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<publisher-name><![CDATA[Editorial Universidad del Norte]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Heterogeneidad productiva y desigualdad en el Ecuador]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso)  ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper is based on the concept of structural heterogeneity pro-posed by ECLAC and expands on the link between production het-erogeneity and the unequal distribution of income in Ecuador. The main goal of this study is to know what percentage of inequality is explained by the differences in income between productive strata.The main result shows that inequality explained by differences in income between productive strata has increased significantly over the past two decades: in 1999 it explained 6% of inequality on income earnings of workers, while in 2009 it arose to explain 19% of inequality.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">     <p align="center"><font size="4"><b>Heterogeneidad productiva y desigualdad en el Ecuador</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>PRODUCTION HETEROGENEITY AND INEQUALITY IN ECUADOR</b></font></p>     <p><b>Wilson Alejandro Guzm&aacute;n Espinoza*</b>    <br> <a href="mailto:wilsonguzmanea@hotmail.com">wilsonguzmanea@hotmail.com</a></p>     <p>Economista, m&aacute;ster en Econom&iacute;a del Desarrollo de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (Flacso) - sede Ecuador.  </p>     <p><b>Recibido:</b> 15 de enero de 2011    <br>  <b>Aceptado:</b> 10 mayo de 2011</p> <hr>     <p><b>RESUMEN</b></p>     <p>Este trabajo se basa en el concepto de heterogeneidad estructural propuesto por Cepal y desarrolla el v&iacute;nculo existente entre la heterogeneidad productiva y la desigual distribuci&oacute;n del ingreso para el caso de Ecuador con el objetivo principal de conocer en qu&eacute; porcentaje esta &uacute;ltima se explica por las diferencias en los ingresos entre estratos productivos. El principal resultado muestra que la desigualdad a partir de las diferencias de los ingresos entre estratos productivos se ha incrementado significativamente en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, pues si en 1990 se le atribu&iacute;a el 6% de la diferencia en los ingresos laborales de los ocupados, justifica el 19% de dicha desigualdad en 2009.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Palabras clave: </b>heterogeneidad estructural, desigualdad, distribuci&oacute;n de ingresos.</p> <hr>     <p><b>ABSTRACT</b></p>     <p>This paper is based on the concept of structural heterogeneity pro-posed by ECLAC and expands on the link between production het-erogeneity and the unequal distribution of income in Ecuador. The main goal of this study is to know what percentage of inequality is explained by the differences in income between productive strata.The main result shows that inequality explained by differences in income between productive strata has increased significantly over the past two decades: in 1999 it explained 6% of inequality on income earn-ings of workers, while in 2009 it arose to explain 19% of inequality.</p>     <p><b>Keywords: </b>structural heterogeneity, inequality, income distribution.</p> <hr>       <p><b>1.&nbsp;INTRODUCCI&Oacute;N</b></p>     <p>En este trabajo hemos desarrollado el v&iacute;nculo existente entre la heterogeneidad productiva y la desigual distribuci&oacute;n del ingreso para el caso de Ecuador, buscando responder a la pregunta sobre &iquest;qu&eacute; porcentaje de la desigualdad se explica por las diferencias en los ingresos entre estratos productivos?</p>     <p>En la primera secci&oacute;n desarrollamos brevemente el concepto de <i>heterogeneidad estructural </i>propuesto por Cepal y luego revelamos las caracter&iacute;sticas de la estructura productiva de Ecuador. En la segunda secci&oacute;n analizamos la desigualdad en Ecuador y luego, mediante la descomposici&oacute;n de la desigualdad, respondemos a la pregunta de investigaci&oacute;n. En la &uacute;ltima secci&oacute;n constan las conclusiones y una propuesta de posible extensi&oacute;n a este trabajo.