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<publisher-name><![CDATA[Departamento de Antropología, Facultad de Ciencias Sociales, Universidad de los Andes]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[IDE MA: EL CAMINO DE AGUA: ESPACIO, CHAMANISMO Y PERSONA ENTRE LOS MAKUNA]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Starting from Makuna&#39;s case, an Eastern Tukanoan group from Northwest Amazon, this article proposes to analyze the spatiality through the interdependence or fusion of space and person notions which are mediated by shamanism. Analyzing the local notions of space, the purpose is to demonstrate how the shamanistic healing creates a metonymic link between space and personhood. This link dissolves the binary oppositions like soul-body, culture-nature, internal-external, etc., which are common in Amazonian anthropological theory. Although the present approximation to spatiality is still under elaboration, it points out the opening of a new context for fieldwork in, at least, some places in the Amazon.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">      <p align="center" ><font face="verdana" size="4"><b>IDE MA: EL CAMINO DE AGUA</b>    <br> ESPACIO, CHAMANISMO Y PERSONA ENTRE LOS MAKUNA</font></p>      <p>Luis Cay&oacute;n<sup>1</sup></p>      <p><sup>1</sup>Doctor en Antropolog&iacute;a Social da Universitade de Bras&iacute;lia. Bolsista do Conselho Nacional de desenvolvimento Cient&iacute;fico e Tecnol&oacute;gico &#40;CNPq&#41;.Correo Electr&oacute;nico: <a href="mailto:lucayon@yahoo.com">lucayon@yahoo.com</a></p>  <hr size="1">      <p><b>RESUMEN</b></p>        <p>A partir del caso Makuna, un grupo Tukano oriental del noroeste amaz&oacute;nico, este    art&iacute;culo propone el an&aacute;lisis de la espacialidad por medio de la interdependencia    o fusi&oacute;n de las nociones de espacio y persona a trav&eacute;s del chamanismo.    Analizando las nociones locales de espacio, se muestra como mediante las    curaciones cham&aacute;nicas del ciclo vital se crea una vinculaci&oacute;n meton&iacute;mica entre    el espacio y la persona. Esta vinculaci&oacute;n diluye oposiciones binarias como    alma-cuerpo, cultura-naturaleza, interior-exterior, etc., tan recurrentes en la    teor&iacute;a amaz&oacute;nica. Esta aproximaci&oacute;n al tema de la espacialidad, aunque est&eacute;    actualmente en proceso de elaboraci&oacute;n, apunta hacia la apertura de un nuevo    campo de trabajo etnogr&aacute;fico en, por lo menos, algunas partes de la Amazon&iacute;a.</p>        <p><b>PALABRAS CLAVE</b>    <br> Espacialidad, persona, chamanismo, Makuna, Tukano oriental, Noroeste Amaz&oacute;nico</p>  <hr size="1">      <p><b>ABSTRACT</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Starting from Makuna&#39;s case, an Eastern Tukanoan group from Northwest Amazon,    this article proposes to analyze the spatiality through the interdependence or    fusion of space and person notions which are mediated by shamanism. Analyzing    the local notions of space, the purpose is to demonstrate how the shamanistic    healing creates a metonymic link between space and personhood. This link    dissolves the binary oppositions like soul-body, culture-nature,    internal-external, etc., which are common in Amazonian anthropological theory.    Although the present approximation to spatiality is still under elaboration, it    points out the opening of a new context for fieldwork in, at least, some places  in the Amazon.</p>        <p><b>KEYWORDS</b>    <br> Spatiality, person, shamanism, Makuna, Eastern Tukano, Northwest Amazon</p>     <p>FECHA DE RECEPCI&Oacute;N: AGOSTO DE 2008 / FECHA DE ACEPTACI&Oacute;N: DICIEMBRE DE 2008</p>   <hr size="1">      <p>La noci&oacute;n de espacio no ha sido uno de los temas de an&aacute;lisis m&aacute;s destacados por la antropolog&iacute;a. Es    bastante com&uacute;n encontrar en la literatura antropol&oacute;gica referencias al espacio    bajo otros nombres como: naturaleza, ambiente, paisaje, territorio, ecosistemas,    etc. El espacio aparece, seg&uacute;n el nombre utilizado, como un elemento    condicionante y limitante de las formas sociales y culturales, como un tel&oacute;n de    fondo en el cual se realiza la vida social, como un aspecto asociado a la    estructura social, o simplemente como un elemento dado e inmanente que tiene una    existencia propia e incuestionable<sup><a name="s2" href="#2">2</a></sup>. para un an&aacute;lisis de la noci&oacute;n de espacio    en las sociedades ind&iacute;genas, el punto de partida no puede ser el concepto    newtoniano de espacio &#40;Casey 19 9 6&#41;, expresado en la visi&oacute;n occidental    cartesiana. En esta visi&oacute;n se supone que el espacio es absoluto e infinito y que    puede ser fragmentado y dividido en varios compartimientos, que llamamos    lugares. Esto significa que el espacio puede ser visto como una suma de lugares.    &Eacute;sta es una idea preconcebida que, cuando es aplicada por los antrop&oacute;logos a las    sociedades ind&iacute;genas, en el mejor de los casos, atribuye a los lugares un    significado cultural y simb&oacute;lico, resultado de la representaci&oacute;n de una    topograf&iacute;a previamente dada. Este hecho no deja de presentar un paralelo    interpretativo con el concepto de naturaleza, el cual ha sido debatido y cuestionado, para la Amazon&iacute;a, en los &uacute;ltimos a&ntilde;os &#40;&Aring;rhem    1996; Descola 1996, 2005; Viveiros de castro 1996, 2002b&#41;.</p>        <p>Desde la fenomenolog&iacute;a se le ha dado prioridad al lugar y no al espacio, ya que    las experiencias se fijan en el sujeto por medio de los lugares. &Eacute;stos se tejen    entre s&iacute; para crear la propia historia de vida del sujeto. Casey &#40;1996: 44&#41; afirma    que el tiempo y el espacio son operativos en los lugares, pues no son presencias    o esferas aut&oacute;nomas en s&iacute; mismas. En cierto sentido, el espacio es el resultado    de vivencias en los lugares. la influencia de la mirada fenomenol&oacute;gica sobre la    antropolog&iacute;a ha causado un inter&eacute;s tem&aacute;tico sobre la relaci&oacute;n existente entre    espacio y lugar &#40;Gupta y Ferguson 1992; Hirsch y O&#39;Hanlon 1995; Feld y Basso 1996&#41;.</p>        <p>Recientemente, algunos trabajos sobre los grupos arawak del noroeste amaz&oacute;nico    &#40;Hill 2002; Vidal 2002; Wright 2002; Zucchi 2002&#41; se han preocupado con estos    problemas. Tomando como eje las narrativas m&iacute;ticas sobre los viajes de los    h&eacute;roes primordiales, estos autores afirman que los lugares mencionados en las    narrativas contienen las claves para entender y comprender tanto los procesos    hist&oacute;ricos de segmentaci&oacute;n social, de creaci&oacute;n de nuevas unidades sociales y de    expansi&oacute;n de estas sociedades hasta el r&iacute;o Orinoco y sus afluentes, como la    historia de contacto con los blancos y las sociedades coloniales. El proceso de    inscribir la historia en el espacio podr&iacute;a entenderse como lo que santos-Granero    &#40;1998&#41; denomina &quot;escritura topogr&aacute;fica&quot;, t&iacute;pica de las sociedades &aacute;grafas. En la    escritura topogr&aacute;fica algunos lugares conectan el paisaje, la memoria y la    conciencia hist&oacute;rica, puesto que dicho tipo de escritura es un &quot;dispositivo de    identificaci&oacute;n mnemot&eacute;cnica&quot; que atribuye el car&aacute;cter de signos a los elementos    particulares del paisaje, creyendo manifestar alg&uacute;n tipo de intervenci&oacute;n    sobrenatural. al atribuirle una realidad trascendental a algunos elementos del    paisaje, los ind&iacute;genas los transforman en signos que evocan los eventos del    pasado. por medio de los mitos y del <i>performance </i>ritual se escribe la    historia en el paisaje, transformando un espacio vac&iacute;o en una topograf&iacute;a    religiosa que encapsula a la memoria hist&oacute;rica.</p>        <p>A pesar de ser una posibilidad interpretativa importante, creo que esta visi&oacute;n es    apenas una dimensi&oacute;n que debe ser tenida en cuenta para entender la complejidad    de la construcci&oacute;n cultural del espacio. a partir de los trabajos de Keith Basso    &#40;1984, 1988, 1996a, 1996b&#41; sobre los apache occidentales, sabemos que los    lugares no solo son codificadores de la historia sino creadores de sentidos    m&uacute;ltiples, entre los que se encuentran: un nivel fenomenol&oacute;gico que vincula las    percepciones del mundo a las sensaciones y a las experiencias de vida de los    individuos con el pasado m&iacute;tico y con comportamientos, ense&ntilde;anzas y valores    morales; y un nivel cognitivo que evidencia los modos espec&iacute;ficos de    construcci&oacute;n del pensamiento, o del proceso mental si se prefiere, y de acceso a   la sabidur&iacute;a o al conocimiento. En palabras de Casey &#40;en Feld y Basso 1996&#41;, el    lugar es la manera m&aacute;s fundamental para incorporar la experiencia —es donde se    da lugar a una poderosa fusi&oacute;n de la persona, el espacio y el tiempo<sup><a name="s3" href="#3">3</a></sup>-.    Las ideas de Basso permiten construir un puente te&oacute;rico y etnogr&aacute;fico entre las    nociones de persona y espacio. En esa direcci&oacute;n anal&iacute;tica, pretendo presentar en    este texto un an&aacute;lisis preliminar de la relaci&oacute;n entre espacio y persona,    mediada por el chamanismo, en los Makuna, una sociedad ind&iacute;gena del noroeste    amaz&oacute;nico.</p>        <p>El estudio de la noci&oacute;n de persona ha sido muy importante para las sociedades    amaz&oacute;nicas desde finales de la d&eacute;cada de los setenta &#40;Seeger et. al. 1979&#41;, ya    que surgi&oacute; como una respuesta a los modelos antropol&oacute;gicos que explicaban estas    sociedades a partir de conceptos anal&iacute;ticos derivados de los trabajos en    melanesia, Australia y &Aacute;frica. los resultados de los trabajos que enfatizaron    tal noci&oacute;n, en buena medida, complejizaron el panorama de estas sociedades y    aportaron datos que condujeron a la revisi&oacute;n de algunos conceptos cl&aacute;sicos de la    etnolog&iacute;a regional, como el de concebir a los grupos amaz&oacute;nicos como unidades    aut&oacute;nomas y cerradas, de baja densidad demogr&aacute;fica y poca cohesi&oacute;n pol&iacute;tica, sin    redes de intercambio e integraci&oacute;n regionales, sin una perspectiva hist&oacute;rica, y    dependientes de la explotaci&oacute;n del entorno circundante de las aldeas, como bien    critica Viveiros de castro &#40;2002a&#41;.</p>        <p>Sin embargo, a&uacute;n persiste la idea de un modelo conc&eacute;ntrico del espacio, quiz&aacute;s    inspirado en la etnograf&iacute;a de los pueblos J&ecirc; del Brasil central, que es    utilizado tanto para medir distancias de socialidad, en el plano sociol&oacute;gico y    en el cosmol&oacute;gico, como para caracterizar el acceso a recursos econ&oacute;micos por    parte de los grupos locales. Recientemente, Albert y Le Tourneau &#40;2007&#41; han    demostrado que la caracterizaci&oacute;n de un conjunto discreto de &quot;zonas&quot;    conc&eacute;ntricas de explotaci&oacute;n no es apropiada para explicar las formas de uso del    bosque, ya que lo que existe, en el caso de los yanomami, es la presencia de un    &quot;espacio reticular&quot; constituido por un complejo de caminos y conexiones entre    diferentes sitios o puntos, los cuales est&aacute;n marcados por toponimias, y l&iacute;neas o    rutas. para estos autores, el conocimiento etno-geogr&aacute;fico yanomami se sustenta    en una rica toponimia compuesta por un conjunto de sitios relacionados por medio    de una compleja red de caminos interconectados. a su vez, &eacute;stos se entrelazan    con otras referencias etno-geogr&aacute;ficas primarias como el sistema de conexiones    hidrogr&aacute;ficas de la regi&oacute;n.</p>        ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la actualidad, las dos tendencias te&oacute;ricas que parecen dominar el an&aacute;lisis de    las sociedades amaz&oacute;nicas son desarrollos de la tem&aacute;tica de la persona e    involucran, principalmente, una discusi&oacute;n m&aacute;s amplia sobre la relaci&oacute;n objeto/    sujeto y naturaleza/cultura. Ambas tendencias pueden ser complementarias, aunque    sus puntos de partida sean opuestos. la primera tendencia enfatiza las    relaciones que se construyen al interior del grupo local, y la segunda en las    relaciones entre el grupo local y el exterior.</p>        <p>Los trabajos que resaltan las relaciones en el interior del grupo local proponen    crear una antropolog&iacute;a de lo cotidiano, en la cual se privilegian las formas    antag&oacute;nicas de la socialidad amaz&oacute;nica donde la preocupaci&oacute;n dominante no es la    estructura sino las virtudes morales y la est&eacute;tica de las relaciones    interpersonales. Estos estudios se centran en la construcci&oacute;n de los mecanismos    de convivencia y en las relaciones arm&oacute;nicas &#40;aunque muchas veces tales ideales    de paz y armon&iacute;a se conviertan en conflicto y enemistad, aunque prevalezca el    prop&oacute;sito ideal de alcanzar una convivencia perfecta, como se&ntilde;ala    santos-Granero, 2000&#41; entre las personas por medio del compartir sustancias y    alimentos que crean la consanguinidad &#40;Overing y Passes 2000&#41;, enfatizando en la    vida dom&eacute;stica y la endogamia. por otra parte, los trabajos que privilegian las    relaciones entre el grupo local y el exterior valorizan las relaciones entre    cosmolog&iacute;as y sociolog&iacute;as nativas. La alianza, la afinidad, los intercambios    reales y simb&oacute;licos, la predaci&oacute;n, el chamanismo, la guerra y el canibalismo,    entre otras cosas, funcionan como operadores que articulan las relaciones entre    el interior y el exterior. as&iacute;, la sociedad y la socialidad no se reducen a lo    dom&eacute;stico ni se orientan al &quot;nosotros&quot;, como en la visi&oacute;n de Overing, sino que    se expanden a los dem&aacute;s seres del cosmos y se orientan a los &quot;otros&quot;. Por estas    razones, la persona y el <i>status </i>del sujeto son algunas de las    preocupaciones principales de esta tendencia, as&iacute; como la divisi&oacute;n entre    naturaleza y cultura. la forma de ver estos aspectos diferencia las    aproximaciones te&oacute;ricas de Viveiros de castro &#40;1996, 2002b&#41; y Descola &#40;1996,    2005&#41;, los principales exponentes de esta segunda tendencia.</p>        <p>Mi propuesta no encaja dentro de ninguna de estas tendencias te&oacute;ricas, aunque    comparte sus preocupaciones. En este sentido, la argumentaci&oacute;n de este texto se    inserta en los temas dominantes de la etnolog&iacute;a amaz&oacute;nica, buscando elementos    relevantes de ambas posturas, pero intentando encontrar un camino alterno    inspirado por las ideas de Basso y de Albert y Le Tourneau, y que me fue    sugerido etnogr&aacute;ficamente por la importancia dada a la relaci&oacute;n entre espacio,    persona y chamanismo por los Makuna en la curaci&oacute;n de nacimiento y en las    curaciones del ciclo vital. a partir del an&aacute;lisis de dicha curaci&oacute;n, creo que es    posible comprender al mismo tiempo como se construyen las relaciones al interior    y al exterior del grupo local, y llamo la atenci&oacute;n acerca del hecho de     que, en cierta medida, las posiciones te&oacute;ricas dominantes para la Amazon&iacute;a se    expresan en t&eacute;rminos espaciales.