<?xml version="1.0" encoding="ISO-8859-1"?><article xmlns:mml="http://www.w3.org/1998/Math/MathML" xmlns:xlink="http://www.w3.org/1999/xlink" xmlns:xsi="http://www.w3.org/2001/XMLSchema-instance">
<front>
<journal-meta>
<journal-id>0123-4870</journal-id>
<journal-title><![CDATA[Folios]]></journal-title>
<abbrev-journal-title><![CDATA[Folios]]></abbrev-journal-title>
<issn>0123-4870</issn>
<publisher>
<publisher-name><![CDATA[Universidad Pedagógica Nacional ]]></publisher-name>
</publisher>
</journal-meta>
<article-meta>
<article-id>S0123-48702011000100005</article-id>
<title-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El giro hacia el pasado. Reflexiones sobre su naturaleza e impactos]]></article-title>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[The turn towards the past. Reflections on its nature and impact]]></article-title>
</title-group>
<contrib-group>
<contrib contrib-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jaramillo Marín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jefferson]]></given-names>
</name>
<xref ref-type="aff" rid="A01"/>
</contrib>
</contrib-group>
<aff id="A01">
<institution><![CDATA[,Pontificia Universidad Javeriana Facultad de Ciencias Sociales ]]></institution>
<addr-line><![CDATA[Bogotá ]]></addr-line>
</aff>
<pub-date pub-type="pub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<pub-date pub-type="epub">
<day>00</day>
<month>01</month>
<year>2011</year>
</pub-date>
<numero>33</numero>
<fpage>61</fpage>
<lpage>76</lpage>
<copyright-statement/>
<copyright-year/>
<self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&amp;pid=S0123-48702011000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_abstract&amp;pid=S0123-48702011000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><self-uri xlink:href="http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_pdf&amp;pid=S0123-48702011000100005&amp;lng=en&amp;nrm=iso"></self-uri><abstract abstract-type="short" xml:lang="es"><p><![CDATA[Las ciencias sociales han experimentado, desde mediados del siglo XX, varios giros epistemológicos, culturales y políticos en la forma de producir el conocimiento social. Sin lugar a dudas, los de mayor impacto han sido el "giro lingüístico" y el "giro cultural". En este artículo reflexionamos, sin embargo, sobre el "giro hacia el pasado" que ocurre en el último cuarto del siglo XX. Éste giro repercute en el procesamiento y trámite del pasado, además de situar en la escena pública una preocupación cultural y política por el recuerdo, el olvido y la memoria en las sociedades occidentales.]]></p></abstract>
<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[The social sciences have experienced since the mid-twentieth century several turns epistemological, cultural and political in way to produce social knowledge. Undoubtedly, the most impact was the "linguistic turn" and the "cultural turn". In this article we reflect, however, about the "turn toward the past" that occurs in the last quarter of the twentieth century. This turn affects the processed and handling of the past as well as placing on the public stage a special cultural and political concern by remembrance, forgetfulness and memory in Western societies.]]></p></abstract>
<kwd-group>
<kwd lng="es"><![CDATA[Estudios sociales de la memoria]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[memoria e historia]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[sociología de la memoria]]></kwd>
<kwd lng="es"><![CDATA[políticas de la memoria]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[Social studies of memory]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[memory and history]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[sociology of memory]]></kwd>
<kwd lng="en"><![CDATA[politics of memory]]></kwd>
</kwd-group>
</article-meta>
</front><body><![CDATA[  <font size="2" face="Verdana">      <p><font size="4">    <center><b>El giro hacia el pasado. Reflexiones sobre su naturaleza e impactos</b></center></font></p>     <p><font size="3">    <center><b>The turn towards the past. Reflections on its nature and impact</b></center></font></p>     <p>    <center>Jefferson Jaramillo Mar&iacute;n<sup><a name="nu1"></a><a href="#num1">1</a></sup></center></p>     <br>      <p><sup><a name="num1"></a><a href="#nu1">1</a></sup>Soci&oacute;logo y Mag&iacute;ster en Filosof&iacute;a Pol&iacute;tica de la Universidad del Valle, Cali, Colombia. Profesor del Departamento de Sociolog&iacute;a, Facultad de Ciencias Sociales, Pontificia Universidad Javeriana, Bogot&aacute;. Candidato a Doctor en Ciencias Sociales, Flacso, M&eacute;xico. Becario del Conacyt. Correo-e: <a href="mailto:jefferson.jaramillo@javeriana.edu.co">jefferson.jaramillo@javeriana.edu.co</a> <a href="mailto:jefferson.jaramillo@flacso.edu.mx">jefferson.jaramillo@flacso.edu.mx</a></p>     <p>Art&iacute;culo recibido el 8 de marzo de 2010 y aprobado el 28 de abril de 2011</p> <hr>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>Resumen</b></font></p>     <p>Las ciencias sociales han experimentado, desde mediados del siglo XX, varios giros epistemol&oacute;gicos, culturales y pol&iacute;ticos en la forma de producir el conocimiento social. Sin lugar a dudas, los de mayor impacto han sido el "giro ling&uuml;&iacute;stico" y el "giro cultural". En este art&iacute;culo reflexionamos, sin embargo, sobre el "giro hacia el pasado" que ocurre en el &uacute;ltimo cuarto del siglo XX. &Eacute;ste giro repercute en el procesamiento y tr&aacute;mite del pasado, adem&aacute;s de situar en la escena p&uacute;blica una preocupaci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica por el recuerdo, el olvido y la memoria en las sociedades occidentales.</p>     <p><b>Palabras clave</b>: Estudios sociales de la memoria, memoria e historia, sociolog&iacute;a de la memoria, pol&iacute;ticas de la memoria.</p> <hr>     <p><font size="3"><b>Abstract</b></font></p>     <p>The social sciences have experienced since the mid-twentieth century several turns epistemological, cultural and political in way to produce social knowledge. Undoubtedly, the most impact was the "linguistic turn" and the "cultural turn". In this article we reflect, however, about the "turn toward the past" that occurs in the last quarter of the twentieth century. This turn affects the processed and handling of the past as well as placing on the public stage a special cultural and political concern by remembrance, forgetfulness and memory in Western societies.</p>     <p><b>Keywords</b>: Social studies of memory, memory and history, sociology of memory, politics of memory.</p> <hr>     <p><font size="3"><b>Introducci&oacute;n</b></font></p>     <p>Dos grandes giros te&oacute;ricos y metodol&oacute;gicos ocurren a mediados del siglo XX en las ciencias sociales: el ling&uuml;&iacute;stico y el cultural. Tres dimensiones los caracterizan. En primer lugar, una crisis de representaci&oacute;n, que erosion&oacute; la noci&oacute;n cl&aacute;sica de sujeto-objeto y las formas convencionales de esta relaci&oacute;n. En segundo lugar, una crisis de legitimidad que cuestion&oacute; el estatuto cient&iacute;fico de lo social y posicion&oacute; la emergencia de reflexiones innovadoras sobre el lenguaje y la cultura, las cuales tuvieron impactos serios sobre la representaci&oacute;n de lo social y la producci&oacute;n de la escritura para el cient&iacute;fico social. Finalmente, una crisis de la pr&aacute;ctica de las ciencias sociales, expresada en un debate epistemol&oacute;gico y pol&iacute;tico que coloc&oacute; en cuesti&oacute;n el sujeto de conocimiento y la relaci&oacute;n que &eacute;l establece con los otros sujetos y con los contextos sociales en que se encuentran inmersos (Cfr. Denzin, 1997; Marcus y Fisher, 2000; Vera y Jaramillo, 2007).</p>     <p>A estos reconocidos giros postmodernos, con sus enormes consecuencias hasta el d&iacute;a de hoy en la producci&oacute;n de conocimiento social, debemos agregar uno nuevo, propio del &uacute;ltimo cuarto del siglo XX: el "giro hacia el pasado". Este giro ha repercutido en la producci&oacute;n del conocimiento hist&oacute;rico, espec&iacute;ficamente, en las maneras c&oacute;mo se ven&iacute;a abordando el presente y el pasado y la consecuente relaci&oacute;n del investigador social con ambos. De otra parte, va a poner de relieve la importancia del recuerdo y el olvido en la escena p&uacute;blica, a trav&eacute;s de una especial preocupaci&oacute;n cultural y pol&iacute;tica por la memoria en las sociedades occidentales (cfr. Huyssen, 2002).</p>     <p>Este breve ensayo busca dar cuenta de esta preocupaci&oacute;n, pregunt&aacute;ndose por &iquest;cu&aacute;l fue el contexto intelectual y social en el que ocurri&oacute; dicho giro?, &iquest;cu&aacute;les fueron sus principales caracter&iacute;sticas?, &iquest;cu&aacute;les han sido sus implicaciones para las sociedades occidentales donde se experiment&oacute; con mayor intensidad?, &iquest;qu&eacute; rol han jugado la memoria y la historia en ese &aacute;mbito? y, finalmente, &iquest;qu&eacute; nos dice a nosotros los latinoamericanos con pasados y presentes sociales violentos no debidamente tramitados?</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>El contexto pol&iacute;tico e intelectual de los giros postmodernos</b></font></p>     <p>A mediados de los a&ntilde;os setenta del siglo XX, la ciencia social experimenta una consciencia de crisis sobre sus fundamentos epistemol&oacute;gicos, sus alcances pol&iacute;ticos y su eficacia social en un mundo que la desborda. Esta consciencia pasa por el reconocimiento de la ruptura de las fronteras y los autismos disciplinares, la visibilizaci&oacute;n de formas m&aacute;s refinadas de dominio y control institucional y la crisis de la teor&iacute;a de la modernizaci&oacute;n, cuyo principal referente ideol&oacute;gico es Parsons. La crisis se manifesta de varias formas. De una parte, adquieren protagonismo las llamadas teor&iacute;as del conflicto que contravienen los supuestos b&aacute;sicos del funcionalismo sociol&oacute;gico, antropol&oacute;gico y jur&iacute;dico<sup><a name="nu2"></a><a href="#num2">2</a></sup>. De otra, se nota el infujo de las microsociolog&iacute;as que se especializan en el car&aacute;cter proteico e impresionista de la vida social. En el plano pol&iacute;tico y social, la creencia modernizadora de que tras el proceso de industrializaci&oacute;n habr&iacute;a un desarrollo institucional sin igual, producto de la implantaci&oacute;n del desarrollo econ&oacute;mico capitalista, resulta contraf&aacute;ctica (Alexander, 2000; Wallerstein, 2003; 2006). La ciencia social de entonces se muestra incapaz de anticipar y aceptar los procesos sociales y los cambios culturales que reconfiguran el mundo de la posguerra.</p>     <p>Los movimientos nacionales negros y chicanos, las rebeliones ind&iacute;genas, los movimientos juveniles, los procesos migratorios a gran escala, de poblaci&oacute;n proveniente de las antiguas colonias, la exacerbaci&oacute;n de las nacionalidades y de las identidades locales, el aforamiento de las huellas del pasado colonizador, la globalizaci&oacute;n econ&oacute;mica y cultural, el desarrollo del capitalismo tard&iacute;o y las crisis pol&iacute;ticas internas en varios continentes desbordan los alcances explicativos de la teor&iacute;a de la modernizaci&oacute;n. Todos esos cambios capturan, desde luego, <i>la imaginaci&oacute;n </i>ideol&oacute;gica de muchos intelectuales de diversas tendencias. Una imagen potente que describe esta escena de transformaciones se la debemos a Marshall Berman, en su popular libro <i>Todo lo s&oacute;lido se desvanece en el aire </i>(1989), cuando menciona que el &laquo;modernismo se toma las calles&raquo;.</p>      <p>Pero esta conciencia de crisis es tambi&eacute;n una experiencia de transformaci&oacute;n para generaciones, que terminan rebeladas contra el racionalismo estructural y determinista y, por supuesto, contra el individualismo capitalista. Ser&aacute; tambi&eacute;n el antecedente de la emergencia de todo un programa te&oacute;rico conocido como postmodernismo. Este episodio va a representar para unos un movimiento intelectual novedoso, liderado en su mayor&iacute;a por franceses y norteamericanos, entre ellos, Jean Francois Lyotard, Jacques Derrida, Michel Foucault, Fredric Jameson y David Harvey. Para otros, no es m&aacute;s que un escenario acad&eacute;mico de relativizaci&oacute;n cognitiva y cultural que contribuy&oacute; a generar m&aacute;s confusi&oacute;n y "charlatanismo intelectual" (Sokal y Bricmont, 1999; Sokal, 2009). Algunos llegar&aacute;n a considerarlo s&oacute;lo una moda perversa, impuesta desde los escritorios de pensadores esc&eacute;pticos, al mejor estilo de <i>una declaraci&oacute;n autobiogr&aacute;fica de un sector de la intelectualidad occidental traumatizada por los fracasos del socialismo real &#91;...&#93; que no se preocup&oacute; por verificar sus proposiciones, &#91;...&#93; jugando as&iacute; con el impresionismo y la exageraci&oacute;n</i>" (cfr. De la Garza et al, 2008, p. 11; Callinicos, 1998).</p>     <p>Movimiento intelectual, encanto te&oacute;rico, sensibilidad epistemol&oacute;gica de ruptura o moda perversa, lo cierto es que cierta dosis de postmodernismo contribuy&oacute; decididamente a la eclosi&oacute;n de algunos de los autores y perspectivas cr&iacute;ticas m&aacute;s relevantes para el pensamiento social y cultural contempor&aacute;neo, del &uacute;ltimo cuarto de siglo XX. Sus consecuencias han sido significativas para toda una generaci&oacute;n cr&iacute;tica de la consolidaci&oacute;n del capitalismo, la difusi&oacute;n de las industrias culturales globales, el auge de pol&iacute;ticas conservadoras y la inversi&oacute;n b&eacute;lica sin precedentes contra el "terrorismo global". Con el postmodernismo devienen tambi&eacute;n unos giros culturales y pol&iacute;ticos, que no solo erosionan de forma radical la teor&iacute;a de la modernizaci&oacute;n, sino tambi&eacute;n la forma como se pens&oacute; y proces&oacute; te&oacute;ricamente la noci&oacute;n de modernidad. Especialmente, una modernidad caracterizada por la expansi&oacute;n de unas formas de vida socialmente construidas alrededor del capitalismo industrial y un proyecto cultural y pol&iacute;tico definido sobre la base de estados nacionales, benefactores y clases sociales que dotaron a los individuos de seguridades biogr&aacute;ficas y ontol&oacute;gicas. Estos giros son un s&iacute;ntoma de la erosi&oacute;n paulatina de una cosmovisi&oacute;n del mundo social, al romperse y deshacerse los fundamentos mismos de esas seguridades, es decir, los v&iacute;nculos institucionales fuertes que ayudaron a tejer los estados nacionales benefactores, la clase social o la pol&iacute;tica. No en vano, se concibe hoy desde la sociolog&iacute;a, que la modernidad entra en una fase de reflexividad de sus fundamentos. No en vano, Ulrich Beck (1998), Zygmunt Bauman (2000, 2005), Richard Sennet (2006) y Anthony Giddens (2004) realizan desde sus aportes te&oacute;ricos, un balance cr&iacute;tico de la misma proponiendo un "<i>inventario de sus ganancias y p&eacute;rdidas</i>" (Bauman, 2005, p. 358).