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<article-id pub-id-type="doi">10.30944/20117582.31</article-id>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Amenazada la cirugía general en el siglo XXI]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad del Cauca  ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">     <p>Doi: <a href="https://doi.org/10.30944/20117582.31" target="_blank">https://doi.org/10.30944/20117582.31</a></p>    <p>       <center>     <font size="4" face="Verdana"><b>Amenazada la cirug&iacute;a general en el siglo XXI    <br>     Conferencia honor&iacute;fica &quot;Rafael Casas Morales 2017&quot;</b></font>   </center> </p>     <p>       <center>     <font size="3" face="Verdana"><b>General surgery threatened in the twenty first century,     <br>     &quot;Rafael Casas Morales&quot; honor lecture</b></font></center></p>     <p>       <center>     Jorge Herrera   </center> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Conferencia &quot;Rafael Casas Morales&quot; 43 Congreso Nacional Avances en Cirug&iacute;a &quot;Hernando Aba&uacute;nza O&quot;, Medell&iacute;n, 2017.</i></p>     <p>Cirujano general, Universidad del Cauca, Hospital San Jos&eacute;, Popay&aacute;n, Colombia.</p>     <p><b><i>Citar como</i></b>: Herrera J. Amenazada la cirug&iacute;a general en el siglo XXI. Rev Colomb Cir. 2017;32:250-55.</p>     <p><b><i>Correspondencia</i></b>: Jorge Herrera, MD, Popay&aacute;n, Colombia. Correo electr&oacute;nico: <a href="mailto:jorgehecha@hotmail.com">jorgehecha@hotmail.com</a></p>     <p><b><i>Fecha de recibido</i></b>: 2 de agosto de 2017. <b><i>Fecha de aprobaci&oacute;n</i></b>: 24 de agosto de 2017.</p> <hr size="1">     <p><b><i>Palabras clave</i></b>: cirug&iacute;a general; educaci&oacute;n m&eacute;dica; docentes m&eacute;dicos; rol del m&eacute;dico; historia.</p> <hr size="1">     <p><font size="3" face="Verdana"><b>Aspectos fundamentales</b></font></p>     <p>La cirug&iacute;a nace con la propia humanidad. Existen numerosas evidencias de c&oacute;mo el hombre resolv&iacute;a los problemas quir&uacute;rgicos, como fracturas, heridas infectadas, abscesos y deformidades, para lo cual practicaba cirug&iacute;as diversas tales como limpieza y desbridamiento de infecciones, amputaciones, alineaci&oacute;n de fracturas y cirug&iacute;as reconstructivas, entre otras. De igual manera, el profesional experto en cirug&iacute;a ha evolucionado desde ser un hechicero, cham&aacute;n, barbero, m&eacute;dico de bata o especialista, hasta un cirujano de alta especialidad. Si bien es cierto que el avance de la cirug&iacute;a fue notable con las magn&iacute;ficas descripciones anat&oacute;micas de Andreas Vesalius (1514-1564) en su obra &quot;De Humani Corporis Fabrica&quot;, es durante los &uacute;ltimos 150 a&ntilde;os cuando la cirug&iacute;a logra su esplendor y establece un crecimiento exponencial cada d&iacute;a m&aacute;s integrador y complejo.</p>     <p>La cirug&iacute;a contin&uacute;a luchando por convertirse en una ciencia, fortaleciendo constantemente sus bases en anatom&iacute;a, fisiolog&iacute;a y patolog&iacute;a, y avanzando en hallazgos gen&oacute;micos y moleculares de sus complejas respuestas: inflamatorias, inmunol&oacute;gicas y metab&oacute;licas. Por otro lado, los procedimientos quir&uacute;rgicos son cada vez menos traum&aacute;ticos y m&aacute;s seguros, gracias a los avances en la cirug&iacute;a de m&iacute;nima invasi&oacute;n en todas las especialidades, asociados a los grandes adelantos de la tecnolog&iacute;a en cuanto a los equipos de respiraci&oacute;n, instrumentaci&oacute;n, visualizaci&oacute;n, energ&iacute;a y corte. De igual manera, la