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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Evaluación cuantitativa de la eficiencia en las salas de cirugía]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Introduction: In economics, efficiency is seen as the capacity to achieve a desired goal with the possible minimum use of resources. The aim of this study was to objectively determine the efficiency of the operating rooms at the Clínica Rafael Uribe Uribe in Cali, Colombia. Materials and methods: Variables similar to those proposed by another group were selected (timely start of the operation, percentage of cancellations, operating room turnover, late start of operation) and other data were collected (percentage of utilization, timely start for emergency cases, gross profitability) based on the primary information that was available in the services, for the period July 2010 through June 2011. Results: 7,941 surgical interventions were carried out in the period July 1, 2010, and June 30, 2011, of which 66.1% were elective. Time interval between the programmed time for start of elective surgery and the start of surgery was 18 minutes, average. In 12.8% of cases there was late start of the operation. Operating room turnover ranged between 11 and 13 minutes. Percent of utilization of the operating rooms for elective surgery was 68.8%. Monthly cancellations exhibited rates between 8.7% and 15.3%. Median time for start of emergency operations was 84 minutes. Mean gross profitability was 14.8% per month. Discussion: Current trends in medical care demand institutions that show maximum efficiency in use of resources. According to the proposed Macario efficiency score system in surgery, the variables evaluated at the Rafael Uribe Uribe Clinic, with the exception of the monthly rate of cancellations, appear within the classification of good yield and performance.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">  <h3>    <center>Evaluaci&oacute;n cuantitativa de la eficiencia en las salas de cirug&iacute;a</center></h3> <h4>    <center> Quantitative evaluation of efficiency of operating rooms</center></h4>     <p>    <center>M&oacute;nica Bejarano</center></p>     <p>Jefe de Cirug&iacute;a, Corporaci&oacute;n Comfenalco Valle-Universidad Libre, Cali, Colombia. Instituci&oacute;n: Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe.</p>     <p><b>Correspondencia</b>: M&oacute;nica Bejarano, MD, MSc, MACC Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:monicirugia@gmail.com">monicirugia@gmail.com</a> Cali</p>     <p>Fecha de recibido: 10 de octubre de 2011 Fecha de aprobaci&oacute;n: 12 de noviembre de 2011</p> <hr size> <h4>Resumen</h4>     <p><b>Introducci&oacute;n</b>. En econom&iacute;a, la eficiencia es la capacidad de lograr un efecto deseado con el m&iacute;nimo de recursos posibles. El objetivo del presente trabajo fue medir de manera objetiva la eficiencia de las salas de cirug&iacute;a de la Clinica Rafael Uribe Uribe.</p>     <p><b>Materiales y m&eacute;todos</b>. Se seleccionaron unas variables similares a las propuestas por otro grupo (inicio de cirug&iacute;a a tiempo, porcentaje de cancelaciones, tiempo de recambio y retrasos prolongados) y se recolectaron otros datos (porcentaje de utilizaci&oacute;n, oportunidad para urgencias y rentabilidad bruta) partiendo de la informaci&oacute;n que ya estaba en el servicio, para el periodo de julio de 2010 a junio de 2011.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Resultados</b>. Entre el 1&ordm; de julio de 2010 y el 30 de junio de 2011 se practicaron 7.914 cirug&iacute;as, de las cuales, el 66,1% eran electivas. El tiempo que transcurri&oacute; entre la hora de programaci&oacute;n y la hora de realizaci&oacute;n de cada cirug&iacute;a electiva fue de 18 minutos, en promedio. Hubo retraso en el inicio de las cirug&iacute;as en 12,8% de las jornadas programadas. El tiempo de rotaci&oacute;n o recambio entre pacientes permaneci&oacute; entre 11 y 13 minutos. El porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos para cirug&iacute;as electivas fue de 68,8%. El porcentaje de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as por mes oscil&oacute; entre 8,7 y 15,3%. La mediana de la oportunidad de atenci&oacute;n en cirug&iacute;as de urgencias fue de 84 minutos. La rentabilidad bruta mensual promedio fue de 14,8%.</p>     <p><b>Discusi&oacute;n</b>. Las tendencias actuales en medicina requieren que las instituciones sean m&aacute;s eficientes en el manejo de sus recursos. Seg&uacute;n el Sistema de Puntuaci&oacute;n de Eficiencia en Cirug&iacute;a, propuesto por Macario, los par&aacute;metros evaluados en las salas de cirug&iacute;a de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe, con excepci&oacute;n del porcentaje mensual (o tasa) de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as, se encuentran dentro de la calificaci&oacute;n de buen rendimiento &oacute; desempe&ntilde;o.</p>     <p><b>Palabras clave</b>: eficiencia; quir&oacute;fanos; servicio de cirug&iacute;a en hospital; utilizaci&oacute;n; costos y an&aacute;lisis de costo.</p> <hr size> <h4>Abstract </h4>     <p><b>Introduction</b>: In economics, efficiency is seen as the capacity to achieve a desired goal with the possible minimum use of resources. The aim of this study was to objectively determine the efficiency of the operating rooms at the Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe in Cali, Colombia. </p>     <p><b>Materials and methods</b>: Variables similar to those proposed by another group were selected (timely start of the operation, percentage of cancellations, operating room turnover, late start of operation) and other data were collected (percentage of utilization, timely start for emergency cases, gross profitability) based on the primary information that was available in the services, for the period July 2010 through June 2011. </p>     <p><b>Results</b>: 7,941 surgical interventions were carried out in the period July 1, 2010, and June 30, 2011, of which 66.1% were elective. Time interval between the programmed time for start of elective surgery and the start of surgery was 18 minutes, average. In 12.8% of cases there was late start of the operation. Operating room turnover ranged between 11 and 13 minutes. Percent of utilization of the operating rooms for elective surgery was 68.8%. Monthly cancellations exhibited rates between 8.7% and 15.3%. Median time for start of emergency operations was 84 minutes. Mean gross profitability was 14.8% per month.