</p>     <p>En un contexto as&iacute; no solo se cuestiona la teor&iacute;a como totalidad, el intelectual adem&aacute;s se torna sensible frente a la imposibilidad de una gran teor&iacute;a. Tras la segunda guerra mundial Karl Popper, en su obra titulada <i>La miseria del historicismo (1961)</i>, representa precisamente ese pensador preocupado reflexivamente por las tendencias del conocimiento que conciben la realidad como producto de estructuras hist&oacute;ricas objetivas, que determinaban la acci&oacute;n de los sujetos. Al plantear su popular tesis de que la ciencia avanza refutando ideas, pero bajo un ejercicio de validaci&oacute;n intersubjetiva, el autor le hace frente al historicismo impugnando sus principales bases. Sugiere entonces que cada momento de la historia es nuevo y cada agente tiene una funci&oacute;n decisiva en la construcci&oacute;n social. Sin preverlo del todo, Popper sit&uacute;a un asunto epistemol&oacute;gicamente notorio para el momento y con hondas repercusiones posteriores: entender la realidad, ya no como un objeto distante, carente de vida, sino como compuesta por sujetos que dotan de sentido su accionar y el de los dem&aacute;s. Esa labor ser&iacute;a emprendida tempranamente desde la sociolog&iacute;a, por la fenomenolog&iacute;a y el interaccionismo. Luego ser&iacute;a retomada por la teor&iacute;a fundamentada y el constructivismo. Todos ellos, imbuidos por el clima de &eacute;poca, transitar&aacute;n de modelos explicativos de la sociedad, basados en el orden objetivo y el cambio estructural, a esquemas interpretativos de lo social, orientados hacia la comprensi&oacute;n, la comunicaci&oacute;n intersubjetiva y procesos de enmarcaci&oacute;n de sentido y significaci&oacute;n, cuya influencia ha sido decisiva hasta el d&iacute;a de hoy en la teor&iacute;a social.</p>     <p>Los problemas planteados por esos giros culturales, pol&iacute;ticos y epistemol&oacute;gicos que apelaron a nuevas formas de ver el mundo, as&iacute; como la lectura cr&iacute;tica de los mecanismos de dominaci&oacute;n inscritos en las pr&aacute;cticas discursivas y las relaciones de poder asociadas a ellas, influyeron sin duda alguna en la ciencia social contempor&aacute;nea, a la vez que plantearon tem&aacute;ticas que hoy en d&iacute;a nos ocupan. Uno de esos asuntos fue precisamente el cuestionamiento de las formas de representaci&oacute;n y legitimaci&oacute;n del mundo social, es decir, c&oacute;mo los antrop&oacute;logos, soci&oacute;logos, e historiadores se las ingeniaban para dar cuenta de una realidad difusa, que se deshace a los ojos del observador y tambi&eacute;n del sujeto observado; una realidad que requiere ser penetrada hermen&eacute;uticamente, con nuevos g&eacute;neros literarios y no s&oacute;lo a trav&eacute;s de una ciencia experimental en busca de leyes; una realidad que acelera la crisis de inteligibilidad de los relatos sociales e hist&oacute;ricos (cfr. Cliford, 1991; Cliford y Marcus, 1986; Fisher y Marcus, 2000; Hunt y Bonnel, 1999; Geertz, 2000; Rabinow, 1991; Taussig, 1995). Otra de estas cuestiones ser&iacute;a precisamente el giro intelectual y cultural hacia el pasado. Este tipo de giro pasar&aacute; por reconocer el sentido cultural y pol&iacute;tico del recuerdo, la necesidad hist&oacute;rica de la rememoraci&oacute;n en naciones cuyas culpas y deudas hist&oacute;ricas no se saldaron adecuadamente y el deber de memoria para diversos sectores subalternos. &Eacute;ste momento estar&aacute; ligado a un posicionamiento de reflexiones de diverso cu&ntilde;o sobre la construcci&oacute;n del tiempo social y la historizaci&oacute;n de las memorias. A continuaci&oacute;n, trataremos de dar cuenta de este nuevo esp&iacute;ritu de &eacute;poca y de las caracter&iacute;sticas del giro operado.</p>     <p><font size="3"><b>Las caracter&iacute;sticas del giro hacia el pasado</b></font></p>     <p>En un contexto de exacerbaci&oacute;n de crisis de la teor&iacute;a, de protagonismo de las econom&iacute;as de consumo y de colonizaci&oacute;n de los espacios y la vida privada, los giros postmodernistas replantear&aacute;n preguntas fundamentales sobre la naturaleza de la historia y la modernidad. Qui&eacute;rase o no, desde diferentes perspectivas y por supuesto con llanuras, depresiones y picos conceptuales como toda la producci&oacute;n social del siglo XX, estos giros fueron capaces de articular una historia de las ideas, y unas epistemolog&iacute;as disruptivas que dieran cuenta del car&aacute;cter contingente de la experiencia humana y sus instituciones. A&uacute;n as&iacute;, retoman problemas de la tradici&oacute;n y del pasado para leer el presente, asumiendo cr&iacute;ticamente la cuesti&oacute;n del sujeto como constructor de la historia, la de-construcci&oacute;n del proyecto moderno ilustrado en tanto proyecto universal, el cuestionamiento radical al capitalismo como &uacute;nica alternativa econ&oacute;mica y el develamiento de lo que encubren las formas culturales vigentes.</p>     <p>Esto tiene repercusiones a mediados y finales del siglo XX en la forma de producir conocimiento social y en la emergencia de eso que aqu&iacute; denominamos giro hacia el pasado. La historia objetivada comienza a ser permeada por la contingencia de la narraci&oacute;n hist&oacute;rica y la discusi&oacute;n sobre el estatus epistemol&oacute;gico de la verdad hist&oacute;rica es alimentada por un debate entre las visiones m&aacute;s radicales, las retoricistas o narrativistas, sostenidas por Hayden White (1992), y las m&aacute;s moderadas, que, a&uacute;n compartiendo la crisis del dogma hist&oacute;rico, ser&aacute;n cr&iacute;ticas de la reducci&oacute;n de la historia a una mera ilusi&oacute;n narrativa. Aqu&iacute; destacar&aacute;n Paul Ricoeur (2004), Carlo Ginzburg (1991) y Sa&uacute;l Friedlander (1992). En este escenario muchos historiadores cuestionar&aacute;n el estatuto epistemol&oacute;gico de la verdad hist&oacute;rica, pero ser&aacute;n cautos con el desprendimiento de la ret&oacute;rica de la historia de la positividad de los hechos. Especialmente porque se puede terminar abusando de la relatividad hist&oacute;rica en la recuperaci&oacute;n del pasado, haciendo ideol&oacute;gicamente admisible cualquier relato sobre el pasado y encubriendo con ello formas de dominaci&oacute;n (cfr. G&oacute;mez - Muller, 2008).</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>A&uacute;n as&iacute;, la crisis epistemol&oacute;gica de la historia, se enmarca desde los a&ntilde;os sesenta, en la gran crisis de certidumbre que pone en evidencia <i>la disoluci&oacute;n del monopolio de la verdad de la ciencia </i>(Beck, 1998, p. 217), especialmente aquella que se encarna en las grandes narrativas del estructuralismo, el marxismo, el funcionalismo y el positivismo, inmersas en categor&iacute;as r&iacute;gidas y estrechas sobre la sociedad. En esa gran crisis, el giro hacia el pasado surge signado por la desconfianza, la sospecha y la crisis ante los grandes metarrelatos culturales y te&oacute;ricos propios de un modernismo futurista y de una modernidad con pretensiones homogeneizantes y universalistas. Si bien, inicialmente es un giro cultural que emerge bajo la impronta de una reelectura del pasado y de la tradici&oacute;n, poco a poco va torn&aacute;ndose tambi&eacute;n en un giro pol&iacute;tico, porque no se trata de recuperar el sentido de cualquier pasado, sino de pasados silenciados y ocultos hegem&oacute;nicamente. Se trata de recuperar en las micro historias, en las historias desde abajo, en los relatos locales, las huellas de culpas hist&oacute;ricas. A la crisis pol&iacute;tica y econ&oacute;mica de la modernizaci&oacute;n y de la modernidad s&oacute;lida, se suma entonces la explosi&oacute;n de las deudas hist&oacute;ricas de naciones como la francesa, la alemana y la inglesa, cuyo pasado no es tan c&aacute;ndido como se hac&iacute;a creer en sus relatos nacionales y donde la explotaci&oacute;n, la esclavitud, el abuso y el exterminio sistem&aacute;ticos con el otro comienzan a ser develados radicalmente.</p>     <p>Una de las consecuencias m&aacute;s sentidas de este giro ser&aacute; la recodificaci&oacute;n del sentido de la colonizaci&oacute;n europea en &Aacute;frica y Asia. Ello llevar&aacute; al europeo a preguntarse: &iquest;c&oacute;mo se construy&oacute; al otro-ex&oacute;tico?, &iquest;c&oacute;mo se ley&oacute; y legitim&oacute; el pasado colonial?, &iquest;c&oacute;mo se edific&oacute; la arquitectura conceptual de disciplinas como la antropolog&iacute;a y la historia? Este giro va a tener una fuerte influencia sobre la disciplina hist&oacute;rica, en particular en Francia, en donde la recuperaci&oacute;n del pasado <i>va a unida a las interrogaciones sobre la naci&oacute;n, a las crisis de las identidades nacionales, a un reexamen de ciertos episodios del pasado nacional franc&eacute;s pasados que hab&iacute;an estado ocultos o incompletamente historizados (como el per&iacute;odo de Vichy o la guerra de Argelia) </i>(Allier, 2008b, p.182).</p>     <p>Sin embargo, uno de los acontecimientos que tuvo mayor fuerza en esa reelectura es, sin lugar a dudas, el holocausto. A partir de los a&ntilde;os ochenta, c&oacute;mo reconoce el cr&iacute;tico literario Andreas Huyssen, &eacute;ste se convierte en un poderoso prisma a trav&eacute;s del cual se comienzan a percibir otros genocidios (2002, p. 18). Gran parte de la arquitectura literaria y conceptual europea desplaza su acento te&oacute;rico y emp&iacute;rico hacia este tema, construyendo a su paso todo un discurso global del dolor. El holocausto termina convirti&eacute;ndose entonces en la principal narrativa memorial desde entonces, en una especie de tropos universal del trauma hist&oacute;rico que tendr&aacute; repercusiones m&aacute;s all&aacute; de Europa. Sin embargo, esa preocupaci&oacute;n por el holocausto no es nueva en Europa, refleja una dosis de angustia y reflexividad presente en la ciencia social europea desde comienzos del siglo XX por la barbarie de la raz&oacute;n y aparece expl&iacute;cita en los te&oacute;ricos de Frankfurt, especialmente en Adorno y Benjamin<sup><a name="nu3"></a><a href="#num3">3</a></sup>, y posteriormente en otros pensadores como Zygmunt Bauman, Emmanuel Levinas y Giorgio Agamben. El pasado del holocausto es le&iacute;do en ellos, en tanto la crisis misma de la modernidad ilustrada. Una modernidad que en su acelerada y obsesiva marcha hacia delante, trat&oacute; por todos los medios de eliminar el caos y producir el orden y la normalidad, sin poder parad&oacute;jicamente eliminar del todo la ambivalencia, generando todo tipo de consecuencias perversas, entre ellas el exterminio jud&iacute;o, la cat&aacute;strofe (shoah). El holocausto desde &eacute;sta &oacute;ptica, no va a ser una simple negaci&oacute;n de la modernidad, ni tan solo su fracaso; al contrario, ser&aacute; le&iacute;do como la consumaci&oacute;n del proyecto moderno eurocentrista (cfr. Bauman, 2006).</p>     <p>Si hay algo singular en este boom memorial del holocausto es su r&aacute;pida vehiculizaci&oacute;n a trav&eacute;s de un notorio auge de literatura especializada sobre el tema, de la emergencia de las voces de los sobrevivientes que luego de muchos a&ntilde;os de silencio deciden contar lo que sucedi&oacute; en los campos, como es el caso de Jorge Sempr&uacute;n, quiz&aacute; con el &aacute;nimo de revivir memorias suprimidas o mal resueltas (S&aacute;nchez, 2008:18). Es notoria tambi&eacute;n, a este respecto, una avalancha de solicitudes p&uacute;blicas de perdones<sup><a name="nu4"></a><a href="#num4">4</a></sup>, agenciadas por autoridades nacionales y la creaci&oacute;n de varios museos del horror en el mundo. De otra parte, destacan obras cinematogr&aacute;ficas, que acometen la labor de presentar el holocausto del pueblo jud&iacute;o como expresi&oacute;n de una de las mayores f&aacute;bricas de indiferencia moral que en la historia del mundo moderno haya existido. La lectura del pasado reciente del holocausto pasa por una condena de la sacralizaci&oacute;n de la tecnolog&iacute;a del exterminio y de la burocratizaci&oacute;n de la crueldad. A nuestro juicio, &eacute;se es precisamente uno de los &eacute;xitos y contribuciones performativas<sup><a name="nu5"></a><a href="#num5">5</a></sup> de <b>La lista de Schindler </b>(1993) a este giro: tratar de aleccionar al espectador sobre cu&aacute;n perversa puede llegar a ser la minimizaci&oacute;n del dolor de millones de personas, generando sentimientos de culpa, dolor y verg&uuml;enza mundial por la banalizaci&oacute;n que bajo determinado r&eacute;gimen pol&iacute;tico se hizo de la barbarie.</p>     <p>A&uacute;n as&iacute;, este giro hacia el pasado va m&aacute;s all&aacute; del tropos universal holoc&aacute;ustico y de una narrativa hegem&oacute;nica sobre el dolor, redimension&aacute;ndose en otras formas. En ese sentido, se observa una recodificaci&oacute;n plural de las memorias, a trav&eacute;s de una multiplicidad de relatos y narraciones sobre el pasado que comienzan a ser reconocidas y visibilizadas. Memorias convertidas en lugares de lucha social, espacios para la resistencia de las v&iacute;ctimas y sobrevivientes, escenarios para el testimonio, el perd&oacute;n y la reconciliaci&oacute;n, incluso memorias negadoras, y en muchas ocasiones memorias "objetos de marketing" y "piezas de museo". Se ha llegado incluso a considerar que este momento hist&oacute;rico es expresi&oacute;n de una especie de <i>universalizaci&oacute;n de la exigencia de memoria como un deber pol&iacute;tico y jur&iacute;dico </i>(G&oacute;mez - Muller, 2007, p. 40). No en vano nuestra &eacute;poca es una era memorial, marcada por cierta obsesi&oacute;n cultural por el pasado, por el recuerdo, por la rememoraci&oacute;n, por sus huellas. Asistimos a lo que el fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol Reyes Mate nombra como cultura de la memoria (2006). Nuestro mundo ha activado la maquinaria de narrar y recordar como nunca antes. Para algunos, gran parte de este fen&oacute;meno estar&aacute; acompa&ntilde;ado, de una gran dosis de ideologizaci&oacute;n de la memoria (Bensoussan, 1998); para otros, ser&aacute; la consumaci&oacute;n de un presentismo, un rasgo de coyuntura (Hartog, 2003; Hartog y Revel, 2002), caracterizado por un nuevo clima de &eacute;poca, por un nuevo orden del tiempo y un nuevo r&eacute;gimen de historicidad (Koselleck, 1993).</p>     <p>B&aacute;sicamente, la tesis del presentismo conlleva la idea de ruptura del orden del tiempo hist&oacute;rico, dotando de nuevas coordenadas temporales la orientaci&oacute;n de la vida social. Desde la perspectiva de Koselleck (1993), una de las principales caracter&iacute;sticas de nuestro mundo moderno es que acelera la vida social al punto de abrir una brecha enorme entre el espacio de la experiencia, en el que el pasado es parte de la cotidianidad y del acervo acumulado, y el horizonte de expectativas, en el que el futuro est&aacute; atado a la utop&iacute;a (cfr. Koselleck, 1993). Al generarse esta brecha enorme en el mundo moderno, como dicen Lechner y G&uuml;ell, recogiendo la tesis de Koselleck <i>las experiencias r&aacute;pidamente devienen obsoletas, y las expectativas de futuro crecen m&aacute;s y m&aacute;s despegadas de la realidad presente </i>(2002, p. 64). La consecuencia directa, ser&aacute;, seg&uacute;n Hartog (2003), que en nuestro presente hist&oacute;rico parecemos vivir un mismo instante, una especie de presente omnipresente.</p>     <p>En un contexto as&iacute;, no es extra&ntilde;o que el presente pierda profundidad hist&oacute;rica y el pasado se celebre y se recupere, pero de forma acelerada. Es cierto, el pasado se recupera, pero tambi&eacute;n con una especie de morbo medi&aacute;tico, propio de una cultura del instante. Se recupera el dolor de la v&iacute;ctima, a trav&eacute;s de su testimonio grabado y televisado, pero tambi&eacute;n se recupera una memoria imaginada, una memoria que se comercializa a gran escala, una memoria que se digitaliza, virtualiza, pero a costa tambi&eacute;n de la memoria vivida. Con ello no obstante, no se desmerita el papel del testimonio que, como dice Calveiro, <i>es una construcci&oacute;n reflexiva de una experiencia particular, la del sobreviviente, con capacidades distintas de interrogaci&oacute;n y descripci&oacute;n </i>(Calveiro, 2006, p. 82). S&oacute;lo se asiste a un momento hist&oacute;rico en el que resulta imposible recuperar y discutir la memoria personal o p&uacute;blica sin <i>contemplar la enorme influencia de los nuevos medios como veh&iacute;culos de toda forma de memoria </i>(Huyssen, 2002, p. 25). Esa mediatizaci&oacute;n, desde luego, tiene un tinte ideol&oacute;gico, puesto que <i>los medios no transportan la memoria p&uacute;blica con inocencia: la configuran en su estructura y en su forma mismas </i>(2002, p. 27). Este presentismo medi&aacute;tico de nuestros tiempos, termina colonizando el pasado y el futuro y transformando cualquier discurso sobre la memoria. En un mundo de relativismo y pluralidad de memorias, tambi&eacute;n se correr&iacute;a el riesgo de subordinar cierta dosis de verdad factual del pasado, necesaria para las luchas y reivindicaciones de ciertos sectores, a una ideolog&iacute;a de la representaci&oacute;n imaginaria del pasado. Esta relativizaci&oacute;n har&iacute;a que cualquier relato sobre el pasado sea igualmente v&aacute;lido. Esto, adem&aacute;s de encubrir modos de dominaci&oacute;n existentes, devaluar&iacute;a ciertas memorias en favor de otras (G&oacute;mez-Muller, 2007).