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<article-title xml:lang="en"><![CDATA[BOUTRY, PHILIPPE, PIERRE ANTOINE FABRE Y DOMINIQUE JULIA. RELIQUES MODERNES. CULTES ET USAGES CHRÉTIENS DES CORPS SAINTS DES RÉFORMES AUX RÉVOLUTIONS. 2 VOLS. PARÍS: ÉDITIONS EHESS -COL. EN TEMPS ET LIEUX-, 2009, 903 PP.]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[ <font face="verdana" size="2">      <p align="center" ><font size="4"><b>BOUTRY, PHILIPPE, PIERRE ANTOINE FABRE Y DOMINIQUE JULIA. RELIQUES MODER­NES.  CULTES ET USAGES CHR&Eacute;TIENS DES CORPS SAINTS DES R&Eacute;FORMES AUX R&Eacute;VOLUTIONS. 2 VOLS.    <BR>PAR&Iacute;S: &Eacute;DITIONS EHESS -COL.  EN TEMPS ET LIEUX-, 2009, 903 PP.</b></font></p>      <p ><b>Ren&aacute;n </b><b>Silva</b>    <br> Soci&oacute;logo e historiador, Doctor en Historia Moderna de la Universidad de Par&iacute;s  I, Panthe&oacute;n-Sorbonne &#40;Fran­cia&#41;. Profesor del Departamento de Historia de la  Universidad de los Andes &#40;Bogot&aacute;, Colombia&#41;. Realiza investiga­ciones sobre  historia pol&iacute;tica y cultural de los siglos XVIII y el XX. <a  href="mailto:rj.silva33@uniandes.edu.co"> rj.silva33@uniandes.edu.co</a>.</p> <hr size="1">      <p>Ante todo es necesaria una aclaraci&oacute;n &quot;temporal&quot; para poder hablar con toda exactitud sobre esta obra excelente, envidiable, por las v&iacute;as de investigaci&oacute;n que actualiza o que abre, por la amplitud de las dimensiones que pone en juego en el examen de un problema que para un esp&iacute;ritu desatento parecer&iacute;a perfectamente circunscrito y por la calidad de las investigaciones en que se apoya y que en parte son el sustrato de la obra. La expresi&oacute;n Reliques modernes quiere decir aqu&iacute; que el objeto de investigaci&oacute;n concentra la mayor parte de sus exploraciones en el lapso que va, aproximadamente, del siglo xvi al siglo xvm. Desde luego, de manera pr&aacute;ctica los trabajos reunidos en la obra van m&aacute;s all&aacute; de ese l&iacute;mite cronol&oacute;gico. Hacia atr&aacute;s, porque el problema de las reliquias -de manera b&aacute;sica el cuerpo de Cristo y los cuerpos de los santos y los objetos que estuvieron en contacto con ellos o que formaron parte de su martirio &#40;cuando se trata de un m&aacute;rtir&#41;- es una antigua realidad del cristianismo. Hacia adelante, porque el problema tiene formas contempor&aacute;neas sorprendentes, que si bien no son el objeto del libro, son m&aacute;s que aludidas y esbozadas.</p>     <p>Reliques modernes es una de las obras mayores de tres de los especialistas mayores de la historia del cristianismo y de la historia de las religiones<sup><a  name=s1  href="#1">1</a></sup>, apoyados aqu&iacute; por casi una veintena de investigadores que examinan el problema se&ntilde;alado en el t&iacute;tulo del libro desde puntos de vista muy amplios. Estos puntos de vista hacen pensar en la noci&oacute;n de Marcel Mauss del &quot;hecho social total&quot;, pues de la lectura de la obra queda clara la idea de que una reliquia es al mismo tiempo un hecho religioso, pero no menos econ&oacute;mico, simb&oacute;lico, pol&iacute;tico y cultural, lo que hace que en t&eacute;rminos de investigaci&oacute;n los acercamientos puedan ser m&uacute;ltiples -tanto desde el punto de vista del enfoque como del m&eacute;todo, y ello sin necesidad alguna de declaraciones solemnes acerca de que nos encontramos ante una &quot;nueva disciplina&quot;, y sin el recurso al lugar com&uacute;n de las afirmaciones formales sobre la interdisciplinariedad-. La multiplicidad de perspectivas es, dicho de manera simple, una &quot;imposici&oacute;n del objeto&quot;, cuando el investigador es capaz de tomar en cuenta que un objeto cargado de tanto espesor, inscrito en tan complejos sistemas de relaciones, no puede ser considerado desde una sola perspectiva, por atractiva que &eacute;sta pueda parecer.