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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[ANÁLISIS DEL SISTEMA VERBAL EN EL CUENTO "¡DILES QUE NO ME MATEN!" DE JUAN RULFO*]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[ANALYSIS OF THE VERB SYSTEM IN JUAN RULFO'S SHORT STORY "¡DILES QUE NO ME MATEN!"]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The purpose of this article is to discover the forms, moods and tenses used to construct the short story "¡Diles que no me maten!" in order to identify the verb system used by Rulfo in this text. Throughout the short story, the three non-finite forms (infinitive, participle and gerund), indicative tenses (present, perfective past, imperfective past, conditional and future), two subjunctive tenses (present and past), and finally the imperative tense are distinguished. Among the above mentioned verb forms, Rulfo uses mostly the infinitive with typical verbal complements in order to constitute syntagms displaying different syntactic functions throughout the text. Among other recurring verb forms in the story, both the past tense of the indicative mood and the past participle forming different compound tenses are found.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font face="verdana" size="2">          <p align="center"><font size="4"><b>AN&Aacute;LISIS  DEL SISTEMA VERBAL EN EL CUENTO "¡DILES QUE NO ME MATEN!" DE JUAN RULFO<a href="#*a" name="*b">*</a></b></font></p>          <p align="center"><font size="3"><b>ANALYSIS OF THE VERB SYSTEM IN JUAN RULFO'S SHORT  STORY "¡DILES QUE NO ME MATEN!"</b></font></p>        <p>&nbsp;</p>          <p><b>Sara Quintero Ram&iacute;rez</b></p>          <p><i>Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico.</i></p>     <p>Recibido: 03/11/2012 - Aceptado: 26/03/2013</p> <hr size="1" />          <p>&nbsp;</p>          <p><b>Resumen</b></p>          <p>El prop&oacute;sito del presente art&iacute;culo consiste en determinar  las formas, los modos y los tiempos verbales que constituyen el cuento "¡Diles que  no me maten!", a fin de identificar el sistema verbal al que recurre Rulfo en esta  obra. A lo largo de este cuento, observamos las tres formas no finitas (infinitivos,  participios y gerundios), los tiempos verbales del modo indicativo (presente, pret&eacute;rito,  copret&eacute;rito, futuro y pospret&eacute;rito), dos de los tres tiempos del modo subjuntivo (presente y pret&eacute;rito)  as&iacute; como el modo imperativo. De las formas verbales antes aludidas, Rulfo utiliza  mayormente los infinitivos que, aunados con complementos t&iacute;picos del verbo, conforman  sintagmas que se encargan de desempe&ntilde;ar diferentes funciones sint&aacute;cticas a lo largo del  texto. Entre otras formas verbales recurrentes en la obra, encontramos las formas de pret&eacute;rito  y copret&eacute;rito de indicativo, as&iacute; como participios que forman  la diversidad de tiempos compuestos. </p>          ]]></body>
<body><![CDATA[<p><i>Palabras  clave</i>:  Juan  Rulfo, sistema verbal, formas no finitas, infinitivos.</p>  <hr size="1" />          <p>&nbsp;</p>          <p><b>Abstract</b></p>          <p>The purpose of this article is to  discover the forms, moods and tenses used to construct the short story "¡Diles que no me  maten!" in order to identify the verb system used by Rulfo in this text. Throughout the short  story, the three non-finite forms (infinitive, participle and gerund), indicative tenses (present,  perfective past, imperfective past, conditional and future), two subjunctive tenses (present and  past), and finally the imperative tense are distinguished. Among the above mentioned verb  forms, Rulfo uses mostly the infinitive with typical verbal complements in order to constitute  syntagms displaying different syntactic functions throughout the text. Among other  recurring verb forms in the story, both the past tense of the  indicative mood and the past participle forming different compound tenses are  found. </p>          <p><i>Keywords</i>: <i></i>Juan Rulfo, verbal system, non-finite forms, infinitives.</p>  <hr size="1" />          <p>&nbsp;</p>          <p><b>1. Introducci&oacute;n</b></p>          <p>En este art&iacute;culo nos encargaremos de  determinar las formas, modos y tiempos   verbales que se utilizan en el cuento "¡Diles que no me  maten!" de Juan Rulfo   con la finalidad de identificar el sistema verbal que emplea  el autor en esta obra. El   tema resulta significativo en el rubro de la forma de una  obra literaria, ya sea porque   hay carencia de ciertos tiempos y modos verbales, por un uso  excesivo de algunos   de estos o, incluso, por su acomodo en la estructura  sint&aacute;ctica. Originalmente este   cuento fue publicado en la revista <i>Am&eacute;rica, </i>N.&ordm; 66,  de agosto de 1951; en 1953, el   Fondo de Cultura Econ&oacute;mica lo public&oacute; en el libro de cuentos <i>El llano en llamas</i>.</p>     <p>En primer lugar, consideramos apropiado comenzar este  art&iacute;culo dilucidando   de forma global la historia de este texto. "¡Diles que no me  maten!" se centra en   narrar ciertos pasajes claves de la vida de Juvencio Nava,  quien debe huir durante   gran parte de su existencia por haber asesinado a su  compadre don Lupe Terreros. Juvencio comete este asesinato porque don Lupe les hab&iacute;a  prohibido el paso a los   animales de Juvencio a su terreno y que se alimentaran de  sus pasturas. De esta   manera, Juvencio tiene que esconderse y vivir en la  desdicha. Lo anterior principalmente   a causa del abuso de las autoridades hacia &eacute;l, del desasosiego  y la aflicci&oacute;n   que lo embargaron toda la vida por el asesinato cometido y,  por &uacute;ltimo, del temor   de que alguien llegara a ajusticiarlo. Finalmente, cuando  cree que ya no peligra por   ser anciano, aparece en la historia un hijo de don Lupe que  es coronel y lo manda   capturar para posteriormente fusilarlo. De hecho, el cuento  comienza justamente   cuando Juvencio se encuentra prisionero atado a un horc&oacute;n y  manda a su hijo Justino   a pedirle piedad al coronel. Sin embargo, las gestiones de  Justino se dan en vano y   Juvencio inevitablemente debe enfrentar su destino: la  muerte.