</p>     <p>En esencia, este giro al pasado del mundo contempor&aacute;neo nos impone tambi&eacute;n un uso totalmente diferente de los tiempos hist&oacute;ricos. El pasado que antes era previsible y maestro de vida, ahora resultaba <i>imprevisible y caprichoso</i>, <i>pierde su car&aacute;cter org&aacute;nico, perentorio y apremiante </i>(Nora, 2008, p. 176). El futuro que antes estuvo amarrado a una utop&iacute;a guiada por el ideal de la transformaci&oacute;n del mundo, termina arroj&aacute;ndonos a las fosas de la incertidumbre. El presente que antes ten&iacute;a la seguridad de las lecciones del pasado y en cierta medida estaba subordinado a &eacute;ste, ahora est&aacute; escindido entre un pasado perdido y un porvenir nada claro. M&aacute;s a&uacute;n, el presente termina aparentemente como el gran vencedor, domesticando el pasado y el futuro, molde&aacute;ndolos a su antojo. En este tipo de presente, la historia comienza a perder su car&aacute;cter can&oacute;nico.</p>     <p>El temor de muchos pensadores, entre ellos Koselleck, y que es tambi&eacute;n expresi&oacute;n de la sintomatolog&iacute;a de los tiempos postmodernos, es que la historia deje totalmente de ser la narraci&oacute;n de la experiencia acumulada y devengue s&oacute;lo en la proyecci&oacute;n de un relato de lo venidero (Ram&iacute;rez, 2008). Pero m&aacute;s all&aacute; de que este temor sea o no v&aacute;lido, lo cierto es que el lugar que por tanto tiempo ocup&oacute; la historia como maestra de vida, lo ocupan hoy las memorias que son las pedagogas del aqu&iacute; y del ahora. Memorias manufacturadas, sofisticadas, construidas a la medida de nuestro tiempo, por diversos agentes e instituciones. A&uacute;n as&iacute;, lo interesante de este momento es que si bien el pasado y el futuro parecen desdibujarse y perder densidad en un omnipresente permanente, es tambi&eacute;n el momento en el que con m&aacute;s fuerza quiere recuperarse su sentido, es por eso que el giro hacia el pasado es en esencia un giro hacia la <i>rememoraci&oacute;n en busca de sus huellas </i>(Lechner y Guell, 2002, p. 65).</p>     <p>Ahora bien, sin situarnos de lleno en la discusi&oacute;n sobre la dignidad o herej&iacute;a del presentismo, o sobre la perversidad de ese s&iacute;ntoma de &eacute;poca es posible destacar el papel performativo del pasado recuperado en este escenario. Qui&eacute;rase o no, asistimos hoy a un momento hist&oacute;rico donde no se recupera s&oacute;lo un pasado fr&iacute;volo, sino tambi&eacute;n aquel que sirve para enlazarnos intersubjetivamente. En esa medida, <i>ese pasado no s&oacute;lo vive en los recuerdos &iacute;ntimos y en la memoria de c&iacute;rculos restringidos, sino que es parte del recuerdo social e irrumpe peri&oacute;dicamente en la actualidad </i>(Dumon, 2007, p. 3). Adem&aacute;s, el pasado recuperado puede ser usado de m&uacute;ltiples maneras en nuestro presente, de all&iacute; su funcionalidad y resignificaci&oacute;n dependiendo del contexto hist&oacute;rico y las experiencias subjetivas. En unos casos, puede ser recuperado por las v&iacute;ctimas para evitar el olvido selectivo, aquel que es impuesto oficialmente o instrumentalizado pol&iacute;ticamente. De acuerdo con Walter Benjamin, ser&iacute;a algo as&iacute; como recuperar la memoria de un pasado ausente de la historia, que en &uacute;ltimas, es el pasado de los vencidos (2005). En otras situaciones, el pasado es recuperado por una naci&oacute;n, o por grupos subalternos, como dep&oacute;sito de trauma, como archivo del dolor, que les permite a mediano plazo administrar, tramitar y hacer inteligibles culpas, perdones y reconciliaciones (Castillejo, 2009). Quiz&aacute; tambi&eacute;n el pasado reconstruido sirve, en el marco de un movimiento de reparaciones a escala internacional, para reparar moral, social y jur&iacute;dicamente a los afectados hist&oacute;ricos. En ese sentido, el pasado se judicializa y termina deviniendo en un instrumento de justicia (Juli&aacute;, 2006). Tambi&eacute;n puede ser utilizado para <i>reconocer la vida presente y los proyectos futuros </i>(Jelin, 2002a, p. 69). O quiz&aacute; batallado para <i>discutir de nuevo, refundar o demoler la identidad misma de &#91;nuestras naciones&#93; y de nuestras democracias surgidas de aquellos hechos </i>(Portelli, 2003, p. 27).</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>De otra parte, el giro occidental hacia el pasado lleva impl&iacute;cito una especie de ant&iacute;doto ante el miedo y el riesgo de olvidar. Pareciera ser que Europa y Norteam&eacute;rica, seg&uacute;n las mismas palabras de Huyssen, estuvieran invocando cada vez m&aacute;s el pasado como <i>un baluarte que &#91;...&#93; les defienda del miedo a que las cosas devengan obsoletas y desaparezcan, un baluarte que les proteja de la profunda angustia que genera la velocidad del cambio y los horizontes del tiempo y espacio cada vez m&aacute;s estrecho </i>(2002, p. 32). Una memoria muralla que les proteja ante la indiferencia por las cosas importantes, una coraza anidada de recuerdos y a&ntilde;oranzas que les permita curar las heridas que la indolencia produce.</p>     <p>Sin embargo, esta memoria baluarte puede desencadenar en estas mismas sociedades, en la fabricaci&oacute;n de una ilusi&oacute;n, en la manufactura de cierto pasado invocado con a&ntilde;oranza, una especie de pasado reciclado que al recuperarse entretiene, pero que no dota de seguridad ontol&oacute;gica alguna. Es quiz&aacute; el <i>fatum </i>de esa modernidad que el soci&oacute;logo Zygmunt Bauman denomina l&iacute;quida, una en la que el hombre contempor&aacute;neo parece encontrarse con otros s&oacute;lo para compartir intimidades, pero no proyectos de cambio. En una sociedad de este tipo la b&uacute;squeda por la memoria no ser&iacute;a m&aacute;s que un ant&iacute;doto, una memoria pr&oacute;tesis para conjurar la fragilidad y fugacidad de los lazos, pero a lo sumo a partir de la construcci&oacute;n de <i>comunidades de preocupaciones compartidas, ansiedades compartidas u odios compartidos, pero en todo caso comunidades perchero </i>(Bauman, 2000, p. 42).</p>     <p>No obstante, la Europa contempor&aacute;nea tambi&eacute;n se enfrenta a sus pasados recientes de maneras densas y problem&aacute;ticas. En 1996, el jefe de Estado franc&eacute;s reconoce, luego de 50 a&ntilde;os de silencio, la responsabilidad del Estado en los cr&iacute;menes perpetrados durante el r&eacute;gimen de Vichy, entre 1940 y 1944. Un a&ntilde;o despu&eacute;s, la Comisi&oacute;n de derechos humanos de la ONU aprueba el informe Joinet<sup><a name="nu6"></a><a href="#num6">6</a></sup> sobre la cuesti&oacute;n de la impunidad de los autores de violaciones de los derechos humanos, donde el derecho a la verdad se conjuga con el deber de memoria. El 10 de mayo de 2001 se celebra en Francia, en medio de intensas pol&eacute;micas, el d&iacute;a de la memoria de la esclavitud (cfr. G&oacute;mez - Muller, 2008). En Espa&ntilde;a, desde los a&ntilde;os noventa y hasta el d&iacute;a de hoy, con la pol&eacute;mica Ley de Memoria Hist&oacute;rica, aprobada por el gobierno de Zapatero, se asiste a una emergencia de discursos sobre su memoria hist&oacute;rica, especialmente la que pretende reconstruir las huellas del conflicto entre fascismo y antifascismo y recuperar la memoria de las v&iacute;ctimas de la Guerra Civil y la dictadura de Franco (Ruiz, 2007)<sup><a name="nu7"></a><a href="#num7">7</a></sup>. Todos estos procesos pol&iacute;ticos y experiencias sociales lo que reflejan es una enorme diversificaci&oacute;n y pluralidad de esfuerzos de recuperaci&oacute;n memorial, que pasan tambi&eacute;n por otros medios y canales, por ejemplo, la escuela, los avances t&eacute;cnicos (la internet) y las nuevas formas de creaci&oacute;n art&iacute;stica. Adem&aacute;s de ser hoy m&aacute;s que nunca la memoria, sus pol&iacute;ticas, sus usos, sus resignificaciones y sus repertorios, objeto de estudio de diversos cient&iacute;ficos sociales.</p>     <p>Finalmente, &eacute;ste giro deja abierta la pregunta de &iquest;c&oacute;mo transcender el inmediatismo memorial de nuestras sociedades? Una posible respuesta est&aacute; en una permanente reconstrucci&oacute;n hist&oacute;rica de lo que somos y de lo que hemos sido, que d&eacute; cuenta de las deudas con el pasado, que permita historizar el recuerdo, pero que tambi&eacute;n pluralice las historias. Aunque en este contexto tambi&eacute;n es v&aacute;lido preguntar, como dice el fil&oacute;sofo espa&ntilde;ol Reyes Mate &iquest;cu&aacute;les son las exigencias irrenunciables del pasado? Sobre todo cuando de por medio est&aacute; el pasado de los vencidos (Reyes Mate, 2006). En este contexto, las ciencias sociales y la historia tendr&aacute;n la responsabilidad de darle el lugar que les corresponde a las <i>voces de los actores, a sus pr&aacute;cticas y a los sentidos que enuncian...reconociendo el enorme valor de los trabajos de la memoria para la construcci&oacute;n de un relato hist&oacute;rico en el que la densidad de lo vivido en el pasado permita cierta iluminaci&oacute;n del futuro </i>(Calveiro, 2006, p.85) Pero el reto ser&aacute; ir m&aacute;s all&aacute; de la elaboraci&oacute;n de una memoria hist&oacute;rica para filtrar el pasado; el reto ser&aacute; construir tambi&eacute;n a trav&eacute;s de esta memoria hist&oacute;rica densa, horizontes de futuro para nuestras sociedades (Lechner y G&uuml;ell, 2002)</p>     <p><font size="3"><b>El rol de la memoria y de la historia</b></font></p>     <p>Aunque el historiador Enzo Traverso (2007) nos dice que la palabra memoria estuvo ausente del debate intelectual en las d&eacute;cadas de 1960 y 1970 y que solo penetr&oacute; profundamente en el debate historiogr&aacute;fico a partir de los a&ntilde;os ochenta<sup><a name="nu8"></a><a href="#num8">8</a></sup>, lo cierto es que la reflexi&oacute;n sobre su naturaleza e impactos no es nueva en la ciencia social. De hecho, uno de los pioneros en este tipo de debate fue el soci&oacute;logo franc&eacute;s Maurice Halbwachs, quien introduce su c&eacute;lebre tesis de los marcos sociales de la memoria como cemento de la sociedad. Halbwachs busca explicar la articulaci&oacute;n de la memoria a una conciencia social que nunca est&aacute; encerrada en s&iacute; misma, que no recuerda aisladamente, que no se aparta de los marcos sociales donde se gesta y madura el recuerdo (Halbwachs, 2004; 2005).</p>     <p>El papel de Halbwachs ser&aacute; adem&aacute;s muy importante como antecedente del giro hacia el pasado, dado que es uno de los primeros en reconocer de entrada que, si bien la memoria y la historia tienen que ver con el pasado y con su recuperaci&oacute;n en el presente, ambas producen una representaci&oacute;n diferenciada del pasado. As&iacute;, mientras la memoria vivencia el pasado, la historia lo racionaliza. La historia comienza all&iacute; donde la memoria colectiva ha comenzado a apagarse. Para la memoria, el pasado se extiende en el presente como sentido, para la historia el pasado se reproduce a nivel de dato. La historia es una, las memorias son m&uacute;ltiples; la primera es un cuadro de cambios, las segundas se concentran en las similitudes. La historia es l&aacute;pida del tiempo, la memoria es marco vivo del pasado. Adem&aacute;s, desde su &oacute;ptica, nuestra memoria no se basa en la historia aprendida, sino en la historia vivida (Halbwachs, 2005, p.60) y la historia termina siendo el epitafio de los hechos pasados, como un cementerio donde el espacio est&aacute; limitado, y donde hay que volver a encontrar constantemente sitio para nuevas tumbas (Halbwachs, 2005, p.54).<sup><a name="nu9"></a><a href="#num9">9</a></sup></p>     <p>La influencia de Halbwachs, llegar&aacute; hasta Paul Ricoeur, quien dir&aacute; en alg&uacute;n momento, que la memoria busca la fidelidad, mientras la historia persigue la verdad (2007), o hasta Pierre Nora, quien asumir&aacute; que la historia tiende a la inteligibilidad del pasado, y por tanto es cr&iacute;tica, mientras que la memoria remite a las formas de la presencia del pasado que aseguran la identidad, y por tanto es tot&eacute;mica (Nora, citado por Lavabre, 2007). A&uacute;n as&iacute;, estos dos autores se distancian del soci&oacute;logo franc&eacute;s. Ricoeur, espec&iacute;ficamente, le criticar&aacute; su visi&oacute;n reificada de la memoria y de la historia. La memoria no es s&oacute;lo un dato, sino un <i>conjunto de huellas dejadas por los acontecimientos que han afectado al curso de la historia de los grupos implicados </i>(Ricoeur, 1999, p.19). Adem&aacute;s, la historia al igual que la memoria termina siendo m&uacute;ltiple, y aunque busca la verdad, no debe olvidarse que la verdad no es un criterio absoluto de validez. Nora (1998), a contrav&iacute;a de Halbwachs, hablar&aacute; de la importancia de las memorias nacionales, como aquellos escenarios donde se solidifica el patrimonio y la identidad de una naci&oacute;n. Esta memoria nacional estar&aacute; condensada y vehiculizada a trav&eacute;s de los llamados <i>lieux de m&eacute;moire.</i></p>     <p>De todas formas, como bien lo han se&ntilde;alado varios autores, los debates epistemol&oacute;gicos sobre la relaci&oacute;n entre memoria e historia, adquieren relevancia, profundidad y alcances significativos tanto acad&eacute;micos como pol&iacute;ticos, a mediados y finales de la d&eacute;cada de los a&ntilde;os setentas del siglo XX, especialmente en Francia. Y esto es as&iacute;, precisamente, por lo decisivo del giro hacia el pasado en esas sociedades, en un momento atravesado, como ya vimos en los dos apartados anteriores, por enormes mutaciones sociales e hist&oacute;ricas, cruciales para las sociedades europeas del este y del oeste, que, incapaces de sostenerse en sus historias nacionales resquebrajadas por las dos guerras mundiales, la crisis del estado de bienestar, la erosi&oacute;n del socialismo y el desgaste de los grandes metarrelatos hist&oacute;ricos, como el marxismo, comienzan tambi&eacute;n a reabrir el ba&uacute;l de sus memorias reprimidas o silenciadas.</p>     <p>En este escenario, Pierre Nora, Jacques Le Goff, Paul Veyne, Michel de Certeau, Roger Chartier, y muchos m&aacute;s, respaldan ese gran proyecto franc&eacute;s de la nueva historia. Este proyecto se caracteriza por la emergencia de la relativizaci&oacute;n del conocimiento hist&oacute;rico, la crisis de inteligibilidad del relato hist&oacute;rico y la preocupaci&oacute;n por la memoria en tanto un objeto m&aacute;s de la historia cultural y social (cfr. Lavabre, 2007; Allier, 2008b). La reflexi&oacute;n sobre la memoria se traslada entonces de la sociolog&iacute;a a la historia, espec&iacute;ficamente aquella que cuestiona y comienza a <i>abandonar los 'tiempos fuertes' por una memoria cotidiana de las 'peque&ntilde;as gentes ': pueblos, mujeres, inmigrantes, marginales </i>(Allier, 2008b, pp. 170-171). Pero al trasladarse a la historia, esta disciplina de alguna forma sufre una transformaci&oacute;n radical.