<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>2145-8987</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Perífrasis. Revista de Literatura, Teoría y Crítica]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[perifrasis. rev.lit.teor.crit.]]></abbrev-journal-title>
<issn>2145-8987</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Departamento de Humanidades y Literatura de la Universidad de los Andes]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S2145-89872011000100004</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Hurgando en el 'desván de los malditos': unas notas sobre Mercedes Formica]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Digging in the 'desván de los malditos': Some Notes on Mercedes Formicas]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soler Gallo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Universidad de Cádiz Miembro del grupo de investigación 'Estudios de Literatura Española Contemporánea' ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Cádiz ]]></addr-line>
<country>España</country>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<volume>2</volume>
<numero>3</numero>
<fpage>40</fpage>
<lpage>55</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S2145-89872011000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S2145-89872011000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S2145-89872011000100004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Este artículo, cuyo título es deudor de la expresión empleada por el crítico José Carlos Mainer para aludir a la Generación literaria española del 36 ("El desván de los malditos"), hace un recorrido por la carrera literaria de Mercedes Formica, miembro de dicha generación e injustamente olvidada en los estudios canónicos de Literatura española. Aunque algunos críticos han aludido a ciertos aspectos de la obra en cuestión, en el artículo se dejan de lado dichos trabajos para presentar una aproximación inédita y sistemática al conjunto de ella.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This article, which is named after a phrase coined by critic José Carlos Mainer when commenting on the Spanish literary Generation of 1936 ("El desván de los malditos"), explores Mercedes Formica's career from the perspective of her membership to that movement and her unfair removal from canonical Spanish Literature Studies. Although some critics have acknowledged some aspects of the aformentioned work, the present article ignores some of these papers in order to present a systematic approach towards her ouvre as a whole.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Mercedes Formica]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Falange Española]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[José Antonio Primo de Rivera]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Generación del 36]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[narrativa de posguerra]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Mercedes Formica]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">     <p align="center"><font size="4"><b>Hurgando en el 'desv&aacute;n de los malditos': unas notas sobre Mercedes Formica</b></font></p>     <p align="center"><font size="3"><b>Digging in the 'desv&aacute;n de los malditos': Some Notes on Mercedes Formicas</b></font></p>      <p align="center"><b> Miguel Soler Gallo</b><Sup>*</Sup>    <br>  <I>Universidad de C&aacute;diz </I></p>      <p><Sup>*</Sup> Candidato a doctor. Universidad de C&aacute;diz. Miembro del grupo de investigaci&oacute;n 'Estudios de Literatura Espa&ntilde;ola Contempor&aacute;nea' (Plan Andaluz de Investigaci&oacute;n-HUM 330), de la misma universidad. C&aacute;diz, Espa&ntilde;a</p>  <HR>     <p><b>Resumen</b></p>     <p> Este art&iacute;culo, cuyo t&iacute;tulo es deudor de la expresi&oacute;n empleada por el cr&iacute;tico Jos&eacute; Carlos Mainer para aludir a la Generaci&oacute;n literaria espa&ntilde;ola del 36 ("El desv&aacute;n de los malditos"), hace un recorrido por la carrera literaria de Mercedes Formica, miembro de dicha generaci&oacute;n e injustamente olvidada en los estudios can&oacute;nicos de Literatura espa&ntilde;ola. Aunque algunos cr&iacute;ticos han aludido a ciertos aspectos de la obra en cuesti&oacute;n, en el art&iacute;culo se dejan de lado dichos trabajos para presentar una aproximaci&oacute;n in&eacute;dita y sistem&aacute;tica al conjunto de ella.</p>      <p><b>Palabras clave:</b> Mercedes Formica, Falange Espa&ntilde;ola, Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, Generaci&oacute;n del 36, narrativa de posguerra.</p> <hr>     <p><b>Abstract</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p> This article, which is named after a phrase coined by critic Jos&eacute; Carlos Mainer when commenting on the Spanish literary Generation of 1936 ("El desv&aacute;n de los malditos"), explores Mercedes Formica's career from the perspective of her membership to that movement and her unfair removal from canonical Spanish Literature Studies. Although some critics have acknowledged some aspects of the aformentioned work, the present article ignores some of these papers in order to present a systematic approach towards her ouvre as a whole. &nbsp;</p>      <p><b>Key words:</b> Mercedes Formica, Spanish Falange, Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, Generation of 36, post-war narrative.</p> <hr>     <p>Como expresaba el catedr&aacute;tico de literatura espa&ntilde;ola de la Universidad de Barcelona, Jordi Gracia, el regresar a lo que fue una etapa hist&oacute;rica oscura puede parecer "vagamente ofensivo o abiertamente inc&oacute;modo en la medida en que se intente revisar cr&iacute;tica-mente ese pasado" (145). Esta reflexi&oacute;n subyace al proyecto de tesis doctoral que realizo en la Universidad de C&aacute;diz y que tiene como principal objeto desentra&ntilde;ar de las densas capas polvorientas la vida y la obra de Mercedes Formica-Corsi Hezode<Sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></Sup>, escritora espa&ntilde;ola cuyo nombre fue insensiblemente silenciado y olvidado. La protagonista de este art&iacute;culo se inserta dentro de esa etapa oscura de la que hablaba Gracia, debido a que su trayectoria vital y su producci&oacute;n narrativa se desarrolla en uno de los per&iacute;odos m&aacute;s conflictivos y negros de la historia de Espa&ntilde;a: la Espa&ntilde;a fascista, la Guerra Civil (1936-1939) y la dictadura del general Franco (1939-1975).</p>      <p>Desde el punto de vista de la cr&iacute;tica literaria espa&ntilde;ola, hoy d&iacute;a parece cada vez m&aacute;s subsanada la escasez de estudios sobre la cultura fascista espa&ntilde;ola. La corriente investigadora en la que nos encontramos &mdash;denominada revisionismo hist&oacute;rico&mdash; ha permitido la proliferaci&oacute;n de numerosos estudios que analizan o reconstruyen este per&iacute;odo en cuesti&oacute;n, gracias a lo cual es posible hablar ya de una bibliograf&iacute;a cr&iacute;tica de obligada consulta. Entre los t&iacute;tulos que podemos citar encontramos la siempre &uacute;til y cl&aacute;sica antolog&iacute;a de textos y autores realizada por Jos&eacute; Carlos Mainer en 1971, <I>Falange y literatura</I>, o la <I>Historia de la literatura fascista espa&ntilde;ola </I>de Julio Rodr&iacute;guez Pu&eacute;rtolas, editada por Akal hace casi dos d&eacute;cadas. Tampoco debemos pasar por alto la tesis doctoral de Sultana Wahn&oacute;n, publicada con el t&iacute;tulo <I>La est&eacute;tica literaria de la posguerra. Del fascismo a la posguerra</I>, reeditada en 1998, o la serie de estudios editados por Mechthild Albert bajo el nombre de <I>Vencer no es convencer: Literatura e ideolog&iacute;a del fascismo espa&ntilde;ol</I>, dividido en cinco secciones (I. Pol&iacute;tica e ideolog&iacute;a; II. Configuraciones literarias e ideol&oacute;gicas; III. Teatro y propaganda; IV. Mitos literarios y guerra civil; y V. El fascismo en la literatura de democracia), que recogen cuestiones interesantes y novedosas del tema desde diferentes &aacute;ngulos. Recientemente se deben destacar las aportaciones realizadas por el profesor Jordi Gracia, probablemente de los investigadores m&aacute;s entendidos internacionalmente sobre la cultura y la intelectualidad del fascismo espa&ntilde;ol, y del que subrayamos tres de sus t&iacute;tulos m&aacute;s conocidos: </p>      <p><I>La resistencia silenciosa: fascismo y cultura en Espa&ntilde;a</I>, de 2004; <I>Estado y cultura: el despertar de una conciencia cr&iacute;tica durante el franquismo </I>(1940-1962), publicado en 2006; y el estudio publicado en 2008 de la vida de Dionisio Ridruejo (<I>La vida rescatada de Dionisio Ridruejo</I>), los tres bajo el sello de la editorial catalana Anagrama.