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</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p align="center"><font size="4"><b>EXPERIENCIA Y CULTURA CRISTIANA</b></font></p>     <br>     <p>El Papa Benedicto XVI, en sus palabras de acogida al nuevo embajador de Brasil ante la Santa Sede, se&ntilde;al&oacute; que una sana laicidad no debe considerar la religi&oacute;n como un simple sentimiento individual relegado a la esfera de lo privado. El Santo Padre, respetuoso como el que m&aacute;s de la libertad personal, no intenta imponer una visi&oacute;n del mundo sino invitar a la reflexi&oacute;n sobre la importancia de reconocer el papel configurador que ha jugado el cristianismo en la vida social, especialmente en Occidente, sobre todo en lo referente al bien com&uacute;n, la justicia social, la promoci&oacute;n de la dignidad humana y la educaci&oacute;n.</p>     <p>Este tema nos remite a la ense&ntilde;anza de Juan Pablo II sobre las ra&iacute;ces cristianas de Europa. Recordemos lo que dijo en Santiago de Compostela en 1982: "Te lanzo, vieja Europa, un grito lleno de amor: Vuelve a encontrarte. S&eacute; t&uacute; misma. Descubre tus or&iacute;genes. Aviva tus ra&iacute;ces. Revive aquellos valores aut&eacute;nticos que hicieron gloriosa tu historia y ben&eacute;fica tu presencia en los dem&aacute;s continentes. Reconstruye tu unidad espiritual, en un clima de pleno respeto a las otras religiones y a las genuinas libertades". En aquella ocasi&oacute;n dec&iacute;a tambi&eacute;n el sucesor de San Pedro que Europa se fue formando como continente unificado espiritualmente alrededor de la memoria del Ap&oacute;stol Santiago y, por tanto, en un clima de peregrinaci&oacute;n, como alguna vez lo expres&oacute; Goethe.</p>     <p>Precisamente en una conferencia sobre el sentido de la peregrinaci&oacute;n jacobea, Monse&ntilde;or Juli&aacute;n Barrio, arzobispo de Santiago de Compostela, afirma que la configuraci&oacute;n de la identidad occidental est&aacute; profundamente enraizada en valores del cristianismo tales como la dignidad de la persona humana, la justicia y la libertad, la laboriosidad y el amor a la familia, el respeto y la solidaridad. Agreguemos nosotros que estos valores no s&oacute;lo configuraron la cristiandad medieval sino que reaparecieron, traducidos a su versi&oacute;n secular, en los ideales de la Revoluci&oacute;n Francesa: Libertad, igualdad y fraternidad.</p>     <p>En su reciente discurso ante el parlamento alem&aacute;n el Papa Benedicto XVI sintoniza con su inmediato predecesor al referirse al "patrimonio cultural de Europa" y en concreto a la creencia en un Dios creador de todo, sobre la que reposan los conceptos de inviolabilidad de la dignidad humana, igualdad de todos los hombres ante la ley, as&iacute; como la idea de derechos humanos. Estos conceptos de la raz&oacute;n constituyen la memoria cultural de Occidente y de ser ignorados o considerados como meras antiguallas se estar&iacute;a privando a la cultura de su integridad.</p>     <p>La cultura europea naci&oacute; del encuentro entre Jerusal&eacute;n, Atenas y Roma; del encuentro entre la fe en el Dios de Israel, la raz&oacute;n filos&oacute;fica de los griegos y el pensamiento jur&iacute;dico de Roma. Ahora bien, Latinoam&eacute;rica nace tambi&eacute;n de un encuentro que alcanza su concreci&oacute;n ic&oacute;nica en la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe, s&iacute;ntesis pl&aacute;stica de la fe cristiana y las etnias ind&iacute;genas.</p>     <p>En efecto, los pueblos mesoamericanos lograron comprender el mensaje de la Virgen de Guadalupe: su rostro mestizo y en actitud de profunda oraci&oacute;n, que es como un anticipo de nuestra identidad porque en 1531 no hab&iacute;a a&uacute;n mestizos de la edad de esta mujer en M&eacute;xico; sus manos juntas, blanca la derecha y morena la izquierda, como simbolizando la uni&oacute;n de dos razas distintas; el cabello suelto, signo azteca de la gravidez que tambi&eacute;n se nota en su vientre y, sobre todo, la flor de cuatro p&eacute;talos, s&iacute;mbolo n&aacute;huatl de la presencia de Dios, origen de la vida y plenitud del espacio y del