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<journal-title><![CDATA[Revista colombiana de Gastroenterología]]></journal-title>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[NAAP: Sedación profunda con propofol para endoscopia digestiva administrada por no anestesiólogos: Posición del endoscopista en el 2011]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Deep sedation for endoscopy not administered by anesthesiologists: The position of an endoscopist in 2011]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,Hospital Central de la Policía Servicio de Gastroenterología y Endoscopia Digestiva ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[Deep sedation with propofol for gastrointestinal endoscopy, administered by endoscopists or trained nurses (NAAP - Non-anesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy) is positioned to be the best strategy for endoscopic sedation in most patients undergoing this procedure. The overwhelming medical evidence for its use, with more than six hundred thousand cases reported and millions made in the world, together with the extensive legal and ethical debates for over a decade of its increasing use, finished with the initial fears about the adequacy of endoscopist and trained nurses to perform it, and that this practice had illegal or unethical medical elements that could compromise the labor of the endoscopist in case of any complications. With the increasingly widespread use and published evidence in its favor, there are few endoscopists and anesthesiologists with bias and conflict of interest, and they exist due to the lack of knowledge of evidence. Fortunately, the most important anesthesiologists associations in the world today are actively supporting the dissemination of its use and training to endoscopists and nurses who practice it. The discussion now is whether under the new circumstances, it is ethical and good medical procedure that endoscopic procedures are performed without adequate sedation, behavior that even now could be considered inhumane and cruel.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[  <font size="3" face="Verdana">    <P align="center"><B>NAAP: Sedaci&oacute;n profunda con propofol para endoscopia digestiva administrada por no anestesi&oacute;logos. Posici&oacute;n del endoscopista en el 2011</B></P></font> <font size="2" face="Verdana">    <P align="center">El&iacute;as Alfonso Forero Pi&ntilde;eros, MD (1)</P>     <P>(1) M&eacute;dico internista, gastroenter&oacute;logo, epidemi&oacute;logo. Jefe del Servicio de Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva. Hospital Central de la Polic&iacute;a, Bogot&aacute;, Colombia.</P>     <P>Fecha recibido:    02-05-11  Fecha aceptado:  06-06-11</P>     <P><B>Resumen</B></P>     <P>La sedaci&oacute;n profunda con propofol para endoscopia digestiva por endoscopistas o enfermeras entrenadas (Non-anesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy NAAP) se posicion&oacute; como la mejor estrategia para sedaci&oacute;n endosc&oacute;pica en la mayor&iacute;a de los pacientes sometidos a este procedimiento.</P>     <P>La evidencia m&eacute;dica contundente a favor de su uso, con m&aacute;s de seiscientos mil casos publicados y muchos millones realizados en el mundo, junto con la extensa discusi&oacute;n &eacute;tica y jur&iacute;dica durante m&aacute;s de una d&eacute;cada de uso creciente, acabaron con los temores iniciales acerca de que el endoscopista o personal de enfermer&iacute;a entrenados no fueran adecuados para realizarla, y que esta pr&aacute;ctica tuviera elementos m&eacute;dicos ilegales o no &eacute;ticos que pudieran complicar el quehacer del endoscopista en caso de eventuales complicaciones. </P>     <P>Gracias al uso cada vez m&aacute;s extenso, y a la evidencia publicada cada vez m&aacute;s contundente a su favor, quedan pocos endoscopistas y anestesi&oacute;logos con prejuicios y con conflicto de intereses, y estos existen por el desconocimiento de la evidencia. Afortunadamente, las m&aacute;s importantes sociedades de anestesi&oacute;logos del mundo actualmente apoyan activamente la difusi&oacute;n de su uso y el entrenamiento de los endoscopistas y personal de enfermer&iacute;a que la practican.</P>     <P>La discusi&oacute;n ahora es sobre si en las nuevas circunstancias, es &eacute;tico y buen acto m&eacute;dico que se realicen procedimientos endosc&oacute;picos sin adecuada sedaci&oacute;n; conducta que incluso pudiera ser considerada actualmente inhumana y cruel.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>Palabras clave</B></P>     <P>Sedaci&oacute;n, endoscopia, propofol.</P>     <P><B>INTRODUCCION</B></P>     <P>Entre los objetivos del uso de la sedaci&oacute;n para procedimientos endosc&oacute;picos se encuentran disminuir la ansiedad, el dolor, las n&aacute;useas y el estr&eacute;s cardiovascular, y ampliar la tolerancia del procedimiento para que el m&eacute;dico pueda realizarlo mejor y facilitar la realizaci&oacute;n de futuros ex&aacute;menes en el paciente temeroso; &uacute;ltimamente, tambi&eacute;n se busca reemplazar por procedimientos endosc&oacute;picos menos m&oacute;rbidos y realizados bajo sedaci&oacute;n moderada o profunda muchos procedimientos quir&uacute;rgicos con anestesia y mayor morbimortalidad, incapacidad y costos, y facilitar el desarrollo de procedimientos endosc&oacute;picos cada vez m&aacute;s complejos sin necesidad de utilizar anestesia. </P>     <P>La sedaci&oacute;n con propofol para procedimientos endosc&oacute;picos se increment&oacute; grandemente en la &uacute;ltima d&eacute;cada; su favorable perfil farmacocin&eacute;tico, comparado con las benzodiacepinas y los opi&aacute;ceos, hizo del propofol la mejor elecci&oacute;n, especialmente si lo que se busca es sedaci&oacute;n profunda (1).</P>     <P>El propofol (2, 6-diisopropilfenol) es un sedante y anest&eacute;sico derivado del fenol, que act&uacute;a facilitando la acci&oacute;n cerebral del GABA. Debido a su alta liposolubilidad, por la cual cruza r&aacute;pidamente la barrera hematoencef&aacute;lica, su inicio de acci&oacute;n es casi instant&aacute;neo (30 segundos). Tiene vida media de solo 1,8 a 4,1 minutos, y el periodo de recuperaci&oacute;n es corto dado su r&aacute;pido metabolismo ya que no tiene efectos sedantes ni anest&eacute;sicos acumulativos, incluso despu&eacute;s de una infusi&oacute;n prolongada. Adem&aacute;s, tiene propiedades antiem&eacute;ticas (es el antiem&eacute;tico periquir&uacute;rgico m&aacute;s potente que existe, lo que facilita enormemente la examinaci&oacute;n digestiva alta), tambi&eacute;n es broncodilatador leve y antipruriginoso. Respecto a sus antecesores en sedaci&oacute;n (benzodiacepinas y opi&aacute;ceos) tiene, adem&aacute;s de inicio r&aacute;pido de acci&oacute;n, otras ventajas como la ausencia de metabolitos activos y r&aacute;pido aclaramiento hep&aacute;tico incluso en pacientes con insuficiencia hep&aacute;tica, adem&aacute;s de no requerir ajustes en pacientes con insuficiencia renal. Produce una sedaci&oacute;n con un sue&ntilde;o muy agradable para los pacientes, que lo ha convertido en el que genera mayor satisfacci&oacute;n de los pacientes sometidos a procedimientos endosc&oacute;picos, mayor gratitud hacia el personal de salud, menor tiempo de intervenciones endosc&oacute;picas y mejores resultados de las mismas para casi todos los procedimientos endosc&oacute;picos al compararlo con la sedaci&oacute;n tradicional o la anestesia general. </P>     <P>Entre los riesgos asociados a su uso se describen: depresi&oacute;n respiratoria que puede llegar a apnea, disminuci&oacute;n de la resistencia vascular perif&eacute;rica y de la frecuencia card&iacute;aca; sin embargo, por su vida media tan corta, en la pr&aacute;ctica estos riesgos no