</p>      <p>Pero parad&oacute;jicamente, a pesar de este nuevo oleaje en las investigaciones, el &aacute;mbito femenino sigue casi intacto, exiguo y mal tratado, dando la impresi&oacute;n de que la mujer no particip&oacute; de esta etapa cultural espa&ntilde;ola, opini&oacute;n que queda completamente desestimada si se hurga en ella. Esto es precisamente lo que nos proponemos con esta investigaci&oacute;n y con el rescate de la figura de Mercedes Formica, un nombre que no se nos puede escapar de ning&uacute;n recuento y cuya biograf&iacute;a tiene muchos puntos de encuentro con Dionisio Ridruejo, a pesar de que casi nunca se la cite.</p>      <p>Como Ridruejo, Formica empez&oacute; su andadura pol&iacute;tica en el partido pol&iacute;tico creado en 1933, fundado por uno de los personajes m&aacute;s carism&aacute;ticos del siglo XX espa&ntilde;ol: Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera. Mercedes Formica pertenec&iacute;a a un orden social conservador, burgu&eacute;s y cat&oacute;lico, y encontr&oacute; en el nuevo partido de Falange su proximidad ideol&oacute;gica y la soluci&oacute;n a los graves problemas sociales existentes por otra v&iacute;a diferente al marxismo; sobre todo, se sinti&oacute; atra&iacute;da por aquella tolerante frase de Jos&eacute; Antonio: "... no somos un partido de izquierdas que, por destruirlo todo, destruye hasta lo bueno, ni de derecha que, por conservarlo todo, conserva hasta lo justo". El discurso inaugural del nuevo partido, pronunciado el 29 de octubre de 1933 en el Teatro de la Comedia de Madrid, produjo en la juventud universitaria una verdadera conmoci&oacute;n, m&aacute;s acusada en los grupos procedentes de las clases medias, una vez extinguido cualquier sentimiento mon&aacute;rquico.</p>      <p>La Falange Espa&ntilde;ola &mdash;movimiento de car&aacute;cter nacional-sindicalista, con impronta musoliniana&mdash; estuvo muy ligada a la intelectualidad. En esta &eacute;poca se adscribieron al falangismo o proced&iacute;an de &eacute;l muchos de los integrantes de la Generaci&oacute;n del 36, como Pedro La&iacute;n, Antonio Tovar, Ridruejo, Camilo Jos&eacute; Cela, Gonzalo Torrente Ballester o la propia Formica, una de las pocas j&oacute;venes universitarias de la Espa&ntilde;a de preguerra. Para la autora, "el desconocido [se refiere a Jos&eacute; Antonio], cuya existencia ignoraba, al que nunca hab&iacute;a visto, resum&iacute;a en una frase lo que deseaba para los espa&ntilde;oles y, por supuesto, para m&iacute;" (<I>Visto y vivido </I>130). Animada por este entusiasmo, se alist&oacute; en el reci&eacute;n creado partido, formando parte del selecto grupo falangista inicial cuando era estudiante de Derecho en la Universidad Central de Madrid. En esta Facultad era la &uacute;nica falangista confesa existente y pronto empez&oacute; a ocupar cargos dentro del partido: en 1934 fue designada, por el propio fundador, delegada del Sindicato Espa&ntilde;ol Universitario (seu) de la rama femenina de la Facultad, y en 1936 obtuvo el mismo puesto a nivel nacional.</p>      <p>La admiraci&oacute;n de Mercedes Formica por el l&iacute;der de Falange era la misma que sent&iacute;an los dem&aacute;s camaradas. Para todos los integrantes de la primitiva Falange, Jos&eacute; Antonio y Falange / Falange y Jos&eacute; Antonio eran una sola cosa. Formica lleg&oacute; a manifestar que no hubiera seguido a ning&uacute;n otro l&iacute;der a no ser que hubiese sido el poeta Dionisio Ridruejo. Una vez fusilado Jos&eacute; Antonio el 20 de noviembre de 1936, meses despu&eacute;s del estallido de la Guerra Civil, Formica inici&oacute; un despegue progresivo del partido, originado por lo que en su consideraci&oacute;n era un adulteramiento de los ideales joseantonianos. El general Franco asumi&oacute; las riendas del partido, a&ntilde;adi&eacute;ndole adem&aacute;s la toxina del terror y el integrismo cat&oacute;lico. En opini&oacute;n de Formica, esto ya no era lo mismo y comenz&oacute; a establecer diferencias categ&oacute;ricas entre los falangistas verdaderos y los falangistas <I>conversos</I>, aludiendo al aluvi&oacute;n de nuevos integrantes durante la Guerra Civil con el nuevo l&iacute;der Francisco Franco: </p>     <blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Antes de la guerra &mdash;dice Formica&mdash;, los falangistas no llegaban a dos mil.Si tenemos en cuenta que las grandes ciudades &mdash;Madrid, Barcelona, Bilbao,M&aacute;laga, Valencia&mdash; quedaron en zona republicana, es l&oacute;gico suponer que se redujeron todav&iacute;a m&aacute;s, y no salen las cuentas cuando se lee una y otra vez:</p>     <p>&mdash;A Lorca lo asesinaron los falangistas.    <br> &mdash;los falangistas se llevaron a mi hijo.    <br> &mdash;Ellos mataron a mi padre.    <br> &mdash;&iquest;De d&oacute;nde salieron tantas camisas azules<Sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></Sup>? (<I>Visto y vivido</I> 236)</p></blockquote>       <p>En efecto, Franco utiliz&oacute; el fusilamiento de Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera, lo elev&oacute; a la calidad de mito y revisti&oacute; as&iacute; un puro y duro sistema militar que pasar&iacute;a a ser m&aacute;s tarde su r&eacute;gimen personal, hasta que muri&oacute; en su propia cama el 20 de noviembre de 1975. Los falangistas de siempre no pudieron aceptar este <I>maquillaje </I>y comenzaron una silenciosa oposici&oacute;n, a veces exaltada. Mercedes Formica, aunque hizo la guerra vestida de azul dentro del Auxilio Social de la Secci&oacute;n Femenina &mdash;sector femenino de la Falange y de lo poco que conserv&oacute; el franquismo de dicho movimiento&mdash;, es uno de esos falangistas, bastante peculiar y contradictorio en muchas ocasiones<Sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></Sup>.</p>       <p>Mercedes Formica comenz&oacute; su carrera literaria desde el seno de mujeres falangistas capitaneadas por Pilar Primo de Rivera, hermana de Jos&eacute; Antonio. La Secci&oacute;n Femenina de Falange naci&oacute; en 1934 con una tarea de tipo asistencial, especialmente concebida para ella, desarrollando una intensa actividad durante la Guerra Civil. Puede intuirse que la funci&oacute;n subordinada de la mujer respecto al hombre fue una de las consignas que m&aacute;s se difundieron desde la organizaci&oacute;n, y tambi&eacute;n en todo el partido, antes y despu&eacute;s de Jos&eacute; Antonio, ya que la ret&oacute;rica del r&eacute;gimen de Franco en torno a la cuesti&oacute;n femenina ven&iacute;a informada por las ideas joseantonianas propagadas por la Secci&oacute;n Femenina: la mujer era concebida como un 'vaso flaco', que necesitaba el apoyo masculino para facilitar su propio desarrollo; la tarea de la mujer consist&iacute;a en tratar de comprender a su marido y en hacer m&aacute;s interesante la vida del hogar; lo ideal ser&iacute;a que ella no trabajase fuera de &eacute;l (ctd. en Scanlon 324 y ss.). Estas directrices tambi&eacute;n fueron propagadas por <I>Medina </I>(1941-1945), la revista oficial de la Secci&oacute;n Femenina, en cuyo frente estuvo Formica desde septiembre de 1941 hasta abril de 1942. En las p&aacute;ginas de este semanario aparecieron novelas por entregas de la autora, como la titulada <I>Mar&iacute;a Luisa Terry de la Vega</I>, dedicada a enaltecer la figura de esta hero&iacute;na de la Secci&oacute;n Femenina, fallecida durante la guerra en pleno servicio social. Asimismo, Mercedes Formica public&oacute; otras novelas, con marcados rasgos ros&aacute;ceos, bajo el pseud&oacute;nimo de Elena Puerto. Con este sobrenombre hemos localizado tres t&iacute;tulos: <I>Peligro de amor</I>, <I>Vuelve a m&iacute; </I>y <I>Mi mujer eres t&uacute;</I>, apareciendo, la primera de ellas, a modo de follet&oacute;n en la citada revista. Las otras dos restantes salieron al mercado en formato libro en la colecci&oacute;n Mari-Car de la editorial Afrodisio Aguado, en la que tambi&eacute;n fueron publicadas algunas novelas rosas de las autoras m&aacute;s representativas de este modo de hacer literatura, como Carmen de Icaza o Concha Linares Becerra.