</p>        <p>Al centrarme en la construcci&oacute;n del espacio y la persona aspiro a trascender la    oposici&oacute;n interior/exterior al presentar un an&aacute;lisis en el que puede verse la    fusi&oacute;n de dichos conceptos. por medio de este an&aacute;lisis, aunque todav&iacute;a inicial y    en elaboraci&oacute;n, sugiero que es posible ampliar los puntos de observaci&oacute;n    etnogr&aacute;fica dentro de la etnolog&iacute;a amaz&oacute;nica contempor&aacute;nea, abriendo espacios    nuevos de discusi&oacute;n para ampliar el abanico de las discusiones te&oacute;ricas actuales    de la regi&oacute;n. no pretendo esbozar una generalizaci&oacute;n para toda la Amazon&iacute;a, ya    que ser&iacute;a m&aacute;s interesante ver las variaciones en las formas de construcci&oacute;n del    espacio y la persona &#40;en las cuales lo aqu&iacute; analizado ser&iacute;a solo una posibilidad    entre m&uacute;ltiples&#41; por diversas sociedades que crear un modelo general, sino    llamar la atenci&oacute;n sobre el an&aacute;lisis conjunto de dos nociones siempre vistas por    separado. En ese sentido, esta forma de an&aacute;lisis puede aplicarse al estudio de    la espacialidad de cualquier sociedad, y evidenciar&iacute;a las diferentes maneras en    que las personas y los pueblos se relacionan, conectan y viven con y en sus    territorios &#40;y sistemas regionales&#41;.</p>        <p><b>TERRITORIO Y ESPACIO EN LA ETNOGRAF&Iacute;A DEL NOROESTE AMAZ&Oacute;NICO</b></p>      <p>El complejo socio-cultural del noroeste amaz&oacute;nico es, tal vez, el mejor conocido  en la literatura etnogr&aacute;fica de las tierras bajas suramericanas, no solo por el  largo proceso de ocupaci&oacute;n colonial de la regi&oacute;n, iniciado a comienzos del siglo  XVIII, sino tambi&eacute;n por la cantidad de monograf&iacute;as escritas sobre estas  sociedades a partir de la segunda mitad del siglo XX. Los pueblos ind&iacute;genas que  habitan esta vasta regi&oacute;n pertenecen a las familias ling&uuml;&iacute;sticas arawak<sup><a name="s4" href="#4">4</a></sup>,  Tukano oriental<sup><a name="s5" href="#5">5</a></sup>, mak&uacute;-puinave<sup><a name="s6" href="#6">6</a></sup> y Carib<sup><a name="s7" href="#7">7</a></sup>.  Ocupan la regi&oacute;n fronteriza entre Colombia, Brasil y Venezuela, distribuy&eacute;ndose  las selvas localizadas entre la margen izquierda, subiendo desde la  desembocadura del r&iacute;o negro, y en la margen derecha subiendo, del r&iacute;o caquet&aacute;-Japur&aacute;.  Estos grupos est&aacute;n articulados entre s&iacute;, quiz&aacute;s con excepci&oacute;n de los Nukak, por  redes de intercambio matrimonial, de objetos rituales y de cultura material.  Tambi&eacute;n comparten algunas caracter&iacute;sticas de organizaci&oacute;n social<sup><a name="s8" href="#8">8</a></sup>  &#40;unidades exog&aacute;micas patrilineales y segmentares ordenadas jer&aacute;rquicamente, patrones de residencia patri/virilocales,  terminolog&iacute;a de parentesco tipo dravidiana, las malocas como forma protot&iacute;pica  de asentamientos, etc.&#41;, as&iacute; como un ciclo ritual basado en la utilizaci&oacute;n de  flautas y trompetas sagradas durante la iniciaci&oacute;n masculina, segmentos de  narrativas m&iacute;ticas y algunos fundamentos cosmol&oacute;gicos que estructuran y definen  el uso del espacio que comparten.</p>      <p>En ese gran espacio todo parece estar ordenado, ya que los diferentes pueblos  afirman poseer territorios propios, en especial r&iacute;os y ca&ntilde;os, en los que sus  clanes deben ocupar espacios espec&iacute;ficos seg&uacute;n el orden de nacimiento m&iacute;tico y  el prestigio de sus especializaciones sociales. Aunque cada pueblo tenga  derechos de posesi&oacute;n sobre un territorio, no existen ideas de fronteras  inquebrantables y r&iacute;gidas, ni de uso exclusivo de los recursos. Adem&aacute;s, la  realidad sociol&oacute;gica muestra un car&aacute;cter segmentar de las unidades sociales,  donde con frecuencia &eacute;stas no ocupan los territorios que deber&iacute;an; por ejemplo,  es muy raro, para no decir que imposible, encontrar la totalidad de un pueblo  que viva en su territorio ancestral ya que sus segmentos se encuentran dispersos  por diferentes partes, cohabitando con sus afines en territorios ajenos y  haciendo uso de los recursos de los mismos. aun as&iacute;, estos pueblos son  conscientes del hecho de que cada territorio propio se inserta en un contexto  mayor, el cual constituye un macro-espacio delimitado por accidentes  geogr&aacute;ficos, en especial grandes raudales, en diferentes r&iacute;os y cuencas  hidrogr&aacute;ficas. Entonces, muchos lugares del macro-espacio pertenecen  simult&aacute;neamente a varios grupos, se&ntilde;alando los v&iacute;nculos hist&oacute;ricos y culturales  de estas sociedades.</p>      <p>Estos hechos generan muchas preguntas con relaci&oacute;n a las maneras de ocupaci&oacute;n  del espacio y, principalmente, sobre las formas de construcci&oacute;n del mismo,  puesto que parece existir una l&oacute;gica regional para resolver la contradicci&oacute;n  entre la distribuci&oacute;n real de las unidades sociales y la idea de un espacio  ordenado seg&uacute;n la propiedad patrilineal del territorio que defne su ocupaci&oacute;n  ideal. Esta l&oacute;gica tiene como cimiento la lectura cham&aacute;nica del espacio. Seg&uacute;n  &eacute;sta, el macro-espacio se piensa como una maloca que abarca el universo,  conteniendo a otras malocas peque&ntilde;as que son los territorios espec&iacute;ficos de cada  pueblo y las casas de los diferentes seres no-humanos. la maloca cosmos no solo  es una red de lugares donde viven todos los seres que habitan el universo, sino  tambi&eacute;n un tejido complejo de formas de vida constituidas por sustancias  contenidas en algunos lugares espec&iacute;ficos del macro-espacio, y que solo pueden  ser manipuladas por los chamanes. De esta manera, para hablar de la construcci&oacute;n  del espacio en esta regi&oacute;n es necesario centrarse en la relaci&oacute;n entre el  chamanismo, la noci&oacute;n de persona y el espacio.</p>      <p>Al revisar las monograf&iacute;as escritas sobre los Tukano y Arawak de la regi&oacute;n,  anteriores a 1992, se perciben dos posturas con relaci&oacute;n a la noci&oacute;n de territorialidad, uno de los aspectos m&aacute;s importantes asociados al espacio. Por  una parte, Goldman &#40;1968 &#91;1963&#93;&#41;, Jackson &#40;1983&#41;, Jacopin &#40;1972&#41; y Reichel-Dolmatof  &#40;1986 &#91;1968&#93;&#41; afirman que no existe una noci&oacute;n de &quot;territorio tribal&quot; pues  el uso de la tierra tiene relaci&oacute;n con la explotaci&oacute;n y el aprovechamiento de  los recursos adyacentes a cada unidad dom&eacute;stica. De otro lado, para &Aring;rhem &#40;1981&#41;, Chernela &#40;1993&#41;, C. Hugh-Jones &#40;19 79&#41; y S. Hugh-Jones &#40;1979&#41; el dominio  territorial es un aspecto funcional de la filiaci&oacute;n, el cual permite el trabajo  del sistema social y la ocupaci&oacute;n efectiva del espacio. Solo en los trabajos de  van der Hammen &#40;1992&#41;, Correa &#40;1996&#41;, &Aring;rhem &#40;1998&#41; y Cay&oacute;n &#40;2002&#41; el territorio  se concibe como una construcci&oacute;n cultural que involucra elementos mitol&oacute;gicos,  de organizaci&oacute;n social, uso de la tierra y chamanismo. Aunque se hayan dado  pasos importantes para entender estos pueblos, los an&aacute;lisis a&uacute;n est&aacute;n lejos de  las propias concepciones ind&iacute;genas.</p>      <p>Para los pueblos Tukano y Arawak del noroeste amaz&oacute;nico, el espacio fue creado a  partir de los viajes de varios h&eacute;roes y ancestros que recorrieron diferentes  caminos durante diferentes ciclos mitol&oacute;gicos para configurar la geograf&iacute;a  actual del mundo. De acuerdo con las narrativas de la regi&oacute;n, en especial de los  Tukano, los ancestros de los humanos viajaron desde el oriente, en el comienzo  de esta tierra, remontando el mundo subacu&aacute;tico dentro de las anacondas  ancestrales<sup><a name="s9" href="#9">9</a></sup>, hasta llegar al centro del mundo para emerger en esta  tierra. En ese lugar, generalmente un raudal, los diferentes pueblos adquirieron  sus lenguas propias y se dispersaron hacia los territorios que les asignaron de  acuerdo con la parte del cuerpo de la anaconda ancestral de la que surgieron, y  que corresponde al orden de nacimiento de los clanes y de las especialidades  sociales que se les atribuyeron. Varios antrop&oacute;logos &#40;Goldman 1968 &#91;1963&#93;,  Reichel-Dolmatof 1986 &#91;1968&#93;, Bidou 1972, 1976, C. Hugh-Jones 19 79, S.  Hugh-Jones 1976, 1979, &Aring;rhem 1981, Jackson 1983, Chernela 1993, correa 1996&#41;  han interpretado este viaje como la transformaci&oacute;n de un estado proto-humano a  un estado humano, el cual es repetido simb&oacute;licamente durante el nacimiento de  las personas y en los rituales de iniciaci&oacute;n. por esta raz&oacute;n, seg&uacute;n estos  especialistas, las nociones de espacio para los Tukano surgen de las  asociaciones simb&oacute;licas entre el universo, el cuerpo de la anaconda, el cuerpo  humano y el territorio, teniendo como eje la ideolog&iacute;a de la filiaci&oacute;n  patrilineal.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Puede afirmarse, a pesar de los diferentes intereses te&oacute;ricos y &eacute;nfasis tem&aacute;ticos  diversos &#40;organizaci&oacute;n social, chamanismo, ritual, simbolismo de g&eacute;nero, y  actividades cotidianas, etc.&#41;, que la principal preocupaci&oacute;n de estos autores es  entender la estructura social de los Tukano. Solo recientemente, y en gran  medida en el contexto de los procesos de reivindicaci&oacute;n territorial f rente a  los estados nacionales, el centro de la discusi&oacute;n acad&eacute;mica viene desplaz&aacute;ndose  de la estructura social hacia la cosmolog&iacute;a &#40;S. Hugh-Jones 19 95 , &Aring;rhem 2000&#41;,  los procesos hist&oacute;ricos regionales y las acciones pol&iacute;ticas de las  organizaciones ind&iacute;genas locales. En ese contexto, las ideas nativas sobre el  territorio y su uso, formas de tenencia y control atraviesan e integran estas  tem&aacute;ticas, ocupando hoy un lugar preponderante en los discursos de los l&iacute;deres  ind&iacute;genas y en los an&aacute;lisis antropol&oacute;gicos. Por lo tanto, nociones locales como  &quot;manejo del mundo&quot;, &quot;curaci&oacute;n del mundo&quot; o &quot;lugares sagrados&quot;, que implican al  mismo tiempo formas culturales de construir el espacio y los eventos m&iacute;ticos e  hist&oacute;ricos, son el centro de las reivindicaciones pol&iacute;ticas de los ind&iacute;genas de  la regi&oacute;n. Estas reivindicaciones, en general, se sustentan en mapas del  territorio, hechos por ellos mismos con la ayuda de los asesores de las ONG&#39;S  que trabajan en la regi&oacute;n, y por discursos que resaltan que la vida en el mundo  depende del trabajo cham&aacute;nico de los ind&iacute;genas.</p>      <p>Estos pueblos afirman que el universo est&aacute; constituido por malocas invisibles  que est&aacute;n conectadas entre s&iacute; por caminos que solo conocen y recorren los  chamanes. las malocas est&aacute;n en la tierra, el subsuelo, el r&iacute;o y en los  diferentes niveles c&oacute;smicos, y son consideradas como &quot;sitios sagrados&quot; habitados  por diferentes seres y esp&iacute;ritus; dichos lugares son concebidos como los  cimientos del universo. Entonces, el cosmos est&aacute; configurado a partir de una  &quot;geograf&iacute;a cham&aacute;nica&quot; &#40;van der Hammen 1992, Cay&oacute;n 2002, 2005&#41; que fue construida  durante los viajes de los h&eacute;roes primordiales y los ancestros. En una primera  acepci&oacute;n de este t&eacute;rmino, Reichel-Dolmatof &#40;1981&#41; distingue entre un &quot;territorio  tribal&quot; delimitado por la tradici&oacute;n local y por las necesidades econ&oacute;micas y un  &quot;territorio tribal&quot; m&aacute;s abstracto que, en t&eacute;rminos cham&aacute;nicos, constituye la  &uacute;nica y verdadera base para el manejo intelectual de la divisi&oacute;n geogr&aacute;fica, sus  detalles topogr&aacute;ficos y su realidad ecol&oacute;gica. Este &uacute;ltimo tipo de territorio se  entiende como una &quot;geograf&iacute;a cham&aacute;nica&quot;, la cual se define como un sistema de  adaptaciones ecol&oacute;gicas muy propias que no coinciden con el territorio tribal en  su sentido m&aacute;s general, utilizando conceptos y met&aacute;foras que hacen referencia a  las fronteras entre diferentes grupos sociales y a algunos aspectos de la  ecolog&iacute;a local, como el comportamiento de los peces, o los mecanismos de  dispersi&oacute;n de polen de ciertas palmeras. sin embargo, la geograf&iacute;a cham&aacute;nica a  la que me refiero no corresponde a la definici&oacute;n de Reichel-Dolmatof, pues no la  entiendo como un sistema de adaptaci&oacute;n ecol&oacute;gica ni pretendo buscar  correspondencias entre el conocimiento ind&iacute;gena y el conocimiento biol&oacute;gico  occidental que la reducen a una simple met&aacute;fora o elaboraci&oacute;n simb&oacute;lica. al  contrario, entiendo la geograf&iacute;a cham&aacute;nica como un aspecto fundamental que  estructura la realidad, vincula meton&iacute;micamente a las personas con el espacio en  el que viven, que les da un lugar en el cosmos y las relaciona con otros seres,  humanos y no-humanos, que pueblan el universo. se trata de entender primero los  &quot;sitios sagrados&quot; como los componentes del cosmos y de las personas, as&iacute; como  los lugares donde est&aacute; depositado el conocimiento local &#40;&Aring;rhem 1998&#41;, sea  hist&oacute;rico o metaf&iacute;sico, que como santuarios de protecci&oacute;n ecol&oacute;gica. Esta  mirada, aunque no rechace las interpretaciones anteriores sobre el espacio entre  los Tukano, complementa y expande las visiones sobre la construcci&oacute;n nativa del  espacio, estando m&aacute;s de acuerdo con la manera como los Tukano entienden su  mundo.</p>      <p><b>ESPACIO CHAMANISMO Y PERSONA ENTRE LOS MAKUNA</b></p>      <p>Los Makuna o Gente de agua <i>&#40;Ide mas</i><i>&atilde;&#41;</i>  habitan en las partes bajas de los r&iacute;os Apaporis y Pir&aacute;-paran&aacute;,    y en algunos de sus afluentes como ca&ntilde;o Toaka y ca&ntilde;o Kome&ntilde;a, en los    departamentos de Vaup&eacute;s y amazonas en la Amazon&iacute;a colombiana, y su poblaci&oacute;n se    estima en unas 600 personas. Como los dem&aacute;s pueblos Tukano orientales, los    Makuna tienen un sistema de filiaci&oacute;n patrilineal y de alianza sim&eacute;trica    prescriptiva orientada por el principio de exogamia. Est&aacute;n organizados en clanes    exog&aacute;micos ordenados de mayor a menor seg&uacute;n el orden de nacimiento m&iacute;tico a    partir de la posici&oacute;n de los hijos de su ancestro ep&oacute;nimo anaconda de agua <i>&#40;Idejino&#41;<sup><a name="s10" href="#10">10</a></sup>.   </i>su patr&oacute;n de residencia es principalmente patri/virilocal aunque puede    alternarse con la uxorilocalidad. La terminolog&iacute;a de parentesco es una variante    del tipo dravidiano y la norma que regula los matrimonios es la exogamia de    grupo, y no necesariamente la exogamia ling&uuml;&iacute;stica como presupone el modelo    caracter&iacute;stico de la regi&oacute;n. El matrimonio preferencial es entre primos cruzados    bilaterales que deben efectuar un intercambio de hermanas rec&iacute;proco y directo,    aunque en relaci&oacute;n a la totalidad de un grupo exog&aacute;mico existan ciertos grupos y    clanes con los cuales el matrimonio tambi&eacute;n es preferencial. En la actualidad, y    por razones hist&oacute;ricas &#40;algunas de ellas por el contacto con la sociedad    dominante a comienzos del siglo XX&#41;, los Makuna est&aacute;n distribuidos en dos    segmentos mayoritarios, que no corresponden exactamente con los clanes, en los    r&iacute;os Pir&aacute;-paran&aacute;, Toaka y Kome&ntilde;a. Tambi&eacute;n hay otros segmentos menores en los    r&iacute;os Apaporis, Taraira, medio Pir&aacute;-paran&aacute;, Mirit&iacute;-paran&aacute; y Caquet&aacute;, as&iacute; como en    algunos pueblos como la Pedrera y Taraira, y en Mit&uacute; y Leticia, las capitales    regionales. Sin embargo, todos reconocen a ca&ntilde;o Toaka, un afluente del Pir&aacute;-paran&aacute;, como su territorio    tradicional, el cual les fue entregado por los dioses <i>Ayawa </i>al final de    la creaci&oacute;n del mundo, y donde todos deber&iacute;an vivir idealmente &#40;&Aring;rhem et al    2004&#41;.</p>        <p>Su patr&oacute;n de asentamiento caracter&iacute;stico es el de malocas dispersas, aunque hoy en  d&iacute;a la mayor&iacute;a de las personas habita en comunidades que tienen, al menos, una  maloca donde se realizan las actividades rituales y donde los especialistas  tradicionales &#40;maloquero, cham&aacute;n, cantor-bailador, etc.&#41; cumplen con sus  labores, pues la preeminencia de la vida ritual y la importancia de los  especialistas sigue ocupando un lugar central en la vida social a pesar de que  el contacto con la sociedad colombiana ha aumentado notablemente en los &uacute;ltimos  50 a&ntilde;os y de que han surgido nuevos especialistas como profesores, auxiliares en  salud y l&iacute;deres de las organizaciones ind&iacute;genas locales. Subsisten de la  agricultura de tumba y quema, de la pesca, la caza y la recolecci&oacute;n.</p>      <p>La mayor&iacute;a de los Makuna vive en una parte del Gran Resguardo del Vaup&eacute;s y en el  resguardo Yaigoj&eacute;-Apaporis, los cuales son representados por dos organizaciones  ind&iacute;genas: ACAIPI &#40;Asociaci&oacute;n de Capitanes Ind&iacute;genas del Pir&aacute;&#41; y ACIYA  &#40;Asociaci&oacute;n de Capitanes Ind&iacute;genas del Yaigoj&eacute;-Apaporis&#41;. En la actualidad, el  trabajo pol&iacute;tico de las organizaciones ind&iacute;genas locales est&aacute; dirigido a la  consolidaci&oacute;n de sus derechos de autonom&iacute;a territorial, derivados de la  constituci&oacute;n de 1991, mediante la formulaci&oacute;n de un plan de Vida que incluye  propuestas de reordenamiento territorial, educaci&oacute;n y gobierno propios,  mejoramiento del sistema de salud, y la b&uacute;squeda de proyectos productivos y  sustentables que garanticen el mantenimiento de las organizaciones locales y el  acceso a bienes occidentales b&aacute;sicos para las familias.</p>      <p>En la actualidad, los Makuna luchan por mantener su forma de vida &#40;obviamente  adaptada al contacto y a los bienes occidentales&#41; y su pensamiento frente a las  presiones de la sociedad envolvente, la cual siempre amenaza la integridad de su  territorio y de sus derechos, ya sea con proyectos extractivistas o con la  superposici&oacute;n conflictiva de figuras pol&iacute;tico-administrativas establecidas por  el estado. Frente a ello, los Makuna tratan de articular el trabajo pol&iacute;tico de  sus organizaciones locales con su aparato ritual sustentado en chamanes,  maloqueros y cantores-bailadores. a pesar de que el contacto permanente con los  blancos se remonta al segundo auge de la explotaci&oacute;n cauchera, la regi&oacute;n ha  estado sometida a diferentes pol&iacute;ticas coloniales desde al menos la segunda  mitad del siglo XVIII. Los <i>&quot;descimentos</i>&quot;<sup><a name="s11" href="#11">11</a></sup>, las &quot;guerras  justas&quot; y las &quot;tropas de rescate&quot; cazadoras de esclavos, auspiciadas por la Corona portuguesa, tuvieron un gran impacto  sobre las poblaciones del Apaporis, diezmando y exterminando a varios grupos.  Algunos sobrevivientes fueron &quot;adoptados&quot; o &quot;absorbidos&quot; por otros grupos y  perdieron sus lenguas y bienes rituales. a comienzos del siglo XX llegaron los  caucheros colombianos y los Makuna, quienes hasta ese entonces no hab&iacute;an sufrido  con intensidad la presencia de los luso-brasileros, tuvieron miedo de ser  deportados. Abandonaron su territorio ancestral y se refugiaron en el territorio  de los Letuama, donde pasaron algunas d&eacute;cadas; all&iacute; casi perdieron sus bienes  rituales y sus conocimientos. a mediados de los a&ntilde;os cincuenta se inici&oacute; un  proceso de regreso, obstaculizado por los patrones caucheros, y durante los  sesenta intentaron recuperar su territorio y poder de la mano de un joven  cham&aacute;n. Ese movimiento de recuperaci&oacute;n dur&oacute; pocos a&ntilde;os y no se consolid&oacute; &#40;aunque  hoy en d&iacute;a se mantiene con firmeza y se pretende fortalecerlo cada vez m&aacute;s&#41; por  dos razones: por las diferentes bonanzas extractivistas sucesivas &#40;pieles, coca,  oro&#41; que imped&iacute;an la permanencia de las personas en las malocas, y porque el  estado, por medio de las escuelas e internados, empez&oacute; a demandar la presencia  de interlocutores nativos. Las ausencias prolongadas de este cham&aacute;n, escogido  como capit&aacute;n por los misioneros y los comerciantes de la regi&oacute;n, crearon  fisiones y conflictos internos que entorpecieron el proceso de recuperaci&oacute;n, al  tiempo que se inici&oacute; el proceso de nucleaci&oacute;n en comunidades. sin embargo, ese  mismo cham&aacute;n recibi&oacute; los t&iacute;tulos del resguardo Yaigoj&eacute;-Apaporis en 1989 , con  lo que se inici&oacute; la organizaci&oacute;n pol&iacute;tica local. Un poco m&aacute;s de un siglo de  contacto directo debilit&oacute; el pensamiento y la forma de vida de este grupo, pero  no logr&oacute; exterminarlos. De hecho, el contacto se entiende desde los par&aacute;metros  cosmol&oacute;gicos y, por ejemplo, la mitolog&iacute;a y las curaciones cham&aacute;nicas se han  enriquecido por ello. No hay nada de pr&iacute;stino y est&aacute;tico en el pensamiento makuna.</p>      <p>Como cualquier otro grupo Tukano, los Makuna tienen una serie de posesiones  &#40;territorio, reservas de caza y pesca, una maloca de nacimiento, una maloca de  la muerte, objetos de cultura material, instrumentos sagrados, rituales propios,  cantos, elementos rituales, etc.&#41; &uacute;nicas e inalienables que les fueron legados  por los <i>Ayawa</i>, y que son fundamentales para definir su identidad &eacute;tnica.  La filiaci&oacute;n al clan y al grupo se transmite a todos sus miembros durante la  curaci&oacute;n cham&aacute;nica del nacimiento, y se refuerza durante los rituales de  iniciaci&oacute;n, en especial en el yurupar&iacute;, ritual de iniciaci&oacute;n masculina.</p>      <p>Los Makuna poseen un complejo sistema cham&aacute;nico que atraviesa todas las dimensiones  de su vida cotidiana y ritual, el cual se centra en la convivencia simult&aacute;nea de  una realidad visible y una realidad invisible<sup><a name="s12" href="#12">12</a></sup>. Dicho sistema est&aacute; sustentado en el yurupar&iacute; &#40;<i>je</i>&#41;, la fuerza fertilizadora y creativa del  cosmos que est&aacute; contenida en los instrumentos sagrados &#40;<i>je b&uuml;k&uuml;ra</i>&#41;, que  se muestran durante el ritual de iniciaci&oacute;n masculina. Los instrumentos de  yurupar&iacute; encarnan unos esp&iacute;ritus jaguares &#40;<i>je b&uuml;k&uuml;ra yaia</i>&#41; que, adem&aacute;s de  ejercer control social sobre los individuos con relaci&oacute;n a la alimentaci&oacute;n,  ense&ntilde;an el conocimiento de los oficios tradicionales a los iniciados durante el  trance del ritual y en los sue&ntilde;os. Los &aacute;mbitos principales del chamanismo makuna  son el ciclo vital de las personas, el mantenimiento del ciclo anual y el manejo  territorial. Este &uacute;ltimo se entiende como la responsabilidad de dar vitalidad a  humanos, esp&iacute;ritus, animales, peces y plantas que viven en el territorio. El  chamanismo est&aacute; orientado a la producci&oacute;n de vitalidad y alimento para los  diferentes seres que habitan el mundo, y para que las interacciones entre  humanos y no-humanos no produzcan enfermedades y muertes en las malocas y las  aldeas.</p>      <p>EL ESPACIO    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Los Makuna interact&uacute;an socialmente con el resto de los seres que pueblan el universo    y no creen que la naturaleza sea una entidad exterior a la sociedad; por ello,    no tienen ninguna palabra para designarla. Ellos se refieren al cosmos como <i>   &uuml;m&uuml;ari </i>que significa alternativamente, dependiendo del contexto, <i>mundo   </i>y <i>territorio</i>. En su acepci&oacute;n <i>mundo</i>, <i>&uuml;m&uuml;ari </i>hace    referencia al macro-territorio chaman&iacute;stico y se concibe como la maloca    universal creada por los dioses, mientras que en la de <i>territorio </i>se    incluyen dos niveles: &#40;1&#41; una porci&oacute;n de tierra compartida con los grupos m&aacute;s    cercanos, creada por los dioses entre los raudales <i>Yuisi, Jasa j&uuml;diro </i>y   <i>Naju goje</i>, en el Apaporis y el Pir&aacute;-paran&aacute;, y concebida tambi&eacute;n como una    maloca; y &#40;2&#41; a ca&ntilde;o Toaka, el territorio asignado exclusivamente por los dioses    a los makuna, que es <i>sita goro </i>&#40;tierra propia o verdadera&#41; y se entiende    como <i>la maloca de la Gente de agua</i>, la cual incluye a los no-humanos que    all&iacute; habitan y quienes hablan la misma lengua de los makuna.</p>        <p>El universo, tanto en el plano horizontal como en el vertical, est&aacute; constituido  por gran cantidad de malocas. la interacci&oacute;n pr&aacute;ctica y cham&aacute;nica entre humanos  y no-humanos depende de la caracterizaci&oacute;n de cada parte del espacio. Ese  macro-territorio hace parte de una misma historia de creaci&oacute;n del universo y  referencia lugares concretos en la selva llenos de poderes cham&aacute;nicos,  denominados en espa&ntilde;ol <i>sitios sagrados</i>. Algunos de esos sitios van m&aacute;s  all&aacute; de dicho macro-territorio e incluso est&aacute;n en r&iacute;os lejanos como el negro y  el Amazonas. Buena parte de los sitios sagrados son malocas invisibles que, en  general, est&aacute;n bajo la autoridad de un esp&iacute;ritu, y muchos de estos lugares se conciben  como casas de frutas silvestres, de peces y de animales terrestres. la  existencia de sitios sagrados tiene muchas implicaciones en las pr&aacute;cticas de  caza, pesca y recolecci&oacute;n ya que en &eacute;stos est&aacute; prohibida la extracci&oacute;n de  recursos; en muchos de ellos s&oacute;lo es posible hacerlo espor&aacute;dicamente y con una  negociaci&oacute;n cham&aacute;nica, de lo contrario los infractores o sus familias pueden  sufrir enfermedades enviadas como castigo por el esp&iacute;ritu due&ntilde;o de dicho lugar.</p>      <p>Los lugares transformados por la actividad humana, previa una negociaci&oacute;n  cham&aacute;nica con los esp&iacute;ritus due&ntilde;os de los &aacute;rboles, dejan de ser <i>joa </i> &#40;monte, selva&#41; para convertirse en <i>mas&atilde; ye </i>&#40;lo de la gente&#41;, es decir, la  maloca, los cultivos y los rastrojos. a los sitios sagrados se les asign&oacute;  durante la creaci&oacute;n un poder espec&iacute;fico o <i>ketioka: </i>algunos son para la  provisi&oacute;n de animales, peces y plantas, otros para hacer curaciones, bailes y  para detener la guerra, o simplemente tienen bancos, plumajes, ollas de yaj&eacute; y  cuyas colocadas sobre soportes de cester&iacute;a que sirven para curar y prevenir  enfermedades. Estos lugares, en la selva o en el r&iacute;o, son circulares y abarcan  un radio de cerca de un kil&oacute;metro. En un nivel m&aacute;s amplio, en la selva y los  r&iacute;os se alternan sitios sagrados y no sagrados, o sea, lugares en los que se  puede o no tomar recursos; eso define el comportamiento de una persona con  respecto a cada lugar: cada individuo sabe donde puede, o no, cazar y pescar  para su sustento diario.</p>      <p>La palabra <i>sagrado </i>es una traducci&oacute;n inexacta y no da luces sobre lo que los  makuna quieren decir; en realidad, ellos oponen conceptualmente dos categor&iacute;as  que forman un <i>continuum: sajan </i>&#40;dulce, calmado, bueno, fr&iacute;o&#41; y <i> j&uuml;nirise </i>&#40;fuerte, bravo, que causa dolor&#41;, lo cual dictamina qu&eacute; cosa se  puede o no comer y usar de acuerdo con los elementos cham&aacute;nicos &#40;venenos,  coronas de plumas, matas de aj&iacute;, sal, tabaco, etc&#41; que componen cada tipo de  persona no-humana; en ese sentido, todos los seres &#40;y lugares&#41; pueden estar m&aacute;s  cerca de uno u otro polo, siendo que algunos de los considerados <i>j&uuml;nirise </i> pueden llegar a comerse o usarse despu&eacute;s de una curaci&oacute;n cham&aacute;nica que los  convierta en <i>sajari. </i>Esta oposici&oacute;n es fundamental en su pensamiento y se  replica en sus clasifcaciones &#40;ver Cay&oacute;n 2006&#41; y conocimientos cham&aacute;nicos,  teniendo implicaciones en la pr&aacute;ctica; por ejemplo, las cosas que pertenecen a  los humanos <i>&#40;mas&atilde; ye&#41;</i> siempre son hechas en lugares <i>sajari</i>o  convertidos cham&aacute;nicamente en <i>sajari</i>.</p>      <p>De acuerdo con la clasificaci&oacute;n nativa, los lugares de la selva y el r&iacute;o son <i>w&aacute;me k&uuml;tori </i>&#40;sitios con nombre&#41;, de los cuales unos son <i>sajari </i>y  se clasifican como <i>hado </i>&#40;donde se puede comer&#41;, y otros como <i>j&uuml;nirise </i>y se denominan <i>kea-bado </i>&#40;donde se puede curar&#41; y <i>hado meje </i> &#40;prohibido comer&#41;. En general, los sitios <i>sajari </i>no son malocas, mientras  que los sitios <i>j&uuml;nirise </i>frecuentemente s&iacute; lo son, tienen un esp&iacute;ritu  due&ntilde;o y est&aacute;n organizadas bajo la misma l&oacute;gica de las malocas humanas, es decir, tienen un maloquero, un cham&aacute;n,  cantores-bailadores, trabajadores, etc. por esta raz&oacute;n, en algunos caso es  posible negociar la realizaci&oacute;n de un ritual para muchos invitados o la  construcci&oacute;n de una nueva maloca. Desde lo visible se caracterizan por ser  aglomeraciones de palmas y &aacute;rboles frutales o por ser accidentes llamativos del  paisaje como monta&ntilde;as, raudales, salados, pedregales, cuevas, sabanas, arenales,  etc. Estos lugares tienen diferentes or&iacute;genes m&iacute;ticos. pueden pertenecer a los  dioses <i>Ayawa, </i>al yurupar&iacute;, a las anacondas ancestrales, a ciertos  jaguares, a esp&iacute;ritus diversos que se manifiestan en animales extra&ntilde;os y a <i> Wasoyuk&uuml;jino, </i>un ser que tiene el poder de raptar beb&eacute;s reci&eacute;n nacidos,  mujeres parturientas o menstruantes para convertirlas en parafernalia ritual de  alg&uacute;n sitio del que algo fue tomado sin permiso. Los lugares hechos por los  dioses se denominan <i>kaji kuma </i>&#40;canoa de yaj&eacute;&#41; porque contienen el yaj&eacute;  que vomitaron despu&eacute;s de celebrar el ritual de yurupar&iacute; que cre&oacute; el sitio  sagrado, as&iacute; que si una persona pesca en uno de esos lugares y come, es como si  estuviera tomando yaj&eacute; sin curar: se enferma y ve visiones que revelan los  poderes que tiene el lugar. Para los makuna, los <i>sitios sagrados </i>son  lugares de conocimiento &#40;&Aring;rhem, 1998&#41; y de buena salud; por eso deben  respetarlos <i>&#40;m&uuml;k&atilde;&#41;, </i>porque de la &uacute;nica forma que un sitio <i>j&uuml;nirise </i> es bueno para los humanos es dej&aacute;ndolo quieto. La filosof&iacute;a de comportamiento  respecto a los sitios sagrados radica en el respeto: nada se puede tocar y as&iacute;  las personas tendr&aacute;n m&aacute;s vida, si no, les aguarda la muerte y la transformaci&oacute;n  en parafernalia ritual.