</p>     <p><b>2.&nbsp;CONCEPTO DE HETEROGENEIDAD ESTRUCTURAL</b></p>     <p>El concepto de heterogeneidad estructural fue formulado originalmente a mediados del siglo XX por la Comisi&oacute;n Econ&oacute;mica para Am&eacute;rica Latina y el Caribe (Cepal), y refleja una de las m&aacute;s importantes caracter&iacute;sticas de las econom&iacute;as de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. La heterogeneidad estructural es un fen&oacute;meno que se podr&iacute;a definir como la coexistencia de sectores o ramas de la econom&iacute;a con altos niveles de productividad, en algunos casos similares a niveles de los pa&iacute;ses desarrollados, y sectores de media y baja productividad.</p>     <p>La heterogeneidad estructural tiene or&iacute;genes en el marco conceptual del modelo centro-periferia elaborado por Cepal bajo la direcci&oacute;n de Ra&uacute;l Prebisch. Este concepto avanz&oacute; a mediados de la d&eacute;cada de los sesenta hacia una categor&iacute;a anal&iacute;tica central dentro de las teor&iacute;as de la dependencia.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La teor&iacute;a del centro-periferia define las interrelaciones y las diferencias entre el centro y la periferia; as&iacute; conceptualiza el centro como el lugar geogr&aacute;fico - <i>pa&iacute;ses centrales</i>- donde se concentran las actividades m&aacute;s productivas e intensivas en el uso de tecnolog&iacute;a, con demanda de exportaciones crecientes en el tiempo y rendimientos crecientes duraderos en el tiempo, mientras que a la periferia -<i>pa&iacute;ses perif&eacute;ricos</i>- la se&ntilde;ala como el lugar de origen de los productos agr&iacute;colas y materias primas, donde existen bajos niveles de productividad.</p>     <p>Seg&uacute;n explica Guill&eacute;n (2005), la teor&iacute;a cepalina introdujo en el an&aacute;lisis del subdesarrollo el concepto de dualismo estructural para referirse a "la coexistencia, dentro de los sistemas productivos de la periferia, de un sector moderno y de un sector atrasado, lo que se traduce en la existencia de una estructura social heterogenia" (3). El sector moderno dentro de la periferia tiene niveles de productividad y capacidad de innovaci&oacute;n tecnol&oacute;gica e institucional similares a los registrados por este sector en los pa&iacute;ses centrales. Por otro lado, los sectores de baja productividad se han caracterizado por la persistencia de estos resultados dadas las formas de producci&oacute;n atrasadas y en la transferencia de productividad al centro, lo que se ha traducido en menores ingresos para este sector.</p>     <p>La heterogeneidad estructural es un concepto que se ha abordado desde diferentes contextos bajo un mismo marco conceptual. Prebisch (1952-1980) lo caracteriza como un desequilibrio en la estructura de producci&oacute;n considerando al sector exportador y al sector agrario. Sunkel (1968-1978) lo define como niveles diversos de desarrollo seg&uacute;n el grado de modernizaci&oacute;n, el progreso y el nivel de ingresos. Furta-do (1969-1972) identifica desequilibrios en los factores de producci&oacute;n. Pinto (1969-1971) y Pinto y Di Filippo (1978) desarrollan este concepto a partir de las diferencias inter e intrasectoriales en la productividad.</p>     <p>En este trabajo adoptamos el enfoque de Pinto y Di Filip-po (1978) considerando las diferencias inter e intrasectoria-les en la productividad que se asocian a diferentes niveles de ingresos. Esta diferencia en productividad, que se traduce en diferentes niveles de ingresos, son los factores originarios de la desigual distribuci&oacute;n del ingreso. Como plantean Infante y Sunkel (2009):</p>     <p>En CEPAL (1964) se postula que en esa &eacute;poca Am&eacute;rica Latina se caracterizaba por tener niveles diferentes de productividad, que caracterizaba el funcionamiento de la econom&iacute;a de la regi&oacute;n y, adem&aacute;s, era al factor originario de la desigual distribuci&oacute;n del ingreso (138).