensa. En tal caso, la cuesti&oacute;n de c&oacute;mo y d&oacute;nde el dinero creado ser&aacute; utilizado es importante al decidir si crear dinero tendr&aacute; efectos inflacionarios. No es solo una cuesti&oacute;n de c&oacute;mo mucho dinero est&aacute; circulando en la econom&iacute;a como un todo, sino d&oacute;nde est&aacute; circulando. El dinero nuevo, que ser&iacute;a inflacionario en Londres y Bogot&aacute;, podr&iacute;a ser necesitado y no inflacionario en alg&uacute;n barrio de Manizales o Armenia. Al tratar la econom&iacute;a como un sistema, con la misma velocidad de circulaci&oacute;n en un flujo constante, se ignoran las variaciones regionales.</p>      <p>En el nivel nacional, podr&iacute;a ser verdad que emitir m&aacute;s moneda nacional solo causar&aacute; inflaci&oacute;n. Adem&aacute;s, podr&iacute;a ser verdadero que emitir m&aacute;s dinero en el nivel nacional no ayudar&iacute;a a los problemas del desempleo regional, dados los patrones de circulaci&oacute;n existentes. Sin embargo, a despecho de todo esto, tambi&eacute;n puede ser verdad que hay regiones para las cuales la creaci&oacute;n de dinero nuevo estimular&iacute;a la demanda sin causar inflaci&oacute;n.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Ser&iacute;a necesario crear un nuevo medio de intercambio el cual resolver&iacute;a la debilidad donde la hay, sin causar inflaci&oacute;n en las partes tensas de la econom&iacute;a. Tendr&iacute;amos que crear nuevas formas de dinero que burlen los patrones existentes de circulaci&oacute;n. Crear nuevos tipos de monedas es necesario para inyectar dinero a los subsistemas d&eacute;biles. Esas nuevas monedas podr&iacute;an estar regionalizadas de tal modo que los efectos de reactivaci&oacute;n de la inyecci&oacute;n no tendr&iacute;an repercusiones inflacionarias dentro de las partes m&aacute;s ricas del sistema como un todo.</p>      <p><font size="3"><b>Discusi&oacute;n de resultados</b></font></p>      <p><b>Nueva moneda</b></p>      <p>Uno de los impedimentos para la revoluci&oacute;n industrial al final del siglo XVIII en Inglaterra era la centralizaci&oacute;n del dinero alrededor de Londres. Los industriales estaban ubicados en el norte cerca de los dep&oacute;sitos de hierro y carb&oacute;n. El desarrollo de bancos regionales y nacionales en la d&eacute;cada de 1750 alivi&oacute; el problema pero, aun as&iacute;, nunca hubo efectivo para pagar los salarios semanales de las grandes empresas. Para contrarrestar esto, Wilkinson y otros industriales produjeron sus propios billetes y monedas.</p>      <p>Los pobres y los desempleados a menudo tienen que encontrar maneras de dejar a un lado la econom&iacute;a del efectivo. Tienen que depender de intercambios y trueques sin efectivo, sobre el principio de ayuda mutua. Pero al dejar a un lado la econom&iacute;a del efectivo, sus necesidades quedan prolongadamente acalladas sin una voz financiera efectiva. Su demanda y oferta no pueden hablar a los dem&aacute;s en el lenguaje del dinero. Sus intercambios no tienen el medio para hacerse fluidos.</p>      <p>Supongamos que confiamos y que de hecho podr&iacute;amos confiar los unos en los otros. En tal caso, cada persona podr&iacute;a escribir letras de cambio que podr&iacute;an ser transferidas a un tercero, como un cheque al portador. &iquest;Cu&aacute;l ser&iacute;a el efecto de esto sobre la oferta de dinero, la velocidad de las transacciones y la inflaci&oacute;n? Imagine un tal sistema de letras de cambio en un mundo de personas desempleadas. Uno ofrece sus letras como pagos en el tiempo y ellas pueden ser usadas por terceros. Ofrecemos una hora a Juan y &eacute;l la ofrece a Pedro a cambio de trabajo, y Pedro llega a nosotros demandando una hora de nuestro tiempo. Esto podr&iacute;a lubricar el subsistema, sin incrementar la inflaci&oacute;n. En otras palabras, las transacciones sin efectivo podr&iacute;an ser estimuladas dentro de un subsistema d&eacute;bil para reducir el desempleo. Esto podr&iacute;a hacerse creando monedas regionales para hacer efectivo aquel tipo de demanda para la cual ya existe oferta.