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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre la "Medicina Basada en la Evidencia" en cirugía]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p>       <center>         <p><font size="4"><b>Sobre la &quot;Medicina Basada en la Evidencia&quot;        en cirug&iacute;a</b></font></p>            <p><b><font size="3">On &quot;evidence.based medicine&quot; in surgery</font></b>    </p> </center>     <p>        <center>     Jos&eacute; F&eacute;lix Pati&ntilde;o Restrepo, MD, FACS (Hon), MACC (Hon)    </center> </p>     <p>Editor, Revista Colombiana de Cirug&iacute;a.</p>     <p><b>Correspondencia</b>: Jos&eacute; F&eacute;lix Pati&ntilde;o Restrepo, MD,    FACS (Hon), Bogot&aacute;, D.C., Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jfpatinore@gmail.com">jfpatinore@gmail.com</a></p>     <p> Fecha de recibo: 13 de junio de 2010. Fecha de aprobaci&oacute;n: 17 de junio    de 2010.</p> <hr size=1>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En las postrimer&iacute;as del siglo XX irrumpi&oacute; en la teor&iacute;a    y en la pr&aacute;ctica m&eacute;dica el concepto de medicina basada en la evidencia    como un nuevo paradigma y, luego, exageradamente, como una nueva forma de "verdad    revelada".</p>     <p>El concepto, con esta visi&oacute;n de "verdad revelada" y de una    nueva manera de ense&ntilde;ar y de practicar medicina, realmente una pretendida    nueva filosof&iacute;a, una nueva teor&iacute;a m&eacute;dica, fue descrito    por David L. Sackett (bien resumido en un conocido editorial del British Medical    Journal) (1) en la Universidad de McMaster en Canad&aacute;. Todos acogimos    con plena convicci&oacute;n, el que los profesionales de la salud deben poseer    y manejar en forma adecuada y oportuna las herramientas para acceder a la literatura,    evaluar la calidad de la informaci&oacute;n cient&iacute;fica y utilizar la    mejor evidencia externa para la toma de decisiones (2,3).</p>     <p>La teor&iacute;a m&eacute;dica, el ejercicio de la medicina, siempre se ha    basado en la observaci&oacute;n y en lo que hoy llamamos "evidencia".    Hace 2.500 a&ntilde;os Hip&oacute;crates de Cos escribi&oacute;: </p>     <p>"&#91;...&#93; No es posible sacar provecho de lo que se cumple s&oacute;lo    de palabra, sino de lo que llega a la demostraci&oacute;n de la realidad...    Por ello es menester atenerse por completo a los hechos y ocuparse de ellos,    y no con la mayor brevedad, si es que se ha de poseer la actitud holgada e infalible    que titulamos, precisamente, h&aacute;bito m&eacute;dico" (4).</p>     <p>A trav&eacute;s de los tiempos, con diferentes herramientas, la medicina ha    obrado basada en la demostraci&oacute;n y comprobaci&oacute;n cient&iacute;ficas.    Ahora contamos con las herramientas de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica    y m&eacute;todos estad&iacute;sticos bastante sofisticados que permiten sistematizar    la informaci&oacute;n, la cual se almacena en las grandes bases de datos y es    f&aacute;cilmente accesible gracias a los avances de la inform&aacute;tica.    La Colaboraci&oacute;n Cochrane <a href="http://www.cochrane.org" target="_blank">(www.cochrane.org</a>),    nacida en Oxford, donde D. L. Sackett fund&oacute; el primer Centro Cochrane,    es la m&aacute;s grande fuente de informaci&oacute;n sistematizada, cuenta con    la Biblioteca Cochrane, con un Centro Cochrane Iberoamericano (<a href="http://www.cochrane.es" target="_blank">www.cochrane.es</a>),    ubicado en Barcelona, y provee revisiones (<a href="http://www.cochrane.org/reviews" target="_blank">www.cochrane.org/reviews</a>)    sistem&aacute;ticas de gran utilidad.</p>     <p>En 1991 Sir Peter Medawar, premio nobel en 1960, en su libro The Threat and    the Glory. Reflections on Science and Scientists (Oxford University Press, 1991),    defini&oacute; el "pensamiento duro" y el "pensamiento blando".    