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<publisher-name><![CDATA[Universidad Nacional de Colombia]]></publisher-name>
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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[LA HERENCIA DE WALRAS ¿UN FRACASO EN LA TEORíA ECONÓMICA?]]></article-title>
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</front><body><![CDATA[  <font face="Verdana" size="3">    <p align="center"><b>LA HERENCIA DE WALRAS ¿UN FRACASO EN LA TEOR&iacute;A ECON&Oacute;MICA?</b></p></font> <font face="Verdana" size="2">    <p align="right"><b>Jos&eacute; F&eacute;lix Cata&ntilde;o Molina<sup>*</sup></b></p>     <p><sup>* </sup>Doctor en Econom&iacute;a&sbquo; profesor de la Universidad Nacional de Colombia y Universidad de Los Andes. Direcci&oacute;n de correspondencia: Carrera 5 25B-50 Apto 1201&sbquo; (Bogot&aacute;, Colombia).  E-mail: <a href="mailto:jcatano@uniandes.edu.co.">jcatano@uniandes.edu.co</a> El autor agradece los comentarios del profesor Andr&eacute;s &Aacute;lvarez.</p>     <p>Este art&iacute;culo fue recibido el 10 de octubre de 2010 y su publicaci&oacute;n aprobada el 15 de noviembre de 2010.</p><hr>     <p>Monsalve (2010)  ha hecho una precisa e interesante presentaci&oacute;n del pensamiento de Walras para mostrar que es algo m&aacute;s amplio y valioso de lo que la gran teor&iacute;a econ&oacute;mica ha conservado en nuestros d&iacute;as. Al lado de un planteamiento cient&iacute;fico sobre la teor&iacute;a del equilibrio general de los precios de mercados de competencia perfecta&sbquo; se plantea que el economista franc&eacute;s tambi&eacute;n propuso varias e interesantes ideas de justicia social y de intervenci&oacute;n estatal&sbquo; surgiendo un walrasianismo lejos de un liberalismo extremo y de una posici&oacute;n de indiferencia frente a los problemas sociales que la sociedad moderna debe encarar. Esta posici&oacute;n deWalras es retomada hoy por la reflexi&oacute;n pol&iacute;tica socialdem&oacute;crata&sbquo; con el fin de proponer un capitalismo que brinde oportunidades a todos&sbquo; sin eliminar los frutos de los esfuerzos individuales.</p>     <p>Esta situaci&oacute;n sucede con todos los grandes autores. Marx&sbquo; y limit&aacute;ndolo a su reflexi&oacute;n econ&oacute;mica&sbquo; es m&aacute;s diverso y rico que el marxismo presente en los manuales de historia de la teor&iacute;a. Con respecto a Keynes&sbquo; es evidente que la idea de una macroeconom&iacute;a de rigideces en los mercados atribuida  al maestro de Cambridge no es la versi&oacute;n m&aacute;s adecuada para la riqueza del pensamiento econ&oacute;mico y social que &eacute;l plante&oacute; en sus grandes obras. Finalmente&sbquo; el ricardianismo de Sraffa se limita a los temas del valor y la distribuci&oacute;n&sbquo; dejando sin incorporar las otras partes del pensamiento del maestro ingl&eacute;s. En resumen&sbquo; lo que la evoluci&oacute;n de la teor&iacute;a econ&oacute;mica conserva de los grandes maestros es siempre algo reducido o recortado frente a la complejidad de sus reflexiones. Habr&aacute; algunas ideas que podr&iacute;an rescatarse en cualquier momento para resolver problemas te&oacute;ricos no resueltos&sbquo; pero habr&aacute; otras que pertenecen a campos de la pol&iacute;tica o a la moral que no hacen parte del legado propiamente econ&oacute;mico. Posiblemente&sbquo; Monsalve tenga raz&oacute;n ahora en rescatar este Walras con una filosof&iacute;a social m&aacute;s amplia frente al reduccionismo que se incorpora en la teor&iacute;a econ&oacute;mica.