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<institution><![CDATA[,Pontificia Universidad Javeriana Asistente del Vicerrector Académico ]]></institution>
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</front><body><![CDATA[   <font face="verdana" size="2">         <p align="center"><b><font size="4">REFORMAS CURRICULARES</font></b></p>    <p>          <b>Diana Obreg&oacute;n</b></p>    <p>          Directora Nacional de Programas Curriculares,  	Universidad Nacional de Colombia.</p>    <p> 	 	<b>Orlando Acosta</b></p> 	    <p> 	<a name="**">**</a> Profesor Asociado -Facultad de Medicina-Instituto de      Biotecnolog&iacute;a, Universidad Nacional de Colombia.</p> 	    <p> 	<b>Ana Cristina Miranda</b></p> 	    <p>     <a name="***">***</a> Mag&iacute;ster en Educaci&oacute;n, Pontificia Universidad Javeriana.      Asistente del Vicerrector Acad&eacute;mico, Pontificia Universidad Javeriana.</p> 	<hr size="1">     <p>               1. &iquest;De d&oacute;nde proviene la idea de reconsiderar la duraci&oacute;n de, por lo menos,      algunos pregrados y c&oacute;mo se inserta esa pol&iacute;tica en el marco de un      replanteamiento de la educaci&oacute;n superior, en general, p.e. articulaci&oacute;n      pregrado-postgrado, profesionalizaci&oacute;n, etc.?    <p>          Como se&ntilde;alan los expertos, debido en gran parte al vertiginoso proceso de      expansi&oacute;n y de masificaci&oacute;n de la educaci&oacute;n superior de los a&ntilde;os setenta,      los pa&iacute;ses europeos y los Estados Unidos, pero tambi&eacute;n pa&iacute;ses de Am&eacute;rica      Latina, se han planteado la necesidad de ofrecer programas cortos y      concatenados. Las carreras tradicionales de 4 &oacute; de 5 a&ntilde;os resultan poco      adecuadas para grupos poblacionales que requieren una educaci&oacute;n que les      permita vincularse de manera r&aacute;pida al mundo del trabajo.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          Los programas de pregrado deben ser m&aacute;s flexibles y deben poderse adaptar a los cambios      constantes del mundo laboral que requieren calificaciones vers&aacute;tiles y para      los cuales cada vez es m&aacute;s importante la capacidad de aprendizaje, la      formaci&oacute;n a lo largo de la vida. Ya no se obtiene un t&iacute;tulo profesional que      va a calificar a una persona de por vida y los t&iacute;tulos de pregrado ya no      tienen el valor que ten&iacute;an hace s&oacute;lo treinta a&ntilde;os. Los estudios muestran que      un porcentaje creciente de profesionales trabaja en &aacute;reas diferentes de      aquella en la cual se form&oacute; inicialmente. La formaci&oacute;n universitaria no      puede ni debe esquivar esta realidad ni pretender que nada ha cambiado y que      podepmos seguir con nuestros tradicionales planes de estudio, haci&eacute;ndoles      peque&ntilde;os maquillajes.</p>    <p>          Se dice con frecuencia que si en cinco a&ntilde;os no se alcanzaba a formar un buen      profesional, mucho menos en cuatro. Esto es una falacia porque en cualquier      caso, es imposible abarcar toda una disciplina o profesi&oacute;n en cinco o en      seis o en diez a&ntilde;os, dado el crecimiento exponencial del conocimiento. Por      eso insistimos tanto en la educaci&oacute;n a lo largo de la vida. Por ello es      necesario que los planes de estudio se concentren en lo indispensable y que      las estrategias pedag&oacute;gicas desarrollen en los estudiantes la capacidad de      aprender a aprender y as&iacute; garantizar que pueden continuar su aprendizaje      durante toda su vida profesional. En este sentido, se insiste tambi&eacute;n en que      se desarrollen competencias generales y espec&iacute;ficas que habilitan a una      persona para un ejercicio b&aacute;sico de la profesi&oacute;n, antes que llenarlos de      contenidos en forma superficial que, en cualquier caso, van a quedar      obsoletos pronto, sobre todo en cuanto a la tecnolog&iacute;a.