</p>     <p>"La causa m&aacute;s evidente de una obra de arte es su creador, el  autor" (Wellek y   Warren, 1974: 90). Por ello, es importante inspeccionar la  vida del escritor, porque   esta puede representar un material significativo para la  elaboraci&oacute;n de sus obras. Este   es el caso de Rulfo en la totalidad de su obra literaria, y  el cuento "¡Diles que no me   maten!" no es la excepci&oacute;n. Seg&uacute;n Blanco Aguinaga (1969:  113), "&#91;los cuentos&#93; se   dan en una tierra concreta, donde la situaci&oacute;n de los  personajes adquiere un muy   particular cariz porque sobre ella pesa una muy particular  condici&oacute;n hist&oacute;rica." En   efecto, en este cuento se narra el asesinato del padre de  Juan Rulfo. En 1925, don   Juan Nepomuceno P&eacute;rez Rulfo, due&ntilde;o de San Pedro y padre de  Juan Rulfo, tuvo   una disputa con otro terrateniente. El hijo de este &uacute;ltimo,  Guadalupe Nava, se puso   a beber por aquel altercado, y cuando vio pasar a don Juan  Nepomuceno, quiso ter minar con la querella dispar&aacute;ndole en la nuca a don Juan.  As&iacute; pues, los personajes   del relato comparten el nombre del asesino del padre de  Rulfo: el protagonista con   el nombre de Juvencio Nava y la v&iacute;ctima con el de Guadalupe  Terreros.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>No obstante, como bien se&ntilde;alan Wellek y Warren (1974), el  autor de una obra   literaria es experto en asociar, disociar y recombinar, de  tal suerte que Rulfo modifica   muchas cosas en el cuento a fin de ofrecer detalles cruentos  y, as&iacute;, hacer hincapi&eacute; en el   suplicio sufrido tanto por el personaje del coronel Terreros  como por el personaje de   Juvencio Nava. De esta manera, los lectores logran  experimentar tambi&eacute;n un abanico   de sentimientos. Con lo anterior, advertimos que Rulfo no se  queda en lo estrictamente   anecd&oacute;tico, sino que recurre a ello para llegar hasta la  cuesti&oacute;n emocional.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>2.  El tiempo verbal</b></p>     <p>Despu&eacute;s de elucidar la trama esencial del cuento "¡Diles que  no me maten!",   creemos conveniente dar paso al tema que nos ocupa en el  presente estudio: ¿cu&aacute;l   es el sistema verbal que constituye este texto? Antes de  adentrarnos en las formas,   modos y tiempos verbales que emplea Rulfo en su obra, hemos  de se&ntilde;alar que un   sinn&uacute;mero de problemas se presenta en el marco del tiempo  verbal en la gram&aacute;tica   cl&aacute;sica. En efecto, existen confusiones entre las nociones  respecto del tiempo, a pesar   de las diferencias referentes a c&oacute;mo se lo concibe de forma  abstracta y c&oacute;mo se lo   categoriza ling&uuml;&iacute;sticamente en la lengua concreta. Y es que  resulta f&aacute;cil confundir   los elementos pertenecientes a distintas esferas  conceptuales.</p>     <p>Es por lo anterior por lo que nos parece conveniente  recurrir a Benveniste (1965),   para quien resulta esencial hacer una diferencia entre  tiempo f&iacute;sico, tiempo cronol&oacute;gico   y tiempo ling&uuml;&iacute;stico. Seg&uacute;n este autor, el primero es un  continuo uniforme, infinito y   lineal exterior al hombre. El tiempo cronol&oacute;gico es el  tiempo de los acontecimientos,   de tal suerte que los hechos se sit&uacute;an unos con respecto a  otros, a fin de establecer   relaciones de anterioridad, simultaneidad y posterioridad  entre ellos. Finalmente, el   tiempo ling&uuml;&iacute;stico se basa en el cronol&oacute;gico, pero no  coincide en su totalidad con   este, pues se fundamenta en el establecimiento de un punto  cero que, por lo general,   coincide con el momento de enunciaci&oacute;n, de tal manera que  cada acto ling&uuml;&iacute;stico se   convierte en su centro de referencia temporal con respecto  al cual los acontecimientos   pueden ser anteriores, simult&aacute;neos o posteriores.</p>     <p>Rojo y Veiga (1999: 2874) se&ntilde;alan que en el marco de las  clases de palabras,   es al verbo al que se le atribuye fundamentalmente la  expresi&oacute;n del tiempo ling&uuml;&iacute;stico,   aunque existen otras clases de palabras o de sus  combinaciones que tambi&eacute;n   colaboran. Podr&iacute;amos pensar que a fin de establecer las  relaciones de anterioridad,   simultaneidad o posterioridad, la lengua necesitar&iacute;a  &uacute;nicamente de tres formas ver bales: presente, pasado y futuro. No obstante, un  n&uacute;mero considerable de lenguas,   entre ellas el espa&ntilde;ol, presentan m&aacute;s de tres formas  verbales para dar cuenta de las   relaciones antes aludidas. Y es que la categor&iacute;a verbo no  solo se encarga de expresar   tiempo, sino que tambi&eacute;n se ocupa de indicar aspecto, modo,  n&uacute;mero y persona. De   esta manera, en espa&ntilde;ol contamos con ocho tiempos verbales  simples y, aunados a   estos, ubicamos el modo imperativo y las tres formas no  finitas o verboides.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>3.  Formas verbales en la obra</b></p>     <p>Luego de presentar de manera general qu&eacute; es el tiempo  ling&uuml;&iacute;stico y c&oacute;mo el   verbo es la clase de palabra que se encarga principalmente  de expresarlo, daremos   paso al an&aacute;lisis del sistema verbal en la obra de Rulfo.</p>     <p>Comprendemos por sistema verbal de una obra literaria el  conjunto de formas   verbales que constituyen el texto, porque todas ellas se  interrelacionan para hacer   de este una entidad unitaria coherente y cohesiva. As&iacute; pues,  en el sistema verbal de   cualquier obra literaria podemos observar formas no finitas  y formas finitas. Entra   las primeras situamos verbos en infinitivo, participio y  gerundio; estas formas se   a&uacute;nan a determinantes nominales y a complementos verbales  para constituir sintagmas   que despliegan diversidad de funciones sint&aacute;cticas en el  marco del texto. Entre   las formas finitas, localizamos verbos conjugados en los  diversos tiempos y modos   del espa&ntilde;ol, de tal suerte que podemos encontrar verbos en  primera, segunda o tercera   persona del singular o del plural, en presente, pret&eacute;rito,  copret&eacute;rito, futuro y pospret&eacute;rito   del modo indicativo; en presente, pret&eacute;rito y futuro<sup><a href="#1a" name="1b">1</a></sup>  del modo subjuntivo, as&iacute; como   en imperativo. Estimamos que a trav&eacute;s del sistema verbal de  una obra, podemos   descifrar ciertos rasgos caracter&iacute;sticos del estilo de los  autores.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con base en las propuestas de Togeby (1953) y Hern&aacute;ndez  Alonso (1984), el   presente art&iacute;culo considera, en el marco del sistema verbal,  los elementos expresados   mediante formas verbales simples y formas no finitas, pues  ambas constituyen la   base de las dem&aacute;s formas, ya sean perifr&aacute;sticas o  compuestas.