</p>      <p>Si escribi&eacute;ramos una letra de cambio esto podr&iacute;a ser dinero siempre que haya confianza. As&iacute;, en la medida en que 3 o 4 de nosotros nos pongamos de acuerdo, podemos crear nueva moneda. Solo con escribir en pedazos de papel y cumplir nuestras promesas. Podemos tener una subeconom&iacute;a basada en el trabajo -cupones de intercambio en lugar de efectivo-. No hay necesidad de llamar al gobierno para hacerlo. En la medida en que haya un acuerdo mutuo y buena fe con las promesas (ser consecuentes), podemos hacerlo solos.</p>      <p>Parece que el dinero no puede ser un medio apropiado de intercambio en estas circunstancias, porque el efectivo inevitablemente entrar&iacute;a en el flujo de la econom&iacute;a, y causar&iacute;a inflaci&oacute;n. En Gran Breta&ntilde;a, hay una red de aproximadamente 31 esquemas de transacci&oacute;n (llamados LETS -local employement and trading schemes) los cuales utilizan monedas alternativas para facilitar el intercambio de servicios tales como transporte, cuidado de ni&ntilde;os, oficios del hogar y productos (<a href="#ane1">ver el anexo</a>). Los libros de cheques son utilizados para recordar las transacciones. Esquemas similares han sido instituidos en Australia, Nueva Zelanda, Canad&aacute; y Ecuador. En Estados Unidos, los esquemas compartidos de Massachusetts tienen objetivos similares. Por ejemplo, para pr&eacute;stamos de capital, una tienda en Deli utilizaba sus propias letras (llamadas d&oacute;lares Deli).</p>      <p>En Ecuador, por ejemplo, se ha replicado el modelo LETS con el nombre de SINTRAL (Sistema de Intercambio y Transacciones Locales) para los integrantes de la Fundaci&oacute;n Educativa Pestalozzi en la localidad de Rumihuaico, Tumbaco. El sistema funciona a trav&eacute;s de 'recursos', cada uno de los cuales es equivalente a un sucre pero solo tiene valor de intercambio dentro de los miembros inscritos a SINTRAL. Entre 1993 y 1997, el sistema registr&oacute; un movimiento de aproximadamente un bill&oacute;n de 'recursos', lo cual ha permitido a los integrantes incrementar su poder adquisitivo, situaci&oacute;n que hubiese sido imposible por fuera del sistema. &quot;En ciertos casos, para muchos ha significado la posibilidad de comprar los servicios de un dentista o productos cuyo costo habr&iacute;a sido prohibitivo en el mercado externo&quot;. (Wild). El sistema presenta m&uacute;ltiples ventajas para sus miembros:</p>  <ol>     <li>Al acceder al sistema, se puede comenzar a obtener beneficios aun si no se cuenta con 'recursos'. Al obtener un beneficio inicial, se queda con una deuda equivalente al valor  del bien o el servicio adquirido, y se paga con la prestaci&oacute;n de otro servicio o bien equivalente.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>Como los 'recursos' no pueden ser utilizados por fuera del sistema, no son robados. Tampoco es posible la acumulaci&oacute;n de los mismos, porque no hay intereses ni son utilizables para algo diferente de adquirir bienes y servicios dentro de la comunidad perteneciente al sistema.</li>      <li>El sistema crea y refuerza v&iacute;nculos de confianza dentro de la comunidad, pues el beneficio individual dentro del sistema depende completamente de los bienes y servicios que cada persona puede ofrecer (en eso se basa el intercambio mediante 'recursos').</li>      <li>Las p&eacute;rdidas (ocasionadas por el retiro de personas 'endeudadas', o por la imposibilidad de pagar las deudas) son asumidas por la comunidad entera.</li>      <li>Todas las riquezas quedan dentro de la comunidad misma, debido a que los 'recursos' solo tienen valor de intercambio dentro de ella.</li>     </ol>      <p>El &eacute;xito de este sistema en la localidad de Rumihuaico hizo que se comenzara a extender a otras zonas pobres de Quito. En 1995 se empez&oacute; a implantar el mismo tipo de sistema en el barrio de Toctiuco, bajo la direcci&oacute;n de la ONG Tierra de Hombres.