</p>     <p><b>Discussion</b>: Current trends in medical care demand institutions that show maximum efficiency in use of resources. According to the proposed Macario efficiency score system in surgery, the variables evaluated at the Rafael Uribe Uribe Clinic, with the exception of the monthly rate of cancellations, appear within the classification of good yield and performance. </p>     <p><b>Key words</b>: efficiency; operating rooms; surgery department, hospital; utilization; costs and cost analysis.</p> <hr size> <h4>Historia de la cl&iacute;nica</h4>     <p> La Ley 90 de 1946 cre&oacute; el Instituto Colombiano de Seguros Sociales como una entidad p&uacute;blica del Estado colombiano en el &aacute;mbito de la seguridad social (1). Dentro de su proceso de expansi&oacute;n para la prestaci&oacute;n de servicios de salud construy&oacute; en1953 en Santiago de Cali, al suroccidente de Colombia, la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe. Posteriormente, mediante el Decreto 1650 de 1977 se le cambi&oacute; el nombre al Instituto Colombiano de Seguros Sociales (ICSS) por el de Instituto de los Seguros Sociales (ISS) y pas&oacute; a financiarse exclusivamente de los aportes de los empleadores y de los trabajadores.</p>     <p>Entre 1975 y 1990 oper&oacute; en Colombia el Sistema Nacional de Salud que funcionaba con base en una red de servicios m&eacute;dicos financiada y administrada por el Estado (2). Durante esta fase de reformas se implant&oacute; la Ley 100 de 1993 que cre&oacute; el Sistema General de Seguridad Social en Salud, introduciendo un modelo de competencia regulada para los servicios m&eacute;dicos, cuya gesti&oacute;n se supedita al mercado del aseguramiento. Aunque el Decreto 2148 de 1992 estableci&oacute; que el ISS era una empresa industrial y comercial del Estado, del orden nacional, con personer&iacute;a jur&iacute;dica, autonom&iacute;a administrativa y capital independiente, vinculada al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social colombiano, posteriormente, el Decreto 1750 de 2003 escindi&oacute; el ISS y cre&oacute; unas Empresas Sociales del Estado (ESE) que constituyen una categor&iacute;a especial de entidad p&uacute;blica descentralizada del nivel nacional, con personer&iacute;a jur&iacute;dica, autonom&iacute;a administrativa y patrimonio propio, adscritas al Ministerio de la Protecci&oacute;n Social, a las que se entreg&oacute; la administraci&oacute;n de las cl&iacute;nicas del ISS, entre ellas la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Cinco a&ntilde;os despu&eacute;s, mediante el Decreto 3870 de 2008, el gobierno decidi&oacute; suprimir, entre otras, la ESE Antonio Nari&ntilde;o, encargada de la prestaci&oacute;n del servicio de salud de los pacientes beneficiarios del anterior ISS en los departamentos de Valle del Cauca, Cauca y Nari&ntilde;o y entregarla a la Caja de Previsi&oacute;n Social de Comunicaciones &ldquo;Caprecom&rdquo;, que pas&oacute; a administrarla.</p>     <p>En 2006, las instituciones registradas en Santiago de Cali para la prestaci&oacute;n de servicios m&eacute;dicos eran predominantemente privadas (86,8%) (2). La ciudad contaba con 39 instituciones que habilitaban servicios de hospitalizaci&oacute;n, de las cuales, 14 (35,9%) eran p&uacute;blicas, pero s&oacute;lo dos de tercer nivel: el Hospital Universitario del Valle y la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe. La ciudad contaba con 235 quir&oacute;fanos, la mayor&iacute;a de ellos de origen privado (79,1%) y entre ellos una alta proporci&oacute;n (38,9%) destinados a la cirug&iacute;a est&eacute;tica.</p>     <p>En mayo de 2008, Comfenalco Valle &ndash;que en 1957 naci&oacute; como Caja de Compensaci&oacute;n Familiar con el fin de administrar los recursos del Sistema de Subsidio Familiar&ndash; y la Universidad Libre conformaron una uni&oacute;n temporal que firm&oacute; contrato con Caprecom por un lapso de 12 meses, para la prestaci&oacute;n de los servicios de salud en los niveles de mediana y alta complejidad en las instalaciones de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe.</p>     <p>Bajo el lema &ldquo;Nos unimos por la salud de los vallecaucanos&rdquo;, el 1&ordm; de febrero de 2010 se firmaron las actas de entrega de los bienes de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe, que fuera de propiedad de la ESE Antonio Nari&ntilde;o en liquidaci&oacute;n, al nuevo propietario Comfenalco Valle y Universidad Libre S.A.S. y, al mismo tiempo, Caprecom entreg&oacute; a la alianza estrat&eacute;gica los pacientes y servicios de la cl&iacute;nica, cuya infraestructura hospitalaria cuenta con 500 camas y 11 quir&oacute;fanos, de los cuales, en el momento se encuentran habilitados siete.</p>     <p>El servicio de cirug&iacute;a cuenta en el &aacute;rea administrativa con una jefa, una secretaria, una auxiliar de programaci&oacute;n de cirug&iacute;a, una auxiliar de recepci&oacute;n, una administradora, dos facturadores y un m&eacute;dico auditor. Hay una coordinadora de enfermer&iacute;a a cargo de cinco enfermeros profesionales, 21 auxiliares de enfermer&iacute;a de cirug&iacute;a y cinco auxiliares operativos (camilleros o &ldquo;patinadores&rdquo;) y una coordinadora de instrumentaci&oacute;n quir&uacute;rgica y central de esterilizaci&oacute;n a cargo de 14 instrumentadores quir&uacute;rgicos y 15 auxiliares de enfermer&iacute;a de central de esterilizaci&oacute;n. En las labores asistenciales participan 30 anestesi&oacute;logos (dos dedicados exclusivamente a la cl&iacute;nica del dolor) y 70 cirujanos (20 cirujanos generales, 12 ortopedistas, 9 ur&oacute;logos, 6 neurocirujanos, 5 ginec&oacute;logos, 4 cirujanos pediatras, 4 cirujanos pl&aacute;sticos, 3 cirujanos vasculares, 3 otorrinolaring&oacute;logos, 2 cirujanos maxilofaciales, 1 oftalm&oacute;logo y 1 cirujano de t&oacute;rax), que comparten sus actividades con otros servicios de la cl&iacute;nica. Solamente el Grupo de Ginecolog&iacute;a cuenta con m&eacute;dicos residentes que realizan las ayudant&iacute;as quir&uacute;rgicas en todos sus programas quir&uacute;rgicos.