</p>     <p>En el cuento "¡Diles que no me maten!", el autor utiliza  frases cortas con una   gran cantidad de verbos, tal como podemos constatar en el  siguiente pasaje en que   hemos puesto en negritas las formas verbales, a fin de  resaltarlas.</p>     <blockquote>       <p>-No. No <b>tengo </b>ganas de <b>ir</b>. Seg&uacute;n eso, yo <b>soy </b>tu hijo. Y, si <b>voy </b>mucho con  ellos,     <b>acabar&aacute;n </b>por <b>saber </b>qui&eacute;n <b>soy </b>y les <b>dar&aacute; </b>por <b>afusilarme </b>a m&iacute;  tambi&eacute;n...</p>       <p>-<b>Anda</b>, Justino. <b>Diles </b>que <b>tengan </b>tantita l&aacute;stima de m&iacute;. Nom&aacute;s eso <b>diles</b>.</p>       <p>Justino <b>apret&oacute; </b>los dientes y <b>movi&oacute; </b>la cabeza <b>diciendo</b>:     -No.</p>       <p>(Rulfo, 1953/2005: 89)</p> </blockquote>     <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab1.gif"><a name="tab1"></a></p>     <p>A trav&eacute;s de la <a href="#tab1">tabla 1</a>, observamos la distribuci&oacute;n de los  tiempos y formas verbales   en el pasaje anterior en el que Justino interviene para  responder a la s&uacute;plica   de Juvencio.</p>     <p>A fin de comentar el an&aacute;lisis de las diferentes formas  verbales que componen la   obra, hemos decidido presentar ejemplos de diversos pasajes  del cuento. Comenzamos   con dos segmentos mayormente dialogados, el primero entre  Juvencio Nava y   su hijo Justino; el segundo, entre el coronel Terreros y  Juvencio. Continuamos con   dos pasajes monologados: uno expresado por el narrador y el  otro, por el personaje   de Juvencio Nava.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En el primer di&aacute;logo, el presente de indicativo es la forma  m&aacute;s empleada con   20 recurrencias. Lo siguen el imperativo, con 17, y el  infinitivo, con 16. Por supuesto,   se dejan ver otras formas, modos y tiempos verbales, como el  presente de subjuntivo,   el participio, el pret&eacute;rito de indicativo y el futuro,  aunque menos recurrentemente. Abajo contamos con un extracto del texto en el que, como en  el resto de los extractos   que comentamos a lo largo del an&aacute;lisis, hemos resaltado en  negritas las diferentes   formas verbales y, entre par&eacute;ntesis, hemos abreviado en  cursivas la forma no finita   o el tiempo y el modo verbales.<sup><a href="#2a" name="2b">2</a></sup></p>     <p>El cuento comienza con un imperativo de un verbo  comunicativo pronunciado   por el personaje Juvencio Nava, dirigido hacia su hijo  Justino; el verbo es <i>decir, </i>y   presenta el cl&iacute;tico de tercera persona del plural <i>les </i>pospuesto.  Dicho cl&iacute;tico se refiere   a los hombres del coronel Terreros. El segundo verbo se  encuentra en presente de   subjuntivo en forma negativa, y presenta el cl&iacute;tico de  primera persona del singular   <i>me </i>antepuesto;  este cl&iacute;tico se refiere a Juvencio. Enseguida, ubicamos una vez m&aacute;s   dos verbos en imperativo dirigidos de nuevo a Justino; el  segundo imperativo es una   construcci&oacute;n constituida por el verbo <i>irse a + infinitivo</i>: <i>vete a decirles. </i>Posteriormente,   encontramos dos imperativos del verbo <i>decir</i>, ambos  dirigidos de nueva cuenta a   Justino y ambos con el cl&iacute;tico <i>les </i>pospuesto  para hacer referencia a los hombres del   coronel. Luego, localizamos el verbo <i>hacer </i>conjugado  en tercera persona del plural   en presente de subjuntivo; este verbo lleva el cl&iacute;tico <i>lo </i>antepuesto.  Dicho cl&iacute;tico no   tiene como referente a una persona, sino a una situaci&oacute;n: la  de no matar a Juvencio. M&aacute;s adelante, apreciamos tres verbos conjugados en presente  de indicativo: el primero,   en primera persona del singular en forma negativa; el  segundo y el tercero,   en tercera persona del singular; el &uacute;ltimo en forma  negativa. El verbo es <i>querer, </i>y se   a&uacute;na con dos infinitivos: <i>o&iacute;r </i>y <i>hablar. </i>El primero constituye el complemento  directo   del verbo <i>querer</i>, mientras que el segundo es el complemento directo del  infinitivo   de percepci&oacute;n <i>o&iacute;r</i>.</p>     <blockquote>       <p>-¡<b>DILES </b>(<i>imp</i>) QUE NO me <b>maten </b>(<i>pres-sub</i>), Justino! <b>Anda </b>(<i>imp</i>), <b>vete </b>(<i>imp</i>) a     <b>decirles </b>(<i>inf</i>) eso.  Que por caridad. As&iacute; <b>diles </b>(<i>imp</i>). <b>Diles </b>(<i>imp</i>) que lo <b>hagan </b>(<i>pressub</i>)     por caridad.</p>       <p>-No <b>puedo </b>(<i>pres-ind</i>). <b>Hay </b>(<i>pres-ind</i>) all&iacute; un sargento que no <b>quiere </b>(<i>pres-ind</i>) <b>o&iacute;r</b>     (<i>inf</i>) <b>hablar </b>(<i>inf</i>) nada de ti... (Rulfo, 1953/2005: 89)</p> </blockquote>     <p>En la <a href="#tab2">tabla 2</a> se aprecia de mejor manera la frecuencia de  los tiempos y las formas   verbales en el pasaje antes referido, en el que Juvencio le  pide encarecidamente a   Justino que acuda con el Coronel Terreros y le suplique a  este &uacute;ltimo que le perdone   la vida a su padre.</p>     <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab2.gif"><a name="tab2"></a></p>     <p>Ahora bien, en el di&aacute;logo entre el coronel Terreros y  Juvencio, el pret&eacute;rito de   indicativo es la forma verbal m&aacute;s frecuente, con 30  apariciones. Lo siguen el presente   de indicativo, con 22; el infinitivo y el participio, con 19  cada uno;<sup><a href="#3a" name="3b">3</a></sup> y el  imperativo,   con 15. Asimismo, hay otras formas verbales menos  recurrentes. Consideramos que   el pret&eacute;rito no solo es el tiempo m&aacute;s recurrente, sino que  adem&aacute;s funge como el hilo   conductor del pasaje, pues aunque el di&aacute;logo entre el  coronel y Juvencio se produce   mayormente en presente, las acotaciones sobre las  intervenciones y los diferentes   detalles sobre estas se proporcionan en pret&eacute;rito de  indicativo.</p>     <p>En el fragmento que vemos a continuaci&oacute;n, apreciamos en  primer lugar un   presente de indicativo del verbo <i>estar </i>que enuncian  los hombres del coronel para   comenzar este pasaje, en el que llevan a Juvencio ante el  coronel. Enseguida, distinguimos   una construcci&oacute;n con tiempo compuesto, constituido del verbo <i>haber </i>en   copret&eacute;rito de indicativo y el participio de <i>detenerse. </i>Ubicamos  el cl&iacute;tico <i>se </i>antepuesto   al auxiliar; y la construcci&oacute;n est&aacute; conjugada en tercera  persona del plural. La   construcci&oacute;n en antecopret&eacute;rito se utiliza para marcar la  anterioridad respecto de la   acci&oacute;n comunicativa realizada por los hombres del coronel.  