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<article-title xml:lang="es"><![CDATA[SISTEMA DE TRANSPORTE MASIVO EN LA CIUDAD DE CALI: ¿PODRÁ EL MUNICIPIO FINANCIAR EL PROYECTO?]]></article-title>
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<abstract abstract-type="short" xml:lang="en"><p><![CDATA[This paper investigates the future revenues that Cali´s local government will receive from the tax on gasoline. ARIMA models are used to forecast sales of the different type of gasoline sold in the municipality and these tax revenues. The forecasted tax revenues are used to demonstrate that de Local Government will be able to contribute to the construction of a Massive Transportation System, as it was prearranged in the CONPES 3166 document.]]></p></abstract>
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</front><body><![CDATA[   <font size="2" face="verdana">        <p align="right"><font size="4"><b>SISTEMA DE TRANSPORTE MASIVO EN  LA CIUDAD DE CALI: ¿PODR&Aacute; EL  MUNICIPIO FINANCIAR EL  PROYECTO?<a href="#*">*</a></b></font></p>      <p align="right">JULIO C&Eacute;SAR ALONSO CIFUENTES<sup>1</sup>, JULIETH ALEJANDRA SOLANO VILLA<sup>2</sup></p>      <p align="right">1. Profesor Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad Icesi.  Maestr&iacute;a en Econom&iacute;a y Estad&iacute;stica Iowa State University.  Ph.D Iowa State University  <a href="mailto:jcalonso@icesi.edu.co">jcalonso@icesi.edu.co</a></p>      <p align="right">2. Asistente de Investigaci&oacute;n, Departamento de Econom&iacute;a de la Universidad Icesi.  Profesora asistente hora&shy;c&aacute;tedra.  <a href="mailto:jsolano@icesi.edu.co">jsolano@icesi.edu.co</a></p>      <p align="right">Fecha de recepci&oacute;n: 29&shy;8&shy;2005 Fecha de aceptaci&oacute;n: 2&shy;11&shy;2005</p>        <p><a name="#*">*</a>Este documento est&aacute; enmarcado en un convenio de cooperaci&oacute;n t&eacute;cnica entre la Contralor&iacute;a Municipal de  Santiago de Cali y la Universidad Icesi. Los autores agradecen los comentarios de los funcionarios de la  Contralor&iacute;a de Santiago de Cali, en especial las discusiones con Miguel Ch&aacute;vez. Naturalmente, todas las  opiniones son entera responsabilidad de los autores y para nada comprometen la opini&oacute;n de la Universidad  Icesi. Si desea comunicarse con los autores puede hacerlo por correo electr&oacute;nico a <a href="mailto:jcalonso@icesi.edu.co">jcalonso@icesi.edu.co</a>.</p>      <hr />        <p><b>RESUMEN</b></p>      <p>En el siguiente documento se presenta  un an&aacute;lisis sobre el futuro comportamiento  del recaudo por la sobretasa  a la gasolina en el municipio de  Cali. Para tal fin, se emplean modelos  Arima a partir de los cuales se  proveen proyecciones para las ventas  de gasolina corriente y extra. Adem&aacute;s,  se emplean proyecciones de precios basadas en los supuestos del Confis,  EAI y Ecopetrol con el fin de determinar  la evoluci&oacute;n para los pr&oacute;ximos  a&ntilde;os tanto de la base como del  recaudo por cuenta de este impuesto  indirecto. A partir de estos c&aacute;lculos  se concluye que el municipio de Cali  podr&aacute; cumplir con las contribuciones  pactadas en el documento Conpes  3166 del 2002 para la financiaci&oacute;n del  S.I.T.M.</p>      <p><b>PALABRAS CLAVE</b></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Modelos Arima, alcohol carburante,  sobretasa a la gasolina, Sistema Integrado  de Transporte Masivo, Cali.</p>      <p><b>Clasificaci&oacute;n: B</b></p>        <p><b>ABSTRACT</b></p>      <p>This paper investigates the future  revenues that Cali&acute;s local government  will receive from the tax on gasoline.  ARIMA models are used to forecast  sales of the different type of  gasoline sold in the municipality and  these tax revenues. The forecasted  tax revenues are used to demonstrate  that de Local Government will be  able to contribute to the construction  of a Massive Transportation System,  as it was prearranged in the CONPES  3166 document.</p>      <p><b>KEY WORDS</b></p>      <p>Arima Models, alcohol fuel, gasoline  tax, S.I.T.M. Cali.</p>    <hr />        <p><font size="3"><b>INTRODUCCI&Oacute;N</b></font></p>      <p>Desde la d&eacute;cada de los a&ntilde;os ochenta,  la discusi&oacute;n de las necesidades  de sistemas de transporte masivo  para las principales ciudades del  pa&iacute;s tom&oacute; gran fuerza al hacerse  evidentes los largos tiempos de desplazamiento  y la mala calidad de  los servicios de buses, as&iacute; como los  problemas de congesti&oacute;n. En los  a&ntilde;os ochenta, con la construcci&oacute;n  del Metro de Medell&iacute;n, parec&iacute;a iniciarse  la era de los Sistemas de  Transporte Masivo en nuestras ciudades  capitales con soluciones tipo  &quot;Metro&quot;,<a href="#nota1"><sup>1</sup></a> pero el tiempo y en especial  los sobrecostos asociados a este  tipo de proyectos (Ver (Alonso C.,  Julio C&eacute;sar, Israel Fainboim Y., y  Carlos Jorge Rodr&iacute;guez R. 1998))  para una discusi&oacute;n sobre el tema)  demostraron los peligros asociados  a este tipo de proyectos tanto para  la naci&oacute;n como para los gobiernos  locales.