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<publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El Surgimiento Del Conflicto Por La Renta Del Petróleo Preámbulo Histórico A La Coyuntura Actual (1917 a 1936).]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Emergence Of Conflict For Oil Incomes: A Historic Preamble To Present Economic Trend (1917 To 1936)]]></article-title>
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<institution><![CDATA[,la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de los Andes de Venezuela Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) ]]></institution>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The emergence of conflict for oil incomes appropriation by the Venezuelan state as the national soil owner dates to the historical period of 1917 to 1936. The solution of such conflict favored the tenants, foreign oil companies, since strength correlation benefited them. These facts generated lack of trust towards foreign investment, today evidenced in the cautious way in which the Oil Association faces the national debate between official enterprises and transnational companies.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[ <p align="right"><font face="Verdana"size="2"><b>Art&iacute;culo/Estudios</b></font></p>     <p align="center"> <font size="4" face="Verdana"><b>El Surgimiento Del Conflicto Por La Renta Del Petr&oacute;leo Pre&aacute;mbulo Hist&oacute;rico A La Coyuntura Actual (1917 a 1936).<a href="#(1)"><font size="2">(1)</font></a></b> </font></p> <font face="Verdana"size="3">    <p align="center"><b>Emergence Of Conflict For Oil Incomes: A Historic Preamble To Present Economic Trend (1917 To 1936) </b></p></font> <font size="2" face="Verdana">     <p><b>Douglas C. Ram&iacute;rez Vera</b>. </p>  Economista, Profesor Asistente de la Universidad de Santiago de Chile, de la Universidad Cat&oacute;lica del Norte y en la Universidad de La Serena. Instructor del Instituto de Investigaciones Econ&oacute;micas y Sociales (IIES) de la Facultad de Ciencias Econ&oacute;micas y Sociales de la Universidad de los Andes de Venezuela. E-mail:<a href="mailto:dramirez@ula.ve">dramirez@ula.ve</a> </p> <hr size="1">     <p><b>RESUMEN</b> </p>     <p>El inicio del conflicto por apropiaci&oacute;n de la renta petrolera por parte del Estado venezolano como propietario del subsuelo, surgi&oacute; en la &eacute;poca hist&oacute;rica de 1917-1936, este se resolvi&oacute; a favor de los arrendatarios, las empresas petroleras extranjeras, dado que la correlaci&oacute;n de fuerzas fue favorable a ellos y en perjuicio del propietario. Estos hechos crearon una actitud de desconfianza, frente al capital extranjero, que hoy se evidencia en la actitud cautelosa como afronta en la discusi&oacute;n nacional la asociaci&oacute;n petrolera entre las empresas estatales con las empresas privadas transnacionales. </p>     <p><b>Palabras claves: </b> Petr&oacute;leo, econom&iacute;a petrolera, conflicto por la renta, historia petrolera. </p> <hr size="1">     <p><b>SUMMARY </b></p>     <p>The emergence of conflict for oil incomes appropriation by the Venezuelan state as the national soil owner dates to the historical period of 1917 to 1936. The solution of such conflict favored the tenants, foreign oil companies, since strength correlation benefited them. These facts generated lack of trust towards foreign investment, today evidenced in the cautious way in which the Oil Association faces the national debate between official enterprises and transnational companies. </p>      <p><b>Key words: </b> Oil, oil business, conflict for incomes, oil production history. </p> <hr size="1">  </i></b> <b>Introducci&oacute;n</b>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En la escuela los maestros ense&ntilde;an que la historia se define como la relaci&oacute;n del presente con el pasado para proyectarse al futuro. El objetivo del presente trabajo es mostrar: en primer lugar que el inicio del conflicto por apropiaci&oacute;n de la renta petrolera (tanto la renta absoluta como diferencial), por parte del Estado como propietario, surgi&oacute; en los primeros momentos de la historia petrolera (1917-1936). En segundo lugar contextualizar ese conflicto, que se resolvi&oacute; en esa &eacute;poca hist&oacute;rica a favor de los arrendatarios, las empresas petroleras, dado que la correlaci&oacute;n de fuerzas fue favorable a ellos y en perjuicio del propietario. Para ello se desarrolla, a lo largo del trabajo, los elementos que sirven para entender el contexto y la correlaci&oacute;n de fuerzas del conflicto, as&iacute; como el impacto de transitar de una econom&iacute;a agro-exportadora a una econom&iacute;a primaria exportadora del oro negro. </p>     <p>El presente art&iacute;culo se estructura en seis secciones: la primera trata sobre las primeras referencias acerca del petr&oacute;leo venezolano en los pinitos de la historia del pa&iacute;s; la segunda trata de referirse al transito de una econom&iacute;a agr&iacute;cola a una econom&iacute;a petrolera y su impacto en la sociedad venezolana; la tercera secci&oacute;n enfatiza sobre la tradici&oacute;n jur&iacute;dica del pa&iacute;s que revela rasgos distintivos con respecto a otros pa&iacute;ses petroleros; en la cuarta se describe a grandes rasgo la situaci&oacute;n de Venezuela en el mundo cuando se inicia la etapa petrolera, la quinta se inscribe al inicio del conflicto por la renta petrolera en una Venezuela que entra con rezago al siglo XX y en la &uacute;ltima se presentan unas reflexiones a modo de conclusi&oacute;n. </p>     <p><b>A.- Los inicios. </b></p>     <p>Para comprender la historia de la Venezuela del siglo XX es preciso considerar debidamente el rol que ha cumplido y cumple el petr&oacute;leo en la sociedad venezolana. </p>      <p>El petr&oacute;leo se menciona desde la llegada de los espa&ntilde;oles a Venezuela. Al recorrer las costas, de Maracaibo a la isla de Cubagua, y llegando a esta &uacute;ltima es donde descubren ese &quot;licor viscoso&quot; <a href="#(2)">(2)</a> . Desde esa fecha es que se empieza a hablar de un aceite de olor desagradable que fluye de manera natural,&quot;junto a la mar&quot;, al que los abor&iacute;genes dan diversos usos: calafatear sus barquichuelos, proteger ciertos enseres, hacer luz quem&aacute;ndolo y en aplicaciones con fines medicinales. </p>     <p>Este mineral que describe Gonzalo Fern&aacute;ndez de Oviedo y Vald&eacute;s (1535) en su <i>Historia Natural de las Indias, Islas y Tierra Firme del Mar Oc&eacute;ano </i>, lo llama &quot; <i>seg&uacute;n los naturales &quot;Stercus daemonii&quot; </i> &quot;o <i>Mene </i> como lo denominan los ind&iacute;genas del lago de Maracaibo. Es el Emperador Carlos V quien, en 1539, recibe el primer barril de petr&oacute;leo exportado por un pa&iacute;s, enviado desde la isla de Cubagua por el tesorero de Nueva C&aacute;diz -Francisco de Castellano- para aliviar la gota del emperador. Dando una se&ntilde;al de lo que ser&iacute;a el signo de la Venezuela del siglo XX. </p>     <p>Con el siglo XIX, llegan los naturalistas europeos ——Humbolt, Depons, Dauxion, Boussingault— que estudiar&iacute;an el petr&oacute;leo venezolano. Humbolt es el primero que relaciona cuidadosamente los afluentes naturales y describe la forma como lo usan los nativos. Durante el siglo XIX es poco apreciado el repelente bitumen, a excepci&oacute;n de un sabio Venezolano -Jos&eacute; Mar&iacute;a Vargas- qui&eacute;n en el 3 de octubre de1839 (diez y seis a&ntilde;os antes que Benjam&iacute;n Silliman Jr.) en una carta, que presenta al Ministro de Hacienda y de Relaciones Exteriores de Venezuela, destaca las propiedades y usos, y su importancia fiscal e ideas para una sana administraci&oacute;n de este recurso. </p>     <p>Los primeros informes cient&iacute;ficos sobre el petr&oacute;leo son los elaborados por Hermann Karsten, que se publican en Alemania entre 1850 y 1852. El inter&eacute;s primario es por el asfalto, pero el ingl&eacute;s G. P. Wall, en su relaci&oacute;n de 1860 a la Sociedad Geol&oacute;gica de Londres, asoma otras posibilidades. </p>     <p>Los procesos de innovaci&oacute;n est&aacute;n asociados a cambios en el patr&oacute;n de las fuentes energ&eacute;ticas. La humanidad pasa de la energ&iacute;a humana, a la energ&iacute;a animal y as&iacute; incrementa la productividad agr&iacute;cola, en los primeros procesos de civilizaci&oacute;n. La revoluci&oacute;n industrial requer&iacute;a una energ&iacute;a mayor a la energ&iacute;a animal y la consigue, al principio, a trav&eacute;s de la madera y el carb&oacute;n. El petr&oacute;leo al ser liquido, es f&aacute;cil de transportar y de almacenar y por su gran poder cal&oacute;rico en relaci&oacute;n a su peso, era la respuesta &oacute;ptima a los requerimientos de la industrializaci&oacute;n, como se&ntilde;ala J. L. Salcedo Bastardo (1979) &quot; <i>Ning&uacute;n otro producto de la naturaleza suministra, como este, el tercio de la energ&iacute;a que hoy utiliza la humanidad. Esencial para la guerra y esencial para la paz, con posibilidades infinitas para que la ciencia y la tecnolog&iacute;a descubran cada d&iacute;a nuevas y sorprendentes aplicaciones, el petr&oacute;leo sigue determinando efectos jam&aacute;s imaginados sobre todas las facetas de la vida del hombre y la sociedad </i>&quot;. </p>      <p>Es a partir de 1859 cuando se inicia la gran industria del petr&oacute;leo en el mundo, con la perforaci&oacute;n del primer pozo en Pennsylvania, efectuada por el coronel Edwin Drake. En 1870 se funda la Standard Oil Company <a href="#(3)">(3)</a>—por John D. Rockefeller— y posteriormente, la Royal Dutch <a href="#(4)">(4)</a> —con Sir Hendrik Deterding de presidente—-. En 1872 Brayton sustituye el gas por el petr&oacute;leo en los motores de explosi&oacute;n y m&aacute;s tarde surge la industria del automovilismo <a href="#(5)">(5)</a>. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En 1878 los hermanos Ludwig, Robert y Alfred Nobel, de origen sueco, funda la empresa de Nobel Brothers Naphtha Company, empresa rusa, quienes construyeron el primer oleoducto (en los campos de Asferon), crearon el sistema de destilaci&oacute;n continua (aplicada en 1883 y que veinte a&ntilde;os despu&eacute;s aplicar&iacute;a la Standard ) e iniciaron el uso de grandes flotas de buques tanques petroleros (tanqueros) e introdujeron la t&eacute;cnica en la naciente industria rusa <a href="#(6)">(6)</a>. En 1864 ante la puja de las compa&ntilde;&iacute;as petroleras por el petr&oacute;leo rumano, que por su calidad hab&iacute;a sido objeto de disputas, lleva a proponer a un ministro liberal rumano (Sturdza) que el petr&oacute;leo fuese explotado por una corporaci&oacute;n nacional. </p>     <p>El 24 de agosto de 1865 el Presidente del Estado Zulia -Jorge Sutherland- dio la primera concesi&oacute;n petrolera a Camilo Ferrand, ciudadano norteamericano, la cual caduca el 23 de febrero del siguiente a&ntilde;o. El 2 de febrero de 1866 la Asamblea Legislativa del Estado Nueva Andaluc&iacute;a (hoy Sucre y Monagas) otorga una concesi&oacute;n por 25 a&ntilde;os a Manuel Olavarr&iacute;a, el cual no llega a utilizar. Durante ese tiempo -1873- en Venezuela en un bolet&iacute;n del Ministerio de Fomento se indica de la existencia de &quot;minas&quot; de asfalto y petr&oacute;leo en las zonas de Escuque del Estado Trujillo, en el Estado Falc&oacute;n y en Araya, cerca del golfo de Cariaco en el estado Sucre. </p>      <p>El 18 de Mayo de 1875 ocurre un terremoto en C&uacute;cuta, Colombia. En Venezuela, cerca de Rubio, Estado T&aacute;chira, a 30 kil&oacute;metros al sudeste, en la Hacienda de Caf&eacute; &quot; La Alquitrana &quot; de Manuel Antonio Pulido, aparecen fracturas de las que mana un petr&oacute;leo pesado y viscoso. Pulido comienza la promoci&oacute;n de una compa&ntilde;&iacute;a para explotar dicha sustancia. El 12 de octubre de 1878 se constituye la primera compa&ntilde;&iacute;a para explotar el mineral: Petrolia del T&aacute;chira, a la cual se le asignan cien hect&aacute;reas en las cercan&iacute;as de Rubio la zona llamada &quot; <i>Cien Minas de Asfalto </i>&quot;. Esta ser&iacute;a la primera empresa, enteramente nacional, que saca y refina petr&oacute;leo hasta 1934 -cuando se extingue su concesi&oacute;n- y la primera que crea en Venezuela el primer peri&oacute;dico institucional &quot;The Petrolia Star&quot;, adem&aacute;s es la primera empresa que exporta petr&oacute;leo fuera del pa&iacute;s: a la ciudad vecina de Colombia C&uacute;cuta <a href="#(7)">(7)</a>. </p>       <p>Bajo el periodo guzmancista <a href="#(8)">(8)</a> se le otorga en 1883 al norteamericano Horatio Hamilton el lago de asfalto de Guanoco, ubicado en el Estado Sucre, Hamilton traspasa, como ser&aacute; usual, los derechos a New York and Berm&uacute;dez Company, compa&ntilde;&iacute;a Subsidiaria de General Asphalt de Estados Unidos - que en 1911 seria adquirida por la Royal Dutch-. Por incumplimiento del contrato <a href="#(9)">(9)</a>, la compa&ntilde;&iacute;a es castigada por el gobierno de Rojas Pa&uacute;l con la caducidad de la concesi&oacute;n, pero ella sigue imperturbable en su negocio. No existe autoridad que aqu&iacute; merezca respeto, pasan por el poder Andueza Palacios (1890-1892), Joaqu&iacute;n Crespo (1892-1898) e Ignacio Andrade (1898-1899) <a href="#(10)">(10)</a>. </p>      <p>El 22 de octubre de 1899 Cipriano Castro ocupa Caracas y toma el poder, el cual urgido por dinero- al encontrar las arcas escu&aacute;lidas- presiona a la compa&ntilde;&iacute;a de asfalto, cuya legalidad es dudosa, esta se embarca claramente en una aventura guerrerista y auspicia la subversi&oacute;n llamada &quot; <i>Revoluci&oacute;n </i><i>Libertadora </i>&quot; <a href="#(11)">(11)</a> , que termina en el fracaso y que lejos de resolver, aumenta los problemas de la empresa. Castro busca una indemnizaci&oacute;n y la compa&ntilde;&iacute;a no accede. La compa&ntilde;&iacute;a, como m&aacute;s tarde se publica, ha sobornado a altos funcionarios en Washington y espera el apoyo de su Legaci&oacute;n en Caracas. El gobierno Norteamericano, de todos modos no interviene, directamente en Venezuela, Castro, quien se envalentona, logra que el tribunal venezolano condene a la New York and Berm&uacute;dez Company a pagar unos veinticinco millones de Bol&iacute;vares. </p>      <p>G&oacute;mez, el Vicepresidente, traiciona a su compadre Castro y toma el poder, aprovechando un viaje m&eacute;dico a Europa del Presidente <a href="#(12)">(12)</a>, y solicita el apoyo a los Estados Unidos, que env&iacute;a cinco acorazados al puerto de La Guaira , en donde permanecen por tres meses. Consolidado, G&oacute;mez reanuda relaciones rotas por Castro; se entiende bien con el embajador norteamericano y ya no ser&aacute; &quot; <i>una molestia internacional </i>&quot; <a href="#(13)">(13)</a>, como su compadre; su ambici&oacute;n es manejar la &quot; <i>gran hacienda venezolana </i>&quot;. </p>     <p>La New York and Berm&uacute;dez and Company puede seguir operando y la condena es archivada. Inici&aacute;ndose as&iacute; los lazos de uni&oacute;n entre los intereses del gobierno venezolano y el capital petrolero internacional. En paralelo, en el mundo, se desarrollan dos hechos fundamentales que hac&iacute;an propicio el nacimiento y desarrollo de la industria petrolera. En primer lugar, exist&iacute;a un mercado en expansi&oacute;n en Europa y Estados Unidos, especialmente para los derivados del petr&oacute;leo ( la Primera Guerra Mundial terminar&iacute;a por otorgar su bendici&oacute;n a este mineral &uacute;til para aceitar la maquinaria de la guerra). En segundo lugar, ya estaban estructurados y en pleno crecimiento los dos grandes consorcios: la Standard y la Royal. Entre ellas se hab&iacute;a desatado una gran rivalidad que las llevo a buscar con avidez nuevas fuentes de producci&oacute;n, especialmente durante la Primera Guerra Mundial. Ya en 1913 la Royal hab&iacute;a penetrado en Am&eacute;rica: En los Estados Unidos y en M&eacute;jico. Su pr&oacute;ximo y l&oacute;gico paso ser&iacute;a Venezuela, y as&iacute; ocurri&oacute;. </p>     <p><b>B.- El transito. </b></p>     <p>En lo econ&oacute;mico Venezuela fue un pa&iacute;s predominantemente agr&iacute;cola hasta entrado en el tercer decenio de este siglo, en que comenz&oacute; a desarrollarse comercialmente la explotaci&oacute;n petrolera. Inicialmente sus exportaciones estaban constituidas por los renglones que son tradicionales en la econom&iacute;a latinoamericana: caf&eacute;, cacao, ganado en pie, pieles, oro y otros renglones de la agricultura; mientras la contrapartida de su comercio exterior la constitu&iacute;a importaciones de equipos e implementos para ser empleados en las explotaciones agr&iacute;colas, para el desarrollo de infraestructura, y bienes de consumo entre otros.  <a href="#tb1">Cuadro1</a> </p>     <p align="center"><b>Cuadro 1     ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Exportaciones Venezolanas</b> <a href="#(14)">(14)</a>     <br>   (Millones de Bol&iacute;vares) </p>       <p>    <center><a name="tb1"></a><img src="img/revistas/anpol/v20n59/v20n59a02t1.GIF"></center></p>      <p>Para el a&ntilde;o 1888, como se ve en el cuadro anexo, Venezuela alcanz&oacute; un valor exportador de casi 100 millones de bol&iacute;vares, representando el caf&eacute; m&aacute;s del 70% del valor de las exportaciones. Venezuela en esa &eacute;poca es uno de los principales pa&iacute;ses exportadores de caf&eacute; del mundo. Los principales productos de exportaci&oacute;n, de comienzos siglo, se caracterizan por ser fundamentalmente del sector agropecuario los cuales alcanzan a ser el 87% del valor de las exportaciones. Los productos minerales apenas representan el 3% del total. Esto refleja la panor&aacute;mica de un pa&iacute;s eminentemente agr&iacute;cola, con una capacidad muy limitada para importar, debido a la escasez de moneda extranjera, y con unas entradas de divisas estacionarias, por concepto de exportaciones. </p>      <p>Despu&eacute;s de la Primera Guerra Mundial, Venezuela va a ver transformada su econom&iacute;a. Se inicia la &eacute;poca de auge de la producci&oacute;n petrolera, vislumbrado por los descubrimientos hechos en la Costa Oriental del lago de Maracaibo <a href="#(15)">(15)</a>, y que van a aumentar r&aacute;pidamente el volumen de exportaciones y los ingresos del fisco nacional. <a href="#t2">Cuadro 2</a> </p>      <p>    <center><b>Cuadro 2     <br> COMERCIO EXTERIOR DE VENEZUELA</b> <a href="#(16)">(16)</a>    <br> PERIODO 1830-1980    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> (Millones de bol&iacute;vares)</center> </p>      <p>    <center><a name="t2"></a><img src="img/revistas/anpol/v20n59/v20n59a02t2.GIF"></center></p>      <p><b>Nota 1 </b>: La informaci&oacute;n de 1830 a 1893 cubre el per&iacute;odo julio del a&ntilde;o se&ntilde;alado a junio del a&ntilde;o siguiente. </p>     <p><b>Nota 2 </b>: Desde 1918 la unidad monetaria nacional era el bol&iacute;var de oro, equivalente a 0,290 gramos de oro fino, a partir de 1958 era 4,28 bol&iacute;vares por d&oacute;lar hasta 1983. </p>     <p>Como se observa en el cuadro anterior, durante el siglo pasado el crecimiento del comercio exterior es sumamente lento debido a la escasez relativa de recursos naturales, a una baja actividad econ&oacute;mica, producto de una econom&iacute;a rudimentariamente agraria y con problemas pol&iacute;ticos peri&oacute;dicos reflejados en guerras internas prolongadas y a una d&eacute;bil institucionalidad. </p>     <p>Nueve a&ntilde;os despu&eacute;s de la independencia, el valor de las exportaciones era s&oacute;lo de 8,7 millones de bol&iacute;vares y esa magnitud apenas si aumenta a 25 millones 34 a&ntilde;os m&aacute;s tarde. El final de la guerra federal va a representar un auge relativo las cuales se duplican en 10 a&ntilde;os alcanzando a 100 millones de bol&iacute;vares anuales en 1889. Sin embargo apenas se mantendr&aacute;, llegando a reducirse a 93 millones para 1910. La llegada del petr&oacute;leo cambia dr&aacute;sticamente el panorama, si en 80 a&ntilde;os las exportaciones se incrementa en 10 veces durante el siglo XIX, en los primeros 60 a&ntilde;os del siglo XX aumentan en m&aacute;s de 150 veces y cualquier a&ntilde;o de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os 60 del siglo XX d&uacute;plica f&aacute;cilmente las exportaciones venezolanas del siglo pasado. Sin embargo, hay que destacar que durante el siglo pasado el saldo de la balanza comercial era generalmente positivo y en muy contadas ocasiones la balanza era deficitaria. </p>     <p>Venezuela para 1830 cuenta con una poblaci&oacute;n de 700 mil habitantes, para 1936 llega a algo m&aacute;s de 3 millones 300 mil y en 1941 alcanza a ser alrededor de tres millones ochocientos cincuenta mil habitantes, para 1995 cuenta con una poblaci&oacute;n que bordea los 25 millones, siendo el pa&iacute;s de Am&eacute;rica latina que hoy en d&iacute;a tiene la tasa de urbanizaci&oacute;n m&aacute;s alta, a pesar de que al inicio del siglo era uno de los m&aacute;s atrasados y m&aacute;s rurales. Como puede verse, el crecimiento demogr&aacute;fico fue lento durante el siglo XIX, y se aceler&oacute; a partir de inicios del siglo veinte. El petr&oacute;leo increment&oacute; de manera sustancial los recursos disponibles del Estado para acometer el desarrollo de planes de modernizaci&oacute;n de la sociedad, lo cual no niega el despilfarro y la inadecuada administraci&oacute;n de este recurso que han realizado los diferentes gobiernos del siglo XX y principios del XXI. En el cuadro que sigue se observa el crecimiento tanto en t&eacute;rminos per c&aacute;pita como en el ingreso fiscal que ha tenido el petr&oacute;leo en el pa&iacute;s al inicio del siglo XX. <a href="#t3">Cuadro 3</a> </p>     <p align="center"><b>Cuadro 3     <br> Incremento del Ingreso Fiscal Petrolero. </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><a name="t3"></a><img src="img/revistas/anpol/v20n59/v20n59a02t3.GIF"></center></p>      <p>El crecimiento de las exportaciones -producto del petr&oacute;leo- tendr&aacute; un efecto importante en la sociedad venezolana. De un pa&iacute;s eminentemente agropecuario, y rural, con un altas tasas de analfabetismo desnutrici&oacute;n y enfermedades end&eacute;micas (a&uacute;n en 1930), con problemas continuados en el campo sanitario, con una m&iacute;nima capacidad para importar, da un vuelco acelerado, desarrollando una infraestructura que se refleja en la red de v&iacute;as pavimentadas, en la capacidad de generaci&oacute;n el&eacute;ctrica y en la red de acueductos, desarrollando su mercado interno que luego dar&iacute;a -a mediados de los 40- el inicio de un proceso de industrializaci&oacute;n de bienes de consumo y luego de bienes intermedios y de capital. As&iacute; como el desarrollo y extensi&oacute;n a la mayor parte de la poblaci&oacute;n, de un conjunto de servicios en el &aacute;mbito de la salud y de la educaci&oacute;n, entre otros aspectos, pero este no es el punto central del presente trabajo. </p> Aqu&iacute; se ha destacado el impacto y el cambio de una econom&iacute;a agraria a una econom&iacute;a petrolera pero el inter&eacute;s se centra en los primeras d&eacute;cadas del surgimiento de la actividad petrolera y el conflicto entre el propietario del recurso, el Estado y los arrendatarios, las empresas extranjeras petroleras. Pero antes se revisar&aacute; algunos aspectos de la tradici&oacute;n jur&iacute;dica en materia de minas que a signado a Venezuela.      <p><b>C.- La tradici&oacute;n jur&iacute;dica </b></p>      <p>La tradici&oacute;n jur&iacute;dica se inicia con las &quot; <i>Ordenanzas de la Corona Espa&ntilde;ola </i>&quot; y contin&uacute;a con los &quot; <i>C&oacute;digos de Minas y las Leyes Especiales de Hidrocarburos </i>&quot; dictados por la naci&oacute;n venezolana, una vez consumada la independencia. </p>      <p>El primer cuerpo legal que tuvo vigencia en Venezuela, y en el que se hace referencia al petr&oacute;leo, es el de las ordenanzas de &quot; <i>Miner&iacute;a para la Nueva Espa&ntilde;a </i>&quot; (M&eacute;jico), dadas por el Rey Carlos III de Espa&ntilde;a, en Aranjuez, el 22 de Mayo de 1783 y mandadas a aplicar en la Intendencia de Venezuela por Real C&eacute;dula del 27 de abril de 1784 <a href="#(17)">(17)</a>. En esta ordenanza no se menciona la palabra hidrocarburo o petr&oacute;leo pero lo hace saber por los nombres gen&eacute;ricos de la &eacute;poca: &quot;f&oacute;siles, bitumenes o jugos de la tierra&quot;. </p>     <p>Estas ordenanzas de la &eacute;poca colonial tuvieron vigencia en la Rep&uacute;blica de la Gran Colombia , por disposici&oacute;n expresa del Decreto del Libertador, del 24 de octubre de 1829; y, en Venezuela, mediante ratificaci&oacute;n del Congreso en 1832, hasta su derogatoria contenida en el C&oacute;digo de Minas de 1854 seg&uacute;n el articulo 3ero del citado C&oacute;digo. </p>     <p>Lo fundamental de estas ordenanzas es el principio seg&uacute;n el cual se atribuye la propiedad de las minas y de los yacimientos de hidrocarburos, primero, a la Corona de Espa&ntilde;a y, una vez consumada la independencia y la separaci&oacute;n de Venezuela de la Gran Colombia , al Estado venezolano. Este principio legal a&uacute;n se conserva vigente. Antes de dicha ordenanza, la propiedad de los hidrocarburos — y del petr&oacute;leo— correspond&iacute;a al due&ntilde;o del suelo, ya que, con anterioridad, no se declar&oacute; reservada en forma alguna la propiedad de dichos minerales a la Corona Espa&ntilde;ola por ninguno de los instrumentos que integraban las Leyes de Indias. Pero desde esa fecha, hasta nuestros d&iacute;as, la propiedad de los yacimientos de hidrocarburos paso a ser, primero, propiedad de la Corona y luego del Estado venezolano. </p>      <p>Este hecho es de suma importancia porque en la titularidad de esa propiedad radica la diferencia de lo que ocurri&oacute; en la historia petrolera de Venezuela, en comparaci&oacute;n con la de M&eacute;jico y Colombia. Estos, a la inversa de Venezuela, abandonaron en su legislaci&oacute;n, el llamado sistema regalista de las Ordenanzas de Nueva Espa&ntilde;a (el Estado es el propietario y otorga seg&uacute;n denuncio) y se acogieron al sistema de accesi&oacute;n <a href="#(18)">(18)</a> (el due&ntilde;o del suelo es el propietario). Por dicha raz&oacute;n, la nacionalizaci&oacute;n del petr&oacute;leo en M&eacute;jico tuvo que comenzar por la nacionalizaci&oacute;n de los yacimientos, los cuales pertenec&iacute;an a los propietarios del suelo y continuar con la nacionalizaci&oacute;n de las empresas. En cambio en Venezuela la nacionalizaci&oacute;n s&oacute;lo pudo concebirse respecto a la industria en todas sus fases por la sencilla raz&oacute;n de que los yacimientos siempre han pertenecido al Estado por haberse conservado esta tradici&oacute;n de las Ordenanzas de Nueva Espa&ntilde;a. </p>     <p>El petr&oacute;leo y en general los hidrocarburos estuvieron sometidos en principio a la legislaci&oacute;n minera, y despu&eacute;s a los Decretos Reglamentarios del &quot;Carb&oacute;n, Petr&oacute;leo Sustancias Similares&quot; de 1917 a 1920, hasta que el 30 de junio de 1920 se promulga la primera &quot;Ley sobre Hidrocarburos y dem&aacute;s Minerales Combustibles&quot;. Con la cual adquiere car&aacute;cter espec&iacute;fico y autonom&iacute;a la legislaci&oacute;n petrolera. En cuadro anexo se presenta un listado, no exhaustivo, del marco jur&iacute;dico petrolero antes de 1917. <a href="#t4">Cuadro 4</a> </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p align="center"><b>Cuadro 4    <br> Marco jur&iacute;dico petrolero anterior a 1917</b></p>      <p>    <center><a name="t4"></a><img src="img/revistas/anpol/v20n59/v20n59a02t4.GIF"></center></p>      <p>Es a partir del C&oacute;digo de Minas de 1904 en donde aparece por primera vez la palabra petr&oacute;leo y es en la resoluci&oacute;n del 21 de junio de 1904 sobre Adquisici&oacute;n y Explotaci&oacute;n de Minas de Asfalto, Petr&oacute;leo, Bet&uacute;n, Brea Bituminosa y otras sustancias semejantes; cuando se inicia de manera aut&oacute;noma, diferenciada y especializada del derecho minero, el derecho petrolero. </p>     <p>En cuanto al otorgamiento del derecho de explorar y explotar yacimientos petrol&iacute;feros este ha variado en el tiempo, al principio, desde el C&oacute;digo de Minas de 1854 hasta el de 1904, se obten&iacute;a por el sistema de &quot; <i>denuncio </i>&quot;, cuando cualquier ciudadano pod&iacute;a formular un denuncio y el Estado estaba obligado a concederle el derecho exclusivo de explorar y explotar hidrocarburos, sin m&aacute;s limitaciones que los tr&aacute;mites y requisitos exigidos por la ley, siendo este un otorgamiento forzado. A partir del C&oacute;digo de Minas de 1904 se abandona el sistema de denuncio y pasa a ser facultad del Estado el otorgamiento del derecho de explorar y explotar hidrocarburos, mediante contratos especiales y /o concesiones, llamado este, en la tradici&oacute;n jur&iacute;dico-minera, el sistema dominial <a href="#(19)">(19)</a> —otorgamiento facultativo—, siendo el anterior denominado sistema regalista <a href="#(20)">(20)</a> —otorgamiento forzoso—. </p>     <p>En Venezuela, las variantes en la propiedad y en la administraci&oacute;n de las minas desde 1854, entre ellas las de los hidrocarburos, pasan o se pueden resumir en las siguientes fases (Vallenilla, 1975): </p>     <p>&#149;&nbsp; La propiedad y la administraci&oacute;n pertenecen al Gobierno Nacional (1854-1864). </p>     <p>&#149;&nbsp; La propiedad y la administraci&oacute;n pertenecen a las Entidades Federales en cuyos territorios se encuentren (1864-1881). </p>     <p>&#149;&nbsp; La propiedad pertenece a las Entidades Federales en cuyo territorio se encuentren; y la administraci&oacute;n, al Gobierno Nacional (1881 hasta hoy). </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La propiedad atribuida a los Entidades Federales ha sido simb&oacute;lica, el Estado Nacional siempre ha tenido el uso, goce y disposici&oacute;n de los yacimientos petrol&iacute;feros y mineros. Esto tuvo justificaci&oacute;n en la etapa federal, pero sin duda fue, y es, un contrasentido que se ha mantenido hasta nuestros d&iacute;as incluso en la Constituci&oacute;n de 1961 y en la Constituci&oacute;n del 2000 que no cambio en nada sobre la materia. </p>     <p>En la Constituci&oacute;n de 1961 —articulo 136, numeral 10— se estableci&oacute; un sistema de asignaciones econ&oacute;micas especiales en beneficio de los Estados Regionales y lo mismo se establece en la Constituci&oacute;n del 2000 —el articulo 156, numeral 16—, esta asignaci&oacute;n da la posibilidad de asignar recursos econ&oacute;micos especiales a las regiones donde se encuentren situados los yacimientos petrol&iacute;feros y mineros —en que por cierto se encuentran entre las zonas con significativos niveles de pobreza relativa en Venezuela—, pero todav&iacute;a no ha sido desarrollado ni cumplido dicho precepto constitucional, lo que en justicia se merecen estos territorio que no han sido beneficiados de esas riquezas. </p>     <p><b>D.- El periodo de 1917 a 1936 </b></p>      <p>Aunque algunos podr&iacute;an pensar que el inicio de la era comercial del petr&oacute;leo venezolano pudo haber comenzado en 1914 con el descubrimiento del Campo Mene Grande <a href="#(21)">(21)</a>, 1917 se puede considerar m&aacute;s adecuado como el inicio de la etapa petrolera nacional fundamentalmente por dos hechos: en primer lugar es cuando la industria de hidrocarburos se estructura y se hace evidente sus actividades de exportaci&oacute;n, transporte, refinaci&oacute;n y mercadeo interno <a href="#(22)">(22)</a> aunque de forma limitada. Y en segundo lugar es desde entonces cuando existen estad&iacute;sticas regulares de producci&oacute;n y de exportaci&oacute;n. </p>     <p>Para 1917 se produce 19.256 metros c&uacute;bicos y se exportan en el a&ntilde;o 57 mil barriles, teniendo un valor de 783 mil bol&iacute;vares y participando el Estado con el 20,82% como ingreso fiscal, es decir unos 163 mil bol&iacute;vares. El total de ingresos fiscales para la &eacute;poca se situaron en 72 millones de bol&iacute;vares, provenientes de la econom&iacute;a tradicional, por lo cual el petr&oacute;leo era marginal al mismo. Caracas, la capital del pa&iacute;s, contaba con 90 mil habitantes y 13.546 casas. </p>      <p>En el mundo petrolero <a href="#(23)">(23)</a> de la &eacute;poca se encontraba con el siguiente panorama internacional: la victoria bolchevique a&iacute;sla la regi&oacute;n petrol&iacute;fera rusa de la influencia de las grandes compa&ntilde;&iacute;as petroleras, afectando especialmente a la Royal Dutch-Shell <a href="#(24)">(24)</a>. En M&eacute;jico, que hab&iacute;a iniciado su producci&oacute;n en 1901, ocurre la Revoluci&oacute;n Mejicana y como consecuencia de ello se nacionalizan los yacimientos en 1917 y luego la industria en 1938. En el Medio Oriente, Ir&aacute;n era el &uacute;nico pa&iacute;s productor de petr&oacute;leo, de forma tal que no es incorporado plenamente a la producci&oacute;n mundial. En en 1901 Estados Unidos se descubre los campos petrol&iacute;feros de Texas con el descubrimiento del pozo Spindletop <a href="#(25)">(25)</a>. </p>       <p>Con la expansi&oacute;n del consumo petrolero en el mundo, la intensa rivalidad <a href="#(26)">(26)</a> entre las compa&ntilde;&iacute;as por la b&uacute;squeda de yacimientos y dado los problemas pol&iacute;ticos de M&eacute;jico y Rusia hacen que Venezuela sea considerada como ventajosa, para los intereses petroleros mundiales, tanto por su posici&oacute;n geogr&aacute;fica como por su r&eacute;gimen pol&iacute;tico. </p>       <p>Para 1918 el petr&oacute;leo venezolano estaba, casi en su totalidad, en manos de las compa&ntilde;&iacute;as anglo-holandesas que abarcaban m&aacute;s de treinta millones de hect&aacute;reas <a href="#(27)">(27)</a> de exploraci&oacute;n, para este a&ntilde;o produjo 50.709 <a href="#(28)">(28)</a> toneladas en sus 247 yacimiento, exporto 144.691 barriles y proceso 191.874 en su refiner&iacute;a de San Lorenzo. </p>     <p>Para 1921 se establece la Standard Oil Co., de Venezuela, subsidiaria de la Standard Oil de New Jersey inici&aacute;ndose sus operaciones en la cuenca del Lago de Maracaibo, y luego se traslado al oriente del pa&iacute;s. La Lago Petroleum Corporation se estableci&oacute; en 1923 y obtuvo por cesi&oacute;n 1.159.000 hect&aacute;reas en la zona del lago, luego de pasar por varias manos, en 1926 ser&iacute;a adquirida por la Standard de New Jersey a la Standard de Indiana (operaci&oacute;n que incluyo a la Refiner&iacute;a de Aruba). En 1925 se establece la Richmond Petroleum Co; subsidiaria de la Standar de California. Luego en 1943 se consolidar&iacute;an las empresas de la Standar de New Jersey en la Creole Petroleum Corporation. </p>     <p>En febrero de 1923 se inscribe la Orinoco Oil Co; compa&ntilde;&iacute;a del Estado de Delawere, subsidiaria de la Pure Oil Co; y para 1926 sus concesiones alcanzaban 118.976 hect&aacute;reas . As&iacute; mismo la Venezuelan Atlantic Refining Co; tambi&eacute;n del Estado de Delawere se instala en 1925. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>La Texas comenz&oacute; a operar en 1927, directamente y por medio de la California Petroleum Corporation; en 1931 renuncio a sus actividades en el Zulia y reanud&oacute;, en 1939, sus actividades en Monagas. </p>      <p>Para 1931 el n&uacute;mero de empresas establecidas en el pa&iacute;s alcanzaba m&aacute;s del centenar, pero esto se debi&oacute; a que muchas eran subsidiarias de otras empresas. Las empresas que dominaban el negocio petrolero venezolano para 1932 eran las grandes empresas transnacionales a trav&eacute;s de sus diferentes subsidiarias. Los tres grupos m&aacute;s importantes eran: Grupo Royal Ducht-Shell (The Caribbean Petroleum Co., Venezuela Oil Concessions Ltd., The Colon Development Co Ltd., Bristish Controlled Oil Fields Ltd., North Venezuelan Petroleum Co.), Grupo Standard, que luego seria la Creole (Lago Petroleum Co., Standard Oil Co.); y el Grupo Gulf ( Venezuelan Gulf Oil Co.) <a href="#(29)">(29)</a>. </p>       <p>En medio del fest&iacute;n de concesiones el dictador Juan Vicente G&oacute;mez no fue ajeno al negocio y a trav&eacute;s de personas interpuestas saco el mayor provecho a costa de su control pol&iacute;tico <a href="#(30)">(30)</a> y crea la Compa&ntilde;&iacute;a Venezolana del Petr&oacute;leo para lucrar a costa del Estado. Esta compa&ntilde;&iacute;a nunca tuvo como objeto realizar ninguna acci&oacute;n productiva sino aprovechar la oportunidad de traficar con las concesiones as&iacute; como lo hicieron muchos de sus allegados. </p>     <p>El impacto del mundo petrolero no s&oacute;lo se manifiesta en lo econ&oacute;mico, tambien se manifiesta en lo cultural Ram&oacute;n D&iacute;az S&aacute;nchez autor de la Novela <i>Mene </i> publicada en 1936, funda el 6 de agosto de 1925 el grupo &quot; <i>Seremos </i>&quot; que no s&oacute;lo tienen preocupaciones literaria sino tambi&eacute;n pol&iacute;ticas, como lo subraya Boh&oacute;rquez (2005), esta novela no s&oacute;lo es una aproximaci&oacute;n a la problem&aacute;tica del surgimiento del petr&oacute;leo, tambi&eacute;n recrea una mitolog&iacute;a e imaginario del petr&oacute;leo y como aborda los fen&oacute;menos de la violencia y la modernizaci&oacute;n que el petr&oacute;leo trae consigo. </p>      <p>Hay que destacar que la llegada de las empresas petroleras ayudo al desarrollo del movimiento obrero venezolano, en 1925 se realiza la primera huelga petrolera con participaci&oacute;n de m&aacute;s de 12.000 trabajadores que devengaban un salario promedio de Bs. 5 diarios, este nivel de salarios se hab&iacute;a mantenido inalterable desde 1917 y las condiciones de los campos petroleros, s&oacute;lo eran agradable a la gerencia extranjera. Es destacarse por cuanto no exist&iacute;a en el pa&iacute;s ninguna organizaci&oacute;n obrera <a href="#(31)">(31)</a> ni ninguna ley sindical <a href="#(32)">(32)</a>. La fuerte dictadura reprimi&oacute; dicha huelga, sin embargo los trabajadores recibieron un peque&ntilde;o aumento en su salario por parte de las empresas. </p>       <p>En 1936 se crea la primera legislaci&oacute;n laboral, y ese mismo a&ntilde;o se realiz&oacute; de nuevo un paro general de los trabajadores, el cual cumple con todo los requisitos legales de la nueva ley <a href="#(33)">(33)</a>, El gobierno presidido por el Gral. Eleazar L&oacute;pez Contreras por Decreto ejecutivo del 22 de enero de 1937 ordena a los trabajadores en huelga reanuden a sus labores. Los trabajadores se les da, por el gobierno, un aumento de Bs. 1 para el salario <a href="#(34)">(34)</a> de cada trabajador y un bol&iacute;var adicional al que no ocupe habitaciones de la empresa, que es mucho menos de lo que leg&iacute;timamente demanda. En 1946 se celebrar&aacute; el primer contrato colectivo entre los trabajadores y las empresas bajo el auspicio de la democracia. </p>       <p>La actividad de la refinaci&oacute;n tuvo poco desarrollo durante esta &eacute;poca <a href="#(35)">(35)</a>, en parte por que las transnacionales buscaron la seguridad de la inversi&oacute;n en las colonias holandesas de Aruba y Curazao, situadas al frente de las costas venezolanas y por otra a la actitud del dictador. Adem&aacute;s la empresas alegaban la no navegabilidad de la entrada a Lago de Maracaibo por la barra, lo cual era un argumento f&uacute;til ya que exist&iacute;a la t&eacute;cnica del dragado o, alternativamente, el desarrollo de las mismas refiner&iacute;as en la pen&iacute;nsula de Paraguana que queda en territorio venezolano y al frente de las islas de Aruba y Curazao ya que pod&iacute;an llegar a trav&eacute;s de oleoductos como lo es en la actualidad. </p>      <p>En esto cabe una an&eacute;cdota, el 20 de noviembre de 1914 el espa&ntilde;ol Riera solicita el monopolio para refinar petr&oacute;leo en las principales ciudades del pa&iacute;s, el 8 de enero del siguiente a&ntilde;o la Caribbean Petroleum se opone a la concesi&oacute;n solicitada por Riera, el 19 de marzo del mismo a&ntilde;o la Standard de New Jersey solicita la intervenci&oacute;n del Departamento de Estado (EUA) respecto a la concesi&oacute;n de Riera y el 20 de marzo del mismo a&ntilde;o el Ministro de la Legaci&oacute;n de los Estados Unidos en Caracas, Preston Mc Goodwin, informa al Departamento de Estado que el Ministro de Fomento le asegura que no se otorgar&aacute; a Riera el monopolio de refinaci&oacute;n y que cesar&aacute; la costumbre de &quot; <i>estimular el genio inventivo de los nativos</i>&quot; <a href="#(36)">(36)</a>. S&oacute;lo se puede agregar que el ministro Mc Goodwin despu&eacute;s de cumplir una excelente misi&oacute;n y regresar a su pa&iacute;s, retorna luego a Venezuela —en diciembre de 1922— como vicepresidente-gerente de la Creole Oil Syndicate. </p>       <p>Durante ese periodo se desarrollo la legislaci&oacute;n y la institucionalidad p&uacute;blica petrolera venezolana, en ella ocup&oacute; un papel destacado, tal vez el principal, un personaje del que R&oacute;mulo Betancourt <a href="#(37)">(37)</a> (ac&eacute;rrimo enemigo de la dictadura de G&oacute;mez) afirmo: <i>&quot;... fue el &uacute;nico Ministro de Fomento, de esa etapa vergonzosa de la historia venezolana, en quien se apreci&oacute; patri&oacute;tica preocupaci&oacute;n </i>&quot;. El m&eacute;dico Gumersindo Torres es designado el 17 de septiembre de 1917 Ministro de Fomento. </p>     <p><b>E. - La renta petrolera </b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Venezuela frente a la imposibilidad de integrarse directa o indirectamente como productor de la industria petrolera internacional, opto por la v&iacute;a rent&iacute;stica <a href="#(38)">(38)</a>. El &eacute;xito de esta v&iacute;a tuvo como consecuencia que el sector agroexportador en su totalidad no pudiera competir con ella como fuente de recursos y base del desarrollo productivo. Es justamente Gumersindo Torres el ministro que planteo el inicio del conflicto rent&iacute;stico por parte del Estado, como propietario, frente a las empresas petroleras, arrendatarios. Este proceso se iniciar&iacute;a en 1917 con su designaci&oacute;n como Ministro de Fomento y tendr&iacute;a su m&aacute;xima expresi&oacute;n con la Nacionalizaci&oacute;n de la Industria Petrolera en 1975. </p>     <p>Como se indico anteriormente, en la etapa pre-petrolera el modelo primario agroexportador en Venezuela ocupaba una proporci&oacute;n importante de la mano de obra del pa&iacute;s, adem&aacute;s que los productos principales de tipo tropical, caf&eacute; y cacao, compet&iacute;an con regiones a&uacute;n m&aacute;s atrasadas en otras zonas geogr&aacute;ficas del mundo, lo que favoreci&oacute; a la adopci&oacute;n de formas precapitalistas en las relaciones de producci&oacute;n, lo que implicaba escaso desarrollo de la productividad, lenta monetizaci&oacute;n de la econom&iacute;a y escaso desarrollo del mercado interno. En consecuencia los excedentes que produc&iacute;a la agricultura tropical de exportaci&oacute;n son muy bajos y limitan las posibilidades de acumulaci&oacute;n. </p>     <p>Con la llegada del capital extranjero para explotar el petr&oacute;leo se da un vuelco a la situaci&oacute;n anterior. La extraordinaria magnitud de los yacimientos, la cercan&iacute;a a Estados Unidos, principal centro consumidor, y las condiciones ventajosas otorgadas por el gobierno de G&oacute;mez, hacen que los flujos de capital extranjero sean tan considerables que hace que en pocos a&ntilde;os comience a descomponerse la sociedad tradicional. </p>      <p>El hecho de que los m&aacute;rgenes de utilidad de capital en el negocio petrolero fueran significativamente superiores a los de la agricultura exportadora, esto marca diferencias esenciales con respecto al periodo anterior, de tal modo que hace que se presente un proceso creciente por apropiaci&oacute;n de la renta diferencial as&iacute; como la fijaci&oacute;n de una renta absoluta, es decir el Estado venezolano, en cuanto propietario de los yacimientos, convierte un ingreso privado —de las compa&ntilde;&iacute;a petroleras— en un ingreso nacional de propiedad com&uacute;n que carece de toda contraprestaci&oacute;n de esfuerzo productivo. El hecho de que esa renta pase a trav&eacute;s del Estado —manejo centralizado— le otorga un poder econ&oacute;mico extraordinario al mismo <a href="#(39)">(39)</a> y genera un fuerte impacto en el monto y en la estructura del consumo. Y por &uacute;ltimo obliga a la clase capitalista venezolana a buscar y renovar v&iacute;as adecuadas para la utilizarlo en la reproducci&oacute;n ampliada del sistema, lo que se verificar&aacute; con el inicio del proceso de sustituci&oacute;n de importaciones sobre la base de los excedentes petroleros en los a&ntilde;os 40. </p>      <p>Los elementos que expresan el conflicto distributivo, se ejemplifican a trav&eacute;s de las diferentes leyes, reglamentos y decretos sobre la materia petrolera que existieron entre 1917 y 1938, en cuya mayor&iacute;a de veces el actor principal por parte del Estado se personifica a trav&eacute;s de Gumersindo Torres y la fortaleza y debilidad de su posicionamiento se verifica en su entradas y salidas del Ministerio de Fomento <a href="#(40)">(40)</a>. </p>       <p>Desde el inicio el Ministro Torres anuncia una nueva pol&iacute;tica petrolera nacional, pues no deb&iacute;a seguirse otorgando a ciegas contratos para la exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n petrolera e indica la clara diferencia entre ella y la miner&iacute;a, proponiendo en la memoria que presenta al congreso (19-abril-1918) que &quot; <i>lo prudente es ir cautelosamente dictando reglamentos ... sin comprometer