<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1909-3063</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[rev.relac.int.estrateg.segur.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1909-3063</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Militar Nueva Granada]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1909-30632010000100005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[DERECHOS HUMANOS, PRODUCCIÓN Y REPRODUCCIÓN DE LA POBREZA: INCIDENCIA DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO CANADÁ-COLOMBIA]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Guevara Fletcher]]></surname>
<given-names><![CDATA[Diego Andrés]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Escuela Colombiana de Ingeniería, Julio Garavito Facultad de economía ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>06</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>5</volume>
<numero>1</numero>
<fpage>83</fpage>
<lpage>100</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1909-30632010000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1909-30632010000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1909-30632010000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El siguiente artículo argumenta cómo el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Canadá y Colombia, iniciado el 21 de noviembre de 2008, aumentará las condiciones de vulnerabilidad de la población dedicada al corte de caña de azúcar en el departamento del Valle del Cauca, Colombia. En este sentido, el poder de los organismos internacionales y el de las empresas multinacionales contribuirán a la violación de los Derechos Humanos manteniendo un orden global injusto que ahonda las condiciones de pobreza de las personas que ejercen estas actividades.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The following article alleges how the Free Trade Agreement (FTA) started on November 21, 2008 between Canada and Colombia, will increase the vulnerability conditions of the people harvesting sugar cane, in the Department of Valle del Cauca, Colombia. In this sense, the power of the international organizations and of the multinational companies will contribute to the violation of Human Rights, maintaining an unjust global order that deepens the poverty conditions of the people that do that kind of work.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Derechos Humanos]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[pobreza]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Tratado de Libre Comercio]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[desplazamiento forzado]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[caña de azúcar]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Human Rights]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[poverty]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Free Trade Agreement]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[forced displacement]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[sugar cane]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">  <a name="_ini"></a>      <br>    <p align="center"><font size="4"><b>DERECHOS HUMANOS, PRODUCCI&Oacute;N Y REPRODUCCI&Oacute;N DE LA POBREZA: INCIDENCIA    <br> DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO CANAD&Aacute;-COLOMBIA</b></font></p>  <font size="3">     <p align="center">(An&aacute;lisis de los corteros de ca&ntilde;a de az&uacute;car)</p></font>      <p><b>Diego Andr&eacute;s Guevara Fletcher</b><a name="nota1"></a><a href="#nota_1"><sup>*</sup></a></p>      <p><sup><a name="nota_1"></a><a href="#nota1">*</a></sup> Economista colombiano, Msc. en econom&iacute;a y doctorando en Ciencias Sociales FLACSO-Argentina. Profesor asistente de la Facultad de econom&iacute;a de la Escuela Colombiana de Ingenier&iacute;a, Julio Garavito. Correo electr&oacute;nico <a href="mailto:nicodiego.guevara@escuelaing.edu.co">nicodiego.guevara@escuelaing.edu.co</a></p>      <p align="justify"><b>Recibido:</b> 3 de abril de 2010 <b>Aceptado:</b> 8 de mayo de 2010</b></p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>RESUMEN</b></p></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El siguiente art&iacute;culo argumenta c&oacute;mo el Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Canad&aacute; y Colombia, iniciado el 21 de noviembre de 2008, aumentar&aacute; las condiciones de vulnerabilidad de la poblaci&oacute;n dedicada al corte de ca&ntilde;a de az&uacute;car en el departamento del Valle del Cauca, Colombia. En este sentido, el poder de los organismos internacionales y el de las empresas multinacionales contribuir&aacute;n a la violaci&oacute;n de los Derechos Humanos manteniendo un orden global injusto que ahonda las condiciones de pobreza de las personas que ejercen estas actividades.</p>      <p align="justify"><b>Palabras clave: </b>Derechos Humanos, pobreza, Tratado de Libre Comercio, desplazamiento forzado, ca&ntilde;a de az&uacute;car.</p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>ABSTRACT</b></p></font>      <p align="justify">The following article alleges how the Free Trade Agreement (FTA) started on November 21, 2008 between Canada and Colombia, will increase the vulnerability conditions of the people harvesting sugar cane, in the Department of Valle del Cauca, Colombia.</p>      <p align="justify">In this sense, the power of the international organizations and of the multinational companies will contribute to the violation of Human Rights, maintaining an unjust global order that deepens the poverty conditions of the people that do that kind of work.</p>      <p align="justify"><b>Key Words: </b>Human Rights, poverty, Free Trade Agreement, forced displacement, sugar cane</p>  <hr>  <font size="3">      <br>    <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p></font>      <p align="justify">El presente art&iacute;culo argumenta que el acuerdo del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Canad&aacute; y Colombia, firmado el 21 de noviembre de 2008, consentir&aacute; que el Estado colombiano y el poder de los organismos internacionales canadienses -en la persecuci&oacute;n de sus intereses- mantengan un orden global injusto que contribuye de manera significativa a la producci&oacute;n de la pobreza y a la violaci&oacute;n de los Derechos Humanos en la poblaci&oacute;n socialmente vulnerable en Colombia.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Para demostrar lo anterior, se discute la manera en la cual la industria azucarera en el pa&iacute;s act&uacute;a como industria oligop&oacute;lica que, al imponer sus l&oacute;gicas en materia de capital y competitividad en el &aacute;rea de Florida, en el Valle del Cauca, desmejora el bienestar de los corteros de ca&ntilde;a que trabajan en ellas. Adem&aacute;s de lo anterior, sus l&oacute;gicas de actuaci&oacute;n incluyen a la poblaci&oacute;n desplazada por el conflicto armado en el pa&iacute;s, que no tienen alternativa -en sus sitios de recepci&oacute;n- de insertarse en otras actividades laborales.</p>      <p align="justify">Por lo tanto, pude decirse que el Estado canadiense viola los Derechos Humanos y acent&uacute;a la producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la pobreza de manera indirecta, en el sentido de que ratifica tratados que buscan consolidar intereses econ&oacute;micos de intercambio comercial entre agentes nacionales y extranjeros en posiciones dominantes, sobre las necesidades y deficiencias en t&eacute;rminos de bienestar de una poblaci&oacute;n especifica, como en este caso lo es la poblaci&oacute;n forzosamente desplazada.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>1. INDAGACIONES PRELIMINARES</b></p></font>      <p align="justify"><b>Relaciones de Comercio internacional</b>    <br> El ministro de Relaciones Exteriores de Canad&aacute; para las Am&eacute;ricas ha expresado que la regi&oacute;n se constituye en una zona especial de inter&eacute;s para Canad&aacute;, lo cual se evidencia en el hecho de las importantes inversiones realizadas que superan en cinco veces a las efectuadas en Asia.</p>      <p align="justify">Existen actualmente varios tratados entre el pa&iacute;s del norte y otros del continente americano. Entre ellos podemos mencionar el TLC entre Canad&aacute; y Costa Rica, que entr&oacute; en vigencia el 1 de noviembre de 2002. Dentro de los objetivos de este convenio se destaca la importancia de promover, facilitar y consolidar la integraci&oacute;n de Costa Rica con el resto del mundo. Desde la entrada en vigencia del acuerdo ha habido un crecimiento de las exportaciones costarricenses a ese mercado, al igual que las importaciones; sin embargo, sectores agr&iacute;colas como el del arroz han experimentado una disminuci&oacute;n de su precio, ocasionando la migraci&oacute;n de pobladores que se dedicaban a esta actividad hacia otros centros de producci&oacute;n dentro del pa&iacute;s centroamericano. De igual manera, diversas comunidades ind&iacute;genas se han manifestado en contra de su promulgaci&oacute;n, alegando afectaciones en la biodiversidad e identidad cultural.