</p>     <p>Como no resulta f&aacute;cil escribir sobre cada uno de los art&iacute;culos que componen lo que a su manera es tambi&eacute;n una &quot;peque&ntilde;a enciclopedia&quot; de un gran cuestionario con el que habr&iacute;a que abordar el problema de las reliquias, sobre todo en sociedades como las nuestras en las que el problema es, por una parte, f&aacute;cilmente visible en la historia de ayer y en la realidad de hoy, y por otra, poco investigado m&aacute;s all&aacute; de los estudios de caso puntuales, casi siempre desprovistos de la fuerza hist&oacute;rica que parece exigir su estudio podemos tomar m&aacute;s bien el camino de se&ntilde;alar los elementos de enfoque que caracterizan esta obra en su conjunto.</p>     <p>No hay duda de que las investigaciones que presenta Reliques modernes tienen un enfoque moderno, tomado de las ciencias sociales y de manera muy particular de la sociolog&iacute;a. Dejando de lado cualquier tentaci&oacute;n de introducir preguntas esencia-listas sobre el car&aacute;cter aut&eacute;ntico o no aut&eacute;ntico de las reliquias, y apartados como investigadores de las disputas propias de los creyentes en este terreno, la obra se concentra en tres preguntas b&aacute;sicas, a partir de las cuales construye m&uacute;ltiples interrogantes particulares: &iquest;C&oacute;mo se inventan las reliquias? &iquest;C&oacute;mo circulan las reliquias? &iquest;C&oacute;mo se utilizan las reliquias?</p>     <p>Para contestar estas preguntas, que como es de suponer exigen la puesta en acci&oacute;n de m&eacute;todos y t&eacute;cnicas diversos -en funci&oacute;n de preguntas y de fuentes disponibles-, los autores han introducido una variaci&oacute;n que no puede pasar desapercibida para el lector. Como se sabe, el problema de las reliquias cristianas, la cuesti&oacute;n de su traslado de Oriente a Occidente y las disputas en torno a su autenticidad y propiedad son un asunto que ha sido repetidas veces estudiado en el pasado. De hecho, Alphonse Dupront, gran maestro e inspirador de los directores de esta obra, ya lo hab&iacute;a hecho. La variaci&oacute;n consiste en no remitir el problema al campo de las cruzadas y al funcionamiento de las reliquias en el Medioevo, sino traerlo a otro tiempo hist&oacute;rico.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Esa &quot;peque&ntilde;a&quot; variaci&oacute;n -de ah&iacute; el t&iacute;tulo de Reliques modernes- le da toda su fuerza a la primera pregunta-gu&iacute;a de los autores: &iquest;C&oacute;mo se inventan las reliquias? Seg&uacute;n los trabajos que componen la obra, las reliquias no son cosas del pasado; no constituyen una especie de dep&oacute;sito can&oacute;nico para siempre establecido. Por el contrario, se inventan y reinventan a cada momento, m&aacute;s all&aacute; de su aparente estabilidad. Como lo se&ntilde;ala la introducci&oacute;n del libro, las reliquias no s&oacute;lo se veneran, sino que tambi&eacute;n son objeto de disputa y oportunidad de descalificaci&oacute;n. Adem&aacute;s, en ciertos casos son objeto de reafirmaci&oacute;n: sobre ellas corre un frondoso discurso, hecho de saberes complejos. Sus aceptaciones o rechazos -la reliquia buena y la reliquia mala- se incrustan a veces en pol&eacute;micas mayores, como la que tiene que ver con la imagen y con las formas de representaci&oacute;n.</p>     <p>Aqu&iacute; es necesario precisar el sentido de la palabra &quot;inventar&quot;, para que no se piense que se trata de un t&eacute;rmino utilizado en la acepci&oacute;n m&aacute;s reciente y popular en las ciencias sociales. Invenci&oacute;n quiere decir aqu&iacute; simplemente creaci&oacute;n hist&oacute;rica, inclusi&oacute;n de un hecho en un sistema de representaciones, sin anular la materialidad de los procesos y sin reducir la &quot;invenci&oacute;n social&quot; al discurso que inexorablemente acompa&ntilde;a y condiciona a todo hecho social. Invenci&oacute;n quiere decir inclusi&oacute;n de todo acontecimiento en un marco institucional y en un sistema de pr&aacute;cticas que pone en conexi&oacute;n m&uacute;ltiples actores<sup><a  name=s2  href="#2">2</a></sup>.