<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0121-4705</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Análisis Político]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[anal.polit.]]></abbrev-journal-title>
<issn>0121-4705</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Instituto de Estudios Políticos y Relaciones Internacionales (IEPRI), Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0121-47052008000300004</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las nociones de cooperación y la articulación de los actores en los diálogos Unión Europea-América Latina]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Notions Of Cooperation And Articulation Of Actors In Dialogs Between The European Union And Latin America]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Weisstaub]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lara]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,la Universidad de San Buenaventura, seccional Cartagena de Indias Escuela Latinoamericana de Cooperación y Desarrollo ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[ ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>09</month>
<year>2008</year>
</pub-date>
<volume>21</volume>
<numero>64</numero>
<fpage>57</fpage>
<lpage>66</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0121-47052008000300004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0121-47052008000300004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0121-47052008000300004&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[El artículo tiene como objetivo identificar las nociones de Cooperación Internacional que se utilizan en el diálogo birregional entre la Unión Europea y América Latina. Para ello, se realizó un análisis del contenido explícito e implícito de las Declaraciones Ministeriales y de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y del Grupo de Río. Se describe el proceso y los actores involucrados en la construcción de la política de cooperación birregional y se analizan las principales características de ambas regiones, para ahondar en la comprensión de las nociones de cooperación y sus implicancias para la relación entre Europa y América Latina.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper seeks to identify the different meanings of international cooperation usedin the birregional dialogue between the European Union (EU) and Latin America (LA). With this aim, we critically analyzed the explicit and implicit content in Ministerial Declarations, as well as those of Heads of Statesfrom the EU and LA. We first describe the process and the actors involved in the construction of birregional cooperation policy and we analyze both regions'main features. We then explore the different meanings of cooperation and their implications for the relations between the EU and LA.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[América Latina]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Europa]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Cooperación]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Política Exterior]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[Relaciones Internacionales]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Latin America]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Europe]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[cooperation]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[foreign policy]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[international relations]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[ <p align="center"><font size="4" face="Verdana"><b>Las Nociones De Cooperaci&oacute;n Y La Articulaci&oacute;n De Los Actores  En Los Di&aacute;logos Uni&oacute;n Europea-Am&eacute;rica Latina</b></font></p>     <p align="center"><font size="3" face="Verdana"><b>Notions Of Cooperation And Articulation  Of Actors In Dialogs Between The European Union And Latin America</b></font></p> <font size="2" face="Verdana">     <p><b>Lara Weisstaub</b>    <br>   Polit&oacute;loga de la Universidad de  Buenos Aires. M&aacute;ster en Cooperaci&oacute;n y Desarrollo de la Universidad de Pavia-  Italia. Investigadora de la Escuela Latinoamericana de Cooperaci&oacute;n y Desarrollo  de la Universidad de San Buenaventura, seccional Cartagena de Indias- Escuela  de Posgrado de la Universidad de San Martin, Argentina.     <br> </p> <hr size="1">     <p><b>RESUMEN</b>    <br> El art&iacute;culo tiene como objetivo identificar las nociones de Cooperaci&oacute;n  Internacional que se utilizan en el di&aacute;logo birregional entre la Uni&oacute;n Europea  y Am&eacute;rica Latina. Para ello, se realiz&oacute; un an&aacute;lisis del contenido expl&iacute;cito e  impl&iacute;cito de las Declaraciones Ministeriales y de Jefes de Estado y de Gobierno  de la UE y del Grupo de R&iacute;o.     <br> Se describe  el proceso y los actores involucrados en la construcci&oacute;n de la pol&iacute;tica de  cooperaci&oacute;n birregional y se analizan las principales caracter&iacute;sticas de ambas  regiones, para ahondar en la comprensi&oacute;n de las nociones de cooperaci&oacute;n y sus  implicancias para la relaci&oacute;n entre Europa y Am&eacute;rica Latina.    <br> <b>Palabras clave</b>: Am&eacute;rica Latina, Europa, Cooperaci&oacute;n, Pol&iacute;tica Exterior, Relaciones Internacionales.</p> <hr size="1">     <p><b>SUMMARY</b>    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> This paper seeks to identify the different meanings of international  cooperation usedin the birregional dialogue between the European Union  (EU) and Latin America (LA). With this aim, we critically analyzed the  explicit and implicit content in Ministerial Declarations, as well as those of  Heads of Statesfrom the EU and LA.     <br> We first describe the process and the actors involved in the  construction of birregional cooperation policy and we analyze both  regions'main features. We then explore the different meanings of  cooperation and their implications for the relations between the EU and LA.    <br> <b>Key Words</b>: Latin America, Europe, cooperation, foreign policy, international relations.</p> <hr size="1">     <p><b>CONSIDERACIONES DE PARTIDA</b>    <br> La cooperaci&oacute;n entre la  Uni&oacute;n Europea (UE) y Am&eacute;rica Latina y el Caribe (ALC) se estructura en funci&oacute;n  del contexto pol&iacute;tico e institucional  en el que se produce. Comprender en profundidad las aristas de este proceso es  una ardua tarea, por los m&uacute;ltiples niveles que nutren y redefinen su  construcci&oacute;n. Sin embargo, el acercamiento paulatino a la cuesti&oacute;n,  focaliz&aacute;ndose en un aspecto que condense los intereses y las expectativas de  los actores y exprese su percepci&oacute;n acerca de la naturaleza de la relaci&oacute;n,  circunscripta a un primer nivel del proceso puede resultar un ejercicio valioso  para su esclarecimiento.     <br>   A  trav&eacute;s del an&aacute;lisis de contenido de los documentos oficiales que sintetizan las  opiniones de la UE y de ALC, se pretende decodificar las connotaciones de los  mensajes y aprehender los sentidos manifiestos, latentes y ocultos que otorgan  a la relaci&oacute;n. Constituye entonces el  objetivo de este art&iacute;culo la identificaci&oacute;n de la o las nociones de Cooperaci&oacute;n  Internacional que se desprenden de forma expl&iacute;cita o impl&iacute;cita del an&aacute;lisis de  las Declaraciones Ministeriales y de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y  del Grupo de R&iacute;o (GR)<sup>1</sup><a href="#(1)">(1)</a>.     <br> Con  el fin de establecer el nivel de an&aacute;lisis y facilitar la comprensi&oacute;n de la  totalidad del proceso se describir&aacute; brevemente el mapa de actores,  procedimientos y jerarqu&iacute;as institucionales involucradas en la construcci&oacute;n de  esta pol&iacute;tica. Posteriormente, se  mostrar&aacute;n algunas caracter&iacute;sticas de los actores y del proceso de di&aacute;logo, para  luego ahondar en la comprensi&oacute;n de la o las nociones de la cooperaci&oacute;n.  Finalmente, a modo de consideraciones finales se se&ntilde;alar&aacute;n las implicancias de  la adopci&oacute;n de ciertas nociones de cooperaci&oacute;n. </p>      <p><b>EL  PROCESO DE ESTRUCTURACI&Oacute;N DE LA COOPERACI&Oacute;N UE-AL</b>    <br> El  proceso a trav&eacute;s del que se definen las pautas de comportamiento o principios  de acci&oacute;n y se da forma concreta a las acciones de cooperaci&oacute;n UE-AL, es  producto de la interacci&oacute;n de agentes y agencias gubernamentales y, en menor  medida, de las acciones de influencia de organizaciones no-gubernamentales<a href="#(2)">(2)</a>,  tanto de los pa&iacute;ses participantes del GR como de los Estados miembros y las  instituciones de la UE.    <br>   Ser&iacute;a  errado tratar de identificar una instancia inicial o definitoria de las  acciones de cooperaci&oacute;n, porque en cada uno de los niveles del proceso los  actores involucrados redefinen sus metas y objetivos, y priorizan temas de  agenda en funci&oacute;n de las orientaciones propuestas en otras instancias, seg&uacute;n  sus propios intereses para traducirlos, luego, en operaciones concretas. Los  resultados en cada fase retroalimentan constantemente la estructuraci&oacute;n de la  pol&iacute;tica de cooperaci&oacute;n. Sin embargo, a los fines anal&iacute;ticos y normativos se  puede reconocer una jerarqu&iacute;a que facilita la comprensi&oacute;n.