se han traducido en complicaciones serias. El propofol ha sido evaluado durante m&aacute;s de 10 a&ntilde;os de evidencia acumulada, que incluye m&aacute;s de seiscientos mil casos reportados en las m&aacute;s grandes revisiones de literatura, en las que hasta ahora no se ha demostrado mortalidad claramente relacionada como consecuencia de su uso para sedaci&oacute;n en endoscopia digestiva. Est&aacute; contraindicado en pacientes con alergia al huevo y a la soya, ya que dentro de sus componentes est&aacute; el aceite de soya y la lecitina de huevo. Tambi&eacute;n se contraindica en el primer trimestre de embarazo, en lactantes y pacientes ASA IV o V de la clasificaci&oacute;n de la Sociedad Americana de Anestesi&oacute;logos. </P>     <P><B>SEDACION PROFUNDA POR NO-ANESTESIOLOGOS: LA EVIDENCIA</B></P>     <P>El consenso m&aacute;s reciente respecto al uso de propofol para sedaci&oacute;n profunda en procedimientos endosc&oacute;picos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos administrada por no anestesi&oacute;logos (2) tambi&eacute;n es el m&aacute;s serio; incluy&oacute; en su grupo redactor a la Sociedad Europea de Anestesiolog&iacute;a (ESA), la Sociedad Europea de Endoscopia Gastrointestinal (ESGE) y la Sociedad Europea de Enfermeras Gastrointestinales y Asociados (ESGENA); revis&oacute; toda la evidencia acumulada durante m&aacute;s de una d&eacute;cada del uso de propofol para sedaci&oacute;n en endoscopia por no anestesi&oacute;logos (Non-anesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy –NAAP–) como una revisi&oacute;n cr&iacute;tica de metan&aacute;lisis y de ensayos cl&iacute;nicos controlados, con niveles de evidencia medidos y estableci&oacute; recomendaciones tambi&eacute;n basadas en la evidencia. Este consenso tiene la fortaleza de haber sido realizado por personas que trabajan en sistemas de salud socializados, en quienes prima encontrar lo mejor para el paciente y lo m&aacute;s costo-efectivo para el sistema de salud, a diferencia de los consensos en Estados Unidos donde la controversia se ha alimentado, m&aacute;s que por razones cient&iacute;ficas o &eacute;ticas, por conflictos de intereses econ&oacute;micos entre los gremios, lo que de forma similar ha ocurrido en Latinoam&eacute;rica. Esta revisi&oacute;n consider&oacute; tambi&eacute;n todas las publicaciones relacionadas con discusiones &eacute;ticas en el mundo y con las conclusiones de la evaluaci&oacute;n de la responsabilidad m&eacute;dico legal, que en todo el mundo se discuti&oacute; durante m&aacute;s de una d&eacute;cada y para lo cual ya tambi&eacute;n existen conclusiones claras. </P>     <P>Como se ve, en esta seria revisi&oacute;n de toda la evidencia acumulada, la discusi&oacute;n ya no se centra en si alguien que no sea anestesi&oacute;logo puede administrar propofol para sedaci&oacute;n profunda en procedimientos endosc&oacute;picos, sino en tres aspectos principales: primero, si los pacientes con clasificaci&oacute;n de riesgo ASA III de la Sociedad Americana de Anestesiolog&iacute;a pueden ser tambi&eacute;n sedados con propofol por no anestesi&oacute;logos, lo que est&aacute; actualmente aceptado para pacientes ASA I y ASA II; segundo, c&oacute;mo debe ser el entrenamiento de los endoscopistas y personal de enfermer&iacute;a que realizan esta actividad; tercero, si en la sala de endoscopia se requiere una tercera persona dedicada exclusivamente a administrar la sedaci&oacute;n o si esto –como parece ser la tendencia de la &uacute;ltima evidencia y publicaciones– pudiera ser realizado para procedimientos diagn&oacute;sticos de corta duraci&oacute;n (endoscopia y colonoscopia) solo por dos personas (el endoscopista y un auxiliar de los procedimientos endosc&oacute;picos que tambi&eacute;n le apoyar&iacute;a en la sedaci&oacute;n con propofol).</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Dado lo adecuado, juicioso e imparcial de este consenso europeo del 2010 que incluye, ampl&iacute;a y aclara tambi&eacute;n las conclusiones de la revisi&oacute;n de la evidencia, realizada por la Sociedad Americana de Endoscopia Gastrointestinal (ASGE), y publicadas en su consenso del 2009 (3), transcribir&eacute; algunas de las conclusiones encontradas, junto con el nivel de evidencia de las mismas, as&iacute; como las recomendaciones realizadas junto con su nivel de evidencia, y a&ntilde;adir&eacute; algunos comentarios en relaci&oacute;n con esta pr&aacute;ctica en nuestro medio, y con nuestra experiencia de casi diez a&ntilde;os administrando rutinariamente propofol para la sedaci&oacute;n profunda de procedimientos endosc&oacute;picos diagn&oacute;sticos y terap&eacute;uticos en el Servicio de Gastroenterolog&iacute;a y Endoscopia Digestiva del Hospital Central de la Polic&iacute;a, por enfermeras y endoscopistas, lo cual ya ha sido parcialmente publicado (4). </P>     <P>1. Comparado con la sedaci&oacute;n tradicional (benzodiacepinas +/- opi&aacute;ceos), la sedaci&oacute;n basada en propofol presenta tasas similares de efectos adversos, da mayor satisfacci&oacute;n posprocedimiento tanto de los pacientes como de la mayor&iacute;a de los procedimientos endosc&oacute;picos en s&iacute;; disminuye el tiempo de sedaci&oacute;n y el tiempo de recuperaci&oacute;n, lo que a su vez reduce el tiempo de alta del paciente comparado con la sedaci&oacute;n tradicional. La sedaci&oacute;n basada en propofol tambi&eacute;n incrementa la calidad de la examinaci&oacute;n endosc&oacute;pica (evidencia nivel 1+). </P>     <P>Esto se ha demostrado principalmente para EGD y para CPRE. Tres metan&aacute;lisis no mostraron diferencias en la presencia de hipoxemia o hipotensi&oacute;n al comparar propofol con la sedaci&oacute;n tradicional, e incluso se demostr&oacute; que para colonoscopia hay menores complicaciones cardiopulmonares con propofol que con la sedaci&oacute;n tradicional (5, 6). NAAP es m&aacute;s costo efectivo que la sedaci&oacute;n est&aacute;ndar, e incrementa, en comparaci&oacute;n a esta, la eficiencia pr&aacute;ctica. El uso de sedaci&oacute;n administrada por anestesi&oacute;logos para pacientes saludables de bajo riesgo sometidos a endoscopia gastrointestinal es extremadamente costoso, incluso en pa&iacute;ses ricos, y nunca demostr&oacute; un incremento en la seguridad del paciente ni en la eficacia del procedimiento. En un registro de seguridad del uso del propofol por no anestesi&oacute;logos (NAAP) recientemente publicado (7), que inclu&iacute;a 223.656 casos publicados, m&aacute;s 422.424 casos prospectivamente evaluados, o sea, 646.080 casos en total, se encontr&oacute; que se requiri&oacute; ventilaci&oacute;n con m&aacute;scara por corto tiempo en 489 pacientes (0,1% de los 569.220 casos con esta informaci&oacute;n disponible), 11 casos requirieron intubaci&oacute;n endotraqueal, 2 pacientes tuvieron des&oacute;rdenes neurol&oacute;gicos transitorios sin secuelas a largo plazo y ocurrieron 4 muertes, las cuales probablemente no fueron relacionadas con la sedaci&oacute;n, pues ocurrieron durante el seguimiento de endoscopia gastrointestinal alta en pacientes con comorbilidad significativa, quienes hab&iacute;an sido considerados casos de alto riesgo para sedaci&oacute;n. Esta mortalidad es dif&iacute;cil de comparar con la reportada por anestesia en pacientes similares, porque aunque relacionadas con sedaci&oacute;n para endoscopia con propofol, ninguna de las 4 muertes se pudo asociar directamente con la sedaci&oacute;n. De esta gran serie, no hubo mortalidad en ning&uacute;n paciente sedado con propofol para colonoscopia ni en pacientes con clasificaci&oacute;n de la Sociedad Americana de Anestesiolog&iacute;a (ASA) clases I o II. Lo publicado de mortalidad por anestesia en pacientes de bajo riesgo es de 1 en 400.000 pacientes en la serie m&aacute;s