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<journal-title><![CDATA[Revista Colombiana de Psiquiatría]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La literatura y el psicoanálisis]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The Literature and the Psychoanalysis]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Universidad Libre de Cali Facultad de Medicina ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[In this essay have trough to show the relationship between two knowledge, Literature and Psychoanalysis, it is how interchange conceptual and contribution to knowledge of the human subject with all his vicissitudes. It is pretend the inclusion of the literature in the clinical psychoanalytic semeiology&#8217;s with the aim to enrich with her semeiotics.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="verdana">     <p><b>    <center><font size="4">La literatura y el psicoan&aacute;lisis</font></center></b></p>     <p><b>    <center><font size="3">The Literature and the Psychoanalysis.</font></center></b></p>     <p>Juan Carlos Rojas Fern&aacute;ndez<sup>1</sup></p>     <p><sup>1</sup> M&eacute;dico psiquiatra, docente de la Facultad de Medicina de la Universidad Libre de Cali.   Trabajo expuesto en la Universidad del Valle, en la Maestr&iacute;a de Literatura Colombiana y Latinoamericana, 2005.<a href="mailto:jrojas_fernandez@hotmail.com">jrojas_fernandez@hotmail.com</a></p> <hr size="1">     <p><b>Resumen</b> </p>     <p>En este ensayo se intenta mostrar la relaci&oacute;n entre dos saberes: la literatura y el psicoan&aacute;-   lisis, como intercambio conceptual y aporte al conocimiento del objeto de estudio que es el   ser humano, con todas sus vicisitudes. El texto pretende incluir la literatura en la semiolog &iacute;a cl&iacute;nica psicoanal&iacute;tica, para enriquecerla con su semi&oacute;tica.</p>     <p>  <b>Palabras clave</b>: psicoan&aacute;lisis, literatura.</p> <hr size="1">     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><b>Abstract</b></p>     <p>  In this essay have trough to show the relationship between two knowledge, Literature and   Psychoanalysis, it is how interchange conceptual and contribution to knowledge of the human   subject with all his vicissitudes. It is pretend the inclusion of the literature in the clinical   psychoanalytic semeiology&#146;s with the aim to enrich with her semeiotics.</p>     <p>  <b>Key words</b>: Psychoanalysis, literature.</p> <hr size="1">     <p><b><font size="3">Introducci&oacute;n</font></b></p>     <p>  El objetivo de este art&iacute;culo es   demostrar que el encuentro conceptual   de dos saberes: la literatura y   el psicoan&aacute;lisis ampl&iacute;a el campo de   la interpretaci&oacute;n del ser humano en   conjunci&oacute;n con las diferentes corrientes   literarias, con la percepci&oacute;n   psicol&oacute;gica de los escritores (novelistas,   poetas y cronistas), del mundo interior, del lenguaje inconsciente,   de las fuentes que construyen el   ser, de las pulsiones internas (eros   y t&aacute;natos), de los conflictos psicol&oacute;-   gicos que se generan en la relaci&oacute;n   con el otro, haci&eacute;ndolo con m&aacute;s libertad   y sin la intencionalidad de   categorizar al hombre y a la mujer   en trastornos o desviaciones de una   normalidad que cada vez se matizada   a&uacute;n m&aacute;s.</p>     <p><b>M&eacute;todo</b></p>     <p>Esta incursi&oacute;n procede de diversas   fuentes: de los cr&iacute;ticos literarios,   de los escritores de novelas   psicol&oacute;gicas, de los poetas, de los   psicoanalistas que aplican sus conocimientos   a la literatura y de los   fil&oacute;sofos escritores de novelas, que   a trav&eacute;s de sus pensamientos y conceptos   dar&aacute;n las luces necesarias   para abordar los diferentes temas y problemas.