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Una  vez que, al interior de cada uno de los Estados nacionales que integra cada  regi&oacute;n, han tenido lugar las negociaciones que permiten determinar las  necesidades, los recursos y establecer los intereses propios para cooperar; se  reproduce el procedimiento a nivel regional, para identificar y jerarquizar los  temas y las posiciones que sostendr&aacute; cada regi&oacute;n como bloque<a href="#(3)">(3)</a>.  Posteriormente se produce la negociaci&oacute;n birregional, cuyo resultado se plasma  en las Declaraciones emanadas de las reuniones Ministeriales y las Cumbres de  Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y del Grupo de R&iacute;o. Este mecanismo se  conoce bajo el nombre de Di&aacute;logo Pol&iacute;tico.    <br>   Con  base en estos consensos, la UE adopta diversos instrumentos jur&iacute;dicos que, en  algunos casos, traducen los principios definidos en el plano internacional y en  otros regulan intereses propios<sup>2</sup>.<a href="#(4)">(4)</a>   Finalmente, los lineamientos políticos y jurídicos se plasman en  comunicaciones y documentos estratégicos que definen con más precisión las  acciones de cooperación que implementa la Comisión Europea e influencian  aquellas que desarrollan los Estados de la Unión.  Se busca, en este sentido, la coherencia  entre actividades de las instituciones de la UE y los Estados miembros para  asegurar eficacia del accionar externo de la Unión. La comunicación de la  Comisión al Consejo del 8 de  junio de  2006 con propuestas para mejorar la coherencia, la efectividad y visibilidad de  Europa en el mundo, es un ejemplo reciente de este tipo de esfuerzos<sup>3</sup>.     <br>   En  contraposici&oacute;n, en Am&eacute;rica Latina no se han elaborado pol&iacute;ticas conjuntas de  acci&oacute;n externa. Las posturas comunes de la regi&oacute;n se conciertan en el marco brindado  por el GR, pero su escasa institucionalizaci&oacute;n limita su actuaci&oacute;n en el  escenario internacional y la continuidad y cumplimiento de las mismas est&aacute;  supeditado a la voluntad de los Estados que lo integran.     <br> Si  en este proceso existe alguna instancia que sintetice las posturas de ambas  regiones, en tanto tales, y por lo tanto se imponga como la referencia  necesaria para la definici&oacute;n de las acciones y proyectos; ese nivel es, el de  los di&aacute;logos ministeriales y las cumbres presidenciales. Los di&aacute;logos pol&iacute;ticos  entre la Uni&oacute;n Europea y Am&eacute;rica Latina reflejan acuerdos acerca de normas y  principios de acci&oacute;n que rigen las relaciones entre ambas regiones y sus  Estados miembros. Es decir que, expresan el modo en que los actores  involucrados se ven a si mismos, y a los otros, y cristalizan el significado  que dan ambas partes a la propia naturaleza de su relaci&oacute;n. La identificaci&oacute;n  de la noci&oacute;n expl&iacute;cita o impl&iacute;cita de Cooperaci&oacute;n Internacional en las  Declaraciones Ministeriales y de Jefes de Estado y de Gobierno de la UE y del  GR es relevante para comprender la propia relaci&oacute;n birregional. </p>      <p><b>CARACTER&Iacute;STICAS DE LOS DI&Aacute;LOGOS</b>    <br> La  relaci&oacute;n encarnada en el di&aacute;logo pol&iacute;tico define sus rasgos en funci&oacute;n de a)  las particularidades de los actores involucrados, b) los temas que aborda y c)  la capacidad institucional para traducir los compromisos adquiridos en acciones  concretas.     <br>   a)  En cuanto a los participantes, una primera observaci&oacute;n (que si bien puede  parecer trivial determina de forma significativa la relaci&oacute;n) permite aseverar  que las regiones tienen rasgos socioecon&oacute;micos y pol&iacute;ticos profundamente  asim&eacute;tricos.     <br>   De  un lado, las poblaciones de los 27 Estados de la Uni&oacute;n Europea constituyen un  mercado de 500 millones de personas<sup>4</sup>.  Juntos componen la segunda econom&iacute;a del mundo luego de la China con un PBI de  9.8 trillones de d&oacute;lares<sup>5</sup>.     <br>   Del  otro lado, Am&eacute;rica Latina cuenta con un mercado potencial de 561 345 millones  que sin embargo, resulta dif&iacute;cil de aprovechar ya que el 39,8% de esa poblaci&oacute;n  se encuentra en situaci&oacute;n de pobreza y el 15, 4% es indigente<sup>6</sup>.  Tambi&eacute;n se diferencia de la Uni&oacute;n Europea en cuanto al tama&ntilde;o de su econom&iacute;a ya  que Am&eacute;rica Latina y el Caribe tienen en conjunto un PBI de 2.5 trillones de d&oacute;lares<sup>7</sup>.    <br>   Sumado  a estas profundas desigualdades econ&oacute;micas y sociales se observa la disparidad  institucional de las regiones. La Uni&oacute;n Europea constituye una unidad econ&oacute;mica  y pol&iacute;tica con experiencias y mecanismos de concertaci&oacute;n, que le permite  coordinar las posiciones pol&iacute;ticas de sus miembros y de esta manera jugar, no  sin dificultades y desencuentros, un rol importante (aunque no definitorio) en  la pol&iacute;tica internacional.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   En  el otro extremo, resulta dif&iacute;cil hablar de Am&eacute;rica Latina como una unidad  pol&iacute;tica o econ&oacute;mica. Reunidos a partir de mecanismos flexibles de concertaci&oacute;n  como el GR, los pa&iacute;ses de la regi&oacute;n cada vez m&aacute;s diversos y asim&eacute;tricos entre  si, intentan establecer posiciones comunes en &aacute;reas que no afecten el ejercicio  soberano y aut&oacute;nomo de su poder. Los intereses de los gobiernos, no siempre coincidentes  con &quot;el inter&eacute;s de Estado&quot;, gu&iacute;an los ejercicios de integraci&oacute;n sub-regionales,  y subordinan las posibilidades de integraci&oacute;n a las necesidades t&aacute;cticas de los  gobernantes de los pa&iacute;ses miembro.     <br>   Las  diferencias entre las regiones se reflejan en la relaci&oacute;n. La inestabilidad y  las recesiones que han atravesado las econom&iacute;as latinoamericanas en los &uacute;ltimos  a&ntilde;os, impactan negativamente en las expectativas de inversi&oacute;n europeas. A pesar  de que, Am&eacute;rica Latina alcanz&oacute; en el 2004 un super&aacute;vit de 9 billones en su  balanza comercial con la UE, los intercambios birregionales son poco din&aacute;micos  y se&ntilde;alan una tendencia decreciente en la proporci&oacute;n que representan los  productos latinoamericanos en el volumen total de transacciones exteriores de  la UE<sup>8</sup>.  Seguramente, son vastas las razones por las que Am&eacute;rica Latina no resulta un  mercado interesante para la UE, pero m&aacute;s all&aacute; de los motivos y a pesar de las declaraciones de inter&eacute;s, el volumen de transacciones comerciales  entre las regiones no logra consolidarse.    <br>   La  fragmentaci&oacute;n pol&iacute;tica y el bajo nivel de institucionalizaci&oacute;n de los  mecanismos de integraci&oacute;n o concertaci&oacute;n de Latinoam&eacute;rica elevan los costos de  negociaci&oacute;n dificultando as&iacute;, el desarrollo de acciones conjuntas. Por eso, con  excepci&oacute;n de las experiencias de cooperaci&oacute;n establecidas a partir de los  programas regionales<a href="#(5)">(5)</a>;  los acuerdos de cooperaci&oacute;n concretos suelen ce&ntilde;irse a marcos bilaterales, o a  lo sumo subregionales.     <br>   Tal  como se&ntilde;alara Fazio Vengoa, la asimetr&iacute;a entre las regiones &quot;...no es unidimensional  sino que se realiza en varios planos&quot;<sup>9</sup>,  pero lo que resulta claro es que, tanto si se analizan las relaciones entre las  regiones desde un punto de vista pol&iacute;tico, como si se las analiza desde un  punto de vista econ&oacute;mico se identifica como la principal caracter&iacute;stica de la  relaci&oacute;n la fuerte asimetr&iacute;a que existe entre los actores.    <br>   b)  El segundo aspecto que talla los contornos del mecanismo, est&aacute; relacionada con  sus contenidos. Los temas que son objeto de cooperaci&oacute;n dan cuenta de los  objetivos compartidos entre las partes, explican, por lo tanto, los motivos por  los que se establece la cooperaci&oacute;n. Los compromisos expresados en el di&aacute;logo  pol&iacute;tico entre la UE y el GR se distinguen por la variedad de &aacute;reas que  abarcan. En los 17 a&ntilde;os de historia desde la institucionalizaci&oacute;n de las  relaciones birregionales, en 1990, se han identificado al menos de 25 temas,  recurrentes que expresan una multiplicidad de fines que sustentan y justifican  la relaci&oacute;n.     <br>   Basados  en la tipolog&iacute;a propuesta por Esther Barb&eacute;<sup>10</sup>,  los temas abordados en las declaraciones podr&iacute;an agruparse en tres &aacute;reas  tem&aacute;ticas: cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica, econ&oacute;mica y t&eacute;cnica. Adem&aacute;s, en su funci&oacute;n  primordial, las Declaraciones expresan principios y valores comunes, es decir,  criterios compartidos sobre lo bueno y lo deseable, prop&oacute;sitos que se espera  que ambas regiones persigan, tales como el respeto a los derechos humanos, la  democracia, la lucha contra la pobreza, el desarrollo, el crecimiento  econ&oacute;mico, la paz y la seguridad.     <br>   La  categor&iacute;a de cooperaci&oacute;n pol&iacute;tica comprende las acciones relativas a los  v&iacute;nculos entre los Estados. Se refiere a  los di&aacute;logos, las consultas tem&aacute;ticas y la coordinaci&oacute;n de acciones o  posiciones comunes en los diversos foros del sistema internacional.. Enmarca,  tambi&eacute;n, otros temas que afectan las relaciones internacionales, como las  reflexiones en torno a la capacidad de afrontar armoniosamente los cambios  acarreados por el proceso de globalizaci&oacute;n, o como los procesos de integraci&oacute;n  regionales.     <br>   La  segunda &aacute;rea tem&aacute;tica, corresponde a aquellos asuntos que generalmente integran  la cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica, es decir,  aquellos que persiguen amplios objetivos de desarrollo econ&oacute;mico de los pa&iacute;ses  receptores a trav&eacute;s de transferencias o inversiones que se canalizan bajo la  forma de recursos financieros. El espectro es amplio, y algunas de las acciones  de cooperaci&oacute;n econ&oacute;mica est&aacute;n en el l&iacute;mite del concepto de cooperaci&oacute;n. En  este sentido, la referencia a la deuda externa de los pa&iacute;ses latinoamericanos  dentro de esta categor&iacute;a pareciera forzada. Sin embargo, fue incluida porque  las referencias dentro de los di&aacute;logos suelen ser reivindicatorias de los  esfuerzos por reducir la misma. Tambi&eacute;n, se incluyen dentro de esta categor&iacute;a  las referencias a los acuerdos de comercio e inversiones, la cooperaci&oacute;n en  ciencia y tecnolog&iacute;a, el fomento al desarrollo de infraestructura y las  cuestiones relativas al empleo.     <br>   La  &uacute;ltima categor&iacute;a, denominada cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica agrupa una gran variedad de  temas. Usualmente, este tipo de cooperaci&oacute;n est&aacute; vinculada a la provisi&oacute;n de  recursos humanos y/o financieros destinados a promover habilidades y  capacidades t&eacute;cnicas, administrativas y tecnol&oacute;gicas, con el fin de que los  pa&iacute;ses receptores adquieran las capacidades necesarias para gestionar su  desarrollo<sup>11</sup>. Abarca  asuntos que corresponden tanto al desarrollo social y cultural de los pueblos  como a cuestiones de seguridad de los Estados en el sistema internacional.    <br>   El  &eacute;nfasis y enfoque que se ha dado a cada uno de los temas se ha transformado, en  algunos casos, en funci&oacute;n del contexto internacional en el que se insertan las  declaraciones, y en otros ha permanecido invariable.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Se  evidencian l&iacute;neas de continuidad en la mayor&iacute;a de los valores comunes, tales  como la defensa de la democracia, los derechos humanos, la lucha contra la  pobreza y el desarrollo. Tambi&eacute;n, en los criterios acerca del multilateralismo  y el comercio, estrechamente vinculados con el crecimiento econ&oacute;mico, que  constituye un valor para ambas regiones.     <br>   Las  discontinuidades tem&aacute;ticas fueron particularmente notorias, durante los  primeros a&ntilde;os del di&aacute;logo, con respecto a las prioridades de acci&oacute;n. Temas  trascendentales para el desarrollo como la salud o el empleo, que adem&aacute;s fueron  identificados como prioritarios de la cooperaci&oacute;n en algunos per&iacute;odos, recibieron  muy poca atenci&oacute;n en las declaraciones.     <br>   No  es este el lugar para realizar una s&iacute;ntesis tem&aacute;tica de los diecisiete a&ntilde;os de  historia de las relaciones institucionalizadas UE-AL, pero es importante  se&ntilde;alar la diversidad tem&aacute;tica como uno de los rasgos centrales del di&aacute;logo.    <br>   c)  La tercera caracter&iacute;stica a partir de la cu&aacute;l se estructuran los di&aacute;logos  birregionales, se refiere a su alcance, es decir, a su capacidad efectiva de  llevar a la pr&aacute;ctica los compromisos asumidos. A pesar de que, la institucionalidad  del di&aacute;logo cambi&oacute; en 1999 con el lanzamiento de las Cumbres presidenciales,  cuyo objetivo principal fue avalar pol&iacute;ticamente los di&aacute;logos ministeriales y  dar un nuevo impulso a las relaciones a trav&eacute;s de una asociaci&oacute;n estrat&eacute;gica  birregional, el mecanismo presenta deficiencias y es criticado tanto desde la  academia como desde la sociedad civil. En este sentido, pueden citarse los  argumentos de G&uuml;nther Maihold de El Real Instituto el Cano de Estudios  Internacionales y Estrat&eacute;gicos<sup>12</sup> o los de Ram&oacute;n Torrent, Director de Obreal quienes critican severamente a las  Cumbres por <i>&quot;su incapacidad para llegar a  resultados realmente efectivos [...] sobre todo por la inexistencia de mecanismos  que permitan ejecutar (o traducir en compromisos efectivos) el contenido de sus  declaraciones&quot;</i><sup>13</sup>.     <br>   Tambi&eacute;n  la Declaraci&oacute;n del Cuarto Encuentro de la Sociedad Civil Organizada Uni&oacute;n  Europea- Am&eacute;rica Latina y el Caribe, apoy&oacute; la petici&oacute;n del Parlamento Europeo  de dotar de una mayor institucionalizaci&oacute;n pol&iacute;tica a las relaciones UE-ALC<sup>14</sup>.     <br>   El  problema radica en la obligatoriedad de las propuestas, es decir en la  capacidad de convertir las declaraciones en acciones y hacerlas exigibles por  parte los actores involucrados, susceptibles de sanci&oacute;n en caso de  incumplimiento.     <br>   Las  Declaraciones de los organismos internacionales, que tienen por objeto regular  el comportamiento de los Estados y otros sujetos del derecho internacional  entre s&iacute;, constituyen una de las fuentes del derecho internacional<a href="#(6)">(6)</a>.     <br>   La <i>costumbre internacional</i> se constituye  por un conjunto de reglas de hecho, por repetici&oacute;n de ciertos actos que  conllevan un sentimiento de <i>actitud justa y necesaria para el bien com&uacute;n</i> y que adquiere por s&iacute; misma fuerzaobligatoria. Sus componentes son el  elemento material (<i>diuturnitas) </i>y la percepci&oacute;n de su necesidad (<i>opinio iuris vel necessitatis)</i>.    <br>   Por  tal raz&oacute;n, aunque en el Derecho Internacional las Declaraciones no tengan por  s&iacute; mismas fuerza jur&iacute;dica vinculante, tienen un peso &eacute;tico y pol&iacute;tico que las  hace susceptible de reivindicaci&oacute;n por parte de los otros Estados y de sus  sociedades civiles. Adem&aacute;s de valer por s&iacute; mismas en cuanto expresan lo  deseable para las partes, pueden generar norma vinculante si los Estados las  asumen como costumbres generalizadas por considerarlas justas (diuturnitas +  opinio iuris).    <br>   En  la historia del Derecho Internacional, las Declaraciones han sentado las bases  para que sus contenidos evolucionen en Pactos, Convenios o Tratados, dotados  con fuerza jur&iacute;dica para las partes ratificantes. Esta misma suerte vale para  las Declaraciones que inspiran las relaciones GR-UE.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br> Se  ha se&ntilde;alado, brevemente, que la asimetr&iacute;a de los actores, la amplitud tem&aacute;tica  y la escasa capacidad de hacer obligatorios los compromisos asumidos, definen  la relaci&oacute;n birregional. Por lo tanto, la cooperaci&oacute;n que se establece entre  las partes est&aacute; condicionada por estas caracter&iacute;sticas. Resulta interesante  entonces, analizar de que forma, se plasma en los di&aacute;logos la noci&oacute;n de  cooperaci&oacute;n.</p>     <p><b>¿COOPERACIÓN O COOPERACIÓN PARA  EL DESARROLLO?</b>    <br> Las  observaciones sobre las caracter&iacute;sticas del di&aacute;logo conducen a la reflexi&oacute;n  sobre el tipo de cooperaci&oacute;n que se establece bajo estas condiciones y por lo  tanto, a la pregunta sobre el significado expl&iacute;cito o impl&iacute;cito que los actores  asignan de manera consensuada al t&eacute;rmino &quot;cooperaci&oacute;n&quot;.     <br>   Los  estudiosos de las relaciones internacionales, entienden en general, que las  relaciones entre Estados soberanos en el sistema internacional pueden ubicarse  en un continuo que recorre de la discordia a la armon&iacute;a. En este espectro la cooperaci&oacute;n se presenta  como la superaci&oacute;n pac&iacute;fica de una situaci&oacute;n que los Estados consideran  problem&aacute;tica para la consecuci&oacute;n de sus intereses.     <br>   En  el origen de la cooperaci&oacute;n se encuentra siempre una percepci&oacute;n de que las  pol&iacute;ticas llevadas a cabo por los Estados participantes, est&aacute;n real o  potencialmente en conflicto. Sin embargo, una vez que se han establecido  ciertos v&iacute;nculos cooperativos, la predisposici&oacute;n a seguir cooperando obedece  fundamentalmente a c&aacute;lculos estrat&eacute;gicos, y no necesariamente a la existencia  de una situaci&oacute;n conflictiva.     <br>   De  acuerdo con estos te&oacute;ricos, la cooperaci&oacute;n implica que un actor del sistema  internacional, adapta su comportamiento a las preferencias de otro actor a  trav&eacute;s de un proceso de coordinaci&oacute;n pol&iacute;tica; o en t&eacute;rminos de Kehoane <i>la cooperaci&oacute;n intergubernamental se lleva a  cabo cuando las pol&iacute;ticas seguidas por un gobierno son consideradas por sus  asociados como medio de facilitar la consecuci&oacute;n de sus propios objetivos, como  resultado de un proceso de coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas.</i><sup>15</sup>    <br>   Esta  forma de entender la cooperaci&oacute;n supone en &uacute;ltima instancia una l&oacute;gica estatal,  racional-instrumental que gu&iacute;a sus actuaciones en el escenario internacional en  funci&oacute;n de sus intereses estrat&eacute;gicos nacionales cuyas ganancias se evaluar&aacute;n  en t&eacute;rminos absolutos o relativos, ya sean inmediatas o de largo plazo.    <br>   Sin  embargo, cu&aacute;ndo se piensan las relaciones birregionales entre AL-UE se las  asocia inmediatamente con el calificativo, &quot;para el desarrollo&quot;; porque esta  cooperaci&oacute;n se establece entre pa&iacute;ses con diferente nivel de renta y existe el  objetivo declarado de promover el progreso econ&oacute;mico y social de los pa&iacute;ses de  menor renta relativa.     <br>   Las  referencias al respecto en las Declaraciones son innumerables. As&iacute; qued&oacute;  plasmado el pre&aacute;mbulo de la Declaraci&oacute;n de Roma del 20 de diciembre de 1990 al  contemplar que <i>&quot;la consecución de  condiciones satisfactoria de vida y trabajo y la promoción de la justicia  social son de primordial importancia [...] reconociendo la importancia de la  cooperación en el logro de dichos objetivos&quot;</i><sup>16</sup> y fue redefinido en t&eacute;rminos de cohesi&oacute;n social y ratificado 15 a&ntilde;os despu&eacute;s en  la IV Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno en la Declaraci&oacute;n de Viena<sup>17</sup>.     <br>   Desde  una perspectiva racionalista, estas acciones, es decir la coordinaci&oacute;n de  pol&iacute;ticas o la concesi&oacute;n de ciertas prerrogativas por parte de un actor rico a  uno pobre, m&aacute;s all&aacute; del fin que persigan, se justifican en la posibilidad de  promover sus intereses pol&iacute;ticos, econ&oacute;micos o geoestrat&eacute;gicos a trav&eacute;s de  mecanismos menos costosos y pol&iacute;ticamente &quot;m&aacute;s correctos&quot; que las presiones  diplom&aacute;ticas o el uso de la fuerza directas.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Pero,  en la concepci&oacute;n de cooperaci&oacute;n internacional para el desarrollo (CID) el  elemento central es el fin que se persigue. El hecho que la cooperaci&oacute;n sea  &quot;para el desarrollo&quot;, implica una asunci&oacute;n previa del sentido espec&iacute;fico que  esas acciones deber&iacute;an asumir, para modernizar las estructuras de los pa&iacute;ses de  menor renta relativa que participan en dicha cooperaci&oacute;n.    <br>   Este  concepto que abarca todas las actuaciones de actores p&uacute;blicos y privados cuyo  fin implica la mejora de las condiciones de vida de las poblaciones de los  pa&iacute;ses beneficiarios de las acciones de cooperaci&oacute;n, debe distinguirse de la  ayuda al desarrollo (AOD), que se refiere de forma espec&iacute;fica a <i>las modalidades de transferencias de  recursos de un pa&iacute;s desarrollado a otro menos desarrollado que se realizan con  determinado grado de &quot;concesionalidad&quot;, por parte de la instancia, sea  gubernamental o no gubernamental que aporta la ayuda.</i><sup>18</sup>     <br>   La  CID intenta fortalecer estructuralmente a los pa&iacute;ses receptores de forma tal  que obtengan una mejora de sus capacidades para negociar en el sistema  internacional; se trata de <i>&quot;...revertir las  condiciones políticas y económicas de alcance global que generan inequidad  internacional&quot;.</i><sup>19</sup> De alguna manera, la CID apunta a cambiar las relaciones entre los pa&iacute;ses  desarrollados y los que est&aacute;n en v&iacute;as de desarrollo, mientras que la AOD se  preocupa por los resultados al interior del pa&iacute;s receptor independientemente  del impacto que dichos cambios puedan generar en la estructura del sistema  internacional.     <br>   Por  lo tanto, la CID tiene profundas implicancias para los pa&iacute;ses receptores en la  medida en que act&uacute;a como modeladora de sus estructuras estatales asegurando un  tipo de integraci&oacute;n de estos Estados al sistema internacional y contribuyendo a  la cristalizaci&oacute;n de un cierto tipo de relaci&oacute;n entre los pa&iacute;ses de donantes y  los pa&iacute;ses receptores<sup>20</sup>.  En efecto, modernizar a los pa&iacute;ses receptores es la finalidad de la cooperaci&oacute;n  para el desarrollo.     <br>   El  propio concepto de desarrollo, as&iacute; como, la visi&oacute;n del mundo que lo sustenta y  que subyace en las pr&aacute;cticas promovidas en su nombre y cuyo surgimiento  hist&oacute;rico data de fines de la segunda guerra mundial, ha estado dominado por el  paradigma de la modernizaci&oacute;n. El estudio cl&aacute;sico sobre &quot;los estadios del  crecimiento econ&oacute;mico&quot; de W.W Rostow<sup>21</sup> ilustra claramente esta idea, se&ntilde;alando una l&iacute;nea evolutiva que permitir&iacute;a a  las econom&iacute;as del mundo atravesar por diversos estadios para cumplir con los  objetivos de modernizaci&oacute;n tecnol&oacute;gica, industrializaci&oacute;n y urbanizaci&oacute;n. Desde  esta perspectiva, el &quot;primer mundo&quot; o el &quot;mundo desarrollado&quot; se&ntilde;alaban la meta  de llegada al desarrollo.     <br>   Si  bien los di&aacute;logos UE-AL tienen lugar en un contexto de decadencia de la visi&oacute;n  econoc&eacute;ntrica y tecnocr&aacute;tica, que desde la d&eacute;cada del setenta ha cedido un  creciente espacio a los factores sociales y culturales; <i>&quot;la idea básica del desarrollo ha permanecido inalterada&quot;</i><sup>22</sup>y  por lo tanto no ha cambiado la percepci&oacute;n de que zonas como Am&eacute;rica Latina  constituyen regiones subdesarrolladas y que sus poblaciones necesitan de  desarrollo sin importar la forma que tome.     <br>   Sin  adentrarnos en profundidad en los debates en torno al desarrollo quisi&eacute;ramos  dar algunos ejemplos que sustenten la afirmaci&oacute;n arriba expuesta.     <br>   A  lo largo de los 17 a&ntilde;os de di&aacute;logo, la cuesti&oacute;n del desarrollo ha sido tratada  con algunas variantes y con distintos &eacute;nfasis; se le han adicionado  calificativos como &quot;sustentable&quot; o &quot;humano&quot; y lo han vinculado con otros  valores como la democracia, los derechos humanos, la lucha contra la pobreza o  el crecimiento econ&oacute;mico.    <br>   De  hecho, a partir de 1994, los di&aacute;logos se adscriben al paradigma del <i>desarrollo humano sostenible, </i>al definir  que la persona es el &quot;sujeto central del desarrollo&quot;<sup>23</sup>.  Esto se refleja entre otras cuestiones, en referencias acerca del desarrollo de  las capacidades de las personas o el respeto de la diversidad cultural. Aunque, estas ideas no tienen la misma  intensidad en todas las declaraciones, puede tomarse como un claro ejemplo la  afirmaci&oacute;n de la Declaraci&oacute;n de la Tercera Cumbre en Guadalajara que propone <i>&quot;...promover sobre una base birregional, el  diálogo cultural en aquellos sectores que reflejen la identidad cultural, así  como la diversidad lingüística, y que beneficien el desarrollo humano como una  contribución al desarrollo sostenible, la estabilidad y la paz&quot;.</i><sup>24</sup>    <br>   Por  lo tanto, no puede afirmarse que la concepci&oacute;n de los di&aacute;logos acerca del  desarrollo promueva la implantaci&oacute;n cruda de un &quot;modelo&quot; de sociedad para  alcanzar el desarrollo. Sin embargo, bien puede identificarse en las propuestas  de acciones de cooperaci&oacute;n vestigios de unos pasos o condiciones que deben  alcanzarse para llegar al &quot;lugar&quot; del desarrollo, entendido como la modernizaci&oacute;n  de estructuras estatales, sociales y econ&oacute;micas. Tales fueron los casos en que  la promoci&oacute;n de la integraci&oacute;n regional,  las inversiones, el comercio, las relaciones entre la UE y las subregiones, la  ciencia y tecnolog&iacute;a o el estimulo al  crecimiento econ&oacute;mico, encontraban su justificaci&oacute;n en la consecuci&oacute;n del  desarrollo.    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Pero  los rastros m&aacute;s evidentes de los resabios del paradigma de la modernizaci&oacute;n  pueden identificarse en menciones explicitas que al respecto han quedado  plasmadas en los di&aacute;logos.     <br>   El  ejemplo m&aacute;s claro fue el de la Declaraci&oacute;n de la II Cumbre en Madrid, en cuya  introducci&oacute;n puede leerse la decisi&oacute;n de impulsar <i>&quot;...los procesos de modernización de nuestras sociedades, teniendo en  cuenta la importancia del desarrollo sostenible, la erradicación de la pobreza,  la diversidad cultural, la justicia y la equidad social&quot;.</i><sup>25</sup> Aunque antes, como en el caso de la Declaraci&oacute;n de Cochabamba de 1996, se hab&iacute;a  se&ntilde;alado que la integraci&oacute;n regional tanto europea como latinoamericana y  caribe&ntilde;a, constitu&iacute;an <i>&quot;....un aporte  importante [...] a la continua modernización y perfeccionamiento de sus  estructuras económicas y sociales&quot;</i><sup>26 </sup>y  posteriormente, en la Declaraci&oacute;n de Atenas, en que se destac&oacute; la importancia  del trabajo conjunto con vistas a fortalecer entre otras cuestiones la  participaci&oacute;n de la sociedad civil en el proceso democr&aacute;tico y la modernizaci&oacute;n  de sus sociedades<sup>27</sup>.     <br>   Este  concepto de desarrollo ha sido fuertemente criticado desde distintas corrientes  te&oacute;ricas e incluso desde algunos movimientos sociales. Ya hacia 1970 la escuela  de la dependencia argument&oacute;, no sobre el significado del desarrollo, sino  acerca de la posibilidad de lograrlo. Los pa&iacute;ses de la periferia estar&iacute;an, en  esta visi&oacute;n, estructuralmente unidos a los pa&iacute;ses del centro. Por lo tanto, la  situaci&oacute;n de pobreza y atraso en los pa&iacute;ses del tercer mundo ser&iacute;a una  condici&oacute;n necesaria del progreso y bienestar de los pa&iacute;ses del primer mundo. En  esta concepci&oacute;n, las posibilidades de cambiar la posici&oacute;n relativa de los  pa&iacute;ses subdesarrollados, estar&iacute;an vinculadas a su desconexi&oacute;n del sistema  internacional.    <br>   M&aacute;s  recientemente, la heterog&eacute;nea corriente de los te&oacute;ricos del post-desarrollo ha  expresado tambi&eacute;n su cr&iacute;tica al desarrollo. Tras la constataci&oacute;n de que la idea  de desarrollo ha operado como un instrumento de occidentalizaci&oacute;n, una suerte  de imperialismo cultural que ha servido para controlar a los pa&iacute;ses del tercer  mundo, se han lanzado propuestas encaminadas a abandonar las pretensiones de  desarrollo, para buscar modos de organizaci&oacute;n social alternos a esta propuesta.     <br>   Tambi&eacute;n  entre los nuevos movimientos sociales, se han manifestado resistencias a la  noci&oacute;n de desarrollo entendida en t&eacute;rminos de crecimiento econ&oacute;mico y adopci&oacute;n  de los est&aacute;ndares culturales occidentales. Agrupaciones indigenistas,  ambientalistas, de g&eacute;nero han reivindicado su derecho a la diversidad y  propuesto alternativas a las concepciones tradicionales de desarrollo.     <br>   A  pesar de las cr&iacute;ticas realizadas a esta noci&oacute;n de desarrollo; la CID, que como  hemos visto la promueve, ha sido bien recibida y alentada por los pa&iacute;ses  latinoamericanos. La causa de esta actitud radica en que, Am&eacute;rica Latina no  percibe el proceso de desarrollo como una imposici&oacute;n, porque los valores y  principios sobre los que se estructuran dichas acciones son asumidos como  propios. Am&eacute;rica Latina se siente parte de occidente. Incluso en pa&iacute;ses donde  existen movimientos ind&iacute;genas organizados y altamente politizados, la adhesi&oacute;n  a la cultura y los valores occidentales tiene gran vigencia. La percepci&oacute;n de un  legado com&uacute;n<a href="#(7)">(7)</a> que  contribuy&oacute; a generar &quot;sentido de comunidad&quot;<sup>28</sup> compartido y permiti&oacute; a las partes iniciar las negociaciones. Adem&aacute;s, la  construcci&oacute;n colectiva y consensuada de las normas genera un marco de confianza  para implementar las acciones de cooperaci&oacute;n.     <br>   La  comuni&oacute;n de principios y valores genera las condiciones para que se produzca la  cooperaci&oacute;n. Las condiciones objetivas de los actores involucrados, determina  que esta cooperaci&oacute;n no sea simplemente una coordinaci&oacute;n de pol&iacute;ticas entre  actores equivalentes, sino que las acciones acordadas est&eacute;n encaminadas a  conseguir el desarrollo de Am&eacute;rica Latina.    <br>   Pareciera  claro que los actores conciben sus relaciones en t&eacute;rminos de CID, en la que  prima el componente de la equidad y la solidaridad. Aunque s&oacute;lo las  Declaraciones de Roma en 1990 y las de las Cumbres utilizaron la terminolog&iacute;a  de <i>&quot;cooperación para el desarrollo&quot;,</i><sup>29 - 33</sup> la declaraci&oacute;n de Sao Paulo en 1994,  estableci&oacute; claramente que <i>&quot;la cooperación entre ambas regiones se basa en  los principios de solidaridad en apoyo al desarrollo social y regional...&quot;.</i><sup>34</sup> La  aclaraci&oacute;n de la sujeci&oacute;n a estos principios fue reiterada en sobradas  oportunidades<a href="#(8)">(8)</a>.     <br>   La  CID asume que la resoluci&oacute;n de la asimetr&iacute;a entre las regiones requiere una  subordinaci&oacute;n del principio de reciprocidad. En tanto patr&oacute;n de comportamiento,  la reciprocidad implica el intercambio de valores equivalentes. A&uacute;n, en  situaciones en que la noci&oacute;n de equivalencia no resulta evidente, el principio  de reciprocidad difusa opera como obligaci&oacute;n, impulsando la adecuaci&oacute;n a  patrones aceptados de comportamiento<sup>35</sup>.  Es decir que, este principio supone que para que exista la cooperaci&oacute;n debe  darse un intercambio balanceado y obtenerse alg&uacute;n tipo de beneficios mutuos<sup>36</sup>.    <br>   Por  el contrario, la solidaridad reconoce una situaci&oacute;n desigual y propone una  acci&oacute;n altruista por parte del donante para superarla. No hay m&aacute;s beneficios  esperados que los que pueda alcanzar el receptor de la dadiva.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Sin  embargo, los di&aacute;logos han manejado, en simult&aacute;neo una concepci&oacute;n instrumental  de la cooperaci&oacute;n en la que el principio de solidaridad convive y en algunos  casos deja lugar a la consecuci&oacute;n del inter&eacute;s individual de los actores como  regente de las relaciones.    <br>   La  propia Declaraci&oacute;n de Sao Paulo, luego de expresar su sujeci&oacute;n al principio de  solidaridad, sostiene que entre los objetivos de la cooperaci&oacute;n deben  considerarse <i>&quot;...la complementariedad en  los ámbitos económico, comercial, industrial, científico y tecnológico con  vistas a un beneficio mutuo&quot;.</i>    <br>   Las  referencias a las ventajas que supone la cooperaci&oacute;n, no s&oacute;lo para ALC sino  tambi&eacute;n para la UE, se extienden a trav&eacute;s de la historia del di&aacute;logo  birregional. Las declaraciones de la  primera Cumbre en R&iacute;o, la de Vilamoura, la segunda de Santiago y la Tercera  Cumbre de Guadalajara se&ntilde;alan a la cooperaci&oacute;n como un instrumento esencial  para manejar la interdependencia. Por eso, se proponen participar activamente  del dise&ntilde;o de una nueva arquitectura internacional que permitiera a ambas  regiones obtener todos los beneficios de la integraci&oacute;n de los mercados de  capital y reducir los riesgos que conlleva su volatilidad<sup>37 - 40</sup>.    <br>   Otro  de los aspectos, en los que queda en evidencia la intencionalidad en la  consecuci&oacute;n de los intereses individuales, coincide con la coordinaci&oacute;n de  posiciones en los distintos foros internacionales para fortalecer la posici&oacute;n  de ambas regiones en dichos foros.    <br>   No  se pretende aqu&iacute;, dar juicios de valor acerca de los beneficios que puede  recibir la UE de sus relaciones con Am&eacute;rica Latina. Sino, simplemente, se&ntilde;alar  la contradicci&oacute;n entre los principios que gu&iacute;an sus relaciones: solidaridad y  reciprocidad.    <br>   El  hecho de que el objetivo de la cooperaci&oacute;n est&eacute; definido previamente a la  negociaci&oacute;n de los acuerdos como &quot;para el desarrollo&quot;, implica una  direccionalidad de la acci&oacute;n. Son los pa&iacute;ses latinoamericanos los que deben  desarrollarse. Por eso, y como la cooperaci&oacute;n no se establece entre pares, sino  entre Estados desiguales, el principio de solidaridad prima por sobre el de  reciprocidad. Llevado al extremo, implicar&iacute;a la responsabilidad u obligaci&oacute;n de  dar, a&uacute;n si el don no tuviera contraprestaci&oacute;n.     <br> Sin  embargo, en las declaraciones se verifica la convivencia de ambos principios.  Queda claro que el objetivo primordial es el desarrollo de Latinoam&eacute;rica, pero  la consecuci&oacute;n de los intereses Europeos no queda totalmente marginada de las  intenciones por las que se establece la cooperaci&oacute;n. </p>     <p><b>CONSIDERACIONES FINALES</b>    <br> Las  relaciones UE-AL han cumplido su decimos&eacute;ptimo a&ntilde;o desde su  institucionalizaci&oacute;n. Durante este per&iacute;odo, ambas regiones han recorrido  caminos diversos. Mientras que la Uni&oacute;n Europea se ha consolidado como un actor  pol&iacute;tico y econ&oacute;mico importante en la escena mundial, Am&eacute;rica Latina no ha  logrado avanzar en su proceso de integraci&oacute;n regional, y las diferencias  econ&oacute;micas y sociales entre los pa&iacute;ses y al interior de ellos se han acentuado.     <br>   Sin  embargo, las relaciones no han reflejado esta escisi&oacute;n. Por el contrario, en  t&eacute;rminos pol&iacute;ticos el v&iacute;nculo entre las regiones se ha visto fortalecido, a  partir de la complementaci&oacute;n de los di&aacute;logos ministeriales por las Cumbres  presidenciales y la consecuente instauraci&oacute;n de la Asociaci&oacute;n Estrat&eacute;gica  Birregional.     ]]></body>
