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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><B>CALIDAD EDUCATIVA CENTRALIZADA O DESCENTRALIZADA</B></font></p>  <font face="verdana" size="2">      <p>Las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas que son el  soporte te&oacute;rico, legal y funcional de los sistemas educativos de los estados se  pueden caracterizar por su condici&oacute;n de ser centralistas o descentralizadas.  Las primeras priorizan a los ministerios de Educaci&oacute;n como si fueran el eje  esencial del sistema; las segundas, fundamentan su estructura y desarrollo a  partir del reconocimiento a las instituciones educativas de todos los niveles  de escolaridad. Como consecuencia de esta caracterizaci&oacute;n, la calidad de la  educaci&oacute;n en un sistema centralizado est&aacute; orientada a lograr respuestas  econom&eacute;tricas y estad&iacute;sticas como factor comparativo entre los estados, y si  estas son exitosas, los grandes beneficiados son b&aacute;sicamente los gobiernos y  las personas que lo representan. </p>      <p>Por el contrario, la descentralizaci&oacute;n tiene una organizaci&oacute;n diferente, en cuanto es el aula,  la instituci&oacute;n educativa y el municipio los referentes claves  para hacer todo tipo de an&aacute;lisis  en relaci&oacute;n con cobertura, inclusi&oacute;n, deserci&oacute;n y l&oacute;gicamente, calidad; su  concepci&oacute;n es desde el contexto y su tipificaci&oacute;n, especialmente en relaci&oacute;n  con la condici&oacute;n social, a la que el sector escolar debe dar respuestas para  atender dichas necesidades. </p>     <p>Para cada caso, centralismo o  descentralizaci&oacute;n, las mediciones son necesarias con el fin de construir propuestas, pero la diferencia radica  en c&oacute;mo se utilicen los resultados para el  fomento del desarrollo de los ciudadanos. Si es centralizado, tiende a reflejar  posiciones, intereses y visiones individuales que desconocen el sentir de todos  los colombianos con relaci&oacute;n a que somos un pa&iacute;s de regiones, en muchos casos, con marcadas  diferencias de desarrollo y  cultura, las cuales requieren respuestas diversas en relaci&oacute;n con su situaci&oacute;n  para cerrar la brecha que nos excluye de las oportunidades y no ahondar m&aacute;s en  ella. </p>     <p>Los programas y proyectos descentralizados que tienen  su origen en un sistema  educativo que se construye  desde el &aacute;mbito local y el escenario  regional tienen la virtud de visibilizar  las necesidades, los compromisos y los retos que ejecutan  los diversos actores  educativos, que representan en la pr&aacute;ctica, las reales posibilidades para mejorar la calidad de vida y la  movilidad social. Estos resultados no parecen ser compatibles con los est&aacute;ndares de calidad fundamentados en cifras r&iacute;gidas, homogenizantes,  descontextualizadas e inamovibles propias del centralismo. </p>     <p>El centralismo termina  convertido esencialmente en activismo, en la utilizaci&oacute;n de los medios para vender  ideas y programas de corto alcance,  muchos de ellos  sin una medici&oacute;n de impacto en el tiempo que  permita evaluar y verificar si alcanzan a producir alg&uacute;n resultado en la vida  de los estudiantes y en la sociedad en general. La descentralizaci&oacute;n, por su  parte, valora al docente de cada zona y da un lugar especial al sector rural,  al lugar </p>     <p>apartado o al contexto  marginal que desde  rec&oacute;nditas aulas retiradas de los privilegios del urbanismo, logran facilitar  a los hijos de los campesinos y de los ciudadanos  excluidos acceder a la escolaridad para lograr conocimientos que les permitan  promoverse junto con su familia (vale la pena mencionar,  por ejemplo, los impactos de la Escuela Nueva, entre otras apuestas para  vincular y movilizar las regiones en desventaja). Igualmente, una pol&iacute;tica descentralizada reconoce que desde el municipio  es posible encontrar  estrategias alternativas para la escolaridad  de los ni&ntilde;os, los j&oacute;venes,  e incluso para que los adultos y personas mayores puedan ser incluidas a  una educaci&oacute;n con calidad que genera potencialidades sociales. Programas que  han sido medidos en su impacto social y acad&eacute;mico, tal como el proyecto La Escuela Busca  al Ni&ntilde;o, son sin lugar  a dudas un claro  ejemplo de este tipo de alternativas que demuestran que la calidad educativa  tiene connotaciones muy superiores a la simple estad&iacute;stica parametrizada que  sistem&aacute;ticamente se pregona como si fuera el &uacute;nico factor de calidad. </p>     <p>Con relaci&oacute;n a la Educaci&oacute;n  Superior ocurren situaciones similares. En este &aacute;mbito observamos c&oacute;mo el  pensamiento y las mediciones centralistas ampl&iacute;an y profundizan la brecha entre  las universidades de las grandes  capitales con respecto  a las que desarrollan su accionar en las regiones y localidades, con lo cual el mismo  gobierno, como ente responsable del fomento, termina enviando el err&oacute;neo  mensaje que s&oacute;lo en las primeras se garantizan  posibilidades de &eacute;xito a los estudiantes y creando una inmensa  desaz&oacute;n entre los padres de familia que no tienen los recursos para desplazar a  sus hijos a las principales ciudades del pa&iacute;s.  Entre muchos aspectos discriminatorios, vale la pena mencionar que el centralismo propicia que las pr&aacute;cticas y pasant&iacute;as de los estudiantes de s&oacute;lo un reducido n&uacute;mero de entidades de Educaci&oacute;n Superior  accedan a los altos organismos del gobierno  y a  las grandes empresas privadas,  sin tener en cuenta las capacidades profesionales y humanas que desarrollan las  universidades regionales, lo cual genera no s&oacute;lo un c&iacute;rculo vicioso de  repetici&oacute;n centralista, sino una evidente inequidad y discriminaci&oacute;n laboral. Â Por  supuesto, este ejemplo es igualmente v&aacute;lido para lo que sucede en la investigaci&oacute;n, la docencia, la internacionalizaci&oacute;n  y la  proyecci&oacute;n social. </p>     <p>Una pol&iacute;tica p&uacute;blica de descentralizaci&oacute;n educativa que se apoye  en las organizaciones de  Educaci&oacute;n Superior de car&aacute;cter regional, le permitir&iacute;a al gobierno central  entender en forma objetiva los problemas sociales, econ&oacute;micos, ambientales y de  desarrollo integral que viven los colombianos, para poder tomar decisiones concordantes con la realidad  del diverso contexto nacional, que por cierto, se conoce con m&aacute;s  propiedad desde aquellas instituciones que estamos comprometidas permanentemente con los escenarios  y las realidades comunitarias de  nuestro &aacute;mbito local. </p></font> <font face="verdana" size="2">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>JAIME BEJARANO ALZATE</b>    <br>   Rector    <br>   Universidad La Gran Colombia    <br> Seccional Armenia-Colombia </p> </font>      ]]></body>
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