</p>     <p>Tanto la literatura como el psicoan   &aacute;lisis se alimentan de la riqueza   de lo subjetivo, de la creaci&oacute;n y   la interpretaci&oacute;n de los sue&ntilde;os, de   la necesidad de la fantas&iacute;a, de la   imaginaci&oacute;n, del delirio m&aacute;gico, del   poder de la palabra que abre puertas   y modifica esquemas, de la met   &aacute;fora que explica el conflicto de otra   forma y amplifica la posibilidad de   entenderlo, del poder de la catarsis   que libera la compulsi&oacute;n de lo repetitivo,   del poder de la escritura literaria   que conlleva el esfuerzo de la   sintaxis, de la comunicaci&oacute;n, de la   identificaci&oacute;n con los personajes que   se exponen a la cr&iacute;tica, al juicio, al   an&aacute;lisis, a la reflexi&oacute;n, que por lo   tanto ampl&iacute;a el conocimiento de s&iacute;   mismo y moldea las estructuras   ps&iacute;quicas, alivia el sufrimiento y habita la soledad.</p>     <p><i>La literatura</i></p>     <p>La literatura se justifica por ser   expresi&oacute;n del ser humano, porque   la percepci&oacute;n psicol&oacute;gica del escritor   aumenta el conocimiento, da directrices,   orienta, moviliza sentimientos,   provoca identificaciones y contribuye   en la construcci&oacute;n de lo &eacute;tico, lo   moral y lo religioso; as&iacute; mismo, confronta   lo establecido, porque va a la   par de la evoluci&oacute;n del pensamiento   y propone vanguardias, se anticipa   a lo que viene, se responsabiliza   de su destino, se compromete con   su historia y se percata de lo que ayer era ficci&oacute;n y hoy es realidad.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La literatura influye en la formaci   &oacute;n de lo social, modifica la cultura   y se alimenta de la cotidianidad, del   instinto, de lo que no se ve, del crimen,   de las pasiones, del amor y de   las otras ciencias. Se cuestiona sobre   lo m&aacute;gico y lo real, de lo que puede   ser interpretable, de lo que   mantiene una coherencia interna, del   sentido y el sinsentido. Plantea la deconstrucci   &oacute;n de esquemas establecidos,   como posibilidad de nuevas   construcciones m&aacute;s libres. Se pregunta   por la diferencia de los discursos   de g&eacute;nero; denuncia la cultura patriarcal,   que limita la posibilidad de   expresi&oacute;n de la mujer, y analiza sus silencios en el tiempo con antolog&iacute;as.</p>     <p><i>El objeto de estudio del psicoan&aacute;lisis</i></p>     <p>No hay psicoan&aacute;lisis aplicable al   arte, sino un arte que proporciona   claridad sobre lo que funda el psicoan   &aacute;lisis. Alrededor de 1925, Freud   dice que las neurosis fueron el primer objeto del psicoan&aacute;lisis y, durante mucho tiempo, el &uacute;nico. De cualquier manera, sea la neurosis, el inconsciente o el sujeto del inconsciente, el objeto del psicoan&aacute;lisis es una cuesti&oacute;n de car&aacute;cter cl&iacute;nico. En una perspectiva claramente lacaniana, &#147;el Psicoan&aacute;lisis, en sentido propio, s&oacute;lo se aplica como tratamiento, y por lo tanto a un sujeto que habla y escucha; cualquier otra forma de aplicaci&oacute;n s&oacute;lo pod&iacute;a serlo en sentido figurado, es decir, imaginario, sobre la base de analog&iacute;as, y como tal sin eficacia&#148; (1).</p>     <p>A Freud se le acusa de haber   reducido la literatura a la expresi&oacute;n   de la neurosis, pues cre&iacute;a que el artista   era esencialmente un neur&oacute;tico   y que el escritor encontraba en   su obra una gratificaci&oacute;n de sus deseos   insatisfechos. En palabras de   Freud, &#147;el artista es, originalmente,   un hombre que se aparta de la realidad   porque no se resigna a aceptar   la renuncia a la satisfacci&oacute;n de los   instintos por ella exigida en primer   termino, y deja libres en su fantas&iacute;a   sus deseos er&oacute;ticos y ambiciosos&#148; (2).   Es decir, el artista en su obra puede   ser el h&eacute;roe que desea, el amante y   el creador que ha so&ntilde;ado ser, sin   tener que dar rodeos para modificar el mundo real.</p>     <p><i>La literatura como expresi&oacute;n del pensamiento</i></p>     <p>Desde siempre, la literatura   &#151;sobre todo la poes&iacute;a&#151; ha mantenido   v&iacute;nculos, de una u otra manera,   con la filosof&iacute;a, unas veces como   un discurso no propiamente filos&oacute;-   fico y otras ubic&aacute;ndose como un   saber cercano a esta disciplina, en   innegable contacto con la vida, con   el sujeto humano que se vale de ella   como una de las formas para poner   en pr&aacute;ctica la imaginaci&oacute;n, atributo   &uacute;nico que nos diferencia de los animales.