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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[MARÍA TERESA HINCAPIÉ Y EL "ACTOR SANTO": SACRALIZAR LO COTIDIANO]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">     <p align="center" ><b><font face="verdana" size="4"> MAR&Iacute;A TERESA HINCAPI&Eacute; Y EL &quot;ACTOR SANTO&quot;: SACRALIZAR LO COTIDIANO</font></b><sup><a name="s1" href="#1">1</a></sup></p>       <p > Marta Rodr&iacute;guez</p>     <p > Marta Rodr&iacute;guez, Maestra en Bellas Artes, Universidad de los Andes. Mag&iacute;ster  en Historia y Teor&iacute;a del Arte, Universidad Nacional de Colombia. Profesora de  Historia del Arte del Instituto de Investigaciones Est&eacute;ticas, Universidad  Nacional de Colombia, colaboradora de la revista de arte <i>Arte Nexus y Arte en  Colombia</i>.  <a href="mailto:martarodrom@hotmail.com"> marta-rodrom@hotmail.com</a></p>  <hr size="1">     <p > En 1990 se llev&oacute; a cabo el XXXIII Sal&oacute;n Nacional de Artistas, por varias razones  un hito en la historia del arte colombiano. En este evento, el primero que se  realiz&oacute; en los pabellones de Corferias, participaron 357 artistas, un n&uacute;mero  hasta ahora nunca superado.<sup><a name="s3" href="#3">3</a></sup> Entre ellos estaban artistas de  reconocida trayectoria, como los escultores Edgar Negret y Eduardo Ram&iacute;rez  Villamizar; pintores como Juan Antonio Roda, Santiago C&aacute;rdenas, Beatriz Gonz&aacute;lez  y Carlos Rojas, por nombrar algunos; junto a ellos, un amplio grupo de artistas  que reci&eacute;n comenzaban a figurar en el medio art&iacute;stico. Las obras de estos  &uacute;ltimos, distanciadas de la pintura, y de las pr&aacute;cticas tradicionales, iniciaron  un nuevo cap&iacute;tulo en el arte nacional; hoy son ellos los que determinan la  actividad art&iacute;stica en nuestro pa&iacute;s. Prueba de esta emergencia de nuevos medios  y actitudes fue la adjudicaci&oacute;n del primer premio a un <i>performance</i>,  g&eacute;nero hasta ese momento inusual en nuestro medio, titulado &quot;Una cosa es una  cosa&quot;, de una artista desconocida: Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;. Como lo dijo Jos&eacute;  Hern&aacute;n Aguilar, &quot;de cierto modo Hincapi&eacute; era una aparecida&quot; que adem&aacute;s ven&iacute;a del  teatro &#40;Aguilar, 1992: 126&#41;.</p>      <p ><b> &iquest;QUI&Eacute;N ERA MAR&Iacute;A TERESA HINCAPI&Eacute;&#63;</b></p>     <p > Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; naci&oacute; en Armenia en 1954 y muri&oacute; en Bogot&aacute; el 18 de enero  de 2008. Se inici&oacute; en el teatro en 1978 con Juan Monsalve, director del grupo  &quot;Acto Latino&quot;, donde permaneci&oacute; durante seis a&ntilde;os desarrollando una intensa  actividad. Con &eacute;l conoci&oacute; las pr&aacute;cticas del teatro antropol&oacute;gico de Eugenio  Barba, que se enfocan exclusivamente en el manejo del cuerpo recurriendo a  principios de la danza y el teatro de culturas diversas, especialmente  orientales. Durante dos a&ntilde;os hicieron teatro callejero. Posteriormente, en  M&eacute;xico prepararon Historias del silencio, una obra sin parlamento que busca ante  todo la expresi&oacute;n corporal &quot;como un medio de desentra&ntilde;ar los signos detr&aacute;s de la  piel&quot; &#40;Rodr&iacute;guez, 1989: 111&#41;. Luego emprendieron una serie de viajes de  investigaci&oacute;n, participaron en festivales y coloquios en Francia, Dinamarca,  India y Jap&oacute;n, y conocieron personalmente a Eugenio Barba, director de la  Escuela de Teatro Antropol&oacute;gico &#40;ISTA&#41;, de manera que tuvieron la oportunidad de  profundizar en su t&eacute;cnica y principios teatrales. En 1985, Juan Monsalve  escribi&oacute; un mon&oacute;logo para Mar&iacute;a Teresa, <i>Ondina</i>, en el que recogi&oacute; textos  de autores cl&aacute;sicos griegos, de la Biblia, de autores orientales, as&iacute; como de  Shakespeare, santa Teresa, Michelet, y otros autores modernos. <i>Ondina </i>es  una pieza de car&aacute;cter ritual que busca profundizar en el mundo interno de la  mujer. Su brillante actuaci&oacute;n en el VII Festival de Teatro de Manizales la  destac&oacute; como una de las mejores artistas de 1985. En 1986 trabaj&oacute; con el  bailar&iacute;n &Aacute;lvaro Restrepo en <i>La huerta de los mudos</i>, un homenaje a Garc&iacute;a  Lorca. En 1987, con Jos&eacute; Alejandro Restrepo presentaron <i>Parquedades, escenas  de parque para una actriz y video</i>; un trabajo decisivo que, como se ver&aacute; m&aacute;s  adelante, la condujo al camino del arte y al reconocimiento como una artista del <i>performance </i>con <i>Una cosa es una cosa </i>&#40;Rodr&iacute;guez, 1989: 112-113&#41;<sup><a name="s4" href="#4">4</a></sup>.</p>     <p ><b> LO COTIDIANO: <i>UNA COSA ES UNA COSA</i></b></p>     <p > En el XXXIII Sal&oacute;n Nacional de Artistas, durante varios d&iacute;as consecutivos, en  jornadas de ocho horas, una mujer descalza de estatura mediana, delgada pero  fuerte, de piel trigue&ntilde;a, pelo negro y rizado, dispon&iacute;a cuidadosamente en el  piso una gran cantidad de objetos de uso cotidiano que con paciencia y  concentraci&oacute;n volv&iacute;a a recoger para luego volverlos a desplegar. Este <i> performance</i>, como lo anot&oacute; Jos&eacute; Roca,</p> <ul>    <p > &#91;...&#93; consiste en la disposici&oacute;n silenciosa, met&oacute;dica y obsesiva de objetos  cotidianos en una &aacute;rea considerable y durante un periodo aparentemente  interminable de tiempo. Hincapi&eacute; ha tra&iacute;do todas sus pertenencias al espacio de  exposici&oacute;n, y procede a ordenarlas siguiendo patrones diversos e impredecibles.  Cada objeto, por humilde que sea, es tratado con la misma concentrada e  individual energ&iacute;a, con lo cual es dotado de un aura, de un car&aacute;cter casi  precioso. &#91;...&#93; La espiral de cosas que lentamente se va construyendo durante el  tiempo inabarcable de la acci&oacute;n trae a la memoria el car&aacute;cter c&iacute;clico e  involutivo del tiempo; la repetici&oacute;n de las acciones y los gestos, siempre  diferentes pero extra&ntilde;amente familiares, evidencia el repertorio compartido que  nos define como g&eacute;nero, m&aacute;s all&aacute; de nuestras diferencias y particularidades.  &#40;Roca, 2000&#41;</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>     <p > De esta obra quedan registros, fotograf&iacute;as y un video que recoge, adem&aacute;s de sus  acciones, las palabras de la artista con las que nombra, uno a uno, los objetos  utilizados, y las relaciones que se establecen entre ellos:</p> <ul>    <p > &#91;...&#93; traslaci&oacute;n aqu&iacute;. enseguida. en la esquina. en el centro. a un lado. cerquita  a &eacute;l. a ella. muy lejos. m&aacute;s lejos. much&iacute;simo m&aacute;s lejos. lej&iacute;simos. aqu&iacute; las  bolsas. aqu&iacute; el bolso. aqu&iacute; la tula. aqu&iacute; la caja. all&aacute; las bolsas. aqu&iacute; la tula  y encima el bolso. a un lado la caja. en la esquina el bolso y la tula. en el  centro las bolsas de papel y cerquita la caja. vaciamiento. dispersi&oacute;n. todo se  vac&iacute;a. todo sale. todo se dispersa. se riega. se mezcla. se detienen. se cuadran  uno tras otro indiferentemente. enmarcan un espacio que se envuelve. se separan  por grupos uno al lado del otro. grupos comunes. donde se parecen. porque son  blancos. porque son de tela. porque son vestidos. porque son de pl&aacute;stico. porque  son largos. porque son cubiertos. porque es loza. porque son frascos. porque se  necesitan el uno al otro como la crema y el cepillo. pero tambi&eacute;n la crema sola  y el cepillo con otros cepillos o solo tambi&eacute;n. todas las flores aqu&iacute;. los  vestidos extendidos. los negros cerca a m&iacute; los rosados aqu&iacute;. los pa&ntilde;uelos solos.  