optimista, la cual, adem&aacute;s, no es una revisi&oacute;n sistem&aacute;tica, sino una publicaci&oacute;n del punto de vista del anestesi&oacute;logo acerca de la sedaci&oacute;n por no anestesi&oacute;logos (8). En caso de que asumi&eacute;ramos te&oacute;ricamente que todas estas complicaciones y muertes se pudieran evitar mediante la administraci&oacute;n del propofol por parte de anestesi&oacute;logo (lo cual no es cierto, pues los anestesi&oacute;logos son un gremio altamente demandado en todo el mundo, mientras que no existe ni un solo caso publicado en el mundo de demandas contra endoscopistas o enfermeras por complicaciones relacionadas con sedaci&oacute;n con propofol para endoscopia gastrointestinal, despu&eacute;s de m&aacute;s de una d&eacute;cada de uso permanentemente creciente, con muchos millones de casos en el mundo, uso que adem&aacute;s, est&aacute; cada vez m&aacute;s organizado) el costo econ&oacute;mico para esta serie de casos ser&iacute;a de 5,3 millones de d&oacute;lares, algo prohibitivo en sistemas de salud de pa&iacute;ses desarrollados con uso racional de los recursos y mucho m&aacute;s para nuestro quebrado sistema de salud. La colaboraci&oacute;n Cochrane, cuyos metan&aacute;lisis son muy respetados en el mundo m&eacute;dico, realiz&oacute; uno en el que eval&uacute;a la sedaci&oacute;n con propofol para colonoscopia (9). Sus conclusiones fueron que en comparaci&oacute;n con la sedaci&oacute;n tradicional con benzodiacepinas y opi&aacute;ceos, la sedaci&oacute;n con propofol produce m&aacute;s satisfacci&oacute;n en los pacientes, la recuperaci&oacute;n es m&aacute;s r&aacute;pida y no tiene efectos secundarios; la m&aacute;s importante de sus conclusiones es que no encontr&oacute; diferencias en seguridad o riesgos entre la administraci&oacute;n del propofol por anestesi&oacute;logos y la administrada por no anestesi&oacute;logos (endoscopistas y personal de enfermer&iacute;a).</P>     <P>2. NAAP (Non-anesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy), debe ser realizado por enfermeras de endoscopia o por endoscopistas que tengan entrenamiento apropiado para la misma. El autoentrenamiento no es recomendado (evidencia nivel 2++, recomendaci&oacute;n grado A). </P>     <P>Recientemente ya se est&aacute;n incluyendo, en los programas de residencia en endoscopia, cursos espec&iacute;ficos de NAAP y otras formas de sedaci&oacute;n en endoscopia, que garantizan tener el entrenamiento espec&iacute;fico exigido por la ley antes de la graduaci&oacute;n como endoscopista (10).</P>     <P>3. Los endoscopistas digestivos y las enfermeras de endoscopia son candidatos adecuados para los cursos de entrenamiento en NAAP. Experiencia previa en medicina de cuidado intensivo es deseable para el m&eacute;dico, quien es el responsable de la NAAP. Se recomiendan cursos para NAAP que incluyan un componente te&oacute;rico y uno pr&aacute;ctico, cada parte seguida por un examen que documente el entrenamiento exitoso. Los cursos de entrenamiento en NAAP deben ense&ntilde;ar t&eacute;cnicas en soporte vital b&aacute;sico (basic life support –BLS–) a todos los participantes, y en soporte vital card&iacute;aco avanzado (advanced cardiac life support –ACLS–) al personal que practicar&aacute; en sitios donde una persona entrenada en ACLS no est&eacute; siempre inmediatamente disponible (evidencia nivel 4, recomendaci&oacute;n grado D). </P>     <P>El entrenamiento recomendado por la Sociedad Europea de Anestesiolog&iacute;a es que los endoscopistas que realicen NAAP deben tener entrenamiento en soporte vital card&iacute;aco avanzado, incluso entrenamiento en intubaci&oacute;n orotraqueal (en la que la mayor&iacute;a, por ser internistas o cirujanos, est&aacute;n entrenados durante su residencia), mientras que el personal de enfermer&iacute;a que realiza NAAP, dada la rareza de la necesidad de intubaci&oacute;n, solo requieren entrenamiento en soporte vital b&aacute;sico, complementado en ambos casos por el conocimiento de las particularidades del medicamento propofol. En Colombia ya se organizan regularmente este tipo de entrenamientos en sedaci&oacute;n, en cursos organizados por el servicio de gastroenterolog&iacute;a del Hospital de la Polic&iacute;a, entre otros; adem&aacute;s, recientemente, la Sociedad Colombiana de Endoscopia est&aacute; realizando dichos cursos con el apoyo de la Sociedad Colombiana de Anestesiolog&iacute;a. Siguiendo las recomendaciones mundiales al respecto, el contenido de dichos cursos debe incluir un componente te&oacute;rico (farmacolog&iacute;a, farmacocin&eacute;tica e interacci&oacute;n de sedantes, analg&eacute;sicos y sus respectivos ant&iacute;dotos; principios de sedaci&oacute;n y monitoreo de pacientes incluyendo an&aacute;lisis de monitoreo ECG; diferentes clases de sedaci&oacute;n; cuidados del paciente periprocedimiento, referentes a la sedaci&oacute;n, monitoreo, recuperaci&oacute;n, criterios de alta, manejo de complicaciones y documentaci&oacute;n; aspectos legales como delegaci&oacute;n y consentimiento informado, entre otros), y un componente pr&aacute;ctico (manejo b&aacute;sico de la v&iacute;a a&eacute;rea; utilizaci&oacute;n de diferentes tubos para ventilaci&oacute;n a&eacute;rea, como la c&aacute;nula de Guedel y la m&aacute;scara lar&iacute;ngea, entre otros; tratamiento de los problemas respiratorios agudos; BLS, para enfermeras o ACLS para endoscopistas, incluyendo el uso de desfibriladores). </P>     <P>4. Pacientes con clasificaciones altas de la Sociedad Americana de Anestesiolog&iacute;a o algunos procedimientos endosc&oacute;picos est&aacute;n asociados con mayor incidencia de complicaciones; pacientes con clasificaci&oacute;n de Mallampati alta se asocian con m&aacute;s dif&iacute;cil manejo de la v&iacute;a a&eacute;rea. Se recomienda evaluar tanto estos factores de riesgo antes de cada procedimiento de NAAP, a trav&eacute;s de la historia cl&iacute;nica del paciente y del examen f&iacute;sico, como el tipo y complejidad del procedimiento endosc&oacute;pico (evidencia nivel 2+, recomendaci&oacute;n grado C). </P>     <P>Se debe resaltar siempre que los mayores factores de riesgo de complicaciones son el estado f&iacute;sico muy deteriorado (ASA IV o V), la obesidad m&oacute;rbida y las alteraciones del cuello seg&uacute;n la clasificaci&oacute;n de Mallampati, de las que se resalta una apertura oral menor de 3 cm. Hay dos grupos adicionales de pacientes considerados de alto riesgo, ya que no pueden ser sedados con los par&aacute;metros habituales, que corresponden a los ni&ntilde;os peque&ntilde;os y las mujeres embarazadas. Recientemente, se ha encontrado que los hombres, al tener m&aacute;s grasa cervical, tienen mayor incidencia de obstrucci&oacute;n mec&aacute;nica de la v&iacute;a a&eacute;rea que las mujeres, de forma similar a lo que ocurre con las apneas del sue&ntilde;o; sin embargo, esto no implica que los pacientes hombres no sean candidatos a ser sedados con NAAP (11). </P>     <P>5. En presencia de pacientes con factores de riesgo pueden aumentar las complicaciones, se sugiere que la sedaci&oacute;n sea realizada por un anestesi&oacute;logo. Estos factores incluyen: categor&iacute;a ASA &gt; 3, clasificaci&oacute;n de Mallampati mayor de 3 y otras condiciones de riesgo de obstrucci&oacute;n de la v&iacute;a a&eacute;rea, por ejemplo, la presencia de tumores faringolar&iacute;ngeos, o pacientes que han recibido durante mucho tiempo cantidades significativas de medicamentos analg&eacute;sicos, o cuando se realice un procedimiento de muy larga duraci&oacute;n (evidencia nivel 4, recomendaci&oacute;n grado D). </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>En publicaciones de anestesi&oacute;logos se informa que la categor&iacute;a ASA III incrementa significativamente el riesgo