</p>      <p>Como bien se sabe, la novela rosa era un producto literario destinado exclusivamente a la mujer, a modo de catecismo. Seg&uacute;n palabras de Eugenio Garc&iacute;a de Nora, uno de los cr&iacute;ticos tradicionales de la narrativa espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea, su principal caracter&iacute;stica se basaba en la "deformaci&oacute;n de la realidad hacia lo agradable" (Garc&iacute;a de Nora 426). Los rasgos principales de este tipo de novelas sol&iacute;an ser: protagonistas femeninas rubias, deportistas, con profunda fe religiosa y rebosantes de ternura, que las inclinaba hacia el hogar y al matrimonio con abnegaci&oacute;n y sacrificio; sin embargo, lo significativo e interesante es que las novelas de Elena Puerto (Mercedes Formica), se alejan de este patr&oacute;n cl&aacute;sico de la novela rosa y presentan protagonistas femeninas transgresoras, insumisas, que trabajan fuera de casa, fuman y huyen de cualquier atisbo de matrimonio por conveniencia. Tanto en <I>Vuelve a m&iacute;</I>, como en <I>Mi mujer eres t&uacute; </I>(t&iacute;tulo elocuente y simb&oacute;lico), se realiza una feroz cr&iacute;tica a la burgues&iacute;a de la &eacute;poca que consideraba el dinero la principal fuente de felicidad y el bien fundamental que deb&iacute;a tener toda familia, m&aacute;s all&aacute; del propio amor. En las tres novelas rosas se&ntilde;aladas, la protagonista invierte el prototipo de mujer caritativa y due&ntilde;a del hogar para convertirla en una mujer nueva, valiente y capaz de realizarse y valerse por s&iacute; misma. En <I>Peligro de amor</I>, la protagonista es una estudiante de Derecho, como la propia autora.</p>      <p>A pesar de que Formica neg&oacute; tajantemente su autor&iacute;a (Alborg 108), no cabe duda de que se tratan de novelas escritas por ella misma bajo el pseud&oacute;nimo de Elena Puerto. As&iacute; se introdujo en este 'subg&eacute;nero' literario, del mismo modo que lo hicieron otras escritoras que comenzaron su carrera literaria escribiendo novela rosa, debido al &eacute;xito f&aacute;cil y r&aacute;pido que supon&iacute;a escribir estas historias en la &eacute;poca inmediata a la posguerra, aut&eacute;nticos <I>best-sellers</I>. En el caso de Formica sucede algo m&aacute;s. Por los a&ntilde;os cuarenta, Mercedes Formica ya se encontraba alejada de cualquier actividad pol&iacute;tica con Falange y cada vez m&aacute;s comprometida en la lucha por la dignidad legal de la mujer. Desde mi punto de vista, el pseud&oacute;nimo tambi&eacute;n puede ser una m&aacute;scara sobre la que criticar el prototipo de mujer que propagaba la Secci&oacute;n Femenina, y resguardarse de unas cr&iacute;ticas seguras si se destapara que quien estaba detr&aacute;s no era otra que una activista de la primitiva Falange. Por otro lado, estas tres novelas est&aacute;n repletas de t&eacute;rminos ingleses, adaptados despu&eacute;s como pr&eacute;stamos a la lengua espa&ntilde;ola, pero censurados durante el franquismo: <I>boutique</I>, <I>cocktail</I>, etc. Si tomamos en cuenta su motivo de dimisi&oacute;n de la revista, vemos que concuerda con esta caracter&iacute;stica comentada. En la revista <I>Medina</I>, la l&iacute;nea pol&iacute;tica, las prohibiciones y la censura le impiden el desarrollo que ella consideraba l&oacute;gico y por tal abandona la direcci&oacute;n: </p>     <blockquote>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Estaban prohibidas las referencias a la vida de sociedad, modas y peinados.  Tampoco deb&iacute;an emplearse expresiones extranjeras como <I>boutique</I>, <I>cocktails</I>,   <I>toilettes</I>, etc. La censura cortaba las fotos por donde le parec&iacute;a y vetaba la   publicidad de bebidas alcoh&oacute;licas, ropa interior o p&iacute;ldoras para el desarrollo   del busto. (Formica, <I>Escucho el silencio</I> 131)</p></blockquote>      <p> Para una mujer moderna, estudiante de la Facultad de Derecho, las restricciones de la revista no estaban en consonancia con su particular concepci&oacute;n sobre la mujer, a la que igualaba en todos los aspectos al hombre. A esto se le suma la experiencia traum&aacute;tica vivida en su juventud a causa de la ruptura matrimonial de sus padres, con la consiguiente precaria situaci&oacute;n en la que qued&oacute; su madre, debido a una legislaci&oacute;n hecha por y para los hombres. Est&aacute; claro que las palabras 'sumisi&oacute;n', 'abnegaci&oacute;n' y 'sacrificio', difundidas durante el franquismo como definitorias del car&aacute;cter femenino, estaban vetadas en el idiolecto de Mercedes Formica. La autora, en un alarde de ciega pasi&oacute;n, probablemente para evitar cr&iacute;ticas seguras hacia su actuaci&oacute;n y porque su admiraci&oacute;n por Jos&eacute; Antonio era tal que a veces parec&iacute;a ir m&aacute;s all&aacute; de lo estrictamente pol&iacute;tico, niega el supuesto antifeminismo de Jos&eacute; Antonio, se&ntilde;alando que, de haber sido as&iacute;, no habr&iacute;a cultivado su amistad con mujeres de la talla de Mar&iacute;a Zambrano o Cristiana Arteaga: </p>     <blockquote>     <p>Sobre el supuesto antifeminismo de Jos&eacute; Antonio y la tesis, tan difundida, de querer a la mujer en casa, poco menos que con "la pata quebrada", debo decir que no es cierto. Forma parte del proceso de "interpretaci&oacute;n" a que fue sometido su pensamiento. Como buen espa&ntilde;ol, sent&iacute;a recelo hacia la mujer pedante, agresiva, desaforada, llena de odio hacia el var&oacute;n. Desde el primer momento cont&oacute; con las universitarias y las nombr&oacute; para cargos de responsabilidad. En lo que a m&iacute; respecta, no vio a la sufragista encolerizada, sino a una joven preocupada por los problemas de Espa&ntilde;a, que amaba su cultura e intentaba abrirse camino, con una carrera, en el mundo del trabajo. (Formica, <I>Visto y vivido </I>158) </p></blockquote>      <p>En la evoluci&oacute;n ideol&oacute;gica de Mercedes Formica tiene mucha importancia su matrimonio con Eduardo Llosent y Mara&ntilde;&oacute;n, perteneciente al c&iacute;rculo intelectual de la Sevilla de los a&ntilde;os treinta, fundador de revistas culturales como <I>Mediod&iacute;a </I>y <I>Santo y Se&ntilde;a</I>, y director del Museo de Arte Moderno. Eduardo Llosent le abri&oacute; las puertas a los c&iacute;rculos literarios m&aacute;s importantes del momento, permiti&eacute;ndole entrar en contacto con gentes de diferentes ideolog&iacute;as. El matrimonio viv&iacute;a en Madrid junto al hist&oacute;rico Caf&eacute; Gij&oacute;n, lugar de tertulia de intelectuales y artistas tras la Guerra Civil. Por esta &eacute;poca conoci&oacute; a importantes personalidades sin distinci&oacute;n de matices pol&iacute;ticos. De Azcoaga y D&aacute;maso Alonso a D'Ors y S&aacute;nchez Cant&oacute;n, pasando por Cela, Garc&iacute;a Nieto, Torrente Ballester, Antonio Marichalar, Jos&eacute; Mar&iacute;a Alfaro, Gregorio Prieto y Ana M.&ordf; Matute; pintores como Eduardo Vicente, Benjam&iacute;n Palencia y dramaturgos como Miguel Mihura, Jardiel Poncela o Antonio Buero Vallejo.</p>      <p>Mercedes Formica continu&oacute; su producci&oacute;n narrativa en la revista <I>Escorial </I>durante 1944 y 1945, con una novela corta, publicada en los n&uacute;meros 50 y 51, titulada <I>Bodoque</I>. La revista <I>Escorial </I>fue una de las m&aacute;s progresistas de la posguerra espa&ntilde;ola, dirigida por los falangistas Dionisio Ridruejo &mdash;una nueva vinculaci&oacute;n con el escritor&mdash; y Pedro La&iacute;n Estralgo. En el "Manifiesto editorial" del primero de sus n&uacute;meros, en 1940, se dec&iacute;a: </p>     <blockquote>     <p><I>Escorial </I>no es una revista de propaganda, sino honrada y sinceramente una revista profesional de cultura y letras. No pensamos solicitar de nadie que venga a hacer aqu&iacute; apolog&iacute;as l&iacute;ricas del r&eacute;gimen o justificaciones del mismo. Pediremos a cada uno el puro ejercicio de su oficio y la pura ofrenda de su saber.</p></blockquote>       <p>Se iniciaba as&iacute; un impulso hacia la tolerancia y un continuado af&aacute;n por venerar la cultura y la creaci&oacute;n. La comprensi&oacute;n fue practicada por los escasos supervivientes, hombres y mujeres, de la Falange aut&eacute;ntica, "ellos dieron cobijo a los vencidos en las redacciones de <I>Arriba</I>, <I>Escorial</I>, <I>Medina</I>, <I>Clavile&ntilde;o</I>, o centros como el Instituto de Estudios Pol&iacute;ticos" (Formica, <I>Visto y vivido </I>247). En este punto, entronca nuestra investigaci&oacute;n con lo afirmado por el profesor Gracia (<I>La resistencia </I>35), de que estos j&oacute;venes, inmersos en una atm&oacute;sfera fascista y sin referentes liberales en activo, construyen bases intelectuales que culminar&aacute;n en la democracia actual desde una temprana "resistencia silenciosa".