</p>      <p align="justify">El acuerdo firmado con el gobierno del Per&uacute;, que entr&oacute; en vigencia el pasado 1 de agosto de 2009, es otro de los convenios efectuados en los &uacute;ltimos a&ntilde;os en la regi&oacute;n. Este TLC busca incrementar el intercambio comercial y reducir la pobreza, adem&aacute;s de dotar de una fuerte protecci&oacute;n a los derechos de los trabajadores, seg&uacute;n la secretaria de Asuntos Exteriores y Comercio Exterior de Canad&aacute;.</p>      <p align="justify">En Colombia, partir de la d&eacute;cada de los noventa, con el cambio de paradigma econ&oacute;mico de apertura al resto del mundo, bajo el impulso del entonces Presidente Cesar Gaviria, produjo notables incrementos sobre todo en el intercambio comercial con Canad&aacute;.</p>      <p align="justify">Entre 1990 y 1995 las exportaciones canadienses de bienes y servicios hacia Colombia se incrementaron en un 77%. Lo propio ocurri&oacute; con las exportaciones colombianas hacia Canad&aacute;: se incrementaron en un sorprendente 180%, comandada especialmente por productos agr&iacute;colas como frutas frescas, banano caf&eacute; y az&uacute;car. Para 1995, las exportaciones colombianas alcanzaron 270 millones de d&oacute;lares. A partir de este quinquenio, la relaci&oacute;n comercial bilateral se ha sostenido con leves descensos, como el registrado en el a&ntilde;o 1997, diversific&aacute;ndose a productos tales como cartones, tuber&iacute;as, joyer&iacute;as y elementos quir&uacute;rgicos.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En el <a href="#c_01">cuadro 1</a> se presenta la relaci&oacute;n de intercambio comercial entre Colombia y Canad&aacute; entre los a&ntilde;os 2002 y 2007. Las exportaciones en el periodo mencionado muestran para Colombia un notorio incremento del orden del 62%. Las importaciones canadienses se elevaron en m&aacute;s del 162%. La balanza comercial, por lo tanto, es deficitaria para todo el periodo de tiempo presentado; sin embargo, la variaci&oacute;n del crecimiento porcentual del crecimiento global es positivo y creciente, a excepci&oacute;n del a&ntilde;o 2006.</p>      <p align="center"><a name="c_01"></a><img src="img/revistas/ries/v5n1/v5n1a05c01.jpg"></p>      <p align="justify">Seg&uacute;n el Departamento Administrativo Nacional de Estad&iacute;sticas (DANE), Los principales productos de exportaci&oacute;n de Colombia en el a&ntilde;o 2007 fueron, en su orden de importancia: carb&oacute;n (42%); caf&eacute; (31.6%); adem&aacute;s de flores y az&uacute;car con el 4.1% del total.</p>      <p align="justify">Por el lado de las importaciones, seg&uacute;n el DANE, entre 2006 y 2007, resaltan los bienes de maquinaria y equipos con un incremento del orden de 73.4%; armas con un aumento de 230.5%<a name="1"></a><a href="#1a"><sup>1</sup></a> y el de bienes agropecuarios en 46%. Para el a&ntilde;o 2009, el total de las importaciones procedentes de Canad&aacute; registr&oacute; el 2%, llegando al noveno lugar en importancia.</p>      <p align="justify">Las inversiones canadienses en Colombia se concentran principalmente en los sectores de telecomunicaciones (Bell Canad&aacute; International, Nortel Networks, Teleglobe), hidrocarburos (Vanguard Oil) y energ&iacute;a (Enbridge, Nexen), los cuales han crecido de forma sostenida desde la d&eacute;cada de los noventa. Durante los &uacute;ltimos a&ntilde;os, las empresas de origen canadiense tambi&eacute;n han invertido en las &aacute;reas relacionadas con productos agro-alimentarios, la explotaci&oacute;n de minas y gas y la fabricaci&oacute;n de papel y cart&oacute;n. Claramente, estas inversiones est&aacute;n encaminadas a la exportaci&oacute;n colombiana de bienes b&aacute;sicos.</p>      <p align="justify">Seg&uacute;n el Banco de la Rep&uacute;blica, y c&aacute;lculos adelantados por Proexport, en el a&ntilde;o 2007 la inversi&oacute;n canadiense en Colombia lleg&oacute; a U$8 millones. Para el a&ntilde;o 2009 alcanz&oacute; los U$51.9 millones. Por todo lo anterior, la inversi&oacute;n del pa&iacute;s del norte creci&oacute; significativamente. Sin embargo, el valor es a&uacute;n bajo comparado con otros pa&iacute;ses del mundo<a name="2"></a><a href="#2a"><sup>2</sup></a>.</p>      <p align="justify">Hay que resaltar que Canad&aacute; representa el 1.1% del total de las exportaciones de Colombia al mundo, lo cual, en t&eacute;rminos del volumen comercial, no es significativo. Sin embargo, al aprobar el TLC cabr&iacute;a esperar importantes incrementos a la luz de los planteamientos comerciales que trae impl&iacute;cito este tipo de acuerdos. M&aacute;s all&aacute; de los impactos en t&eacute;rminos de intercambio entre los dos pa&iacute;ses y las insistencias del gobierno colombiano para su firma, deber&iacute;a tambi&eacute;n plantearse otra reflexi&oacute;n de tipo socio-pol&iacute;tico para entender de una mejor manera la conveniencia de este convenio.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>REFERENTE TE&Oacute;RICO</b></p></font>      <p align="justify">La pobreza en el mundo ha persistido, no porque se carezca de medios suficientes para erradicarla. Seg&uacute;n Pogge (2005 (a): 151), los ciudadanos y los gobiernos de los pa&iacute;ses ricos, al imponer el actual orden econ&oacute;mico global, contribuyen de manera significativa a la producci&oacute;n y sostenimiento de la pobreza y, por consiguiente, comparten una responsabilidad moral e institucional, en la medida en que afectan las condiciones de millones de personas, especialmente en los pa&iacute;ses perif&eacute;ricos<a name="3"></a><a href="#3a"><sup>3</sup></a>.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Este autor sostiene que la violaci&oacute;n de los Derechos Humanos se relaciona directamente con la imposici&oacute;n de los intereses de las empresas transnacionales de los pa&iacute;ses del centro, o de empresas nacionales que conforman las <i>elites </i>de los pa&iacute;ses llamados del tercer mundo que poseen intereses sobre las necesidades de los pa&iacute;ses de la periferia caracterizados, entre otras cosas, por la debilidad institucional de sus Estados-naciones.</p>      <p align="justify">En consecuencia, los pobres de los pa&iacute;ses en cuesti&oacute;n suelen ser privados de distintos tipos de derechos. En particular, los relacionados con el acceso a la tierra (que pocas veces les permite ser propietarios) y los de las pol&iacute;ticas de instrucci&oacute;n que ubican las escuelas lejos de sus casas. Medio siglo atr&aacute;s, los gobiernos ten&iacute;an un mayor control sobre las condiciones econ&oacute;micas, pol&iacute;ticas y sociales en sus propios pa&iacute;ses, y el Estado ten&iacute;a la responsabilidad de garantizar los Derechos Humanos bajo la presunci&oacute;n de que solo &eacute;l era competente y capaz de ejercer esta responsabilidad. Los gobiernos actuales, sus instituciones y sus representantes se convierten en muchos casos en ejemplos fehacientes de la falta de respeto oficial de los Derechos Humanos. Ello sucede, por ejemplo, promulgando o manteniendo leyes u &oacute;rdenes normativas injustas, incluso al &laquo;abrigo de la ley&raquo; (Pogge, 2005 (b): 83).</p>      <p align="justify">La irracionalidad en el manejo de las privatizaciones, la falta de controles b&aacute;sicos al &laquo;libre comercio&raquo;, as&iacute; como la presencia excesiva de las corporaciones multinacionales en el control de la econom&iacute;a mundial han limitado las funciones b&aacute;sicas del Estado, particularmente en los pa&iacute;ses llamados del &laquo;sur&raquo;, entre ellos Colombia. Esto permite entender que el Estado no es el &uacute;nico responsable de la violaci&oacute;n de los Derechos Humanos ni el &uacute;nico garante de la seguridad de los ciudadanos. El sistema capitalista, con su mercado global, ha penetrado todas las actividades humanas, atentando permanentemente contra los derechos b&aacute;sicos de amplios grupos poblacionales. Anteriormente, el discurso se concentraba en la universalidad de los Derechos Humanos y sus fundamentos. Actualmente, el Estado y las fuerzas econ&oacute;micas refuerzan y justifican la violaci&oacute;n de los derechos b&aacute;sicos de los individuos, lo que ha generado la necesidad de cambiar el enfoque sobre <i>el discurso </i>de los Derechos Humanos (Van Genugten y P&eacute;rez-Bustillo, 2001; Luna, 2007).