la colcha sola. los cubiertos solos. las bolsas solas. los l&aacute;pices solos. los  vestidos solos. los colores solos. la escoba sola. las cebollas solas. las  zanahorias solas. el ma&iacute;z solo. el az&uacute;car solo. la harina sola. el pl&aacute;stico  solo. la bolsa sola. la tula sola. la caja sola y vac&iacute;a. el espejo solo. los  zapatos solos. las medias solas. las yerbas solas. yo sola. &eacute;l solo. nosotros  solos. Un espacio solo. Un rinc&oacute;n solo. Una l&iacute;nea sola. Una sola media. Un solo  zapato. todas las cosas est&aacute;n solas. todos estamos solos. Un mont&oacute;n de arroz. Un  mont&oacute;n de az&uacute;car. Un mont&oacute;n de sal. Un mont&oacute;n de harina. Un mont&oacute;n de caf&eacute;. Un  mont&oacute;n de cosas &#91;...&#93;<sup><a name="s5" href="#5">5</a></sup></p>    </ul>     <p > Con estos objetos constru&iacute;a delicados dibujos geom&eacute;tricos y tanto &eacute;stos como la  f&eacute;rrea disciplina de su acci&oacute;n resultaban conmovedores; con ellos no solamente  captur&oacute; al jurado sino que tambi&eacute;n atrajo a un gran n&uacute;mero de espectadores. Esta  obra paradigm&aacute;tica, que desde entonces convirti&oacute; a Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; en la  figura m&aacute;s importante del <i>performance </i>en Colombia, a&uacute;na dos  caracter&iacute;sticas propias de su trabajo art&iacute;stico: la presencia de lo cotidiano,  de la vida en su sentido m&aacute;s esencial, y la b&uacute;squeda de lo sagrado. Lo cotidiano  est&aacute; presente en los objetos utilizados, en las acciones que realiza y en el uso  de su propio cuerpo. Lo sagrado aparece en la cuidadosa disposici&oacute;n de los  objetos, que, como anota Jos&eacute; Roca, dotaba a cada uno de ellos de &quot;un aura  particular, de un car&aacute;cter casi precioso&quot;. Tambi&eacute;n en la geometr&iacute;a de sus  dibujos, que proviene de su pr&aacute;ctica art&iacute;stica, en la que se acerca al &quot;s&iacute;mbolo  esot&eacute;rico&quot;, al pensamiento espiritual de la India y de Oriente que la acompa&ntilde;ar&aacute;  siempre.</p>     <p ><i> Una cosa es una cosa </i> tiene su origen en el teatro, en la acci&oacute;n titulada <i>Si esto fuera un  principio de infinito</i>, realizada en el Teatro Cuba, en un momento en el que  decide abandonar el teatro para trabajar en el &aacute;mbito de las artes pl&aacute;sticas.  Para tomar esta decisi&oacute;n fue determinante el trabajo que realiz&oacute; con Jos&eacute;  Alejandro Restrepo, <i>Parquedades, escenas de parque para una actriz y video</i>,  en el a&ntilde;o de 1987, en el Teatro de La Candelaria y luego en los jardines de  Artes de la Universidad Nacional, con una duraci&oacute;n de 55 minutos. &quot;Con m&uacute;sica y  transmisi&oacute;n en v&iacute;deo, Hincapi&eacute; &#40;a&uacute;n referida como actriz&#41; se paseaba por un  parque sin otro prop&oacute;sito que llamar la atenci&oacute;n sobre su movimiento, sus gestos  y su actividad normal&quot; &#40;Aguilar, 1992: 126&#41;.</p>     <p > Refer&iacute;a Mar&iacute;a Teresa que esta experiencia con Jos&eacute; Alejandro Restrepo, &quot;implic&oacute;  un desprendimiento absoluto de las formas teatrales, de la caracterizaci&oacute;n de un  personaje y fue una oportunidad para explorar <i>un nuevo tiempo</i>, as&iacute; como  para decantar su inter&eacute;s por la lentitud, la quietud y la repetici&oacute;n&quot;  &#40;Rodr&iacute;guez, 1989: 112-113&#41;. Mientras las im&aacute;genes del video que mostraban  fragmentos de su rostro transcurr&iacute;an en una temporalidad normal, las acciones de  Mar&iacute;a Teresa en vivo se realizaban lentamente y a veces dentro de una  inmovilidad total y con la repetici&oacute;n de sus gestos.</p>     <p ><i> Si esto fuera un principio de infinito </i> se realiz&oacute; durante tres d&iacute;as consecutivos en jornadas de 12 horas, en una sala  de teatro precaria y casi en ruinas. Este trabajo, dijo Mar&iacute;a Teresa, surgi&oacute; de  una &quot;bella confrontaci&oacute;n conmigo misma&quot; &#40;De Herrera, 2004: 114&#41;. El abandono de  la pr&aacute;ctica teatral durante nueve a&ntilde;os de trabajo la hizo reflexionar sobre el  sentido de su propia vida: &quot;&iquest;Qu&eacute; es lo que tengo&#63;, se pregunt&oacute;: mi casa, mi  vida, mi hijo, mi cotidianidad, es lo &uacute;nico que tengo y eso me tiene que servir  para algo&quot; &#40;De Herrera, 2004: 114&#41;. Claramente, se evidencia que lo cotidiano,  asumido como una fortaleza y una pertenencia vital, es el punto de partida de su  trabajo. Este &aacute;mbito, que se desarrolla inicialmente en sus primeras obras como  artista independiente, va a ser un modo de acceder a lo sagrado, tema que  caracteriza buena parte de su trabajo posterior. Aspecto al que har&eacute; referencia  en la segunda parte de este art&iacute;culo.</p>     <p > A esta acci&oacute;n le sigui&oacute; <i>Punto de fuga</i>, en 1989. Fue en esa ocasi&oacute;n cuando  conoc&iacute; a Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; en el Museo de Arte de la Universidad Nacional<sup><a name="s6" href="#6">6</a></sup>.  Desde entonces qued&eacute; impactada por la disciplina y concentraci&oacute;n con las que  esta mujer realizaba sus movimientos con suma lentitud, por la entrega absoluta  de su cuerpo y su mente a una acci&oacute;n que, como he anotado, dur&oacute; 12 horas,  durante tres d&iacute;as consecutivos.</p>     <p > En la sala del museo, en un espacio en penumbra, instal&oacute; los objetos m&aacute;s  elementales que se requieren para la vida diaria: su cama, algunos alimentos, su  palangana para lavar la ropa, un par de mesas, un trapero… y con la escasa  iluminaci&oacute;n que le propiciaba su propia lamparita de mesa que trasportaba de un  lugar a otro, realiz&oacute; ante el p&uacute;blico actos cotidianos ejecutados con  movimientos muy lentos: barrer, limpiar, lavar, comer... La visit&eacute; durante  varias horas y en d&iacute;as distintos; no sab&iacute;a nada acerca de esa mujer que me  emocionaba, y me inspiraba un profundo respeto, pero s&iacute; sab&iacute;a que all&iacute;, en ese  acto de habitar, estaba sucediendo algo. A causa de la lentitud de sus  movimientos, la dimensi&oacute;n del tiempo era otra –parec&iacute;a detenerse o por el  contrario dilatarse–, y acciones como lavar la ropa o barrer el piso se tornaban  en verdaderos acontecimientos, los actos y los objetos cotidianos adquir&iacute;an un  car&aacute;cter particular. Verla inspiraba un sentimiento de respeto y silencio  inmenso, yo dir&iacute;a sacro. Con el tiempo, en la medida que su trabajo se sigui&oacute;  desarrollando, se hizo evidente que desde sus primeros trabajos su voluntad se  orient&oacute; a encontrar lo sagrado a trav&eacute;s de lo cotidiano y del arte.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > A prop&oacute;sito de estas dos obras, <i>Si esto fuera un principio de infinito y  Punto de fuga</i>, que dieron lugar a <i>Una cosa es una cosa</i>, dijo Mar&iacute;a  Teresa:</p> <ul>    <p > Al principio trabajaba con la cama, con escaparates, con mesas, con asientos,  con cosas grandes… pero yo no pod&iacute;a andar con la casa a cuestas, de trasteo en  trasteo, entonces empezaron a desaparecer las cosas grandes y quedaron las  chiquitas &#91;...&#93; fue un proceso muy fuerte que me permiti&oacute; el dominio de la acci&oacute;n,  del tiempo, del rigor y la creatividad. &#91;...&#93; Creo que &quot;Una cosa es una cosa&quot; se  volvi&oacute; la obra paradigm&aacute;tica porque llevo once a&ntilde;os confront&aacute;ndola con miles de  espacios, no trabajo con mi casa sino con cualquier casa. &#40;De Herrera, 2004:  115&#41;</p>    </ul>     <p > En efecto, <i>Una cosa es una cosa </i>fue presentada en distintos lugares;  podr&iacute;amos decir que Mar&iacute;a Teresa recorri&oacute; buena parte del mundo con ella,  participando en eventos internacionales de gran importancia.