tiempo; el azul turquesa del manto, signo de la vida y de la nobleza del portador y el rosa del traje, imagen del amanecer; las estrellas o mensajes divinos; el mo&ntilde;o negro evoca la fecundidad; los rayos solares rectos, signo de que lleva al Ni&ntilde;o-sol en su vientre y que ella es su aurora, y los rayos solares curvos, que indican que se trata de una "doncella entera" que le da el ritmo a la vida; la luna es el centro del universo; el estar pisando la luna negra significa que la verdad aplasta al mal; la posici&oacute;n de danza es signo de alegr&iacute;a; el broche con la cruz potenzada es el sentido de la vida; la forma oval de la imagen alude a la fuente de la vida; la mirada de la Virgen hacia el Norte indica respeto y cuidado y la mirada del caballero-&aacute;guila (&aacute;ngel) al sur es calidez y protecci&oacute;n; el collar de donde pende el &oacute;valo-cruz recuerda a los conducidos al sacrificio.</p>     <p>En fin, todo en la imagen de Nuestra Se&ntilde;ora de Guadalupe habla de la experiencia del pueblo ind&iacute;gena mexicano y es no s&oacute;lo una maravillosa s&iacute;ntesis cultural sino un anuncio inculturado del Evangelio y una invitaci&oacute;n a acoger los valores comunes de los diversos pueblos y muy especialmente a Jesucristo "la respuesta definitiva a la pregunta sobre el sentido de la vida y a los interrogantes fundamentales que asedian tambi&eacute;n hoy a tantos hombres y mujeres del continente americano" (<i>Ecclesia in America, </i>10).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El Papa Juan Pablo II al t&eacute;rmino del s&iacute;nodo para Am&eacute;rica escribi&oacute; que "el mayor don que Am&eacute;rica ha recibido del Se&ntilde;or es la fe, que ha ido forjando su identidad cristiana" (<i>Ecclesia in America, </i>14). En el caso concreto de Am&eacute;rica Latina esa identidad se ha ido concretando en sus valores: en la solidaridad y el sentido familiar, el fervor, la alegr&iacute;a y el optimismo, la sensibilidad frente al necesitado y la capacidad de entrega, la laboriosidad, la creatividad, el esp&iacute;ritu de lucha y libertad, la necesidad de renovaci&oacute;n y la esperanza, entre otros.</p>     <p>Estos valores que engalanan nuestra idiosincrasia deben ser custodiados como un tesoro y defendidos de todo aquello que les reste brillo y centralidad en la vida personal y social, por ejemplo del individualismo que nos desvincula del pr&oacute;jimo e impide la unidad que es la m&eacute;dula misma de la cultura cristiana; por ello el episcopado latinoamericano reunido en Puebla nos recod&oacute; que cada bautizado es impulsado por el Esp&iacute;ritu de Amor a salir de s&iacute; mismo, a abrirse a los hermanos y a vivir en comunidad, que es donde se hace presente el Se&ntilde;or Jes&uacute;s resucitado (Puebla 564).</p>     <p>En esta edici&oacute;n ofrecemos al lector un abanico de art&iacute;culos que exploran la multiforme realidad de la cultura cristiana: Son ellos: "La dimensi&oacute;n cultural del acontecimiento cristiano" de Agostino Molteni, "El paradigma cristiano de pensamiento. La revoluci&oacute;n cultural del cristianismo" de Adolfo Galeano, "cultura, modo de relaci&oacute;n" de Hernando Uribe Carvajal, "La verdad en Maurice Blondel y su aporte al quehacer teol&oacute;gico" de C&eacute;sar Augusto Baracaldo Vega, "la cuesti&oacute;n ecol&oacute;gica en contexto de creaci&oacute;n. Ideas para una antropolog&iacute;a teol&oacute;gica" de Amparo Novoa Palacios, "An&aacute;lisis pragmaling&uuml;&iacute;stico de 1 Cor 9, 24-27. El deporte en perspectiva paulina" de Tomas Bolano Mercado, "El actuar yahvista de las mujeres de egipto" de Jairo Alberto Henao, y "El quehacer desde la pedagog&iacute;a pastoral del sacerdote de la Arquidi&oacute;cesis de Medell&iacute;n" de Luis Guillermo Orozco.</p>     <p>Con este n&uacute;mero monogr&aacute;fico de nuestra revista esperamos contribuir a la reflexi&oacute;n teol&oacute;gica para que el Evangelio siga siendo fermento de libertad y de aut&eacute;ntico progreso cultural.</p>     <p><b>Luis Fernando Fern&aacute;ndez Ochoa</b></p>  </font>      ]]></body>
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