</p>     <p>La estructura productiva de Am&eacute;rica Latina en la d&eacute;cada de los sesenta estaba conformada por tres estratos con diversos grados de productividad y que ten&iacute;an las siguientes caracter&iacute;sticas: i) un sector moderno de la econom&iacute;a que generaba el 53% del PIB y empleaba al 13% de la masa trabajadora; ii) un sector intermedio que ocupaba a la mayor cantidad de trabajadores (50,6%) y generaba el 42% del PIB; y iii) un sector tradicional o de baja productividad que generaba un 5% de la producci&oacute;n nacional y ocupaba a la tercera parte de la fuerza de trabajo.</p>     <p>Infante y Sunkel (2009) identifican la vigencia de la situaci&oacute;n descrita en el p&aacute;rrafo anterior, y desarrollan algunos trabajos para constatar el v&iacute;nculo existente entre la estructura productiva y la desigual distribuci&oacute;n del ingreso. Un ejemplo claro de esto se muestra en el citado trabajo de los autores antes mencionados, donde para el caso de Chile se identifica a la estructura productiva como la principal causante de la inaceptable desigualdad de los ingresos.</p>     <p>Actualmente, esta estructura sigue vigente tanto en Am&eacute;rica Latina como en cada uno de los pa&iacute;ses que la integran; en el siguiente apartado se revela las caracter&iacute;sticas de la estructura productiva de la econom&iacute;a ecuatoriana y se analiza su relaci&oacute;n con el nivel de ingresos de los diferentes sectores que componen la econom&iacute;a.</p>     <p><b>2.1 Heterogeneidad productiva en el Ecuador</b></p>     <p>La estructura empleo por sectores productivos actual del Ecuador presenta una situaci&oacute;n muy parecida a la registrada por Am&eacute;rica Latina en su conjunto. Los sectores modernos o de mayor productividad generan el 43% del PIB (2008) y emplean apenas al 11% de la poblaci&oacute;n ocupada; los sectores de productividad media como el sector de la construcci&oacute;n y comercio, para el caso ecuatoriano, generan el 28% de la producci&oacute;n nacional y emplean al 31% de la masa trabajadora ocupada; los sectores tradicionales o de baja productividad, principalmente compuesto por el sector agr&iacute;cola, producen el 29% del PIB y generan trabajo para el 58% de los ocupados dentro de la econom&iacute;a.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La estructura del empleo por sectores ha permanecido inalterada en la &uacute;ltima d&eacute;cada. Por motivos de disponibilidad de informaci&oacute;n de ocupados en el &aacute;rea rural para los a&ntilde;os anteriores a 2000 no es posible disponer de informaci&oacute;n sobre esta estructura para la d&eacute;cada de los noventa.</p>     <p align="center"><a name="c1"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f01.jpg"></p>     <p>Para ilustrar el car&aacute;cter heterogeneidad de la econom&iacute;a ecuatoriana a continuaci&oacute;n presentamos las diferencias de productividad seg&uacute;n ramas de actividad (ver <a href="#c2">cuadro 2</a>). Los sectores de alta productividad son: 1) explotaci&oacute;n de minas y canteras; 2) electricidad, gas y agua; 3) transporte, almacenamiento y telecomunicaciones; y 4) establecimientos financieros, seguros, bienes inmuebles y servicios prestados a las empresas.</p>     <p align="center"><a name="c2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f02.jpg"></p>     <p align="center"><a name="c2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f03.jpg"></p>     <p>El sector exportador moderno de mayor productividad es el de explotaci&oacute;n de minas y canteras, cuyo producto principal de exportaci&oacute;n es el petr&oacute;leo crudo. Este sector tiene una productividad extremadamente alta con respecto a los dem&aacute;s sectores de la econom&iacute;a. Si comparamos este nivel de productividad con el promedio del sector de la miner&iacute;a para Am&eacute;rica Latina en 2003, que fue de 932,8 (Cepal 2010), notamos que mientras para la regi&oacute;n el sector de la miner&iacute;a es 2,15 veces m&aacute;s productivo que el sector subsiguiente en productividad (electricidad, gas y agua), esta raz&oacute;n para el caso de Ecuador es de 13 veces.