</p>     <p>Lo que en ciencias sociales se designa como invenci&oacute;n, como cuando decimos &quot;la invenci&oacute;n del Nuevo Mundo&quot;, es un proceso complejo que sintetiza m&uacute;ltiples fuerzas, aunque tales fuerzas permanezcan ocultas a los agentes del proceso. La idea de reducir tales fuerzas al discurso de un sujeto particular o a un &quot;hecho de discurso&quot;, refleja una simplificaci&oacute;n que luego se paga en el an&aacute;lisis. Esto sucede cuando se piensa que el &quot;ardid&quot; de invocar la palabra -&quot;invenci&oacute;n&quot;, &quot;construcci&oacute;n&quot;- resulta suficiente para que el investigador se sienta liberado de mostrar de manera emp&iacute;rica las condiciones y circunstancias que han permitido esa amalgama inseparable de hechos y representaciones -de acontecimiento y fantasma- que designamos como invenci&oacute;n.</p>     <p>Hay que agregar adem&aacute;s que los autores de la obra no han cedido a la tentaci&oacute;n de tantos trabajos recientes de la historia y de la antropolog&iacute;a, que asumen el an&aacute;lisis de los &quot;objetos&quot; como si se tratara de una historia aut&oacute;noma, como si los objetos pudieran ser pensados al margen de los sistemas de relaciones que los especifican y los constituyen en una configuraci&oacute;n particular -que no es, por otro lado, simplemente una configuraci&oacute;n de &quot;sentido asignado libremente por los sujetos&quot;-, dando lugar a una forma de an&aacute;lisis de la que cuando menos podr&iacute;a sospecharse su inclinaci&oacute;n al &quot;tecnologismo&quot;, o aun peor, al fetichismo, como lo hab&iacute;a observado Marx y luego de &eacute;l autores que van desde Walter hasta Jean Baudrillard.</p>     <p>Utilizando de manera no simplemente anal&oacute;gica la palabra, hay que decir que las reliquias participan de un mercado que tiene sus propias &quot;leyes de oferta y demanda&quot;, tal como lo demostr&oacute; Michel Vovelle en un trabajo c&eacute;lebre -Piedad barroca y descristianizaci&oacute;n. Vovelle estudi&oacute; el culto de los santos en un per&iacute;odo m&aacute;s que secular de la historia francesa, aunque con una recarga no siempre &uacute;til de historia cuantitativa. Ofrecer pistas y luces sobre las condiciones de ese mercado, sobre la existencia del hit-parade de los santos y de las reliquias, en funci&oacute;n de elementos externos a ellos &#40;por ejemplo, las relaciones entre las &oacute;rdenes religiosas o entre el clero secular y las &oacute;rdenes, o entre el conjunto de los actores -incluidos los fieles- y el vaticano, es decir el Papa y el cuerpo de los obispos que encarna el poder leg&iacute;timo&#41;, resulta una tarea de investigaci&oacute;n importante, porque los actores del proceso son los &quot;reguladores del mercado&quot;, y lo que aparece en principio como &quot;cultos de devoci&oacute;n&quot; puramente aleatorios, por el camino del an&aacute;lisis resultan ser productos de relaciones de fuerza y de estrategias que el an&aacute;lisis debe hacer visibles.</p>     <p>De la invenci&oacute;n pues a la circulaci&oacute;n de las reliquias y a sus formas de apropiaci&oacute;n. Aqu&iacute; las exigencias emp&iacute;ricas siguen siendo grandes para el analista y los autores de la presente obra parecen salir bien librados del desaf&iacute;o, no s&oacute;lo por la pluralidad de fuentes y su tratamiento con enfoques y m&eacute;todos diversos, sino porque la circulaci&oacute;n de las reliquias da lugar al mismo tiempo a una extensa reflexi&oacute;n sobre el hilo de continuidad que la reliquia extiende sobre la propia historia del cristianismo, sin importar que ella sea falsa o verdadera. El efecto imaginario sobre los creyentes de la existencia de partes de los cuerpos de santos y