</p>     <p>La programaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos para las cirug&iacute;as electivas depende de la demanda de cirug&iacute;as autorizadas por las aseguradoras (Empresas Promotoras de Salud, EPS, y Administradoras del R&eacute;gimen Subsidiado, ARS) con las que se tienen contratos; por esta raz&oacute;n, en un d&iacute;a h&aacute;bil puede oscilar entre 7 y 3 salas por jornada, con promedio de 5 salas en las ma&ntilde;anas y 4 salas en las tardes, para un promedio global de 8 salas programadas para 6 horas en el d&iacute;a, es decir, una disponibilidad de 48 horas diarias de quir&oacute;fano para cirug&iacute;a electiva.</p> <h4>Medici&oacute;n de la eficiencia </h4>     <p>Muchos m&eacute;dicos est&aacute;n asumiendo el papel de director o jefe de salas de cirug&iacute;a a medida que los hospitales en Estados Unidos est&aacute;n reconociendo que mayores mejoras en eficiencia y calidad requieren del liderazgo de estos (3). Sin embargo, el liderazgo y la administraci&oacute;n en campos como la medicina exigen talentos espec&iacute;ficos, educaci&oacute;n y experiencia.</p>     <p>En econom&iacute;a, la eficiencia es la relaci&oacute;n entre los resultados obtenidos y los recursos utilizados; es la capacidad de lograr un efecto deseado con el m&iacute;nimo de recursos posibles (4). Macario propone unas mediciones que pueden hacerse para evaluar qu&eacute; tan bien funciona una sala de operaciones (3,5). Recomienda que los hospitales que deseen determinar la eficiencia de sus quir&oacute;fanos empiecen reuniendo datos que ya est&aacute;n disponibles en el sistema de informaci&oacute;n.</p>     <p>Para la evaluaci&oacute;n inicial sugiere, entonces, estos ocho criterios objetivos:</p>     <p>1. sobrecosto del recurso humano, </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>2. tardanza para iniciar cirug&iacute;as, </p>     <p>3. tasa de cancelaciones, </p>     <p>4. demora para admisi&oacute;n en la unidad de cuidado posterior a la anestesia, </p>     <p>5. margen de contribuci&oacute;n promedio por hora de sala de cirug&iacute;a, </p>     <p>6. tiempo de rotaci&oacute;n o recambio, </p>     <p>7. tendencia de predicci&oacute;n y </p>     <p>8. recambios prolongados (retrasos).</p>     <p>El objetivo del presente trabajo fue medir de manera objetiva la eficiencia de las salas de cirug&iacute;a de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe utilizando herramientas similares a las propuestas por grupos de otros pa&iacute;ses, partiendo de la informaci&oacute;n que ya estaba en el servicio.</p> <h4>Materiales y m&eacute;todos</h4>     <p>Se decidi&oacute; hacer un estudio descriptivo retrospectivo, utilizando la informaci&oacute;n que hab&iacute;a sido registrada de manera prospectiva y oportuna en las bases de datos que se hab&iacute;an creado a comienzos del 2010, para recopilar informaci&oacute;n que permit&iacute;a controlar subprocesos y plantear acciones de mejoras del servicio de cirug&iacute;a de la Corporaci&oacute;n Comfenalco Valle-Universidad Libre.</p>     <p>Diariamente, la auxiliar de programaci&oacute;n de cirug&iacute;a entrega el original del programa de cirug&iacute;a al enfermero profesional de turno en las salas de cirug&iacute;a, quien es el responsable de registrar en el programa las cirug&iacute;as que se cancelan y las que se realizan, y para cada una de ellas, la hora de inicio y la hora de finalizaci&oacute;n. En caso de duda, se consulta con la auxiliar de enfermer&iacute;a circulante de la sala y con el enfermero profesional de recuperaci&oacute;n, para que los datos coincidan.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Se tiene un formato adicional para el registro de las cirug&iacute;as de urgencias, donde el enfermero registra los datos del paciente, el diagn&oacute;stico, el pAl d&iacute;a siguiente, ambos listados son entregados a la secretaria de cirug&iacute;a, quien se encarga de ingresar la informaci&oacute;n en las bases de datos creadas por la jefa de cirug&iacute;a. Al final de cada mes, se hace el an&aacute;lisis estad&iacute;stico de las bases de datos, en las que se calcularon medidas de tendencia central (frecuencia, media aritm&eacute;tica o promedio, mediana) y porcentajes.rocedimiento realizado, la hora de inicio y de finalizaci&oacute;n y los m&eacute;dicos que participaron en la cirug&iacute;a.</p>     <p>Al d&iacute;a siguiente, ambos listados son entregados a la secretaria de cirug&iacute;a, quien se encarga de ingresar la informaci&oacute;n en las bases de datos creadas por la jefa de cirug&iacute;a. Al final de cada mes, se hace el an&aacute;lisis estad&iacute;stico de las bases de datos, en las que se calcularon medidas de tendencia central (frecuencia, media aritm&eacute;tica o promedio, mediana) y porcentajes.</p>     <p>Tomando como referencia otras publicaciones, se definieron las siguientes variables a ser evaluadas para el periodo de julio de 2010 a junio de 2011:</p>     <p>1. Inicio de cirug&iacute;a a tiempo: tiempo en minutos que transcurre entre la hora en que estaba programada una cirug&iacute;a y la hora en que inicia. En el primer promedio se calcul&oacute; la media aritm&eacute;tica de la suma (en minutos) de la diferencia entre los dos tiempos para las cirug&iacute;as programadas en el mes. El segundo promedio corresponde a la media aritm&eacute;tica de la suma (en minutos) de la tardanza para empezar las cirug&iacute;as programadas en el mes, o sea que no se dieron cr&eacute;ditos si la cirug&iacute;a iniciaba m&aacute;s temprano, y se le asign&oacute; un valor de cero (0) a la diferencia (3). Se decidi&oacute; calcular tambi&eacute;n la mediana, puesto que es un valor que no se afecta por los valores extremos y es la misma en ambas situaciones. </p>     <p>2. Recambios prolongados (retrasos): se considera un retraso cuando hay demora de m&aacute;s de sesenta minutos para iniciar una jornada quir&uacute;rgica. Se calcul&oacute; el n&uacute;mero de jornadas con retraso en un mes, se dividi&oacute; entre el n&uacute;mero de jornadas de cirug&iacute;a electiva en el mismo mes y se multiplic&oacute; por cien.