Pensamiento duro es pensar en t&eacute;rminos que transmitan un significado    preciso, presentar ideas que puedan ser comprobadas, que merezcan an&aacute;lisis    cr&iacute;tico y atracci&oacute;n intelectual. En contraste, el pensamiento    blando hace planteamientos que son atractivos a trav&eacute;s de las emociones,    que trata de persuadir como verdades intelectuales por m&eacute;todos no intelectuales.    Enarbolando el estandarte de la medicina basada en la evidencia, muchos vinieron    a considerar la experiencia cl&iacute;nica, la erudici&oacute;n, el juicio personal    y el conocimiento fisiopatol&oacute;gico, como pensamiento blando, y la medicina    basada en la evidencia, con sus estudios "aleatorizados" y metan&aacute;lisis,    o sea, el conocimiento estad&iacute;stico, como pensamiento duro. </p>     <p>Efectivamente, la evidencia externa proveniente de estudios cl&iacute;nicos    de buena calidad representa un poderoso instrumento de soporte para la toma    de decisiones, decisiones que son especialmente dif&iacute;ciles en el campo    de la cirug&iacute;a. Pero, como lo ha escrito Alvan R. Feinstein, considerado    el padre de la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica, fundador y editor del Journal    of Clinical Epidemiology hasta su muerte s&uacute;bita hace nueve a&ntilde;os,    hay "problemas en la evidencia de la medicina basada en la evidencia"    (5).</p>     <p>Feinstein y Horwitz(3) anotan que la "mejor informaci&oacute;n disponible"    debe ser diferenciada de la recopilaci&oacute;n de datos considerados como "evidencia"    pertinente:</p>     <p> "&#91;...&#93; Aunque la propuesta de medicina basada en la evidencia no    es algo nuevo, la nueva recopilaci&oacute;n de "la mejor evidencia disponible"    exhibe grandes limitaciones en lo que se refiere al tratamiento del paciente    individual. Derivada exclusivamente de estudios aleatorizados y metan&aacute;lisis,    los datos no incluyen muchas modalidades de manejo que est&aacute;n indicados    en algunos casos; y si los resultados muestran eficacia comparable en el tratamiento    del paciente promedio "aleatorizado", no lo es para subgrupos de    pacientes con caracter&iacute;sticas cl&iacute;nicas individuales tan significantes    como la gravedad de los s&iacute;ntomas, las variantes en la enfermedad, las    comorbilidades y condiciones "nebulosas" (lo que se denomina zona    gris). El an&aacute;lisis de la intenci&oacute;n de modalidad de manejo no refleja    los importantes eventos postaleatorizaci&oacute;n que llevan a modificar el    tratamiento, y los resultados rara vez proveen un fondo adecuado cuando la terapia    es de tipo profil&aacute;ctico y no terap&eacute;utico, o cuando las ventajas    terap&eacute;uticas son equ&iacute;vocas. La informaci&oacute;n de ensayos aleatorizados    rara vez est&aacute; disponible sobre aquello que depende de alteraciones fisiopatol&oacute;gicas,    factores sicol&oacute;gicos, pron&oacute;stico, preferencias personales del    paciente y estrategias para proveer confort y tranquilidad. El encomiable objetivo    de tomar decisiones basadas en evidencia se ve interferido por la calidad restrictiva    y el alcance de lo que se recopila como "la mejor informaci&oacute;n disponible".    El aura de autoridad que se da a la recopilaci&oacute;n, sin embargo, lleva    a abusos mayores y a la producci&oacute;n de gu&iacute;as de manejo inapropiadas    o dogmas doctrinarios para el ejercicio cl&iacute;nico". </p>     <p>A. R. Feinstein tambi&eacute;n se ha referido en forma cr&iacute;tica al metan&aacute;lisis    como la "alquimia estad&iacute;stica para el siglo XXI" (6), y hace    unos a&ntilde;os caus&oacute; revuelo un editorial de Culley C. Carlson de la    Universidad de Carolina del Norte, editor de la revista Contemporary Urology,    con el t&iacute;tulo "Meta-analysis or meta-deception" (7). As&iacute;    lo llam&oacute; en ingl&eacute;s, que podr&iacute;amos traducir como "Meta-an&aacute;lisis    o meta-enga&ntilde;o". Esto quiere decir que el metan&aacute;lisis, al    congregar trabajos muy diversos y de origen heterog&eacute;neo, as&iacute; se    sigan en forma estricta todas las normas y