de complicaciones con respecto a los pacientes ASA I y II (12). Aunque muchos anestesi&oacute;logos han criticado la NAAP en pacientes con clasificaci&oacute;n ASA III, existen publicaciones de revisiones de sedaci&oacute;n con NAAP que no reportaron incremento de complicaciones (13). </P>     <P>6. En la gran mayor&iacute;a de estudios de NAAP, el propofol fue administrado por una persona dedicada exclusivamente a la sedaci&oacute;n del paciente (evidencia nivel 1++). Se recomienda que estos pacientes sean continuamente monitoreados por una persona dedicada al NAAP (recomendaci&oacute;n grado A). </P>     <P>Recientemente, esta recomendaci&oacute;n muestra tendencia a cambiar, dado que hay actualmente publicaciones de m&aacute;s de 28.000 procedimientos endosc&oacute;picos diagn&oacute;sticos con sedaci&oacute;n con NAAP, en los que solo participaba el endoscopista y una enfermera, quien apoyaba tanto la sedaci&oacute;n como el procedimiento endosc&oacute;pico de baja complejidad, sin que se haya encontrado ning&uacute;n incremento del riesgo de complicaciones (14-16). Posiblemente hacia el futuro esta sea la recomendaci&oacute;n principal para la sedaci&oacute;n de procedimientos endosc&oacute;picos de bajo riesgo y corta duraci&oacute;n (endoscopias y colonoscopias diagn&oacute;sticas).</P>     <P>7. No hay evidencia de que la disponibilidad r&aacute;pida de un equipo de soporte vital sea requerido para la administraci&oacute;n de propofol. No se recomienda una disponibilidad obligatoria de un equipo de soporte vital, si el propofol es administrado en presencia de una persona entrenada en soporte vital card&iacute;aco avanzado (ACLS) (evidencia nivel 2+, recomendaci&oacute;n grado C). </P>     <P>Se sobreentiende que la persona experta en ACLS referida aqu&iacute; puede ser el mismo endoscopista que realiza el procedimiento. </P>     <P>Los anestesi&oacute;logos opinan que muy seguramente el desarrollo de estos sistemas computarizados de control de la sedaci&oacute;n en el futuro facilitar&aacute; el desarrollo de la NAAP, al facilitar el control del nivel de la sedaci&oacute;n. En los &uacute;ltimos a&ntilde;os ha disminuido el entusiasmo inicial con el control de la sedaci&oacute;n mediante &iacute;ndice biespectral seguido por electroencefalograf&iacute;a; se han desarrollado ahora sistemas computarizados que eval&uacute;an, entre otros, el tono muscular, para definir el nivel de sedaci&oacute;n y ajustar la dosis de propofol infundida, pero faltan estudios para dar recomendaciones universales claras (17-19). </P>     <P>8. Hipoxemia e hipotensi&oacute;n son los efectos adversos m&aacute;s frecuentes del propofol y se desarrollan durante la NAAP en 5% a 10% de pacientes. Las medidas a tomar en caso de complicaciones deben ser establecidas en una lista de chequeo que se debe actualizar y revisar peri&oacute;dicamente. Si el paciente presenta dificultad para ser sedado adecuadamente para el prop&oacute;sito del examen, se debe considerar la terminaci&oacute;n del procedimiento endosc&oacute;pico y la remisi&oacute;n a un anestesi&oacute;logo (evidencia nivel 4, recomendaci&oacute;n grado D). </P>     <P>Cuando durante un procedimiento endosc&oacute;pico se presenta hipoxemia, se debe suspender la infusi&oacute;n de sedantes, incrementar el suplemento de ox&iacute;geno y mantener la permeabilidad de la v&iacute;a a&eacute;rea con la maniobra de tracci&oacute;n mandibular, succi&oacute;n y, si es necesario, ventilaci&oacute;n con m&aacute;scara; si el paciente no responde adecuadamente a estas medidas, se debe suspender el procedimiento endosc&oacute;pico e iniciar el protocolo de emergencia siguiendo las pautas del ACLS que incluyen, en el caso de hipotensi&oacute;n, administrar IV l&iacute;quidos con electrolitos solos o, seg&uacute;n la necesidad, con catecolaminas, y en el caso de bradicardia, atropina IV. </P>     <P>9. El endoscopista tiene la responsabilidad m&eacute;dico-legal &uacute;ltima de asegurar el adecuado entrenamiento del personal de su grupo de endoscopia comprometido en el NAAP (evidencia nivel 4). </P>     <P>La informaci&oacute;n suministrada debe incluir pros y contras de la sedaci&oacute;n, alternativas y la opci&oacute;n de no utilizarla, las complicaciones potenciales y los riesgos posprocedimiento relacionados con conducir, operar equipos donde sean esenciales las funciones psicomotoras, consumo de alcohol y medicamentos, toma de decisiones con implicaciones legales en las horas siguientes al procedimiento y el riesgo de amnesia. Se le debe recordar que tambi&eacute;n existen claros riesgos de no sedar al paciente: se ha demostrado que la ausencia de sedaci&oacute;n en pacientes cardi&oacute;patas frecuentemente puede causar taquicardias, alteraciones electrocardiogr&aacute;ficas y otras arritmias; tambi&eacute;n puede producir interrupci&oacute;n del examen diagn&oacute;stico o terap&eacute;utico, aumentando los costos y riesgos por tener que repetirlo para completarlo; la realizaci&oacute;n de procedimientos prolongados o terap&eacute;uticos es mucho m&aacute;s dif&iacute;cil para el m&eacute;dico en ausencia de sedaci&oacute;n, m&aacute;s si el paciente presenta n&aacute;useas, dolor, ansiedad, agitaci&oacute;n o movimientos perist&aacute;lticos intensos; existen mayores riesgos, con claro aumento de la morbimortalidad, en procedimientos de v&iacute;a biliar, que son casi imposibles de realizar con comodidad, rapidez y seguridad en ausencia de una buena sedaci&oacute;n. </P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P><B>ASPECTOS ETICOS Y MEDICO-LEGALES</B></P>     <P>Un t&oacute;pico especial a repasar son las conclusiones de lo discutido en el mundo respecto a los aspectos &eacute;ticos y m&eacute;dico-legales de la administraci&oacute;n de propofol por no anestesi&oacute;logos para sedaci&oacute;n profunda de endoscopia gastrointestinal diagn&oacute;stica y terap&eacute;utica (NAAP) (20-25). </P>     <P>Primero, esta discusi&oacute;n ha sido te&oacute;rica, ya que hasta la fecha no se ha dado en los estrados judiciales, lo que servir&iacute;a de referencia legal, porque hasta ahora y despu&eacute;s de m&aacute;s de una d&eacute;cada ininterrumpida de uso, ning&uacute;n endoscopista o enfermera ha sido juzgado o condenado por esto, ni en Colombia ni en el mundo. Ante un da&ntilde;o o un efecto adverso, la ley busca determinar si el deber del personal de salud respecto al cuidado del paciente ha sido violado, y si esta fue la causa del da&ntilde;o. La medicina y el cuidado de los pacientes es un oficio de medios y no de resultados. El deber del m&eacute;dico y del personal de salud (en este caso de enfermer&iacute;a) es hacer lo mejor posible para que dentro de los est&aacute;ndares de buena pr&aacute;ctica aceptados por el conocimiento m&eacute;dico acumulado de la mejor experiencia mundial (que actualmente incluye la NAAP, con contundente evidencia mundial de no s&oacute;lo ser una buena pr&aacute;ctica m&eacute;dica, sino la m&aacute;s recomendada actualmente) se haga lo mejor para el paciente, independientemente de los resultados. Estos resultados ocasionalmente pueden ser adversos por razones excepcionales derivadas del paciente, o por la imperfecci&oacute;n y por tanto eventual error involuntario del ser humano (m&eacute;dicos y personal de enfermer&iacute;a), quien, en este caso, siempre debe demostrar ante la ley –y para nosotros la ley colombiana– que actu&oacute; sin negligencia, impericia o imprudencia, esto es, que cumpli&oacute; los protocolos, los criterios de inclusi&oacute;n y exclusi&oacute;n, que tiene el conocimiento y el entrenamiento adecuado y que no obr&oacute; en contra del sentido com&uacute;n. </P>     <P>Para cumplir lo anterior, todo equipo de endoscopia digestiva siempre debe buscar que se cumplan los criterios de inclusi&oacute;n (ASA I a III), exista disponibilidad de soporte para el manejo de emergencias y se mantenga el nivel de sedaci&oacute;n buscado (profunda en el caso del propofol). Siempre se debe actuar con base en protocolos y gu&iacute;as que cada instituci&oacute;n debe tener, actualizar y socializar permanentemente y que siempre deben estar de acuerdo con lo m&aacute;s aceptado por la evidencia m&eacute;dica mundial que, afortunadamente para los pacientes, incluye contundentemente la NAAP; se deben realizar peri&oacute;dicos reentrenamientos al personal que participa en la NAAP.