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Un rol central en este campo, sin lugar a dudas, lo juega Pierre Nora, qui&eacute;n acu&ntilde;a la c&eacute;lebre noci&oacute;n de <i>lugar de memoria </i>para designar los lugares donde se cristaliza y se refugia la memoria colectiva. En sus propias palabras, con esta <i>noci&oacute;n abstracta, puramente simb&oacute;lica, se buscaba desentra&ntilde;ar la dimensi&oacute;n rememorativa de los objetos materiales e inmateriales...&#91;se buscaba&#93; explorar un sistema simb&oacute;lico &#91;...&#93;, la construcci&oacute;n de un modelo de representaciones </i>(Nora, 1998, p. 32). Lo interesante, es que si bien recupera a Halbwachs, enfatizando en el car&aacute;cter social y espacial de esos modelos de representaci&oacute;n, su discusi&oacute;n toma <i>la forma de un vuelco de lo hist&oacute;rico hacia lo memorial </i>(Nora, 2008, p. 185). Su inter&eacute;s se orienta en suma a <i>hacer la historia de la memoria </i>(Allier, 2008a, p. 89) y a ayudar en la <i>tipificaci&oacute;n de un estilo de relaci&oacute;n con el pasado, colocando en evidencia una organizaci&oacute;n inconsciente de la memoria colectiva...y la manera en que el presente los utiliza y los reconstruye </i>(Nora, 1998, p. 33)</p>     <p>Influenciados por el giro epistemol&oacute;gico en las ciencias sociales, que plantea, como ya vimos arriba, una cierta heterodoxia en la producci&oacute;n de conocimiento y en la forma de construir los relatos sobre el mundo, esta generaci&oacute;n ser&aacute; sensible a colocar la memoria en registros m&aacute;s flexibles y pl&aacute;sticos que les permitan interrogar el presente e incluso superar la oposici&oacute;n radical entre memoria e historia. As&iacute;, la intenci&oacute;n de Nora ser&aacute; <i>regresar al hoy, para intentar comprenderlo mejor </i>(Allier, 2008b, p. 174). En su caso, ese regreso implica revisar la r&aacute;pida desaparici&oacute;n o fractura de la memoria nacional francesa y, por ende, realizar un inventario sobre los lugares donde ella se hab&iacute;a encarnado, y a partir de ese dictamen, reescribir nuevamente la historia francesa.</p>     <p>El asunto es que, si bien para Nora ese vuelco hacia lo memorial, fue absolutamente revolucionario en la historia, gener&oacute; tambi&eacute;n una serie de implicaciones epistemol&oacute;gicas que resuenan hasta el d&iacute;a de hoy en los estudios sociales sobre la memoria. Dos de ellas fueron: <i>la subversi&oacute;n y erosi&oacute;n del modelo cl&aacute;sico de conmemoraci&oacute;n nacional &#91;...&#93; y su sustituci&oacute;n por un sistema &#91;...&#93; que supone una relaci&oacute;n diferente el pasado, m&aacute;s electiva que imperativa, abierta, pl&aacute;stica, viva </i>(Nora, 2008, p. 172); y <i>el desmoronamiento de la historia como mito portador del destino nacional </i>(Nora, 2008, p. 191). Con la primera, se sustituye un viejo modelo de celebraci&oacute;n, que descansa en el orden, la jerarqu&iacute;a y la soberan&iacute;a nacional, por un modelo m&aacute;s laico, democr&aacute;tico, pl&aacute;stico, construido desde abajo. Con la segunda, se asiste a la desintegraci&oacute;n de un marco unitario de explicaci&oacute;n de la naci&oacute;n francesa y a la emergencia de m&uacute;ltiples memorias nacionales.</p>     <p>Dadas las cosas as&iacute;, la historia ya no puede <i>fijar la veracidad de los hechos </i>(pasados)<i>, sino tratar de comprender el sentido del testimonio </i>(presente)<i>, de sus silencios, de sus imprecisiones como una forma de construcci&oacute;n de la memoria </i>(cfr. Hartog, 2003; Rabotnikof, 2007a). Por su parte, la memoria toma cierta delantera a la historia, en una especie, para algunos, de delirio presentista o instrumentalizaci&oacute;n del pasado. En ese sentido, Hartog (2003), Nora (2008) e incluso el mismo Todorov (2000), llegar&aacute;n a afirmar que sobre la base de este delirio, se termina abusando del pasado. Para el historiador Henry Rousso (2001), aspecto que tambi&eacute;n van a compartir Santos Juli&aacute; y Julio Ar&oacute;stegui, el problema frente a este tema, no es que hoy nuestras sociedades est&eacute;n m&aacute;s atentas que antes a conservar el pasado e inclusive a exhumar los aspectos m&aacute;s dif&iacute;ciles del mismo; el problema en el fondo es la ideologizaci&oacute;n de la memoria. Con esta ideologizaci&oacute;n se podr&iacute;a estar cayendo en algo as&iacute; como una especie de bulimia conmemorativa (el t&eacute;rmino es de Nora) producida por una memoria que satura y le rinde un hiperculto al testimonio, quiz&aacute; con el &uacute;nico objetivo de conjurar sus fantasmas y sus culpas no saldadas (cfr. Rabotnikof, 2007a).</p>     <p>En ese marco contextual y te&oacute;rico, no es extra&ntilde;o entonces que asistamos a un esp&iacute;ritu de &eacute;poca que favorece como nunca antes la reconstrucci&oacute;n y la puesta en escena de las narrativas testimoniales (Sarlo, 2005) y, por ende, a la emergencia de cierto culto por el relato. Dec&iacute;amos arriba que nos corresponde asistir a la era memorial; habr&iacute;a que agregar adem&aacute;s que es el tiempo de los relatos, el tiempo de las v&iacute;ctimas y de los sobrevivientes (S&aacute;nchez, 2008) y de un proceso interno, tanto de relativizaci&oacute;n de las verdades hist&oacute;ricas, como de crisis del canon interpretativo del experto. En un contexto de este tipo, el giro cultural hacia el pasado es tambi&eacute;n un giro hacia las pol&iacute;ticas del pasado. Unas pol&iacute;ticas que se preocupan por la forma institucional y social como se tramita, gestiona e interpreta el pasado de una sociedad (Barahona de Brito, 2002) Lo relevante aqu&iacute;, es que estas pol&iacute;ticas contribuyen, a <i>tomar a cargo p&uacute;blicamente, en el presente y para el futuro, el pasado de inhumanidad </i>(G&oacute;mez-Muller, 2008, p. 13), adem&aacute;s de permitir descentrar el pasado &uacute;nica y exclusivamente del terreno acad&eacute;mico de la ciencia social, traslad&aacute;ndolo a un tema de agenda pol&iacute;tica, a una preocupaci&oacute;n de diversos motores y experiencias organizativas y comunitarias que reivindican y producen tambi&eacute;n sus propias recodificaciones sociales y pol&iacute;ticas. Quiz&aacute; en este &uacute;ltimo punto est&eacute; la apuesta de Am&eacute;rica Latina por este giro.</p>     <p><font size="3"><b>El giro hacia el pasado desde Latinoam&eacute;rica</b></font></p>     <p>&iquest;Cu&aacute;l es la implicaci&oacute;n para las sociedades latinoamericanas de este giro? Sin lugar a dudas es realmente decisivo para nuestras sociedades por varias razones. No se trata s&oacute;lo de la recuperaci&oacute;n de cualquier pasado, sino de pasados traum&aacute;ticos producidos por formas variadas de violencia y conflicto, adem&aacute;s de expresiones diversas de exclusi&oacute;n y marginaci&oacute;n. Pasados nacionales que al d&iacute;a de hoy siguen generando exceso, transgresi&oacute;n e instrumentalizaci&oacute;n de la condici&oacute;n humana (La Capra, 2005). Adem&aacute;s, siguiendo a Barahona de Brito (2002), no es exagerado afirmar que el pasado latinoamericano es visible y est&aacute; presente en grado variable para unas sociedades que aunque tienen la intenci&oacute;n de recuperar y procesarlo, siguen ampliamente temerosas, dado que estos pasados fueron hist&oacute;ricamente mal tramitados. Pero, adem&aacute;s, sobre estos se ha impuesto y fabricado, social y pol&iacute;ticamente desde diversos actores, unos silencios infames, <i>dado que se conoce la historia pero se calla </i>(Lechner y G&uuml;ell, 2002, p. 72). Se trata adem&aacute;s de un giro hacia unos pasados que luchan por no ser presa f&aacute;cil del olvido institucional, como se hizo con Punta Carretas en Uruguay, donde un antiguo centro penitenciario termin&oacute; convertido en un centro comercial; o pasados que luchan por no quedar confinados y exhibidos como simples piezas de museo, aunque desde luego en Am&eacute;rica Latina, como de hecho pas&oacute; tambi&eacute;n en Norteam&eacute;rica y Europa, tambi&eacute;n est&eacute; al orden del d&iacute;a la musealizaci&oacute;n de la experiencia traum&aacute;tica<sup><a name="nu10"></a><a href="#num10">10</a></sup>.</p>     <p>Ahora bien, una de las principales implicaciones del giro hacia el pasado para nuestras sociedades es que ocurre en contextos diferenciados de demanda y deber de memoria desde actores sociales diversos. Todos ellos, independientemente del sentido y finalidad de sus luchas, buscan generar, construir y posicionar espacios para la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n, posicionamiento que opera en escenarios no neutrales, sino de lucha y disputa pol&iacute;ticas por la representaci&oacute;n del pasado. En ese sentido, para las sociedades latinoamericanas, <i>los intentos de hacer frente al pasado est&aacute;n determinados por el car&aacute;cter y los legados de la represi&oacute;n y de los gobiernos autoritarios, as&iacute; como por el car&aacute;cter del proceso de transici&oacute;n y por diversos factores pol&iacute;ticos, institucionales y legales que condicionan la &eacute;poca posterior a la transici&oacute;n </i>(Barahona de Brito, 2002, p. 242).</p>     <p>Precisamente, en pa&iacute;ses que vivieron per&iacute;odos dictatoriales como Brasil, Chile, Argentina, Uruguay y Guatemala, el pasado de represi&oacute;n determin&oacute; la memoria nacional que se legitim&oacute;. Al punto de <i>monopolizarse bajo un relato pol&iacute;tico dominante, donde 'buenos' y 'malos' estaban claramente identificados &#91;...&#93; la censura fue expl&iacute;cita y las memorias alternativas fueron subterr&aacute;neas, prohibidas o clandestinas </i>(Barahona, Aguilar y Gonz&aacute;lez, 2002, p.41). Sin embargo, con los procesos de transici&oacute;n a la democracia se habilitaron tambi&eacute;n ciertos espacios pol&iacute;ticos y p&uacute;blicos para reconocer el trauma, para conmemorar a las v&iacute;ctimas, para visibilizar la par&aacute;lisis y el silencio que hubo durante las dictaduras. Con las transiciones, sobrevino tambi&eacute;n un giro al pasado de la represi&oacute;n, donde v&iacute;ctimas y sobrevivientes tuvieron voz para consignar y expresar lo que les sucedi&oacute;. En este sentido, lo que refleja Am&eacute;rica Latina, es que en la gesti&oacute;n e interpretaci&oacute;n de sus pasados, entran en juego y en tensi&oacute;n las memorias oficiales y las memorias sociales. Ambas pol&iacute;ticas hacia el pasado, las institucionales y las sociales, las hist&oacute;ricas y las colectivas, resultan ser instrumentalizadas <i>para legitimar discursos, crear lealtades y justificar opciones pol&iacute;ticas </i>(Barahona, Aguilar y Gonz&aacute;lez, 2002, p. 69).</p>     <p>De todas formas, si bien la transici&oacute;n implic&oacute; con ese giro hacia el pasado traum&aacute;tico, nuevas lecturas del pasado y nuevas narrativas emblem&aacute;ticas sobre lo que aconteci&oacute; (Crenzel, 2008; Rabotnikof, 2007b), la memoria consensuada de la transici&oacute;n se torn&oacute; problem&aacute;tica en algunos pa&iacute;ses. El caso chileno es bastante ilustrativo al respecto. Aqu&iacute; el giro hacia el pasado tuvo una doble cara. A trav&eacute;s de un plebiscito constitucional, hacia la democracia, el contexto sociopol&iacute;tico que vivi&oacute; despu&eacute;s afect&oacute; enormemente la manera en que se intent&oacute; recuperar el pasado y procesar la verdad hist&oacute;rica. Seg&uacute;n Lechner y Guell (2002) con la transici&oacute;n se legitim&oacute; pol&iacute;ticamente la democracia como el mecanismo formal para procesar los conflictos, pero a la vez se construy&oacute; socialmente una pol&iacute;tica del silencio. La diada democracia y silencio fue la constante para garantizar la concertaci&oacute;n. A trav&eacute;s de este caso, se refleja que el giro transicional del Cono Sur, y los pa&iacute;ses centroamericanos, al menos en sus comienzos estuvo dominado, por la primac&iacute;a de las necesidades de paz y reconciliaci&oacute;n nacional sobre las exigencias de castigo a los grandes violadores de derechos humanos (Cort&eacute;s, 2008, p. 88). En Colombia, posiblemente estemos pasando por una situaci&oacute;n similar, dado que en medio del conflicto armado la apuesta por la justicia transicional ha puesto de relieve la precariedad e inestabilidad entre la sanci&oacute;n a los criminales y la b&uacute;squeda de paz, entre la recuperaci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica y jur&iacute;dica del conflicto a favor de las v&iacute;ctimas y la reconciliaci&oacute;n a favor de la unidad nacional (Uprimny y Saf&oacute;n, 2006; Uribe, 2008)<sup><a name="nu11"></a><a href="#num11">11</a></sup>.</p>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Con el tiempo, el giro hacia el pasado en Latinoam&eacute;rica ha mostrado que en la medida en que existe una disputa por la representaci&oacute;n del recuerdo traum&aacute;tico en distintos sectores, se activa la participaci&oacute;n de viejas y nuevas generaciones de luchadores y mantenedores de las memorias en estos pa&iacute;ses. Estos sectores sociales y pol&iacute;ticos que son a la vez los motores de la memoria han comenzado con fuerza a cuestionar, ampliar, matizar, recuperar y procesar de distintas maneras las memorias silenciadas y subalternas que no hab&iacute;an emergido antes. Sus luchas est&aacute;n articuladas a la disputa por el poder de enunciaci&oacute;n (Jelin, 2006) desde una condici&oacute;n o trayectoria social o pol&iacute;tica particular, sea esta de v&iacute;ctima, sobreviviente, ciudadano, testigo de excepci&oacute;n, gobierno, miembro de un colectivo de derechos humanos o experto, entre otros. Independientemente del sentido y finalidad de las luchas de estos motores, lo que evidencia la experiencia latinoamericana es que a trav&eacute;s de sus luchas, se posicionan espacios m&aacute;s amplios para la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n. De hecho as&iacute; lo han entendido las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo en Argentina, o HIJOS<sup><a name="nu12"></a><a href="#num12">12</a></sup> en varios pa&iacute;ses. Muy posiblemente est&eacute;n haciendo lo mismo hijos, hijas y familiares de los desparecidos en Colombia.</p>     <p>Adem&aacute;s, si algo nos ense&ntilde;a este giro en Am&eacute;rica Latina, es que el pasado siempre estar&aacute; sujeto a procesos de historizaci&oacute;n continuos para evitar ambig&uuml;edades y falta de coherencia. Todos los cuestionamientos deben tomarse siempre en cuenta; m&aacute;s a&uacute;n, es necesario que ocurran, dado que a los principios de reactualizaci&oacute;n y pluralizaci&oacute;n deben estar sometidas las memorias, las cuales al fin de cuentan no est&aacute;n para clausurar el pasado, sino para someterlo constantemente a escrutinio y discusi&oacute;n p&uacute;blica. Esto ha acontecido recientemente en Guatemala, con cuestiones tan delicadas como la reparaci&oacute;n a las v&iacute;ctimas y la justicia con los perpetradores de hechos violentos de la guerra civil que enfrent&oacute; Guatemala durante m&aacute;s de 30 a&ntilde;os (cfr. Impunity Watch y Convergencia por los Derechos Humanos, 2009). De hecho, ya est&aacute; pasando en Colombia, respecto a los procesos judiciales y de reparaci&oacute;n emprendidos por <i>Justicia y Paz </i>o al trabajo de acompa&ntilde;amiento de las v&iacute;ctimas liderado por la CNRR. Adem&aacute;s, estos escrutinios permanentes, est&aacute;n teniendo efectos importantes para las organizaciones de v&iacute;ctimas en sus luchas a mediano y largo plazo por derrotar la impunidad hist&oacute;rica, y alcanzar el reconocimiento de sus b&uacute;squedas de memoria, justicia y verdad (Cfr. D&iacute;az, S&aacute;nchez y Uprimny, 2009).