</p>      <p ><b> LO COTIDIANO Y LO FEMENINO: <i>VITRINA </i>Y <i>ESTIRAMIENTO DE AMOR</i></b></p>     <p >Estos trabajos en los que se pone de manifiesto la cotidianidad de la mujer  hicieron pensar a algunos en una cierta filiaci&oacute;n con posturas feministas, como  lo anota Jos&eacute; Hern&aacute;n Aguilar:</p> <ul>    <p > Hincapi&eacute; acaricia algunas ideas de la teor&iacute;a cr&iacute;tica de Lacan aceptada por  muchas feministas, en especial lo referente a la &quot;construcci&oacute;n&quot; de la mujer como  categor&iacute;a &#40;como fetiche, como signo&#41; en un mundo patriarcal. Las tareas  sencillas realizadas por la artista en sus obras &#40;sacar cosas, meterlas, limpiar  ventanas u ollas, caminar lentamente pegada al muro, etc.&#41; sacan a relucir  actividades dom&eacute;sticas de muchas mujeres colombianas, otorg&aacute;ndoles un valor  ritual importante, volvi&eacute;ndolas v&aacute;lidas no tanto como material art&iacute;stico sino  como pruebas de una cultura gestual, t&iacute;pica y an&oacute;nima.</p>    </ul> <ul>    <p > Por lo tanto no ser&iacute;a muy arriesgado ver en los performances &#91;...&#93; de Mar&iacute;a Teresa  Hincapi&eacute; una curiosa convergencia de psicoan&aacute;lisis, feminismo y semi&oacute;tica, que  intenta investigar de la manera m&aacute;s intensa las posibilidades expansivas de las  im&aacute;genes dom&eacute;sticas, de los c&oacute;digos comunes y de la representaci&oacute;n de  situaciones espec&iacute;ficas &#40;amante, madre, cocinera, actriz&#41;. La estrategia  antiopresiva de Hincapi&eacute; hace &eacute;nfasis en la formaci&oacute;n de un &quot;mito&quot; colombiano,  aquel que se origina en el rechazo del machismo y en la santificaci&oacute;n de las  tareas cotidianas. &#40;Aguilar, 1992: 126&#41;</p>    </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Si bien Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; estuvo alejada de posturas te&oacute;ricas como las que  menciona Aguilar, su obra permite &eacute;stas y otras lecturas en torno a lo femenino.  Sin embargo, cuando Magda de Herrera le pregunt&oacute; acerca de los objetos que  utiliza en sus acciones, ella respondi&oacute;:</p> <ul>    <p > &#91;...&#93; esos objetos no son solamente de la mujer porque el hombre que vive solo  tambi&eacute;n tiene ollas, platos, cocina &#91;...&#93; yo le hablo tambi&eacute;n a los hombres,  porque los hombres tambi&eacute;n manejan la cotidianidad, comen, duermen, se visten  &#91;...&#93; As&iacute; hay que ver al ser masculino y al ser femenino no en sentido sexual,  sino de energ&iacute;a; tanto el hombre como la mujer tienen lo femenino y lo  masculino, entonces eso son objetos que igual los maneja un hombre como una  mujer.</p>    </ul> <ul>    <p > En ese sentido no he querido ser feminista, ni sentirme una mujer oprimida, ni  estigmatizada, eso es algo personal que cada uno resuelve &#91;...&#93; tampoco he sido un  ser pol&iacute;tico, ni fan&aacute;tica. No, nunca me ha gustado el fanatismo en ning&uacute;n  sentido. &#40;De Herrera, 2004: 118&#41;</p>    </ul>     <p > A pesar de esta postura, obras como las antes mencionadas, as&iacute; como <i>Vitrina y  Estiramiento de amor</i>, aluden de manera directa al tema de la mujer y a  algunos roles que le son propios, como la trabajadora, la mujer seductora y la  madre. Pero para comprender el punto de vista desde el que las aborda Mar&iacute;a  Teresa Hincapi&eacute;, es importante volver sobre su experiencia en el teatro y, de  manera particular, recordar la experiencia del mon&oacute;logo <i>Ondina</i>.</p>     <p > En este trabajo, creado por Juan Monsalve, se exploran dos fuerzas que coexisten  en el interior de la mujer: lo femenino y lo masculino, lo que insin&uacute;a la  presencia de lo andr&oacute;gino. Para la versi&oacute;n danc&iacute;stica de <i>Ondina</i>, que  cont&oacute; con la coreograf&iacute;a de &Aacute;lvaro Restrepo y m&uacute;sica de Jos&eacute; Alejandro Restrepo,  Mar&iacute;a Teresa profundiz&oacute; en esos dos aspectos. Esto la llev&oacute; a investigar el  s&iacute;mbolo esot&eacute;rico que es expresado en la danza a trav&eacute;s de diversas partes de su  cuerpo, convirti&eacute;ndose en el fundamento de sus movimientos. Se inicia as&iacute; un  inter&eacute;s por las formas geom&eacute;tricas que conforman el s&iacute;mbolo &#40;Rodr&iacute;guez, 1989:  113&#41;.</p>     <p > A partir de este trabajo, que es una exploraci&oacute;n de la interioridad femenina  distanciada de las pr&aacute;cticas occidentales como el psicoan&aacute;lisis, Mar&iacute;a Teresa  entr&oacute; en el universo femenino a trav&eacute;s de la simbolog&iacute;a oriental, y en este  sentido, las energ&iacute;as, a las que ella alud&iacute;a en su conversaci&oacute;n con Magda de  Herrera, se conviertieron en un elemento importante.</p>     <p ><i> Vitrina </i> es una acci&oacute;n que se present&oacute; por primera vez en el &quot;Encuentro Latinoamericano  de Teatro Popular&quot;, luego en la Bienal de Bogot&aacute; &#40;en el Museo de Arte Moderno de  Bogot&aacute;, 1991&#41;, donde recibi&oacute; una Menci&oacute;n de Honor. Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; ten&iacute;a  un especial afecto por ese trabajo, en el que encontraba muchos elementos  teatrales y comenzaba a aparecer la pl&aacute;stica.</p>     <p ><i> Vitrina </i> se &quot;inserta en el transcurrir de la ciudad e inquieta a los transe&uacute;ntes acerca  de su propia cotidianidad. Reflexiona sobre la mujer como objeto y como  trabajadora dom&eacute;stica &#40;a lo largo del <i>performance </i>que duraba ocho horas  diarias cada d&iacute;a, Hincapi&eacute; se peinaba, se maquillaba, limpiaba, barr&iacute;a&#41;&quot; &#40;<i>revista  Semana</i>, 2007: 400&#41;. Este comentario coincide en algunos puntos con el de  Jos&eacute; Hern&aacute;n Aguilar: la mujer como signo, nuevamente, del trabajo dom&eacute;stico, y  como objeto para ser mirado, deseado y pose&iacute;do. En efecto, <i>Vitrina </i>tuvo  un elemento l&uacute;dico que no se da en ninguna otra obra, as&iacute; como es el &uacute;nico donde  aparece de forma expl&iacute;cita la seducci&oacute;n, la condici&oacute;n er&oacute;tica de la mujer.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Durante seis horas diarias, de 12 m. a 6 p. m., durante tres d&iacute;as seguidos,  Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; estuvo limpiando, como una trabajadora corriente, la  vitrina de un local ubicado en un c&eacute;ntrico edificio de Bogot&aacute;, en la Avenida  Jim&eacute;nez con carrera Cuarta, mientras interactuaba con el p&uacute;blico. Durante su  labor de limpieza escrib&iacute;a sobre el vidrio, con l&aacute;piz de labios y jab&oacute;n. A  trav&eacute;s de los excelentes registros que quedan de esta acci&oacute;n se presencian  momentos muy diferentes. En uno de ellos se puede observar su rostro muy serio  despu&eacute;s de escribir: &quot;soy una mujer sin coraz&oacute;n/ soy una mujer azul/ soy una  mujer q vuela &#40;sic&#41;/ soy una mujer puta/ soy una mujer&quot;, asumiendo a trav&eacute;s de  su acci&oacute;n m&uacute;ltiples identidades femeninas. En otra fotograf&iacute;a aparece ese  elemento l&uacute;dico al que hac&iacute;a referencia: se observa c&oacute;mo acerca sus labios a la  vitrina y dibuja un globo, a la manera de un c&oacute;mic, donde le pregunta al p&uacute;blico  si cree que su acci&oacute;n es teatro. Tambi&eacute;n con gestos insinuantes, pegando sus  labios rojos contra el ventanal, lanzaba besos, a los que los transe&uacute;ntes  emocionados respond&iacute;an con otros gestos similares. Otra de sus acciones detr&aacute;s  de la vitrina consist&iacute;a en romper el papel peri&oacute;dico que le serv&iacute;a para limpiar  el vidrio, haciendo agujeros para hacer gui&ntilde;os con los ojos y sugestivos gestos  con la boca, ejerciendo estrategias propias de la coqueter&iacute;a femenina. En otros  registros se ven unos hermosos dibujos hechos con espuma de jab&oacute;n que tienen un  car&aacute;cter distinto, su imagen tras la espuma blanca semeja una aparici&oacute;n.  