</p>      <p align="justify">De modo complementario, diversos an&aacute;lisis hist&oacute;ricos sobre el funcionamiento econ&oacute;mico de la sociedad colombiana han identificado c&oacute;mo la concentraci&oacute;n del capital, la tierra y el poder pol&iacute;tico est&aacute;n en manos de una peque&ntilde;a elite, as&iacute; como de los intereses parcializados de entidades transnacionales como variables generadores de violencia en Colombia (Sarmiento, 2000; Machado, 2004). Por ende, la producci&oacute;n de la pobreza es considerada en este contexto como un fen&oacute;meno complejo que obliga a la atenci&oacute;n de las relaciones entre los diferentes procesos socio-econ&oacute;micos, hist&oacute;rico-pol&iacute;ticos y &eacute;tnico-culturales de la sociedad. En este sentido, no se puede hacer abstracci&oacute;n de las diferencias que se manifiestan por los intereses privados, hegem&oacute;nicos y globalizantes<a name="4"></a><a href="#4a"><sup>4</sup></a></p>      <p align="justify">En esta l&iacute;nea de argumentaci&oacute;n Thomas Pogge desarrolla su tesis consistente en que la pobreza mundial es una violaci&oacute;n de los Derechos Humanos. Esto es consecuencia de sostener que no solo es injusta la acumulaci&oacute;n originaria, sino que tambi&eacute;n lo es el orden institucional contempor&aacute;neo a nivel internacional, que contribuye a mantener inalterada y sin soluci&oacute;n la situaci&oacute;n de pobreza extrema de ampl&iacute;simos sectores de la poblaci&oacute;n mundial. Algunos de estos mismos pa&iacute;ses se hallan a la vanguardia de la defensa de los Derechos Humanos, porque la ambig&uuml;edad &eacute;tica ya comentada les permite defender un orden internacional que equivale a una injusticia <i>de facto, </i>respondiendo a los intereses cambiantes de quienes poseen el capital, la tecnolog&iacute;a, la tierra y los recursos naturales<a name="5"></a><a href="#5a"><sup>5</sup></a>.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>2. EL TLC COLOMBIA-CANAD&Aacute;</b></p></font>      <p align="justify">El 21 de noviembre de 2008 se firm&oacute; el Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Canad&aacute;. La firma del acuerdo se hizo en medio del encuentro entre el presidente &Aacute;lvaro Uribe con el Primer Ministro del Canad&aacute;, Stephen Harper, momento en el cual los dos mandatarios fueron testigos de la puesta en marcha del acuerdo comercial.</p>      <p align="justify">Tanto Uribe como Harper tambi&eacute;n estuvieron en calidad de observadores en la suscripci&oacute;n de un acuerdo para evitar la doble tributaci&oacute;n entre las dos naciones y otros convenios sobre cooperaci&oacute;n en materia ambiental y laboral. Este TLC deber&aacute; ser ratificado por los congresos de los dos pa&iacute;ses. Adem&aacute;s, en Colombia, deber&aacute; ser revisado por la Corte Constitucional.</p>      <p align="justify">En esencia, este tratado garantiza la exenci&oacute;n de aranceles para el 97% de las exportaciones colombianas hacia Canad&aacute;. El jefe del equipo negociador del TLC con Canad&aacute;, Ricardo Duarte, dijo que Colombia podr&aacute; acceder con preferencias arancelarias a un mercado que importa el 4.5% del total mundial, y que se posiciona como el quinto pa&iacute;s en el mundo por su volumen de comercio.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Sin embargo, seg&uacute;n la Red Colombiana de Acci&oacute;n Frente al Libre Comercio (RECALCA) se aduce que Canad&aacute; impone un impuesto al valor agregado del 7% a todos los productos importados, adem&aacute;s de colocar impuestos federales al consumo. Ninguno de estos obst&aacute;culos fue contemplado en la firma del tratado. De esta manera, la relaci&oacute;n comercial no ser&aacute; del todo favorable para Colombia. Seg&uacute;n varios observadores nacionales, el principal objetivo de este TLC no es el comercial, sino el de concentrar la exportaci&oacute;n de materias primas b&aacute;sicas de bienes industriales. Esto puede disminuir la competitividad del pa&iacute;s.</p>      <p align="justify">Para el caso que nos compete, -la industria azucarera en Colombia-, cabe anotar que este sector est&aacute; conformado por empresas oligopol&iacute;sticas (Espinal, Mart&iacute;nez, Beltr&aacute;n 2005)<a name="6"></a><a href="#6a"><sup>6</sup></a>, aglutinadas en la Asociaci&oacute;n de Cultivadores de Ca&ntilde;a de Az&uacute;car ASOCA&Ntilde;A.</p>      <p align="justify">El az&uacute;car, como negocio central del conglomerado, se ha desarrollado gradualmente mediante los procesos de expansi&oacute;n, diferenciaci&oacute;n de producto, integraci&oacute;n y diversificaci&oacute;n. Como consecuencia de este desarrollo, es necesario entender que el negocio central se ha venido desplazando gradualmente del az&uacute;car hacia otros productos de valor agregado. El crecimiento de las exportaciones y el uso intensivo de los diferentes productos asociados ha permitido disminuir la dependencia inicial, casi absoluta, del az&uacute;car como producto b&aacute;sico dedicado al consumo directo, al punto que actualmente alrededor de 25% del az&uacute;car que se produce se destina al consumo humano interno (CEPAL 2002). Esta diversificaci&oacute;n est&aacute; representada hacia otros productos tales como el bagazo y la cachaza para la fabricaci&oacute;n de papel, mieles y el alcohol carburante. Su gran representatividad, tanto en los pa&iacute;ses, como en la regi&oacute;n, la constituye su aporte al 1% del PIB nacional, 3% el PIB industrial y el 4% del PIB agr&iacute;cola.</p>      <p align="justify">Ante las anteriores expectativas, y todav&iacute;a sin conocerse el texto definitivo de este tratado, s&iacute; pueden observarse algunas cuestiones inherentes a la relaci&oacute;n entre Estado-industria multinacional y la poblaci&oacute;n rural en Colombia. En efecto, la participaci&oacute;n del sector azucarero en el total de exportaciones colombianas hacia Canad&aacute;, como se muestra en el <a href="#c_02">cuadro 2</a>, pasa en el a&ntilde;o 2000 de 93.601 toneladas, que significan el 13.6% del total de las exportaciones, a 33.900 toneladas con un 20% en el total de exportaciones y el consentimiento de ambos gobiernos a la inversi&oacute;n en este sector y al del biocombustible<a name="7"></a><a href="#7a"><sup>7</sup></a>.</p>      <p align="center"><a name="c_02"></a><img src="img/revistas/ries/v5n1/v5n1a05c02.jpg"></p>      <p align="justify">En materia de biocombustibles, el ministro de Minas y Energ&iacute;a de Colombia, Hern&aacute;n Mart&iacute;nez, sostuvo en Canad&aacute; que el tema de los biocombustibles &laquo;...es un programa no tanto para producir energ&iacute;a, pero s&iacute; para producir empleo...&raquo; asegurando que &laquo;...va a tener una importante demanda en Estados Unidos y Europa en los planes 20/10 y 20/20 de la Comunidad Econ&oacute;mica Europea...&raquo;. Y concluy&oacute; con el espinoso tema de los Derechos Humanos de la siguiente manera: &laquo;...Colombia es el pa&iacute;s que m&aacute;s ha estado en la mira pensando que nosotros violamos los Derechos Humanos y quiero que me digan un solo caso en el que el Estado como tal haya violado los Derechos Humanos. Ahora, puede que haya empresas que lo hagan y esas empresas se castigan. Puede que haya un general o un coronel de un ej&eacute;rcito que en determinado momento haya cometido una falla, pero no es el Ej&eacute;rcito, es una persona dentro del ej&eacute;rcito...&raquo;<a name="8"></a><a href="#8a"><sup>8</sup></a>.</p>  <font size="3">     <br>    <p align="center"><b>Manifestaci&oacute;n de la dirigencia sindical canadiense al TLC entre Colombia-Canad&aacute;</b></p></font>      <blockquote>     <p align="justify">&#91;...&#93; Los dirigentes sindicales canadienses manifestaron que luego de examinar la situaci&oacute;n actual de Colombia en materia de Derechos Humanos y laborales, llegaron a la conclusi&oacute;n de que este TLC no va a ayudar al pueblo de Colombia. &laquo;Solamente va a recrudecer esa interminable lista de violaciones a los Derechos Humanos y laborales que ubican a Colombia como el lugar del mundo m&aacute;s peligroso para los sindicalistas, con 32 l&iacute;deres sindicales asesinados nada m&aacute;s en lo que va de este a&ntilde;o &#91;2008&#93;.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Adem&aacute;s, lamentaron que en Colombia no haya un marco jur&iacute;dico que garantice plenos derechos de contrataci&oacute;n colectiva, que menos del 5% de los trabajadores colombianos est&eacute;n organizados en sindicatos, y que a los trabajadores p&uacute;blicos se les haya quitado cualquier posibilidad de negociar sus derechos, cuando en Canad&aacute; el 70% de los trabajadores del sector p&uacute;blico est&aacute; sindicalizado.</p>      <p align="justify">&laquo;Al regresar a Canad&aacute; comunicaremos esta delicada situaci&oacute;n a nuestros afiliados, a la opini&oacute;n p&uacute;blica canadiense, a nuestros gobiernos. Porque es inaceptable firmar un TLC entre Colombia y Canad&aacute; mientras la vida de los trabajadores sindicalistas est&eacute; en riesgo y sus derechos humanos y sindicales contin&uacute;en siendo violados&raquo;, a&ntilde;adieron en su declaraci&oacute;n.