</p>      <p>En Inglaterra, el sistema cubre a m&aacute;s de 4.000 personas. Harry Turner, un profesor y artista que participa en el proyecto en Inglaterra, dice: &quot;Los gobiernos locales, las agencias de empleo y muchas otras personas, est&aacute;n considerando el sistema LETS como una manera de enfrentar algunos de los problemas m&aacute;s serios&quot; (Holdsworth, 1992). En Canad&aacute; hay alrededor de 10 localidades operando con LETS; 20 en Australia y Nueva Zelanda, y 5 en Estados Unidos.<Sup><a href="#num5" name="nu5">5</a></sup> En Am&eacute;rica Latina, adem&aacute;s de Ecuador, Argentina y M&eacute;xico han utilizado el esquema LETS. En Argentina hay 400 clubes que funcionan con monedas alternativas, y en M&eacute;xico hay una comunidad que cre&oacute; su propia moneda: los Tl&aacute;loc, cada uno de los cuales tiene un valor equivalente a tres d&oacute;lares.<Sup><a href="#num6" name="nu6">6</a></sup></p>      <p>En Colombia, algunas instituciones han utilizado sistemas similares de intercambio. Por ejemplo, los Comit&eacute;s de Cafeteros utilizaron durante alg&uacute;n tiempo sus propios billetes, los cuales serv&iacute;an para adquirir bienes y servicios dentro de las instituciones del propio Comit&eacute; -a un costo m&aacute;s bajo que el del mercado normal. Tambi&eacute;n en algunas zonas rurales se han implementado sistemas similares para adquirir insumos agropecuarios a cambio de la inclusi&oacute;n de los hijos en el sistema educativo -estrictamente, en t&eacute;rminos financieros, este &uacute;ltimo sistema es realmente de contribuci&oacute;n y no de intercambio. Sin embargo, estas iniciativas no han tenido un impacto profundo en las econom&iacute;as locales involucradas, debido a que dependen en gran parte de la suerte de alguna instituci&oacute;n en el mercado global. Naturalmente, los esquemas del tipo LETS permiten superar estas deficiencias, b&aacute;sicamente porque no dependen de la competencia de ninguna entidad espec&iacute;fica dentro del mercado global, sino m&aacute;s bien de la participaci&oacute;n y compromiso de los individuos relevantes, los cuales son los m&aacute;s beneficiados con el &eacute;xito del esquema.</p>      <p>A finales de los a&ntilde;os 90 y comienzos de la d&eacute;cada del 2000, en Medell&iacute;n, la comunidad del barrio de Altamira comenz&oacute; a emitir su propia moneda, llamada Altamir -unos peque&ntilde;os tri&aacute;ngulos de colores-, para facilitar los intercambios entre los habitantes del barrio. Cada Altamir era equivalente a mil pesos colombianos, y con ellos las personas han intercambiado desde reparaciones del hogar hasta clases de idiomas extranjeros o m&uacute;sica. El sistema funcionaba<Sup><a href="#num7" name="nu7">7</a></sup> mediante un club, al cual se afiliaban los interesados y dentro realizaban sus transacciones. Los integrantes del club organizaban ferias para ofrecer bienes y servicios, y la moneda para realizar las transacciones era el Altamir. De esta manera, los desempleados pod&iacute;an ofrecer sus servicios a una comunidad amplia, y recibir bienes y servicios a cambio. El club tambi&eacute;n logr&oacute; que la Universidad Tecnol&oacute;gica de Antioquia les diera 21 cupos en diversos cursos de capacitaci&oacute;n a cambio de Altamires que usar&aacute;n en las ferias los estudiantes de ese sistema educativo (Ruiz, 2000).</p>      <p><font size="3"><b>Conclusiones</b></font></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Hay que aclarar que, aunque estos sistemas surgen, obviamente, porque el monopolio estatal del dinero no logra cubrir todos los sectores, no est&aacute;n basados en una propuesta de &quot;desnacionalizaci&oacute;n del dinero&quot; como la que ha adelantado famosamente F. Hayek (1985). El punto b&aacute;sico en el que se basan los esquemas LETS es que una parte considerable del atraso de algunas regiones se debe a la falta de un medio de comunicaci&oacute;n e intercambio y que, dado que hay bienes y servicios para intercambiar y personas desempleadas y sin acceso a esos bienes y servicios disponibles, lo m&aacute;s racional es facilitar los intercambios mediante la creaci&oacute;n del medio apropiado. Esto no implica atentar contra el monopolio estatal en la oferta del dinero, sino suplir lo que ese monopolio no logra hacer. David Boyle, el editor del magaz&iacute;n <i>New Economics</i>, dice: &quot;Todas las comunidades poseen habilidades. La tragedia de la recesi&oacute;n en el interior de las ciudades es que nuestro sistema econ&oacute;mico es incapaz de utilizar esas habilidades&quot; (Holdsworth, 1992). Precisamente los esquemas tipo LETS de econom&iacute;as sectoriales o regionales se proponen hacer socialmente efectivas esas habilidades.