Evidentemente, en esta acci&oacute;n, a trav&eacute;s de sus gestos, sus dibujos y su  escritura, se recorren distintos estadios de la mujer: mujer puta, mujer azul,  mujer que vuela…</p>     <p > En 1991 hizo <i>Estiramiento de amor</i>, con su hijo, el m&uacute;sico y compositor  Santiago Zuluaga, quien dio el t&iacute;tulo a esta obra, que se present&oacute; en la  Facultad de Artes de la Universidad Jorge Tadeo Lozano y en el Festival  Internacional de Teatro de Manizales. De esta &uacute;ltima presentaci&oacute;n hay un video,  en el que se ve a Mar&iacute;a Teresa en una gran cocina, donde hay una nevera, una  estufa, un equipamiento de los a&ntilde;os cincuenta, pesado y voluminoso. Su cuerpo  est&aacute; envuelto en esparadrapo y a &eacute;l est&aacute;n adheridos, en la espalda, flores, y,  en la parte de adelante, una cantidad de peque&ntilde;os mu&ntilde;ecos de pl&aacute;stico, que, en  la medida que ella se desplaza por el espacio, van cayendo al piso. Esta obra es  sobre la maternidad: &quot;Fue como decirle a la gente qu&eacute; sentido ten&iacute;a parir, parir  y parir y hacia d&oacute;nde conduc&iacute;a eso. Realmente yo atravesaba toda la cocina, as&iacute;,  pariendo&quot; &#40;De Herrera, 2004: 125&#41;.</p>     <p > Al comienzo del <i>performance </i>estaban los dos en el piso, ambos en posici&oacute;n  fetal: la cabeza de ella a los pies del hijo, y viceversa. Los un&iacute;a una gran  tela que atravesaba todo el espacio, a la manera de un cord&oacute;n umbilical. Luego  los dos nac&iacute;an de manera simult&aacute;nea y con su cabeza estiraban la tela: &quot;era como  un destello de luz&quot;. Despu&eacute;s ven&iacute;an unas acciones muy fuertes; ella, con  energ&iacute;a, mov&iacute;a los muebles de la cocina que ten&iacute;an adentro l&aacute;mparas, mientras &eacute;l  tocaba la guitarra a la manera de un teclado, improvisando sonidos y  pronunciando frases sueltas. Al final, ella saca las l&aacute;mparas y las estrella con  violencia.</p>     <p > Esta acci&oacute;n, de la que s&oacute;lo conozco el video, dur&oacute; cerca de una hora y es de una  fuerza extraordinaria. La precisi&oacute;n y la decisi&oacute;n de sus movimientos, el ardor  con el que desplaza estos muebles pesados, el dominio sobre su cuerpo que llena  de energ&iacute;a esta cocina, dan cuenta del vigor interior de Mar&iacute;a Teresa y del  poderoso dominio que tuvo sobre su cuerpo, as&iacute; como presentan la energ&iacute;a  afectiva que une a la madre y al hijo; pero tambi&eacute;n dan cuenta de los  conflictos, los temores y la violencia que pueden surgir en esta compleja y  hermosa relaci&oacute;n.</p>     <p > Para concluir esta alusi&oacute;n a la presencia de lo cotidiano en la obra de Mar&iacute;a  Teresa Hincapi&eacute;, es preciso mencionar que la disciplina, la concentraci&oacute;n, la  entrega de su cuerpo tan profundamente trabajado y sometido a las pr&aacute;cticas del  teatro antropol&oacute;gico, no eran experiencias confinadas en su trabajo art&iacute;stico;  &eacute;stas tambi&eacute;n regulaban su propia cotidianidad. Vivi&oacute; siguiendo una disciplina  estricta de alimentaci&oacute;n, prefer&iacute;a caminar, y no utilizar otro medio de  transporte; sub&iacute;a todos los d&iacute;as a Monserrate, y su postura ante el mundo  occidental guiaba tanto su arte como su vida. Para ella no existieron barreras  entre un &aacute;mbito y el otro, ambos estaban regulados por una b&uacute;squeda espiritual  que la hizo indagar lo sagrado en el mundo profano. Tema que desarrollar&eacute; en  seguida.</p>     <p ><b> LO SAGRADO: MAR&Iacute;A TERESA HINCAPI&Eacute; Y EL &quot;ACTOR SANTO&quot;</b></p>     <p >&#91;...&#93; ese camino del <i>actor santo </i>lo voy desarrollando en todo mi proceso  art&iacute;stico, desde el teatro, y contin&uacute;a.</p>     <p > &#40;De Herrera 2004, 125&#41;</p>     <p > Si bien Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; abandona el teatro para trabajar en el campo del  arte, es indudable que el fundamento de sus acciones art&iacute;sticas se encuentra en  su formaci&oacute;n teatral. De all&iacute; proviene ese rigor que se extiende a su vida y su  arte: &quot;Lo mejor que me ha dado la vida &#91;...&#93; ha sido el teatro. Es ese esp&iacute;ritu el  que me ha sacado adelante, el que me ha dado todo&quot;&#40;De Herrera, 2004: 132&#41;<sup><a name="s7" href="#7">7</a></sup>.</p>     <p > En esta parte dedicada al tema de lo sagrado quiero hacer &eacute;nfasis en su trabajo  corporal y en las t&eacute;cnicas del teatro antropol&oacute;gico de Barba, que, en el caso de  Mar&iacute;a Teresa, se vinculan a una espiritualidad cercana a Grotowski. A trav&eacute;s de  &eacute;sta logra realizar los preceptos del &quot;actor santo&quot;; un hecho poco usual, ya que  &quot;s&oacute;lo un actor en el mundo, Ryszard Cieslak, ha logrado realizar esta dif&iacute;cil  tarea&quot; &#40;Kreig, 2003a&#41;. Una de las dificultades radica en que un actor que aspire  a realizar los postulados del actor santo &quot;tiene que dedicar su entera  existencia a la b&uacute;squeda de la verdad interior y al trabajo sobre s&iacute; mismo para  acercarse a este ideal&quot; &#40;Fermani&#41;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Mi prop&oacute;sito es mostrar c&oacute;mo, desde sus obras iniciales, en las que lo cotidiano  es su punto de partida, existe una orientaci&oacute;n hacia una profunda  espiritualidad, que es el &uacute;nico fundamento de sus &uacute;ltimos trabajos, en los que  plenamente lograr la dif&iacute;cil tarea de ser un &quot;actor santo&quot;, en el mejor sentido  grotowskiano.    <br>     <br> </p>     <p ><b> TEATRO ANTROPOL&Oacute;GICO: LAS T&Eacute;CNICAS DE EUGENIO BARBA</b></p>     <p > En <i>Punto de fuga</i>, la acci&oacute;n de Mar&iacute;a Teresa consisti&oacute; en <i>habitar </i> la sala del museo, vivir su vida cotidiana expuesta ante los ojos de otros. Pero  su cotidianidad estaba alterada, transgredida por los movimientos lentos de su  cuerpo, que por instantes se tornaban en quietud y confer&iacute;an al espacio, a los  objetos y a su cuerpo una dimensi&oacute;n &quot;sagrada&quot;. Esa lentitud proviene de la  &quot;pr&aacute;ctica del artista&quot; de Eugenio Barba. Para ella, como actriz y <i>performer</i>,  fue fundamental esta experiencia: &quot;Hay una t&eacute;cnica que se llama la presencia del  actor &#91;...&#93; una t&eacute;cnica maravillosa que apliqu&eacute; durante seis a&ntilde;os continuos de  trabajo con Juan Monsalve. &#91;...&#93; creo que de all&iacute; viene todo lo que he podido  desarrollar &#91;...&#93;&quot; &#40;De Herrera, 2004: 111&#41;. Esa t&eacute;cnica le permite adquirir una  disciplina y una metodolog&iacute;a.</p>     <p > Eugenio Barba define as&iacute; los principios del teatro antropol&oacute;gico<sup><a name="s8" href="#8">8</a></sup>:</p> <ul>    <p > La antropolog&iacute;a teatral es el estudio del comportamiento biol&oacute;gico y cultural  del hombre en una situaci&oacute;n de representaci&oacute;n, es decir del hombre que utiliza  su presencia f&iacute;sica y mental seg&uacute;n principios distintos a los de la vida  cotidiana.</p>    </ul> <ul>    <p > Esta utilizaci&oacute;n particular, extra-cotidiana, del cuerpo en el teatro, es lo que  se llama t&eacute;cnica.