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</front><body><![CDATA[ <P align="center"><font size="3" face="Verdana"><B>CARTAS AL EDITOR</B></font></P> <FONT FACE="Verdana" SIZE=2>     <P>Bogot&aacute;, mayo 13 de 2008 </P>     <P>Dr. LUIS FERNANDO PINEDA</P>     <P>REVISTA COLOMBIANA DE GASTROENTEROLOGIA </P>     <P>EDITOR </P>     <P>Estimado se&ntilde;or editor: </P>     <P>Le&iacute;mos con atenci&oacute;n el interesante art&iacute;culo publicado por los doctores Montealegre MA y colaboradores, publicado en esta revista (1). Nos parece muy importante que se est&eacute; realizando investigaci&oacute;n b&aacute;sica en gastroenterolog&iacute;a por lo cual felicitamos a los autores, aunque tenemos los siguientes comentarios: </P>     <P>Los autores no de&#64257;nieron claramente cu&aacute;l era el objetivo principal del estudio, ya que buscaban la relaci&oacute;n entre el polimor&#64257;smo de la IL.1B con &quot;patolog&iacute;as gastroduodenales severas&quot;, termino inespec&iacute;&#64257;co, no claramente de&#64257;nido en la literatura. No se de&#64257;ni&oacute; si lo que buscaban era determinar la relaci&oacute;n entre este polimor&#64257;smo con condiciones precursoras de c&aacute;ncer g&aacute;strico (atro&#64257;a, metaplasia intestinal), &uacute;lcera duodenal o &uacute;lcera g&aacute;strica. </P>     <P>Si se deseaba investigar la asociaci&oacute;n con c&aacute;ncer g&aacute;strico, la cual previamente ha sido demostrada en diversos estudios tanto con el polimor&#64257;smo 511 como para el 31 de la IL1B (2), consideramos necesario tener dos grupos de pacientes comparables, con la diferencia de que uno tuviera c&aacute;ncer g&aacute;strico y el otro no, es decir, un estudio de casos y controles. S&oacute;lo de esta manera se podr&iacute;a determinar si existe o no asociaci&oacute;n, as&iacute; como la magnitud o fuerza de la asociaci&oacute;n, (determinada mediante OR). Los autores incluyeron &uacute;nicamente 71 pacientes, sin calcular tama&ntilde;o de muestra ni un grupo control con qu&eacute; comparar sus resultados. La inmensa mayor&iacute;a de los estudios que se han realizado al respecto incluyen m&aacute;s de 100 pacientes, comparados con un grupo control (2). Por lo tanto, si no se tiene esta metodolog&iacute;a, es dif&iacute;cil concluir si existe o no asociaci&oacute;n entre el tumor y el polimor&#64257;smo de la IL1B. </P>     <P>La metodolog&iacute;a utilizada para el estudio histopatol&oacute;gico de la mucosa g&aacute;strica consisti&oacute; en tomar una biopsia del antro g&aacute;strico para determinar la presencia de H. pylori mediante m&eacute;todos moleculares y &quot;biopsias del lugar de la lesi&oacute;n&quot;. No entendemos si este enunciado se re&#64257;ere a c&aacute;ncer o &uacute;lcera, en cuyo caso no se puede estudiar la presencia o no de metaplasia o de atro&#64257;a. Para determinar la presencia de estas condiciones precursoras de c&aacute;ncer g&aacute;strico existen recomendaciones y protocolos para tomar biopsias de mucosa g&aacute;strica aparentemente normal. Para poder considerar que la mucosa g&aacute;strica ha sido adecuadamente &quot;accedida&quot;, se requiere un m&iacute;nimo de cuatro biopsias del cuerpo (dos de la curvatura menor y dos de la curvatura mayor) (3, 4). La raz&oacute;n de este muestreo se basa en que la atro&#64257;a se extiende m&aacute;s r&aacute;pidamente sobre la curva menor que sobre la curva mayor y por ello las biopsias de la curva menor sirven para identi&#64257;car si la atro&#64257;a est&aacute; presente y las de la curva mayor, la extensi&oacute;n de &eacute;sta (5). Obviamente que muestras adicionales deber&iacute;an ser tomadas de cualquier anormalidad de la mucosa. Para poder establecer una asociaci&oacute;n causal entre un polimor&#64257;smo de la IL-1B o del antagonista del receptor de la misma y la atro&#64257;a, consideramos que ser&iacute;a necesario un seguimiento a