</p>      <p>A finales de los a&ntilde;os noventa, el  Distrito Capital, en su b&uacute;squeda  por una soluci&oacute;n a sus graves problemas  de congesti&oacute;n y frente a la  mala experiencia del Metro de Medell&iacute;n  adopta la soluci&oacute;n de Solo&shy;  Bus (Transmilenio). La inversi&oacute;n  para la primera fase de Transmilenio  alcanz&oacute; una cifra cercana a los  US$295 millones, de los cuales se  estima que el 33.9% correspondi&oacute;  a inversi&oacute;n privada en el material  rodante. Esta inversi&oacute;n permiti&oacute;  movilizar 640.000 pasajeros al d&iacute;a  en su primera fase, con una velocidad  promedio de 26 km/h. (Conpes  3167).</p>      <p>Estas cifras contrastan con lo ocurrido  con el Metro de Medell&iacute;n donde  una &quot;inversi&oacute;n de alrededor de  US$2.500 millones (en su totalidad  recursos p&uacute;blicos), a la fecha permite  la movilizaci&oacute;n de 320.000 pasajeros  al d&iacute;a, con una velocidad  promedio de 35 km./h&quot; (documento  Conpes 3167, P&aacute;g. 2)</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Demostrado el &eacute;xito de la aproximaci&oacute;n  capitalina, el municipio de  Cali opt&oacute; cambiar su proyecto de  tren ligero por uno de s&oacute;lo bus para  resolver sus problemas de transporte  masivo, aproximaci&oacute;n que fue  avalada por la naci&oacute;n en el documento  Conpes 3166 del 2002. Al  mismo tiempo la naci&oacute;n, por medio  del documento Conpes 3167 da luz  verde a nuevos proyectos tipo solobus  en el resto del pa&iacute;s.</p>      <p>Debido a la mala experiencia de la naci&oacute;n  en el financiamiento del Metro de  Medell&iacute;n (Ver (Alonso C.et al., 1998,  para una discusi&oacute;n amplia del tema),  el gobierno central opt&oacute; por adoptar  un esquema diferente de financiaci&oacute;n  de los proyectos; ya no servir&iacute;a como  garante de los empr&eacute;stitos internacionales  de los gobiernos locales que adquir&iacute;an  el compromiso, sino que financiar&iacute;a  directamente una parte del Sistema  Integrado de Transporte Masivo  (S.I.T.M.), mientras que los municipios  deber&iacute;an financiar el resto de  la obra con recursos propios.</p>      <p>En el caso del S.I.T.M. de Cali, de  acuerdo con el Documento Conpes  3166 el costo del proyecto ser&iacute;a de  US$345 millones del 2002<a href="#nota2"><sup>2</sup></a> de los cuales un 70% ser&iacute;an aportados por la  naci&oacute;n y el restante 30% por el municipio  de Cali. Si bien era reconocida  la dif&iacute;cil situaci&oacute;n fiscal que se  afrontaba en ese momento, el municipio  garantizaba sus aportes por  medio de la sobretasa a la gasolina  que se ven&iacute;a cobrando desde 1994.</p>      <p>En la actualidad, existe la sensaci&oacute;n  en la comunidad cale&ntilde;a que el municipio  no cuenta con los recursos necesarios  para cumplir con los compromisos  contra&iacute;dos en el documento  Conpes 3166.<a href="#nota3"><sup>3</sup></a> Nuestro documento  tiene como objetivo presentar una  aproximaci&oacute;n estad&iacute;stica para responder  las inquietudes de la comunidad  cale&ntilde;a; en especial se desea determinar  si los recursos de la sobretasa  a la gasolina ser&aacute;n suficientes  para cubrir los requerimientos de inversi&oacute;n  pactados por el municipio.</p>      <p>El documento est&aacute; organizado en  cuatro secciones. La primera discute  brevemente la evoluci&oacute;n de la reglamentaci&oacute;n  en el municipio de  Cali, en torno a la sobretasa a la gasolina.  La segunda discute los aspectos  metodol&oacute;gicos relevantes  para los c&aacute;lculos de las proyecciones  del recaudo por concepto de la  sobretasa a la gasolina. La tercera  discute los resultados de los c&aacute;lculos  y la &uacute;ltima presenta unos comentarios  finales.</p>      <p><font size="3"><b>1. ANTECEDENTES</b></font></p>      <p>La sobretasa a la gasolina se ha convertido  en uno de los impuestos indirectos  de mayor recaudo en el municipio  de Cali. Su historia comienza en  1993, cuando la Ley 105 del 30 de diciembre  de 1993 en el art&iacute;culo 29,  autoriz&oacute; a los municipios y a los distritos  para cobrar una sobretasa al  combustible automotor en un porcentaje  m&aacute;ximo del 20%. De acuerdo con  dicha Ley, los fondos obtenidos por  este recaudo se destinar&iacute;an al mantenimiento  y construcci&oacute;n de v&iacute;as  p&uacute;blicas y a financiar la construcci&oacute;n  de proyectos de transporte masivo.</p>      <p>En marzo de 1994, la ciudad por medio  del Acuerdo No. 03 adopta la sobretasa  a la gasolina corriente y extra  con una tarifa del 8% que inicialmente  se propon&iacute;a recaudar hasta el  3 de marzo del 2003. En este mismo  a&ntilde;o se inicia el cobro del impuesto y  desde entonces la sobretasa se ha convertido  en el impuesto indirecto de  mayor recaudo y, despu&eacute;s del impuesto  de Industria y Comercio y Predial,  una de las fuentes m&aacute;s importantes  de ingresos para la ciudad.