</p>    <p>          Los especialistas en educaci&oacute;n superior dicen que hoy en d&iacute;a la educaci&oacute;n es      &quot;corta&quot; y es &quot;larga&quot; al mismo tiempo: corta por la necesidad de inserci&oacute;n      pronta de los egresados al mundo laboral, y larga porque todo egresado debe      seguirse calificando para mantenerse dentro de la estructura laboral y de      producci&oacute;n de conocimiento cada vez m&aacute;s cambiante. Es larga tambi&eacute;n porque      cada vez es m&aacute;s necesario completar todos los niveles de educaci&oacute;n hasta el      doctorado, por lo menos para quienes van a dedicar su vida al mundo      acad&eacute;mico, a la ense&ntilde;anza e investigaci&oacute;n en las universidades. Con el      tiempo, con el desarrollo industrial, tecnol&oacute;gico y tambi&eacute;n social, el mundo      laboral demandar&aacute; personal calificado en el m&aacute;s alto nivel, es decir, con      doctorado. Todo esto supone un cambio en el dise&ntilde;o curricular, en los      procesos de aprendizaje y en la titulaci&oacute;n.</p>    <p>          En el caso de la Universidad Nacional, la necesidad de una reforma acad&eacute;mica      fue planteada durante el proceso de autoevaluaci&oacute;n iniciado en el a&ntilde;o 2000.      En particular, la Facultad de Minas de la sede de Medell&iacute;n propuso adoptar      un modelo de ciclos, donde el estudiante despu&eacute;s de cursar un n&uacute;mero de      semestres (o de cr&eacute;ditos) recibir&iacute;a un t&iacute;tulo profesional, y con algunos      adicionales, acceder&iacute;a a un t&iacute;tulo de especialista en un &aacute;rea de la      ingenier&iacute;a. &Eacute;ste es un debate que se da desde hace algunos a&ntilde;os entre los      profesionales de la ingenier&iacute;a en el pa&iacute;s y en el exterior. El documento de      autoevaluaci&oacute;n de ingenier&iacute;a civil (2002) se&ntilde;ala la conveniencia de pensar      en modificar la duraci&oacute;n de los programas de pregrado en ingenier&iacute;a.</p>    <p>          Pero tambi&eacute;n estamos pensando en aquellas personas que desean y poseen el      talento necesario para continuar hacia niveles de aprendizaje m&aacute;s complejos,      esto es, maestr&iacute;as y doctorados. Un porcentaje menor de nuestros estudiantes      se convertir&aacute; en investigadores y constituir&aacute; la generaci&oacute;n de relevo de los      acad&eacute;micos actuales, no s&oacute;lo para la Universidad Nacional, sino para el pa&iacute;s      entero. A este sector tambi&eacute;n le conviene un pregrado m&aacute;s flexible y que      culmine m&aacute;s r&aacute;pido, con el fin de que pueda completar las competencias      iniciales en investigaci&oacute;n que adquiri&oacute; en la carrera y pueda convertirse en      un investigador aut&oacute;nomo e independiente, en el doctorado.</p>    <p>          2. &iquest;Qu&eacute; ventajas puede traer esta transformaci&oacute;n a la Universidad? &iquest;Y a los      alumnos?     <p>          La principal ventaja para la Universidad y para los estudiantes consiste en      que la educaci&oacute;n que se imparte sea totalmente pertinente en el contexto      nacional ya que se adapta al mundo cambiante en el que los egresados se van      a desempe&ntilde;ar. Pero tambi&eacute;n nos hemos propuesto, para el caso de la      Universidad Nacional, que sea una de las primeras en el contexto      latinoamericano, puesto que tiene todas las condiciones para serlo y para      competir con las mejores de Brasil, M&eacute;xico, Chile y Argentina.</p>    <p>          De otra parte, nos proponemos diversificar las maestr&iacute;as, de tal manera que      ofrezcamos tambi&eacute;n maestr&iacute;as profesionales y no solo maestr&iacute;as de      investigaci&oacute;n como hasta ahora, lo cual exclu&iacute;a a importantes sectores      profesionales como la enfermer&iacute;a, arquitectura, derecho, medicina o      ingenier&iacute;a.</p>    <p>          Una enorme ventaja para los estudiantes es que puedan graduarse m&aacute;s      r&aacute;pidamente puesto que flexibilizamos los requisitos de grado. Ya no est&aacute;n      obligados a hacer las largas tesis que antes hac&iacute;an y que tomaban hasta dos      y tres a&ntilde;os adicionales, por ejemplo, en ciencias humanas, sino que ahora      los planes de estudio deber&aacute;n incluir un semestre especial dedicado a un      trabajo de grado de dimensiones ajustadas al nivel de pregrado. No podemos      seguir confundiendo los niveles y exigiendo a j&oacute;venes de veinte a&ntilde;os una      investigaci&oacute;n de largo aliento como si fuera de maestr&iacute;a o de doctorado.