</P>     <P>Ante la ley es importante que se pueda demostrar todo lo anterior, lo que implica un obligatorio registro de todo el proceso, en el que se pueda evaluar el adecuado cumplimiento de los protocolos, y que en la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses –incluyendo Colombia– exige la documentaci&oacute;n escrita del procedimiento de explicaci&oacute;n al paciente de los riesgos espec&iacute;ficamente relacionados con la sedaci&oacute;n y la clara aceptaci&oacute;n de los mismos por su parte o de sus responsables legales, pues la ley exige que el paciente acepte y autorice la realizaci&oacute;n del procedimiento que puede conllevar, dependiendo del tipo y la complejidad, incluso el riesgo de muerte, pero que espera que este riesgo sea minimizado al m&aacute;ximo por el buen obrar del equipo m&eacute;dico, aunque con la absoluta certeza de que dicho riesgo existe, incluso con el mejor equipo m&eacute;dico actuando en las mejores condiciones posibles.</P>     <P>Recordemos, adem&aacute;s, que la sedaci&oacute;n por medicamentos diferentes al propofol fue tradicionalmente aceptada desde antes, y ahora se conoce que es ligeramente m&aacute;s riesgosa que la sedaci&oacute;n con propofol por no anestesi&oacute;logos, y que la ley y el gremio m&eacute;dico desde hace varias d&eacute;cadas aceptan la sedaci&oacute;n por odont&oacute;logos para ciertos procedimientos, e incluso actualmente se sigue practicando en todo el mundo, sin controversias como las generadas en la endoscopia –que mueve m&aacute;s pacientes y por lo tanto m&aacute;s intereses econ&oacute;micos–; la sedaci&oacute;n por psiquiatras para los electrochoques en la cual se administra como anest&eacute;sico pentotal y como relajante muscular la succinilcolina, con seguridad y efectividad, y sin complicaciones; medicamentos que a la mayor&iacute;a de endoscopistas que utilizan propofol para NAAP les producir&iacute;a p&aacute;nico administrar para sedaci&oacute;n en endoscopia y que llevan m&aacute;s de 40 a&ntilde;os siendo administrados sin ning&uacute;n problema por los psiquiatras, que son de los menos intervencionistas, dentro de las especialidades m&eacute;dicas. </P>     <P><B>CONCLUSIONES</B></P>     <P>Algunos anestesi&oacute;logos, principalmente norteamericanos, inicialmente se opusieron a que los no anestesi&oacute;logos administraran propofol para sedaci&oacute;n en procedimientos endosc&oacute;picos digestivos, basados en tres argumentos principales:</P>     <P>- Primero, que el propofol es un medicamento potente sin ant&iacute;doto, y los pacientes bajo su efecto r&aacute;pidamente podr&iacute;an pasar de sedaci&oacute;n moderada a profunda y de aqu&iacute; a nivel anest&eacute;sico, pudiendo de esta manera estar expuestos a alto riesgo de sufrir hipoxemia sostenida y como consecuencia de esto secuelas relacionadas con la hipoxia como lesi&oacute;n cerebral e incluso la muerte. La evidencia contundente de m&aacute;s de una d&eacute;cada de uso y m&aacute;s de seiscientos mil casos publicados demostr&oacute; que esto no es cierto, que la administraci&oacute;n es segura, m&aacute;s a&uacute;n cuando ahora es claro que lo que se busca y se logra con el propofol es sedaci&oacute;n profunda, y que hablar de NAAP es hablar de sedaci&oacute;n profunda, y que las eventuales posibles profundizaciones son de f&aacute;cil manejo y nunca se ha demostrado que produzcan da&ntilde;o neurol&oacute;gico o muerte. Por eso ahora, la misma Sociedad Europea de Anestesi&oacute;logos (libre de los prejuicios producidos por el conflicto de intereses econ&oacute;micos entre gremios) acepta, avala y recomienda ampliamente su uso, y apoya el proceso de entrenamiento y acompa&ntilde;amiento del personal no anestesi&oacute;logo, porque la evidencia m&eacute;dica acumulada es clara, contundente y aniquil&oacute; cualquier cr&iacute;tica que al respecto se hiciera en el pasado. Es claro que el uso de NAAP ahora y hacia el futuro crecer&aacute; dado que es lo m&aacute;s costo efectivo, &eacute;tico y adecuado para realizar como acto m&eacute;dico dentro de este campo de la endoscopia digestiva. Esa contundencia tambi&eacute;n anul&oacute; las cr&iacute;ticas a la NAAP realizadas por anestesi&oacute;logos que equiparaban la sedaci&oacute;n profunda alcanzada con el propofol con la anestesia general y sus riesgos, y sosten&iacute;an que toda sedaci&oacute;n profunda se deber&iacute;a considerar un potencial acto anest&eacute;sico y por tanto solo deber&iacute;a ser realizado por anestesi&oacute;logos. Recientemente, con la muerte del cantante Michael Jackson, se trat&oacute; de revivir el debate; sin embargo, es claro que el accidente ocurrido en este caso nada ten&iacute;a que ver con la NAAP como t&eacute;cnica de sedaci&oacute;n de endoscopia; el cantante recib&iacute;a propofol en infusi&oacute;n junto con otros m&uacute;ltiples medicamentos sedantes parenterales y orales, adem&aacute;s de bolos adicionales de propofol, y su vigilancia fue descuidada por periodos mayores a 15 minutos, y por lo tanto, no es equiparable el riesgo (26).</P>     <P>- Segundo, que el empaque del medicamento originado en 1988 dec&iacute;a, lo cual era apoyado por la FDA, que era una droga &quot;para uso exclusivo por anestesi&oacute;logos&quot;; ya han pasado casi 25 a&ntilde;os, un cuarto de siglo, y es evidente que todo ha cambiado, tanto en el campo de la anestesia como en el de la endoscopia, y con la evidencia que existe esta contraindicaci&oacute;n ya no es aplicable para la no realizaci&oacute;n de la NAAP.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>- El tercer argumento se basaba en aspectos m&eacute;dico-legales y sus consecuencias; trataban de crear un clima de temor para que en caso de eventuales complicaciones el endoscopista, desconocedor de la ley y de la evidencia m&eacute;dica, amedrentado y temeroso, desistiera de intentar realizar esta pr&aacute;ctica y llamara al anestesi&oacute;logo para que lo acompa&ntilde;ara sedando a los pacientes. En la pr&aacute;ctica, en los pa&iacute;ses desarrollados y ricos esto es imposible debido a que no solo es muy costoso, sino que no es lo m&aacute;s costo-efectivo para los sistemas de salud m&aacute;s civilizados; y ni qu&eacute; decir en Colombia, un pa&iacute;s pobre, con un sistema de salud quebrado, con unas deudas actuales del gobierno al Fosyga de m&aacute;s de tres billones de pesos, donde el sistema debe buscar lo m&aacute;s costo-efectivo. Por otro lado, no podemos quitarles a nuestros pacientes la posibilidad de recibir un trato humano, y de evitarles el dolor y la angustia, que adem&aacute;s es nuestra obligaci&oacute;n como m&eacute;dicos, m&aacute;s si existe la posibilidad barata y asequible, y aceptada por la opini&oacute;n mundial. Adem&aacute;s, ahora no solo ante el cuerpo m&eacute;dico sino ante la ley, para la sedaci&oacute;n endosc&oacute;pica con propofol, no solo los anestesi&oacute;logos son los id&oacute;neos sino que los endoscopistas y el personal de enfermer&iacute;a adecuadamente entrenado tambi&eacute;n lo es, lo que adem&aacute;s se ha demostrado en Colombia y en el mundo. La prueba est&aacute; en que las esperadas demandas millonarias y complicaciones nunca llegaron, ni aqu&iacute; ni en ning&uacute;n lugar, y ahora ninguna ley podr&iacute;a prohibir hacer algo que se ha realizado con &eacute;xito durante m&aacute;s de diez a&ntilde;os.