</p>      <p>En la novela corta <I>Bodoque</I>, Formica critica fuertemente el sistema legislativo franquista, suavizado estrat&eacute;gicamente al colocar como protagonista a un ni&ntilde;o de unos ocho a&ntilde;os. La novela gira en torno a la infancia de este peque&ntilde;o, que en realidad es su propio hermano Jos&eacute;, apodado Bodoque en la novela. La infancia tr&aacute;gica que se nos relata es consecuencia directa de la separaci&oacute;n de sus padres. El ni&ntilde;o es obligado a permanecer con su padre y la amante de &eacute;ste, caracterizada de manera cruel, y alejado para siempre de su madre y de sus hermanas. Esta an&eacute;cdota autobiogr&aacute;fica es recreada por F&oacute;rmica en la ficci&oacute;n, incluso ofreciendo el mismo nombre de su hermano quien, como el personaje, crece bajo las nefastas consecuencias de una injusta ley de divorcio, que otorga el favor al hombre y las penurias a la mujer.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De esta &eacute;poca tambi&eacute;n es <I>La casa de los techos pintados</I>, cuyo tema central es la violencia ejercida por Antonio S&aacute;nchez sobre su mujer, Irene Vel&aacute;zquez. En las p&aacute;ginas de la novela nos encontramos con varios pasajes que narran con gran dramatismo los malos tratos. Adem&aacute;s, el personaje protagonista, Agueda S&aacute;nchez, discurrir&aacute; por las p&aacute;ginas del relato superando los traumas vividos en su infancia derivados de esta triste situaci&oacute;n. A mi parecer, la novela tambi&eacute;n se basa en experiencias reales padecidas por la autora en su ni&ntilde;ez. El escenario elegido, personajes y vivencias hacen parte de la vida real de Mercedes Formica<Sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></Sup>.</p>      <p>En 1948, finaliz&oacute; su carrera de Derecho y aspiraba a formar parte del cuerpo de diplom&aacute;ticos, a pesar de que un inexcusable y rid&iacute;culo requisito se lo imped&iacute;a: "Ser var&oacute;n". Formica se percat&oacute; de que los t&iacute;tulos universitarios no eran m&aacute;s que 'papeles mojados' en las manos de una mujer, m&aacute;s a&uacute;n cuando al exponerle el caso al entonces Ministro de Justicia, &eacute;ste le argument&oacute; que lo que le suced&iacute;a era normal, que lo que deb&iacute;a haber estudiado era una profesi&oacute;n acorde a su condici&oacute;n femenina, algo 'como comadrona'. Para Formica, esta situaci&oacute;n no se hubiera producido con Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera quien, seg&uacute;n ella, nunca fue contrario a su carrera universitaria, poniendo como prueba su nombramiento como delegada nacional de la rama femenina del seu. Asimismo, la legislaci&oacute;n republicana, v&aacute;lida antes de la Guerra Civil,jam&aacute;s dificult&oacute; el trabajo intelectual de la espa&ntilde;ola. Su acceso a la ense&ntilde;anza superior encontr&oacute; trabas en usos y costumbres, nunca en el derecho vigente. As&iacute; lo atestiguaban abogadas en ejercicio como Victoria Kent, Matilde Huici y Clara Campoamor; ingenieras como Pilar Careaga; licenciadas en Filosof&iacute;a y Letras, como Cristina Arteaga, Carmen Castro y Mar&iacute;a Zambrano; o arquitectas del talante de Matilde Ucelay. Lo que le suced&iacute;a era muy diferente. Su situaci&oacute;n personal y vocacional y la de tantas universitarias se vieron truncadas a causa de una legislaci&oacute;n machista que vetaba cualquier posibilidad de despegue social de la mujer.</p>      <p>Coincidiendo con todo ello, la autora fue portada del n&uacute;mero 475 de la revista <I>Semana</I>, el 29 de marzo de 1949: su proyecci&oacute;n p&uacute;blica quedaba atestiguada. En su interior ofrec&iacute;a una entrevista, titulada: "Hablando con una mujer de nuestro tiempo". Entre las preguntas que se le formularon destacaba la referente a su experiencia como alumna universitaria espa&ntilde;ola, y ella respondi&oacute; as&iacute;: </p>     <blockquote>     <p>Como mujer, no deja de preocuparme la injusticia de que la muchacha uni versitaria de hoy tenga cerrados todos los caminos para el ejercicio de una  profesi&oacute;n; sobre todo de las que se derivan del Derecho. Esta situaci&oacute;n  injusta puede decirse que es excepcional de nuestro pa&iacute;s, pues en todas las  naciones del mundo tiene leg&iacute;tima opci&oacute;n a ejercer todas las profesiones a  que dan acceso las facultades. Creo que a las espa&ntilde;olas se les deb&iacute;a reconocer  esa aspiraci&oacute;n de dignificar su trabajo.</p></blockquote>      <p> La rebeld&iacute;a de Formica no cay&oacute; bien en la Secci&oacute;n Femenina, que a partir de ese momento empez&oacute; a mirarla como si no fuese "trigo limpio". Aun as&iacute;, recibi&oacute; un encargo de Pilar Primo de Rivera para que redactara una ponencia para el Congreso Hispano-Americano-Filipino, que tendr&iacute;a lugar en Madrid en noviembre de 1950. Formica prepar&oacute; un discurso sobre la situaci&oacute;n de la espa&ntilde;ola con base universitaria, pero fue censurado por su "talante feminista". El disgusto de la autora lleg&oacute; al l&iacute;mite. Significaba la destrucci&oacute;n de una propuesta relacionada con el grav&iacute;simo problema que afectaba a buena parte de la sociedad, m&aacute;s a&uacute;n cuando a&ntilde;os m&aacute;s tarde Pilar Primo de Rivera copi&oacute; a su nombre p&aacute;rrafos literales de aquella conferencia in&eacute;dita.</p>      <p>Para ejercer al menos su profesi&oacute;n, decidi&oacute; darse de alta en el Colegio de Abogados de Madrid y abrir su propio despacho en su casa del Paseo de Recoletos, siendo una de las tres licenciadas en activo por aquellos a&ntilde;os, junto a Pilar Araiz y Josefina Bartomeu. Sus clientas, mujeres separadas y maltratadas, le permitieron conocer a fondo el status jur&iacute;dico de la mujer espa&ntilde;ola e iniciar una campa&ntilde;a que desembocar&iacute;a en la reforma de algunas leyes del pa&iacute;s.</p>      <p>En 1950 prosigui&oacute; su carrera literaria con <I>Monte de Sancha</I>, novela finalista del Premio Ciudad de Barcelona, donde se recreaban los hechos vividos por la autora en M&aacute;laga durante el estallido de la Guerra Civil, al percibir la brutalidad del conflicto por ambos bandos. As&iacute; nos lo hace ver en sus memorias: </p>     <blockquote>     <p>Mi &uacute;nico deseo era ir a Sevilla, contribuir a que la guerra se acabase y no se derramase m&aacute;s sangre. Llegu&eacute; a zona nacional ... Reci&eacute;n llegada del "otro lado" [Rep&uacute;blica], cre&iacute;a ingenuamente, que en &eacute;ste, en el "m&iacute;o" [Falange], no se mataba ... El hecho de saber que se mataba "en mi lado", me produjo intensa congoja. (Formica, <I>Visto y vivido</I> 234-235) </p></blockquote>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La autora presenci&oacute; en M&aacute;laga los incendios del comienzo de la guerra y los saqueos de las viviendas de la alta burgues&iacute;a, que forman parte de esta novela. El relato transcurre en los elegantes barrios residenciales habitados por una burgues&iacute;a de origen centroeuropeo, instalada en la ciudad a mediados del siglo XIX, tales como el Limonar, Paseos de Reding y Sancha, la Caleta, Bellavista, etc. Mercedes Formica reconstruye los h&aacute;bitos de una peculiar burgues&iacute;a que mantiene sus formas de vidas refinadas y cosmopolitas, y en gran medida, el uso de sus lenguas de origen franc&eacute;s, ingl&eacute;s y alem&aacute;n. En contraste con los barrios privilegiados, estaban los de la gente trabajadora del Perchel y de la Trinidad.</p>      <p>La protagonista de la novela es Margarita Bradley, un personaje simb&oacute;lico que encarna los destinos de toda la clase burguesa del barrio de La Caleta, venida a menos, y cuyo &uacute;nico vestigio de su pasado poder econ&oacute;mico son las hermosas casas en las que a&uacute;n habitan los descendientes.