</p>    <p>          Otra ventaja muy clara es que las competencias investigativas deben ser      formadas desde el principio, desde los primeros semestres y no al final. En      el pregrado, un estudiante debe aprender a escribir en forma de art&iacute;culo, de      ensayo, de paper, de informe de investigaci&oacute;n. Estas competencias no se      pueden dejar para un futuro incierto despu&eacute;s de que el estudiante completa      su plan de estudios, como ocurre hoy, sino que se deben construir en forma      paciente y gradual desde el principio. Con frecuencia hoy sucede que un      estudiante que no sabe hacer correctamente una cita bibliogr&aacute;fica, ni maneja      bien la gram&aacute;tica, pretende hacer una gran investigaci&oacute;n; y lo peor es que      no es culpa suya, sino que es responsabilidad de un programa curricular mal      dise&ntilde;ado y del poco cuidado que los profesores ponemos a las estrategias      pedag&oacute;gicas.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          3.&iquest;Qu&eacute; problemas le plantea la nueva pol&iacute;tica a las unidades acad&eacute;micas      universitarias? &iquest;Y a los alumnos?     <p>          En realidad, estas propuestas no plantean problemas, sino retos y desaf&iacute;os.      Ante todo, invita a los profesores y estudiantes a pensar los programas como      niveles de formaci&oacute;n que est&aacute;n relacionados con otros (pregrado, maestr&iacute;a,      doctorado). Los comit&eacute;s asesores de carrera, dentro de los cuales hay      representaci&oacute;n estudiantil, deben reflexionar y precisar en detalle los      contenidos y las competencias que se deben desarrollar en cada uno de esos      niveles y pensar la formaci&oacute;n como un todo.</p>    <p>          Tambi&eacute;n plantea el reto pedag&oacute;gico. Y con esto no me refiero a que nos      debamos imponer cursos de pedagog&iacute;a. Se trata de algo, si se quiere, m&aacute;s      sencillo. Debemos tomarnos m&aacute;s en serio la evaluaci&oacute;n de los trabajos de los      estudiantes, ser m&aacute;s cuidadosos en corregir al detalle sus trabajos      escritos, como lo quer&iacute;a la reforma Mockus, de ayudarles a construir su      autonom&iacute;a y no que se conviertan en clones nuestros y que incluso adopten      nuestros puntos de vista y hasta nuestras posiciones pol&iacute;ticas.</p>    <p>          Ahora bien, la calidad de la educaci&oacute;n, lo saben los expertos, depende en un      alto porcentaje de la calidad de los docentes. La Universidad Nacional se      est&aacute; tomando en serio el reto que significa que un porcentaje muy alto de su      planta docente estar&aacute; ejerciendo su derecho a la pensi&oacute;n entre los a&ntilde;os 2005      y 2006 y por ello ha dise&ntilde;ado el concurso 2017 que pretende vincular      profesores con doctorado. &Eacute;stos estar&aacute;n en condiciones de comprender todo el      espectro de formaci&oacute;n desde el pregrado hasta el doctorado, sabr&aacute;n calibrar      las exigencias en cada caso y entender&aacute;n la importancia de la formaci&oacute;n de competencias en t&eacute;cnicas de      indagaci&oacute;n desde los primeros semestres del pregrado, para que el pa&iacute;s pueda      garantizar que tendr&aacute; m&aacute;s y mejor investigaci&oacute;n, y m&aacute;s pertinente, en los      a&ntilde;os venideros.</p>    <p>          4.&iquest;Qu&eacute; consecuencias positivas o negativas puede traer la transformaci&oacute;n de      los programas en la educaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes?    <p>          Me parece que esta pregunta es muy similar a la pregunta 3.</p>    <p>          Los documentos que contienen los argumentos de la reforma acad&eacute;mica pueden      consultarse en la p&aacute;gina web     <a target=_blank href="http://www.unal.edu.co/reforma/r-academica/index.html">     http://www.unal.edu.co/reforma/r-academica/index.html</a>.</p>    <p>          <b>Documentos de la reforma acad&eacute;mica</b></p>    <p>      	1. DNPC (2003).<i> Problemas curriculares y      pedag&oacute;gicos del pregrado en la Universidad Nacional de Colombia.</i>     <p>          2. DNPC (2004).<i> Lineamientos curriculares para una reforma del pregrado y      del Acuerdo 14 de 1990.</i>     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          3. DNPC (2004). <i>Sobre el Acuerdo 14 de 1990.</i>    <p>          4. DNPC (2004).<i> Revisi&oacute;n de los requisitos de grado: el trabajo de grado</i>    <p>          5. DNPC (2004).<i> Reforma acad&eacute;mica, &iquest;en qu&eacute; va el debate? Carta      Universitaria, No.1,Octubre – Noviembre.