</p>     <p>Los sectores intermedios o de productividad media son: 1) construcci&oacute;n; y 2) comercio al por mayor y al por menor, restaurantes y hoteles. Estos sectores para Am&eacute;rica Latina conforman el grupo de baja productividad; sin embargo, para el caso del Ecuador estos sectores componen el grupo de productividad media. Los sectores de baja productividad son: 1) agricultura, caza, silvicultura y pesca; 2) industrias manufactureras; y 3) servicios comunales, sociales y personales.</p>     <p>La productividad agr&iacute;cola de Ecuador es similar a la registrada por dicho sector para Am&eacute;rica Latina. Esta rama de actividad presenta la menor productividad relativa; para 2008 en Ecuador su productividad fue de 36,6 y en la regi&oacute;n fue de 31,0. A fin de constatar la gran heterogeneidad productiva de la estructura econ&oacute;mica ecuatoriana, incluso comparada con la ya heterogenia estructura de Am&eacute;rica Latina en su conjunto, calculamos la raz&oacute;n entre el sector con mayor y menor productividad. Esta raz&oacute;n en 2008 para Ecuador fue de 108 veces, mientras que para Am&eacute;rica Latina es de 25 veces. Esto muestra claramente que la estructura econ&oacute;mica ecuatoriana presenta una heterogeneidad productiva mucho m&aacute;s fuerte que la existente en la regi&oacute;n.</p>     <p>Un punto importante de analizar es que mientras el sector de la industria manufacturera conforma el grupo de sectores de productividad media para Am&eacute;rica Latina, para el caso ecuatoriano esta rama de actividad constituye los sectores de baja productividad. Una explicaci&oacute;n a este hecho se puede ver en la evoluci&oacute;n de la productividad de dicho sector en el tiempo (ver <a href="#c3">cuadro 3</a>). Entre los a&ntilde;os 1995 y 1998 el sector manufacturero conformaba el grupo de los sectores de productividad media y a partir del a&ntilde;o 2000 este grupo forma parte de los sectores de baja productividad. La dolarizaci&oacute;n de la econom&iacute;a ecuatoriana en el a&ntilde;o 2000 est&aacute; fuertemente asociada a este hecho, en la medida en que la reducci&oacute;n en los &iacute;ndices de productividad de este sector a partir de dicho a&ntilde;o son una clara muestra de este fen&oacute;meno<a name="n1"></a><a href="#n_1"><sup>1</sup></a>.</p>     <p align="center"><a name="c3"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f04.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los diferentes niveles de productividad de los sectores econ&oacute;micos tienen relaci&oacute;n con los ingresos laborales de los ocupados dentro de cada sector. En el <a href="#g1">gr&aacute;fico 1</a> mostramos estas diferencias y su evoluci&oacute;n en el tiempo. Los ocupados de los sectores de alta productividad, entre ellos explotaci&oacute;n de minas y canteras, reciben ingresos que en promedio representan 3,5 veces los ingresos de los sectores de baja productividad como el agr&iacute;cola. En 2008 el ingreso salarial promedio de los trabajadores en el sector minero fue de $620 USD, en el sector de electricidad, gas y agua fue de $580 USD y sector financiero fue de $490 USD. Los sectores con menores ingresos promedios son el agr&iacute;cola, $213 USD y los sectores de manufactura y comercio con un ingreso promedio de $337 USD.</p>     <p align="center"><a name="g1"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f05.jpg"></p>     <p>Existen diferencias significativas en los ingresos salariales (primarios) de los trabajadores en los diferentes sectores de la econom&iacute;a; sin embargo, para el caso ecuatoriano las mayores diferencias en los ingresos se generan dentro de cada sector. Es aqu&iacute; donde se genera la mayor porci&oacute;n de la desigualdad en el ingreso. En la siguiente secci&oacute;n desarrollamos la evoluci&oacute;n de la desigualdad en el Ecuador y analizamos la desigualdad existente dentro de cada sector y entre sectores a trav&eacute;s de la descomposici&oacute;n del &iacute;ndice de desigualdad de Theil.