m&aacute;rtires, de la propia cruz en donde el Nazareno fue crucificado, de todo lo que ofrezca testimonio de la existencia hist&oacute;rica del cristianismo y adem&aacute;s la vigencia a trav&eacute;s de tales testimonios, de las verdades reveladas, no puede ser m&aacute;s que un motivo de fe y una forma de ligarse a una historia desde hace siglos presente. Los misterios y la fuerza de la fe se anudan en las reliquias -los testigos sobrevivientes de un pasado que constituye el cristianismo en historia viva, y que acerca las verdades reveladas a una forma de arqueolog&iacute;a abierta a la contemplaci&oacute;n del creyente-. Todo eso no puede ser m&aacute;s que un nuevo motivo de expansi&oacute;n de la creencia religiosa.</p>     <p>Circular, ser vista, recorrer el mundo, no importa que lo sea como lugar de tr&aacute;nsito, asegurar nuevos peregrinajes -hoy en d&iacute;a en el marco del turismo religioso de masas-, instalarse en tipos particulares de museos que son al mismo tiempo lugares de fe y de recogimiento, nos ayudan a recordar el car&aacute;cter eficaz y siempre actualizado del uso &#40;la exposici&oacute;n&#41; de la reliquia.</p>     <p>Los traslados de reliquias, la discusi&oacute;n sobre su propiedad, las pol&eacute;micas sobre su autenticidad y las formas que pueden asumir &eacute;stas en la &quot;&eacute;poca de su reproductibilidad t&eacute;cnica&quot; -de la fotograf&iacute;a a las actuales formas de la imagen sobre la Internet-, todas son elementos claves de apropiaci&oacute;n, formas nuevas de contacto con el testimonio vivo de una historia que reafirma la fe y modos de existencia de las relaciones entre el mundo de los vivos y el mundo del m&aacute;s all&aacute;. Es un verdadero laboratorio de observaci&oacute;n para el estudioso interesado en las formas como este mundo se reproduce y sigue su curso.</p>     <p>M&aacute;s all&aacute; de lo que la obra ense&ntilde;a de manera concreta sobre &eacute;sta o aquella forma de invenci&oacute;n de una creencia, sobre la forma como un objeto se desplaza y viaja, o lo que ense&ntilde;a sobre la manera como los creyentes la instalan en el centro de sus devociones, invita a una reflexi&oacute;n m&aacute;s general en el campo de la antropolog&iacute;a de la creencia, con la ventaja de que se trata de una reflexi&oacute;n anclada en una inmensa encuesta emp&iacute;rica, lo que en principio debe impedir las generalizaciones que apoyadas en tres o cuatros peque&ntilde;os estudios de caso tratan de presentarse como conclusiones definitivas sobre la &quot;religiosidad&quot;.</p>     <p>Un punto que resultar&iacute;a importante de ampliar en el an&aacute;lisis, pues me parece que no encuentra un lugar suficiente en la obra que comentamos, es el que tiene que ver con el lugar de los fieles en la &quot;invenci&oacute;n&quot; de las reliquias. Desde hace tiempo sabemos, con Durkheim, que la religi&oacute;n es un hecho social, un asunto de pr&aacute;cticas y de creencias colectivas. Sabemos asimismo que de manera m&aacute;s activa de lo que se piensa, los fieles son productores y reguladores de las creencias a las que se adhieren en cada una de las religiones de las que participan. Dicho de manera escueta y bajo forma prosaica: hay una oferta de fe que no puede ser comprendida por fuera de una demanda de fe y de las regulaciones que imponen los jefes de Iglesia no se pueden separar tanto como se piensa de lo que es aceptable para los fieles &#40;los consumidores de fe&#41;.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un ejemplo sencillo puede ilustrar la situaci&oacute;n: cuando hace poco el Vaticano se desprendi&oacute; de la creencia en las &aacute;nimas del purgatorio, nadie dentro de la feligres&iacute;a, ni popular ni de &eacute;lite, ni fan&aacute;tica o ilustrada, parece haberse sentido muy molesto. Hay un estado de fe colectivo al que las &aacute;nimas del purgatorio lo traen sin cuidado. Hace dos siglos, por decir una fecha, no s&oacute;lo el cristianismo europeo, sino tambi&eacute;n el hispanoamericano hubieran encontrado esa posici&oacute;n de abandono como un hecho escandaloso.