</p>    </ul> <ul>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Unos principios concretos determinan la t&eacute;cnica del actor, esta utilizaci&oacute;n  particular del cuerpo. Aplicados a algunos factores fisiol&oacute;gicos &#40;peso,  equilibrio, postura, desplazamiento del peso-equilibrio, oposici&oacute;n entre la  gravedad y la columna vertebral, direcci&oacute;n de los ojos&#41; estos principios determinan tensiones  org&aacute;nicas <i>pre-expresivas</i><sup><a name="s9" href="#9">9</a></sup>. Estas nuevas tensiones, este nuevo  tono muscular estimulan un cambio de cualidades de nuestras energ&iacute;as, hacen  nuestro cuerpo decidido, &quot;vivo&quot;, manifiestan su <i>bios </i>esc&eacute;nico atrayendo  la atenci&oacute;n del espectador mucho antes de introducir la expresi&oacute;n personal.  &#40;Barba y Savarese, 1988: 7&#41;</p>    </ul>     <p > Toda la atenci&oacute;n del teatro antropol&oacute;gico se centra en el manejo del cuerpo, en  la b&uacute;squeda de su expresividad como una fuerza &quot;viva&quot; que luego entrar&aacute; a  actuar, a realizar la obra teatral. Mar&iacute;a Teresa, en sus <i>performances</i>,  parece permanecer en ese estadio <i>pre-expresivo</i>, en el &quot;que utiliza su  presencia f&iacute;sica y mental&quot;, ahonda profundamente en la potencialidad de este  estadio, lo explota al m&aacute;ximo, al punto de que ella, en sus <i>performances</i>,  es su cuerpo, y esa presencia basta para el espectador.</p>     <p > Barba alude al cuerpo del teatro en unos t&eacute;rminos que, dice Kreig, pueden  hacerse extensivos al cuerpo del actor. Estos t&eacute;rminos explican c&oacute;mo la  disciplina corporal a la que el actor es sometido est&aacute; a disposici&oacute;n de una  dimensi&oacute;n &eacute;tica, espiritual y social que requiere de un &quot;&oacute;rgano misterioso&quot; que  no es transmisible ni ense&ntilde;able. Como en otras teor&iacute;as sobre el arte, y pienso  en la teor&iacute;a del genio de Kant, se reconoce que hay &quot;destrezas&quot;, habilidades y  t&eacute;cnicas que se pueden aprender, pero hay algo adicional, un <i>don</i>, una  disposici&oacute;n del sujeto que va m&aacute;s all&aacute; del aprendizaje. Ese &oacute;rgano misterioso,</p> <ul>    <p > Barba lo asocia con lo que va m&aacute;s all&aacute; de la l&oacute;gica, el l&iacute;mite de toda pedagog&iacute;a  actoral, esa luz, ese brillo, el fuego sagrado que a&uacute;n no se ha podido  descifrar. &#91;...&#93; Es la temperatura irracional y secreta que vuelve incandescentes  nuestras acciones. Podr&iacute;a llamarse &quot;talento&quot;. Yo lo conozco bajo otra forma. Una  tensi&oacute;n personal que se proyecta hacia un objetivo, que se deja alcanzar y que  de nuevo se escapa, la unidad de las oposiciones, la conjunci&oacute;n de las  polaridades. Este &oacute;rgano pertenece a nuestro destino personal. Si no lo tenemos,  nadie puede &quot;ense&ntilde;&aacute;rnoslo&quot;. &#40;Kreig, 2003b&#41;</p>    </ul> <ul>    <p > La propuesta de Barba, al poner el &eacute;nfasis en la <i>presencia del actor</i>, en  el manejo y presentaci&oacute;n de su propio cuerpo, rompe con la tradici&oacute;n del teatro  occidental del siglo XX que ha puesto su inter&eacute;s en la autoexploraci&oacute;n  psicol&oacute;gica, en el manejo de las sensaciones, las emociones y la identificaci&oacute;n  con el personaje. En el teatro de Barba, &quot;Los principios pre-expresivos de la  vida del actor no son algo fr&iacute;o, relacionado con la fisiolog&iacute;a y la mec&aacute;nica del  cuerpo. Sino que tambi&eacute;n est&aacute;n basados en una trama de ficciones; pero ficciones  &quot;si&quot; m&aacute;gicos, que tienen que ver con las fuerzas f&iacute;sicas que mueven el cuerpo.  Lo que el actor busca, en este caso, es un cuerpo ficticio, pero no una  personalidad ficticia&quot; &#40;Barba y Savarese, 1988: 29&#41;.</p>    </ul>     <p > El aprendizaje de las &quot;t&eacute;cnicas del actor&quot;, la adquisici&oacute;n de ese <i>cuerpo  ficticio</i>, le permiti&oacute; a Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; realizar sus movimientos muy  lentamente, con absoluta concentraci&oacute;n y plena conciencia de cada parte de su  cuerpo y de cada movimiento. Esta disciplina, este rigor, permite que sea su  cuerpo el que manifieste una condici&oacute;n interior de su ser, ese <i>tercer &oacute;rgano </i>al que alud&iacute;a Barba.</p>     <p > Para lograr el <i>cuerpo ficticio, </i>es fundamental la alteraci&oacute;n del  equilibrio, que Mar&iacute;a Teresa le explic&oacute; a Magda de Herrera: &quot;En la cotidianidad,  en Occidente, nosotros tenemos el equilibrio en la rodilla, siempre reside el  equilibrio en las piernas. Pero cuando rompemos ese equilibrio lo ubicamos en la  cadera, entonces hay toda una alteraci&oacute;n del cuerpo cotidiano&quot; &#40;De Herrera,  2004: 111-112&#41;. En las t&eacute;cnicas extracotidianas, el cuerpo est&aacute; dividido en dos  tensiones, una se dirige hacia la tierra y se afianza con los pies anclados  firmemente a la tierra. La otra tensi&oacute;n, de la cadera hacia arriba, se dirige  hacia el cielo. As&iacute;, el cuerpo comienza a tener una particular relaci&oacute;n con el  espacio: arriba el cielo, abajo la tierra, delante y atr&aacute;s, izquierda y derecha.  Otro ejercicio importante es la <i>liberaci&oacute;n de impulsos, </i>que consiste en  la fragmentaci&oacute;n del cuerpo en cada una de sus articulaciones, hasta en las m&aacute;s  peque&ntilde;as, las de cada falange de los dedos, de manera que el control y el  conocimiento del cuerpo a trav&eacute;s de esta t&eacute;cnica son experiencias extremas,  profundas. Estos ejercicios se hacen en jornadas largas de dos horas; as&iacute;,  cuerpo, tiempo y espacio, los fundamentos del <i>performance</i>, entran en  consonancia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Paralelo a este trabajo actoral, Mar&iacute;a Teresa se dedic&oacute; a leer los libros  sagrados:</p> <ul>    <p > Yo completaba este trabajo actoral con la investigaci&oacute;n; m&aacute;s tarde me vincul&eacute; a  la Biblioteca Luis &Aacute;ngel Arango, estuve siete a&ntilde;os como investigadora. Me fui a  leer todos los libros sagrados del mundo. La palabra antigua me llama mucho la  atenci&oacute;n: el pensamiento antiguo es el pensamiento sagrado. Mircea Eliade me ha  gustado mucho, me aclar&oacute; la terminolog&iacute;a de lo sagrado y lo profano. &#40;De  Herrera, 2004: 111&#41;</p>    </ul>     <p > Estas lecturas, junto con la <i>t&eacute;cnica de la presencia del actor </i>de Eugenio  Barba, su maestro en teor&iacute;a, y Grotowski, una especie de gu&iacute;a espiritual, son  los fundamentos que la llevan al <i>performance</i>.</p>     <p ><b> &quot;EL PERFORMER&quot;</b></p>      <p > Cuando Magda de Herrera le pregunt&oacute; a Mar&iacute;a Teresa acerca del valor &quot;pl&aacute;stico de  sus acciones&quot;, ella respondi&oacute;:</p> <ul>    <p > Para ciertas cosas me encanta la historia del arte, me encantan los pintores,  los que nos antecedieron, pero me agrada m&aacute;s, siento que es un pensamiento que  me nutre, el pensamiento teatral, especialmente Grotowski. &Eacute;l fue un director de  teatro polaco que muri&oacute; hace poco y junto con Barba logr&oacute; integrar El Odine  Teatre. &#91;...&#93; Grotowski estuvo muy metido en el teatro pero tambi&eacute;n termin&oacute; como  maestro del performance y tiene un texto muy lindo, se llama &quot;El Performer&quot;. &#40;De  Herrera, 2004: 123&#41;</p>    </ul>     <p > &quot;El Performer, con may&uacute;scula, es el hombre de acci&oacute;n. No es el hombre que hace  la parte de otro. Es el danzante, el sacerdote, el guerrero: est&aacute; fuera de los  g&eacute;neros est&eacute;ticos. El ritual es performance, una acci&oacute;n cumplida, un acto. El  ritual degenerado es espect&aacute;culo. &#91;...&#93; El Performer es un estado del ser&quot;  &#40;Grotowski, 2008&#41;.