</p>     <p>Finalmente, si algo nos ense&ntilde;an las experiencias recientes de Argentina, Chile, Uruguay, Guatemala o Per&uacute;, y quiz&aacute; la que est&aacute; aconteciendo actualmente en Colombia -donde se han adelantado en el marco de ese giro hacia los pasados de la represi&oacute;n, comisiones de verdad, de esclarecimiento y de reconciliaci&oacute;n- es la riqueza de intencionalidades, formas y sentidos pol&iacute;ticos, sociales y culturales que toman el recuerdo y el olvido para esas naciones en distintas coyunturas hist&oacute;ricas. Por ejemplo, todas ellas permiten entrever &iquest;c&oacute;mo?, &iquest;cu&aacute;ndo? y &iquest;con qu&eacute; intereses? el pasado lleg&oacute; a formar parte de un programa gubernamental o qued&oacute; ausente del mismo. Adem&aacute;s, dejan traslucir el enorme potencial y significado que cobra el pasado en manos de quienes realizan el ejercicio de investigaci&oacute;n (sea &eacute;ste acad&eacute;mico o judicial), o de quienes lo utilizan como instrumento de lucha. Con todo ello tambi&eacute;n arrojan un balance de las enormes limitaciones y costos sociales y econ&oacute;micos que enfrentan las pr&aacute;cticas de justicia restaurativa, de b&uacute;squeda de verdad judicial o hist&oacute;rica y de reparaci&oacute;n integral, especialmente cuando se pretende crear y sostener en el tiempo escenarios posconflicto y consolidar procesos democr&aacute;ticos rotos o deficitarios.<img src="img/revistas/folios/n33/n33a01img2.jpg"></p> <hr>      <p><font size="3"><b>Pie de p&aacute;gina</b></font></p>   <sup><a name="num2"></a><a href="#nu2">2</a></sup>Tres libros fueron decisivos en este ambiente de mediados de los a&ntilde;os cincuenta dado que analizaban el conflicto social sin considerarlo una patolog&iacute;a social o un elemento disfuncional o destructivo, como hab&iacute;a sido el legado de cierto funcionalismo can&oacute;nico. El libro de Ralf Dahrendorf, Class and Class Conflict in Industrial Society, el de Max Gluckmann, Custom and Conflict in Africa, y el de Coser, The Functions of Social Conflict. Para una visi&oacute;n del impacto intelectual de los mismos en la formaci&oacute;n sociol&oacute;gica de entonces se recomienda Coser (1993).    <br>  <sup><a name="num3"></a><a href="#nu3">3</a></sup>Un trabajo aparte merecer&iacute;a la reflexi&oacute;n de Walter Benjamin sobre el pasado, su historicidad y su recuperaci&oacute;n en el presente.    <br>  <sup><a name="num4"></a><a href="#nu4">4</a></sup>La discusi&oacute;n sobre el impacto y problemas que encierran los discursos, las l&oacute;gicas y las pr&aacute;cticas de perd&oacute;n en el siglo XX ha sido bellamente abordada por Derrida (2003).    <br> <sup><a name="num5"></a><a href="#nu5">5</a></sup>Esta performatividad tiene connotaciones diferenciadas sobre el pasado del holocausto, seg&uacute;n sea el material visual que se analice. La "Lista" destaca en ese pasado, la memoria de un alem&aacute;n (Oskar Schindler) y sus rasgos de "humanidad" con los jud&iacute;os en medio de la cat&aacute;strofe. El documental "Shoah" de Claude Lanzmann, de 1985 y de nueve horas de duraci&oacute;n, se centra en mostrar los "testimonios" de v&iacute;ctimas, testigos y verdugos. Desde sus voces rescata una visi&oacute;n sobre la radicalidad de la muerte. La pel&iacute;cula de Spielberg de indudable factura, se concentra en la angustia y retos que depara la sobrevivencia diaria para los jud&iacute;os pero lo lee a trav&eacute;s de la figura heroica de Schindler; la de Lanzmann no se centra en el hero&iacute;smo, sino en la "exhumaci&oacute;n del recuerdo" de los testigos de aniquilaci&oacute;n de un pueblo.    <br>  <sup><a name="num6"></a><a href="#nu6">6</a></sup>Louis Joinet, jurista franc&eacute;s y relator de las Naciones Unidas.    <br>  <sup><a name="num7"></a><a href="#nu7">7</a></sup>Este tema es analizado en los trabajos de Paloma Aguilar, Josefina Cuesta Bustillo, Santos Juli&aacute;, Julio Ar&oacute;stegui, entre otros.    <br>  <sup><a name="num8"></a><a href="#nu8">8</a></sup>Seg&uacute;n Traverso (2007), el t&eacute;rmino memoria no aparece en la Internacional Enciclopedia of the Social Sciences publicada en Nueva York en 1968, ni en la obra colectiva Faire de l'histoire (1974) dirigida por Jacques Le Goff y Pierre Nora, y tampoco aparece en el Vocabulary of Culture and Society (1976) de Raymond Williams, uno de los pioneros de la historia cultural. A&uacute;n as&iacute;, pocos a&ntilde;os despu&eacute;s el concepto har&aacute; emergencia r&aacute;pidamente en la literatura historiogr&aacute;fica. Para una ampliaci&oacute;n del tema consultar tambi&eacute;n (Ruiz, 2007).    ]]></body>
<body><![CDATA[<br>  <sup><a name="num9"></a><a href="#nu9">9</a></sup>Un problema central que genera esta visi&oacute;n de Halbwachs es que dado que la "historia comienza en el punto donde termina la tradici&oacute;n viva" (Halbwachs, 2005, p.80), es imposible entonces desde su perspectiva pensar en una historia del tiempo presente o en una historia reciente. Algunos autores han ampliado de forma sobresaliente este debate sobre las implicaciones y naturaleza de la historia reciente, especialmente Franco y Lev&iacute;n (2007).    <br>  <sup><a name="num10"></a><a href="#nu10">10</a></sup>Es importante aclarar aqu&iacute;, siguiendo a G&oacute;mez - Muller (2008) que estos espacios no son simplemente museos en el sentido tradicional y devaluado de "colecci&oacute;n de objetos del pasado". Son ante todo espacios vivos y actuantes para la reflexi&oacute;n, la formaci&oacute;n pedag&oacute;gica, la pr&aacute;ctica art&iacute;stica, la resistencia memorial y el mantenimiento de los repertorios e iniciativas culturales y pol&iacute;ticas de las v&iacute;ctimas. En Chile, Argentina, Per&uacute;, Uruguay existen experiencias diversas al respecto. Pi&eacute;nsese por ejemplo, en el museo de la Memoria y Parque de la Paz en Villa Grimaldi creado en Santiago de Chile, en 1997. Tambi&eacute;n en la inauguraci&oacute;n del museo para la <i>Memoria y para la promoci&oacute;n y Defensa de los Derechos Humanos, </i>creado en 2004 en Buenos Aires por el gobierno de N&eacute;stor Kirchner, en las locaciones de la Escuela de Mec&aacute;nica de la Armada (ESMA), s&iacute;mbolo emblem&aacute;tico de la represi&oacute;n. Tambi&eacute;n est&aacute; el caso del <i>Museo de la Memoria y los Derechos Humanos </i>en Chile, inaugurado en enero del 2010, por la presidenta Michelle Bachelet para honrar las v&iacute;ctimas de la dictadura de Pinochet. En Bogot&aacute;, tambi&eacute;n est&aacute; el <i>Centro del Bicentenario: Memoria, Paz y Reconciliaci&oacute;n </i>por la Secretar&iacute;a de Gobierno de la Alcald&iacute;a Mayor. Tambi&eacute;n en nuestro pa&iacute;s, ejemplos de estos espacios entre muchos otros, son el "Parque Monumento" dedicado a la memoria de las v&iacute;ctimas de Trujillo, Valle; las Galer&iacute;as de la Memoria, iniciativa agenciada desde la Fundaci&oacute;n Manuel Cepeda Vargas y el MOVICE (Movimiento Nacional de V&iacute;ctimas de Cr&iacute;menes de Estado) y la <i>Galer&iacute;a de la Memoria Tiberio Fern&aacute;ndez Mafia </i>en la ciudad de Cali.    <br>  <sup><a name="num11"></a><a href="#nu11">11</a></sup>La reflexi&oacute;n sobre los alcances, limitaciones, desaf&iacute;os de la b&uacute;squeda de justicia, verdad y memoria hist&oacute;rica en medio del conflicto para el caso colombiano escapa a los intereses de este art&iacute;culo. Sin embargo, somos conscientes de la importancia del debate, especialmente de las m&uacute;ltiples implicaciones del "giro hacia el pasado" en un contexto de conflicto latente, lecturas negadoras del mismo, violencias recicladas, m&uacute;ltiples formas de victimizaci&oacute;n e impunidades hist&oacute;ricas. Se recomienda en este sentido revisar Jaramillo (2010a; 2010b).    <br>  <sup><a name="num12"></a><a href="#nu12">12</a></sup>Agrupaci&oacute;n Hijos por la Identidad y la Justicia contra el olvido y el silencio, fundada hace m&aacute;s de 13 a&ntilde;os en Argentina, la cual ha sido replicada en muchos pa&iacute;ses de Am&eacute;rica Latina.    <br> <hr>     <p><font size="3"><b>Bibliograf&iacute;a</b></font></p>     <!-- ref --><p>Alexander, Jeffrey (2000). S<i>ociolog&iacute;a cultural: formas de clasificaci&oacute;n en las sociedades complejas</i>. Barcelona, Anthropos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000079&pid=S0123-4870201100010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Allier, Eugenia (2008a). Lugar de memoria: &iquest;un concepto para el an&aacute;lisis de las luchas memoriales? El caso de Uruguay y su pasado reciente. <i>Cuadernos del CLAEH</i>, 96-97, 87-109.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000080&pid=S0123-4870201100010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2008b). Los Lieux de m&eacute;moire: una propuesta historiogr&aacute;fica para el an&aacute;lisis de la memoria. <i>Historia y Graf&iacute;a, </i>31, 165-192.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000081&pid=S0123-4870201100010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Barahona de Brito, Alexandra, Aguilar F., Paloma y Gonz&aacute;lez E., Carmen (eds.) (2002)<i>. Las pol&iacute;ticas hacia el pasado. Juicios, depuraciones, perd&oacute;n y olvido en las nuevas democracias. </i>Madrid: Istmo.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000082&pid=S0123-4870201100010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2002). Verdad, Justicia, Memoria y Democratizaci&oacute;n en el Cono Sur. En: Alexandra Barahona de Brito, Paloma Aguilar y Carmen Gonz&aacute;lez. <i>Las pol&iacute;ticas hacia el pasado. Juicios, depuraciones, perd&oacute;n y olvido en las nuevas democracias</i>. Madrid: Istmo, pp. 195-245.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000083&pid=S0123-4870201100010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Bauman, Zygmunt (2006). <i>Modernidad y Holocausto</i>. Buenos Aires: Sequitur.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000084&pid=S0123-4870201100010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2005). <i>Modernidad y ambivalencia</i>. Barcelona: Anthropos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000085&pid=S0123-4870201100010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2000). <i>Modernidad L&iacute;quida</i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000086&pid=S0123-4870201100010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Beck, Ulrich (1998). <i>La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad. </i>Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000087&pid=S0123-4870201100010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Benjamin, Walter. (2005). Tesis sobre la Historia y otros Fragmentos. M&eacute;xico: <i>Contrahistorias</i>. Edici&oacute;n y Traducci&oacute;n de Bol&iacute;var Echeverr&iacute;a.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000088&pid=S0123-4870201100010000500010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Bensoussan, G. (1998). <i>Auschwitz en h&eacute;ritage? D'un bon usage de la m&eacute;moire</i>. Par&iacute;s: Mille et une nuits.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000089&pid=S0123-4870201100010000500011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Berman, M. (1989). <i>Todo lo s&oacute;lido se desvanece en el aire: la experiencia de la modernidad</i>. M&eacute;xico: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000090&pid=S0123-4870201100010000500012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Callinicos, Alex (1998). <i>En contra del postmodernismo</i>. Bogot&aacute;: El Ancora.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000091&pid=S0123-4870201100010000500013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Calveiro, Pilar (2006). Testimonio y memoria en el relato hist&oacute;rico. En: <i>Acta Po&eacute;tica</i>, Vol 27, No. 2; pp. 65-86.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000092&pid=S0123-4870201100010000500014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Castillejo Cuellar, Alejandro (2009). <i>Los archivos del dolor: ensayos sobre la violencia y el recuerdo en la Sud&aacute;frica contempor&aacute;nea</i>. Bogot&aacute;: Universidad de los Andes.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000093&pid=S0123-4870201100010000500015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Clifford, J. y Marcus, G. (1986). <i>Writing Culture: the poetics and politics of ethnography</i>. Berkeley: University of California Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000094&pid=S0123-4870201100010000500016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Clifford, J. (1991). Sobre la autoridad etnogr&aacute;fica. En: Clifford Geertz <i>et al</i>., <i>El surgimiento de la antropolog&iacute;a posmoderna</i>. M&eacute;xico: Gedisa; pp. 141-170.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000095&pid=S0123-4870201100010000500017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Coser, Lewis (1993). A sociologist's atypical life. En <i>Annual Review of Sociology</i>, vol. 19, pp. 1-15 (Existe traducci&oacute;n al espa&ntilde;ol de Fernando Cubides Cipagauta, en <i>Revista Colombiana de Sociolog&iacute;a</i>, Vol 32, No. 2, 2009).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000096&pid=S0123-4870201100010000500018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Cort&eacute;s Rodas, Francisco (2009). Entre el perd&oacute;n y la justicia. Reflexiones en torno a los l&iacute;mites y contradicciones de la justicia transicional. En: Camila de Gamboa Tapias (ed) <i>Justicia Transicional: Teor&iacute;a y Praxis</i>. Bogot&aacute;: Universidad del Rosario; pp. 85-112.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000097&pid=S0123-4870201100010000500019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Crenzel, Emilio (2008). <i>La historia pol&iacute;tica del Nunca M&aacute;s. La memoria de las desapariciones en la Argentina. </i>Buenos Aires: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000098&pid=S0123-4870201100010000500020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>De la Garza Toledo, Enrique <i>et al</i>. (2008). Cr&iacute;tica de la raz&oacute;n para-postmoderna (Sennet, Bauman y Beck). <i>Revista Latinoamericana de Estudios de Trabajo</i>. A&ntilde;o 13. No. 19. 9-38.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000099&pid=S0123-4870201100010000500021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Denzin, Norman (1997). <i>Interpretative ethnography. Ethnographic Practices for de 21st century. </i>Tousand Oaks: Sage.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000100&pid=S0123-4870201100010000500022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Derrida, Jacques (2003). El siglo y el perd&oacute;n. Entrevista con Michel Wieviorka. Traducci&oacute;n de Mirta Segoviano en <i>El siglo y el perd&oacute;n </i>seguida de <i>Fe y saber</i>. Buenos Aires, Ediciones de la Flor; pp. 7-39.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000101&pid=S0123-4870201100010000500023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>D&iacute;az G&oacute;mez, Catalina, S&aacute;nchez, Nelson Camilo y Uprimny Yepes, Rodrigo (editores) (2009). <i>Reparar en Colombia: los dilemas en contextos de conflicto, pobreza y exclusi&oacute;n. </i>Bogot&aacute;: Centro Internacional para la Justicia Transicional y de Justicia.