<body><![CDATA[<br>   Los  valores y principios que gu&iacute;an esta Asociaci&oacute;n no expresan un corpus coherente  de pautas de acci&oacute;n, sino que, en algunas ocasiones presentan discrepancias.     <br>   Del  an&aacute;lisis de las declaraciones se infiere que, los actores entienden que el  objetivo de su cooperaci&oacute;n es el desarrollo de los pa&iacute;ses latinoamericanos. Al  mismo tiempo, la noci&oacute;n de asociaci&oacute;n, supone la existencia de un par con el  que al UE puede coordinar pol&iacute;ticas.     <br>   La  coexistencia de las dos acepciones de cooperaci&oacute;n explica la gran variedad de  temas que abordan los di&aacute;logos birregionales. La ambig&uuml;edad resulta funcional  para facilitar las negociaciones, porque permite matizar las intencionalidades  sobre algunas cuestiones con compensaciones en otras. (side-payments).     <br>   Sin  embargo, es importante abogar por mayor claridad en este sentido. La amplitud  de los temas abordados y la escasa capacidad para asegurar el cumplimiento  efectivo de los acuerdos emanados de estas declaraciones est&aacute;n vinculadas a la  falta de claridad en la noci&oacute;n de cooperaci&oacute;n que rige las relaciones.     <br>   Por  eso, resulta fundamental asumir una postura clara al respecto. La aceptaci&oacute;n de  que la cooperaci&oacute;n es para el desarrollo, implica la asunci&oacute;n de un principio  moral y &eacute;tico que engendra responsabilidades y obligaciones para el pa&iacute;s  donante, que podr&iacute;an ser descartadas, si se aceptara la asunci&oacute;n de que las  acciones de cooperaci&oacute;n est&aacute;n guiadas por el inter&eacute;s ego&iacute;sta de los estados,  cuando &eacute;stas dejaran de resultar funcionales a sus intereses. </p> <hr size="1">     <p><b>COMENTARIOS </b></p>     <p>1.<a name="(1)"></a>  El GR es el mecanismo regional permanente de consulta  y concertaci&oacute;n pol&iacute;tica m&aacute;s importante de Latinoam&eacute;rica. Fue creado en  diciembre de 1986, como resultado de la experiencia de participaci&oacute;n en el  proceso de paz de Centroam&eacute;rica del Grupo de Contadora (M&eacute;xico, Colombia,  Venezuela y Panam&aacute;); y de apoyo (Argentina, Brasil, Per&uacute; y Uruguay). Creci&oacute; en  sucesivas ampliaciones hasta constituirse en el interlocutor m&aacute;s representativo  de Am&eacute;rica Latina y el Caribe en el escenario internacional. En la actualidad,  participan de pleno derecho o a trav&eacute;s de representantes sub-regionales todos  los pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina. Direcci&oacute;n General de Organismos y Mecanismos  Regionales Americanos de la Secretar&iacute;a de Relaciones Exteriores de M&eacute;xico,</p>     <p>2.<a name="(2)"></a> No se ahondar&aacute; en esta exposici&oacute;n acerca de las  acciones de la sociedad civil en la definici&oacute;n de la cooperaci&oacute;n, ya que en el  nivel de los di&aacute;logos ministeriales y las Cumbres de Presidentes su  intervenci&oacute;n ha sido marginal. </p>     <p>3.<a name="(3)"></a> Esta explicaci&oacute;n es una simplificaci&oacute;n para comprender  el funcionamiento del mecanismo. El procedimiento no es, en la realidad, lineal  o est&aacute;tico. Los intereses est&aacute;n en continua redefinici&oacute;n, y si bien las  regiones negocian como bloques seg&uacute;n ciertos criterios acordados previamente,  los Estados nacionales conservan la prerrogativa de realizar nuevas propuestas  en el transcurso de las conversaciones. </p>     <p>4. <a name="(4)"></a> <i>&quot;El  planteamiento de los instrumentos jur&iacute;dicos es doble: un sistema convencional y  un sistema unilateral. El sistema  convencional se basa en la celebraci&oacute;n de acuerdos internacionales,  especialmente regulados por el art&iacute;culo 310 del TCE[...] El sistema unilateral  se basa en dos fuentes esenciales: el art&iacute;culo 133 del TCE que regula la  pol&iacute;tica comercial com&uacute;n , la cual constituye el fundamento del sistema de  preferencias generalizadas (SPG), concebido como un medio para facilitar el  acceso al mercado comunitario de productos procedentes en pa&iacute;ses en v&iacute;as de  desarrollo, y el art&iacute;culo 308, que ha dado a la Comunidad la posibilidad de  desarrollar una ayuda financiera y t&eacute;cnica a favor de los pa&iacute;ses de Asia y  Am&eacute;rica Latina y acciones tem&aacute;ticas en &aacute;mbitos como la ayuda alimentar&iacute;a, la  ayuda humanitaria y la lucha contra el SIDA&quot;</i></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>5. <a name="(5)"></a> AL-INVEST (Am&eacute;rica  Latina-Programa de Inversiones destinado a promover los intercambios  empresariales), ECIP (European Community Investment Partners) @LIS, (programa  para el desarrollo de la Sociedad de la Informaci&oacute;n), URB-AL (Programa Urbano),  ALFA (programa de Cooperaci&oacute;n interuniversitaria) ALBAN(Programa de Becas), EUROsociAL  (programa para la cohesi&oacute;n social).</p>     <p>6. <a name="(6)"></a> El an&aacute;lisis de las fuentes del derecho internacional  permite distinguir entre cuatro tipos de fuentes: a) convenciones; b) costumbre  internacional; c) principios generales del derecho internacional, y d)  jurisprudencia y doctrina.</p>     <p>7.<a name="(7)"></a>  El pre&aacute;mbulo de  la declaraci&oacute;n de Roma por medio de la cu&aacute;l se institucionaliza el di&aacute;logo  pol&iacute;tico as&iacute; lo expone: &quot;conscientes de v&iacute;nculos hist&oacute;ricos, pol&iacute;ticos y  econ&oacute;micos entre los pa&iacute;ses de ambas regiones, de su herencia cultural com&uacute;n y  de los profundos lazos de amistad que unen a sus pueblos&quot; Uni&oacute;n Europea-Grupo  de R&iacute;o op.cit 1990 Las declaraciones subsiguientes reiteraron sucesivamente las  alusiones a este sentido de comunidad compartido, construido a partir de  historia, cultura y valores comunes. </p>     <p>8.<a name="(8)"></a>  Se expresa claramente en  las declaraciones de Par&iacute;s (1995), Panam&aacute; (1998), Madrid (2002) Atenas (2003) y  Viena (2006).</p> <hr size="1">     <p><b>REFERENCIAS</b></p>     <!-- ref --><p>1. &quot;Mecanismo Permanente de Consulta y Concertaci&oacute;n Pol&iacute;tica (Grupo de R&iacute;o)&quot; <i>en <a href="http://www.sre.gob.mx/dgomra/grio/grio1.htm" target="_blank">http://www.sre.gob.mx/dgomra/grio/grio1.htm</a>,</i> 2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0121-4705200800030000400001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2.  Uni&oacute;n Europea, &quot;Desarrollo:  introducci&oacute;n&quot;, <i>en <a href="http://europa.eu/scadplus/scad_es.htm" target="_blank">http://europa.eu/scadplus/scad_es.htm</a></i>, 2007.     &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0121-4705200800030000400002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Comisi&oacute;n Europea,  &quot;Europe in the World- Some practical proposal for grater coherence,  effectivieness and visibility&quot; <i>Com (2006)  278 final</i>, 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0121-4705200800030000400003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Uni&oacute;n Europea, &quot;Hechos y cifras claves sobre Europa y  los Europeos 2006&quot;, <i>en <a href="http://europa.eu/abc/keyfigures/tradeandeconomy/production/index_es.htm" target="_blank">http://europa.eu/abc/keyfigures/tradeandeconomy/production/index_es.htm</a>,</i> 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0121-4705200800030000400004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Banco  Mundial &quot;Datos sobre el Desarrollo&quot; en <a href="http://www.bancomundial.org/datos" target="_blank">http://www.bancomundial.org/datos</a>,  2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0121-4705200800030000400005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. CEPAL, &quot;Cepal Stat, Estad&iacute;sticas de Am&eacute;rica Latina y  el Caribe&quot; <i>en <a href="http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada.asp" target="_blank">http://websie.eclac.cl/sisgen/ConsultaIntegrada.asp</a></i>,  2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0121-4705200800030000400006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Banco Mundial,  &quot;Datos sobre el Desarrollo&quot; <i>en <a href="http://www.bancomundial.org/datos" target="_blank">http://www.bancomundial.org/datos</a></i>, 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0121-4705200800030000400007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. NEVES Pedro,  &quot;Ficha informativa sobre la cooperaci&oacute;n interparlamentaria entre la Uni&oacute;n  Europea y Am&eacute;rica LATINA (1974-2005), Parlamento Europeo, 2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0121-4705200800030000400008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. FAZIO VENGOA Hugo, &quot;Uni&oacute;n Europea y Am&eacute;rica Latina  &iquest;Interacciones en lugar de relaciones?&quot;, <i>en  Obreal/Eularo, specialist papers</i>,  2006. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0121-4705200800030000400009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>10. Barb&eacute; Izuel Ester, <i>Relaciones  Internacionales</i>, Barcelona, Tecnos, 2003 pp.113-227. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0121-4705200800030000400010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>11. G&Oacute;MEZ GAL&Aacute;N Manuel  y Sanahuja Jos&eacute; Antonio <i>El sistema  internacional de cooperaci&oacute;n al desarrollo, Una aproximaci&oacute;n a sus actores e  instrumentos. </i>Madrid, Cideal, 1999, p. 28. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0121-4705200800030000400011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>12. MAIHOLD G&uuml;nther, &quot;La cumbre de Viena entre Am&eacute;rica  Latina/Caribe y la UE. El &eacute;xito relativo de un encuentro de bajas expectativas&quot; <i>en ARI, An&aacute;lisis del Real Instituto Nro.  59</i>, Principado de Asturias, Real  Instituto Elcano, 2006. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0121-4705200800030000400012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>13. TORRENT Ram&oacute;n, &quot;Repensar las Cumbres Uni&oacute;n Europea -  Am&eacute;rica Latina y Caribe tomando conciencia de sus fundamentos institucionales&quot; <i>en Obreal/Eularo policy brief, </i>2005.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0121-4705200800030000400013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>14. Sociedad Civil Organizada &quot;Declaraci&oacute;n final del  cuarto encuentro de la sociedad civil organizada Uni&oacute;n Europea- Am&eacute;rica Latina  y el Caribe&quot;, 2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0121-4705200800030000400014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>15.  KEOHANE Robert, <i>Despu&eacute;s  de la Hegemon&iacute;a. Cooperaci&oacute;n y discordia en la pol&iacute;tica mundial,</i> Buenos  Aires, GEL, 1988, cap 4. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0121-4705200800030000400015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>16. Uni&oacute;n Europea- Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Roma&quot;,  1990. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0121-4705200800030000400016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>17. Uni&oacute;n Europea- Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Viena,  2006.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0121-4705200800030000400017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>18. G&Oacute;MEZ GAL&Aacute;N Manuel  y Sanahuja Jos&eacute; Antonio <i>El sistema  internacional de cooperaci&oacute;n al desarrollo, Una aproximaci&oacute;n a sus actores e  instrumentos. </i>Madrid, Cideal, 1999, pp.15-22. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0121-4705200800030000400018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>19. PRADO LALLANDE Juan Pablo, &quot;La dimensi&oacute;n &eacute;tica de la  cooperaci&oacute;n&quot; <i>Documento incluido dentro de  la Biblioteca Digital de la Iniciativa Interamericana de Capital Social, &Eacute;tica  y Desarrollo del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) - <a href="http://www.iadb.org/etica" target="_blank">www.iadb.org/etica</a>,</i> 2007.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0121-4705200800030000400019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>20. MONT&Uacute;FAR Cesar, <i>Hacia  una teor&iacute;a de la asistencia internacional de desarrollo</i>, Quito, Centro de  Estudios Internacionales de la Universidad Andina Sim&oacute;n Bol&iacute;var, 2001, pp. 245-257.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0121-4705200800030000400020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>21. ROSTOW Walt  Whitman, <i>The stage of economic growth: A  non-communist manifesto, </i>New York, NY, Cambridge University Press, 1960,  pp. 4-16. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0121-4705200800030000400021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>22. ESCOBAR Arturo, &quot;Antropolog&iacute;a y Desarrollo&quot;, en<i> Internacional Social Science Journal 154  (Versi&oacute;n electr&oacute;nica) 1997. </i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0121-4705200800030000400022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>23. Uni&oacute;n Europea-Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Sao Paulo&quot;,  1994. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0121-4705200800030000400023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>24. Uni&oacute;n Europea- Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de  Guadalajara&quot;, 2004, p. 13.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0121-4705200800030000400024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>25. Uni&oacute;n Europea-Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Madrid&quot;,  2002, p. 1.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0121-4705200800030000400025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>26. Uni&oacute;n Europea-Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Cochabamba&quot;,  1996, p. 3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0121-4705200800030000400026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>27. Uni&oacute;n Europea-Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Atenas&quot;,  2003, p. 2.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0121-4705200800030000400027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>28. HURRELL Andrew &quot;Teor&iacute;as de reg&iacute;menes internacionales:  una perspectiva europea&quot;, <i>en Foro  Internacional, </i>1993, pp. 31-38. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0121-4705200800030000400028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>29. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Roma&quot;, 1990, p. 3. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0121-4705200800030000400029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>30. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de R&iacute;o&quot;, 1999, p. 6.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0121-4705200800030000400030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>31. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Madrid&quot;, p. 3.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0121-4705200800030000400031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>32. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Guadalajara&quot;, 2004, p. 1. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0121-4705200800030000400032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>33. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Viena&quot;, 2006, p. 18.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0121-4705200800030000400033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>34. Uni&oacute;n Europea-Grupo de R&iacute;o &quot;Declaraci&oacute;n de Sao Paulo&quot;,  1994.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0121-4705200800030000400034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>35. KEOHANE Robert, <i>Instituciones  internacionales y poder Estatal, </i>Buenos Aires, Grupo Editor  Latinoamericano, 1993, pp. 184-218.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0121-4705200800030000400035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>36. MILNER  Hellen, &quot;International Theories of cooperation among nations, Strength and  weaknesses&quot;, en<i> World Politics, </i>1992,  pp. 446-296. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0121-4705200800030000400036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>37. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de R&iacute;o&quot;, 1999, p. 7. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0121-4705200800030000400037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>38. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Vilamoura&quot;, 2000, p. 6. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0121-4705200800030000400038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>39. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Santiago&quot;, 2001, p. 6. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0121-4705200800030000400039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>40. Uni&oacute;n Europea- Grupo de  R&iacute;o, &quot;Declaraci&oacute;n de Guadalajara&quot;, 2004, p. 11. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0121-4705200800030000400040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<label>1</label><nlm-citation citation-type="">
<source><![CDATA[Mecanismo Permanente de Consulta y Concertación Política (Grupo de Río)]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<label>2</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea</collab>
<source><![CDATA[Desarrollo: introducción]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<label>3</label><nlm-citation citation-type="book">
<collab>ComisiónEuropea</collab>
<source><![CDATA[Europe in the World- Some practical proposal for grater coherence, effectivieness and visibility]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[278 final]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<label>4</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea</collab>
<source><![CDATA[Hechos y cifras claves sobre Europa y los Europeos 2006]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<label>5</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Banco Mundial</collab>
<source><![CDATA[Datos sobre el Desarrollo]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<label>6</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>CEPAL</collab>
<source><![CDATA[Cepal Stat: Estadísticas de América Latina y el Caribe]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<label>7</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Banco Mundial</collab>
<source><![CDATA[Datos sobre el Desarrollo]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<label>8</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[NEVES]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Ficha informativa sobre la cooperación interparlamentaria entre la Unión Europea y América LATINA (1974-2005)]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Parlamento Europeo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<label>9</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[FAZIO VENGOA]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hugo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Unión Europea y América Latina ¿Interacciones en lugar de relaciones?]]></article-title>