</p>     <p><b><font size="3">Resultados</font></b></p>     <p>Para sustentar esta idea me apoyo   en las citas de varios autores respecto   al tema. A lo largo de la historia   de la literatura, la poes&iacute;a es considerada   como el m&aacute;s filos&oacute;fico de todos   los g&eacute;neros literarios. Poes&iacute;a   viene del griego poiesis, que significa creaci&oacute;n, producci&oacute;n, fabricaci&oacute;n.</p>     <p>La apreciaci&oacute;n de lo po&eacute;tico ha   cambiado a trav&eacute;s del tiempo. Para   Plat&oacute;n suscit&oacute; la necesidad de expulsar   a los poetas, &#147;seres mentirosos&#148;,   de la Rep&uacute;blica, aun cuando reconoc   &iacute;a que en la poes&iacute;a hab&iacute;a una &#147;locura   divina&#148; y que el poeta era un   ser inspirado por la divinidad. As&iacute;,   la poes&iacute;a tambi&eacute;n era sabidur&iacute;a. El   fil&oacute;sofo griego diferenciaba entre buenos   y malos poetas, seg&uacute;n supieran   elegir &#147;el objeto propio para la imitaci   &oacute;n&#148;. Si el objeto cumpl&iacute;a una funci   &oacute;n adecuada en el Estado-ciudad, pod&iacute;an quedarse.</p>     <p>Arist&oacute;teles caracterizaba la poes   &iacute;a como una actividad que tiene un   fin distinto de ella misma. En Arte po&eacute;tica-arte ret&oacute;rica, una de sus obras capitales, refer&iacute;a que la vida contemplativa y teor&eacute;tica estaba regida por la poiesis (3). En cambio, para Juan Manuel Cuartas, la poes&iacute;a:</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En principio [&#133;] pone en met&aacute;fora   un decir, que acaece y que se reconoce   estrechamente relacionado con   el Ser. La pregunta incesante por el   Ser, no la objetivaci&oacute;n del Ser, reconozc   &aacute;moslo, es dif&iacute;cil recogerla en   la palabra si no se acude a la poes   &iacute;a y se capta la antipresencia que   ella acusa. Poetizar el Ser (en el lenguaje)   es plantear un compromiso   entre el devenir y su realizaci&oacute;n en   la palabra [&#133;] la poes&iacute;a es indagaci   &oacute;n [&#133;] una forma superior de trascender   [&#133;] es des-ocultamiento del   Ser [&#133;] en palabras de Heidegger,   la poes&iacute;a representa la incitaci&oacute;n al combate de la verdad. (4)</p>     <p>En Arte po&eacute;tica, Borges refiere   que cuando buscamos la poes&iacute;a,   buscamos la vida. Y la vida est&aacute; hecha   de poes&iacute;a. En la conferencia titulada &#147;El enigma de la poes&iacute;a&#148; dice:</p>     <p>Y cuando la poes&iacute;a, el lenguaje, no   era s&oacute;lo un medio para la comunicaci   &oacute;n sino que tambi&eacute;n pod&iacute;a ser   una pasi&oacute;n y un placer: cuando tuve   esa revelaci&oacute;n, no creo que comprendiera   las palabras, pero sent&iacute;   que algo me suced&iacute;a. Y no s&oacute;lo afectaba   a mi inteligencia sino a todo   mi ser, a mi carne y a mi sangre [&#133;]   Y en nuestra mitolog&iacute;a, menos hermosa,   nosotros hablamos del yo   subliminal, del subconsciente. Estas   palabras, evidentemente, son un tanto groseras cuando las comparamos con las musas o con el Esp&iacute;- ritu Santo. (5)</p>     <p>La literatura es un alimento espiritual   que ayuda a crecer y a movilizar   emociones e ideas, a construir   pensamientos y defensas de un yo   m&aacute;s fortalecido y menos vulnerable,   y permite afrontar las vicisitudes de   la cotidianidad con m&aacute;s alternativas de soluci&oacute;n y resiliencia.</p>     <p>En la conferencia titulada &#147;La   met&aacute;fora&#148;, Borges es claro en reafirmar   lo que el psicoan&aacute;lisis considera   primordial en el origen de las   enfermedades mentales, lo que se   oculta, los secretos acordados, lo   sutil y lo obvio negado, los dobles   mensajes y la funci&oacute;n de la met&aacute;fora   en la psicoterapia. Dice que &#147;si el   poeta hubiera dicho lo mismo con   m&aacute;s palabras, habr&iacute;a sido mucho   menos efectivo. Porque a mi entender,   lo sugerido es mucho m&aacute;s efectivo   que lo expl&iacute;cito. Quiz&aacute; la mente   humana tenga tendencia a negar las   afirmaciones&#148; (5). Lo directo genera   resistencia, as&iacute; sea verdad, la confrontaci   &oacute;n requiere un tiempo para   que sea efectiva, es el tiempo