</p>      <p>Muchas veces es posible encontrar tres o cuatro lugares sagrados casi contiguos,  dejando partes del r&iacute;o sin denominaci&oacute;n. Entre los sitios con nombre existen  secuencias que, en los rezos cham&aacute;nicos, comprenden varios sitios <i>j&uuml;nirise </i>seguidos, a los cuales se les elimina su capacidad de producir dolor al  llegar a un sitio que es <i>sajari. </i>Luego siguen varios sitios <i>j&uuml;nirise </i>hasta llegar a un lugar <i>sajari, </i>y as&iacute; en adelante. Los sitios que son <i>sajari </i>suelen tener nombres asociados con frutas silvestres dulces o  fr&iacute;as <i>&#40;toa, w&atilde;s&oacute;a, idejujia, wasomisi, </i>etc.&#41;, frutas cultivadas como la  uva o la guama, o con sustancias protectivas como la pintura negra <i>&#40;we&#41;. </i> Cada curaci&oacute;n hace referencia a diferentes lugares dependiendo de la enfermedad,  o si es para el ciclo vital, el ciclo anual y los bailes, o para la prevenci&oacute;n  de enfermedades y accidentes, o para la fertilizaci&oacute;n de las diferentes  especies. Esto significa que cada curaci&oacute;n sigue su propio camino, ya que cada  cham&aacute;n puede hacer su recorrido de forma diferente, nombrando los lugares y sus  componentes en otro orden. Tambi&eacute;n, los chamanes deben conocer en detalle los  nombres de los lugares y sus asociaciones para las distintas curaciones, pues de  ello depende la eficacia del tratamiento; por eso es obvio que quien m&aacute;s sabe  sobre los lugares es el m&aacute;s poderoso. la alternancia entre estos lugares, as&iacute;  como la finalidad de las curaciones, conforman ese complejo tejido que constituye la geograf&iacute;a cham&aacute;nica makuna, y &eacute;sta es inseparable de  las personas.</p>      <p>La vida y la muerte de una persona emulan el recorrido solar cotidiano. as&iacute; como el  sol sale todos los d&iacute;as por el oriente, donde queda <i>ide soje </i>&#40;puerta del  agua&#41; en el comienzo del mundo, recorre el d&iacute;a sobre el r&iacute;o de leche —eje  acu&aacute;tico del mundo—, y se oculta por la puerta de occidente para atravesar  durante la noche <i>wam&uuml; riaka </i>&#40;r&iacute;o de umar&iacute;&#41;, el r&iacute;o del inframundo, para  volver a <i>ide soje </i>en el siguiente amanecer, cualquier ser humano se viene  originando desde la puerta del agua, se va transformando en humano al recorrer  cham&aacute;nicamente el Apaporis durante su nacimiento, antes de entrar en otros r&iacute;os  por los cuales sigue la curaci&oacute;n, y al morir va para la maloca de los muertos &#40;<i>bojori  mas&atilde; wi</i>&#41; en el inframundo. Pero esta comparaci&oacute;n no debe entenderse como un  tipo de reencarnaci&oacute;n, sino como la fusi&oacute;n del espacio-tiempo para referirse al  flujo continuo de la vida-muerte en la experiencia humana como totalidad, como  algo c&iacute;clico e interminable como el recorrido solar.</p>      <p>Este tipo de analog&iacute;as, y no correspondencias literales, puede verse tambi&eacute;n en  otros aspectos. Las puertas del oriente y del occidente se corresponden con los  raudales <i>Yuisi </i>&#40;la libertad&#41; y <i>Jasa j&uuml;diro </i>&#40;Jirijirimo&#41; en el  Apaporis, cuando se hace referencia a la dimensi&oacute;n del mundo que ocupan los  Makuna. La libertad se concibe como la puerta del agua y Jirijirimo como la  puerta de occidente. En ese sentido, existen dos puertas del agua: una en el  comienzo del mundo, en el mar, en la desembocadura del Amazonas &#40;C. Hugh-Jones  1979&#41;, donde comienza a formarse el pensamiento y el poder, y otra en <i>Yuisi </i>donde &eacute;stos ya emergen en esta dimensi&oacute;n. De otra parte, el cuerpo humano y  el universo tienen una misma orientaci&oacute;n geogr&aacute;fica: los pies se conciben como  la cepa &#40;<i>j&uuml;do</i>&#41;, igual que la puerta del agua en el este, y la cabeza como  la punta &#40;<i>gaja</i>&#41;, as&iacute; como la puerta de occidente por la cual desciende el  sol al atardecer. La cepa y la punta del cuerpo est&aacute;n conectados por un canal o  camino denominado <i>kanama</i>, el cual puede traducirse como &quot;el canal de la  vida&quot;, ya que sus traducciones alternativas podr&iacute;an ser &quot;camino de la fruta <i> kana</i>&quot; o &quot;canal de la mam&aacute;&quot; y que a veces se relaciona con el ombligo. Pero  en un sentido m&aacute;s profundo, <i>kanama </i>est&aacute; haciendo referencia a <i>ide ma </i>&#40;camino del agua&#41; un concepto de territorio m&aacute;s abstracto, o si se prefiere  a la lectura cham&aacute;nica del mismo, el cual vincula el territorio propio del grupo  con los sentimientos m&aacute;s fuertes de pertenencia a ambos y con las venas del  cuerpo. Existe el <i>ide ma </i>del yurupar&iacute;, un peque&ntilde;o ca&ntilde;o que desagua en  ca&ntilde;o <i>Sua&ntilde;a </i>&#40;rojo&#41;, <i>ide ma </i>del clan <i>Tabotije-jea </i>del cual  depende la vitalidad de todos los <i>Ide mas&atilde;</i>, el que a su vez entrega sus  aguas a ca&ntilde;o Toaka, <i>ide ma </i>de los <i>Wiyua </i>y <i>Saira, </i>otros  clanes de la Gente de agua. <i>Ide ma </i>es la sangre que corre por el cuerpo,  es el agua del territorio propio, es la conexi&oacute;n entre el espacio, la noci&oacute;n de  persona y la vitalidad del grupo. para que exista buena salud en las personas es indispensable que todo  funcione bien con su <i>ide ma</i>, pues de lo contrario pueden producirse  enfermedades. tanto <i>kanama </i>como <i>ide ma </i>son conceptos cham&aacute;nicos  muy abstractos que hacen referencia a la inseparabilidad del cuerpo y del alma,  evocan un ser omn&iacute;modo, a la persona en todas sus dimensiones y a una conexi&oacute;n  &iacute;ntima con el territorio, ya que en la lengua makuna se usan expresiones como <i> ide mari </i>para decir que una persona est&aacute; saludable, <i>ide mari kati </i> para hablar de buena salud, e <i>ide mari manirise </i>para referirse a una  persona d&eacute;bil y amarillenta.</p>      <p>Es claro que tanto la estructura del cosmos como el territorio y la persona  tienen las mismas referencias geogr&aacute;fico-espaciales y conceptuales<sup><a name="s13" href="#13">13</a></sup>.  Todas ellas se corresponden con los movimientos de la creaci&oacute;n m&iacute;tica del mundo,  cuando los dioses <i>Ayawa </i>recorrieron el eje acu&aacute;tico primordial, desde el  raudal de la libertad, para crear todos los accidentes geogr&aacute;ficos usando el  yurupar&iacute;. Esto significa que el cosmos se construy&oacute; siguiendo el eje  oriente-occidente y que los mitos codifican la historia cham&aacute;nica del espacio y  del macro-territorio, conteniendo el conocimiento para la construcci&oacute;n cham&aacute;nica  de las personas seg&uacute;n sus profesiones sociales. Ese camino construido por los  dioses y recorrido por los chamanes se denomina <i>ketioka ma</i>, el camino del  pensamiento. Para los Makuna, el camino del pensamiento tiene unos puntos de  referencia fijos que delimitan el alcance del poder del yurupar&iacute;, en t&eacute;rminos  generales. Esos puntos l&iacute;mites son raudales y cerros, que al pensarse dentro de  la maloca-cosmos, ser&iacute;an los contornos del universo, los pilares o estantillos  del mundo, mientras que los dem&aacute;s lugares se distribuyen a lo largo y ancho de  esos l&iacute;mites. Como el camino del pensamiento es m&aacute;s amplio que el alcance del  poder de cualquier grupo, para cada uno de ellos tambi&eacute;n hay unos l&iacute;mites dentro  de los que prevalece cierto poder. Por ejemplo, para los Makuna, su <i>ketioka  ma </i>comienza en <i>Yuisi </i>en el Apaporis, sube por este r&iacute;o y entra por el  Pir&aacute;-paran&aacute; hasta <i>Naju goje </i>&#40;chorro de casabe&#41;, donde termina. De all&iacute;  para arriba, el poder cambia y pertenece a los grupos que viven m&aacute;s arriba como  los Barasana y los Taiwano. la idea es que tales poderes no deben entrometerse  en territorios ajenos para permitir el buen funcionamiento del universo.</p>      <p>Los puntos de referencia de la topograf&iacute;a regional siempre est&aacute;n relacionados con  los r&iacute;os, de ah&iacute; que la mejor imagen para describir la distribuci&oacute;n de los  lugares sea la de un gran &aacute;rbol &#40;en la mitolog&iacute;a, el Apaporis se cre&oacute; cuando los <i>Ayawa </i>derribaron el &aacute;rbol <i>b&uuml;je</i>&#41;; sin embargo, desde la perspectiva  cham&aacute;nica se habla que la conexi&oacute;n entre los r&iacute;os de una misma cuenca se reflere  a un bejuco de yaj&eacute; &#40;<i>kajima</i>&#41;, donde el agua de los r&iacute;os se concibe como  el agente de conocimiento que habita en el yaj&eacute;, y cada afluente relacionado con un  territorio de un grupo hace referencia a un tipo caracter&iacute;stico del bejuco y a  un conocimiento y poder <i>&#40;ketioka&#41; </i>particulares. los grupos m&aacute;s cercanos a  la cepa &#40;bocana del r&iacute;o&#41; del bejuco tienen mayor poder que los de la punta  &#40;cabeceras&#41;, pues los Makuna dicen que los que hacen parte del tallo principal  tienen la capacidad de que su pensamiento se extienda con mayor amplitud por el  cosmos. De hecho, en las visiones de yaj&eacute; es posible ver que todos los niveles  c&oacute;smicos est&aacute;n conectados por bejucos de yaj&eacute; que se desprenden del ombligo de <i>Ayawa. </i>Esta perspectiva no deja de mostrar un paralelo fundamental con  los conceptos <i>ide ma </i>y <i>kanama, </i>pues as&iacute; como los r&iacute;os est&aacute;n  conectados por bejucos de yaj&eacute; las personas est&aacute;n ligadas a su <i>ide ma, </i> como si tuvieran un cord&oacute;n umbilical conectado a &eacute;ste<i>. </i>y vale la pena  recordar que una de las acepciones de <i>kanama </i>tiene que ver con el  ombligo. En una variaci&oacute;n del mito de creaci&oacute;n, el yurupar&iacute; primordial toma su  cord&oacute;n umbilical para delimitar la tierra haciendo las aguas del mundo, y ese  cord&oacute;n umbilical es de yaj&eacute;. Entonces, la noci&oacute;n de espacio para los makuna es  ante todo una red que conecta puntos de conocimiento, los cuales evocan un  bejuco de yaj&eacute;. Dicho tejido de lugares al tiempo est&aacute; conectado con las  personas, y de ah&iacute; la importancia de estudiar la formaci&oacute;n de la persona por  medio del chamanismo. y aqu&iacute; es importante destacar que para los Makuna, lo que  es inmanente es el pensamiento, el conocimiento y el poder, anclados en su  espacio y no en un sustrato biol&oacute;gico o algo que nos remita a la idea occidental  de naturaleza. todos estos datos son esenciales para entender la l&oacute;gica de las  curaciones cham&aacute;nicas y el ciclo vital de las personas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>LA PERSONA    <br>  Antes de entrar a explicar esa l&oacute;gica, tambi&eacute;n es importante saber que los Makuna    afirman que las personas humanas est&aacute;n compuestas de <i>t&uuml;&oacute;marise </i>   &#40;inteligencia&#41;, <i>&uuml;si </i>&#40;aire, soplo vital, respiraci&oacute;n, alma, esp&iacute;ritu&#41;, <i>   joatuti </i>&#40;defensa interna&#41;, <i>k&uuml;nigaye </i>&#40;defensa externa&#41;, <i>g&atilde;m&oacute;wit&oacute;   </i>&#40;piel o camisa de algod&oacute;n que reviste los o&iacute;dos y permite &quot;grabar&quot; el    conocimiento&#41;, <i>ketioka </i>&#40;conocimiento-poder-saber-hacer&#41;, <i>kajea mak&uuml;ri   </i>&#40;vista&#41;, <i>r&iacute; </i>&#40;carne&#41;, <i>&ntilde; </i>&#40;sangre&#41;, <i>wiro </i>&#40;piel&#41;, <i>g&oacute;a   </i>&#40;huesos&#41; y <i>g&oacute;a bede </i>&#40;almid&oacute;n de huesos&#41;. Adem&aacute;s, ser una persona    verdadera <i>&#40;mas&atilde; gor&oacute;&#41; </i>tambi&eacute;n implica el aprendizaje y la pr&aacute;ctica de    ciertas conductas sociales adecuadas, mediante consejos y dietas. El proceso    para convertirse en persona verdadera se inicia en el parto y termina al    completarse el aprendizaje de una profesi&oacute;n social. Ese largo proceso involucra  el trabajo cham&aacute;nico y ritual durante diferentes etapas de la vida.</p>      <p>Se cree que una mujer queda embarazada cuando est&aacute; llena de semen, proceso que  se entiende como la llegada de una semilla de tabaco &#40;si es un ni&ntilde;o&#41; que se  aloja en el lado derecho del &uacute;tero, o de una semilla de calabazo &#40;si es una ni&ntilde;a&#41; que germina en la parte izquierda de la matriz. El semen forma los  huesos del beb&eacute; y la sangre menstrual, que no sali&oacute; en dicho per&iacute;odo, forma la  carne. Tambi&eacute;n, las c&oacute;pulas continuas durante la gestaci&oacute;n van a proporcionar el  semen que va a formar las cualidades f&iacute;sicas del beb&eacute;, al tiempo que va a  contribuir en la producci&oacute;n de leche materna &#40;S. Hugh-Jones, 1995&#41;<sup><a name="s14" href="#14">14</a></sup>.  Para los Makuna, generar hijos no es s&oacute;lo cuesti&oacute;n de los padres, pues el <i>ria  gu </i>&#40;&eacute;l que da vida a los ni&ntilde;os&#41;<sup><a name="s15" href="#15">15</a></sup> o cham&aacute;n curador del nacimiento  interviene de manera decisiva durante el proceso, y en especial, durante el  parto y los d&iacute;as siguientes porque es &eacute;l quien hace humano al reci&eacute;n nacido.</p>      <p>Para parir, las mujeres se alejan de la maloca y van solas o con otra mujer para  recibir al beb&eacute; en un rastrojo cercano. para ese momento, el <i>ria gu </i>&#40;que  puede o no estar en la maloca&#41; ya ha hecho una curaci&oacute;n con <i>werea </i>&#40;cera  de abejas&#41; para limpiar el lugar del parto e impedir que cualquier ser no-humano  quiera robarse o comerse al beb&eacute;; la acompa&ntilde;ante quema <i>werea </i>para que el  olor de la cera purifique el lugar. Tambi&eacute;n ha curado agua para que la madre no  sienta dolores y el beb&eacute; nazca con facilidad, y carayur&uacute; &#40;pintura roja&#41; para  proteger a la madre y al hijo de cualquier peligro, al tiempo que comienza a  formar al beb&eacute; como ser humano. En ese instante, el beb&eacute; se considera como una  masa de aire que debe ser formada por el cham&aacute;n. El curador comienza a traer al  beb&eacute; desde lo profundo de la puerta de las aguas y, en ese sentido, el proceso  de gestaci&oacute;n es un viaje desde los confines del universo, a trav&eacute;s del r&iacute;o de  leche, para aparecer en este mundo. se considera que el <i>ria gu </i>est&aacute;  haciendo <i>mas&atilde; yujiore, </i>o sea, sacando al beb&eacute; desde alg&uacute;n lugar en el  mundo de abajo <i>&#40;jakaga tuti&#41; </i>para ubicarlo <i>en pega wi </i>&#40;maloca de  encima&#41; o en <i>katir&atilde; wi </i>&#40;maloca de los vivos&#41;<sup><a name="s16" href="#16">16</a></sup>.