</p>      <p>En los primeros d&iacute;as de la guerra las masas populares arrasan el barrio, quemando casas, destruyendo sus hermosos jardines y acabando con sus habitantes, solamente por ser s&iacute;mbolos vivientes de una clase social odiada. La trama se complica cuando Margarita se enamora de un muchacho del barrio popular de Trinidad, Miguel, un escultor que pretende ignorar tambi&eacute;n la situaci&oacute;n imperante. Cuando empiezan los primeros incidentes revolucionarios, los j&oacute;venes toman conciencia de la situaci&oacute;n y cada uno toma partido por un determinado bando, seg&uacute;n les marcaba su clase social: Margarita esconde a un falangista en su casa y Miguel se une al frente de milicianos. Y as&iacute;: </p>     <blockquote>     <p>Sin explicarse claramente la situaci&oacute;n, Margarita sab&iacute;a que no pod&iacute;a enfrentarse a Miguel. Era un sentimiento confuso, pero firme, el que le separaba del muchacho. Ella no hab&iacute;a entendido jam&aacute;s de pol&iacute;tica; los acontecimientos se hab&iacute;an desarrollado a pesar de su voluntad; pero ahora se daba cuenta de que a pesar de todas las injusticias que hubiese cometido La Caleta, le era imposible aliarse con los que la hab&iacute;an destruido, y, quisi&eacute;ralo o no, Miguel pertenec&iacute;a a los barrios. (<I>Monte de Sancha</I> 164) </p></blockquote>      <p>La uni&oacute;n de ambas clases sociales era completamente imposible: </p>     <blockquote>     <p>T&uacute; y yo &mdash;dice Miguel&mdash; pens&aacute;bamos que, sin hacer un mal concreto a nadie  bastaba para vivir en paz. Pero ahora he sabido que sentir la indiferencia hacia  lo que te rodea, hacia lo que, queri&eacute;ndolo o no, ha sido se&ntilde;alado como tuyo, es la mayor perversidad que puede cometer el ser una criatura humana. (193)</p></blockquote>      <p>Los cr&iacute;menes se suceden incontrolablemente. Miguel matar&aacute; al joven que Margarita esconde en su casa y Margarita morir&aacute; v&iacute;ctima de una venganza personal de una joven enamorada de Miguel, Victoria, quien vivir&aacute; en la casa de su rival. Estamos ante una novela fuertemente politizsada, donde las discusiones reflejan muy bien el ambiente beligerante de la &eacute;poca.</p>      <p>Poco despu&eacute;s, en 1951, aparecieron dos nuevas publicaciones: un cuento titulado <I>La mano de la ni&ntilde;a</I>, publicado en el n&uacute;mero 10 de la revista <I>Clavile&ntilde;o</I>, y su siguiente novela, <I>La ciudad perdida</I>, tambi&eacute;n dedicada a la Guerra Civil, pero desde una perspectiva diferente: en este caso se trata de un narrador que recuerda los hechos vividos y no un narrador testigo como en la anterior. Mercedes Formica sit&uacute;a los hechos, esta vez en la primera posguerra, cuando un ex combatiente, Rafa, del bando republicano, se infiltra en Espa&ntilde;a para intentar imponer los ideales por los que luch&oacute;. Todos sus compa&ntilde;eros han muerto y &eacute;l sabe que caer&aacute; pronto en manos de la polic&iacute;a. En el Retiro &mdash;la ciudad perdida es Madrid&mdash; se encuentra a Mar&iacute;a, una joven viuda de un nacionalista, y decide abusar de ella, llev&aacute;ndosela forzosamente a un descampado. Estando all&iacute; le vienen a la mente toda su vida pasada, su infancia, su adolescencia, sus estudios de medicina, su idealismo de izquierda, la decepci&oacute;n de los suyos durante la guerra, su hu&iacute;da a Francia. Todo en una confidencia sincera con Mar&iacute;a que provoca en la mujer un repentino sentimiento de amor, de protecci&oacute;n y de miedo, un posible caso de s&iacute;ndrome de Estocolmo. La polic&iacute;a cerca finalmente a la pareja, pero antes de ser capturados &eacute;stos se declaran su amor. La protagonista dispara contra Rafa a fin de salvar su alma, antes de que hubiera acabado &eacute;l con su propia vida. Mar&iacute;a tendr&aacute; el resto de su vida para purificar su alma.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A trav&eacute;s de toda la novela se perciben los efectos de la guerra como algo definitivamente conflictivo y sin ninguna justificaci&oacute;n posible: "el fin m&aacute;s noble, no justificar&aacute; esta sangre". En ninguna de las dos obras aqu&iacute; comentadas existe defensa a alg&uacute;n partido, ni mucho menos vinculaci&oacute;n ideol&oacute;gica de la autora con el franquismo. La novela se titul&oacute; inicialmente <I>En las calles de Madrid</I>, y como tal lleg&oacute; hasta las votaciones finales del Premio Nadal de 1950, aunque ese a&ntilde;o gan&oacute; Elena Quiroga con su novela <I>Viento del norte</I>. <I>La ciudad perdida </I>fue adaptada al cine con este t&iacute;tulo, en coproducci&oacute;n italiana de Nervi&oacute;n Films-Pico Films, en 1954. Asimismo, Luis Escobar hizo una versi&oacute;n teatral con el nombre de <I>Un hombre y una mujer</I>.</p>      <p>Mercedes Formica, en medio de esta cada vez m&aacute;s fren&eacute;tica actividad literaria, volvi&oacute; a dirigir dos nuevas publicaciones: en 1952, <I>Feria</I>, una versi&oacute;n espa&ntilde;ola de la francesa <I>Elle</I>, y la segunda edici&oacute;n de <I>La novela del s&aacute;bado </I>en 1953, con un elenco de colaboradores que reuni&oacute; a importantes figuras del momento y sac&oacute; a flote semanalmente obras maestras de la novela corta. Abri&oacute; Jos&eacute; Mar&iacute;a Pem&aacute;n y le siguieron, entre otros muchos, Elena Quiroga, Cela, Carmen Laforet, Miguel Delibes, Ana Mar&iacute;a Matute, Jos&eacute; Luis Acquaroni y Torrente Ballester. Por otro lado, particip&oacute; como articulista en el peri&oacute;dico <I>ABC</I>, al que lleg&oacute; de la mano de Torcuato Luca de Tena tambi&eacute;n en 1952. Desde las p&aacute;ginas de este diario, uno de los de mayor tirada de la &eacute;poca, inici&oacute; una campa&ntilde;a de resonancias nacionales e internacionales a favor de los derechos de la mujer espa&ntilde;ola<Sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></Sup>.</p>      <p>En 1953, sali&oacute; a la luz una novela corta titulada <I>El secreto </I>en el n&uacute;mero 33 de <I>La novela del s&aacute;bado</I>. Dos a&ntilde;os despu&eacute;s hizo lo propio <I>A instancia de parte</I>, cuyo t&iacute;tulo ya indicaba un procedimiento judicial, en este caso el adulterio, penalizado &uacute;nicamente en el caso de la mujer. El hilo conductor de la novela es el drama de un esposo enga&ntilde;ado, Chano Maldonado, que sufr&iacute;a las consecuencias del machismo prevalente en la sociedad debido a que se neg&oacute; a seguir el c&oacute;digo ancestral que le obliga a rechazar a su esposa, Esperanza, y vengarse de la infidelidad. En segundo lugar est&aacute; Juli&aacute;n, perteneciente a la misma casta que Chano e impulsor del rechazo social de &eacute;ste. Juli&aacute;n emigr&oacute; a Filipinas donde se cas&oacute; con una mujer nativa y de quien tuvo un hijo. Al regresar a Espa&ntilde;a sinti&oacute; rechazo racial hacia su mujer y tram&oacute; una situaci&oacute;n que ante los ojos de las leyes culpara a su mujer de infidelidad y acaba acusada de adulterio. La mujer de Juli&aacute;n, Aurelia, transmite el mensaje que la autora pretende mostrar: el triunfo del m&aacute;s fuerte (el hombre) en las leyes franquistas.</p>      <p>Si en la legislaci&oacute;n vigente el marido matara o hiriera a la mujer ad&uacute;ltera o a su amante, quedar&iacute;a exento de culpa; por el contrario, para la condena de la mujer es suficiente la tan simple prueba de una apariencia. Y en la novela basta que Aurelia, llevada por su propio marido a la casa de Chano, sea vista all&iacute;, sola, en una habitaci&oacute;n perfectamente dise&ntilde;ada (con aspecto de haberse producido un encuentro amoroso), para que se resuelva judicialmente su confinaci&oacute;n en una casa de acogidas, con privaci&oacute;n incluso de la tutela y compa&ntilde;&iacute;a de su hijo. La novela fue galardonada con el premio Cid (Servicio Espa&ntilde;ol de Radiodifusi&oacute;n) con un jurado integrado por reconocidos intelectuales de aquel momento: D&aacute;maso Alonso, Dionisio Ridruejo, Melchor Fern&aacute;ndez Almagro, Jos&eacute; Luis Carre&ntilde;o y Carmen Laforet, entre otros<Sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></Sup>.</p>      <p>Hasta la d&eacute;cada de los sesenta su actividad se centr&oacute; en la enardecida defensa de la mujer, que llev&oacute; a cabo a trav&eacute;s de las p&aacute;ginas del peri&oacute;dico <I>ABC</I>, cuyo tes&oacute;n y firmeza desembocaron con la modificaci&oacute;n de una serie de art&iacute;culos del C&oacute;digo Civil en 1958, que mejoraron considerablemente la vida de la mujer espa&ntilde;ola, conocida con el nombre de "La Reformica". La autora prolongar&iacute;a su colaboraci&oacute;n en el peri&oacute;dico casi hasta la llegada de la democracia, con una secci&oacute;n dominical titulada "<I>ABC </I>de la mujer", en la que trataba otras cuestiones sociales como la mujer soltera con capacidad para adoptar, la mujer universitaria o la defensa de las personas mayores; posteriormente, con la democracia, sus colaboraciones disminuyeron. En 1962, tras la separaci&oacute;n de su primer marido y conseguida la nulidad eclesi&aacute;stica, contrajo segundas nupcias con el industrial Jos&eacute; Mar&iacute;a Careaga y Urquijo, quien falleci&oacute; diez a&ntilde;os despu&eacute;s. A partir de su segundo matrimonio, y por expreso deseo de su marido, su actividad laboral empez&oacute; a disminuir.