del   otro; una adecuada met&aacute;fora vence   las resistencias y permite la reflexi&oacute;n   necesaria de la literatura para la   psicoterapia, herramienta esencial   del psicoan&aacute;lisis. Umberto Eco lo refiere as&iacute;:</p>     <p>Si nuestro tiempo descubre, pues,   que tambi&eacute;n todos los discursos filos   &oacute;ficos o cient&iacute;ficos pueden leerse   como narraci&oacute;n, quiz&aacute; se deba a que, m&aacute;s que en otras &eacute;pocas, la ciencia y la filosof&iacute;a se quieren presentar como grandes novelas. Lo cual implica que por el hecho de ser relatos no deben ser juzgados ya en t&eacute;rminos de verdad. Pretenden decir simplemente una cierta verdad tambi&eacute;n a trav&eacute;s de una estructura narrativamente apasionante. Y si luego los grandes relatos filos&oacute;ficos no parecen suficientes, hemos visto que mucha filosof&iacute;a contempor&aacute;- nea, en lugar de ir a buscar la verdad en los fil&oacute;sofos del pasado, ha ido a buscarla en Proust o Kafka, Joyce o Mann. Por lo cual no es que los fil&oacute;sofos hayan renunciado a decir la verdad, sino m&aacute;s bien que el arte y la literatura han asumido esa tarea. (6)</p>     <p>En el pasado, el poeta integraba   el conocimiento cient&iacute;fico de la   &eacute;poca con los de la filosof&iacute;a, la literatura   y las ciencias pol&iacute;ticas. Desde   el &uacute;ltimo siglo para ac&aacute; se ha   pretendido delimitar el lugar de donde   se habla, es lo que Eco nos hace   ver, los fil&oacute;sofos, los m&eacute;dicos o los abogados est&aacute;n escribiendo novelas.</p>     <p>Colette Soler se&ntilde;ala que Freud   reconoci&oacute; en los artistas a los precursores   del psicoan&aacute;lisis, y en los   textos literarios, una oportunidad de   poner a prueba el m&eacute;todo anal&iacute;tico.   Propuso que de S&oacute;focles a Goethe,   pasando por Jansen y Dostoievski,   la ficci&oacute;n literaria surg&iacute;a como una   anticipaci&oacute;n al descubrimiento del   inconsciente. Por eso cuando cuenta   su historia familiar, a la que titula   precisamente &#147;novela familiar&#148;,   el neur&oacute;tico es aquel que parece   copiar la f&aacute;bula, para decir que el   fantasma est&aacute; estructurado como una novela.</p>     <p>Soler reconoce que la creaci&oacute;n,   a menudo, es considerada la c&uacute;spide   de las producciones de la civilizaci   &oacute;n, que la creaci&oacute;n literaria puede   ser signo del s&iacute;ntoma en s&iacute; mismo,   porque &eacute;ste, a pesar de ser a veces   molesto, siempre es una creaci&oacute;n. En   efecto, &#147;&iquest;qu&eacute; es una creaci&oacute;n sino el   hecho de producir algo ah&iacute; donde no   hab&iacute;a nada?&#148; (7). El acto creativo   organiza el pensamiento, coloca l&iacute;-   mites, permite liberar fantasmas   desconocidos, abre compuertas del   inconsciente y libera el lenguaje   instintual. Surge entonces esta otra   pregunta: &iquest;qu&eacute; ser&iacute;a del ser si no tuviera la opci&oacute;n de escribir?</p>     <p>Maurice Merleau-Ponty dice,   por su parte, que la obra de un gran   novelista est&aacute; siempre sostenida por   dos o tres ideas filos&oacute;ficas, y trae   como ejemplo la obra Notre Jeunesse,   de Charles P&eacute;guy, a partir de la   cual se formula la pregunta: &#147;&iquest;por   qu&eacute;, a partir de ahora, un escritor   necesita para expresarse referencias   filos&oacute;ficas, pol&iacute;ticas y literarias a la   vez? Porque ha sido abierta una   nueva dimensi&oacute;n de b&uacute;squeda&#148; (8).   El escritor, como el psicoanalista,   tambi&eacute;n se nutre del arte y de las   otras ciencias para poder acercarse   a la esencia ps&iacute;quica del ser; por lo   tanto, es preciso conocer su sentido   filos&oacute;fico y su proyecci&oacute;n pol&iacute;tica. Para P&eacute;guy &#147;toda persona tiene una metaf&iacute;sica, patente o latente, y si no, no existe&#148; (8).