</p>      <p>La curaci&oacute;n larga del nacimiento se hace a partir del quinto d&iacute;a del nacimiento,  pero no m&aacute;s all&aacute; del d&eacute;cimo, seg&uacute;n lo decida el cham&aacute;n, y dura casi toda una  noche. En esa curaci&oacute;n, el <i>ria gu </i>cura <i>but&uuml; </i>&#40;&quot;comej&eacute;n quemado&quot;  obtenido de un termitero&#41; varias veces, en una cuya, junto con <i>eog&uuml;je </i>&#40;un  tipo de incienso obtenido de la resina del &aacute;rbol del mismo nombre&#41;. Durante esta  parte, el curador hace 3 intervalos, en los cuales el pap&aacute;, la mam&aacute; y el beb&eacute;  chupan un poco de <i>but&uuml;. </i>En ocasiones se a&ntilde;ade otro tipo de incienso  denominado <i>ideri. </i>La curaci&oacute;n termina con la pintura negra <i>&#40;we&#41;, </i> la cual se untan tanto los progenitores como el reci&eacute;n nacido. Esta pintura  sirve para hacerlo invisible a los seres no-humanos que pueden querer com&eacute;rselo  o llev&aacute;rselo. Una vez finalizada esta parte, termina la reclusi&oacute;n de los padres,  o <i>couvade</i>, quienes no pueden salir al sol o a la lluvia y solo pueden  comer hormigas, casabe, sardinas y otras comidas muy ligeras. tambi&eacute;n se ba&ntilde;a al  beb&eacute;, pues durante los d&iacute;as previos nadie puede ver al reci&eacute;n nacido, y el ba&ntilde;o  indica el fnal de la curaci&oacute;n. Durante esos d&iacute;as, el <i>ria gu </i>cura la leche  materna para que no da&ntilde;e al beb&eacute; y cura la alimentaci&oacute;n de los padres. Durante  el primer a&ntilde;o de vida se deben hacer, al menos, tres curaciones m&aacute;s en las que  se va curando comida para los padres y el beb&eacute;. Despu&eacute;s de la cuarta curaci&oacute;n,  otro cham&aacute;n puede curar al ni&ntilde;o en caso de que quien lo cur&oacute; en el nacimiento  est&eacute; ausente.</p>      <p>En t&eacute;rminos cosmol&oacute;gicos, el cham&aacute;n utiliza el carayur&uacute;, el <i>but&uuml;</i>, los  inciensos y la pintura negra &#40;<i>we</i>&#41; para formar el alma &#40;<i>&uuml;si</i>&#41; y la  carne del beb&eacute;, a partir de un viaje que se inicia en lo profundo de la puerta  del agua. all&iacute; hay cuatro bancos, uno para el cham&aacute;n, otro para el pap&aacute;, otro  para la mam&aacute; y otro para el beb&eacute;. Es como si el cham&aacute;n partiera de ese lugar  cargando sobre sus piernas a los otros tres, y va deteni&eacute;ndose en las diferentes  malocas invisibles que quedan en el mundo subacu&aacute;tico, y de las cuales se vienen  originando las cosas de este mundo antes de salir en esta tierra. Aparte de  ello, est&aacute; presentando al beb&eacute; a todos los seres del universo para que no le  hagan da&ntilde;o ni lo quieran comer; todo este proceso se llama <i>riji masore </i> &#40;&quot;haci&eacute;ndolo volver gente&quot;&#41;. Cuando el beb&eacute; nace f&iacute;sicamente, se dice que la  vagina de la madre es la puerta de las aguas y es el momento en que la curaci&oacute;n  llega a <i>Yuisi</i>. En ese lugar, en una de las ca&iacute;das del raudal hay una  manifestaci&oacute;n f&iacute;sica de <i>Romikumu</i>, la mujer primordial que origin&oacute; la  tierra, que en ese contexto se denomina <i>Bokeru</i>. En el tiempo de la  creaci&oacute;n, los dioses <i>Ayawa </i>tocaron el yurupar&iacute; y convirtieron a esta  mujer en piedra, dej&aacute;ndola con las piernas hacia arriba. las piernas son la  ca&iacute;da de agua y en medio hay un hueco que es su vagina. Cuando el beb&eacute; llega a <i>Yuisi</i>, sale a este mundo por esa vagina y el cham&aacute;n hace <i>&uuml;si runure </i>&#40;le da aire&#41;. La llegada del beb&eacute; a esta dimensi&oacute;n implica un cambio de  respiraci&oacute;n, pues sale del ambiente uterino para respirar aire por primera vez.  En ese sentido, la gestaci&oacute;n y la primera parte de la curaci&oacute;n, en la que se  realiza el viaje subacu&aacute;tico, est&aacute;n relacionadas: el viaje subacu&aacute;tico, al igual  que el de las anacondas ancestrales, se refiere al momento en que la gente  comienza a formarse antes de salir a esta tierra. En <i>Yuisi</i>, la vida del  neonato sale en la dimensi&oacute;n visible de la realidad y comienza a viajar por el  aire y a detenerse en un mayor n&uacute;mero de malocas &#40;hitos geogr&aacute;ficos como  monta&ntilde;as, raudales, sabanas, arenales, cuevas, piedras, etc.&#41; para que el beb&eacute;  sea presentado a los diferentes lugares y a sus due&ntilde;os para recibir m&aacute;s  protecci&oacute;n y defensa. Es interesante notar que los lugares en que emergieron las  frutas silvestres y los animales cuadr&uacute;pedos son respectivamente <i>&Ntilde;enoni</i>,  un cananguchal pr&oacute;ximo a la desembocadura del Apaporis, y el raudal de los  puercos &#40;<i>Yese ~g&uuml;ta</i>&#41;, algunos kil&oacute;metros aguas abajo de <i>Yuisi. </i>lo que marca una primera separaci&oacute;n entre los humanos y  los no-humanos est&aacute; en el hecho de que el origen de todos los seres est&aacute; en la  puerta del agua pero los lugares en que emergen en esta realidad son diferentes,  aunque cercanos, como si fuera una especie de flogenia ontol&oacute;gica.</p>      <p>Cuando la curaci&oacute;n llega al raudal <i>Manaitara, </i>que es la casa de <i>Idejino, </i> la anaconda ancestral de los Makuna, y que se considera como <i>mas&atilde; yujiri wi </i>&#40;maloca del despertar de la gente&#41;, la casa de nacimiento del grupo, la  curaci&oacute;n se detiene de nuevo. El <i>ria gu </i>le hace al beb&eacute; <i>&uuml;si runure </i> &#40;le da aire&#41; y <i>godoweore </i>&#40;lo convierte en persona&#41;; en ese momento, se  considera que el beb&eacute; ya brota como humano en esta vida. En <i>Manaitara, </i>el  curador asigna un nombre de curaci&oacute;n <i>&#40;keti wame&#41;, </i>que es secreto, para  relacionar al beb&eacute; con los ancestros del grupo, pide un cupo en <i>Toasaro, </i> la casa de los muertos, para que tenga a donde ir cuando muera, y le asigna un  poder espec&iacute;fico para que pueda cumplir con alguna de las profesiones sociales  &#40;si es hombre puede ser due&ntilde;o de maloca, cantor-bailador, curador de yurupar&iacute;,  sacador de enfermedades, cazador, artesano, etc.; si es mujer puede ser due&ntilde;a de  maloca, madre de comida, madre de la yuca, cantora, madre de yurupar&iacute;,  trabajadora, etc.&#41;. <i>De Manaitara, </i>la curaci&oacute;n sube por el r&iacute;o, entra al  Pir&aacute;-paran&aacute;, sigue a Toaka y termina en un lugar llamado <i>Bujea. </i>En esa  parte de la curaci&oacute;n se cura la comida, y se presenta al beb&eacute; a los seres que  habitan en los diferentes sitios. De esa forma, la curaci&oacute;n adem&aacute;s de relacionar  al neonato con los otros lugares del cosmos, se concentra en los lugares del  territorio espec&iacute;fico del grupo del beb&eacute; para transmitirle sus cualidades  particulares, estos es, lo conecta con su <i>ide ma </i>&#40;camino de agua&#41;. cada  pausa en la curaci&oacute;n significa la llegada a un punto importante como <i>Yuisi,  Manaitara </i>o <i>Bujea, </i>y lo m&aacute;s interesante del asunto es que esta  secuencia de viajes y paradas se replica durante las curaciones del ciclo vital,  aunque ya con diferentes sustancias como coca, tabaco o aj&iacute;.</p>      <p>Durante la curaci&oacute;n, la secuencia en que se soplan y curan las diferentes  sustancias es ordenado: agua, carayur&uacute;, <i>but&uuml;, </i>inciensos y <i>we. </i> adem&aacute;s, cada una sirve para cosas diferentes: el agua es para aliviar los  dolores del parto, la pintura negra <i>&#40;we&#41; </i>es el agua del cuerpo del beb&eacute;,  el carayur&uacute; es su sangre y su valent&iacute;a, el incienso <i>ideri </i>convierte al  beb&eacute; en las aguas del r&iacute;o de leche para que crezca bien, el incienso <i>eoguje </i>es el &quot;pensamiento&quot; y &quot;coraz&oacute;n&quot; del beb&eacute;, o sea, el poder potencial de  aprender una profesi&oacute;n, y el <i>but&uuml; </i>va a constituir su <i>g&aacute;m&oacute;wit&oacute; </i> &#40;algod&oacute;n de los o&iacute;dos&#41; pero que en este contexto se nombra como <i>bu-t&uuml;wit&oacute; </i> &#40;algod&oacute;n de <i>but&uuml;&#41;, </i>una especie de &quot;camisa&quot; invisible que recubre al beb&eacute;  y le va a permitir aprender durante su primera etapa de crecimiento. Lo m&aacute;s  interesante del caso es que al tiempo que se va recorriendo el cosmos, pasando  por cada maloca que contiene poderes cham&aacute;nicos, el <i>ria gu </i>cura y sopla  sobre estas sustancias, y cada una de ellas construye al beb&eacute; desde los pies  hasta la cabeza, nombrando por ejemplo: pies de pintura negra, rodilla de  pintura negra, etc., y repitiendo la misma secuencia con los otros. Esto quiere  decir que tanto el cuerpo como el alma y las defensas del beb&eacute; se van  construyendo como capas, una encima de la otra; por ello, alma y cuerpo son  inseparables.</p>      <p>Al final del proceso de curaci&oacute;n de los ni&ntilde;os <i>&#40;riaka wanore&#41;<sup><a name="s17" href="#17">17</a></sup>, </i> el <i>ria gu </i>ya construy&oacute; los bancos de nacimiento del beb&eacute;, donde se apoya  la vida del reci&eacute;n nacido y constituyen tanto su alma como sus defensas y sus  potencialidades para desarrollar su poder de manera correcta cuando crezca. Esos  bancos son <i>&oacute;jeg&oacute;&aacute; kumuro </i>&#40;banco de leche&#41;, <i>but&uuml; kumuro </i>&#40;banco de  &quot;comej&eacute;n quemado&quot;&#41;, <i>g&uuml;na&ntilde;e kumuro </i>&#40;banco de carayur&uacute;&#41; y <i>yago kumuro </i>&#40;banco de l&aacute;grimas&#41;; para que dichos bancos se mantengan sanos, la madre  debe cumplir con ciertas restricciones alimenticias durante la lactancia, puesto  que puede transmitirle enfermedades al beb&eacute;, o da&ntilde;ar su poder, si come algo  prohibido. En la medida en que el beb&eacute; va creciendo, el <i>ria gu </i>refuerza  la curaci&oacute;n del nacimiento y le cura los alimentos que puede ir comiendo. la  intensidad de los a&ntilde;os de dieta depende del tipo de profesi&oacute;n que le fue  asignada al neonato; por ejemplo, si va a ser cham&aacute;n deber&aacute; mantener la  restricci&oacute;n de alimentos alrededor de 15 a&ntilde;os despu&eacute;s de la iniciaci&oacute;n, mientras  que un cazador puede pasar un par de a&ntilde;os despu&eacute;s de la iniciaci&oacute;n para comer  cualquier alimento. Esto significa que en la sociedad Makuna cada especialista forma un tipo de cuerpo-alma-persona  diferente seg&uacute;n el poder asignado y la intensidad de las dietas.</p>      <p>Cuando las personas llegan a la pubertad, se hace una curaci&oacute;n que cambia los bancos de  nacimiento por bancos de pensamiento. En el caso de las mujeres, su curador de  nacimiento, a quien llama <i>guga </i>&#40;&quot;&eacute;l que me di&oacute; vida&quot;, padrino&#41;, realiza  dicho proceso en la menarquia. all&iacute; se replica la curaci&oacute;n del nacimiento  teniendo en cuenta nuevas sustancias, as&iacute; como lugares exclusivos para las  mujeres, para sus especialidades y para las mismas sustancias, y se les refuerza  el <i>g&atilde;mowit&oacute; </i>&#40;algod&oacute;n de los o&iacute;dos&#41;; entonces las mujeres poseen <i>kir&uuml;k&uuml;  kumur&otilde; </i>&#40;banco de yuca&#41;, <i>ote kumur&otilde; </i>&#40;banco de frutos cultivados&#41;, <i> bedi kumur&otilde; </i>&#40;banco de menstruaci&oacute;n&#41;, <i>m&uuml;no kumur&otilde; </i>&#40;banco de tabaco&#41;, <i>kaji kumur&otilde; </i>&#40;banco de coca&#41;, <i>we kumur&otilde; </i>&#40;banco de pintura negra&#41; y <i>g&uuml;na&ntilde;e kumur&otilde; </i>&#40;banco de carayur&uacute;&#41;. por ejemplo, cuando la ni&ntilde;a va a ser  due&ntilde;a de maloca y de comida, el curador nombra<sup><a name="s18" href="#18">18</a></sup>:</p>  <ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Iso but&uuml; koa kanama</i> &quot;ella tiene <i>kanama </i>de cuya de <i>b&uuml;t&uuml;&quot;     <br> Iso wer&uuml;k&uuml; kanama </i>&quot;ella tiene <i>kanama </i>de planta de <i>we&quot;    <br> </i><i>Iso biar&uuml;k&uuml; kanama</i> &quot;ella tiene <i>kanama </i>de planta de aj&iacute;&quot;<i>    <br> Iso kir&uuml;k&uuml; kanama </i>&quot;ella tiene <i>kanama</i>de planta de yuca&quot; <i>    <br> Iso tuayi&ntilde;aroti </i>&quot;ella va a ser cuidadora&quot;     <br> <i>Iso tuayi&ntilde;ari maso </i>&quot;ella es cuidadora&quot;</p>     </ul>      <p>Para los hombres, se realiza un ritual de iniciaci&oacute;n masculina donde van a tener  contacto con los instrumentos-esp&iacute;ritus de yurupar&iacute;, quienes les van a ense&ntilde;ar  directamente la profesi&oacute;n que les fue asignada en el nacimiento. Dicho ritual es  oficiado por <i>el je gu </i>&#40;el que da vida a yurupar&iacute;&#41;, quien adem&aacute;s fertiliza  el mundo y reconstruye el universo durante el ritual. <i>El je gu </i>refuerza <i>el g&aacute;m&oacute;wit&oacute; </i>a los iniciados, los renace simb&oacute;licamente y, en general, les  construye <i>m&uuml;no kumur&oacute; </i>&#40;banco de tabaco&#41;, <i>kaji kumur&oacute; </i>&#40;banco de  coca&#41;, <i>g&uuml;na&ntilde;e kumur&oacute; </i>&#40;banco de carayur&uacute;&#41;, <i>kajima kumur&oacute; </i>&#40;banco de  yaj&eacute;&#41; y/<i>e kumur&oacute; </i>&#40;banco de yurupar&iacute;&#41;; y dependiendo de la profesi&oacute;n  asignada van a tener: <i>bia kumur&oacute; </i>&#40;banco de aj&iacute;&#41; si va a ser due&ntilde;o de  maloca, <i>werea kumur&oacute; </i>&#40;banco de cera de abejas&#41; y <i>we kumur&oacute; </i>&#40;banco  de pintura negra&#41; si va a ser <i>je gu, basa kumur&oacute; </i>&#40;banco de bailes&#41; si va  a ser cantor-bailador, y <i>seabari kumur&oacute; </i>&#40;banco de cacer&iacute;a&#41; si va a ser  cazador. Aparte de esto, los curadores tienen <i>keti kumur&oacute; </i>&#40;banco de  curaci&oacute;n&#41;. De nuevo, cada sustancia y profesi&oacute;n van a tener asociados unos  lugares espec&iacute;fcos.</p>      <p>Esta curaci&oacute;n replica la curaci&oacute;n del nacimiento y al tiempo que se recorre el  universo, se construye el cuerpo-alma-persona seg&uacute;n la sustancia o elemento que  compone cada banco. Por ejemplo, haciendo referencia al tabaco, y teniendo en  cuenta que la misma l&oacute;gica se aplica a todo:</p>  <ul>    <p>&quot;Viene &#91;el curador&#93; de la banca muy lejos y nombra <i>m&uuml;no j&uuml;doa soje </i> &#40;puerta de comienzo &#91;oriente&#93; de tabaco&#41; donde sale el sol; <i>m&uuml;no gakoa soje </i>&#40;puerta del sur de tabaco&#41; al lado derecho; <i>m&uuml;no warua soje </i>&#40;puerta  del norte de tabaco&#41; lado izquierdo, y donde oculta el sol <i>m&uuml;no juna soje </i> &#40;puerta de terminaci&oacute;n &#91;occidente&#93; de tabaco&#41;. El cuerpo de una persona, lo que  viene curando primero... Cont&aacute;ndolo bien, de la cepa del cuerpo viene <i>m&uuml;no  guhokama </i>&#40;pie de tabaco&#41;, el pie; <i>m&uuml;no &ntilde;ik&uuml;g&uuml; </i>&#40;espinilla de tabaco&#41;,  la espinilla; <i>m&uuml;no rodori </i>&#40;rodilla de tabaco&#41;, la rodilla; <i>m&uuml;no  gujurisama </i>&#40;pene de tabaco&#41;, el pip&iacute;; <i>m&uuml;no gudamisi </i>&#40;tripas de  tabaco&#41;, las tripas; <i>m&uuml;no gudamigama </i>&#40;intestino delgado de tabaco&#41;, la  tripa peque&ntilde;a; <i>m&uuml;no &uuml;g&uuml;am&uuml; </i>&#40;coraz&oacute;n de tabaco&#41;, el coraz&oacute;n; <i>m&uuml;no  am&uuml;matuti </i>&#40;garganta de tabaco&#41;, la garganta; <i>m&uuml;no gurisekama </i>&#40;labio  de tabaco&#41;, labio; <i>m&uuml;no &ntilde;emero </i>&#40;lengua de tabaco&#41;, lengua; <i>m&uuml;no &iacute;giM&aacute; </i>&#40;nariz de tabaco&#41;, nariz, y <i>m&uuml;no g&aacute;m&oacute;goje </i>&#40;o&iacute;do de tabaco&#41;, el o&iacute;do; <i>m&uuml;no kajeamak&uuml; </i>&#40;vista de tabaco&#41;, los ojos. Hasta ah&iacute;, <i>m&uuml;no juna soje </i>&#40;puerta de terminaci&oacute;n de tabaco&#41;, la punta &#91;cabeza&#93;, ah&iacute; termina&quot;. &#40;Arturo  Makuna, abril 23 de 1997&#41;.