<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>1909-3063</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Revista de Relaciones Internacionales, Estrategia y Seguridad]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[rev.relac.int.estrateg.segur.]]></abbrev-journal-title>
<issn>1909-3063</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Militar Nueva Granada]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S1909-30632010000200007</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LA ASOCIATIVIDAD COMO MODELO DE GESTIÓN PARA PROMOVER LAS EXPORTACIONES EN LAS PEQUEÑAS Y MEDIANAS EMPRESAS EN COLOMBIA]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lozano Monroy]]></surname>
<given-names><![CDATA[Félix David]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad Militar Nueva Granada Especialización en Gestión de Desarrollo Administrativo ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>12</month>
<year>2010</year>
</pub-date>
<volume>5</volume>
<numero>2</numero>
<fpage>161</fpage>
<lpage>191</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S1909-30632010000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S1909-30632010000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S1909-30632010000200007&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[A nivel general, a las pequeñas y medianas empresas (pymes), que representan la inmensa mayoría del empresariado local, se les dificulta exportar exitosamente desde Colombia debido a que su reducido tamaño comparativo les impide contar con una estructura financiera que les proporcione una capacidad de producción significativa y una estructura de costos eficiente. Por esta situación, se propone como alternativa de solución la implementación de un modelo de asociatividad entre este tipo de empresas para que aspiren a ubicar exitosamente su oferta en los mercados externos. A través de redes o cadenas empresariales se podrían superar las limitaciones de este tipo de empresas individualmente para que, de manera mancomunada y armonizada, puedan lograr mayores volúmenes de producción, precios más competitivos y una mejor capacidad negociadora.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In general, small and medium enterprises (SMEs), which correspond to the vast majority of local businesses, find it difficult to successfully export from Colombia due to their comparative small size that prevents them from having a financial structure to provide significant production capacity and efficient cost structure. For this situation, it is proposed, as alternative, to implement a model of association between these businesses to try to successfully offer their production in foreign markets. Through business chains or networks it would be possible to overcome the individual limitations of those companies, so that in a pooled and harmonized manner, larger production volumes, more competitive pricing and better negotiating capacity can be achieved.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Asociatividad]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[exportación no tradicional]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[promoción no financiera]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[pymes]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[clústeres y cadenas competitivas]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[association]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[non-traditional exports]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[non-financial promotion]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[SMEs]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[clusters and competitive chains]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">  <a name="_ini"></a>      <br>    <p align="center"><font size="4"><b>LA ASOCIATIVIDAD COMO MODELO DE GESTI&Oacute;N PARA PROMOVER LAS EXPORTACIONES EN LAS PEQUE&Ntilde;AS Y MEDIANAS EMPRESAS EN COLOMBIA</b></font></p>      <p><b>F&eacute;lix David Lozano Monroy</b><a name="nota1"></a><a href="#nota_1"><sup>*</sup></a></p>      <p align="justify"><a name="nota_1"></a><a href="#nota1"><sup>*</sup></a> Profesional en Comercio Internacional Universidad Jorge Tadeo Lozano. Especialista en Gerencia de Mercadeo y especialista en Finanzas de la Universidad del Rosario. Master Executive en Gesti&oacute;n Internacional de la Empresa de EOI (Espa&ntilde;a), y candidato a Mag&iacute;ster en Administraci&oacute;n de la Universidad Nacional de Colombia. Docente Especializaci&oacute;n en Gesti&oacute;n de Desarrollo Administrativo, Universidad Militar Nueva Granada. <a href="mailto:fxdv@hotmail.com">fxdv@hotmail.com</a>.</p>      <p align="justify"><b>Recibido:</b> 6 de septiembre de 2010 <b>Aceptado:</b> 23 de septiembre de 2010</b></p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>RESUMEN</b></p></font>      <p align="justify">A nivel general, a las peque&ntilde;as y medianas empresas (pymes), que representan la inmensa mayor&iacute;a del empresariado local, se les dificulta exportar exitosamente desde Colombia debido a que su reducido tama&ntilde;o comparativo les impide contar con una estructura financiera que les proporcione una capacidad de producci&oacute;n significativa y una estructura de costos eficiente. Por esta situaci&oacute;n, se propone como alternativa de soluci&oacute;n la implementaci&oacute;n de un modelo de asociatividad entre este tipo de empresas para que aspiren a ubicar exitosamente su oferta en los mercados externos. A trav&eacute;s de redes o cadenas empresariales se podr&iacute;an superar las limitaciones de este tipo de empresas individualmente para que, de manera mancomunada y armonizada, puedan lograr mayores vol&uacute;menes de producci&oacute;n, precios m&aacute;s competitivos y una mejor capacidad negociadora.</p>      <p align="justify"><b>Palabras clave: </b>Asociatividad, exportaci&oacute;n no tradicional, promoci&oacute;n no financiera, pymes, cl&uacute;steres y cadenas competitivas.</p>  <hr>  <font size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <p><b>ABSTRACT</b></p></font>      <p align="justify">In general, small and medium enterprises (SMEs), which correspond to the vast majority of local businesses, find it difficult to successfully export from Colombia due to their comparative small size that prevents them from having a financial structure to provide significant production capacity and efficient cost structure. For this situation, it is proposed, as alternative, to implement a model of association between these businesses to try to successfully offer their production in foreign markets. Through business chains or networks it would be possible to overcome the individual limitations of those companies, so that in a pooled and harmonized manner, larger production volumes, more competitive pricing and better negotiating capacity can be achieved.</p>      <p align="justify"><b>Key Words: </b>association, non-traditional exports, non-financial promotion, SMEs, clusters and competitive chains.</p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></p></font>      <p align="justify">La mayor&iacute;a de pa&iacute;ses contempla en el comercio internacional el factor que les puede proveer de mayores niveles de crecimiento econ&oacute;mico, toda vez que hist&oacute;ricamente ha sido superior la tasa a la cual ha crecido el intercambio de bienes y servicios entre las naciones en comparaci&oacute;n con el crecimiento de las econom&iacute;as, consideradas individualmente. El comercio mundial, como proporci&oacute;n del PIB mundial, ha evolucionado desde el 1% que representaba en 1820, al 6% en 1900, luego al 12% en 1950, hasta el 26% para el a&ntilde;o 2000 (BIRF, 2009). El enfoque que m&aacute;s se impone es el que considera que la inserci&oacute;n de las econom&iacute;as de Am&eacute;rica Latina en el comercio internacional es un componente clave en sus respectivas agendas de desarrollo, puesto que propende por brindarles un crecimiento de calidad, sostenible e incluyente (CAF, 2005).</p>      <p align="justify">Un entorno internacional altamente competido apunta a pensar que solo las empresas m&aacute;s poderosas, y espec&iacute;ficamente las m&aacute;s grandes, con mayor capacidad de respuesta, son las &uacute;nicas que pueden competir en este contexto, excluyendo a las m&aacute;s peque&ntilde;as o m&aacute;s d&eacute;biles que, seguramente, no logran atender id&oacute;neamente las m&uacute;ltiples exigencias que el mercado mundial establece. Por ello se les imposibilita crecer con base en los mercados externos, poniendo incluso en riesgo su propia supervivencia, debido a que la competencia for&aacute;nea tambi&eacute;n puede llegar a establecerse en su propio mercado local.</p>      <p align="justify">Frente a este escenario, el tama&ntilde;o promedio de las empresas en Colombia se constituye en una limitante estructural para que accedan como exportadores al mercado internacional. De su tama&ntilde;o se deriva, de manera generalizada, una d&eacute;bil estructura financiera, una baja capacidad de producci&oacute;n y un m&iacute;nimo acceso a la tecnolog&iacute;a acorde para atender las altas exigencias de los mercados externos, dado que la amplia mayor&iacute;a de las empresas en Colombia se categoriza como microempresa (1 a 10 empleados), peque&ntilde;a (entre 11 y 50 empleados) y mediana empresa (de 51 a 200 empleados), de acuerdo con la clasificaci&oacute;n de la ley 905 de 2004. La capacidad individual de las empresas peque&ntilde;as y medianas (pymes) resulta insuficiente para alcanzar cabalmente una posici&oacute;n competitiva en el &aacute;mbito de los negocios internacionales, para as&iacute; contar con una oferta diferenciada y con atributos palpables. Las pymes dif&iacute;cilmente logran el &eacute;xito contando &uacute;nicamente con sus propias fuerzas; deben contemplar la posibilidad de asociarse y crear sinergias con otras empresas para asumir los beneficios y los riesgos de los negocios de manera compartida.</p>      <p align="justify">Por lo anterior, sin desconocer los logros alcanzados en la materia, se propone como herramienta de soluci&oacute;n a esta limitante empresarial el implementar modelos asociativos de exportaci&oacute;n, de manera efectiva y planificada, que coadyuven a que las pymes junten esfuerzos y, unidas, puedan cristalizar las oportunidades de mercado que el contexto internacional les puede ofrecer, mediante el dise&ntilde;o y la puesta en funcionamiento de cadenas productivas de vocaci&oacute;n exportadora.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La implementaci&oacute;n de sistemas asociativos entre empresas de sectores iguales o complementarios se puede constituir en una valiosa herramienta de gesti&oacute;n hacia los mercados internacionales, que contrarreste las limitaciones derivadas del menor tama&ntilde;o comparativo de las pymes interesadas. De esta manera, podr&iacute;an aspirar a exportar desde Colombia aunando esfuerzos para acceder a una capacidad financiera consistente que les facilite acceder a la tecnolog&iacute;a adecuada para aplicar econom&iacute;as de escala y generar mayores vol&uacute;menes de producci&oacute;n. Adem&aacute;s, un modelo asociativo puede aportar otras ventajas, tales como una mayor capacidad de negociaci&oacute;n para las peque&ntilde;as y medianas empresas (tanto en la cadena de proveedur&iacute;a como con los clientes for&aacute;neos), mejor soporte financiero, capacidad para costear investigaciones de mercado de manera conjunta o lograr certificaciones internacionales o de normalizaci&oacute;n t&eacute;cnica (CAF, 2007). A partir de estas ventajas las empresas asociadas pueden ofrecer menores costos y precios m&aacute;s competitivos, en funci&oacute;n del mercado meta a atender.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>RETOS DEL CONTEXTO INTERNACIONAL</b></p></font>      <p align="justify">Ante la perspectiva de inclinarse o no por el libre comercio, se presentan teor&iacute;as que promueven el comercio internacional como factor de desarrollo y fortalecimiento econ&oacute;mico que proporciona beneficios importantes (Frieden y otros, 2010) y que consideran el comercio como una fuerza positiva para el desarrollo, aunque la liberalizaci&oacute;n comercial por s&iacute; misma puede que no sea suficiente (Stiglitz y Charlton, 2007). Otras teor&iacute;as, por el contrario, en un evidente enfrentamiento conceptual, consideran el libre comercio como un medio para generar disparidad y explotaci&oacute;n entre naciones ricas y d&eacute;biles (Carpintero y otros, 1999). Quienes se oponen a la globalizaci&oacute;n, manifiestan que sus efectos nocivos se reflejan en el deterioro del empleo y los salarios, la violaci&oacute;n a las regulaciones ambientales y laborales, la inequidad en el ingreso, el irrespeto a las soberan&iacute;as nacionales y la p&eacute;rdida de identidad y diversidad cultural. De ah&iacute; su abierta oposici&oacute;n y la negaci&oacute;n de sus posibles beneficios. Por ello, muchos gobiernos aplican barreras al comercio para proteger a las industrias que compiten contra los productos importados, a pesar de que la mayor&iacute;a de los economistas recomienda el libre comercio (Krugman y Wells, 2006).</p>      <p align="justify">Frente a esta disyuntiva, entre los enfoques negativos y positivos que puedan surgir, un gran n&uacute;mero de pa&iacute;ses vislumbra en el ejercicio del intercambio comercial internacional un mecanismo que les puede proveer crecimiento econ&oacute;mico. Por ello, muchas naciones a nivel de pol&iacute;tica de estado propenden por el libre comercio y fomentan los flujos comerciales, de forma tal que instan a las compa&ntilde;&iacute;as en ellas establecidas a gestionar sus negocios m&aacute;s all&aacute; de sus fronteras de varias maneras, que van desde simples despachos de mercanc&iacute;as hasta modelos m&aacute;s sofisticados como son los esquemas multinacionales o transnacionales o, incluso, la representaci&oacute;n comercial (Czinkota, 2004). A la luz de la teor&iacute;a econ&oacute;mica del comercio internacional, con la importancia estrat&eacute;gica que reviste, cada pa&iacute;s debe identificar y aprovechar sus ventajas comparativas, especializar su producci&oacute;n en funci&oacute;n de &eacute;stas para aplicar econom&iacute;as de escala y propender por el libre comercio (Krugman y Wells, 2006).</p>      <p align="justify">No obstante el inter&eacute;s expl&iacute;cito y generalizado de los pa&iacute;ses por participar en los flujos de comercio, en el entorno mundial se presentan pr&aacute;cticas sutil o abiertamente restrictivas que limitan de manera efectiva el acceso real a los mercados. Estas restricciones pueden provenir por cuenta de medidas oficiales establecidas por las naciones que no comparten los lineamientos del libre comercio o que buscan proteger determinados sectores, cuyo fin es el de impedir o limitar el ingreso de ciertos productos a sus mercados a trav&eacute;s de pol&iacute;ticas proteccionistas o barreras al comercio, argumentando razones de seguridad nacional, creaci&oacute;n de puestos de trabajo y protecci&oacute;n a industrias nacientes (Krugman y Wells, 2006). Mientras que los mercados son cada vez m&aacute;s internacionales, debido a las mejoras en el transporte y en las comunicaciones, parad&oacute;jicamente el mundo est&aacute; m&aacute;s fragmentado pol&iacute;ticamente. Prueba fehaciente de ello radica en que mientras en 1820 solo exist&iacute;an 75 fronteras en el mundo, se pas&oacute; a 104 en 1900, aument&oacute; a 200 en 1950 y lleg&oacute; a 600 pasos fronterizos en 2000, como producto de dicha fragmentaci&oacute;n y por la aparici&oacute;n de nuevos pa&iacute;ses (BIRF, 2009).