</P>     <P>La evidencia m&eacute;dica mundial ha hecho un refuerzo positivo de la NAAP, y esto se evidencia en que una de las sociedades de anestesi&oacute;logos m&aacute;s importantes y objetivas del mundo como es la Sociedad Europea de Anestesiolog&iacute;a ya respalda ampliamente esta actividad, despu&eacute;s de evaluar las discusiones legales y &eacute;ticas que se dieron durante m&aacute;s de una d&eacute;cada al respecto, y que anularon los temores jur&iacute;dicos y &eacute;ticos que exist&iacute;an. Esta sociedad tambi&eacute;n se ha puesto al servicio de las sociedades de endoscopia y de enfermeras gastrointestinales para apoyar el entrenamiento y el seguimiento de esta actividad, lo que al parecer ya tambi&eacute;n est&aacute; sucediendo en Colombia con el inicio del apoyo de la Sociedad Colombiana de Anestesiolog&iacute;a, a la Sociedad Colombiana de Endoscopia y la Sociedad Colombiana de Gastroenterolog&iacute;a, en las labores de educaci&oacute;n en sedaci&oacute;n para endoscopia al personal no anestesi&oacute;logo. </P>     <P>En recientes publicaciones de anestesi&oacute;logos, las cr&iacute;ticas se limitan a decir que si en alguna serie no se utiliz&oacute; rutinariamente capnograf&iacute;a no invasiva, no se puede demostrar que no haya ocurrido hipoventilaci&oacute;n, lo que en teor&iacute;a pon&iacute;a tambi&eacute;n en riesgo a los pacientes (nunca demostrado en la pr&aacute;ctica), y cr&iacute;ticas por el estilo. En consultorios y salas de endoscopia donde se atienden pacientes de prepagadas en Bogot&aacute;, los anestesi&oacute;logos que realizan sedaci&oacute;n para endoscopia con propofol no usan capnograf&iacute;a no invasiva para el monitoreo de la sedaci&oacute;n; y la revisi&oacute;n europea de la evidencia, en la que se basa este art&iacute;culo, no encontr&oacute; clara evidencia de necesidad de su utilizaci&oacute;n. Todo el personal de salud que sede pacientes para endoscopia con propofol, ya sea endoscopista, enfermera o anestesi&oacute;logo, debe hacerlo dentro de los mejores est&aacute;ndares de calidad de la atenci&oacute;n, al igual que cualquier otro acto m&eacute;dico. </P>     <P>Recientemente escuch&eacute; una conferencia dictada en Bogot&aacute; por un anestesi&oacute;logo quien, aunque aceptaba con cierta reserva que enfermeras y endoscopistas administraran sedaci&oacute;n con propofol, simult&aacute;neamente criticaba los estudios de NAAP, por las mismas razones ya comentadas, como la falta de utilizaci&oacute;n de capnograf&iacute;a, etc. Sin embargo, me llam&oacute; la atenci&oacute;n que el grueso de sus cr&iacute;ticas, que generaron en el ambiente un clima de miedo a consecuencias legales, se apoyaba en tres estudios, de los que puntualizar&eacute; algunos temas fundamentales que no resalt&oacute; el anestesi&oacute;logo en su conferencia: </P>     <P>El primero era la serie de recopilaci&oacute;n de estudios, ya mencionada en este art&iacute;culo, en el que se demostraba que de m&aacute;s de 600.000 actos de NAAP ocurrieron cuatro muertes, ninguna de ellas por culpa de la administraci&oacute;n del propofol sino por la gravedad intr&iacute;nseca de los pacientes; ninguno de esos casos termin&oacute; en demanda; el doctor criticaba la metodolog&iacute;a del estudio y por tanto la informaci&oacute;n sobre la seguridad de la administraci&oacute;n de propofol por no anestesi&oacute;logos. En esta serie de aproximadamente 250.000 casos retrospectivos y m&aacute;s de 400.000 casos prospectivos, documentar resultados finales tan contundentes como cuatro muertes, 11 casos de necesidad de intubar y ninguna secuela neurol&oacute;gica definitiva, son eventos que no dejan dudas; considero que es una serie muy importante y que recopila casi toda la informaci&oacute;n publicada de los riesgos serios reales del NAAP. </P>     <P>La segunda publicaci&oacute;n, realizada por anestesi&oacute;logos (27), buscaba determinar los factores de riesgo de eventos cardiopulmonares de la administraci&oacute;n de propofol para endoscopia y colonoscopia, comparando la sedaci&oacute;n por anestesi&oacute;logos contra la administrada por no anestesi&oacute;logos (NAAP), e informa que la incidencia de eventos cardiopulmonares es de 11,7 por cada mil procedimientos, y que para pacientes ASA I o II la incidencia era menor en los procedimientos realizados por anestesi&oacute;logos que por no anestesi&oacute;logos. Sin embargo, esta serie inclu&iacute;a como riesgos cardiovasculares algunos que pueden sesgar los resultados, por ejemplo, que la presencia de saturaci&oacute;n por debajo de 95% en cualquier momento del procedimiento se considera un evento adverso; esto no puede tomarse tan literalmente, pues a la altura de Bogot&aacute; muchos pacientes empezar&iacute;an el procedimiento con un efecto adverso reportado, incluso antes de administr&aacute;rsele el medicamento. Pero lo que no coment&oacute; este doctor es que este mismo estudio encontr&oacute; que no exist&iacute;a ninguna diferencia de riesgos o eventos adversos cardiopulmonares para pacientes graves (ASA III, IV y V) entre la administraci&oacute;n por anestesi&oacute;logos y la administraci&oacute;n por endoscopistas o personal de enfermer&iacute;a. Adem&aacute;s, en esta serie no hubo mortalidad ni secuelas neurol&oacute;gicas ni eventos adversos serios, por lo que considero que el doctor los sobreestim&oacute; en su conferencia. </P>     <P>El tercer estudio (28) es un reporte de las demandas realizadas a anestesi&oacute;logos por muertes y da&ntilde;os neurol&oacute;gicos en la administraci&oacute;n de anestesia o sedaci&oacute;n tanto dentro de salas de cirug&iacute;a como fuera de ellas (que inclu&iacute;an salas de endoscopia) y casos en que los anestesi&oacute;logos utilizaron generalmente mezclas de drogas, que inclu&iacute;an el propofol; el doctor lo mostr&oacute; como si se tratara solo de administraci&oacute;n de propofol en pacientes sometidos a procedimientos endosc&oacute;picos. En este estudio se mostr&oacute; que la mortalidad es mayor por fuera de salas de cirug&iacute;a que dentro de ellas, y una de las conclusiones fue que la mortalidad se relacion&oacute; con un inadecuado actuar de los anestesi&oacute;logos, por falta de control apropiado de los pacientes, que inclu&iacute;an algunos sometidos a procedimientos endosc&oacute;picos como EVDA, colonoscopia o CPRE, pero cuyo manejo sedativo o anest&eacute;sico fue realizado por anestesi&oacute;logos. Hasta el momento de esta revisi&oacute;n, en las bases de datos disponibles no existe reporte de muerte directa por NAAP y ning&uacute;n caso publicado de demandas contra endoscopistas o enfermeras por complicaciones del uso del propofol; en cambio, como lo muestra el estudio en menci&oacute;n, s&iacute; hay mortalidad demostrada por aplicaci&oacute;n por anestesi&oacute;logos de propofol con otras drogas en procedimientos endosc&oacute;picos. Esto obliga a plantear la hip&oacute;tesis de que la NAAP pudiera ser m&aacute;s segura que la sedaci&oacute;n para endoscopia utilizando propofol realizada por anestesi&oacute;logos, quienes en su gran mayor&iacute;a est&aacute;n acostumbrados a trabajar en salas de cirug&iacute;a y a administrar anestesia general; adem&aacute;s, al no ser algo habitual de su pr&aacute;ctica, salir fuera de salas de cirug&iacute;a a salas de endoscopia a practicar sedaci&oacute;n profunda pudiera ser algo excepcional en ellos y, por tanto, para lo que en realidad tuvieran poca experiencia. </P>     <P>Como se ve, el soporte bibliogr&aacute;fico en el que se apoy&oacute; el anestesi&oacute;logo para sus cr&iacute;ticas no las sustenta realmente; lo que indica simplemente que puede estar sesgado por razones por fuera de lo puramente cient&iacute;fico. </P>     <P>Para terminar, discutir&eacute; algunas de las recomendaciones para la sedaci&oacute;n en endoscopia que &eacute;l emiti&oacute;, que reflejan las del grupo de anestesi&oacute;logos que en nuestro pa&iacute;s no est&aacute;n muy de acuerdo con la sedaci&oacute;n con propofol por no anestesi&oacute;logos, y algunas de las cuales con las que yo no estoy de acuerdo, basado en mi experiencia, y en la amplia revisi&oacute;n de la literatura, a saber:</P>     <P>1. Que la sedaci&oacute;n la debe realizar una persona diferente al ejecutante del procedimiento endosc&oacute;pico. Esta recomendaci&oacute;n, aunque es aceptada en la literatura, se est&aacute; revaluando para procedimientos endosc&oacute;picos diagn&oacute;sticos cortos (que son la mayor&iacute;a, ya que corresponden a la endoscopia y a la colonoscopia diagn&oacute;sticas), y debo puntualizar que la direcci&oacute;n de la sedaci&oacute;n la realiza el endoscopista, y el control directo y ejecuci&oacute;n la realiza el personal de enfermer&iacute;a.