aparici&oacute;n de unidades de terapia intensiva, apoyo nutricional y de f&aacute;rmacos como los antibi&oacute;ticos, antitromb&oacute;ticos y coagulantes, as&iacute; como el uso fragmentado de la reposici&oacute;n de sangre y sus componentes, todo lo cual ha permitido mayores &eacute;xitos en la cirug&iacute;a actual. </p>     <p>En este contexto, la formaci&oacute;n del cirujano es un tema de constante actualidad y preocupaci&oacute;n para las universidades y organizaciones quir&uacute;rgicas en todo el mundo. La ense&ntilde;anza estructurada y organizada de los cirujanos comenz&oacute; en Europa y en Estados Unidos, en la segunda mitad del siglo&nbsp;XIX&nbsp;y comienzos del siglo XX&nbsp;(Billroth, Kocher, Halsted, entre otros). Durante el siglo XX,&nbsp;los programas se consolidaron en forma progresiva y sus bases principales, junto al conocimiento de la enfermedad, se radicaron en una muy estricta docencia en los pabellones, con una estructura piramidal que marcaba el progreso de los alumnos residentes. En este per&iacute;odo, se establecieron tambi&eacute;n m&eacute;todos de control de calidad, tanto para la acreditaci&oacute;n de los programas formadores, como para sus resultados, con certificaci&oacute;n y posterior recertificaci&oacute;n de los especialistas.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A comienzos del siglo pasado, el cirujano dominaba menos de una decena de operaciones y era titulado como m&eacute;dico cirujano. En la &uacute;ltima parte de siglo XX, se hizo aparente que el cirujano requer&iacute;a un entrenamiento extra para el desarrollo de destrezas intelectuales y tecnol&oacute;gicas, como tambi&eacute;n en actividades administrativas y desarrollo de competencias no cl&iacute;nicas. En este sentido, la participaci&oacute;n del cirujano en aspectos econ&oacute;micos de la pr&aacute;ctica de la cirug&iacute;a es una situaci&oacute;n com&uacute;n en la actualidad. </p>     <p>Con la implementaci&oacute;n de la terrible Ley 100 de 1993, que convirti&oacute; la atenci&oacute;n de la salud en un negocio, el ejercicio de la cirug&iacute;a en Colombia enfrenta terribles presiones a lo largo y ancho del pa&iacute;s. Esto afecta de manera importante el normal funcionamiento del proceso con desenlace directo en la mano de obra, la academia y el sistema de salud.</p>     <p>As&iacute;, la cirug&iacute;a, en la pr&aacute;ctica, en la ense&ntilde;anza e inclusive en la investigaci&oacute;n, ha tenido cambios profundos en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. El cirujano ha debido participar y capacitarse en &aacute;reas no incluidas en el curr&iacute;culo de la medicina o en la residencia quir&uacute;rgica. El control de calidad en la atenci&oacute;n quir&uacute;rgica es indispensable para obtener resultados adecuados en el cuidado de los pacientes. Esto se refleja inequ&iacute;vocamente en la disminuci&oacute;n de efectos adversos perioperatorios que, adem&aacute;s, tienen repercusi&oacute;n sobre los aspectos econ&oacute;micos de la pr&aacute;ctica quir&uacute;rgica, lo cual se ha convertido en una exigencia social.</p>     <p>Se ha dicho que la cirug&iacute;a general tiene futuro, pero que ese futuro requiere creciente subespecializaci&oacute;n. En la Europa comunitaria, unida ahora en la comunidad internacional, la mayor&iacute;a de los hospitales todav&iacute;a mantienen todos los aspectos de la cirug&iacute;a general (vascular, trauma, hep&aacute;tico-pancreato-biliar, oncol&oacute;gica y colorrectal), por lo menos, en lo que se observa en cerca del 70 % de los hospitales universitarios. Sin embargo, en el Reino Unido ya no existen grandes departamentos unificados de