</p>      <p>Debido a su inter&eacute;s por conocer la situaci&oacute;n social y jur&iacute;dica de las mujeres espa&ntilde;olas a lo largo de la historia, comenz&oacute; una importante labor de investigaci&oacute;n, otra de sus grandes aficiones. Sus investigaciones se vieron recompensadas con el resultado de dos biograf&iacute;as de gran inter&eacute;s tanto por su rigor hist&oacute;rico como por su estilo literario, y en las que nunca abandon&oacute; su perspectiva de mujer para tratar a la mujer. En 1973, public&oacute; <I>La hija de don Juan de Austria</I>, interesante estudio por el que dos a&ntilde;os m&aacute;s tarde recibir&iacute;a el Premio Fastenrath de la Real Academia, y en 1979 se completar&iacute;a con la biograf&iacute;a de <I>Mar&iacute;a de Mendoza</I>, amante de don Juan de Austria y madre de Ana de Jes&uacute;s.</p>      <p>Junto a su labor investigativa, inici&oacute; la redacci&oacute;n y publicaci&oacute;n de los tres tomos de sus memorias, y en 1987 public&oacute; una autobiograf&iacute;a novelada con el t&iacute;tulo de <I>La infancia</I>, la cual bien podr&iacute;a ocupar el primero de los tomos de sus memorias, pues trata los a&ntilde;os de su vida que &eacute;stas no recogen. Tambi&eacute;n es autora de una seria de ensayos que, salvo alguna excepci&oacute;n, como "Reflexiones sobre la novela", giran en torno al feminismo o a analizar personajes femeninos. As&iacute;, tenemos: "El a&ntilde;o internacional de la mujer y la situaci&oacute;n jur&iacute;dica de la mujer espa&ntilde;ola"; "Falsas y verdades formas del feminismo"; "La mujer" y "La infanta Catalina Micaela en la Corte Alegre de Tur&iacute;n".</p>      <p>En 1987 particip&oacute; con una receta en el libro culinario de Simone Ortega, <I>Tabla de quesos espa&ntilde;oles</I>, que recog&iacute;a comidas de diferentes regiones del pa&iacute;s. Su &uacute;ltima novela publicada es <I>Collar de &aacute;mbar </I>(1989), en donde profundizaba en otro de los temas que m&aacute;s le interesaron a lo largo de su vida: la cultura hebrea y su influencia en Espa&ntilde;a. Este asunto lleg&oacute; a convertirse en una verdadera obsesi&oacute;n para la autora, sin ser esto una contradicci&oacute;n inherente a los principios de la Falange, pues el fascismo espa&ntilde;ol no conten&iacute;a el aspecto antisem&iacute;tico que s&iacute; ten&iacute;a, por ejemplo, el de Alemania. Como indica Pablo Castellano en el pr&oacute;logo de la novela, los jud&iacute;os son para Formica "los fantasmas de una estirpe obligada a vagar, desarraigada, a quien no s&oacute;lo se niega su identidad, su corporeidad, su cultura y su historia, de quienes se quiere borrar hasta la memoria" (<I>Collar de &aacute;mbar</I>9). Lo que hace la autora en <I>Collar de &aacute;mbar </I>es trazar las huellas perdidas de esta estirpe con la que ella se sent&iacute;a tan identificada.</p>      <p>En el a&ntilde;o 1997 public&oacute; un estudio dedicado, de nuevo, a una mujer, probablemente su &uacute;ltima investigaci&oacute;n hist&oacute;rica: "El misterio de do&ntilde;a Clara-Eugenia de Austria", relacionado con el personaje hist&oacute;rico Ana de Austria, ya estudiado por Formica. Ese mismo a&ntilde;o la Residencia de Estudiantes de Madrid homenaje&oacute; a Formica con el &uacute;nico acto p&uacute;blico en la democracia que le rindi&oacute; tributo a su labor.</p>      <p>La carrera de Mercedes Formica redujo en inter&eacute;s y en repercusi&oacute;n a partir de la llegada de la Transici&oacute;n espa&ntilde;ola a la democracia, tras la muerte de Franco, cuando se empez&oacute; a hablar sin tapujo de su relaci&oacute;n con Falange y, sobre todo, con la publicaci&oacute;n de fotograf&iacute;as que la situaban muy pr&oacute;xima a Jos&eacute; Antonio Primo de Rivera y a la c&uacute;pula del partido fascista. La autora se quej&oacute; amargamente de este olvido: "Lo m&iacute;o ha sido un grito en el silencio", sol&iacute;a repetir con profundo dolor. El 23 de abril del 2002 falleci&oacute; v&iacute;ctima de Alzh&eacute;imer. Al final de su vida, en una escalofriante iron&iacute;a del destino, ni ella misma sab&iacute;a qui&eacute;n era ni qui&eacute;n hab&iacute;a sido... </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una gran mujer que habl&oacute; alto y claro, que no se dobleg&oacute; ante nada de lo que le pareci&oacute; injusto. Yo la encontr&eacute; hurgando en el 'desv&aacute;n de los malditos', y ah&iacute; sigo, tengo la intuici&oacute;n de que todav&iacute;a existe mucho m&aacute;s oculto sobre esta singular e inquietante escritora, injustamente olvidada.</p>  <hr>      <p><b>NOTAS</b></p>      <p><Sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></Sup>	Nace en C&aacute;diz en 1913 y fallece en M&aacute;laga en 2002. Pertenece, pues, por trayectoria vital, pol&iacute;tica y literaria, a la Generaci&oacute;n del 36, tambi&eacute;n llamada de la guerra o del <I>silencio</I>, por la vinculaci&oacute;n de parte de sus integrantes al bando triunfador de la guerra civil espa&ntilde;ola. Algunos nombres que s&iacute; traspasaron el umbral del exterminio literario son, entre otros, Luis Rosales, Dionisio Ridruejo, Pedro La&iacute;n, Gabriel Celaya y Leopoldo Panero, es decir, en su mayor&iacute;a voces masculinas y poetas. Mercedes Formica es una de las aportaciones a la narrativa de esta generaci&oacute;n. Ella misma se quejaba amargamente de tanto silencio: "Que alguien explique que olvidar no es sin&oacute;nimo de traici&oacute;n" (<I>Visto y vivido </I>249). Es necesario aclarar que aunque el apellido de la autora consta en sus obras y en algunos estudios con tilde <I>F&oacute;rmica</I>, la propia interesada declara en una entrevista concedida a Concha Alborg que en realidad su apellido carece de ella, siendo por tanto <I>Formica</I>.</p>      <p><Sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></Sup> La camisa azul fue el s&iacute;mbolo de identificaci&oacute;n y pertenencia al partido pol&iacute;tico.          <p><Sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></Sup> Mercedes Formica posee, adem&aacute;s del estigma de su vinculaci&oacute;n con Falange y, por tanto, la categorizaci&oacute;n con la etiqueta de los <I>malditos </I>(en el sentido de que fueron vencedores de la contienda pero perdedores de las p&aacute;ginas de los manuales de Literatura espa&ntilde;ola), una condici&oacute;n innata como es el hecho de ser mujer, lo cual la hac&iacute;a menos trascendental a la hora de establecer cualquier tipo de valoraci&oacute;n, en oposici&oacute;n a las obras realizadas por la mano del hombre. No debemos olvidarnos de la misoginia que ha recorrido el canon literario en este caso narrativo y que, afortunadamente, la revisi&oacute;n feminista de este mismo canon est&aacute; solvent&aacute;ndolo con el rescate de obras y autoras olvidadas o silenciadas. V&eacute;ase Soler Gallo, Miguel. "La invisibilidad de Mercedes Formica en el canon narrativo de posguerra".      <p><Sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></Sup> La edici&oacute;n que poseo de la novela aparece sin fecha ni edici&oacute;n. Supongo que se debe tratar de una novela publicada en su origen por entregas.</p>      <p><Sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></Sup> El nombre de Mercedes Formica apareci&oacute; en las portadas de las principales revistas y peri&oacute;dicos del pa&iacute;s y del extranjero, los cuales recog&iacute;an la labor realizada para lograr la ansiada igualdad legislativa de la mujer en el C&oacute;digo Civil, a ra&iacute;z de un art&iacute;culo suyo publicado en <I>ABC</I> el 7 de noviembre de 1953, titulado "El domicilio conyugal", que denunciaba abiertamente la injusta situaci&oacute;n de la mujer espa&ntilde;ola en el Derecho privado. Revistas como la estadounidense <I>Time</I>; diarios suizos, alemanes, italianos, <I>Die Weltwoche </I>(Zurich), <I>Kolner Stad </I>Anzeiger, <I>Oggi, B. T.