</p>     <p>En el campo de la investigaci&oacute;n de las reliquias -como en el de los milagros- los jefes del reba&ntilde;o deben contar, de lejos o de cerca, con las creencias de los fieles. De hecho, muchas de las decisiones de la Iglesia cat&oacute;lica sobre las reliquias han dependido menos de la doctrina y m&aacute;s de la fe de la mayor&iacute;a de fieles; adem&aacute;s, en muchas ocasiones la Iglesia cat&oacute;lica ha tenido que entrar en negociaciones complejas con sus fieles, como de hecho lo hace hoy el Vaticano con las &quot;iglesias&quot; del &Aacute;frica, y como en el pasado, entre los siglos xvi y xviii lo hizo en Hispanoam&eacute;rica con su trabajo de evangelizaci&oacute;n. A su manera, esta historia de la invenci&oacute;n, de la circulaci&oacute;n y de los usos de las reliquias, recuerda esas formas complejas de relaciones de fuerza entre Iglesia y sociedad.</p>     <p>Esta &quot;geograf&iacute;a de lo sagrado&quot;, que constituye a su manera Reliques modernes no se agota en la consideraci&oacute;n puramente europea del problema. Como casi todo problema de investigaci&oacute;n hist&oacute;rica que tome como punto de partida el siglo xvi, desprenderlo de una perspectiva de &quot;historias conectadas&quot; resulta muy dif&iacute;cil. En este caso m&aacute;s que el &Aacute;frica y el Asia se trata de Am&eacute;rica hispana &#40;Norteam&eacute;rica es sociedad de cristianismo reformado&#41;, porque esa parte del Nuevo Mundo, por sus ra&iacute;ces colonizadoras cristianas, ha quedado enganchada a la historia de las reliquias modernas.</p>     <p>Las disputas y las doctrinas sobre reliquias, el culto de ellas, sus traslados, su parte en la &quot;actualidad noticiosa&quot; del cristianismo, tal como la inventa el serm&oacute;n cotidiano, eran formas de creencia y de alimento permanente de la imaginaci&oacute;n de colonos espa&ntilde;oles, pero no menos de ind&iacute;genas, de negros y de mestizos, a los que el descubrimiento de Am&eacute;rica no s&oacute;lo vincul&oacute; a la historia europea y a la historia de una monarqu&iacute;a, sino adem&aacute;s a la historia de una de las grandes religiones hist&oacute;ricas &#40;universales&#41;. Las reliquias modernas, como lo muestra esta obra, comenzaron a tener una historia propia y conectada, singular y com&uacute;n, con esa manera de relacionar el pasado y el presente, el mundo de los vivos y de los muertos, que constituyen las reliquias.</p><hr size="1">     <p><b>Comentarios</b></p>     <p><a   href="#s1"  name=1><sup>1</sup></a>. Seg&uacute;n recuerdan los editores del libro, Boutry, Fabre y Julia son autores en conjunto de tres obras de las que sabemos su importancia para los investigadores de la historia de las religiones, los cultos religiosos y los movimientos sociales en torno a la religi&oacute;n: Reine au Mont Auxois: le culte et le p&egrave;lerinage de sainte Reine des origines &agrave; nos jours &#40;1997&#41;, P&egrave;lerins et p&egrave;lerinages dans l&#39;Europe moderne &#40;2000&#41;, Rendre ses voeux: les identit&eacute;s p&egrave;lerines dans l&#39;Europe moderne &#40;2000&#41; y Alphonse Dupront. Gen&egrave;se des temps modernes &#40;2001&#41;.</p>     <p><a   href="#s2"  name=2><sup>2</sup></a>. No hay que olvidar que uno de los  primeros historiadores que puso a funcionar la noción de invención (invención de  la tradición) fue un historiador de fuertes creencias marxistas, sin que el uso de tal noci&oacute;n lo convirtiera a una de las &quot;religiones del discurso&quot; y la &quot;construcci&oacute;n social de...&quot;. V&eacute;ase Eric Hobsbawm y Terence Ranger eds. The Invention of Tradition &#40;Cambridge: University of Cambridge, 1983&#41;.</p>  </font>     ]]></body>
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