</p>      <p align="justify">A la pregunta de qu&eacute; tanto pueden incidir sus recomendaciones en la suerte del TLC con Canad&aacute;, se&ntilde;alaron que seguramente va a tener su incidencia negativa. De hecho, la comisi&oacute;n responsable de los asuntos de comercio y relaciones exteriores en el Parlamento canadiense ya se pronunci&oacute; en contra de la firma del TLC con Colombia, hasta tanto este pa&iacute;s no d&eacute; plenas garant&iacute;as a los Derechos Humanos y sindicales. &laquo;El partido que hoy gobierna en Canad&aacute; y que negocia con Colombia el TLC, no tiene la mayor&iacute;a en el Parlamento, y para las pr&oacute;ximas elecciones vamos a adelantar una fuerte oposici&oacute;n a ese TLC; elecciones que es muy posible que el gobierno actual las pierda&raquo;, puntualizaron.</p>      <p align="justify">&laquo;Nunca vamos a aceptar que el gobierno de Canad&aacute; firme un acuerdo sobre comercio con un pa&iacute;s que niega el derecho fundamental de pertenecer a un sindicato. Solamente estaremos de acuerdo con un tratado de comercio justo, que incluya la justicia social, el respeto para los Derechos Humanos, derechos sindicales y el respeto para el ambiente. Y vamos a suministrar todo el material que hemos conseguido en nuestra visita a Colombia para probar que el tratado realmente es inconveniente&raquo;, se&ntilde;al&oacute; Pa&uacute;l Moist, presidente del Sindicato Nacional de Empleados P&uacute;blicos de Canad&aacute;.</p> </blockquote>      <p align="justify">El inter&eacute;s de convertir al pa&iacute;s en una rica fuente de producci&oacute;n de etanol responde a las demandas internacionales de consumidores del mismo modo que, seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Internacional del Az&uacute;car (OIA) y F.O. Licht, ubicaron a Canad&aacute; en el a&ntilde;o 2006 en el quinto lugar con 569 millones de litros, despu&eacute;s de Brasil, Estados Unidos, la Uni&oacute;n Europea y China.</p>      <p align="justify">En este sentido, la producci&oacute;n de etanol en Colombia est&aacute; exenta de IVA (16%), y el impuesto de la sobretasa a la gasolina en el orden del (25%), que puede ser al equivalente a U$153 millones que no recauda el Estado y que incentiva a la producci&oacute;n adicional de los ingenios.</p>      <p align="justify">Sin embargo, para producir biodisel se necesita mezclar el aceite de palma con el etanol que se extrae de la ca&ntilde;a de az&uacute;car. Aqu&iacute; es donde se explica la amalgama entre la fusi&oacute;n de los grandes latifundistas o empresarios agr&iacute;colas concentrados en los ingenios azucareros y el incentivo del Estado por la producci&oacute;n de otros monocultivos como el de palma africana. Adem&aacute;s de esto, como lo se&ntilde;ala Mondrag&oacute;n (2005) &laquo;... <i>Tras la bonanza azucarera vino el auge de la palma aceitera; la palma aceitera lleg&oacute; a Colombia en las manos de grandes propietarios que se aprovecharon de la tierra acumulada en regiones como el Magdalena medio, despu&eacute;s del gran desplazamiento de campesinos que caus&oacute; la violencia de 1946 a 1958. Luego la expansi&oacute;n de monocultivos para la producci&oacute;n de biocombustibles que fueron dejando campesinos, ind&iacute;genas y afrocolombianos despojados de sus tierras, un gran da&ntilde;o ecol&oacute;gico y, por supuesto, unas condiciones laborales deplorables...&raquo;.</i></p>      <p align="justify">En el a&ntilde;o 2004, la empresa A. M. Castle &amp; Co., domiciliaria en la regi&oacute;n de Alberta, en Edmonton, invirti&oacute; U$45 millones en una de las primeras plantas de alcohol carburante en Colombia, ubicada en el Departamento de Boyac&aacute;, en el centro del pa&iacute;s, en la cual se extraen aproximadamente 150.000 litros por d&iacute;a de etanol.</p>      <p align="justify">Aunque no existen datos que vinculen directamente la inversi&oacute;n canadiense en los ingenios azucareros del Valle del Cauca, la ventaja comparativa en la producci&oacute;n de energ&iacute;as alternativas, como lo es el etanol, y el inter&eacute;s en las inversiones canadienses o compras de sectores claves de la agroindustria, cabr&iacute;a esperar un inter&eacute;s especial de empresarios del pa&iacute;s norteamericano en este sector favorecido por las exenciones contempladas en el TLC. En efecto, desde septiembre de 2007, el ministro de Agricultura de entonces recibi&oacute; de un grupo de inversionistas, incluidos algunos del Canad&aacute;, manifestaciones de inter&eacute;s en este negocio. Como incentivo, el Gobierno nacional disminuye el impuesto a la renta de 37% al 15%. Lo anterior, a pesar de la resistencia de amplios sectores sindicales canadienses y del gobierno de este pa&iacute;s, que registra en los documentos de ayuda internacional una sensible inclinaci&oacute;n en los temas de agenda, constituyendo una responsabilidad indirecta sobre Derechos Humanos y asistencia social.</p>      <p align="justify">Esta relaci&oacute;n triangular que muestra, por un lado, los intereses de empresas privadas en b&uacute;squeda de r&eacute;ditos econ&oacute;micos entre los dos pa&iacute;ses, los pronunciamientos de varios sectores de la sociedad civil canadiense, as&iacute; como el desmedro del Estado colombiano por encarar los distintos problemas sociales relacionados con la actividad ca&ntilde;era, constituyen actores que de manera (in) directa violan los Derechos Humanos y la reproducci&oacute;n de la pobreza.</p>  <font size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <p><b>INCIDENCIA EN LA PRODUCCI&Oacute;N Y LA REPRODUCCI&Oacute;N DE LA POBREZA</b></p></font>      <p align="justify">La investigaci&oacute;n realizada por la Universidad San Buenaventura, en la regi&oacute;n sur del Valle del Cauca, ha encontrado c&oacute;mo al amparo de pol&iacute;ticos los grandes propietarios se han hecho a beneficios particulares, y se&ntilde;ala c&oacute;mo un reconocido paramilitar: Ever Veloza Garc&iacute;a, apodado &laquo;HH&raquo; admiti&oacute; -que en Caloto Cauca, muy cerca del &aacute;rea de Florida, en el Valle del Cauca, - declararse responsable de haber encabezado y ordenado el asesinato colectivo de 8 personas el 2 de febrero de 2001. Declar&oacute; lo siguiente: <i>&laquo;...Un se&ntilde;or Mosquera y un se&ntilde;or Lenis fueron quienes m&aacute;s nos apoyaron para que les cuid&aacute;ramos sus fincas ca&ntilde;eras, mansiones y diversas propiedades en Timba, Cauca, y otros sectores..&raquo; </i>(El pa&iacute;s, 23 de enero de 2009). De las dos personas mencionadas, el primero de ellos fue ex gobernador del departamento del Cauca, y ex embajador en Rep&uacute;blica Dominicana, y en este momento est&aacute; judicializado por v&iacute;nculos con grupos paramilitares por la Justicia de Colombia, El segundo es miembro de una de las familias m&aacute;s tradicionales y adineradas del sur-occidente colombiano.</p>      <p align="justify">Lo anterior es una muestra de c&oacute;mo muchos de los desplazamientos forzados en Colombia son originados por los mismos pol&iacute;ticos latifundistas que, a su vez, al ubicarse en sitios de privilegio, establecen relaciones laborales con ingenios azucareros benefici&aacute;ndolos de esa mano de obra barata (y relativamente cuantiosa) que se ha producido por los desplazamientos forzados. Este es el caso del municipio de Florida, ubicado al suroccidente del departamento del Valle del Cauca, en Colombia. (<a href="#g_01">Gr&aacute;fico 1</a>) Municipio que deriva sus ingresos de una de sus principales actividades agr&iacute;colas comerciales, que son las que giran alrededor de las labores propias del trabajo en los ingenios azucareros.</p>      <p align="center"><a name="g_01"></a><img src="img/revistas/ries/v5n1/v5n1a05g01.jpg"></p>      <p align="justify">Se da cuenta de ello y se suscribe, por la problem&aacute;tica planteada por la Asociaci&oacute;n de Desplazados de Florida, Valle, (ADESFLOVALLE). El 33% de las familias inscritas derivan su sustento del corte de ca&ntilde;a. Las familias han sido desplazadas por los distintos actores de la violencia en Colombia, y son oriundas del departamento del Valle o de departamentos vecinos que no encuentran otra actividad laboral distinta, aunque su ocupaci&oacute;n original antes del desplazamiento no sea esa. El 23% de los entrevistados afirma que ha tenido que aceptar este trabajo, pues no han podido encontrar uno en lo que saben hacer.</p>      <p align="justify">Son testimonios de esta situaci&oacute;n los siguientes:    <br> &laquo;...mi <i>esposo antes trabajaba como agricultor... hay diferencia... este trabajo es muy duro. &Eacute;l se la pasa todo el d&iacute;a trabajando, los domingos no descansa, le gustar&iacute;a otro trabajo pero a d&oacute;nde... aqu&iacute; en Florida, la mayor&iacute;a vive de la ca&ntilde;a...&raquo; Nancy, entrevista 6-01/29.</i></p>      <p align="justify"><i>&laquo;... de donde yo vengo </i>&#91;de la Costa Pac&iacute;fica&#93; <i>yo s&eacute; de pescar, de cultivar la tierra... los violentos me sacaron de mi tierra... aqu&iacute; en Florida se hace lo de la ca&ntilde;a y ya no tengo fuerzas...