</p>      <p>En 1995, por medio del Acuerdo 19,  la tarifa aument&oacute; 4 puntos porcentuales  distribuidos en dos aumentos  iguales, alcanzando &eacute;sta 10% a partir  del primero de enero de 1996 y finalmente  12% el primero de enero de  1997. En 1998, con el Acuerdo 01, se mantuvo la tarifa de 12%, pero se  ampli&oacute; la vigencia del cobro de la sobretasa  hasta el a&ntilde;o 2020. Este &uacute;ltimo  Acuerdo tambi&eacute;n determin&oacute; la  distribuci&oacute;n de los ingresos de esta  sobretasa, de tal forma que el 12,5%  del recaudo se destinar&iacute;a al mantenimiento  de la red vial existente y el  87,5% se designar&iacute;a a financiar el  S.I.T.M.. As&iacute; mismo, se acord&oacute; que en  caso que la ley incrementara la tarifa,  la distribuci&oacute;n del excedente ser&iacute;a:  50% para el mantenimiento de la  malla vial y la construcci&oacute;n de v&iacute;as  locales y el 50% restante se destinar&iacute;a  a la construcci&oacute;n de v&iacute;as en los  barrios y corregimientos de la ciudad.</p>      <p>El Acuerdo 35 de 1999 fij&oacute; la tarifa  de la sobretasa en un 15% que se distribuir&iacute;a  as&iacute;: 23.5% se destinar&iacute;a al  mantenimiento de la red vial, 70% al  financiamiento del sistema de transporte  masivo, adem&aacute;s del servicio de  la deuda vigente para la financiaci&oacute;n  de las obras y el 6.5% al mejoramiento  y reconstrucci&oacute;n de la transversal  103.<a href="#nota4"><sup>4</sup></a></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>En octubre de 2000, la Ley 617 de  racionalizaci&oacute;n del gasto p&uacute;blico, estableci&oacute;  en el art&iacute;culo 12 de &quot;<i>Facilidades  a Entidades Territoriales</i>&quot;, que  &quot;cuando las entidades territoriales  adelanten programas de saneamiento  fiscal y financiero, las rentas de  destinaci&oacute;n espec&iacute;fica sobre las que  no recaigan compromisos adquiridos  de las entidades territoriales se aplicar&aacute;n  para dichos programas quedando  suspendida la destinaci&oacute;n de los  recursos, establecida en la ley, ordenanzas  y acuerdos, con excepci&oacute;n de  las determinadas en la Constituci&oacute;n  Pol&iacute;tica, la Ley 60 de 1993 y las dem&aacute;s  normas que modifiquen o adicionen,  hasta tanto queden saneadas sus  finanzas&quot;. De acuerdo con lo estipulado  por esta Ley, el Concejo municipal  de Cali expide el Acuerdo 082 del  30 de abril de 2001 por medio del cual  se autoriza al alcalde pignorar los  ingresos percibidos por el cobro de la  sobretasa as&iacute;: 23.5% que antes era  destinado al mantenimiento de la  malla vial ahora se destinar&iacute;a a saneamiento  fiscal y financiero del  municipio de Santiago de Cali.</p>      <p>As&iacute;, a partir del 26 de julio de 2002,  la distribuci&oacute;n de la sobretasa a la  gasolina corriente y extra ha sido:  23.5% para saneamiento fiscal, 70%  para el S.I.T.M y 6.5% para el mejoramiento,  reconstrucci&oacute;n y mantenimiento  de la transversal 103.</p>      <p>Para el primero de enero del 2003,  la tarifa fue modificada nuevamente  al pasar a 18.5%, siguiendo los lineamientos  de la Ley 788 del 2002  que estableci&oacute; el 18.5% como la &uacute;nica  tasa a cobrar por los municipios  por concepto de este tributo. Cabe  anotar que de este 18.5%, 15 mantiene  la distribuci&oacute;n mencionada anteriormente.<a href="#nota5"><sup>5</sup></a></p>      <p>Como se indica en el <a href="#grafico1">Gr&aacute;fico 1</a>, este  tributo indirecto se ha convertido en  el impuesto indirecto de mayor recaudo  y, despu&eacute;s del impuesto de Industria  y Comercio y Predial, una de las  fuentes m&aacute;s importantes de ingresos  para la ciudad. Gracias a la diferente naturaleza de las bases y forma  de recaudo de los tributos directos y  la sobretasa de la gasolina, la din&aacute;mica  de estos tributos ha sido muy  diferente en los &uacute;ltimos a&ntilde;os. En el  <a href="#grafico1">Gr&aacute;fico 1</a> se muestra la contribuci&oacute;n  al crecimiento de cada uno de los  impuestos recaudados en el municipio  de Santiago de Cali al total. Se  puede comprobar que desde 1999 los  ingresos por sobretasa al combustible  automotor han contribuido, en  promedio, con 2.7% del crecimiento  de los ingresos por impuestos convirti&eacute;ndose  as&iacute; en una de las fuentes de  financiamiento m&aacute;s importantes  para el municipio y adem&aacute;s de las  m&aacute;s estables. Por otro lado, los impuestos  de Industria y Comercio y  Predial han venido aportando al crecimiento,  en promedio, 5.23% y  2.61% respectivamente, pero con una  mayor volatilidad.</p>      <p>    <center><a name="#grafico1"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f1.jpg" /></a></center></p>      <p>Cuando se compara el comportamiento  de los ingresos por sobretasa recaudados  en Bogot&aacute; y Cali se puede  observar (Ver <a href="#grafico2">Gr&aacute;fico 2</a>) que estos se  han comportado de manera similar  en ambas ciudades, si bien el recaudo  en Cali corresponde &uacute;nicamente  al 23,2% (en promedio para el per&iacute;odo  1999&shy;2003) del recaudo del Distrito  Capital. La tendencia del crecimiento  de este recaudo ha sido decreciente  hasta el 2002, a&ntilde;o en el que el  recaudo, en el caso de Bogot&aacute;, no experiment&oacute;  crecimiento alguno mientras  que el percibido en Cali creci&oacute; en  un 5%. Esta tendencia se revierte a  partir del a&ntilde;o siguiente, donde el recaudo  por sobretasa alcanza un crecimiento  del 21% en el caso de Cali y  del 24% en el caso del Distrito.