</p>      <p align="justify">De otra parte, tambi&eacute;n se presentan otro tipo de restricciones relacionadas con el ejercicio comercial y que nada tienen que ver con normativas de estado alguno, puesto que son fijadas como condiciones comerciales por las mismas empresas. Estas limitantes son consecuencia del dinamismo inherente de los altos est&aacute;ndares de competencia que se fijan en el campo empresarial y que exigen una mayor capacidad de respuesta por parte de las empresas en aspectos tales como la calidad, los vol&uacute;menes de producci&oacute;n, el mejoramiento continuo, la innovaci&oacute;n y la tecnolog&iacute;a, el respeto por las normativas ambientales y sociales, el cumplimiento estricto de condiciones sanitarias, la perfecci&oacute;n en la cadena de abastecimiento, la fijaci&oacute;n de precios competitivos, la seriedad en los negocios y la excelencia en el servicio, principalmente.</p>      <p align="justify">Este escenario de competencia generalizada entre las empresas ha llevado a que dentro de los mercados que participan en el mundo global actual se haya impuesto una marcada confrontaci&oacute;n que pretende alcanzar mayores niveles de productividad, competitividad y desarrollo, en la cual juegan un papel determinante la innovaci&oacute;n, la generaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a y la localizaci&oacute;n acertada de los centros productivos. Estos factores asociados entre s&iacute; han conllevado a una nueva realidad econ&oacute;mica mundial, que determina pautas de desarrollo para cada regi&oacute;n y genera brechas entre regiones m&aacute;s avanzadas, m&aacute;s globales, frente a regiones rezagadas y atrasadas. El esfuerzo de las regiones que optan por desarrollar ventajas competitivas basadas en el fomento a la innovaci&oacute;n como generador de tecnolog&iacute;a se ve compensado con un mayor registro de patentes, el aumento en su eficiencia productiva y la consolidaci&oacute;n de su producci&oacute;n cient&iacute;fica (M&eacute;ndez, 1997). En concordancia con lo anterior, las dos fuerzas encargadas de difundir y fortalecer los procesos de globalizaci&oacute;n en el mundo son el desmonte a las barreras comerciales y a la inversi&oacute;n extranjera, y la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica (Rugman y otros, 2002).</p>      <p align="justify">Ante este panorama, resulta imperativo que para lograr un acceso m&aacute;s eficiente a los mercados internacionales debe hacerse una transformaci&oacute;n productiva de fondo que logre aumentar la productividad total de las econom&iacute;as (CAF, 2005). Para cumplir con una alta productividad y competitividad el tama&ntilde;o relativo de las empresas incide de manera importante. Las grandes compa&ntilde;&iacute;as que adquieren sus productos en el mercado mundial, con el objeto de comercializarlos o incorporarlos en su estructura productiva, seleccionan solo aquellos proveedores que est&eacute;n en condici&oacute;n de cumplir sus requisitos y que, por ende, les logren proporcionar vol&uacute;menes de producci&oacute;n acordes con la magnitud de sus negocios habituales. Para competir adecuadamente cobra especial relevancia la capacidad de generar vol&uacute;menes de producci&oacute;n considerables, como sin&oacute;nimo de costos y precios competitivos.</p>      <p align="justify">Las empresas han asumido que se deben preparar de la mejor manera posible para afrontar los retos que depara el contexto internacional, independiente de su tama&ntilde;o. La empresa que pretenda participar como oferente en los mercados globales y exigentes, como son la mayor&iacute;a de los actuales, e incluso a aquellas empresas que busquen simplemente neutralizar o contrarrestar la competencia externa en los mercados que atienden, deben ser conscientes del compromiso a asumir y conocer profundamente todos los frentes que deben atender simult&aacute;neamente para alcanzar el &eacute;xito en esta iniciativa: Deben cuantificar en detalle sus grados de productividad y competitividad, sus reales fortalezas y debilidades, para responder satisfactoriamente a las exigencias y expectativas de los mercados que se ha propuesto participar. Entre dichas exigencias se cuentan altos est&aacute;ndares de calidad, precios atractivos, confiabilidad, altos vol&uacute;menes de producci&oacute;n, capacidad financiera, dise&ntilde;os novedosos, cadena log&iacute;stica impecable, certificaciones de calidad reconocidas, adem&aacute;s de un servicio excelente, y una ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica estrat&eacute;gica de los centros productivos, como sin&oacute;nimo de competitividad exportadora, basada en un nivel de calidad que se da por impl&iacute;cito.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Se observa en el contexto global que cerca del 40% del comercio mundial es intra-industrial (entendido como intercambio similar de bienes entre pa&iacute;ses), acompa&ntilde;ado de una reducci&oacute;n arancelaria generalizada que ha liberalizado el comercio, seguida de una gran proliferaci&oacute;n de acuerdos comerciales. Adem&aacute;s, muchas naciones han convertido sus ventajas comparativas en ventajas competitivas, aunque Am&eacute;rica Latina se mantiene exportando fundamentalmente productos primarios, de bajo valor agregado y transformaci&oacute;n. En cambio, China ha logrado mejoras en productividad que se han reflejado en la configuraci&oacute;n de cadenas productivas que han impulsado vigorosamente el comercio intra-industrial, en tanto que la liberalizaci&oacute;n mundial se ha apoyado en la inversi&oacute;n extranjera directa, los desarrollos tecnol&oacute;gicos y en las plataformas log&iacute;sticas disponibles. As&iacute; pues, el mundo ha sido testigo de aperturas comerciales bilaterales, multilaterales o regionales que han ampliado los mercados, como acontece con el Tratado de Libre Comercio de Norteam&eacute;rica (NAFTA, por sus siglas en ingl&eacute;s), el Mercado Com&uacute;n Centroamericano - MCCA, el Mercosur o la Comunidad Andina - CAN, que, en general, no ri&ntilde;en con el marco institucional de la Organizaci&oacute;n Mundial de Comercio - OMC. En total existen m&aacute;s de 200 acuerdos comerciales regionales firmados y notificados a la OMC (CAF, 2005).</p>      <p align="justify">No obstante, los avances palpables en pro de la liberalizaci&oacute;n del comercio, de igual modo se percibe desde 2008 la adopci&oacute;n generalizada de tendencias proteccionistas, como consecuencia del temor que generan la crisis mundial, el comportamiento de la econom&iacute;a y el desempleo (Dinero No 348, 2010). Hoy en d&iacute;a pr&aacute;cticamente todos los pa&iacute;ses imponen alg&uacute;n tipo de restricci&oacute;n comercial o impositiva (Stiglitz y Charlton, 2007). Las exportaciones mundiales se derrumbaron por la ca&iacute;da de la demanda y por la disminuci&oacute;n de los precios de los productos b&aacute;sicos. Seg&uacute;n la Organizaci&oacute;n Mundial del Comercio - OMC, las exportaciones trimestrales del mundo cayeron desde US$ 4.3 billones hasta US$ 2.7 billones entre el tercer trimestre de 2008 y el primero de 2009.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>TENDENCIAS GENERALES Y COMPORTAMIENTO DE LOS MERCADOS</b></p></font>      <p align="justify">En el mundo global actual se ha impuesto la personalizaci&oacute;n de productos estandarizados que se caracterizan por ser avanzados, funcionales, fiables y de bajo precio (Rugman y otros, 2002). Esta situaci&oacute;n ha sido influida dram&aacute;ticamente por el desarrollo y la aplicaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a, lo que ha conllevado a una nueva realidad comercial, por lo cual se vaticina que se est&aacute; llegando al fin del mundo comercial multinacional. Sin embargo, se vive la rep&uacute;blica de la tecnolog&iacute;a y en los mercados se debate la hegemon&iacute;a entre los productos high-touch (alto contacto) y high-tech (alta tecnolog&iacute;a). Por ello, la uniformidad de preferencias conduce a la estandarizaci&oacute;n de los productos, la fabricaci&oacute;n y las instituciones comerciales. Adicionalmente, de manera generalizada el consumidor global exige alta calidad con bajo costo y las culturas corporativas optan por transacciones de costos m&iacute;nimos, aunque de un pa&iacute;s a otro persisten diferencias culturales, idiom&aacute;ticas, comerciales, jur&iacute;dicas y de otros tipos (Harvard Business Review, 2006).</p>      <p align="justify">En la era de la globalizaci&oacute;n se observa que las peque&ntilde;as compa&ntilde;&iacute;as han empezado a participar activamente en el comercio internacional apoyadas en la tecnolog&iacute;a, dado que mientras los canales de distribuci&oacute;n tradicionales son usados por las grandes empresas, las peque&ntilde;as firmas han optado por la distribuci&oacute;n electr&oacute;nica que proporciona menores costos y es una herramienta efectiva de venta (Rugman y otros, 2002). El modelo comercial que se ha establecido con &eacute;xito es el de minimizar costos y precios y simult&aacute;neamente maximizar la calidad y la fiabilidad a trav&eacute;s de productos estandarizados y considerando al consumidor como un rey. Solo de esta manera las empresas se pueden catalogar como competitivas local y mundialmente; no niegan ni contradicen la homogeneizaci&oacute;n global, sino que la confirman. Adem&aacute;s, las empresas exitosas aplican que el marketing debe tratar de entender exactamente qu&eacute; les gustar&iacute;a a los consumidores, en lugar de dar a los consumidores lo que ellos dicen que quieren (Harvard Business Review, 2006).</p>      <p align="justify">Los mercados que participan en el mundo global actual, independiente de su mayor o menor grado de sofisticaci&oacute;n, han logrado imponer en el &aacute;mbito de las relaciones comerciales una aguda confrontaci&oacute;n que obliga a las empresas a alcanzar m&aacute;s altos niveles de productividad, competitividad y desarrollo, con el objeto de ser admitidas en los escenarios de negocios internacionales. Para tal fin, se preparan en temas y disciplinas espec&iacute;ficas y determinantes como son la innovaci&oacute;n, la generaci&oacute;n y aplicaci&oacute;n de tecnolog&iacute;a y la localizaci&oacute;n acertada de los centros productivos. Estos elementos asociados entre s&iacute; han conllevado a una nueva realidad econ&oacute;mica mundial que discrimina entre pa&iacute;ses competitivos y rezagados (M&eacute;ndez, 1997).</p>      <p align="justify">Al surgir el inter&eacute;s de las empresas por participar en redes de exportaci&oacute;n se deben tener en cuenta algunos aspectos a saber: por ejemplo, China desarroll&oacute; encadenamientos productivos para atender mercados distintos al local desde la d&eacute;cada de 1980, siendo consciente que el mercado propio resultaba insuficiente para generar un adecuado crecimiento econ&oacute;mico. Es decir, replicando este caso y en la medida de sus posibilidades actuales, Colombia deber&iacute;a pensar en intentar volcar las iniciativas comerciales en torno a atender la demanda externa y luego ampliar la capacidad instalada con financiaci&oacute;n propia, sin perder de vista que ser competitivo es ser rentable. Valga anotar que si Am&eacute;rica Latina creciera al 10% anual, como ha sucedido en China, el ingreso per c&aacute;pita podr&iacute;a duplicarse en 9 &oacute; 10 a&ntilde;os. Por ello, si Latinoam&eacute;rica, y Colombia en particular, aspira a crecer a tasas asi&aacute;ticas debe alcanzar tasas de inversi&oacute;n asi&aacute;ticas (Ferrari, 2005). Adem&aacute;s, China ha multiplicado sus exportaciones manufactureras al nivel de aportar cerca del 4.8% de los flujos mundiales (CAF, 2005).</p>      <p align="justify">Otros casos exitosos se ilustran con India, que ha incursionado r&aacute;pidamente en la exportaci&oacute;n de servicios y figura como un l&iacute;der global, o con Chile, Corea del Sur y Taiw&aacute;n, como reformadores tempranos, que acertadamente interpretaron y atendieron los factores de demanda para luego adaptar su oferta de exportaci&oacute;n a los requerimientos y exigencias de los mercados for&aacute;neos (CAF, 2005). De otra parte, al contemplar el dise&ntilde;o y posterior desarrollo de modelos asociativos de exportaci&oacute;n, debe asumirse que factores como la urbanizaci&oacute;n, las migraciones y la intensificaci&oacute;n del comercio de productos especializados forman parte integrante del proceso de desarrollo y fomentan la prosperidad, aunque conllevan riesgo y sacrificio; los grandes centros poblacionales aglutinan las oportunidades y la riqueza econ&oacute;mica (densidad), de ah&iacute; que las personas se desplacen desde sus sitios de origen hacia dichos centros para conquistar esas oportunidades que ofrecen (distancia), e incluso ofrezcan su mano de obra para participar activamente en proyectos de producci&oacute;n des-localizados que involucran coordinadas y armoniosas operaciones desde diferentes lugares que luego se integran (divisi&oacute;n) (BIRF, 2009).</p>      <p align="justify">Por ello se afirma que las ciudades, la migraci&oacute;n y el comercio han sido los principales gestores del progreso en el mundo desarrollado durante los dos &uacute;ltimos siglos. Lo confirma el que los desarrollos recientes se han dado por transformaciones que algunos pa&iacute;ses han promovido en las tres dimensiones de la geograf&iacute;a econ&oacute;mica: Mayores densidades como producto de ciudades m&aacute;s grandes, distancias menores cuando las empresas y sus trabajadores migran hacia la densidad, y menos divisiones como sin&oacute;nimo de reducir las barreras econ&oacute;micas para acceder a mercados mundiales en procura de aprovechar las ventajas de las econom&iacute;as de escala y la especializaci&oacute;n (BIRF, 2009). Estos elementos (densidad, distancia y divisi&oacute;n) se deben considerar al momento de dise&ntilde;ar una cadena asociativa con fines de exportaci&oacute;n, puesto que pueden brindar orientaci&oacute;n acertada sobre el perfil de sus posibles integrantes y su conformaci&oacute;n productiva.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">La competitividad sist&eacute;mica constituye un marco de referencia para los pa&iacute;ses tanto industrializados como en desarrollo. Hace una adecuada distinci&oacute;n entre los factores de la competitividad industrial y diferencia entre los cuatro niveles anal&iacute;ticos que conforman el trasegar econ&oacute;mico: Meta, macro, meso y micro. En el nivel <b>meta </b>se eval&uacute;a la capacidad de una sociedad para la integraci&oacute;n y la estrategia, en el nivel <b>macro </b>se considera contexto macroecon&oacute;mico y pol&iacute;tico-administrativo, en tanto que en el nivel <b>meso </b>se determina la viabilidad de generar un entorno capaz de fomentar, complementar y multiplicar los esfuerzos al nivel de la empresa, en t&eacute;rminos de la econom&iacute;a industrial, la teor&iacute;a de la innovaci&oacute;n y la sociolog&iacute;a industrial, y el nivel <b>micro </b>abarca el &aacute;mbito interno y operativo de la empresa. Las empresas industriales de los pa&iacute;ses desarrollados y de los pa&iacute;ses en v&iacute;as de desarrollo se ven hoy ante la necesidad imperiosa de incrementar su competitividad (Esser y otros, 1996).