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000102&pid=S0123-4870201100010000500024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Dumon, Anne P&eacute;rotin (2007). Liminar. Verdad y memoria: escribir la historia de nuestro tiempo. En Anne P&eacute;rotin-Dumon (dir.). <i>Historizar el pasado vivo en Am&eacute;rica Latina. </i>Disponible en: <a href="http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php" target="_blank">http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php</a>. Consultado 07/03/2009&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000103&pid=S0123-4870201100010000500025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Franco, Marina y Lev&iacute;n, Florencia (comp.) (2007). <i>Historia reciente. Perspectivas y desaf&iacute;os para un campo en construcci&oacute;n. </i>Buenos Aires: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000104&pid=S0123-4870201100010000500026&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Friedlander, Sa&uacute;l (1992). <i>Probing the Limits of Representation. Nazism and the "Final Solution"</i>. Cambridge/ Mass/Londres: Harvard University Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000105&pid=S0123-4870201100010000500027&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Geertz, C. (2000). <i>La Interpretaci&oacute;n de las Culturas. </i>Barcelona: Gedisa.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000106&pid=S0123-4870201100010000500028&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ginzburg, Carlo (1991). <i>Il giudice e lo storico</i>. Torino: Einaudi.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000107&pid=S0123-4870201100010000500029&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Giddens, Anthony (2004). <i>Las consecuencias de la modernidad. </i>Madrid. Alianza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000108&pid=S0123-4870201100010000500030&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>G&oacute;mez-Muller, Alfredo (2008). La Reconstrucci&oacute;n de Colombia. <i>Escritos Pol&iacute;ticos</i>. Medell&iacute;n: La Carreta.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000109&pid=S0123-4870201100010000500031&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Halbwachs M. (2005). <i>La memoria colectiva</i>. Zaragoza, Ediciones Universitarias de Zaragoza.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000110&pid=S0123-4870201100010000500032&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Halbwachs, M. (2004). <i>Los marcos sociales de la memoria</i>. Barcelona: Anthropos.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000111&pid=S0123-4870201100010000500033&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hartog, F. (2003). Ordenes del tiempo y Reg&iacute;menes de Historicidad. <i>Historia y Graf&iacute;a. </i>21, pp. 73-101.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000112&pid=S0123-4870201100010000500034&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hartog, F. y Revel, J. (2002) Historians and the Present Conjunture. En Revel, J. y Levi, G. (coords.) (2002). <i>Political Uses of the Past. The Recent Mediterranean Experience</i>. London-Portland Or, Frank Cass.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000113&pid=S0123-4870201100010000500035&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Hunt, L. y Bonnel, V. (eds.) (1999). <i>Beyond the cultural turn. </i>Berkeley: University of California Press.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000114&pid=S0123-4870201100010000500036&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Huyssen, Andreas (2002). <i>En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempo de globalizaci&oacute;n. </i>M&eacute;xico: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000115&pid=S0123-4870201100010000500037&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Impunity Watch y Convergencia por los Derechos Humanos (2009). <i>La persistencia de la verdad: a diez a&ntilde;os del informe de la CEH. </i>Guatemala: Impunity Watch.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000116&pid=S0123-4870201100010000500038&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Jaramillo, Jefferson (2010). La reconstrucci&oacute;n de la memoria hist&oacute;rica del conflicto colombiano dentro del actual proceso de <i>Justicia y Paz </i>colombiano. Alcances, desaf&iacute;os y preguntas. <i>Desaf&iacute;os. </i>22 (II) pp. 31-70.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0123-4870201100010000500039&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2010). Reflexiones sobre los usos y abusos de la verdad, la justicia y la reparaci&oacute;n en el proceso de <i>Justicia y Paz </i>colombiano (2005-2010). <i>Papel Pol&iacute;tico</i>. 15 (1) pp. 13-46.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0123-4870201100010000500040&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Jelin, Elizabeth (2006). &iquest;V&iacute;ctimas, familiares o ciudadano/as? Las luchas por la legitimidad de la palabra. En: <i>Actas del II Congreso Internacional de Filosof&iacute;a de la Historia, "Reescrituras de la memoria social"</i>. Buenos Aires: Colegio Nacional de Buenos Aires.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0123-4870201100010000500041&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Juli&aacute;, Santos (2006). Presentaci&oacute;n. En: Santos Juli&aacute; (Dir.) <i>Memoria de la guerra y del franquismo</i>. Madrid: Taurus; pp. 15-26.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0123-4870201100010000500042&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Koselleck, Reinhard (1993). <i>Futuros Perdidos. Para una sem&aacute;ntica de los tiempos hist&oacute;ricos</i>. Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0123-4870201100010000500043&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>LaCapra, Dominick (2005). <i>Escribir la Historia. Escribir el trauma</i>. Buenos Aires: Nueva Visi&oacute;n.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0123-4870201100010000500044&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Lavabre, Marie Claire (2007). Maurice Halbwachs y la sociolog&iacute;a de la memoria. Consultado 12/06/2009, en Anne P&eacute;rotin-Dumon (ed), <i>Historizar el pasado vivo en Am&eacute;rica Latina</i>. (pp. 1-13). Disponible en: <a href="http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php" target="_blank">http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0123-4870201100010000500045&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Lechner, Norbert y G&uuml;ell, Pedro E. (2002). La Construcci&oacute;n Social de las memorias colectivas. En: Lechner, Norbert. <i>Las sombras del ma&ntilde;ana. La dimensi&oacute;n subjetiva de la pol&iacute;tica</i>. Santiago de Chile: Lom; pp. 61-82.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0123-4870201100010000500046&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Marcus, George y Fischer, Michael (2000). <i>La Antropolog&iacute;a como cr&iacute;tica cultural: un momento experimental en las ciencias humanas. </i>Buenos Aires: Amorrortu.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0123-4870201100010000500047&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Nora, Pierre (2008). La era de la conmemoraci&oacute;n. En: Pierre Nora, Les lieux de m&eacute;moire. (pp. 167-199). Montevideo: Trilce.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000126&pid=S0123-4870201100010000500048&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (1998). La aventura de Les Lieux de m&eacute;moire. En: Josefina Cuesta Bustillo (ed). Memoria e Historia. <i>Revista Ayer</i>. 32, 17-34.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000127&pid=S0123-4870201100010000500049&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Popper, Karl (1961). <i>La miseria del historicismo. </i>Madrid: Taurus.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000128&pid=S0123-4870201100010000500050&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Portelli, Alessandro (2003). <i>La orden ya fue ejecutada. Roma, las fosas ardeatinas, la memoria</i>. Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000129&pid=S0123-4870201100010000500051&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rabinow, Paul (1991). Las representaciones son hechos sociales: modernidad y postmodernidad en la antropolog&iacute;a. En: James Clifford y George Marcus (eds.), <i>Ret&oacute;ricas de la antropolog&iacute;a</i>. Madrid: J&uacute;car; pp. 321-356.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000130&pid=S0123-4870201100010000500052&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rabotnikof, Nora (2007a). &iquest;Memoria presentista? Acerca de una tesis de Fran&ccedil;ois Hartog. En: G. Waldman y M. Aguiluz. <i>Memorias (in)c&oacute;gnitas: contiendas en la historia</i>. (pp. 61-83). M&eacute;xico: UNAM/CEIICH.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000131&pid=S0123-4870201100010000500053&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2007b). Memoria y pol&iacute;tica a treinta a&ntilde;os del golpe. En: Clara E. Lida, Horacio Crespo y Pablo Yankelevich (comps.) <i>Argentina, 1976. Estudios en torno al golpe de Estado</i>. (pp. 259-282). M&eacute;xico: El Colegio de M&eacute;xico.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000132&pid=S0123-4870201100010000500054&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ram&iacute;rez, Carlos A. (2008). Historia magistra vitae. Sobre la funci&oacute;n pol&iacute;tica de la historia conceptual en Reinhart Koselleck. En <i>Revista Perspectivas Internacionales</i>, Cali, Vol. 4, No. 1; pp. 171-198.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000133&pid=S0123-4870201100010000500055&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Reyes Mate, Manuel (2006). Memoria e Historia. Dos Lecturas del pasado. En: <i>Letras libres</i>, consultado el 4/03/2010. Disponible en: <a href="http://letraslibres.com/pdf/10900.pdf" target="_blank">http://letraslibres.com/pdf/10900.pdf</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000134&pid=S0123-4870201100010000500056&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ricoeur, Paul (2007). Historia y memoria. La escritura de la historia y la representaci&oacute;n del pasado. Consultado 12/06/2009, en: Anne P&eacute;rotin-Dumon (ed), <i>Historizar el pasado vivo en Am&eacute;rica Latina </i>(pp. 1-27). Disponible en: <a href="http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php" target="_blank">http://etica.uahurtado.cl/historizarelpasadovivo/es_contenido.php</a>.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000135&pid=S0123-4870201100010000500057&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (2004). <i>La memoria, la historia, el olvido.</i> Buenos Aires: Fondo de Cultura Econ&oacute;mica.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000136&pid=S0123-4870201100010000500058&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>_ (1999). <i>La lectura del tiempo pasado:</i> <i>memoria y olvido</i>. Madrid: Arrecife/Universidad Aut&oacute;noma de Madrid.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000137&pid=S0123-4870201100010000500059&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Rousso, Henry (2001). <i>Vichy: L'&eacute;v&eacute;nement, la m&eacute;moire, l'histoire</i>. Par&iacute;s: Gallimard.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000138&pid=S0123-4870201100010000500060&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Ruiz Torres, Pedro (2007). Los Discursos de la memoria hist&oacute;rica en Espa&ntilde;a. En <i>Hispania Nova</i>, <i>Revista Historia Contempor&aacute;nea</i>, No. 7. Consultado 20/02/2010. Disponible en: <a href="http://hispanianova.rediris.es" target="_blank">http://hispanianova.rediris.es</a>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000139&pid=S0123-4870201100010000500061&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>S&aacute;nchez, Gonzalo (2008). Tiempo de memorias y tiempo de v&iacute;ctimas. <i>An&aacute;lisis Pol&iacute;tico. </i>63, pp. 3-21.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000140&pid=S0123-4870201100010000500062&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sarlo, Beatriz (2005). <i>Tiempo Pasado. Cultura de la memoria y giro subjetivo. Una discusi&oacute;n. </i>Buenos Aires: Siglo XXI&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000141&pid=S0123-4870201100010000500063&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sennet, Richard (2006). <i>La Cultura del Nuevo Capitalismo. </i>Barcelona: Anagrama.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000142&pid=S0123-4870201100010000500064&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sokal, Alan y Bricmont, Jean (1999). <i>Imposturas intelectuales. </i>Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000143&pid=S0123-4870201100010000500065&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Sokal, Alan (2009). <i>M&aacute;s all&aacute; de las imposturas intelectuales. Ciencia, Filosof&iacute;a y Cultura</i>. Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000144&pid=S0123-4870201100010000500066&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Taussig, Michael (1995). El terror como lugar com&uacute;n: la teor&iacute;a de Walter Benjam&iacute;n de la historia como estado de sitio. En: Michael Taussig. <i>Un gigante en convulsiones: el mundo humano como sistema nervioso en emergencia permanente</i>. Barcelona: Paid&oacute;s. pp. 25-55.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000145&pid=S0123-4870201100010000500067&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Todorov, T. (2000). <i>Los abusos de la memoria</i>. Barcelona: Paid&oacute;s.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000146&pid=S0123-4870201100010000500068&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Traverso, Enzo (2007). <i>El pasado, instrucciones de uso. Historia, Memoria y Pol&iacute;tica</i>. Marcial Pons.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000147&pid=S0123-4870201100010000500069&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Uprimny, Rodrigo y Saf&oacute;n, Mar&iacute;a Paula (2006). <i>&iquest;Justicia Transicional sin transici&oacute;n? </i>Bogot&aacute;: DJS. Fundaci&oacute;n Social.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000148&pid=S0123-4870201100010000500070&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Uribe de Hincapi&eacute;, Mar&iacute;a Teresa (2009). Esclarecimiento hist&oacute;rico y verdad jur&iacute;dica: notas introductorias sobre los usos de la verdad. En: Camila de Gamboa Tapias (ed) <i>Justicia Transicional: Teor&iacute;a y Praxis</i>. Bogot&aacute;: Universidad del Rosario; pp. 324-344.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000149&pid=S0123-4870201100010000500071&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Vera Lugo, Juan Pablo y Jaramillo Mar&iacute;n, Jefferson (2007). Teor&iacute;a social, m&eacute;todos cualitativos y etnograf&iacute;a: el problema de la representaci&oacute;n y reflexividad en las ciencias sociales. En: <i>Universitas human&iacute;stica</i>, 64, pp. 237-255.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000150&pid=S0123-4870201100010000500072&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Wallerstein, Inmanuel (2006). <i>An&aacute;lisis de Sistemas-mundo. Una introducci&oacute;n. </i>M&eacute;xico: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000151&pid=S0123-4870201100010000500073&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>Wallerstein, Inmanuel (coord.) (2003). Abrir las Ciencias Sociales. <i>Informe de la Comisi&oacute;n Gulbenkian para la reestructuraci&oacute;n de las ciencias sociales. </i>M&eacute;xico: Siglo XXI.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000152&pid=S0123-4870201100010000500074&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
<ref-list>
<ref id="B1">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Alexander]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jeffrey]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Sociología cultural: formas de clasificación en las sociedades complejas]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anthropos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B2">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Allier]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eugenia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Lugar de memoria: ¿un concepto para el análisis de las luchas memoriales? El caso de Uruguay y su pasado reciente]]></article-title>