</p>     <p > Cuando Mar&iacute;a Teresa define el <i>performance </i>encontramos los ecos de su  maestro: &quot;El performer es el que realiza la performance, el actor y la actriz  son esos personajes que interpretan. El teatro es m&aacute;s representacional, mientras  que la performance es presentaci&oacute;n, est&aacute; mucho m&aacute;s ligada al ritual y ese tipo  de expresiones est&aacute; muy cerca de lo que es el teatro oriental. Yo dir&iacute;a que esa  es la esencia del performance&quot; &#40;De Herrera, 2004: 123&#41;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Esa esencia, en el caso de Mar&iacute;a Teresa, tambi&eacute;n coincide con la definici&oacute;n del  &quot;actor santo&quot; de Grotowski, un actor, seg&uacute;n palabras de la artista, &quot;despojado  de todo tipo de arandelas&quot;, ajeno a recursos escenogr&aacute;ficos y lum&iacute;nicos, carente  de un vestuario vistoso. Un actor que, por el contrario, se presenta limpio, en  un espacio absolutamente desnudo. Ese despojo constitu&iacute;a para Mar&iacute;a Teresa la  esencia del teatro, &quot;&#91;...&#93; el estado m&aacute;s puro del teatro. A m&iacute; esa imagen me  fascina &#91;...&#93; Porque, no s&eacute; por qu&eacute;, hay dentro de m&iacute; un esp&iacute;ritu de renuncia muy  fuerte&quot; &#40;De Herrera, 2004: 124&#41;.</p>     <p > Como se ha visto, el acercamiento entre el pensamiento de Grotowski y el de  Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; es m&aacute;s que evidente. En las p&aacute;ginas siguientes, continuar&eacute;  buscando esas convergencias utilizando las palabras de Ra&uacute;l Kreig y Daniel  Fermani, dos conocedores del &quot;teatro pobre&quot; y el &quot;actor santo&quot;, para seguir  rastreando esas coincidencias y poner en evidencia una frase de Mar&iacute;a Teresa  Hincapi&eacute;, cuando dice: &quot;&#91;...&#93; ese camino del <i>actor santo </i>lo voy  desarrollando en todo mi proceso art&iacute;stico, desde el teatro y contin&uacute;a&quot;.</p>     <p ><b> EL &quot;ACTOR SANTO&quot;</b></p>     <p >El despojo y el esp&iacute;ritu de renuncia propios de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; son  descritos por Ra&uacute;l Kreig cuando alude a los postulados del teatro pobre:</p>  <ul>    <p > El actor es el protagonista absoluto y excluyente en el teatro de Grotowski. En  su concepci&oacute;n, el teatro no es m&aacute;s que la relaci&oacute;n entre un actor y un  espectador. Sus postulados del teatro pobre se constituyen como una reacci&oacute;n a  la invasi&oacute;n de medios t&eacute;cnicos, como oposici&oacute;n a la noci&oacute;n de teatro entendido  como una s&iacute;ntesis de disciplinas creativas diversas: literatura, pl&aacute;stica,  m&uacute;sica. Despojando al hecho teatral de todo lo superfluo, s&oacute;lo queda el actor  para resolver aquello que en el &quot;teatro rico&quot; se conf&iacute;a a la tecnolog&iacute;a y al  auxilio de las diversas artes.</p>    </ul> <ul>    <p > Se abandonan los efectos de luces, son los actores los que &quot;iluminan&quot; mediante  t&eacute;cnicas personales, constituy&eacute;ndose as&iacute; en una fuente de &quot;iluminaci&oacute;n  artificial&quot;. El rechazo a los artificios del maquillaje y del vestuario permite  al actor cambiar de personajes, tipos y siluetas usando s&oacute;lo su cuerpo y la  maestr&iacute;a de su oficio. La composici&oacute;n de expresiones faciales sustituye el uso  de m&aacute;scaras.</p>    </ul>  <ul>    <p > &#91;...&#93; Este universo est&eacute;tico de rechazo a lo material y a lo superfluo, de pobreza  y ascetismo, s&oacute;lo puede ser habitado por un ser dispuesto al auto-sacrificio, al  renunciamiento que exige todo acto de amor, a la espiritualidad suprema de un  santo. &#40;Kreig, 2003&#41;</p>    </ul>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Teniendo en cuenta estas palabras de Kreig, quiero mostrar c&oacute;mo a partir de 1994  esa renuncia tan dif&iacute;cil de lograr, esa &quot;espiritualidad suprema propia de un  santo&quot;, se convierte en la b&uacute;squeda de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;, cuando su trabajo  se orienta de manera decisiva hacia la realizaci&oacute;n de un orden puramente  espiritual, que ella denomina &quot;hacia lo sagrado&quot;.</p>     <p ><b> &quot;HACIA LO SAGRADO&quot;</b></p>      <p > Entre 1994 y 1995, el trabajo de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; se apoya progresivamente  en el estudio de los textos sagrados, el sentir m&iacute;tico, la experiencia de lo  trascendente y la naturaleza. Prepara desde entonces varias acciones integrantes  de un conjunto que se denomina &quot;Hacia lo sagrado&quot;, una trilog&iacute;a que incluye dos  peregrinaciones, &quot;Viaje al fondo del alma&quot; &#40;Caminata a San Agust&iacute;n&#41; y &quot;Hacia los  Huicholes&quot; &#40;M&eacute;xico&#41;, y el <i>performance </i>&quot;T&uacute; eres santo&quot;, realizado en 1995  en el Museo de Arte Moderno de Bogot&aacute; &#40;De Herrera, 2004: 61&#41;.</p>     <p > Dentro de este esp&iacute;ritu tambi&eacute;n se pueden inscribir otras obras, como <i>Divina  proporci&oacute;n</i>, presentada y premiada en el XXXVI Sal&oacute;n Nacional de Artistas en  1996; el proyecto <i>El espacio se mueve despacio</i>, 2002-2004<sup><a name="s10" href="#10">10</a></sup>, y  este ciclo se cierra con la acci&oacute;n que present&oacute; en el XL Sal&oacute;n Nacional de  Artistas, <i>Quien engendra las gotas de roc&iacute;o</i>, 2006, en la iglesia de Santa  Clara, en Bogot&aacute;. Me centrar&eacute; especialmente en una de las versiones de <i>El  espacio se mueve despacio</i>.</p>     <p > En una entrevista con Natalia Guti&eacute;rrez, Mar&iacute;a Teresa explic&oacute; su proyecto y su  concepto de lo sagrado:</p> <ul>    <p > El artista tiene una manera de pensar que est&aacute; muy ligada a lo sagrado porque  tiene que ver con un pensamiento integral, con la b&uacute;squeda de la unidad; por el  contrario lo profano nos fragmenta. Entiendo por Sagrado entonces, todo objetivo  que consista en establecer una armon&iacute;a, un equilibrio entre lo interior y lo  exterior, entre lo individual y lo colectivo, entre el microcosmos y el  macrocosmos, entre el hombre y el universo. Tiene que ver con lo que el hombre  actual llama ecolog&iacute;a, una palabra, que como todos saben proviene del griego  oikos, o sea casa, y en algunos idiomas tambi&eacute;n significa escuela. As&iacute; que la  ecolog&iacute;a lleva incluido un programa muy preciso, y es que el hombre aprenda a  convivir con su h&aacute;bitat, su pueblo, su ciudad, su pa&iacute;s, con el cosmos. Aprender  a estudiar las interacciones que nos unen a todos gracias a un devenir com&uacute;n.  Eso es lo que entiendo como sagrado, y por eso caminar hasta San Agust&iacute;n, una  experiencia que va a integrar nuestro conocimiento del pa&iacute;s y de nosotros  mismos, es llevar la acci&oacute;n hacia lo sagrado. &#40;De Herrera, 2004: 168&#41;</p>    </ul>     <p > Su manera de pensar, contraria a la orientaci&oacute;n del pensamiento occidental, se  convirti&oacute; en el eje de sus acciones art&iacute;sticas y de su vida, porque, como ella  lo dijo: &quot;Ser artista no es estar en museos, galer&iacute;as y eventos &#91;...&#93; &iquest;Qu&eacute; hace  uno con su vida&#63;, eso es ser artista&quot; &#40;De Herrera, 2004: 117&#41;. Este pensamiento  y esta actitud la guiaron hasta el &uacute;ltimo d&iacute;a de su vida.</p>     <p > Ahora recurro a las palabras de Daniel Fermani que dan cuenta de la b&uacute;squeda de  la espiritualidad de Grotowski, con el fin de mostrar las coincidencias con la  de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;:</p> <ul>    <p > Es necesario comprender que Grotoswki era un hombre en busca de la  espiritualidad, y el teatro le hab&iacute;a brindado la posibilidad de emprender esa  b&uacute;squeda a trav&eacute;s de lo f&iacute;sico, de la relaci&oacute;n del hombre primeramente con el  mundo, con el otro despu&eacute;s y consigo mismo &#91;...