</p>      <p align="justify">Los esfuerzos m&aacute;s importantes para elevar la competitividad deben efectuarse a nivel de la empresa, pero la competitividad internacional no se explica &uacute;nicamente desde el entorno empresarial. Las empresas se hacen competitivas al estar sometidas a una presi&oacute;n de competencia que las obliga a responder mejorando sus productos y su eficiencia productiva, y por estar insertas en redes articuladas dentro de las cuales los esfuerzos de cada empresa se vean apoyados por toda una serie de externalidades, servicios e instituciones (Esser y otros, 1996).</p>      <p align="justify">Para asegurar el &eacute;xito en las cadenas de exportaci&oacute;n necesariamente deben estar articulados y en una constante interacci&oacute;n los niveles meta, macro, meso y micro, de forma tal que los esfuerzos mancomunados generen una sinergia que proyecten estas cadenas en el tiempo y les coadyuven en su sostenibilidad. Para tal fin, adem&aacute;s de objetivos claros y realizables, se requiere que las instituciones gubernamentales demuestren compromiso y voluntad, y que la infraestructura f&iacute;sica disponible opere adecuadamente, para as&iacute; poder brindar unas condiciones b&aacute;sicas a fin de que la gesti&oacute;n empresarial, encadenada en redes de colaboraci&oacute;n exportadora, se desenvuelva eficazmente.</p>  <font size="3">     <br>    <p><b>MET&Aacute;FORAS BIOL&Oacute;GICAS, GESTI&Oacute;N HUMANA Y CADENAS PRODUCTIVAS</b></p></font>      <p align="justify">Estudios e investigaciones han efectuado observaciones comparativas a partir de las cuales han identificado analog&iacute;as y similitudes en el comportamiento y en la manera como se organizan y act&uacute;an ciertas especies animales frente a organizaciones p&uacute;blicas y privadas, lo que hace evidente su semejanza con seres vivos, propiamente dichos.</p>      <p align="justify">La <b>asociatividad </b>se entiende como &laquo;un mecanismo de cooperaci&oacute;n entre empresas peque&ntilde;as y medianas, en donde cada empresa participante, manteniendo su independencia jur&iacute;dica y autonom&iacute;a gerencial, decide voluntariamente participar en un esfuerzo conjunto con los otros participantes para la b&uacute;squeda de un objetivo com&uacute;n&raquo; (L&oacute;pez, 2003, citado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en 2008). As&iacute; mismo, la <b>cadena productiva </b>se define como &laquo;un proceso sist&eacute;mico en el que los actores de una actividad econ&oacute;mica interact&uacute;an desde el sector primario hasta el consumidor final, basados en el desarrollo de espacios de concertaci&oacute;n entre el sector p&uacute;blico y privado orientados a promover e impulsar el logro de mayores niveles de competitividad de dicha actividad&raquo; y puede presentarse bajo la forma de <b>encadenamientos horizontales </b>(conformado por empresas del mismo sector que buscan generar econom&iacute;as de escala) o <b>encadenamientos verticales </b>(generando mayor control tanto en el canal de abastecimiento como en el de distribuci&oacute;n comercial) (Foro de la Microempresa, BID. R&iacute;o de Janeiro, 2002, citado por el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo en 2008).</p>      <p align="justify">Las empresas colombianas que se decidan por dise&ntilde;ar, implementar y participar en esquemas de asociatividad para atender mercados internacionales deben efectuar una introspecci&oacute;n que les permita conocerse cabalmente, tanto en sus posibles ventajas y desventajas competitivas, con el objeto de identificar sus principales atributos y sus limitaciones para luego incorporarse con mayor seguridad y convicci&oacute;n en las futuras redes empresariales. Para tal fin, se hace necesario que quienes se encarguen de dise&ntilde;ar y gestionar las redes de exportaci&oacute;n consideren ciertas &aacute;reas del saber y se apoyen en ellas, puesto que pueden aportar con su sapiencia y experiencia al tema, como son la biolog&iacute;a y la sociobiolog&iacute;a (Barriga, 1982), en aspectos tan puntuales como la capacidad de adaptaci&oacute;n y la co-evoluci&oacute;n (Aldama, 2007).</p>      <p align="justify">En este sentido, resulta oportuno traer a colaci&oacute;n y con criterio aplicativo el concepto de los Sistemas Complejos Adaptativos (SCA), dado que se considera que estos sistemas emergen como resultado de la interacci&oacute;n entre los componentes del sistema y del medio ambiente en el que se desenvuelven, por lo que deben modificar su comportamiento para lograr as&iacute; adaptarse a los cambios que se generan en dicho entorno igualmente complejo (Rammel y otros, 2007). Los mercados no est&aacute;n escriturados para empresa alguna y, ante su frecuente dinamismo y transformaci&oacute;n, las empresas deben aplicar la premisa seg&uacute;n la cual hay que pensar globalmente as&iacute; se compita localmente (Porter, 1990), para as&iacute; aprovechar sus posibles ventajas competitivas a trav&eacute;s del comercio internacional.</p>      <p align="justify">Con esta consideraci&oacute;n, las empresas que aspiren a conformar encadenamientos de exportaci&oacute;n deber&aacute;n comprender previamente que este reto emprendedor implica adaptar sus estructuras y modelos de gesti&oacute;n, pues ya no solo se va a tratar de responder por un desempe&ntilde;o y por unos resultados inherentes a la empresa, sino frente a una comunidad de empresas, ll&aacute;mese cadena, red de cooperaci&oacute;n empresarial, consorcio o cl&uacute;ster. La actitud y la disposici&oacute;n de las empresas deben ser &iacute;ntegras, pues de la empat&iacute;a y acertado entendimiento con los dem&aacute;s miembros depender&aacute; el &eacute;xito de la cadena productiva.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">Los SCA se pueden asimilar conceptualmente a las cadenas de cooperaci&oacute;n empresarial en la medida en que se caracterizan por la alta interacci&oacute;n de sus componentes (en este caso, unidades empresariales), su capacidad de adaptaci&oacute;n o acoplamiento a las condiciones de su entorno y su efecto sinerg&eacute;tico, siempre y cuando su congregaci&oacute;n sea superior a la suma de sus partes consideradas individualmente (Tivnan, 2005). Es preciso anotar que los subsistemas o agentes dependen de la cooperaci&oacute;n y de las interacciones que conllevan desarrollo de co-evoluci&oacute;n y optimizaci&oacute;n de procesos. Las redes evolutivas deben cooperar para prolongarse en el largo plazo a trav&eacute;s de su adaptaci&oacute;n exitosa a su propio entorno. Los organismos vivencian una serie de interacciones en un micro-nivel que luego redunda en su propia adaptaci&oacute;n al macro-nivel, en constante interacci&oacute;n con otras especies que obedecen a diferentes estructuras jer&aacute;rquicas (Rammel y otros, 2007).</p>      <p align="justify">A trav&eacute;s del tiempo, los SCA han evolucionado justamente por su capacidad de adaptaci&oacute;n, situaci&oacute;n que ha ocasionado en la ciencia un inter&eacute;s por comprender y lograr el control de las variables que inciden directamente en los problemas de insostenibilidad. No obstante este inter&eacute;s, se ha cometido el error de asumir que los organismos y los contextos son est&aacute;ticos y r&iacute;gidos, lo cual no tiene asidero al pretender gestionar los ecosistemas sustentables. Los SCA cuentan con una co-evoluci&oacute;n potencial que les permite percibir y responder a los est&iacute;mulos del ambiente mediante unos puentes de interacci&oacute;n mutua y din&aacute;mica que trazan con los subsistemas naturales y socio-econ&oacute;micos. Estas interacciones se enmarcan a trav&eacute;s del di&aacute;logo, el aprendizaje, las relaciones constructivas y la experiencia (Rammel y otros, 2007).</p>      <p align="justify">De otra parte, las cadenas asociativas de perfil exportador deben estar inspiradas y dise&ntilde;adas para conformar planes de negocio que necesariamente se construyan en funci&oacute;n de la demanda global y de las tendencias de los consumidores. De esta manera se podr&aacute;n orientar m&aacute;s acertadamente hacia instancias de negocios realizables y con mayor posibilidad de &eacute;xito, desde el plano de su gesti&oacute;n comercial y desde el plano funcional y organizacional, pueden entrar a medir su real capacidad para adaptar su producci&oacute;n frente a los requerimientos de los mercados mundiales.</p>      <p align="justify">Desde el enfoque de la sociobiolog&iacute;a se privilegia el criterio seg&uacute;n el cual existe una individualidad de los genes y es la base que explica los comportamientos individuales y colectivos e, incluso, se afirma que el individuo est&aacute; al servicio del gen (Barriga, 1982). Esta consideraci&oacute;n debe contemplarse con especial atenci&oacute;n al momento de formular comparaciones entre individuos y empresas, puesto que apuntar&iacute;a a hacer creer que las compa&ntilde;&iacute;as que aspiren a participar en un esquema de cooperaci&oacute;n empresarial evidenciar&iacute;an una mayor preferencia por aquellas con &laquo;alg&uacute;n v&iacute;nculo o parentesco gen&eacute;tico&raquo;. Es decir, que en su proceso de selecci&oacute;n y posterior interrelaci&oacute;n, consciente o inconscientemente, generar&iacute;an mayor empat&iacute;a empresas con aquellas que compartan alg&uacute;n rasgo gen&eacute;tico, bien sea por participaci&oacute;n accionaria o de propiedad, o por alg&uacute;n v&iacute;nculo familiar entre sus fundadores o socios o, incluso, por afinidades socioculturales entre los miembros de las compa&ntilde;&iacute;as.</p>      <p align="justify">Desde un principio la empresa debe saber con igual claridad cu&aacute;les ser&aacute;n tanto sus responsabilidades como las retribuciones a obtener en su debido momento. Los empresarios deben tener claro que en el contexto local los recursos tienden a ser escasos y que se debe optar por cooperar antes que por competir, pues a trav&eacute;s de la cooperaci&oacute;n interempresarial se pueden obtener los beneficios que ser&iacute;an menores, o incluso nulos, en caso de pretender alcanzarlos de manera individual por cuenta de cada empresa por separado.</p>      <p align="justify">La co-evoluci&oacute;n, por su parte, describe los cambios gen&eacute;ticos de unas especies como respuesta a la evoluci&oacute;n de otras. Esta aplicaci&oacute;n conceptual se ha extendido a &aacute;reas de investigaci&oacute;n de perfil socio-econ&oacute;mico, biol&oacute;gico y tecnol&oacute;gico, en las cuales se percibe la co-evoluci&oacute;n como la transferencia de informaci&oacute;n y patrones de comportamiento, y ha llevado a considerar que existe una inevitable interdependencia entre las tecnolog&iacute;as, las instituciones, los valores y el bio-ambiente f&iacute;sico, estrechando una relaci&oacute;n entre la eco-innovaci&oacute;n, los sistemas gerenciales sustentables y las tecnolog&iacute;as verdes. As&iacute; mismo, se ha identificado una met&aacute;fora que conceptualiza sobre las evidentes interrelaciones existentes entre el comportamiento humano y el de las instituciones, que concluye que dependiendo de su capacidad de adaptaci&oacute;n ser&aacute; viable o no el desarrollo sustentable como tal (Rammel y otros, 2007).</p>      <p align="justify">Las organizaciones que se desenvuelven en la posmodernidad requieren contar con visiones y estrategias que les apoyen para poder enfrentarse a la supercompetencia, aprovechar los avances de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y valorar adecuadamente a su fuerza de trabajo, para as&iacute; poder identificar las nuevas oportunidades que ofrece un entorno marcadamente dominado por las redes de conocimiento que modifican su sistema de relaciones (Montilla y otros, 2007). Mejorar el desempe&ntilde;o de las empresas a trav&eacute;s de su capacidad de adaptaci&oacute;n implica identificar claramente un prop&oacute;sito com&uacute;n y propender por su propio bienestar com&uacute;n, como lo puede ilustrar el entorno t&iacute;pico de un hormiguero, asimilable al contexto de una red de empresas.</p>      <p align="justify">Resulta alentador mencionar que frente a la capacidad de adaptaci&oacute;n que implica insertarse en una red exportadora, las peque&ntilde;as y medianas empresas tienen a su favor una mayor flexibilidad para adaptarse a los cambios en el mercado, ventaja de la cual sacar&aacute;n mayor provecho si aprenden a sumar esfuerzos (CAF, 2007).</p>      <p align="justify">Aplicar una analog&iacute;a entre el dise&ntilde;o y conformaci&oacute;n de una cadena productiva exportadora con el dise&ntilde;o y definici&oacute;n de cargos, que implica hilvanar cada eslab&oacute;n-empresa de manera cuidadosa y precisa, se asemeja a la labor de gestionar el talento humano dentro de una organizaci&oacute;n y de manera individual para lograr su productividad arm&oacute;nica, en lo que concierne al dise&ntilde;o de cargos y competencias. Es decir, al momento de definir las tareas espec&iacute;ficas que adelantar&aacute; una unidad empresarial dentro de un encadenamiento productivo, es como si se tratase a un conjunto de empleados, pero realmente son un conjunto de empresas.</p>      <p align="justify">Situaciones y analog&iacute;as similares pueden acontecer al comparar cadenas productivas y empresas individuales en lo que respecta a temas como liderazgo y resoluci&oacute;n de conflictos, puesto que es muy probable que con la implementaci&oacute;n de las redes empresariales cada empresa, con su rasgos y cultura propios (Trice y Beyer, 1991), deba adaptarse al nuevo contexto y necesariamente se presenten conflictos y roces que deben resolverse mediante un protocolo previamente acordado para tal fin (Munduate y otros, 1991). Es necesario reconocer que tanto en la gesti&oacute;n de su capital humano como en la de sus recursos f&iacute;sicos y financieros la red empresarial no habr&aacute; de permanecer est&aacute;tica, por lo cual se hace necesario interpretar y tratar de comprender su trasegar evolutivo aplicando juicios y objetivos para evaluar su desempe&ntilde;o y el cumplimiento de logros (Mesa y otros, 2007).</p>  <font size="3">     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>    <p><b>ESQUEMA DE PROMOCI&Oacute;N EN COLOMBIA Y REALIDADES LOCALES</b></p></font>      <p align="justify">En Colombia el modelo de promoci&oacute;n a las exportaciones se divide entre promoci&oacute;n financiera, a cargo de Bancoldex S. A., y promoci&oacute;n no financiera, a cargo del Fideicomiso Proexport Colombia. Este &uacute;ltimo promueve la gesti&oacute;n exportadora de las empresas, atrae la inversi&oacute;n extranjera directa y fomenta el turismo internacional. Su labor central consiste en gestionar el acercamiento entre la demanda efectiva mundial con la oferta exportable colombiana (Proexport, 2010). El <a href="#c1">Cuadro No 1</a> consolida el n&uacute;mero de exportadores no tradicionales (que excluye caf&eacute;, petr&oacute;leo, carb&oacute;n y ferron&iacute;quel) desde 1998 hasta 2009 y el valor exportado. Los <a href="#g1">Gr&aacute;ficos No 1</a> y <a href="#g2">2</a> muestran el comportamiento de los exportadores no tradicionales y sus ventas logradas entre 1998 y 2009.