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>2. Que el entrenamiento para la pr&aacute;ctica de la NAAP debe ser tanto en &aacute;mbitos hospitalarios como en no hospitalarios.</P>     <P>3. Que el entrenamiento sea avalado por las sociedades cient&iacute;ficas, pero que sea ejecutado por la Sociedad de Anestesiolog&iacute;a; en este punto no estoy de acuerdo, dado que el entrenamiento que se necesita para sedaci&oacute;n es un curso de BLS para el personal de enfermer&iacute;a y uno de ACLS para los endoscopistas que no est&eacute;n entrenados para el mismo (o sea que durante su formaci&oacute;n no hayan tenido rotaci&oacute;n en cuidados intensivos y reanimaci&oacute;n). Tradicionalmente, en nuestro pa&iacute;s y en el resto del mundo, los entrenamientos en BLS y ACLS los han realizado principalmente internistas cardi&oacute;logos y, en menor medida, neum&oacute;logos, internistas, otros intensivistas y urgenci&oacute;logos. Aunque es deseable que la Sociedad de Anestesiolog&iacute;a apoye, y lo mismo la Sociedad de Cardiolog&iacute;a o de Neumolog&iacute;a, creo que es suficiente con que los internistas gastroenter&oacute;logos o cirujanos gastroenter&oacute;logos que tengan entrenamiento en cuidado intensivo (casi todos) puedan realizarlo y avalarlo dentro de las sociedades relacionadas con la endoscopia. En mi servicio realizamos un curso de entrenamiento en BLS para personal de enfermer&iacute;a que apoya sedaci&oacute;n con propofol, con el soporte de urgenci&oacute;logos, internistas, cardi&oacute;logos y gastroenter&oacute;logos, con muy buenos resultados. Creer que los anestesi&oacute;logos son los &uacute;nicos expertos en reanimaci&oacute;n ser&iacute;a descalificar a internistas, cirujanos, cardi&oacute;logos, neum&oacute;logos, urgenci&oacute;logos, intensivistas y dem&aacute;s especialistas interesados y entrenados en la reanimaci&oacute;n.</P>     <P>4. Que se use sedaci&oacute;n leve a moderada. Aunque esto es lo que se busca con la sedaci&oacute;n tradicional con benzodiacepinas y opi&aacute;ceos, tampoco estoy de acuerdo, pues ya se demostr&oacute; que esta es m&aacute;s riesgosa que la sedaci&oacute;n con propofol. Y con propofol, lo que se logra es sedaci&oacute;n profunda: el paciente queda dormido y no tiene respuesta verbal, (lo que ya de por s&iacute; define sedaci&oacute;n profunda), por lo que creo que debemos acabar con esa confusi&oacute;n del concepto de sedaci&oacute;n moderada con propofol, la cual no existe realmente en la pr&aacute;ctica. En este art&iacute;culo y en toda la literatura se habla de propofol para NAAP, entendi&eacute;ndose como sedaci&oacute;n profunda.</P>     <P>5. Que se aplique NAAP solo en pacientes ASA I y II, lo cual es recomendado, pero como se mostr&oacute; aqu&iacute;, tambi&eacute;n hay muchos reportes de seguridad en pacientes ASA III y mayores.</P>     <P>6. Utilizar monofarmacia. Estoy de acuerdo, y la literatura muestra que hay menos complicaciones con la monofarmacia, m&aacute;s si se utiliza solo propofol.</P>     <P>7. Que para administrarse propofol se debe tener monitoreo electrocardiogr&aacute;fico, y ojal&aacute; capnograf&iacute;a, con lo cual no estoy de acuerdo. Lo que define la necesidad de electrocardiograf&iacute;a es la mayor complejidad del paciente (ASA III o mayores) y la gran duraci&oacute;n con gran complejidad del procedimiento, y ninguna evidencia de la literatura ha demostrado que para pacientes de bajo riesgo ASA I y II, sometidos a sedaci&oacute;n con propofol para procedimientos cortos sin ning&uacute;n otro factor de riesgo, se necesite la utilizaci&oacute;n rutinaria de electrocardiograf&iacute;a continua. Lo mismo para la capnograf&iacute;a no invasiva, que como qued&oacute; claro en el consenso europeo aqu&iacute; rese&ntilde;ado, no est&aacute; definida como necesaria de forma habitual, salvo en pacientes de alto riesgo de hipoventilaci&oacute;n, que de por s&iacute; son de alto riesgo y no son usuales candidatos de NAAP, pero que es algo con lo que los anestesi&oacute;logos siguen insistiendo.</P>     <P>8. Que se debe disponer de desfibrilador cercano, lo cual es cierto, pero no necesariamente en la unidad de endoscopia.</P>     <P>9. Que se debe disponer de un anestesi&oacute;logo a menos de 5 minutos de distancia; aunque sea deseable, el consenso en menci&oacute;n mostr&oacute; que se requiere disponer de alguien entrenado en ACLS, y se sobreentiende que puede ser el mismo endoscopista.</P>     <P>La reflexi&oacute;n final es por qu&eacute; a pesar de tan favorable evidencia no todos los endoscopistas utilizan la sedaci&oacute;n actualmente. Est&aacute; claro que antes el endoscopista ten&iacute;a dudas sobre sedar a los pacientes con propofol, aunque lo realizara con el mejor deseo para su paciente y para su labor, pues pod&iacute;a pensar que pudiera ser un acto m&eacute;dico criticado y castigado por el gremio m&eacute;dico y por la ley. Pero ahora, despu&eacute;s de diez a&ntilde;os de evidencia aplastando esos conceptos ¿c&oacute;mo justificar que no se utilice la sedaci&oacute;n para todos los procedimientos, ya que hasta el m&aacute;s simple de ellos, como es la esofagogastroduodenoscopia diagn&oacute;stica, produce molestias muy serias y desagradables en la gran mayor&iacute;a de los pacientes? Cualquier observador desprevenido que eventualmente presenciara un procedimiento endosc&oacute;pico sin sedaci&oacute;n, lo considerar&iacute;a un acto inhumano, desagradable y cruel, y quiz&aacute;s con raz&oacute;n. </P>     <P>Mi opini&oacute;n es que actualmente no sedar a todos los pacientes para cualquier procedimiento endosc&oacute;pico es una mala pr&aacute;ctica m&eacute;dica, que eventualmente debiera ser castigada por el gremio m&eacute;dico y por la ley, ya que no le garantiza al paciente una adecuada realizaci&oacute;n y le produce un sufrimiento innecesario; m&aacute;s a&uacute;n, cuando ahora se tienen todos los medios, la evidencia, las posibilidades y el respaldo jur&iacute;dico y &eacute;tico como evidencia de que es el deber de hacerlo.</P>     ]]></body>