</I>, comentaron la noticia. La repercusi&oacute;n tambi&eacute;n lleg&oacute; a los pa&iacute;ses latinoamericanos; tal es el caso de <I>La Prensa </I>(Buenos Aires), <I>Diario Carioca </I>(Brasil), <I>El Colombiano </I>(Colombia), <I>Visi&oacute;n </I>(M&eacute;xico), <I>Ma&ntilde;ana </I>(Cuba) o el semanario <I>CNT</I>, entre otros. Estos datos aparecen recogidos en el tercer tomo de sus memorias (<I>Espejo roto. Y espejuelos </I>39-45).</p>      <p><Sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></Sup> Para un breve an&aacute;lisis sobre <I>A instancia de parte</I>, v&eacute;ase Soler Gallo, Miguel. "Un grito de mujer en el silencio franquista de los cincuenta: <I>A instancia de parte</I> de Mercedes Formica".</p>  <hr>      <p><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></p>       <!-- ref --><p> Alborg, Concha. <I>Cinco figuras en torno a la novela de posguerra: Galvarriato, Soriano, Formica, Boixad&oacute;s y Aldecoa</I>. Madrid: Ediciones Libertarias, 1993. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S2145-8987201100010000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Formica-Corsi Hezode, Mercedes. <I>A instancia de parte</I>. Madrid: Ed. Cid, 1954. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S2145-8987201100010000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Bodoque. El Escorial</I> 50 y 51 (1945): 107-137 y 253-283. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S2145-8987201100010000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Collar de &aacute;mbar</I>. Madrid: E. Caro Raggio, 1984. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S2145-8987201100010000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "El a&ntilde;o internacional de la mujer y la situaci&oacute;n jur&iacute;dica de la mujer". <I>Separata de Arbor, Revista general de Investigaci&oacute;n y Cultura</I>. (1975): s.p. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S2145-8987201100010000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "El misterio de do&ntilde;a Clara-Eugenia de Austria". <I>Anuario de estudios atl&aacute;nticos </I>43 (1997): 199-209. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S2145-8987201100010000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>El secreto</I>. <I>La novela del s&aacute;bado</I> 33 (1953): s.p. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S2145-8987201100010000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Escucho el silencio: Peque&ntilde;a historia de ayer</I>. Vol. 2. Barcelona: Planeta, 1984. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S2145-8987201100010000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Espejo roto y espejuelos</I>: <I>Peque&ntilde;a historia de ayer</I>. Vol. 3. Murcia: Huerga y Fierro Editores, 1998. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S2145-8987201100010000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I> "</I>Falsas y verdades formas del feminismo". Madrid. 11 de dic. 1975. Conferencia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S2145-8987201100010000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>La casa de los techos pintados</I>. (Posible publicaci&oacute;n seriada de 1944 a 1945). Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S2145-8987201100010000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>La ciudad perdida</I>. Barcelona: Luis de Caralt, 1951. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S2145-8987201100010000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>La hija de don Juan de Austria</I>. Madrid: Revista de Occidente, 1973. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S2145-8987201100010000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>La infancia</I>. C&aacute;diz: C&aacute;tedra Adolfo de Castro, Fundaci&oacute;n Municipal Cultura, 1987. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S2145-8987201100010000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "La infanta Catalina Micaela en la Corte Alegre de Tur&iacute;n". Fundaci&oacute;n Universitaria Espa&ntilde;ola. Madrid. 1976. Conferencia.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S2145-8987201100010000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "La mano de la ni&ntilde;a". <I>Clavile&ntilde;o</I> 10 (1951): 63-69. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S2145-8987201100010000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "La mujer". <I>Espa&ntilde;a diez a&ntilde;os despu&eacute;s de la muerte de Franco (1975-1985). </I>Barcelona: Planeta, 1985. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S2145-8987201100010000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Mar&iacute;a de Mendoza.</I> Madrid: E. Caro Raggio, 1979. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S2145-8987201100010000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Mar&iacute;a Luisa Terry de la Vega</I>. <I>Revista Medina</I>. <I>Semanario de la Secci&oacute;n Femenina </I>(por entregas del 3 de mayo al 30 de agosto de 1942). Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S2145-8987201100010000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I> Monte </I>de <I>Sancha</I>. Barcelona: Luis de Caralt, 1950. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S2145-8987201100010000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "Reflexiones sobre la novela". <I>Cuadernos de Literatura </I>VII (1950): 249-266. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S2145-8987201100010000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Visto y vivido (1931-1937): Peque&ntilde;a historia de ayer</I>. Vol. 1. Barcelona: Planeta, 1982. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S2145-8987201100010000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Garc&iacute;a de Nora, Eugenio. <I>La novela espa&ntilde;ola contempor&aacute;nea</I>. Vol. 1. Madrid: Gredos, 1973. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S2145-8987201100010000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Gracia, Jordi. "El pasado oculto: cultura y fascismo en Espa&ntilde;a". <I>Cuadernos Hispanoamericanos </I>599 (2000): 145-149. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S2145-8987201100010000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>La resistencia silenciosa: fascismo y cultura en Espa&ntilde;a</I>. Barcelona: Anagrama, 2004. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S2145-8987201100010000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Mainer, Jos&eacute; Carlos. "El desv&aacute;n de los malditos". <I>Lateral </I>3 (1995):. s.p. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S2145-8987201100010000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Puerto, Elena (pseud&oacute;nimo de Mercedes Formica). <I>Mi mujer eres t&uacute;</I>. Madrid: Afrodisio Aguado, 1946. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S2145-8987201100010000400027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "Peligro de amor". <I>Revista Medina. Semanario de la Secci&oacute;n Femenina </I>(por entregas). Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S2145-8987201100010000400028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. <I>Vuelve a m&iacute;</I>. Madrid: Afrodisio Aguado, 1943. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S2145-8987201100010000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Scanlon, Geraldine. <I>La pol&eacute;mica feminista en la Espa&ntilde;a Contempor&aacute;nea (1868-1974)</I>. Madrid: Akal, 1986. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S2145-8987201100010000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>Soler Gallo, Miguel. "La autobiograf&iacute;a en <I>Bodoque </I>de Mercedes Formica: un recuerdo familiar enmascarado". <I>Mujeres y m&aacute;scaras: ficci&oacute;n, simulaci&oacute;n y espect&aacute;culo</I>. Sevilla: Arcibel, 2010. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S2145-8987201100010000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "La invisibilidad de Mercedes Formica en el canon narrativo de posguerra". <I>Donne, identit&agrave;t e progresso nelle culture mediterranee</I>. Roma: Aracne editrice, 2009. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S2145-8987201100010000400032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <!-- ref --><p>___. "Un grito de mujer en el silencio franquista de los cincuenta: <I>A instancia de parte </I>de Mercedes Formica". <I>Las revolucionarias. Literatura e insumisi&oacute;n femenina</I>. Sevilla: Arcibel, 2009. Impreso.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S2145-8987201100010000400033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>      <p align="right">Fecha de recepci&oacute;n: 2 de enero de 2011    <br> Fecha de aceptaci&oacute;n: 3 de mayo de 2011    <br> Fecha de modificaci&oacute;n: 9 de mayo de 2011 </p>   </FONT>      ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alborg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Concha]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Cinco figuras en torno a la novela de posguerra: Galvarriato, Soriano, Formica, Boixadós y Aldecoa]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Libertarias]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[A instancia de parte]]></source>