</p>      <p align="center"><a name="c1"></a><img src="img/revistas/ries/v5n2/v5n2a07c01.jpg"></p>      <p align="center"><a name="g1"></a><img src="img/revistas/ries/v5n2/v5n2a07g01.jpg"></p>      <p align="center"><a name="g2"></a><img src="img/revistas/ries/v5n2/v5n2a07g02.jpg"></p>      <p align="justify">En el <a href="#c2">Cuadro No 2</a> se observa el comportamiento de las exportaciones no tradicionales en Colombia y la participaci&oacute;n de las empresas exportadoras por rangos de facturaci&oacute;n logrados en 2009. Esta informaci&oacute;n obedece al censo que ha realizado el Fideicomiso Proexport Colombia con el objeto de conocer en d&oacute;nde se encuentran las firmas que exportan desde Colombia y cu&aacute;l es su nivel de facturaci&oacute;n en t&eacute;rminos FOB (Free On Board):</p>      <p align="center"><a name="c2"></a><img src="img/revistas/ries/v5n2/v5n2a07c02.jpg"></p>      <p align="justify">Se destaca, en t&eacute;rminos generales, que para un universo empresarial colombiano cercano a las 865.000 empresas, seg&uacute;n estimativos de la Superintendencia de Sociedades en 2009, tan solo exporta el 1.67% de &eacute;stas. Las ventas al exterior m&aacute;s altas est&aacute;n en cabeza del menor n&uacute;mero de empresas: Tan solo el 6.90% de las empresas factur&oacute; el 85.78% del total exportado. Las 995 empresas que aportan este 85.78% de las exportaciones no tradicionales seguramente presentan una mayor capacidad de autogesti&oacute;n en las &aacute;reas financiera, productiva y tecnol&oacute;gica y en su gesti&oacute;n internacional. Similar situaci&oacute;n puede acontecer en las 1.312 empresas que exportan en el rango de US$ 500.000 a US$ 2 millones y que aportan el 8.74% de dichas exportaciones.</p>      <p align="justify">Las tres primeras categor&iacute;as de exportadores, que inician en US$ 1 y ascienden hasta los US$ 500.000, son candidatas indicadas para propiciar y proponer la implementaci&oacute;n de los esquemas de asociatividad que sugiere este documento, pues su volumen promedio de negocios a&uacute;n es incipiente y est&aacute; a&uacute;n por potencializarse. De otra parte, resulta igualmente v&aacute;lido que las redes asociativas resultantes puedan considerar el invitar e involucrar a otras empresas que a&uacute;n no est&eacute;n exportando y que aspiren a hacerlo, pero que est&eacute;n dispuestas a adaptar su estructura productiva en funci&oacute;n de una cadena de colaboraci&oacute;n empresarial de exportaci&oacute;n. Respecto a la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de las empresas exportadoras, el <a href="#c3">Cuadro No 3</a> muestra la distribuci&oacute;n de los exportadores no tradicionales en los departamentos del pa&iacute;s para 2009:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><a name="c3"></a><img src="img/revistas/ries/v5n2/v5n2a07c03.jpg"></p>      <p align="justify">Las cifras de 2009 se&ntilde;alan la gran concentraci&oacute;n de los exportadores no tradicionales predominantemente en el interior del pa&iacute;s: Siete departamentos concentran el 92.04% de dichas empresas, aunque en ellos se ubican tres puertos mar&iacute;timos (Barranquilla, Cartagena y Buenaventura).</p>      <p align="justify"><b>Asociatividad para la exportaci&oacute;n: Propuesta de un modelo de gesti&oacute;n y sus sectores potenciales</b></p>      <p align="justify">Puede resultar parad&oacute;jico que se sugiera a las empresas que se organicen en modelos asociativos para participar en el mercado internacional, justo en el momento en que la crisis econ&oacute;mica mundial contin&uacute;a siendo un tema que suscita preocupaci&oacute;n, las relaciones comerciales con los principales socios comerciales contin&uacute;an en observaci&oacute;n y el peso colombiano ha afectado la rentabilidad de la oferta exportable por su marcada revaluaci&oacute;n y, respecto al Tratado de Libre Comercio entre Colombia y Estados Unidos, por lo pronto no se avizoran posibilidades de ser aprobado de manera definitiva y su aprobaci&oacute;n se define, en lo fundamental, en el Congreso de Estados Unidos antes que en Colombia (Pulecio, 2005). No obstante, en la medida en que Colombia consolide y fortalezca sus relaciones pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas con otros pa&iacute;ses y logre obtener el crecimiento econ&oacute;mico que se puede derivar de la aplicaci&oacute;n de los acuerdos de libre comercio suscrito, debe participar con empresas que por lo menos ofrezcan una capacidad de producci&oacute;n significativa que solo lograr&iacute;an integr&aacute;ndose en redes productivas.</p>      <p align="justify">Entre los posibles beneficios que representan para las empresas el hecho de facturar fuera de sus fronteras, y que se podr&iacute;an cristalizar a trav&eacute;s de modelos asociativos de exportaci&oacute;n, seg&uacute;n el Fideicomiso Proexport Colombia, se pueden contar los siguientes:</p>  <ul>     <li>    <p align="justify"> Diversificar productos y mercados para afrontar la competencia internacional y la situaci&oacute;n de la econom&iacute;a nacional.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Ganar competitividad mediante la adquisici&oacute;n de tecnolog&iacute;a, know-how y capacidad gerencial, obtenidas en el mercado.</p></li>      <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Hacer alianzas estrat&eacute;gicas con empresas extranjeras para reducir costos, mejorar la eficiencia y diversificar productos.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Disminuir el riesgo de estar en un solo mercado.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Vender mayores vol&uacute;menes para utilizar la capacidad productiva de la empresa y hacer econom&iacute;as de escala.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Aprovechar ventajas comparativas y las oportunidades de mercados ampliados a trav&eacute;s de acuerdos preferenciales.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Necesidad de involucrarse en el mercado mundial por la globalizaci&oacute;n de la econom&iacute;a.</p></li>      <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Buscar mayor rentabilidad en los mercados internacionales y asegurar la existencia de la empresa a largo plazo.</p></li>     </ul>      <p align="justify">Es relevante tener en cuenta que las cadenas o cl&uacute;steres existentes en Colombia, y en general en los pa&iacute;ses andinos, se caracterizan por ser escasos, d&eacute;biles e incipientes; se basan en recursos naturales y carecen de un clima de negocios apropiado para su desarrollo; generan productos de bajo valor agregado; utilizan mano de obra poco calificada y cuentan con escasas empresas especializadas vinculadas con ellos (CAF, 2007). Las ventajas de la asociatividad son evidentes cuando se aplican las econom&iacute;as de escala. Sin embargo, el paso m&aacute;s dif&iacute;cil y decisivo en la construcci&oacute;n de asociatividad se presenta cuando las empresas no solamente comparten los costos, sino tambi&eacute;n la informaci&oacute;n y el conocimiento. La confianza es la condici&oacute;n indispensable para que las empresas compartan el conocimiento; la puesta en pr&aacute;ctica de la cadena es m&aacute;s compleja que enumerar sus beneficios y no existen recetas en materia de asociatividad (CAF, 2007).</p>      <p align="justify">La experiencia acumulada del Fideicomiso Proexport Colombia observa estas apreciaciones sobre los encadenamientos de exportaci&oacute;n en Colombia:</p>  <ul>     <li>    <p align="justify"> Dentro del sector exportador colombiano predominan las empresas de tama&ntilde;o mediano, seguido de las grandes, es muy baja la participaci&oacute;n de las peque&ntilde;as y es casi nula la participaci&oacute;n de las microempresas.</p></li>     <li>    <p align="justify"> Se percibe que el ambiente cultural y de regionalismo entre las empresas no propicia el surgimiento de cadenas de exportaci&oacute;n, pues no se tiene una visi&oacute;n de negocio en conjunto, y se terminan imponiendo las pr&aacute;cticas individualistas.</p></li>     <li>    <p align="justify"> La transici&oacute;n empresarial y el acople de una cadena exportadora como m&iacute;nimo toma un a&ntilde;o.</p></li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p align="justify"> Para el &eacute;xito de una cadena exportadora se requiere una visi&oacute;n estrat&eacute;gica dise&ntilde;ado por empresas con un perfil empresarial serio y comprometido, que genere una verdadera transformaci&oacute;n productiva basada en procesos asociativos. Se requiere vender un concepto diferente de negocio.</p></li>      <li>    <p align="justify"> La iniciativa de estos modelos de negocio debe estar basada en la demanda mundial para permitir definir el foco de negocio. De esta manera, se orienta el negocio y el esquema funciona con mayor probabilidad.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Los empresarios que lideran los encadenamientos de exportaci&oacute;n, en general, tienen entre 40 y 55 a&ntilde;os de edad.</p></li>      <li>    <p align="justify"> El m&eacute;rito de la red empresarial es el de tener a todo el mundo satisfecho. Por ello, se hace necesario considerar la definici&oacute;n de una especie de &laquo;pre-cl&uacute;ster&raquo;, seguido de unos nodos sectoriales, la identificaci&oacute;n de unos productos potenciales de exportaci&oacute;n, para luego definir los encadenamientos y los objetivos estrat&eacute;gicos a cumplir.</p></li>      <li>    <p align="justify"> En materia de asociatividad ha habido intentos fallidos debido a la crisis que afect&oacute; al sector cooperativo en la d&eacute;cada de 1990, lo que le ocasion&oacute; una inadecuada imagen del mismo.</p></li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p align="justify"> El presente y futuro del tema puede recaer en los consorcios de empresas, pero depende del posicionamiento y la buena imagen que construyan.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Es importante precisarle a una empresa que participar en una red exportadora no implica perder su individualidad ni su autonom&iacute;a. Ello depende de las reglas de juego que se fijen en los protocolos comerciales. No obstante, los objetivos deben ser de largo plazo y el compromiso tambi&eacute;n.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Se requieren identificar y definir programas de impacto para aunar esfuerzos y luego establecer cu&aacute;l ser&aacute; su articulaci&oacute;n m&aacute;s adecuada.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Surgen como ejemplos interesantes los consorcios de exportaci&oacute;n conformados en M&eacute;xico, Argentina y Espa&ntilde;a.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Los programas de redes empresariales han encontrado un soporte ideal en las universidades, por sus aportes en la gesti&oacute;n del conocimiento y su experiencia.</p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ul>      <p align="justify">Hechas estas precisiones, una propuesta para la implementaci&oacute;n escalonada de redes asociativas con vocaci&oacute;n exportadora se conformar&iacute;a por las etapas enunciadas a continuaci&oacute;n, contando con la participaci&oacute;n de entes p&uacute;blicos, gremios y organizaciones empresariales interesadas en promover las exportaciones:</p>  <ol>     <li>    <p> An&aacute;lisis de estudios de mercado sobre la demanda mundial.</p></li>      <li>    <p> An&aacute;lisis de la estructura productiva colombiana, por productos y sectores, con posibilidad de atender dicha demanda mundial.</p></li>      <li>    <p> Convocatoria p&uacute;blica para los empresarios con potencialidad para conformar posibles cadenas productivas de exportaci&oacute;n con la respectiva difusi&oacute;n a trav&eacute;s de gremios y dem&aacute;s entes.</p></li>      <li>    <p> Selecci&oacute;n de las cadenas exportadoras a dise&ntilde;ar y de las posibles empresas que los conformar&aacute;n.</p></li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>    <p> Acercamientos y contactos entre las empresas candidatas, orientados por los entes coordinadores para iniciar la construcci&oacute;n de la cadena exportadora.</p></li>      <li>    <p> Definici&oacute;n de las cadenas productivas de exportaci&oacute;n, protocolizaci&oacute;n de su constituci&oacute;n, gesti&oacute;n de inteligencia de mercados para la consecuci&oacute;n de clientes internacionales y puesta en marcha.</p></li>      <li>    <p> Atenci&oacute;n de necesidades, seguimiento y control.</p></li>      <li>    <p> Implementaci&oacute;n de indicadores de gesti&oacute;n y de medici&oacute;n de desempe&ntilde;o.</p></li>      <li>    <p> Retroalimentaci&oacute;n.</p></li>     ]]></body>
<body><![CDATA[</ol>      <p align="justify">Para el &eacute;xito, la acertada adaptabilidad y la permanencia en el tiempo es fundamental que las empresas participantes asimilen que log&iacute;stica y calidad son factores &iacute;ntimamente ligados y que, adem&aacute;s, interpreten y asuman que cada firma es un sistema dentro de un gran sistema: La cadena exportadora. La suma de las partes involucradas deber&aacute; apuntar a ser mayor que el valor de la gesti&oacute;n de las empresas aisladas. Por el impacto positivo que las redes empresariales de exportaci&oacute;n podr&iacute;an llegar a producir, una vez se hayan definido sus estructuras productivas y su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica, es pertinente acotar que los procesos regionales son exitosos si generan din&aacute;micas convergentes hacia un mejor nivel de vida (Gonz&aacute;lez, 2009).</p>      <p align="justify">A manera de ejemplo, es pertinente mencionar que para lograr la consolidaci&oacute;n de conglomerados empresariales especializados en Corea del Sur, reiterando el ejemplo, el Estado tuvo un papel trascendental tanto en su fomento, como en la consecuci&oacute;n de la inversi&oacute;n extranjera y la consecuente transferencia de tecnolog&iacute;a. La necesidad de exportar disciplin&oacute; a las empresas coreanas y las inst&oacute; a apoyarse en la innovaci&oacute;n y la capacitaci&oacute;n como factores determinantes para obtener calidad y bajos costos unitarios, aspecto que fortaleci&oacute; su presencia en los mercados industriales. Corea del Sur ha forjado exitosamente redes de cooperaci&oacute;n empresarial en las cuales fluye el conocimiento entre los sectores p&uacute;blico y privado, evidenciando que la co-evoluci&oacute;n puede gestarse con ambos actores interactuando exitosamente (Hern&aacute;ndez, 2008). En Latinoam&eacute;rica, aunque existen instituciones p&uacute;blicas y privadas que apoyan los cl&uacute;steres, rara vez obedecen a un esfuerzo coordinado que responda a una estrategia nacional o regional de desarrollo (CAF, 2007).</p>      <p align="justify">As&iacute; mismo, las iniciativas de asociatividad a aplicar en Colombia deben orientarse por la estrategia que emplean las Kaishas, o empresas japonesas, que consiste en darle especial &eacute;nfasis al factor humano, fortalecer el &aacute;rea de producci&oacute;n y calidad, establecer alianzas estrat&eacute;gicas e implementar una estructura participativa para la toma de decisiones. Respecto a las alianzas estrat&eacute;gicas entre empresas, &eacute;stas se basan en relaciones mutuas de dependencia y estrecha colaboraci&oacute;n, en las que pueden participar clientes, proveedores, distribuidores, financiadores, productores, subcontratistas, consumidores, instituciones gubernamentales y hasta sindicatos; act&uacute;an con perspectiva hacia el exterior y buscan el beneficio mutuo en el largo plazo, favoreciendo un flexible sentido de grupo y el cumplimiento de los acuerdos entre las partes (Ogliastri, 1992).