el porvenir </i>&quot; <a href="#(41)">(41)</a> . </p>       <p>Al analizar la legislaci&oacute;n vigente de minas, no le parec&iacute;a l&oacute;gico que el impuesto superficial - renta por la propiedad - se pagara cuando la mina entrase en explotaci&oacute;n sino al otorg&aacute;rsele el t&iacute;tulo. Ya que si se pagaba desde el inicio se motivaba al concesionario a trabajar de inmediato <a href="#(42)">(42)</a>. </p>      <p>Adem&aacute;s llega a la conclusi&oacute;n &quot; <i>que las minas son de la Naci&oacute;n , puesto que su concesi&oacute;n es temporal </i>&quot; <a href="#(43)">(43)</a>  de ah&iacute; que el impuesto minero era una verdadera participaci&oacute;n en los beneficios y deb&iacute;a por lo tanto variar de acuerdo &quot; <i>a la riqueza de la mina concedida y las utilidades que produzca </i>&quot; <a href="#(44)">(44)</a> — renta diferencial —, por lo tanto, si el Estado establec&iacute;a un impuesto sobre las utilidades de las empresas, la vigilancia sobre las operaciones deb&iacute;a ser extrema. La fijaci&oacute;n de precios diferenciales, de acuerdo a las circunstancias, no permit&iacute;a una administraci&oacute;n simple. Para ello, el Ministro abri&oacute; la posibilidad de establecer un impuesto en base a los precios a los cuales se negociaba el producto en los principales mercados externos a que se enviaban, espec&iacute;ficamente, el de Estados Unidos para el petr&oacute;leo y el de Inglaterra para el cobre. </p>       <p>En la Ley de Minas del 27 de junio de 1918 se declara que el otorgamiento de una concesi&oacute;n no confiere la propiedad de los dep&oacute;sitos que se descubrieran, sino s&oacute;lo el derecho de explotar la sustancias. En cuatro art&iacute;culos se trata exclusivamente el tema petrolero, e incorporan las ideas del Ministro Gumersindo Torres: en cuanto a la duraci&oacute;n de los t&iacute;tulos se establece un m&aacute;ximo de 39 a&ntilde;os, las rentas superficiales var&iacute;an de acuerdo con los vol&uacute;menes de producci&oacute;n y la regal&iacute;a se fija entre un 8 y 15 %, de acuerdo a las distancias entre los dep&oacute;sitos petrol&iacute;feros los terminales. Las &aacute;reas que no se encuentren en desarrollo deben regresar al ejecutivo antes de los 3 a&ntilde;os y se hacen las primeras referencias a medidas de conservaci&oacute;n de los yacimientos petrol&iacute;feros descubiertos. Esta ley tendr&aacute; sus consecuencias <a href="#(45)">(45)</a>. </p>     <p>La administraci&oacute;n de Woodrow Wilson apoya las empresas petroleras para la obtenci&oacute;n de concesiones petroleras e instruye al Departamento de Estado para que las Legaciones den una ayuda legitima a los ciudadanos americanos que buscan obtener concesiones o derechos petroleros, lo que es reforzado por la American Petroleum Institute -API- que solicita que los ciudadanos estadounidenses reciban similares privilegios a los que reciben los extranjeros en territorio de los Estados Unidos. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El 5 de abril de 1920, Preston Mc Goodwin relaciona al Departamento de Estado de los Estados Unidos su estad&iacute;a de una semana en Maracay, en la que obtuvo la promesa del Gral. G&oacute;mez de no poner en pr&aacute;ctica el plan propuesto por el Ministro de Hacienda Rom&aacute;n C&aacute;rdenas - por sugerencia del Presidente del Banco de Venezuela Vicente Lecuna - para restringir significativamente el tama&ntilde;o de las parcelas petroleras. Ya antes se hab&iacute;a dictado el Reglamento sobre el Carb&oacute;n, Petr&oacute;leo y Sustancias Similares donde se propon&iacute;a que la superficie de exploraci&oacute;n no deber&iacute;a ser mayor a 15 mil hect&aacute;reas y que de ellas la mitad pasaba a ser parte de la reserva nacional y por tanto s&oacute;lo podr&iacute;an explotar 7.5 mil hect&aacute;reas y se&ntilde;alaba que la misma persona o compa&ntilde;&iacute;a no pod&iacute;an obtener, directamente o por traspaso m&aacute;s, de 40 mil hect&aacute;reas, pero tambi&eacute;n permite la exoneraci&oacute;n de impuesto a la importaci&oacute;n de la industria petrolera que luego ser&aacute;n extendidos de manera muy liberal, otras disposiciones ser&iacute;an incluidas en la primera Ley de Hidrocarburos de Venezuela que se promulgar&iacute;a el 19 de junio de 1920. </p>     <p>Como elementos principales de la Ley de 1920 se destacan: el establecimiento de un sistema mixto para contratar la exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n de los hidrocarburos, siendo el primero de car&aacute;cter obligatorio para el Estado y el segundo facultativo. En segundo lugar establece el derecho preferente de los propietarios del suelo para explorar y explotar el oro negro o para ceder en concesi&oacute;n a terceros que cumplan con los requisitos de ley. En tercer lugar, desarrolla la instituci&oacute;n de las Reservas Nacionales de Hidrocarburos —que surgi&oacute; en la Ley de Minas de 1918—, y determina cuales son las superficies de terreno que la integran y establece el procedimiento especial para otorgar contratos de explotaci&oacute;n; aqu&iacute; surge el sistema de tablero de ajedrez —articulo 31— que consiste en la demarcaci&oacute;n de las parcelas en forma de cuadril&aacute;teros — de 200 hect&aacute;reas cada una— que se tocan por sus &aacute;ngulos y en la escogencia de las mismas en forma alternada, de manera que, al se&ntilde;alar el concesionario o contratista sus parcelas de explotaci&oacute;n, las que correspondan al Estado como reservas nacionales quedan siempre entre aqu&eacute;llas.</p>     <p>Esto maximizaba la probabilidad, en caso exitoso de ubicar yacimientos, de que las tierras que pasaban a integrar las reservas nacionales eran igualmente ricas a las que entraban a la explotaci&oacute;n por parte de las empresas, pero esto seria derogado en al Ley de 1921 — y subsiguientes— por presiones de las compa&ntilde;&iacute;as petroleras, s&oacute;lo se restablecer&iacute;a en la Ley de 1938, pero se abandonar&iacute;a en la Ley de 1943. </p>     <p>En cuarto lugar se aumentan los impuestos con respecto a la Ley de Minas de 1918. En esta ley el impuesto superficial era de cinco a diez c&eacute;ntimos de bol&iacute;var por hect&aacute;rea y se aumenta a 50 c&eacute;ntimos por hect&aacute;rea en la nueva ley. Adem&aacute;s, se establece un impuesto de suma fija de Bs. 1.000,00 por una sola vez si la explotaci&oacute;n era de hidrocarburos &uacute;nicamente. El impuesto de explotaci&oacute;n se aumenta de 10 a 15 % —el anterior era de 8 a 15 %— y para los productos refinados se mantuvo el impuesto equivalente al 50% de lo que se hubiera pagado al fisco si esos productos se hubieran importados. </p>     <p>En quinto lugar, se reduce la extensi&oacute;n territorial de las parcelas de exploraci&oacute;n (de 15.000 hect&aacute;reas seg&uacute;n reglamento anterior a 10.000 hect&aacute;reas ) y, por consiguiente, las de explotaci&oacute;n; que se reducen de 7.500 a 5.000 hect&aacute;reas . </p>      <p>En sexto lugar se mantiene la exoneraci&oacute;n de impuestos de importaci&oacute;n a favor de los concesionarios, lo cual ser&aacute; aumentada su liberalidad en leyes posteriores y ser&aacute; considerado por la empresas petroleras como un derecho adquirido, esto ser&aacute; corregido en la Ley de 1938 <a href="#(46)">(46)</a>. </p>      <p>Las reacciones no se hacen esperar, las empresas petroleras se niegan a comprar m&aacute;s concesiones a los due&ntilde;os nacionales de los t&iacute;tulos hasta que no modifiquen la ley. El 22 de mayo en la relaci&oacute;n que hace al Departamento de Estado, el Ministro de la Legaci&oacute;n Preston Mc Goodwin informa que obtuvo del general G&oacute;mez —siendo Bustillos el Presidente nominal del pa&iacute;s— la seguridad que la ley ser&iacute;a modificada y adaptada a los requisitos y sugerencias de las petroleras. G&oacute;mez, tal vez recordando los bloqueos de 1902, les dice &quot; <i>Ustedes saben de petr&oacute;leo. Hagan ustedes las leyes. Nosotros somos novatos en eso </i>&quot; <a href="#(47)">(47)</a>. 352 d&iacute;as dur&oacute; la ley, poco tiempo despu&eacute;s saldr&iacute;a del Ministerio de Fomento el Ministro Gumersindo Torres. </p>     <p>El 2 de junio se promulga la segunda Ley sobre Hidrocarburos y dem&aacute;s Minerales Combustibles, en ella se elimina la concesi&oacute;n de permisos de exploraci&oacute;n a los due&ntilde;os de las tierras. Se cuadruplica el &aacute;rea permitida para los lotes de explotaci&oacute;n (de 40 mil pasa a 120 mil), pero las regal&iacute;as se mantienen en un 15%, pudiendo recibirse en efectivo o en especie y se aumenta la liberalidad de las exoneraciones de importaci&oacute;n. </p>      <p>Adem&aacute;s de lo anterior la Ley de 1921: modifica el sistema aplicable por los contratistas para escoger y agrupar las parcelas de explotaci&oacute;n; eliminando el tablero de ajedrez. Elimina la obligaci&oacute;n de determinar las parcelas en las solicitudes de permisos de exploraci&oacute;n. Desde la Ley de Minas de 1918 hasta la Ley de Hidrocarburos de 1920, el lote solicitado en exploraci&oacute;n deb&iacute;a ser especificado de manera concreta en la solicitud. En la Ley del 21 no se necesitaba fijar, en forma previa, lo que permit&iacute;a escoger a posteriori la zona despu&eacute;s haber explorado grandes zonas y definir el sector en concesi&oacute;n. Por otro lado introduce los contratos de segunda serie. Como consecuencia de la mayor zona explorable permitida. <a href="#(48)">(48)</a> Elimina la caducidad de los contratos por falta de explotaci&oacute;n. Y por &uacute;ltimo modifica el otorgamiento de nuevas concesiones sobre las minas renunciadas, caducadas o anuladas. En la Ley del 1920 se dispon&iacute;a que las minas, caducadas o anuladas pod&iacute;an concederse nuevamente s&oacute;lo en explotaci&oacute;n, porque ya hab&iacute;an sido exploradas. Sin embargo la Ley de 1921 permite que pueda concederse nuevamente en exploraci&oacute;n. </p>     <p>En el &iacute;nterin, el 5 de diciembre de 1922, un despacho de inteligencia militar de la Legaci&oacute;n estadounidense en Caracas informa que el temor a la muerte del Gral. G&oacute;mez ha creado una situaci&oacute;n de incertidumbre y angustia y que las grandes compa&ntilde;&iacute;as extranjeras desean ardientemente su recuperaci&oacute;n. </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>El 9 de junio de 1922 se sanciona una tercera Ley sobre Hidrocarburos, ella simplemente busca corregir las ambig&uuml;edades de la Ley de 1921. Y se aprovecha para aumentar el tama&ntilde;o de las parcelas de explotaci&oacute;n y se extiende su duraci&oacute;n hasta 40 a&ntilde;os. Las regal&iacute;as deben pagarse en base al valor de mercadeo del crudo puesto en los terminales de embarque. Las empresas convierten todos sus t&iacute;tulos a esta nueva Ley, m&aacute;s liberal que las anteriores, que con peque&ntilde;as modificaciones regular&aacute; las actividades de la industria por m&aacute;s de dos d&eacute;cadas. </p>     <p>Las leyes de 1921 a 1935 favorec&iacute;an los intereses de las empresas extranjeras concesionarias debido a las circunstancias siguientes. Conforme a las normas aplicables a la determinaci&oacute;n de las parcelas de exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n, los concesionarios estuvieron en capacidad de escoger las que m&aacute;s conven&iacute;an a sus intereses y dejar al Estado, como reservas nacionales, las parcelas de menor potencial. </p>     <p>Las limitaciones