</p>      <p><b>3. DESIGUALDAD EN EL ECUADOR</b></p>     <p>La desigualdad en Ecuador entre 2003 y 2008 es menor al promedio de los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina y el Caribe; sin embargo, la desigualdad es alta si la comparamos con el promedio de los pa&iacute;ses miembros la ocde. La evoluci&oacute;n de la desigualdad para el &aacute;rea urbana en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas (ver <a href="#g1">gr&aacute;fico 1</a>) muestra una tendencia creciente en la d&eacute;cada de los noventa y una tendencia decreciente a partir del a&ntilde;o 2001. La desigualdad en los ingresos medida a trav&eacute;s del &iacute;ndice de Gini en 2008 para el &aacute;rea urbana fue de 0,52. Las tres ciudades con mayor poblaci&oacute;n presentan en 2008 &iacute;ndices de desigualdad muy similares (Quito 0,48; Guayaquil 0,47 y Cuenca 0,47).</p>     <p align="center"><a name="g2"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f06.jpg"></p>     <p>Una caracter&iacute;stica importante de la desigualdad en Ecuador, y en general en la regi&oacute;n, es la elevada fracci&oacute;n de los ingresos que capta el quintil m&aacute;s rico de la poblaci&oacute;n (ver <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a>). En promedio, el 20% de la poblaci&oacute;n urbana con mayores recursos econ&oacute;micos concentraba el 59% de los ingresos totales en 2007. Esta situaci&oacute;n es a&uacute;n m&aacute;s grave si analizamos el porcentaje que concentra el 10% de la poblaci&oacute;n urbana y rural m&aacute;s rica; este valor en 2007 fue de 44%.</p>     <p align="center"><a name="g3"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f07.jpg"></p>     <p>La mejora en la distribuci&oacute;n del ingreso para el a&ntilde;o 2008 se debe principalmente a una reducci&oacute;n 4 puntos porcentuales en este porcentaje, que se ubic&oacute; en 40%. En pa&iacute;ses como Brasil y Colombia esta participaci&oacute;n supera el 40%.</p>     <p>En la d&eacute;cada de los noventa el incremento en la desigualdad se atribuye principalmente a una mayor participaci&oacute;n de los m&aacute;s ricos (quintil 5) en el ingreso total; esta participaci&oacute;n en 1990 fue de 52% y en el a&ntilde;o 1999 fue de 61%.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Los &iacute;ndices de desigualdad analizados anteriormente se obtienen con base en el ingreso per c&aacute;pita de los miembros del hogar, que, a su vez, se calcula a partir de la suma de las diferentes fuentes de ingresos que tienen los miembros del hogar y se divide para el n&uacute;mero de integrantes del hogar.</p>     <p>Las fuentes de ingreso consideradas son: 1) el ingreso laboral de los asalariados, <i>cuentapropistas </i>y patronos; 2) los ingresos por transferencias y otras prestaciones; y 3) los ingresos del capital o inversiones. En promedio entre 2005 y 2008 el 93% de la desigualdad se origina en los ingresos laborales, y el resto lo genera las transferencias e ingresos por inversiones. Este hecho nos indica que la desigual distribuci&oacute;n de ingreso se debe principalmente a las grandes diferencias en los ingresos laborales.</p>      <p>En la siguiente secci&oacute;n analizamos la desigualdad en los ingresos laborales de los ocupados y la descomponemos seg&uacute;n ramas de actividad y tama&ntilde;o de empresa para identificar c&oacute;mo se encuentra vinculada la estructura productiva con las diferencias en los ingresos de los trabajadores.</p>     <p><b>3.1. An&aacute;lisis de la desigualdad en el ingreso primario de los trabajadores</b></p>     <p>En este apartado se analiza la distribuci&oacute;n del ingreso laboral en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas (1990-2009). Para este fin en el <a href="#g4">gr&aacute;fico 4</a> presentamos la evoluci&oacute;n de dos indicadores para-m&eacute;tricos de desigualdad aplicados a los ingresos obtenidos por la fuerza trabajadora ocupada. Los indicadores de desigualdad considerados son el &iacute;ndice de Gini y uno de los &iacute;ndices del grupo de indicadores de entrop&iacute;a generalizada, m&aacute;s conocido como &iacute;ndice de Theil o &iacute;ndice entrop&iacute;a 1. La familia de &iacute;ndices de entrop&iacute;a generalizada posee algunas propiedades anal&iacute;ticas convenientes que se detallamos en el recuadro 1. Una de ellas, que es importante resaltar en este trabajo, es la separabilidad aditiva que sirve de base para la descomposici&oacute;n de la desigualdad en subgrupos del conjunto de la poblaci&oacute;n.