<source><![CDATA[Cuadernos del CLAEH]]></source>
<year>2008</year>
<page-range>96-97</page-range><page-range>87-109</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B3">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Allier]]></surname>
<given-names><![CDATA[Eugenia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los Lieux de mémoire: una propuesta historiográfica para el análisis de la memoria]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia y Grafía]]></source>
<year>2008</year>
<volume>31</volume>
<page-range>165-192</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B4">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barahona de Brito]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alexandra]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar F]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paloma]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González E]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las políticas hacia el pasado. Juicios, depuraciones, perdón y olvido en las nuevas democracias]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Istmo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B5">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Barahona de Brito]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alexandra]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Verdad, Justicia, Memoria y Democratización en el Cono Sur]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Barahona de Brito]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alexandra]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguilar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paloma]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[González]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carmen]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las políticas hacia el pasado. Juicios, depuraciones, perdón y olvido en las nuevas democracias]]></source>
<year>2002</year>
<page-range>195-245</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Istmo]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B6">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bauman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Zygmunt]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Modernidad y Holocausto]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Sequitur]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B7">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bauman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Zygmunt]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Modernidad y ambivalencia]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anthropos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B8">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bauman]]></surname>
<given-names><![CDATA[Zygmunt]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Modernidad Líquida]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B9">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Beck]]></surname>
<given-names><![CDATA[Ulrich]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La sociedad del riesgo. Hacia una nueva modernidad]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B10">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Benjamin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Walter]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Contrahistorias]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-name><![CDATA[Edición y Traducción de Bolívar Echeverría]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B11">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Bensoussan]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Auschwitz en héritage? D'un bon usage de la mémoire]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Mille et une nuits]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B12">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Berman]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Todo lo sólido se desvanece en el aire: la experiencia de la modernidad]]></source>
<year>1989</year>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B13">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Callinicos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alex]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[En contra del postmodernismo]]></source>
<year>1998</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[El Ancora]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B14">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Calveiro]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pilar]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Acta Poética]]></source>
<year>2006</year>
<volume>27</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>65-86</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B15">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Castillejo Cuellar]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alejandro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los archivos del dolor: ensayos sobre la violencia y el recuerdo en la Sudáfrica contemporánea]]></source>
<year>2009</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B16">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clifford]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marcus]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Writing Culture: the poetics and politics of ethnography]]></source>
<year>1986</year>
<publisher-loc><![CDATA[Berkeley ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of California Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B17">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Clifford]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Sobre la autoridad etnográfica]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Geertz]]></surname>
<given-names><![CDATA[Clifford]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El surgimiento de la antropología posmoderna]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>141-170</page-range><publisher-name><![CDATA[Gedisa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B18">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Coser]]></surname>
<given-names><![CDATA[Lewis]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[A sociologist's atypical life]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Colombiana de SociologíaAnnual Review of Sociology]]></source>
<year>1993</year>
<month>20</month>
<day>09</day>
<volume>19</volume><volume>32</volume>
<numero>2</numero>
<issue>2</issue>
<page-range>1-15</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B19">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Cortés Rodas]]></surname>
<given-names><![CDATA[Francisco]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Entre el perdón y la justicia. Reflexiones en torno a los límites y contradicciones de la justicia transicional]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[de Gamboa Tapias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Camila]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Justicia Transicional: Teoría y Praxis]]></source>
<year>2009</year>
<page-range>85-112</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B20">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Crenzel]]></surname>
<given-names><![CDATA[Emilio]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La historia política del Nunca Más. La memoria de las desapariciones en la Argentina]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B21">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[De la Garza Toledo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enrique]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Crítica de la razón para-postmoderna (Sennet, Bauman y Beck)]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Latinoamericana de Estudios de Trabajo]]></source>
<year>2008</year>
<volume>13</volume>
<numero>19</numero>
<issue>19</issue>
<page-range>9-38</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B22">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Denzin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Norman]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[]]></source>
<year>1997</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B23">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Derrida]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jacques]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Segoviano]]></surname>
<given-names><![CDATA[Mirta]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El siglo y el perdón]]></source>
<year>2003</year>
<page-range>7-39</page-range><publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones de la Flor]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B24">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Díaz Gómez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Catalina]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nelson Camilo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Uprimny Yepes]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Reparar en Colombia: los dilemas en contextos de conflicto, pobreza y exclusión]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Centro Internacional para la Justicia Transicional y de Justicia]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B25">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Dumon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anne Pérotin]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Liminar. Verdad y memoria: escribir la historia de nuestro tiempo]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Pérotin-Dumon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anne]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historizar el pasado vivo en América Latina]]></source>
<year>2007</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B26">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Franco]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marina]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Florencia]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historia reciente. Perspectivas y desafíos para un campo en construcción]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B27">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Friedlander]]></surname>
<given-names><![CDATA[Saúl]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Probing the Limits of Representation. Nazism and the "Final Solution"]]></source>
<year>1992</year>
<publisher-loc><![CDATA[Londres^eCambridge^eMass CambridgeMass]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Harvard University Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B28">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Geertz]]></surname>
<given-names><![CDATA[C]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Interpretación de las Culturas]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gedisa]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B29">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ginzburg]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Il giudice e lo storico]]></source>
<year>1991</year>
<publisher-loc><![CDATA[Torino ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Einaudi]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B30">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Giddens]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anthony]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las consecuencias de la modernidad]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Alianza]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B31">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Gómez-Muller]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alfredo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Reconstrucción de Colombia]]></source>
<year>2008</year>
<publisher-loc><![CDATA[Medellín ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[La Carreta]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B32">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Halbwachs]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La memoria colectiva]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Zaragoza ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Ediciones Universitarias de Zaragoza]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B33">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Halbwachs]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los marcos sociales de la memoria]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anthropos]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B34">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hartog]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Ordenes del tiempo y Regímenes de Historicidad]]></article-title>
<source><![CDATA[Historia y Grafía]]></source>
<year>2003</year>
<volume>21</volume>
<page-range>73-101</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B35">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hartog]]></surname>
<given-names><![CDATA[F]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Revel]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="en"><![CDATA[Historians and the Present Conjunture]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Revel]]></surname>
<given-names><![CDATA[J]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Levi]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Political Uses of the Past. The Recent Mediterranean Experience]]></source>
<year>2002</year>
<month>20</month>
<day>02</day>
<publisher-loc><![CDATA[LondonPortland Or ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Frank Cass]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B36">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Hunt]]></surname>
<given-names><![CDATA[L]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bonnel]]></surname>
<given-names><![CDATA[V]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Beyond the cultural turn]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Berkeley ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[University of California Press]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B37">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Huyssen]]></surname>
<given-names><![CDATA[Andreas]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[En busca del futuro perdido. Cultura y memoria en tiempo de globalización]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B38">
<nlm-citation citation-type="book">
<collab>Impunity Watch y Convergencia por los Derechos Humanos</collab>
<source><![CDATA[La persistencia de la verdad: diez años del informe de la CEH]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-name><![CDATA[Impunity Watch]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B39">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jaramillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jefferson]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La reconstrucción de la memoria histórica del conflicto colombiano dentro del actual proceso de Justicia y Paz colombiano. Alcances, desafíos y preguntas]]></article-title>
<source><![CDATA[Desafíos]]></source>
<year>2010</year>
<volume>22</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B40">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jaramillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jefferson]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Reflexiones sobre los usos y abusos de la verdad, la justicia y la reparación en el proceso de Justicia y Paz colombiano (2005-2010)]]></article-title>
<source><![CDATA[Papel Político]]></source>
<year>2010</year>