est&aacute;ndares bien definidos    por el Centro y la Colaboraci&oacute;n Cochrane, y teniendo en cuenta la teor&iacute;a    caos aplicada al comportamiento tan diferente e impredecible del paciente quir&uacute;rgico,    puede recoger errores y magnificarlos, agrandarlos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Adem&aacute;s, los estudios cl&iacute;nicos prospectivos "aleatorizados"    y los metan&aacute;lisis no incluyen muchos tratamientos utilizados en la pr&aacute;ctica    cl&iacute;nica diaria, y se refieren a un resultado, generalmente positivo,    en un paciente promedio; los resultados negativos raramente se publican.</p>     <p>En su popular libro El fin de las certidumbres (Editorial Andr&eacute;s Bello,    Santiago, Chile, 1996), el nobel Ilya Prigogine se refiere al nacimiento de    una nueva ciencia: la f&iacute;sica de los procesos de no equilibrio, de los    sistemas din&aacute;micos inestables, los denominados sistemas ca&oacute;ticos.    La novel teor&iacute;a del caos utiliza el t&eacute;rmino para designar un comportamiento    no lineal no peri&oacute;dico, y se refiere a un determinado grupo de fen&oacute;menos    que suceden de manera predeciblemente impredecible, de fluctuaci&oacute;n e    inestabilidad muy sensibles a las condiciones iniciales. En los sistemas din&aacute;micos    inestables, como el organismo viviente, se reconoce el papel primordial de las    fluctuaciones y la inestabilidad. El paciente quir&uacute;rgico, en su respuesta    metab&oacute;lica al trauma y a la injuria biol&oacute;gica, que es un fen&oacute;meno    adaptativo no peri&oacute;dico de reacciones emergentes de diferentes magnitudes    y &oacute;rdenes espaciales y temporales, y de evoluci&oacute;n extremadamente    sensible a las condiciones iniciales, representa un sistema complejo de comportamiento    no peri&oacute;dico y altamente impredecible. La teor&iacute;a caos y la nueva    ciencia de la complejidad aportan una mejor descripci&oacute;n de ese fen&oacute;meno    biol&oacute;gico de inestabilidad fluctuante que es la evoluci&oacute;n cl&iacute;nica    de la persona que ha sufrido trauma o que es sometida a una intervenci&oacute;n    quir&uacute;rgica mayor (8).</p>     <p>Seg&uacute;n la teor&iacute;a del caos y las todav&iacute;a no claramente definidas    leyes de la complejidad, los m&eacute;todos de la medicina basada en la evidencia,    espec&iacute;ficamente los estudios cl&iacute;nicos prospectivos y de asignaci&oacute;n    aleatoria y los metan&aacute;lisis, fallan en cuanto a la certeza de predicci&oacute;n,    certeza que es una necesidad sentida en el proceso de toma de decisiones en    cirug&iacute;a. En las zonas grises de la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica, los    cirujanos, a pesar de disponer de la mejor evidencia externa, en general tenemos    que basarnos en el conocimiento, la experiencia y, en muchas ocasiones, en la    intuici&oacute;n (4).</p>     <p>Una cr&iacute;tica justificada se ha hecho a la "medicina basada en la    evidencia": maneja las fuentes de la informaci&oacute;n, que son grupos    humanos, que generan datos, como si se tratara de entes inanimados, que s&iacute;    son de comportamiento peri&oacute;dico y que s&iacute; obedecen a las leyes    cl&aacute;sicas de la f&iacute;sica y a las matem&aacute;ticas. Pero en las    ciencias biom&eacute;dicas el objeto es el ser humano y los grupos y subgrupos    que &eacute;ste conforma, que son de enorme complejidad y variabilidad, donde    la incertidumbre es lo normal. La "medicina basada en la evidencia"    no ha tenido en cuenta la teor&iacute;a del caos, ni lo que algunos ya consideran    una ciencia, la complejidad. Esto es especialmente v&aacute;lido en cirug&iacute;a,    porque en el paciente quir&uacute;rgico una gran cantidad de variables hacen    m&aacute;s complejo y menos "estandarizable" el problema de la atenci&oacute;n    individual del paciente. La evidencia basada en metan&aacute;lisis es de car&aacute;cter    observacional, aunque los elementos individuales del metan&aacute;lisis son    los estudios cl&iacute;nicos:</p>     <p>"&#91;...