</p>      <p>    <center><a name="#grafico2"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f2.jpg" /></a></center></p>        <p>As&iacute;, el recaudo por la sobretasa de la  gasolina en la ciudad de Cali no ha  evolucionado de tal manera que permita emplear un concepto de crecimiento  constante futuro de &eacute;ste, para  efectos de proyectar los ingresos esperados  por concepto de este tributo.  En las siguientes secciones se propone  una aproximaci&oacute;n que descarta  el supuesto de una tasa de crecimiento  constante del recaudo por concepto  de este tributo, al emplear la historia  del comportamiento del consumo  de gasolina en la ciudad de Cali.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><font size="3"><b>2. PROYECCIONES DE LOS  INGRESOS POR GASOLINA  EN EL MUNICIPIO DE CALI</b></font></p>      <p><b>2.1 Aspectos generales sobre el  consumo de gasolina corriente  y extra en Cali</b></p>      <p>La primera impresi&oacute;n cuando se reflexiona  sobre la demanda de gasolina  corriente es que &eacute;sta es inel&aacute;stica  al precio. De hecho este prejuicio no  es incorrecto para el caso del consumo  de gasolina corriente en el municipio  de Cali (ver <a href="#grafico3">Gr&aacute;fico 3</a>). La conclusi&oacute;n  es reforzada al momento de  realizar c&aacute;lculos econom&eacute;tricos que  reflejan la inexistencia de una relaci&oacute;n  de largo plazo entre las dos series,<a href="#nota6"><sup>6</sup></a> en otras palabras, existe evidencia  para determinar que ante  cambios en el precio de la gasolina  corriente las cantidades consumidas  no var&iacute;an de forma significativa.</p>      <p>    <center><a name="#grafico3"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f3.jpg" /></a></center></p>      <p>Por otro lado, el consumo de la gasolina  extra parecer&iacute;a presentar un comportamiento  diferente (ver <a href="#grafico4">Gr&aacute;fico 4</a>),  el consumo de este tipo de combustible  parece ser el&aacute;stico al precio. De hecho,  los c&aacute;lculos econom&eacute;tricos (pruebas de  cointegraci&oacute;n) no permiten rechazar la  hip&oacute;tesis de<b><i> no existencia de una relaci&oacute;n  de largo plazo</i></b> entre el precio  de la gasolina extra y el consumo  de gasolina extra para el municipio de  Cali y durante el per&iacute;odo de estudio. </p>      <p>    <center><a name="#grafico4"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f4.jpg" /></a></center></p>        <p><b>2.2 Consideraciones para la  proyecci&oacute;n de los ingresos por  la sobretasa a la gasolina.</b></p>      <p>El recaudo municipal por concepto de  este tributo corresponde a la siguiente  f&oacute;rmula:</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="#ecua1"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05e1.jpg" /></a></p>        <p>Donde P<sub>referencia,t</sub> y Q<sub>t</sub> corresponden,respectivamente, al precio referencia  del correspondiente tipo de gasolina  (calculado mensualmente por la Unidad  de Planeaci&oacute;n Minero Energ&eacute;tica  (UPME) y a las cantidades de gasolina  vendidas del correspondiente  tipo de gasolina en el municipio de  Cali, ambos para el mes t.</p>      <p>As&iacute;, para proyectar los recaudos por  concepto de la sobretasa a la gasolina,  es necesario predecir el comportamiento  tanto de los galones de gasolina  corriente y extra que se vender&aacute;n  en el municipio de Cali, como  sus respectivos precios de referencia.  Una vez determinados los precios y  las cantidades futuras se contar&aacute; con  la proyecci&oacute;n para la base gravable a  la que ser&aacute; aplicada la tasa de 18.5%.</p>      <p><b>2.3 Determinaci&oacute;n de un modelo  para el consumo de gasolina  en Cali: una aproximaci&oacute;n  univariada.</b></p>      <p>Para determinar el mejor modelo estad&iacute;stico  que explique el consumo de  gasolina tanto corriente como extra,  se cuenta con una base de datos mensual  para el periodo enero 1994 a noviembre  del 2004 que recoge las series  de galones vendidos de gasolina  extra y corriente en el municipio de  Santiago de Cali (informaci&oacute;n suministrada  por la Contralor&iacute;a Municipal  de Santiago de Cali) y los precios  de referencia (publicados por la  UPME).</p>      <p>En la secci&oacute;n anterior hemos visto  c&oacute;mo una variable tan importante  como el precio de la gasolina, desde  el punto de vista estad&iacute;stico, no posee  una fuerte relaci&oacute;n estad&iacute;stica con  el consumo de gasolina en el municipio  de Cali. Si bien se espera que existan  otras variables que permitan explicar  dicho consumo como el ingreso  de los hogares cale&ntilde;os, el nivel de  actividad econ&oacute;mica y el n&uacute;mero de  automotores, existen problemas de  disponibilidad de esta informaci&oacute;n a  la frecuencia mensual. Entonces hemos  optado por emplear una aproximaci&oacute;n  univariada, para modelar el  comportamiento del consumo de gasolina.  