</p>     <p>Al contrario de los prop&oacute;sitos deMonsalve&sbquo; se desea constatar el alcance de los elementos que la ciencia econ&oacute;mica ha heredado de la teor&iacute;a econ&oacute;mica de Walras y las razones por las cuales otros tienen menos vigencia y menos relevancia. Walras&sbquo; como lo grandes autores de la ciencia econ&oacute;mica (fisi&oacute;cratas&sbquo; Smith&sbquo; Ricardo&sbquo; Marx)&sbquo; tiene la virtud de proponer un enfoque para estudiar la interdependencia de agentes y mercados en el sistema econ&oacute;mico moderno.</p>     <p>Lo propio del enfoque walrasiano contiene los siguientes elementos.</p>     <p>(1). Se presenta la concepci&oacute;n de que el sistema econ&oacute;mico es un sistema de agentes sim&eacute;tricos que act&uacute;an simult&aacute;neamente en los diversos mercados&sbquo; es decir&sbquo; todos los individuos hacen parte de &eacute;ste al mismo tiempo&sbquo; y sus decisiones&sbquo; en alguna medida&sbquo; generan el resultado final. Se excluye as&iacute; la idea cl&aacute;sica&sbquo; marxista y keynesiana de la diferencia de estatus de los agentes en la econom&iacute;a moderna –las decisiones de los empresarios son decisivas en comparaci&oacute;n con el car&aacute;cter m&aacute;s pasivo de los trabajadores y consumidores. La consecuencia de todo esto es que el capitalismo es visto como un sistema de mercados e individuos interdependientes.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(2). Se insiste en que la teor&iacute;a del precio y del valor se puede plantear por fuera del dinero. Esto trae tres consecuencias:</p>     <blockquote>    <p>&bull; La realidad monetaria se debe incorporar en un cap&iacute;tulo posterior de la teor&iacute;a. As&iacute; se separa la determinaci&oacute;n del valor del tipo de transacciones o v&iacute;nculos que pueden realizar los individuos y se postula que el dinero es consecuencia de los precios y no su condici&oacute;n.</p>     <p>&bull; Hacer creer que la econom&iacute;a mercantil no es per se una sociedad monetaria y que el concepto de sistema mercantil no requiere un terreno social previo.</p>     <p>&bull; Los agentes son definidos como meros individuos portadores de un c&aacute;lculo de maximizaci&oacute;n de oportunidades frente a la riqueza individual y de terceros (objetos materiales)&sbquo; con la idea de establecer equivalencias en todos los posibles intercambios de una riqueza por otra. De esta manera&sbquo; los agentes de Walras no incorporan en sus decisiones ninguna restricci&oacute;n social diferente al valor potencial de sus dotaciones&sbquo; es decir&sbquo; la restricci&oacute;n virtual de presupuesto que los otros le otorgar&iacute;an al conocerse o postularse unos precios para los c&aacute;lculos individuales. De esa manera&sbquo; la liquidez de los agentes no provendr&iacute;a de la posesi&oacute;n del dinero –un poder de compra general–&sbquo;sino de la pertenencia y valor de las cosas mismas –de un poder de compra particular.</p></blockquote>     <p>(3). La teor&iacute;a del dinero se plantea como la conexi&oacute;n entre un mundo real previo (una situaci&oacute;n natural&sbquo; a-social) y una realidad monetaria&sbquo; social. Hicks&sbquo; Patinkin&sbquo; Hahn&sbquo; Wallace mostrar&aacute;n las opciones y dificultades que esta perspectiva (Benetti&sbquo; 1991 y Helwig&sbquo; 1993). Se descarta entonces la visi&oacute;n de que un mundo comercial s&oacute;lo exista a partir de hechos colectivos y sociales&sbquo; a menos de que se considere que un mundo Arrow Debreu&sbquo; la gran herencia de Walras&sbquo; es un mundo centralizado.</p>     <p>(4). La teor&iacute;a econ&oacute;mica es conducida a concebir y determinar la existencia del equilibrio entre agentes sim&eacute;tricos en situaciones abstractas de competencia perfecta. El individuo es puesto como poseedor de una riqueza&sbquo; y la teor&iacute;a&sbquo; con ayuda de potentes teoremas matem&aacute;ticos&sbquo; determina el precio relativo que un sistema virtual le reconocer&aacute; por esa riqueza (su poder econ&oacute;mico de adquisici&oacute;n de otras riquezas)&sbquo; con la condici&oacute;n que lo mismo se haga simult&aacute;neamente para todos los individuos.