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f08.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f09.jpg"></p>     <p align="center"><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f10.jpg"></p>     <p>En el <a href="#g3">gr&aacute;fico 3</a> se presenta la evoluci&oacute;n de la desigualdad del ingresos laboral en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas; se puede apreciar que el comportamiento del &iacute;ndice de Gini es similar al presentado en la anterior secci&oacute;n donde se consideraba el ingreso per c&aacute;pita. El &iacute;ndice de Theil es m&aacute;s sensible a los cambios en la distribuci&oacute;n. En el a&ntilde;o 2001 se da un aumento significativo de la desigualdad que comienza a disminuir en los siguientes a&ntilde;os, pero no llega al valor inicial registrado en 1990 de 0,41 en el &iacute;ndice de Gini.</p>     <p align="center"><a name="g4"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f11.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el <a href="#g4">gr&aacute;fico 4</a> se presenta la descomposici&oacute;n del &iacute;ndice de Theil del ingreso laboral de los ocupados considerando los nueve sectores que conforman la econom&iacute;a, y puede apreciarse que la desigualdad se genera casi en su totalidad al interior de los sectores productivos y no entre sectores. En promedio, para los a&ntilde;os analizados un 95% de la desigualdad se origina al interior sectores econ&oacute;micos y apenas el 5% se genera entre sectores. Esta relaci&oacute;n no muestra cambio significativo en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Para el caso de Chile entre 1897 y 1996 oswaldo Larra&ntilde;aga (1999) encontr&oacute; que la desigualdad en el ingreso de los ocupados se genera 90% al interior de los sectores econ&oacute;micos y el 10% restante entre estos sectores. Si tenemos en cuenta los a&ntilde;os de escolaridad de los ocupados, esta situaci&oacute;n no presenta diferencias significativas; para 2008 la desigualdad en el ingreso de los ocupados con menos de 7 a&ntilde;os de educaci&oacute;n se genera 96% al interior de los sectores y 4% entre sectores. Para los ocupados que tienen entre 7 y 12 a&ntilde;os de educaci&oacute;n esta relaci&oacute;n es igual, y para los ocupados con m&aacute;s de 12 a&ntilde;os de educaci&oacute;n el componente <i>whitin </i>representa el 94% y el componente <i>between </i>el 6%.</p>     <p align="center"><a name="g5"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f12.jpg"></p>     <p>La desigualdad originada al interior de los sectores es mayor a la originada entre sectores econ&oacute;micos. Este hecho es una muestra de las grandes diferencias existentes entre agentes econ&oacute;micos que conforman un mismo sector. Un ejemplo claro de esta situaci&oacute;n es la desigualdad existente al interior de rama de actividad de la agricultura que en 1990 presenta un &iacute;ndice de Theil de 0,29 y entre 2000 y 2009 registr&oacute; un &iacute;ndice 0,73, en promedio.</p>     <p>En el <a href="#g6">gr&aacute;fico 6</a> se presenta la evoluci&oacute;n de los componentes <i>between </i>y <i>within </i>de la descomposici&oacute;n del &iacute;ndice de Theil del ingreso de los ocupados clasificados seg&uacute;n el tama&ntilde;o de empresa donde trabajan. La clasificaci&oacute;n de las empresas se realiz&oacute; considerando el n&uacute;mero de empleados. Las empresas con menos de diez empleados se caracterizaron como mi-croempresas; las que tienen entre 10 y 49 empleados como peque&ntilde;as; entre 50 y 99, como medianas y m&aacute;s de 100, como grandes.