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Si el hombre no tiene conciencia   de su interioridad subjetiva, del   esp&iacute;ritu que lo habita, entonces no   tendr&aacute; sentido su existencia. M&aacute;s   adelante refiere Merleau-Ponty que   todo cambia cuando una filosof&iacute;a   fenomenol&oacute;gica o existencial se propone   no explicar el mundo o descubrir   sus condiciones de posibilidad,   sino formular una experiencia del   mundo, un contacto con el mundo   que precede todo razonamiento sobre   el mundo; entonces, desde este   momento, la tarea de la literatura y la filosof&iacute;a ya no pueden andar separadas.</p>     <p>La expresi&oacute;n filos&oacute;fica asume   las mismas ambig&uuml;edades que la   expresi&oacute;n literaria, puesto que el   mundo est&aacute; hecho de tal modo que   puede ser expresado s&oacute;lo a trav&eacute;s de historias.</p>     <p><b><font size="3">Conclusiones</font></b></p>     <p>Finalmente, el sentido de este   ensayo sobre literatura y psicoan&aacute;-   lisis, el encuentro de dos saberes,   dos ciencias que se respetan y se   nutren mutuamente, dos miradas   de ver y expresar el hombre y la   mujer en su entorno externo e interno,   es la posibilidad de ver las   ra&iacute;ces de la creatividad, de los deseos,   de los sue&ntilde;os y de las fantas   &iacute;as; la creencia de la existencia de   mundos paralelos y del mundo del   inconsciente; de c&oacute;mo estamos   construidos y de c&oacute;mo construimos   los personajes; de la verosimilitud y   la coherencia interna de lo que suponemos te&oacute;ricamente.</p>     <p>Al ser posible tomar como objeto   de an&aacute;lisis la personalidad del autor,   o la obra en su conjunto o explorar   los campos de la mitolog&iacute;a o el   folclor, tomamos lo que nos identifica,   y todo esto nos revelar&aacute; en un   momento dado una parte de s&iacute; mismo.   La literatura es la frontera entre   la verdad del inconsciente y el saber   literario. Estas dos caracter&iacute;sticas   manejan el lenguaje: el psicoan&aacute;lisis   en las asociaciones del analizando y   las puntuaciones del analista y la literatura en la enunciaci&oacute;n escrita.</p>     <p><b><font size="3">Referencias</font></b></p>     <!-- ref --><p>1. Roudinesco E, Plon M. Diccionario de   psicoan&aacute;lisis [en l&iacute;nea]. Psiquiatr&iacute;a [fecha   de acceso 11 de enero de 2004].   URL disponible en: <a href="http://www. psiquiatria.com.">http://www. psiquiatria.com."</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000049&pid=S0034-7450200600020000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  2. Freud S. El poeta y los sue&ntilde;os diurnos.   En: Obras completas. Madrid: Biblioteca   Nueva; 1981.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000050&pid=S0034-7450200600020000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  3. Arist&oacute;teles. Arte po&eacute;tica-arte ret&oacute;rica.   M&eacute;xico: Porr&uacute;a; 1999. p. 19-21.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000051&pid=S0034-7450200600020000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  4. Cuartas Restrepo JM. Poetizar y pensar,   reflexiones a partir de Martin   Heidegger. Praxis Filos&oacute;fica. 1997;   (7):127-38.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000052&pid=S0034-7450200600020000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  5. Borges JL. Arte po&eacute;tica. Barcelona: Cr&iacute;-   tica; 2001. p. 37-59.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000053&pid=S0034-7450200600020000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  6. Eco U. Sobre literatura. Milano: Oc&eacute;ano;   2002. p. 247-65.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000054&pid=S0034-7450200600020000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  7. Soler C. La aventura literaria o la psicosis   inspirada. Medellin: No Todo; 2003.   p. 9-16.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000055&pid=S0034-7450200600020000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>  8. Merleau-Ponty M. La novela y la metaf&iacute;-   sica. En: Sentido y sinsentido. 2nd ed.   Barcelona: Pen&iacute;nsula; 2000. p. 57-77.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000056&pid=S0034-7450200600020000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><p>Recibido para evaluaci&oacute;n: 27 de octubre de 2005 Aceptado para publicaci&oacute;n: 28 de marzo de 2006</p> </font>      ]]></body><back>
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