</p>      <p>En relaci&oacute;n con los servicios educativos se presentan varios aspectos interesantes en los esquemas tipo LETS. Uno tiene que ver con la funci&oacute;n comunicativa del dinero: en teor&iacute;a, este sirve para comunicar la oferta y la demanda o el deseo con su objeto. No es el &uacute;nico mecanismo pero, cuando es ampliamente utilizado, su ausencia crea una forma de incomunicaci&oacute;n, un bloqueo. Esto se ve claramente en algunas de las experiencias aqu&iacute; presentadas, en las que la creaci&oacute;n de moneda local sirvi&oacute; para conectar a posibles usuarios de servicios educativos informales con quienes pueden prestarlos.</p>      <p>El segundo aspecto que puede resaltarse tiene que ver con la naturaleza de los servicios educativos que son m&aacute;s sensibles a la creaci&oacute;n de monedas locales. En el caso de Medell&iacute;n se contrataron servicios de educaci&oacute;n formal, pero incluso en ese caso y en los dem&aacute;s, los servicios educativos que m&aacute;s se prestan al tipo de intercambio de las monedas locales son los de educaci&oacute;n o capacitaci&oacute;n informal (ense&ntilde;anza de idiomas u oficios). Una posible explicaci&oacute;n de esto es que los servicios educativos formales est&aacute;n incrustados en una estructura mucho m&aacute;s impersonal y r&iacute;gida, mientras que servicios como un curso de ingl&eacute;s pueden ser accesibles con independencia de la existencia de instituciones y solo requieren una persona capacitada, la cual es mucho m&aacute;s f&aacute;cil de contactar e involucrar en un esquema tipo LETS.</p>      <p>Finalmente, quisi&eacute;ramos terminar relacionando una observaci&oacute;n de Jos&eacute; Joaqu&iacute;n Brunner con el contexto de nuestro an&aacute;lisis. Dec&iacute;a a prop&oacute;sito de las relaciones entre la educaci&oacute;n y lo que se denomina &quot;Nuevas tecnolog&iacute;as de informaci&oacute;n y comunicaci&oacute;n&quot;, lo siguiente: &quot;&#91;&hellip;&#93; Resulta curioso, en realidad, que durante tanto tiempo la educaci&oacute;n y el discurso educativo hayan podido desarrollarse casi con entera independencia del hecho tecnol&oacute;gico; incluso, de la tecnolog&iacute;a entendida como instrumento&quot; (Brunner, 2000:3). En relaci&oacute;n con la ausencia de dinero y la educaci&oacute;n, el problema se ha pensado casi exclusivamente en t&eacute;rminos de la forma de subsidiar la demanda, pero se ha dejado a un lado el hecho de que la ausencia de dinero podr&iacute;a simplemente incomunicar unos servicios educativos con unas necesidades ya existentes, que podr&iacute;an comunicarse sin la necesidad de m&aacute;s dinero oficial. En otras palabras, esa ausencia, en localidades pobres con algunas caracter&iacute;sticas, podr&iacute;a estar haciendo que personas que estar&iacute;an dispuestas a entrar en intercambios de servicios educativos aun sin el dinero, no lo est&eacute;n haciendo. Desde luego, esta es una dimensi&oacute;n que apenas esbozamos aqu&iacute; y que requiere un trabajo independiente.</p>      <p align="center"><a name="ane1"></a><img src="img/revistas/sph/n9/n9a13a1.jpg"></p></p>  <hr>      <p><b>Pie de p&aacute;gina</b>    <br>  <sup><a href="#nu4" name="num4">4</a></sup> A este respecto, Milton y Rose Friedman dicen: &quot;La &uacute;nica cosa que todos los art&iacute;culos utilizados como dinero han tenido en com&uacute;n es su aceptaci&oacute;n, en un lugar y per&iacute;odo concreto, a cambio de otros bienes y servicios en la creencia de que otros aceptar&iacute;an dichos art&iacute;culos del mismo modo&quot; (1983: 348).    <br>  <sup><a href="#nu5" name="num5">5</a></sup> Estas cifras son tomadas de Morris (1992).    <br>  <sup><a href="#nu6" name="num6">6</a></sup> Datos tomados de Ruiz (2000).    <br>  <sup><a href="#nu7" name="num7">7</a></sup> Ignoramos si a&uacute;n funciona.</p>  <hr>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Referencias Bibliogr&aacute;ficas</b></font></p>      <!-- ref --><p>Brunner, J. (2000). &quot;Escenarios de Futuro. Nuevas Tecnolog&iacute;as y Sociedad de la Informaci&oacute;n&quot;. En: Documento de Trabajo N&ordm; 16, PREAL: Santiago de Chile. Versi&oacute;n reelaborada disponible en: <a href="http://200.6.99.248/~bru487cl/files/JJ_IIPE_BA_4_mismo.pdf" target="_blank">http://200.6.99.248/~bru487cl/files/JJ_IIPE_BA_4_mismo.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S1794-8932201300010001300001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Friedman, M. &amp; Friedman, R. (1983). <i>Libertad de Elegir</i>. Barcelona: Orbis.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S1794-8932201300010001300002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Hayek, F. (1985). <i>La Desnacionalizaci&oacute;n del Dinero</i>. Barcelona: Orbis.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S1794-8932201300010001300003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Holdsworth, N. (1992). &quot;From tiny Acorns - a way out of recession&quot;. En: <i>The Independent</i> (edici&oacute;n del 27 de diciembre): Londres.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S1794-8932201300010001300004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Morris, D. (1992). &quot;Bringing the Money Back Home&quot;. En: <i>Utne Reader</i> (Julio/Agosto): Topeka.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S1794-8932201300010001300005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Ruiz, M. (2000). &quot;Sin el Vil Metal&quot;. En: <i>Cromos</i>, No. 4.280 (edici&oacute;n del 14 de febrero): Bogot&aacute;    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S1794-8932201300010001300006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref -->.</p>      <!-- ref --><p>Wild, L. <i>El Desarrollo de SINTRAL</i>, documento cedido directamente por el autor.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S1794-8932201300010001300007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Brunner]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["Escenarios de Futuro. Nuevas Tecnologías y Sociedad de la Información"]]></source>
<year>2000</year>
<volume>16</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[PREAL]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Friedman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Friedman]]></surname>
<given-names><![CDATA[R]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Libertad de Elegir]]></source>
<year>1983</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Orbis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hayek]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Desnacionalización del Dinero]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Orbis]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Holdsworth]]></surname>
<given-names><![CDATA[N]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA["From tiny Acorns , a way out of recession"]]></article-title>
<source><![CDATA[The Independent]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Londres ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Morris]]></surname>
<given-names><![CDATA[D]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Bringing the Money Back Home]]></article-title>
<source><![CDATA[Utne Reader]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Topeka ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sin el Vil Metal]]></article-title>
<source><![CDATA[Cromos]]></source>
<year>2000</year>
<numero>4.280</numero>
<issue>4.280</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wild]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El Desarrollo de SINTRAL]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