<body><![CDATA[<P>Debemos acabar r&aacute;pidamente con el desconocimiento legal y de la evidencia m&eacute;dica al respecto; ignorancia que mantiene vivos los prejuicios y los conflictos de intereses de algunos anestesi&oacute;logos, endoscopistas y enfermeras, que a&uacute;n siguen permitiendo el sufrimiento y maltrato de muchos pacientes en Colombia y en otras partes del mundo, al ser sometidos cruelmente a procedimientos endosc&oacute;picos sin adecuada sedaci&oacute;n.</P>     <P><B>REFERENCIAS</B></P>     <!-- ref --><P>1. Wehrmann T, et al. Propofol sedation in Gastrointestinal Endoscopy: A Gastroenterologist’s Perspective. Digestion 2010; 82: 106-109.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000075&pid=S0120-9957201100020000600001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>2. Dumonceau JM, et al. European Society of Gastrointestinal Endoscopy, European Society of Gastroenterology and Endoscopy Nurses and Associates, and the European Society of Anesthesiology Guideline: Non-anesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy. Endoscopy 2010; 42: 960-974.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000076&pid=S0120-9957201100020000600002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>3. ASGE Position statement: nonanesthesiologist administration of propofol for GI endoscopy. Gastrointest Endosc 2009; 70(6): 1053-1059.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000077&pid=S0120-9957201100020000600003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>4. Forero EA. Sedaci&oacute;n rutinaria en gastroenterolog&iacute;a: experiencia de 15 meses en el Hospital Central de la Polic&iacute;a. Bogot&aacute;. Rev Colomb Gastroenterol 2004; 19: 183-192.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000078&pid=S0120-9957201100020000600004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>5. Qadeer MA, et al. Propofol versus traditional sedative agents for gastrointestinal endoscopy: a meta-analysis. Clin Gastroenterol Hepatol 2005; 3: 1049-1056.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0120-9957201100020000600005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>6. Cohen LB. Sedation in digestive endoscopy: The Athens international position statements. Aliment Pharmacol Ther 2010; 32(3): 425-42. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0120-9957201100020000600006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>7. Rex DK, et al. Endoscopist-directed administration of propofol: a world-wide safety experience. Gastroenterology 2009; 137: 1229-1237.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0120-9957201100020000600007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>8. Hausman LM, et al. Providing safe sedation/analgesia: an anesthesiologist’s perspective. Gastrointest Endosc Clin N Am 2008; 18: 707-716.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0120-9957201100020000600008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>9. Singh H, et al. Cochrane Review. Propofol for sedation during colonoscopy. The Cochrane library 2008 (ISSN 1464-780X).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0120-9957201100020000600009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>10. Berzin TM. Endoscopic sedation training in gastroenterology fellowship. Gastrointest Endosc 2010; 71(3): 597-599.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0120-9957201100020000600010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>11. Cote GA, et al. Incidence of sedation-Related complications with Propofol use during advanced Endoscopic Procedures. Clin Gastroenterol Hepatol 2010; 8: 137-142.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0120-9957201100020000600011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>12. Van der Linden P. Sedation in Gastrointestinal Endoscopy: An Anesthesiologist’s Perspective. Digestion 2010; 82: 102-105.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0120-9957201100020000600012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>13. Lichtenstein DR, et al. Sedation and anesthesia in GI endoscopy. Gastrointest Endosc 2008; 68: 815-826.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0120-9957201100020000600013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>14. Cohen LB, et al. Propofol for endoscopic sedation: a protocol for safe and effective administration by the gastroenterologist. Gastrointest Endosc 2003; 58: 725-732.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0120-9957201100020000600014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>15. Kulling D, et al. Propofol sedation during endoscopic procedures: how much staff and monitoring are necessary? Gastrointest Endosc 2007; 66: 443-449.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0120-9957201100020000600015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>16. Yusoff IF, et al. Endoscopist administered propofol for upper-GI EUS is safe and effective: a prospective study in 500 patients. Gastrointest Endosc 2004; 60: 356-360.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0120-9957201100020000600016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>17. Wehrmann T. Extended Monitoring of the sedated patient: Bispectral Index, Narcotrend and Automated Responsiveness Monitor. Digestion 2010; 82: 90-93.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0120-9957201100020000600017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>18. O’Connor JP, et al. Computer-Assisted Propofol Administration. Digestion 2010; 82: 124-126.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0120-9957201100020000600018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>19. ASGE Technology Committee. Computer-assisted personalized sedation. Gastrointest Endosc 2011; 73(3): 423-7.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0120-9957201100020000600019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>20. Axon AE. The use of propofol by Gastroenterologists: Medico-Legal Issues. Digestion 2010; 82: 110-112.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0120-9957201100020000600020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>22. Luginbuhl M. Anesthesia or sedation for gastroenterologic endoscopies. Curr Opin Anaesthesiol 2009; 22(4): 524-31.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0120-9957201100020000600021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>23. Goulson DT. Anesthesia for gastrointestinal endoscopic procedures. Anesthesiol Clin 2009; 27(1): 71-85.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0120-9957201100020000600022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>24. De Villiers WJ. Anesthesiology and gastroenterology. Anesthesiol Clin 2009; 27(1): 57-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0120-9957201100020000600023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>25. Feld AD. Endoscopic sedation: medico legal considerations. Gastrointest Endosc Clin N Am 2008; 18(4): 783-8.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0120-9957201100020000600024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>26. Brill JV. Endoscopic sedation: legislative update and implications for reimbursement. Gastrointest Endosc Clin N Am 2008; 18(4): 665-78.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0120-9957201100020000600025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>27. Cote GA. The debate for nonanesthesiologist-administered propofol sedation in endoscopy rages on: who will be the &quot;King of Prop&quot;? Gastrointest Endosc 2011; 73(4): 773-776.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0120-9957201100020000600026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>28. Vargo JJ, et al. Risk factors for cardiopulmonary events during propofol-mediated upper endoscopy and colonoscopy. Alimentar Pharmacol Ther 2006; 24(6): 955-963. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0120-9957201100020000600027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><P>29. Mettzner J. The risk and safety of anesthesia at remote locations: the US closed claims analysis. Curr Opin Anaesthesiol 2009; 22(4): 502-508.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0120-9957201100020000600028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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