</p>     <p>En este caso el componente <i>between, </i>es decir, la desigualdad entre grupos, presenta un incremento importante en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas: pas&oacute; de explicar el 3% en 1990 a justificar el 9% en 2009. Este resultado es muy importante e indica que mientras en 1990 no exist&iacute;an grandes diferencias en los niveles de ingresos de los trabajadores de empresas peque&ntilde;as, medianas y grandes; en la actualidad s&iacute; existen diferencias en los ingresos de los trabajadores que laboran en empresas de tama&ntilde;os diferentes.</p>     <p align="center"><a name="g6"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f13.jpg"></p>     <p>Si clasificamos a los ocupados seg&uacute;n rama de actividad y dentro de cada rama seg&uacute;n el tama&ntilde;o de empresa donde laboran, obtendremos estratos econ&oacute;micos m&aacute;s peque&ntilde;os donde se esperar&iacute;a tener menores diferencias en los ingresos al interior de cada grupo y mayores diferencias entre grupos. El <a href="#g6">gr&aacute;fico 6</a> muestra la evoluci&oacute;n de la desigualdad y su descomposici&oacute;n seg&uacute;n estos grupos, y asimismo se puede apreciar que la desigualdad originada por el componente <i>between </i>es mayor a la registrada cuando se realiza la clasificaci&oacute;n de los ocupados por sector econ&oacute;mico y por tama&ntilde;o de empresa, por separado.</p>     <p align="center"><a name="g7"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f14.jpg"></p>     <p>El porcentaje de la desigualdad que se explica por las diferencias entre estratos muestra una clara tendencia creciente, lo que justifica que el 6% de la desigualdad en los ingresos laborales de los ocupados en 1993 pasa a ser el 19% de la desigualdad en 2009. Esta situaci&oacute;n refleja que las diferencias en los ingresos al interior de los estratos econ&oacute;micos cada vez son m&aacute;s peque&ntilde;as, si bien las diferencias en los niveles de ingresos entre estratos son cada vez m&aacute;s grandes. Tambi&eacute;n revela la heterogeneidad productiva de los agentes (empresas) dentro de los sectores econ&oacute;micos (ramas de actividad). Por ejemplo, dentro de la rama de actividad agr&iacute;cola podemos encontrar empresas exportadoras modernas con alta productividad y microempresas de producci&oacute;n agr&iacute;cola para la oferta de productos a nivel local.</p>     <p align="center"><a name="g8"></a><img src="img/revistas/ecoca/n7/n7a04f15.jpg"></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A partir del a&ntilde;o 2001 la desigualdad en los ingresos laborales muestra una clara tendencia decreciente originada por una menor desigualdad al interior de los estratos productivos; sin embargo, la desigualdad entre estratos ha aumentado significativamente en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas lo cual constata la heterogeneidad productiva entre sectores y empresas que conforman el aparato econ&oacute;mico del pa&iacute;s. La tendencia creciente de la desigualdad originada entre estratos indica la posibilidad de que esta desigualdad (componente <i>between) </i>tome cada vez m&aacute;s importancia en la generaci&oacute;n de la desigualdad, y llegue incluso en alg&uacute;n momento a superar a la desigualdad originada al interior de cada estrato.</p>     <p><b>4. CONCLUSIONES</b></p>     <p>La heterogeneidad estructural de Am&eacute;rica Latina, y en particular de Ecuador, es el factor originario y el que cada vez genera mayor desigualdad. Ecuador presenta una estructura productiva mucho m&aacute;s heterog&eacute;nea que la existente en Am&eacute;rica Latina. Esta mayor heterogeneidad se explica por un sector minero con una productividad muy por encima de los dem&aacute;s sectores de la econom&iacute;a.</p>     <p>Las diferencias intra e intersectoriales en la productividad se reflejan en los distintos niveles de ingresos de los trabajadores dentro de los estratos productivos. La desigualdad explicada por las diferencias de ingresos entre estratos se ha incrementado significativamente en las dos &uacute;ltimas d&eacute;cadas, y llega a justificar que la desigualdad de 6% registrada en 1990 pasa a ser del 19% en 2009.