</p>     <p>Ese equilibrio es una situaci&oacute;n de equivalencias de intercambio (las ofertas y demandas son iguales&sbquo; los agentes gastan lo mismo que les compran)&sbquo; independientemente de c&oacute;mo se organicen los intercambios bilaterales. La  idea de mercado que se propone es muy simple y extra&ntilde;a: el mercado de la teor&iacute;a es una transacci&oacute;n virtual en equilibrio entre propietarios privados&sbquo; cumpliendo la regla de valores iguales de las cosas pose&iacute;das <sup><a name="nr1"></a><a href="#1">1</a></sup>. Esta teor&iacute;a de equilibrio de precios y de agentes tendr&aacute; su m&aacute;ximo desarrollo con el</p>     <p>teorema de existencia de Arrow-Debreu de 1954&sbquo; seg&uacute;n el cual la &uacute;nica situaci&oacute;n real para la descripci&oacute;n de la econom&iacute;a es el equilibrio&sbquo; que s&oacute;lo se hace efectiva mediante la incorporaci&oacute;n de una t&eacute;cnica de transacciones extra&ntilde;a (la caja de compensaci&oacute;n de cuentas de Debreu)&sbquo; que cumple la funci&oacute;n de medio de cambio para relaciones multilaterales y no bilaterales. </p>     <p>Resulta una gran paradoja del modelo walrasiano que queriendo modelar la mano invisible que debe coordinar los agentes&sbquo; se llegue a una econom&iacute;a centralizada (dado que s&oacute;lo funciona en equilibrio y sin relaciones bilaterales)&sbquo; m&aacute;s parecida al socialismo centralizado que al liberalismo mercantil de Smith.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(5). Ahora bien&sbquo; no puedo estar de acuerdo con Monsalve cuando afirma que:</p>     <blockquote>    <p>Kenneth Arrow y Gerard Debreu (1954) probar&iacute;an&sbquo; de manera m&aacute;s general&sbquo; la existencia del equilibrio competitivo en una estructura que hoy se considera la versi&oacute;n paradigm&aacute;tica de unmodelo de equilibrio general desde la perspectiva paretiana. Pero&sbquo; como podr&iacute;a esperarse&sbquo; una mirada cuidadosa de esta estructura&sbquo; conduce r&aacute;pidamente a la convicci&oacute;n de que&sbquo; aunque inspirado en los <i>&Eacute;l&eacute;ments</i>&sbquo; se aparta de manera importante de la intenci&oacute;n amplia de Walras&sbquo; es decir&sbquo; de aquella inmensa formulaci&oacute;n cient&iacute;fica de nuevos ordenamientos sociales y econ&oacute;micos que&sbquo; quiz&aacute;s&sbquo; generaciones posteriores no han sabido entender a cabalidad (Monsalve&sbquo; 2010).</p> </blockquote>    <p>Para que esto fuese cierto&sbquo; faltar&iacute;a demostrar que los criterios de Walras de justicia y de intervenci&oacute;n estatal&sbquo; por ejemplo&sbquo; niegan la validez de la demostraci&oacute;n de Arrow y Debreu. Si el equilibrio de los precios es independiente del Estado y de la justicia&sbquo; tesis de Walras&sbquo; no se entiende como esto puede entrar en contradicci&oacute;n con la demostraci&oacute;n de los premios Nobel. Adem&aacute;s&sbquo; es sabido que no todos los equilibrios generales walrasianos son &oacute;ptimos de Pareto y que la teor&iacute;a neocl&aacute;sica no habr&iacute;a tenido tanto &eacute;xito sin el criterio del &oacute;ptimo.