M&aacute;s adelante, localizamos   una construcci&oacute;n constituida por un gerundio y dos  infinitivos: el gerundio   rige al primer infinitivo y este &uacute;ltimo, a su vez, rige al  segundo infinitivo. Luego,   advertimos el verbo <i>salir </i>en pret&eacute;rito de indicativo en tercera  persona del singular   para referirse a la voz del coronel. Posteriormente,  observamos otro pret&eacute;rito de indicativo,   pero ahora en tercera persona del plural, a pesar de que se  hace referencia   a la misma voz del coronel. Enseguida, aparece una  construcci&oacute;n conformada por   un pret&eacute;rito de indicativo y un infinitivo. El cl&iacute;tico <i>nos </i>antecede  la construcci&oacute;n   expresada por los hombres del coronel. Inmediatamente  despu&eacute;s, aparece el imperativo   del verbo <i>preguntar, </i>con el cl&iacute;tico <i>le </i>pospuesto  para aludir a Juvencio; este   imperativo antecede una cl&aacute;usula en antepresente conformada  por el verbo <i>haber </i>en   presente de indicativo y el participio del verbo <i>vivir </i>en  tercera persona del singular. A continuaci&oacute;n, hallamos una construcci&oacute;n perifr&aacute;stica  compuesta por el verbo   <i>volver a + infinitivo. </i>El auxiliar est&aacute; conjugado en pret&eacute;rito de indicativo.  Enseguida,   notamos un enunciado interrogativo en antepresente  conformado por el verbo   <i>haber, </i>conjugado  en presente de indicativo en la segunda persona del singular y el   participio del verbo <i>habitar</i>. Por &uacute;ltimo, encontramos el verbo <i>repetir </i>en  pret&eacute;rito   de indicativo y el verbo <i>estar </i>en copret&eacute;rito de indicativo, estos dos  &uacute;ltimos verbos   se encuentran conjugados en tercera persona del singular,  pues el agente sujeto de   dichas construcciones es el sargento.</p>     <blockquote>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>-MI CORONEL, AQU&Iacute; <b>est&aacute; </b>(<i>pres-ind</i>) el hombre.</p>       <p>Se <b>hab&iacute;an </b>(<i>cop-ind</i>) <b>detenido </b>(<i>part</i>) delante del boquete de la puerta. &Eacute;l con el sombrero     en la mano, por respeto, <b>esperando </b>(<i>ger</i>) <b>ver </b>(<i>inf</i>) <b>salir </b>(<i>inf</i>) a alguien. Pero     solo <b>sali&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) la voz:</p>       <p>-¿Cu&aacute;l hombre? -<b>preguntaron </b>(<i>pret-ind</i>).</p>       <p>-El de Palo de Venado, mi coronel. El que usted nos <b>mand&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) <b>traer </b>(<i>inf</i>).</p>       <p>-<b>Preg&uacute;ntale </b>(<i>imp</i>) que si <b>ha </b>(<i>z</i>) <b>vivido </b>(<i>part</i>) alguna vez en Alima -<b>volvi&oacute; </b>(<i>pretind</i>)     a <b>decir </b>(<i>inf</i>) la voz de all&aacute; adentro.</p>       <p>-¡Ey, t&uacute;! ¿Que si <b>has </b>(<i>pres-ind</i>) <b>habitado </b>(<i>part</i>) en Alima? -<b>repiti&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) la     pregunta el sargento que <b>estaba </b>(<i>cop-ind</i>) frente a &eacute;l. (Rulfo, 1953/2005: 95)</p> </blockquote>     <p>Mediante la <a href="#tab3">tabla 3</a> advertimos c&oacute;mo est&aacute;n distribuidos los  tiempos y las formas   verbales en el pasaje anterior, en el que los hombres del  coronel llevan ante este   &uacute;ltimo a Juvencio para que ambos  establezcan un di&aacute;logo.</p>       <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab3.gif"><a name="tab3"></a></p>     <p>En el marco de las partes monologadas, comenzamos con el  mon&oacute;logo del   narrador y seguimos con el de Juvencio. El narrador cuenta  la historia en pasado,   haciendo uso especialmente de copret&eacute;rito y pret&eacute;rito de  indicativo, acompa&ntilde;ados   de infinitivos y participios. Si partimos de la distinci&oacute;n  que hace Valenzuela (1980)   entre el primero y el segundo planos formales del relato,  entonces veremos que los   pret&eacute;ritos del modo indicativo se organizan en secuencia  temporal bien delimitada   en sucesi&oacute;n y encadenamiento; esto es, por el aspecto  perfectivo, y estos constituyen   el primer plano formal. Los copret&eacute;ritos, por su parte,  constituyen la estructura del   segundo plano; a trav&eacute;s de ellos se introducen elementos  descriptivos y acciones   habituales, as&iacute; como acotaciones por  parte del narrador en el marco del relato.</p>     <p>El fragmento que se transcribe a continuaci&oacute;n constituye el  pasaje final del   cuento de Rulfo. Dicho pasaje comienza con dos pret&eacute;ritos de  indicativo en tercera   persona del singular, pues el narrador relata lo hecho por  Justino una vez que   fusilan a su padre. Enseguida, apreciamos un participio en  una funci&oacute;n totalmente   adjetival. Posteriormente, ubicamos una per&iacute;frasis verbal  constituida por el verbo   <i>ir a + infinitivo </i>en  pret&eacute;rito de subjuntivo, en el marco de una cl&aacute;usula de finalidad. Inmediatamente despu&eacute;s, situamos otro pret&eacute;rito de  indicativo, que rige   una vez m&aacute;s una cl&aacute;usula de finalidad en pret&eacute;rito de  subjuntivo. Posteriormente,   localizamos dos pret&eacute;ritos de indicativo y un participio con  funci&oacute;n adjetival en   masculino plural. Inmediatamente despu&eacute;s, vemos dos  infinitivos en dos cl&aacute;usulas   de finalidad, el primero <i>llegar</i>, el segundo <i>arreglar</i>. A continuaci&oacute;n, advertimos un   futuro de indicativo en tercera persona del plural, pues el  agente sujeto de dicho   verbo lo constituyen la nuera y los nietos de Juvencio.  Luego, tenemos una per&iacute;frasis   verbal constituida por el verbo <i>ir + gerundio </i>en  copret&eacute;rito de indicativo;   el cl&iacute;tico <i>le </i>se encuentra pospuesto a la per&iacute;frasis  Enseguida, aparecen dos futuros   de indicativo, una vez m&aacute;s en tercera persona del plural. A  continuaci&oacute;n, observamos   un presente de indicativo en segunda persona del singular.  M&aacute;s adelante,   encontramos un futuro de indicativo en tercera del singular;  los cl&iacute;ticos <i>se </i>y <i>les</i>   se encuentran antepuestos a dicho tiempo; esta construcci&oacute;n  rige una cl&aacute;usula en   antepresente, esta &uacute;ltima constituida del auxiliar <i>haber </i>en  presente de indicativo   y el participio <i>comido</i>. Finalmente, notamos una oraci&oacute;n compuesta de dos formas   verbales: la primera se encuentra en presente de subjuntivo  y la segunda, en   pret&eacute;rito de indicativo, ambas en tercera persona del  plural.