&#93; El nivel de evidencia de un meta-an&aacute;lisis es entonces    similar al derivado de una serie de casos o cohorte, con la estipulaci&oacute;n    de que los &acute;sujetos&acute; son ensayos cl&iacute;nicos en vez de individuos"    (9).</p>     <p>No todos los interrogantes pueden ser respondidos con los mismos instrumentos    metodol&oacute;gicos. </p>     <p>La teor&iacute;a matem&aacute;tica de la comunicaci&oacute;n, expuesta a mediados    del siglo XX por Claude E. Shannon (1916-2001), reconocido como el padre de    la informaci&oacute;n, plantea que la informaci&oacute;n consiste en un flujo,    un recorrido entre su origen como datos, y su aprovechamiento por el receptor    para convertirla finalmente en conocimiento y sabidur&iacute;a. No es lo mismo    datos que informaci&oacute;n, ni informaci&oacute;n que conocimiento, ni conocimiento    que erudici&oacute;n, ni erudici&oacute;n que sabidur&iacute;a m&eacute;dica.    Cada uno de estos pasos corresponde a pelda&ntilde;os en una escala secuencial    de niveles superiores de procesamiento y comprensi&oacute;n intelectual. En    un estudio cl&iacute;nico, fundamento de la "medicina basada en la evidencia",    la recopilaci&oacute;n de datos se hace a partir de la observaci&oacute;n de    los fen&oacute;menos que exhibe el organismo humano, de comportamiento variable    e impredecible, y la efect&uacute;an seres humanos, que son falibles, para allegar    conclusiones y presentarlas como "evidencia". En el flujo de la    informaci&oacute;n y en su manejo, que es un proceso intelectual, y de acuerdo    con la teor&iacute;a de la informaci&oacute;n, se produce entrop&iacute;a, deterioro    de la calidad, aparece "ruido" o "mugre", lo cual se    traduce en informaci&oacute;n distorsionada o de mala calidad. Esto ocurre con    el conocimiento estad&iacute;stico, que muchos consideran es pensamiento duro    en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica.</p>     <p>Finalmente, una observaci&oacute;n de car&aacute;cter sem&aacute;ntico.    <br>       <br>   En espa&ntilde;ol se tradujo Evidence Based Medicine como Medicina basada en    la evidencia, tal vez en forma espont&aacute;nea y sin discusi&oacute;n, porque    era la traducci&oacute;n m&aacute;s f&aacute;cil, en la misma forma como se    tradujo shock como choque. La palabra inglesa shock tiene un significado fisiol&oacute;gico,    mientras en espa&ntilde;ol choque es el encuentro violento de una cosa con otra;    una contienda, disputa, ri&ntilde;a o desaz&oacute;n con una o m&aacute;s personas;    un combate o pelea de reducidas proporciones. Y en ingl&eacute;s, choque es    crash o collision, no shock.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el idioma espa&ntilde;ol la palabra evidencia tiene un significado bastante    diferente del vocablo ingl&eacute;s evidence.</p>     <p>Seg&uacute;n el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola, evidencia    tiene estas acepciones: "(Del lat. evident&igrave;a). Certeza clara y    manifiesta de la que no se puede dudar. Prueba determinante en un proceso. Certidumbre    de algo, de modo que el sentir o juzgar lo contrario sea tenido por temeridad".</p>     <p>En el Thesaurus del Merriam-Webster OnLine, se encuentra: "evidence:    something presented in support of the truth or accuracy of a claim". Y    en el Merriam-Webster Dictionary: "1 a: an outward sign: indication b:    something that furnishes proof: testimony; specifically: something legally submitted    to a tribunal to ascertain the truth of a matter".</p>     <p>En espa&ntilde;ol, evidencia significa certeza, certidumbre, algo de lo que    no se puede dudar. Pero en ingl&eacute;s, evidence significa un signo externo,    hacer algo visible; mostrar con claridad; algo que conduce a una conclusi&oacute;n;    apoyar, soportar por testimonio, atestiguar. En el campo de las leyes, se usa    una evidencia legal. </p>     <p>Dicen G&eacute;rvas y P&eacute;rez Fern&aacute;ndez:</p>     <p>"Habitualmente se traduce evidence-based medicine por medicina basada    en la evidencia. Evidence es un "falso amigo", que significa "prueba",    y no "evidencia". "Evidente" en espa&ntilde;ol es justamente    lo contrario, lo que no precisa de pruebas para su demostraci&oacute;n. Es preferible,    pues, medicina basada en pruebas" (10).