establecidas en cuanto a las extensiones de terreno que una sola persona pod&iacute;a recibir en concesiones, resultaban ineficaces mediante la autorizaci&oacute;n especial que el ejecutivo Nacional pod&iacute;a otorgarles para adquirir concesiones por encima de las &aacute;reas permitidas. </p>      <p>En materia tributaria, los impuestos que los concesionarios deb&iacute;an pagar al fisco nacional, por exploraci&oacute;n y explotaci&oacute;n, eran sumamente bajos. Adem&aacute;s estos ingresos disminu&iacute;an por las exoneraciones de impuestos a las importaciones. La participaci&oacute;n por regal&iacute;a era muy reducida. Adicionalmente, la inexistencia de leyes sobre el trabajo y de impuestos sobre la renta favorec&iacute;a ampliamente a las concesionarias <a href="#(49)">(49)</a>. El resultado de este r&eacute;gimen legal favorec&iacute;a evidentemente a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras, generando grandes beneficios, para ellas; y bajos ingresos al pa&iacute;s. Por ello las empresas dir&iacute;an que &quot; <i>Venezuela tiene la mejor legislaci&oacute;n petrolera del mundo</i>&quot; <a href="#(50)">(50)</a>. </p>      <p>En 1929, vuelve Gumersindo Torres al Ministerio de Fomento. Siete a&ntilde;os hab&iacute;an transcurridos, desde su salida <a href="#(51)">(51)</a>, y ahora estaba restringido a trabajar en base a la ley que la provoc&oacute;. Sin embargo estaba convencido que algo podr&iacute;a hacer. El comprendi&oacute; que esta vez no iba a poder sancionar una ley para regimentar las operaciones de la industria, y opta por recetar una reglamentaci&oacute;n a la Ley de Hidrocarburos vigente de 1928 <a href="#(52)">(52)</a>. </p>     <p>En principio presiona a las compa&ntilde;&iacute;as para mejorar la situaci&oacute;n de los obreros en el &aacute;rea de salud, numerosos son los memorandos a las empresas para mejorar la atenci&oacute;n m&eacute;dica y de los hospitales que seg&uacute;n la ley deben existir y ser adecuados para la atenci&oacute;n. </p>     <p>Se restablece el pago, que hab&iacute;a sido suspendido por las empresas para presionar al gobierno a fin de rebajar en un 50% el pago de servicio a las petroleras, por concepto de boyas y pagaron los que deb&iacute;an por servicios atrasados (Bs. 12.494.000,00). Incrementa la fiscalizaci&oacute;n sobre las actividades de las empresas, por parte del Estado, creando el Servicio T&eacute;cnico de Hidrocarburos y nombrando los Inspectores de Campo. Y luego promulga el reglamento de la ley (7 de agosto de 1930), en un intento de proteger en forma eficiente los intereses del propietario, el Estado. Los reparos de las compa&ntilde;&iacute;as no se hicieron esperar. </p>     <p>El reglamento consto de 24 art&iacute;culos, e incorporaba resoluciones existentes (entre ellas el de la Direcci&oacute;n de Minas, No. 24, del 26 de enero de 1927 que se incorpora en el art&iacute;culo 91 del reglamento), divididos en 10 cap&iacute;tulos. Las compa&ntilde;&iacute;as acompa&ntilde;aron su memorando con el ep&iacute;teto de que una &quot; <i>legislaci&oacute;n aclamada universalmente, fuera tirada al pasado, derogada, &iexcl;en un reglamento! </i>&quot; <a href="#(53)">(53)</a>. </p>     <p>La principal objeci&oacute;n fue al art&iacute;culo 91, seg&uacute;n el cual se establec&iacute;a la distancia que debe mediar entre pozo y pozo. Se establec&iacute;a una distancia de 75 metros entre pozos y a 37,50 metros de la l&iacute;nea de lindero de la respectiva concesi&oacute;n. Ellas consideraban esto con poco fundamento legal. En cuanto los otros alegatos eran bastante contradictorios por cuanto por un lado negaban y por otro alud&iacute;a su disposici&oacute;n a colaborar en todas estas normas que iban a favor de la seguridad industrial de la empresa misma o de sus trabajadores o en su disposici&oacute;n de suministrar la informaci&oacute;n topogr&aacute;fica solicitada por el Ministerio. El memor&aacute;ndum fue firmado por una docena de personas en representaci&oacute;n de 51 compa&ntilde;&iacute;as y llevada al Presidente de la Rep&uacute;blica y al Procurador General de la Naci&oacute;n. Torres en su contestaci&oacute;n a las empresas informa que los ataques al reglamento, atenta contra la soberan&iacute;a del pa&iacute;s y en cuanto a los elogios de la legislaci&oacute;n de hidrocarburos en Venezuela reconocida universalmente como de las mejores, el ministro declar&oacute;: &quot; <i>No es esa toda la verdad, pues lo cierto es que nuestra legislaci&oacute;n sobre petr&oacute;leo es &uacute;nica hoy en el mundo, por ser la mejor para los intereses de las compa&ntilde;&iacute;as... M&aacute;s importante que la bondad de la Ley... ha sido la manera como se ha aplicado... no s&oacute;lo con justicia sino con excepcional equidad y lealtad y la m&aacute;s larga benevolencia hacia las compa&ntilde;&iacute;as... </i>&quot; <a href="#(54)">(54)</a> </p>      <p>En junio de 1931 el Ministro Gumersindo Torres en base a las informaciones estad&iacute;sticas de la Comisi&oacute;n de Aranceles de los Estados Unidos <a href="#(55)">(55)</a> ( Tariff Commission ). Acusa a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras de presentar al gobierno estados financieros incorrectos. En base a esto para el a&ntilde;o en curso, la Standard (Indiana) tendr&iacute;a que pagar 26 millones de bol&iacute;vares y la Venezuela Gulf 30 millones. Por fraude fiscal cometido desde 1917. En julio de 1931, el Presidente G&oacute;mez, reemplaza al Ministro de Fomento Gumersindo Torres. El reclamo sobre los pagos a las compa&ntilde;&iacute;as petroleras queda suspendido. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En diciembre de 1935 fallece el Presidente Juan Vicente G&oacute;mez, el Gral. Eleazar L&oacute;pez Contreras asume interinamente la Presidencia del pa&iacute;s. En una frase muy conocida del historiador meride&ntilde;o, Mariano Pic&oacute;n Salas dice que Venezuela entra al siglo XX en 1936 <a href="#(56)">(56)</a>, con la Muerte del dictador, otros autores contempor&aacute;neos como Campos (1994) difieren de esta opini&oacute;n y se&ntilde;ala que fue el petr&oacute;leo desde el momento mismo quien inicia este proceso modernizador e introduce al pa&iacute;s en la modernidad en 1913 cuando se inicia su explotaci&oacute;n, por parte del autor del presente art&iacute;culo, considera que 1917 es posiblemente la fecha de ingreso a la modernidad cuando la industria petrolera se convierte en un actor relevante para la historia econ&oacute;mica del pa&iacute;s pero se cual sea el a&ntilde;o, el hecho es que existe un consenso en que Venezuela entra con rezago al siglo XX. </p>     <p><b>F.- A modo de conclusi&oacute;n </b></p>     <p>Es dif&iacute;cil concluir sobre una historia que a&uacute;n se escribe. Venezuela en este per&iacute;odo de 1917 a 1936 se vio gravemente afectada, como propietaria, por las empresas extranjeras, en parte por la actitud del gobernante de turno y en parte por su propia debilidad como pa&iacute;s que apenas iniciaba su institucionalidad. Los elementos de excesiva discrecionalidad y la concentraci&oacute;n de poder, limitaron sus posibilidades de acci&oacute;n, de transforma esa renta en capital productivo. Lo cual conducir&aacute; (en los primeros inicios de la democracia, luego de la muerte del dictador) a tratar de recuperar el terreno perdido durante los a&ntilde;os posteriores a 1936. Este proceso tendr&aacute; como m&aacute;xima expresi&oacute;n la nacionalizaci&oacute;n de la industria en 1975. </p>     <p>Estos hechos crearon una desconfianza, frente al capital extranjero, que hoy se evidencia en la actitud cautelosa como se afronta la discusi&oacute;n nacional en los planteamientos de asociaci&oacute;n petrolera entre las empresas estatales, en convenios de inversi&oacute;n o gesti&oacute;n, con las empresas privadas transnacionales. </p>      <p>La realidad es que Venezuela es un pa&iacute;s petrolero y lo seguir&aacute; siendo por muchos a&ntilde;os, y dado que esto es verdad el problema es como asumir dicha situaci&oacute;n. Si se acepta el hecho y aprovecha sus ventajas, o si se cree que es una maldici&oacute;n tener en nuestras entra&ntilde;as el <i>&quot;Stercus daemonii&quot;</i><a href="#(57)">(57)</a> </p>     <p>Venezuela es un pa&iacute;s de enorme potencial, no s&oacute;lo petrolero, pero ese potencial tiene que ser transformado en acci&oacute;n. La sociedad y el Estado de hoy no es el mismo de principios de siglo, pero muchos de los pol&iacute;ticos venezolanos piensa aun que son el ni&ntilde;o que necesita ser protegido y quieren condenarlo a ser un menor de edad permanente. </p>     <p>La mejor forma de pasar a la adultez, como sociedad, es asumir el negocio petrolero como lo que es; un negocio. En el cual hay que arriesgar y permitir que la libertad del hombre sea quien emprenda y desarrolle sus oportunidades. Pero no es a trav&eacute;s del exceso de controles y del excesivo intervencionismo como se va a resolver el dilema. Dios no quiera que se ingrese al siglo XXI rezagado de nuevo. </p><hr size="1">     <p><b>COMENTARIOS</b></p>      <p><a name="(1)"></a>1. Una versi&oacute;n preliminar de este documento fue escrita en la primavera de 1995 (de septiembre a noviembre de 1995) en Santiago de Chile, luego ha sido revisada hasta llegar a esta versi&oacute;n, doy gracias a la embajada de Venezuela en Chile, representada por su ex- embajador, su excelencia Don Julio Cesar Moreno Le&oacute;n, por haberme permitido hacer un uso - extensivo e intensivo, casi abusivo - de su biblioteca. Que si ello no me lo hubiese permitido, no habr&iacute;a podido realizar este ensayo. </p>     <p><a name="(2)"></a>2. Lu&iacute;s Vallenilla (1975). &quot;Treinta y cinco siglos antes de Cristo se conoc&iacute;a el petr&oacute;leo en Mesopotamia, donde era utilizado como aglutinante para pegar los ladrillos entre s&iacute; y como protector de la madera, (en el medio oriente se le conoc&iacute;a como pez mineral o bet&uacute;n de Judea) para evitar su putrefacci&oacute;n, adem&aacute;s parece haber sido utilizado en las antiguas guerras: los bizantinos arrojaban &quot;piedras de fuego&quot; a las naves enemigas y los asirios lanzaban aceite hirviendo y antorchas. En la edad Media el petr&oacute;leo era quemado en l&aacute;mparas para la iluminaci&oacute;n y como medicina y lubricante; adem&aacute;s &quot;la pez&quot; era utilizado para reparar e impermeabilizar los barcos&quot; </p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(3)"></a>3. En 1890 el congreso americano dicto la Ley Sherman contra el monopolio de La Standard Oil de Ohio, en 1911 fue obligada a disolverse en 35 compa&ntilde;&iacute;as quedando estas bajo la direcci&oacute;n de la Standard Oil de New Jersey, la cual segu&iacute;a siendo controlada por Rockefeller. En 1888, frente a la competencia rusa y desconfiando de sus distribuidores, crea la Anglo American Oil que posteriormente lleg&oacute; a constituirse en la casa matriz de todas la empresas extranjeras de la Standard y fue s&oacute;lo a fines de 1921 cuando la Standard Oil de New Jersey constituy&oacute; su filial en Venezuela. </p>     <p><a name="(4)"></a>4. La Royal Dutch era una compa&ntilde;&iacute;a holandesa fundada en 1883 por Augusto Kessler y dirigida a partir de 1900 por Henry Deterding, la cual se ocupaba de explotar petr&oacute;leo en las Indias Holandesas. </p>     <p><a name="(5)"></a>5. Aqu&iacute; se inicia la era de la gasolina, cambi&aacute;ndose de esta manera el patr&oacute;n de