</p>      <p align="justify">Al analizar el factor geogr&aacute;fico y su interrelaci&oacute;n con la revoluci&oacute;n cient&iacute;fico-t&eacute;cnica y la internacionalizaci&oacute;n del capital, se confirma que se ha creado una divisi&oacute;n regional del trabajo en funci&oacute;n de la distribuci&oacute;n de las fuerzas productivas en las regiones que se plasma en un efectivo potencial deslocalizador de las tareas productivas. La innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, por su parte, busca asociarse con el sistema productivo y el territorio m&aacute;s id&oacute;neos para optimizar su desempe&ntilde;o. Esta situaci&oacute;n genera un cambio en las relaciones espacio/tiempo, promueve conexi&oacute;n entre redes productivas, divide espacialmente el trabajo y produce un tejido productivo y social (M&eacute;ndez, 1997).</p>      <p align="justify">La innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica ha aportado diferentes herramientas que se han difundido e influido r&aacute;pidamente en la globalizaci&oacute;n, entre las que se cuentan el correo electr&oacute;nico y la videoconferencia, Internet y las autopistas de informaci&oacute;n, servicios de intranet y extranet en las empresas y avances en las tecnolog&iacute;as del transporte. De esta afirmaci&oacute;n se desprende que para generar condiciones de innovaci&oacute;n efectivas a trav&eacute;s de complejos industriales de alta tecnolog&iacute;a, distritos o parques tecnol&oacute;gicos, se requieren unas condiciones m&iacute;nimas de infraestructura f&iacute;sica que posibiliten la integraci&oacute;n de fuerzas productivas y personas talentosas, en un ambiente de marcada sinergia que se hayan orientado hacia este fin gracias a pol&iacute;ticas que logren combinar intereses privados y p&uacute;blicos. A partir de estas pol&iacute;ticas de fomento se podr&aacute;n cristalizar de manera positiva estos complejos industriales de alta tecnolog&iacute;a para que propicien avances y mejoras palpables en la competitividad de las regiones, como aconteci&oacute;, por ejemplo, con el Silicon Valley en California (USA) (M&eacute;ndez, 1997).</p>      <p align="justify">En el plano interno de las cadenas productivas de exportaci&oacute;n con miras a la inserci&oacute;n de la innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, en lo que concierne a c&oacute;mo deben operar y cu&aacute;les factores inspirar&aacute;n su raz&oacute;n de ser, la herramienta QFD (Despliegue de la funci&oacute;n de calidad) puede aportar un especial valor agregado, puesto que apunta a obtener la calidad en el dise&ntilde;o de manera previa y mediante la definici&oacute;n minuciosa del proceso de producci&oacute;n (Akao, 1972, citado por la Asociaci&oacute;n Latinoamericana de QFD). La innovaci&oacute;n est&aacute; profundamente ligada a criterios de calidad y servicio impecables.</p>      <p align="justify">Otro aporte, en el mismo sentido de incorporar innovaci&oacute;n, puede provenir de la observaci&oacute;n y an&aacute;lisis derivados del caso de Toyota, compa&ntilde;&iacute;a que cuenta con valiosos sistemas de informaci&oacute;n gerencial que le permiten en su estructura corporativa generar una operaci&oacute;n esbelta y flexible, en la medida en que al mismo tiempo elimina los desperdicios y optimiza el valor de la cadena productiva, basada en los principios de entrega justo a tiempo, calidad y mejora continua (Laudon y Laudon, 2008). Estos atributos dar&aacute;n como resultado encadenamientos m&aacute;s competitivos.</p>      <p align="justify">Por su parte, la geograf&iacute;a econ&oacute;mica se conjuga profundamente con la innovaci&oacute;n en virtud de las condicionantes territoriales, sus efectos y las pol&iacute;ticas tecnol&oacute;gicas que se aplican en su jurisdicci&oacute;n. En tanto, la revoluci&oacute;n tecnol&oacute;gica aborda conceptos tales como tecnolog&iacute;a, invenci&oacute;n, innovaciones de proceso, de producto, gerenciales, incrementales y radicales, ciclo de innovaci&oacute;n, sistemas tecnol&oacute;gicos y paradigma tecnoecon&oacute;mico, que apuntalan a identificarse como componentes activos de la tercera revoluci&oacute;n industrial (M&eacute;ndez, 1997).</p>      <p align="justify">Dicha tercera revoluci&oacute;n se basa en la importancia estrat&eacute;gica que revisten la informaci&oacute;n y la microelectr&oacute;nica, pues son jalonadores efectivos de la alta tecnolog&iacute;a. Estos factores cuentan con un peso alt&iacute;simo en funci&oacute;n de la sociedad informacional, pues se han gestado y penetrado en todas las &aacute;reas y labores productivas de la humanidad (Rugman y otros, 2002). Entre sus bondades se cuentan la precisi&oacute;n y la velocidad en m&uacute;ltiples tareas desarrolladas, la mayor flexibilidad productiva, el aumento de la productividad global, la aparici&oacute;n de las econom&iacute;as de especializaci&oacute;n, la reducci&oacute;n de los costos de transacci&oacute;n y la consolidaci&oacute;n de redes de empresas vinculadas con tareas descentralizadas o subcontratadas. Estas tecnolog&iacute;as han involucrado en sus redes a empresas que se orientan por un funcionamiento sist&eacute;mico, que vivencian con convicci&oacute;n la mejora continua y contemplan la cooperaci&oacute;n estrat&eacute;gica en proyectos conjuntos (M&eacute;ndez, 1997).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">De otra parte, es claro que en torno a ciudades atractivas se pueden gestar econom&iacute;as externas de aglomeraci&oacute;n que den como resultado verdaderas tecn&oacute;polis o ciudades de la ciencia, que acercan y atesoran talento humano en funci&oacute;n de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n. Para tal fin, han tenido claro las disciplinas del conocimiento en las cuales concentrar&aacute;n sus iniciativas productivas, bien sea en la forma de parques tecnol&oacute;gicos, distritos industriales o de incubadoras de empresas, a trav&eacute;s de redes de innovaci&oacute;n que aprovechan al m&aacute;ximo las condiciones territoriales que les proporciona su ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica (Krugman, 1993).</p>      <p align="justify">La creaci&oacute;n de estos centros tecnol&oacute;gicos ha abierto una brecha frente a las empresas que no se localizan en estas plataformas de innovaci&oacute;n, similar a la brecha que se ha zanjado entre naciones de avanzada y pr&oacute;speras y naciones atrasadas y pobres. La manera de medir este prop&oacute;sito se logra a trav&eacute;s del coeficiente de esfuerzo tecnol&oacute;gico como porcentaje del PIB, como producto de entrelazar pol&iacute;ticas de oferta, de demanda y de coordinaci&oacute;n, que contemplan fuentes de financiaci&oacute;n, transferencia de tecnolog&iacute;a y elementos de cooperaci&oacute;n. De esta manera se coadyuva a la construcci&oacute;n de tejido empresarial en forma de redes empresariales materiales o inmateriales, apalancadas en las telecomunicaciones y en la infraestructura de transporte, para materializar el aprovechamiento de las ventajas competitivas de las regiones. Como producto de este esquema, se consolidan conceptos tales como la sociedad de la informaci&oacute;n y el teletrabajo (M&eacute;ndez, 1997).</p>      <p align="justify">La importancia de la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de las empresas exportadoras, en buena medida, radica en garantizar que los centros productivos desde los cuales se despacha la mercanc&iacute;a de exportaci&oacute;n est&eacute;n adecuadamente conectados con los puertos mar&iacute;timos o aeropuertos internacionales, desde los cuales la mercanc&iacute;a iniciar&aacute; la traves&iacute;a hacia los mercados internacionales de destino (Krugman, 1991). La apertura al comercio y a los flujos de capital que hace que los mercados sean m&aacute;s globales determina tambi&eacute;n que las divergencias subnacionales en el nivel de ingresos sean mayores y que perduren durante m&aacute;s tiempo en los pa&iacute;ses en desarrollo de la actualidad. No todas las partes de un pa&iacute;s est&aacute;n preparadas para acceder a los mercados mundiales. Los lugares costeros y econ&oacute;micamente densos se encuentran en mejor situaci&oacute;n comparativa, aunque los costos de transporte y las comunicaciones cayeron muy r&aacute;pidamente en la &uacute;ltima mitad del siglo XX (BIRF, 2009).</p>      <p align="justify">Para Colombia, un ejemplo de encadenamiento empresarial exitoso lo constituye la Alianza Team, pues aunque corresponde a empresas de gran tama&ntilde;o, es la uni&oacute;n acertada de 6 empresas del sector de grasas y aceites comestibles que decidieron unirse en 1998. Empez&oacute; por atender el mercado local a partir de las sinergias creadas y luego se decidi&oacute; por el mercado externo apoyado en la definici&oacute;n de su portafolio comercial y la especializaci&oacute;n de sus plantas de producci&oacute;n. Hace presencia en Colombia, M&eacute;xico, Chile y Estados Unidos (<a href="http://www.team.com.co" target="_blank">www.team.com.co</a>).</p>      <p align="justify">De otra parte, dado que el transporte mar&iacute;timo es el modo m&aacute;s usado en el &aacute;mbito exportador, es fundamental que el trayecto interno, para lograr la conexi&oacute;n de las mercanc&iacute;as con los puertos mar&iacute;timos, tenga el menor impacto posible sobre la estructura de costos de la exportaci&oacute;n, puesto que posteriormente se le debe agregar el valor de la Distribuci&oacute;n F&iacute;sica Internacional -DFI (trayecto externo), y en t&eacute;rminos de an&aacute;lisis de costos, muchas veces es tal el peso del flete interno que termina por hacer prohibitiva la exportaci&oacute;n de determinados bienes. Dicho de otra forma, en la medida en que la ubicaci&oacute;n del centro de producci&oacute;n sea inadecuado y se deba obligatoriamente incurrir en un flete interno alto, lo m&aacute;s probable es que el producto a exportar deje de ser atractivo para el mercado internacional dado que su precio de venta se habr&aacute; disparado y, por ende, dejar&aacute; de ser competitivo para los posibles compradores extranjeros, quienes habitualmente son mayoristas o intermediarios y se concentran ante todo en la posible rentabilidad que dicho producto les puede ofrecer al revenderlo o comercializarlo en sus mercados de destino.</p>      <p align="justify">Lo anterior se reafirma con el art&iacute;culo del Diario Portafolio, seg&uacute;n el cual &laquo;el precio del producto de exportaci&oacute;n transportado por tractomula a los puertos desde el centro del pa&iacute;s, puede castigar los productos entre el 18 y el 20 por ciento&raquo; (<a href="http://www.portafolio.com.co" target="_blank"><u>www.portafolio.com.co</u></a> consultado el 29 de octubre de 2009). Esta cifra de por s&iacute; puede afectar tan seriamente la estructura de costos de cualquier producto de exportaci&oacute;n, que le puede eliminar de tajo la posibilidad de foguearse o venderse en los mercados internacionales, puesto que sin haber sido a&uacute;n despachado desde su puerto de origen su precio ya resulta demasiado alto.</p>      <p align="justify">Los modelos asociativos o cl&uacute;steres que se crean con vocaci&oacute;n exportadora buscan fortalecerse productivamente y mejorar su poder de negociaci&oacute;n, para luego constituirse en un factor de impacto en la econom&iacute;a, que genere divisas y provea fuentes de empleo. Para lograr este cometido cabalmente, dichas cadenas competitivas deben dise&ntilde;ar cuidadosamente su cadena de aprovisionamiento de materias primas, insumos y tecnolog&iacute;a, para que dicho dise&ntilde;o les permita obtener costos controlables y precios competitivos en sus productos de exportaci&oacute;n. Este factor de competitividad se deriva en gran parte de la ubicaci&oacute;n geogr&aacute;fica de los centros productivos y de la disponibilidad de una infraestructura b&aacute;sica que permita que el transporte multimodal se convierta en una poderosa herramienta para mitigar la compleja ubicaci&oacute;n de los centros productivos, de forma tal que, en primer lugar, intercomunique a las empresas participantes en las redes de exportaci&oacute;n y, adem&aacute;s, les proporcione eficiencias en la cadena log&iacute;stica que se reflejen en costos moderados y precios internacionales competitivos.</p>      <p align="justify">En la medida en que se asume que la globalizaci&oacute;n es una potente fuerza de transformaci&oacute;n de las sociedades y de las actividades comerciales, las empresas se preparan para competir. Cada ambiente de negocios es &uacute;nico por sus caracter&iacute;sticas culturales, legales, pol&iacute;ticas y econ&oacute;micas y cambia de pa&iacute;s a pa&iacute;s, por lo que exige una actitud de adaptaci&oacute;n; el ambiente de negocios internacional orienta la gesti&oacute;n de las compa&ntilde;&iacute;as en una profunda interrelaci&oacute;n; y la gesti&oacute;n de las firmas multinacionales difiere en alto grado de las firmas eminentemente dom&eacute;sticas. El proceso de internacionalizaci&oacute;n se debe asumir de manera escalonada, contemplando diferentes variables de diferente grado de incidencia y de repercusi&oacute;n, de forma tal que la inserci&oacute;n en el contexto global sea segura y exitosa (Rugman y otros, 2002).</p>      <p align="justify">En lo que concierne a Colombia, aplicando un criterio prospectivo hacia las d&eacute;cadas venideras, con el objeto de atender id&oacute;neamente el acceso a cerca de 1.200 millones de consumidores estimados que se vislumbran como producto de los tratados de libre comercio firmados o por firmarse, el Ministerio de Comercio, Industria y Turismo defini&oacute; dentro de su Plan Estrat&eacute;gico Sectorial 2007-2010 los <b>Sectores de Clase Mundial </b>sobre los cuales enfatiza su pol&iacute;tica de promoci&oacute;n de exportaciones:</p>  <ul>     <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Servicios de tercerizaci&oacute;n a distancia (BPO&amp;O).</p></li>      <li>    <p align="justify"> Software y Servicios de Tecnolog&iacute;as de la Informaci&oacute;n.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Cosm&eacute;ticos y art&iacute;culos de aseo.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Turismo m&eacute;dico.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Autopartes.</p></li>      <li>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"> Energ&iacute;a el&eacute;ctrica, bienes y servicios conexos.</p></li>      <li>    <p align="justify">Industria gr&aacute;fica.</p></li>      <li>    <p align="justify"> Textiles, confecciones, dise&ntilde;o y moda.</p></li>     </ul>      <p align="justify">En septiembre de 2009 se incluyeron los sectores de (1) cacao, confiter&iacute;a y chocolater&iacute;a, (2) palma, aceites y grasas, (3) camaricultura, y (4) ganader&iacute;a bovina, con el objeto de darle mayor cabida al sector agroindustrial. Dichos sectores se enmarcan dentro del Programa de Transformaci&oacute;n Productiva y se soportan en el Documento Conpes 3527 de 2008 que determina la Pol&iacute;tica Nacional de Competitividad (Mincomercio, 2010)<a name="n_01"></a><a href="#n01"><sup>1</sup></a>.