As&iacute;, nuestro gran supuesto  ser&aacute; que la historia del comportamiento  de la gasolina contiene toda  la informaci&oacute;n pertinente para explicar  su comportamiento futuro en condiciones  normales.</p>      <p>Nuestra aproximaci&oacute;n es emplear  modelos estad&iacute;sticos Autorregresivos  Integrados de Medias M&oacute;viles Estacionales  (SARIMA por su sigla en ingl&eacute;s),  los cuales implican que la variable  dependiente o end&oacute;gena en un  momento t es explicada por las observaciones  de ella misma en periodos  anteriores, es decir su pasado.  Este tipo de modelos permite encontrar  el <b><i>proceso generador de datos</i></b>  de una determinada variable  aleatoria, en este caso el consumo en  galones de gasolina corriente y extra.  Una vez que se obtiene el mejor modelo  para cada una de las variables  end&oacute;genas se pueden realizar proyecciones  con intervalos de confianza del 90%, 95% y 99%, para futuros per&iacute;odos.</p>      <p>Antes de continuar, es importante  anotar que, para ambas series, se realizaron  pruebas de ra&iacute;ces unitarias  que permiten concluir que las series  no poseen este tipo de ra&iacute;ces unitarias.  Las pruebas de estacionaridad  efectuadas son: Dickey y Fuller  (1981), Phillips y Perron (1988),  Kwiatkowski, Phillips, Schmidt y  Shin (1992) (KPSS), Breitung (2002)  (Prueba no param&eacute;trica), Bierens  (1997)y Hylleberg, Engle, Granger y  Yoo (1990) (HEGY). Los resultados de  estas pruebas no se reportan para  ahorrar espacio, pero se encuentran  disponibles por parte de los autores.</p>      <p>Empleando criterios de informaci&oacute;n  como Akaike, Schwarz y Hannan&shy;  Quinn y examinando las funciones de  autocorrelaci&oacute;n y autocorrelaci&oacute;n parcial  muestrales se encontr&oacute; que, en el  caso de la gasolina corriente, el siguiente  modelo ARIMA estacional es  el mejor modelo (SARIMA): ARIMA(1,  0,3)X(12,1, 0, 0). En general el modelo  SARIMA (1, 0,3)X(12,1, 0, 0) est&aacute;  definido como: (Ver <a href="#ecua2">F&oacute;rmula (2)</a>.</p>      <p>En este caso, el modelo estimado para  la demanda de combustible corriente corresponde a (los resultados se reportan  en la <a href="#tabla1">Tabla 1</a><a href="#nota7"><sup>7</sup></a> ): (Ver <a href="#ecua3">F&oacute;rmula 3</a>).  </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="#ecua2"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05e2.jpg" /></a></p>      <p><a name="#ecua3"><a href="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05e3.jpg" target="_blank"/></a></p>      <p>    <center><a name="#tabla1"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05t1.jpg" /></a></center></p>        <p>Coincidencialmente, se encontr&oacute; que  el mejor modelo para el caso de la gasolina  extra tambi&eacute;n corresponde a  un modelo Arima estacional (Sarima)  (1, 0,3)X(12,1, 0, 0). El modelo estimado  corresponde a (ver <a href="#tabla2">Tabla 2</a> para  una lista completa de todos los resultados):  (Ver <a href="#ecua4">F&oacute;rmula 4</a>).</p>      <p>    <center><a name="#tabla2"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05t2.jpg" /></a></center></p>      <p><a name="#ecua4"><a href="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05e4.jpg" target="_blank"/></a></p>      <p>A partir de los modelos estimados, se  calculan las proyecciones del consumo  mensual de gasolina, tanto extra  como corriente, hasta el final del a&ntilde;o  2010. As&iacute; mismo, se calcularon los  respectivos intervalos de confianza  para los valores proyectados, estos  resultados se pueden observar en los  <a href="#grafico5">Gr&aacute;ficos 5</a> y <a href="#grafico6">6</a>.</p>      <p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<center><a name="#grafico5"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f5.jpg" /></a></center></p>      <p>    <center><a name="#grafico6"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f6.jpg" /></a></center></p>      <p><b>2.4 Alcohol carburante, precios  y el recaudo por sobretasa</b></p>      <p>Antes de continuar, es importante  resaltar el papel trascendental que  jugar&aacute; el alcohol carburante en el recaudo  de este impuesto indirecto. En  el 2001, se sancion&oacute; la Ley 693 que  establece que la gasolina que se consuma  en la poblaciones de m&aacute;s de  500.000 habitantes deber&aacute; tener componentes  oxigenados tales como alcohol  carburante. Al siguiente a&ntilde;o se  generaron incentivos para la producci&oacute;n  del alcohol carburante por medio  de la Ley 788 (de 2002). Esta ley  ratific&oacute; la condici&oacute;n del alcohol carburante  de estar exento del pago de  los impuestos actuales de la gasolina:  el global, el IVA y la sobretasa  (art&iacute;culos 31 y 88).</p>      <p>En junio del 2003, el ministerio de Minas  y Energ&iacute;a reglamenta el uso del  alcohol carburante por medio de la  Resoluci&oacute;n n&uacute;mero 18 0687. En especial,  en el Art&iacute;culo 5 de dicha resoluci&oacute;n  determina que &quot;a m&aacute;s tardar el  27 de septiembre del a&ntilde;o 2005 las gasolinas  que se utilicen en las ciudades  de Bogot&aacute;, D.C., Cali, Medell&iacute;n y Barranquilla  y sus &aacute;reas metropolitanas  deber&aacute;n contener alcoholes carburantes&#8240;&quot;.  