</p>     <p>(6). Precisamente&sbquo; al agregar la idea individualista de Pareto&sbquo; se afirma que un equilibrio walrasiano es un equilibrio eficiente. Los economistas neocl&aacute;sicos le impusieron este criterio individualista al walrasianismo dado que preserva la primac&iacute;a del individuo y es un instrumento para formular la econom&iacute;a normativa para la realidad y para la extensi&oacute;n de la teor&iacute;a. Para la primera&sbquo; todo mundo sub paretiano ser&aacute; susceptible de mejorar; y por tanto&sbquo; toda pol&iacute;tica hacia el &oacute;ptimo ser&aacute; consentida por todos&sbquo; si se cambian o controlan realidades consideradas como imperfecciones o fricciones que ser&iacute;an responsables de la deficiencia. Para la segunda&sbquo; Arrow propuso con &eacute;xito el m&eacute;todo de considerar todo hecho real o te&oacute;rico como susceptible de estudiarse y modelarse como una desviaci&oacute;n con respecto al mundo perfecto propuesto por Walras y los walrasianos<sup><a name="nr2"></a><a href="#2">2</a></sup>. Toda la literatura de "fallas del mercado" est&aacute; para probar el &eacute;xito acad&eacute;mico de esta metodolog&iacute;a&sbquo; que Benetti (1997) ha llamado m&eacute;todo normativo para la ciencia econ&oacute;mica.</p>     <p>(7). Los aspectos de justicia o injusticia est&aacute;n en las condiciones de partida del presunto mercado y no en las de llegada. Los agentes pueden ser desiguales al comienzo del mercado y el equilibrio del mercado s&oacute;lo determinar&aacute; su poder econ&oacute;mico de acuerdo con su punto de partida&sbquo; independiente de si es justo o injusto. De esta manera&sbquo; el mercado de la teor&iacute;a se puede mostrar como independiente frente a los temas de injusticia econ&oacute;mica. El mercado equilibrado s&oacute;lo hace efectivo el poder econ&oacute;mico de cada individuo sin ninguna incertidumbre comercial. Por tanto&sbquo; no hay cabida para la idea del mercado como mecanismo que sanciona las decisiones de los individuos y que pueda conducirlos a desequilibrios individuales.</p>     <p>Esto proteger&aacute; al mundo mercantil de cualquier cr&iacute;tica pol&iacute;tica. Toda inquietud social sobre la justicia se traslada a los presupuestos del mercado y no a su funcionamiento. El segundo teorema del bienestar recoger&aacute; perfectamente esta inquietud y dejar&aacute; entonces el campo abierto para que los economistas intervengan en los debates sobre justicia. Seguramente los aportes de Walras en la econom&iacute;a social podr&iacute;an participar aqu&iacute;.</p>     <p>(8). Walras propone la distinci&oacute;n entre existencia matem&aacute;tica del equilibrio y proceso mercantil que produce el equilibrio. Un equilibrio general ser&iacute;a una situaci&oacute;n independiente del proceso mercantil. Para que el equilibrio sea de un sistema de mercado se propone&sbquo; al igual que Smith&sbquo; que sea el punto de llegada de una situaci&oacute;n conducida por las fuerzas del mercado. Aqu&iacute; Walras propone el <i>tâtonnement</i> como met&aacute;fora aplicable a la competencia perfecta.</p>     <p> El estudio y cr&iacute;tica posterior de la idea de <i>tâtonnement</i> condujo a la <i>maldici&oacute;n de Sonnenschein y Saari</i> (no hay ni puede haber estabilidad en el mundo walrasiano)&sbquo; como la bautiz&oacute; alguna vez <b>B</b>. Guerrien y al descubrimiento  de que el walrasianismo conduc&iacute;a a concebir una trayectoria arbitraria y centralista (Benetti&sbquo; 2001 y Rebeyrol&sbquo; 1999)&sbquo; en lugar de la trayectoria descentralizada de la oferta y demanda que Smith hab&iacute;a propuesto.</p>      <p>La imposibilidad de hablar del desequilibrio y del ajuste hacia el equilibrio condujo a la percepci&oacute;n de que la econom&iacute;a walrasiana se limitar&iacute;a a los teoremas de existencia del equilibrio. Y lo que es a&uacute;n peor&sbquo; se indujo a afirmar que demostrar matem&aacute;ticamente la existencia de un equilibrio entre agentes se debe tomar como la comprobaci&oacute;n del funcionamiento exitoso del mercado <sup><a name="nr3"></a><a href="#3">3</a></sup> La evoluci&oacute;n del walrasianismo &sbquo; al darse cuenta de los impases en la realizaci&oacute;n del programa del maestro&sbquo; crea un cintur&oacute;n de seguridad (o de justificaci&oacute;n) para proteger el n&uacute;cleo te&oacute;rico logrado.