cirug&iacute;a. La mayor&iacute;a de los sistemas actuales de la atenci&oacute;n de la salud se orientan a un cuidado basado en procedimientos interdisciplinarios, lo que ha significado la reducci&oacute;n del tama&ntilde;o de los departamentos de medicina interna y cirug&iacute;a, o, en algunos casos, su desaparici&oacute;n. En Suecia, se tienen experiencias con resultados mixtos y, en Basilea, no existe un departamento unificado de cirug&iacute;a, sino &quot;centros de tratamiento&quot;, como por ejemplo gastroenterolog&iacute;a m&eacute;dica y quir&uacute;rgica, cirug&iacute;a vascular y radiolog&iacute;a, entre otros. </p>     <p>De esta forma, muchas &aacute;reas fueron separ&aacute;ndose del cirujano general o, inclusive, desarroll&aacute;ndose paralelamente y su actividad se restringi&oacute; en forma intangible. </p>     <p>El objetivo de la cirug&iacute;a general era realizado sobre el cuello, la pared abdominal o el tubo digestivo. Pero aun as&iacute; estas &aacute;reas se han transformado en objeto de especializaci&oacute;n en forma imperceptible. </p>     <p>La literatura m&eacute;dica se&ntilde;ala que la pr&aacute;ctica de la cirug&iacute;a llevada a cabo por especialistas calificados en centros de alto volumen, ha demostrado en muchos niveles y pa&iacute;ses que conlleva una disminuci&oacute;n tangible en efectos adversos de morbimortalidad, con la consecuente disminuci&oacute;n de costos.</p>     <p>Es complejo y aventurado obtener conclusiones dogm&aacute;ticas despu&eacute;s de todo lo expuesto, pues es evidente que la subespecializaci&oacute;n en cirug&iacute;a general y la oncol&oacute;gica es un hecho. Son ideas y procesos a los que les llega el tiempo; sin embargo, es deseable y necesario mantener la atenci&oacute;n en lo que el cirujano general ofrece. Recordemos que la definici&oacute;n de la cirug&iacute;a general la establece como </p> </font>     <blockquote>       <p><font size="2" face="Verdana">&quot;[...] una disciplina que requiere el conocimiento y la responsabilidad de una evaluaci&oacute;n preoperatoria, el acto operatorio y el manejo posoperatorio de pacientes con un amplio espectro de enfermedades, incluidos los que no pueden requerir cirug&iacute;a, el manejo quir&uacute;rgico o de emergencia [...]&quot;</font></p> </blockquote> <font size="2" face="Verdana">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> Con respecto a denominaciones y perfiles de egreso por competencias, en el momento existen en Colombia casi 200 denominaciones de especialidades m&eacute;dicas para un n&uacute;mero de perfiles profesionales muy inferior (varias denominaciones de t&iacute;tulos para el mismo perfil profesional). Esta situaci&oacute;n supera lo visto en el mundo. En Estados Unidos, no exceden las 50 titulaciones y, en la Uni&oacute;n Europea, no son m&aacute;s de 30. Lo que llamamos subespecialistas, en esos pa&iacute;ses se trata de expertos en un &aacute;rea espec&iacute;fica en lo que se llaman cl&iacute;nicas (cl&iacute;nica de mano, cl&iacute;nica de diabetes, entre otras). En nuestro pa&iacute;s, esto ha generado problemas que llegan a pr&aacute;cticas m&eacute;dicas il&oacute;gicas por efecto de habilitaci&oacute;n de servicios: en algunos casos, un ortopedista o cirujano pl&aacute;stico no puede realizar una cirug&iacute;a de mano si no cuenta con la especialidad. </p>     <p>Por otro lado, la parte reguladora est&aacute; considerando, en el an&aacute;lisis de pertinencia que se hace en el Ministerio de Salud y Protecci&oacute;n Social, que no es necesario el desarrollo de algunas especialidades que podr&iacute;an ser ejercidas por quien tiene la especialidad b&aacute;sica (por