&raquo; abuelo, Historia de vida 16-25/07</i></p>      <p align="justify">Lo preocupante, adem&aacute;s, son las dif&iacute;ciles condiciones laborales y las consecuencias en t&eacute;rminos de bienestar f&iacute;sico. Un cortero hac&iacute;a referencia a su salud por la ocupaci&oacute;n:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">&laquo;.<i>.. me encuentro incapacitado por m&aacute;s de 200 d&iacute;as debido a una lesi&oacute;n en el hombro, en el manguito rotador. A pesar de que tengo toda la documentaci&oacute;n al d&iacute;a por parte del Seguro Social, el ingenio se niega a reubicarme en otra actividad laboral distinta a la del corte de ca&ntilde;a...&raquo; (Germ&aacute;n, 6-01/09).</i></p>      <p align="justify">No es dif&iacute;cil deducir que una persona que ha dedicado 24 de 46 a&ntilde;os de su vida a la actividad del corte, como el informante anterior, padezca en su salud los rigores agobiantes de esta actividad ocupacional. Y se muestran casos similares:</p>      <p align="justify">&laquo;.<i>.. llevo trabajando de cortero desde 1979, estoy incapacitado desde febrero del a&ntilde;o pasado. Me operaron de un tumor en la cabeza... estaba trabajando en el ca&ntilde;aduzal y de un momento a otro me desmay&eacute;. Me llevaron a la enfermer&iacute;a, pero como era s&aacute;bado y no hab&iacute;a nadie, me trasladaron a Cali. Ya el lunes despert&eacute;, pero no me acordaba de nada de esto... Estoy esperando que me reubiquen en otro trabajo, pero no se sabe. Llevo 28 a&ntilde;os cotizando al Seguro Social, y me faltan 4 a&ntilde;os para mi pensi&oacute;n...&raquo; (Cortero de ca&ntilde;a, 6-01/27).</i></p>      <p align="justify">Pero adem&aacute;s de que esta ocupaci&oacute;n es una de las dif&iacute;ciles en t&eacute;rminos de esfuerzo f&iacute;sico<a name="9"></a><a href="#9a"><sup>9</sup></a>, y mal remuneradas, tambi&eacute;n se comenta c&oacute;mo la mism&iacute;sima la muerte ha llegado a los ca&ntilde;aduzales: &laquo;... <i>en una ocasi&oacute;n, en pleno corte, un se&ntilde;or se desmay&oacute;. Supimos que hab&iacute;a muerto d&iacute;as m&aacute;s tarde. Parece ser que el extenuante trabajo al sol y las condiciones de alimentaci&oacute;n no eran las mejores... esto persiste en nosotros, la enfermedad y la constante incapacidad...&raquo; (Gonzalo, 6-01/09).</i></p>      <p align="justify">Los ingresos que percibe el cortero semanalmente son por la cantidad de ca&ntilde;a cortada. Pero, a su vez, ellos no saben cu&aacute;nta ca&ntilde;a cortar&aacute;n al d&iacute;a por varias razones: desde las clim&aacute;ticas, hasta las relacionadas con el tipo y clase de ca&ntilde;a que se sembr&oacute; en el ca&ntilde;aduzal. Para esto, solamente reciben su salario si se encuentran cortando. &laquo;...No <i>queda para la recreaci&oacute;n. El cortero no sabe lo que es salir, pues tiene que ir a cortar ca&ntilde;a...&raquo; </i>Un d&iacute;a que se falte, es dinero que deja de percibir la familia. Por eso, los incapacitados deben recurrir a sus familias y conocidos para lograr el sustento diario:</p>      <p align="justify"><i>&laquo;...Mi pap&aacute; viene todos los d&iacute;as a comer. Es algo pesado para mi marido y para m&iacute;. Es otra carga alimenticia, pero &iquest;como lo voy a dejar? Yo soy desplazada y &eacute;l me dio la mano cuando sal&iacute; de Putumayo. A veces nos toca comer a cada uno de a menos...&raquo; (Rita 6-01/27).</i></p>      <p align="justify">Las estrategias familiares y sociales son importantes en t&eacute;rminos de sobrellevar sus condiciones generales de vida. En primera instancia, el grupo familiar es aliento y sustento inicial del desplazamiento, as&iacute; como vecinos, amigos y conocidos trabajan en aras de la supervivencia del colectivo. Relatan c&oacute;mo en la &eacute;poca dif&iacute;cil del paro se reun&iacute;an las familias de los corteros en los ca&ntilde;aduzales a realizar &laquo;olla en com&uacute;n&raquo;. Esto es, cada una de las familias se encargaba de llevar alguna clase de alimento para, de esta manera, no dar marcha atr&aacute;s en sus peticiones y tambi&eacute;n lograr el sustento m&iacute;nimo del alimento.</p>      <p align="justify">&laquo;.<i>.. sal&iacute;amos a taponar las v&iacute;as, pero &uacute;ltimamente a las personas las estaban estropeando... las mujeres madrugaban a no dejar salir a nadie... los polic&iacute;as estropeaban a las mujeres, la gente &laquo;rebotada&raquo; hab&iacute;a quebrado los vidrios a los carros y hasta otros fueron a parar a la c&aacute;rcel de Timba. Nosotros tambi&eacute;n &iacute;bamos, porque a veces llevaban comida y nosotros... pues ayud&aacute;bamos a la olla comunitaria... al almuerzo... m&aacute;s los ni&ntilde;os, y as&iacute; no la pasamos nosotros... yo me iba en la cicla... menos mal de vieja me fui en la cicla... as&iacute; me ahorraba el transporte...&raquo; (Nardy, 6-01/09). </i>Son tan precarias las condiciones de los trabajadores de la ca&ntilde;a, que el mismo presidente de la Rep&uacute;blica, el se&ntilde;or Uribe V&eacute;lez, declar&oacute; en la &eacute;poca del paro de corteros: &laquo;... <i>el trabajo de corte de ca&ntilde;a es un trabajo desarrollado bajo formas de esclavitud contempor&aacute;nea.&raquo;</i></p>      <p align="justify">Las constantes lesiones producidas por su actividad laboral y el exiguo salario reconocido a trav&eacute;s de las cooperativas de trabajo asociado que realizan las contrataciones con los ingenios de la zona, adem&aacute;s de pauperizar y desmejorar las condiciones de existencia de los trabajadores, se reflejan en las condiciones de pobreza del n&uacute;cleo familiar. El jefe de hogar, en estos casos los varones, son los encargados de llevar el sustento diario a sus familias<a name="10"></a><a href="#10a"><sup>10</sup></a>.</p>      <p align="justify">El trabajo adelantado en las historias de vida y entrevistas estructuradas muestran c&oacute;mo viven la realidad este sector de clase social y c&oacute;mo, desde todo punto de vista, se acent&uacute;an las condiciones de producci&oacute;n de la pobreza y la violaci&oacute;n sistem&aacute;tica de los Derechos Humanos, que contin&uacute;a sin una pronta soluci&oacute;n.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El paro de corteros de ca&ntilde;a que inici&oacute; en el mes de noviembre de 2008, con 56 d&iacute;as de cese de actividades laborales en los principales ingenios azucareros del Valle del Cauca, muestra solamente la punta del iceberg en materia de violaci&oacute;n de los m&iacute;nimos derechos sociales y econ&oacute;micos de sus trabajadores en busca de mejorar sus condiciones de trabajo. Ya en el a&ntilde;o 2005 se hab&iacute;an manifestado brotes de inconformidad laboral-salarial ante los ingenios por sus precarias condiciones.</p>      <p align="justify">Puntualmente, lo que se reclam&oacute; en este &uacute;ltimo cese de actividades fue alcanzar las m&iacute;nimas condiciones laborales a las que puede acceder cualquier trabajador: Los aproximadamente 10.000 corteros, reunidos en 102 cooperativas de trabajo asociado, solicitan que la contrataci&oacute;n laboral se haga directamente con los ingenios y que se busque la estabilidad laboral. Adem&aacute;s, el pago de los d&iacute;as faltados a los ca&ntilde;aduzales por justificaci&oacute;n m&eacute;dica y los tres d&iacute;as de incapacidad por enfermedad que no pagan las EPS (Empresas Promotoras de Salud). Tambi&eacute;n solicitan auxilios para educaci&oacute;n, vivienda y todas las prestaciones de ley.</p>      <p align="justify">Uno de los gerentes de una importante cooperativa de la zona, que re&uacute;ne alrededor de 517 asociados, manifest&oacute; c&oacute;mo despu&eacute;s del cese de actividades de noviembre pasado al 27 de enero se ha visto una desmejora en el tema de pago del corte de la ca&ntilde;a. No se han visto los beneficios, puesto que se aument&oacute; el tonelaje (peso de ca&ntilde;a para cortar) al igual que su precio. Manifiestan que han venido conversando con el ingenio a ver c&oacute;mo se puede solucionar este inconveniente, y los d&iacute;as mi&eacute;rcoles los representantes legales de la cooperativa se re&uacute;nen con los representantes del ingenio para encontrarle salida a esta situaci&oacute;n. Estos &uacute;ltimos est&aacute;n muy preocupados, pues piensan que los corteros est&aacute;n tratando de llevar a cabo otro paro<a name="11"></a><a href="#11a"><sup>11</sup></a>. Los asociados a las cooperativas ca&ntilde;eras no quieren hacerlo ni repetir lo que tanto les cost&oacute;, s&oacute;lo quieren solucionar las cosas dialogando, porque les es claro que el paro no los beneficia en nada y porque lo que se reclam&oacute; se vino abajo.</p>      <p align="justify">De esta manera, el sentir general de los corteros es &laquo;... <i>uno esta m&aacute;s jodido de lo que estaba antes...&raquo;. </i>&laquo;.<i>.. c&oacute;mo se est&aacute; matando uno para que le paguen a uno esto...