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>(9). Volviendo al art&iacute;culo de Monsalve&sbquo; all&iacute; se afirma que Walras confund&iacute;a existencia y convergencia mercantil al equilibrio. Al contrario&sbquo; no las confund&iacute;a. Monsalve mismo cita a Walras: &quot;Queda solamente por demostrar&sbquo; en lo que concierne al equilibrio de la producci&oacute;n&sbquo; al igual que concern&iacute;a al equilibrio del intercambio&sbquo; que el problema al que acabamos de dar soluci&oacute;n   es el mismo que se resuelve en la pr&aacute;ctica en el mercado por el mecanismo de libre competencia&quot; (Walras&sbquo; 1874&sbquo; 307). La soluci&oacute;n matem&aacute;tica se  refiere a encontrar un resultado a partir de las ecuaciones. El <i>tâtonnement</i>  es el mecanismo imaginado para que el mercado halle las soluciones de   compatibilidad de ofertas y demandas. Es la literatura posterior a Arrow y Debreu (y sobre todo la escuela de Chicago)&sbquo; la que va a promover la impostura de que una demostraci&oacute;n de existencia equilibrio comprueba la mano invisible.</p>     <p>(10). Por estas consideraciones y problemas&sbquo; el neo-walrasianismo convierte a la ciencia econ&oacute;mica en una ciencia de situaciones de equilibrio independientes del sistema econ&oacute;mico que lo pueda generar. Cartelier ha diagnosticado recientemente este enfoque convertido en el m&eacute;todo actual  de la ciencia econ&oacute;mica:</p>     <blockquote>    <p>Its methodological principles are very simple. They consist in finding  equilibrium&sbquo; defined as a state of co-ordination of individual rational choices such that nobody has an interest in diverging if all others hold their choices of action constant&sbquo; and in studying the diverse</p>      <p>properties of such situations. Potentially relevant for a large range of problems&sbquo; it is applied to domains far removed from its initial field (Cartelier&sbquo; 2004&sbquo; 222).</p></blockquote>     <p>Una ciencia reducida a situaciones de equilibrio es una ciencia que se queda muda sobre lom&aacute;s importante&sbquo; el funcionamiento del sistema a pesar de que no exista la compatibilidad de las decisiones.</p>     <p>(11). Una de las realizaciones m&aacute;s sorprendentes de este enfoque neowalrasiano es la nueva macroeconom&iacute;a cl&aacute;sica promovida  por Lucas y que se radicaliz&oacute; con los modelos de ciclos reales de Kindland y Prescott <sup><a name="nr4"></a><a href="#4">4</a></sup>. Ahora&sbquo; como afirma DeVroey: &#91;los macro economistas&#93; razonan en un marco de equilibrio general walrasiano y suponen la competencia perfecta. La disciplina del equilibrio&sbquo; las anticipaciones racionales&sbquo; un ambiente din&aacute;mico y estoc&aacute;stico y la sustituci&oacute;n intertemporal est&aacute;n en el centro del an&aacute;lisis&#91;&hellip;&#93; (DeVroey&sbquo; 2009&sbquo; 159).</p>      <p>Esta evoluci&oacute;n de la macroeconom&iacute;a –como afirma Guerrien (1996)–&sbquo; al integrar los fundamentos microecon&oacute;micos&sbquo; intentando dar un contenido m&aacute;s   riguroso a las proposiciones sobre los resultados agregados&sbquo; convierte la macroeconom&iacute;a en una microeconom&iacute;a con un n&uacute;mero muy restringido de agentes –en realidad un agente representativo–&sbquo; obteniendo que lo ganado  en coherencia y rigor se pierda en poder explicativo.</p>      <p>Entonces&sbquo; si Walras hab&iacute;a asumido el tema del equilibrio econ&oacute;mico como el resultado de un proceso de coordinaci&oacute;n de agentes diferentes y descentralizados&sbquo;la evoluci&oacute;n final de su escuela no es proporcionar una alternativa te&oacute;rica a la idea del tanteo sino suprimir el tema de coordinaci&oacute;n entre agentes diferentes&sbquo; a favor de la hip&oacute;tesis de un agente &uacute;nico.