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>      <p>Como hemos visto hasta ahora, los diferentes componentes de la persona tienen una  base &quot;material&quot; a pesar de que sean invisibles, y construyen el  cuerpo-alma-persona desde los pies como una serie de capas o pieles superpuestas  e interconectadas. Si vemos con detenimiento las cosas, todas esas capas se  conectan o articulan con el <i>kanama, </i>puesto que &eacute;ste es el eje que al tiempo que  sustenta al ser tambi&eacute;n crea la unidad entre cuerpo, alma y persona. Como estos  tres aspectos pueden sintetizarse en el concepto de <i>kanama, </i>creo que es  posible asociar los bancos de pensamiento con los componentes m&aacute;s abstractos de  la persona, arriba mencionados. Pero antes de entrar en este an&aacute;lisis, vale la  pena mencionar que en ciertas ocasiones, como en las curaciones colectivas y en  los rituales, el uso de las pinturas corporales parece una exteriorizaci&oacute;n de lo  invisible, una manera de hacer visibles algunas de las capas superpuestas que  forman a la persona, ya que no siempre el alma est&aacute; contenida dentro de alg&uacute;n  contorno.</p>      <p>Con relaci&oacute;n a los bancos de pensamiento y los componentes de las personas, en  primer lugar, podemos ver que tanto ni&ntilde;os como mujeres y hombres tienen en com&uacute;n  el banco de carayur&uacute;, asociado con la sangre y que puede hacer referencia a <i> &uuml;si, </i>el alma, esp&iacute;ritu o principio vital de las personas, al tiempo que con <i>joatuti, </i>la defensa o protecci&oacute;n interna. por su vez, hombres y mujeres  tambi&eacute;n comparten los bancos de tabaco y coca, sustancias esenciales del  chamanismo y concebidas como comida &quot;espiritual&quot;, y que se asocian con las  capacidades de aprender y tener poder, por ello se pueden asociar a <i>t&uuml;&oacute;marise </i>&#40;inteligencia&#41;, a <i>ketioka </i>&#40;conocimiento-saber-poder&#41; y a <i>g&atilde;m&oacute;wit&oacute; </i>&#40;algod&oacute;n de los o&iacute;dos&#41;; inclusive, el tabaco puede asociarse con la piel <i> &#40;wiro&#41; </i>y con la m&eacute;dula de los huesos <i>&#40;g&oacute;&aacute; bede&#41;. </i>Ahora bien, cada  sexo tiene un banco que lo diferencia radicalmente del otro y que hace  referencia a las capacidades reproductivas de cada uno &#40;ver cay&oacute;n, 2002&#41;; &eacute;stos  son el banco de menstruaci&oacute;n y el banco de yurupar&iacute;, los cuales se pueden  asociar al <i>&uuml;si, ketioka </i>y <i>k&uuml;nigaye </i>&#40;defensa externa&#41;. En los  hombres, el banco de yaj&eacute; se relaciona con las capacidades de aprendizaje y  poder, o sea, <i>t&uuml;&oacute;marise, ketioka y g&atilde;m&oacute;wit&oacute;, </i>mientras que en las mujeres  el banco de yuca y el de frutas cultivadas se relaciona con las mismas, al  tiempo que con <i>&uuml;si </i>y las defensas interna y externa, ya que si las  plantas de yuca y los cultivos se enferman, ocurre lo mismo con la mujer. El  equivalente para los hombres se da en los bancos de tabaco, coca y en los  referentes a cada profesi&oacute;n, pues los makuna suelen decir que el ofcio propio es  la vida. Este tipo de conexi&oacute;n meton&iacute;mica entre las personas y las plantas y  objetos asociados a cada profesi&oacute;n recibe el nombre de <i>&uuml;si oka </i>&#40;palabra  de vida&#41;.</p>      <p>Ahora bien, si pensamos en las diferencias entre las personas Makuna y las personas de  los grupos vecinos con que se relacionan e intercambian mujeres, bienes y  rituales, dichas diferencias debemos encontrarlas en parte de la composici&oacute;n del  tipo de persona particular de cada uno de esos grupos. Como ya mencion&eacute;, cada  grupo tukano desciende de un antepasado m&iacute;tico y tiene ciertas posesiones  exclusivas &#40;lengua, territorio, casas de nacimiento y muerte, objetos rituales,  etc.&#41;, que desde la perspectiva de cada grupo, permiten una  consubstancializaci&oacute;n entre los vivos y su ancestro m&iacute;tico, y son el <i>ketioka </i>y el <i> &uuml;si </i> de cada uno; aqu&iacute; es donde est&aacute; el sentido cosmol&oacute;gico de lo que es <i>ide ma </i>&#40;camino de agua&#41;. Esto quiere decir que cada grupo &eacute;tnico posee su propio <i> ketioka </i>de acuerdo con el territorio que le fue asignado m&iacute;ticamente y que  est&aacute; asociado con unos instrumentos de yurupar&iacute; espec&iacute;ficos, cuyas  caracter&iacute;sticas &uacute;nicas se articulan con las de los otros grupos que comparten el  mismo macro-territorio chaman&iacute;stico, o sea, el espacio del universo construido  durante el mismo proceso de creaci&oacute;n m&iacute;tica. hay segmentos mitol&oacute;gicos que hacen  referencia a todos los grupos en general, mientras otros segmentos se refieren a  cada grupo en particular. los dioses construyeron primero el macro-territorio y  luego construyeron el territorio espec&iacute;fico para cada grupo, ubicaron un centro  del mundo y entregaron los instrumentos de yurupar&iacute;.</p>      <p>En el caso makuna los dioses dejaron al yurupar&iacute; en el r&iacute;o Toaka, m&aacute;s  exactamente en el pozo de un riachuelo que es el <i>ide ma </i>del yurupar&iacute;.  Entonces, las aguas de ese riachuelo, que son la misma casa del yurupar&iacute;, est&aacute;n  llenas del <i>ketioka </i>de yurupar&iacute; y en su fuir lo transportan a los  afluentes y al r&iacute;o Toaka. Todos los animales y plantas que nacen, crecen y se  alimentan en <i>je joari </i>&#40;tierra de yurupar&iacute;&#41;, es decir, que los terrenos  ba&ntilde;ados por los afuentes y las aguas del r&iacute;o Toaka tienen el mismo <i>ketioka </i>que los Makuna, y cuando &eacute;ste llega a otros r&iacute;os mayores como el Pir&aacute;-paran&aacute;  y el apaporis, se junta con los <i>ketioka </i>de los otros grupos, evocando de  nuevo la idea del espacio como un bejuco de yaj&eacute;. Esto significa que los poderes  de fertilidad y vitalidad del cosmos se mezclan en el Apaporis haciendo un  movimiento de aguas abajo y yendo de la especifcidad de cada poder de un  territorio a la generalidad del cosmos, mientras que en la curaci&oacute;n de  nacimiento de la persona, y de cualquier etapa del ciclo vital, se hace en un  movimiento aguas arriba que va de la generalidad de las formas de vida del  universo a la especificidad de cada tipo de persona de un grupo, o sea, desde  compartir la formaci&oacute;n de la persona con los dem&aacute;s seres del mundo desde la  puerta del agua, hasta que solo queda para los humanos, y finalmente solo para  el grupo espec&iacute;fico. Esto significa que los poderes de fertilidad y vitalidad  del cosmos se mezclan en el Apaporis en un movimiento de aguas abajo, yendo de  la especificidad a la generalidad, mientras que las curaciones del ciclo vital  hacen un recorrido aguas arriba, yendo de la generalidad a la especificidad.</p>      <p>En otras palabras, los recorridos de las curaciones del ciclo vital tienen tres  etapas: en la primera, el viaje subacu&aacute;tico, la formaci&oacute;n de la persona comparte  un origen en el pensamiento con otros seres no-humanos &#40;frutas silvestres,  animales, cultivos, etc.&#41; hasta llegar a los lugares donde emergieron las  diferentes formas de vida en esta realidad, aguas abajo de la libertad pero  bastante cerca; la segunda etapa comienza en el raudal <i>Yuisi</i>, lugar desde  el que se viaja por el agua y por el aire, recibiendo algunos atributos  generales que son comunes para todos los grupos de la regi&oacute;n; la tercera etapa  comienza en el raudal <i>Manaitara </i>donde los Makuna reciben sus caracter&iacute;sticas  distintivas para enfatizar despu&eacute;s los lugares de ca&ntilde;o Toaka para resaltar sus  especificidades. Esta tercera etapa es diferente para cada grupo pues depende de  la casa de nacimiento particular de cada uno y del ca&ntilde;o que es su territorio  propio. Entonces, donde la persona se diferencia de las personas de otros grupos  es en su <i>ide ma </i>y ello hace referencia a su <i>kanama, </i>es decir, a  las particularidades del cuerpo-alma-persona de cada individuo y su grupo, al  tipo de conocimiento y poder que le es caracter&iacute;stico en un contexto inter&eacute;tnico  en el cual tejen sus relaciones sociales. Tambi&eacute;n, un tipo de persona makuna se  distingue de otros tipos de persona makuna por las particularidades de su  profesi&oacute;n, o sea, en la construcci&oacute;n cham&aacute;nica de cada <i>kanama.</i></p>      <p>El <i>kanama </i>de un makuna hace referencia a su <i>ide ma, </i>a ca&ntilde;o  Toaka y sus afluentes, pero estos conceptos tambi&eacute;n incluyen otros accidentes  geogr&aacute;ficos que est&aacute;n por fuera de Toaka. En un an&aacute;lisis preliminar de los m&aacute;s  de 700 nombres de lugares que recog&iacute;, es claro que muchos de los sitios se  consideran <i>joatuti </i>y <i>k&uuml;nigaye </i>de las personas; otros son lugares  asociados con alguna profesi&oacute;n, as&iacute; como otros con cada sexo; otros son lugares  que est&aacute;n relacionados con el yurupar&iacute;, otros pertenecen a los grupos vecinos,  otros pertenecen a distintos seres no-humanos, y otros est&aacute;n asociados a la  curaci&oacute;n de enfermedades espec&iacute;ficas. por ejemplo, hay un lugar llamado <i> Guasaro </i>que es una maloca donde se encuentran las reservas de <i>g&atilde;m&oacute;wit&oacute;, </i>o un cerro llamado <i>Kir&uuml;k&uuml;wadi </i>&#40;semilla de yuca&#41; donde est&aacute; el poder  para curar las semillas de yuca y la fertilidad de las mujeres; otro cerro se  llama <i>Wek&uuml;aburo </i>&#40;cerro de danta&#41; donde se dice que hay una especie de  &quot;almac&eacute;n de herramientas&quot; donde se encuentran las pieles de jaguar y los dem&aacute;s  instrumentos invisibles usados por los chamanes. En las cabeceras de ca&ntilde;o <i> Umu&ntilde;a </i>queda <i>Imi&ntilde;akuri, </i>sitio de origen de los bastones de baile, y en  el Pir&aacute;-paran&aacute; queda el raudal de casabe <i>&#40;Naju goj&eacute;&#41; </i>que contiene los  cantos del grupo. Las mujeres y los hombres est&aacute;n conectados meton&iacute;micamente con  estos lugares, pues los componentes de las personas est&aacute;n dispersos por el  cosmos. un cantor-bailador, por ejemplo, tiene parte de su cuerpo-alma-persona  en <i>Imi&ntilde;akuri </i>y en el raudal de casabe, as&iacute; como en otros lugares  asociados con su profesi&oacute;n &#40;lugares de origen de la maraca, los sonajeros, los  adornos de plumas, etc.&#41;. si esos sitios est&aacute;n en buen estado, la persona tendr&aacute;  buena salud. como los cuerpos-almas-personas tienen la caracter&iacute;stica de estar  simult&aacute;neamente adentro y afuera, en el interior y en el exterior, por as&iacute;  decirlo, cualquier actividad humana que afecte a esos lugares produce  enfermedades. al intervenir en un lugar sagrado se est&aacute; interviniendo  negativamente en las personas.</p>      <p>Cuando alguien muere es necesaria una curaci&oacute;n que re&uacute;na los componentes de la persona  y los bote o devuelva a sus lugares de origen. En la muerte, se entierra <i>wiro </i>&#40;piel&#41;, y las personas liberan <i>w&uuml;jo</i> &#40;sombra&#41; y <i>r&uuml;m&uuml; </i>&#40;espectro, fantasma&#41; a partir de sus defensas interna y  externa. El cham&aacute;n hace dos curaciones: <i>bojoritare </i>&#40;botar la tristeza&#41; y <i>bojori kuare </i>&#40;curaci&oacute;n de la tristeza&#41; para que la sombra y el espectro  desaparezcan y no roben la vida de nadie. En esas curaciones, el cham&aacute;n desliga  al muerto de sus objetos personales, o sea rompe la relaci&oacute;n de <i>&uuml;si oka </i> del due&ntilde;o con sus objetos de poder para que alg&uacute;n hijo o sobrino pueda  heredarlos, y desagrega los componentes de la persona fallecida: <i>&uuml;si </i>y <i> t&uuml;&oacute;marise </i>son conducidos por el r&iacute;o del inframundo hasta <i>Toasaro, </i>la  maloca de los muertos, donde la persona renacer&aacute; en otra dimensi&oacute;n como <i> bojori mas&atilde; </i>&#40;gente de tristeza&#41;; <i>ketioka </i>y el poder de la profesi&oacute;n  son devueltos a la maloca de yurupar&iacute; y a <i>Manaitara </i>para que puedan ser  usados de nuevo por las personas que nacer&aacute;n; los dem&aacute;s componentes se botan por  alguna de las puertas que limitan el universo.</p>      <p><b>CONSIDERACIONES FINALES</b></p>      <p>En este texto me he alejado conscientemente de la noci&oacute;n de espacio conc&eacute;ntrico,  muy difundida en la etnolog&iacute;a amaz&oacute;nica, no porque no la haya escuchado nunca  entre los Makuna. A decir verdad, el modelo conc&eacute;ntrico solo es citado en dos  casos: en el contexto de las defensas cham&aacute;nicas y/o guerreras de la maloca, y  en el contexto de la distribuci&oacute;n de los diferentes pueblos dentro de la  maloca-cosmos. si bien es cierto que el modelo conc&eacute;ntrico puede ser usado para  hablar de distancias de socialidad, la idea de una red de lugares sagrados que  conforman, a manera de tejido, una geograf&iacute;a cham&aacute;nica es mucho m&aacute;s fecunda para  entender aspectos m&aacute;s profundos del pensamiento ind&iacute;gena del noroeste amaz&oacute;nico.  a pesar de que no me he centrado en los aspectos de uso de recursos para apoyar  la idea de un espacio reticular, la l&oacute;gica de las curaciones y la existencia de  diferentes opciones para conectar los lugares en los caminos de pensamiento  hacen evidente la existencia de una red. Esta red es, ante todo, de conocimiento  y de agencia sobre el mundo, y por ello toma como modelo conceptual al bejuco de  yaj&eacute;, veh&iacute;culo fundamental del conocimiento en esta regi&oacute;n junto al yurupar&iacute;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Espero haber esbozado una nueva dimensi&oacute;n para entender la relaci&oacute;n entre  espacio y persona en el noroeste amaz&oacute;nico, resaltando la idea de que el  cuerpo-alma-persona es, en gran medida, una construcci&oacute;n cham&aacute;nica. Esto tambi&eacute;n  implica que la persona se construye como el espacio, y que tanto el espacio est&aacute;  dentro de la persona como &eacute;sta est&aacute; dentro del espacio. En ese sentido, el  problema de la relaci&oacute;n entre interior y exterior debe pensarse menos como una  oposici&oacute;n binaria y m&aacute;s como una superposici&oacute;n de contornos difusos, y a veces  parad&oacute;jicos, a partir de ideas como la relaci&oacute;n entre la semilla, la carne y la  c&aacute;scara de una fruta, y a su vez entre &eacute;sta y el gajo del que pende, y &eacute;ste en relaci&oacute;n al resto del &aacute;rbol, y el &aacute;rbol con relaci&oacute;n al bosque, y el  &aacute;rbol con los animales que comen sus frutos y hojas, o hacen sus nidos y  madrigueras en &eacute;l, etc. El ejemplo Makuna parece evidenciar de una manera clara  la relaci&oacute;n entre macro-cosmos y micro-cosmos, aunque creo que es posible que el  conocimiento del universo y del cuerpo-alma-persona, ambos inscritos el uno en  el otro, requieran de otra estructura conceptual o interpretativa que haga una  mediaci&oacute;n entre ellos, dado el tama&ntilde;o de cada uno, y los haga inteligibles o  aprehensibles. y la estructura que tiene ese potencial es la maloca, la cual  tiene asociaciones simb&oacute;licas tanto con el cuerpo-alma-persona como con el  cosmos, sin que esto implique el uso de correspondencias casi literales que han  sido hechas por algunos etn&oacute;grafos de la regi&oacute;n, entre los que me incluyo &#40;C.  