Seg&uacute;n la misma Resoluci&oacute;n, la  proporci&oacute;n que representar&aacute; el alcohol  carburante del volumen total del  combustible ser&aacute; del 10% (Art&iacute;culo 7).</p>      <p>Esta regulaci&oacute;n implicar&aacute; que la base  del recaudo de la sobretasa ser&aacute; un 10%  menor a partir de octubre del 2005. As&iacute;,  si bien el usuario final del combustible  no notar&aacute; la diferencia, ni siquiera en  precio, al momento de tanquear su veh&iacute;culo,  las finanzas municipales s&iacute; la  ver&aacute;n. Los c&aacute;lculos de la subsecci&oacute;n  anterior corresponden a la compra de  combustible; por tanto para obtener  efectivamente el consumo de gasolina  que corresponde a la base efectiva del  tributo ser&aacute; necesario disminuir las  proyecciones de ventas de gasolina en  un 10%, para tener en cuenta el efecto  del alcohol carburante.</p>      <p>Finalmente, para encontrar la base  sobre la que se aplica la sobretasa a  la gasolina es necesario conocer el  precio de referencia a aplicar a las  cantidades de combustible proyectadas  (Ver <a href="#ecua1">Ecuaci&oacute;n 1</a>). Para nuestros  c&aacute;lculos los precios son de la Unidad  de Planeaci&oacute;n Minero Energ&eacute;tica  (UPME), que reporta diferentes proyecciones  de precios, de acuerdo con  diversos supuestos. En especial, la  UPME reporta tres proyecciones de  precios que retoman distintos supuestos  seg&uacute;n la fuente que consulta la  UPME, estas diferentes sendas de  precios las denominaremos: Confis,  EAI, Ecopetrol: En el <a href="#grafico7">Gr&aacute;fico 7</a> presentamos los diferentes escenarios de  precios de acuerdo con la UPME.</p>      <p>    <center><a name="#grafico7"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f7.jpg" /></a></center></p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>    <center><sup>8</sup>Los precios hasta diciembre del 2004 corresponden a los valores observados. De ah&iacute; en adelante las series  difieren por los diferentes supuestos que involucran.</center></p>      <p>Una vez realizadas las proyecciones  de las cantidades vendidas de gasolina  corriente y extra por medio del  modelo ARIMA y a partir de estas  proyecciones de precios y ventas de  gal&oacute;n de gasolina, se calcularon dos  escenarios posibles para el recaudo  por este impuesto indirecto empleando  la <a href="#ecua1">F&oacute;rmula (1)</a> de la p&aacute;g. 120. De  esta forma, se obtuvo el valor del recaudo  por sobretasa para el municipio  y posteriormente se pudo realizar  la distribuci&oacute;n del recaudo entre las  diferentes destinaciones. Los escenarios  posibles son (medidos en millones  de d&oacute;lares constantes del 2002):  medio y bajo. El escenario medio corresponde  al &quot;centro&quot; de nuestro intervalo  de confianza para las proyecciones  de ventas. El escenario bajo corresponde  al l&iacute;mite inferior del intervalo  de confianza del 90% para las  ventas de gasolina. Estos dos escenarios  fueron calculados para los diferentes  supuestos de crecimiento de  precios, as&iacute; en total contamos con tres  posibles opciones para cada uno de  los escenarios (Ver <a href="#tabla3">Cuadros 1, 2 y 3</a>).</p>      <p>    <center><a name="#tabla3"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05t3.jpg" /></a></center></p>     <p>    <center>11. Corresponde al escenario previsto por el Conpes, que se convierte en el peor escenario para el recaudo por  la sobretasa, pues al ser las cantidades vendidas inel&aacute;sticas al precio, mayores precios implicar&aacute;n una  mayor base para el tributo.</center></p>      <p><font size="3"><b> 3. RESULTADOS  DE LAS PROYECCIONES</b></font></p>      <p>Es importante resaltar que el escenario  bajo corresponde a la posibilidad  de una disminuci&oacute;n hist&oacute;ricamente  inusual de la demanda de gasolina  que puede estar justificada por  medio de los siguientes argumentos:</p>  <ul>    <li>La calidad de la gasolina (octanaje,  etc.) corriente combinada con  alcohol carburante es superior a la  calidad de la gasolina corriente actual,  as&iacute; se esperar&aacute; que algunos  consumidores migren de emplear  gasolina extra a corriente.</li>      ]]></body>