</p>     <p><b>A MANERA DE CONCLUSI&Oacute;N</b></p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>  Smith hab&iacute;a creado la ciencia econ&oacute;mica para convencer a los l&iacute;deres de Europa  que el sistema de la mano invisible del mercado deb&iacute;a implementarse&sbquo;</p>     <p>a partir de las virtudes dadas por una prueba racional de ciencia econ&oacute;mica.   Walras y los walrasianos se propusieron mostrar rigurosamente las condiciones en las que la conjetura del autor de <i>La Riquezas de las Naciones</i> podr&iacute;a verificarse sin dejar de lado que el sistema de precios deber&iacute;a ser complementado con una econom&iacute;a social.</p>     <p> Si tras Walras los &uacute;nicos resultados l&oacute;gicos son las demostraciones matem&aacute;ticas de la existencia de muchos equilibrios en una serie de situaciones –una de ellas la econom&iacute;a din&aacute;mica de un solo individuo–&sbquo; el walrasianismo fracas&oacute; en su proyecto original de explicar la coordinaci&oacute;n de agentes comerciantes descentralizados y por ende&sbquo; en proporcionar la teor&iacute;a de la econom&iacute;a capitalista moderna <sup><a name="nr5"></a><a href="#5">5</a></sup>. Ante este fracaso&sbquo; s&oacute;lo se puede constatar la fractura infranqueable entre la ciencia econ&oacute;mica pura de Walras y su econom&iacute;a social. El fracaso en la econom&iacute;a pura proviene&sbquo; por una parte&sbquo;   de los fracasos en los temas de estabilidad y teor&iacute;a monetaria&sbquo; y por la otra&sbquo; en la insistencia en la metodolog&iacute;a del individualismo metodol&oacute;gico&sbquo; que impide aceptar que los individuos son comerciantes porque existe el dinero(una regla social previa) y no que sean comerciantes porque sean racionales.</p>      <p>Si se renuncia al naturalismo del individualismo metodol&oacute;gico&sbquo; se podr&iacute;a abrir la puerta a que la sociedad se explique a partir de la sociedad&sbquo; tal   como propone Marx y algunos heterodoxos modernos&sbquo; y salir de la ilusi&oacute;n de que una mera teor&iacute;a de los equilibrios es suficiente para hacer una buena teor&iacute;a econ&oacute;mica. </p>     <p><b>NOTAS AL PIE </b></p>      <p><a href="#nr1">1</a><a name="1"></a> Es virtual porque en este momento no se explica c&oacute;mo se hacen las transacciones. Es extra&ntilde;a porque los intercambios reales&sbquo; t&iacute;picos de la sociedad comercial son entre un bien privado y un bien social (el dinero)&sbquo; sin que se pueda decir que el pago de la mercanc&iacute;a sea la equivalencia entre dos valores puestos frente a frente&sbquo; ya que el dinero es diferente a las mercanc&iacute;as.</p>      <p><a href="#nr2">2</a><a name="2"></a> Andr&eacute;s &Aacute;lvarez sugiere en los comentarios hechos a este art&iacute;culo que la estructura metodol&oacute;gica del llamado &quot;m&eacute;todo normativo&quot; tiene su origen en Walras dado que &eacute;l es el que propone estructurar el an&aacute;lisis econ&oacute;mico a partir de la diferencia entre econom&iacute;a pura (centrada en el modelo de equilibrio general competitivo) y econom&iacute;as aplicada y social. Estas dos se vinculan con la primera&sbquo; por lo menos es el deseo de Walras&sbquo; de la misma forma en que Arrow pretende articular los casos m&aacute;s &quot;realistas&quot;: a trav&eacute;s de variaciones o imperfecciones del caso puro. Frente a esto&sbquo; aparece una duda: para el m&eacute;todo normativo de Arrow hay que aceptar el primer teorema del bienestar que Walras no tiene. Adem&aacute;s&sbquo; la ampliaci&oacute;n que pretende Walras a la econom&iacute;a social no es lo mismo que la extensi&oacute;n a los mercados imperfectos.