</i>    <p>          6. DNPC (2004).<i> Un cambio gradual. Carta Universitaria, No.2, Noviembre –      Diciembre.</i>     <p>          7. DNPC (2004).<i> Antecedentes de la reforma acad&eacute;mica.</i>     <p>          8. DNPC (2004).<i> Sobre el sistema de cr&eacute;ditos en los pregrados de la      Universidad Nacional de Colombia.</i>     <a target=_blank href="http://www.programascurriculares.unal.edu.co/creditos/index.html">     http://www.programascurriculares.unal.edu.co/creditos/index.html</a>    <p>          9. DNPC (2004).<i> Reorganizaci&oacute;n del pregrado y su articulaci&oacute;n con la      maestr&iacute;a profesional o la de investigaci&oacute;n.</i>    <p>10. DNPC (2005).<i> Definici&oacute;n y articulaci&oacute;n de los niveles de formaci&oacute;n en la      Universidad Nacional de Colombia.</i>            <p>          11. DNPC (2005).<i> Definici&oacute;n de los niveles de formaci&oacute;n en la Universidad      Nacional, criterios curriculares y n&uacute;mero de cr&eacute;ditos.</i>    <p>          12. G&oacute;mez, V.M. y Celis, J.E. (2004). Factores de innovaci&oacute;n curricular y      acad&eacute;mica en la educaci&oacute;n superior.<i> Revista Digital Iberoamericana de      Educaci&oacute;n. Secci&oacute;n ‘De los lectores’ apartados Plan de estudios + Curr&iacute;culo.</i>     <a target=_blank href="http://www.campusoei.org/revista/deloslectores/773Gomez.PDF">     http://www.campusoei.org/revista/deloslectores/773Gomez.PDF</a>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>     13. UNC (2003). Hacia la innovaci&oacute;n institucional en la Universidad      Nacional.</p>    <p>          14. UNC (2004).<i> La reforma acad&eacute;mica que requiere la Universidad Nacional de      Colombia.</i>     <p>          15. UNC (2004).<i> Las reformas acad&eacute;micas en la Universidad Nacional de      Colombia. Proyectos y realizaciones. 1935-1995.</i> </p>      	<b>Orlando Acosta<a href="#**">**</a></b></p>    <p>          1.&iquest;De d&oacute;nde proviene la idea de reconsiderar la duraci&oacute;n de, por lo menos,      algunos pregrados y c&oacute;mo se inserta esa pol&iacute;tica en el marco de un      replanteamiento de la educaci&oacute;n superior, en general, p.e. articulaci&oacute;n      pregrado-postgrado, profesionalizaci&oacute;n, etc.?     <p>          La idea de reconsiderar la duraci&oacute;n de algunos programas o carreras de      pregrado en nuestro pa&iacute;s no es tan reciente. Sin embargo, en los &uacute;ltimos      a&ntilde;os la idea de reducir su duraci&oacute;n se encuentra un poco m&aacute;s difundida. La      argumentaci&oacute;n incluye que nuestros pregrados no se encuentran claramente      delimitados de los programas de postgrado, que son enciclop&eacute;dicos,      congestionados de asignaturas, con duraciones nominales de 5 a&ntilde;os y reales      de mucho m&aacute;s, con l&iacute;neas o &aacute;reas de profundizaci&oacute;n y con un componente      investigativo formal representado en la realizaci&oacute;n de una tesis de grado.</p>    <p>          La discusi&oacute;n del asunto tiene varios componentes. Las comparaciones con      programas de pregrado de los pa&iacute;ses desarrollados indican que, exceptuando      principalmente el &aacute;rea de la salud, se encuentra pregrados de 3 y 4 a&ntilde;os de      duraci&oacute;n, con un n&uacute;mero total de asignaturas de 32 a 36, mientras que la      mayor&iacute;a de nuestros actuales programas de pregrado contabilizan de 45 a m&aacute;s      de 50 asignaturas durante 5 a&ntilde;os, aunque antes de algunas reformas, las      asignaturas fueron superiores a este n&uacute;mero, en varios casos.</p>    <p>          Otro componente est&aacute; representado por la discusi&oacute;n acerca de la aparente      ausencia de leyes innatas de la naturaleza que determinen la duraci&oacute;n de los      niveles jer&aacute;rquicos de un aparato educativo. Estas son divisiones, tambi&eacute;n,      aparentemente arbitrarias, aparecidas en la evoluci&oacute;n social, son propias de      la historia de las sociedades. Esta apreciaci&oacute;n remite a la necesidad de      analizar un aparato educativo en su conjunto y no de manera separada solo      uno de sus niveles, el pregrado por ejemplo. Un pregrado puede ser menos      complejo y m&aacute;s corto que otro, pero algunos de sus contenidos y fines pueden      estar, en alguna medida, presentes en la educaci&oacute;n media o b&aacute;sica.