<source><![CDATA[Obreal/Eularo]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[specialist papers]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<label>10</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barbé Izuel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ester]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Relaciones Internacionales]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>113-227</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Tecnos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<label>11</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GÓMEZ GALÁN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sanahuja]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El sistema internacional de cooperación al desarrollo: Una aproximación a sus actores e instrumentos]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>28</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cideal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<label>12</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MAIHOLD]]></surname>
<given-names><![CDATA[Günther]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La cumbre de Viena entre América Latina/Caribe y la UE. El éxito relativo de un encuentro de bajas expectativas]]></article-title>
<source><![CDATA[ARI, Análisis del Real Instituto]]></source>
<year>2006</year>
<numero>59</numero>
<issue>59</issue>
<publisher-name><![CDATA[Principado de Asturias, Real Instituto Elcano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<label>13</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[TORRENT]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ramón]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Repensar las Cumbres Unión Europea - América Latina y Caribe tomando conciencia de sus fundamentos institucionales]]></article-title>
<source><![CDATA[Obreal/Eularo]]></source>
<year>2005</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<label>14</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Sociedad Civil Organizada</collab>
<source><![CDATA[Declaración final del cuarto encuentro de la sociedad civil organizada Unión Europea- América Latina y el Caribe]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<label>15</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KEOHANE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Después de la Hegemonía: Cooperación y discordia en la política mundial]]></source>
<year>1988</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[GEL]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<label>16</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Roma]]></source>
<year>1990</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<label>17</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea^dGrupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Viena]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<label>18</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[GÓMEZ GALÁN]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sanahuja]]></surname>
<given-names><![CDATA[José Antonio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El sistema internacional de cooperación al desarrollo: Una aproximación a sus actores e instrumentos]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>15-22</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cideal]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<label>19</label><nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[PRADO LALLANDE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan Pablo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La dimensión ética de la cooperación]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<label>20</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MONTÚFAR]]></surname>
<given-names><![CDATA[Cesar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Hacia una teoría de la asistencia internacional de desarrollo]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>245-257</page-range><publisher-loc><![CDATA[Quito ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro de Estudios Internacionales de la Universidad Andina Simón Bolívar]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<label>21</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ROSTOW]]></surname>
<given-names><![CDATA[Walt Whitman]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[The stage of economic growth: A non-communist manifesto]]></source>
<year>1960</year>
<page-range>4-16</page-range><publisher-loc><![CDATA[New York^eNY NY]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Cambridge University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<label>22</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[ESCOBAR]]></surname>
<given-names><![CDATA[Arturo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Antropología y Desarrollo]]></article-title>
<source><![CDATA[Internacional Social Science Journal]]></source>
<year>1997</year>
<volume>154</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<label>23</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea-Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Sao Paulo]]></source>
<year>1994</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<label>24</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Guadalajara]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>13</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<label>25</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea-Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Madrid]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<label>26</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea-Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Cochabamba]]></source>
<year>1996</year>
<page-range>3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<label>27</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea-Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Atenas]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>2</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<label>28</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[HURRELL]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andrew]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Teorías de regímenes internacionales: una perspectiva europea]]></article-title>
<source><![CDATA[Foro Internacional]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>31-38</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<label>29</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Roma]]></source>
<year>1990</year>
<page-range>3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<label>30</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Río]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<label>31</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Madrid]]></source>
<year></year>
<page-range>3</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<label>32</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Guadalajara]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>1</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<label>33</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Viena]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>18</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<label>34</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea-Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Sao Paulo]]></source>
<year>1994</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<label>35</label><nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[KEOHANE]]></surname>
<given-names><![CDATA[Robert]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Instituciones internacionales y poder Estatal]]></source>
<year>1993</year>
<page-range>184-218</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Grupo Editor Latinoamericano]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<label>36</label><nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[MILNER]]></surname>
<given-names><![CDATA[Hellen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[International Theories of cooperation among nations, Strength and weaknesses]]></article-title>
<source><![CDATA[World Politics]]></source>
<year>1992</year>
<page-range>446-296</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<label>37</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Río]]></source>
<year>1999</year>
<page-range>7</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<label>38</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Vilamoura]]></source>
<year>2000</year>
<page-range>6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<label>39</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Santiago]]></source>
<year>2001</year>
<page-range>6</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<label>40</label><nlm-citation citation-type="">
<collab>Unión Europea- Grupo de Río</collab>
<source><![CDATA[Declaración de Guadalajara]]></source>
<year>2004</year>
<page-range>11</page-range></nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