las refiner&iacute;as, ya el petr&oacute;leo se le busca m&aacute;s por la gasolina que por el asfalto y el keros&eacute;n. </p>     <p><a name="(6)"></a>6. La Nobel Brothers Naphtha Co., de Rusia, produjo a la vuelta de siglo m&aacute;s petr&oacute;leo que los Estados Unidos, y constituyo por muchos a&ntilde;os una fuerte amenaza para la Standard Oil, hasta que la revoluci&oacute;n bolchevique hizo declinar el poder&iacute;o de la industria petrolera rusa. </p>     <p><a name="(7)"></a>7. &quot;Aunque el auge de la industria petrolera en Venezuela se produjo en 1914, con el revent&oacute;n del pozo Barroso II, sus inicios se remontan al 12 de octubre de 1878, fecha en que se form&oacute; la primera empresa petrolera en el pa&iacute;s: La Petrolia del T&aacute;chira&quot; ver a Liendo (2006), Cfr Balestrini (1991) </p>     <p><a name="(8)"></a>8. Per&iacute;odo de Gobierno Presidido por Guzm&aacute;n Blanco, 1979-1989. </p>     <p><a name="(9)"></a>9. A Horatio Hamilton se le otorga la concesi&oacute;n por 25 a&ntilde;os, en el cual se fija una regal&iacute;a de Bs. 2 por cada 999, 5 Kg . de asfalto y se le otorga el privilegio de franquicias de incorporaci&oacute;n y exentos de cualquier gravamen municipal o estadual. Las demandas a New York Berm&uacute;dez Co. Son por el incumplimiento del contrato, la primera es del 20 de julio de 1904, para que conviniera en la resoluci&oacute;n del contrato que en 1883 hab&iacute;a celebrado el Ministerio de Fomento con su causante Horatio Hamilton y en el pago de los perjuicios derivados de su inejecuci&oacute;n. Y el 22 de septiembre de 1904, por haber fomentado y ayudado a la revoluci&oacute;n de Matos la &quot;Libertadora&quot;. Ambas fueron declaradas con lugar, la primera el 7 de agosto de 1905 y la segunda el 27 de junio de 1908. </p>     <p><a name="(10)"></a>10. En esta &eacute;poca Venezuela sufre un periodo de inestabilidad y debilidad institucional tal como lo describe El&iacute;as Pino Iturrieta (1988) &quot;A pesar de los esfuerzos del guzmanato, desde los tiempos de El Septenio, el poder reposa en la zozobra de los nexos amicales ( <i>sic </i>) y en la privanza de los hombres de presa. Convertidas las instituciones en simples formularios, inexistente la milicia nacional, la agricultura atrasada, con deudas la Hacienda , manchada la reputaci&oacute;n del partido liberal, el &uacute;nico que puede manejar la situaci&oacute;n es Joaqu&iacute;n Crespo&quot;...pero Crespo muere poco despu&eacute;s &quot;en las primeras escaramuzas de una nueva guerra civil, para que su pupilo y el r&eacute;gimen queden a la deriva.&quot; </p>      <p><a name="(11)"></a>11. A favor de la &quot;Libertadora&quot; no s&oacute;lo participo La New York Berm&uacute;dez Co., tambi&eacute;n tuvo la complicidad del Gran Ferrocarril de Venezuela, empresa de intereses alemanes, y de la Compa&ntilde;&iacute;a del Cable Interoce&aacute;nico, de capitales franceses, adem&aacute;s se cont&oacute; con la presencia (no intervinieron), en las bocas del Orinoco de los acorazados: ingl&eacute;s, Alert, el franc&eacute;s Soucht, el alem&aacute;n Gazehi y el norteamericano Cincinnati con el fin de &quot;proteger los bienes y la vida de sus s&uacute;bditos&quot;. </p>     <p><a name="(12)"></a>12. Ver Lu&iacute;s Vallenilla (1975) p. 34 y ss. &quot;En las primeras d&eacute;cadas del presente siglo empieza el otorgamiento de los grande contratos petroleros por parte de Cipriano Castro y de Juan Vicente G&oacute;mez, estos han sido los m&aacute;s criticados en toda la historia petrolera del pa&iacute;s, por la extensi&oacute;n territorial que abarcaron, por las condiciones exageradamente ventajosas para los concesionarios y por el poco o nulo beneficio que aportaron a la naci&oacute;n&quot;. Adem&aacute;s la practica era solicitar una concesi&oacute;n con la finalidad de traspasar los derechos a una empresa extranjera, actitud que cont&oacute; con la complacencia de ambos gobiernos, a pesar de las voces disidentes del mismo gobierno entre los que se pude se&ntilde;alar al Director de Minas del Ministerio de Fomento J. M. Esp&iacute;ndola, la de Leopoldo Batista miembro del Consejo del Gobierno y de Gumersindo Torres Ministro de Fomento. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(13)"></a>13. Castro fue un dictador con algunos arrebatos de &quot;nacionalismos&quot;, el cual mostr&oacute; m&aacute;s coraje que sabidur&iacute;a e incomodo a las potencias europeas por su actitud arrogante, pero era tan corrupto y dado a la vida bacanal como todo dictadorzuelo. Gracias a la intervenci&oacute;n estadounidense y a su doctrina Monroe - b&uacute;squeda de un espacio exclusivo-, adem&aacute;s del temor de contagiarse de malaria, que era un flagelo extendido en todo el pa&iacute;s, no hubo desembarco (aunque si hubo la presencia, en diciembre de 1902, de acorazados -brit&aacute;nicos, alemanes e italianos- en los muelles de La Guaira - a pocos kil&oacute;metros de la capital-, Puerto Cabello y Guanta), por reclamo de deudas al gobierno venezolano por parte de las potencias europeas. Pero parad&oacute;jicamente esta presi&oacute;n europea es la que consolida internamente a Castro. </p>      <p><a name="(14)"></a>14. Mor&aacute;n Arce, Lucas. -Editor- (1973). </p>      <p><a name="(15)"></a>15. El 31 de julio de 1914 la Caribbean Petroleum Company, subsidiaria del Grupo Royal Dutch descubre el pozo Zumaque, del Campo Mene Grande en la costa oriental del Lago de Maracaibo, que comienza con una producci&oacute;n de 250 b/d (en producci&oacute;n a&uacute;n hoy) que da origen al descubrimiento de la Cuenca petrol&iacute;fera del Lago. Y luego en 1922 ocurri&oacute; el &quot;revent&oacute;n&quot; del pozo Barroso No. 2 en el campo La Rosa , en d&oacute;nde fluy&oacute; petr&oacute;leo a raz&oacute;n de 1.000 b/d durante los primeros 9 d&iacute;as estos hechos atrajo la atenci&oacute;n de dos colosos la Standard y la Gulf. </p>      <p><a name="(16)"></a>16. Mor&aacute;n Arce, Lucas. -Editor- (1973). </p>      <p><a name="(17)"></a>17. Como se&ntilde;ala Luis Vallenilla (1975). &quot;Estas ordenanzas de Miner&iacute;a para la Nueva Espa&ntilde;a no solamente rigieron en Venezuela sino que han sido aplicadas por los tribunales Venezolanos&quot; La Corte Suprema de Justicia , &quot; al dictar sentencia en el juicio seguido por la sucesi&oacute;n de Don Manuel Clemente y Francia contra The South American Company, el 26 de marzo de 1906, sostuvo que las referidas ordenanzas tuvieron aplicaci&oacute;n entre nosotros&quot;. </p>      <p><a name="(18)"></a>18. Ver Cesar Balestrini (1991). Este se basa en el derecho romano en el concepto de la propiedad quiritaria basado en el aforismo romano &quot;Quien es el propietario del suelo lo es hacia arriba, hasta el cielo y hacia abajo hasta el infierno&quot;. </p>      <p><a name="(19)"></a>19. Ver Cesar Balestrini (1991). El sistema dominial &quot;se define como aquel sistema mediante el cual la propiedad de la minas e hidrocarburos pertenece al Estado, pero este puede explotarlos directamente u otorgar concesiones facultativamente&quot;. </p>     <p><a name="(20)"></a>20. Ver Cesar Balestrini (1991). &quot;En el sistema regalista, el Estado ejerce una propiedad simb&oacute;lica, una especie de tutor&iacute;a de las minas, las cuales no explota directamente, oblig&aacute;ndose legalmente a otorgarlas en concesi&oacute;n a las personas que cumplan con las formalidades del denuncio minero&quot;. </p>      <p><a name="(21)"></a>21. Ver Cesar Balestrini (1991) y a Liendo (2006). </p>      <p><a name="(22)"></a>22. A partir de 1917 se inici&oacute; las exportaciones de manera regular, el primer oleoducto (enero) -constituido por dos tuber&iacute;as paralelas de 15 km . de longitud y 20 cm de di&aacute;metro- empez&oacute; a funcionar ese a&ntilde;o (entre Mene Grande y San Lorenzo) y la primera refiner&iacute;a (17 de agosto), en territorio nacional, entra a funcionar ese mismo a&ntilde;o (San Lorenzo), abasteciendo el mercado interno de gasolina, keros&eacute;n y otros derivados. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(23)"></a>23. Para 1917 los pricipales productores de petrolero (en orden de importancia) eran: Estados Unidos (918.674 b/d), Rusia (180.321 b/d), M&eacute;jico (151.488 b&shy;/d), Indonesia (36.110 b/d), Pakist&aacute;n (22134 b/d), Ir&aacute;n (19.580 b/d), Polonia (17.063 b/d) y Rumania (10.195 b/d), otros productores de menor importancia - con una producci&oacute;n de menos de 10 mil b/d - eran: Jap&oacute;n, Per&uacute;, Trinidad, Argentina, Egipto, Alemania, Borneo Brit&aacute;nico y Canada. </p>      <p><a name="(24)"></a>24. La Royal Dutch se asocia en 1907 con la Shell Transport and Trading Company, sociedad brit&aacute;nica fundada en 1887, dirigida por Marcus Samuel, que se dedicaba al transporte de productos petroleros en el extremo oriente, fundando as&iacute; la Royal Dutch-Shell , cuya pol&iacute;tica consist&iacute;a en asegurar las fuentes de abastecimiento dispersas en el mundo. </p>      <p><a name="(25)"></a>25. Con la industria petrolera tejana surgen dos grandes empresas la Gulf y la Texas Company. </p>      <p><a name="(26)"></a>26. Esta rivalidad ser&aacute; luego regularizada con el acuerdo del 17 de septiembre del Castillo escoc&eacute;s de Achnacarry (cuyo titulo oficial es &quot;Pool Association of 17 September 1928&quot; ), donde Deterding, Teagle y Cadman, representantes de la Ducht-Shell , la Standard y la Anglo Iranian respectivamente, buscan acabar con la guerra de precios estabilizando el mercado los mercados y para ello recomiendan: satisfacer el consumo de una determinada zona con la producci&oacute;n local, la reducci&oacute;n de la producci&oacute;n en las regiones donde haya excedentes, el control de la producci&oacute;n futura y la fijaci&oacute;n de los precios del petr&oacute;leo en base a los precios de referencia del Golfo de M&eacute;jico, sin considerar el origen real del producto. </p>      <p><a name="(27)"></a>27. Las concesiones otorgadas por el gobierno a particulares fueron a parar a las empresas formadas por la Ducth-Shell , entre ellas tenemos a modo de ejemplo: Andr&eacute;s Jorge Vigas cedio a The Colon Development Co. Ltd.; Antonio Aranguren cedi&oacute; a The Venezuelan Oil Concessions Ltd.; Francisco Jim&eacute;nez Arr&aacute;iz cedio a North Venezuelan Petroleum Co. Ltd.; Bernabe Planas cedio a C. A. Venezuelan Falcon Oil Syndicate Ltd., el 28 de julio de 1915; y estas a su vez a la Bristish Controlled Oilfields Ltd.; el 15 de enero de 1920; Rafael Max Valladares cedi&oacute; a The Caribbean Petroleum Co. </p>      <p><a name="(28)"></a>28. Esto representa 336.565 barriles, seg&uacute;n cifra suministrada por la empresa, pero seg&uacute;n las cifras oficiales del gobierno s&oacute;lo se declararon 320.616 barriles del total de empresas existentes en el pa&iacute;s. </p>       <p><a name="(29)"></a>29. Para quien este interesado sobre las diferentes empresas constituidas y las diferentes cesiones de derechos puede remitirse a Vallenilla (1975), Mart&iacute;nez (1986) y en la regi&oacute;n zuliana a Prieto (1962). </p>      <p><a name="(30)"></a>30. Ver Vallenilla (1975) </p>      <p><a name="(31)"></a>31. El Partido Comunista se fundo en 1931. </p>      <p><a name="(32)"></a>32. La primera Ley del Trabajo (antecedente de la Ley del 36) es del 23 de julio de 1928. Entre sus principales aspectos se encuentran: a) D&iacute;as h&aacute;biles para el trabajo, incluido el s&aacute;bado completo;. b) Duraci&oacute;n de la jornada laboral limitada a 9 horas y a 8 horas en el interior de las minas; c) Trabajo de mujeres y menores de edad; d) Riesgos profesionales; e) Pago en dinero de los salarios, prohibiendo el uso de &quot;fichas&quot; o moneda que no fuera de curso legal. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(33)"></a>33. Ver Vallenilla (1975). </p>      <p><a name="(34)"></a>34. A&uacute;n no se ha escrito una obra completa sobre el movimiento obrero y su organizaci&oacute;n en el mundo petrolero. Esto se escapa a las intenciones de este trabajo. Ver Vallenilla (1975) y Richard Monnin (1980) </p>      <p><a name="(35)"></a>35. Para 1935 s&oacute;lo exist&iacute;a 8 refiner&iacute;as en el pa&iacute;s lo cual no es nada significativo para un pa&iacute;s que se hab&iacute;a convertido en uno de los tres grandes productores de petr&oacute;leo del mundo. </p>      <p><a name="(36)"></a>36. Ver Mart&iacute;nez (1986) </p>      <p><a name="(37)"></a>37. R&oacute;mulo Betancourt (1967). &quot;Venezuela pol&iacute;tica y petr&oacute;leo&quot; .Editorial Senderos, Caracas. </p>      <p><a name="(38)"></a>38. El hecho de ver el petr&oacute;leo como renta se evidencia en varios escritos de la &eacute;poca entre ellos se encuentran los escrito y art&iacute;culos de: Alberto Adriani (ver la recopilaci&oacute;n y s&iacute;ntesis realizada por Antonio Rojas Per&eacute;z (1987)), Arturo Uslar Pietri ( ver la recopilaci&oacute;n realizada por Tom&aacute;s Enrique Carrillo Batalla (1990) ) y el mismo Gumersindo Torres. </p>      <p><a name="(39)"></a>39. Ver Arturo Uslar Pietri (en Carrillo Batalla 1990) </p>     <p><a name="(40)"></a>40. El m&eacute;dico Gumersindo Torres (1875-1947) fue ministro de Fomento dos veces, la primera vez desde el 17 de septiembre de 1917 hasta el 24 de junio de 1922 y la segunda desde el 16 de septiembre de 1929 hasta julio de 1931. Parad&oacute;jicamente particip&oacute; de parte de &quot; La Libertadora &quot; como secretario del Gral. Matos; derrotado por G&oacute;mez. En 1910 el Gral. Matos siendo Ministro de Relaciones Exteriores de G&oacute;mez, lo nombra su Secretario y de ah&iacute; en adelante inicia una dilatada carrera p&uacute;blica que pasa por varias direcciones, Ministerio -de Sanidad y de Fomento-, embajadas, presidencias de estados regionales, aduanas y la organizaci&oacute;n y fundaci&oacute;n de la Contralor&iacute;a General de la Naci&oacute;n -1939 a 1941. Ver Mart&iacute;nez (1980). </p>      <p><a name="(41)"></a>41. Betacourt (1967) </p>      <p><a name="(42)"></a>42. &quot;A fin de resarcirse de los gastos que le ocasiona, y no adquirirla, como hoy a menudo sucede, para cederla a alguna compa&ntilde;&iacute;a y obtener una cuantiosa remuneraci&oacute;n&quot;. Memoria del Ministerio de Fomento 19 de abril de 1918. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(43)"></a>43. Bentacourt (1967) </p>      <p><a name="(44)"></a>44. Bentacourt (1967).</p>      <p><a name="(45)"></a>45. Ver Mart&iacute;nez (1986). </p>      <p><a name="(46)"></a>46. Esto llevara a exclamar al Ministro de Fomento Gumersindo Torres en Mart&iacute;nez (1980). &quot;Caramba, 233 millones de bol&iacute;vares en exoneraciones por mercanc&iacute;as tra&iacute;das al pa&iacute;s sin pagar derechos de aduana y 172 millones por impuestos recaudados a las petroleras por sus actividades. Ser&iacute;a mejor regalarles el petr&oacute;leo y que paguen los impuestos arancelarios&quot;. </p>      <p><a name="(47)"></a>47. Ver a Betancourt (1967). </p>       <p><a name="(48)"></a>48. Ver a Vallenilla (1975). </p>      <p><a name="(49)"></a>49. La primera Ley de Impuesto Sobre la Renta se promulga en 1943. </p>     <p><a name="(50)"></a>50. Ver Mart&iacute;nez (1980). </p>      <p><a name="(51)"></a>51. Durante ese tiempo fue Administrador de las Aduanas de la Guaira e Inspector General de Aduanas del Ministerio de Hacienda y Embajador de Venezuela en Espa&ntilde;a y Belgica </p>      <p><a name="(52)"></a>52. Esta era la misma ley del 9 de junio 1922 - y que durar&aacute; hasta 1938 - con modificaciones que continuar&aacute;n hasta 1935. </p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="(53)"></a>53. Ver Mart&iacute;nez (1980) y Betancourt (1967) </p>      <p><a name="(54)"></a>54. Ver Betancourt (1967) </p>      <p><a name="(55)"></a>55. Ver Mart&iacute;nez (1980) y Vallenilla (1975). El valor de mercado de los petr&oacute;leo venezolanos se calculaban en base a los precios de venta en el mercado de la costa este de los Estados Unidos (recu&eacute;rdese el acuerdo de Achnacarry) menos la comisi&oacute;n de ventas y fletes, las compa&ntilde;&iacute;as al contestar el cuestionario de la Comisi&oacute;n Senatorial del Congreso de los Estados Unidos informaron como costo de transporte 0,33 d&oacute;lares por barril, mientras que al Gobierno de Venezuela le av&iacute;an indicado como costo de transporte 0,68 d&oacute;lares. Esto puso en evidencia la falsedad de las declaraciones al fisco. </p>      <p><a name="(56)"></a>56. &quot;El a&ntilde;o 1936 escinde en dos partes la historia venezolana. Esta aseveraci&oacute;n difiere de la hecha por Mariano Pic&oacute;n Salas, tan frecuentemente mencionada, de que en 1936 comienza el siglo XX en Venezuela&quot;. Hermoso (1991) </p>      <p><a name="(57)"></a>57. Ver P&eacute;rez Alfonso y P&eacute;rez, (1976) </p> <hr size="1">      <p><b>REFERENCIAS</b></p>      <!-- ref --><p>1. Aranda, Sergio (1990). <i>La Econom&iacute;a Venezolana </i>. Editorial Pomaire. Cuarta edici&oacute;n. Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000189&pid=S0121-4705200700010000200001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Balestrini C. Cesar. (1991) <i>Econom&iacute;a y pol&iacute;tica petrolera </i>. Academia Nacional de Ciencias Econ&oacute;micas. Tomo I, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000190&pid=S0121-4705200700010000200002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Betancourt, R&oacute;mulo (1967). <i>Venezuela pol&iacute;tica y petr&oacute;leo </i> .Editorial Senderos, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000191&pid=S0121-4705200700010000200003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Biblioteca Nacional (1980). <i>Cipriano Castro en la caricatura mundial </i>. Publicaciones Instituto Aut&oacute;nomo Biblioteca Nacional y Fundaci&oacute;n para el Rescate del Acervo Documental Venezolano, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000192&pid=S0121-4705200700010000200004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Biblioteca Nacional (1981). <i>Los liberales amarillos en la caricatura venezolana </i>. Publicaciones Instituto Aut&oacute;nomo Biblioteca Nacional y Fundaci&oacute;n para el Rescate del Acervo Documental Venezolano, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000193&pid=S0121-4705200700010000200005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Boh&oacute;rquez, Douglas  (2005) &quot;Mene: vanguardia y petr&oacute;leo&quot; <i>Revista de Literatura Hispanoamericana </i>. No 50, enero-junio 107-121. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000194&pid=S0121-4705200700010000200006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Campos, M. A., (1994). <i>Las novedades del petr&oacute;leo </i>. Fundarte, Caracas &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000195&pid=S0121-4705200700010000200007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Carrillo Batalla, Tom&aacute;s Enrique - Compilador- (1990) <i>An&aacute;lisis y ordenaci&oacute;n de la obra econ&oacute;mica de Arturo Uslar Pietri </i> (cuatro tomos). Academia Nacional de Ciencias Econ&oacute;micas, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000196&pid=S0121-4705200700010000200008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Hermoso, Jos&eacute; Manuel (1991). <i>1936 PROGRAMAS V/S PODER: historia de la movilizaci&oacute;n popular </i>. Valencia: Universidad de Carabobo, CODECIH.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000197&pid=S0121-4705200700010000200009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Herwig, Holger H. (1991) <i>Sue&ntilde;os alemanes de un imperio en Venezuela </i>. Monte &Aacute;vila Editores (Traducci&oacute;n de H&eacute;ctor Argibay),Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000198&pid=S0121-4705200700010000200010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. Liendo P, Jeanne G. (2006)&quot;De Mito Juan hasta nuestros d&iacute;as&quot; diario <i>Tal Cual </i>, Suplemento Especial. Petr&oacute;leo Presente y Pasado, 26 de julio &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000199&pid=S0121-4705200700010000200011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. Mart&iacute;nez, An&iacute;bal R. (1980). <i>Gumersindo Torres </i>. Ediciones FONINVES (En realidad es una tercera reimpresi&oacute;n ya que la primera edici&oacute;n es de 1975, y fue editado por Ediciones de la Presidencia de la Rep&uacute;blica ), Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000200&pid=S0121-4705200700010000200012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. Mart&iacute;nez, An&iacute;bal R. (1984). <i>Diccionario del petr&oacute;leo venezolano </i>. Editorial Ateneo de Caracas y Ediciones de Corpozulia, Maracaibo, Venezuela &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000201&pid=S0121-4705200700010000200013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Mart&iacute;nez, An&iacute;bal R. -Compilador- (1986). <i>Cronolog&iacute;a del petr&oacute;leo venezolano </i>. Ediciones del CEPET, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000202&pid=S0121-4705200700010000200014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15. Ministerio de Energ&iacute;a y Minas (varios a&ntilde;os) <i>Petr&oacute;leo y otros datos estad&iacute;sticos </i>. Direcci&oacute;n General Sectorial de Hidrocarburos, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000203&pid=S0121-4705200700010000200015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Monnin, Richard (1980). <i>Cuando la lata de agua costaba un real (recuerdos de un veterano): los hombres del petr&oacute;leo en oriente </i>, Matur&iacute;n, Venezuela. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000204&pid=S0121-4705200700010000200016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Mor&aacute;n Arce, Lucas. -Editor- (1973). <i>Enciclopedia de Venezuela </i>. Tomo XI. Editorial Andr&eacute;s Bello S. A., Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000205&pid=S0121-4705200700010000200017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. Moreno Le&oacute;n, Jos&eacute; Ignacio (1981) <i>Profundizaci&oacute;n de la nacionalizaci&oacute;n petrolera: aspectos administrativos y fiscales </i>. Ediciones Centauro, Caracas. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000206&pid=S0121-4705200700010000200018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. P&eacute;rez Alfonso, Juan Pablo y P&eacute;rez, R&eacute;gulo (1976). <i>Hundi&eacute;ndonos en el excremento del diablo </i>. Colecci&oacute;n Venezuela Contempor&aacute;nea. Editorial: Lisbona, Caracas, VENEZUELA 3a. edici&oacute;n &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000207&pid=S0121-4705200700010000200019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. P&eacute;rez Vila, Manuel -Compilador-. (1979). &quot;La caricatura pol&iacute;tica en el siglo XIX&quot;. 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