</p>     <p>3. Tiempo de rotaci&oacute;n o de recambio entre cirug&iacute;as: tiempo en minutos entre el momento en que un paciente sale del quir&oacute;fano hacia la sala de recuperaci&oacute;n o a la unidad de cuidados intensivos y el momento en que ingresa el siguiente paciente para ser operado por el mismo equipo quir&uacute;rgico. Se calcul&oacute; la media aritm&eacute;tica de la suma (en minutos) del tiempo de recambio para cada quir&oacute;fano de cirug&iacute;a electiva en una jornada de cirug&iacute;a (de seis o doce horas seg&uacute;n la programaci&oacute;n de cirug&iacute;as). </p>     <p>4. Porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos: tiempo que permanece ocupado cada quir&oacute;fano durante la jornada programada para cirug&iacute;a (seis o doce horas). La definici&oacute;n cl&aacute;sica de utilizaci&oacute;n de salas de cirug&iacute;a es la suma del tiempo que toma realizar cada procedimiento quir&uacute;rgico (incluyendo la preparaci&oacute;n del paciente en la sala, la inducci&oacute;n anest&eacute;sica y la salida) m&aacute;s el tiempo de recambio, dividido por el tiempo disponible (6). Se calcula la suma (en minutos) del tiempo que permaneci&oacute; ocupado cada quir&oacute;fano, se divide entre el total de minutos que estaba disponible ese quir&oacute;fano en la misma jornada de cirug&iacute;a (de seis o doce horas seg&uacute;n la asignaci&oacute;n de salas de cirug&iacute;as) y se multiplica por cien.</p>     <p>5. Porcentaje de cancelaciones: n&uacute;mero de cirug&iacute;as canceladas el d&iacute;a de la cirug&iacute;a durante un mes, dividido entre el n&uacute;mero de procedimientos programados en los quir&oacute;fanos en el mismo mes y multiplicado por cien. </p>     <p>6. Oportunidad para urgencias: tiempo en minutos que transcurre desde que se recibe la solicitud de turno para operaci&oacute;n urgente en el quir&oacute;fano hasta que se inicia la cirug&iacute;a. Se calcula la media aritm&eacute;tica del tiempo requerido para realizar las cirug&iacute;as urgentes en un mes. No se incluy&oacute; en el c&aacute;lculo los casos en los cuales el enfermero profesional de quir&oacute;fanos no registr&oacute; la hora de recepci&oacute;n del turno en el servicio de cirug&iacute;a. Se decidi&oacute; calcular tambi&eacute;n la mediana, puesto que es un valor que no se afecta por los valores extremos.</p>     <p>7. Rentabilidad bruta: es el margen de utilidad operacional. Se calcul&oacute; la diferencia entre la producci&oacute;n del servicio de cirug&iacute;a y el costo de venta (que incluye los costos de mano de obra, medicamentos e insumos, log&iacute;stica y otros costos directos) para cada mes, obtenido del estado de p&eacute;rdidas y ganancias (PyG) que entrega el coordinador de costos y presupuesto de la corporaci&oacute;n.</p> <h4>Resultados</h4>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Entre el 1&ordm; de julio de 2010 y el 30 de junio de 2011 se practicaron 7.914 cirug&iacute;as en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe de la Corporaci&oacute;n Comfenalco Valle-Universidad Libre. En la<a href="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5t1.gif" target="_blank"> tabla 1 </a>se presenta el n&uacute;mero de cirug&iacute;as electivas (66,1%) y urgentes (33,9%) realizadas por mes. Se puede apreciar que de noviembre a enero fue menor el n&uacute;mero de cirug&iacute;as realizadas, sobre todo electivas.</p>     <p><b><i>Inicio de cirug&iacute;as a tiempo</i></b></p>     <p>En la <a href="#figura1">figura 1</a> se presentan los promedios en minutos del tiempo que transcurre entre la hora de programaci&oacute;n y la hora de realizaci&oacute;n de cada cirug&iacute;a electiva. Cuando se incluyen todas las cirug&iacute;a electivas (promedio 1) y se hace el c&aacute;lculo teniendo en cuenta los valores negativos (por ejemplo, cuando se adelantan cirug&iacute;as al cambiar el orden de los pacientes, mientras se obtienen estudios diagn&oacute;sticos solicitados por los anestesi&oacute;logos a un paciente, para evitar cancelaciones) el valor es menor al promedio (2), que se obtiene seg&uacute;n la f&oacute;rmula recomendada por el grupo de Macario (3). El promedio 1 permaneci&oacute; todo el tiempo por debajo de los treinta minutos mientras que el promedio 2 oscil&oacute; entre 39 y 53 minutos. La mediana, cuyo valor se encuentra entre los dos anteriores, estuvo entre 20 y 30 minutos en todo el periodo evaluado.</p>     <p>    <center>     <a name="figura1"></a>    <br>       <img src="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5f1.gif">   </center></p>     <p><b><i>Recambios prolongados (retrasos)</i></b></p>     <p>En la <a href="#figura2">figura 2</a> se presenta como se ha distribuido en el tiempo el porcentaje de retrasos en cirug&iacute;a electiva, variando entre 8,9% en septiembre de 2010 y 15,6% en enero de 2011. El factor institucional que m&aacute;s afecta esta variable es la disponibilidad de cama en la unidad de cuidados intensivos al comienzo de la jornada de la ma&ntilde;ana, lo que retrasa el inicio de las cirug&iacute;as, sobre todo los d&iacute;as mi&eacute;rcoles, porque las especialidades m&eacute;dicas que operan ese d&iacute;a la necesitan con mayor frecuencia.</p>     <p>    <center>     <a name="figura2"></a>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>     <img src="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5f2.gif">   </center></p>     <p><b><i>Tiempo de rotaci&oacute;n o recambios </i></b></p>     <p>El tiempo de rotaci&oacute;n o recambio entre pacientes programados para cirug&iacute;a electiva permaneci&oacute; durante todo el periodo evaluado entre 11 y 13 minutos, en promedio.</p>     <p><b><i>Porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos </i></b></p>     <p>El porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos (<a href="#figura3">figura 3</a>) oscil&oacute; para los quir&oacute;fanos asignados a cirug&iacute;a electiva entre 64% en junio de 2011 y 81% en noviembre de 2010 y para los quir&oacute;fanos asignados a urgencias entre 28% en febrero y junio de 2011 y 39% en octubre de 2010.</p>     <p>    <center>     <a name="figura3"></a>    <br>     <img src="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5f3.gif">   </center></p>     <p><b><i>Porcentaje de cancelaciones </i></b></p>     <p>El porcentaje de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as por mes oscil&oacute; entre 8,72% en mayo de 2011 y 15,35% en octubre de 2010 (<a href="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5t1.gif" target="_blank">tabla 1</a>). Se logr&oacute; mantener por debajo de la meta del 10% en la mitad de los meses; sin embargo, el comportamiento de la variable no muestra una l&iacute;nea de tendencia establecida.