ejemplo, que no se necesita anestesia pedi&aacute;trica porque la puede hacer el anestesi&oacute;logo general). La regulaci&oacute;n estatal, v&iacute;a pertinencia que afecta la autonom&iacute;a universitaria, y la posibilidad de una regulaci&oacute;n por decreto que homologue las especialidades, es inminente. La Asamblea General de Ascofame considera que la autorregulaci&oacute;n es el mejor camino para lograrlo, y ya Ascofame ha adelantado un trabajo conjunto con los Ministerios de Salud y Protecci&oacute;n Social, y el de Educaci&oacute;n Nacional, que ha culminado en una propuesta que no supera en n&uacute;mero las 61 especialidades ya consensuadas y otras 8 que a&uacute;n faltan por definir. Igualmente, se est&aacute; trabajando en el concepto de &quot;formaci&oacute;n avanzada&quot; o <i>fellowships</i>, que bien podr&iacute;an englobar las segundas y terceras especialidades. </p>     <p> El Consejo General de Especialidades M&eacute;dicas de Ascofame funcion&oacute; de manera efectiva y eficiente, dando un norte al desarrollo de las especialidades, al un&iacute;sono con el Gobierno Nacional (a trav&eacute;s del ICFES y del Ministerio de Salud) hasta la promulgaci&oacute;n de la Ley 30 de 1992 que, sin ser expl&iacute;cita, le quit&oacute; las competencias al Consejo al desarrollar la autonom&iacute;a universitaria. De lo anterior se desprende la siguiente reflexi&oacute;n: el pa&iacute;s, y en especial la Universidad, hab&iacute;a alcanzado el grado de madurez necesario para permitir que las especialidades m&eacute;dicas se rigieran por la autonom&iacute;a y la consecuente autorregulaci&oacute;n; no obstante, muy pronto fue evidente que tal autorregulaci&oacute;n no se dar&iacute;a, y empezaron a proliferar especialidades con m&uacute;ltiples y heterog&eacute;neas denominaciones, contenidos y duraciones, algunas de ellas en facultades reci&eacute;n creadas, sin pregrado completo. El ciclo desregulaci&oacute;n-regulaci&oacute;n-sobrerregulaci&oacute;n que hemos visto con la implementaci&oacute;n de la Ley 30 de 1992 y de la Ley 100 de 1993, hizo su tr&aacute;nsito, con los efectos iniciales ya manifestados. La regulaci&oacute;n estatal y posterior sobreregulaci&oacute;n podr&iacute;a decirse, lleg&oacute; con el Decreto 1665 de 2002, y Ascofame fue invitada a participar del proceso regulador con la definici&oacute;n de los requisitos m&iacute;nimos para la creaci&oacute;n y el funcionamiento de las especialidades m&eacute;dico-quir&uacute;rgicas y la producci&oacute;n por parte de la Asociaci&oacute;n del &quot;Libro de especialidades m&eacute;dico- quir&uacute;rgicas, 2002-2003&quot;, actualmente en proceso de revisi&oacute;n y reedici&oacute;n. </p>     <p> Uno de los objetivos de este trabajo era poder homologar, aproximadamente, 140 definiciones diferentes de especialidades que conflu&iacute;an en cerca de 80 perfiles profesionales. Esto se logr&oacute; en las reuniones de los comit&eacute;s creados con jefes de posgrado y con presidentes de las respectivas sociedades cient&iacute;ficas, pero el Ministerio de Educaci&oacute;n Nacional no estuvo a la altura a la hora de actualizar las definiciones; en su momento, exigieron presentar los programas como si fueran nuevos. La alarma con respecto a la heterogeneidad de denominaciones y, todav&iacute;a en algunos casos, contenidos y duraci&oacute;n, sigue vigente. Pero otro fantasma viene devel&aacute;ndose desde hace cerca de ocho a&ntilde;os, la escasez real o distributiva de especialistas en el pa&iacute;s y la falta de capacidad del sistema formativo para aumentar los cupos de formaci&oacute;n de residentes. Los elementos reguladores se han incrementado, como por ejemplo