</p>      <p><b>CONCLUSIONES</b></p>      <p align="justify">Participar activamente en esquemas de asociatividad exportadora acarrea como principales beneficios para las empresas: Foguearse en contextos diferentes al local que le permiten medir y reconocer su verdadero grado de productividad frente a competidores de otros pa&iacute;ses; evaluar su real capacidad gerencial y organizacional para adaptarse a nuevos modelos de gesti&oacute;n que impliquen trabajar a trav&eacute;s de redes empresariales y no como empresa individual; acceder a niveles de tecnolog&iacute;a superior; conocer su real capacidad de negociaci&oacute;n desde el plano de gerenciar sus propios costos y los costos compartidos dentro de la cadena asociativa para producir precios atractivos y rentabilidades m&aacute;s consistentes.</p>      <p align="justify">Al dise&ntilde;ar e implementar esquemas de asociatividad exportadora, que luego se desarrollen con compromiso, seriedad y convicci&oacute;n, las empresas participantes podr&iacute;an superar y corregir las limitaciones a que se ven enfrentadas por su tama&ntilde;o promedio, como son su d&eacute;bil estructura financiera y bajo acceso a tecnolog&iacute;a. Estas limitantes les dificultan generar vol&uacute;menes de producci&oacute;n destacados y aplicar econom&iacute;as de escala, lo que les impide generar precios unitarios competitivos. Con este esquema se les facilitar&iacute;a acceder a tecnolog&iacute;as m&aacute;s id&oacute;neas para obtener certificaciones de calidad, requisitos com&uacute;nmente exigidos en los mercados internacionales.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">El beneficio de fondo es el de aportar precios atractivos y competitivos, independiente del tama&ntilde;o de los pedidos a atender, aunado al hecho de poder adquirir tecnolog&iacute;as m&aacute;s id&oacute;neas sobre esquemas asociativos. Para dise&ntilde;ar y conformar una red de exportaci&oacute;n resulta vital considerar como pilares b&aacute;sicos la inteligencia de mercados, la ingenier&iacute;a de productos y la construcci&oacute;n de asociatividad (CAF, 2007).</p>      <p align="justify">Sembrar altas expectativas en el sector externo es v&aacute;lido como pol&iacute;tica de estado y como iniciativa empresarial, toda vez que las exportaciones mundiales como porci&oacute;n del PIB mundial se han duplicado en los &uacute;ltimos 40 a&ntilde;os y casi la mitad de dicho crecimiento ha ocurrido en la &uacute;ltima d&eacute;cada, aunque llama la atenci&oacute;n que la participaci&oacute;n de Am&eacute;rica Latina en este indicador es la mitad de lo que mostraba hace los mismos 40 a&ntilde;os (CAF, 2005). Es decir, la ca&iacute;da en la participaci&oacute;n de las exportaciones mundiales por parte de Am&eacute;rica Latina es un factor que obliga a sus pa&iacute;ses a replantear su estrategia exportadora de manera estructural, por lo cual dise&ntilde;ar estructuras productivas eficientes a trav&eacute;s de encadenamientos productivos es una opci&oacute;n pertinente y v&aacute;lida.</p>      <p align="justify">Para asimilar, comprender y vivenciar cabalmente el concepto de cadena competitiva por parte de las organizaciones participantes, se hace necesario admitir en el soporte conceptual de esta iniciativa las analog&iacute;as que provengan de la biolog&iacute;a, puesto que lo que realmente est&aacute; en juego es la capacidad de adaptaci&oacute;n y de co-evoluci&oacute;n de las empresas en un contexto de asociatividad. Bajo esta premisa, conceptos biol&oacute;gicos como la selecci&oacute;n natural o la incidencia de los genes aplicados en la disciplina de la gesti&oacute;n organizacional, debe dominarse con beneficio de inventario, pues se trata de medir potencialidades y observar comportamientos organizacionales que pueden comprenderse con mayor certeza a trav&eacute;s de met&aacute;foras propias de los seres vivos. Las cadenas productivas se asemejan en su inicio a c&eacute;lulas de producci&oacute;n desagregadas, dispersas, que buscan integrarse hacia un todo y actuar idealmente bajo par&aacute;metros autopoi&eacute;sicos, usando un concepto de Humberto Maturana (Maturana, 1984). La cadena asociativa debe verse a s&iacute; misma y asumirse bajo una &oacute;ptica hol&iacute;stica, como un todo integrado con un fin com&uacute;n claramente definido: Exportar exitosa y sostenidamente.</p>      <p align="justify">Aunque ya se han identificado los sectores de clase mundial para el mercado externo, debe considerarse tambi&eacute;n que la asociatividad exportadora puede tambi&eacute;n aplicarse en otros que han mostrado niveles de competitividad v&aacute;lidos, tales como farmac&eacute;utico, pl&aacute;stico, metalmec&aacute;nico, biotecnolog&iacute;a, jugueter&iacute;a, marroquiner&iacute;a, ingenier&iacute;a y audiovisuales y publicidad, principalmente.</p>      <p align="justify">Las empresas deben necesariamente superar barreras culturales o diferencias particulares para as&iacute; aunar esfuerzos y trabajar arm&oacute;nica y decididamente de manera asociativa, por su propio bienestar y por el de las cadenas creadas. Deben asumir un compromiso de largo plazo, de manera seria y sin prevenirse por el riesgo de perder su identidad o la autonom&iacute;a individual de sus empresas, pues no se trata de fusionar firmas, sino de trabajar de manera mancomunada. Solo as&iacute; se crear&aacute;n verdaderas cadenas de valor, en concordancia con los planteamientos de Michael Porter respecto al denominado Diamante de Poder (Porter, 1990).</p>      <p align="justify">Las cadenas productivas implementadas o por implementar deben considerar la innovaci&oacute;n como factor diferenciador en su estructura de gesti&oacute;n y de definici&oacute;n de negocios, no solo por estar a tono con las tendencias mundiales, sino tambi&eacute;n para as&iacute; poder aspirar a agregar valor a su producci&oacute;n y lograr acceder a negocios de mayor categor&iacute;a y precio en los mercados mundiales. Es indispensable que las cadenas orienten sus iniciativas hacia el sector servicios y le den la suficiente importancia, puesto que la tendencia que se observa tanto en pa&iacute;ses desarrollados como en desarrollo es su cada vez mayor participaci&oacute;n el PIB (Karmarkar, 2004). Complementariamente, deben insertar en sus procesos productivos el soporte que se deriva de herramientas como el QFD (Despliegue de funciones de calidad) para lograr sintonizar al cliente con los atributos de calidad que la empresa le puede proveer (Akao y Mazur, 2003).</p>      <p align="justify">Al afrontar los retos de crear redes de colaboraci&oacute;n empresarial con vocaci&oacute;n exportadora, las empresas participantes deben considerar la gesti&oacute;n del conocimiento como un valioso atributo que le puede generar cohesi&oacute;n y sostenibilidad a sus encadenamientos productivos (Nonaka, 2007), bien sea por el poder compartir y acceder a nueva y refrescante informaci&oacute;n relacionada con el negocio o por el surgimiento de grupos de pr&aacute;ctica, que pueden convertirse en nuevos generadores de conocimiento. En la medida en que las compa&ntilde;&iacute;as que conformen los encadenamientos de exportaci&oacute;n se conozcan m&aacute;s a fondo, se podr&aacute;n gestar grupos de pr&aacute;ctica en los cuales sus empleados podr&aacute;n compartir sus experiencias para propiciar mayor conocimiento y creaci&oacute;n de valor en sectores y temas espec&iacute;ficos. Los grupos de pr&aacute;ctica complementan las estructuras existentes y refuerzan radicalmente los procesos de conocimiento compartido, aprendizaje y cambio (Snyder y Wenger, 2000).</p>      <p align="justify">La prosperidad no llega a todos los lugares a la vez, pero ning&uacute;n lugar debe quedar condenado a la pobreza. La mejor manera de lograr un crecimiento econ&oacute;mico equilibrado es mediante la integraci&oacute;n de las fuerzas del mercado de la aglomeraci&oacute;n, la migraci&oacute;n y la especializaci&oacute;n, con el objetivo de aproximar, en t&eacute;rminos econ&oacute;micos, los lugares avanzados y rezagados (BIRF, 2009). La reubicaci&oacute;n de los centros productivos de exportaci&oacute;n hacia sitios costeros que permitan minimizar o eliminar el trayecto interno en la operaci&oacute;n de exportaci&oacute;n puede resultar la soluci&oacute;n m&aacute;s l&oacute;gica y sensata, pero no es tan realizable en virtud del nivel de empotramiento hist&oacute;rico de los exportadores en sus actuales instalaciones al interior del pa&iacute;s.</p>      <p align="justify">Debido a que el costo del flete interno realmente se constituye en un sobrecosto para la oferta exportable colombiana, por la ubicaci&oacute;n mediterr&aacute;nea de la mayor&iacute;a de las empresas exportadoras y al impacto ad-valorem que efect&uacute;a sobre sus estructuras de costos, es necesario dise&ntilde;ar cadenas productivas que garanticen una ubicaci&oacute;n id&oacute;nea para sus iniciativas exportadoras. Todos los esfuerzos que una empresa pueda desarrollar con miras a exportar se pueden echar a perder en la medida en que su ubicaci&oacute;n le conlleve a incurrir en sobrecostos de operaci&oacute;n derivados del factor transporte, puesto que en un mundo tan competido como el actual, antes que competir con precios atractivos se compite realmente es con costos controlados y eficientes. Este aspecto debe saberlo y manejarlo cuidadosamente la empresa que exporte o pretenda hacerlo. Se requiere con urgencia llevar a cabo planes &aacute;giles, inmediatos e integrales en materia de infraestructura, pues aunque Am&eacute;rica Latina invertir&aacute; US$ 450.000 por este concepto en el pr&oacute;ximo lustro (2% de su PIB), China lo har&aacute; con el 10% e India con el 6% de sus respectivos PIB anuales (Dinero No 348, 2010).</p>      <p align="justify">Los pobres indicadores en materia de infraestructura de transporte del pa&iacute;s se constituyen en factores que agravan m&aacute;s la fluidez de la distribuci&oacute;n f&iacute;sica nacional e internacional de mercanc&iacute;as y sobre los cuales no se vislumbran soluciones de fondo ni en el mediano ni en el corto plazo. El estado lamentable de las carreteras, la baja eficiencia de los puertos mar&iacute;timos, las altas tarifas de los aeropuertos, el decadente transporte f&eacute;rreo y la informalidad del transporte fluvial, son factores que se confabulan para encarecer los precios de la oferta exportable colombiana y se convierten en los principales obst&aacute;culos para alcanzar mejores niveles de competitividad. La geograf&iacute;a del pa&iacute;s, as&iacute; como promueve la diversificaci&oacute;n econ&oacute;mica, tambi&eacute;n impide el desarrollo de un sistema de transporte adecuado y de redes de comunicaci&oacute;n (Heady, 2000).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify">En la medida en que Colombia suscriba nuevos acuerdos de libre comercio y ello se traduzca en un mayor acceso de la oferta exportable a los mercados internacionales, se hace necesario responder con mayores niveles de competitividad y productividad, por lo cual la implementaci&oacute;n de cadenas asociativas de exportaci&oacute;n puede ser una respuesta empresarial sensata. Restar&iacute;a, entonces, que el Estado aporte lo pertinente en materia de infraestructura b&aacute;sica y condiciones mesoecon&oacute;micas favorables. Sin este aporte, los esfuerzos se desperdiciar&aacute;n. A nivel general deben obtenerse mejoras significativas en factores tales como aduanas mar&iacute;timas y a&eacute;reas, tr&aacute;nsitos aduaneros, armonizaci&oacute;n de pol&iacute;ticas e infraestructura.</p>      <p align="justify">Se debe optar por cadenas productivas que idealmente respeten el medio ambiente y que incorporen y evidencien responsabilidad social empresarial para tener &eacute;xito en los mercados m&aacute;s sensibles al tema. Y que, adem&aacute;s, dadas las dificultades con los mercados vecinos, los esquemas de cooperaci&oacute;n empresarial a dise&ntilde;arse contemplen desde un principio otros mercados que ofrezcan mayor seguridad y potencialidad. Tambi&eacute;n resulta pertinente considerar conformar cadenas con empresas grandes. As&iacute;, este tipo de encadenamientos podr&iacute;an ser jalonados por empresas de mayor tama&ntilde;o relativo incorporando a las pymes de manera activa y aportando valor agregado.</p>      <p align="justify">Sin caer en la falsa premisa de crear condiciones productivas &laquo;por simple decreto&raquo;, resulta conveniente elevar las iniciativas en la materia a pol&iacute;tica de Estado, con el suficiente soporte legal para promover este mecanismo por cuenta de los organismos competentes. Desafortunadamente, es tradicional que en muchos pa&iacute;ses primero se toman las decisiones que impactan las pol&iacute;ticas p&uacute;blicas y luego, improvisadamente, se procede a definir su regulaci&oacute;n, siendo que deber&iacute;a ser al contrario: Primero definir la regulaci&oacute;n y luego s&iacute; tomar la decisi&oacute;n correspondiente (Stiglitz, 2002).</p>      <p align="justify">Las iniciativas en materia de encadenamientos productivos, una vez hayan logrado cierto grado de &eacute;xito y consolidaci&oacute;n en Colombia, deben aspirar de manera ambiciosa pero realizable al dise&ntilde;o e implementaci&oacute;n de una segunda generaci&oacute;n de redes que incluyan empresas del &aacute;mbito latinoamericano, empezando por la subregi&oacute;n andina. Am&eacute;rica Latina debe definir una estrategia que oriente su oferta exportable a privilegiar la agregaci&oacute;n de valor, propiciar la diferenciaci&oacute;n de sus productos, explotar la cercan&iacute;a geogr&aacute;fica con Estados Unidos, e identificar y aprovechar las posibles ventajas comparativas complementarias con China (CAF, 2005). De esta manera, tendr&aacute; una posici&oacute;n m&aacute;s competitiva en el contexto mundial.</p>      <p align="justify">Es aconsejable contemplar el dise&ntilde;o de cadenas productivas de exportaci&oacute;n sustentadas financieramente en fuentes provenientes de la inversi&oacute;n extranjera directa. As&iacute;, se aprovechar&iacute;a este capital productivo con un matiz adicional y perfectamente congruente, como es el de unir capital extranjero con la promoci&oacute;n y generaci&oacute;n de exportaciones, por lo cual se atraer&iacute;an divisas al pa&iacute;s de dos formas concatenadas: IED y reintegros de exportaciones. Debe aprovecharse la coyuntura seg&uacute;n la cual el Banco Mundial Doing Business clasific&oacute; a Colombia por tercera vez consecutiva como uno de los diez pa&iacute;ses que mayor esfuerzo hizo para mejorar el clima de negocios, entre 183 pa&iacute;ses analizados (Dinero No 348, 2010).</p>      <p align="justify">Si bien se promueve la asociatividad entre empresas, tambi&eacute;n es pertinente que para propiciar este tipo de encadenamientos, previamente se hayan armonizado las relaciones entre las instituciones reguladoras y de promoci&oacute;n, p&uacute;blicas y privadas. De esta manera, se empezar&iacute;a por aplicar en casa de estos organismos una filosof&iacute;a de cooperaci&oacute;n y ayuda, que coadyuve al &eacute;xito de los encadenamientos de exportaci&oacute;n. La idea es la de apuntar a una cadena integral en la que participen las empresas y los entes estatales propios del contexto, puesto que el desarrollo econ&oacute;mico requiere coordinaci&oacute;n entre los distintos sectores, incluyendo el papel del gobierno (Stiglitz y Charlton, 2007).