</p>    <p>          Tambi&eacute;n la discusi&oacute;n llama la atenci&oacute;n acerca del hecho de que el conocimiento crece      de manera exponencial, especialmente en las ciencias b&aacute;sicas, mientras que      la duraci&oacute;n de los diferentes niveles de un aparato educativo ha permanecido      esencialmente constante. Esto sugiere que el individuo debe estar      aprendiendo de manera permanente a trav&eacute;s de toda la vida, pues de lo      contrario quedar&iacute;a al margen de la civilizaci&oacute;n acad&eacute;mica, cient&iacute;fica o      profesional. De esta manera, la duraci&oacute;n de un programa de pregrado, por      ejemplo, vuelve a aparecer un tanto arbitraria. Esto conduce a que aunque      todo programa curricular contiene conocimientos, habilidades, destrezas,      valores y actitudes, actualmente se enfatice en las competencias o      habilidades, no necesariamente o solo profesionales, sino para buscar el      conocimiento, saber donde se encuentra, qui&eacute;n lo posee e incorporarlo      productivamente. La habilidad para el autoaprendizaje se vuelve entonces      crucial. La duraci&oacute;n podr&iacute;a estar entonces en alguna medida      determinada por el tiempo justo para que de manera efectiva el estudiante se      apropie de estas competencias o habilidades. Sin embargo, esta consideraci&oacute;n      no debe excluir el concepto de la formaci&oacute;n integral de ciudadanos. No      existe ning&uacute;n aparato educativo que a este respecto est&eacute; exento de cr&iacute;ticas.</p>    <p>     El otro componente es del mercado laboral. &iquest;Para qu&eacute; lo requiere el sector      productivo industrial o el sector de los servicios? Los requerimientos      laborales modernos se centran en gran medida en la eficiencia y la      productividad, en la capacidad para adaptarse a ambientes cambiantes y para      autoaprender. Cada vez m&aacute;s el sector productivo, especialmente aquel de los      pa&iacute;ses desarrollados, se hace m&aacute;s intensivo en conocimiento, en capital      intelectual y menos en recursos f&iacute;sicos. Las actividades del egresado de      pregrado, aunque se centran en aspectos profesionales, no excluyen la      relaci&oacute;n, en ciertos campos, con investigadores que lideran procesos de      innovaci&oacute;n.</p>    <p>          La relaci&oacute;n entre el pregrado y el postgrado en varias ocasiones es una      declaraci&oacute;n formal, debido en gran parte a que com&uacute;nmente solo una fracci&oacute;n      muy peque&ntilde;a (usualmente alrededor del 5% en algunos casos colombianos),      tanto en los pa&iacute;ses desarrollados como no desarrollados, tiene como proyecto      de vida continuar estudios de postgrado, especialmente a nivel de doctorado      o PhD. Adem&aacute;s se considera deseable que el estudiante de pregrado no realice      los estudios de postgrado en la misma universidad, para evitar la endogamia.      En USA, los estudiantes de numerosos programas de postgrado provienen de los      m&aacute;s dis&iacute;miles programas de pregrado de casi todos los continentes o regiones      del mundo, y terminan exitosamente sus estudios doctorales.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          2.&iquest;Qu&eacute; ventajas puede traer esta transformaci&oacute;n a la Universidad? &iquest;Y a los      alumnos?     <p>          La reducci&oacute;n de la duraci&oacute;n de los programas de pregrado en s&iacute; misma no      puede juzgarse como ventajosa o desventajosa para una universidad. Debe ir      ella articulada a cambios en modalidades pedag&oacute;gicas, especialmente aquellas      fundamentadas en el aprendizaje antes que la ense&ntilde;anza magistral      tradicional, as&iacute; mismo, como en los conceptos de flexibilidad e integralidad.      Un egresado con la posesi&oacute;n no solo de conocimientos, sino de destrezas y      competencias para auto-aprender, se anticipa que tendr&iacute;a mayores      probabilidades de &eacute;xito en el mundo laboral. La reducci&oacute;n de la duraci&oacute;n de      las carreras de pregrado, sin que se asegure que los egresados de estas, en      efecto, obtengan mayores y mejores competencias, habilidades, destrezas y      herramientas cr&iacute;ticas, tendr&iacute;a efectos indeseables. Si la reducci&oacute;n de los      pregrados significa solo simplificaci&oacute;n y los programas de postgrado no se      hacen m&aacute;s complejos en su capacidad de producci&oacute;n de nuevo conocimiento, el      balance ser&iacute;a negativo.