&#93; Este trabajo, por lo tanto,  excede las fronteras de una t&eacute;cnica teatral propiamente dicha, para sumergirse  en la densa y personal experiencia casi m&iacute;stica de un hombre que bucea en las  posibilidades &iacute;ntimas del esp&iacute;ritu a trav&eacute;s del camino del cuerpo.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[</ul> <ul>    <p > Por esas condiciones que se acercan a una especie de misticismo, es parad&oacute;jico  decirse &quot;seguidor&quot; de Grotowski, o hablar de un teatro grotowskiano, ya que un  verdadero seguidor del maestro polaco deber&iacute;a ser un buscador espiritual, m&aacute;s  que un teatrista. &#40;Fermani, 2007&#41;</p>    </ul>     <p > La trayectoria de Mar&iacute;a Teresa consisti&oacute; en adquirir rigor y disciplina a trav&eacute;s  de un trabajo arduo y continuo, en aras de una profunda espiritualidad. Esa  disciplina y espiritualidad, como he dicho varias veces, tambi&eacute;n rigieron su  vida diaria, donde caminar y ayunar se convirtieron en h&aacute;bitos cotidianos. Y,  justamente por esa b&uacute;squeda de lo espiritual, Mar&iacute;a Teresa se aleja del teatro y  pasa al &aacute;mbito del arte, como lo se&ntilde;ala Jos&eacute; Ignacio Roca: &quot;Mar&iacute;a Teresa  Hincapi&eacute; vino del teatro, del cual se alej&oacute; –tras un largo e intenso ejercicio–  al comprobar que en cierto modo le establec&iacute;a l&iacute;mites que coartaban una  necesidad expresiva que rebasaba la noci&oacute;n convencional de espect&aacute;culo&quot; &#40;Roca,  2000&#41;.</p>  <ul>    <p > La trayectoria y la experiencia de Grotowski tienen un sentido muy claro: en el  arte, como en la vida, cada uno debe buscar su propio camino. Mientras, por  supuesto, esta b&uacute;squeda se ajuste a una disciplina y persevere en una constancia  que se cultivar&aacute; durante toda la vida misma. Pero si la b&uacute;squeda se emprende a  trav&eacute;s del arte –especialmente a trav&eacute;s del arte–, se trata de un camino muy  arduo que poco tiene que ver con lo comercial y lo masivo &#40;Kreig, 2003a&#41;.</p>    </ul>     <p > A prop&oacute;sito de este distanciamiento de lo comercial y masivo, es oportuno volver  sobre el esp&iacute;ritu de renuncia y resistencia de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;, que se  constituy&oacute; en una fuerza que alent&oacute; su manera de vivir y su proyecto art&iacute;stico.  Por esta raz&oacute;n, se interes&oacute; en el libro de Susy Gablick <i>Ha muerto el arte  moderno. </i>Este libro se inicia con una cita que Mar&iacute;a Teresa utiliz&oacute; en su <i> performance T&uacute; eres santo:</i></p> <ul>    <p > Una obra de arte es un regalo, no una mercanc&iacute;a… Todo artista moderno que haya  optado por trabajar con un regalo deber&aacute; preguntarse antes o despu&eacute;s c&oacute;mo va a  sobrevivir en un mundo dominado por el intercambio comercial. Y si los frutos de  un regalo son regalos a su vez &iquest;c&oacute;mo podr&aacute; alimentarse espiritual y  materialmente, en una &eacute;poca cuyos valores son de mercado y cuyo comercio  consiste casi exclusivamente en la compra-venta de la mercanc&iacute;a&#63; &#40;Gablick, 1987:  10&#41;</p>    </ul>     <p > Distante de los valores comerciales del arte, Mar&iacute;a Teresa ten&iacute;a una personal  forma de entender el <i>performance: </i>&quot;Yo llamo performance a una experiencia  de vida que no necesariamente tiene que ser protagonista de nada, que no tiene  por qu&eacute; convertirse en un espect&aacute;culo. Para m&iacute; la performance es m&aacute;s pura, es  como eso que seguramente Dios ve que es una actitud &#40;interior&#41; del ser humano y  no necesita decirla &#91;...&#93; para m&iacute; son actos de amor silenciosos&quot; &#40;De Herrera,  2004: 138&#41;. Efectivamente, en sus <i>performances</i>, se pod&iacute;a percibir que  est&aacute;bamos ante la exteriorizaci&oacute;n de una actitud interior muy intensa que se  hace visible a trav&eacute;s del cuerpo.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > Uno de los trabajos m&aacute;s importantes que realiz&oacute; Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; en los  &uacute;ltimos a&ntilde;os fue <i>El espacio se mueve despacio. </i>Este proyecto tuvo cuatro  momentos, cuatro presentaciones que se dieron entre 2002 y 2005. Se inici&oacute; con  una beca otorgada por el Ministerio de Cultura, y comienza con su estad&iacute;a en la  Sierra Nevada de Santa Marta. Luego se present&oacute; en la galer&iacute;a Valenzuela Klener  &#40;2003&#41;; en Mapa Teatro, como parte del XXXIX Sal&oacute;n Nacional de Artistas &#40;2004&#41;,  y en la 51 Bienal de Venecia &#40;2005&#41;. En todas sus presentaciones trabaj&oacute; con su  hijo Santiago Zuluaga. En este proyecto, en particular su presentaci&oacute;n en la  Valenzuela Klener, veo la acentuaci&oacute;n de dos rasgos que han estado presentes a  lo largo de su trabajo: la lentitud de sus movimientos y la intensa  concentraci&oacute;n en cada uno de sus actos, que nos hicieron ver en su sola  presencia, &quot;un estado del ser&quot;.</p>     <p > En el segundo piso de la galer&iacute;a Valenzuela Klener hay dos espacios, y entre  ellos, un <i>hall</i>. En una sala estaba Santiago Zuluaga con sus equipos  tocando sus propias creaciones musicales; en la otra, en medio de la penumbra,  estaba Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;. Su &uacute;nica acci&oacute;n consist&iacute;a en &quot;estar en el  espacio&quot;, &quot;ser un cuerpo en el espacio&quot;, sin el uso de ning&uacute;n aditamento. En  esta ocasi&oacute;n se podr&iacute;a decir que la lentitud se transform&oacute; en inmovilidad, y  Mar&iacute;a Teresa logr&oacute; llegar a un estado de concentraci&oacute;n absoluto; la intensidad  de su acci&oacute;n, el dominio del cuerpo y el espacio, fueron realmente  impresionantes. Esa presencia del autor que Barba denomina <i>pre-expresiva</i>,  no ligada a la actuaci&oacute;n, se logr&oacute; de una manera nunca antes vista; durante  horas el p&uacute;blico estuvo mirando esa prodigiosa presencia que lo &uacute;nico que hac&iacute;a,  cuando no estaba inm&oacute;vil, era desplazarse por el espacio y transmitir una  poderosa energ&iacute;a. Para comprender la fuerza de esta acci&oacute;n, nuevamente, resultan  &uacute;tiles las lecciones de Grotowski,</p> <ul>    <p > &#91;...&#93; el actor no act&uacute;a, no finge, ni imita. Debe ser &eacute;l mismo en un acto p&uacute;blico  de confesi&oacute;n. La representaci&oacute;n debe servir a la manifestaci&oacute;n de lo que cada  actor es en su interior. Por eso cuando Ryszard Cieslak –quiz&aacute;s el &uacute;nico actor  que cumpli&oacute; acabadamente con el modelo grotowskiano– dice: Te mostrar&eacute; mi  hombre, y Grotowski le responde: Mu&eacute;strame tu hombre y te mostrar&eacute; tu Dios  quieren expresar que el actor dentro de la obra, del espect&aacute;culo, ofrecer&aacute; su  confesi&oacute;n, su cuerpo y alma desnudos, su yo intelectual y biol&oacute;gico. Mostrar&aacute;  todo aquello que la cultura y la vida cotidiana le impiden mostrar &#40;Kreig,  2003a&#41;.</p>    </ul>     <p > Esa confesi&oacute;n, ese ofrecimiento, se dieron esa noche memorable en la galer&iacute;a  Valenzuela Klener.