</p>      <p align="justify">Por m&aacute;s obvio que parezca, los modelos de gesti&oacute;n asociativos deben considerar y apropiarse plenamente de las tecnolog&iacute;as de la informaci&oacute;n y el conocimiento, en especial por el valor agregado y por el soporte que les proporcione trabajar con sus plataformas en internet, bien sea en las &aacute;reas de comercio electr&oacute;nico, intercomunicaciones, estrategias de promoci&oacute;n y publicidad, gesti&oacute;n de ventas y en otras que surjan, dado el dinamismo y constante evoluci&oacute;n de la era global. Esta iniciativa no solo debe contemplarse por estar a tono con las corrientes de vanguardia, sino porque los sistemas de informaci&oacute;n gerencial aportan tecnolog&iacute;as que en t&eacute;rminos reales brindan diversos beneficios funcionales a las empresas individuales y las redes conformadas (Laudon y Laudon, 2008).</p>      <p align="justify">Se aspira a que las empresas logren producir una oferta exportable que genere divisas para coadyuvar a atenuar la pobreza en el pa&iacute;s y a reducir el &iacute;ndice de Gini, que se ubican preocupantemente en el 45.5% y en 0.578, respectivamente (Dinero No 349, 2010). Por ello, para asumir este reto de la mejor manera, el esquema asociativo se erige como una alternativa acorde con la realidad empresarial colombiana.</p>  <hr>  <font size="3">     <br>    <p><b>Nota</b></p></font>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="justify"><a name="n01"></a><a href="#n_01"><b><sup>1</sup></b></a> Su objetivo central es el de propiciar unas condiciones econ&oacute;micas m&aacute;s consistentes en aras de fortalecer el nivel de competitividad del pa&iacute;s a mediano y largo plazo y abarca temas fundamentales relacionados con la productividad y el empleo, la competitividad en el sector agropecuario, la formalizaci&oacute;n empresarial y laboral, ciencia, tecnolog&iacute;a e innovaci&oacute;n, educaci&oacute;n y competencias laborales, infraestructura de minas y energ&iacute;a, infraestructura de log&iacute;stica y transporte, profundizaci&oacute;n financiera, simplificaci&oacute;n tributaria, TIC, cumplimiento de contratos, sostenibilidad ambiental como factor de competitividad y fortalecimiento institucional de la competitividad (Conpes, 2008).</p>  <hr>      <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>      <!-- ref --><p align="justify">AKAO, J. y Mazur, K. (2003). The leading edge en QFD: past, present and future. International Journal of Quality and Realibility Management. Volumen 20. No. 1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000205&pid=S1909-3063201000020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">ALDAMA P., Javier (2007). Sociobiolog&iacute;a y &eacute;tica. Universidad Mayor de San Marcos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S1909-3063201000020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Banco Internacional de Reconstrucci&oacute;n y Fomento - BIRF (2009). Una nueva geograf&iacute;a econ&oacute;mica. Informe sobre el desarrollo mundial. <a href="http://siteresources.worldbank.org/INTWDR2009/Resources/WDR_OVERVIEW_ES_Web.pdf" target="_blank">http://siteresources.worldbank.org/INTWDR2009/Resources/WDR_OVERVIEW_ES_Web.pdf</a> &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S1909-3063201000020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">BARRIGA J. Silverio (1982). Sociobiolog&iacute;a evolutiva: La socializaci&oacute;n &iquest;Proyecto in&uacute;til? Universidad Aut&oacute;noma de Barcelona.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000208&pid=S1909-3063201000020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">CARPINTERO, &Oacute;scar, Echeverr&iacute;a, Sara y Naredo, Naredo, Jos&eacute; Manuel (1999). Flujos f&iacute;sicos y valoraci&oacute;n monetaria en el comercio mundial: El &laquo;efecto notario&raquo; en el reparto de los frutos del comercio a nivel internacional en &laquo;Desarrollo econ&oacute;mico y deterioro ecol&oacute;gico&raquo;, Naredo, J. M. y A. Valero. Fundaci&oacute;n Argentaria.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000209&pid=S1909-3063201000020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">CONPES 3527 de 2008. Pol&iacute;tica Nacional de Competitividad. Departamento Nacional de Planeaci&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000210&pid=S1909-3063201000020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Corporaci&oacute;n Andina de Fomento - CAF (2005). Am&eacute;rica Latina en el comercio global. Ganando mercados. Caracas. Versi&oacute;n digital en <a href="http://www.caf.com" target="_blank">www.caf.com/publicaciones</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000211&pid=S1909-3063201000020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Corporaci&oacute;n Andina de Fomento - CAF (2007). Electr&oacute;nica colombiana de clase mundial. Fortalecimiento del cl&uacute;ster de el&eacute;ctricos y electr&oacute;nicos. Colecci&oacute;n PAC. Versi&oacute;n digital en <a href="http://www.caf.com" target="_blank">www.caf.com/publicaciones</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000212&pid=S1909-3063201000020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">CZINKOTA, Michael R. (2004). Marketing Internacional. S&eacute;ptima edici&oacute;n. Thomson Editores.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000213&pid=S1909-3063201000020000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">DANIELS, John D., Radebaugh, Lee H and Sullivan, Daniel P (2010). International Business: Environments and operations. Pearson. [Hardbound 2010, 13th Edition].&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000214&pid=S1909-3063201000020000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Diario Portafolio, 29 de octubre de 2009.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000215&pid=S1909-3063201000020000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">ESSER, Klaus, Hillebrand, Wolfgang, Messner, Dirk, y Meyer-Stamer J&uuml;rg (1996). Competitividad sist&eacute;mica: Nuevo desaf&iacute;o a las empresas y a la pol&iacute;tica. Revista de la CEPAL No. 59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000216&pid=S1909-3063201000020000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">FERRARI, C&eacute;sar (2005). Hacia un consenso de pol&iacute;tica econ&oacute;mica en Am&eacute;rica Latina. Editorial Nueva Sociedad.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000217&pid=S1909-3063201000020000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">FRIEDEN, J. F., D. A. Lake &amp; K. A. Schultz (2010). World Politics. Interests, Interactions, Institutions. W. W. Norton &amp; Company, New York.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000218&pid=S1909-3063201000020000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">GONZ&Aacute;LEZ, Jorge Iv&aacute;n (2009). Centralidades y convergencias regionales. El caso de Montes de Mar&iacute;a. Controversia No 192. Junio, 2009.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000219&pid=S1909-3063201000020000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Harvard Business Review (2006). La globalizaci&oacute;n de los mercados. Ediciones Deusto.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000220&pid=S1909-3063201000020000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">HEADY, Ferrel (2000). Administraci&oacute;n p&uacute;blica: Una perspectiva comparada. Colegio Nacional de Ciencias Pol&iacute;ticas y Administraci&oacute;n P&uacute;blica A. C. - Fondo de Cultura Econ&oacute;mica. M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000221&pid=S1909-3063201000020000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">HERN&Aacute;NDEZ, Iv&aacute;n Dar&iacute;o (2008). Empresa, Innovaci&oacute;n y Desarrollo. Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000222&pid=S1909-3063201000020000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">KARKAMAR, Uday (2004). Will you survive the services revolution? En Harvard Business Review. June,2004.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000223&pid=S1909-3063201000020000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">KRUGMAN, Paul (1991). Cites in Space: Three Simple Models, Working Series No 3607, National Bureau of Economic Research, Nber, Washington.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000224&pid=S1909-3063201000020000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">KRUGMAN, Paul (1993). Geography and Trade. Cambridge: MIT-Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000225&pid=S1909-3063201000020000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">KRUGMAN, Paul y Robin Wells (2006). Introducci&oacute;n a la Econom&iacute;a: Microeconom&iacute;a. Editorial Revert&eacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000226&pid=S1909-3063201000020000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">LAUDON, Kenneth y Laudon, Jane (2008). Sistemas de informaci&oacute;n gerencial: administraci&oacute;n de la empresa digital. Prentice Hall.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000227&pid=S1909-3063201000020000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">Ley 905 de 2004. Rep&uacute;blica de Colombia. Promoci&oacute;n del desarrollo de la micro, peque&ntilde;a y mediana empresa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000228&pid=S1909-3063201000020000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">MATURANA, Humberto (1984). El &aacute;rbol del conocimiento.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000229&pid=S1909-3063201000020000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">M&Eacute;NDEZ, Ricardo (1997). Geograf&iacute;a Econ&oacute;mica. La l&oacute;gica espacial del capitalismo global. Ariel Geograf&iacute;a, Editorial Ariel S. A., Barcelona.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000230&pid=S1909-3063201000020000700026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">MESA Espinosa, Naranjo P&eacute;rez y P&eacute;rez Vidal (2007). La evaluaci&oacute;n del desempe&ntilde;o: Herramienta vital en la direcci&oacute;n organizacional. Observatorio de la Econom&iacute;a Latinoamericana No 73.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000231&pid=S1909-3063201000020000700027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">MONTILLA, Morelia, L&oacute;pez, Walevska, y Espinosa, Natalie (2007). Estudio de la conceptualizaci&oacute;n del hombre desde la perspectiva de las teor&iacute;as organizacionales. Universidad de Los Andes - Trujillo, Venezuela.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000232&pid=S1909-3063201000020000700028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">MUNDUATE, Lourdes, Ganaza, Juan y Alcaide, Manuel (1991). Estilos de gesti&oacute;n del conflicto interpersonal en las organizaciones. Universidad de Sevilla.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000233&pid=S1909-3063201000020000700029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">NONAKA, Ikujiro (2007). The knowledge- Creating Company. En Harvard Business Review. July - agost, 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000234&pid=S1909-3063201000020000700030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">OGLIASTRI, Enrique (1992). Manual de planeaci&oacute;n estrat&eacute;gica: Teor&iacute;a aplicaciones y casos. Tercer Mundo, s&eacute;ptima edici&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000235&pid=S1909-3063201000020000700031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">PORTER, Michael (1990). La ventaja competitiva de las naciones.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000236&pid=S1909-3063201000020000700032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">PULECIO, Jorge Reinel (2005). La estrategia Uribe de negociaci&oacute;n del TLC, en Revista Colombia Internacional, No. 61, enero 2005 - junio 2005, CEI. Departamento de Ciencia Pol&iacute;tica, Universidad de Los Andes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000237&pid=S1909-3063201000020000700033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">RAMMEL, Christian, Stagl, Sigrid y Wilfing, Harald (2007). Managing complex adaptive systems - A co-evolutionary perspective on natural resource management. Science Direct.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000238&pid=S1909-3063201000020000700034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Revista Dinero. No 341 de 22 de enero de 2010, No 348 de 30 de abril de 2010, No 349 de 14 de mayo de 2010. <a href="http://www.dinero.com" target="_blank">www.dinero.com</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000239&pid=S1909-3063201000020000700035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">RUGMAN, Alan M. y Hodgetts, Richard M. (2002). International Business. The challenges of globalization. Third edition. Prentice Hall.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000240&pid=S1909-3063201000020000700036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">STIGLITZ, J. y A. Charlton (2007). Comercio justo para todos. C&oacute;mo el comercio puede promover el desarrollo. Ed. Taurus, Bogot&aacute;.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000241&pid=S1909-3063201000020000700037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">STIGLITZ, Joseph (2002). El malestar en la globalizaci&oacute;n. Ed. Taurus, Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000242&pid=S1909-3063201000020000700038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">SNYDER, W. &amp; Wenger, E. (2000). Communities of Practice: The Organizational Frontier. En Harvard Business Review, january - february.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000243&pid=S1909-3063201000020000700039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">TIVNAN, B. (2005). Coevolutionary dynamics and Agent-Based models in organization Science. Winter simulation conference - 37<sup>th</sup> Conference, Orlando - Florida.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000244&pid=S1909-3063201000020000700040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p align="justify">TRICE, Harrison y Beyer, Janice (1991). Cultural leadership in organizations. Organization Science, Vol. 2, No 2, may 1991.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000245&pid=S1909-3063201000020000700041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><b>OTRAS FUENTES CONSULTADAS</b></p>      <!-- ref --><p><a href="http://www.bancoldex.com.co" target="_blank"><u>www.bancoldex.com.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000247&pid=S1909-3063201000020000700042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.mincomercio.gov.co" target="_blank"><u>www.mincomercio.gov.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000248&pid=S1909-3063201000020000700043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.proexport.com.co" target="_blank"><u>www.proexport.com.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000249&pid=S1909-3063201000020000700044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.supersociedades.gov.co" target="_blank"><u>www.supersociedades.gov.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000250&pid=S1909-3063201000020000700045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.team.com.co" target="_blank"><u>www.team.com.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000251&pid=S1909-3063201000020000700046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p><a href="http://www.transformacionproductiva.gov.co" target="_blank"><u>www.transformacionproductiva.gov.co</u></a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000252&pid=S1909-3063201000020000700047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p><a href="#_ini">Inicio</a></p>   </font>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[AKAO]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Mazur]]></surname>