largo plazo y siempre con un grupo control sin atro&#64257;a, ya que la atro&#64257;a se caracteriza por in&#64258;amaci&oacute;n cr&oacute;nica, asociada en este caso a una infecci&oacute;n de larga duraci&oacute;n por H. pylori y dada la variabilidad interobservador, para estar seguros de la existencia de atro&#64257;a, algunos autores de manera rigurosa, adicionalmente estudian la respuesta de la mucosa g&aacute;strica a pentagastrina (6). Solamente con este rigor, uno podr&iacute;a inferir si existe o no asociaci&oacute;n entre estas variables. Por lo mencionado nos parece apresurado que los autores concluyan que &quot;no existe asociaci&oacute;n entre los genotipos de la regi&oacute;n polim&oacute;r&#64257; ca-31 del IL-1B y el grado de la alteraci&oacute;n de la mucosa g&aacute;strica en la poblaci&oacute;n estudiada&quot;.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Helicobacter pylori se investig&oacute; utilizando PCR en una muestra de mucosa antral. Cuando se emplean estas t&eacute;cnicas para la detecci&oacute;n de H. pylori es fundamental que la secuencia de DNA sea espec&iacute;&#64257; ca y conservada en todas las cepas de las especies (7) y este requisito se cumpli&oacute; con la cepa utilizada. Empleando esta tecnolog&iacute;a de alta sensibilidad para detectar H. pylori, nos llama poderosamente la atenci&oacute;n que la infecci&oacute;n estaba presente solamente en 28 de 47 pacientes con &quot;gastritis&quot;. Lo que signi&#64257;car&iacute;a que en 19 pacientes (40,4%), la gastritis es producida por otra noxa diferente a H. pylori. Desconocemos qu&eacute; otro agente etiol&oacute;gico de gran prevalencia puede estar causando esta &quot;gastritis&quot;. Ser&iacute;a muy interesante poder determinar si se trata de gastritis cr&oacute;nica super&#64257; cial y si hay polimorfonucleares, en cuyo caso la PCR utilizada eventualmente estar&iacute;a dando resultados falsos negativos (8). No se menciona cu&aacute;ntas biopsias g&aacute;stricas se tomaron y de d&oacute;nde, como tampoco el m&eacute;todo utilizado para evaluar la histolog&iacute;a g&aacute;strica. Con la informaci&oacute;n disponible en este trabajo no se podr&iacute;a negar la asociaci&oacute;n de H. pylori &quot;y el grado de alteraci&oacute;n de la mucosa g&aacute;strica&quot;, que de manera consistente ha sido demostrada universalmente desde hace m&aacute;s de 20 a&ntilde;os, inici&aacute;ndose con el descubrimiento de H. pylori por Marshall y Warren (9-21). Hoy d&iacute;a ya no se discute si la bater&iacute;a produce lesiones g&aacute;stricas severas sino si existe asociaci&oacute;n entre la severidad de la gastritis y los diferentes factores de virulencia de la bacteria (22-24). </P>     <P>Nos llama la atenci&oacute;n que los autores no especi&#64257;can la localizaci&oacute;n de las &uacute;lceras que ten&iacute;an los pacientes, sin tener en cuenta que los mecanismos &#64257;siopatol&oacute;gicos y su relaci&oacute;n con H. pylori son muy diferentes si se trata de una &uacute;lcera esof&aacute;gica, duodenal o g&aacute;strica (25). Por todos estos comentarios consideramos que la metodolog&iacute;a utilizada y los resultados de este estudio no permiten llegar a las conclusiones: &quot;no hay asociaci&oacute;n entre la presentaci&oacute;n de patolog&iacute;as gastroduodenales severas y el genotipo de la regi&oacute;n polim&oacute;r&#64257;ca-31 del gen de la IL-1B humana&quot;, como tampoco entre H. pylori y &quot;la severidad de las alteraciones de la mucosa g&aacute;strica&quot;. </P>     <P>Cordialmente, </P>     <P>DR. MARTIN G&Oacute;MEZ DR WILLIAM OTERO </P>     <P>Profesores de Medicina, Unidad de Gastroenterolog&iacute;a, Universidad Nacional de Colombia.Unidad Gastro</P>     <P><strong>REFERENCIAS </strong></P>     <P>1. Montealegre MA, Jaramillo C, Boh&oacute;rquez MA, et al. Detecci&oacute;n de Helicobacter pylori y caracterizaci&oacute;n de la regi&oacute;n -31 del gen de la interleucina 1-B humana en pacientes de una poblaci&oacute;n colombiana con enfermedades gastroduodenales. Rev Col Gastroenterol 2008; 23: 40-44. </P>     <P>2. Kamangar, F, Cheng C, Abnet C. Interleukin-1B Polymorphisms and Gastric Cancer Risk—A Metaanalysis. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2006; 15(10): 1920-8. </P>     <P>3. Dixon MF, Genta RM, Yardley JH, et al. Classi&#64257; cation and grading of gastritis. The updated Sydney system. International workshop on the histopathology of gastritis. Houston 1994. Am J Surg Pathol 1996; 20: 1161-81. </P>     <P>4. Rugge M, Meggio A, Pennelli G, et al. Gastritis staging in clinical practice: OLGA staging system. Gut 2007; 56: 631-6. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>5. El-Zimaity HM. Gastric atrophy, diagnosing and staging. World J Gastroenterol 2006; 12: 5557-62. </P>     <P>6. Lahner E, Corleto VD, D’Ambra G, et al. Is interlekin-1 genotyping useful for the clinical management of patients with atrophic body gastritis? Aliment Pharmacol Ther 2008; 27: 355-65. </P>     <P>7. Megraud F, Lehours F. Helicobacter pylori detection and antimicrobial susceptibility testing. Clin Microbiol Rev 2007; 20: 280-322. </P>     <P>8. Kogfelt KA, Lehours P, M&eacute;graud F. Diagnosis of Helicobacter pylori. Helicobacter 2005; 10 (Suppl 1): 5-13. </P>     <P>9. Warren JR, Marshall BJ. Unidenti&#64257;ed curved bacilli on gastric epithelium in active chronic gastritis. Lancet 1983; 1: 1273-5. </P>     <P>10. Marshall B. One Hundred years of discovery and rediscovery of Helicobacter pylori and its association with peptic ulcer disease en: Mobley HL, Mendz GE, Hazell SL (eds) Helicobacter pylori: Physiology and Genetic, 2001, ASM Press. </P>     <P>11. Liu Yi Ponsioen CIJ, Xiao S, et al. Geographic pathology of Helicobacter pylori gastritis. Helicobacter 2005; 10: 107-113. </P>     <P>12. Report of the Digesive Health Initiative International Update. Conference on Helicobacter pylori. Gastroenterology 1997; 113(Suppl): S4-S8. </P>     <P>13. Parsonnet J. Helicobacter pylori: the size of the problem. Gut 1998; 43: S6-S9. </P>     <P>14. Weyermann M, Adler G, Brenner H, et al. The mother as a source of Helicobacter pylori infection. Epidemiology 2006; 17: 332-4. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>15. Kuipers EJ, Thies JC, Festen HPM. The prevalence of Helicobacter pylori infection in peptic ulcer disease. Alimen Pharmacol Ther 1995; 9: 59-70. </P>     <P>16. Correa P, Schneider BG. Etiology of gastric cancer: what is new? Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2005; 14: 1865-8, </P>     <P>17. Ernst PB, Peura DA, Crowe SE. The translation of Helicobacter pylori Basic research to patient care. Gastroenterology 2006; 130: 188-206. </P>     <P>18. Wu MS, Chen CJ, Lin JT. Host environment interactions: their impact on progresi&oacute;n from gastric in&#64258; ammation to carcinogenesis ando n development to new approaches to prevent and treat gastric cancer. Cancer Epidemiol Biomarkers Prev 2005; 14: 1878-82. </P>     <P>19. Correa P. Helicobacter pylori and gastric carcinogenesis. Am J Surg pathol 1995; 19: S37-S43. </P>     <P>20. Malfertheiner P, Megraud F, O´Morain C, et al. Current concepts in the management of Helicobacter pylori infection- The Maastricht III consensus report. Gut Publisher online 17 Jan 2007. </P>     <P>21. Lochhead P, El-Omar EM. Helicobacter pylori infection and gastric cancer. Best Pract Res Clin Gastroenterol 2007; 21: 281-97. </P>     <P>22. Van Doorn LJ, Figuereido C, Sanna R, et al. Clinical relevance of the cag A, Vac A, and iceA status of Helicobacter pylori. Gastroenterology 1998; 115: 58-66. </P>     <P>23. Yamaoka Y, Soucheck J, Odenbreit S, et al. Discrimination between cases of duodenal ulcer and gastritis on the basis of putative virulence factors of Helicobacter pylori. J Clin Microbiol 2002; 40: 2244-46. </P>     <P>24. Kusters JG, van Vliet AHM, Kuipers EJ. Pathogenesis of Helicobacter pylori infection. Clin Microbiol Rev 2006; 19: 450-490. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>25. Garc&iacute;a Gonz&aacute;lez M, Lanas A, AS Pe&ntilde;a. Association of interleukin 1 gene family polymorphisms with duodenal ulcer disease. Clin Exp Immunol 2003; 134: 525-531. </P>     <P><B>RESPUESTA DRA. MONTEALEGRE</B> </P>     <P>Bogot&aacute;, 29 de Mayo de 2008 </P>     <P>SE&Ntilde;ORES COMIT&Eacute; EDITORIAL REVISTA COLOMBIANA DE GASTROENTEROLOGIA </P>     <P>Estimados Se&ntilde;ores: </P>     <P>Por medio de la presente nos permitimos dirigirnos a ustedes, con el objetivo de dar respuesta a la Carta al Editor, escrita por los doctores Mart&iacute;n G&oacute;mez y William Otero. </P>     <P>Los siguientes son nuestros comentarios: </P>     <P>El art&iacute;culo se titula: &quot;Detecci&oacute;n de Helicobacter pylori y caracterizaci&oacute;n del la regi&oacute;n -31 del gen de la Interleucina 1-&szlig; humana en pacientes de una poblaci&oacute;n colombiana con enfermedades gastroduodenales&quot;. Este art&iacute;culo describe la detecci&oacute;n de H. pylori y la caracterizaci&oacute;n de la regi&oacute;n -31 del gen de la IL-1B en pacientes de una poblaci&oacute;n colombiana. No obstante, tal como se menciona en el art&iacute;culo, se realizaron an&aacute;lisis estad&iacute;sticos con el objetivo de estudiar si la presencia de H. pylori y/o los genotipos en la regi&oacute;n -31 podr&iacute;an estar correlacionados con patolog&iacute;as severas, que progresan de gastritis cr&oacute;nica a &uacute;lcera p&eacute;ptica, gastritis atr&oacute;&#64257;ca y adenocarcinoma g&aacute;strico (1). Coincidimos con los doctores Mart&iacute;n G&oacute;mez y William Otero, que para investigar asociaci&oacute;n con c&aacute;ncer g&aacute;strico es necesario realizar un estudio de casos y controles, en donde se incluyan un mayor n&uacute;mero de pacientes (2, 3). </P>     <P>Con respecto a los comentarios referentes a la metodolog&iacute;a, para las pruebas moleculares se tom&oacute; una biopsia del antro g&aacute;strico. Para el estudio histopatol&oacute;gico se tomaron de 4 a 6 biopsias seg&uacute;n criterio del m&eacute;dico gastroenter&oacute;logo. En los pacientes con c&aacute;ncer y &uacute;lcera p&eacute;ptica, las biopsias fueron extra&iacute;das de regiones adyacentes a la lesi&oacute;n. En la poblaci&oacute;n de estudio, es decir los 72 pacientes incluidos en el mismo, no se observ&oacute; evidencia estad&iacute;stica que indicara que existe asociaci&oacute;n entre los genotipos de la regi&oacute;n polim&oacute;r&#64257;ca -31 del IL-1B y el grado de la alteraci&oacute;n de la mucosa g&aacute;strica. </P>     <P>Con el objetivo de realizar una caracterizaci&oacute;n m&aacute;s completa y poder establecer si existe asociaci&oacute;n entre la presencia de determinados polimor&#64257; smos en el gen IL-1B y alteraciones de la mucosa g&aacute;strica, actualmente, en el Laboratorio de Diagn&oacute;stico Molecular y Bioinform&aacute;tica de la Universidad de los Andes, estamos realizando la caracterizaci&oacute;n de polimor&#64257;smos en las regiones -511 y +3954, adem&aacute;s del polimor&#64257;smo en la posici&oacute;n -31. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Para la detecci&oacute;n molecular de H. pylori, se usaron los iniciadores descritos por Thoreson AC, et al. Se ha reportado que este protocolo de detecci&oacute;n molecular es 100% espec&iacute;&#64257;co y detecta concentraciones de menos de 1 fentogramo (fg) de ADN (4). En respuesta a la observaci&oacute;n &quot;La PCR utilizada eventualmente estar&iacute;a dando resultados falsos negativos&quot;, se hace la aclaraci&oacute;n que en las muestras negativas para la detecci&oacute;n molecular de H. pylori, se ampli&#64257;c&oacute; un fragmento del gen de la &szlig;-Globina, lo cual descarta una