&raquo; </i>&#91;haciendo referencia a la tirilla de pago en donde se muestra la relaci&oacute;n de cantidad y el peso de ca&ntilde;a cortada&#93;.</p>      <p align="justify">Sus ingresos, siete d&iacute;as a la semana durante el mes, pueden ser de alrededor de U$400<a name="12"></a><a href="#12a"><sup>12</sup></a>. Sin embargo, en varias cooperativas, a este monto hay que descontar el 8% de seguridad social, 4% de riesgos profesionales, transporte hasta los ca&ntilde;aduzales, administraci&oacute;n mensual a la cooperativa (que fluct&uacute;a seg&uacute;n el tama&ntilde;o de esta, espec&iacute;ficamente por los asociados) y dotaci&oacute;n (machetes, canilleras, guantes, etc.) que se paga a la misma cooperativa.</p>      <p align="justify">Las manifestaciones generales de apoyo y solidaridad del gremio de los trabajadores a los corteros de ca&ntilde;a se hicieron sentir por parte de los canadienses, como se ilustra a continuaci&oacute;n:</p>      <blockquote>     <p align="justify">Carta al Presidente de la Rep&uacute;blica de Colombia en manifestaci&oacute;n por el paro de corteros de ca&ntilde;a, por parte de la Alianza del Servicio P&uacute;blico de Canad&aacute;</p>      <p align="justify">Toronto, Canad&aacute;, 6 de octubre de 2008</p>      <p align="justify">Dr. &Aacute;lvaro Uribe V&eacute;lez</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Presidente de Colombia</p>      <p align="justify">Estimado Sr. Presidente:</p>      <p align="justify">La Alianza del Servicio P&uacute;blico de Canad&aacute; protesta en&eacute;rgicamente por los ataques contra m&aacute;s de 10.000 trabajadores de la industria azucarera que actualmente est&aacute;n en huelga en Colombia. Es inaceptable la negativa de ASOCA&Ntilde;A, de negociar mejores salarios, jornadas de trabajo m&aacute;s cortas, un ambiente de trabajo m&aacute;s saludable, mejores viviendas e instalaciones educativas para los trabajadores y sus familias y un contrato de trabajo formal con derechos laborales y sindicales. Esta situaci&oacute;n merece la atenci&oacute;n internacional.</p>      <p align="justify">M&aacute;s de 100 trabajadores fueron heridos el 15 de septiembre cuando se orden&oacute; a los militares desalojarlos. &#91;...&#93; La huelga se realiza cuando los productores de ca&ntilde;a de az&uacute;car proponen expandir los cultivos para producir biodisel y az&uacute;car. Ya rechazaron considerar mejorar las condiciones de trabajo y salarios que buscaron los trabajadores a trav&eacute;s de su organizaci&oacute;n sindical. Sus acciones est&aacute;n minando a los sindicatos colombianos y muestran su insensibilidad y desprecio por las organizaciones sindicales y los derechos de los trabajadores que buscan mejorar los sueldos y trabajar en condiciones seguras con horarios razonables.</p>      <p align="justify">&#91;...&#93; Las acciones de ASOCA&Ntilde;A y del Gobierno colombiano violan los derechos m&aacute;s fundamentales inscritos en la Declaraci&oacute;n de los Derechos Humanos de las Naciones Unidas y las convenciones de la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo, firmados por el Estado colombiano.</p>      <p align="justify">Durante mi reciente visita a Colombia, el Dr. Fabio Valencia Cossio, Ministro del Interior, y el Sr. Andr&eacute;s Fernando Palacio Chaverra, Viceministro de Relaciones Laborales, declararon que el respeto a los derechos de los trabajadores ha mejorado. Lamentablemente, los ataques contra los l&iacute;deres sindicales y activistas se han incrementado considerablemente desde mi visita en julio. Los recientes ataques contra los trabajadores azucareros en huelga indican que su gobierno est&aacute; determinado a ignorar los derechos laborales y humanos m&aacute;s b&aacute;sicos. Esas acciones por parte de su gobierno hacen m&aacute;s evidente que Canad&aacute; no debe firmar e implementar un tratado comercial con Colombia.</p>      <p align="justify">Sinceramente</p>      <p align="justify">John Gordon</p>      <p align="justify">Presidente Nacional &#91;Sindicatos de Canad&aacute;&#93;</p> </blockquote>  <font size="3">     <br>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>CONCLUSIONES</b></p></font>      <p align="justify">&iquest;C&oacute;mo se constituye la producci&oacute;n de la pobreza y la violaci&oacute;n de los derechos humanos?</p>      <p align="justify">Como se mencion&oacute; anteriormente, el poder econ&oacute;mico de los ingenios en el &aacute;rea se&ntilde;alada del sur occidente del Valle del Cauca, Colombia, influye directamente sobre las actividades econ&oacute;micas, sociales y pol&iacute;ticas de la regi&oacute;n. Las relaciones de intercambio comercial en este caso protegen y acent&uacute;an las ganancias en cuanto los Estados avalan las condiciones laborales y las actividades de ciertos miembros de la sociedad o agentes en relaci&oacute;n con ellos en la concentraci&oacute;n del capital.</p>      <p align="justify">En este sentido, a pesar de las manifestaciones de los sindicatos de trabajo de Canad&aacute;, m&aacute;s parecen prevalecer los beneficios a unos pocos que al bienestar general de un grupo de la poblaci&oacute;n. Las demandas de energ&iacute;as alternativas, como lo es el alcohol carburante por parte de Canad&aacute;, seguramente acentuar&aacute; la condici&oacute;n de precariedad de la poblaci&oacute;n rural, no solamente desplazada sino residente en los <i>cluster </i>azucareros, convirti&eacute;ndose en actores indirectos a la violaci&oacute;n, producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la pobreza. En este caso especifico, la poblaci&oacute;n desplazada no solamente soport&oacute; el destierro, la violencia y la p&eacute;rdida de los activos dejados en sus sitios de origen sino que tambi&eacute;n, despu&eacute;s de su desplazamiento, sufri&oacute; los rigores de la explotaci&oacute;n, la marginaci&oacute;n y pauperizaci&oacute;n en los sitios de recepci&oacute;n.</p>      <p align="justify">Con respecto a los Derechos Humanos, pareciesen primar principalmente la relaci&oacute;n entre individuos frente a las responsabilidades del Estado. Sin embargo, en el caso de la pobreza global, tambi&eacute;n se se&ntilde;alan y se muestran las responsabilidades de otros Estados que en el margen de la cooperaci&oacute;n y asistencia internacional se les pueden atribuir responsabilidades, pues a estos &uacute;ltimos se les debe exigir relaciones m&aacute;s equitativas entre los miembros de la sociedad mundial.</p>      <p align="justify">Este proceso del estudio de caso mencionado es una muestra de la violaci&oacute;n de los Derechos Humanos y, por lo tanto, debe conducir a se&ntilde;alar y detectar algunas cuestiones sugerentes ligadas con la producci&oacute;n y reproducci&oacute;n de la pobreza:</p>  <ul>     <li>    <p align="justify"> Que hay m&aacute;s cortadores de ca&ntilde;a disponibles y en busca de trabajo, como resultado de un aumento en los desplazamientos forzados en la zona. Adem&aacute;s del creciente desempleo del pa&iacute;s, los grupos et&aacute;reos del desplazamiento indican c&oacute;mo los j&oacute;venes cuyas edades oscilan entre los 12 y los 20 a&ntilde;os se convierten en la poblaci&oacute;n m&aacute;s vulnerable.</p></li>      <li>    <p align="justify"> La presi&oacute;n creada por las condiciones de trabajo, expresadas por las demandas internacionales y acuerdos de cuotas de exportaci&oacute;n de las empresas azucareras.</p></li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p align="justify"> La imposibilidad del Estado de controlar, verificar y garantizar el efectivo reclamo de los trabajadores corteros.</p></li>      <li>    <p align="justify"> El inter&eacute;s de los grandes capitales, las elites regionales y de los Estados de mantener un orden global injusto que beneficia a unos pocos y perjudica a muchos.</p></li>     </ul>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>NOTAS</b></p></font>      <p align="justify"><sup><a name="1a"></a><a href="#1">1</a></sup> Parad&oacute;jicamente a este rubro, Canad&aacute; es uno de los pa&iacute;ses que m&aacute;s ayuda ofrece en materia de cooperaci&oacute;n, especialmente en derechos humanos, responsabilidad social corporativa y asistencia t&eacute;cnica con el comercio.</p>      <p align="justify"><sup><a name="2a"></a><a href="#2">2</a></sup> El total de la inversi&oacute;n extranjera directa (IED) alcanz&oacute; para el a&ntilde;o 2008 los U$10.583.2 millones. Estados Unidos represent&oacute; aproximadamente el 33% del total.</p>      <p align="justify"><sup><a name="3a"></a><a href="#3">3</a></sup> Pogge ha estimado que una transferencia de ingresos de U$300 millones de millones en un a&ntilde;o (a precios del a&ntilde;o 2001) podr&iacute;a erradicar la pobreza de alrededor de 2.800 millones de personas en el mundo que viven con menos de U$2 por d&iacute;a. Este monto es mucho menor que el gasto de defensa de los estados Unidos (US400 millones) o del presupuesto estimado de los &laquo;dividendos de paz&raquo; de los pa&iacute;ses m&aacute;s poderosos, resultado del final de la guerra fr&iacute;a (US477 millones de millones).