<volume>15</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>13-46</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B41">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Jelin]]></surname>
<given-names><![CDATA[Elizabeth]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Víctimas, familiares o ciudadano/as? Las luchas por la legitimidad de la palabra]]></article-title>
<source><![CDATA[Actas del II Congreso Internacional de Filosofía de la Historia, "Reescrituras de la memoria social"]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Colegio Nacional de Buenos Aires]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B42">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Juliá]]></surname>
<given-names><![CDATA[Santos]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Santos]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juliá]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Memoria de la guerra y del franquismo]]></source>
<year>2006</year>
<page-range>15-26</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Taurus]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B43">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Koselleck]]></surname>
<given-names><![CDATA[Reinhard]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Futuros Perdidos. Para una semántica de los tiempos históricos]]></source>
<year>1993</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B44">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[LaCapra]]></surname>
<given-names><![CDATA[Dominick]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Escribir la Historia. Escribir el trauma]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Nueva Visión]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B45">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lavabre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Marie Claire]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Pérotin-Dumon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anne]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Maurice Halbwachs y la sociología de la memoria]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>1-13</page-range><publisher-name><![CDATA[Historizar el pasado vivo en América Latina]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B46">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Lechner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Norbert]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Güell]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro E]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La Construcción Social de las memorias colectivas]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lechner]]></surname>
<given-names><![CDATA[Norbert]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Las sombras del mañana. La dimensión subjetiva de la política]]></source>
<year>2002</year>
<publisher-loc><![CDATA[Santiago de Chile ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Lom61-82]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B47">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Marcus]]></surname>
<given-names><![CDATA[George]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Fischer]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Antropología como crítica cultural: un momento experimental en las ciencias humanas]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Amorrortu]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B48">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pierre]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La era de la conmemoración]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Pierre]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nora]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Les lieux de mémoire]]></source>
<year>2008</year>
<page-range>167-199</page-range><publisher-loc><![CDATA[Montevideo ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Trilce]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B49">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Nora]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pierre]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[La aventura de Les Lieux de mémoire]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Cuesta Bustillo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Josefina]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Revista AyerMemoria e Historia]]></source>
<year>1998</year>
<volume>32</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B50">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Popper]]></surname>
<given-names><![CDATA[Karl]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La miseria del historicismo]]></source>
<year>1961</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Taurus]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B51">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Portelli]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alessandro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La orden ya fue ejecutada. Roma, las fosas ardeatinas, la memoria]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B52">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rabinow]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Las representaciones son hechos sociales: modernidad y postmodernidad en la antropología]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Clifford]]></surname>
<given-names><![CDATA[James]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Marcus]]></surname>
<given-names><![CDATA[George]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Retóricas de la antropología]]></source>
<year>1991</year>
<page-range>321-356</page-range><publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Júcar]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B53">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rabotnikof]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nora]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[¿Memoria presentista? Acerca de una tesis de François Hartog]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Waldman]]></surname>
<given-names><![CDATA[G]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Aguiluz]]></surname>
<given-names><![CDATA[M]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Memorias (in)cógnitas: contiendas en la historia]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>61-83</page-range><publisher-loc><![CDATA[México ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[UNAM/CEIICH]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B54">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rabotnikof]]></surname>
<given-names><![CDATA[Nora]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Memoria y política a treinta años del golpe]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Lida]]></surname>
<given-names><![CDATA[Clara E]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Crespo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Horacio]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Yankelevich]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pablo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Argentina, 1976. Estudios en torno al golpe de Estado]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>259-282</page-range><publisher-name><![CDATA[El Colegio de México]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B55">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ramírez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Carlos A]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia magistra vitae. Sobre la función política de la historia conceptual en Reinhart Koselleck]]></article-title>
<source><![CDATA[Revista Perspectivas Internacionales]]></source>
<year>2008</year>
<volume>4</volume>
<numero>1</numero>
<issue>1</issue>
<page-range>171-198</page-range><publisher-loc><![CDATA[Cali ]]></publisher-loc>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B56">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Reyes Mate]]></surname>
<given-names><![CDATA[Manuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Memoria e Historia. Dos Lecturas del pasado]]></article-title>
<source><![CDATA[Letras libres]]></source>
<year>2006</year>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B57">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ricoeur]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Historia y memoria. La escritura de la historia y la representación del pasado. Consultado 12/06/2009]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Pérotin-Dumon]]></surname>
<given-names><![CDATA[Anne]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Historizar el pasado vivo en América Latina]]></source>
<year>2007</year>
<page-range>1-27</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B58">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ricoeur]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La memoria, la historia, el olvido]]></source>
<year>2004</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Fondo de Cultura Económica]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B59">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ricoeur]]></surname>
<given-names><![CDATA[Paul]]></given-names>
</name>
</person-group>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La lectura del tiempo pasado: memoria y olvido.]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Madrid ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Arrecife/Universidad Autónoma de Madrid]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B60">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Rousso]]></surname>
<given-names><![CDATA[Henry]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Vichy: L'événement, la mémoire, l'histoire]]></source>
<year>2001</year>
<publisher-loc><![CDATA[París ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Gallimard]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B61">
<nlm-citation citation-type="">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Ruiz Torres]]></surname>
<given-names><![CDATA[Pedro]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Los Discursos de la memoria histórica en España]]></article-title>
<source><![CDATA[Hispania Nova, Revista Historia Contemporánea]]></source>
<year>2007</year>
<volume>7</volume>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B62">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sánchez]]></surname>
<given-names><![CDATA[Gonzalo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Tiempo de memorias y tiempo de víctimas]]></article-title>
<source><![CDATA[Análisis Político]]></source>
<year>2008</year>
<volume>63</volume>
<page-range>3-21</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B63">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sarlo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Beatriz]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Tiempo Pasado. Cultura de la memoria y giro subjetivo. Una discusión]]></source>
<year>2005</year>
<publisher-loc><![CDATA[Buenos Aires ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B64">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sennet]]></surname>
<given-names><![CDATA[Richard]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[La Cultura del Nuevo Capitalismo]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Anagrama]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B65">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sokal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alan]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Bricmont]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jean]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Imposturas intelectuales]]></source>
<year>1999</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B66">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Sokal]]></surname>
<given-names><![CDATA[Alan]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Más allá de las imposturas intelectuales. Ciencia, Filosofía y Cultura]]></source>
<year>2009</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B67">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Taussig]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[El terror como lugar común: la teoría de Walter Benjamín de la historia como estado de sitio]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[Taussig]]></surname>
<given-names><![CDATA[Michael]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Un gigante en convulsiones: el mundo humano como sistema nervioso en emergencia permanente]]></source>
<year>1995</year>
<page-range>25-55</page-range><publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B68">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Todorov]]></surname>
<given-names><![CDATA[T]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Los abusos de la memoria]]></source>
<year>2000</year>
<publisher-loc><![CDATA[Barcelona ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Paidós]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B69">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Traverso]]></surname>
<given-names><![CDATA[Enzo]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[El pasado, instrucciones de uso. Historia, Memoria y Política]]></source>
<year>2007</year>
<publisher-name><![CDATA[Marcial Pons]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B70">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Uprimny]]></surname>
<given-names><![CDATA[Rodrigo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Safón]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Paula]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[¿Justicia Transicional sin transición?]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[DJS. Fundación Social]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B71">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Uribe de Hincapié]]></surname>
<given-names><![CDATA[María Teresa]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Esclarecimiento histórico y verdad jurídica: notas introductorias sobre los usos de la verdad]]></article-title>
<person-group person-group-type="editor">
<name>
<surname><![CDATA[de Gamboa Tapias]]></surname>
<given-names><![CDATA[Camila]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Justicia Transicional: Teoría y Praxis]]></source>
<year>2009</year>
<page-range>324-344</page-range><publisher-loc><![CDATA[Bogotá ]]></publisher-loc>
<publisher-name><![CDATA[Universidad del Rosario]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B72">
<nlm-citation citation-type="journal">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Vera Lugo]]></surname>
<given-names><![CDATA[Juan Pablo]]></given-names>
</name>
<name>
<surname><![CDATA[Jaramillo Marín]]></surname>
<given-names><![CDATA[Jefferson]]></given-names>
</name>
</person-group>
<article-title xml:lang="es"><![CDATA[Teoría social, métodos cualitativos y etnografía: el problema de la representación y reflexividad en las ciencias sociales]]></article-title>
<source><![CDATA[Universitas humanística]]></source>
<year>2007</year>
<volume>64</volume>
<page-range>237-255</page-range></nlm-citation>
</ref>
<ref id="B73">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wallerstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[Inmanuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Análisis de Sistemas-mundo. Una introducción]]></source>
<year>2006</year>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
<ref id="B74">
<nlm-citation citation-type="book">
<person-group person-group-type="author">
<name>
<surname><![CDATA[Wallerstein]]></surname>
<given-names><![CDATA[Inmanuel]]></given-names>
</name>
</person-group>
<source><![CDATA[Abrir las Ciencias Sociales. Informe de la Comisión Gulbenkian para la reestructuración de las ciencias sociales]]></source>
<year>2003</year>
<publisher-name><![CDATA[Siglo XXI]]></publisher-name>
</nlm-citation>
</ref>
</ref-list>
</back>
</article>