</p>    <p>         3.&iquest;Qu&eacute; problemas le plantea la nueva pol&iacute;tica a las unidades acad&eacute;micas      universitarias? &iquest;Y a los alumnos?</p>              <p>     Para las unidades acad&eacute;micas y para sus alumnos, las pol&iacute;ticas o iniciativas      de reducci&oacute;n de la duraci&oacute;n de los pregrados plantean un desaf&iacute;o y presentan      una oportunidad. Implica que ellos deben profundizar en referentes      internacionales y nacionales, analizar la historia particular de las      profesiones y las disciplinas en nuestro pa&iacute;s, evaluar los retos y posibles      amenazas de la interconectividad global, las especificidades de las      propias instituciones y los requerimientos del mercado laboral dom&eacute;stico y      global.</p>    <p>          4.&iquest;Qu&eacute; consecuencias positivas o negativas puede traer la transformaci&oacute;n de      los programas en la educaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes? </p>    <p>          Ning&uacute;n cambio est&aacute; exento de riesgos, como tambi&eacute;n la resistencia a &eacute;ste      entra&ntilde;a riesgos. Cuando en los programas curriculares se producen cambios en      respuesta al mercado, en este caso espec&iacute;fico al mercado laboral, se puede      correr el riesgo de adaptarse a un medio laboral atrasado o poco complejo.      Se puede llegar a la conclusi&oacute;n de que es necesario simplificar la formaci&oacute;n      del egresado porque este se encuentra sobredimensionado para las labores que      va a desempe&ntilde;ar, y de que se ha invertido mucho tiempo y recursos para      formarlo por encima de losrequerimientos de un mercado laboral o sector productivo local atrasado.      Pero tambi&eacute;n es parte del debate que egresados formados a alto nivel, con      gran capacidad de autoformaci&oacute;n, quedan preparados para un mundo laboral m&aacute;s      complejo y desarrollado, lo cual propicia su fuga hacia los pa&iacute;ses      desarrollados. Por lo tanto, sin que ello viole la autonom&iacute;a universitaria,      cambios curriculares en los cuales el sector productivo sea el gran ausente,      tienen el riesgo de no acertar. Es conveniente consultar a todos los actores      del sistema de educaci&oacute;n superior, a los estudiantes, al sistema nacional de      ciencia y tecnolog&iacute;a, al Estado, al sector productivo, a los empleadores, en      general.</p>    <p><b>Ana Cristina Miranda<a href="#***">***</a></b></p>    <p>          1.&iquest;De d&oacute;nde proviene la idea de reconsiderar la duraci&oacute;n de, por lo menos,      algunos pregrados y c&oacute;mo se inserta esa pol&iacute;tica en el marco de un      replanteamiento de la educaci&oacute;n superior, en general, p.e. articulaci&oacute;n      pregrado-postgrado, profesionalizaci&oacute;n, etc.?    <p>          A mi modo de ver, la idea de reconsiderar la duraci&oacute;n de los programas      acad&eacute;micos de pregrado es un elemento de la discusi&oacute;n que se enmarca en el      debate fundamental sobre el qu&eacute; y el para qu&eacute; de la formaci&oacute;n universitaria      en la sociedad de hoy.</p>    <p>          El mundo est&aacute; viviendo importantes transformaciones; transformaciones que      han generado nuevas formas de relacionarse con el conocimiento. Ese nuevo      mundo, caracterizado, entre otras movilizaciones, por la globalizaci&oacute;n, la      interconectividad y la abundancia de la informaci&oacute;n est&aacute; llevando a pensar      que el papel de las instituciones de educaci&oacute;n superior va m&aacute;s all&aacute; de      modelos tradicionales en los que se entend&iacute;a el proceso formativo como una      acci&oacute;n terminal que prepara al futuro profesional para usar el conocimiento      en todos los posibles escenarios en que se va a desempe&ntilde;ar.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          La reflexi&oacute;n ahora plantea la necesidad de lograr mejores y mayores      articulaciones desde la perspectiva del sujeto que se relaciona con ese      conocimiento para descubrirlo, para construirlo, para transmitirlo, para      preservarlo y para utilizarlo. La transformaci&oacute;n se da al pasar de la      preparaci&oacute;n de un sujeto para un presente construido a la preparaci&oacute;n de un      sujeto para un futuro en construcci&oacute;n.