Hugh-Jones 1979; S. Hugh-Jones 1979, 1995; Cay&oacute;n 2002&#41;. Este tema debe ser  estudiado y reexaminado a partir de las relaciones descritas en este texto.</p>      <p>Compartir con otros grupos y con seres no-humanos algunos lugares que componen los  diferentes tipos de persona posibles en el mundo en que se interact&uacute;a, genera  varias preguntas sobre lo que es la humanidad para los Makuna. La dificultad de  separar en esta cosmolog&iacute;a lo f&iacute;sico o visible de lo invisible o espiritual, la  naturaleza de la cultura, o incluso los contornos de lo que es o no interior y  exterior, ya que la persona solo puede ser desagregada en componentes en la  muerte, me lleva a pensar que esta cosmolog&iacute;a enfatiza en la articulaci&oacute;n e  interacci&oacute;n entre las particularidades de las diferentes formas de vida, o sea,  en las maneras como se relacionan los varios tipos de personas, como se  encuentran los diferentes caminos de agua.</p>      <p>Observando en detalle la mayor&iacute;a de monograf&iacute;as cl&aacute;sicas para la regi&oacute;n, en  especial los anexos de mitolog&iacute;a, al igual que art&iacute;culos antiguos &#40;por ejemplo,  Fulop 1954&#41; y compilaciones de autores ind&iacute;genas, los nombres de los lugares de  los viajes ancestrales aparecen siempre. En cierto sentido, los datos siempre  estuvieron all&iacute; pero a&uacute;n hace falta profundizar etnogr&aacute;ficamente en ellos. la  manera en que esta forma de an&aacute;lisis se evidenci&oacute; para m&iacute;, en su forma  embrionaria, fue durante un viaje por el r&iacute;o negro &#40;en febrero-marzo de 2005&#41; en  el que fui int&eacute;rprete de una expedici&oacute;n colombo-brasilera en la que dos chamanes tatuyo y un sacerdote bar&aacute; buscaban hacer parte del recorrido ancestral para  recuperar el poder perdido de un clan tatuyo. al visitar algunos de los lugares  donde comienza este viaje, como el lago de leche, cerca a manaos, percib&iacute; que  tanto los nombres como lo que hablaban de ellos coincid&iacute;a con parte de mi  material de los makuna. De manera similar, percib&iacute; que en las aldeas bar&eacute; y  tukano que visitamos r&aacute;pidamente, aunque no hubiera m&aacute;s malocas, chamanes y  yurupar&iacute; persist&iacute;a la memoria de los nombres de los lugares. Como mis datos eran  insuficientes, volv&iacute; a campo entre diciembre de 2007 y abril de 2008 para  profundizar en el tema. En esta &uacute;ltima temporada de campo explor&eacute; los conceptos nativos de <i>ide ma </i>y <i>kanama</i>, as&iacute; como recog&iacute; los  nombres de m&aacute;s de 700 lugares en tan solo cinco r&iacute;os, pero que son los cinco  r&iacute;os por donde fuye el poder de los Makuna.</p>      <p>Pensar este tema en una escala regional y con relaci&oacute;n a los otros grupos cercanos, al  menos del Apaporis y del Pir&aacute;-paran&aacute; y sus afluentes, debe mostrar una  construcci&oacute;n del espacio mucho m&aacute;s profunda y abstracta que la enunciada aqu&iacute;, y  debe evidenciar la l&oacute;gica de dicha construcci&oacute;n, las semejanzas y las  variaciones entre los diferentes grupos. aunque &eacute;ste es un primer intento, a&uacute;n  parcial, considero que las conclusiones y an&aacute;lisis presentes en este texto son  extensibles al resto de los grupos Tukano oriental y Arawak del Noroeste  Amaz&oacute;nico, donde debemos esperar algunas variaciones o &eacute;nfasis diferentes seg&uacute;n  la vitalidad de los rituales y del chamanismo en diferentes r&iacute;os y comunidades.  Desde el punto de vista metodol&oacute;gico, y dada la importancia que la noci&oacute;n de  persona tiene para los grupos amaz&oacute;nicos, el hecho de asociar esta noci&oacute;n a la  de espacio debe abrir otros campos de interpretaci&oacute;n que enriquezcan la  etnograf&iacute;a regional, as&iacute; como permitan la comparaci&oacute;n y la re-examinaci&oacute;n  te&oacute;rica de conceptos claves como consanguinidad, afinidad, consubstancialidad, etc.</p>      <p>Pero hay un desdoblamiento posible que me parece mucho m&aacute;s importante en la  actualidad. En los discursos de las organizaciones ind&iacute;genas se ha vuelto un  lugar com&uacute;n hablar de la conexi&oacute;n con la &quot;madre tierra&quot; o que &quot;el territorio es  sagrado&quot;, y cosas por el estilo. Este an&aacute;lisis muestra de manera clara c&oacute;mo se  efect&uacute;a la conexi&oacute;n meton&iacute;mica entre las personas y su territorio, c&oacute;mo la  devastaci&oacute;n ambiental de las tierras ind&iacute;genas produce problemas de salud para  la poblaci&oacute;n nativa, y c&oacute;mo se puede conservar la individualidad al tiempo que  se est&aacute; conectado con todo<sup><a name="s19" href="#19">19</a></sup>, sea la sociedad o el cosmos. El hecho  de analizar antropol&oacute;gicamente esta tem&aacute;tica puede dar argumentos que  fortalezcan la lucha pol&iacute;tica ind&iacute;gena por la integridad de sus derechos y  territorios. y eso no es poco; es nuestro aporte, nuestro contra-don.</p>      <p><b>AGRADECIMIENTOS</b></p>      <p>Agradezco los aportes invaluables de Alcida Rita Ramos, Bruce Albert y Marcela Stockler  Coelho de Souza para formular mi proyecto de tesis doctoral. Tambi&eacute;n estoy  agradecido con Eduardo Viveiros de Castro, Tania St&ocirc;lze Lima y M&aacute;rcio Goldman  por comentar y permitirme presentar una versi&oacute;n inicial de este trabajo en las  reuniones del NuTI &#40;n&uacute;cleo de Transforma&ccedil;&otilde;es ind&iacute;genas&#41; en el museo nacional de la universidad Federal de r&iacute;o de Janeiro, en febrero de  2008. Agradezco al evaluador an&oacute;nimo por sus sugerencias, al igual que a varios  amigos y colegas que han enriquecido y aclarado mis ideas, en especial Silvia  Monroy, Giovana Acacia Tempesta y Aina Guimar&atilde;es Azevedo, a quien dedico este  texto por las m&uacute;ltiples conversaciones inspiradoras, y porque en sus ojos « mis  pensamientos se hicieron divinos».</p>  <hr size="1">      <p><b>Comentarios</b></p>      <p><sup><a name="2" href="#s2">2</a></sup> Aunque en el c&eacute;lebre art&iacute;culo de Durkheim y Mauss &#40;1981 &#91;1903&#93;&#41; se afirme que el espacio es representado y clasificado a partir de las categor&iacute;a sociales –o el mismo Mauss &#40;1971 &#91;1904&#93;&#41; se&ntilde;ale que las limitaciones ambientales a las que est&aacute;n sometidos los esquimales hagan posible tanto una doble morfolog&iacute;a social como la intensidad de la vida social seg&uacute;n las variaciones estacionales-, solamente con el trabajo de Evans-Pritchard &#40;1977 &#91;1940&#93;&#41; que la asociaci&oacute;n entre tiempo y espacio alcanzan una dimensi&oacute;n ligada a la estructura social.</p>      <p><sup><a name="3" href="#s3">3</a></sup> Vale la pena aclarar que estos tres conceptos hacen parte de las categor&iacute;as del pensamiento humano formuladas por Kant, y que fueron uno de los ejes fundamentales de los estudios de la Escuela Francesa dirigida por Durkheim y Mauss. Sin embargo, al tenerlas en cuenta no pretendo reproducir una interpretaci&oacute;n a partir de las representaciones sociales, sino encontrar un camino alternativo para escapar de las visiones representacionistas y simbolistas.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="4" href="#s4">4</a></sup> Tariana, Baniwa, Wakuenai, Curripaco, Kabiyar&iacute;, Yukuna y Matap&iacute;.</p>      <p><sup><a name="5" href="#s5">5</a></sup> Tukano, Wanano, Pir&aacute;-tapuyo, Arapaso, Bar&aacute;, Tuyuka, Pisamira, Desana, Siriano, Tatuyo, Karapana, Barasana, Yiba mas&atilde;, Makuna, Taiwano, Cubeo, Tanimuka, Letuama, Yuruti, Yauna, Mirit&iacute;-tapuyo.</p>      <p><sup><a name="6" href="#s6">6</a></sup> Juhup, Hupdu, Kakua o Bara, Dow o Kama, Nad&ouml;b, Nukak &#40;Mahecha et al 2000&#41;.</p>      <p><sup><a name="7" href="#s7">7</a></sup> Carijona.</p>      <p><sup><a name="8" href="#s8">8</a></sup> Ver Koch-Gr&uuml;nberg &#40;1995 &#91;1909&#93;&#41;, Steward &#40;1948&#41;, Goldman &#40;1968 &#91;1963&#93;&#41;, Jackson &#40;1983&#41;, Correa &#40;1996&#41;, Wright &#40;2005&#41;.</p>      <p><sup><a name="9" href="#s9">9</a></sup> No todos los Tukano concuerdan con que el viaje fue hecho por las anacondas ancestrales, ya que al menos para los Makuna, Tatuyo y Siriano quienes hicieron el viaje fueron los dioses. Sin embargo, para estos pueblos, la humanidad tambi&eacute;n emergi&oacute; en ciertos lugares especiales.</p>      <p><sup><a name="10" href="#s10">10</a></sup> Los Makuna presentan una diferencia en este aspecto con relaci&oacute;n al modelo tradicional Tukano &#40;ver C. Hugh-Jones 1979&#41;, en el cual se supone que el orden de mayorazgo entre los clanes se debe al lugar de emergencia de cada uno a partir del cuerpo de la Anaconda Ancestral del grupo. As&iacute;, los clanes mayores que son maloqueros nacen de la cabeza de la anaconda, los clanes de cantores-bailadores nacen del cuello, los guerreros del medio, los chamanes de la parte que sigue, y los trabajadores de la cola.</p>      <p><sup><a name="11" href="#s11">11</a></sup> Los descimentos eran deportaciones masivas de grupos enteros, en las cuales la poblaci&oacute;n nativa era fragmentada y dispersada por diferentes lugares: algunas personas iban para las misiones en los r&iacute;os Negro y Amazonas, otras iban como mano de obra para la recolecci&oacute;n de drogas do sert&atilde;o en cualquier lugar de la extensa Capitan&iacute;a do Gr&atilde;o Par&oacute; e Maranh&atilde;o.</p>      <p><sup><a name="12" href="#s12">12</a></sup> Al afirmar que hay una convivencia simult&aacute;nea entre una realidad visible y otra invisible, aludo a esta dicotom&iacute;a solamente como t&eacute;rminos explicativos, ya que no existe ninguna separaci&oacute;n entre lo visible y lo invisible para los Makuna. Como bien explica Azevedo &#40;2008&#41;, al referirse a la fenomenolog&iacute;a de Merleau-Ponty, lo invisible hace parte constitutiva de lo visible puesto que ni siquiera todo lo que es visible puede ser visto &#40;90-101&#41;.</p>      <p><sup><a name="13" href="#s13">13</a></sup> Las malocas tambi&eacute;n tienen las mismas referencias geogr&aacute;fco-espaciales.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><sup><a name="14" href="#s14">14</a></sup> Sobre el ciclo vital para los Makuna ver &Aring;rhem et al &#40;2004&#41;.</p>      <p><sup><a name="15" href="#s15">15</a></sup> La palabra r&iacute;a, que significa ni&ntilde;os, tambi&eacute;n se relaciona con las palabras semen &#40;r&iacute;a&#41;, huevo &#40;r&iacute;a&#41;, sangre &#40;r&iacute;&#41;, carne &#40;r&iacute;&#41; y r&iacute;o &#40;r&iacute;aka&#41;.</p>      <p><sup><a name="16" href="#s16">16</a></sup> Katir&atilde; wi se opone al mundo de los muertos o bojor&iacute;mas&atilde; wi &#40;maloca de la gente de tristeza&#41; que se ubica en el inframundo.</p>      <p><sup><a name="17" href="#s17">17</a></sup> N&oacute;tese que la palabra riaka tambi&eacute;n significa r&iacute;o. As&iacute; que podr&iacute;a traducirse alternativamente como &quot;curaci&oacute;n de r&iacute;o&quot;.</p>      <p><sup><a name="18" href="#s18">18</a></sup> El fragmento de esta curaci&oacute;n est&aacute; en Mahecha &#40;2004: 219&#41;. La traducci&oacute;n que ella hace no es, desde mi perspectiva, del todo apropiada con relaci&oacute;n a la palabra kanama ya que ella relaciona esta palabra con la fruta kana.</p>      <p><sup><a name="19" href="#s19">19</a></sup> Leenhardt &#40;1997 &#91;1947&#93;&#41; afirma sobre los Canaques, de Nueva Caledonia, que &eacute;stos tienen una visi&oacute;n cosmom&oacute;rfica del mundo en la que existe una visi&oacute;n indiferenciada que permite abarcar el mundo total sin que el individuo intente distinguirse, &eacute;l mismo, del mundo. As&iacute;, lo que existe es una identidad de sustancia entre lo humano y lo no-humano.</p>  <hr size="1">      <p><b>REFERENCIAS</b></p>      <!-- ref --><p><b>Albert, Bruce y Fran&ccedil;ois-Michel Le Tourneau</b> 2007 &quot;Ethnogeography and Resource Use among the Yanomami. Toward a Model of  &quot;Reticular Space&quot;. <i>Current Anthropology, </i>Vol. 48, No. 4 &#40;August&#41;, pp. 584-592.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S1900-5407200800020000800001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>&Aring;rhem, Kaj</b> 2000 &quot;From longhouse to village: Structure and change in Colombian Amazon&quot;. In: <i> Ethnographic puzzles: Essays on Social Organization, Symbolism and Change</i>.  London: Athlone Press. 55-92.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S1900-5407200800020000800002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1998 &quot;Powers of place: territory, landscape and belonging in Northwest Amazonia&quot;. In: <i>Local Belonging. </i>N. Lowell &#40;ed&#41;. London: Routledge. 78-102.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S1900-5407200800020000800003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1996 &quot;The cosmic Food-Web: Human-Nature Relatedness in the Northwest Amazon&quot;. In: <i>Nature and Society. </i>P.    Descola y G. P&aacute;lsson &#40;eds.&#41; London: Routledge. 185-204.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S1900-5407200800020000800004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1981 <i>Makuna social organization. A study in descent, alliance and the formation of corporate groups      in the Northwestern Amazon.</i> Uppsala: Uppsala Studies in Cultural Anthropology 4.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S1900-5407200800020000800005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>&Aring;rhem, Kaj, Luis Cay&oacute;n, Gladys Angulo e Maximiliano Garc&iacute;a</b>   2004 <i>Etnograf&iacute;a Makuna: tradiciones, relatos y saberes de la Gente de Agua.</i>   Acta Universitatis Gothenburgensis. No. 17. Bogot&aacute;: Universidad de Gotemburgo e Instituto Colombiano de  Antropolog&iacute;a e Historia &#40;ICANH&#41;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S1900-5407200800020000800006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Azevedo, Aina Guimar&atilde;es</b> 2008 <i>N&atilde;o h&aacute; estrelas no c&eacute;u branco. O pensamento ocidental diante da cegueira</i>.  Universidad de Brasilia. Disertaci&oacute;n de Maestr&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S1900-5407200800020000800007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Basso, Keith</b> 1996b &quot;Wisdom sits in places. Notes on a Western Apache landscape&quot;. In: <i>Senses of  place</i>. S. Feld &amp; K. Basso &#40;orgs.&#41;. Santa Fe, New Mexico: School of American research Press. 53-90.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S1900-5407200800020000800008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1996a &quot;Quoting the Ancestors&quot;. In: <i>Wisdom sits in places. Landscape and language among the Western Apache</i>. Albuquerque: University of New M&eacute;xico Press. 3-35.