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Las primeras diez causas de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as en orden de frecuencia en este periodo fueron:</p>     <p>1. coordinaci&oacute;n de cada especialidad quir&uacute;rgica, 15,8% del total de cancelaciones;</p>     <p> 2. prolongaci&oacute;n de cirug&iacute;as anteriores, 10%; </p>     <p>3. gripa o virosis, 9,2%; </p>     <p>4. anestesi&oacute;logo, 6,3%; </p>     <p>5. cirujano, 5,9%; </p>     <p>6. hipertensi&oacute;n arterial no controlada, 5,3%; </p>     <p>7. falta de equipos biom&eacute;dicos, 4,8%; </p>     <p>8. paciente no se presenta, 4,7%; </p>     <p>9. falta de cama en la unidad de cuidados intensivos, 3,3%, y </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>10. paciente o su familia no desean o no aceptan la cirug&iacute;a, 2,3%.</p>     <p><b><i>Oportunidad de urgencias</i></b></p>     <p>En la <a href="#figura4">figura 4</a> se presentan el promedio y la mediana para la oportunidad de atenci&oacute;n en las cirug&iacute;as de urgencias. En los dos primeros meses, los valores representan datos de menos de la mitad de las cirug&iacute;as de urgencia pero, a partir del tercer mes, se mejor&oacute; el registro de los datos por parte de los enfermeros profesionales de cirug&iacute;a y se tuvo informaci&oacute;n de m&aacute;s de dos terceras partes de las urgencias por mes, por lo que se considera un dato representativo.</p>     <p>    <center>     <a name="figura4"></a>    <br>     <img src="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5f4.gif">   </center></p>     <p>Despu&eacute;s de evaluar el porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos de urgencias y la oportunidad para esas cirug&iacute;as en los meses anteriores, las directivas de la cl&iacute;nica decidieron en octubre de 2010 disminuir de dos a uno los quir&oacute;fanos disponibles para urgencias; por esta raz&oacute;n, en noviembre se ve que aument&oacute; abruptamente la oportunidad, llevando la mediana a casi el doble del tiempo, efecto que se recupera en los meses siguientes.</p>     <p><b><i>Rentabilidad bruta</i></b></p>     <p>La rentabilidad bruta mensual oscil&oacute; entre 0 y 26,8% (<a href="#figura5">figura 5</a>), pero este dato se ve afectado por el cierre de facturas, por ejemplo, el paciente permanece hospitalizado largo tiempo despu&eacute;s del procedimiento quir&uacute;rgico, porque en algunos meses no se ingresaron todos los datos que le correspond&iacute;an y, entonces, la producci&oacute;n del servicio quedaba grabada en otro mes. El valor promedio para el a&ntilde;o fue de 14,8%. </p>     <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center>     <a name="figura5"></a>    <br>     <img src="img/revistas/rcci/v26n4/v26n4a5f5.gif">   </center></p> <h4>Discusi&oacute;n</h4>     <p>La calidad y la eficiencia son dos conceptos que se encuentran unidos y son dependientes entre s&iacute;; algunos autores consideran a la eficiencia como parte integral de la calidad, ya que no se puede lograr la primera si no se trabaja en funci&oacute;n de la segunda 4,7.</p>     <p>Las tendencias actuales en medicina requieren que las instituciones sean m&aacute;s eficientes en el manejo de sus recursos 8,9. Sin embargo, la transici&oacute;n de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe de empresa p&uacute;blica a privada afect&oacute; la cultura organizacional y la autoestima de sus funcionarios y del equipo directivo 10, por lo que durante el primer a&ntilde;o de gesti&oacute;n en la uni&oacute;n temporal se enfocaron en el desarrollo del talento humano, pero no se obtuvieron los resultados esperados en cuanto a viabilidad institucional, lo que gener&oacute; nuevos retos organizacionales y oblig&oacute; a implementar m&aacute;s cambios.</p>     <p>Como toda organizaci&oacute;n privada, la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe est&aacute; interesada en mantener su excelencia operacional y, por esta raz&oacute;n, desde los inicios de esta administraci&oacute;n, para el Servicio de Cirug&iacute;a se definieron unas variables, algunas relacionadas entre s&iacute; (como hora de inicio de cirug&iacute;as, retrasos, tiempo de recambio y porcentaje de utilizaci&oacute;n del quir&oacute;fano) y unas m&aacute;s importantes que otras (por ejemplo, porcentaje de cancelaciones, oportunidad para urgencias y rentabilidad), que servir&iacute;an de indicadores, para evaluar el desempe&ntilde;o aplicando el enfoque sist&eacute;mico y proponer planes de mejoramiento continuo (7).</p>     <p>El comportamiento de las variables es diferente para las cirug&iacute;as electivas y para las cirug&iacute;as de urgencias, raz&oacute;n por la cual, unas variables son medidas s&oacute;lo para las primeras (como inicio de cirug&iacute;a a tiempo, retrasos, tiempo de recambio y porcentaje de cancelaciones) y otra s&oacute;lo para las segundas (oportunidad para urgencias), y cuando se midi&oacute; una variable para ambos tipos de pacientes (porcentaje de utilizaci&oacute;n), se hizo en bases de datos separadas, para hacer los c&aacute;lculos independientemente. S&oacute;lo est&aacute;n incluidos ambos grupos de pacientes para la rentabilidad bruta, porque el equipo financiero hace los c&aacute;lculos por servicio y no era posible obtener los datos para cada tipo de cirug&iacute;a (electiva, urgente o por especialidad).</p>     <p>En general, uno de los objetivos de un administrador o de un jefe de salas de cirug&iacute;a es disminuir el tiempo que un paciente tiene que esperar para ser operado (11); en un quir&oacute;fano que funciona bien, la tardanza acumulada para empezar las cirug&iacute;as debe ser menor de 45 minutos para jornadas de 8 horas en cirug&iacute;a (3). Para alcanzar esto, unos autores han propuesto programar las cirug&iacute;as en bloques (12-14), en la misma sala, dejando los casos m&aacute;s predecibles al comienzo y los menos predecibles (con frecuencia, los m&aacute;s largos) al final (15). Otra estrategia &ndash;que se usa en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe&ndash; es trasladar pacientes a otro quir&oacute;fano que ya se haya desocupado, tratando de dividir el equipo de cirujanos, cuando la complejidad de las cirug&iacute;as lo permita, para evitar retrasos o cancelaciones. Tambi&eacute;n ha sido muy importante la planeaci&oacute;n del uso de los equipos biom&eacute;dicos, porque el recurso es limitado, por ejemplo, con la torre de laparoscopia o el intensificador de im&aacute;genes, para que no coincidan casos de diferentes grupos o especialidades quir&uacute;rgicas. Todo esto ha permitido que la mediana y el promedio 1 est&eacute;n en valores &oacute;ptimos en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe.</p>     <p>El objetivo de iniciar las jornadas quir&uacute;rgicas sin retrasos es un poco m&aacute;s complejo porque involucra los especialistas de las tres disciplinas, cirujanos, anestesi&oacute;logos y personal de enfermer&iacute;a e instrumentaci&oacute;n quir&uacute;rgica (16). En un quir&oacute;fano que funciona bien, menos de 10% de los retrasos deben durar m&aacute;s de 60 minutos (3). Despu&eacute;s de hacer una labor de concientizaci&oacute;n con aquellos profesionales que repetidamente llegaban tarde al inicio de la jornada, la cl&iacute;nica alcanz&oacute; esta meta en varios meses y en los dem&aacute;s permaneci&oacute; por debajo del 16%. Conscientes tambi&eacute;n de que una de las causas para los retrasos era la disponibilidad de camas en la unidad de cuidados intensivos, hace dos meses se logr&oacute; aumentar all&iacute; el n&uacute;mero de camas y con ello, reservar camas desde la noche anterior al procedimiento quir&uacute;rgico.</p>     <p>El tiempo de recambio recibe mucha atenci&oacute;n de los directivos porque es un punto clave de satisfacci&oacute;n para los cirujanos, sin embargo, la reducci&oacute;n en el tiempo de recambio s&oacute;lo disminuye los costos si tambi&eacute;n se reduce el personal y las asignaciones (3). Para la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe el tiempo de recambio alcanz&oacute; valores ideales, entre otras cosas, gracias al ajuste de los procesos y la definici&oacute;n de funciones por cargos (7,17).</p>     <p>La utilizaci&oacute;n de las salas de operaciones cada vez es m&aacute;s importante en los hospitales (21, 15,16). Definida como la raz&oacute;n de tiempo de sala de cirug&iacute;a utilizada a tiempo programado disponible, la utilizaci&oacute;n nunca puede ser perfecta, porque el sistema es necesariamente imperfecto y ca&oacute;tico (12,18), no se conoce el valor &oacute;ptimo y tampoco puede conocerse por adelantado 6,14. La American Hospital Association recomienda un porcentaje de utilizaci&oacute;n de 75% y algunos autores han publicado porcentajes entre 58 y 71% (13,18,19), similar a los porcentajes encontrados en el estudio.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos en cirug&iacute;as electivas se afecta por muchos factores, como una adecuada programaci&oacute;n que inicia a tiempo, termina a tiempo, tiene el tiempo correcto seg&uacute;n el caso y un r&aacute;pido recambio (16), pero tambi&eacute;n el porcentaje de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as y, en &uacute;ltimas, esto afecta la eficiencia (6,12,15,20). A pesar del gran inter&eacute;s y de todas las opiniones sobre c&oacute;mo mejorar la eficiencia de las salas 282 de cirug&iacute;a, la mayor&iacute;a de quir&oacute;fanos son resistentes al cambio o al mejoramiento (16).</p>     <p>El porcentaje de utilizaci&oacute;n de los quir&oacute;fanos de urgencias en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe se considera muy bajo, sin embargo, para una cl&iacute;nica de nivel III de atenci&oacute;n que presta servicios de urgencias (generales y obst&eacute;tricas) es necesario mantener un quir&oacute;fano de urgencia disponible para los casos de urgencia vital, por lo que es un costo de la oferta de servicios que no se debe reducir, a pesar de lo que afecte la eficiencia.</p>     <p>La tasa de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as var&iacute;a entre las instituciones, dependiendo en parte del tipo de pacientes que se atienden y de la forma como se recolecten los datos (4,5,9). El 41% de todos los pacientes operados en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe en el a&ntilde;o 2010 eran mayores de 60 a&ntilde;os y el 34% estaba entre los 31 y los 60 a&ntilde;os, es por esta raz&oacute;n que se considera que la distribuci&oacute;n etaria en esta cl&iacute;nica se aproxima m&aacute;s a lo que corresponde a un hospital de veteranos en Estados Unidos. Un porcentaje de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as entre 8 y 15%, como el nuestro, que se considera alto en instituciones de cirug&iacute;a ambulatoria (con tasas de cancelaci&oacute;n de 4,6%), no necesariamente descalifica nuestras salas de cirug&iacute;a en cuanto a eficiencia, puesto que los grandes estudios realizados en los centros m&eacute;dicos de la Veteran&rsquo;s Health Administration presentan porcentajes de cancelaci&oacute;n el d&iacute;a de la cirug&iacute;a entre 13 y 20% (3,9).</p>     <p>Muchas cancelaciones se deben a problemas no m&eacute;dicos (5,12) y en el estudio se encontr&oacute; que las causas m&aacute;s frecuentes son institucionales, sobre todo de coordinaci&oacute;n m&eacute;dica y programaci&oacute;n de las cirug&iacute;as, diferente a lo que han encontrado otros grupos (3,9). Mientras se mantenga el mismo esquema de contrataci&oacute;n de los m&eacute;dicos especialistas, se debe tratar de prevenirlas mejorando los mecanismos de planeaci&oacute;n y control para la programaci&oacute;n de cirug&iacute;as por parte de los l&iacute;deres de las especialidades quir&uacute;rgicas (8).</p>     <p>Para la facturaci&oacute;n de cirug&iacute;a se cuenta con un recurso humano independiente de otros servicios de la Corporaci&oacute;n, lo que ayuda a mejorar la asignaci&oacute;n de cada &iacute;tem a los centros de costos espec&iacute;ficos que se crearon para el servicio (por ejemplo, procedimientos en salas de cirug&iacute;a, medicamentos de cirug&iacute;a, materiales m&eacute;dicoquir&uacute;rgicos, etc.). Todas las prefacturas son revisadas y aprobadas por el m&eacute;dico auditor de cirug&iacute;a antes de que los facturadores las cierren, para evitar inconsistencias o subfacturaci&oacute;n, lo que tambi&eacute;n ha ayudado a reducir al m&aacute;ximo el porcentaje de glosas.