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<blockquote>       <p>Lo <b>ech&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) encima del burro. Lo <b>apretal&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) bien <b>apretado </b>(<i>part</i>) al     aparejo para que no <b>fuese </b>(<i>pret-sub</i>) a <b>caer </b>(<i>inf</i>) por el camino. Le <b>meti&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>)     su cabeza dentro de un costal para que no <b>diera </b>(<i>pret-sub</i>) mala  impresi&oacute;n. Y luego     le <b>hizo </b>(<i>pret-ind</i>) pelos al burro y se <b>fueron </b>(<i>pret-ind</i>), <b>arrebiatados </b>(<i>part</i>), de prisa,     para <b>llegar </b>(<i>inf</i>) a Palo de Venado todav&iacute;a con tiempo para <b>arreglar </b>(<i>inf</i>) el  velorio     del difunto.</p>       <p>-Tu nuera y los nietos te <b>extra&ntilde;ar&aacute;n </b>(<i>fut-ind</i>) -<b>iba </b>(<i>cop-ind</i>) <b>dici&eacute;ndole </b>(<i>ger</i>)-. Te <b>mirar&aacute;n </b>(<i>fut-ind</i>) a la cara y <b>creer&aacute;n </b>(<i>fut-ind</i>) que no <b>eres </b>(<i>pres-ind</i>) t&uacute;. Se les <b>afigurar&aacute; </b>(<i>fut-ind</i>) que te <b>ha </b>(<i>pres-ind</i>) <b>comido </b>(<i>part</i>) el  coyote, cuando te <b>vean</b>     (<i>pres-sub</i>) con esa cara tan llena de boquetes por tanto tiro de  gracia como te <b>dieron</b>     (<i>pret-ind</i>). (Rulfo, 1953/2005: 97)</p> </blockquote>     <p>A trav&eacute;s de la <a href="#tab4">tabla 4</a>, observamos de manera m&aacute;s clara la  distribuci&oacute;n de los   tiempos y las formas verbales del pasaje anterior, en el que  el narrador nos ubica en   el final de la historia; y posteriormente interviene Justino  dirigi&eacute;ndose al cad&aacute;ver   de Juvencio.</p>       <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab4.gif"><a name="tab4"></a></p>     <p>Como se advierte con el pasaje anterior, el narrador utiliza  el pret&eacute;rito como   hilo conductor del relato. Y es que justamente este tiempo  verbal es el que ayuda   al lector a obtener la macroestructura<sup><a href="#4a" name="4b">4</a></sup>  del cuento. El presente de indicativo, por su   parte, solo aparece en tres ocasiones durante toda la  intervenci&oacute;n del narrador, pero   la funci&oacute;n de dicho tiempo verbal es la de un presente "permanente"  (Riegel et al.,   1994), y no para designar algo que sucede en la actualidad.  Igualmente, aunque se   nos habla de un <i>ahora, </i>se emplea el copret&eacute;rito y no el  presente: "Lo hab&iacute;an tra&iacute;do   de madrugada. Y <i>ahora </i>era ya entrada la ma&ntilde;ana y &eacute;l segu&iacute;a  todav&iacute;a all&iacute;, amarrado   a un horc&oacute;n, esperando".</p>     <p>Finalmente, en el fragmento monologado por parte de  Juvencio, este personaje   relata su historia usando esencialmente pret&eacute;ritos, pues se  recurre a este tiempo verbal   en 16 ocasiones. En el siguiente pasaje se aprecia esta  forma verbal, aunque tambi&eacute;n   otras, como el copret&eacute;rito, el presente, el infinitivo, el  participio y el gerundio.</p>     <p>El pasaje inicia con una oraci&oacute;n en pret&eacute;rito de indicativo.  Enseguida, apreciamos   una construcci&oacute;n en pret&eacute;rito de indicativo seguida por una  cl&aacute;usula causativa   en copret&eacute;rito y un gerundio que funge como circunstancial  de modo. Posteriormente,   vemos otra construcci&oacute;n con dos pret&eacute;ritos de indicativo:  uno en tercera persona   del plural y el otro en primera del singular. Inmediatamente  despu&eacute;s aparece una   cl&aacute;usula de infinitivo con funci&oacute;n de finalidad. A  continuaci&oacute;n, distinguimos una   construcci&oacute;n que inicia de nueva cuenta con un pret&eacute;rito de  indicativo, seguido de   un copret&eacute;rito y una cl&aacute;usula infinitiva final en forma  negativa. Enseguida, vemos   una oraci&oacute;n concesiva en copret&eacute;rito de indicativo.  Posteriormente, notamos otra   construcci&oacute;n que inicia con un pret&eacute;rito de indicativo y una  cl&aacute;usula de infinitivo   con funci&oacute;n de lugar. Enseguida, ubicamos un copret&eacute;rito y  un presente de indicativo. Luego, aparecen tres pret&eacute;ritos de indicativo seguidos.  Despu&eacute;s, advertimos  un presente de indicativo aunado a una per&iacute;frasis verbal  constituida del verbo   <i>deber </i>en  pospret&eacute;rito, el verbo <i>estar </i>en infinitivo y el verbo <i>olvidar </i>en participio,   aunque este &uacute;ltimo funge como un adjetivo en singular  femenino. Finalmente,   encontramos un presente de indicativo.</p>     <blockquote>       <p>Y ME <b>MAT&Oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) un novillo.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esto <b>pas&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) hace treinta y cinco a&ntilde;os, por marzo, porque ya en abril <b>andaba</b>     (<i>cop-ind</i>) yo en el monte, <b>corriendo </b>(<i>ger</i>) del exhorto. No me <b>valieron </b>(<i>pret-ind</i>) ni     las diez vacas que le <b>di </b>(<i>pret-ind</i>) al juez, ni el embargo de mi casa para <b>pagarle </b>(<i>inf</i>)     la salida de la c&aacute;rcel. Todav&iacute;a despu&eacute;s <b>se pagaron </b>(<i>pret-ind</i>) con lo  que <b>quedaba</b>     (<i>cop-ind</i>) nom&aacute;s por no <b>perseguirme </b>(<i>inf</i>), aunque de todos modos me <b>persegu&iacute;an</b>     (<i>cop-ind</i>). Por eso <b>me  vine </b>(<i>pret-ind</i>) a <b>vivir </b>(inf) junto con mi hijo a ese otro terrenito     que yo <b>ten&iacute;a </b>(<i>cop-ind</i>) y que <b>se nombra </b>(<i>pres-ind</i>) Palo de Venado. Y mi hijo <b>creci&oacute;</b>     (<i>pret-ind</i>) y <b>se cas&oacute; </b>(<i>pret-ind</i>) con la nuera Ignacia y <b>tuvo </b>(<i>pret-ind</i>) ya ocho hijos. As&iacute; que la cosa ya <b>va </b>(<i>pres-ind</i>) para viejo, y seg&uacute;n eso <b>deber&iacute;a </b>(<i>pos-ind</i>) <b>estar </b>(<i>inf</i>)     <b>olvidada </b>(<i>part</i>). Pero,  seg&uacute;n eso, no lo <b>est&aacute; </b>(<i>pres-ind</i>). (Rulfo, 1953/ 2005: 91)</p> </blockquote>     <p>La <a href="#tab5">tabla 5</a> distingue m&aacute;s claramente con qu&eacute; frecuencia se  presentan los tiempos   y las formas verbales en el pasaje que hemos citado  previamente, en el que Juvencio   relata lo sucedido entre &eacute;l y don Lupe  hace m&aacute;s de treinta a&ntilde;os.