</p>  <hr size="1">    <p><b>Comentarios</b></p>     <p > <sup><a name="1" href="#s1" >1</a></sup> En la elaboraci&oacute;n de este escrito, como en otras ocasiones que he trabajado  sobre Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;, resulta un apoyo invaluable el trabajo de tesis de Magda de Herrera con el que opt&oacute; por el t&iacute;tulo en la Maestr&iacute;a de Historia y  Teor&iacute;a de la Universidad Nacional de Bogot&aacute;, titulado &quot;Un anzuelo y un salm&oacute;n,  Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;, caminar hacia lo sagrado&quot;, 2004, sin publicar. </p>      <p > <sup><a name="3" href="#s3" >3</a></sup>  <a target=_blank href="http://www.mincultura.gov.co/index.php?idcategoria=7335"> http://www.mincultura.gov.co/index.php?idcategoria=7335</a>  Consultada el 12 de noviembre de 2009. Los salones se ven&iacute;an presentando en el  Museo Nacional, en un espacio reducido y con montajes poco apropiados. La  arquitecta Liliana Bonilla, entonces directora de Colcultura, quiso dar mucha  importancia al Sal&oacute;n, de manera que el XXXIII cont&oacute; con una infraestructura  importante y lo convirti&oacute; en un sal&oacute;n memorable. </p>     <p > <sup><a name="4" href="#s4" >4</a></sup> Estos datos fueron tomados de una rese&ntilde;a que hice sobre Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;  en <i>Arte en Colombia </i>No. 40, 1989, cuando a&uacute;n no era conocida plenamente  en el mundo art&iacute;stico nacional. Previa a esta rese&ntilde;a tuvimos una larga  conversaci&oacute;n, donde conoc&iacute; su trayectoria teatral. </p>     <p > <sup><a name="5" href="#s5" >5</a></sup> Video grabado por Colcultura, que fue presentado en el programa <i>Aluna </i> de Inravisi&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p > <sup><a name="6" href="#s6" >6</a></sup> Casi 20 a&ntilde;os despu&eacute;s present&oacute; esta acci&oacute;n en el Instituto de Arte  Contempor&aacute;neo de Londres, en 1997. </p>     <p > <sup><a name="7" href="#s7" >7</a></sup> Esta influencia del teatro que ella siempre manifest&oacute; se hizo aun m&aacute;s evidente  en una presentaci&oacute;n que realiz&oacute; Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;, hace unos a&ntilde;os, en  la Maestr&iacute;a de Artes Visuales de la Facultad de Artes de la Universidad  Nacional, donde mostr&oacute; su trayectoria art&iacute;stica con suma precisi&oacute;n. </p>     <p > <sup><a name="8" href="#s8" >8</a></sup> La Escuela Internacional de Teatro Antropol&oacute;gico &#40;ISTA&#41; fue fundada en 1979  por Eugenio Barba y tiene su base permanente en Holstebro &#40;Dinamarca&#41;. Se trata  de una red multicultural de artistas y expertos que dan vida a una universidad  itinerante, cuyo inter&eacute;s se centra en el estudio de la Antropolog&iacute;a Teatral, la  investigaci&oacute;n de los principios fundamentales que generan la &quot;presencia&quot; o la  &quot;vida esc&eacute;nica&quot; del actor/bailar&iacute;n. Est&aacute; conformada por un grupo  interdisciplinario y sus principios provienen del an&aacute;lisis de distintas formas  teatrales y espectaculares pertenecientes a las m&aacute;s diversas tradiciones, no  s&oacute;lo occidentales, sino tambi&eacute;n orientales, tanto contempor&aacute;neas como antiguas,  que se enfocan en el manejo del cuerpo del actor.  <a target=_blank href="http://www.atalaya-tnt.com/index.php?id=178"> http://www.atalaya-tnt.com/index.php?id=178</a>,  Consultada el 19 noviembre de 2009 </p>     <p > <sup><a name="9" href="#s9" >9</a></sup> La pre-expresividad, alude a la sola presencia del actor, que debe fascinar al  espectador y atraer su atenci&oacute;n antes de comenzar a expresar o a representar  algo. </p>     <p > <sup><a name="10" href="#s10" >10</a></sup> Durante ese tiempo realiza otras acciones vinculadas a esa b&uacute;squeda, muchas  de ellas con grupos de estudiantes de distintas ciudades de Colombia. As&iacute; mismo,  se present&oacute; en distintos lugares del mundo con variaciones de <i>Una cosa es una  cosa </i>y <i>Punto de fuga</i>. </p>   <hr size="1">     <p >  <b> REFERENCIAS</b></p>      <!-- ref --><p ><b> Aguilar, Jos&eacute; Hern&aacute;n </b>1992. &quot;Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;&quot;, <i>Ante America. </i>Bogot&aacute;, Banco de la  Rep&uacute;blica, Biblioteca Luis &Aacute;ngel Arango.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S1900-5407200900020000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> Barba, Eugenio y Nicola Savarese </b>1988. <i>Anatom&iacute;a del actor: diccionario de antropolog&iacute;a teatral</i>. M&eacute;xico  D.F, Grupo Editorial Gaceta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S1900-5407200900020000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> De Herrera, Magda </b>2004, <i>Un anzuelo y un salmon, Maria Teresa Hincapie caminar hacia lo sagrado</i>.  Trabajo de grado Maestr&iacute;a de Historia y Teor&iacute;a de la Universidad Nacional de  Bogot&aacute;, manuscrito sin publicar.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S1900-5407200900020000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> Fermani, Daniel </b>2007. &quot;El teatro como veh&iacute;culo en Grotowski&quot;, <i>La Voragine Revista de Critica  Cultural y Teoria Teatral </i>No 11.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S1900-5407200900020000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> Gablick, Suzy </b>1987. <i>Ha muerto el arte moderno</i>.  Madrid, Herman Blume.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S1900-5407200900020000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p > <b>Grotowski, Jerzy, </b> <a target=_blank href="http://poralgunmotivo.blogspot.com/2008/05/el-performer-jerzy-grotowski.html"> http://poralgunmotivo.blogspot.com/2008/05/el-performer-jerzy-grotowski.html</a>,  Consultada el 10 de diciembre de 2009.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S1900-5407200900020000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> Guti&eacute;rrez, Natalia </b>1995. Entrevista &quot;Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute; hacia lo sagrado&quot;, <i>Caminar es  sagrado. </i>Medell&iacute;n, Centro Colombo Americano.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S1900-5407200900020000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p ><b> Kreig, Ra&uacute;l </b><i> El modelo de Jerzy Grotowski: el actor santo</i>.  Tucum&aacute;n en escena portal de teatro.  <a target=_blank href="http://www.tucumanenescena.com.ar/index.php/2007050223/autores/"> www.tucumanenescena.com.ar/index.php/2007050223/autores/</a>,  Consultada en diciembre 12, 2009.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S1900-5407200900020000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><br> <i>El modelo de Eugenio Barba: el actor, un maestro de la mirada</i>.  <a target=_blank href="http://www.geomundos.com/cultura/ceremonia_sin_telon/el-modelo-de-eugenio-barba-el-actor-un-maestro-de-la-mirada_doc_9794.html"> http://www.geomundos.com/cultura/ceremonia_sin_telon/el-modelo-de-eugenio-barba-el-actor-un-maestro-de-la-mirada_doc_9794.html</a>, Consultada el 12 de diciembre de 2009.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S1900-5407200900020000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p > <b>Revista Semana </b>2007. &quot;Las 25 obras de arte&quot;, edici&oacute;n No. 1314.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S1900-5407200900020000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p > <b>Roca, Jos&eacute; </b>2000. &quot;Los espacios y las cosas. El mundo interior de Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;&quot;, <i> Columna de Arena, </i>No. 23.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S1900-5407200900020000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p > <b>Rodr&iacute;guez, Marta </b>1989. &quot;Mar&iacute;a Teresa Hincapi&eacute;&quot;. Revista <i>Arte en Colombia Internacional</i>,  No. 40.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S1900-5407200900020000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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