</p>     <p>El margen bruto de utilidad refleja la capacidad de la empresa en la generaci&oacute;n de utilidades antes de los gastos de administraci&oacute;n y ventas, otros ingresos y egresos e impuestos. En teor&iacute;a, cualquier caso con un margen de contribuci&oacute;n mayor de cero que puede practicarse seguramente, desde el punto de vista financiero vale la pena (3).</p>     <p>La rentabilidad del servicio de cirug&iacute;a en este periodo, sobre todo durante el 2011, ha permitido subsidiar otros servicios de la cl&iacute;nica menos rentables. Uno de los asuntos que m&aacute;s afecta la rentabilidad de este servicio son los costos administrativos fijos (15), pero tambi&eacute;n se ve afectada por las tarifas de los contratos con los aseguradores, que no permiten mayores ganancias a pesar de que el quir&oacute;fano es altamente eficiente en otros aspectos, puesto que el costo no se modifica seg&uacute;n lo que se facture a cada asegurador seg&uacute;n el contrato; por esta raz&oacute;n, cada paciente puede aportar de manera diferente al margen de rentabilidad, as&iacute; sea el mismo procedimiento quir&uacute;rgico.</p>     <p>En el estudio no se cuantific&oacute; la demora para admitir pacientes en las unidades de cuidado posteriores a la anestesia &ndash;que en la cl&iacute;nica denominamos &ldquo;de recuperaci&oacute;n&rdquo;&ndash; puesto que esta situaci&oacute;n no se presenta en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe. El &aacute;rea de recuperaci&oacute;n es lo suficientemente grande para permitir el flujo continuo de los pacientes que salen de cirug&iacute;a. Los pacientes infectados se recuperan en el mismo quir&oacute;fano donde se practic&oacute; el procedimiento y, en caso necesario, se trata de asignarle otra sala al equipo quir&uacute;rgico, para no generar retrasos en la programaci&oacute;n quir&uacute;rgica o la inoportunidad en las cirug&iacute;as de urgencias. El mayor motivo de retraso para el egreso de un paciente de cirug&iacute;a es la demora para asignar y preparar una cama en la unidad de cuidados intensivos y un paciente puede permanecer en el quir&oacute;fano por varias horas; sin embargo, este dato no se ha calculado.</p>     <p>Tampoco se calcul&oacute; el sobrecosto del recurso humano, o mano de obra, puesto que no existe el concepto de pago de horas extra por el tipo de vinculaci&oacute;n del personal de cirug&iacute;a. De prolongarse un programa quir&uacute;rgico m&aacute;s all&aacute; de la jornada asignada, otro equipo (con personal de enfermer&iacute;a, instrumentadores quir&uacute;rgicos y anestesi&oacute;logo) reciben el caso para continuar la cirug&iacute;a. Mensualmente se analiza la hora de inicio y finalizaci&oacute;n de las cirug&iacute;as para tomar las medidas correctivas necesarias, evitando el sesgo de predicci&oacute;n.</p>     <p>No existe una evaluaci&oacute;n del aporte del recurso humano no pagado, constituido por los estudiantes de medicina de pregrado (decimo semestre e internado) y de posgrado (m&eacute;dicos residentes de ginecolog&iacute;a y obstetricia), que asisten a los m&eacute;dicos especialistas en los procedimientos quir&uacute;rgicos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Algunos grupos, especialmente en Europa, han implementado los procesos en paralelo como una estrategia para mejorar la eficiencia en cirug&iacute;a (3), en los que, por ejemplo, se realiza la inducci&oacute;n anest&eacute;sica en un &aacute;rea diferente y luego se traslada el paciente al quir&oacute;fano, para que los cirujanos tengan menos &ldquo;tiempo libre&rdquo;. Sin embargo, en la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe, donde el pago se hace por hora y no por evento y los honorarios de los anestesi&oacute;logos son m&aacute;s altos que los de los cirujanos, esta opci&oacute;n no mejorar&iacute;a la rentabilidad del servicio, porque se requerir&iacute;a de, por lo menos, un anestesi&oacute;logo m&aacute;s por cada dos cirujanos, sin contar el personal de enfermer&iacute;a adicional.</p>     <p>En la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe se habilit&oacute; un &aacute;rea para la preparaci&oacute;n preoperatoria de los pacientes, donde se monitorizan los signos vitales al ingreso del paciente, se marca la zona operatoria, se obtiene el acceso venoso (en los pacientes mayores de 13 a&ntilde;os) y se inicia la administraci&oacute;n del antibi&oacute;tico profil&aacute;ctico, siguiendo una metodolog&iacute;a de lista de chequeo m&aacute;s amplia que la recomendada por la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud 21 con su pol&iacute;tica de &ldquo;la cirug&iacute;a segura salva vidas&rdquo;. Esto contribuy&oacute; a disminuir la demora para el recambio de pacientes y la cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as al tiempo que favorece la seguridad por el paciente.</p>     <p>En conclusi&oacute;n, seg&uacute;n el Sistema de Puntuaci&oacute;n de Eficiencia en Cirug&iacute;a propuesto por Macario (3,5), con excepci&oacute;n del porcentaje mensual (o tasa) de cancelaci&oacute;n de cirug&iacute;as, los dem&aacute;s par&aacute;metros evaluados en las salas de cirug&iacute;a de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe se encuentran dentro de la calificaci&oacute;n de buen rendimiento o desempe&ntilde;o.</p> <h4>Agradecimientos </h4>     <p>A Yuli Andrea Castillo, secretaria administrativa de cirug&iacute;a de la Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe-Corporaci&oacute;n Comfenalco Valle-Universidad Libre, por el diligente manejo de las bases de datos, sin cuya valiosa labor este trabajo no habr&iacute;a sido posible.</p> <h4>Referencias</h4>     <!-- ref --><p>1. Cu&eacute;llar-Montoya Z. La situaci&oacute;n del Instituto de Seguro Social. Medicina. 2006;3:69-71. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S2011-7582201100040000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Secretar&iacute;a de Salud P&uacute;blica Municipal de Santiago de Cali, CEDETES. Por una mayor equidad en salud. Modelo de salud para Santiago de Cali, 2007. Fecha de consulta: 22 de septiembre de 2011. Disponible en: <a href="http://www.cedetes.org/investigacion/ files_mod/diagnostico_07-02-22.pdf" target="_blank">http://www.cedetes.org/investigacion/ files_mod/diagnostico_07-02-22.pdf</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S2011-7582201100040000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Macario A. Are your operating rooms being run efficiently? Fecha de consulta: 4 de septiembre de 2011. Disponible en: <a href="http://www.medscape.com/viewarticle/719542?src=mp&spon =14&uac=128557MV" target="_blank">http://www.medscape.com</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S2011-7582201100040000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Carre&ntilde;o A. Medici&oacute;n de la calidad, la eficiencia y la productividad en hospitales p&uacute;blicos de tercer nivel de atenci&oacute;n en Bogot&aacute;, 2008. Revista Universidad y Empleo. 2009;17:203-222. Fecha de consulta: 29 de septiembre de 2011. Disponible en: <a href="http://redalyc. uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=187214467007" target="_blank">http://redalyc. uaemex.mx/src/inicio/ArtPdfRed.jsp?iCve=187214467007</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S2011-7582201100040000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Macario A. Are your hospital operating rooms &quot;efficient&quot;? A scoring system with eight performance indicators. Anesthesiology 2006; 105: 237-40.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S2011-7582201100040000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Tyler D, Pasquariello CA, Chen CH. Determining optimum operating room utilization. Anesth Analg. 2003;96:1114-21. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S2011-7582201100040000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Gonz&aacute;lez A. Oraci&oacute;n Maestros de la Cirug&iacute;a Colombiana 2002. El enfoque sist&eacute;mico aplicado a la cirug&iacute;a. Rev Colomb Cir. 2002;17:191-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S2011-7582201100040000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Seim A, Andersen B, Sandberg W. Statistical process control as a tool for monitoring nonoperative time. Anesthesiology. 2006;105: 370-80. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S2011-7582201100040000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Pollard J, Olson L. Early outpatient preoperative anesthesia assessment: does it help to reduce operating room cancellations? Anesth Analg. 1999;89:502-5. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S2011-7582201100040000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Rend&oacute;n LF, Mart&iacute;nez S, C&aacute;rdenas SV, Acevedo H. Cl&iacute;nica Rafael Uribe Uribe. Proceso de cambio organizacional, 2009. Salud libre. 2009;2:50-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S2011-7582201100040000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Wong J, Khu KJ, Kaderali Z, Bernstein M. Delays in the operating room: signs of an imperfect system. Can J Surg. 2010;53:189- 95. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S2011-7582201100040000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Basson M, Butler T, Verma H. Predicting patient nonappearance for surgery as a scheduling strategy to optimize operating room utilization in a Veteran's Administration hospitall. Anesthesiology 2006; 104: 826-34.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S2011-7582201100040000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Milewski F. Operating room utilization and perioperative process flow. Fecha de consulta: 29 de septiembre de 2011. Disponible en:<a href="http://www.iienet.org/uploadedFiles/SHS_Community/ Premier%20Hospital-Operating%20Room%20Utilization%20 and%20Perioperative%20Process%20Flow.pdf" target="_blank"> http://www.iienet.org/uploadedFiles/SHS_Community/ Premier%20Hospital-Operating%20Room%20Utilization%20 and%20Perioperative%20Process%20Flow.pdf</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S2011-7582201100040000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Dexter F, Macario A, Traub RD, Lubarsky DA. Operating room utilization alone is not an accurate metric for the allocation of operating room block time to individual surgeons with low caseloads. Anesthesiology. 2003;98:1243-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S2011-7582201100040000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Tung A, Dexter F, Jacubczyk S, Glick D. The limited value of sequencing cases based in their probability of cancellation. Anesth Analg. 2010;111:749-56. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S2011-7582201100040000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Wright JG, Roche A, Khoury AE. Improving on-time surgical starts in an operating room. Can J Surg. 2010;53:167-70. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S2011-7582201100040000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Kanich DG, Byrd JR. How to increase efficiency in the operating room. Surg Clin North Am. 1996;76:161-73. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S2011-7582201100040000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. McQuarrie DG. Limits to efficient operating room scheduling. Lessons from computer-use models. Srch Surg. 1981;116:1065- 71. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S2011-7582201100040000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. Rotondi AJ, Brindis C, Cantees KK, DeRiso BM, Ilkin HM, Palmer JS, et al. Benchmarking the perioperative process. I. Patient routing systems: a method for continual improvement of patient flow and resource utilization. J Clin Anesth. 1997;9:159- 69. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S2011-7582201100040000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. Lau HK, Chen TH, Liou CM, Chou MC, Hung WT. Retrospective analysis of surgery postponed or cancelled in the operating room. J Clin Anesth. 2010;22:237-40. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S2011-7582201100040000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. Haynes A, Weiser TG, Berry WR, Lipsitz SR, Breizat AH, Dellinger EP, et al. A surgical safety checklist to reduce morbidity and mortality in a global population. N Engl J Med. 2009;360:491-9.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S2011-7582201100040000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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