</p>       <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab5.gif"><a name="tab5"></a></p>     <p>Si bien con lo anterior se podr&iacute;a suponer que las formas  verbales m&aacute;s frecuentes en   el cuento son el pret&eacute;rito y el copret&eacute;rito, esto resulta  falso. A pesar de que el pret&eacute;rito de   indicativo constituye el hilo conductor de los pasajes  relatados por el narrador,   y de que el copret&eacute;rito presenta todos los detalles y  acotaciones respecto de las acciones expresadas en pret&eacute;rito, la forma verbal m&aacute;s  solicitada es el infinitivo,   con 125 recurrencias, de un total de 614 apariciones de  formas verbales, como lo   confirma la tabla:</p>       <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab6.gif"><a name="tab6"></a></p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>4.  El infinitivo en la obra</b></p>     <p>Ahora bien, analizaremos las funciones de la forma verbal  m&aacute;s asidua en el   cuento que nos ocupa: el infinitivo. Este se concibe como  una forma no finita que   despliega rasgos tanto verbales como nominales. Es por eso  por lo que Sasse (2001:   495) afirma que es dif&iacute;cil ubicar las formas no finitas en  una sola categor&iacute;a l&eacute;xica.</p>     <p>Ylikoski (2003: 190) asevera que las formas no finitas  despliegan con gran frecuencia funciones sint&aacute;cticas  at&iacute;picas de los verbos finitos. Por lo anterior, podemos  comprender que dichas formas se acompa&ntilde;an de determinantes  nominales,   as&iacute; como de complementos t&iacute;picamente verbales. De acuerdo  con las clasificaciones   de las gram&aacute;ticas cl&aacute;sicas, expertos de las formas no  finitas, como Raible (2001),   Ylikoski (2003), Gawelko (2005), entre otros, distinguen  tres formas no finitas   principales: participio, gerundio e infinitivo.</p>     <p>R&eacute;mi-Giraud (1988: 28) define el infinitivo como una forma  verbal que, a   diferencia de las otras formas plenamente verbales,  &uacute;nicamente posee las categor&iacute;as   de aspecto y voz, pero pierde las de modo, tiempo y persona.  No obstante, Mayerthaler et al. (1993) se&ntilde;alan que los valores modales,  temporales y personales   habitualmente los adquiere el infinitivo de forma tanto  cotextual como contextual. R&eacute;mi-Giraud (1988), Mayerthaler et al. (1993) y Gawelko  (2005) coinciden en   definir el infinitivo de acuerdo con las caracter&iacute;sticas  verbales que conserva; de   tal suerte que desde una perspectiva verbal, el infinitivo  expresa las categor&iacute;as de   aspecto y voz, puede combinarse con un auxiliar para formar  tiempos compuestos   y per&iacute;frasis, adem&aacute;s de poseer la capacidad de llevar  adjuntos y argumentos.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Aparte de los rasgos verbales antes esclarecidos, el  infinitivo, desde una   perspectiva nominal, tiene la posibilidad de acompa&ntilde;arse de  determinantes como   art&iacute;culos, posesivos, demostrativos y algunos adjetivos  evaluativos y afectivos.</p>     <p>As&iacute;, pues, el infinitivo se hace acompa&ntilde;ar de determinantes  nominales y de complementos   verbales para constituirse como sintagma y de tal suerte,  desempe&ntilde;ar una   diversidad de funciones sint&aacute;cticas. En efecto, los  sintagmas de infinitivo pueden desempe&ntilde;ar   funciones de sujeto, predicado nominal, complemento directo,  complemento   de r&eacute;gimen, complemento del nombre, complemento de relativo,  complemento del adjetivo,   circunstanciales de causa, tiempo, modo, finalidad, entre  otros. De igual manera,   los sintagmas de infinitivo pueden figurar en construcciones  lexicalizadas y aparecer en   construcci&oacute;n coordinada.</p>     <p>Con la <a href="#tab7">tabla 7</a> se observa que en el cuento de Rulfo el  infinitivo cumple con todas   las funciones sint&aacute;cticas antes  mencionadas, salvo la de complemento de adjetivo.</p>       <p align="center"><img src="img/revistas/linli/n63/n63a11tab7.gif"><a name="tab7"></a><a name="5b"></a></p>     <p>En la <a href="#tab7">tabla 7</a> se advierten las diversas funciones sint&aacute;cticas  que cumple el infinitivo   a lo largo del cuento "¡Diles que no me maten!". La funci&oacute;n  m&aacute;s frecuente   fue la de per&iacute;frasis verbal (con 49 recurrencias). Con base  en la propuesta de G&oacute;mez   Torrego (1999), en el cuento se registraron per&iacute;frasis a)  modotemporales y b)   aspectuales temporales con diversos valores : a) de futuro: "te  van a <b>matar </b>de a de   veras", b) terminativa: "acabar&aacute;n por <b>saber </b>qui&eacute;n soy",  c) aproximativa: "Al fin y   al cabo &eacute;l debe de <b>tener </b>un alma", d) de capacidad: "le hab&iacute;an  entrado unas ganas   tan grandes de vivir como solo las puede <b>sentir </b>un reci&eacute;n  resucitado.", e) obligativa:   "Aquel asunto de cuando tuvo que <b>matar </b>a don  Lupe" y f) reiterativa: "As&iacute;, de   noche se volv&iacute;a a <b>abrir</b>".</p>     <p>Cabe se&ntilde;alar aqu&iacute; que, tal como aseveran Mayerthaler et al.  (1993), el valor   temporal lo adquiere el infinitivo a nivel cotextual. As&iacute;  pues, en el marco de su funcionamiento   verbal y, espec&iacute;ficamente, en las construcciones perifr&aacute;sticas,  el infinitivo   adquiere el valor temporal a trav&eacute;s de los verbos auxiliares  que lo preceden. En la   obra que nos ocupa hemos ubicado verbos auxiliares en  presente, futuro y pospret&eacute;rito   de indicativo, as&iacute; como en imperativo y gerundio; sin  embargo, la mayor&iacute;a de los   verbos auxiliares se encuentran conjugados esencialmente en  copret&eacute;rito y pret&eacute;rito   de indicativo, pues localizamos 17 auxiliares conjugados en  el primero y 11 en el   &uacute;ltimo, de tal suerte que el tiempo pasado es el tiempo al  que remite el infinitivo en   la mayor&iacute;a de las per&iacute;frasis de este cuento.</p>     <p>Los infinitivos utilizados por Rulfo en la obra aqu&iacute;  estudiada tambi&eacute;n se desempe&ntilde;aron   en funci&oacute;n de complemento directo (en 17 ocasiones), como en  "no   merezco <b>morir </b>as&iacute;"; en funci&oacute;n de complemento del nombre (con 16  frecuencias):   "no tengo ganas de <b>ir</b>", as&iacute; como en circunstanciales finales (con 16  recurrencias):   "luego se dio vuelta para <b>decir</b>..."</p>     <p>Con menor frecuencia, Rulfo utiliza sintagmas de infinitivo  en funci&oacute;n de sujeto:   "es mejor <b>dejar </b>las cosas de ese tama&ntilde;o"; en funci&oacute;n de  predicado nominal: "lo que no se olvida es <b>llegar </b>a saber que el que hizo aquello est&aacute;  a&uacute;n vivo", en funci&oacute;n de   complemento de r&eacute;gimen, como en "entonces fue cuando se puso  a <b>romper </b>la cerca   y a <b>arrear </b>la bola de animales flacos hasta las paraneras para que se  hartaran de <b>comer</b>"; y como  complemento de relativo: "pens&oacute; que no ten&iacute;a nada m&aacute;s que <b>decir</b>".