los estudios de pertinencia, y la autonom&iacute;a universitaria (tan &uacute;til para achacar desmanes) se ve cuestionada por los excesos normativos. La capacidad autoreguladora (<i>auto</i> por tener origen en un ente nacido de las propias facultades de medicina) como la que tuvo el Consejo General de Especialidades M&eacute;dicas, fue reemplazada por la regulaci&oacute;n estatal y del mercado de ciertas especialidades que ejercen posiciones dominantes en la formaci&oacute;n de recurso humano. </p>     <p> Seg&uacute;n el Ministerio de Salud y Protecci&oacute;n Social, el pa&iacute;s adolece de especialistas que brinden oportuna atenci&oacute;n a sus necesidades. Dicho d&eacute;ficit ha sido puesto de manifiesto mediante estudios realizados por el Cendex en 2009 y 2011, pero no ha sido corroborado con estudios detallados, de tipo censo, de los recursos humanos en salud. Esta carencia puede ser, de acuerdo con el tipo de especialidad, absoluta o relativa, si se tiene en cuenta la distribuci&oacute;n de los m&eacute;dicos y de la tecnolog&iacute;a en el pa&iacute;s. Por otra parte, resulta claro, y se ha convertido en una pr&aacute;ctica consuetudinaria, la existencia de la medicina itinerante en el pa&iacute;s, la movilizaci&oacute;n de ciertos especialistas de ciudad en ciudad, para atender una demanda no resuelta localmente. Esta pr&aacute;ctica puede ser la responsable de contar con m&aacute;s unidades de cuidados intensivos que intensivistas, o unidades de oncolog&iacute;a que onc&oacute;logos, por no hablar de unidades de cuidados coronarios y electrofisiolog&iacute;a; adem&aacute;s de la dificultad para el ingreso a las residencias m&eacute;dicas, por d&eacute;ficit de cupos y no por falta de calidad de aspirantes. </p>     <p> El cirujano general, en su pensum de estudios, ha demostrado las competencias para realizar procedimientos quir&uacute;rgicos, y el t&iacute;tulo es otorgado por unas instituciones de educaci&oacute;n superior legalmente reconocidas, o convalidado y homologado en el caso de los t&iacute;tulos obtenidos en el exterior de acuerdo con las normas vigentes, si cumple con el criterio establecido de recurso humano, o talento humano, reconocido por la Ley 1164 de 2007. </p>     <p> Por ende, el cirujano general est&aacute; facultado para proporcionar la multitud de servicios abarcados por los componentes de la cirug&iacute;a general. En t&eacute;rminos de calidad de formaci&oacute;n, si el programa de especializaci&oacute;n obtuvo su registro calificado por parte del Ministerio de Educaci&oacute;n, se presume que los egresados del mismo adquirieron competencias en las &aacute;reas asistenciales, administrativas, docentes y de investigaci&oacute;n. </p> </font>     <blockquote>       <p> <font size="2" face="Verdana">&quot;[...] Esto no exonera al especialista que ostente dicho t&iacute;tulo, de la responsabilidad de mantener la idoneidad mediante su formaci&oacute;n continua y permanente y de ejercer su especialidad bajo principios &eacute;ticos y las normas de autorregulaci&oacute;n [...]&quot;. </font></p> </blockquote> <font size="2" face="Verdana">     <p> Cada vez, entonces, se hace m&aacute;s necesario el evaluar la evaluaci&oacute;n por competencias de los actuales cirujanos generales y la correspondiente 'recertificaci&oacute;n' o 'expedici&oacute;n de credenciales' que ya es una pr&aacute;ctica necesaria e indispensable. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3" face="Verdana"><b>Educar a los residentes del milenio</b></font></p>     <p> La gran cantidad de conocimientos m&eacute;dico-quir&uacute;rgicos nos obliga a plantear estrategias educativas diferentes. No es igual la cantidad de conocimientos que exist&iacute;a en 1970 que los existentes 50 a&ntilde;os despu&eacute;s. Actualmente, se menciona que para poder leer todos los escritos m&eacute;dicos del a&ntilde;o anterior, requerir&iacute;amos decenas de a&ntilde;os. De igual forma, se sabe que existen dos nuevas investigaciones m&eacute;dico-quir&uacute;rgicas cada minuto y que el m&eacute;dico especialista requiere leer un m&iacute;nimo de 10 citas bibliogr&aacute;ficas diarias para estar actualizado. Entre los nuevos conocimientos requeridos, se destaca la respuesta inflamatoria al acto quir&uacute;rgico, la medicina gen&oacute;mica y la regenerativa, en los cuales cada d&iacute;a el conocimiento se vuelve m&aacute;s molecular. De igual manera, han surgido y avanzado procedimientos quir&uacute;rgicos nuevos, como los endosc&oacute;picos, laparosc&oacute;picos, rob&oacute;ticos, la NOTES (cirug&iacute;a por orificios naturales) y la terapia intravascular, entre otros. </p>     <p> En la cirug&iacute;a a distancia, tambi&eacute;n se investigan nuevas estrategias educativas que pretenden dar un aprendizaje m&aacute;s reflexivo, cr&iacute;tico y responsable, en el que la autonom&iacute;a del estudiante es fundamental. Entre estas nuevas estrategias educativas, sobresalen: la ense&ntilde;anza centrada en el alumno, los planes de estudio por competencias, el aprendizaje basado en problemas, la medicina basada en la 'evidencia', la integraci&oacute;n b&aacute;sico-cl&iacute;nica, la inform&aacute;tica m&eacute;dica y la telemedicina. Todo ello debe estar alineado para lograr un cirujano que cuestiona, analiza, decide y act&uacute;a a favor de su paciente, apoy&aacute;ndose en una disciplina de trabajo que se fundamenta en el m&eacute;todo cient&iacute;fico para brindar una atenci&oacute;n quir&uacute;rgica con la mejor 'evidencia', conocedor de la importancia de investigar para generarla, aunque en muchos casos deber&aacute; trabajar sin esta, la cual ser&aacute; sustituida por la experiencia, el buen juicio cl&iacute;nico y la decisi&oacute;n acertada. </p>     <p>El cirujano actual tambi&eacute;n debe aspirar a tener en su din&aacute;mica curricular alg&uacute;n tipo de maestr&iacute;a o doctorado que le permita desarrollar investigaci&oacute;n m&eacute;dica cl&iacute;nica o experimental. Con relaci&oacute;n a la adquisici&oacute;n de habilidades y destrezas quir&uacute;rgicas, es deseable trabajar en simulaci&oacute;n. Esta es una metodolog&iacute;a educativa que permite reproducir la realidad en un ambiente controlado, para mejorar las competencias profesionales, de comunicaci&oacute;n, coordinaci&oacute;n y liderazgo, pero, sobre todo, psicomotrices. Esta forma de aprendizaje pretende cubrir las necesidades que, desde un punto de vista neurobiol&oacute;gico, se requieren para obtener habilidades manuales como repetici&oacute;n, visualizaci&oacute;n, motivaci&oacute;n, compromiso, responsabilidad, participaci&oacute;n activa, y manejo del estr&eacute;s y la fatiga. </p>     <p>La simulaci&oacute;n tiene como objetivos primordiales: incrementar la habilidad del estudiante para ofrecer mayor seguridad cuando est&eacute; frente al paciente; desarrollar las habilidades quir&uacute;rgicas que el curr&iacute;culum acad&eacute;mico establece, sin necesidad de estar a la espera de una enfermedad espec&iacute;fica; estandarizar los procedimientos quir&uacute;rgicos, y repetir la pr&aacute;ctica cuantas veces sea necesario. Por lo tanto, esta permite trabajar en un entorno controlado, sin consecuencias adversas para el paciente, donde se permiten los errores, y se plantea y desarrolla su correcci&oacute;n, el acortamiento de la curva de