<given-names><![CDATA[K.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The leading edge en QFD: past, present and future]]></article-title>
<source><![CDATA[International Journal of Quality and Realibility Management]]></source>
<year>2003</year>
<volume>20</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ALDAMA P.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Javier]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sociobiología y ética]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Mayor de San Marcos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Banco Internacional de Reconstrucción y Fomento - BIRF</collab>
<source><![CDATA[Una nueva geografía económica: Informe sobre el desarrollo mundial]]></source>
<year>2009</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[BARRIGA J.]]></surname>
<given-names><![CDATA[Silverio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sociobiología evolutiva: La socialización ¿Proyecto inútil?]]></source>
<year>1982</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Autónoma de Barcelona]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[CARPINTERO]]></surname>
<given-names><![CDATA[Óscar]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Echeverría]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sara]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naredo, Naredo]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Flujos físicos y valoración monetaria en el comercio mundial: El «efecto notario» en el reparto de los frutos del comercio a nivel internacional]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Naredo]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Valero.]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Desarrollo económico y deterioro ecológico]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Argentaria]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>CONPES</collab>
<source><![CDATA[Política Nacional de Competitividad]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-name><![CDATA[Departamento Nacional de Planeación]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Corporación Andina de Fomento - CAF</collab>
<source><![CDATA[América Latina en el comercio global: Ganando mercados]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Caracas ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="">
<collab>Corporación Andina de Fomento - CAF</collab>
<source><![CDATA[Electrónica colombiana de clase mundial: Fortalecimiento del clúster de eléctricos y electrónicos]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[CZINKOTA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael R.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Marketing Internacional]]></source>
<year>2004</year>
<edition>Séptima</edition>
<publisher-name><![CDATA[Thomson Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[DANIELS]]></surname>
<given-names><![CDATA[John D.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Radebaugh]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lee H]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sullivan]]></surname>
<given-names><![CDATA[Daniel P]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[International Business: Environments and operations]]></source>
<year>2010</year>
<edition>13th</edition>
<publisher-name><![CDATA[Pearson]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="journal">
<source><![CDATA[Diario Portafolio]]></source>
<year>29 d</year>
<month>e </month>
<day>oc</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ESSER]]></surname>
<given-names><![CDATA[Klaus]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hillebrand]]></surname>
<given-names><![CDATA[Wolfgang]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Messner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Dirk]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Meyer-Stamer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jürg]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Competitividad sistémica: Nuevo desafío a las empresas y a la política]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista de la CEPAL]]></source>
<year>1996</year>
<numero>59</numero>
<issue>59</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[FERRARI]]></surname>
<given-names><![CDATA[César]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hacia un consenso de política económica en América Latina]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Nueva Sociedad]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[FRIEDEN]]></surname>
<given-names><![CDATA[J. F.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Lake]]></surname>
<given-names><![CDATA[D. A.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Schultz]]></surname>
<given-names><![CDATA[K. A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[World Politics: Interests, Interactions, Institutions]]></source>
<year>2010</year>
<publisher-loc><![CDATA[New York ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[W. W. Norton & Company]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GONZÁLEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge Iván]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Centralidades y convergencias regionales: El caso de Montes de María]]></article-title>
<source><![CDATA[Controversia]]></source>
<year>2009</year>
<month>Ju</month>
<day>ni</day>
<numero>192</numero>
<issue>192</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Harvard Business Review</collab>
<source><![CDATA[La globalización de los mercados]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Deusto]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HEADY]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ferrel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Administración pública: Una perspectiva comparada]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-name><![CDATA[Colegio Nacional de Ciencias Políticas y Administración Pública A. C. - Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HERNÁNDEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Iván Darío]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Empresa, Innovación y Desarrollo]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia, Facultad de Ciencias Económicas]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KARKAMAR]]></surname>
<given-names><![CDATA[Uday]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Will you survive the services revolution?]]></article-title>
<source><![CDATA[Harvard Business Review]]></source>
<year>2004</year>
<month>Ju</month>
<day>ne</day>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KRUGMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cites in Space: Three Simple Models]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Washington ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KRUGMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Geography and Trade]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cambridge ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[MIT-Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KRUGMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wells]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robin]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Introducción a la Economía: Microeconomía]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[Editorial Reverté]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[LAUDON]]></surname>
<given-names><![CDATA[Kenneth]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Laudon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jane]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sistemas de información gerencial: administración de la empresa digital]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-name><![CDATA[Prentice Hall]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Ley 905 de 2004. República de Colombia. Promoción del desarrollo de la micro, pequeña y mediana empresa]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MATURANA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Humberto]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El árbol del conocimiento]]></source>
<year>1984</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MÉNDEZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ricardo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Geografía Económica: La lógica espacial del capitalismo global]]></source>
<year>1997</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ariel Geografía, Editorial Ariel S. A.]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MESA Espinosa]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Naranjo Pérez]]></surname>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérez Vidal]]></surname>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La evaluación del desempeño: Herramienta vital en la dirección organizacional]]></article-title>
<source><![CDATA[Observatorio de la Economía Latinoamericana]]></source>
<year>2007</year>
<numero>73</numero>
<issue>73</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MONTILLA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Morelia]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[López]]></surname>
<given-names><![CDATA[Walevska]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Espinosa]]></surname>
<given-names><![CDATA[Natalie]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estudio de la conceptualización del hombre desde la perspectiva de las teorías organizacionales]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Trujillo ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Los Andes]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MUNDUATE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lourdes]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Ganaza]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Alcaide]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Estilos de gestión del conflicto interpersonal en las organizaciones]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-name><![CDATA[Universidad de Sevilla]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[NONAKA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ikujiro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Harvard Business ReviewThe knowledge- Creating Company]]></source>
<year>2007</year>
<month>20</month>
<day>07</day>
<numero>July - agost</numero>
<issue>July - agost</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[OGLIASTRI]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Manual de planeación estratégica: Teoría aplicaciones y casos]]></source>
<year>1992</year>
<edition>séptima</edition>
<publisher-name><![CDATA[Tercer Mundo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[PORTER]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La ventaja competitiva de las naciones]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[PULECIO]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jorge Reinel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La estrategia Uribe de negociación del TLC]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Colombia Internacional]]></source>
<year>2005</year>
<month>en</month>
<day>er</day>
<numero>61</numero>
<issue>61</issue>
<publisher-name><![CDATA[CEI. Departamento de Ciencia Política, Universidad de Los Andes]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[RAMMEL]]></surname>
<given-names><![CDATA[Christian]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Stagl]]></surname>
<given-names><![CDATA[Sigrid]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wilfing]]></surname>
<given-names><![CDATA[Harald]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Managing complex adaptive systems: A co-evolutionary perspective on natural resource management]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-name><![CDATA[Science Direct]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="journal">
<source><![CDATA[Revista Dinero]]></source>
<year>22 d</year>
<month>e </month>
<day>en</day>
<numero>341</numero>
<issue>341</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[RUGMAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alan M.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Hodgetts]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard M.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[International Business: The challenges of globalization]]></source>
<year>2002</year>
<edition>Third</edition>
<publisher-name><![CDATA[Prentice Hall]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[STIGLITZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[J.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Charlton]]></surname>
<given-names><![CDATA[A.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Comercio justo para todos: Cómo el comercio puede promover el desarrollo]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Taurus]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[STIGLITZ]]></surname>
<given-names><![CDATA[Joseph]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El malestar en la globalización]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Taurus]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[SNYDER]]></surname>
<given-names><![CDATA[W.]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Wenger]]></surname>
<given-names><![CDATA[E.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Communities of Practice: The Organizational Frontier]]></article-title>
<source><![CDATA[Harvard Business Review]]></source>
<year>2000</year>
<numero>january - february</numero>
<issue>january - february</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="confpro">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[TIVNAN]]></surname>
<given-names><![CDATA[B.]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Coevolutionary dynamics and Agent-Based models in organization Science]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>2005</year>
<conf-name><![CDATA[37th Winter simulation conference]]></conf-name>
<conf-loc>Orlando Florida</conf-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[TRICE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Harrison]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Beyer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Janice]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Cultural leadership in organizations]]></article-title>
<source><![CDATA[Organization Science]]></source>
<year>1991</year>
<month>ma</month>
<day>y </day>
<volume>2</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