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S1900-5407200800020000800009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1988 &quot;Speaking with names: language and landscape among the Western Apache&quot;. <i>Cultural Anthropology</i>, Vol. 3, No. 2: 99-130.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S1900-5407200800020000800010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1984 &quot;Stalking with histories: names, places, and moral narratives among the Western Apache&quot;. In: <i>Text, play, and history: the construction and reconstruction of self and society</i>. E. Bruner &#40;org&#41;. Long Grove, Illinois: Waveland Press. 19-55.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S1900-5407200800020000800011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Bidou, Patrice</b> 1972 &quot;Repr&eacute;sentations de l&#39;espace dans la mythologie Tatuyo &#40;Indiens Tucano&#41;&quot;.  <i>Journal de la Soci&eacute;t&eacute; des Am&eacute;ricanistes</i>, 61: 45-105.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S1900-5407200800020000800012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1976 <i>Les fils de l&#39;Anaconda C&eacute;leste &#40;les Tatuyo&#41;</i>.  Tese de doutorado, Universit&eacute; de Par&iacute;s X.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S1900-5407200800020000800013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Casey, Edward</b> 1996 &quot;How to get from space to  place in a fairly short stretch of time: Phenomenological Prolegomena&quot;. In: <i>Senses of place</i>. S. Feld &amp; K. Basso &#40;orgs.&#41;. Santa Fe, New Mexico:  School of American Research Press. 13-52.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S1900-5407200800020000800014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Cay&oacute;n, Luis</b> 2006 &quot;Vivendo entre o &#39;doce&#39; e o &#39;forte&#39;. Natureza e Sociedade entre os Makuna&quot;. <i> Anu&aacute;rio Antropol&oacute;gico</i> 2005, pp. 51-90.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S1900-5407200800020000800015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 2005 <i>A cura do mundo. Territ&oacute;rio e xamanismo entre os Makuna do Noroeste Amaz&ocirc;nico</i>.  Disserta&ccedil;&atilde;o de Mestrado. Departamento de Antropologia Social, Universidade de  Bras&iacute;lia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S1900-5407200800020000800016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 2002 <i>En las aguas de yurupar&iacute;. Cosmolog&iacute;a y chamanismo Makuna</i>.  Bogot&aacute;: Ediciones Uniandes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S1900-5407200800020000800017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Chernela, Janet</b> 1993 <i>The Wanano Indians of the Brazilian Amazon: A sense of space.</i> Austin: University of Texas Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S1900-5407200800020000800018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Correa, Fra&ccedil;ois</b> 1996 <i>Por el camino de la Anaconda Remedio: Din&aacute;mica de la organizaci&oacute;n social entre  los Taiwano del Vaup&eacute;s</i>. Bogot&aacute;: Editorial Universidad Nacional–Colciencias.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S1900-5407200800020000800019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Descola, Philippe</b> 2005 <i>Par-del&agrave; nature et culture</i>. Paris: Gallimard.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1900-5407200800020000800020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1996 &quot;Constructing Natures: Symbolic Ecology and Social Practice&quot;. En <i>Nature and  Society. </i>P. Descola y G. P&aacute;lsson &#40;eds.&#41; London: Routledge. 82-102.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1900-5407200800020000800021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Durkheim, Emile e Marcel Mauss</b> 1981 &#91;1903&#93;. &quot;Algumas formas primitivas de classifca&ccedil;&atilde;o: contribui&ccedil;&atilde;o para o estudo das  representa&ccedil;&otilde;es coletivas&quot;. In: <i>Ensaios de Sociologia</i>, M. Mauss. S&atilde;o Paulo: Perspectiva. 399-455.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1900-5407200800020000800022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Evans-Pritchard, Edward E</b> 1977 &#91;1940&#93;. <i>Los Nuer</i>. Barcelona: Editorial Anagrama.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S1900-5407200800020000800023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Feld, Steven e Keith Basso</b> 1996 &quot;Introduction&quot;. In: <i>Senses of place</i>. S. Feld &amp; K. Basso &#40;orgs.&#41;.  Santa Fe: School of American research Press. 3-11.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S1900-5407200800020000800024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Fulop, Marcos</b> 1954 &quot;Aspectos de la cultura Tukano: Cosmogon&iacute;a&quot;. In: <i>Revista Colombiana de  Antropolog&iacute;a</i>, 3. 99-137.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1900-5407200800020000800025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Goldman, Irving</b>. 1976 &quot;Time, Space and Descent: the Cubeo example&quot;.  In: <i>Actes du XLIIe Congr&egrave;s Internacional des Am&eacute;ricanistes</i>, 2. 175-183.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1900-5407200800020000800026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1968 &#91;1963&#93;. <i>Los Cubeo: indios del Noroeste del Amazonas. </i> M&eacute;xico: Instituto Indigenista Interamericano.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1900-5407200800020000800027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Gupta, Akhil e James Ferguson</b> 1992 &quot;Beyond &quot;Culture&quot;: Space, identity, and the politics of difference&quot;. In: <i> Cultural Anthropology </i>7, 6-23.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1900-5407200800020000800028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Hammen van der, Mar&iacute;a Clara </b> 1992 <i>El manejo del mundo: Naturaleza y sociedad entre los Yukuna de la Amazon&iacute;a Colombiana</i>. Bogot&aacute;: Tropenbos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1900-5407200800020000800029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Hill, Jonathan</b> 2002 &quot;Shamanism, Colonialism, and the Wild Woman: Fertility cultism and  Historical dynamics in the Upper Rio Negro Region&quot;. <i>Comparative Arawakan Histories. Rethinking Language Family and</i> <i>Culture Area in Amazonia</i>. J. Hill and F. Santos-Granero &#40;eds&#41;. Urbana and Chicago: University of Illinois Press. 223-247.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1900-5407200800020000800030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Hirsch, Eric e Michael O&#39;Hanlon &#40;Eds.&#41;</b> 1995 <i>Anthropology of Landscape: Perspectives on Space and Place</i>.  Oxford: Clarendon Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1900-5407200800020000800031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Hugh-Jones, Cristine</b> 1979 <i>From the Milk River: Spatial and temporal process in Northwest Amazonia. </i>London: Cambridge University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S1900-5407200800020000800032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Hugh-Jones, Stephen</b> 1995 <b>Inside-out and Back-to-front: The Androgynus House in Northwest Amazonia. En</b>: <i>About the</i> <i>House</i>. <b>J. Carsten y S. Hugh-Jones &#40;eds&#41;. Cambridge: Cambridge University Press.</b> 226-269.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S1900-5407200800020000800033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1979 <i>The palm and the Pleiades: Initiation and cosmology in Northwest Amazonia. </i>London: Cambridge University Press.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S1900-5407200800020000800034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1976 &quot;Like the leaves on the forest foor. Space and time in Barasana ritual&quot;. In: <i> Actes du XLIIe Congr&egrave;s Internacional des Am&eacute;ricanistes</i>, 2: 206-215.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S1900-5407200800020000800035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Jackson, Jean</b> 1983 <i>The Fish People: Linguistic Exogamy and Tukanoan Identity in Northwest Amazonia. </i>London: Cambridge University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1900-5407200800020000800036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Jacopin, Pierre</b> 1972 &quot;Habitat et Territoire Yukuna&quot;. In: <i>Journal de la Soci&eacute;t&eacute; des Am&eacute;ricanistes. </i>T. LXI. 107-138.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1900-5407200800020000800037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Koch-Gr&uuml;nberg, Theodor</b> 1995 &#91;1909&#93;. <i>Dos a&ntilde;os entre los indios</i>. 2 Tomos. Bogot&aacute;: Universidad Nacional.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1900-5407200800020000800038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Leenhardt, Maurice</b> 1997 &#91;1947&#93;. <i>Do kamo. La persona y  el mito en el mundo melanesio. </i>Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1900-5407200800020000800039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Mahecha, Dany</b> 2004 <i>La formaci&oacute;n de Masa Goro &quot;Personas Verdaderas&quot;. Pautas de crianza entre los  Macuna del Bajo Apaporis</i>. Tesis de Mag&iacute;ster en Estudios Amaz&oacute;nicos. Universidad Nacional de Colombia, Sede  Leticia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1900-5407200800020000800040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Mahecha, Dany, Carlos Franky e Gabriel Cabrera</b> 2000 &quot;Nukak, kakua, juhup y hupdu &#40;Mak&uacute;&#41;: Cazadores n&oacute;madas de la Amazonia  Colombiana&quot;. In: <i>Geograf</i><i>&iacute;a Humana de Colombia. Amazon&iacute;a-Caquet&aacute;</i>.  Tomo VII. Vol. II. Bogot&aacute;: Instituto Colombiano de Antropolog&iacute;a e Historia. 129-211.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S1900-5407200800020000800041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Mauss, Marcel</b> 1971 &#91;1904&#93;. &quot;Ensayo sobre las variaciones estacionales en las sociedades esquimales: un  estudio de morfolog&iacute;a social&quot;. In: <i>Sociolog&iacute;a y Antropolog&iacute;a</i>.  Madrid: Editorial Tecnos. 357-430.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1900-5407200800020000800042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Overing, Joanna e Alan Passes</b> 2000 &quot;Introduction. Conviviality and the opening up of Amazonian anthropology&quot;. In: <i>The Anthropology of Love and Anger. The aesthetics of conviviality in Native Amazonia</i>. J. Overing and A. Passes &#40;eds&#41;. London, New York: Routledge. 1-30.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S1900-5407200800020000800043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Reichel-Dolmatoff, Gerardo</b> 1986 &#91;1968&#93;. <i>Desana: simbolismo de los indios Tukano del Vaup</i><i>&eacute;s</i>.  Bogot&aacute;: Procultura.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1900-5407200800020000800044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1981 &quot;Algunos conceptos de geograf&iacute;a chaman&iacute;stica de los Indios Desana de Colombia&quot;. In: <i>Contribui&ccedil;&otilde;es a antropolog&iacute;a em homenagem ao profesor Egon Schaden</i>. S&atilde;o Paulo: Fundo de Pesquisas do Museu Paulista. 255-270.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S1900-5407200800020000800045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Santos-Granero, Fernando</b> 2000 &quot;The Sisyphus Syndrome, or  the struggle for conviviality in Native Amazonia&quot;. In: <i>The Anthropology of Love and Anger. The aesthetics of conviviality in Native Amazonia</i>. J. Overing and A. Passes &#40;eds&#41;. London, New York:  Routledge. 268-287.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1900-5407200800020000800046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1998 &quot;Writing History into the Landscape: Space, Myth and Ritual in Contemparary Amazonia&quot;. <i>American Ethnologist</i>,  Vol. 25, No. 2 &#40;May&#41;, pp. 128-148.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S1900-5407200800020000800047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Seeger, Anthony, Roberto Da Matta e Eduardo Viveiros de Castro</b> 1979 &quot;A constru&ccedil;&atilde;o da Pessoa nas sociedades ind&iacute;genas brasileiras&quot;.  In: <i>Boletim do Museu Nacional</i>. No. 32: 2-19.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1900-5407200800020000800048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Steward, Julian</b> 1948 <i>Handbook of South American Indians. </i> Vol. 3. Washington: Smithsonian Institution.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S1900-5407200800020000800049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Vidal, Silvia</b> 2002 &quot;Secret religious cults and Political leadership: Multiethnic Confederacies from Northwestern Amazon&quot;. <i>Comparative Arawakan Histories. Rethinking Language Family and Culture Area in Amazonia</i>.  J. Hill and F. Santos-Granero &#40;eds&#41;. Urbana and Chicago: University of Illinois Press. 248-268.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1900-5407200800020000800050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Viveiros de Castro, Eduardo</b>  2002a &quot;Imagens da natureza e  a sociedade&quot;. En: <i>A inconst&acirc;ncia da alma selvagem</i>. S&atilde;o Paulo: Cosac &amp; Naify. 317-344.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S1900-5407200800020000800051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 2002b &quot;Perspectivismo e multinaturalismo na Am&eacute;rica ind&iacute;gena&quot;. In: <i>A inconst&acirc;ncia da alma selvagem</i>. S&atilde;o Paulo: cosac &amp; Naify. 345-399.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000161&pid=S1900-5407200800020000800052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 1996 &quot;Os pronomes cosmol&oacute;gicos e o perspectivismo amer&iacute;ndio&quot;. In: <i>Mana</i>, 2 &#40;2&#41;: 115-144.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000162&pid=S1900-5407200800020000800053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Wright, Robin</b> 2005 <i>Hist&oacute;ria Ind&iacute;gena e do Indigenismo no Alto R&iacute;o Negro</i>.  Campinas: Mercado das letras; S&atilde;o Paulo: Instituto Socioambiental.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000163&pid=S1900-5407200800020000800054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> 2002 &quot;Prophetic Traditions among the Baniwa and other Arawakan Peoples of the  Northwest Amazon&quot;. <i>Comparative Arawakan Histories. Rethinking Language Family and Culture Area in Amazonia</i>.  J. Hill and F. Santos-Granero &#40;eds&#41;. Urbana and Chicago: University of Illinois Press. 269-293.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000164&pid=S1900-5407200800020000800055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><b>Zucchi, Alberta</b> 2002 &quot;A new model of the Northern Arawakan Expansion&quot;. <i>Comparative Arawakan Histories. Rethinking</i> <i> Language Family and Culture Area in Amazonia</i>. J. Hill and F. Santos-Granero &#40;eds&#41;.  Urbana and Chicago: University of Illinois Press. 199-222.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000165&pid=S1900-5407200800020000800056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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