inhibici&oacute;n de la reacci&oacute;n en cadena de la polimerasa. </P>     <P>Con respecto a lo que ustedes consideran un bajo porcentaje de pacientes H. pylori positivos, estudios previos han reportado para la ciudad de Ibagu&eacute;, una prevalencia del 59,5% (5). En nuestro estudio, la presencia de H. pylori se detect&oacute; en 44 de las 71 muestras analizadas, es decir, el 62% de la poblaci&oacute;n de estudio. </P>     <P>Adicionalmente, estudios realizados en el Laboratorio de Diagn&oacute;stico Molecular y Bioinform&aacute;tica de la Universidad de los Andes, que ser&aacute;n pr&oacute;ximamente publicados en la Revista Cubana de Medicina Tropical, que analizan la concordancia de las t&eacute;cnicas diagn&oacute;sticas: PCR e histolog&iacute;a, validan la PCR usada para la detecci&oacute;n del microorganismo (6). </P>     <P>Los resultados de este trabajo indican que en 40,4% de los pacientes con gastritis no atr&oacute;&#64257;ca, no se evidenci&oacute; la presencia de H. pylori. Otros estudios en Colombia han revelado que en pacientes con gastritis, el porcentaje de pacientes en donde no se encontr&oacute; H. pylori es del 36,6% (5). </P>     <P>En este estudio no se encontr&oacute; evidencia estad&iacute;stica que indicara relaci&oacute;n entre la infecci&oacute;n con H. pylori y el grado de alteraci&oacute;n de la mucosa g&aacute;strica, sin desvirtuar que la infecci&oacute;n con esta bacteria ha sido implicada en la patog&eacute;nesis de la gastritis cr&oacute;nica, &uacute;lcera p&eacute;ptica, metaplasia intestinal, linfoma tipo MALT y c&aacute;ncer g&aacute;strico (7-9). </P>     <P>Cordialmente, </P>     <P>Mar&iacute;a Camila Montealegre Ortiz Asistente Profesional de Proyectos Universidad de los Andes Bogot&aacute;-Colombia </P>     <P><strong>REFERENCIAS</strong> </P>     <P>1. Garc&iacute;a A, Barra R, Delgado C, Kawaguchi F, Trabal N, Montenegro S, et al. Genotipi&#64257;caci&oacute;n de aislados cl&iacute;nicos de Helicobacter pylori en base a genes asociados a virulencia cagA, vacA y babA2. Primer aislamiento de una cepa babA2 positiva en pacientes chilenos. Rev M&eacute;d Chile 2006; 134: 981-988. </P>     <P>2. Ruzzo A, Graziano F, Pizzagalli F, Santini D, Battistelli V, Panunzi S, et al. Interleukin 1B gene (IL-1B) and interleukin 1 receptor antagonist gene (IL-1RN) polymorphisms in Helicobacter pylori negative gastric cancer of intestinal and diffuse histotype. Ann Onc 2005; 16: 887-892. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>3. Zeng Z, Hu J, Hu S, Pang R, Chen M and Sung J. Association of interleukin 1B gene polymorphism and gastric cancers in high and low prevalence regions in China. Gut 2003; 52: 1684-1689. </P>     <P>4. Thoreson AC, Borre MB, Andersen LP, Elsborg L, Holck S, Conway P, et al. Development of a PCRbased technique for detection of Helicobacter pylori. FEMS Immunol Med Microbiol 1995; 10: 325-333. </P>     <P>5. Bravo LE, Cort&eacute;s A, Carrascal E, Carrascal E., Jaramillo R., Garcia LS. Helicobacter pylori: patolog&iacute;a y prevalencia en biopsias g&aacute;stricas en Colombia. Colombia Med 2003; 34: 124-131. </P>     <P>6. Molina AP, Jaramillo CA, Delgado MP, Bohorquez ME, Am&eacute;zquita A. Detecci&oacute;n y Genotipi&#64257; caci&oacute;n de Helicobacter pylori en base a los genes ADNr 16S y el gen asociado a citotoxina (cagA) y posible asociaci&oacute;n con patolog&iacute;as gastrointestinales. Revista Cubana de Medicina Tropical 2008; 60. </P>     <P>7. Suerbaum S, Michetti P. Helicobacter pylori Infection. N Engl J Med 2002; 347: 1175-1186. </P>     <P>8. Hardin FJ, Wright RA. Helicobacter pylori: Review and Update. Hosp Physician 2002; 38: 23-31. </P>     <P>9. Rivas-Traverso F, Hern&aacute;ndez F. Helicobacter pylori: Factores de virulencia, patolog&iacute;a y diagn&oacute;stico. Rev Biomed 2000; 11: 187-205. </P> </FONT>      ]]></body>
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