</p>    <p>          Los nuevos paradigmas educativos nos muestran esta perspectiva, proponiendo proyectos educativos que, basados en      la generaci&oacute;n de competencias, le permitan a      la persona, como lo se&ntilde;ala la Comisi&oacute;n de la UNESCO para la educaci&oacute;n siglo      XXI, aprender a conocer, aprender a hacer, aprender a vivir con los dem&aacute;s y      aprender a ser.</p>    <p>          Pero ello, no es algo que se pueda medir en t&eacute;rminos de      a&ntilde;os. Es algo que se puede medir en t&eacute;rminos de experiencias significativas      que han logrado impactar el ser de quien aprende. Experiencias que le      ense&ntilde;an lo fundamental, para enfrentar lo circunstancial.</p>    <p>          Pero, estas experiencias pueden alcanzar mayores o menores impactos,      independientemente del tiempo que se les dedique; &eacute;sta es una variable que      depende de m&uacute;ltiples circunstancias de orden psicol&oacute;gico, cultural,      econ&oacute;mico o social.</p>    <p>          Para algunos, incrementar las oportunidades de experiencias significativas      es extender el tiempo de contacto con el conocimiento, para lo cual se      dise&ntilde;an ambientes controlados que permiten contrarrestar los efectos de los      aprendizajes no alcanzados en las etapas previas de formaci&oacute;n (primeros      semestres de formaci&oacute;n remedial) o conocer las ciencias en profundidad o      tratar de abordar los escenarios posibles de desempe&ntilde;o laboral.</p>    <p>          Para otros, incrementar las oportunidades de experiencias significativas es reducir el      tiempo y aprovechar el ambiente universitario para descubrir un nuevo      sentido en el proceso de ir creciendo, para ahondar en lo fundamental y en      la comprensi&oacute;n de las ciencias o para preparar a una posterior etapa de      formaci&oacute;n en la que sea posible focalizar los intereses de especializaci&oacute;n o      profundizaci&oacute;n.</p>         <p>&nbsp;</p>         <p>          2. &iquest;Qu&eacute; ventajas puede traer esta transformaci&oacute;n a la Universidad? &iquest;Y a los      alumnos?     <p>          En cuanto a la universidad, pienso que las ventajas pueden ser definidas del      siguiente modo: </p>    <p>           Se posibilita el desarrollo de la discusi&oacute;n sobre la     naturaleza de las profesiones y disciplinas, al igual que el papel formativo      que debe cumplir a partir del reconocimiento del alcance y de las      limitaciones de su actuaci&oacute;n como oferente de oportunidades.</p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          Se promueve el desarrollo de modelos educativos centrados en el aprendizaje,      lo que implica transformaciones en la labor docente y mayor aprovechamiento      de los recursos docentes (modelos de autoservicio, bibliotecas, semilleros      de investigaci&oacute;n, etc).</p>    <p>          Se propicia la flexibilidad curricular y complementariedad en los procesos      formativos alrededor de los componentes fundamentales.</p>    <p>          Se genera una mayor articulaci&oacute;n con los procesos previos (articulaci&oacute;n con      la educaci&oacute;n media) y posteriores a la formaci&oacute;n universitaria (articulaci&oacute;n      con los programas de posgrado).</p>    <p>          Se propende a un reconocimiento de los diferentes ambientes de aprendizajes      sean estos o no controlados por la actividad docente.</p>    <p>          En cuanto a los estudiantes, las ventajas son que: Se propicia el      reconocimiento de su integralidad y de sus capacidades para aprender en la      perspectiva del presente y del futuro.</p>    <p>          Se logran mayores niveles de concentraci&oacute;n sobre los aspectos      fundamentales para la comprensi&oacute;n de conocimiento.</p>    <p>          Se fomenta la actuaci&oacute;n en contexto y el reconocimiento del      aprendizaje alcanzado mediante el trabajo independiente.</p>    <p>          Se genera un mayor aprovechamiento del tiempo en contacto con el profesor,      como una experiencia para construir significados colectivos y para debatir      las propias interpretaciones y descubrimientos.</p>         <p>&nbsp;</p>         <p>          3.&iquest;Qu&eacute; problemas le plantea la nueva pol&iacute;tica a las unidades acad&eacute;micas      universitarias? &iquest;Y a los alumnos?     ]]></body>