</p>     <p><a href="#nr3">3</a><a name="3"></a> Paralelamente&sbquo; un equilibrio no &oacute;ptimo se considerar&aacute; una falla del mercado a pesar de que nunca se demuestra que los mercados la originan. La existencia de situaciones de equilibrio se toma abusivamente como resultado de procesos de mercado.</p>     <p><a href="#nr4">4</a><a name="4"></a> En la conversaci&oacute;n con Klamer&sbquo; el premio Nobel afirma:</p>     <blockquote>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Una gran parte de nuestra actividad te&oacute;rica se concentra sobre los resultados y no sobre el proceso. Y en otra parte&sbquo; sentencia: Pienso que las discusiones generales&#91;. . .&#93;. que se preguntan si el sistema est&aacute; o no en equilibrio&sbquo; carecen totalmente de sentido. Usted puede mirar por la ventana y preguntarse si Nueva Orleans est&aacute; en equilibrio. &iquest;Qu&eacute; sentido tiene eso? El equilibrio es una caracter&iacute;stica de la manera en que miramos las cosas y no la realidad (Citado por De Vroey 2009&sbquo; 72).</p></blockquote>     <p><a href="#nr5">5</a><a name="5"></a> Krugman ha manifestado que: &quot;As I see it, the economics profession went astray because economists, as a group, mistook beauty, clad in impressive-looking mathematics, for truth &quot; (Krugman, 2009).</p> <hr>     <p><b> REFERENCIAS BIBLIOGR&Aacute;FICAS</b></p>     <p>&#91;1&#93; Benetti&sbquo; C. (1991). <i>Moneda y teor&iacute;a del valor.</i> M&eacute;xico: Fondo de Cultura  econ&oacute;mica.</p>     <p>&#91;2&#93; Benetti&sbquo; C. (1997). La m&eacute;thode normative de la &eacute;conomie &eacute;conomique positive. En H. Brochier&sbquo; R. Frydman&sbquo; B. Gazier y J. Lallement (eds). <i>L´&eacute;conomie normative.</i> Paris: Economica.</p>     <p>&#91;3&#93; Benetti&sbquo; C. (2001). El problema de la variaci&oacute;n de los precios: los l&iacute;mites de la teor&iacute;a walrasiana. <i>Cuadernos de econom&iacute;a&sbquo; 20</i>(35)&sbquo; 43-75.</p>     <p>&#91;4&#93; Cartelier&sbquo; J. (2004). Economic theory as political philosophy: the example of the French enlightenment. En I. Barens&sbquo; V. Caspari y B. Schefold. <i>European Society for the History of Economics Thought&sbquo; papers presented at the 5th Annual   Conference of the European Society for the History of Economics Thought&sbquo; </i>febrero 22-25&sbquo; Darmstadt (Alemania) (pp. 206-225). Northampton: Edward Elgar  Publishing&sbquo; Inc.sion went astray because economists&sbquo; as a group&sbquo; mistook beauty&sbquo; clad in impressive-looking mathematics&sbquo; for truth" (Krugman&sbquo; 2009).</p>     <p>&#91;5&#93; Guerrien&sbquo; B. (1996). <i>La &eacute;conomie neoclassique</i>. Paris: La Decouverte.</p>     <p>&#91;6&#93; De Vroey&sbquo;M. (2009). <i>Keynes&sbquo; Lucas - D´une macro&eacute;conomie à l´autre. Paris </i>:   Dalloz.</p>     <p>&#91;7&#93; Helwig&sbquo; M. (1993). The challenge of monetary theory. <i>European Economic Review&sbquo; 37</i>(2-3)&sbquo; 215-242.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>&#91;8&#93; Krugman&sbquo; P. (Septiembre 2&sbquo; 2009). <i>How Did Economists Get It So Wrong? </i>New York: New York Times Magazine. Disponible en: <a href="http://www.nytimes.com/2009/09/06/magazine/06Economic-t.html"target="_blank">http://www.nytimes.com/2009/09/06/magazine/06Economic-t.html</a>.</p>     <p>&#91;9&#93; Monsalve&sbquo; S. (201o). El problema de la variaci&oacute;n de los precios: los l&iacute;mites de la teor&iacute;a walrasiana. <i>Cuadernos de Econom&iacute;a&sbquo; 30</i>(53)&sbquo; 287-319.</p>     <p>&#91;10&#93; Rebeyrol&sbquo; A. (1999). <i>La Pens&eacute;e &eacute;conomique de L&eacute;on Walras</i>. Paris: Dunod.</p>     <p>&#91;11&#93; Walras&sbquo; L. (1874).<i> &eacute;l&eacute;ments d´&eacute;conomie Politique Pure ou Th&eacute;orie de la Richesse Sociale</i> (1st. part) Laussane: Guillaumin.</p><hr></font>     ]]></body>
</article>