<year>1954</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ed. Cid]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Bodoque. El Escorial]]></source>
<year>1945</year>
<volume>50</volume><volume>51</volume>
<page-range>107-137</page-range><page-range>253-283</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Collar de ámbar]]></source>
<year>1984</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[E. Caro Raggio]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El año internacional de la mujer y la situación jurídica de la mujer]]></article-title>
<source><![CDATA[]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El misterio de doña Clara-Eugenia de Austria]]></article-title>
<source><![CDATA[Anuario de estudios atlánticos]]></source>
<year>1997</year>
<volume>43</volume>
<page-range>199-209</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El secreto. La novela del sábado]]></source>
<year>1953</year>
<volume>33</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Escucho el silencio: Pequeña historia de ayer]]></source>
<year>1984</year>
<volume>2</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Planeta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Espejo roto y espejuelos: Pequeña historia de ayer]]></source>
<year>1998</year>
<volume>3</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Murcia ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Huerga y Fierro Editores]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Falsas y verdades formas del feminismo]]></source>
<year>11 d</year>
<month>e </month>
<day>di</day>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La casa de los techos pintados]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La ciudad perdida]]></source>
<year>1951</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Luis de Caralt]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La hija de don Juan de Austria]]></source>
<year>1973</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Revista de Occidente]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La infancia]]></source>
<year>1987</year>
<publisher-loc><![CDATA[Cádiz ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cátedra Adolfo de CastroFundación Municipal Cultura]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La infanta Catalina Micaela en la Corte Alegre de Turín]]></source>
<year>1976</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fundación Universitaria Española]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La mano de la niña]]></article-title>
<source><![CDATA[Clavileño]]></source>
<year>1951</year>
<volume>10</volume>
<page-range>63-69</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA["La mujer". España diez años después de la muerte de Franco (1975-1985)]]></source>
<year>1985</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Planeta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Formica-Corsi Hezode]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mercedes]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Raggio]]></surname>
<given-names><![CDATA[E. Caro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[María de Mendoza]]></source>
<year>1979</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[María Luisa Terry de la Vega. Revista Medina. Semanario de la Sección Femenina]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Caralt]]></surname>
<given-names><![CDATA[Luis de]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Monte de Sancha]]></source>
<year>1950</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones sobre la novela]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuadernos de Literatura]]></source>
<year>1950</year>
<volume>VII</volume>
<page-range>249-266</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Visto y vivido (1931-1937)Pequeña historia de ayer]]></source>
<year>1982</year>
<volume>1</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Planeta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[García de Nora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eugenio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La novela española contemporánea]]></source>
<year>1973</year>
<volume>1</volume>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gredos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gracia]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jordi]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El pasado oculto: cultura y fascismo en España]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuadernos Hispanoamericanos]]></source>
<year>2000</year>
<volume>599</volume>
<page-range>145-149</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gracia]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jordi]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La resistencia silenciosa: fascismo y cultura en España]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anagrama]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Mainer]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Carlos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El desván de los malditos]]></article-title>
<source><![CDATA[Lateral]]></source>
<year>1995</year>
<volume>3</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Puerto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elena]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[(pseudónimo de Mercedes Formica). Mi mujer eres tú]]></source>
<year>1946</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Afrodisio Aguado]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Puerto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elena]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Peligro de amorRevista Medina. Semanario de la Sección Femenina]]></source>
<year></year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Puerto]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elena]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Vuelve a mí]]></source>
<year>1943</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Afrodisio Aguado]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Scanlon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Geraldine]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La polémica feminista en la España Contemporánea (1868-1974)]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Akal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soler Gallo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La autobiografía en Bodoque de Mercedes Formica: un recuerdo familiar enmascarado]]></article-title>
<source><![CDATA[Mujeres y máscaras: ficción, simulación y espectáculo]]></source>
<year>2010</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sevilla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Arcibel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soler Gallo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La invisibilidad de Mercedes Formica en el canon narrativo de posguerra]]></article-title>
<source><![CDATA[Donne, identitàt e progresso nelle culture mediterranee]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Roma ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Aracne editrice]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Soler Gallo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Miguel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Un grito de mujer en el silencio franquista de los cincuenta: A instancia de parte de Mercedes Formica]]></article-title>
<source><![CDATA[Las revolucionarias. Literatura e insumisión femenina]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Sevilla ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Arcibel]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
