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</front><body><![CDATA[ <center><font face="verdana" size="3"><b>LOS NO VISIBLES: LATINOAM&Eacute;RICA EN LATENCIA</b></font></center>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> El rico y el pobre &iquest;no son hermanos?    <br> Si, y el hermano rico es Ca&iacute;n. </font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> Un mapamundi que no comprenda la utop&iacute;a    <br> No es digo de ser mirado.    <br> Oscar Wilde. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Las relaciones sociales de producci&oacute;n y reproducci&oacute;n est&aacute;n cambiando en el mundo de la globalizaci&oacute;n alternativa. La diversificaci&oacute;n de la producci&oacute;n, la precaria condici&oacute;n del empleo y la generaci&oacute;n de bloques comerciales extractivos, asesinos de las poblaciones, ha  engendrado en su interior diversidades de pol&iacute;ticas culturales, con asiento en lo nativo-ancestral y la tierra madre, ha parido redes de movimientos y bloques de territorios anticapitalistas, contrahegem&oacute;nicos, han puesto la cara y enfrentado al enga&ntilde;o y la expoliaci&oacute;n mediante un modo de producci&oacute;n rural y urbano inclusivo, respetuoso del medio natural y humano y con grados de hermandad y cohesi&oacute;n que se cre&iacute;an perdidos en los nodos y las islas de la producci&oacute;n posindustrial. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> En Colombia, punto al norte de Suram&eacute;rica, se desesperanza la identidad. En el Paraguay, ruta al sur que abraza el tres de la triple frontera, el campo se despuebla de biodiversidad humana y no humana, mientras el relacionamiento social, afectivo y emotivo, laboral y racional, se convierte en intercambio impersonal e individualizante, utilitario. Casi que como regla, y volviendo al punto norte, las seguridades de las ciudades y el campo est&aacute;n al lado de una "justicia" por mano propia, contratada, conservadurizada, puesta a la derecha, donde un eterno presente quiere aplastar las imaginaciones, la amistad y la solidaridad humana.  </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> En M&eacute;xico (su borde sur, bien adentro en Chiapas), punto norte latinoamericano y Bolivia, n&uacute;cleo al centro de Suram&eacute;rica, se recrean territorios donde emerge con olor a tierra, flores, le&ntilde;a y capuchas, la voz de una garganta ahogada por siglos, una sangre que abon&oacute; el suelo con su sangre, y un canto que es fruto del &aacute;rbol m&aacute;s alto. Territorios "donde otro mundo es posible", territorios de globalidad de expresiones, de pueblos dentro de muchos pueblos: entonces se amanece en la mente con el sentir de un futuro distinto, alternativo, donde el dinero no es el medio del intercambio universal y el desarrollo capitalista encuentra a la solidaridad como factor de movimiento, de intercambio, de cosmogon&iacute;a<a href="#pag1" name="pag1b"><sup>1</sup></a>. </font></p> <font face="verdana" size="2"><b>BOLIVIA Y M&Eacute;XICO: dos mitos de fundaci&oacute;n hechos pol&iacute;tica de reconocimiento</b></font>     <p><font face="verdana" size="2"> Aimaras, Mayas, Quechuas, descendientes de Tupac Amaru, de Zapata, de Tupac Katari y del Che Guevara, nuevos dioses de un Pante&oacute;n guerrero y sempiterno, convertidos en s&iacute;mbolo de identidad de una Latinoam&eacute;rica que ha tenido que borrar al dios capital para refundar territorios y revivir a los hombre libres en medio de la guerra y la precariedad del sustento. </font></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font face="verdana" size="2"> Siglos de invisibilidad y d&eacute;cadas de falta de voz y voto que hable y decida el destino de la naci&oacute;n, se transforma hoy en el nacimiento de la palabra, en una relaci&oacute;n donde religiosidad-rito-ceremonia-historia colectiva fundamentan y entregan horizonte a la pol&iacute;tica, entregan sentido al religare, se une lo que estaba disperso y se reforma lo deformado. Hay un nuevo mundo representado en micro-mundos donde la raz&oacute;n econ&oacute;mica y de la ciencia aplicada da un paso atr&aacute;s frente a la emergencia de la pol&iacute;tica como ejercicio de la religi&oacute;n en donde los dioses de la agricultura caminan a la ciudad con los pasos descalzos, rebeldes, sumados a la revoluci&oacute;n de las ideas, en medio de una organizaci&oacute;n tan compleja como tradicional y al lado de este nuevo tiempo. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> Las redes de organizaci&oacute;n logran una coordinaci&oacute;n que ha tenido que llevar m&aacute;s de 500 a&ntilde;os en extenderse por la tierra toda, en forma de mensaje de radio, de grafiti en las paredes de las grandes capitales, de mediaci&oacute;n comunicante del discurso, con las armas del viejo sistema, con las nuevas palabras y expresiones ceremoniales que ya no se perder&aacute;n por el empe&ntilde;o de los antiguos s&uacute;bditos, con banderas ondeantes que se mueven por Am&eacute;rica, con pasos que no renuncian, acompa&ntilde;ados todos de la obediencia al comandante: el pueblo que planea en el horizonte. As&iacute; resulta una nueva manera de pensar los conceptos de la pol&iacute;tica y la organizaci&oacute;n, donde se utiliza lo socio-territorial como bandera de lucha, mediante el aprovechamiento del saber jur&iacute;dico de occidente y de los pueblos ancestrales, para organizar gobiernos en los que los pueblos se hacen hermanos y dejan de ser dominios de una clase, de una casta; impera una pol&iacute;tica cultural de defensa de los recursos y de los ecosistemas, una mirada bioc&eacute;ntrica de las plantas, los animales, el hombre y la mujer, una identidad y una cosmovisi&oacute;n en medio de "los caracoles", del otrora Don Antonio, de los llamados a la se&ntilde;orita sociedad civil, para alcanzar una universalidad del movimiento colectivo, una lucha por la orientaci&oacute;n y el significado del territorio, con el rostro –a veces- de frente, con capuchas, pa&ntilde;oletas, banderas de mil colores, en la ruta por la emancipaci&oacute;n. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> La defensa de los ecosistemas, de los genes, de los recursos que el universo f&iacute;sico y simb&oacute;lico provee es hoy la bandera (a veces pac&iacute;fica, a veces contestataria y de fuerza, a veces local, global, intermitente) mediante la cual se resignifica  el movimiento latinoamericano, el cual encuentra despertares en el MAS, en el EZLN, en el MST, en V&iacute;a Campesina, en Pachacutic, en las Comunidades de Paz, en los Piqueteros, en ONIC, en Antiautoritarios y Antitaurinos, en Libertarios, en Comunistas, en Liberales, Cocaleros, Corteros, Chacareros, Aparceros, Colonos, Waorany, Paeces, Koguis, Comunidades Negras, y en un sinf&iacute;n de organizaciones que mantienen la palabra y la resistencia para un buen porvenir. </font></p>     <p><font face="verdana" size="2"> La diversidad de resistencias en la sujeci&oacute;n a la tierra, la diversidad de semillas, de formas de arado, de maneras de intercambiar lo producido colectivamente, alimentado provisiones para la vida humana y la felicidad en contra de la semilla &uacute;nica y mutada, del trabajo esclavo, de la gran extensi&oacute;n ego&iacute;sta, de la "soberan&iacute;a violada", del grito callado, de la concentraci&oacute;n y el monopolio; la diversidad de resistencias en la lucha por la decisi&oacute;n aut&oacute;noma, por el "ecoconocimiento", por la memoria. Escupitajo al agro-negocio y al glifosato, escupitajo a la perpetuaci&oacute;n de la especie en las m&aacute;s precarias condiciones. Escupitajo a los escuadrones de la muerte, a los narco-para-terratenientes, a los subsidios para los grandes propietarios. En Am&eacute;rica Latina se cuenta con generaciones de nuevos sujetos, de buenos hijos, para alcanzar un futuro alternativo y desde el Sur que haga al Leviat&aacute;n del Norte comerse sus propias entra&ntilde;as. </font></p>     <p align="right"><font face="verdana" size="2"> Paulo C&eacute;sar Giraldo Betancur    <br> Soci&oacute;logo    <br> Universidad de Caldas </font></p> <hr>     <p><font face="verdana" size="2"> <a href="#pag1b" name="pag1"><sup>1</sup></a> La fuerza y brillantez de los ind&iacute;genas, afrodescendientes y campesinos en Colombia ya dir&aacute; de otro mundo posible en estas tierras de olvido, tierra arrasada, "pedagog&iacute;a del terror" y resistencia. </font></p>      ]]></body>
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