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><sup><a name="4a"></a><a href="#4">4</a></sup> Cimadamore (2005) ubica en un lugar de alta visibilidad a los agentes y estructuras que contribuyen a la producci&oacute;n mantenimiento y reproducci&oacute;n de la pobreza.</p>      <p align="justify"><sup><a name="5a"></a><a href="#5">5</a></sup> El argumento de Rawls contra un principio de distribuci&oacute;n global es que los factores responsables por la desigualdad y pobreza globales son, sobre todo, internos a las &laquo;sociedades cargadas&raquo;, es decir, sociedades sujetas a circunstancias socioecon&oacute;micas y culturales desfavorables: <i>&laquo;...creo que las causas de la riqueza de un pueblo y las formas que adopta residen en su cultura pol&iacute;tica y en las tradiciones religiosas, filos&oacute;ficas y morales que sostienen la estructura b&aacute;sica de sus instituciones pol&iacute;ticas y sociales, tanto como en la industriosidad y talentos cooperativos de sus miembros, todo ello sostenido a su vez por sus valores pol&iacute;ticos.(...) Los elementos cruciales que hacen la diferencia son la cultura pol&iacute;tica, las virtudes pol&iacute;ticas y la sociedad c&iacute;vica del pa&iacute;s, la probidad e industriosidad de sus miembros, su capacidad para la innovaci&oacute;n, y mucho m&aacute;s. Tambi&eacute;n es crucial la pol&iacute;tica poblacional del pa&iacute;s: debe tener cuidado en no sobrecargar a su territorio y a su econom&iacute;a con una poblaci&oacute;n mayor a la que puede sustentar...&raquo; </i>(Rawls, 1999 En: de Vita, A. (2003:226).</p>      <p align="justify"><sup><a name="6a"></a><a href="#6">6</a></sup> Estos autores demuestran c&oacute;mo al evaluar el grado de concentraci&oacute;n de la industria encuentran que los primeros establecimientos concentran el 55% del total de las ventas, por lo que la industria de fabricaci&oacute;n y refinaci&oacute;n de az&uacute;car se considera un oligopolio &laquo;moderadamente&raquo; concentrado.</p>      <p align="justify"><sup><a name="7a"></a><a href="#7">7</a></sup> El informe de ASOCA&Ntilde;A 2007-2008 resalta c&oacute;mo el az&uacute;car constituye uno de los productos de mayor complejidad dentro de las negociaciones; el etanol, en cambio, tendr&iacute;a un acceso real a los mercados de EFTA y Canad&aacute;.</p>      <p><sup><a name="8a"></a><a href="#8">8</a></sup> La entrevista en detalle se puede consultar en la edici&oacute;n digital de <i>correo canadiense, </i>disponible en <a href="http://www.elcorreo.ca/elcorreo/story.php?story_id=6897" target="_blank">http://www.elcorreo.ca/elcorreo/story.php?story_id=6897</a> del 27 de marzo de 2008.</p>      <p align="justify"><sup><a name="9a"></a><a href="#9">9</a></sup> Seg&uacute;n Alves, F (2006) un trabajador que corte 6 toneladas de ca&ntilde;a en un &aacute;rea de 200 metros de ancho por 8.5 metros de largo, camina durante un d&iacute;a una distancia aproximada de 4.400 metros, despu&eacute;s de aproximadamente 50 golpes de machete para cortar un tajo de ca&ntilde;a que equivale a 183.150 golpes diarios. Adem&aacute;s de golpear la ca&ntilde;a, el trabajador debe flexionarse unos 30 cm. en cada golpe, que constituyen aproximadamente 36.630 flexiones de pierna, y debe cargar -si no existe la m&aacute;quina adecuada- la ca&ntilde;a en sus brazos, en tajos de 15 kg., a una distancia que var&iacute;a de 1.5 a 3 metros, perdiendo unos 8 litros de agua por d&iacute;a. Gran cantidad de energ&iacute;a, por lo tanto, se necesita para caminar, golpear y cargar el peso de la ca&ntilde;a, sin contar con la vestimenta apropiada para esto, como lo son: overoles, canilleras, guantes y botas con platina, adem&aacute;s de chalinas para protegerse el cuello y la cabeza de insectos y del agobiante calor.</p>      <p align="justify"><sup><a name="10a"></a><a href="#10">10</a></sup> Estas y otras cuestiones relacionadas con la situaci&oacute;n general de los corteros de ca&ntilde;a en el Valle del Cauca bajo contratos laborales de las cooperativas de trabajo asociado (CTA) puede encontrarse en Aricapa R. (2006)</p>      <p align="justify"><sup><a name="11a"></a><a href="#11">11</a></sup> Estimaciones del sector azucarero calculan que la producci&oacute;n en 2008 cay&oacute; un 10.6% por el invierno y el paro de corteros. En el bloqueo de los corteros, 8 de los 13 ingenios dejaron de producir 263.000 toneladas de ca&ntilde;a, al igual que 39 millones de litros de etanol y 600.000 toneladas de bagazo, al igual que otros productos que suman unos U$136.000 millones. (el Pa&iacute;s, 22 de enero de 2009). Sin duda, un gran golpe a las ganancias de los ingenios azucareros del pa&iacute;s.</p>      <p align="justify"><sup><a name="12a"></a><a href="#12">12</a></sup> Un cortero con mayor productividad necesariamente debe tener una mayor masa muscular y resistencia f&iacute;sica para realizar una actividad repetitiva y exhausta, en algunos casos entre 8 y 12 horas diarias.</p>  <hr>  <font size="3">     <br>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p></font>      <!-- ref --><p align="justify"> ALVES, F (2006) &laquo;&iquest;Por que morrem os cortadores de ca&ntilde;a?&raquo; En: Pastoral do migrante. Qua, 01 de marzo. Sao Paulo, Brasil.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S1909-3063201000010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> ARICAPA, R. (2006) <i>Las CTA del sector azucarero: &iquest;Flexibilizaci&oacute;n o salvajismo laboral? </i>En publicaci&oacute;n: Revista Cultura y Trabajo, no. 69. ENS, Escuela Nacional Sindical: Colombia, octubre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S1909-3063201000010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> CEPAL (2002) &laquo;El conglomerado del az&uacute;car del Valle del Cauca, Colombia&raquo;. Centro Nacional de Productividad. Santiago de Chile, diciembre.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S1909-3063201000010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> DE VITa, A. (2003:226). &laquo;La teor&iacute;a de Rawls de la justicia internacional&raquo;. En: A. Boron, Filosof&iacute;a pol&iacute;tica contempor&aacute;nea. Controversias sobre civilizaci&oacute;n, imperio y ciudadan&iacute;a, 221-258. Buenos Aires: CLACSO.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S1909-3063201000010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> CIMADAMORe, A. (2005). &laquo;Prefacio&raquo;, en Sonia &Aacute;lvarez Leguizam&oacute;n (comp.), Trabajo y producci&oacute;n de la pobreza en Latinoam&eacute;rica y el Caribe: estructuras, discursos y actores. Buenos Aires: CLACSO.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S1909-3063201000010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> ESPINAL C, MARTINEZ C, y Beltr&aacute;n L (2005) &laquo;La agroindustria del az&uacute;car en Colombia&raquo;. En: Agrocadenas. Observatorio de Competitividad Agrocadenas. Documento de trabajo N. 50. Ministerio de Agricultura. Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S1909-3063201000010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> GUEVARA, D. (2007) &laquo;El doble desaf&iacute;o en busca de un mejor futuro: j&oacute;venes y desplazados en Colombia&raquo;. En: Medio Ambiente y Urbanizaci&oacute;n, Vol.69, No.1 55-66&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S1909-3063201000010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> GUEVARA, R. (2008). &laquo;Violencia y desplazamiento: caracter&iacute;sticas de las mujeres desplazadas jefas de hogar del municipio de Florida. Valle del Cauca. En: Reflexi&oacute;n Pol&iacute;tica. Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos. Universidad Aut&oacute;noma de Bucaramanga. A&ntilde;o 10 No 20. 154-174.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S1909-3063201000010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> JOCHNICK, C. (2001). &laquo;The Human Rights Challenge to Global Poverty&raquo;. In w. Van Genugten, &amp; C. P&eacute;rez-Bustillo, The Poverty of Rights. Human Rights and the Erradication of Poverty 159-183 New York: CROP.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S1909-3063201000010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> LUNA, F. (2007). &laquo;Pobreza en el mundo: obligaciones institucionales y derechos humanos&raquo; Revista latinoamericana de filosof&iacute;a vol 33 N.2 239-314.