<body><![CDATA[<p>          M&aacute;s que problemas, considero que una pol&iacute;tica de este tipo les se&ntilde;ala      desaf&iacute;os a las unidades acad&eacute;micas y a los estudiantes por cuanto      invita a vivir procesos de transformaci&oacute;n cultural que obligan a      desprenderse de tradiciones que se encuentran arraigadas en el d&iacute;a a d&iacute;a de      las universidades.</p>    <p>          Desde la perspectiva las unidades acad&eacute;micas, algunos de los desaf&iacute;os son: </p>    <p>          Promover el debate acad&eacute;mico sobre lo fundamental y lo circunstancial      en los procesos de formaci&oacute;n profesional o disciplinaria.     </p>         <p>     Buscar una mayor interacci&oacute;n con las &aacute;reas de fundamentaci&oacute;n en ciencias      naturales y en ciencias sociales, para pasar del conocimiento de las      disciplinas o las profesiones a la comprensi&oacute;n de las mismas.    </p>         <p>     Fomentar la transformaci&oacute;n de pr&aacute;cticas docentes centradas en el logro de      los objetivos de la ense&ntilde;anza hacia pr&aacute;cticas docentes centradas en los      logros de aprendizaje.    </p>         <p>     Cualificar el perfil de los docentes para que asuman responsablemente los      modelos de ense&ntilde;anza que reconocen la labor acad&eacute;mica de los estudiantes,      sin que ello implique una saturaci&oacute;n de actividades en el tiempo de labor      independiente.    </p>         <p>     Generar esquemas de tutor&iacute;a y consejer&iacute;a acad&eacute;mica que favorezcan la      construcci&oacute;n de rutas de aprendizaje que puedan continuar en el nivel de      posgrado con el proyecto de vida dise&ntilde;ado desde la educaci&oacute;n media.    </p>         <p>     Evitar la simplificaci&oacute;n de los curr&iacute;culos o la sobrecarga de los mismos en      tiempos m&aacute;s cortos.    </p>         <p>     Atender con calidad y pertinencia a las necesidades de la formaci&oacute;n de      posgrado.    </p>         <p>     Desde la perspectiva de los estudiantes: </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>     Asumir responsablemente la autonom&iacute;a que se les brinda para organizar su      labor acad&eacute;mica, y buscar un mejor aprovechamiento del tiempo en contacto      con el profesor y de los espacios u oportunidades de aprendizaje      independiente.     </p>         <p>     Aprovechar los espacios flexibles que se brindan en los planes de estudio,      para canalizar sus intereses acad&eacute;micos desde sus propias potencialidades e      intereses.    </p>         <p>&nbsp;</p>         <p>     4.&iquest;Qu&eacute; consecuencias positivas o negativas puede traer la transformaci&oacute;n de      los programas en la educaci&oacute;n de nuestros j&oacute;venes?              <p>     Algunas consecuencias positivas que se pueden dar para los estudiantes, a      partir de la transformaci&oacute;n de los programas son: </p>    <p>     Fortalecer su capacidad de aprender, lo cual les favorece la construcci&oacute;n de      sus horizontes de desempe&ntilde;o laboral o acad&eacute;mico.     </p>         <p>     Reconocer sus potencialidades, intereses o limitaciones para la construcci&oacute;n      de su futuro profesional.    </p>         <p>     Disminuir los costos de su proceso de formaci&oacute;n.    </p>         <p>     Incrementar las oportunidades de movilizaci&oacute;n con programas de formaci&oacute;n      norteamericanos o europeos.    </p>         <p>     Algunas consecuencias negativas, que pueden generar la implementaci&oacute;n de una      pol&iacute;tica de esta &iacute;ndole, son: </p>    ]]></body>
<body><![CDATA[<p>     Una disminuci&oacute;n en la edad de ingreso al mundo del trabajo, lo cual puede      verse comprometido con factores psicol&oacute;gicos.     </p>         <p>     Un riesgo mayor de desempleo profesional.    </p>         <p>     Una formaci&oacute;n muy general que no permita identificar la naturaleza de las      profesiones o disciplinas              <p>     Una inequidad en la exigencia de los programas acad&eacute;micos, por cuanto      prevalecen distintos modelos para la toma de decisiones acad&eacute;micas.</p></font>      ]]></body>
</article>