</p>     <p>La desigualdad entre estratos muestra una clara tendencia creciente entre 1990 y 2009, incluso, en alg&uacute;n momento puede superar a la desigualdad originada al interior de cada estrato, que presenta una tendencia decreciente a partir del a&ntilde;o 2001.</p>     <p>Es importante tambi&eacute;n mencionar que actualmente el Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas y Censos (INEC) de Ecuador est&aacute; llevando a cabo el Censo Econ&oacute;mico 2010, que proporcionar&aacute; informaci&oacute;n fundamental para elaborar una matriz de insumo-producto sectorial con la finalidad de complementar el presente trabajo.</p> <hr>     <p><a name="n_1"></a><a href="#n1"><sup>1</sup></a>Los &iacute;ndices de productividad presentados en el cuadro 2.3 solo consideran la poblaci&oacute;n urbana debido a que es la &uacute;nica informaci&oacute;n disponible del n&uacute;mero de ocupados para los a&ntilde;os anteriores a 2000.</p> <hr>     <p><b>Referencias</b></p>     <!-- ref --><p>Furtado, C. (1967). <i>Teor&iacute;a del desarrollo econ&oacute;mico. </i>M&eacute;xico: Siglo XXI Editores.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S2011-2106201100010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Guillen, A. (2005). "Integraci&oacute;n, heterogeneidad estructural y empleo: El caso de M&eacute;xico". Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad Auton&oacute;ma Metropolitana de Iztapalapa. Disponible en: <a href="http://www.cadtm.org/IMG/pdf/articulo-guilen-integracion.pdf" target="_blank">www.cadtm.org/IMG/pdf/articulo-guilen-integracion.pdf</a>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S2011-2106201100010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Infante, R. &amp; Osvaldo, S. (2009). Chile: hacia un desarrollo inclusivo. <i>Revista Cepal, 97, </i>135-154.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S2011-2106201100010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Instituto Nacional de Estad&iacute;sticas y Censos del Ecuador (INEC). <i>Encuesta Nacional de Empleo, Desempleo y Subempleo (Enemdu). A&ntilde;os de 1990 a 2009.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S2011-2106201100010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Larra&ntilde;aga, O. (1999). Distribuci&oacute;n de ingresos y crecimiento econ&oacute;mico en Chile. <i>Serie Reformas Econ&oacute;micas Cepal, 35.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S2011-2106201100010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p>     <!-- ref --><p>Nohlen, D. &amp; Sturn R, (1982). La heterogeneidad estructural como concepto b&aacute;sico en la teor&iacute;a de desarrollo. <i>Revista de Estudios Pol&iacute;ticos, 28,</i> 45-74.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S2011-2106201100010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>Pinto, A. &amp; De Filippo, A. (1978). Desarrollo y pobreza en Am&eacute;rica Latina. <i>Estudios Sociales, 18, </i>11-28.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S2011-2106201100010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Prebisch, R. (1949). <i>El desarrollo de la Am&eacute;rica Latina y sus principales problemas. </i>Santiago de Chile: Cepal.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S2011-2106201100010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Ram&iacute;rez, R. (2008). <i>Igualmente pobres, desigualmente ricos. </i>Quito: Editorial Ariel.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S2011-2106201100010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Shorrocks, A. (1980). The class of additively decomposable inequality measures. <i>Econom&eacute;trica, 48, </i>613-625. Sistema Integrado de Indicadores Sociales del Ecuador (SIISE). Versi&oacute;n 4.1.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S2011-2106201100010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>Sunkel, O. (1978). La dependencia y la heterogeneidad estructural. <i>El Trimestre Econ&oacute;mico, 177, </i>3-20.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S2011-2106201100010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p> </font>     ]]></body>
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