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000153&pid=S1909-3063201000010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> MACHADO, A. (2004) &laquo;Tenencia de la tierra, problema agrario y conflicto&raquo;. En M. Bello. (editora), Desplazamiento forzado, din&aacute;micas de guerra, exclusi&oacute;n y desarraigo 81-96. Bogot&aacute;: ACNUR-Universidad Nacional de Colombia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000154&pid=S1909-3063201000010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> MONDRAG&Oacute;N, H (2008) &laquo;Ca&ntilde;a de az&uacute;car y palma aceitera, biocombustibles y relaciones de dominaci&oacute;n&raquo;. Centro de Cooperaci&oacute;n Ind&iacute;gena, Cecoin, Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000155&pid=S1909-3063201000010000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> P&eacute;rez-Bustillo, C (2001) &laquo;Expansion of citizenship and Democratic Construction&raquo;. In w. Van Genugten, &amp; C. P&eacute;rez-Bustillo, The Poverty of Rights. Human Rights and the Erradication of Poverty 159-183. New York: CROP.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000156&pid=S1909-3063201000010000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> POGGE, T. (2005 a). &laquo;Severe poverty as a violation of negative duties&raquo;. Ethics and International Affairs, 55-84.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000157&pid=S1909-3063201000010000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> POGGE, T. (2005 b). La pobreza en el mundo y los derechos humanos. Barcelona: Paidos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000158&pid=S1909-3063201000010000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> SARMIENTO, L (2000) &laquo;Desarrollo societal, conflicto y territorio&raquo;. Ponencia presentada al Seminario Internacional Desplazamiento, conflicto, paz y desarrollo, 30 de mayo a 2 de junio de 2000. Bogot&aacute;: Codhes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000159&pid=S1909-3063201000010000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify"> VAN GENUGTEN, W., &amp; P&eacute;rez-Bustillo, C. (2001). The poverty of rights. Human rigths and the erradication of poverty. New york: CROP.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000160&pid=S1909-3063201000010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><a href="#_ini">Inicio</a></p>  </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ALVES]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="pt"><![CDATA[¿Por que morrem os cortadores de caña?]]></article-title>
<source><![CDATA[Pastoral do migrante]]></source>
<year>2006</year>
<numero>Qua</numero>
<issue>Qua</issue>
<publisher-loc><![CDATA[Sao Paulo ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ARICAPA]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las CTA del sector azucarero: ¿Flexibilización o salvajismo laboral?]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Cultura y Trabajo]]></source>
<year>2006</year>
<numero>69</numero>
<issue>69</issue>
<publisher-name><![CDATA[ENS, Escuela Nacional Sindical]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>CEPAL</collab>
<source><![CDATA[El conglomerado del azúcar del Valle del Cauca, Colombia]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro Nacional de Productividad]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[DE VITa]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La teoría de Rawls de la justicia internacional]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Boron]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Filosofía política contemporánea: Controversias sobre civilización, imperio y ciudadanía]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>221-258</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CLACSO]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[CIMADAMORe]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Prefacio]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Álvarez Leguizamón]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sonia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Trabajo y producción de la pobreza en Latinoamérica y el Caribe: estructuras, discursos y actores]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CLACSO]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ESPINAL]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[MARTINEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beltrán]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La agroindustria del azúcar en Colombia]]></article-title>
<collab>Agrocadenas</collab>
<source><![CDATA[Observatorio de Competitividad Agrocadenas]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ministerio de Agricultura]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GUEVARA]]></surname>
<given-names><![CDATA[D.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El doble desafío en busca de un mejor futuro: jóvenes y desplazados en Colombia]]></article-title>
<source><![CDATA[Medio Ambiente y Urbanización]]></source>
<year>2007</year>
<volume>69</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>55-66</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GUEVARA]]></surname>
<given-names><![CDATA[R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Violencia y desplazamiento: características de las mujeres desplazadas jefas de hogar del municipio de Florida. Valle del Cauca]]></article-title>
<source><![CDATA[Reflexión Política]]></source>
<year>2008</year>
<volume>10</volume>
<numero>20</numero>
<issue>20</issue>
<page-range>154-174</page-range><publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Políticos. Universidad Autónoma de Bucaramanga]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[JOCHNICK]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Human Rights Challenge to Global Poverty]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Van Genugten]]></surname>
<given-names><![CDATA[w]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez-Bustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Poverty of Rights: Human Rights and the Erradication of Poverty]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>159-183</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CROP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[LUNA]]></surname>
<given-names><![CDATA[F.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Pobreza en el mundo: obligaciones institucionales y derechos humanos]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista latinoamericana de filosofía]]></source>
<year>2007</year>
<volume>33</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>239-314</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MACHADO]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tenencia de la tierra, problema agrario y conflicto]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Bello]]></surname>
<given-names><![CDATA[M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Desplazamiento forzado, dinámicas de guerra, exclusión y desarraigo]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>81-96</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[ACNURUniversidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MONDRAGÓN]]></surname>
<given-names><![CDATA[H]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Caña de azúcar y palma aceitera, biocombustibles y relaciones de dominación]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Cooperación Indígena, Cecoin]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Pérez-Bustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Expansion of citizenship and Democratic Construction]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Van Genugten]]></surname>
<given-names><![CDATA[w.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez-Bustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The Poverty of Rights: Human Rights and the Erradication of Poverty]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>159-183</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CROP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[POGGE]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Severe poverty as a violation of negative duties]]></article-title>
<source><![CDATA[Ethics and International Affairs]]></source>
<year>2005</year>
<month> a</month>
<page-range>55-84</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[POGGE]]></surname>
<given-names><![CDATA[T.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La pobreza en el mundo y los derechos humanos]]></source>
<year>2005</year>
<month> b</month>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[SARMIENTO]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Desarrollo societal, conflicto y territorio]]></source>
<year>2000</year>
<conf-name><![CDATA[ Seminario Internacional Desplazamiento, conflicto, paz y desarrollo]]></conf-name>
<conf-date>30 de mayo a 2 de junio de 2000</conf-date>
<conf-loc>Bogotá </conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[VAN GENUGTEN]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez-Bustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[C.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The poverty of rights: Human rigths and the erradication of poverty]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[New york ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[CROP]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