<body><![CDATA[<li>La disponibilidad de gas vehicular,  cada vez m&aacute;s amplia, y los precios  internacionales crecientes del petr&oacute;leo  pueden implicar una fuerte  migraci&oacute;n de autom&oacute;viles del servicio  p&uacute;blico y tal vez privado a  esta tecnolog&iacute;a que no implica ingresos  para el municipio.<a href="#nota9"><sup>9</sup></a></li>      <li>La disponibilidad de un S.I.T.M  eficiente podr&aacute; disminuir la necesidad  de emplear el transporte privado  y/o p&uacute;blico en taxis, lo cual  implicar&aacute; una disminuci&oacute;n en la  venta de gasolina.</li>      <li>La entrada de nuevas tecnolog&iacute;as  al mercado automotriz que permitir&iacute;an  el dise&ntilde;o de carros m&aacute;s eficientes  con un menor consumo de  combustible.</li>    </ul>      <p>Una vez realizadas estas aclaraciones,  nos podemos concentrar en los  resultados de nuestros c&aacute;lculos. De  ellos se destaca lo robusto y consistente  de los resultados de cada uno  de los escenarios en los diferentes  supuestos de evoluci&oacute;n de los precios  (Ver <a href="#figura8">Gr&aacute;fico 8</a>). En el escenario medio,  relativamente optimista, y considerando  un crecimiento moderado  de los precios<a href="#nota10"><sup>10</sup></a> se espera que para los  cuatro a&ntilde;os los ingresos por sobretasa  destinados al S.I.T.M sean superiores a lo pactado en el documento  CONPES 3166. Por otro lado, en el  escenario bajo y con los precios proyectados  por el CONFIS, se espera  que los ingresos sean superiores a lo  pactado en un promedio de 8.3%. No  obstante, es importante resaltar que  para el 2006 se espera que los ingresos  destinados al S.I.T.M sean superiores  tan s&oacute;lo en un 5.0% (para el  mismo supuesto de precios).</p>      <p>    <center><a name="#figura8"><img src="/img/revistas/eg/v22n98/n98a05f8.jpg" /></a></center></p>        <p><font size="3"><b>4. COMENTARIOS FINALES</b></font></p>      <p>A partir de los c&aacute;lculos anteriores se  espera que el recaudo por sobretasa  a la gasolina sea suficiente para cubrir  los requerimientos de recursos  pactados por el municipio en el documento  CONPES 3166. Pero existen  riesgos que ser&aacute; importante tener en  cuenta. Por ejemplo, cabe resaltar  que estas proyecciones son superiores  a lo pactado gracias al efecto de  los precios altos del petr&oacute;leo y a la  relativamente baja elasticidad de la  demanda de gasolina corriente ante  cambios en el precio. Sin embargo, no  hay raz&oacute;n para pensar que la tendencia  hist&oacute;rica se mantenga, as&iacute; el gas  natural automotor podr&iacute;a convertirse  r&aacute;pidamente en un sustituto de la  gasolina corriente. En este caso, dado  el bajo grado de maniobra, ser&iacute;a factible  que los recursos pactados no  sean recolectados.</p>      <p>Es importante resaltar los resultados  obtenidos para el a&ntilde;o 2006 (de  acuerdo con supuesto de precios  CONFIS). Para ese a&ntilde;o se espera  que los recaudos sean muy cercanos  a lo pactado, evento que puede ser  muy riesgoso para el flujo de caja del  producto y para el cumplimiento del  cronograma.</p>      ]]></body>
<body><![CDATA[<p>Por ejemplo, un riesgo que no ha  sido contemplado en este estudio y  que debe ser considerado al momento  de tomar decisiones es el riesgo  cambiario. Una fuerte devaluaci&oacute;n  del peso en pr&oacute;ximos a&ntilde;os implicar&aacute;  efectos que trabajar&aacute;n en direcciones  contrarias. Una fuerte devaluaci&oacute;n  implicar&aacute; un aumento del  precio interno de la gasolina y por  tanto mayor recaudo. Pero, por otro  lado, estos precios supondr&aacute;n en el  largo plazo un menor consumo de  galones y por tanto menor recaudo.  Ahora bien, el efecto de una devaluaci&oacute;n  fuerte implicar&aacute; la necesidad  de m&aacute;s pesos (mayor recaudo)  para cumplir con las obligaciones  pactadas en d&oacute;lares.<a href="#nota12"><sup>12</sup></a>  </p>    <p>En conclusi&oacute;n, de acuerdo con nuestros  c&aacute;lculos, los recursos provenientes  de la sobretasa a la gasolina que  el municipio aporta para el S.I.T.M  ser&aacute;n suficientes para cubrir las obligaciones  pactadas en el documento  CONPES 3166. Sin embargo, es importante  resaltar que existe la posibilidad  que el recaudo sea muy cercano  a lo pactado, en especial para  el 2006, lo cual implica un gran riesgo  para el futuro del proyecto. Por  tanto, ser&aacute; necesario tomar las previsiones  del caso cuando se presenten  excedentes para evitar cualquier  riesgo de incumplimiento futuro. </p>            <p><b>NOTAS AL PIE DE P&Aacute;GINA</b></p>      <p><a name="#nota1">1.</a> El Metro de Medell&iacute;n fue puesto al servicio el 25 de noviembre de 1995.</p>      <p><a name="#nota2">2.</a> A finales del 2004 Metrocali, la empresa encargada de la ejecuci&oacute;n del proyecto de S.I.T.M., hab&iacute;a declarado la necesidad de reconsiderar los costos del proyecto. Se espera que en un futuro cercano se presente  un nuevo documento Conpes con unos costos diferentes. En este documento se emplear&aacute;n los costos establecidos  en el Conpes 3166, por ser la informaci&oacute;n oficial al momento de la elaboraci&oacute;n del documento.</p>      <p><a name="#nota3">3.</a> Al momento de elaborar este documento se encontraba sin piso legal el compromiso del municipio pues, el  Consejo de Estado hab&iacute;a declarado en noviembre 25 del 2004 que el Concejo no ten&iacute;a facultad legal para  comprometer las vigencias futuras para garantizar la financiaci&oacute;n del S.I.T.M.. No obstante este hecho,  parece claro que este fallo implicaba un problema de procedimiento y no de fondo. As&iacute;, el documento no  discute este problema de car&aacute;cter jur&iacute;dico pues se estima que esto ser&aacute; un problema coyuntural.