</p>     <p>Por ello, la medicina basada en la evidencia debe ser definida como el uso    l&oacute;gico de la mejor informaci&oacute;n cient&iacute;fica disponible para    la toma racional de decisiones, que deben primordialmente estar fundamentadas    en la experiencia cl&iacute;nica, el conocimiento profundo y sistem&aacute;tico    de la fisiopatolog&iacute;a y las preferencias del paciente. La informaci&oacute;n    cient&iacute;fica proviene de estudios controlados, de pruebas, de ensayos;    por ello, la propuesta de m&aacute;s bien denominarla medicina basada en pruebas.  </p>     <p>&iquest;Cu&aacute;l la raz&oacute;n de este Editorial tan extenso? </p>     <p>El que un cirujano, que siempre ha trabajado en el sector acad&eacute;mico,    ve con alarma que se exagera en el sentido de lo que es y se desatiende lo que    no es la "medicina basada en la evidencia", al considerar que el    conocimiento estad&iacute;stico prima sobre el conocimiento fisiopatol&oacute;gico,    la experiencia y el juicio cl&iacute;nico racional, lo cual se califica como    pensamiento blando. En la realidad, lo que en la "medicina basada en la    evidencia" aparece bien definido como negro o como blanco, se convierte    en gris en la pr&aacute;ctica cl&iacute;nica. Las poderosas herramientas de    la epidemiolog&iacute;a cl&iacute;nica y la creciente disponibilidad de estudios    cl&iacute;nicos significan un avance enorme y una ayuda inconmensurable para    el ejercicio de la medicina y, especialmente, de la cirug&iacute;a. Pero, como    lo ha dicho desde un comienzo David L. Sackett, el padre de la "medicina    basada en la evidencia", &eacute;sta es "la integraci&oacute;n de    la pericia cl&iacute;nica individual con la mejor evidencia externa disponible",    y </p>     <p>"la evidencia cl&iacute;nica externa informa, pero jam&aacute;s puede    reemplazar a la experiencia y habilidad cl&iacute;nica personales, y son tales    cualidades las que pueden decidir si la evidencia cl&iacute;nica externa puede    ser aplicable al paciente individualmente considerado, y, si lo es, c&oacute;mo    debe ser integrada para la toma de la decisi&oacute;n" (1).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b><font size="3">Referencias</font></b></p>     <p>1. Sackett DL. Evidence based medicine: what it is and what it isn"t.    BMJ. 1996;312:71-2.</p>     <p>2. Pati&ntilde;o JF. Medicina basada en la evidencia. Medicina (Bogot&aacute;).    1999;21:5-14.</p>     <p>3. Pati&ntilde;o JF. Medicina basada en la evidencia y epistemolog&iacute;a    cient&iacute;fica. En: Pati&ntilde;o JF. Computador, cibern&eacute;tica e informaci&oacute;n.    Bogot&aacute;: Panamericana Editorial Ltda.; 2002.</p>     <p>4. Tratados Hipocr&aacute;ticos. Preceptos (2). Madrid: Editorial Gredos; 1990.    Tomo I. p. 310-1.</p>     <p>5. Feinstein AR, Horwitz RI. Problems in the "evidence" of "evidence-based    medicine". Am J Med. 1997;103:529-35.</p>     <p>6. Feinstein AR. Meta-analysis: statistical alchemy for the 21st century. J    Clin Epidemiol. 1995;48:71-9.</p>     <p>7. Carson CC III. Meta-analysis or meta-deception? Contemp Urol. 1998;10:9-11.</p>     <p>8. Pati&ntilde;o JF. Las teor&iacute;as de caos y de complejidad en cirug&iacute;a.    Rev Colomb Cir. 2000;15:209-16.</p>     <p>9. Tolley EA, Headley AS. Meta-analyses: what they can and cannot tell us about    clinical research. Curr Opin Clin Nutr Metab Care. 2005;8:177-81.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>10. G&eacute;rvas J, P&eacute;rez M. Uso apropiado de la medicina basada en    pruebas: revisi&oacute;n de diez art&iacute;culos recientes. Actualizaci&oacute;n    en M&eacute;dico de Familia. 2005;1:46-56.</p> </font>       ]]></body>
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