aprendizaje, y la optimizaci&oacute;n y ahorro de los recursos en el quir&oacute;fano. </p>     <p>Para evaluar la adquisici&oacute;n de conocimientos te&oacute;ricos y pr&aacute;cticos, tambi&eacute;n se est&aacute; avanzando; se cuenta hoy en d&iacute;a con mejores herramientas como son ex&aacute;menes computarizados, la evaluaci&oacute;n objetiva estructurada, y la evaluaci&oacute;n por par&aacute;metros m&aacute;s objetivos, entre otros. Ya existen programas en los que la habilidad manual se graba en un <i>software</i> que nos ofrece el registro de los movimientos realizados y, al mismo tiempo, mediante pruebas matem&aacute;ticas, puede medir la destreza bimanual, la longitud de la trayectoria, la percepci&oacute;n de la profundidad, la suavidad de los movimientos y la velocidad, lo que permite distinguir al novato del estudiante intermedio y del experto. Actualmente, el gran reto es lograr una ense&ntilde;anza interactiva, participativa, comprometida, de gran razonamiento, en peque&ntilde;os grupos, todo ello coordinado por un tutor. Adem&aacute;s, debe estar apoyada para la adquisici&oacute;n de habilidades y destrezas quir&uacute;rgicas con estrategias educativas por simulaci&oacute;n. </p>     <p>En este sentido, en la pr&aacute;ctica quir&uacute;rgica se pueden presentar eventos adversos no previsibles, no prevenibles o inevitables. Por tal motivo, existe toda una serie de programas que favorecen la cirug&iacute;a segura. </p>     <p>Paralelamente, existen numerosos estudios que hablan de c&oacute;mo el agotamiento, el estr&eacute;s y la falta de sue&ntilde;o en el residente lo llevan a tener alteraciones que producen deficiente aprendizaje cognitivo y de habilidades manuales, alteraciones psicol&oacute;gicas (mal humor), problemas maritales, abuso de drogas y hasta un tercio m&aacute;s de errores m&eacute;dicos, con una doble posibilidad de sufrir accidentes automovil&iacute;sticos cuando se lo compara con su entorno social. Por tal motivo, adem&aacute;s de los ajustes en las estrategias educativas, se est&aacute; obligando a reducir las cargas de trabajo de los residentes. Es por ello que el Consejo de Acreditaci&oacute;n para la Educaci&oacute;n M&eacute;dica Graduada de los Estados Unidos, ha disminuido desde el 2003, a no m&aacute;s de 80 horas a la semana el trabajo de un residente, con guardias no mayores de 30 horas y descanso posterior de al menos 10 horas. </p>     <p>En otros pa&iacute;ses, esta din&aacute;mica tambi&eacute;n ha sufrido cambios, disminuyendo el trabajo a 64 horas en el Reino Unido, a 52,5 horas en Francia y a 37 horas en Dinamarca. El reto es brindar mejores condiciones en la calidad de vida de los residentes en su periodo de preparaci&oacute;n como cirujanos. La medicina y la cirug&iacute;a requieren de la uni&oacute;n, comunicaci&oacute;n y comprensi&oacute;n del binomio paciente-m&eacute;dico. El paciente ante su sufrimiento deposita en el m&eacute;dico su confianza y ofrece su organismo para que el cirujano pueda tratar la enfermedad quir&uacute;rgica existente. Por lo tanto, corresponde al m&eacute;dico cirujano responder a tal halago con conocimientos, habilidades y destrezas, comunicaci&oacute;n clara, decisiones asertivas, confianza y solidaridad. </p>     <p>As&iacute;, son de gran valor para el paciente tanto el trato humano como la atenci&oacute;n de un cirujano con conocimientos y habilidades quir&uacute;rgicas. Estas caracter&iacute;sticas son indisolubles. De igual modo, para todo cirujano es fundamental mantener durante toda la vida sus principios &eacute;ticos y bio&eacute;ticos, los cuales se deben reforzar o ense&ntilde;ar desde el principio de los estudios m&eacute;dicos y para los que el profesor debe ser el ejemplo. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Actualmente, est&aacute; en discusi&oacute;n si existe debilidad en la calidad de atenci&oacute;n m&eacute;dico-quir&uacute;rgica, en el desinter&eacute;s en la capacitaci&oacute;n continua, en su certificaci&oacute;n y en el trato humano a su paciente. Por lo tanto, contin&uacute;a siendo valioso el fomentar las actitudes de los estudiantes en responsabilidad, honestidad, humildad, respeto, profesionalismo, autocr&iacute;tica, humanismo, altruismo, discreci&oacute;n, tolerancia, liderazgo, solidaridad social, y protecci&oacute;n a su entorno y medio ambiente. Por todo lo anterior, no podemos retroceder sino avanzar a la generaci&oacute;n del cirujano cient&iacute;fico, el cual se distingue por: </p>     <p>1. mantener una s&oacute;lida formaci&oacute;n acad&eacute;mica; </p>     <p>2. buscar la verdad m&eacute;dico-quir&uacute;rgica; </p>     <p>3. basarse siempre en el m&eacute;todo cient&iacute;fico; </p>     <p>4. desarrollar investigaci&oacute;n cl&iacute;nica y b&aacute;sica para aplicarlas a la cirug&iacute;a y generar evidencias; </p>     <p>5. generar escuela por medio del conocimiento y de la investigaci&oacute;n quir&uacute;rgica; </p>     <p>6. ser innovador y productor de patentes; </p>     <p>7. ser un estudioso de por vida; </p>     <p>8. regirse por reglas &eacute;ticas y morales; </p>     <p>9. comprometerse con el enfermo, la sociedad y su persona, y </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>10. ser un l&iacute;der. </p>     <p>En resumen, podemos decir que la cirug&iacute;a es cada d&iacute;a menos traum&aacute;tica y mutilante, m&aacute;s anat&oacute;mica y funcional, pero, sobre todo, ha logrado mayores &iacute;ndices de seguridad. Pero debemos hacer frente a los retos ya mencionados, sin olvidar que, a pesar de los grandes adelantos tecnol&oacute;gicos, la cl&iacute;nica, la comunicaci&oacute;n, la solidaridad y el manejo &eacute;tico y humanista son los pilares fundamentales del avance de la cirug&iacute;a. </p>     <p>As&iacute;, dadas las diferencias generacionales, no hay duda de que los enfoques de ense&ntilde;anza utilizada para las generaciones anteriores no pueden ser exitosos para la generaci&oacute;n del milenio.&nbsp;Sin embargo, es posible con una comprensi&oacute;n de las diferencias, el establecimiento de una ense&ntilde;anza adecuada y la orientaci&oacute;n estrat&eacute;gica para los residentes del milenio, aunque cabe resaltar que algunas de estas sugerencias ya han sido incorporadas por muchos educadores m&eacute;dicos. </p>     <p> En conclusi&oacute;n, son grandes los retos para transformar la educaci&oacute;n quir&uacute;rgica en el presente siglo; qu&eacute; bueno estar aqu&iacute; para promoverlos, para rescatar la cirug&iacute;a acad&eacute;mica, diluida entre tanto requerimiento burocr&aacute;tico del sistema, para cambiarlo, para rescatar al cirujano general perdido entre tanta subespecializaci&oacute;n que solo convierte en parcelas la pr&aacute;ctica quir&uacute;rgica y desintegra la atenci&oacute;n en salud o, si se quiere, la deshumaniza. Hay que ponerle andragog&iacute;a (la forma como aprenden los adultos) a la ense&ntilde;anza de la cirug&iacute;a siempre fundamentada, desde muy tempranos estadios, en la formaci&oacute;n y generaci&oacute;n de conocimiento cambiante y din&aacute;mico, porque como dec&iacute;a Alvin Toffer: &quot;El analfabeta del siglo XXI no es aquel que no sabe leer y escribir, sino quien no tiene la capacidad de aprender, desaprender y reaprender&quot;.</p> </font>      ]]></body>
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