</p>      <p><a name="#nota4">4.</a> La transversal 103 es una de las principales v&iacute;as que permite el acceso al Distrito de Aguablanca, el  sector marginal m&aacute;s grande de la ciudad</p>      <p><a name="#nota5">5.</a> La sobretasa efectiva cargada al consumidor final es de 25%, 6.5 puntos porcentuales son destinados para  el departamento y los restantes 18,5 puntos porcentuales son recibidos por el fisco municipal.</p>      <p><a name="#nota6">6.</a> Tanto para el caso de la gasolina corriente como para el de la gasolina extra, se comprob&oacute; el orden de  integraci&oacute;n de las series y se constat&oacute; que no existe cointegraci&oacute;n (relaci&oacute;n de largo plazo). Estos resultados  no se reportan para abreviar, pero se encuentran a disposici&oacute;n del lector interesado.</p>      <p><a name="#nota7">7.</a>Para los c&aacute;lculos estad&iacute;sticos se emple&oacute; el paquete estad&iacute;stico R.</p>       ]]></body>
<body><![CDATA[<p><a name="#nota9">9.</a>Seg&uacute;n la Contralor&iacute;a municipal, cerca del 80% del parque automotor del servicio colectivo p&uacute;blico emplea  ACPM como combustible. As&iacute;, la entrada en funcionamiento del S.I:T.M no afectar&aacute; considerablemente la  demanda de combustible que genera ingresos para el Municipio.</p>      <p><a name="#nota10">10.</a>Los c&aacute;lculos se efect&uacute;an en millones de d&oacute;lares del 2002, para hacer nuestros c&aacute;lculos comparables con  los del documento Conpes 3166.</p>      <p><a name="#nota12">12.</a>Una discusi&oacute;n importante, que no abordamos en este documento, pero relevante para el proyecto es la  relevancia de realizar los c&aacute;lculos de los costos e ingresos del proyecto en d&oacute;lares constantes del 2002. No  es claro que el componente importado del proyecto sea lo suficientemente grande como para ser necesario  realizar los c&aacute;lculos en d&oacute;lares y no en pesos.</p>      <hr />          <p><font size="3"><b>BIBLIOGRAF&Iacute;A</b></font></p>        <!-- ref --><p>1. Alonso C., J. C., Fainboim Y., I. y Rodr&iacute;guez R., C. J. (1998). Metros en Colombia: Mitos  y Realidades. <i>Debates de Coyuntura  Econ&oacute;mica.</i>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000117&pid=S0123-5923200600010000500001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>2. Bierens, H. J. (1997). Testing the  unit root with drift hypothesis  against nonlinear trend stationary,  with an aplication to the US price  level and interes rate. <i>Journal of  Econometrics</i>, 81, 29&shy;64.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000118&pid=S0123-5923200600010000500002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>3. Breitung, J. (2002). Nonparametric  Tests for Unit Roots and  Cointegration. <i>Journal of  Econometrics</i>, 108(2), 343&shy;363.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000119&pid=S0123-5923200600010000500003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>4. Consejo Nacional de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica  y Social. (2002, mayo 23). Sistema Integrado  de Transporte Masivo de  pasajeros para Santiago de Cali &shy; Seguimiento. <i>Documento Conpes</i>, (3166).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000120&pid=S0123-5923200600010000500004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>5. Consejo Nacional de Pol&iacute;tica Econ&oacute;mica  y Social. (2002, mayo 23). Pol&iacute;tica para  mejorar el servicio de transporte  p&uacute;blico urbano de pasajeros. <i>Documento  Conpes</i>.(3167).&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000121&pid=S0123-5923200600010000500005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>6. Dickey, D. A. &amp; Fuller, W. A. (1981). Likelihood Ratio Statistics  for Autoregressive Time Series  with a Unit Root. <i>Econom&eacute;trica</i>,  49(4), 1057&shy;1072.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000122&pid=S0123-5923200600010000500006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>7. Hylleberg, S., Engle, R., Granger, C. W. J. &amp; Byung, S. Y. (1990). Seasonal Integration and  Cointegration. <i>Journal of  Econometrics</i>. 44, 215&shy;238.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000123&pid=S0123-5923200600010000500007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>8. Kwiatkowski, D., Phillips, P. C. B., Schmidt, P. &amp;  Yongcheol, S. (1992). Testing the  null hypothesis of stationarity  against the alternative of a unit  root: How sure are we that  economic time series have a unit  root?. <i>Journal of Econometrics,</i>  54(3), 159&shy;178.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000124&pid=S0123-5923200600010000500008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --><!-- ref --><p>9. Phillips, P. C. B. &amp; Perron, P. (1988). Testing for a unit root in  time series regression.  <i>Biometrika</i>. 75(2), 335&shy;346.&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=000125&pid=S0123-5923200600010000500009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --> ]]></body><back>
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