</p>     <p>Asimismo, encontramos algunas cl&aacute;usulas de infinitivo  fungiendo como circunstanciales   de tiempo, como en "por eso era que le costaba trabajo  imaginar morir as&iacute;,   de repente, despu&eacute;s de tanto <b>pelear </b>para  librarse de la muerte"; de modo: "aquel   ganado suyo que antes nom&aacute;s se viv&iacute;a oliendo el pasto sin <b>poder </b>probarlo";  y de   causa: "Don Lupe... al que &eacute;l, Juvencio Nava, tuvo que matar  por eso; por <b>ser </b>el   due&ntilde;o de la Puerta Piedra".</p>     <p>Finalmente, fueron solo dos los infinitivos que se  encontraron en coordinaci&oacute;n:   "oc&uacute;pate de <b>ir </b>all&aacute; y <b>ver </b>qu&eacute; cosas  haces por m&iacute;"; y un solo infinitivo lexicalizado:   "dej&oacute; <b>caer </b>otra vez los brazos".</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Es importante comentar que el tiempo verbal de referencia de  los infinitivos   con funciones nominales fue esencialmente el pasado, pues en  las construcciones   principales que reg&iacute;an el sintagma de infinitivo ubicamos 10  verbos conjugados   en copret&eacute;rito y otros siete conjugados en pret&eacute;rito de  indicativo. Asimismo, en el   marco de las cl&aacute;usulas de infinitivo que desempe&ntilde;aron  funciones circunstanciales,   el tiempo verbal de referencia continu&oacute; siendo el pasado,  pues ubicamos 10 verbos   conjugados en copret&eacute;rito y otros ocho, en pret&eacute;rito de  indicativo, en las construcciones   que reg&iacute;an las cl&aacute;usulas infinitivas. As&iacute;, pues, lo anterior  nos lleva a concluir   que, de acuerdo con la <i>consecutio  temporum, </i>el infinitivo despliega un valor  temporal   de pasado en la obra de Rulfo.</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>5.  Conclusiones</b></p>     <p>Despu&eacute;s de haber examinado la obra "¡Diles que no me maten!",  podemos   concluir que el estudio biogr&aacute;fico del autor resulta de gran  utilidad para entender su   expresi&oacute;n literaria. El cuento que hemos examinado nos muestra  evidencia de dicha   relaci&oacute;n, pues la muerte del padre de Rulfo sin duda alguna  influy&oacute; para que el autor   creara una historia tan emotiva. Tal como hemos visto a lo  largo de este art&iacute;culo,   las formas verbales cumplen un rol esencial en cualquier obra  literaria, y este relato   no es la excepci&oacute;n. Los modos, tiempos y formas verbales se  interrelacionan para   hacer del texto una entidad unitaria coherente y cohesiva. A  trav&eacute;s del an&aacute;lisis de las   formas verbales, podemos descubrir rasgos esenciales del estilo  literario del autor,   de tal suerte que luego de examinar el sistema verbal del  cuento de Rulfo, pudimos   observar que el texto est&aacute; constituido por frases cortas con  un gran n&uacute;mero de formas verbales. En efecto, Rulfo echa mano de once de las  doce formas que constituyen   el sistema verbal del espa&ntilde;ol; la &uacute;nica forma que no emplea  el autor es el futuro de   subjuntivo, tiempo que si bien aparece todav&iacute;a en los  cuadros de conjugaci&oacute;n, en   realidad es una forma verbal considerada afuncional en el  espa&ntilde;ol moderno (Rojo   y Veiga, 1999).</p>     <p>Con base en los extractos comentados en este art&iacute;culo,  pudimos apreciar, por   un lado, que los fragmentos del narrador recurrieron m&aacute;s a  las formas de pasado:   copret&eacute;rito y pret&eacute;rito de indicativo. Por otro lado, en el  primer di&aacute;logo se us&oacute; m&aacute;s   el presente de indicativo y en el segundo di&aacute;logo se emple&oacute;  m&aacute;s el pret&eacute;rito de indicativo. Finalmente, en el mon&oacute;logo de Juvencio fue una vez m&aacute;s el  pret&eacute;rito de   indicativo el tiempo m&aacute;s frecuente.</p>     <p>La forma verbal m&aacute;s asidua en todo el texto fue el  infinitivo. Y es que, aunque   esta forma carezca de matices morfol&oacute;gicos, cuenta con toda  una gama de   funciones nominales y verbales sumamente variada. En efecto,  los infinitivos en   esta obra rigen complementos verbales directos, de r&eacute;gimen  prepositivo, circunstanciales   de tiempo, modo, causa y finalidad para constituirse como  sintagmas   de infinitivo. Ya conformados en sintagmas, los infinitivos  se desempe&ntilde;aron   como per&iacute;frasis verbales, sujetos, predicados nominales,  complementos directos,   complementos de r&eacute;gimen, complementos del nombre,  complementos de relativo,   circunstanciales de tiempo, modo, causa y finalidad, as&iacute;  como sintagmas de   infinitivo coordinados y un solo sintagma lexicalizado. De  acuerdo con la <i>consecutio</i>   <i>temporum, </i>el  infinitivo despliega un valor temporal de pasado en la obra   de Rulfo, pues el tiempo verbal en las construcciones que  reg&iacute;an el sintagma de   infinitivo fue esencialmente el pasado.</p>     <p>Finalmente, tal como lo hemos se&ntilde;alado en otros art&iacute;culos  que hemos redactado   respecto de este y otros cuentos del autor, consideramos que  las obras literarias de   Juan Rulfo resultan totalmente id&oacute;neas para realizar un  sinf&iacute;n de estudios de &iacute;ndole   ling&uuml;&iacute;stica, social y, desde luego, literaria. Estamos  conscientes de que este estudio   representa &uacute;nicamente una peque&ntilde;a manifestaci&oacute;n de la  riqueza y complejidad ling&uuml;&iacute;sticas   que muestra Rulfo en tan solo una de sus obras.</p>       <p>&nbsp;</p>     <p>_____________________________    <br> <b>Notas</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> <a href="#*b" name="*a">*</a> Este  art&iacute;culo se enmarca dentro de las actividades del   grupo de investigaci&oacute;n  UDG-CA-560, Traducci&oacute;n y ling&uuml;&iacute;stica aplicada   a la ense&ntilde;anza de las lenguas, de  la Universidad de Guadalajara, M&eacute;xico.    <br> <a href="#1b" name="1a">1</a> Seg&uacute;n Rojo y Veiga (1999: 2922), el futuro de subjuntivo   no deber&iacute;a  considerarse, con excepciones geogr&aacute;ficas   espec&iacute;ficas,  parte de la conjugaci&oacute;n espa&ntilde;ola actual, pues en realidad,   "es un arca&iacute;smo gramatical  que   hoy  d&iacute;a apenas s&iacute; aparece residualmente en el lenguaje jur&iacute;dico, en   alguna  construcci&oacute;n fija tipo <i>sea lo que</i> <i>fuere </i>o en  estilos   deliberadamente solemnes o arcaizantes, donde no es infrecuente  encontrar usos err&oacute;neos de estas formas, lo que prueba su  afuncionalidad en la lengua moderna".    <br> <a href="#2b" name="2a">2</a> Las abreviaciones son las siguientes: <i>inf: </i>infinitivo,   <i>ger: </i>gerundio, <i>part: </i>participio, <i>imp: </i>imperativo, <i>pres-ind:</i>   presente  de indicativo, <i>pret-ind: </i>pret&eacute;rito  de indicativo, <i>cop-ind:   </i>copret&eacute;rito  de indicativo, <i>fut-ind: </i>futuro   de  indicativo, <i>pos-ind: </i>pospret&eacute;rito  de indicativo, <i>pres-sub: </i>presente    de subjuntivo, <i>pret-sub: </i>pret&eacute;rito  de   subjuntivo, <i>fut-sub: </i>futuro de  subjuntivo.    <br> <a href="#3b" name="3a">3</a> Tal como ya hemos se&ntilde;alado en este estudio, no hemos   considerado los tiempos  compuestos como unidades   de  an&aacute;lisis, sino que hemos tomado en cuenta los tiempos simples que componen  dichos   tiempos; esto facilita la contabilidad de los participios.    <br> <a href="#4b" name="4a">4</a> La macroestructura es definida como "la reconstrucci&oacute;n   te&oacute;rica de nociones como  tema o asunto del discurso" (Van Dijk, 1980: 43).    <br> <a href="#5b" name="5a">5</a> Es importante se&ntilde;alar que para la elaboraci&oacute;n de   este cuadro hemos adaptado las  propuestas de Arjona y Luna   (1989), Hernanz (1999) y G&oacute;mez Torrego  (1999).</p>     <p>&nbsp;</p>     <p><b>Bibliograf&iacute;a  citada</b></p>     <!-- ref --><p>1. Arjona Iglesias, Marina y Luna Traill, Elizabeth. (1989). <i>El infinitivo en el espa&ntilde;ol</i>   <i>hablado de la Ciudad de M&eacute;xico</i>. M&eacute;xico: UNAM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0120-5587201300010001100001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>2. Benveniste, &Eacute;mile. (1966). <i>Probl&egrave;mes  de linguistique g&eacute;n&eacute;rale</i>. Par&iacute;s: Gallimard.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0120-5587201300010001100002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>3. Blanco Aguinaga, Carlos. (1969). <i>Realidad y estilo de Juan Rulfo</i>. Buenos Aires:   Paid&oacute;s.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0120-5587201300010001100003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>4. Gawelko, Marek. (2005). "Quelques particularit&eacute;s de l'infinitif  en espagnol et en   portugais", <i>Estudios  Hisp&aacute;nicos</i>, <i>13: </i>167-176.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0120-5587201300010001100004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>5. G&oacute;mez Torrego, Leonardo. (1999). "Los verbos auxiliares. Las  per&iacute;frasis verbales de   infinitivo". En: Ignacio Bosque y Violeta Demonte (eds.). <i>Gram&aacute;tica descriptiva</i>   <i>de la lengua espa&ntilde;ola. </i>Madrid: Espasa, 3323-3389.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0120-5587201300010001100005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>6. Hern&aacute;ndez Alonso, C&eacute;sar. (1984). <i>Gram&aacute;tica funcional del espa&ntilde;ol</i>. Madrid: Gredos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0120-5587201300010001100006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>7. Mayerthaler, Willi et al. (2001). <i>Infinitivprominenz  in Europ&auml;ischen Sprachen</i>. Alemania: Projektbericht.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0120-5587201300010001100007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>8. Raible, Wolfgang. (2001). "Linking  clauses". En: Haspelmath, Martin et al. (eds.). <i>Language  typology and language universals: an international handbook. </i>Berl&iacute;n:   De Gruyter, 590-617.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0120-5587201300010001100008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>9. R&eacute;mi-Giraud, Sylvianne. (1988). <i>L'infinitif. </i>Lyon:  Presses Universitaires de Lyon.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0120-5587201300010001100009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>10. Riegel, Martin et al. (1994). <i>Grammaire m&eacute;thodique du fran&ccedil;ais</i>. Par&iacute;s: Presses   Universitaires de France.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0120-5587201300010001100010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>11. Rojo, Guillermo y Alexandre Veiga. (1999). "El tiempo  verbal. Los tiempos simples". En: Ignacio Bosque y Violeta Demonte (eds.). <i>Gram&aacute;tica descriptiva de la</i>   <i>lengua espa&ntilde;ola. </i>Madrid:  Espasa, 2867-2934.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0120-5587201300010001100011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>12. Rulfo, J. (2005). <i>El  llano en llamas</i>. M&eacute;xico: RM. (La edici&oacute;n original se  public&oacute;   en 1953).    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0120-5587201300010001100012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>13. Sasse, Hans-J&uuml;rgen. (2001). "Scales  between nouniness and verbiness". En:   Haspelmath, Martin et al. (eds.). <i>Language  typology and language universals:</i>   <i>an  international handbook. </i>Berl&iacute;n: De Gruyter, 495-509.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0120-5587201300010001100013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>14. Togeby, Knud. (1953). <i>Mode,  aspect et temps en espagnol</i>. Copenague:  Munksgaard.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0120-5587201300010001100014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>15. Valenzuela Cervera, Jos&eacute; Antonio. (1980). <i>Estructura de la comunicaci&oacute;n narrativa</i>. Murcia: SPUM.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0120-5587201300010001100015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>16. Van Dijk, Teun. (1980). <i>Estructuras  y funciones del discurso</i>. M&eacute;xico: Siglo XXI.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0120-5587201300010001100016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<!-- ref --><p>17. Wellek Ren&eacute; y Austin Warren. (1974). <i>Teor&iacute;a literaria</i>.  Madrid: Gredos.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0120-5587201300010001100017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></p>     <!-- ref --><p>18. Ylikoski, Jussi. (2003). "Defining non-finites: action nominals,  converbs and infinitives". <i>SKY  Journal of Linguistics</i>, <i>16, </i>185-237<i>.    &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0120-5587201300010001100018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></i></p> </font>      ]]></body><back>
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